Sobre San Simeón el Nuevo Teólogo y la oración noerá del corazón

 

 

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Repasada traducción 09/12/2024

Filocalía Tomo IV

San Niceforo el Monje sobre San Simeón el Nuevo Teólogo y la noerá oración del corazón

Desde que el diablo con sus demonios hizo que el hombre fuese desterrado del Paraíso y de Dios a causa de su desobediencia, él, junto con sus demonios, tiene la capacidad y licencia de agitar y perturbar espiritualmente e intelectivamente día y noche la parte logística (lógica, racional) de la psique, a veces mucho, a veces un poco, a veces mucho más. Y la parte logística de la psique-alma no tiene otro tropo (forma, manera, modo o método) de armarse y protegerse sino sólo el recuerdo o memoria constante de Dios. Es decir, si la memoria divina, mediante la fuerza de la cruz, se imprime en el corazón, entonces lo hará firme, inquebrantable e imperturbable. Este es el objetivo de la lucha espiritual, a la que cada cristiano ortodoxo está llamado a entregarse en el estadio de la fe en Cristo; de lo contrario, luchará en vano. A causa de esta lucha se hace todo ejercicio o práctica espiritual de cada uno que sufre y se fatiga para Dios, y esto lo hace para conmover las entrañas del Bondadoso para recuperar de nuevo el axioma, estatus o dignidad inicial y sellar e imprimir a Cristo en la parte logística (lógica, racional) de la psique, tal como dice el Apóstol: “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros” (Gal 4,19).

¿Habéis visto y aprendido ahora, hermanos míos, que existe el arte espiritual, o, mejor dicho, un método espiritual que conduce rápidamente en poco tiempo a quien lo practica y se ejercita a la απάθεια apazia (sin pazos, impasibilidad) y a la θεοπτία zeotpía (visión de Dios o de la luz increada)? ¿Os habéis convencido ahora de que toda ascesis o práctica espiritual que no posea la προσοχή (prosojí: atención del νούς nus-espíritu), es como hojas en un árbol sin fruto ante Dios? ¿Y que una psique-alma se perderá si no tiene vigilancia del nus? Apresurémonos, pues, para no morir estériles, sin tener beneficio por no volver a la metania y al arrepentimiento.

 

Sobre el método respiratorio

(Προσοχή prosojí= estar atento, atención, cuidado, vigilancia, usaré la palabra atención.)

Pregunta: De este escrito aprendemos cuál fue la práctica de aquellos que agradaron al Señor y que existe un trabajo espiritual que libera rápidamente la psique-alma de los πάθος pazos y la conecta con la αγάπη agapi (amor incondicional, energía increada) de Dios, la cual es necesaria para cada uno que se ha hecho soldado de Cristo; en estas cosas y realidades no dudamos, sino que estamos convencidos completamente. Pero rogamos para aprender qué es la προσοχή (prosojí= atención, cuidado, vigilancia) y de qué modo uno se hace digno de conseguirla. Porque no estamos iniciados y somos completamente ignorantes en esta cuestión.

Respuesta: En el nombre de nuestro Señor Jesús Cristo quien dijo: “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5), e invocándoLe como ayudante y colaborador, intentaré presentarles lo mejor que pueda sobre lo qué es la προσοχή atención y cómo se puede lograr, si Dios quiere.

Atención προσοχή, dijeron algunos Santos, es vigilancia, cuidado del nus (espíritu de la psique), otros la llamaron vigilancia o guardia del corazón, οtros νήψης (nipsis: sobriedad espiritual y vigilancia), otros ἡσυχία (hisijía: serenidad mental y cordial) y otros otras maneras. Pero todas estas definiciones significan uno y lo mismo. Tal como uno dice pan, barra, rebanada, etc., lo mismo piensa también para estas. Ahora aprenda usted con precisión que es atención προσοχή y cuáles son sus cualidades.

Atención προσοχή es conocimiento de la verdadera metania (introspección, conversión, arrepentimiento y confesión cambio y giro de mentalidad hacia Cristo).

Atención προσοχή es reestructuración de la psique-alma, el repudio u odio al mundo (de lo mundano, del materialismo) y el retorno a Dios.

Atención προσοχή es la desaprobación y despojamiento del pecado y restauración de la virtud.

Atención προσοχή es la certeza indudable del perdón de nuestros pecados.

Atención προσοχή es el principio de la θεωρία zeoria contemplación, o más bien su base, porque gracias a ella Dios accede y se apocalipta-revela en el nus (espíritu de la psique).

Atención προσοχή es la ataraxia, imperturbabilidad del nus, o más bien inmovilidad (hacia el mal) de la psique, que es otorgada a ella, como regalo por la misericordia increada de Dios.

Atención προσοχή es abolición y liberación de los λογισμοί loyismí (pensamientos simples o mezclados con la fantasía), palacio de la memoria de Dios, tesorería de la paciencia para soportar las pruebas venideras.

Atención προσοχή es la causa de la fe, la esperanza y la αγάπη (agapi: amor incondicional). Porque sin la fe, no se soportarán los sufrimientos de las pruebas que vienen y el que no las acepta con alegría, no podrá decir al Señor: «Tú eres mi ayudante y mi refugio” (Sal 90,2), y si no tiene como refugio propio al Altísimo (Sal 90,9), no abrazará ni poseerá Su agapi en el fondo de su corazón.

Por tanto, esta hazaña, la mayor de las sublimes, la mayoría o todos, la adquieren principalmente mediante la enseñanza. Porque es raro y son muy pocos aquellos que lo han recibido de Dios sin contar con la enseñanza de un maestro, con intensidad de la ascesis espiritual y con el fervor de la fe, pero la excepción o lo raro no es la norma o ley. Por eso es necesario buscar y pedir (en oración) guía-conductor espiritual experimentado que no cae en engaño, de manera que nos oriente, guíe e instruya cómo rectificarnos en las recaídas y desviaciones de nuestra atención προσοχή, tanto hacia derecha como hacia izquierda, ya sean deficiencias o exceso, que introduce el maldito diablo; y con su experiencia nos muestre con lo que él mismo ha pasado y probado, indicándonos este camino espiritual, de modo que no nos quede ninguna duda, y así podremos recorrer el camino fácilmente sin dificultad.

Si no tienes guía-conductor o Yérontas (anciano sabio experimentado), debes buscarlo a toda costa con persistencia. Pero si no logras encontrarlo, entonces, después de invocar a Dios y suplicarLe con espíritu quebrantado y el corazón dilatado, con lágrimas y despreocupación (desapego, sin pensar nada mundano y material), haz lo que te voy a decir.

Tú sabes que esto que respiramos es el aire común y lo exhalamos no por otra razón sino para el corazón; porque el corazón es el principio de la vida y del calor del cuerpo. Es decir, el corazón, atrae hacia sí mismo el aire de la respiración como un medio para expulsar, con la exhalación, parte de su calor, de modo que pueda mantener una temperatura adecuada. Causante o, mejor dicho, servidor de esta función, es el pulmón, que el Creador diseñó con una estructura porosa para que, como un fuelle, pueda introducir y expulsar el aire sin dificultad. Así, el corazón se enfría con la respiración, expulsando el calor, y cumple inalterablemente esta función asignada para la preservación de la vida.

Por tanto, hermano, tú, una vez que te sientes, recoge y concentra tu νούς nusespíritu (en contacto consciente con las palabras de la noerá oración del corazón o de Jesús), introdúcele en el camino respiratorio que empieza en la nariz y lleva el aire al corazón; e impulsa la energía de tu nus y oblígalo a descender junto con el aire inhalado hacia el corazón. Y cuando entre allí, lo que suceda después no estará exento de gozo y alegría.

Así como un hombre que ha estado lejos de su hogar, cuando regresa, no sabe cómo expresar su felicidad al encontrarse nuevamente con sus hijos y su esposa, de la misma manera, νούς nusespíritu, al unirse con la psique-alma, se llena de un gozo y deleite indescriptibles.

Por tanto, hermano, acostumbra a tu νούς nusespíritu con la mente a no salir rápidamente de allí. Al principio, se sentirá muy incómodo por el encierro y la restricción, pero cuando se acostumbre, ya no tolerará vagar fuera de ese lugar. Porque “el reinado de la Realeza (increada) de los Cielos está dentro de nosotros” (Lc 17,21), y cuando el nus la contempla y la persigue (la realeza energía increada) con oración consciente, pura y lúcida, considera detestables, abominables y odiosas todas las cosas externas.

Si, por tanto, en tu primer intento logras que tu νούς nusespíritu con la mente entre en el lugar del corazón que te he señalado, agradece y glorifica a Dios, alégrate profundamente y continúa con esta labor o ascesis para siempre. Esta práctica será la que te enseñará lo que aún desconoces.

Además, debes aprender esto: cuando tu νούς nusespíritu con la mente esté allí, no debe permanecer en silencio ni inactivo o perezoso, sino que debe dedicarse incesantemente a la obra y el estudio del «Jesús Cristo, Señor, Hijo de Dios compadécete de mí (eleisónme) o alíviame, sáname, cuídame etc.», y no dejar de repetirlo nunca. Porque esta práctica, manteniendo la atención de tu nus concentrado sin divagaciones, le vuelve invencible, invulnerable e inaccesible a los asaltos, ataques y sugestiones del enemigo y cada día incrementa su agapi-amor y anhelo hacia Dios.

Si, hermano/a, a pesar de tus intensos esfuerzos no logras entrar en la región del corazón como te he descrito, haz lo que te diré ahora, y con la ayuda de Dios encontrarás el objetivo que buscas. Conoces que la parte logística (racional, lógica) de la psique-alma de cada persona reside en el pecho. Allí, en el interior del pecho, incluso cuando los labios permanecen en silencio, hablamos, pensamos, reflexionamos y componemos oraciones, salmos y otras cosas. Por lo tanto, elimina de la parte logística de la psique todo tipo de λογισμός loyismós (concepto, pensamiento simple o unido con la fantasía) -puedes hacerlo, si así lo deseas – y dale la oración “Jesús Cristo, Señor, Hijo de Dios, eleisón me, compadécete de mí, etc.” Y obliga a lo logístico (o lógico-racional de la psique) a clamar internamente siempre estas palabras en lugar de cualquier otro pensamiento frase, noción o logos. Si perseveras en ello durante un tiempo considerable, sin duda se te abrirá a través de esto la entrada al corazón, como hemos escrito y como también hemos aprendido por experiencia.

Además, junto con la deseada y placentera προσοχή (prosojí: atención), vendrá a ti toda la compañía de las virtudes: la agapi, la alegría, la paz, la bondad, la serenidad, la magnanimidad etc.” (Gal 5,22), que satisfarán todas tus peticiones por la energía increada de la Χάρις Jaris (gracia increada) de Jesús Cristo, nuestro Señor. A Él, junto con el Padre y el Espíritu Santo, pertenece la gloria, autoridad, poder, honra y reverencia, para ahora y siempre y en todos los siglos. Amén.

Añadido de San Simeón el Teólogo, Filocalía tomo 5 pág. 294: Aquel que ora somáticamente o corporalmente es igual que el ciego que clamaba “Hijo de David eleisónme” (Jn 9,38). Pero cuando el ciego recibió la luz increada y vio al Señor no le llamó más Hijo de David, sino que le confesó Hijo de Dios y Le reverenció y veneró. Amín. 17-6-2022

Traducido por Jristos Jrisulas Χρῆστος Χρυσούλας  logosortodoxo.es/  

 

El misterio de la separación de la psique del cuerpo

 

Telonismo

 

El misterio de la salida de la psique del cuerpo

La muerte se llama misterio en la tradición de la Iglesia Ortodoxa. Y lo que realmente es un misterio no en el significado de los Misterios (sacramentos) a través de los cuales participamos de la Jaris (energía increada) de Dios, sino en el sentido de que en el momento de la muerte y después de esta, se realizan cosas misteriosas que la lógica humana no puede captar y comprender por ahora.

Más allá de eso, el misterio de la muerte radica en el hecho de que se descompone la unidad entre la psique y el cuerpo. Conocemos bien de la enseñanza de nuestra Iglesia Ortodoxa de que existe una relación estrecha y una gran unidad entre la psique y el cuerpo. Esta unión tuvo lugar junto con la creación del hombre, inmediatamente con la concepción en el vientre de su madre y continúa hasta el momento de la muerte. El hombre es un ser psicosomático, lo que significa que la psique no es el ser humano completo, pero tampoco el cuerpo es el ser humano completo. Entonces pues, en el momento en que, debido a la muerte, la psique se separa del cuerpo, se realizan cosas misteriosas. La psique no vivía antes de la creación del cuerpo y por eso no quiere vivir sin él. La salida de la psique del cuerpo se realiza violentamente, y ese es el misterio de la muerte. Nosotros, por supuesto, creemos que el misterio de la muerte es terrible, porque rompe la unidad entre los seres queridos y porque perdemos a una persona querida. Y esta es una gran verdad que viven aquellos que perdieron a sus seres queridos. Pero no debemos olvidar que lo terrible de la muerte es que sobreviene esta separación de la psique del cuerpo.

La verdad se ve claramente en un troparion, que se canta durante la celebración de la secuencia del exilio o salida, que está escrito por San Juan Damasceno. Se dice:

«Realmente es terrible el misterio de la muerte, cómo la psique se separa violentamente de la armonía del cuerpo, y del congénito y vínculo natural, que se hace por la divina voluntad” (Pequeño Efjologio de bendiciones, Diaconía Apostólica p. 205).

Aquí se presentan algunas grandes verdades. Una es que existe un vínculo muy natural y estrecho entre la psique y el cuerpo y una gran armonía. La segunda verdad es que esta relación se rompe violentamente. Y en esta violencia consiste el terrible misterio de la muerte. Por eso, como veremos más adelante, la psique tiembla y se asusta. La tercera verdad es que esta división se hace con la voluntad de Dios. Por supuesto, Dios no es la causa de la muerte, pero Dios ha permitido entrar en la vida del hombre, ya que no se hace nada en el mundo sin Su voluntad.

Por tanto, la hora de la muerte es terrible para cada ser humano. Lo terrible de la muerte no está en el hecho de que estamos abandonando este mundo, al que nos habíamos vinculado y atado, sino en el hecho de que varios misterios están comenzando a operar, los cuales antes no podían ser percibidos y entendidos por el grosor de los órganos sensoriales del cuerpo. En ese momento crítico, el hombre sin haberlo planeado, entiende muy bien el sí mismo. Se presenta ante a él dónde ha vivido, toda la vida como una película de cine.

San Juan el Sinaita dirá en la Escalera: los orgullosos que creían no tener pazos, su propia pobreza la verán durante la salida” 29 (San Juan el Sinaita, “Escalera” pag 111) .  Es decir, los orgullosos entonces ven su miseria espiritual interna. Cómo no aquellos que se han involucrado en muchos otros actos (praxis) que son cometidos por las fuerzas de la psique y del cuerpo.

Un Yérontas contemporáneo dice que en el momento de la muerte uno verá hasta el acto o praxis más leve que ha hecho en su vida, tal y como ve en una fracción de segundo una pequeña impureza en un vaso de agua.

Pero el temor ante el misterio de la muerte radica en que comienza una nueva vida para el hombre. Y, naturalmente, esto conecta y se relaciona también con el estado eterno de su psique y cuerpo.

Según san Teognosto, el tiempo de la muerte es un nuevo nacimiento, ya que el hombre, especialmente el justo, sale como si fuera de otra segunda matriz oscura y camina hacia lo intangible inmaterial y luminoso. Es por eso recomienda que, el hombre debe regocijarse y alegrarse, porque está dirigido y conducido a través de la muerte hacia los bienes esperanzados. Sin embargo, paralelamente nos recomienda tener cuidado «por los círculos que caminan los malvados demonios», que intentan hacerle daño al hombre hasta el último momento. Por lo tanto, el hombre tiene que regocijarse, porque es conducido al disfrute y gozo de los bienes eternos, pero también debe estar en nipsis continua, ser cuidadoso con lo solapado del futuro, a causa de su alteridad, 30 (San Teognosto, Filocalía II, pag 168).

Es muy importante decir que no sólo después de la salida de la psique del cuerpo, sino también cuando se acerca el momento de salir la psique, según el testimonio de personas santas, el hombre vive varias experiencias. Debido a que vive en un punto divisorio, es por eso que todas estas situaciones están justificadas. Es decir, puede tener visiones de santos/as personas, luz divina, etc. pero también visiones de demonios que intentan asustarlo más y confiscarlo. Dentro de la filantropía de Dios se incluye también el hecho de que los justos ven visiones de santas personas, de modo que, como dice San Gregorio el Diálogo, no acobardarse con la llegada de la muerte, viendo con quienes tratarán de ser co-partícipes y así «de esta unión de la carne soltarse sin dolor y sin miedo» 31 (Evergetinos I pag.70). Y aquí está lo que dijimos antes, que el dolor se crea por la separación, y así es como se divierten los miedos y la cobardía también.

San Gregorio el Diálogo menciona el caso de una Tarsila, la cual en el momento de su salida, aunque muchas personas se encontraban cerca de ella, vio a Jesús que estaba viniendo. Luego, con gran entusiasmo y llanto decía a todos los asistentes: «salió Jesús viene, viene». Y viendo esta contemplación o imagen salió la psique del cuerpo, 32 (Evergetinos I pag.74).

También se refiere por el mismo santo que una mujer, llamada Musa, antes de que su psique saliera, vio a la Virgen Zeotoko que se acercaba a ella. Luego, con una mirada roja de vergüenza y respeto, y con una voz totalmente apacible respondió: «He aquí mi Señora, vengo, he aquí mi Señora vengo». Y de esta manera entregó su espíritu, 33 (Evergetinos I pag.75).

Pero mientras que los justos viendo estas visiones que les alegran y les crean gran y buena disposición, ánimo y apacibilidad, a diferencia los pecadores, los que no habían sido catartizados (sanados y purgados) durante sus vidas, tienen visiones demoníacas. Muchos de estos ejemplos se conservan en la enseñanza patrística. Me gustaría mencionar dos de ellos.

Un caso es mencionado por San Gregorio el Diálogo sobre alguien cercano a la muerte que muchos monjes se habían reunido y oraban. El moribundo vio el dragón que vino a comerlo, pero no podía lograrlo por completo, sólo su cabeza había puesto en su boca, debido a la presencia de los hermanos. El paciente rogaba a los hermanos, los cuales lo instaron a hacer la señal de la cruz, santiguarse. Pero él respondía que aunque quería santiguarse, no podía. A continuación, los hermanos oraron y después de un rato aquel hombre dijo: “Dad gracias a Dios, porque he aquí el dragón tomándome como comida suya, al final se marchó por vuestras oraciones y no pudo quedarse aquí” 34 (Evergetinos I pag.83).

El segundo incidente se menciona al Gerontikón, donde un anciano o yérontas, saliendo de su celda para vender su trabajo manual, se sentó en la esquina de la torre de un rico. Entonces vio a unos «hombres de negro que daban mucho miedo», los cuales montaban en caballos negros y sostenían tambores, llegando a la torre y, después de descender de los caballos, entraron en aquella casa. El enfermo apenas los vio, gritó: «Señor, eleisón me, ten misericordia de mí y ayúdame”. Entonces aquellos le dijeron que era tarde y que no había ya esperanza de salvación ni consuelo. «Y así violentamente, arrebatando su psique salieron” 35 (Evergetinos I pag. 86).

Muchos misterios están teniendo lugar en el momento en que la psique se está preparando para abandonar el cuerpo, los que para nosotros ahora son desconocidos y tal vez paradójicos. Pero no podemos negarlos, porque hay testimonios de santos hombres. Además, es conocida la parábola de Cristo, donde se hace referencia al rico necio, quien en el momento de la salida, oyó la voz de Dios: “Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma (los demonios); y lo que has provisto, ¿de quién será?”, (Lc. 12,20). Es por eso que no hay ni cabe ninguna duda.

San Macario el Egipcio dirá: «Cuando sale la psique del cuerpo del hombre, entonces se celebra un gran misterio” 36 (San Macario el Egipcio, Filocalía de los santos Nípticos y Ascéticos, tomo 7 pag 370). Estos misterios comienzan a actuar cuando la psique se prepara para la salida. No ocurren cosas misteriosas solo antes de la salida, sino también durante el momento en que la psique va abandonando el cuerpo. Hay textos de los Padres que nos develan que la psique, cuando va saliendo del cuerpo, a veces deja clara y evidente su partida, así como su presencia en la casa donde se encuentra el difunto. En general, esto sucede en las personas santas. Lo que diremos a continuación mostrará que la psique no es solo una energía del cuerpo, sino el elemento espiritual de la existencia del hombre creado por Dios, y por Su voluntad nunca desaparecerá.

San Feloteo el Kókinos, describiendo la bendita muerte de San Gregorio Palamás, dice que en el momento de la salida de su psique del cuerpo, una luz paradójica iluminó la habitación donde estaba el cuerpo de San Gregorio, y también su rostro se sobre-iluminó. Incluso dice que dos sabios de Salónica, de los cuales uno era sacerdote y el otro monje, con muchas virtudes, los dos vieron aquel esplendor «de la psique saliendo del cuerpo”. En otras palabras, la psique del santo saliendo del cuerpo dejó un esplendor. Sin embargo, toda la gente, fueron testigos de la gloria extraordinaria y superlativa de su rostro. Y el santo Filoteo, interpretando muy teológicamente este hecho, dice que se debió a la Jaris (Gracia energía increada) del Espíritu Santo que se encontraba tanto en la psique como en el cuerpo, 37 (San Filoteo Kókinos, “Vida de san Gregorio Palamás”, EPE pag 138). Por supuesto que el resplandecimiento de esta luz fue consecuencia del hecho de que San Gregorio era partícipe y unido de la Luz increada a lo largo de toda su vida y también predicador y precursor de esta Luz increada

San Benedicto, que es calificado como un hombre de Dios, tenía este tipo de experiencias en su vida. Se dice que encontrado en su kelia contemplando con sus ojos hacia el cielo, vio “como una especie de paloma refulgida conducida en el cielo”. Y otra vez, estando en oración durante la noche, de repente vio al cielo un esparcimiento grande de luz increada. Vio a todo el mundo reunido como si estuviera bajo un rayo de sol y al mismo tiempo la psique santa del Germanós, obispo de Capua, «bajo la bola de fuego increado, llevada por los Ángeles en el cielo», 38 (Evergetinos I pag. 94-95) .

Casi el mismo incidente encontramos en la vida de San Antonio el Grande. Caminando san Antonio el Grande hacia san Pablo de Tebas para ofrecerlo la vestimenta de san Atanasio el Grande y mientras se acercaba a la cueva, vio al cielo los batallones de ángeles, enjambres de Apóstoles, bailes de Profetas, órdenes de Mártires y en medio de todos estos la psique de san Pablo de Tebas brillando más que el esplendor de la nieve «en los cielos, con mucha alegría y gozo” 39 (Evergetinos I pag. 90) .

El que los dos santos, que antes mencionamos, que vieron y reconocieron la psique de estos santos concretos, muestra que, a pesar de la salida de la psique del cuerpo y la desarticulación de la unidad psique y cuerpo, la base substancial o hipóstasis no se elimina. Los santos reconocen a los difuntos o adormecidos, viendo sus psiques. Pero este hecho, es decir, de que no está abolida la hipóstasis, se analizará a continuación. Aquí simplemente lo anotamos.

La salida de la psique del cuerpo, sobre todo de los santos en particular, es acompañada de muchas señales o signos. San Gregorio el Diálogo dice que es un fenómeno acostumbrado, cuando las psiques de los santos van saliendo del cuerpo que escuchen cantares de los cielos. Y esto se hace para que la separación de la carne, «los santos no sientan sufrimiento» (Evergetinos I pag. 90).

Alguien llamado Serdulos, en el momento de la salida de su psique oía himnos del cielo, de modo que incitaba a los que allí se encontraban como espectadores a callarse: ¡”Callaos, silencio; porque no se oye como resuenan los cantares en el cielo”! Y se dice que sobre todo cuando su psique abandonó el cuerpo, todos los allí presentes se inundaron de mirra, fragancia divina. Fue perfumado todo el lugar también, (Evergetinos I pag. 72).

Lo mismo sucedió también con Tarsila. Cuando salió la psique del cuerpo, se inundó el lugar de «olor de fragancia divina» y todos nos dimos cuenta de que estaba presente «el líder y dador de la fragancia del olor» (Evergetinos I pag.83) (Evergetinos I pag. 74).

Lo mismo sucedió también con una mujer que se llamaba Redebtan, ya que en el momento de su dormición o muerte fue enviado desde el cielo luz y llenó todo el espacio de la celda. Incluso se oía un fuerte sonido y las puertas de las celdas rotaban como si una multitud estuviera entrando a la celda (Evergetinos I pag. 73). 

Esto es muy natural, ya que en nuestra Iglesia creemos que hay una κοινωνία kinonía participación, comunión y conexión de vivos y dormidos o difuntos. En la Dormición de Nuestra Señora Panaghía vemos la venida de todos los Apóstoles. Pero esto también se observa en la muerte de los grandes santos. Santos y ángeles están presentes y reciben su psique. Mientras tanto si su vida es gloriosa, tanto gloriosa es también su dormición.

Hasta ahora, hemos visto que los grandes misterios están actuando y operativos cuando se acerca la muerte, y que los santos han sido dignos a sentir de diversas maneras la hora que la psique de los justos sale del cuerpo. Ahora tenemos que ver cómo las psiques de los santos son guiadas por los ángeles, y las psiques de los pecadores sin metania, no arrepentidos ni confesados son guiadas por malvados demonios.

San Macario el Egipcio enseña que si uno durante el tiempo de su salida es impenitente, sin metania “vienen demonios y ángeles oscuros de la izquierda, y potencias de las tinieblas toman aquella psique y la detienen manteniéndola en su propia parte o lado”. Por el contrario, los siervos de Dios, los que desde ahora son ángeles y los rodean espíritus buenos, alcanzan en el momento de su salida que “bailes de ángeles toman estas psiques en el lado o parte de ellos, en el siglo puro, y así van avanzando hacia el Señor” (San Macario el Egipcio, Filocalía de los santos Nípticos y Ascéticos t.7 pag 370). Y en otra parte San Macario el Egipcio dice que cuando la psique no tiene este lazo (nupcial) del Espíritu Santo, en el momento de la salida del cuerpo, la contienen los demonios y no la dejan ir al cielo (San Macario el Egipcio, Filocalía de los santos Nípticos y Ascéticos t.7 pag 308) 45 .

Por lo tanto, los que tienen el sello del Espíritu Santo y son verdaderos cristianos no se acobardan, sino que se alegran, porque tienen la casa no hecha a mano, que es la potencia de la energía increada del Espíritu Santo que habita en sus interiores 46 (San Macario el Egipcio, Filocalía de los santos Nípticos y Ascéticos t.7 pag 124).

Pero esta enseñanza no proviene sólo de los Padres, sino que es testificada y confirmada por la boca de Cristo. En la parábola del Rico y del Lázaro se dice que Lázaro fue conducido por los ángeles al seno de Abraham: “Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado” (Lc 16,22).

Pero en la parábola del Rico necio el Cristo nos enseña que la psique de los sin penitencia, sin Metania la reciben y toman los demonios. Este es el logos que dijo al rico necio: “»Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche (es decir, los demonios) te reclamarán la psique-alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?” (Lc 12,20).

Esta tradición también pasó a la adoración o culto de nuestra Iglesia Ortodoxa, Católica y Apostólica. Es característico un troparion durante la secuencia del exilio o salida, en el cual se ve la lucha de la psique en el momento de su salida del cuerpo. La psique del hombre pecador también se gira hacia los ángeles y hacia la gente, y nadie puede ayudarla. Se dice en este tropario: “Ay pobre de mí, por la lucha que tiene la psique separándose del cuerpo! ¡Ay pobre de mí, cuántas lágrimas entonces cuando no está el que la da misericordia! “Propensa a los ojos de los Ángeles, rogando se queda en vacío, extendiendo los brazos hacia los hombres sin tener quién ayudarla” 47 (Pequeño Efjologio, de oraciones y bendiciones, por Diaconía Apostólica. Pag 205).

Esta realidad conoce el Cristiano, por eso durante el oficio de Vísperas Completas que se lee cada tarde antes de acostarse, ruega la Virgen María Zeotoko que le ayude en la hora de la muerte, para evitar las caras feas y malvadas de los demonios: «Y cuida mi pobre psique en el momento de la salida y destierra los rostros oscuros de los malvados demonios”

Realmente, después de la salida de la psique del cuerpo se realizan cosas misteriosas, las que ahora no podemos imaginar y las que nos han apocalitado-revelado los santos Padres, no para asustarnos, sino para animarnos a prepararnos para esta hora terrible. Toda la vida cristiana es una preparación para la muerte. Naturalmente, esta preparación no se hace con ansiedad y angustia, ya que es inspirada por la Jaris (energía increada) de Dios y hace la vida más humana. Porque el que se prepara para su éxodo o salida, conoce afrontar de la mejor manera todas las cosas que suceden en la vida y es el hombre más social.

 

Control de aduana de las psiques durante la separación de la muerte

En relación con lo anterior también es la enseñanza de la Santa Escritura y de los santos Padres sobre el control de aduana o telonismo de las psiques. En este punto examinaremos más detalladamente el tema que tiene relación con el terrible misterio de la muerte. Y naturalmente, lo examinaremos, porque por un lado lo encontramos en toda la tradición bíblico-patrística y corresponde a la realidad, y por otro lado, para que nos vayamos preparando para la hora de la muerte. Las realidades siguientes no se escriben para provocar una agonía, sino que sea desarrollada la Metania, la cual tiene como resultado la alegría, porque aquel que tiene la donación del Espíritu Santo y está unido con el Cristo, evita la presencia tremenda de los demonios telonios aduaneros, y está sobrecogido de miedo porque atravesará mediante los demonios telonios.

De acuerdo con la enseñanza de los Padres de la Iglesia Ortodoxa, la psique durante su salida del cuerpo, pero también antes, cuando se está preparando para salir de este, siente la presencia de los demonios que se llaman tolonios aduaneros, y está contenida por miedo porque atravesará medio de telonios demonios aduaneros.

Naturalmente, desde el principio debemos decir que los telonios demonios no tienen dominio sobre los justos, en los que se han unido con Cristo. Los justos no sólo no pasarán de los llamados teolonios demonios aduaneros, sino que tampoco serán sobrecogidos o poseídos del miedo por ellos. Todas estas realidades las veremos mejor cuando expondremos la enseñanza de los santos Padres. La calificación del paso de la psique por los demonios como telonismo control de aduana, está tomada de los telones aduaneros de aquella época. Es bueno ver un poco este tema, para que entendamos el porqué los Padres califican el paso de la psique por los demonios como telonismo control de aduana.

En los tiempos antiguos los telonis aduaneros se llamaban aquellos que compraban los impuestos del Estado y a continuación los recaudaban del pueblo. Los hombres aduaneros se separaban en dos clases. La primera clase contenía los llamados “dimosionas o decateftás” que era la clase más rica y con poder de autoridad, y la segunda clase contenía los llamados tasadores o arancelarios. Los primeros eran los recaudadores generales del Estado que habían comprado los impuestos de la Nación, mientras que los segundos eran trabajadores asalariados de los primeros que recaudaban los impuestos del pueblo y los entregaban a los dimosionas o recaudadores Oficiales.

Los tasadores o arancelarios asalariados eran muy injustos, ya que recaudaban más impuestos de los que deberían a entregar a sus dueños. Por eso en las antiguas comunidades tenían muy mala fama. Platón decía que los telones son duros y pesados, no porque recaudaban los impuestos, sino porque eran muy corruptos y robaban a los ciudadanos poniéndoles y cobrándoles impuestos más que lo legal. Por eso a Zeókritos cuando le preguntaron cuáles eran las bestias más crueles, respondió: “En las montañas son los osos y los leones, y en las ciudades los telones y los calumniadores”.

Los telones en su intento de recaudar lo máximo posible de impuestos, y sobre todo para que no se les escapen algunos que no podían corresponder a los fuertes e injustos impuestos, inventaban varias formas, es decir, acechaban en callejones pequeños y detenían a los pasajeros, obligándoles a pagarlos. Se trata de una escena muy desagradable y odiada por los hombres de aquella época.

Exactamente esta imagen muy odiada utilizan los Padres para dar a entender a los hombres de aquella época en qué consiste el terrible misterio de la muerte y qué cosas y realidades se desarrollan durante la hora que la psique se prepara para marchar, y principalmente cuando va saliendo del cuerpo del hombre. San Macario el Egipcio dirá muy característicamente: Tal y como son los telones escondidos en las callejuelas deteniendo, asustando y conmocionando a los pasajeros, así también los demonios supervisan y detienen las psiques cuando ellas van saliendo del cuerpo; si no se han catartizado sanado y purificado totalmente, no son permitidas subir a las habitaciones del cielo y encontrar al Soberano de ellas; debido a que son atrapadas por los demonios aéreos” (San Macario el Egipcio, Filocalía de los Nípticos y Ascéticos, tomo 7º, pag 580).

Por supuesto que la imagen de los telonios pertenece a la realidad de aquella época. Pero la enseñanza de que los demonios durante la salida de la psique intentan a atrapar la psique del hombre, está referida en muchos textos de la Santa Escritura y de los Santos Padres de la Iglesia Ortodoxa. Ya anteriormente hemos visto que, por un lado, las psiques de los justos las recogen los ángeles; en cambio, las psiques de los pecadores las recogen los demonios. Con el odio que tienen contra los hombres los demonios les gustaría conquistarlos y tenerlos en su poder eternamente. Pero no pueden tener dominio y poder sobre los justos.

El principal pasaje básico que utilizan los Padres de la Iglesia a lo referente a los telonios es lo dicho por Cristo un poco antes de Su Pazos-Pasión: “30 Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe o Soberano de este mundo pecador. En mí no tiene ningún poder;

  1. No hablaré ya muchas cosas con vosotros, porque viene el príncipe, el satanás, que gobierna el mundo que está alejado de Dios. Viene para ejecutar el último ataque violento contra mí. Pero en mí no encontrará nada suyo que le dé poder sobre mí, no tiene poder en mí” (Jn 14,30). El Soberano del mundo es el cosmocrátoras dominador del mundo, el diablo. Se llama cosmocrátoras no porque es realmente soberano y dominador de todo el mundo, porque domina y gobierna el mundo de la injusticia. El Cristo proclama que el diablo no tiene poder sobre Él. Por supuesto que aquí se refiere al diablo y a la muerte.

El Apóstol Pablo refiriéndose a los muertos espiritualmente, a los que están privados de la jaris (energía increada gracia) de Dios, escribe: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Ef 2,1-2). En este pasaje se ve que los hombres se mortifican por los pecados y con la energía operativa del diablo.

También el diablo es calificado como príncipe o soberano del poder del aire, porque se encuentra en la atmosfera y continuamente hace la guerra a los hombres. Exactamente esta imagen tienen en cuenta los Padres y dicen que, cuando la psique está saliendo del cuerpo y atraviesa a través del aire hacia el cielo, se encuentra con el soberano o príncipe del aire. Además en este pasaje se refiere que este soberano opera con su energía también ahora en los hijos de la desobediencia.

Existen muchos pasajes en el Antiguo Testamento que son utilizados por los Padres para expresar la telonización o pase por la aduana de las psiques, me gustaría referirme a dos de ellos. Uno proviene del salmo de David, allí donde se refiere a Dios, diciendo: “Señor, mi Dios en ti he puesto todas mis esperanzas, líbrame y sálvame de todos los enemigos que me persiguen, no vaya a ser que me arrebate el enemigo como león a mi psique, ya que no habrá nadie a lado mío para salvarme” (Sal 7, 2-3). Y el otro pasaje se encuentra en el libro del Profeta Jeremías. Allí se dice: “no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente encerrado en mis huesos, y traté de sufrirlo, y no lo he podido soportar; porque oí la murmuración de muchos: ¡temor por todas partes” (Jer 20,9-10).

Después de la exposición de los pasajes más básicos que interpretan los santos Padres, avanzaremos a la enseñanza de ellos sobre el llamado control de aduanas o telonismo de la psiques. Debemos decir que en principio expondremos la enseñanza de ellos sobre el telonismo y después nos referiremos a la interpretación mística sobre este estado. Tal como se verá más claro a continuación, las psiques de los justos no son contenidas de este miedo, porque tienen la Jaris, la energía increada de Dios sobre sí mismos. Las psique de los no arrepentidos ni convertidos, sin metania están sobrecogidas de agonía y están bajo la influencia de los demonios, pero también de la energía de los pazos. Existen los demonios, pero por telonismo se entiende también la energía y acción de los pazos. Nunca debemos olvidar este punto, porque la ignorancia de esto crea percepciones falsas. El lector de este capítulo debe estar en especial atención sobre el estudio de la enseñanza patrística.

San Basilio el Grande, interpretando el pasaje del salmo: “Señor, Dios mío, tú eres mi refugio, sálvame de todos los que me persiguen, y libérame, no sea que, como leones, arrebaten y desgarren mi psique sin que haya quien me libre” (Sal 7, 2-3); dice que los hombres valientes que han luchado en toda su vida contra los enemigos invisibles, antes del final de sus vidas “son investigados por el soberano de este mundo pecaminoso”, de modo que si se encuentran tener heridas o estigmas o huellas de pecados, mantenerlos cautivos. Pero si se encuentran inmunes e impecables (por haber hecho la metania), entonces siendo incontenibles realmente como libres en Cristo reposan”. Por eso el encontrado bajo el poder de la muerte, como conoce que “uno es el que salva, uno el redimido”, clama a Cristo el Salvador: libérame en el momento del control, no vaya a ser que arrebate como león a mi psique”. Y Cristo, como estaba librado del pecado, dijo el logos: “30 Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe o Soberano de este mundo pecador. En mí no tiene ningún poder;

  1. No hablaré ya muchas cosas con vosotros, porque viene el príncipe, el satanás, que gobierna el mundo que está alejado de Dios. Viene para ejecutar el último ataque violento contra mí. Pero en mí no encontrará nada suyo que le dé poder sobre mí, no tiene poder en mí” (Jn 14, 30); pero para el hombre es suficiente que diga que viene el soberano de este mundo y en mí “encontrará pocas y pequeñas”, 50 (“Obras de san Basilio el Grande”EPE pag 44-46).

La hora de la muerte es terrible porque entonces el hombre recuerda sus pecados, pero también porque ve cosas terribles. San Juan el Crisóstomo testifica que existen muchos hombres que relatan terribles visiones, las cuales los que se van no pueden encararlas. Son tan terribles y conmovedoras las imágenes de modo que “por el gran miedo saltan de la cama atormentados y ven actos muy conmovedores”. Es decir, por el miedo de la psique se atormenta también el cuerpo, y el hombre hace actos muy conmovedores. Y añade san Crisóstomo que “si al ver personas terribles nos asustamos y tenemos miedo, cómo no vamos a tener miedo durante la salida de la psique del cuerpo cuando vemos ángeles amenazándonos y potencias bruscas…”. La psique que se está separando del cuerpo se lamenta deambulando sin propósito y vanamente, 51 (Obras san Juan Crisóstomo 11, EPE pag 170).

Sobre este tema se refiere también san Simeón el Nuevo Teólogo, recalcando especialmente que aquel que posee la Luz increada de Dios vence los demonios que vienen cerca de él, porque los demonios son quemados por la divina Luz increada. Esto se hace también ahora, cuando el hombre se encuentra en zeoría contemplación espiritual y está revestido de la Luz increada de Dios. Mucho más será durante la salida de la psique del cuerpo. Dice que no habrá ningún beneficio para el Cristiano por la lucha espiritual que realiza, si no es requemado el diablo por la Luz increada de Dios. Cosa que significa que la esencia y el propósito de la vida espiritual es unirse el hombre con la Luz increada.

Escribe san Simeón el Nuevo Teólogo++++++++++++++++++++ 52 (SC 174, pag 310)

Los demonios, que quieren aunque sea el último momento, apoderarse de la psique del hombre, se califican por san Diádoco de Fótica como soberanos tártaros, es decir, soberanos del hades. El hombre que ama a Dios no está poseído del miedo, y traspasará libremente de los “tártaros-soberanos”. “La psique del hombre que se alegra por la agapi de Dios, durante el momento de la salida, “es llevada por los ángeles por encima de las legiones tenebrosas” 53 (San Diádoco de Fótica, Filocalía de los Nípticos y de los Ascetas, tomo 9º pag 286).

Así que, los santos Padres no se conforman solo en recalcar la existencia de los demonios y sus manías agresivas contra los hombres, sino que recalcan también el modo por el cual podemos escaparnos de las amenazas de ellos. Con una perfecta confesión de los pecados uno es liberado de la cobardía y del miedo, se llena de la agapi de Cristo y entonces está liberado de la maldad de los demonios. El demonio no tiene ningún poder sobre él.

El abad Isaías llama a los demonios, los que se acercan a la psique cuando va saliendo del cuerpo, “soberanos de las tinieblas” y “soberanos de la mala astucia y vileza”. Enseña que cuando la psique del hombre sale del cuerpo junto con ella ángeles caminan. Pero, entonces, salen también las potencias de las tinieblas para encontrarla y subyugarla. En aquel momento los ángeles no guerrean con los demonios, sino que tapian al hombre con las buenas obras que ha cometido.

Cuando el hombre venza los demonios, a causa de sus actos y obras buenas que ha cometido en su vida, entonces “los Ángeles se alegrarán con él, cuando vean que éste está liberado de los poderes de la oscuridad”. Por eso el abad Isaías también nos incita a amar la paz, la filantropía, el estudio de Dios y Su justicia, dejar de lado las preocupaciones del mundo y sus honores etc. (Evergetinós, 101-102).

En el Gherontikón hay una enseñanza del Obispo Theófilo en relación con el tema que nos ocupa, el cual sostiene que durante el tiempo de la salida se hace un juicio entre ángeles y demonios. Los demonios presentan “siempre en conocimiento e ignorancia pecados desde el nacimiento hasta este último momento” y acusan al hombre. También los ángeles se refieren a las buenas obras que ha realizado la psique del hombre concreto. Entonces juzgada la psique se encuentra en un gran miedo. Si vencen los demonios se escucha la voz: “he aquí el irreverente, irrespetuoso, blasfemo y sacrílego, para que no vea la doxa (gloria, luz increada) del Señor”. Pero si la psique sale vencedora y se la ha dado la libertad, los demonios se avergüenzan, en cambio los ángeles toman la psique y la conducen “en aquella inenarrable e inefable alegría y doxa increada” 55 (Evergetinós 102-103).

Estos puntos de vista los encontramos en muchos textos de los Padres. San Hisiquio el Presbítero desea y bendice, de modo que cuando venga el soberano de las tinieblas, encuentre pocas ilegalidades y escasas mezquindades: “161. También llegará la hora de nuestra muerte, vendrá y no nos será posible rehuirle. Que el príncipe del mundo y del aire (Jn 14, 30 y Ef 2, 2), viniendo a nosotros, ojalá encuentre que nuestros pecados son pocos e insignificantes para que no nos examine y acuse de verdad, ya que entonces lloraremos inútilmente. Porque dice el santo Evangelio: “El siervo que ha conocido la voluntad del Señor y no ha cumplido con lo debido, recibirá muchos golpes” Lc 14, 47, (Filocalía tomo I v.161).

Además el mismo Santo enseña que cuando la psique tiene junto a ella a Cristo, entonces: “149 la psique que volará alto al aire por medio de la muerte, en las puertas del Cielo, teniendo consigo como defensa a Jesús Cristo, ni allí tampoco se avergonzará de sus enemigos, sino que, entonces como ahora, hablará con ellos con libertad, valentía y ánimo. Sólo que no pierda su paciencia hasta el día de la muerte invocando el nombre del Señor Jesús Cristo, Hijo de Dios, de día y de noche; y Él de inmediato se vengará de los enemigos demonios de la psique, y según Su promesa divina y verdadera que dijo respecto del juez injusto (Lc 18, 1-8). Sí, os lo digo, castigará los enemigos de la psique tanto en la vida presente como después de la salida de ella del cuerpo” 57 (Filocalía I v.149).

También san Theógnosto dice que el justo se eleva hacia el cielo en paz “llevándole el ángel luminoso y sereno y con su ayuda traspasa sin impedimentos al aire, sin ser para nada molestado por los espíritus malvados y astutos”, 58 (Filocalía II v.61)

Los Santos Padres enseñan todo esto no desde su imaginación y fantasía, sino desde experiencias apocalípticas-reveladoras. Otras veces se los han revelado otros hombres santos, y otras veces ellos mismos, iluminados por Dios, han tenido este tipo de experiencias tan terribles.

San Antonio el Grande una vez llegó hasta el punto de ver personalmente cosas terribles de este tipo. Encontrándose en su celda, llegó a ser arrebatado y entonces vio a sí mismo saliendo del cuerpo atravesando el aire, conducido evidentemente por los ángeles. Algunos demonios amargos y terribles, impidieron que subiese al cielo y pedían cuentas sobre algunas praxis. Entonces los conductores de san Antonio combatían con aquellos tremendos demonios, diciendo que, como las cosas que realizó desde su nacimiento el Dios las ha perdonado, pues, que le acusen solo por las que ha realizado desde el momento que se hizo monje: “Entonces acusándole y al no poder controlar nada, el camino fue libre y sin impedimentos” (Evergetinós pag. 99).

En un relato terrible de san Antonio se refiere lo siguiente: “Durante una noche, una voz despertó a san Antonio y le incitó a salir de su celda para ver. Entonces realmente vio alguien “alto, feo y terrible” que era el diablo, estando de pie, teniendo las manos elevadas, y a unos impidiéndoles poder elevarse, ya que los detenía, y a otros rechinando sus dientes, porque se le habían escapado y subían al cielo. Incluso se apocaliptó-reveló a san Antonio de que este espectáculo terrible “de las psiques es durante el trayecto” (Evergetinós pag. 100).

San Juan el Sinaita describe un espectáculo terrible e impresionante, que vio el eremita Stéfano, quien se estaba en ejercicio o en ascética en el monte Sinaí, cerca de la cueva del Profeta Elías. Víspera de su muerte, mientras tenía sus ojos abiertos, entró en éxtasis y observaba alrededor de su cama, unas veces por la parte derecha y otra a la izquierda. Los que estaban presentes le escuchaban respondiendo como si algunos lo estuviesen interrogando. A veces decía: Sí, realmente es verdad, pero tantos años hice ayuno para esto”. Otras veces decía: “No, realmente mentís, esto no lo hice”. Otra vez, “sí es verdad esto, pero he llorado; pero he servido”. Alguna vez decía, “sí es verdad, sí, y para esto que no tengo nada que decir, en y de Dios es la misericordia”. Y san Juan el Sinaita añade que era un espectáculo horrible y tremendo, “invisible, impresionante e implacable juicio dando cuentas de sus praxis”. Lo más terrible era que le acusaban por cosas que no había realizado, (San Juan el Sinaíta pag 67).

Por lo que hemos dicho, parece que a lo largo de la tradición de la Iglesia se habla de la existencia de los telonios, que son los demonios aduaneros, los espíritus del aire, que no sólo combaten en toda su vida al hombre por el odio y la maldad, sino principalmente y sobre todo también antes y después de la salida de la psique del cuerpo.

Sin embargo, en la tradición de la Iglesia se ve claro que los demonios no tienen dominio sobre los hombres de Dios, porque aquellos que están revestidos de Dios no sufren tal martirio. Si en Cristo el soberano del mundo no tenía autoridad, este también sucede con las personas que están unidas junto con Él. Es por esto que los Padres aconsejan que debemos vivir en la Iglesia, eclesiásticamente, con la metania, el arrepentimiento, la confesión y el ejercicio o ascesis espiritual, vivir dentro de la Iglesia y para dormirnos (morirnos) en la Iglesia con la fe ortodoxa, las oraciones de nuestros santos Padres, de modo que el soberano de las tinieblas y los espíritus oscuros de la maldad no puedan tener poder sobre nosotros.

De todas formas, el hecho es que durante la salida de la psique del cuerpo, se hace una gran batalla, especialmente en personas que tiene una catarsis (purgación) insuficiente. Lo terrible es que muchas personas en nuestro tiempo se están muriendo sin ser conscientes del impactante momento de la muerte. Es decir, las enfermedades de nuestro tiempo y la instrucción de la medicación fuerte, alteran la construcción psicosomática del hombre y le dificultan pasar con la atención adecuada, el temor a Dios y la oración en estos momentos críticos. Y, por supuesto, los fármacos ayudan a no tener dolor por las enfermedades, sin embargo, cambian también toda nuestra constitución psicosomática y no nos permiten tener conciencia de estos hechos y pedir la misericordia de Dios. Estas horas son muy críticas. Es por eso que, aquellos que tienen temor a Dios y conocimiento de los momentos críticos, oran para concienciar los acontecimientos de aquella hora (de la muerte). Realmente es una oportunidad para que el hombre se arrepienta con metania por lo que ha hecho, para exigir la misericordia de Dios. La nipsis (sobria vigilancia y atención) en este tiempo terrible es una tarea importante. Es por eso que la Iglesia desea que el Dios nos libre de la «muerte repentina».

Sin embargo, la existencia de los telonios demonios debe ser vista desde dos lados. Un lado es el odio de los demonios y el otro la existencia de los pazos. En la enseñanza Patrística observamos que hay una otra también interpretación de los telonios. Sin ignorar, por supuesto, la enseñanza sobre la existencia de los soberanos de la oscuridad y de los espíritus de la maldad y vileza.

Me gustaría en este punto dirigir nuestra atención en la enseñanza mística de los Padres de la Iglesia sobre los telonios demonios aduaneros.

Dijimos anteriormente también que cuando la psique del hombre está a punto de abandonar el cuerpo, regresa el recuerdo de los pecados, los que el hombre cometió en su vida. Es una situación realmente insoportable. San Juan Crisóstomo se refiere a este hecho. Él dice que el último día de la vida biológica del hombre «vuelven en la memoria de la psique los pecados», es decir, los pecados agitan la psique. Se trata de los pazos que la remueven por debajo el corazón, (Obras de san Juan Crisóstomo, EPE tomo 11, pag. 168). Los pazos buscan satisfacción, pero el hombre no puede corresponder. Esta es una situación terrible.

Este deseo insatisfecho de la psique se intensifica aún más cuando se separa del cuerpo. San Gregorio de Nicea por boca de su hermana Makrini pone una interpretación de este tipo. Dice que, sucede igual que con las personas que por un espacio de tiempo largo permanecieron en lugares sucios, no están exentas de la repugnancia de la suciedad, incluso si a continuación viven en el aire fresco, lo mismo ocurre con la psique cuando se separa del cuerpo. Las personas amantes de sus pazos carnales, a pesar de que se volvieron a la vida indecente y fina no están exentas del hedor carnal. Exactamente entonces es cuando la psique se vuelve más material, y de esta manera «ya estos están el dolor y el sufrimiento se hacen pesados».

Y San Gregorio agrega que si es verdad lo que algunos dicen, de que las sombras de los fantasmas de los muertos se presentan en los lugares donde se encuentran sus cuerpos, esto es una señal de que la psique no quiere separarse de la vida carnal, aunque haya salida del cuerpo. La parábola del hombre Rico y Lázaro, donde se ve que el Rico situado en el Hades se interesaba de sus parientes, demuestra que realmente las psiques de los hombres amantes de los pazos carnales no pueden separarse de los pazos, que constituyen la vida carnal. (Obras de san Gregorio Nisis, EPE pag 298-300).

Sabemos por la Parádosi-Tradición Ortodoxa que hay pazos físicos o carnales y pazos psíquicos. Como existe la unidad entre la psique y el cuerpo, es por eso que existe una relación entre pazos psíquicos y físicos. Los pazos psíquicos operan a través de los sentidos del cuerpo. Cuando la psique se libera y sale del cuerpo, entonces no puede satisfacer sus pazos. Los pazos insatisfechos crean un dolor insoportable y un estado de ahogo, ahogan la psique. Esto es un infierno real y un sufrimiento terrible. Es por eso que los Santos Padres aconsejan e incitan la catarsis de la psique de los pazos, siempre y cuando sea en la vida presente, de modo que sea absuelta y libre después de su éxodo o salida. Debe ser satisfecha, complacida y atraída por Dios mismo.

Hay también un otro problema para la psique después de dejar el cuerpo. San Gregorio de Nicea o Nisis enseña que cada naturaleza es atraída por sus semejantes, sus parentescos. Así también la psique es atraída hacia lo divino y parentesco de ella, ya que el hombre es y tiene parentesco con Dios, llevando en su interior las imitaciones del arquetipo. La psique, después de salir del cuerpo está ligera y libre de todo dolor corporal, por eso la adhesión hacia lo deseado se convierte fácil y agradable, es decir, que es dirigida fácilmente hacia Dios. Pero si la psique está unida con las cosas materiales y con las huellas de los clavos de los pazos, entonces sufre y padece, igual que padece también el cuerpo durante los terremotos, cuando no sólo está aplastado por el peso de los sedimentos, sino también puede ser pinchado también por varios objetos filosos que se encuentran en el interior de la tierra y los escombros.

Este es exactamente el gran martirio de la psique. Diríamos que está viviendo una terrible división. Por un lado, quiere ascender hacia Dios y unirse con Él, ya que Él es Su icona-imagen, por otro lado, es obstruida y dificultada por los pazos que la pinchan, la presionan y la torturan. Y esta visión y aspecto es una parte de la interpretación de los santos Padres sobre los telonios demonios aduaneros.

El martirio de la psique cuando se separa del cuerpo se describe de una manera maravillosa y realista por el abad Dorotheo. Él dice que durante esta vida la psique se consuela por su distracción por los pazos. Puede ser que sienta una gran angustia, un dolor grande y terrible, pero a través del cuerpo y los pazos puede consolarse y ablandar su dolor. En una situación tan melancólica y horrible, el hombre «come, bebe, duerme, disfruta y es llevado por y con sus seres queridos, es decir, se recrea y se anima disfrutando con sus seres queridos. Por tanto, así el hombre está parcialmente consolado y lo tiene fácil olvidar el problema más profundo que le preocupa. Pero cuando la psique sale del cuerpo, «ella queda aislada con sus pazos, y por eso se inferna por ellos”. Entonces la psique se inflama por la molestia de los pazos, se rompe y se aflige por estos y no puede recordar a Dios. Esto es una verdadera tragedia, porque entonces, debido también a la ausencia del cuerpo, ni siquiera puede sentir el mínimo de consuelo.

A continuación el abad Dorotheo usa un ejemplo asombroso. Si un hombre está encerrado tres días en una celda oscura sin comer, ni beber, ni dormir, sin hablar con nadie, ni salmodiar, ni rezar, ni recordar para nada a Dios, entonces será informado de lo que le hacen a él los pazos».

Realmente, en tal situación se enfurece la psique y el hombre entero. Esto lo confirman muchos que experimentan el martirio de la tortura y el tormento de la horrible prisión. Si esto sucede y mientras la psique está unida con el cuerpo, mucho más cuando sale del cuerpo y se aísla junto con los pazos.

El abad Dorotheo utiliza también la imagen de la persona que está ardiendo por la fiebre. Esto, naturalmente, crea también muchos otros problemas, especialmente si el hombre tiene un cuerpo melancólico y rígido. Lo mismo sucede también con la psique apasionada dominada por pazos indecentes. «Siempre se angustia la miserable por sus propios malos hábitos, teniendo siempre el amargo recuerdo y la dolorosa charlatanería de los pazos siempre incendiándola y quemándola». Si en este sufrimiento, castigo y martirio de la psique agrega uno también los lugares terribles del Infierno y los demonios y el fuego y la oscuridad, etc. entonces comprende el martirio, el castigo y el sufrimiento de la psique, después de su éxodo-salida y su estancia en el Hades y al Infierno 65 (Abad Dorotheos, Filocalía de los Santos Nípticos y Ascéticos, ediciones san Gregorio Palamás tomo 2º pag 496-498).

Lo que hemos dicho hasta ahora muestra exactamente qué son los telonios demonios aduaneros que se mencionan en los textos patrísticos. Por un lado, están los pazos (patologías y pasiones) de la psique, que debido a la ausencia del cuerpo no pueden ser satisfechos, y, naturalmente, estos pazos ahogan la psique, por otro lado, están los demonios malvados, los que habían adquirido soberanía sobre la gente apasionada llenos de pazos indecentes y es natural que después del éxodo del psique que tengan los pazos una mayor dominación sobre ellos. Las personas justas, que durante su vida han catartizado (purgado y sanado) la psique y el cuerpo de los pazos psíquicos y carnales y se han revestido y enlazado el lazo (nuncio) del Espíritu y se han unido con el Dios, evitan el dominio de los telonios demonios aduaneros, ya que los demonios no tienen ningún poder sobre ellos. La psique de los justos es conducida libre e indiferente hacia Dios, con quien está unido.

Por tanto, todo el problema no es temer los telonios demonios, sino purgar y sanar “psicoterapiar” nuestra psique y toda nuestra existencia, mientras vivamos en este mundo, de los pazos, para participar de la Jaris (energía increada Gracia) de Dios, de modo que la salida o éxodos de la psique del cuerpo sea una cuestión de alegría y gozo.

 

Conclusión

La conclusión general de este capítulo es que la ψυχή psijí (psique, alma) del hombre cuando se forma por el Dios se encuentra en estado puro, lúcido, en la iluminación. La muerte, que no es creación de Dios, sino libre elección del hombre, porque se ha alejado de Dios, que es la verdadera vida, es algo estremecedor en la vida del hombre, es un parásito que crea muchos problemas sobre todo psicológicos. La humanización o encarnación de Cristo ambicionaba a la victoria contra la muerte. A pesar de su victoria sobre la muerte, el hombre la saborea, de forma que de esta manera se venzan los pazos y el pecado. En la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa saboreamos la superación o trascendencia de la muerte. Los justos que está conectados y unidos con Cristo, el vendedor de la muerte, no temen la muerte, cuando se va acercando en sus existencias, no se intimidan por los demonios que quieren arrebatar sus psiques. La hora y el día de la muerte para los santos es el día de sus cumpleaños, festejo y celebración, ya que entonces festejan su triunfo. El terrible misterio de la muerte, que es la separación del cuerpo de la psique, se hace una ceremonia, una transición de las realidades más tristes a las amadas y agradables, la transmisión “desde la muerte a la vida”. El cuerpo del hombre después de la muerte simplemente duerme, porque la muerte es como un sueño grande, hasta la Segunda Parusía-Presencia de Cristo, cuando las psiques serán introducidas a los cuerpos resucitados (espirituales, sin necesidad de las leyes físicas), para que sean presentadas ante la terrible tribuna de Cristo y ser juzgados.

El miedo o temor a la muerte, que se ha cultivado por todos los Padres de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, es utilizado para llegar a la afobía (no miedo, ni temor) de la muerte. El temor, miedo a la muerte, y de todos los sufrimientos y calamidades que conectan con él, cultiva la metania. No se trata de un miedo, temor psicológico sino del espiritual, que desarrolla la metania y crea la inspiración para oración y sotiría redención, sanación, despertar espiritual y salvación. Por eso los que aspiran con el logos intelectual o meditativo ampliar el terrible misterio de la muerte, sin que lo perciban, disuaden y evitan al hombre para hacer la metania, que consiste en la muerte real de la psique. Realmente el temor, miedo a la muerte conduce a la afobía (no miedo, ni temor) y la superación, trascendencia de la muerte.

Del libro “La vida después de la muerte” Capítulo B – 4,5

Metropólita Hierotheo Vlajos

Traducción de XX.JJ

 

Conocimiento y discernimiento del Satanás y los espíritus malignos

 

Telonios

 

Dimitri Panagópulos: Homilía 346

Como primer kerigma de esta noche permitidme decir una cosa que no se ha hablado antes en este auditorio: Siempre hablamos para nosotros y nuestro Dios. En un grado esto está bien, pero no estamos sólo nosotros dos, existe también alguien más. Si a este otro el hombre no lo conoce muy bien, no tendrá éxito en su intento de conocerle. Existe también el enemigo; no estamos solos nosotros y nuestro Dios, nosotros y nuestro Cristo, nosotros y nuestra Panayía, nosotros y nuestros Santos, nosotros y nuestros prójimos. Existe también un enemigo común, al cual fue señalado por Dios a los dos primeros seres humanos (Adán y Eva). Tan serio e importante era este tema cuando concretamente le dijo a Adán: trabaja y vigila. Detrás de la palabra “vigila” existe esta tercera persona que es el enemigo del hombre. El hombre, el cual trabaja en este mundo el bien y no se vigila, se encontrará un día con que ha sido engañado.

Es un enemigo que hace sabotaje al hombre las veinticuatros horas, desde la noche hasta la mañana y de la mañana hasta la noche. Desde el momento en que el hombre nace y toma conciencia de su existencia, hasta el momento de su muerte, siempre le tendrá sobre su cabeza, a su lado, haciéndole lavado de cerebro, poniéndole dudas y pensamientos compulsivos, blasfemos, insultantes y engañosos. Si le fuera posible, hacerle polvo al hombre en un segundo. Es este que se escucha con el nombre de Satanás, como diablo, la serpiente antigua etc. Y a pesar de eso, tendría que conocerle tanto el hombre de manera que tomara sus medidas, sin embargo no conoce muchas cosas y no sólo esto, sino que muchas veces con su actitud se alía con él y se comporta como si fuera un amigo, como si fuera un gran filántropo (amigo del hombre). ¿Cuántos hombres mandan a su prójimo al diablo? ¿Cuántas madres mandan a sus hijos al diablo, como si los mandaran a los brazos de Dios? ¿Cuántos hombres mandan al diablo a sus animales, a sus herramientas y sus cosas? ¡Y así le desean bendiciendo que crezca su reinado y se reduzca el reinado de la realeza increada de Dios! Porque, cuando mandas a uno al diablo, esto no es lo que algunos llaman blasfemia, sino una “bendición”, le bendices y deseas al satanás que crezca su reino con la persona que tu le mandas. Por consecuencia deseas que disminuya el reinado de la Realeza increada de Cristo y así nos convertimos en anticristos con todo el significado de la palabra, quizás por ignorancia. Muchos a esta bendición del diablo no la confiesan a su guía confesor como un insulto, blasfemia y si alguna vez nuestro guía nos pregunta que: ¿si acaso blasfema hijo mío?

– No padre, no blasfemo, alguna vez digo y mando al diablo persona o cosas.

Y el padre contesta: No es una cosa buena, córtala no la digas.

Esto no es una blasfemia, no blasfemas al satanás es una bendición, deseas al prójimo que se vaya al Satanás y con esto blasfemas a Cristo y la Panayía, blasfemas a Dios, la Cruz y los santos y a él no le blasfemas.

Esta pues la tercera persona, el hombre desgraciadamente no la conoce. Y si le conoce, se santifica alguna vez y dice: fuera de aquí, lejos de nosotros. Pero qué trabajo hace, cómo actúa en el hombre, qué puede y qué no puede, desde cuándo, etc., estas cosas quedan encubiertas. Para la mayoría de la gente esto es filología, ya que son actos.

Como primer punto de partida esta noche, hablaremos sobre esta tercera persona, porque es necesario que aprendamos ciertos detalles y así podremos prevenirnos. Los ejércitos contrarios no se basan tanto en sus armas, como en su propaganda y en las personas que consiguen pasarles ciertos secretos; intentan introducirse secretamente en el cuartel contrario, en los planes estratégicos y en la organización de los otros, para así recoger y robar informaciones que les son imprescindibles para actuar y luchar contra su enemigo. ¿Nosotros sabemos detalles del enemigo? ¿Conocemos algo sobre la fuerza del enemigo? ¿Sabemos algo sobre sus movimientos? ¿Sabemos acaso sí existe enemigo? Desde luego muchos no aceptan que existe esta tercera persona (cara) el Satanás, no lo aceptan como persona con cara y dicen que es una fuerza negativa, el mal ético; nada de esto, estas cosas son mentiras.

Estos trabajos de esconder su existencia son obras del mismo Satanás. Es un gran tema y un gran éxito del Satanás. Esto es lo que él consigue: esconder su existencia. Cuando nuestro enemigo esconde su existencia, esconde el virus, el microbio y el parásito que devora nuestras entrañas cada día y noche escondiendo su presencia. Es cierto, pues, que no tomaremos medidas, ni medicamentos y no nos defenderemos contra todo esto. Por eso es necesario para el hombre que lo sepa. Se trata de persona con maldad, con odio contra Dios, pero al no poder pervertir y perjudicar a Dios, pervierte Su fortuna, es decir, perjudica a nosotros. Por eso debemos tener cuidado y conocer sus movimientos. Él ataca y se defiende. Es una persona con defensa y sabotaje tiene mucha cara y como tal lo afrontó nuestro Cristo. Nuestro Cristo no habló sobre un mal ético, de algún tipo de fuerza o energía negativa, habló sobre una persona (cara, rostro).

Si leéis la epístola de San Pablo, allí donde escribe a sus compatriotas en el 2º capítulo a los Hebreos, el cual constituye una parte de la lectura apostólica que leemos durante la santificación del agua, dice junto con lo demás lo siguiente: como los hombres están hechos de carne, cuerpo y sangre y el mismo Cristo similarmente participó de ellos, similarmente no exactamente, porque Cristo no está hecho de voluntad de hombre y de sarx (cuerpo) con sangre, sino de Espíritu Santo y la Virgen María. Él, dice, participó similarmente de estos. ¿Por qué? Para que con su muerte anular al que tiene poder de la muerte; ¿y quién es éste, Señor? Pues es el Diablo. Lo presenta como persona, no como una idea abstracta como dicen algunos. “Pues de la misma manera que los hijos participan de la misma carne y sangre, también él participó de modo parecido, para reducir a la impotencia mediante la muerte a aquel que tiene el imperio de la muerte, es decir, al diablo, y libertar a todos aquellos que, por miedo a la muerte, estaban sometidos durante toda su vida a la esclavitud” (Heb 2,14-15).

Además, ¿por qué ha venido Cristo al mundo? Para destruir las obras del Diablo; sí, éste es, el cual desde los primeros pasos de la humanidad presentó sus falsos propósitos. Al primer ser humano que consiguió aislar y atraer en sus redes y aguas fue la Eva y a través de Eva también a Adán y después a la humanidad entera. Hoy tenemos los resultados de esta trampa de los primeros en ser creados y como resultado de esto, la muerte de toda la humanidad. Viene el hombre muerto (espiritualmente) con el llamado pecado original “en el pecado fui engendrado y nacido por mi madre” dice el Salmo 50. Por eso exactamente le enterramos en el bautizo para que resucite espiritualmente y viva la eternidad en el Cristo.

El tema, pues, es serio y me atrevo a decir tan serio como el tema sobre Cristo. Quizás sea muy atrevido decir esto, pero quiero dar un énfasis especial al tema. Porque si el hombre no conoce la persona del Satanás y el daño que hizo y sigue haciendo a la humanidad, no apreciará la obra de Cristo. Creerá que Cristo ha venido en el mundo para hacer números de circo. Pero si el hombre conoce la existencia de esta persona, entonces apreciará y dirá: ¡Cristo Dios mío, qué has hecho para mí y oh Cristo mío que sigues haciendo todavía para mí, después de tantas veces que caigo diariamente y Tú me sanas de esta manera! A pesar de esto el hombre no siente al Satanás como enemigo y la prueba de esto es que no sentimos enemistad contra el pecado. Puede que por temor evitemos el pecado y vamos a confesarnos. Pero el pecado no lo tenemos asco y como enemigo, porque no tenemos como enemigo al padre del pecado, el Diablo. Si tuviéramos como enemigo al Diablo tendríamos también como enemigo el pecado.

Quizás no nos hemos aprobado aún en los exámenes y no sabemos el perjuicio o daño que hacen estas dos caras, rostros, estos dos asuntos, el Satanás y el pecado, por eso tenemos esta actitud, actuamos y nos comportamos de esta manera. Pero bajo de estos pensamientos automáticamente sube a los labios del hombre: bien, ¿pero desde cuándo está este Satanás? De lo que os he dicho antes, está desde cuando Dios dijo a Adán “trabaja y vigila (estate en guardia)”. ¿De quién tenían que tener cuidado y vigilarse, si en este caso sólo un matrimonio había allí? ¿Cuándo el hombre tiene que vigilarse, cuando tiene que cerrar con llave para estar seguro? Pues cuando existe enemigo, ladrones, alguien que nos puede hacer daño y en este caso, si sólo hay una pareja en el mundo y nadie más tiene que existir alguien que puede hacerles daño. ¿Quién es este? Es el llamado espíritu perverso, mal astuto y se llama espíritu malo de nombre Satanás, diablo. Existía pues cuando nuestro Cristo (Logos de Dios) hizo a Adán y Eva, “de sus manos estamos hechos y creados”, entonces existía ya el Satanás ¿Pero el Satanás quien lo creó? Se hizo Satanás él mismo, no fue creado como Satanás; lo hemos leído alguna vez esto?, él endemonió, oscueció perdiendo la luz increada, se autocreó como Satanás. Hemos leído alguna vez el capítulo de Judas Tadeo que dice: que el Satanás abandonó su propio habitáculo por sí mismo.

Quiero pues, que sepáis que el Satanás antes era un ángel, el querubín mayor, el cual veía cara a cara la doxa (gloria, luz increada) de Dios. Como libre que estaba, quiso no estar en su sitio, donde fue colocado por el creador, sino poner su trono por encima del trono de Dios y en este intento, en vez de encontrarse por encima, se encontró por debajo. ¡Es verdad, era un ángel, el mayor Querubín más glorificado y desgraciadamente arrastró con él muchos más ángeles! Como mariscal que era el Bezebul, esta antigua serpiente arrastró a muchos ángeles. Dice la tradición y lo acepta indirectamente nuestra Iglesia y os diré dónde : durante el momento de la caída que tuvo como jefe a Bezebul, intervino el Arcángel Miguel diciendo aquello que dice nuestra Iglesia después del símbolo de fe, “stomen kalós, stomen metá fovu” (quedémonos bien quietos y firmes con temor a Dios). Los que han caído, caídos están, pero el resto los retuvo y no cayeron. Y nuestra Iglesia mediante el Espíritu Santo, este “stomen kalós stomen metá fobu” del Arcángel Miguel lo ha colocado para que se diga detrás del Símbolo de Fe, después de la confesión de la fe ortodoxa. El que “creo en un Dios, un Hijo que no se crea sino que nace del Padre y un Espíritu Santo que procede del Padre” y el “creo en un Cristo nacido y no creado, en una siempre Virgen Maria, en una Cruz, en la muerte de Cristo producida por los Hebreos, creo en la Resurrección, en el Bautizo, que volverá en la Segunda Parusía-Presencia”, todos estos “creo”, y a continuación dice nuestra Iglesia: Señores, en estas cosas que habéis confesado, quedaros quietos y firmes en el temor de Dios, creed en todas estas cosas y tened cuidado y hacerlas. Este uso indirecto de estas palabras del Arcángel Miguel, nos indican que nuestra Iglesia acepta que algo así sucedió ahí atrás en aquellos tiempos.

Ahora bien, uno se pregunta, ¿es ahí o es más atrás aún? Está más atrás aún. Porque si aceptamos que al hombre Dios le hizo último y le dio el mandamiento que vigile y esté atento, esto quiere decir que la caída se había producido. Dios creó primero el mundo angélico, el espiritual del cual se fragmentó este mal astuto batallón del Satanás, por las causas que antes os dije, después creó el mundo material y finalmente creó el mundo mixto. Si habéis observado el Pantocrator arriba en la cúpula de los Templos, tiene después del primer círculo los ángeles, primero los espíritus. Dice Job en su capítulo 38 que cuando Dios creaba la tierra, las estrellas y la creación material, ángeles le alababan; es decir, existía ya el mundo angélico, entre medio de mundo angélico y la creación del mundo mixto, es decir, el hombre con espíritu y materia, allí sucedió la caída. Ahora pues, a través de esto deduciremos los años del Satanás. Deben de ser aproximadamente 7.500 sus años. Tenemos 5.508 años según el calendario hebraico, desde la creación de Adán hasta el Cristo y tenemos ahora 2.000 años más, más o menos, llegando así a los 7.500. Ahora cuantos años atrás es de Adán hasta de lo que dice Job que lo alababan ángeles, no lo sé cuantos fueron, pero 7.500 años seguro. Cuantos más de estos son 200, 300, 1000 no lo sé; Me preguntaréis ¿para qué os interesa la edad del Satanás? ¿Qué significado tiene que hablemos de su edad? Puesto que nosotros los nuestros los escondemos, llegamos hasta los 39 y nunca llegamos a los cuarenta. ¿Para qué hablar de los años del Satanás?

Esto tiene su finalidad. Porque muchos de nosotros no reconocemos su gran experiencia. No tenemos que enfrentarnos queridos míos con una chiquilla que pasea con minifalda con un cigarro o porro en la mano y se cree que lo sabe todo, no con un chaval de 14- 18 años, o con algún joven que ha matado a Dios, lo ha enterrado y no ve más allá de lo que lleva en su ropa interior y tiene el cerebro vacío ¡No señores! Estamos tratando con una persona mal astuta, perversa, trapera y trilera de más de 7.500 años, nos enfrentamos a una cara, a un “ser personal”, a un rostro “panurgo” (mal astuto, trillero), un energúmeno (el que se energiza por la oscura energía) que lleva más de 7.500 años de experiencia metidos en su cabeza y que ha comido a Papas, Patriarcas, Obispos, Sacerdotes y hasta Santos, no ha dejado nada, no tenemos que hacer de un chaval o una joven de 15-18 años. Y creemos nosotros que podemos engañar a Satanás, si Cristo no hace misericordia en fortalecer y vigilar nuestro nus (energía) y corazón (esencia), en guardarnos de las malas artes, tretas y triquiñuelas del mal astuto, ¿va a ser posible que nosotros podamos salir de esto y poder llegar al cielo y ver el Paraíso por nuestra cuenta? Ni con los prismáticos, ni con la TV podremos ver el Paraíso nosotros. No podremos contemplar, ver y vivir el Paraíso nosotros aquí ahora y después de la muerte, si no pensamos que nos las tenemos con un enemigo tan astuto y perverso y a la vez debemos de trabajar la sanación y salvación de nuestra psique (alma, naturaleza espiritual) dentro de la Iglesia, la cual le disuelve todos sus planes y directrices. Porque mediante los misterios y el clero ortodoxo no se hace otra cosa que la destrucción, disolución de toda esta mala astucia, decoración y maquinación del Satanás y se destruye. Por esto el Satanás ataca siempre contra el clero ortodoxo. 20’ Si veis y escucháis acusaciones contra sacerdotes, sabed que algo pasa ahí, se están destruyendo los intereses del Satanás. Los únicos que tienen autoridad y pueden contra el Satanás y generalmente contra todas sus maquinaciones y planes contra el hombre, es sólo el clero ortodoxo ningún otro. Habéis oído que se acuse alguno otro… a nadie; todo lo torcido lo hacen los ortodoxos. ¿Por qué? Porque sólo ellos tienen el poder de pisar sobre serpientes, escorpiones y sobre cualquier potencia del enemigo.

Sí. No nos engañemos, si quisiésemos avanzar, yendo con cuidado veríamos las huellas del Satanás y aprenderíamos dónde está la verdad sobre él, porque él nos ayuda a ver dónde está la verdad. 21’ Ir a una iglesia ortodoxa, veréis que desde la entrada donde se compran las velas hasta el altar la cosa está hirviendo, discusiones largas, conversaciones inútiles, etc.; iros a cualquier otra llamada iglesia, silencio mortal y uno dirá: ¿dónde estoy, en el paraíso me encuentro? Sólo en nuestra Iglesia oiréis ruidos y conversaciones, cosas extrañas solo se hacen dentro de la Iglesia Ortodoxa, ¿por qué? Porque es la Iglesia de Dios, y por esto todos los batallones del Satanás están en las Iglesias Ortodoxas. Esto el hombre no lo sabe y muchos no van a la Iglesia porque dicen que se habla mucho o no hay tranquilidad, silencio y no puedo tranquilizarme y orar. ¿Entonces dónde vas a ir? Aquí está el Espíritu Santo, aquí está la energía increada de la Jaris (Gracia) y por esto está también el Satanás aquí; sino hubiera Jaris, no haría falta que estuviera vigilando el Satanás ¿qué vigilaría? 22’

Una vez iba un yérontas (anciano, experimentado en la fe, guía espiritual) para un asunto urgente de su skite a la ciudad con su discípulo y pasando vieron un diablo encima del techo de una Iglesia, sentado y despreocupado. Avanzando más abajo encontraron una choza y vieron un batallón de demonios; al joven discípulo le pareció curioso y le dice al yérontas: ¿Has visto algo? – El qué. Viste en la Iglesia del pueblo que hemos pasado un demonio encima del techo? –Sí, lo vi. Ves aquí la cantidad de demonios que hay?- Sí, también los veo. Y como es eso? Allí en la Iglesia todas las personas que han ido no oran ninguna de ellas y sólo un demonio los vigila a todos. Aquí, en cambio, hay un matrimonio que ora mucho y por eso se han reunido todos los satanes aquí a su alrededor. 23’ Por esto eso nos tiene que dar fe.

Dice uno: el niño llora, nos molesta y hay que echarlo fuera; en serio? Pero si lo sacamos fuera, perderemos la madre también la cordera. ¿En serio? Cuando vas en el bus o metro hay ruidos y la conversación que tienes con otro criticando a los demás etc., no te molesta, no escuchas ninguno de estos ruidos; en cambio aquí en la Iglesia sí que los escuchas. ¿Quién es este que te hace escuchar ahora todos estos ruidos? Es el otro, el mal astuto, para sacarte fuera. ¿Sabes tú que el Satanás va y le pincha al niño para que llore? ¿Lo sabes o no lo sabes? Me ocurrió esta cosa en la Iglesia de Santa Filothea en Atenas: estaba yo hablando desde el atril y delante del altar fue una señora para coger sitio para que su bebé comulgara; el bebé empezó a chillar y llorar y a crear un estado de histeria. Saltó una voz que dijo “sacad al niño fuera de la Iglesia”, entonces yo dije, si la señora sale de la Iglesia, yo bajo del atril y salgo con ella, y entonces la pena será sobre vosotros. Se quedaron todos quietos callados y estupefacientes. Sabéis, les digo, que ahora el Satanás está pinchando al niño para llorar y así sacar a la madre fuera y no esté aquí? Lo sabéis o no lo sabéis esto, o pensáis y creéis que nosotros que estamos aquí somos santos y no está el satanás? Entonces dije: ”En nombre de Jesús Cristo, el Satanás que deje al niño!” ¡El niño dejó de llorar! Les pareció extraño; no hizo falta hacer otro kerigma, ni seguir hablando.

Pero nosotros no teniendo en cuenta esta tercera persona, ni lo que hace a tal sacerdote en su interior, o a estos niños, o al mismo o a algunos ahí abajo durante la Divina Liturgia, o a veces estamos contando el dinero, etc.,… o lo que le pone en la cabeza al servidor de la Iglesia. Le mete en su cabeza que su trabajo es ayudar el templo de San Jorge y no las psiques del laós (pueblo) por ejemplo, o a la de San Demetrio, o de San Constantino, como si estos templos tuvieran alguna necesidad económica y no las psiques de la gente. Esto debe de conocerlo el hombre, qué pensamientos le pone el mal astuto al salmista, al predicador, al sacerdote, a los acólitos, a veces los que cantan o psalmodean comiendo chicle etc…

Todo esto lo has de tener en cuenta y lo tendrás en cuenta cuando sabes que existe la llamada tercera persona. Si esta persona no la tiene en cuenta, sepas que te perderás y siempre te estarás autoengañando diciendo que estuve en una Iglesia papista o protestante y ellos ahí oran de verdad. Pero ¿a dónde oran, a quién oran? ¿A aquél que les tiene en el bolsillo con la herejía? Pues a él oran.

Tomaos este tema muy en serio. Vas a tomar la divina comunión y no te deja tomarla en paz. Ves una abuela sentada tranquilamente durante 3 horas y justo a la hora de comulgar se impacienta y ni siquiera cede el sitio a una madre que tiene el niño en brazos para comulgar, o ves a otros jóvenes se empujan, etc. ¿Quién les ha soplado, quién les ha pinchado? Están como si estuviesen andando en pinchos. ¿Quién les ha soplado? Pues, éste que sopla con su propio viento, por esto no pueden estar tranquilos ni serenos. Por eso nuestra Iglesia dice: delante de tus puertas me puse con las manos alzadas y de los malos loyismí (pensamientos, reflexiones) no me he liberado. Si estoy listo para tomar a mi Dios, el que me perdona y me pacifica, mi Salvador y Redentor, y parece que esté sentado en carbón. ¿Quién es este que me pone sentado en un carbón ardiendo? Es el otro, el que hemos dicho, al cual no le tienes en cuenta, y no te preparas con vigilancia, oración, paciencia, tolerancia etc., para vencerlo y así facilitar las cosas de los demás que están allí.

Son cosas, queridos míos, indispensables para que las conozcamos. Cuando el hombre no conoce estas cosas fácilmente cae en las manos de él y busca fuera las responsabilidades y los culpables. Si los hombres conocieran al Satanás, ¿guardarían enemistad contra sus enemigos? Uno te ha robado te ha perjudicado mucho y está muy claro; ¿cómo lo hace esto? Es porque el Diablo le ha puesto las gafas, le han gustado y se ha dejado ponérselas, pero no deja de ser víctima del Diablo y en vez de orar para que sea liberado del diablo, para salvarme yo y él también, yo pido la catástrofe de esta persona. ¿Si el hombre pues conociera, vería como enemigo al hombre o al Diablo que se apodera del hombre? Por supuesto que vería como enemigo al Diablo no al hombre y diría: Cristo mío, libérale y cuando Cristo le liberara y se va el Satanás de su interior, entonces vendrá esta persona a caer a tus pies y te pedirá perdón, me he equivocado, te dirá, no sé cómo me sentía, pero es culpa mía, toma mi cabeza si quieres. Entonces no tendríamos enemigos humanos, sino que tendríamos víctimas demonios. Cuando el llamado enemigo humano cae en manos de nuestro enemigo común, al Satanás, automáticamente se convierte en benefactor nuestro. Porque si no tenemos enemigos no nos será posible poder ver y lograr la Realeza increada de los Cielos. En base a los enemigos, veremos la Realeza de los Cielos, si toleramos, alejando la ira y oramos por ellos.

El Isaías pues, viendo mediante el Espíritu Santo generalmente el pensamiento del Satanás y esta caída, escribe en su capítulo XIV: “como has caído desde el cielo Lucífero, hijo mayor del alba.” ¿Quién es este? Es el Lucero del alba, la estrella mayor y has sido destruido sobre la tierra, tú que pisoteas las naciones, tú que decías a tu corazón quiero subir al trono, quiero elevar mi trono por encima de las estrellas de Dios. Pero ha caído y se ha perdido. De modo que nos tenemos que afrentar con una persona mayor de edad. Eso lo sabemos de nosotros mismos, que cuanto más pasan los años tanto más experimentados nos hacemos. Estamos en condición de hablar más positivamente de nuestra experiencia a los más jóvenes de nosotros, por eso en el antiguo testamento se nos sugiere que preguntemos a nuestros ancianos padres, a los que están antes de nosotros y tienen alguna experiencia, de modo que no caigamos en las trampas. Aquellos que hacen solamente lo suyo son los que caen en las trampas. Todos los hombres tenemos necesidad de consejo y ay de aquel que no pide consejo a nadie. “El único que no necesita consejo es Dios”, dice San Máximo el Confesor.

Otra cosa que el hombre tiene que conocer sobre esta tercera persona y su enemigo fijo es: ¿qué puede y qué no puede hacer el diablo, además, está presente en todo lugar o no? ¿Cómo es este tema, ya que es espíritu? Quiero pues, que sepan que no está en presente todo. Está en el lugar y al tiempo. La omnipresencia sólo pertenece a la Santa Trinidad, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Tampoco nuestra Panayía es omnipresente, ni los Santos ni los ángeles y por extensión tampoco los demonios están presentes en todo (o omnipresentes).

Otro pensamiento que nace de este es el siguiente: Entonces si como dicen, no son omnipresentes y están en lugar y tiempo, ¿cómo es que el día de la celebración de una festividad? por ejemplo, de San Demetrio ayer, cuántos han ido a una Iglesia dedicada San Demetrio de las muchas que hay por todo el mundo rogando al Santo que interceda por ellos. Tendrán razón entonces los protestantes que dicen ¿finalmente a quién irá San Demetrio, le llaman a Atenas, a América, Australia, Europa etc., si lo llaman de todo el mundo? ¿Por fin donde irá san Demetrio? No tenéis vergüenza. ¿Por qué no vais directo a contarlo a Cristo que es omnipresente? Este pensamiento se hace realidad en algunos, porque son personas que bajan las cosas a la lógica y no conocen como tienen estos temas. Para que uno no se escandalice, porque sé por experiencia propia que el Satanás vendrá a soltar este pensamiento venenoso, quiero desde el principio estropearle esta red y a través nuestro para todo el laós (pueblo) como dice nuestra Iglesia. Porque viene, se ofrece y os dice a este tipo de pensamientos supuestamente lógicos.

Este fue un tema principal entre otros que se ocupó la Iglesia desde los primeros años. Una vez preguntaron a San Atanasio el Grande en relación con este tema, a este “león” de la ortodoxia. Le dijeron: ¿cómo podemos invocar a una persona que es santa si no tiene omnipresencia, cómo puede a la vez llegar en tantos lugares y personas, puesto que estará sólo en un lugar? ¿Saben lo que contestó? Así es; sí, la Panayía o san Jorge, San Nicolás, etc. están en una sola parte. Pero todos los demás casos en que invocan al santo o la Madre de Dios, el Señor manda un ángel a los pies de aquel que implora. Así se satisfacen todos aquellos que tienen necesidad y a la vez piden o reciben si es necesario. ¿Entendéis? No os engañe, pues, el Satanás. Si leéis la vida de San Nicolás, veréis esto que os digo llevado a la práctica. Una vez San Nicolás había ido ayudar a unos que se estaban ahogando, pero a la vez otros estaban a punto de ser fusilados injustamente; estaban en la cárcel ya amaneciendo y los llamaron para fusilarlos, y ellos invocaban a San Nicolás, pero él ni vino ni lo vieron ni los escuchó, porque San Nicolás no recibía el telegrama, la oración no llegaba a Él. No sé si conocéis el modo en que las oraciones llegan a los santos. Cristo les dice: vete rápido a ayudar a los hombres que te están invocando en las cárceles, san Nicolás no lo sabía esto. Os lo haré más simple, tengo un teléfono aquí y al otro lado de la mesa otro y quiero llamar al del a lado, ¿cómo llamaré? Mediante el centro, la centralita. El centro me unirá con los dos teléfonos, uno al lado de otro, pero mi llamada irá al centro y el centro me unirá con el teléfono de al lado y hablaré, entonces el centro en este caso es el Cristo. Él es el omnipresente y la plenitud de todo. Él conecta, aprieta las teclas y avisa. Cristo regula todas las cosas. 35’ No os escandalicéis pues, los buenos espíritus, menos la Santa Trinidad, no son omnipresentes. El Satanás no es omnipresente. Si quiere molestar a mí, en este mismo momento no puede molestar a la vez a mi mujer que ahora está en casa. Si la quiere molestar tiene que mandar a otro, o marcharse él mismo y dejarme a mí e ir a molestar a otro. En el momento que me molesta a mí no puede molestaros a vosotros y viceversa. Está en lugar y en tiempo. Si alguna vez por casualidad os habla sobre cosas que están pasando lejos, es que hay un intermediario que viene y se lo cuenta.

Les contaré un acontecimiento. Una hermana muy dolida tenía un hermano endemoniado y lo llevó a San Yerásimos en la Isla Kefalinia. Les dieron una celda, se quedó con él una semana y cada día lo llevaba a la Iglesia forzando, rogando al Santo que su hermano se liberara de este espíritu maligno. Pasaron dos cosas: la primera está fuera del tema, pero os interesa y el otro es del tema. 1) La hermana quería poner a su hermano que orara, pero él no lo hacía; ella le decía: Jorge hermano mío mío, di Santo es Dios, por favor; y él lo decía. Ahora di Santo Fuerte, y él lo decía. Ahora di Santo Inmortal, y también lo decía. Ahora di “eleison nos” (ten misericordia o compasión de nosotros), nada de eleison no lo decía. Reconocía que el Dios es Santo, Fuerte, Inmortal, etc., pero no misericordioso. 37’ El Satanás no puede hacer la metania (introspección, arrepentimiento y confesión) y arrepentirse, es a-metanoizado in-arrepentido, por esto, aquellos que están en manos del Satanás están ametanoizados, in-arrepentidos. No os extrañe, no les llaméis tontos, están bajo los efectos del Satanás. 2) El otro tema es el siguiente: secretamente la hermana del endemoniado, dijo a una conocida que estaba allí: ves y haz un café y le echas en el café una cucharadita de agua bendita que tengo en mi bolso. En el momento que hacía el café, veinte celdas más abajo, el endemoniado grita en voz alta advirtiéndola: eso (refiriéndose al agua bendita) no lo metas dentro de ninguna manera no beberé el café con esto dentro. ¿Quién se lo dijo? Se lo dijo el otro demonio; son socios, son muchos los que trabajan juntos avisan y se intercomunican. 38’

En monasterio Gran Lavra de Athos, hace un par de años, un monje cuando recibió misericordia por San Gregorio Palamás, se encargó de reconstruir una pequeña ermita que estaba en la zona del monasterio en una roca por agradecimiento al Santo. Los demonios le tiraron piedras muchas veces y le destruyeron las paredes. Son cosas actuales las que os cuento. Al final consiguió delimitarlos, con su oración, santificaciones y Divinas Liturgias. Una tarde fue a hacer vísperas y se disponía a poner el último icono cuando vio regimientos de demonios dispuestos a destruirle. Entonces el monje exclamó: ¡así que San Gregorio va a dejar que me maten estos! Y en aquel momento se escucho un silbido y un pequeño diablillo estaba más allá encima de una roca y empezó a avisar al resto: que viene, que viene! Desaparecieron volando como los pájaros. Venía San Gregorio y el diablillo vigilaba.

“No admiréis esto” como dice nuestro Señor. No admiréis tampoco a estos que van a los médium para hablar con su padre o madre que están muertos; es idiotez, chaladura; he hablado te dicen. ¿Con quién han hablado? ¡Con el Satanás han hablado!!! No con la psique o el espíritu de su padre o madre. 40’ Ay si se pudieran marchar de ahí donde los tiene Dios; entonces, ¿quién se quedaría en el infierno? ¿Quién saldría del paraíso para venir hablar y contestar a los médium de Atenas o de Barcelona, quién? Pero estas cosas no las conocemos y así el satanás nos criba, atornilla y hace lo que quiere con nosotros, nos tiene en sus manos éste mal astuto, trilero y trapero. Deberíamos sentir odio y no sólo no sentimos nada sino que colaboramos con él. Todo lo que nos echa lo recibimos con las manos abiertas. Habéis visto lo que hacen las santas. Todas guardan una cruz en la mano y ¿qué creéis que dicen? Prefiero que me crucifiques y no hacer esto que me estás sugiriendo, yo no lo hago esto que intentas engañarme; le amenazan con la cruz. ¿Habéis visto los iconos bizantinos qué nos enseñan? Prefiero que me crucifiques y morir antes de hacer lo que tú me dices, yo no lo hago. Esta es la confesión verdadera. Pero nosotros no hemos llegado a oponernos y llegar hasta el punto de poner nuestra sangre, como dice el Apóstol Pablo.

En el Apocalipsis leemos que dice el Espíritu Santo a Juan: “Fue arrojado el dragón grande, la antigua serpiente, que se llama Diablo y Satanás, el seductor del mundo que extravía a toda la tierra habitada y fue precipitado en la tierra y sus ángeles fueron precipitados con él” (Apoc. 12,9). Es donde cayó el Gran Ángel y toda la cola después con él y en la cual el Arcángel Miguel dijo: permanezcamos bien firmes, aguantemos con temor a Dios 42’.

Debería también el hombre conocer otras operaciones y acciones. Cuando el hombre no está bautizado, la Jaris (energía increada Gracia) del Espíritu Santo está fuera del corazón del hombre y el Satanás está dentro. Cuando el hombre se bautiza, la Jaris está en el interior y el Satanás está por fuera. Mientras el hombre está sin bautizar tiene el demonio en su interior, es habitáculo del Satanás. Si queréis certificar esto con base y conocimiento de nuestra Iglesia, iros cerca de un sacerdote que está bautizando, escuchad qué lee, qué exorcismos hace, qué y dónde manda al diablo, hasta dentro del agua pide que se vaya y del corazón del niño. Entonces comprenderéis de qué se trata, o coged el libro de bendiciones cuando estéis solos tranquilamente, sentaos a leerlo para comprender de qué se trata. Y aún si queréis, mirad la hagiografía bizantina del bautismo, cuando Cristo, entra en el agua y Juan pone su bendita mano en Su cabeza, los dragones salen de dentro del agua. Porque existen demonios que están en el agua, en las entrañas de la tierra, en el viento y en todas partes. Son espíritus, no se calientan, ni se cansan, ni se asfixian.

Por otro lado, la velocidad que tienen los demonios al ser espíritus es como el espíritu del hombre. Si vosotros podéis en fracciones de segundo ir a los 4 puntos cardinales del mundo, en Italia, América, India etc. en un instante, esta es la velocidad del espíritu y en el momento que ahora un demonio está aquí mismo quemándote, salta y llega a Atenas, Australia, América etc., en cualquier parte. Esta es su velocidad, no se trata de hombre que tiene que moverse, abrir puertas con llaves, ventanas etc. no se trata de este tipo de velocidad. Por eso veis un endemoniado puede estar hablando bien, humildemente, y en seguida lo ves que cambia como si le hubiera descargado un carga eléctrica, llegó el demonio, cambia la escena y empiezan las otras cosas. Todo esto el hombre tiene que conocerlo.

45’ Lo que voy a deciros ahora es de San Macario el Egipcio. “El hombre antes de bautizarse tiene anidado en su corazón el demonio y por encima actúa la Jaris (energía increada Gracia), cuando se bautiza las cosas se cambian. Anida en el corazón la Jaris y por fuera el demonio. Nos han dado la Jaris en el bautizo con la confesión de nuestros padres piadosos, con la confesión de nuestros padrinos, porque entonces hemos confesado que destituimos al Satanás y nos adherimos a Cristo. Pero cuando crecemos, las cosas las cambiamos. No queremos saber nada de Cristo ni de la Iglesia y nos adherimos a éste que tiene patas de cabra, el Satanás, que nos lo permite todo y expulsamos la Jaris que es la única que no le pesa ni perjudica al hombre y se retira tal y como viene cuando el hombre quiere, así se va cuando el hombre no quiere. Es cierto que queda una chispa en el interior del hombre cubierta por cenizas. Pero hace falta metania y confesión para limpiar la ceniza y las suciedades y volver a encontrar esta chispa por el Espíritu Santo para que sea soplada y reanimada esta chispa y se haga en fuego.

Me acuerdo una vez que me encontraba en un pueblo montañoso en el Peloponeso durante la época de la ocupación Alemana (1948) y yo fui hospedado en una casa, la cual era muy pobre, contemplé entonces una forma más de economía; por la noche la yaya o abuela puso el fuego en la chimenea en una esquina y la tapó con ceniza. 47’ Veo por la mañana que la abuela se fue y limpió la ceniza y encontró unos carbones ardientes, fue y echó un poco de leña fina, sopló encima y se encendió el fuego, ¿porqué hizo esto? Para ahorrar una cerilla; así exactamente ocurre, aquellos pecados que se amontonan encima de este carbón, el cual enciende el Cristo en el bautizo en cada hombre, y cuando el hombre se arrepiente y se confiesa, se van, sale todo esto y queda solo el carbón el cual con el soplo del Espíritu Santo se reaviva y otra vez el hombre se fortalece y se vuelve candente por el fuego y no puede molestarle el Satanás. El Satanás quiere al hombre que no esté candente. Quiere que esté congelado, tal como ocurre en nuestra Iglesia, donde la mayor parte estamos congelados por el Satanás, y muchas veces desde el mismo clero hasta el salmista, los servidores, etc. Porque no venimos a la Divina Efjaristía y Liturgia a tomar la comunión, conectar con el fuego de la Deidad y hacernos candentes, de manera que no pueda el Satanás meternos mano; no podemos hacer esto, no tomamos la comunión y muchos vamos solo para el antidoron (el pan que se ofrece contra regalo o bendición). Otros hemos tomado el desayuno y esperamos para llevar el antidoron para el otro día. Por consecuencia, este hombre está congelado, es como los cubitos de hielo que guardamos en la nevera, todas estas cosas no sirven para nada. Cuando el hombre lucha y viene con la ayuda de Dios al Misterio, 49’ sin merecerlo claro está, entonces se vuelve candente y se convierte en uno con el Cristo. Ponéis la plancha en el enchufe y se hace candente, quema y entonces planchamos, hacemos nuestro trabajo. Cuando la quitas del enchufe y no la usas, van las cucarachas y hacen nidos. Cuando la tienes en enchufe no va ni la cucaracha, ni chinches ni nada de nada; este es el cristiano. El Satanás quiere que el hombre vaya a la Iglesia, no tiene miedo a estos que van a la Iglesia no le importa. Lo que le molesta al satanás es que el cristiano ortodoxo llegue como se debe merecidamente al Misterio, sin metania y confesión. Cuando el Satanás fue preguntado por San Juan el Vostrinós que es lo que más te da miedo de los cristianos, contestó: temo de ellos un agua, una sangre y una madera, aparte de eso no temo nada más; es decir, tiene miedo al Bautizo, la Sangre de el Cristo y la Divina Cruz. Pero estas cosas nosotros no las conocemos, ni siquiera queremos aprenderlas. Por eso el Satanás nos encuentra congelados, nos mete mano y nos devora.

Sobre esto podría añadir una cosa más. Un rico loco sin hijos, pero con perros, tenía un cocinero especial para los diez perros y les cocinaba en recipientes especiales, con una cuchara grande echaba ahí la delicias para los perros, y los perros por el olfato no se acercaban a la caldera grande donde cocinaban, y les echaba la comida caliente con la cuchara pero ellos olían y se iban corriendo, daban la vuelta todos alrededor y se esperaban que se enfriara, ninguno ponía la lengua porque quemaba. Cuando se enfriaba iban los perros y la comían. Este es el cristiano, si participa del Misterio de la Efjaristía a menudo, mientras esté caliente saca fuegos como el león de su boca por la santa comunión o efjaristía. 51’ Pero nosotros ¿cómo vamos a ir continuamente, si antes no hacemos el Misterio de la metania y confesión, ni el ayuno y en la moda somos los primeros? Robamos, mentimos, hacemos maquinaciones, entonces cómo vamos a venir al Misterio, y por consecuencia estamos fríos y devorados por el Satanás. Son cosas que el hombre debe tener mucho cuidado.

Escuchad también ahora algunas opiniones de algunos hombres santos; por ejemplo, una opinión de San Basilio el Grande: mal astuto el diablo y creador de todo tipo de maldad. Tal como cuando tienes el espíritu bueno en abundancia estás feliz y alegre, así de la misma manera tendrás en abundancia la desgracia, nada te alegrará, nada te hará satisfacer y serás un miserable si tienes relación con el mezquino espíritu del satanás. San Máximo el Confesor dice otra cosa muy horrorosa: lugar santo y templo de Dios es el nus (el espíritu humano, no divino, como energía y el corazón como esencia, de la naturaleza psique, alma, ánima) o habitáculo del Espíritu Santo es el nus del hombre, donde los demonios, por los apasionados malos loyismí pensamientos, ideas, reflexiones, idea e imaginaciones devastando la psique, sostienen el ídolo del pecado, ahí dentro en el nus, en este templo de Dios, tira y arroja candentes loyismí (pensamientos, imaginaciones y reflexiones); flechas candentes del Satanás les llama a estos loyismí el Apóstol Pablo, que arroja, contamina e infectan al nus hasta que empieza a detenerlo poco a poco y en el nus del hombre se quede el diablo. Por esto hace falta lucha, el hombre está llamado a luchar. El nus del hombre es una parcela que no tiene vallas o cercas, y el Satanás arroja como aquellas personas que arrojan las basuras desde la ventana de su casa. Así tiene que hacer el hombre, tiene que arrojar estos loyismí del Satanás fuera, y no aceptar que se queden dentro, si ve un loyismós que viene por un lado o por el otro, desde el principio, con la cabeza inclinada mirando el loyismós que ha arrojado el Satanás, no lo dejes entrar, no le permitas a él que te arroje los loyismí, no permitas que escriba él sobre ti, nada aceptes de él, porque él te tragará, te los pone, te los pone, te los pone…hasta que te depone, te agota y te engancha.

Así tienen más o menos las cosas hasta aquí, próximamente traduciremos la siguiente homilía que trata de lo mismo, sobre el discernimiento y conocimiento de los malos espíritus del Satanás.

Dimitri Panagópulos: Homilía 346

Traducido por: χΧ jJ

 

La Santa Tradición sobre los Iconos Ortodoxos

 

Jesús Cristo

 

SOBRE LOS ICONOS ORTODOXOS

La imagen del Logos Increado de Dios hecho hombre se encuentra en la hipóstasis (base substancial o subsistencial) del hombre, a pesar del hecho que los hombres se diferencian sobre sus atributos o cualidades exteriores y sus particulares talentos y virtudes.

La importancia pedagógica de las iconas (imágenes, representaciones) es muy grande. Se da mucha importancia a los que no tienen estudios para que aprendan los acontecimientos redentores, sanadores y salvíficos de CristoDios y de sus santos. El oído no es el único medio de aprender para el hombre. También existe la vista, la cual trabaja con las imágenes y la supervisión u observación; estas resultan al nus (el corazón psicosomático de la psique)- Las palabras visión y oído, logos e icona-imagen son las que predominan en el 7º santo Sínodo Ecuménico, pero también en los textos patrísticos…

La teología de la icona (o icono) es la teología de la Luz increada por experiencia vivida, empírica… de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Ortodoxa.

 

Las primera icona de Cristo

1) ¡La primera icona (o icono) no hecha a mano es de Cristo y de forma milagrosa el Mandilion (pañuelo) que mandó al rey de Edesa Abgaro enfermo incurable de lepra y otras enfermedades.

Abgaro cuando recibió el Madilion se curó y sólo quedó una señal en su cara, el cual curó el Apóstol Tabeo cuando fue a la región a predicar el Evangelio y la enseñanza Cristiana, según lo predicho por Cristo. Al curarse Abgaro esribió sobre el Mandilion:

«Ω Χριστέ Θεέ, αυτός που ελπίζει σε Σένα δεν θα πεθάνει»

«Oh CristoDios el que cree y tiene esperanza en Ti no morirá», y también hizo un epígrafe grande y lo puso a la entrada de la ciudad… este es el icono, que sus representaciones desde entonces hasta hoy en día perfuman fragancia Divina y suceden muchos milagros, curaciones etc… (Sobre esta historia existe en español en varios sitios en internet)

 

Los primeros iconos de la Panagía Zeotokos

1) La Santa Tradición nos dice que cuando la Virgen María vivió, los apóstoles Pedro y Juan construyeron una iglesia para la Virgen María sin saberlo Ella, en Leda, fuera de Tel Aviv, que es la patria de San Jorge y su tumba. Luego llamaron a Nuestra Señora para ir allí y bendecir a la Iglesia. Ella les dijo que se fueran y que la encontrarán allí. Los apóstoles pensaron que irían allí por algún otro medio y, por cortesía y respeto, se precipitaron más rápido para llegar antes que Ella. Pero cuando llegaron extrañamente, vieron en un pilar del Santuario una imagen de la Virgen con su rostro y todo su cuerpo.

Esta fue Su primera icona (representación, imagen) hecha de forma milagrosa, no hecha por manos. Similar a la icona no hecha a manos del Santo Mandylion en la forma de la cara del Señor que se reflejó con el sudor de Cristo y curó al rey de Edesa Avgaro, cuando él había enviado emisarios para encontrar a Jesús para que ore por él…

2) La segunda icona de la Panaghía no hecha a mano sino de forma milagrosa similar a la del Mandílion de Cristo, es la icona de la Panaghía, Zeotokos, SiempreVirgen, cuando estando en vida en una disputa entre cristianos y judíos para un templo llegaron a los juzgados y como la decisión era muy difícil, el juez pidió que se sellara el templo y que esperaran todos alguna señal del cielo. Cuando más tarde abrieron el templo paradójicamente vieron en la parte izquierda del Altar la icona de la Panaghía Zeotoko. El juez entonces preguntó, qué es esto que se ve y los cristianos respondieron que es la forma o imagen de la Panaghía, de María, la Madre de Cristo y Dios nuestro, y así el juez decidió entregar el templo a los Cristianos…

 

Las primeras iconas (representaciones) canónicas del Evangelista Lukas

Después de las iconas no hechas a mano, mencionadas anteriormente, aparecen las iconas milagrosas del Evangelista Lucas. Sin embargo, solo tres hasta la fecha son del Evangelista, y que las tablas para iconografiarlas, pintarlas fueron entregadas por el arcángel Miguel.

Una se encuentra situada en Kalavryta en la Gran Cueva de Peloponeso, Helas-Grecia y es la del árbol almástiga (o mástique, lentisco) y cera con incienso.

La segunda está en Sumelá cerca de Veria, Helas, y es en color y la tercera está en Kykos de Chipre y está hecha con mosaico. Todas las otras iconas milagrosas que existen están de acuerdo con las del Evangelista Lucas y no del mismo Lucas.

De estas tres iconas milagrosas canónicas, los hagiógrafos han iconografiado, pintado con los cánones ortodoxos, cada uno con su arte, todas las demás iconas milagrosas se elevan a cincuenta, para otros a ciento veinte o ciento cincuenta canónicas.

Más abajo mencionamos cómo se crearon estas iconas-representaciones milagrosas del Apóstol Luka…

El evangelista Lukas era un pintor aficionado y, por gratitud y respeto, quiso hacer una icona, un retrato de la Panaghía la más Santa que todos los santos. Él fue un día y le pidió a la Panaghía que le hiciera una icona y recibió una respuesta positiva.

Entonces apareció el Arcángel Miguel, llevando tres tablas y dándoselas. Él por respeto no le preguntó por qué le dio tres tablas, ya que una icona sólo quería hacer.

En poco rato él hizo una icona o retrato y la presentó de inmediato a nuestra Panaghía.

Ella, cuando lo vio, dijo que estaba bien, pero agregó que faltaba algo. “¿Estoy sola? ¿No tengo un hijo? Lukas la había pintado a ella sola.

Esta icona está en Soumelá en el barrio de Pontios, Veria, Grecia. Luego hizo otra con el Cristo juntos, es la que está ubicada hoy en día en la Gran Caverna en Kalavryta, cerca de Esparta, Peloponeso. A esta icona también la mostró a la Panaghía. Ella lo animó y le dijo que es muy buena, pero … él había puesto a nuestro Cristo a la derecha por lo que se llama la dexiokratusa-que lleva el Cristo a diestra. Entonces hizo la tercera icona-imagen que puso a Cristo en la otra mano natural, la que ahora está en Kukos Chipre, y se representa encubierta con pañuelo. He aquí pues, las tres tablas que trajo el Arcángel que mencionamos anteriormente al Evangelista Lucas.

Estas tres iconas las bendijo la Panaghía con su santa mano y dijo: “La jaris (energía increada gracia) del nacido de mí, mi Señor y mi Dios, que esté con ellas”. Esta bendición, las conservan hasta hoy en día después de tanta malicia de veinte siglos, porque es cierto que no es tan fácil mantener estas iconas milagrosas durante tantos siglos si no hay ayuda desde arriba.

Sobre la base de estas iconas tienen el origen otras iconas en lugares diversos con acontecimientos históricos, también tenemos muchas otras iconas sobre seiscientos con apodos por distintas circunstancias, tales como la Virgen Triherousa, Faneromeni, Axion Esti, la Portaitissa de Tinos, Kanala , Eleftherothria y otras.

En conclusión, las mencionadas anteriormente tres iconas no hechas a mano, una del Señor y dos de Nuestra Panaghía, y las tres del Evangelista Lucas, responden a los incrédulos, impíos e irrespetuosos que no aceptan las iconas… está claro que los heréticos ponen sólo los pasajes que satisfacen sus persistentes obsesiones…y las afirmaciones obstinadas sobre la mitomanía de “obediencia” a la Santa Escritura aceptando la letra y no el espíritu, ¡hipócritas!.

“Venid y lo veréis” Jn 1,40

San Paisios el Aghiorita

Añadido,  de otros Padres:

La fe analfabeta encuentra el camino de Dios, pero la “pedía” (educación, enseñanza, formación, pedagogía, cultura, educación laica) atea no lo encuentra nunca…

San Crisóstomo 

¿Cómo se atreven, los que abren su boca sucia, a decir estas palabras que gotean veneno, llamándonos idólatras e ídolos a nuestras iconas? Esto demuestra que no han entendido correctamente el segundo mandamiento de la ley Mosáica: “Éxodo 20,4: no harás de ti mismo ídolo, ni imagen alguna de lo que hay en la tierra, o en cielo o en el agua bajo tierra…”.

¿Qué significa este mandamiento? Creo que el significado está clarísimo. Este mandamiento prohíbe crear ídolos y reverenciarlos, en vez de reverenciar al Uno, Único y Verdadero Dios,. Tal y como hacían los antiguos pueblos: los Asirios, los Babilonios, los Helenos, los Romanos y otros…

Esta es la idolatría. ¿Pero nuestra honra a las sagradas iconas se parece en algo a la idolatría? Por supuesto que no. Los ídolos reflejaban algo que en realidad no existe y que son fruto de la fantasía. Nuestras iconas representan e ilustran la realidad. ¿A caso no vivió entre nosotros nuestro Señor Jesús Cristo, al Cual glorificamos y Sus iconas reverenciamos y honramos? ¿No vivió entre nosotros la Zeotoko Virgen María, la que iconografió el Santo y Evangelista Luca?, que a su icona la misma Zeotokos la bendijo, diciendo que la jaris (energía increada gracia) quede siempre con esta icona. ¿Conocéis la infinidad de milagros que se hacen por las iconas de nuestra Panaghía?.

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Antiguo Testamento sobre iconas (representaciones).

Éxodo 26,1 Harás el tabernáculo (tienda de sacrificio) con diez cortinas o tapices de lino fino torzal de púrpura violeta, escarlata y de carmesí, y bordarás en ellos artísticamente querubines.

Y qué decir del Nuevo Testamento de la Jaris (energía increada gracia):

Col 1,15 “Él es la icona-imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación”

El asunto no son las iconas (imágenes) en sí sino mi actitud hacia ellas.

¿Por qué Dios prohibió hacer una imagen de un becerro, y más tarde mandó que pusieran doce imágenes de bueyes en el Templo (1 R 7, 25 y 2 Cr 4, 4)?
Es la misma especie de animal. ¿Será que es ídolo cuando es becerro pero no lo es cuando es buey? (Ver Ez 8, 6-18). Ni es la edad del animal ni la imagen en sí sino la actitud frente a ello que la hace un ídolo.

David inclinó su rostro sobre la tierra, e hizo reverencia a Saúl (1 S 24, 8), ¿lo consideró un ídolo?
Josué y los ancianos postraron sus rostros en tierra delante del arca… ¿eran idolatras del arca?

Nuevamente, los ídolos están dentro de uno mismo.

¿Son ídolos los sagrados iconos?

¡No, cada icono no es ídolo, sino sólo cuando plasma a Dios con la forma o modo que Él no nos ha indicado!

Diálogo de San Paisios con protestante sobre las Iconas

 

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Diálogo con un protestante sobre las iconas antes de convertirse en Ortodoxo.

(Εἰκὼν, εἰκόνα ikón, icona imagen, figura, representación, icono, //para el teatro=cuadro, escena; Aquí en esta traducción utilizaremos el original: Icona)

El siguiente diálogo del padre Paísio se hizo con un joven protestante que se había dado cuenta que los ortodoxos tenemos y celebramos los Misterios (Sacramentos) tal y como fueron dados por Jesús Cristo e instituidos por los Apóstoles, pero tenía sus dudas sobre las iconas y la forma de orar y venerar. El bienaventurado Yérontas del Santo Monte Athos y ahora Santo, con respuestas aparentemente sencillas, alivió y reposó las inquietudes existenciales del joven sanando y salvando a su psique. El joven había oído de los fieles ortodoxos sobre el Yérontas iluminado Paísios del Monte Athos y un día decidió a visitarlo, a continuación ponemos algunas de sus preguntas y respuestas narradas por él mismo.

 

Pregunta: La Santa Escritura enseña que sólo Jesús Cristo salva. En la Iglesia Ortodoxa rogamos también que nos salve la Panaghía.

Respuesta: Jesús, como único Salvador, se entregó por nosotros. Ahora, reflexiona detenidamente. Imagina que eres una figura poderosa y visitas una ciudad con tu madre. Todos te recibirían con entusiasmo, saludando tanto a ti como a tu madre. Aunque desconozcan quién es ella, te elogiarían con las mejores palabras, demostrando respeto por tu madre. Si escuchas esto, te sentirías complacido y orgulloso de tu madre. De manera similar, Cristo se regocija y enaltece a Su madre cuando nos oye expresar palabras bondadosas y cánticos en su honor.

Considera esto: si una mujer humilde se acercara a tu madre y le pidiera que intercediera por ella para conseguir trabajo o un buen puesto para su hijo, y tu madre lo lograra gracias a tu favor, esa mujer afirmaría que tu madre la salvó, aunque tú hayas sido el intermediario para colocar al hijo en el trabajo. De manera análoga, nosotros suplicamos a la Panaghía que nos salve, y Su hijo, poseedor del poder pero humilde, se regocija al escucharnos entonar cánticos y expresar hermosas palabras en honor a Su Madre

Pregunta: El Señor enseñó a que oremos a Dios-Padre. La Iglesia -Ortodoxa ora a la Zeotokos y a los Santos que eran hombres, ¿Es correcto?

Respuesta: Mira, pon atención. Todas las oraciones van a Dios. Nosotros oramos a la Panaghía y a los Santos, es decir, rogamos a que oren también ellos al Señor para nosotros y la oración de ellos tiene fuerza grande.

-Sí pero… (le interrumpí) la Panaghía y los Santos eran hombres y murieron, no nos oyen, no está en todas partes. ¿Es posible que Dios se enfade porque oremos a ellos? Aquí es una obligación mía grande de recalcar con énfasis especial lo que me ha sucedido. En el momento que decía la palabra “pero”, sentí que me clavara en la tierra una lanza y sin dolerme no podía hacer ni decir “kij” nada, mientras que algo se abrió en mi interior y “absorbí” las realidades que el santo Yérontas me decía:

-Hijo mío, continuó, para Dios nadie muere. Cuando uno muere, ha muerto para nosotros que nos hemos quedado en la tierra, para Dios no muere. Y sí éste tiene audacia, franqueza cerca de Dios, aprende de Cristo de que le rogamos a orar por nosotros y ora, mientras que el Cristo escucha y se alegra. La oración del justo tiene una fuerza y poder grande.

Pregunta: El Señor dice: “Yo soy el Señor tú Dios; no haga ídolos y no veneres a estos. Ni tampoco des culto a estos, porque yo soy tu Dios y soy Dios celoso”. ¿La Iglesia Ortodoxa venera a las iconas (representaciones o imágenes), es correcto?

Respuesta: Escucha hijo mío. La madre que tiene su hijo en la guerra, día y noche tiene miedo por él. Tiene mucha agonía. De repente recibe una carta de su hijo con una fotografía suya en el interior. ¿Cuándo la ve, qué hace? La toma con sus manos y la besa, la pone en su seno que la toque su corazón. ¿Entonces, qué crees? Esta madre con anhelo ardiente que tiene por su hijo ¿crees que besa la fotografía? Ella cree que besa a su propio hijo. Lo mismo cree también el que tiene deseo, anhelo ardiente para la Panaghía y para el santo que venera; no veneramos a las iconas, porque son iconas, sino los santos, y a ellos no porque son personas, que lo son, sino porque han luchado por Cristo y tienen la jaris (energía increada gracia). Dios es celoso, es verdad; pero no para los Suyos, sino para el diablo. El padre no es celoso de sus hijos propios; no te preocupes ni te inquietes, el Señor se alegra cuando te ve a ti que respetas y amas a Su Madre y a Sus Santos.

Pregunta: Páter Paísio no sé orar. ¿Cómo debo rezar?

Respuesta: debes sentirte que eres un niño pequeño y el Dios Padre tuyo. Entonces comienza a buscarlo y pedirle. Si le pides también algunas cosas tontas, no te entristezcas, no se enfada. Él mira el corazón y te dará lo que es mejor para ti. Es como cuando un hijo adolescente que pide de su padre que le compre una moto, porque cree que ya es grande, y el padre como tiene miedo a que le pase algo malo a su hijo, puede tardar, pero al final le compra un coche.

Pregunta: ¿Cuando oramos es bueno que esperemos en la oración hasta que sintamos alegría? Esto yo lo hago muchas veces y así me sucede.

Respuesta: No. Entonces es como el niño cuando pide algo de su padre no para que se lo compre, sino sólo para que lo acaricie.

Agradezco y glorifico a Dios que me hizo digno de conocer a un hombre santo cuanto está vivo en la tierra, para pedir sus consejos y que ore por mí y mi familia.

¡Es verdad cuán admirable, caritativo y bondadoso es Dios! Doxa-gloria a Su nombre. Así me hice –no, el Señor me ha hecho- Cristiano Ortodoxo, por supuesto que sin olvidar una cosa más que me dijo el padre Paísios, es decir, de que pasamos por exámenes en cada momento…

Del libro “Vida de san Paísios el Aghiorita” y de la revista cristiana ortodoxa “Diálogos” ejemplar 12.

Así con esta sencillez del don de CristoDios hablan los Santos que tienen el Espíritu Santo y con una icona que vale más que mil palabras y muchos discursos nos sanamos, psicoterapiamos de nuestra fantasía, nuestro peor enemigo

Traducción de XX.JJ

 

Sobre las escrituras, los iconos y los protestantes

 

 

Arca Iglesia Icono

 

* Iconas .- Representaciones canónicas del Antiguo Testamento mandadas hacer por el Logos increado de Dios Padre en Espíritu Santo… de la “Parádosi” Tradición Santa, Una y Ortodoxa que “parédose” transmitió y entregó en nosotros el “Parádiso” (Gén 2,8), bajo supervisión del Espíritu Santo

*Icona .-  imagen, figura, representación // para el teatro cuadro, escena;

Éxodo 20,4 No harás de ti mismo ídolo, ni harás imagen alguna de lo que hay en la tierra, o en cielo, o en el agua bajo tierra…”.

Éxodo 26,1 Harás el tabernáculo (tienda de sacrificio) con diez cortinas o tapices de lino fino torzal de púrpura violeta, escarlata y de carmesí, y bordarás en ellos artísticamente querubines.

Col 1,15Él es la icona-imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación”

Son muchas acusaciones que Satanás ha acumulado a lo largo de los siglos contra la Iglesia Católica, Apostólica Ortodoxa de nuestro Señor Jesús Cristo. Aprovechando la ignorancia de algunas personas, las persuadió de que algunos objetos que la Iglesia acostumbra a honrar son ídolos y que quienes los honran son idólatras. A continuación mostraremos la fiabilidad de este punto de vista y los argumentos que emplean los iconoclastas contemporáneos y los mitómanos idólatras de la Escritura, de las palabras de ella y no del espíritu e ignorantes de la “Parádosi” Una y Santa Tradición Ortodoxa que “parédose” transmitió y entregó en nosotros el “Parádiso” (Gén 2,8), bajo supervisión del Espíritu Santo

La importancia pedagógica de las “iconas” (imágenes) es muy grande. Se da mucha importancia a los que no tienen estudios para que aprendan los acontecimientos redentores, sanadores y salvíficos de CristoDios y de sus santos. El oído no es el único medio de aprender para el hombre, también existe la vista, la cual trabaja con las imágenes y la supervisión u observación; estas resultan al nus (el corazón psicosomático de la psique)-

Las palabras visión y oído, logos e “icona” (imagen) son las que predominan en el 7º santo Sínodo Ecuménico, pero también en los textos patrísticos.

 

Prolegómenos sobre Escritura, Iconas y Protestantes

Como sabemos, en cada diálogo realizado con los protestantes también se refieren a sus alegaciones contra las Sagradas Iconas. La táctica de ellos consiste esencialmente en una retórica extrema, obstinada y agresiva sobre el valor que damos a las Iconas, y a pesar del hecho de que han sido respondidas y explicadas innumerables veces estas cuestiones, todavía ellos hacen ver que no entienden lo simple que es el tema en cuestión y documentado hagiográficamente por las Escrituras. Así, con su populismo y sus generalizaciones monótonamente repiten su famoso grito de «idolatría», porque tenemos la procesión de las iconas, las abrazamos o en el hecho de que reconocemos que a través de iconas el Dios puede y hace milagros.

Por supuesto que por sí solo es problemático el hecho de que los Protestantes acompañan sus ataques con el mito de que ellos se encuentran en el “camino correcto” porque siguen “la Santa Escritura”. Naturalmente, en realidad se interesan no de lo que dice la Santa Escritura sino sólo por los pasajes que satisfacen sus persistentes obsesiones.

Así que, los pasajes que se refieren a la icona milagrosa de la serpiente de cobre (Num 21, 7-9) y a las iconas de los querubines (Ex 25,18 y 1Reyes 6,23-35), a pesar del hecho de que constituyen mandamientos de Dios, las ignoran con distintas justificaciones.

Lo mismo hacen con la afirmación de la Santa Escritura de que la reverencia ante algo material por sí solo no es idolatría ni impide la asignación de la oración a Dios, por eso el fiel Jacob también “adoró apoyado sobre el extremo de su bastón” (Heb 11,21). Por consiguiente, las acusaciones de ellos sobre supuesta “reverencia o adoración a los ídolos” y las afirmaciones obstinadas sobre “obediencia” en la Santa Escritura son hipócritas.

Además, la Santa Escritura es una, y si los Protestantes siguieran realmente la Santa Escritura, entonces no serían divididos en tantos grupos, sino que constituirían únicamente un grupo, tal y como uno es el Cristo y una la Verdad. Pero cada grupo protestante está separado de los otros y conocemos que a menudo hay serias rivalidades y disputas entre ellos y cada uno (se hace infalible) para sí mismo de que “tiene la verdad”.

Por tanto no se autoengañen, lo que siguen ellos son interpretaciones de lo que cada uno de sus “pastores” imagina y dice de la Santa Escritura, por eso también se han disgregado en tantos grupos a pesar de que la Escritura es para todos la misma…

***

Como resultado vemos en el protestantismo una imagen paradójica, que es como si uno se encuentre rodeado de una multitud de hombres que cada uno susurra: “amigo, no escuches a los otros, sólo yo tengo la verdad y esto lo confirma el…estudio franco de la Santa Escritura que se hace con fe y oración! Pero todos estos cuando obstinadamente afirman lo mismo, entonces es obvio que algo no va bien…

¡No basta la excusa de los protestantes de que en los “asuntos básicos” creen todos lo mismo!

El Cristo Dijo: «32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.

  1. Por mi enseñanza y por vuestra experiencia personal, conoceréis la verdad y la verdad os hará libres de la tiranía del pecado y de la muerte (espiritual)» (Jn 8,32).

No dijo nada sobre… asuntos o logos “básicos”. Al contrario, lo dijo y lo puso claro y muy severamente de que no existen asuntos o logos “básicos” y no básicos, sino “El que no es conmigo, contra mí es” (Luc 11,23).

Por tanto, nadie puede aceptar a jugar con su Sotiría (redención, sanación y salvación) derrochando su precioso tiempo de su vida terrenal intentando descubrir en qué grado de engaño se encuentra cada grupo protestante.

Y ya que el logos que exponemos es sobre la Santa Escritura, vale la pena recordar que el Canon de los 27 libros del Nuevo Testamento lo han tomado y aprendido de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa que se encuentra 15 siglos antes que los protestantes comenzaran a aparecer. Por tanto, cuando insultan y calumnian a la Iglesia Ortodoxa como… “idólatra” es como si insultaran a Dios que tanto la ha amado y honrado de tal modo que en el seno de ella sea formado el canon de los 27 libros y protegido de los Apócrifos y sea definido y finalizado en el siglo 4º, de modo que hasta hoy en día ellos lo tengan.

Al contrario, sobre el Antiguo Testamento los Protestantes en vez de seguir la Iglesia Ortodoxa, adoptaron el Canon de los… Judíos (¡!) los cuales la Escritura llama anticristos y también ateos porque negaron a Cristo. Tal como es cierto que tienen el correcto canon sobre Nuevo Testamento, tanto más cierto es que tienen Canon torcido del Antiguo Testamento y esto lo garantiza y confirma el pasaje del Evangelista Juan 1Jn 2,22-23: «Éste realmente es anticristo y seguidor del anticristo es el que niega al Dios Padre y al Hijo, (puesto que no acepta la apocálipsis que nos ha hecho el Hijo sobre el Padre). Todo el que niega al hijo (y no lo acepta como el Logos increado encarnado y el redentor del mundo) no tiene al Padre. El que confiesa al hijo tiene también al Padre» (1Jn 2,22-23).

¡Es imposible percibir y entender uno el pensamiento de los Protestantes que quieren llamarse Cristianos, y sin embargo han adoptado como libros Sagrados suyos sólo los que les han indicado y aconsejado los que niegan a Cristo y perseguidores de la Iglesia Ortodoxa!

Por tanto, que dejen de dar clases a la Iglesia Ortodoxa y nosotros ahora vamos a ocuparnos de sus sofismas y falsedades sobre el tema de las Iconas – Representaciones

En este punto haremos una aclaración: ¡como observarán los lectores, insistimos especialmente en las cosas y realidades que enseñaron los Padres del siglo 4º, porque son el blanco principal de los propósitos de los protestantes, los cuales utilizan frases cortadas de la enseñanza de los santos Padres, intentando presentarlas a nosotros como si los Padres están de acuerdo… con los heréticos!…

 

¿Cuándo se considera una icona-imagen como un ídolo?

Es cierto que hay muchos versículos, especialmente en el Antiguo Testamento y también en el Nuevo Testamento, que condenan el culto, incluso la fabricación de ídolos. Por lo tanto, veremos algunos versículos jeroglíficos característicos para comprender el verdadero significado de esta prohibición y el significado de las palabras «ídolo» e «icona «.

Algunos de los pasajes que los heréticos mal utilizan obstinadamente hasta la saciedad del Antiguo y del Nuevo Testamento son: Isaías 40, 18-20 + Isaías 44,9-20 + Exodo 20, 4 +Deuteronomio 4,12-19: Carta a los Romanos 1.23,25 u otros. Observamos en estos pasajes y en muchos más que se oponen a la fabricación de formas o representaciones a Dios, pero no se oponen a las iconas de las creaciones, ni de los santos, no hay prohibición alguna.

En armonía con estos versículos, la Iglesia Ortodoxa prohíbe la fabricación de cualquier forma de Dios. Por lo tanto, las iconas ortodoxas son solo las de los santos/as, la de la Panaghía Zeotoko y la del Señor Jesús Cristo, de acuerdo con su naturaleza humana. Las iconas que se supone que representan a Dios son consideradas por la Iglesia Ortodoxa como ídolos.

En este espíritu se mueven todos los versículos de la Santa Escritura que condenan a los ídolos. No se condena la fabricación y el honor de la imagen-icona de las creaciones, sino sólo cuando la imagen tiene como objetivo retratar el Dios increado e invisible, y ser adorada como Dios. Solo entonces es considerada como un ídolo.

Nadie puede acusar a la Iglesia Ortodoxa de que adora a los santos como dioses. Los santos no son adorados sino honrados como hombres de Dios. Por consiguiente, estos versículos solo se aplican a aquellos que hacen imágenes de Dios y las adoran.

Por lo tanto, ya que ídolo es sólo la representación de Dios, el que algunos acusen a la Iglesia Ortodoxa que supuestamente adora ídolos, es mentira, falso e injusta acusación, y estas personas un día darán cuentas a Dios por su mala fe contra Su Iglesia Católica, Apostólica, Ortodoxa.

Ahora, a su vez, preguntamos a los ignorantes que nos acusan como idólatras por las iconas: ¿Cómo a pesar de la prohibición en el Templo de Salomón habían iconas de bueyes? ¿Cómo sobre el Arca de la Alianza había retratos y estatuas angelicales? ¿Cómo había copias o estatuas de ángeles dentro de la Tienda de Cabaña o del Sacrificio (Tabernáculo)? ¿Las iconas de los santos molestan a los heréticos iconoclastas contemporáneos? (Éxodo 25:18 36. 35. B Crónicas 4: 3,4)…

 

La icona de Jesús Cristo

Hoy, después de tantos años, nosotros los cristianos no estamos bajo la Ley Mosáica, pero ¿tenemos derecho y permiso de representar e iconografiar a Dios? Como hemos visto, cuando se dieron los Diez Mandamientos, no se había dado de Dios la imitación Suya. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios nos mostró la icona-imagen de Jesús Cristo, como se muestra en Colosenses 1,15 “Él es la icona-imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación” (Col 1,15). Y en Juan 14,9 dice Jesús Cristo: “…el que me ha visto a mí ha visto al padre”. Por tanto, hoy podemos ver y retratar (iconografiar) a Dios en la persona de Jesús Cristo. Pero no en Su Divina naturaleza increada, sino en la humana, ya que Su Divina no la hemos visto.

 

Las afirmaciones obstinadas sobre “idolatría”

Tal como sabemos el argumento protestante sobre “idolatría” es un tecnicismo o artificio que se hace con la mala interpretación de ellos del pasaje Éxodo 20,4: “Éxodo 20,4: no harás de ti mismo ídolo, ni imagen alguna de lo que hay en la tierra, o en en cielo o en el agua bajo tierra…”, el cual a veces lo ponen junto con el principio del siguiente pasaje: “No te postrarás ante ellas ni les darás culto” (Ex 20,5).

Aquí pues presentan el Segundo Mandamiento del Decálogo como si definiera todo objeto de género (o cualquier tipo de materia) destinado para uso religioso, es transgresión del mandamiento divino.

Pero existe un problema serio: la afirmación de ellos se demuestra por la Santa Escritura como contradictoria, incluso hasta blasfema; cuando conocemos que el mismo Dios de la orden o mandamiento que dio a los hombres a hacer una icona-representación de uso religioso y ellos lo hacen praxis: “Y dijo el Señor a Moisés: «Hazte una serpiente y ponla sobre un mástil….. y todo aquel que será mordido vivirá e hizo Moisés la serpiente de cobre» (Num 21,7-9)

La serpiente de cobre es una icona taumaturga, que hace milagros, que con la potencia de la energía increada de Dios sana a los hombres, y el mandamiento para la realización de esta icona lo da el mismo Dios y los hombres lo ejecutan, porque los mandamientos de Dios que están contenidos en la Santa Escritura son dados para que sean aplicados y cumplidos por nosotros y no que sean ignorados o que se consideren… “excepciones” (¡!) como se justifican por costumbre los protestantes.

En consecuencia, dos cosas pueden suceder: que la Santa Escritura da característicamente mandamientos contradictorios, o que los protestantes nos están tomando el pelo o nos engañan. Naturalmente sucede lo segundo…

Porque si el Segundo Mandamiento se formula completo, apocalipta-revela el sofisma herético, ya que a continuación dice: “porque YoSoY… un Dios celoso” (Ex 20,5), es decir, no hagáis imitaciones, porque yo soy Dios que no acepta otros dioses y requiero exclusividad.

Por lo tanto, el pasaje en el Éxodo 20,5 nos explica que la materia en general se trasforma en esto que llamamos ídolo/idolatría sólo cuando uno conscientemente sustituye a Dios, con esta materia. No concierne general y abstractamente de forma imprecisa la materia o las iconas. Esto se confirma por el hecho que Dios incita y permite la creación de la icona taumaturga o milagrosa de la Serpiente de Cobre pero también las iconas-representaciones de los ángeles (Ex 25,18 y 1RE 6,23-25).

También vemos que las condenas de los israelitas se deben no a la creación de las iconas abstractamente de forma imprecisa, sino en la creación de substitutos de Dios:

-“Cambiaron la doxa-gloria de Dios con la imagen del ternero” (Sal 105,20) o el becerro de oro.

-“Estos son tus dioses, Israel” (Ex 32,4), (es decir, el oro del becerro se llama ya “Dios”)

Tal como dice el Apóstol Pablo: “no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres” (Hec 17,29).

Los Padres de la Iglesia que eran verdaderos ascetas y espirituales, detestaban al maniqueísmo y defendían la materia como medio religioso.

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Además, si fuera «idolatría» la icona canónica, cada vez que el hombre aborda la materia como un medio para orar a Dios y como un canal para el milagro de Dios, entonces los protestantes también debían rechazar la Biblia porque:

– Dios, como hemos dicho, hace milagros con «intermediaria» o a través de una icona-representación o imagen (Números 21: 7-9).

– Dios está haciendo milagros con “intermediaria” o a través de una… madera, como el bastón de Aarón (Ex 7,20), Moisés (Ex 4,17) o Eliseo (Hechos 4:29).

– Dios hace milagros con «intermediaria» o a través una prenda (Marcos 2,14 o Mateo 14,36).

– Dios está haciendo milagros con “intermediaria” o a través de la … sombra humana (Hechos 5:15).

– Dios está haciendo milagros con «intermediarias» o a través de las Santas Reliquias (Marcos 13: 21).

– Dios está haciendo milagros con «intermediario», o a través de un pañuelo (Hechos 19:12).

Por tanto, ¿cuándo se darán cuenta de que esta es la enseñanza de la Santa Escritura, y entonces la aversión que tienen sobre la materia y su función como un canal para las oraciones y los milagros de Dios es herejía? Que no se confundan los protestantes por las delicias y embellecimientos de la palabra «espíritu» y piensan que cuando devalúan y desprecian la materia la materia son … “superiores personas del espíritu”! Toda devaluación teológica de la materia es espiritismo y maniqueísmo, es decir, anticristianismo.

Los Padres de la Iglesia, que eran verdaderos ascetas y personas espirituales, detestaban el maniqueísmo y defendían la materia como un instrumento religioso y Gregorio de Nicea, con motivo del agua del bautismo, después de muchos ejemplos señala:

“La mata de la zarza mostró en Moisés a Dios, y la reliquia de Eliseo resucitó a un muerto y el barro ha dado luz a los ojos en aquel que estaba ciego desde el vientre de su madre. Todas estas cosas son materiales inanimados e inconscientes, pero intercedieron para los grandes milagros, cuando recibieron la potencia de la energía increada de Dios” (San Gregorio de Nisis, “En el día de la Epifanía o Theofania, o de las Luces” PG 46, 584B).

Todas estas cosas son válidas y se aplican también para las Iconas: Dios a) da órdenes para la creación de iconas para uso religioso), b) nos enseña que a través de una icona o de cualquier materia la oración puede llegar a Dios y puede realizar milagros tales como terapias humanas, c) todas estas cosas y realidades son absolutamente permisibles, ya que la materia no reemplaza/sustituye a Dios…

…Los protestantes no tienen iconas, mientras que sostienen que son cristianos, en esta cuestión se identifican con percepciones de procedencia dualista de los Maniqueos, del ateo Islam y de los negadores y opositores de Cristo, los Judíos…

Por lo tanto, es obvio que la Iglesia Católica, Apostólica Ortodoxa de forma rotunda prohíbe a los miembros de que una opinión diferente vale o enseñar algo más allá de lo que la Santa Escritura enseña. Los Protestantes utilizan de una forma engañosa las cosas sobre “idolatría”, porque saben que incluso el cristiano más ingenuo y superficial sabe al menos que Dios está “en algún lugar en el cielo”. Por tanto, como no van a encontrar personas con tales falsas ilusiones extremas que piensan sobre las iconas, lo “estos son mis dioses» -que es la única condición hagiográfica de idololatría- han recurrido a la tergiversación y mala interpretación del versículo del Éxodo 20,4-5.

***

¡Otra cosa por la que acusan a la Santa Iglesia Católica, Apostólica Ortodoxa es que supuestamente honramos la madera! ¡Esto es totalmente falso y gran mentira! Lo que se honra en realidad es el πρόσωπο prósopo persona, y no la madera, igual que en una foto de un conocido nuestro, no se honra el papel sino la persona…

¿Pero, cómo sabemos cómo eran las caras de los santos después de tantos siglos?

Cada generación de cristianos se ha preocupado de mantener la imagen de sus santos contemporáneos. Aún así, incluso en los casos en que su imagen no se mantuvo, les damos unos énfasis que se asemeja con Señor Jesús Cristo, del cual son iconas. Lo importante es el santo, no su apariencia exacta. Esto explica también por qué hay diferencias de icona a icona para algunos santos. Además, ahora, ¡los santos no son como estaban en la tierra! Por esta razón, se utiliza la iconografía bizantina, rica en simbolismos, donde las características del santo representado no intentan atribuir la apariencia facial exacta de la persona, sino a simbolizar algunas de sus características.

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Pero para que no quede ninguna duda de que la reverencia a los Santos se permite como honra, vamos a ver la opinión del mismo Señor nuestro Jesús Cristo. Se encuentra en el libro del Apocalipsis 3, 7-10. Allí el Señor Jesús Cristo habla hacia al ángel de la Iglesia de Filadelfia. Se trata del Obispo de la Iglesia local, y no sobre el ángel celeste, que tal y como se ve en el pasaje 10 le coloca entre los “que habitan en la tierra”. ¡Ya que habitaba en la tierra entonces era hombre!

Puesto que el Señor le elogia por sus obras, le dice lo siguiente importante: “He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan, se postren y reverencien a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.

Atención!, el mismo Señor manifiesta que hará a los hombres que reverencien delante de los pies del Obispo de la Iglesia de Filadelfia, porque le ama. ¿Quizás el Señor no sabía que esto era pecado? ¿Quizás los haría reverenciar a su Obispo como dios? Por supuesto que no. Porque manifiesta que le reverenciarán y conocerán que el Señor le ha amado. Por consiguiente, le reverenciarán honoríficamente, de honra, como siervo de Dios y no como dios.

Por tanto los que nos recriminan creen que conocen mejor que el Señor, pues, que continúen recriminando la reverencia honorífica que asignamos o hacemos a los siervos de Dios, y de paso las santas εικόνες iconas-representaciones canónicas…

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¿Puede haber iconas milagrosas?

Digamos primero que con el adjetivo «milagrosa o taumaturga», uno puede pensar que la idea se da equivocada sobre el origen del milagro, que naturalmente proviene solo de Dios. Sin embargo, encontramos esta formulación también en la escritura Patrística. Por ejemplo, San Basilio describe la «barra o bastón» de Moisés como “realiza maravillas” (PG 31,305C) que por supuesto es una forma de dicción, ya que las obras de san Basilio el Grande no aceptan ninguna otra fuente de milagros, sino sólo de Dios Trinitario.

Por lo tanto, la expresión «icona milagrosa», en la lengua de la Iglesia sólo tiene el siguiente significado: un creyente, orando frente a la persona que aparece en una Icona cristiana ortodoxa, y después experimenta y vive un milagro.

En cualquier caso, el milagro experimentado por el hombre proviene solo de Dios. En el caso que en la iconografía es representado un santo o la Zeotoko Virgen María, el fiel se dirige a ellos con la conciencia de que, básicamente, pide ayuda o su intercesión para que Dios realice el milagro.

De acuerdo con la teología de la Santa Escritura y de los Padres de la Iglesia está claro que puede haber iconas, tal y como hay iconas milagrosas en el Antiguo Testamento (Num 21, 7-9), y reliquias milagrosas (IV Reyes 13,21), incluso también mandilios-pañuelos milagrosos (Hec 19,12). Tal como una narración de la Santa Escritura calienta nuestra oración y la fe, así también una icona cristiana ortodoxa hace lo mismo y venir el milagro.

No tiene sentido la pregunta si el milagro se puede hacer sin la ayuda de las Iconas. Por supuesto que puede. Pero se puede hacer también con la ayuda de las Iconas como se puede hacer con los bastones de los profetas, con las Reliquias de los mártires o con los pañuelos o bufandas de los santos. Y es importante que aceptemos esto porque solo así nos diferenciamos del maniqueismo y del espiritismo.

Esto exactamente es lo que sucedió con la serpiente de bronce que Dios le ordenó a Moisés que hiciera y pusiera en un lugar que sería visto por todos. ¿Los israelitas quizás no podían simplemente orar? Por supuesto que sí podían. Pero Dios sabía que una Icona ayudaría a Su pueblo.

La trampa del maniqueismo se devela por la negación persistente, un continuo «no» a las Iconas, a las Santas Reliquias, etc. No es posible vivir en la dirección correcta diciendo “no” a todo lo que la Santa Escritura, la Iglesia y los Padres dijeron “Sí”.

 

Anti-protestantismo y anti-maniqueismo de los Padres de la Iglesia

Uno de los métodos más incomprensibles e hipócritas de los herejes, es el uso de frases escogidas de nuestros santos Padres de la Iglesia, de las que escinden el significado completo o de su obra completa, tratando de convencernos de que teológicamente se identifican con los protestantes! Pero lo más indignante es que falsifican cuando hablan de varios Padres del siglo cuarto, (y otros durante los siglos), es decir, de una época en que la Iglesia libre ya de las persecuciones ha indicado y demostrado con claridad a los herejes [20].

¿Pero qué tienen de común los protestantes con nuestros Padres de la Iglesia Católica Apostólica, Ortodoxa que honran a la Virgen, Panaghía y a los Santos y les rezan?

¿Qué tienen de común los protestantes con nuestros Padres de la Iglesia que enseñan a los cristianos a usar el amuleto de la Cruz?

¿Qué tienen de común los protestantes con nuestros Padres de la Iglesia que honran las Reliquias Sagradas de los Santos?

¿Qué tienen de común los protestantes con nuestros propios Padres de la Iglesia que enseñan el especial sacerdocio y su exclusividad en el Altar o Sacrificio terrenal material?

Los Padres de la Iglesia, por lo tanto, son exclusivamente nuestros Padres, de los Cristianos y de la Iglesia:

– Honran a los Santos y a la Virgen Zeotoko aceptando sus intercesiones tal y como también la Iglesia.

– Aceptan y honran como también la Iglesia, las Sagradas Reliquias de los Santos.

– Aceptan Memorandos o memoria a los difuntos como también la Iglesia.

– Aceptan talismanes o amuletos como la Cruz y el Holy Wood Madera Sacra, como también la Iglesia.

– Aceptan el Sacerdocio Mistiríaco o Sacramental y el Altar o Sacrificio material terrenal como también la Iglesia.

Por tanto que dejen los protestantes de falsificar los textos y las enseñanzas de los Padres con frases cortadas y mal interpretadas. Porque la exposición consciente de la mitad de la verdad es una mentira completa. Puesto que los Padres enseñan todo lo que los herejes consideran “pagano o idololátrico” y “satánico” que los dejen tranquilos los Padres y dejen de una vez por todas de invocarlos, burlándose de los ingenuos de que supuestamente los respetan.

Los padres además de los Santos y la Virgen Zeotokos, respetan toda la creación, tal y como enseña la Santa Escritura, porque son creaciones de Dios y nunca pensaron y se atrevieron a “prohibir” a Dios de hacer milagros de la forma o modo que Él quiera, incluso también a través de la materia. En cambio, los herejes lo contrario, detestan metafísicamente la materia, ya que su enseñanza no es cristiana, y la fuente original es la mitología iraní y el zoroastrismo, que con su prenda del maniqueísmo ha influenciado y contaminado muchas herejías “cristianas”. Los protestantes lamentablemente no han entendido la gravedad de su falacia y su engaño.

 

¿Qué es lo que profesa la Iglesia sobre los Iconos?

Seguro que los protestantes se encuentran en una posición difícil cuando intentan justificar sus dogmas heréticos con un conflicto directo con el sentido común, la lógica y obvio entendimiento…

Si acaso con esta argumentología contra los Iconos, ¿pueden convencer algún padre de que malamente besa con amor la fotografía de su hijo, con la justificación de que en aquel momento no ama el niño sino… el papel de la fotografía? ¡Se atreverían alguna vez decir algo tan absurdo a alguien que mira con amor una fotografía de su familia que tiene consigo!

¿Los Protestantes alguna vez llevan fotografías de sus seres queridos? Si es así, ¿pueden discernir con su mente que en aquel momento el pensamiento de ellos no se encuentra en el papel fotográfico, sino a la persona representada? ¿Y si la foto representa los lugares que vivieron sus años de niños, se dan cuenta que los sentimientos que sienten, no son debidos al… material de la icona o la foto sino en lo que está ilustrado y representado. 

¡Así que si perciben estas cosas y realidades, porque han desarrollado una argumentología tan ridícula, como si la Iglesia se compone de tontos que no pueden distinguir entre … lo material de una icona y la persona representada o acontecimiento! ? ¿No sienten vergüenza y perplejidad cuando los ponen a atacar la lógica, el sentido común y lo obvio de entender!?

Al contrario, la Iglesia, de conformidad con la Cláusula de Fe del 7º Sínodo Ecuménico, insiste en lo que todo el mundo puede entender: no hay ni el más mínimo espacio para la «idolatría», porque el respeto que se atribuye a las personas santas ilustradas, no concierne la materia de las Iconas. Sino “porque la honra de la icona traspasa y llega al prototipo u original, y el que reverencia la icona, reverencia y honra la hipostasis del que está ilustrada o representada”.

Indicativo de la teología que también acepta la Iglesia es también esto que dice el siglo 6º Leoncio de Neápolis de Chipre en su 5º “Logos, contra los Judíos”, que está incluido también en el acta del séptimo Sínodo Ecuménico aclarando la cuestión de la icona y del prototipo u original.

La posición es clara y precisa: Los heréticos sostienen que la Iglesia Católica, Apostólica Ortodoxa honra las maderas como “dioses”. Por tanto, ¿por qué no honra de la misma manera también las maderas de los bosques de la naturaleza! Está claro que ni el material, ni el color de la Icona, ni tampoco una representación al azar es honrada, sino solamente los prototipos específicos cristianos se iconizan. Y como dice Leoncio, cuando formulamos la Cruz con dos maderas, entonces respetamos el prototipo, es decir, la Cruz del Pazos-Pasión de Cristo. Pero una vez que estas dos maderas están separadas, no significan nada, ya no tienen valor y podemos quemarlas como cualquier madera.

En general, se debe entender que la Iglesia Católica, Apostólica Ortodoxa ha formulado las condiciones sobre la honra y la salutación de las Iconas porque precedieron las falsificaciones heréticas. Primero, los herejes dijeron que detestaban y odiaban las Iconas, y luego la Iglesia formuló la enseñanza correcta.

El propósito de las Iconas según la clausula de Fe del 7º Sínodo Ecuménico es: Los que contemplan a las iconas se advienen hacia la memoria de los prototipos y el deseo digno. Y de acuerdo con la Regla 82 del 5º y 6º Sínodo , el iconografiar a Cristo se hace “por el recuerdo de Su forma de gobernarse cuando vivía encarnado, de Su Pazos-Pasión y de Su salvífica y redentora muerte…y desde aquí hecho el efecto redentor del mundo.

Según san Juan Damasceno, las Iconas, como los libros, describen personas y situaciones: “Tal y como la Escritura con las letras recuerda y opera a los que tienen estudios, de la misma manera opera la Icona para los que no tienen estudios”, (Logos sobre los que tergiversan y manipulan las sagradas iconas”, A´ PG 94,1248C).

En consecuencia, las Iconas están destinadas y tienen el propósito y objetivo de enseñarnos, recordarnos e inducirnos a la imitación. Es por eso que existen. Incluso la reverencia, abrazo o beso no constituye un dogma en el sentido de obligación, porque si fuera dogma, entonces no se harían hagiografías o iconografías a una altura como en los templos donde nadie puede abrazarlas y tocarlas. La Iglesia simplemente acepta las Iconas, y el honor o el abrazo o beso a ellas emerge, por supuesto, bajo las condiciones del sentido común mencionado en el 7° Sínodo Ecuménico: «el honor a la icona sobrepasa y te lleva al prototipo». Cuando vemos a Cristo, Su Crucifixión, Sus Santos o sus martirios, nos emocionamos con nuestros seres queridos, y esto calienta nuestra fe y nuestra oración.

Por el contrario, los herejes detestan las Iconas y el uso religioso de la materia porque  han sido llevados y arrastrados por las percepciones Maniqueas.

 

Los Padres de la Iglesia y la aceptación de las Iconas

 Como hemos dicho, la teología de los Padres que está a favor de las iconas, no plantea nada más que lo obvio, lo que todos percibimos y entendemos mirando las iconas-imágenes de nuestros seres queridos, algo que no tiene nada que ver con la «idolatría». Esta relación, que tiene la icona con su prototipo u original, es descrita por san Basilio el Grande en la famosa frase:

«El honor de la imagen traspone y lleva al prototipo » (PG 32,149C).

Lo mismo exactamente enseña san Gregorio el Teólogo:

«Porque esta la naturaleza de la icona es imitación del arquetipo» (PG 36,129B).

Y lo mismo dice san Cirilo de Alejandría:

«Las iconas siempre tienen y te llevan a los arquetipos” (PG 75,52A).

Por lo tanto, es obvio el honor a las iconas cristianas, ya que la aceptación de las hagiografías por los padres es un hecho.

San Basilio el Grande, en su logos para el mártir-testigo Barlaam, coloca sin duda ni vacilación al santo y a Cristo en una hagiografía» (“Sobre Barlaam el Mártir” PG 31,489A)

…Como podemos ver, san Basilio el Grande hace exactamente la conexión del logos (el habla) y la imagen como san Juan el Damasceno. Sobre todo califica como “habladurías o palabras entre niños” sus propios logos, en cambio la obra de los hagiógrafos o iconógrafos la llama “majestuoso lenguaje” y “trompeta de voz sublime”. Pide por tanto a los artistas a iluminar con colores la icona-imagen de Barlaam, para ser vista con exactitud la lucha con el fuego y ser visto más brillante en el panel pintado del «luchador» mártir y así serán golpeados también los demonios por sus logros pintados . Y finalmente le pide a los hagiógrafos: «¡Pintad sobre el panel también a Cristo!»

La hagiografía o iconografía no solo es alabada por san Basilio el Grande como superior a las palabras y discursos, como también puede tener incluidos los Santos y el Cristo. Así que si la iconografía de los Santos y de Cristo es «ídolo», como dicen los herejes, entonces san Basilio el Grande se convierte en defensor de los ídolos… ¡Pero como saben que algo así de este tipo ofende la inteligencia, el entendimiento y la sensatez de todos nosotros, pues, que cesen los Protestantes heréticos a apelar a san Basilio el Grande (como también san Crisóstomo, san Gregorio el Teólogo y otros), porque nos hemos hartado ya de oírlos dándonos clases sobre lo qué creía san Basilio el Grande! (y los otros grandes santos Padres)!

Aquí vemos formulándose la teología de los Santos Sínodos Ecuménicos 5º, 6º y 7º que se refieren sobre “la memoria o recuerdo y el deseo digno sobre los prototipos”.

San Gregorio el Teólogo también describe las iconas de su época en la que fueron grabadas y pintadas las torturas que sufrieron los Mártires por los idólatras. “Diocletiano, primero el que insultó y persiguió a los Cristianos… Maximiniano… Maximino etc… que torturaron en público y destrozaron sus cuerpos, los símbolos de las heridas las llevan los iconos…” (“Contra Juliano” PG 35,629Β).

San Metodio de Olimpo se refiere al honor de los iconos con Ángeles y que a través de estas es glorificado Dios, (“Sobre la Resurrección” PG 18,289B).

También san Gregorio de Nicea nos habla sobre el beneficio que proviene de las Iconas de los santos (”Encomio al gran mártir Theodoro, PG 46,737).

Nuevamente, vemos la conexión del logos (discurso y habla) y la icona. donde la Icona no solo no es considerada como ídolo, sino todo lo contrario, más bien “el mayor beneficio”. Seríamos pintorescos si considerásemos que hay Padre de la Iglesia Católica, Apostólica Ortodoxa que diría que proviene “beneficio” de los ídolos satánicos…

El San Efrén el Sirio nos describe la importancia de la obra de la hagiografía y enseña pintores a orar primero a Dios para que puedan hacer una icona digna para poder ilustrar lo que van a iconografiar, (“Obras” 7, 176-177).

Por lo tanto, el pintor, al no tener colores dignos de la icona, ni la mano digna para poder representar a la perfección de la icona, debe estando de rodillas y con lágrimas rogar a Dios que le dé sabiduría, prudencia, sentido común y fuerza para representar una icona digna de las hazañas de los Santos Mártires.

¡Me pregunto, si acaso los Protestantes creen que san Efrén ruega a Dios para dar fuerza al aghiógrafo o iconógrafo de modo que haga un bello… “ídolo”!

Además, san Efrén describe la emoción que sentía y las lágrimas que le salían cada vez que veía una icona del sacrificio de Abraham, (“Obras” 7, 229).

Aquí observamos también que san Efrén elogia la iconografía porque transmite con exactitud la gnosis bíblica (la increada).

En efecto san Gregorio el Teólogo, (como también Eusebio), nos confirma también sobre la hagiografía o iconografía de los templos, (“Epitafio al padre” PG 35,1037B). Dice que este templo fue construido para Dios y para nosotros … con la belleza de sus columnas y las galerías de dos pisos iconografiadas, con una iconografía que no es inferior a la naturaleza (Todo San Gregorio EPE nº 48, pag 338-339).

Además, la aceptación de las iconas se puede demostrar de otra manera. Si las iconas fueran «idolátricas» y por lo tanto «satánicas», serían insostenibles tantos ejemplos que utilizan los Padres en sus homilías y se refieren a pintores, estatuas o iconografías.

¡No es posible que los piadosos y respetuosos Padres se dirijan a la audiencia cristiana e intenten a inducir a la piedad a una multitud de creyentes, con ejemplos que conectan a Dios con algo obsceno y blasfemo como es un ídolo satánico!

Por ejemplo, san Basilio el Grande en una de sus homilías hace un paralelismo de sí mismo con… el hagiógrafo o iconógrafo y dice que la icona recordará la virtud de los Mártires de forma que serán como si los oyentes que tienen delante de sus ojos las iconas con las praxis de los santos, es decir, las hagiografías o iconografías (“Sobre los cuarenta santos mártires” PG 31,509C).

Del mismo modo, san Crisóstomo enseña a través de … hagiografías o iconografías:

«En las paredes de nuestro intelecto pintamos los castigos de los Mártires» (Encomio a los mártires de todo el mundo que han sufrido martirio” PG 50, 712).

Como podemos ver, los Padres, al aceptar a los Santos, la Virgen María Zeotokos, las Santas Reliquias, el Memorial, las Cruces, el Sacerdocio Misteríaco (Sacramental) o el Altar o Mesa de Sacrificio de material terrenal, así también aceptan las Iconas Sagradas. Exactamente así aceptan también el Bautismo del niño, como hemos demostrado en otra serie de artículos.

Los Padres aceptan todo lo que la Iglesia Católica, Apostólica Ortodoxa acepta y enseña. Porque quien siente aversión por cualquier uso religioso de la materia significa que ha sido corrompido por poder espiritual o espiritismo y las percepciones engañosas maniqueas. Por lo tanto, que los protestantes dejen de vivir con ilusiones y autoengaños de que son «cristianos del espíritu» porque están profundamente engañados, como los fariseos hipócritas y arrogantes …

En conclusión…

¿Son ídolos los santos o sagrados iconos?

 ¡No, cada icona-representación no es ídolo, sino sólo cuando plasma a Dios con la forma o modo que Él no nos ha indicado!

El asunto no son las iconas (imágenes) en sí sino mi actitud hacia ellas.

¿Por qué Dios prohibió hacer una imagen de un becerro, y más tarde mandó que pusieran doce imágenes de bueyes en el Templo (1 R 7, 25 y 2 Cr 4, 4)?
Es la misma especie de animal. ¿Será que es ídolo cuando es becerro pero no lo es cuando es buey? (Ver Ez 8, 6-18).

Ni es la edad del animal ni la imagen en sí sino la actitud frente a ello que la hace un ídolo.

David inclinó su rostro sobre la tierra, e hizo reverencia a Saúl (1 S 24, 8), ¿lo consideró un ídolo?
Josué y los ancianos postraron sus rostros en tierra delante del arca… ¿eran idolatras del arca?
Nuevamente, los ídolos están dentro de uno mismo.

 

Epílogo

Este artículo respondió a los reclamos más comunes de la propaganda herética protestante contra las Iconas (imágenes) Sagradas. Desafortunadamente, encontramos que los protestantes, en lugar de estudiar en serio, prefieren copiar lo que encuentran banal e improvisadamente en Internet. Sin embargo, nosotros hacemos lo humanamente posible y presentamos la realidad documentada. Aquellos que están con libre buena voluntad que lo estudien y lo lean. Más allá de eso, solo podemos desear y orar, y el resto está en la mano de Dios.

Resumen del Equipo Ortodoxo de Investigación Dogmática

oodegr.com y http://antiairetikos.blogspot.com.es/2017/01/blog-post_22.html

Traducción de XX.JJ

!! Jaris (gracia increada) y no des-gracia creada, para todos!!!

El icono del Arca es la prefiguración de la Santa Iglesia Católica, Apostólica OrtodoxaArca

 

Dogmática empírica II – La caída del hombre

 

LA CAIDA DEL HOMBRE

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DOGMÁTICA EMPÍRICA IΙ DE LA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ORTODOXA

 

(Entre comillas «» por Ioanis Romanidis y sin comillas por Ierotheo Vlajos)

La caída del hombre

En el capítulo anterior hemos visto analíticamente cómo fue creado el hombre y la creación, cómo funcionaban la psique y el cuerpo del hombre y quién es el hombre fisiológico después de su creación.

El zeoptis-divino-visionario Moisés en el librο del Génesis no describe sólo en relación de la creación del cosmos-mundo, sino también sobre los acontecimientos de la caída del hombre y las consecuencias de la caída para toda la creación. La creación no tenía la libertad de caer en la corrupción, pero fue arrastrada por el hombre caído. Dado que el hombre está constituido también del mundo sensible o físico, esto conlleva el que ha transmitido las consecuencias en toda la creación.

Antes de la creación, el nus del hombre tenía κοινωνία-kinonía conexión, participación y comunión con Dios y los ángeles, veía la doxa-gloria luz increada de Dios y dentro de esta perspectiva se metamorfoseaban todas las energías de la psique y del cuerpo. Todo tenía un curso, dirección y movimiento hacia Dios. Pero después de la caída estos datos y elementos se invirtieron, ya que el nus oscurecido no dirigía las energías de la psique y del cuerpo, la luz (increada) no resplandecía en la creación.

A continuación veremos qué sucedió después de la caída del hombre.

La vida de los primeros en ser creados antes de la caída

Tanto la situación o estado de los Primeros en ser creados antes de la caída como después de esta, está descrito en el libro del Génesis por el zeoptis-divino-visionario Moisés. El mismo adquirió “ojo espiritual”, vio al Ων (on Ser o existencia) y conoció en Espíritu todos los acontecimientos. A continuación los describió con logos y conceptos creados.

Pero también, antes que Moisés, esporádicamente son descritas situaciones similares por los Profetas y los Padres de antes de la Ley. Y aquellos adquirieron gnosis personal de estos acontecimientos.

Lo mismo se hace también por los Padres a través de los siglos. Leen los acontecimientos de la creación del hombre y de la caída por el libro del Génesis, pero los interpretan dentro de su experiencia personal. En otras palabras, con la experiencia personal que adquirieron, interpretan tanto al hombre antes de la caída como también al ser humano después de la caída.

Sobre el cómo era Adán antes de la caída hay dos tradiciones, la alejandrina y la antioquena. Los dos aspectos están descritos a la obra de san Juan el Damasceno.

«Hay una historia sobre la creación del hombre en el Génesis. Existe una interpretación o hermenéutica patrística de este capítulo de la creación, de la caída, etc.

En la teología patrística existen dos interpretaciones o hermenéuticas de la caída. Una predomina en Antioquía, y es que el hombre cuando fue constituido por Dios le puso en estado de iluminación y ha caído de la iluminación. En Capadocia, Alejandría y en otras partes de la antigua Iglesia existe la tradición de que el hombre se encuentra en estado de zéosis o glorificación. Y en otras tradiciones existe una combinación de estas dos.»

«Algunos Padres de la Iglesia creen que el nus de los Primeros en ser creados estaba en zeoptía visión divina de la luz increada. Esta tradición es de la escuela alejandrina y es muy fuerte. Pero en la teología antioquena había la memoria de Dios, de vez en cuando con la zeoptía, pero principalmente con la memoria y con su propia experiencia de la ascética, y que existen estos dos estadios en la zeoría contemplación espiritual. Un estadio es la iluminación, que es la oración incesante, y el otro es resplandor, visión, expectación, la continua visión que es la zeoptía que es la zéosis (o glorificatió en latín)

«San Juan el Damasceno nos describe los dos puntos de vista y consideraciones y no está a favor de ninguna tesis o posición sobre el tema; deja al lector que escoja lo que quiera.»

«He publicado un estudio que estoy haciendo una descripción de san Juan el Damasceno. San Juan Damasceno describe los Primeros en ser creados de dos maneras: es un caso tienen noerá oración del corazón y en el otro tienen la zéosis. Ahora bien, si tenían la zéosis o la noerá oración del corazón, es decir, si el nus de ellos tenía la memoria de Dios o el nus veía a Dios, son dos tradiciones. Cuál es la correcta no lo sabemos.»

Los Padres de la Iglesia interpretando el libro del Génesis «no se ocupan de Adán como Adán, sino con el nus de Adán, el cual Adán se ha enfermado porque se oscureció su nus». Por eso no son descritos analíticamente varios acontecimientos de la vida de los primeros en ser creados antes de la caída. A los Padres los interesa lo qué pasó después de la caída. En realidad se recalca el estado o situación del nus antes de la caída y su estado después, ya que básicamente el hombre fue creado para la zéosis.

«Esencialmente los santos Padres no se interesaban para los primeros en ser creados exactamente cuándo fueron creados, cómo fueron constituidos y en qué estado se encontraban, etc. ¿Pero qué hacían? Tomaban la experiencia presente de la zéosis y a base de ella hacían interpretación del Antiguo Testamento.

Conocían esta experiencia de la iluminación de los Profetas y del Nuevo Testamento, pero, principalmente de su propia experiencia, porque tenían Padre o Guía Espiritual en estado de iluminación, el cual en efecto, de vez en cuando se encontraba en estado de zéosis. Éste por su propia experiencia tenía hijos espirituales y los conducía de los Profetas del Antiguo Testamento y de los Apóstoles y hacían interpretación o hermenéutica correcta de la Santa Escritura.»

Los Padres de la Iglesia interpretaban las cosas sobre la creación de Adán y Eva y sus vidas en el Paraíso antes de la caída de la experiencia de la zéosis (zeótica) o de la visión, contemplación divina de la luz increada, la cual experiencia tenían los mismos o igual que la vieron los Padres divinizados o glorificados. Es decir, cuando veían santos que se había renovado, restaurado espiritualmente y tenían las experiencias de la iluminación y de la zéosis o glorificación, decían que así más o menos vivían los Primeros en ser creados en el Paraíso. Lo de “vivían más o menos” muestra que ahora con la encarnación de Cristo y la zéosis de la naturaleza humana en la hipóstasis del Logos, fue dada la facultad al hombre a unirse con Cristo y por lo tanto su zéosis sea más fuerte y potente y el divinizado o glorificado vivir el estado superior que aquel que vivía Adán y Eva en el Paraíso.

«Así que, los Padres toman al divinizado o glorificado y al iluminado o al que tiene zeoría contemplación divina tal y como están ahora y proyectan al actual hombre espiritual a la época de Adán y Eva. Es decir, los Padres toman el estado espiritual actual de zeoría que es la noerá oración del corazón y la zéosis, y dijeron que éste es el hombre, esta es la situación caída del hombre y esta es la situación resucitada del hombre. Por lo tanto cuando teologizan sobre Adán y Eva simplemente teologizan desde este punto de vista y aspecto.

Si Adán y Eva tenían oración noerá o la zéosis, es decir, si tenían zeoptía-visión divina u oración noerá, o puede ser que fuera lo uno o lo otro. De todas formas estaban en estado o situación de zeoría contemplación espiritual no hay ninguna duda. Si la zeoría era la memoria incesante de Dios o era zeoptíazéosis de otro tipo, esto es otro tema.»

También se debe apuntar que los Padres de la Iglesia analizaron el estado espiritual de los Primeros en ser creados dentro de la perspectiva de la renovación o reestructuración del hombre, es decir, de la terapia y no por una disposición de curiosidad, científica o espiritual.

«Decimos cómo eran los Primeros en ser creados. Y estaban con la oración noerá o con la zéosiszeoptía. Si estaban exactamente en noerá oración o en zéosis eso es indiferente no nos importa mucho. Aquello que tiene importancia es que el hombre así está y es psicoterapiado, sanado, curado. Y antes de enfermar, en su estado carismático, si estaba así o asá es indiferente. Pero el nus (espíritu de la psique) es un fenómeno antropológico.

Tal y como tenemos células, corazón, arterias, etc., así además de estos el hombre tiene este nus, el cual está oscurecido. Pero el nus no es un fenómeno teológico ni filosófico. Es un fenómeno antropológico, es un órgano, es una parte inseparable de la personalidad humana, igual que los ojos, los dientes, las orejas, la nariz etc. »

El pecado ancestral u original

Existen muchos tropos modos formas y maneras para poder entender en qué consiste el pecado ancestral desde el punto de vista y parte patrístico ortodoxo. A continuación será recalcada la esencia del pecado ancestral. Se han formulado muchas opiniones y puntos de vista en relación a este tema, en el cual se ve la diferencia entre la teología ortodoxa y las demás Confesiones.

La esencia del pecado ancestral es mucho más profunda de la que por costumbre se atribuye. En Principio los santos Padres enseñan de sus experiencias, de que el hombre tiene dos tipos de memoria, es la memoria de las células del cuerpo que ayudan a su funcionamiento bueno, y la memoria del corazón, en el cual se subscribe el nombre de Dios y se hace la noerá oración del corazón incesante.

«Hoy en día los científicos conocen que en el interior del hombre existen dos memorias. Existe la memoria celular que se llama DNA, que es como una cinta de un radio-casete y opera la renovación de las células del hombre con programados desarrollos de la célula. Y como existe la memoria, las células saben lo que hacen, es decir, saben cómo multiplicarse, como un ordenador electrónico, que realiza esta obra de la multiplicación de las células.

Aquí tenemos algo extraño, es decir, algo que se divide indivisiblemente (en individuales sin fraccionarse). Esta cosa es muy extraña, porque se parece al misterio de la presencia de Dios en el mundo que describen los Padres de la Iglesia, de que Dios se fracciona o se divide o indivisiblemente en los fracciones o (individualidades).

Esto lo hacen más o menos las células. Una célula se multiplica sin la misma perder su identidad, porque cada vez que se multiplica cada célula, es la célula entera, y son todos genes, todos lo mismo etc. Y dentro de estas células existe el DNA, el cual planifica todo este desarrollo y multiplicación de las células, etc. Esto no se podría hacer por la célula si no fuera constituida con memoria. Hay un sistema mnemónico o memorial en su interior que garantiza el desarrollo correcto de todas las existencias biológicas del mundo, de todos los animales.

Además de esta memoria que tienen las células, tenemos también la memoria que tiene el cerebro; la memoria que existe en la materia gris que tiene el mundo animal y el hombre. Incluso el mundo físico tiene memoria.

Ahora bien, además de estas memorias que conoce la ciencia hoy en día, en la tradición ortodoxa hay también la otra memoria que es la memoria incesante de Dios que su sede está en el corazón del hombre, pero es un sistema memorial que ha cesado de funcionar a causa de la caída del hombre. Y cuando los Padres hablan de caída, dan a entender una terminación del sistema memorial que había en los Primeros en ser creados.»

«La esencia del pecado ancestral es que el Dios ha creado al hombre con dos centros en su personalidad. Un centro es el sistema neurológico. En cabeza del sistema neurológico es el cerebro (enkéfalo), decir, la esencia gris que conecta con todo el sistema neurológico del hombre y dirige las relaciones del hombre hacia fuera de sí mismo. Después existe también el sistema celular del ser humano que finalmente ahora sabemos de los biólogos que constituye todo un sistema entero, es decir, como un ordenador de la memoria celular.»

Además de este centro de la personalidad humana, hay también otro centro que su sede está en el corazón, es el centro espiritual de la personalidad humana. Así que la caída del hombre es el cese de su sistema memorial espiritual. Esto tuvo consecuencias éticas, pero también fue y es un problema ontológico.

«Muchos hoy en día consideran la caída como una caída moral, en cambio cuando san Simeón el Nuevo Teólogo habla sobre la caída, no da a entender la caída moral, porque san Simeón el Nuevo Teólogo no tiene o no entiende de moral; él es asceta. Enseña la ascética y no la ética y piensa ascéticamente y no moralmente. Entiende que los hombres no tienen noerá oración del corazón; esto da a entender.»

Este finiquito o cese del sistema memorial del corazón, por los Santos Padres se llama “oscurecimiento del como imagen”, “oscurecimiento del nus” “nus imprudente”. En todos los escritos patrísticos el tema de la caída es el hombre que tiene el nus oscurecido, entenebrecido. “El hombre caído es el que tiene el nus oscurecido; se acabó”.

Simultáneamente este nus caído es caracterizado o calificado como “in-energizado, inoperativo”, es decir, ha dejado de funcionar fisiológicamente, tal y como fue creado de Dios.

Tal como se dijo anteriormente, los Santos Padres estudiaban “la descripción histórica de la caída que refiere la Santa Escritura”, pero interpretaban estos acontecimientos medio de sus experiencias personales, ya que conocían qué es el nus iluminado.

«La iluminación del hombre es el residir del Espíritu Santo en el corazón del hombre, entonces el hombre se convierte en templo del Espíritu Santo y el mismo Espíritu Santo (increado) de Dios energiza, opera (con la energía increada) en el nus (espíritu creado de la psique) del hombre y lo ilumina.»

«Pero nosotros, ¿cómo sabemos que el nus de Adán fue oscurecido? Simplemente porque conocemos que nosotros mismos ahora tenemos nus oscurecido».

Entonces, la experiencia del nus oscurecido y del iluminado condujo a los santos Padres a interpretar tanto la situación de antes de la caída como también de la post caída de Adán. Esto es importante e imprescindible ser recalcado para que percibamos y entendamos que los santos Padres no hablaban filosóficamente ni fantasiosamente o imaginativamente, sino empíricamente.

Después de esta explicación se debe localizar en qué consiste lo inoperativo y oscurecido del nus, es decir, investigar lo qué es “nus in-energizado o inoperativo”.

El nus del hombre, tal y como fue creado de Dios, debería moverse hacia Él, ser distinguido por el llamado “movimiento sobrenatural”. Pero con la caída ha perdido este movimiento sobrenatural y se mueve “por el natural” y “el contra natural”. Es decir, la energía del nus es defectuosa y esto se manifiesta y se expresa por lo que el hombre se convierte y se hace fílaftos (ególatra, excesivo amor a sí mismo y al cuerpo), gira hacia su cuerpo en vez de tener agapi incondicional, desinteresada, tiene agapi interesada, egocéntrica.

«En la situación o estado de caída existe el nus y este nus está in-energizado o inoperativo, tiene energía mínima, embrionaria y esto debe ponerse en funcionamiento».

In-energizado nus o inoperativo se dice cuando el nus no funciona correctamente.

«La responsabilidad de la caída del nus está en nosotros, es decir, cuando el nus ha dejado de funcionar. Esta es la caída.»

El funcionamiento no fisiológico del nus significa que no recibe la energía increada de la Luz increada de Dios, entonces el nus se obscurece y por eso hablamos de oscurecimiento del nus, que es la cualidad o atributo más característico de la caída. Nus oscurecido significa que la energía noerá del corazón del hombre no opera ni funciona correctamente. Y esto es el pecado. “Pecado es el oscurecimiento del nus, la oscuridad o tiniebla en el interior del corazón del hombre. Todos los Padres hablaron sobre el oscurecimiento del nus.

«Leed cualquier Padre que queráis; todos se refieren a los primeros en ser creados y a los sucesores de ellos, que tienen el nus oscurecido, se ha oscurecido el nus de ellos. Lo decimos también en el Himno Acathisto. De todas formas este nus oscurecido es la diagnosis, de que el nus se oscurece y la terapia es la iluminación de este nus.»

Los deificados, que alcanzaron la zéosis, interpretan el pecado como enfermedad.

«En la tradición de Agustín apareció el pecado de una forma moral, en cambio en los Padres de la Iglesia el pecado tiene forma de enfermedad y aparece la eliminación del pecado en forma de terapia. Por tanto, tenemos enfermedad y tenemos terapia. El pecado es enfermedad del hombre, no es una trastada o travesura del hombre, el cual no obedece a Dios como un subordinado, etc… Porque el pecado no es praxis y transgresión de los mandamientos de Dios, como se hace con las leyes del estado etc. Existen leyes, un transgresor de la ley deber ser castigado por la ley etc. Agustín entendió el pecado de esta manera, es decir, que el Dios ha dado mandamientos, el hombre ha transgredido el mandamiento de Dios y analógicamente fue castigado.»

Los Padres conocen que con la caída el hombre se ha enfermado, ya que la enfermedad es el oscurecimiento y mal funcionamiento del nus (espíritu de la psique). Por eso hablan de diagnosis y terapia.

«La diagnosis es que el hombre sufre de esta enfermedad que se llama pecado, que es el oscurecimiento del nus; este término “oscurecimiento del nus”, uno muchas veces encuentra esto continuamente en los Padres. A donde quieras leer algo de cualquier Padre, todos hablan sobre el oscurecimiento del nus.

Por tanto, este oscurecimiento del nus es el diagnostico. ¿Y la terapia qué es? Es la iluminación del nus. Tenemos oscurecimiento e iluminación; es la misma terminología. Oscuridad y luz, este es todo el tema.»

Como Dios es Luz increada y la falta de Luz crea oscuridad, por eso cuando el nus no es iluminado de Dios se oscurece, es decir, se entenebrece, está negro.

«¿Qué es la diagnosis? Es que el corazón del hombre se ha oscurecido. Es decir, esto que llamamos nus en el lenguaje posterior de los Padres, este corazón se ha oscurecido y a causa de la caída ha perdido la memoria de Dios, etc. y debe volver la memoria o recuerdo de Dios.»

Existe una analogía entre el nus y la lente del telescopio. Cuando la lente del telescopio tiene problema, no puede pasar la luz dentro de este y el hombre pueda ver. Así también cuando el nus del hombre se oscurece, el hombre no puede ver a Dios.

«Los ojos increados que tiene el hombre, es decir, la Jaris (energía increada gracia) que habita en el nus, en el corazón del hombre, pues, esta jaris increada se ha ennegrecido por las manchas en la lente que se llama nus. Y como en este telescopio la lente no está pulida ni abrillantada, por eso la luz no brilla mediante esta lente o no deja pasar la luz para que uno pueda utilizar el telescopio y ver correctamente las estrellas.

De modo semejante sucede con la lente que se llama nus o corazón del hombre que se ha ennegrecido y por eso el hombre no ve la divina Jaris energía increada o la realeza increada de Dios que está en su interior. Y esto se llama ceguera. El hombre está ciego, fue creado para estar viendo a Dios, pero no Le ve. Por lo tanto, desde este aspecto el hombre está ciego y no ve la Luz increada.»

Cuando hablamos de oscurecimiento, ennegrecimiento del nus, no damos a entender el oscurecimiento de la lógica. En el capítulo anterior se ha hecho un discernimiento entre nus y logos (lógica); así que con la caída de Adán a la lógica no le ha pasado nada, sino al nus.

«El nus estaba en zeoptía-conexión y visión con la divina Luz increada y se obscureció, no la lógica. Y el que tiene conocimiento de la ciencia moderna, ve que el hombre en su cerebro funciona muy bien.

El hombre, mientras que puede ser muy inteligente según su lógica, se ve que a causa de la caída de los Primeros en ser Creados no parece que haya sufrido algo, porque cuando los Padres dicen que se oscureció el nus, no dan a entender la lógica del hombre. Si el nus se identifica con la lógica, uno llegará a la conclusión que, si se había oscurecido el nus hace tres millones de años, cuando el hombre tenía la cabeza pequeña con volumen de setecientos centímetros cúbicos, mientras que ahora tiene mil cuatrocientos, pensará que hemos comenzado con el nus obscurecido y ahora está muy iluminado de lo que estaba al principio.

Cuando los Padres dicen que el nus de los primeros en ser creados se ha ennegrecido u obscurecido, no dan a entender el logos o lógica del cerebro mente, sino otra energía de la psique que tiene como centro el corazón (espiritual).

Uno puede ser una persona muy importante en las ciencias positivas, pero desde el punto de vista de la teología es analfabeto, porque su nus está ennegrecido u obscurecido. Su lógica está iluminada pero de las ciencias positivas. Por lo tanto, a causa de la caída del hombre, su lógica no le ha pasado nada. Aquello que sufrió daño es el nus del hombre, el nus se ha obscurecido o ennegrecido.»

Los Padres conocen el oscurecimiento del nus incluso de sus experiencias, pero también de su experiencia pastoral cuando conducen y guían sus hijos espirituales. Por lo tanto, desde este aspecto, los hombres se separan en aquellos que tienen el nus obscurecido y en los que tienen el nus iluminado.

Junto con el oscurecimiento del nus, el pecado ancestral es también confusión del nus con la lógica, los pazos y el ambiente. El nus antes de la caída se movía con ímpetu hacia Dios, libre de la energía de la lógica, de los pazos y del ambiente, pero cuando permaneció inoperativo e in-energizado se identificó con la lógica, los pazos y el ambiente. Esto caracteriza la caída.

«Después de la caída el nus está obscurecido. ¿Por qué? Porque está lleno de loyismí. ¿Cuándo sucede esto, o sea, oscurecerse el nus por los loyismí? Sucede cuando los loyismí de la diania (cerebro, mente, intelecto) bajan al corazón y se convierten en loyismí del nus. Es decir, existen loyismí que no deben estar allí, porque pertenecen al campo de la lógica-diania. El nus debe estar totalmente vacío de loyismí, de modo que pueda venir el Espíritu Santo a residir y permanecer en el interior del hombre.

La caída del hombre desde el punto de vista patrístico es la identificación de las energías del nus con las energías de la lógica (diania).

Cuando el nus sea oscurecido, entonces el oscurecido nus con su energía se identifica con la lógica y los pazos.»

Cuando la noerá energía no funciona correctamente, entonces es engañado y vaga por aquí y por allá y se ha fusionado con la lógica del hombre, es decir, esta energía del nus la llamaron “noerá energía”, y es el nus del hombre y no es logos del hombre.

El nus en este estado no trabaja, sino que se ha hecho cautivo de la lógica, es decir, de los loyismí, entonces no funciona regular, normal.

Por lo tanto, pecado ancestral u original es el nus inoperativo o in-energizado, el oscurecimiento del nus y su identificación con la lógica, los pazos y el ambiente.

Consecuencias de la caída

Las consecuencias de la caída no son simplemente éticas, espirituales, psicológicas y sociales, sino antropológicas, ontológicas. Como el nus se distorsiona, por eso se cambian todas las fuerzas psíquicas del hombre. Cuando el nus que dirige al mundo psíquico interior del hombre, se hace inoperativo o in-energizado y oscurecido, entonces se desorganiza también toda la composición psíquica del hombre. Entonces el hombre se convierte en enemigo de Dios. El apóstol Santiago habla sobre los enemigos de Dios “¡Oh psiques-almas adúlteras y traidoras! ¿No sabéis que la amistad del mundo pecaminoso es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo pecaminoso, se hace enemigo de Dios” (St 4,4). Según la interpretación patrística no es el Dios enemigo del hombre, sino el hombre se hace enemigo de Dios.

«El hombre se hace enemigo de Dios por el oscurecimiento del nus. Cuando el nus está oscurecido, entenebrecido, entonces queda inoperativo, no funciona, está in-energizado. Este hombre que tiene el nus oscurecido, es enemigo de Dios, en el sentido que no realiza la voluntad de Dios y esto sucede porque se encuentra dentro de la tiniebla, en la oscuridad.»

Después, al hombre que la energía noerá no funciona o funciona embrionariamente está enfermo y esclavo de del pecado.

La consecuencia básica del pecado ancestral fue la muerte, según el logos de Dios a Adam: “Y el Señor Dios dio a Adam este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín podéis comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comeréis, porque el día que comiereis de él, por la muerte moriréis, es decir, perderéis el derecho de la inmortalidad, moriréis somáticamente o corporalmente y os separaréis de mi que os he dado la vida” (Gen 2,16-17).

Así que después del pecado vino en la existencia del hombre la muerte, primero la espiritual que es la pérdida de la Χάρις jaris (energía increada jaris) y después la muerte somática o corporal. La muerte espiritual es el oscurecimiento del nus y la interrupción de la relación del nus de la psique con el Dios.

«Muerte de la psique es la falta de la zéosis, que significa θεοπτία-zeoptía percepción y visión de la Luz increada».

El nus dejó de moverse hacia Dios, cesó de ser iluminado por la Luz increada de Su doxa-gloria, se obscureció y transmitió este oscurecimiento también al cuerpo y en toda la creación.

Después del pecado, por la Providencia particular de Dios, Adam y Eva se vistieron las prendas de piel. Según la enseñanza patrística las prendas de piel es la corrupción y la forma de vida de los animales irracionales, o sea, con los instintos animales. Así que la forma de concepción, gestación y nacimiento del hombre está incluida en las consecuencias de la caída. Era natural que la muerte psíquico-espiritual fuera transmitida también al cuerpo, así el hombre ha probado qué significa muerte corporal o somática.

«El Dios no es el causante de la muerte. El hombre ha traído la muerte de sí mismo, por la razón de él ha separado el sí mismo de la doxa increada Dios, que es la fuente de su vida. Por consiguiente, el Dios no impuso la muerte al hombre como castigo de cualquier culpa hereditaria. Más bien el Dios permitió la muerte a causa de Su bondad y agapi (amor incondicional, energía increada), así de modo que el pecado y el mal al hombre no se conviertan y sean inmortales.»

Así también la muerte es enfermedad, pero también la vejez que conduce inevitablemente a la muerte es enfermedad. Esto ya hoy en día es sostenido también por la ciencia.

«Finalmente se ha demostrado que la vejez es enfermedad, no es fisiológico al hombre doblarse, envejecerse. Y hoy en día con experimentos se han conseguido cosas espectaculares, que cortan trozos de los animales, de sus glándulas, los ponen en los congeladores, calculan los años que vive un animal que puede ser 15 años. Después de diez años sacan las glándulas y así consiguen alargar la vida de algunos animales del experimento, es decir, alargan la vida del hombre 30% 50%. Y ahora los gerontólogos te están diciendo si la muerte es enfermedad; es decir, se ha demostrado que la vejez es enfermedad».

«Aquí tenemos el fenómeno extraño, que las células normales por regla general se multiplican y se renuevan cada siete meses. Cada siete meses todas las células del cuerpo han cambiado, excepto las células de los huesos que sufren un cambio completo cada siete años. Mientras que en una parte cambian cada siete días y a la otra cada siete años y tienen una renovación plena, excepto las glándulas. Y aquí está el fenómeno extraño: las glándulas no se renuevan, sino que se mortifican poco a poco, mueren.

Y ahora en la gerontología, hace más o menos 12 años (1980) que se ha desarrollado esta ciencia, se ocupan de la vejez y de la muerte, quieren ver si son fisiológicas o son enfermedades. A lo que respecta a la vejez, han llegado a la conclusión de que es una enfermedad. Sobre la muerte no están seguros si es enfermedad o muerte o es un fenómeno fisiológico. Sin embargo, la vejez no es un fenómeno fisiológico. Y esto se deduce porque controlan la vejez del hombre, se ve de las glándulas. Allí no se hace renovación de las células. Mientras que todas las demás células se renuevan, cambian cada equis tiempo, incluso hasta la sangre, todo cambia, se hace renovación plena y no se ve la diferencia de las células de un hombre de ochenta años y de uno de veinte años, las células son las mismas, pero las glándulas sufren un debilitamiento.

Así que, todos estos experimentos les han convencido que la vejez es una enfermedad que concierne el sistema de las glándulas. Y una de estas glándulas es el cerebro del hombre, es una parte del sistema neurológico del hombre. Por lo tanto, esto que continuamente decían los Padres de que la muerte y las vejez es una enfermedad, la mitad casi se ha demostrado y ha sido aceptado, mientras que antiguamente, leían algún Padre de la Iglesia que decía que estas cosas son enfermedad, pero ellos decían que es una situación fisiológica. Hoy en día se ha demostrado que la vejez es una enfermedad, no es un estado fisiológico. Por consiguiente, los Padres en este aspecto también demostraron que son modernos. Nunca aceptaron la vejez como un desarrollo fisiológico, sino como una enfermedad del hombre. Los Padres aceptan la muerte como una situación anormal, no natural, mientras que los gerontólogos están discutiendo este tema.

En el hombre existe el DNA, que es una cinta espiral. En cada célula existe el DNA y se hace la multiplicación también del DNA junto con la célula, cuando se multiplican las células. La teoría dominante de ahora es que esta cinta, es como la cinta de un ordenador, es decir, una maquina del tipo que la cinta tiene cierta longitud y cuando corre la cinta se acaba también. Por tanto, de esta manera corre la vida del hombre, se multiplican continuamente las células, etc., y cuando acaba la cinta de la multiplicación, el hombre muere.

Sí es verdad, el hombre está programado y cuando termina, se acabó. Excepto si muere por un accidente de coche o cualquier otra complicación en el cuerpo, pero existe la muerte fisiológica, es decir, del viejo anciano».

Los justos y los Profetas del Antiguo Testamento, a pesar de que llegaban a la zeoptía-visión de la divina Luz increada o de Dios, sin embargo esta situación era provisional, porque la naturaleza humana antes de ser tomada por la naturaleza divina en la hipóstasis del Logos de Dios, estaba enferma y no podía detener y mantener por mucho esta Jaris (energía increada, gracia) de Dios. Así también los justos y los Profetas morían corporalmente y también psíquicamente, porque bajaban al Hades, al espacio de la muerte.

«Los que vieron la doxa-gloria luz increada del Logos, morían psíquica y corporalmente.»

La herencia del pecado

Los Padres de la Iglesia, cuando hablaban sobre la herencia del pecado ancestral, no dan a entender la herencia de la culpa de los Padres ancestrales, o sea, el pecado ancestral no era un ataque u ofensa a Dios, sino enfermedad del hombre. El hombre se alejó de Dios, con la consecuencia, como hemos visto, que la psique pierda la Jaris (energía increada gracia) de Dios y el cuerpo morir.

También hemos visto que el cuerpo del hombre fue creado de la tierra y la psique fue creada por el soplo del aliento de Dios. Esto se repite con la concepción de cada hombre. San Máximo el Confesor enseña que la psique y el cuerpo de los hombres se crean por Dios simultáneamente, pero cada uno de forma distinta; es decir, de una forma es el nacimiento del cuerpo de la materia sujeta, y de otra forma es el nacimiento de la psique que resulta del soplo divino y vivificante. Esto significa que la psique está limpia, el nus está iluminado, pero el cuerpo hereda de los padres la corruptibilidad y la mortalidad, es decir, la vejez y la muerte. Es cierto que la creación y la unidad psique y cuerpo, existe simultáneamente con la concepción del hombre.

Así que, la herencia del pecado ancestral en realidad es la herencia de las consecuencias de la caída, que es la corruptibilidad y la mortalidad, las llamadas “prendas de piel”. Desde la muerte corporal, que se encuentra en las células, se distribuye la parte pasional de la psique, durante el crecimiento del hombre, y así se desarrollan los pazos somáticos, corporales y se oscurece, entenebrece también el nus del hombre.

Es característico el logos del Apóstol Pablo: “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi nus (espíritu de la psique), y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.  ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” (Rom 7, 22-24)

En el pasaje del Apóstol Pablo se ve claramente que el nus se satisface con la ley de Dios, pero la otra ley, la ley de la muerte del cuerpo se opone a la ley del nus y le cautiva; así los pazos de la φιλάργυρία filarguiría-avaricia o amor, codicia al dinero, de la φιληδονία filidonía amor al placer o al hedonismo y el de la φιλοδοξία filodoxía amor a la gloria vanidosa, que conectan con la corruptibilidad y la mortalidad, cautivan, oscurecen y entenebrecen el nus del hombre.

Se ha recalcado en el capítulo anterior que el hombre dispone de memoria de corazón-noerá y de memoria del cerebro. Por lo tanto la memoria del cerebro que conecta con las células neuróticas y con el desarrollo del cerebro, se desarrolla poco a poco, en cambio la memoria del cordial del corazón/nus existe desde el principio de la existencia de la psique del hombre.

«La Panaghía-Santísima en la edad de tres años alcanzó la zéosis. El niño pequeño es susceptible. Aún no ha sufrido el endurecimiento del corazón, no se ha hecho vil. La caída del niño se hace por el ambiente, por los padres, por los tíos, por los amigos, etc. Si el niño está en un ambiente bueno, este niño puede crecer sin problema, con la noerá oración del corazón. El niño tiene menos problema que los mayores. Aprende más rápido. El niño lo destruye el ambiente.

Por eso los Padres recalcan que cada uno nace como Adán y Eva, y cada uno pasa por la misma caída. El oscurecimiento del nus se hace en cada uno. En el embrión donde está el nus del hombre aún no está oscurecido el nus. Cada uno sufre la caída de Adán y Eva a causa del ambiente.»

La herencia del pecado original o ancestral, según los Padres, es principalmente la herencia de las consecuencias de la caída, que es la corruptibilidad, la pasionalidad o emocionalidad y la mortalidad, cosa que tiene consecuencias también en la psique.

«Nuestra percepción sobre el pecado original, sobre la herencia etc., es lo que es en la ciencia médica de hoy en día, por ejemplo, ahora con el DNA. Y ahora han encontrado la forma de verificar los defectos hereditarios por la escalera helicoidal del DNA, etc., pero saben también la composición del DNA, qué elementos deben encontrarse y saben el seguimiento que debe haber. Y cuando examinan hombres que nacen con seis dedos en las manos y en los pies o con tres ojos, con un ojo, con media nariz, sin orejas, etc., examinan la composición de la célula y ven la anomalía que hay en el DNA, por eso ha nacido de esta manera el hombre.»

Por consecuencia, la introducción de la muerte en nuestra vida no se hizo como castigo de Dios, sino que fue como resultado de la pérdida de la divina Jaris (energía increada gracia), como alejamiento del hombre de la Luz increada de Dios y como enfermedad de la naturaleza humana, y como enfermedad necesita terapia. Aquí está sostenida toda la instrucción pastoral de la Iglesia Ortodoxa.

Al contrario, en Occidente, que se influenció también en este tema por Agustín, “al que consideran como el mayor teólogo, el mayor estudioso de la divina Jaris (Gracia), sobre la caída etc.,” la herencia del pecado ancestral fue interpretado totalmente de distinta manera, con el resultado que fuera alterada la instrucción pastoral de la Iglesia. Agustín tuvo puntos de vista e ideas platónicos sobre la creación y la caída del hombre.

«Agustín, en principio comienza con presuposiciones platónicas, abandona algunas tesis de los platónicos y después intenta adaptar otra vez a Platón en el Cristianismo. Por lo tanto, ya sus contradicciones son inevitables.

Agustín introdujo en el dogma de la Santa Trinidad las percepciones platónicas. Introdujo la idea de que Adán y Eva tenían plena y toda la gnosis humana que uno puede tener. Por supuesto ya que para Agustín la gnosis humana consiste en contemplación de los arquetipos y cuando uno conoce los arquetipos conoce a Dios, entonces conoce la esencia de Dios. Adán y Eva conocían todos los arquetipos, por tanto tenían la gnosis que puede tener un hombre.

E imaginaron los occidentales que los Primeros en ser Creados eran hombres perfectos, pero perfectos según el modo platónico. Es decir, cuando los Primeros en ser Creados perdieron la memoria de estos arquetipos, por eso Agustín en toda su vida daba importancia en la memoria del hombre. Cree que dentro en la memoria de los hombres está impresa la memoria sobre la gnosis de Dios. Ahora bien, cómo combina estas cosas con la enseñanza sobre preexistencia de la psiques, la que al final rechazó, esto es un gran problema en el pensamiento de Agustín.

La iluminación del hombre según Agustín, significa simplemente que el nus debe conocer los arquetipos, esta es la iluminación. Y después la zéosis del hombre según él, es cuando el hombre se ha deificado y ve directamente con la lógica (intelecto) los arquetipos.»

Luego Agustín, según las percepciones de Platón, considera que al hombre después de la caída se añade la parte pasional de la psique, es decir, lo anhelante y lo irascible.

«Agustín tiene esta idea, de que el hombre era perfecto y tenía la divina Jaris (energía increada gracia), no tenía la parte anhelante e irascible en la psique, y la parte logística-racional se encontraba en efdemonía-dicha o placer, etc. Pero a causa de la caída aparece lo anhelante y lo irascible de la psique.»

A continuación enseña que el pecado ancestral fue asalto y ofensa a la justicia de Dios y por eso el hombre fue castigado. La muerte no la toma como enfermedad, que fue resultado de la perdición de la vida divina, sino como castigo de Dios al hombre.

«Lo que tiene importancia es que Agustín piensa que la muerte es como castigo de Dios. Todos son castigados de Dios, porque tienen la culpa.»

Con estas condiciones y presuposiciones debemos ver el punto de vista de Agustín sobre el pecado original como ofensa a la justicia divina, como también la interpretación jurídica e inculpación del pecado, el cómo esta culpa ha pasado al género humano y cómo este punto de vista y aspecto se conecta con el destino absoluto.

«Según Agustín, cuando Adán y Eva pecaron contra la justicia de Dios y ofendieron a Dios infinito. Por consiguiente, ya que todos heredan el pecado el pecado de Adán y Eva, la culpa, esto significa que todos deben ser castigados según el merecimiento y valor. Por lo tanto, por merecimiento y valor estamos castigados de Dios, sin embargo como Dios así lo quiere entre estos condenados al Infierno eterno, ha escogido un grupo para la salvación.

Entonces de esta manera, aquellos que no han sido escogidos para la salvación no pueden tener ninguna queja, porque son castigados por su valor y merecimiento. Entonces también deben alegrarse porque predomina la justicia divina. Pero aquellos que se salvarán ellos tampoco pueden decir que se salvarán por su merecimiento y valor, porque la salvación para ellos es absolutamente gratis, sin ningún valor y merecimiento de parte de ellos. Entonces ellos no pueden jactarse.

Dentro de estos marcos, una muestra de que uno está predestinado, es que es buena persona. Es decir, para los Protestantes, significa que es continente, no roba, no miente, no va con mujeres y es buena persona. Así separan los hombres en buenos y malos.

Además de esto, principalmente en el mundo anglosajón y entre los Francos, a causa de la enseñanza de Agustín, hubo también el apoyo al racismo; por lo tanto, destinado para la salvación, digamos, debe ser blanco, alto, rubio, etc… es decir, una persona bonita. Uno si en su cara es feo, pobre, desgraciado, un villano, un esclavo o sirviente, un inválido, etc. para los Francos no es posible que sea predestinado.»

Es normal entonces que los puntos de vista y opiniones de Agustín sobre pecado original o ancestral han sido conectados con la teoría sobre el destino absoluto del hombre, que tergiversa, distorsiona la agapi de Dios hacia el hombre, la finalidad del sacrificio crucificante de Cristo y toda la pastoral de la Iglesia.

«Todos fueron castigados de Dios, porque todos tienen la culpa. El problema es cómo tienen la culpa, o sea, es la culpa hereditaria de forma biológica o si la culpa es de forma representativa, donde Adán y Eva, como representantes del género humano, pecaron y, por consiguiente, no fueron castigados solamente los representantes sino también el género humano.

Otra aproximación es que simplemente como representantes han perdido algo en perjuicio del género humano. Tal y como un padre hace tonterías y pierde su fortuna y causa del padre ya los hijos nacen pobres. Son hijos pobres, porque el padre que era rico ya ha perdido su fortuna. Existe también esta percepción. Depende de lo que cada uno quiere sacar de Agustín sobre estos temas. Pero aquello que tiene importancia desde el aspecto de Dios, es cómo son estos temas.

Agustín acepta la enseñanza sobre el destino absoluto. Entonces, introduce la idea que todos los hombres, según su valor y merecimiento, están condenados para el infierno. Esta condena es según el valor del hombre. Pero Dios, que es también agapi no deja que sea perdida su obra totalmente y ha predestinado ciertos hombres para la salvación. Una parte de la humanidad está predestinada para la salvación.

Pero esta predestinación sobre una parte de la humanidad, no se debe en merecimientos y recompensas del hombre, porque, según su valor, los hombres deben ir al Infierno. Por lo tanto, aquel que recibirá la divina Gracia para salvarse, no puede jactarse de que con sus obras se ha salvado, sino que ha sido salvado por la predestinación que tiene de Dios, con la voluntad. Por eso debe ser humilde, estarse quieto y no creer que él es mejor que los demás desde el aspecto de valor. Pero si un hombre que no está predestinado, tampoco éste debe tener queja alguna, porque éste es castigado por su valor y merecido.

Desde este punto de vista y aspecto, Agustín tiene otra idea curiosa, de que, cuando decimos que Dios ama los pecadores, no significa que Dios ama a todos los pecadores. Simplemente que Dios ama aquellos pecadores que están predestinados. A los otros pecadores no los ama Dios; por tanto Su agapi está limitada.

Adán y Eva pecaron y la culpa pasó en todo el género humano. Y a causa de esta culpa, cada hombre merece el infierno. Por tanto, si existen algunos que están predestinados para la salvación, a estos los ama porque así lo quiere. Los otros no pueden tener queja alguna, porque son castigados según su valor y merecimiento. No pueden exigir salvarse, porque según el valor y el merecimiento de ellos están perdidos. Porque están perdidos a causa de Adán y Eva.

Los que se salvan, son salvados no por su valor y merecimiento, sino a causa de la agapi de Dios que los ha escogido. Por eso no deben enorgullecerse, sino tener humildad. Así se ha creado la curiosa distinción de que Dios ama a los pecadores que están predestinados. No los ama como pecadores, sino como si fueran hombres perfectos. Porque Dios no ama a los pecadores.

Luego, el Cristo ha muerto para que se salven los hombres. Pero el Cristo no ha muerto para todos los hombres; ha muerto para algunos. Estos pasajes existen en los textos de Agustín y a causa de estos pasajes los Francos tienen una fuerte tendencia en creer al destino absoluto.»

Si uno coteja y compara estos puntos de vista y aspectos de Agustín con toda la enseñanza de los Padres, tal y como sinópticamente se ha expresado anteriormente, ve claramente la diferencia. El Dios ama justos e injustos, pero se salvarán los que se sanan, se psicoterapian y los que corresponden libremente a la agapi incondicional de Dios y adquieren agapi incondicional, altruista o desinteresada; esto se hace con la potencia de la energía increada de CristoDios.

Antiguo y Nuevo Adán

La caída de Adán ha provocado enfermedad en toda la humanidad y la humanización o encarnación del Hijo y Logos de Dios, el nuevo Adán, Él ha sanado, terapiado la naturaleza humana. Esta es la enseñanza básica de la Iglesia sobre caída del hombre y su terapia.

En nuestro interior tenemos la enfermedad del antiguo Adán, como caída de la Luz increada de la doxa-gloria de Dios y como oscurecimiento del nus, pero debemos percibir y sentir también la vida del nuevo Adán como nuestro retorno a la perspectiva de la iluminación y la zéosis.

«Uno no puede hacerse Cristiano, decimos nosotros los Ortodoxos, si cada uno no destruye de su interior al antiguo Adán. Debe convertirse y hacerse nuevo Adán para poder ser un ser humano correcto. Lo dicen los Padres. ¿Pero cómo se hace nuevo Adán? ¿Cómo se destruye el viejo Adán? Al antiguo Adán fue oscurecido el nus, y por eso se hizo lo que se hizo antiguamente.

“Antiguo hombre” significa el hombre aquel que no se ha convertido en nuevo hombre en Cristo. Por tanto ya que es antiguo hombre, significa que no es cristiano es antiguo hombre.

La vida inicial de Adán era vida de la iluminación y de la zéosis. Con el pecado el hombre ha perdido el “como semejanza” y se ha ennegrecido, oscurecido el “como imagen” y el hombre ha caído de la vida divina. Ahora se requiere pasar a través de la catarsis del corazón, llegar a la iluminación del nus y experimentar y vivir la zéosis. Esto lo vemos en la vida de los Santos, pero se ve más claro aún en los Mártires.

«Los mártires son los que habían alcanzado a la noerá oración del corazón o de Jesús, tenían memoria perpetua de Dios, funcionaba ortodoxamente su nus (espíritu de la psique), es decir, el corazón de ellos había llegado a la catarsis, tenían la monóloga oración y la memoria perpetua de Dios, de tal forma que, cuando fueron o llos levaron al martirio, pasaron por torturas y la oración era la que los guardó y protegió a no negar y no negaron a Cristo.

¿Cómo sufrieron y soportaron este martirio? Cuando el hombre se encuentra en este estado espiritual, es influenciado sólo por la oración que domina toda su existencia y no sucumbe a la tortura ni a las mutilaciones. Convertirse y hacerse uno Mártir, pasar por torturas esto no es una hazaña humana, sino que es por la Jaris (energía increada gracia) de Dios que hace esta cosa. Por esta razón, en la antigua Iglesia, aquel que en una persecución había negado a Cristo, iba a la Iglesia exteriormente y sólo le daban la última comunión.»

Este camino de desde la catarsis del corazón a la iluminación del nus y a la zéosis es el propósito y la finalidad de la humanización del Hijo y Logos de Dios, pero también la obra de la Iglesia, como veremos en los capítulos siguientes.

La conclusión de este capítulo es que los Santos Padres conocieron la caída de Adán empíricamente, vivieron “el llanto adámico”, puesto que conocieron personalmente la participación de la doxa-gloria (luz increada) de Dios en la Luz increada en la hipostasis del Logos. Dentro de este marco los Padres interpretaron las cosas y realidades sobre la vida del hombre antes de la caída y post caída. Amín.

Ioannis Romanidis e Ierotheo Vlajos

Traducido por XX.JJ

Conversaciones y diálogos entre ortodoxos y evangélicos

SANTA IGLESIA CATÓLICA APÓSTOLICA ORTODOXA

 

CONVERSACIONES y DIALOGOS ENTRE ORTODOXOS Y EVANGÉLICOS 

JOEL GIANNAKOPOULOS -ARCHIMANDRITA

PUBLICACIONES P.POURNARA – THESALÓNICA

 

Primer tema: Santa Escritura y la Parádosi (parte A)

(Al final del texto está puesto el término Parádosi, del gran léxico)

Ortodoxo: …Señor evangélico… ¿ustedes qué admiten como fuente del logos de Dios?

Evangélico: Sólo la Santa Escritura, o sea, el Antiguo y el Nuevo Testamento, el logos de Dios escrito.

Ortodoxo: ¿rechazáis la Parádosi de la Iglesia?

Evangélico: Por supuesto que sí, debido a que el Señor habla claramente en contra de esto, diciendo: “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, logos, mandamientos y leyes de los hombres” (Mt 15,9).

Ortodoxo: ¿Sabe usted cuáles son las doctrinas, logos, mandamientos y leyes de estos hombres?…

Evangélico: Toda parádosi, la que se encuentra fuera del escrito logos de Dios, es decir, de la Santa Escritura.

Ortodoxo: pienso y creo que no. El Señor en dos versos anteriores define esta parádosi diciendo las siguientes realidades: “Así habéis invalidado el logos-mandamiento de Dios por vuestra parádosi-tradición” (Mt 15,6). De esto se ve que aquella Parádosi es y tiene “enseñanzas y mandamientos de hombres” y debe ser rechazada y anulada, o sea, la que “invalida”, es decir, la que rechaza y es literalmente contraria a la Santa Escritura.

Evangélico: La parádosi, que está de acuerdo con la Santa Escritura, yo también la acepto. Rechazo la parádosi que no está de acuerdo con la Santa Escritura.

Ortodoxo: Pero el Señor cuando dice: “habéis invalidado el mandamiento de Dios” (Mt 15,6) determina y fija Παράδοση Parádosi no aquella que no está de acuerdo con la Santa Escritura, sino aquella que discrepa, no está de acuerdo y se opone de forma explícita de la Santa Escritura.

Evangélico: Lo mismo digo yo también.

Ortodoxo: No. La diferencia entre los conceptos es muy sutil y el fondo muy serio. He aquí. El Señor rechaza toda parádosi, que «invalida» y se opone de forma explícita a la Santa Escritura. Vosotros decís que aceptáis toda Parádosi que está de acuerdo con la Santa Escritura. Por tanto, cualquier Parádosi que no se muestra ni se ve explícitamente en la Santa Escritura, sino que se ve borrosa, no se ve clara o se silencia por ella es rechazada por nosotros. Por lo tanto rechazáis la Parádosi la que el Señor no rechaza a través Mt 15,9.

Evangélico: Así pensando de esta manera vosotros los Ortodoxos consideráis la Parádosi segunda Santa Escritura, sucesión, continuación y extensión de la Escritura.

Ortodoxo: Ciertamente.

Evangélico: ¿Cómo demostraréis esto con base la Santa Escritura, la cual hemos puesto como base común de la conversación o discusión?

Ortodoxo: Tengo cinco logos y razones sobre la base de la Santa Escritura, los cuales demuestran que la santa Parádosi es la Segunda Santa Escritura, porque es equivalente con ella.

Evangélico: oigo su primer logos o razón.

Ortodoxo: Habéis escuchado que el Señor en Mateo 28,20 dice lo siguiente a Sus apóstoles: “He aquí YoSoY y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mt 28,20). (Estará con nosotros porque Él es el Emanuel, que el nombre significa Dios con nosotros). El Señor aquí declara que estará junto con Sus Apóstoles hasta el final de los tiempos hasta que el cosmos sea desestructurado, transformado y renovado. Ya que el Señor habla de la catástrofe y transformación del cosmos, se refiere a Su solidaridad con la tierra y no de los cielos. Pero los Apóstoles tarde o temprano morirían; entonteces, ¿con quiénes estaría el Señor después de la muerte de ellos, “hasta el final del siglo”, de la catástrofe de este mundo? Por supuesto y claro con los sucesores de ellos. Y os pregunto señores, ¿cuáles son los verdaderos sucesores de los apóstoles, vosotros los Protestantes Evangélicos o nosotros los Ortodoxos Católicos y Apostólicos?

Evangélico: nosotros los evangélicos porque nosotros tenemos la verdad.

Ortodoxo: No, vosotros no tenéis la verdad, porque no tenéis la sucesión apostólica, que prometió el Señor a Sus Apóstoles.

Evangélico: ¿Cómo nos demostraréis esto?

Ortodoxo: es muy sencillo; de la historia se sabe que los protestantes evangélicos aparecieron en la época de Lutero alrededor de 1500 dC. Por lo tanto 1500 años no existíais. Pero el Señor no dijo “que estaré con vosotros a partir del 1500 dC y después”, sino “sino que ειμί imí YoSoY y estoy con vosotros todos los días hasta el fin del siglo” o del mundo. Y hace hincapié y pone el verbo ειμί imí ser y estar en tiempo presente perpetuo y no en el tiempo verbal futuro «έσομαι estaré» y recalca “todos los días”, porque es obvio que quiere declarar que la sucesión Apostólica comenzó inmediatamente de la época Apostólica y no más tarde, entonces continuamente “todos los días” sin interrupción. Nosotros los Ortodoxos Católicos y Apostólicos tenemos esta sucesión apostólica, porque las cosas y las realidades que creemos, han comenzado a funcionar y realizarse -como demostraremos por la Santa Paradosi- desde la época apostólica. Pero las cosas y realidades que vosotros creéis no tienen sucesión Apostólica, porque vosotros habéis aparecido, como hemos dicho, 1500 dC. Por lo tanto, nosotros tenemos la sucesión apostólica, ya que tenemos la verdad. ¡Entonces, cómo podéis tener vosotros la verdad y la sucesión Apostólica, si suponemos que el Señor fue engañado durante 1500 años por las posiciones de la sucesión Apostólica por los apóstoles y no desde el 1500, que habéis aparecido vosotros, cosa muy impía e irrespetuosa!

Evangélico: Y nosotros también aceptamos la sucesión iniciada por los apóstoles, pero no delimitamos la iglesia real en la Ortodoxia, en el Romanocatolicismo y en el Protestantismo. La iglesia para nosotros es invisible e incluye todos los santos Cristianos que vivían desde tiempos de los Apóstoles hasta el fin de los siglos, sea que pertenezcan a la Iglesia visible A o B.

Ortodoxo: se ha desviado de nuestro tema. Inserta el sentido de la Iglesia, mientras que estamos hablando de la Santa Parádosi. Sobre la Iglesia hablaremos en otra discusión o conversación. Ahora no debemos desviarnos de nuestro tema. En otra discusión hablaremos también de la Iglesia, si ella es sólo invisible, se compone solamente de los Santos etc. Ahora a nuestro tema. Nuestro logos y diálogo está en la Santa Parádosis

Evangélico: Me gustaría que me hiciera una distinción de la Santa Parádosi e Iglesia, de modo que quede convencido de que estas dos son cosas diferentes y cada una necesita un examen especial.

Ortodoxo: la Santa Parádosi y la Iglesia no son dos cosas diferentes, sino dos caras o facetas distintas, en el sentido de una y la misma cosa, como una moneda con dos caras o como una lente es la misma cosa biconvexa de una cara, bicóncava de la otra, pero el mismo objetivo, es lo mismo y así sucede también en la Santa Parádosi y la Iglesia.

Evangélico: ¿Cuáles son estas dos caras o facetas diferentes de esta misma cosa?

Ortodoxo: Santa Παράδοση Parádosi son las cosas y realidades divinas creídas (o que se creen) e Iglesia con sus santos, son los portadores de las realidades creídas. Santa Παράδοση Parádosi constituye el elemento invisible de la Iglesia de Cristo en la tierra, en cambio, la Iglesia con sus santos es el elemento visible de los que creen en Cristo, el cual elemento es constituido de seres humanos, de administradores, gobernadores y administrados, gobernados y de santos/as.

Evangélico: Ya que ponéis vosotros los límites de la Santa Parádosi y de la Iglesia, acepto separar el tema de la Iglesia, de modo que no estemos fuera del tema en cuestión.

Ortodoxo: hemos dicho que vosotros los evangélicos no tenéis la sucesión Apostólica y no poseen la verdad, porque vosotros habéis aparecido el año 1500 dC.

Evangélico: Estos son sofismas, déjalos.

Ortodoxo: No son sofismas sino sabiduría, la verdad, porque es Escritura Santa y lógica. Pero voy a dejar esto, ya que me dice que pasemos a la demostración de la Santa Parádosi con base la Santa Escritura. ¿Quieres escuchar?

Evangélico: claro que sí.

Ortodoxo: te pregunto: ¿La Santa Escritura es zeopnefstos-de inspiración divina?

Evangélico: Sin duda alguna. Nos lo dice la misma Santa Escritura, “Toda la Escritura es zeópnefstos-inspirada por Dios” (2Tim 3,16)

Ortodoxo: Aquí Escritura, el Apóstol Pablo da a entender las letras sagradas, divinas que desde niño Timoteo conocía, según lo indicado por el verso anterior. Así que está hablando de la zeopnefstía-inspiración divina del Antiguo Testamento. ¿Pero cómo se va a demostrar la zeopnefstía-inspiración divina del Nuevo Testamento?
Evangélico: El Señor dijo a Sus apóstoles: “El que a vosotros oye, a mí me oye” Lc 10,16, así que lo que escribieron los Apóstoles es logos de Dios, es logos zeopnefsto-de inspiración divina.

Ortodoxo: Estoy de acuerdo. Lo que dijeron los apóstoles es divino, logos zeopnefstos-de inspiración divina. Pero el Nuevo Testamento también contiene obras, libros que no son de los Apóstoles, sino de sus alumnos. Estos son el Evangelio de Marco y el Evangelio de Lucas, los Hechos de los Apóstoles escritos por Luca, la carta de Santiago, etc. ¿Cómo los aceptáis estos como zeopnefstos-de inspiración divina, aunque no son obras de los discípulos del Señor, de los Apóstoles?

Evangélico: Marcos y Lucas fueron discípulos de los Apóstoles, Pedro y Pablo. Por tanto como alumnos de ellos tomaron el prestigio también los libros de ellos.

Ortodoxo: Alumno del Apóstol Juan era también Policarpo Obispo de Esmirna. Y escribió él también un libro. Esto no es zeopnefsto-de inspiración divina, es sólo histórico, pero auténtico libro de Policarpo.

Evangélico: Estoy de acuerdo.

Ortodoxo: ¿Dónde os sostenéis vosotros evangélicos y protestantes que por un lado aceptáis los Evangelios de Marcos y Lucas no sólo auténticos sino zeopnefstos-de inspiración divina, en cambio el libro de Policarpo discípulo de Juan sólo auténtico históricamente y no zeopnefsto-de inspiración divina también, ya que estos tres discípulos de Lucas, Marcos y Policarpo eran discípulos de los apóstoles del Señor?

Evangélico: ¿Vosotros en qué os sostenéis?

Ortodoxo: En la Santa Parádosi.

Evangélico: Este ofrecimiento u oferta de la Santa Parádosi la aceptamos, pero no otra oferta.

Ortodoxo: Pero los padres separando los libros de la Santa Escritura no sólo los auténticos de los falsos sino también los auténticos históricos de los zeopnefsto-de inspiración divina, pero para hacer eso deberían haber actuado no sólo como hombres historiadores sino también como zeopnefstos-inspirados de Dios. Debido a que ellos tuvieron la zeopnefstía- inspiración divina y en la separación de los libros, debemos admitir que también poseían la forma de inspiración divina en la hermenéutica o interpretación de estos, porque, ¿cómo separaremos la zeopnefstía-inspiración divina de estos en la composición de los libros de la Santa Escritura de la hermenéutica de los mismos? Si no os gusta la palabra de los padres “zeopnefstía- inspiración divina”, tomad otra palabra, “inspección del Espíritu Santo” o que estaban “θεοκίνητοι zeokíniti movidos de Dios” o cualquier otra palabra que expresa la autenticidad, autoridad y validez de los mismos
Evangélico: Estas cosas déjalas, son sofismas.

Ortodoxo: Estas realidades son la verdad y divina sabiduría increada, pero voy a dejarlo esto y vamos en la otra verdad. ¿Quieres escuchar?

Evangélico: Con mucho gusto.

Ortodoxo: Usted dijo que vosotros aceptáis sólo la Santa Escritura. El Señor en Su oración sacerdotal ruega a su Padre por la unidad de todos los Cristianos, diciendo:

“20 Pero no te ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por las enseñanzas de los logos de ellos.

21 Para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, también que sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” Jn 17, 20-21.

Evangélico: Estoy de acuerdo. El Señor ora por la unidad de los Cristianos.

Ortodoxo: La unidad que había prometido y bendecido el Señor, ¿cómo se logra, sólo con la Santa Escritura que tenéis vosotros los evangélicos o con la Santa Escritura y la Santa Parádosi, que tenemos nosotros los Ortodoxos? Vosotros estáis interpretando o hermeneuticando la Santa Escritura sin la Santa Parádosi, tal y como cada uno de vosotros la entiende y la percibe y así habéis caído en muchas herejías que destruyen la unidad de la Iglesia y así estáis alejados de la oración sacerdotal del Señor. En cambio nosotros los Ortodoxos teniendo la Santa Escritura y la Santa Parádosi tenemos la unidad de nuestra Iglesia, por consiguiente estamos más cercanos a la unidad de la Iglesia, la que prometió y bendijo el Señor en Su oración sacerdotal (Jn 17).

Evangélico: De nuevo, esto es un sofisma, déjalo.

Ortodoxo: No es un sofisma sino la verdad y la divina sabiduría increada. Pero voy a dejarlo para venir al cuarto y último argumento a favor de la Santa Parádosi.

Evangélico: Oigo.

Ortodoxo: Usted dijo que sólo aceptas la Santa Escritura.

Evangélico: En efecto.

Ortodoxo: Aplicáis todo lo que dice la Santa Escritura y especialmente el Nuevo Testamento?

Evangélico: En efecto.

Ortodoxo: El Nuevo Testamento habla de los siete diáconos (Hec 6,3). El Apóstol Pablo habla un batallón de las viudas en su primera epístola a Timoteo. 5,9. El mismo habla de la cubierta o velo de la cabeza de la mujer cuando se encuentra en oración, 1 Cor 1,3. También el Señor, tal como recomendó en la Cena Mística diciendo “haced esto”, recomendó también el Santo lavatorio diciendo: “Pues si yo os he lavado los pies, siendo vuestro Maestro y Señor, vosotros también debéis de lavar los pies los unos a los otros” (Jn 13,14). Le pregunto: ustedes los Evangélicos aplicáis la legión de viudas, la cubierta de las mujeres, el lavado de los pies y la elección de los siete diáconos.

Evangélico: No; pero tampoco vosotros los Ortodoxos aplicáis y cumplís estas cosas.

Ortodoxo: ¿Vosotros los Evangélicos que tenéis sólo la Santa Escritura a dónde os sostenéis y no aplicáis ni cumplís estas cosas de la Santa Escritura?

Evangélico: Y vosotros los Ortodoxos que no las aplicáis ni cumplís estas cosas, ¿a dónde os sostenéis?

Ortodoxo: nosotros tenemos además de la Santa Escritura también la Santa Parádosi. Esta Santa Parádosi es la que no nos ha traspasado, transmitido y entregado estas realidades y cosas, y por este motivo ahora estas cosas no las tenemos.

Evangélico: admito y confieso que la omisión de estas cosas de la Santa Escritura las hemos recibido de ustedes.

Ortodoxo: por consiguiente también vosotros aseguráis que la Santa Parádosi tiene el mismo valor, de modo que define cuáles de la cosas en la Santa Escritura tienen carácter provisional y cuáles fijo.

Evangélico: Ciertamente. En este punto admitimos la Santa Parádosi.

Ortodoxo: No sólo es este punto, sino también otra cosa más.

Evangélico: No, nosotros sólo esto asumimos.

Ortodoxo: Y sin embargo, le pregunto: ¿aceptáis los días de la fiesta del domingo?

Evangélico: Sin duda alguna.

Ortodoxo: Pero la Santa Escritura en ninguna parte habla sobre el Domingo como día festivo, sino sólo del Sábado. ¡Ves, pues, cómo aceptáis la Parádosi y la festividad del Domingos!

…………

Ortodoxo: Ahora vamos al quinto logos o tratado.

El Antiguo Testamento es de dos tipos, es aquel que se ha escrito antes de Cristo y el otro que está escrito después de Cristo. El Antiguo Testamento que está escrito antes de Cristo, fue escrito por hombres Santos, Moisés, Profetas, etc… sin vocales, tiene sólo consonantes. Pero el Antiguo Testamento, el que se hizo dC tiene vocales y consonantes. Las vocales las pusieron en el texto del Antiguo Testamento académicos Judíos que no creían en Cristo, los llamados Masoretas, los cuales vivieron desde el siglo 7.hasta el 10 después de Cristo. Estos pusieron las vocales que figuran en el antiguo Hebreo sobre la base de la tradición oral que había en la época de ellos, se llamaron Masoritas porque Masor en hebreo significa tradición.

Todos los evangélicos y los Ortodoxos tenemos como texto del Antiguo Testamento no el viejo, que no tenía vocales y que fue escrito por hombres Santos, pero el nuevo Antiguo Testamento que ha sido vocalizado después de Cristo por los Judíos no creyentes en Cristo, los cuales como hemos dicho vivieron durante los siglos 7-10 dC. Por lo tanto aceptamos la tradición judía en relación con el Antiguo Testamento, la cual parádosi existía desde el 7-10 siglo después de Cristo. Veis, pues, que los Evangélicos decís que rechazáis la parádosi mientras la aceptáis.

¡Pero lo más tremendo es esto: aceptáis la parádosi Judía hasta el siglo 10 después de Cristo en relación con la hermenéutica que hace y entrega la vocalización del Antiguo Testamento por los Judíos no creyentes a Cristo y negáis la parádosi de la Iglesia Católica Ortodoxa y Apostólica que tiene hombres que creen en Cristo y han interpretado-hermeneuticado el Nuevo Testamento! En resumen admitís la parádosi judía en la interpretación o hermenéutica del Antiguo Testamento y negáis la ortodoxa parádosi Cristiana sobre la interpretación o hermenéutica del Nuevo Testamento. (Además los Ortodoxos tenemos la traducción de los setenta vocalizado el Antiguo Testamento en helénico antes de Jesús Cristo)

Evangélico: No sabía.

Ortodoxo: Y ahora permítanme resumiros los logos o razones, que nos obligan a aceptar a base de la Santa Escritura la Santa Parádosi.

Y en primer lugar es la sucesión apostólica, que nosotros la tenemos y vosotros no, Mat 28,20 “He aquí YoSoY y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”..

Segundo, la unidad que rogó y bendijo el Señor en Su oración sacerdotal Jn 17,20, está funcionando en nosotros los Ortodoxos que tenemos la Santa Escritura y la Santa Parádosi.

Tercero, la zeopnefstía-inspiración divina de los libros del Nuevo Testamento fue transmitida y traspasada a nosotros por la Santa Parádosi.

Cuarto, la Santa Parádosi es la que ha definido cuáles cosas de la Santa Escritura tienen un carácter provisional y cuáles tendrán validez eterna.

Y quinto, la parádosi de los Judios en el Antiguo Testamento se entrelaza con ella y vosotros la admitís.

He aquí se muestra cómo es la Santa Parádosi por la Santa Escritura.

El Evangélico con nerviosidad, ansiedad y agitación selevanta de su asiento y con expresión aparentemente agitada y nerviosa dice: os denuncio ante Dios, porque no aceptáis el logos del Señor. (Se crea ruido y agitación)

El Ortodoxo manda al Evangélico calmarse y retractarse de las cosas dichas sobre la denuncia, porque hemos dicho y venido aquí no para acusarnos unos a otros. La discusión y conversación se ha terminado ya que el Evangélico rectificó de las cosas que dijo sobre la denuncia etc…

Venid y lo veréis” (Jn 1,40). Amín.

 

El término Parádosi del léxico: ALFA OMEGA GRAN LÉXICO ORTODOXO HELÉNICO-ESPAÑOL

 

  1. Παράδοση Parádosi singular, y la P en mayúscula significa la Santa Ortodoxa Παράδοση Parádosi Tradición, entrega, depósito, transmisión y traspaso.

La palabra o término teológico Παρά-δοση compuesta de “para” elemento compositivo prefijal, mucho, demasiado y dosi/s dación. El verbo es παραδινω paradino ο παραδιδω paradído y de este muy importante de las Santas Escrituras procede, tiene la raíz y sentido la palabra παράδεισος parádiso, en el sentido paraíso increado entregado de Dios al interior y unido al corazón del hombre, entonces el corazón y la psique hace un paraíso creado unido con el increado porque «..ἡ βασιλεία τοῦ Θεοῦ ἐντὸς ὑμῶν ἐστιν…la realeza increada de Dios está en vuestro interior (Luc 17:21), en nuestros corazones.

El verbo es παραδινω paradino ο παραδιδω paradído significa: entregar, hacer entrega ‖transmitir, pasar‖ traspasar, transferir‖ depositar, confiar‖ impartir, dar, por ejemplo dar clases; παραδινομαι paradinome rendirse, entregarse, someterse ‖metafóricamente entregarse a mis pazos, pasiones o me he entregado a los brazos…

Παράδοση Parádosi en helénico significa: s/f entrega ‖ transferencia, traspaso, relevo‖tradición, εκ παραδοσις/εως ek parádosis/eos, por costumbre, de tradición, tradicionalmente‖ (clases) impartición de clases, enseñanza‖ rendición‖ y en la Iglesia Ortodoxa: Santa Tradición fundada por CristoDios, “he aquí yosoy y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”Mt 28,20. (Estará siempre junto con nosotros porque Él es el Εμμανουηλ Emanuil o Emanuel en español, del que el nombre significa: Dios junto con nosotros). Del “nuevo diccionario 1 tomo de griego-español y 1 tomo de español-griego”. Editorial: TEXTO COMUNICIÓN SERVIS, TRANSLASION & PUBLISHING. calle/ II AMYNTA ST., 116 ATHENS 35, GREECE.Tel +301 210 72 32 201, WWW.texto.gr.

Παράδοση Parádosi Tradición Santa y Una que παρέδοσεν parédosen transmitió y entregó en nosotros el Paradiso Παράδεισον (Gén 2,8) el creado y el increado espiritual, bajo supervisión del Espíritu Santo, el paradiso que parédosen παρέδωσεν entregó, transmitió y transmite el no encarnado Logos increado, Antiguo Testamento, y el Logos encarnado, Nuevo Testamento, unido con la naturaleza humana por el Espíritu Santo en la Siemprevirgen María, ο Θεάνθρωπος Χριστός el Zeánzropos Dios-Hombre Cristo; y, Paradosi santa es una con dos facetas o caras, Parádosis es el elemento invisible y la Iglesia es el elemento y depósito visible, en Uno como Su Fundador, sin que ninguna faceta prevalezca sobre la otra. Esta es la Una Santa Ortodoxa Iglesia Católica, Apostólica, Profética, Patrística, Evangélica, Mundial, Internacional, Continua e Interminable en el siglo, Ecuménica pero no ecumenista de la panherejía del ecumenismo actual… (y por extensión la Santa Iglesia Helénica Católica Ortodoxa y Apostólica, siempre martírica y perseguida subida en la Cruz, y como veis fundada por CristoDios, de la que yo el degenerado por el pecado Jristos Jrisulas me he criado y crecido, pertenezco y participo, y gracias a nuestra Parádosi guardada por los Santos Padres helénicos, me estoy psicoterapiando y metamorfoseando…)

Santa Παράδοση Parádosi Apostólica o simplemente Parádosi, en la Teología Ortodoxa se llama la enseñanza derivada de la predicación y del logos oral de Cristo y de los Apóstoles, una enseñanza que se ha guardado en la vida y la conciencia de la Iglesia Católica Ortodoxa y Apostólica, bajo la supervisión del Espíritu Santo.
Los criterios de la genuina Parádosi son: a) la Apostolicidad, b) el consenso

El centro o la base fundamental de la Santa Parádosi es el Cristo y con Él la κοινωνία (comunión, conexión y unión) y el testimonio de los Profetas, los Apóstoles y los Santos o Profetas del Nuevo Testamento…

Traducido por Χρήστος Χρυσούλας JJ

Santa Tradición de la Una Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa

 

Domingo de los Santos Apóstoles copia

Santa Parádosi de la Una Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa

 

El término Parádosi

Parádosi Παράδοση (tradición) singular,  en mayúscula significa la Santa Ortodoxa Tradición, entrega, depósito, transmisión y traspaso.

La palabra o término teológico parádosi Παρά-δοση compuesta de “para” elemento compositivo prefijal, mucho, demasiado y dosi/s dación. El verbo es paradino παραδινω ο παραδιδω paradído y de este muy importante de las Santas Escrituras procede, tiene la raíz y sentido la palabra παράδεισος parádiso, en el sentido paraíso increado entregado de Dios al interior y unido al corazón del hombre, entonces el corazón y la psique hace un paraíso creado unido con el increado porque «..ἡ βασιλεία τοῦ Θεοῦ ἐντὸς ὑμῶν ἐστιν…la realeza increada de Dios está en vuestro interior (Luc 17:21), en nuestros corazones.

El verbo es παραδινω paradino ο παραδιδω paradído significa: entregar, hacer entrega ‖transmitir, pasar‖ traspasar, transferir‖ depositar, confiar‖ impartir, dar, por ejemplo dar clases; παραδινομαι paradinome rendirse, entregarse, someterse ‖metafóricamente entregarse a mis pazos, pasiones o me he entregado a los brazos…

Παράδοση Parádosi en helénico significa: s/f entrega ‖ transferencia, traspaso, relevo‖tradición, εκ παραδοσις/εως ek parádosis/eos, por costumbre, de tradición, tradicionalmente‖ (clases) impartición de clases, enseñanza‖ rendición‖ y en la Iglesia Ortodoxa: Santa Tradición fundada por CristoDios, “he aquí yosoy y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”Mt 28,20. (Estará siempre junto con nosotros porque Él es el Εμμανουηλ Emanuil o Emanuel en español, del que el nombre significa: Dios junto con nosotros). Del “nuevo diccionario 1 tomo de griego-español y 1 tomo de español-griego”. Editorial: TEXTO COMUNICIÓN SERVIS, TRANSLASION & PUBLISHING. calle/ II AMYNTA ST., 116 ATHENS 35, GREECE.Tel +301 210 72 32 201, WWW.texto.gr.

Παράδοση Parádosi Santa y Una que παρέδοσεν parédosen en nosotros el Paradiso Παράδεισον (Gén 2,8) el creado y el increado espiritual, bajo supervisión del Espíritu Santo, el paradiso que parédosen παρέδωσεν entregó, transmitió y transmite el no encarnado Logos increado, Antiguo Testamento, y el Logos encarnado, Nuevo Testamento, unido con la naturaleza humana por el Espíritu Santo en la Siemprevirgen María, ο Θεάνθρωπος Χριστός el Zeánzropos Dios-Hombre Cristo; y, Paradosi es una cosa con dos caras o facetas, Parádosi es el elemento invisible e Iglesia el depósito y elemento visible en Uno como Su Fundador, sin que ninguna prevalezca sobre la otra. Esta es la Una Santa Ortodoxa Iglesia Católica, Apostólica, Profética, Patrística, Evangélica, Mundial, Internacional, Continua e Interminable en el siglo, Ecuménica pero no ecumenista de la panherejía del ecumenismo actual…

¿Qué es la Santa Parádosi?

Santa Παράδοση Parádosi Apostólica o simplemente Parádosi, en la Teología Ortodoxa se llama la enseñanza derivada de la predicación y del logos oral de Cristo y de los Apóstoles, una enseñanza que se ha guardado en la vida y la conciencia de la Iglesia Católica Ortodoxa y Apostólica, bajo la supervisión del Espíritu Santo.
Los criterios que distinguen la genuina Parádosi de cualquier otra falsa y espuria son:

La Apostolicidad: Parádosi que debe ser genuina y verdadera debe ser atribuida a los tiempos apostólicos, es decir, en los tiempos que se fue manifestada y apocaliptada-revelada pura y sin adulterar la verdad redentora del Evangelio.

Consenso o unanimidad: es decir, la verdadera Parádosi constituye lo que cree y admite por unanimidad el pleroma-tribulación de la Iglesia y lo que enseñan los Santos Padres y sus pastores.
El centro o la base fundamental de la Santa Parádosi es el Cristo y con Él la κοινωνία (comunión, conexión y unión) y el testimonio de los Profetas, los Apóstoles y los Santos o Profetas del Nuevo Testamento. De este modo se hace evidente que la Santa Parádosi se traspasa o se entrega y se transmite a través de las personas deificadas, divinizadas o glorificadas de la Iglesia, es decir, de los que alcanzaron la zéosis por la Jaris-energía increada gracia, ya sea a través del logos hablado y escrito, o por el logos medio de iconas-representaciones o símbolos. La Santa Parádosi, de acuerdo con los Padres de la Iglesia, es la fuente de las verdades de la fe cristiana igual y equivalente con la Santa Escritura.

La Santa Parádosi en la Ortodoxia, en el romanocatolicismo y en el protestantismo

En la Iglesia Ortodoxa Católica y Apostólica los guardianes y transmisores de la Santa Parádosi se dividen en dos categorías. Entre los testigos presentes e inmediatos conocedores de la doxa-gloria increada de Dios y los que aceptan, conservan y transmiten el logos escrito y el oral de Dios.

Para los ortodoxos, la praxis, práctica y la enseñanza de los Romanocatólicos y de los Protestantes no ha conservado la Parádosi auténtica, ya que de acuerdo a la fe ortodoxa la Iglesia es el fiel observador y guardián de la Parádosi.

En la confesión Católica Romana se observa la exaltación de un poder absoluto de la Iglesia frente la Santa Escritura.

En la confesión Protestante se sostiene exageradamente en la primacía y superioridad de la Biblia frente a la Iglesia. Paralelamente, los protestantes no reconocen la Santa Parádosi como fuente de la Apocálipsis-Revelación Divina.

Escritura y la Santa Parádosi

La Santa Παράδοσις de la Una Santa Iglesia Ortodoxa Católica y Apostólica es la expresión infalible de las energías increadas y operaciones o acciones de Dios, y no varía ni es independiente de la Santa Escritura, la cual es parte de ella y no hay ninguna oposición o contradicción en su enseñanza. Es cierto que la Iglesia Ortodoxa nunca ha separado estas dos fuentes.

La separación de la Santa Parádosi en dos piezas, Escritura y Parádosi, es derivada de la Reforma del Protestantismo, a partir del siglo 16° en adelante que resaltando casi la singularidad de la Santa Escritura, como fuente del logos de Dios, obligó a la Iglesia Católica Romana en reunión Trento (1545-1563) a declarar enfáticamente la Santa Escritura y la Parádosi como dos Fuentes iguales y del mismo Valor o Autoridad del contenido de la fe.
El apóstol Pablo considera la enseñanza como fruto de la parádosi, lo que significa que la Parádosi hace Sus Epístolas, y no las epístolas la parádosi. En consecuencia, la comunidad eclesial y la Parádosi preceden crónicamente de la redacción o inscripción de los Evangelios, y por supuesto también de los otros libros del Nuevo Testamento.

La Santa Parádosi en el Nuevo Testamento

Mateo 28,20· Mt 15,6· Mt 15,9·

2 Tes 2,15· 2Tes 3,6· I Tes 4, 1-2

1Cor 11,2· 1Cor 11, 1-8· 1 Cor 11, 23-26· 1Cor 4,15· 15:3

I Tim 6,20 Gal 1, 6-9
De acuerdo con la hermenéutica o interpretación de la Iglesia Ortodoxa, en el Nuevo Testamento hay pasajes muy claros que hacen iguales e equivalentes la Santa Parádosi y la Santa Escritura:

Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, logos, mandamientos y leyes de los hombres” (Mt 15,9).

Así habéis invalidado el logos-mandamiento de Dios por vuestra parádosi-tradición” (Mt 15,6). Aquí el Señor determina Parádosi.

“He aquí YoSoY y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mt 28,20).
«Así que, hermanos, manteneos firmes, y guardad las paradosis-tradiciones con las enseñanzas que habéis sido enseñados, sea oralmente, o por epístola-carta nuestra (2 Tes 2,15).

Β Θεσ. 2,15 Ἄρα οὖν, ἀδελφοί, στήκετε, καὶ κρατεῖτε τὰς παραδόσεις ἃς ἐδιδάχθητε εἴτε διὰ λόγου εἴτε δι᾿ ἐπιστολῆς ἡμῶν.»
«2 Os felicito, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y mantenéis las paradosis- enseñanzas de las tradiciones tal como os las entregué y transmití oralmente. (1Cor 11,2).

Α Κορ. 11,2 Ἐπαινῶ δὲ ὑμᾶς, ἀδελφοί, ὅτι πάντα μου μέμνησθε καὶ καθὼς παρέδωκα ὑμῖν τὰς παραδόσεις κατέχετε.»
«Porque yo recibí del Señor lo que os he entregado y transmitido (1Cor 11,23)

Α’ Κορ. 11,23 Εγώ γαρ παρέλαβον από του Κυρίου, ό και παρέδωκα υμίν».

«Pues, primeramente os he enseñado entregado y transmitido, en primer lugar lo que yo mismo he recibido…(1Cor 15,3)

Α’ Κορ. 15,3 Παρέδωκα γαρ υμίν εν πρώτοις, ό και παρέλαβον…»
«6:20 Oh Timoteo, guarda el depósito (tradición) que te ha sido confiado…, (I Tim 6,20)

Α’ Τιμ. 6,20 Ω Τιμόθεε την παρακαταθήκην φύλαξον…»
«4:1 Por tanto, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que recibisteis de nosotros cómo debéis andar y agradar a Dios, así andéis, para que progreséis más y más. 2 Porque ya bien sabéis qué instrucciones y enseñanzas os dimos en nombre de Jesús, el Señor; (I Tes 4, 1-2)

Α’ Θεσ 4,1 Τὸ λοιπὸν οὖν, ἀδελφοί, ἐρωτῶμεν ὑμᾶς καὶ παρακαλοῦμεν ἐν Κυρίῳ Ἰησοῦ, καθὼς παρελάβετε παρ᾿ ἡμῶν τὸ πῶς δεῖ ὑμᾶς περιπατεῖν καὶ ἀρέσκειν Θεῷ, ἵνα περισσεύητε μᾶλλον·

2 οίδατε γαρ τίνας παραγγελίας εδώκαμεν υμίν, δια του Κυρίου Ιησού.»

 

Fuentes de la Santa Parádosi

La Santa Parádosi está contenida principalmente en la Santa Escritura y en otras fuentes, como las declaraciones dogmáticas de los santos Sínodos Ecuménicos, los escritos de los antiguos Padres y la Divina Liturgia.

Además, portadores de la Santa Parádosi son también los posteriores monumentos dogmatico-simbólicos y la himnología de la Iglesia. Sin embargo, estos deben ser utilizados como auxiliares, de ayuda y con mucho cuidado, ya que por un lado, la primera parte son influencias heterodoxas que son externas, forasteras y no esenciales y efectivas, mientras que en la himnografía encontramos a menudo expresiones poéticas y virtuales o icónicas, que no se caracterizan por la akribia precisión y exactitud dogmática.

El concepto y las implicaciones o extensiones de la Santa Parádosi en la Iglesia Ortodoxa Católica y Apostólica.

La Santa Parádosi no se puede entender como una especie o modo de aplicación y cumplimiento de ciertas normas y prácticas, sino dinámicamente como una dinamis potencia y energía viva, una fe viva, un mensaje de sotiría redención, sanación, “psicoterapia” y salvación claramente definida y precisa. La parádosi es ininterrumpida e inagotable, no sólo es el pasado. La insistencia en la parádosi no excluye el desarrollo, sino lo contrario vive y crece. Tampoco significa obstinación en el pasado o incluso el pasado apostólico como un tiempo o época especial, sino a la fidelidad al mensaje apostólico. El único guardián y vigilante de la parádosi es la Iglesia, porque la parádosi es el testimonio del Espíritu Santo, que apocalipta-revela y renueva mensaje que el mismo Espíritu Santo ha entregado en la Iglesia. Por tanto, no es sólo una simple autoridad histórica o testimonio del pasado, sino la experiencia de la comunidad de la apocálipsis-revelación del Espíritu Santo.

La Parádosi finalmente es la capacidad del testimonio y anuncio de las verdades de la fe. Es la misma Iglesia en su existencia católica-universal, donde el Espíritu Santo reside fijamente. Es el cuerpo de Cristo vivo, un principio carismático y no meramente un principio histórico.

La Iglesia es la que precede del Nuevo Testamento, ya que en el clima espiritual fue escrito y reconocido, constituyendo también ella fruto del Espíritu Santo, como toda la parádosi de la Iglesia. Así que no se pueden separar. Ciertamente, la Santa Escritura es la principal fuente de fe cristiana y de la enseñanza cristiana, que da testimonio de la enseñanza dada por la Iglesia bajo la inspiración constante de Dios. La Santa Escritura permanece sin voz, sin habla cuando se separa de la Parádosi.

Los dogmas son parte de la enseñanza de la Iglesia, forman parte de su Parádosis, de la apostolicidad del mensaje y de las Escrituras. Todos estos viven y se conjuntan en una unidad armoniosa ya que Una es la fuente de ellos: el Logos increado de Dios.

 

Padres y Parádosi

La Santa Parádosi los Padres de la Iglesia la consideran como una guía segura para la hermenéutica-interpretación de las Santas Escrituras, y absolutamente necesaria para la comprensión de las verdades que son contenidas en las mismas. Como se indicó y se refiere en el acta de la 7º santo Sínodo Ecuménico: “El rechaza cualquier cosa de la Parádosi eclesiástica, escrito y oral no escrito, sea anatema (apartado de la Iglesia). www.orthodoxoiorizontes.mysch.gr/
Añadido: La razón principal de que los Protestantes afirman que Cristo tiene hermanos, es porque la Biblia no da mucha información sobre este tema. Y debido a que el Protestantismo ha rechazado la mayoría de las paradosis-tradiciones Apostólicas, manteniendo sólo la Biblia y no entera, y así se encontró en la desagradable posición tener que dar una solución o salida de unas informaciones incompletas sobre diversos temas. Y desde el momento que no tiene completa la Apocálipsis, era natural que sean desviados en kokodoxías, atropellos y despotismos, malinterpretando incluso también la parte de la Santa Escritura que aceptaban.

Y sólo la parádosi-tradición atemporal o diacrónica de la Iglesia sobre alguna cosa, es la prueba. No es necesario que lo escriba la Biblia. Pero debido a que el Señor previó que algunos Protestantes algún día van a necesitar pruebas únicamente de la Biblia para aceptar la verdad, que se preocupó por ellos para que sean escritas algunas cosas también en la Santa Escritura.

Traducido por XX.JJ

La Iglesia como Cuerpo de Cristo y comunión de zéosis

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TEOLOGÍA EMPÍRICA DOGMÁTICA DE LA SANTA IGLESIA CATÓLICA ORTODOXA DE HELADE-GRECIA

Por John Romanidis y Metropólita Ierotheo Vlajos

 

Capítulo E´ Tomo 2

La Iglesia como Cuerpo de Cristo y comunión de zéosis

 

E.5 Perfeccionamiento espiritual de los Cristianos pág 281-362

E.5a Dulos-siervo, asalariado e hijo

E.5b Catarsis, iluminación y zéosis

  1. Interpretación eclesiástica de los estadios del perfeccionamiento espiritual
  2. Definición de la catarsis
  • Definición de la iluminación del nus
  1. Definición de la zéosis

E.5c Los deificados o glorificados son el cimiento de la vida eclesiástica

www.romanity.org/

(Los términos θέωσις zéosis, θεοπτία zeoptía, δοξασμός doxasmós, zeoría φωτισμός fotismós, καθάρσις catarsis, θεοπρεπές zeoprepés, ενεργεια ακτιστος energía increada y creada etc., son entregados por san Pablo a san Dionisio ver “sobre divinos nombres”, y gracias a Dios y a la Santa Parádosis entrega y tradición divina ortodoxa, profética, apostólica y patrística, estos términos teológicos tienen el mismo sentido y significado hasta hoy en día).

 

E.5 Perfeccionamiento espiritual de los Cristianos pág 281-362

 

(Lo que está entre comillas es de Romanidis y lo que no tiene comillas es de Ierotheo Vlajos alumno y conocedor de Romanidis, quien hizo la recolección de sus homilías en la Universidades de todo el mundo, que mucha de su gran obra está en Ingles, ya que cuando tenía seis meses sus padres Capadocios emigraron en Estados Unidos por tanto el inglés fue la legua con la que ha crecido y por eso perfecto conocedor de la teología occidental, la escolástica etc.)

 

El hombre al ser creado de Dios ha recibido el “como imagen y como semejanza”. Lo de “como imagen” está dado y no ha desaparecido por su caída, sino que solamente se ha obscurecido, entenebrecido, mientras que el “como semejanza”, que se identifica con la zéosis, el algo que el hombre debe llegar con la energía increada Jaris-Gracia y la sinergia* del mismo. El camino desde el “como imagen” hacia el “como semejanza”, que es el propósito o finalidad más profunda del hombre, se llama perfeccionamiento espiritual, este perfeccionamiento se realiza en la Iglesia, el Cuerpo real de Cristo. Algunas posiciones básicas sobre este tema tan importante serán recalcadas a continuación. (Συνέργεια co-energía, cooperación y colaboración de la energía increada de la voluntad de Dios con la energía creada de la voluntad del hombre, “hágase o sea nacida tu voluntad en mí”.)

 

E.5a Δούλος dulos-siervo, asalariado e hijo

 

Una enseñanza característica que uno encuentra en la Santa Escritura, donde se ve el cómo se logra el perfeccionamiento espiritual del hombre es lo relacionado con el paso del hombre por las situaciones o estados del dulos-siervo, del asalariado y del hijo-amigo.

 

El hombre cuando fue creado por Dios, se encontraba en la iluminación, tenía un contacto consciente y estrecho con el Dios, su nus estaba iluminándose de la Luz increada de Dios y de este tropo (modo, forma, manera o método) en todo su cuerpo, pero también la creación recibía destellos de esta Jaris (energía increada). Pero después de la caída el nus fue obscurecido, entenebrecido y el hombre perdió su comunicación con el Dios y fue esclavizado a los pazos y al ambiente del mundo. Como esclavo, pues, adora y alaba la creación en vez del creador, y así ha creado dioses falsos.

 

La humanización o encarnación de Cristo aspiraba o ambicionaba la liberación del hombre de la esclavitud y su retorno al ahijamiento o adopción por la Jaris. Así el hombre, en su camino hacia la zéosis, al principio se comporta como esclavo, a continuación como asalariado y finalmente se hace amigo-hijo de Dios.

 

Esto lo encontramos en toda la enseñanza patrística. El hombre como dulos-siervo lucha para cumplir los logos-mandamientos de Dios, para evitar el Infierno; como asalariado aplica y cumple la voluntad de Dios para ganar el Paraíso y como hijo-amigo de Dios aplica las enseñanzas de Sus logos sin esperar ninguna recompensa, nada a cambio.

 

El Cristo un poquito antes de Su pazos-pasión, dijo a Sus discípulos: “Pero vosotros, por los que yo me sacrifico, sois mis amigos y seréis siempre mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo más siervos, porque el siervo no conoce lo que hace su señor. Os he llamado y llamo amigos míos, porque todas las cosas que he oído de mi Padre os las he dado a conocer. (Por lo tanto, tenéis mucha gnosis-conocimiento de lo que yo hago y sabéis la causa por la que lo realizo, es decir, para que con pleno conocimiento seáis colaboradores y continuadores de mi obra.)

 

Con nuestra creación de Dios éramos creaciones-formaciones y con nuestro nacimiento y recreación nos hemos convertido y hecho hijos de Dios, hemos adquirido la adopción. San Juan el Evangelista proclama: “Pero los que le aceptaron y creyeron, como Redentor, Sanador y Salvador, les dio potestad, valor y fortaleza para poder renacerse y estar convirtiéndose y haciéndose (continuamente) en hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Los cuales no son engendrados de sangre de mujer, ni de deseo, ni de voluntad de varón, sino de Dios renacen” (Jn 1, 12-13). La adopción por la Jaris es fruto y resultado del renacimiento en Cristo. El Apóstol Pablo se refiere a esta adopción que conecta y enlaza con la zéosis del hombre: “y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo” (Rom 8,23).

En otra epístola enlaza la adopción con la interior noerá oración del corazón:

«Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del dulos-siervo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y administradores de su herencia hasta el tiempo señalado por el padre en el testamento. Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiera a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo a vuestros corazones el cual clama: ¡Abba, Padre!» (Gal 1-6).

 

Los que son como niños (espiritualmente) son dulos-siervos subyugados de los elementos del mundo, en cambio los hijos de Dios se liberan de todo dominio, esclavitud y sienten la agapi (amor, energía increada) de Dios, por tanto, son hijos de Dios, por eso guardan y proclaman en el interior de sus corazones al Padre. Esto se hace porque han recibido en el interior de sus corazones el Espíritu del Hijo de Dios, y en nombre de este Espíritu, oraban cordialmente, por lo tanto no son dulos-siervos, sino hijos, y como hijos herederos del reinado de la Realeza increada de Dios.

 

Esta enseñanza es clarísima. El hombre con la Jaris (energía increada) de Dios, viviendo en la Iglesia, debe pasar estas tres situaciones o estados de dulos-siervo hacerse asalariado y a continuación hijo de Dios.

 

«El destino y la finalidad de todos los fieles es la zéosis. Esta zéosis es también el destino y la finalidad de todos. Por eso el Cristiano debe caminar de doxa en doxa, o sea, el dulos-siervo hacerse asalariado y después hijo de Dios y miembro fiel de Cristo. Esto se hace en la Iglesia.»

 

Los amigos reales de Cristo son los santos, que son llamados θεούμενοι (zeúmeni) deificados, divinizados o glorificados. Ellos realmente se han unido con Cristo y participan de Su doxa-gloria increada.

 

«La θέωσις zéosis o θεοπτία zeoptía-visión divina o θέα-zéa expectación, contemplación de la doxa-gloria divina e increada de Cristo presupone un cambio radical de la situación o estado espiritual del hombre. De siervo o de asalariado o de enemigo, por la Jaris increada y la sinergia del hombre debe modificarse mediante la reconciliación del hombre con Dios, a través del misterio de la Cruz y de la Resurrección.»

 

Amigos de Dios había también al Antiguo Testamento, lo único es que estaban bajo el dominio de la muerte.

 

«La memoria incesante de Dios, la zeoría contemplación y la agapi altruista, desinteresada, no egocéntrica, la que metamorfoseó a los Profetas en amigos de Dios, estaba ya desde el principio en funcionamiento férreo antes de la encarnación del Logos. De todas formas, la zeoría y la zéosis, antes de la encarnación era tipo y forma provisional de zéosis, aunque era una realidad, desde entonces aún los amigos de Dios estaban bajo el dominio del castigo de la muerte y con la muerte de sus cuerpos permanecían con sus psiques al Hades (en estado de muerte), junto con todas las psiques de todos los muertos. Y aquellos los que serían resucitados por Cristo y también aquellos que finalmente serían condenados, permanecían juntos al Hades hasta la encarnación y la Resurrección de Cristo.»

 

La metábole, cambio o modificación del hombre de la esclavitud o de dulos-siervo a la adopción por la Jaris y la anulación, abolición de la muerte es la esencia de la encarnación de Cristo y de la presencia de la Iglesia en el mundo. Esto en realidad se hace con la metábole modificación de la filaftía-egolatría del hombre en filoteía (amistad con Dios), de la agapi interesada y egocéntrica en agapi desinteresada y altruista.

 

«El dulos-siervo hace la voluntad de Dios por miedo del infierno, el asalariado trabaja por sueldo, en cambio el amigo siempre actúa y hace por fruto de la agapi desinteresada, altruista y no egocéntrica. Por la zéosis o zeotpía-visión de la luz divina, el amigo de Dios llega cerca del estado de impecabilidad, finalmente llega en esto y sube in-terminantemente hacia los superiores estadios de perfeccionamiento, y así trae mucho fruto y el fruto permanece.»

 

La situación como siervo se expresa principalmente por el miedo de la muerte, en cambio la agapi es una situación o estado del por la Jaris hijo de Dios. El Apóstol Pablo define la humanización de Cristo como la liberación del miedo a la muerte. «Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.» (Heb 2,14-15)

 

«El hombre sin la participación del misterio de la Cruz y de la Resurrección de Cristo, por lo cual –por la catarsis, iluminación y zéosis- supera el miedo a la muerte, la cual muerte por la filaftía-egolatría está arraigada profundamente, es imposible llegar a la participación de la deificante agapi (amor, energía increada) de Dios, por la que se hace amigo.»

 

Sólo entonces expulsa el miedo a la muerte: “En la agapi-amor no hay temor o miedo, sino que la perfecta agapi echa fuera el temor; porque el temor o miedo lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en la agapi”  (1Jn 4,18). Los deificados son por excelencia amigos de Dios, porque han superado todas las dependencias aduladoras y situaciones y son llevados hacia al “interminable perfeccionamiento”.

 

«Quien consigue por el misterio de la Cruz y de la Resurrección la catarsis de los pazos y la liberación de las energías y efectos demoníacos, superando por la zéosis la iluminación del Bautismo y hecho amigo de Dios, es por excelencia teólogo y Padre Espiritual, ya que por el Espíritu, Paráclito de la verdad es conducido “a toda la verdad”, tal y como sucedió con los Apóstoles en el Pentecostés.»

 

Antes nos hemos referido al pasaje de san Pablo de la epístola a los Galatas (4,1-6), donde enlaza la por la Jaris adopción con la noerá oración del corazón.

 

«El Apóstol Pablo dice: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiera a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. Y (Gal 1-6). Y cuál es esta adopción: “por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo a vuestros corazones el cual clama: ¡Abba, Padre!”

 

Es decir, esto significa que aquel que ha recibido el Espíritu Santo ora en su interior. No es esto, que hacemos muchos, de ir simplemente al cura y decirnos algo, yo qué sé, digamos que recibir el Espíritu Santo mágicamente. El Espíritu Santo ya ora en nuestro interior, no nosotros. Es decir, nosotros co-oramos con el Espíritu, pero el Espíritu es lo que ora, clamando “abba, el padre”.

Así que “no es dulos-siervo, sino hijo”. Entonces dejas de ser dulos-siervo y te has hecho hijo. Esto significa adopción, es decir, la noerá oración del corazón. “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo” (Gal 4, 4-7).»

 

Las situaciones de dulos-sirviente, de asalariado y de hijo-amigo de Dios conectan o enlazan estrechamente con otras subidas espirituales por las que se habla en toda la tradición bíblico-patrística, como catarsis, iluminación y zéosis.

 

«En los estadios de dulos-siervo y de asalariado el hombre participa de la perfección de Dios por la participación de la catártica purgadora o sanadora, de la iluminadora y de la deificante o divinizante Jaris (energía increada) del misterio de la Cruz, el cual misterio, limpia, purga y sana los pazos e ilumina y santifica al hombre entero y hace, con la sinergia del hombre, posible la obediencia hasta la muerte a la voluntad Dios, por la cual obediencia la Jaris de Dios cambia el interés propio o egolatría hipostática (substanciada) en agapi desinteresada y altruista y así el hombre es deificado o divinizado y se hace amigo y cooperante, sinergizante de Dios y también hermano o co-rey por la Jaris de Cristo e hijo adoptivo de la Virgen la Zeotokos.»

 

Sobre la catarsis, la iluminación y la zéosis hablaremos a continuación. El hecho de que los amigos-hijos de Dios son aquellos que llevan Su voluntad, estos son los conductores, guías del pueblo de Dios y a estos debemos obedecer.

 

  1. 5b Catarsis, iluminación y zéosis

 

En toda la tradición bíblico-patrística se habla sobre el perfeccionamiento del hombre, para el camino del como imagen hacia al como semejanza. Antes de la caída el hombre se encontraba en la iluminación del nus y con la caída su nus se ha oscurecido, entenebrecido, como hemos visto en otro capítulo. Ahora el nus bebe hacer su catarsis limpieza, purgación y sanación y retornar al estado que estaba Adán en el Paraíso y desde allí llegar a la zéosis-zeoría contemplación o expectación de la doxa-gloria increada de Dios.

 

Dentro de este marco se habla sobre catarsis, iluminación y zéosis. Este camino es calificado como metania como cambio, metamorfosis del nus. (ver sobre término metania en https://logosortodoxo.es/12-lexis-apocalipticas/)

 

La metania es posible en el hombre por la Jaris (gracia, energía increada) de Dios, porque el asalto se hizo de afuera por el diablo. El hombre no ha generado el mal, sino que su libre voluntad aceptó el asalto y estímulo del diablo.

 

«Esto significa que el hombre sufrió un ataque por el diablo de afuera de su naturaleza humana, de tal amera que él con su libre voluntad recibió su metamorfosis, transformación del nus de su estado energético es un estado pasivo y no porque no podía resistir. El estado energético consiste en que esté ocupado solamente con la zeoría contemplación o la memoria incesante de Dios, el cual estado energético o activo ilumina y santifica su lógica y su cuerpo de tal manera que así sea alimentado y mantenido por el mismo Dios. El estado pasivo es el hombre estar recibiendo la sustitución de la zeoría o memoria incesante de Dios por la introducción de su preocupación para el cuerpo y la creación material, separando así el sí mismo o su yo de la fuente de la vida y que esta situación es la muerte.

 

Como medio la metania y siempre con la dependencia de la ayuda de Dios, el hombre se hace capaz de revocar la situación inicial, e incluso de las seguidas derrotas que sufre por el diablo, alcanzar la obtención de la memoria incesante de Dios y de la zéosis y la metamorfosis, conversión de su filaftía-egolatría en agapi divina que no busca nada para sí misma y así hacerse vencedor contra el satanás.»

 

El diablo no puede hacer su metania o arrepentirse, igual que lo hace el hombre.

 

«En cambio, para el diablo y los ángeles caídos no puede haber metania y salvación, porque son incorpóreos y fueron creados en la dimensión de los siglos, pero para el hombre hay metania a causa de su naturaleza, porque “el poder de metania o arrepentimiento el hombre lo debe a la debilidad de su cuerpo”».

 

  1. Interpretación eclesiástica de los estadios del perfeccionamiento espiritual

 

El Cristo dijo: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mt 5,48). Esto significa que el Cristiano con la Jaris (gracia, energía increada) de Dios debe estar subiendo continuamente a los grados o categorías del perfeccionamiento espiritual.

 

Por supuesto que cuando hablamos de estadios de perfeccionamiento no entendemos a unos puntos fijos, unos estadios crónicos o locales, sino que se trata del cómo opera la Jaris increada de Dios al hombre. La Jaris increada de Dios opera en toda la creación y en el hombre. Cuando la Jaris de Dios catartiza o hace la catarsis se llama energía catártica, cuando le ilumina se llama iluminadora y cuando le lleva a la zéosis se llama energía deificante o zeótica.

 

Esto lo vemos en la Santa Escritura donde se habla sobre la catarsis del hombre: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, catarizémonos limpiémonos y purguémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2Cor 7,1). Un pasaje característico en el que se ven los estadios del perfeccionamiento espiritual existe en la 1 Epístola a los Corintios del Apóstol Pablo: “pero habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1Cor 6,11). Lo “habéis sido lavados” es la catarsis, lo “habéis sido santificados” es la iluminación y lo “habéis sido justificados” es la zéosis.

 

Después el Cristo es Luz increada y los que son conectados con Él, reciben la Luz increada y están resplandecientes. El Cristo dijo a Sus discípulos: “Vosotros sois la luz del mundo” y “así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16).

 

Dentro de estos marcos se mueven los santos Padres. San Dionisio el Areopagita habla sobre la catarsis, la iluminación y la zéosis. San Máximo el Confesor habla continuamente sobre filosofía práctica, zeoría-contemplación natural divina y teología mística. San Simeón el Nuevo Teólogo sobre capítulos llamados “prácticos y teológicos”, san Gregorio Palamás habla sobre capítulos físicos, teológicos, éticos y prácticos, etc.

 

El hombre en su trayectoria hacia la zéosis, en principio participa de la energía catártica, después de la iluminante y finalmente de la deificante energía increada de Dios. Y por supuesto que hay fluctuaciones u oscilaciones en esta trayectoria. La catarsis consiste en la expulsión de los loyismí del corazón del hombre, de modo que allí quede sólo un logismós, el nombre de Cristo. Simultáneamente es catartizada, sanada la parte pasional de la psique, es decir, el anhelo o deseo y la ira. A continuación, la iluminación del nus cuando el nus del hombre está separado de la lógica-diania (mente, intelecto) y es alumbrado por la Jaris increada de Dios, entonces tiene noerá oración del corazón y el nus iluminado dirige la parte pasional de la psique.

 

Ya que existe una trayectoria de subida de la catarsis a la iluminación y a la zéosis, a la vez puede haber también una trayectoria de bajada. Es decir, la experiencia de zeoptía-visión divina permanece por más o menos de tiempo y el hombre a continuación baje a la iluminación. Y existe también la posibilidad que el hombre perder la iluminación y negar a Cristo en praxis, entonces está incluido entre los que están en metania o arrepentidos.

 

En líneas generales esta es la enseñanza de los Padres sobre los estadios o grados del perfeccionamiento espiritual. A continuación será analizada más esta trayectoria espiritual.

 

A pesar de que uno no puede negar que la teología sobre el perfeccionamiento espiritual está difusa y extensa en la tradición bíblico-patrística, sin embargo algunos pretenden y simulan decir que los Apóstoles y los Padres fueron influenciados en esta sección o aspecto por la filosofía antigua helénica y principalmente del neo-platonismo, el cual se refería sobre estos temas.

 

Realmente el sentido y significado de la palabra catarsis se encuentra en la antigua tragedia helena, la cual aspiraba en la catarsis de la psique del espectador de los pazos, con misericordia, temor y a continuación conducir al espectador, como decía Aristóteles, en una situación o estado superior de aquel que se encontraba antes de ver y observar la tragedia. También el término “catarsis” lo utilizaba Plotino y generalmente el neo-platonismo, pero le definía como huída de la psique del mundo sensible y del cuerpo, para llegar al in-nacido mundo de la ideas; así la fortaleza catartiza o purga al hombre del miedo a la muerte y la generosidad o magnanimidad de las cosas corruptibles. También la palabra “alumbramiento” se encuentra en Platón, según el cual cuando el hombre se ocupa continuamente sobre la esencia-usía del bien, de repente se enciende una luz en la psique del hombre y adquiere la gnosis del bien; así que el alumbramiento y la iluminación según Platón y los Neo-platónicos, es la gnosis por el alumbramiento de los arquetipo de los seres o realidades que son las ideas in-nacidas.

 

«Hay una opinión de que la enseñanza sobre el perfeccionamiento, según los santos Padres de la Iglesia es de procedencia idólatra y que supuestamente los Padres de la Iglesia estaban influenciados de estas distinciones entre catarsis, iluminación y zéosis –porque paralelamente existen en Neo-platonismo también-, es decir, que está clara esta distinción de los estadios del perfeccionamiento. Y a causa de la semejanza de estos dos, algunos de los nuestros han adoptado este punto de vista que proviene de estudios que principalmente han hecho los Protestantes.

 

Es decir, los Protestantes, una vez que han desestimado y denegado al monaquismo y adoptaron el destino absoluto del Calvino o la enseñanza de Lutero sobre salvación del hombre por la fe sola etc. y están enfrente de un monaquismo tipo de la tradición Franco-latina, la cual está basada en recompensas por obras (dignas de salario) y puesto que descubrían la enseñanza sobre recompensas por obras, por esta razón denegaron también el celibato y el monaquismo. Junto con estas cosas Lutero y principalmente Calvino, tuvieron gran repercusión contra los estadios del perfeccionamiento. Después lo historiadores Protestantes se ocuparon mucho sobre este tema y se alegraron tanto y encontraron una falsa semejanza entre la enseñanza patrística y la enseñanza de los idólatras, y sostuvieron que los estadios del perfeccionamiento espiritual son de procedencia idólatra.

 

Por eso algunos de los nuestros que con tantas ganas y gusto van y estudian en Occidente –no digo que no vayan a estudiar, pero por lo menos que vayan con algunos criterios conocidos, porque van sin criterios y juicios justos- en las universidades extrajeras y ves que todos los escritos de ellos están llenos de estas cosas, en todos ves esta idea de que la Iglesia ha sido influenciada de los idólatras y concretamente sobre los Estadios del perfeccionamiento.»

 

Veremos a continuación que los Profetas, los Apóstoles y los Padres utilizaban estas palabras –catarsis, iluminación y zéosis- pero las daban un sentido y significado totalmente distinto de lo que las daban los antiguos filósofos. Además esto se hace también en muchos más términos, como usía-esencia, energía, persona, hipóstasis, apazia, lo tripartito de la psique, el Ser Supremo etc. Por lo tanto, no debemos investigar y examinar si estos términos fueron utilizados por la antigua filosofía, sino examinar y ver el sentido y significado más amplio que han dado a estos términos los Santos Padres Helénicos.

 

La enseñanza patrística sobre estos estadios o grados de perfeccionamiento espiritual difiere claramente de las análogas enseñanzas de los antiguos filósofos.

 

«Los Padres de la Iglesia no aceptan la realidad del perfeccionamiento humano de la teoría que está en el pensamiento platónico y agustiniano en relación con la felicidad efdemonía. El destino del hombre no es la satisfacción de los deseos egoístas que, por la posesión de estos a uno le hace feliz, sino más bien con la metamorfosis, conversión de la egolatría del sí mismo en agapi desinteresada, altruista y no egoísta, que no busca lo suyo o su propio interés egocéntrico; así el progreso hacia el perfeccionamiento es sin final en esta vida y en la que viene.

 

Esto significa que la zeoría o contemplación, teoría de por sí misma no es una garantía contra el pecado y de la caída en los primeros o posteriores estadios de ella; así es muy posible -sin que esto constituya una forma imperfecta contra Dios o sus creaciones- para el Satanás, los ángeles y el hombre, caer de un estado al inferior de nivel de zeoría-contemplación.»

 

La Iglesia aspira a la terapia del hombre, ya que se debe la filaftía-egolatría convertirse en filoteía y filantropía y la agapi interesada egoísta en agapi altruista, desinteresada. Esto se hace con la energía increada de Dios y la sinergia del hombre, es decir, el sentido teológico de la sinergia.

 

Si en cada ciencia es requerido el método para demostrar su objetivo, lo mismo sucede también en la vida eclesiástica. Para haber éxito, se requiere la correspondencia del hombre a la agapi (amor, energía increada) de Dios, y este propósito u objetivo se cumple con los estadios del perfeccionamiento espiritual.

 

«En cualquier ciencia tenemos una cohesión. Los astrónomos heredan de los astrónomos una tradición y la aumentan. Lo mismo hacen también los teólogos, los químicos, los médicos, etc. Cada ciencia tiene una tradición. El objetivo es la transmisión de la tradición a las futuras generaciones. El objetivo de cada ciencia es la transmisión de las gnosis sobre la ciencia. La transmisión de la ciencia es para conseguir ciertos resultados. El criterio básico es de cada ciencia es la consecución del propósito u objetivo de la ciencia. La cirugía cuando tiene éxito en las intervenciones quirúrgicas, la biología en la investigación y en el descubrimiento de los fenómenos biológicos. Cada ciencia tiene su objetivo.

 

Ahora bien, ¿la Ortodoxia qué objetivo y propósito tiene? En la teología patrística el objetivo es la μετάνοια metania del hombre. Pero metania en los Padres significa cambio de la mentalidad, cambio de la trayectoria del nus del hombre, la terapia del nus, catarsis, iluminación y zéosis. Y uno que no pasa por esta terapia no es considerado teólogo.

 

El criterio es el éxito. Si uno tiene la tradición que conduce a los hombres desde la catarsis y la iluminación a la zéosis, este hombre es continuador de la tradición, está dentro de los marcos de la tradición. Y conduciendo a los demás a la iluminación y a la zéosis, no sólo el mismo está en la tradición, sino que introduce también a los otros en esta tradición. Y así tenemos continuación de la tradición.

 

¿El criterio qué es? Pues, es la terapia “psicoterapia” del hombre. Es una instrucción terapéutica. Criterio de esta instrucción terapéutica es el éxito, el llegar a ser terapiados, sanados etc. Desde esta perspectiva la teología no difiere en nada de ninguna de las otras ciencias positivas. Todas las ciencias este objetivo tienen; el éxito en la investigación, el análisis y después el éxito de los resultados de esta investigación.»

 

El hombre debe reconciliarse, conciliarse con Dios, hacerse amigo de Él. No se reconcilia el Dios con el hombre, puesto que el Dios no se enemista con nadie, sino que el hombre se reconcilia con Dios y retorna a la amistad con Él.

 

«El primer estadio, en la catarsis, el hombre se marcha del pecado. Es decir, el hombre hace su lucha contra el pecado. Pero cuando llega al estadio de la iluminación empieza el mismo pecado marcharse del hombre. Y si ya llega a la zéosis que comienza con la iluminación del nus, donde el nus ya no es influenciado de la lógica, ni de los pazos, entonces ya el hombre no recibe las influencias y los efectos de la lógica, de los pazos y del ambiente, sino sólo de Dios, porque opera en su interior la energía increada de Dios, entonces el nus se hace residencia de Cristo y mediante a Cristo de la Santa Trinidad.»

 

Los santos Padres han interpretado el Antiguo Testamento dentro de las perspectivas de los estadios del perfeccionamiento espiritual. No se detenían sólo en algunos acontecimientos históricos, sino que veían el cómo los Profetas y los justos viven la catarsis, la iluminación y la zéosis.

 

Por cierto, se ha explicado en otros capítulos que existe diferencia ente el Antiguo y el Nuevo Testamento, ya que en el Antiguo Testamento aparece el Logos increado no encarnado, en cambio en el Nuevo Testamento aparece el Logos increado encarnado, y por el Cristo supera y vence la muerte. Pero no hay diferencia entre el tropo (manera, forma, modo o método) y el grado del perfeccionamiento.

 

«Estos estadios –catarsis, iluminación y zéosis- están claramente también en el Antiguo Testamento. Y si alguna vez os pensáis ocupar con la teología patrística, no por oído, sino dedicarse a los escritos mismos de los santos Padres, estas cosas las veréis repetidamente en los Padres de la Iglesia. No es casualidad, por ejemplo, san Gregorio de Nicea, queriendo escribir sobre el perfeccionamiento espiritual del hombre, escribió su libro “sobre la vida de Moisés”. Entonces como ejemplo o modelo de perfeccionamiento espiritual, en el cual puede alcanzar el hombre, Gregorio de Nicea propone la vida de Moisés. Pero Moisés está en el Antiguo Testamento.

 

Hoy en día (1980) hay un prejuicio o idea preconcebida que ha llegado también aquí en Helas-Grecia de los Protestantes, principalmente de los Luteranos de que existe una separación. El Antiguo Testamento es el libro de la Ley y el Nuevo es el libro de la divina Jaris (gracia). Entonces en el Antiguo Testamento los Hebreos tienen la Ley y nosotros en el Nuevo tenemos la divina Jaris (gracia, energía increada). Es decir, allí está el pecado, el pecado ancestral, todos los pecados del Antiguo Testamento y todo lo bueno en el Nuevo Testamento. Pero en la teología patrística la distinción es entre los estadios del perfeccionamiento.

Es decir, la ley vale tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. La Ley no está sólo en el Antiguo Testamento sino también en el Nuevo. ¿Por qué? Porque es pedagogo-instructor en Cristo; lo dice claramente el Apóstol Pablo: “De manera que la ley ha sido nuestro pedagogo en Cristo” (Gal 3,24). Pero cuando dice “pedagogo en Cristo” no da a entender lo que dicen los Luteranos y los otros, de que la ley del Antiguo Testamento es pedagoga del Nuevo Testamento. No, sino que la ley es nuestro pedagogo en el estadio de la catarsis.

Cuando uno se encuentra en el estadio de la catarsis, entonces la ley creada se convierte en su pedagogo hasta que el hombre llegue al estadio o situación de la iluminación. Y cuando llega a la iluminación o a la zeoría contemplación, entonces la ley como pedagoga ha introducido al hombre en Cristo y Cristo toma la posición de la ley en la vida del hombre, pero también se inscribe en el interior del corazón etc. Y ya no es la “ley en tablas de barro” sino “en tablas de corazón de carne” (2Cor 3,3), está en el interior del corazón, es decir, ley escrita.

 

Pero esto no está sólo en el Nuevo Testamento, está también en el Antiguo. Por eso el Nuevo Testamento cuando habla sobre el perfeccionamiento de los Profetas, no los priva del perfeccionamiento. Los Profetas llegaron a la perfección. Por eso san Gregorio de Nicea automáticamente pensó en Moisés para desarrollar cómo Moisés llegó a la suprema perfección. San Gregorio de Nicea demuestra sobre todo que Moisés alcanzó a la agapi increada la que “no busca ni pide lo suyo” (1Cor 13,5).

 

Por tanto, no existe más alta perfección que la increada agapi altruista, desinteresada y no egoísta, uno amar sin tener en cuenta el sí mismo, puesto que ya ha llegado también a la zéosis, la cual es imprescindible para llegar a este estadio o situación. Esto significa que el tropo (modo, método, forma y manera) de perfeccionamiento espiritual no existe sólo en Nuevo Testamento sino también en el Antiguo. Por lo tanto, la jaris (gracia, energía increada) del perfeccionamiento espiritual está en los dos Testamentos.

 

Ahora bien afrontamos continuamente el problema de que existen muchos pieto-voluntaristas, los que hacen de piadosos o hablan de piedad o moral separando los hombres en morales e inmorales, separan los hombres en buenos y malos. En la tradición ortodoxa la humanidad no se separa en buenos y malos, en morales e inmorales. No existe tal problema en la Iglesia Ortodoxa. En la Iglesia Ortodoxa existen estadios de perfeccionamiento, no existe moral- inmoral, bueno-malo.»

 

«Cualquier oficio que toméis veréis que todo el interés gira sobre las tres categorías, es decir, la catarsis, la iluminación y la zéosis. Estos son los cimientos; fuera de la catarsis, la iluminación y la zéosis no existe nada más; es decir, no existe teología.

Puede haber varios temas interesantes, es decir, uno puede interesarse qué hizo Nabucodonosor o Sansón o David y estas cosas tomarlas como historia. Pero estas cosas son históricas y pueden interesar al historiador a utilizar estas fuentes como históricas. Pero al ocuparse con estas personalidades, indistintamente de la ciencia de la teología ortodoxa, se puede hacer, pero están fuerza del objetivo de los textos.

 

El objetivo de los textos no es simplemente hacer historia, filología o relatar la historia de los reyes etc. El objetivo es relatar la trayectoria de un pueblo que se había dedicado hacer la voluntad de Dios. Y la voluntad de Dios la conocían de los hombres que se llamaban Patriarcas o Profetas. A ellos tenían como jefes.

 

Si uno lee atentamente el Antiguo Testamento para ver quiénes son estos Patriarcas y Profetas verá una cosa extraña. En las vidas de los Santos y en el Nuevo Testamento Patriarca o Profeta es aquel que ha llegado a la zéosis -los Padres la zéosis la llaman θεοπτία zeoptía (visión de la luz increada)- es decir, ha pasado de la catarsis y ha llegado a la iluminación.

 

Por tanto, los Padres de la Iglesia cuando leen el Antiguo Testamento, lo leen como en el Antiguo Testamento existiese ya la catarsis, la iluminación, la memoria perpetua de Dios, la noerá oración del corazón, etc., y así interpretan los salmos. Los Salmos son interpretados como salmos que expresan esta experiencia de catarsis, iluminación y zéosis.»

 

«Si uno lee con atención, por ejemplo, el Pentateuco o el Deuteronomio, todas las distribuciones sobre la ley etc., verá que la ley del Antiguo Testamento tiene un carácter ascético o práctico. No tiene ninguna relación con las teorías de Platón o de Aristóteles sobre la ley etc. Tiene solamente el objetivo ascético. Y el propósito u objetivo de estas cosas es llevar a los fieles a la catarsis. Sobre todo hay un énfasis sobre el tema de la catarsis en el Antiguo Testamento.

Las celebraciones sobre la catarsis, toda la ascética o práctica sobre la catarsis, el propósito que tienen es preparar al hombre a estar en memoria con Dios día y noche incluso cuando duerme; es decir, tener la memoria perpetua de Dios que significa la iluminación del nus, que ya existe en el Antiguo Testamento.

Lo paradójico es que cuando los Padres de la Iglesia hablan para el perfeccionamiento espiritual y quieren describir la trayectoria hacia el perfeccionamiento del hombre, toman como ejemplo a Moisés, por tanto tenemos “la vida de Moisés” por san Gregorio de Nicea. Si leéis este libro de san Gregorio sobre Moisés, veréis que Moisés pasó todos los estadios del perfeccionamiento y por la catarsis alcanzó la iluminación y la zéosis. ¿Por qué? Porque la zéosis según los Padres significa zeoptía-visión divina de la luz increada.

 

El que uno tenga la experiencia de la Santa Trinidad, esto también es apocálipsis-revelación, pero también el perfeccionamiento del hombre; así llegando uno a la zéosis, llega también a la perfección, por lo tanto, estas dos son interconectadas e insolubles. No puede haber zéosis sin el perfeccionamiento, ni puede uno llegar al perfeccionamiento sin haber llegado a la zéosis. En la Iglesia Ortodoxa nunca estas cosas se pueden separar.

 

Si uno cualquiera se sienta y escribe sobre el perfeccionamiento cristiano y no ha escrito sobre la iluminación del nus y no sabe nada sobre la zeoptía-visión divina, significa que no escribe sobre la perfección ortodoxa ni sobre el perfeccionamiento hagiográfico. Porque la Santa Escritura como perfeccionamiento tiene la zeoptía-visión de la luz increada, la cual visión es el grado supremo de la catarsis y de la iluminación del hombre. Para los Padres de la Iglesia el mismo Antiguo Testamento tiene los estadios del perfeccionamiento: catarsis, iluminación y zéosis. Y la experiencia de la zéosis es el cimiento del Antiguo Testamento. Por eso también los Padres recalcan que los Profetas llegaron a estos estadios.

 

Repito que, cuando los Padres quieren describir los estadios del perfeccionamiento toman a Moisés como ejemplo. Por supuesto que Moisés es antes de la encarnación. Esto significa que en el Antiguo Testamento, no sólo existe el perfeccionamiento espiritual del hombre, sino que existe también la reconciliación. Porque los Profetas del Antiguo Testamento son los amigos de Dios. Y uno para ser amigo de Dios debe tener la participación de la reconciliación con el Dios.

 

Según los Padres de la Iglesia  Dios es siempre el amigo del hombre. Dios ama siempre al hombre y es Su amigo. La enemistad no es de Dios hacia el hombre sino del hombre hacia Dios. Es enemistad del hombre con Dios; ¿cómo el hombre se hace enemigo de Dios? El hombre se hace enemigo de Dios por el oscurecimiento de su nus. Cuando el nus está obscurecido entonces se vuelve inoperante, ya no obrara (para Dios) sino que actúa demoníaca-mente. Este hombre que tiene su nus y el intelecto obscurecido, éste es enemigo de Dios, en el sentido que no hace la voluntad de Dios, y esto porque se encuentra en la oscuridad.

 

Por tanto, la enemistad no es de Dios hacia el hombre, sino del hombre hacia Dios. Pero el hombre en el Antiguo Testamento también puede darse cuenta y volver en sí mismo de esta enemistad, hacer vida ascética o práctica y llegar a la catarsis y a la iluminación del nus. Entonces, si llega a la iluminación del nus, ya empieza la reconciliación con Dios, que significa que se va haciendo amigo de Dios. Y si llega a la zéosis, es ya amigo de Dios».

 

El atributo común de todos los Profetas, Apóstoles y santos/as es la oración noerá-espiritual en el corazón que es la demostración de que el hombre es templo del Espíritu Santo.

 

«Los Padres enseñan que la noerá oración del corazón no está sólo en el Nuevo Testamento; también está en el Antiguo. Es una tradición del Antiguo y del Nuevo Testamento y de toda la tradición cristiana.»

 

«El que uno sea templo del Espíritu Santo es una experiencia. Y si uno lee al Apóstol Pablo atentamente, no son palabras vacías lo que dice tantas veces describiendo el Espíritu Santo, el cual clama “en nuestros corazones: Abba el padre” (Gal 4,6), etc., que ora en el interior del corazón del hombre. Esta es la realidad. Y esta tradición existe también en el Antiguo Testamento no está sólo en el Nuevo.»

 

La diferencia es que en el Antiguo Testamento es testificada la experiencia del Logos increado no encarnado, en cambio en el Nuevo Testamento tenemos la experiencia del Logos encarnado.

 

«El nus del hombre se hace residencia de Cristo y, mediante de Cristo, de la Santa Trinidad. No sólo en el Nuevo Testamento sino también en el Antiguo se hace esta cosa, lo único que allí Cristo no es encarnado. Cuando Cristo habita en el interior del hombre está presente, por supuesto que sin Su cuerpo en el Antiguo Testamento, porque aún no se ha encarnado.»

 

Además, el objetivo de la Santa Escritura y de toda la vida eclesiástica es conducir al hombre a la zéosis. No hay otro objetivo o propósito, histórico o religioso.

 

«El único objetivo de la lengua de la Santa Escritura , de los santos Padres y de los Sínodos es que sean utilizados como medios espirituales mediante los cuales uno es conducido, bajo conductor o guía por Padre Espiritual o Yérontas (anciano sabio experimentado) a los estadios del perfeccionamiento; no tienen otro objetivo o finalidad».

 

Esto se ve en la distribución de la lectura de los libros de los Evangelios en el culto de la Iglesia.

 

«De todas formas, en la Santa Escritura existe claramente este discernimiento y por eso existe la análoga distribución del material de los Evangelios. Tenemos el Evangelio de Marco, en el cual su obra es claramente combate contra las energías y las acciones demoníacas, y todo el espíritu dominante en el Evangelio de Morco es sobre la catarsis. Lo mismo sucede con los Evangelios de Mateo y de Luca. Estos Evangelios se han escrito en la antigua Iglesia, fueron escritos porque se utilizaban antes del Misterio del Bautismo. Eran los manuales catequéticos de los catecúmenos los cuales se encontraban al estadio de la catarsis. Y una vez bautizados, después utilizaban el “Evangelio espiritual” que es el Evangelio para los que tienen el Espíritu.

 

Una vez que uno recibe el Espíritu Santo en el Bautismo y la Crismación o Unción, después de esto se hacía catequesis especial a base del Evangelio de san Juan. Por esta razón uno ve claro que el Evangelio de san Juan casi no se ocupa del diablo, en cambio, los llamados hoy en día Evangelios sinópticos se ocupan mucho de la catarsis, purgación, limpieza de las energías demoníacas y la expulsión de los demonios. Entonces inmediatamente se ve la misma organización del material de los Evangelios de que hay discernimiento claro de la enseñanza entre los que están yendo por el camino de la catarsis y de los que han recibido el Espíritu Santo y se encuentran en el estadio de la iluminación.

 

Por eso también al calendario eclesiástico vemos que estos tres Evangelios sinópticos son leídos e interpretados también todo el año, y cuando llegamos a la Pascua el Evangelio de la Pascua en la segunda Resurrección comienza: «1 Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγοςen arjí in o logos En el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es el Logos.

  1. En el principio, en el espíritu infinito e increado de la creación espiritual y material existía siempre el Logos, como Hijo de Dios que nace siempre de-el Padre, como infinito y vivo Logos de Nus infinito, perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis o persona de la Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios, y el Logos es Dios, increado, perfecto e infinito, tal y como el Padre y el Espíritu Santo» (Jn 1,1). Ya desde la Segunda Resurrección de la Pascua hasta el Pentecostés se hace cada día interpretación del cuarto Evangelio. El Evangelio de Juan es principalmente apologético-dogmático y el objetivo que tiene es la iluminación, ya que como catecúmenos han pasado del estadio de la catarsis y se han hecho neo-iluminados. No es casualidad que el Evangelio de san Juan sea leído e interpretado desde la Pascua hasta el Pentecostés. Por eso los Padres de la Iglesia llaman a este Evangelio “Evangelio espiritual”. Y no es para todos, es para aquellos que se han bautizado etc. Estas cosas que algunos dicen de que están influenciados de la filosofía helénica etc., perdonadme la expresión, son tonterías y necedades.»

 

Los Misterios de la Iglesia son el centro de su vida, son el núcleo de la tradición y la expresión de la vida interior. Pero todos los Misterios aspiran a que suba el Cristiano al camino del perfeccionamiento, es decir, de la catarsis, la iluminación y la zéosis. Lo mismo vemos en toda la tradición litúrgica.

 

«El que la Ortodoxia tiene una base que se identifica con la metodología que es utilizada en las ciencias positivas, esto se debe valorar correctamente, es decir, localizar esta realidad y ponerla como centro, base del interés de los Ortodoxos, allí donde debe estar.

 

En efecto, tenemos nuestra tradición litúrgica. La tradición litúrgica es una expresión de esta tradición y no expresa nada más que la catarsis, la iluminación y la zéosis. Tomad todos los oficios, vigilia, matinales, Divina Liturgia, los oficios del Bautismo, de la Crismación y el oficio de “hacer el crisma o la mirra” que hacen los Obispos el Jueves Santo, la ordenación del monje, oficio de la Boda o Matrimonio, todos hablan sobre la catarsis, la iluminación y la zéosis».

 

Este método de perfeccionamiento no es algo exterior, algo interpuesto, sino que es la trayectoria natural del hombre, porque aspira al re-funcionamiento reactivación del nus, que es un instrumento u órgano que tienen todos los hombres. Es decir, no se trata de algo psicológico, sentimental, emocional o religioso.

 

«Existe el órgano o instrumento que se utiliza en la teología ortodoxa y es el elemento imprescindible de la teología ortodoxa sin el cual no se puede hacer teología ortodoxa. Es el órgano que se llama energía noerá o nus, pero este instrumento u órgano no es añadido como se añade en la ciencia, sino que es el único instrumento que hace falta para la zeoptía-visión divina de la luz increada.

Es decir, igual que en las otras ciencias construimos un telescopio, un microscopio, una balanza de pesar o otros órganos o instrumentos, en la teología ortodoxa no construimos ningún instrumento, es decir, el instrumento u órgano lo tenemos ya hecho, que es la parte de la personalidad del hombre, el cual no lo construimos o montamos nosotros. Lo único que hacemos es ponerlo en liturgia-funcionamiento. Nosotros hacemos la catarsis, y provocamos o producimos la iluminación y la zéosis. Provocamos no la realizamos la iluminación y la zéosis. El Dios es quien realiza la iluminación y la zéosis. La iluminación y la zéosis son regalos de Dios. Pero la catarsis es obra del hombre, con la ayuda de la energía increada catártica purgadora o sanadora de Dios.

 

Porque a fin de cuentas, para realizarse la catarsis del nus, es decir, para expulsar los loyismí no hace falta que uno sea Cristiano. Porque esto lo hace también el monje hinduista. Para esta gimnasia o ejercicio no hace falta que uno sea Cristiano. Pero una cosa es la catarsis de los loyismí y otra la catarsis de los pazos. Entonces aquello que produce o provoca la venida de la Jaris, la energía increada es la catarsis no sólo del nus sino también de los pazos del corazón o del hombre entero.»

 

Hay casos que toda esta tradición patrística sobre catarsis, iluminación y zéosis es tergiversada, diferenciada, alterada y secularizada o mundanizada.

 

«De todas formas, se marchó o se quitó de medio y se tergiversó el sentido, el significado y la percepción patrística sobre la catarsis, iluminación y zéosis, ya que nuestros oficios están llenos de catarsis e iluminación –tomad y observad cualquier oficio- oramos continuamente para la catarsis, la iluminación y la zéosis; son todos los troparios. El oficio del Bautismo, de la Crismación o Unción, las paráklisis-súplicas las vigilias, los troparios, los salmos e himnos están llenos de esta enseñanza.

 

Pero con la persecución y la tergiversación de la interpretación patrística de estas cosas resultó que la catarsis sea una abstinencia del pecado que era por costumbre de cosas sexuales y morales, es decir, las mentiras, los robos, etc. Resultó ser un moralismo puro y no una terapia de la personalidad del hombre. Por lo tanto el hombre en vez de ocuparse con la terapia del núcleo de su personalidad, tal y como haría un psiquiatra, se ocupaba de las praxis exteriores junto con una disposición muy hipócrita. Uno simulaba que no tenía tentaciones mientras que las tenía; y creía que podía aniquilarlas pero veía que no podía. Entonces creía que los demás no tenían tentaciones y tiene remordimientos de culpa etc. Y estos chicos sufren un shock con las tentaciones que tienen.

 

En cambio, en la tradición patrística con la oración noerá del corazón estos problemas se solucionan. Es decir, una cosa es enseñar a uno cómo comportarse y otra es cómo encontrar la fuerza de comportarse de esta manera o modo. Entonces, ya que no puede conseguirlo, simula que lo puede conseguir. Estas cosas son graciosas. Porque hay mucha hipocresía, principalmente entre los Cristianos, y hoy en día, por muy piadosos que sean tanto más hipócritas son.»

 

San Máximo el Confesor en sus obras habla continuamente sobre la catarsis, la iluminación y la zéosis, hace también otra distinción, o sea, habla sobre la praxis y la zeoría. No se trata de una división distinta, si uno estudia y observa atentamente esta enseñanza suya, comprobará que él (y muchos Padres) con la palabra praxis da a entender la catarsis, por eso habla de filosofía práctica o praxis y con la palabra θεωρία zeoría comienza con la iluminación del nus o la noerá oración del corazón y cuando el hombre participa de la iluminadora energía increada Jaris de Dios, entonces con la complacencia de Dios, en momentos que no lo espera, llega a la expectación de Dios. Después del final de esta zéosis o zeoría contemplación, expectación, el hombre zeoptis-visionario de Dios retorna a la iluminación del nus, es decir, a la noerá oración; así, la praxis es la base de la zeoría contemplación, expectación. Sobre praxis o catarsis y zeoría contemplación o iluminación y zéosis se habla en todos los textos de los Padres, incluso de san Basilio el Grande, san Gregorio el Teólogo, san Juan el Crisóstomo etc.

 

Es cierto que en la edad media en occidente se han interpretado de distinta manera los términos praxis y θεωρία zeoría. Con la praxis daban a entender misión y con la palabra zeoría daban a entender la meditación, reflexión sobre temas teológicos.

 

Pero en la tradición Patrística praxis es la metania del hombre a través de la catarsis del corazón, y la zeoría es el alumbramiento-iluminación del nus y la expectación de la Luz increada por la zéosis del hombre.

 

«En el monaquismo de tipo occidental se hace una distinción entre la vida práctica y la vida contemplativa o teorética. La vida práctica es la dedicación de sí mismo a la misión, ir a África, China etc. o en la administración y gobernación de la Iglesia, hacerse obispo, en otras palabras, ser vicario en una parroquia o incorporarse en una orden o legión. Todos los Papas de Roma salen de los que viven prácticamente. Después, hay algunos –muy pocos- que en la Iglesia de los Francos que se llaman teoréticos o contemplativos y ellos se ocupan con la oración y la contemplación, la “contemplatión” de los Occidentales. La “contemplatión” es una meditación espiritual que es totalmente foránea respecto a la tradición ortodoxa. En la tradición ortodoxa tenemos la praxis y la zeoría contemplación, expectación.»

 

El estadio de la catarsis-praxis es el estadio de la metania y de la iluminación empieza la zeoría contemplación y expectación. Por eso también de la iluminación del nus empieza a ser desarrollada la teología. Pero cuando el hombre se encuentra al estadio de la iluminación, se llama teologante, y cuando sube a la zeoría-zéosis es teólogo real y verdadero.

 

«El teologante se encuentra en el estado de iluminación y teologiza a base de la depositada experiencia de los deificados, es decir, del Antiguo y Nuevo Testamento y de los textos de los Santos Padres de la Iglesia. Cuando el hombre alcanza el estadio de la iluminación utiliza las bendiciones, súplicas y oraciones que escucha en la Iglesia, es decir, el Espíritu Santo ora en el interior del hombre en estado de iluminación con las súplicas y oraciones de la tradición litúrgica. Y cuando uno se encuentra en estado de iluminación entonces teologiza. Por lo tanto hay una diferencia entre aquel que ha llegado a la zéosis que es el verdadero teólogo, y del teologante, es decir, de aquel que está al estado de la iluminación, aunque él también tiene un pequeño sabor de la experiencia de la zéosis. Entonces, teologiza el teólogo, pera también teologizan los teologantes.

 

Pero como teologizan también los teologantes, esto no significa que son teólogos. Teólogo en realidad será cuando llega al estadio de la zéosis y cuando vea el Cristo en doxa-gloria increada es la Verdad, entonces es apocaliptada-revelada toda la verdad, la que puede el hombre conocer en esta vida. El Cristo es la Verdad, la cual es enhipostasiada. Por tanto, hasta que no sea convertido en deificado es simplemente teologante, es decir, estudiante de la teología. Titulado de esta teología es el deificado, el que ha alcanzado la zéosis. Es cierto que hoy en día titulados de la teología son los que han adquirido y título o diploma de una escuela teológica o de alguna Universidad. Estos se autoproclaman teólogos, pero no tienen ninguna relación con los realmente teólogos de la tradición patrística.

 

Sobre el quién es verdaderamente teólogo, si uno utiliza los criterios del Apóstol Pablo como también de los Padres de la Iglesia, por ejemplo, de san Simeón el Nuevo Teólogo, entonces verá que la actual teología moderna ortodoxa, que está influenciada de la teología rusa, no es patrística, porque está escrita de hombres que no tenían las condiciones puestas anteriormente.»

 

Finalmente el paso del hombre por la catarsis, la iluminación y la zéosis es el propósito u objetivo real de la teología.

 

«Allí está el objetivo de la teología dicen los Padres. Uno es el propósito u objetivo de la teología: Catarsis, Iluminación y Zéosis”. La teología no tiene ningún otro fin u objetivo. ¿Me entendéis? Es catarsis, iluminación y zéosis. y nada más.» Esto es la verdadera “psicoterapia” del hombre.

 

Sin estos grados de perfeccionamiento espiritual no hay Ortodoxia.

 

«La Ortodoxia sin catarsis, iluminación y zéosis ¿qué es me lo puedes decir? No sé si puedes sacar esta conclusión. Porque la Iglesia no sacaba esta conclusión. Y por qué. Porque no habían Monasterios. Es decir, tal y como se hacía la catarsis, la iluminación y la zéosis desde el aspecto tradicional, poco a poco se hizo obra del monaquismo. Se sentaba el obispo, digamos, y gobernaba y dice: “Tengo cinco Monasterios, si queréis este tipo de vida iros al Monasterio, nosotros nos ocupamos de la gobernación o administración”».

 

Desgraciadamente esta tradición y en este punto se ve principalmente la secularización o mundanización.

 

«La catarsis se convirtió en liberación de faltas morales, de inmoralidades desde el aspecto ético, es decir, que el cerebro del Heleno-Griego se ve que el problema que tenía es con el sexo y ninguna otra cosa más. El problema del sexo se ha hecho monomanía en los Nuevo-helenos. Por tanto, la catarsis para los piadosos es no tener tentaciones sexuales.

 

La iluminación se hizo la escuela catequética, aprender la Santa Escritura, la historia eclesiástica, algunas vidas de los santos etc., es decir, llenar la lógica o diania del hombre. Mientras que la catarsis es la iluminación del nus del hombre, fueron hacer la iluminación de la lógica del hombre; en vez que sea iluminado el nus hoy en día se ilumina la lógica-diania.»

Debemos concienciarlo muy bien esto, de que uno no puede vivir la vida eclesiástica sin catarsis, iluminación y zéosis.

 

«Porque sin la catarsis y la iluminación no hay sotiría redención, sanación y salvación.»

 

Los santos conocen por experiencia que hay un transcurso o discurrir continuo entre los estadios del perfeccionamiento espiritual.

 

«Uno debe poner atención también al hecho que, para los Padres, la escalera de los perfeccionamientos no se separa uno de lo otro y no hay entre estos una distinción de perfecto e imperfecto, o terminado y no terminado. Más bien hay una escalera ascendente que no tiene fin. Así la catarsis es también un estado de perfeccionamiento, junto con el alumbramiento y la zeoría expectación o contemplación. E incluso dentro en la zeoría en la subida hacia perfeccionamientos superiores no hay fin. Así es este tema, no sólo para los hombres sino también para los ángeles; un punto de perfeccionamiento que muestra claramente que las enseñanzas de los Padres que conciernen el perfeccionamiento espiritual nada tiene que ver con los filósofos Helenos o cualquier filosofía.»

 

Se trata de una subida continua a la zeoptía-visión divina con la energía increada Jaris de Dios. Disminución de la Jaris tiene consecuencia en este camino.

 

«También se debe recalcar que la existencia de los estadios en la zeoría, no significa que cada estadio inferior respecto a uno superior es una imperfección, o incluso una imperfección relativa. La perfección es la misma, porque la doxa-gloria increada es separada-inseparablemente entre y dentro de sus participantes creados, es la misma. Aumento en la perfección sin fin es un aumento de más receptividad y más doxa-gloria para siempre.

Por supuesto que si la agapi de los glorificados paró de ser posesiva, en el inferior estadio de la zeoría, no hay un problema de más satisfacción de los deseos o más insatisfacción, sino más bien hay la realidad de ampliación de la eterna y creadora agapi altruista, desinteresada y no egoísta.»

 

Esto significa que no hay final en la agapi, sino un continuo eterno perfeccionamiento de ella.

 

En los siguientes capítulos se hará un análisis sobre lo qué es catarsis, iluminación y zéosis.

 

 

5,5b Catarsis, iluminación y zéosis

 

(Lo que está entre comillas es de Romanidis y lo que no tiene comillas es de Ierotheo Vlajos alumno y conocedor de Romanidis, quien hizo la recolección de sus homilías en la Universidades de todo el mundo, que mucha de su gran obra está en Ingles, ya que cuando tenía seis meses sus padres Capadocios emigraron en Estados Unidos por tanto el inglés fue la legua con la que ha crecido y por eso perfecto conocedor de la teología occidental, la escolástica etc.)

 

  1. Definición de la catarsis

 

En nuestra tradición no sólo se habla de la catarsis sino que se define también su sentido y significado que la discierne de cualquier otro tipo de catarsis, religiosa, social etc. Esto lo veremos en el siguiente análisis.

 

En principio se tiene que examinar qué es exactamente la catarsis. Por costumbre, los hombres hablan de la catarsis, limpieza de la sociedad y del estado. Por supuesto que se deben mejorar también las condiciones sociales de la vida. Pero la catarsis según la tradición ortodoxa es interior.

 

«Aquí en Helas-Grecia todos hablan sobre la catarsis, limpieza que significa que debemos limpiar el mecanismo del estado de los contrarios u opuestos; es decir, cuando los de la derecha hablan de catarsis del mecanismo del estado, pues, que se vayan los de la izquierda, y viceversa, etc… Por tanto, aquí en Helas-Grecia a nivel mundano catarsis significa expulsar a los enemigos políticos.

 

Pero nuestros enemigos con este sentido no son el diablo, ni los loyismí que no tiene ningún trabajo con la energía noerá, sino que aquí se hace una catarsis con la legislación y el seguimiento policíaco, es decir, catarsis expulsión y limpieza de los demás. Esta es la catarsis tal y como es observada en los regímenes totalitarios. Pero la catarsis verdadera y real no es con las leyes, ni con un seguimiento de uno al otro. La catarsis es una catarsis purgación, limpieza y sanación interior, “psicoterapia” ortodoxa.»

 

Al principio la catarsis tiene una orientación ética o moral.

 

«La catarsis esencialmente es la ascética o ejercicio espiritual que realiza uno para evitar hacer cosas malas y hacer buenas; es decir, empieza con una ética, con una orientación moral. Aprende a ayunar, a orar y todas estas cosas que son necesarias para ir avanzando en los primeros estadios.»

 

En efecto, como todo pecado y pazos es resultado de la energía demoníaca y de nuestra voluntad, por eso también la catarsis se consigue con la expulsión de las energías del diablo que están en la psique.

 

En los Evangelios vemos que el Cristo expulsa los demonios para liberar a los hombres que están bajo dominio y afecto del diablo. Medio este acercamiento hermenéutico podemos ver las terapias de los endemoniados.

 

Pero, es cierto, que los Padres concretan y delimitan la catarsis en la liberación del corazón y del nus que están bajo el dominio de los loyismí y de los pazos. Para que sea entendido qué quieren decir exactamente los santos Padres cuando hablan sobre la catarsis, se debe recalcar que lo que se ha dicho en otros capítulos, de que la psique del hombre tiene dos energías, la noerá (es decir, del nus o corazón) y la lógica o racional. El hombre con la noerá energía (nus) viene en κοινωνία kinonía (contacto consciente, comunión, y conexión) con el Dios y con la energía lógica tiene el conocimiento del mundo ambiental. En sus estados naturales, la noerá energía se encuentra en el corazón y tiene memoria incesante de Dios y la energía lógica se encuentra al enkéfalos (cerebro o mente) y forma los loyismí. Cuando estas energías se confunden y se mezclan y cuando los loyismí de la diania (mente, intelecto) ocupan al nus y bajan al corazón, es decir, a la parte pasional de la psique, donde la ira y el deseo o ansia, se crea la suciedad del nus y del corazón. Así la catarsis en la tradición ortodoxa se entiende como la liberación de le noerá energía (del nus) de los loyismí, no sólo los malos sino los buenos también.

 

«¿Qué es la catarsis? Catarsis es marcharse del nus todos los loyismí para permanecer sólo un loyismós. Y este loyismós es la memoria de Dios, la impresión o grabación de la memoria de Dios en el corazón del hombre, y estando allí ya trabaja las veinticuatro horas.»

 

En el estado de caída el nus está dominado de muchos loyismí, está fuera del funcionamiento natural y por eso debe reactivarse.

 

«Ponemos en funcionamiento algo que no funciona y este es el nus. Se hace la catarsis del corazón, lo limpiamos bien con esponja, quitamos las manchas, expulsamos todos los logos conceptos, nociones y los loyismí que están en el nus, y a éste nus le hacemos monólogo, es decir, se convierte en monólogo y no en polílogo (de muchos logos), se convierte en oración monóloga (noerá o de Jesús). Esta es la terapia del nus, y este es el retorno de la memoria; y así ya este nus readquiere la memoria continua que había perdido.»

 

Así de este modo comienza de las cosas exteriores, es decir, evita el pecado, pero a continuación avanza hacia su mundo interior.

 

«Vemos en los Padres que existe la catarsis y existe la iluminación. Y hemos recalcado que catarsis no es una catarsis en sentido de pura moral, sino que tiene un sentido y significado ascético, practicante. Por tanto, en los Padres es una situación práctica o ascética que se encuentra el hombre después de la lucha, no simplemente para evitar el pecado, porque evitar y huir del pecado es una parte inseparable de la ascesis o práctica, pero también catarsis del corazón.

La catarsis del corazón no es sólo evitar y huir del pecado. Catarsis es que se marche del corazón un loyismós y vaya a la lógica o diania (mente, intelecto) del hombre. Sean delimitados todos los loyismí y la forma o manera que piensa el hombre, es decir, llevados en la lógica o diania para permanecer el corazón sin loyismí. Quedarse sólo con un loyismós, sólo con la oración noerá. Esto tiene gran importancia. Se llama del noerá oración corazón, cuando haya adquirido también la oración monóloga. Es un logismós (pensamiento o logos monólogo) que es la misma noerá oración del corazón o de Jesús, que es la memoria perpetua de Dios, etc. Esta es la catarsis del corazón, según los Padres. No es simplemente evitar el pecado. Aquí en Helas-Grecia también en una parte por algunos se ha introducido también esta percepción puritana sobre el estado de pureza y lucidez del hombre.»

 

Es fundamental la enseñanza de los Padres de que se debe vaciar todos los loyismí que están en el nus, buenos y malos. Por supuesto que los loyismí, buenos y malos, deben haber en la lógica o diania, sino de otra manera el hombre no puede vivir en el ambiente; así cuando los Padres dicen que no debemos tener loyismí, no quieren decir que expulsamos los loyismí de la lógica o diania, intelecto, sino del nus que opera en el corazón.

 

«El nus del hombre deber ser catartizado purgado y sanado de todas las προλήψης supersticiones o pensamientos y pazos preformados, es decir, y esto es lo curioso, expulsar todos los loyismí

 

Algunos leen los textos patrísticos y no han percibido y entendido el discernimiento entre nus (espíritu humano) y diania (mente intelecto, cerebro o lógica), y creen que deben salir todos los loyismí viles y malignos de la lógica o diania y allí dejar solamente los buenos loyismí. Pero esta no es la interpretación correcta, ni se puede realizar.

 

«Aquel que hace esto al final se hace puritano o más bien camina hacia el sanatorio, es decir, estas cosas no se hacen así. El propósito no es expulsar los viles y malignos loyismí, en efecto, uno que no tiene viles y malignos loyismí, ¿cómo sabe lo que tiene que evitar? ¿Es decir, cómo expulsará los malignos loyismí?, ¿se puede hacer tal cosa?

 

Es como no pensar cosas malas, sino sólo buenas. Pero bien, ¿cómo serás Padre o Guía Espiritual y dirigirás la gente, si no tienes sano tu cerebro digamos, las cosas viles y astutas malignas, o sea, en el interior de tu lógica-diania debes saber qué son las cosas viles y malignas. Es decir, si no tienes la vileza y la astucia en tu cabeza y viene el diablo, te convertirás inmediatamente en víctima del diablo, en efecto, ya no conocerás ni sabrás discernir. Estas cosas no pueden ser.

Pero los Padres no hablan de expulsión de los loyismí de la lógica o diania, porque de allí no puedes expulsarlos, esto es imposible, porque la lógica está para razonar. Cuando decimos “logismós”, es esto que está en la lógica del hombre, pero la expulsión de los loyismí de la lógica-diania del hombre se hace por el nus del hombre. El nus debe catartizarse purgarse, limpiarse y sanarse de los loyismí y vaciarse totalmente, que significa que no sólo debe vaciarse de los buenos sino también de los malos, el nus del hombre debe quedar totalmente vacío; y sólo entonces, mientras que la lógica la lógica se ocupa de los cimientos o bases de la noerá oración del corazón, entonces la oración puede ir desde el nus a la lógica, una vez que se haya hecho la separación. Esto quieren decir los Santos Padres cuando hablan sobre la catarsis.»

 

Está claro que en la tradición patrística la catarsis de los loyismí se hace al nus, de modo que él opere en el corazón con un logos, la monóloga oración.

 

«Los Padres de la Iglesia, cuando hablan sobre la catarsis del nus, dan a entender el despojamiento kenosis vaciamiento del nus, no sólo de los buenos loyismí sino también de los malos. En efecto, cuando el nus está vaciado y los pazos del hombre sean vencidos, entonces viene el Espíritu Santo, hace Su visita y entonces el Espíritu asume y ora en el interior del corazón del hombre.»

 

«Cuando se hace el vaciamiento kenosis del nus, entonces se marchan todos los loyismí. ¿Entendéis? Esto no es un trabajo de un aficionado, esto lo hacemos como profesionales; es seguro que esto se hace.

Pero esto se hará mientas uno hace obediencia; una vez que tenga un Guía Espiritual o Yérontas experimentado que tiene la oración y su obediente hace obediencia verdadera y real, entonces sin duda llegará en esto también. Al final puede ser que vaya al infierno, pero de que adquirirá la oración noerá, esto es seguro.»

 

Es decir, el hombre cuando tiene un Padre Espiritual o Yérontas hisijasta conocerá la noerá oración del corazón, pero si cae en errores espirituales, perderá esta donación y será condenado.

 

«La oración del Espíritu Santo en el interior del hombre no puede venir al hombre si el nus antes no se ha quedado despojado, vacío. Debe vaciarse totalmente, tanto de los loyismí buenos como de los malos, de todos. ¿Por qué se llaman loyismí? En efecto, porque son energías de la lógica, las cuales han saltado al nus, pero no deben estar allí. La lógica sí que tiene loyismí; por eso deben marchar del nus y delimitarse en la lógica-diania.

En el nus debe existir únicamente la monóloga oración; un logismós nada más. Y esto es el principio o comienzo de la terapia del hombre. Monóloga oración significa que debe existir un logismós que es la memoria de Dios y nada más. La monóloga oración es: “Κύριε, Ιησού Χριστέ, ελέησόν με τον αμαρτωλόν, Kirie Jesús Cristo compadécete de mí que soy pecador». Un logismós que es el Kirios-Señor de la doxa-gloria luz increada en el interior del nus del hombre, por eso se llama oración monóloga.»

 

«Cuando uno ve con certeza y claridad el discernimiento entre nus y lógica-diania, mente, intelecto o cerebro, ve que la cultivación del nus del hombre medio la catarsis y la iluminación, no es independiente sin relación con la cultivación de la lógica. En efecto, la lógica se está cultivando junto, paralelamente, pero de tal manera que la catarsis del logos no es catarsis ética, no es una catarsis que su propósito es la moral. Es el propósito ascético o práctico de esta catarsis. ¿Por qué? Porque cuando se hace la catarsis del nus, desde la memoria se marchan los malos loyismí y también los buenos; se hace un despojo, vaciamiento kenosis

 

Lo importante es que el nus del hombre es el centro de los cinco sentidos. El nus expandiéndose a la creación es radiado en los cinco sentidos, se mancha y se ensucia. Pero cuando se ha catartizado purgado, limpiado y sanado de los pensamientos y de los pazos preconcebidos y preformados y de los distintos loyismí, entonces todos los sentidos se unifican y se hace la uniforme recogida y reunificación del nus. Esto consiste la catarsis del nus.

 

«Hoy en día cuando pensamos en estos temas creemos que la catarsis es detenerse de pecar, es decir, si somos ladrones, pues, parar de robar, si hacemos ciertas otras cosas dejar de hacerlas, si decimos mentiras, no mentir más, y así hemos delimitado el sentido y significado de la catarsis en las praxis pecaminosas. Es decir, la praxis pecaminosa es pecado y la catarsis del hombre es parar de hacer praxis pecaminosas, ¿es así o no? Desgraciadamente esta percepción predomina.

Pero, si ves a los Padres, no sólo esta cosa es la catarsis, esto es una parte de la ascética o práctica. El verdadero sentido y significado de la catarsis es que sea catartizado el mismo nus, que es el centro de todos los cinco sentidos, y allí al corazón del hombre y al nus los cinco sentido son un sentido y percepción. Allí se hace la unificación de los cinco sentidos y resultan en uno; por eso la energía del corazón debe estar y ser unificada. Unificada significa que debe tener el género de uno, dejar de ser cinco sentidos y ser ya un sentido unificado; y así de esta manera cuando ha reunificado o concentrado su nus al corazón, entonces puede cuidar y guardar sus sentidos, porque vigila y guarda a su nus. Y mientras el nus se ocupa sólo para la oración, una vez que el hombre haya llegado a esta reunificación unitaria de la energía del nus en el corazón, por esta razón se resuelven también los problemas de los sentidos. Se van todos los conceptos y nociones que están al corazón, al nus y lo que proviene de los sentidos y de la lógica-diania y este vaciamiento del nus es también catarsis del nus, esta kenosis vaciamiento o despojo del nus es la catarsis del nus. Después, una vez que se haya catartizado el nus por la memoria perpetua de Dios y por la oración noerá, la única cosa que le ocupa ya el nus es la memoria sobre Dios o la oración incesante y nada más.

Y cuando uno llega a este estado, ya resiste con alegría las tentaciones. Por eso se observa el fenómeno que los Padres ascetas o fieles practicantes, los que han llegado a tener la oración noerá, acostumbraban a entrar también hasta en los prostíbulos para salvar prostitutas, es decir, muchas de ellas estaban cautivas en los prostíbulos. ¿Por qué? Porque ellos estaban en este estado y no les afectaba el ambiente, ya no tenían influencia exterior por el ambiente. En vez de ser influenciados por el ambiente, ellos mismos influenciaban al ambiente, en vez de ser entenebrecidos por el ambiente, los mismo iluminaban al ambiente. Por eso ellos son llamados velas encendidas, estos Padres son las velas encendidas.»

 

Esto que en la Santa Escritura se llama corazón (interior-espiritual) es la parte de la psique que se llama παθητικό (pazitikó) pasional o padeciente u emocional, es decir, la parte anhelante (deseo, concupiscente) y la parte irascible (afectiva). En nus catartizado purgado, limpio y puro debe operar en esta parte de la psique y dirigirla correctamente, entonces el corazón está limpio, puro y lúcido. El nus catartizado limpio y lúcido no lleva al corazón (deseo e ira) las imágenes ni los pensamientos y pazos preconcebidos por las cosas de los sentidos. Simultáneamente el nus unificando todos los sentidos y pronunciando la oración, mueve también el corazón en agapi (amor) y celo hacia el Dios.

 

Los hinduistas conocen lo qué significa vaciamiento de la lógica, ya que rechazan todos los loyismí, pero no conocen qué significa catarsis del corazón y sobre todo no conocen cómo opera la Jaris (gracia, energía increada) de Dios en el corazón y qué significa que el hombre es convertido en templo del Espíritu Santo.

 

«Los hinduistas saben hacer la catarsis del nus; lo que no saben hacer es la catarsis del corazón. Hay una diferencia entre el nus y el corazón el cual es como una bomba (de agua) que trabaja. La parte del corazón debe ser catartizada limpiada, purgada y sanada para que este nus pueda estar orando en el interior del corazón. Los hinduistas hacen esta catarsis del nus y le vacían de todos los pensamientos, buenos y malos.

Es decir, cuando hablan sobre la catarsis del nus, le vacían y le hacen zeoría contemplación esto por ellos se llama “zeoría, contemplación”. En inglés lo llaman meditatión y lo llaman trascendal meditatión. Y lo hacen muchas veces al día, y otros dos o tres veces al día, así es un reposo, una calma y serenidad. Esto tiene consecuencias fisiológicas, porque calma los nervios y el hombre pasa mejor su día. Por ejemplo, no se pelea ni se enfada tanto con su mujer, hijos etc. No hay duda que los hindúes son muy beneficiados de estos ejercicios que hacen. Pero lo curioso es que en la tradición hinduista no existe la oración del corazón. Nada. Simplemente hacen un vaciamiento del nus y delimitan los pensamientos en la lógica-diania del hombre.

Nuestros monjes, hacen exactamente la misma cosa, pero con esto hacen también la catarsis de los pazos que están anidados al corazón del hombre. Se realiza la catarsis del corazón. Y cuando el hombre está preparado, porque cree en el Cristo, en la tradición, etc., viene el Espíritu Santo y ora en el interior del hombre. En los hinduistas no se hace la misma cosa.»

 

En cambio en la tradición patrística hisijasta exteriormente perece que se vean algunas similitudes con la ascesis o práctica del hinduismo, a pesar de esto, hay gran diferencia. En la tradición ortodoxa la catarsis enlaza y conecta con el nus, con la catarsis de los pazos y la fe en Dios.

 

«Las ascesis o prácticas son acompañadas con la catarsis del nus, catarsis de los pazos, fe en Cristo y oración, todo esto va junto.»

 

La catarsis del nus y del corazón existía también en el Antiguo Testamento. Sobre todo al salmo 50, entre otras cosas pedimos de Dios: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”.

 

«Acordémonos del Antiguo Testamento que habla mucho de la catarsis del corazón y tenemos el salmo 50, que dicen los sacerdotes cuando inciensan, etc.… Y allí dentro veremos la oración entera para que no se marche el Espíritu Santo y para haber catarsis.

En este punto los Padres recalcan que, para que no se vaya el Espíritu Santo, significa que uno no pierda la noerá oración del corazón, porque los Padres enseñan que la noerá oración no está solamente en el Nuevo Testamento y en la tradición cristiana, ya que los Profetas tenían noerá oración del corazón.»

 

Por todas estas razones los Catecúmenos en la antigua Iglesia deberían primero aprender en la praxis cómo se hace la catarsis del nus y cómo retorna al corazón, de modo que el nus dirija el deseo y la ira en cómo caminar de manera natural y sobrenaturalmente.

 

«En la tradición patrística, que es de la Santa Escritura, se realiza la catarsis y después uno es bautizado, toma el bautismo por agua, son absueltos sus pecados y después se hace la Crismación.»

 

De todo lo anterior se ve que cada ser humano tiene la capacidad y poder de la catarsis del corazón.

 

«En la Ortodoxia el peor hombre puede realizar la catarsis y llegar a la iluminación.»

 

La catarsis del corazón “es un estadio de la teognosía, gnosis de Dios”. Y en esto ayuda efectivamente el dogma.

 

«Por esta razón el dogma es el guía, conductor para los que están pasando por la catarsis y sigue siendo conductor para los que continúan estando en la iluminación.»

 

Así que la catarsis del nus y del corazón orienta al hombre hacia la iluminación.

 

«La catarsis es una orientación, una orientación práctica que tiene una gran similitud con el orden ético que quieren los políticos y los filósofos, tiene una semejanza paralela con estas cosas. Pero cuando uno llega a este nivel de ascesis o práctica, después avanza y progresa también la iluminación.»

 

Desgraciadamente toda esta vida ascética y practicante, tal y como se vive en la vida eclesiástica y está definida en la enseñanza patrística, en Occidente se ha diferenciado por el Cristianismo occidental y esto es transmitido o se intenta traspasar también en nuestro espacio, en los ortodoxos.

 

«Por eso la catarsis hoy en día intentan pasarla también en Helas-Grecia como moral y el hombre catartizado hoy en día que sea el hombre ético.»

 

Esta diferenciación y alteración tiene consecuencias también en la vida litúrgica de la Iglesia.

 

«Con el pietismo que han traído e intentan imponerlo también en Helas-Grecia, se transforma la catarsis de ascética o practicante en catarsis moral. También decían algunos que los cánones que tenemos y nos dicen que comulguemos cada Domingo. Es decir, ya que somos catequizados y somos morales, debemos comulgar cada Domingo».

 

 

  • Definición de la iluminación del nus

 

Después de la catarsis del corazón viene la iluminación del nus, que es el segundo estadio del perfeccionamiento espiritual del hombre. A continuación más allá de lo que se ha escrito sobre el tema, localizaremos qué es la iluminación del nus y cuáles son sus consecuencias para el hombre.

 

En principio se debe recordar que el hombre en el Paraíso, antes de la caída, se encontraba en el estado de la iluminación del nus, que es el primer estadio de zeoría contemplación de Dios. Se trata del estado paradisíaco del hombre.

Se ha recalcado anteriormente que la psique del hombre tiene dos energías paralelas, la noerá (del nus) y la lógica o racional. En el estado de caída (caótico) estas dos energías se identifican, por lo tanto, hablamos de entenebrecimiento, oscurecimiento del nus. Cuando estas energías son separadas y cuando la noerá energía funciona independiente de la energía lógica, esto es la iluminación del nus.

 

«¿Qué es la iluminación?. En esencia la iluminación no es iluminación de la lógica o diania. Por supuesto que hay iluminación de la lógica-diania, orar, ir a la Iglesia, ayunar, orientarse con la lógica para hacer lo correcto, liberar los esclavos, ayudar a los pobres, ir voluntario, dar sangre. etc., todas estas cosas.

 

La iluminación del nus para los Padres no es la iluminación de la lógica sino del corazón. La catarsis del corazón, la iluminación del corazón que no es iluminación lógica, es iluminación espiritual, esta es la iluminación. Por tanto esta es la terapia. La enfermedad es oscurecimiento del nus y la terapia es iluminación del nus.»

 

Según los Padres la iluminación se delimita al nus y no en la lógica-diania, porque si ocurriese esto el hombre no podría hacer ningún trabajo.

 

«El hombre debe ocuparse con las cosas necesarias para vivir, la familia, la sociedad, el trabajo, etc. Por lo tanto, el hombre puede orar lógicamente sólo durante espacios del día, es decir, maitines, vísperas, etc. El resto del día puede orar cuando está trabajando, pero si lo intenta mucho, por lo menos no será buen obrero. Le considerarán vago o gandul y que no es un trabajador correcto. Por tanto, aquello que tiene que conseguir es separar la energía noerá de la energía lógica. ¿Y cómo se hace esto? Expulsando de su noerá energía, de su nus todos los loyismí.

 

No hace falta que uno sea filósofo para aprender estas cosas. Por eso los Padres decían que para llegar a la iluminación uno no le hacen falta las letras o estudios académicos. No es la ciencia y las letras que conducirá al hombre a la iluminación del nus, sino la ascética o práctica. Y esto los Padres lo recalcan muy mucho.»

 

La iluminación del nus se define principalmente por el estado interior de la noerá oración del corazón. Cuando el nus es liberado de la lógica e iluminado de la Jaris (gracia, energía increada) de Dios, entonces ora incesantemente.

 

«Donde hay catarsis del nus, empieza la iluminación del nus. Es el nuevo-iluminado y después el iluminado y se supone que el iluminado es uno que tiene memoria perpetua de Dios, su nus se ha liberado de la lógica, de los pazos etc., y se ocupa solamente con la oración del corazón, la monóloga y tiene memoria de Dios.

 

En nuestra tradición la iluminación es la catarsis del corazón y la sustitución de la multitud de loyismí con sólo un logismós que es una oración simple o monóloga.

 

Esto es lo de “orad incesantemente” (Tes 5,17) de san Pablo. Esta es principalmente la iluminación. Es decir, esto que describe el Apóstol Pablo como iluminación. También en la Iglesia antigua esta era la iluminación.

La gnosis que viene al hombre a través de la iluminación no es gnosis filosófica, sino oración. No es gnosis lógica, es gnosis de la oración, porque la gnosis lógica permanece en la lógica-diania mente, intelecto o cerebro del hombre.

La iluminación es un estado in-interrumpible que dura las 24 horas incluso cuando uno duerme.

 

Todas las oraciones son logos, verbos y conceptos, entonces estos son utilizados en la experiencia de la iluminación por el mismo Espíritu Santo, el cual toma de las mismas palabras con las que nosotros oramos, salmos etc., toma estos mismos logos, dichos y verbos, y el Espíritu ora en nuestro interior con nuestras palabras.»

 

La liberación del nus de la lógica se llama libertad del cautiverio.

 

«La suspensión, refutación y liberación de este cautiverio se realiza con reestructuración de la memoria incesante de Dios al colofón de la psique que se llama nus, el cual es transformado por la cautivada dinami potencia de la energía pasional y maliciosa de los pazos.»

 

La iluminación del nus no es un método técnico o artificial, por la que se separa la energía noerá (del nus) de la energía lógica, sino un estado de visita del Espíritu Santo. Esto se hace con la energía increada del Espíritu Santo.

 

«Según los Padres de la Iglesia, aquel que tiene esta visita del Espíritu Santo, adquiere la iluminación del nus. El Espíritu Santo viene en el interior del corazón del hombre, independientemente de la lógica. El Espíritu Santo nos enseña la noerá oración del corazón y adquirimos esta oración, este culto noeró o espiritual. Nosotros damos a Dios el culto lógico.»

 

Además, la ausencia del Espíritu Santo es oscurecimiento del nus.

 

«¿Qué significa oscurecimiento del nus? Pues, que el nus no tiene el Espíritu Santo orando en su corazón.»

 

Iluminación del nus es la primera zeoría contemplación, de la que el hombre sube a la visión de la doxa-gloria increada de Dios.

 

«Generalmente estas experiencias sobre el Dios se distinguen entre el estadio de la iluminación y el estadio de la zéosis. El estadio de la zéosis no es un estado o situación fija en esta vida, pero dura una vez que uno llega a la zéosis y permanece en ella y después retorna a la iluminación. El estado o situación fija, la espiritual, es una situación de iluminación.»

 

La experiencia de la iluminación del nus se vive con la noerá oración del corazón, en efecto, si el hombre “tiene iluminación, tiene noerá oración del corazón”.

 

«Tenemos los θεόπνευστος zeópnefstos inspirados por Dios, son estos que se encuentran en situación de iluminación, los que tienen noerá oración del corazón, la oración o bendición noerá, la bendición u oración del Espíritu Santo en el interior del corazón. ¿Por qué estos son zeópnefstos inspirados de Dios? Porque el Espíritu Santo ora en el interior de ellos. Ya que esta oración no es de ellos, en efecto, es del Espíritu Santo que ora en el interior de ellos. Y esto es la θεοπνευστία zeopnefstía inspiración divina. Estas dos juntas en la terminología eclesiástica se llaman θεωρία zeoría contemplación.

 

Para los Padres de la Iglesia, la iluminación está constituida de logos, verbos y conceptos, pero en forma de oración. Entonces en las oraciones, en el estado de iluminación hay logos, verbos, conceptos y significados. Y el hombre que tiene la oración en estado de iluminación, es decir, la noerá oración en el corazón, esta oración ilumina al nus del hombre, ya ve con la fe y con el testimonio del Espíritu Santo cosas en el interior de su corazón, las cuales antes no veía, pero estas cosas y realidades las ve por la fe y los logos, verbos, conceptos y significados los entiende espiritualmente, no filosóficamente.»

 

Lee la Santa Escritura, tiene comprensión de los logos, verbos, conceptos y significados, no desde el aspecto del método filosófico, sino desde el aspecto de la metodología. ¿Por qué? Porque los logos verbos, dichos, conceptos y significados son considerados como fármacos del hombre. Es decir, igual que el hombre que está enfermo tiene fármacos o medicamentos, cuando llega a la salud y está curado suspende los fármacos, ¿o no es así? No damos medicamentos o fármacos a los hombres sanos, los damos a los enfermos, porque están enfermos. Y como el hombre está enfermo, por eso tiene también el fármaco o medicamento de la iluminación. Y esta iluminación está constituida de logos verbos, dichos, conceptos y significados en forma de oración, de incesante oración al corazón.

 

Por tanto, esta situación de iluminación es contacto consciente del hombre con el Dios, es la primera κοινωνία kinonía conexión y comunión con el Dios, entonces el hombre se hace templo del Espíritu Santo. ¿Por qué? Porque el Espíritu Santo ora en el interior del corazón.

 

Si tomáis las epístolas del Apóstol Pablo y las leéis desde este aspecto, poco a poco entenderéis que es esta realidad según el Apóstol Pablo. Y cuando habla de “glosolaliá clamor en lengua” esta realidad da a entender. Cuando dice “oraré con el nus” (1Cor 14,15), significa que oraré lógicamente en contacto consciente con Dios, porque tenemos también la oración lógica, pero también oraré espiritualmente o noerá. Y con el corazón ora incesantemente, en cambio con la oración lógica el hombre ora de vez en cuando en cortos espacios de tiempo, porque los otros momentos u horas la lógica está ocupada con sus trabajos diarios.»

 

Mientras la noerá oración en el adulto opera con palabras que conoce, sin embargo a los niños opera sin palabras ni frases. El nus ora con las palabras que ofrece la lógica-diania. Pero cuando la lógica en los niños que no tienen integradas las palabras enteras, entonces ora de modo que es expresada la lógica no constituida o desarrollada aún en el niño.

 

«No tiene relación ninguna cuál es la forma de las palabras, basta que sean de salmos, himnos y oraciones de la Iglesia etc. Lo mismo que tú dices con la lógica, con esto mismo el Espíritu Santo ora. Igual que el niño pequeño que aún no ha concienciado las palabras. En el niño se hace la iluminación sin palabras, no es necesario que estas cosas sean palabras, simplemente hay la memoria. Entonces los niños tienen esta memoria. Por eso cuando tomen un niño y lo enseñéis crear lógicamente, puede ser santo. En sus dos o tres años le puedes enseñar también la noerá oración.»

 

De todas formas la noerá oración en el corazón no es un acontecimiento sentimental u emocional, es una experiencia real.

«La bendición u oración noerá o monóloga en el corazón es un fenómeno empírico, porque el hombre cuando tiene la monóloga o noerá oración en su corazón, la escucha, es decir, es testigo que tiene esta experiencia, no es una fantasía. La iluminación es experiencia, la zéosis es experiencia.

 

Después tenemos un fenómeno otro, un otro aspecto del tema. Es la parte religiosa del tema. El hombre tiene la energía que la llamamos energía noerá y no es la energía lógica o racional. La energía lógica o racional tiene como centro el sistema neurológico, en cambio la noerá energía tiene como centro el corazón del hombre. De modo que, cuando es separada la energía noerá de la energía lógica y tiene la oración del corazón y la energía noerá (o del nus) está delimitada en el espacio del corazón y el corazón se sienta a hacer de sacerdote o de salmista las 24 horas, entonces a causa de esta experiencia tenemos al hombre siendo templo del Espíritu Santo.

 

Es decir, para que se vayan marchando los loyismí, el hombre debe ponerse bajo la vigilancia y cuidado de un Padre o Guía Espiritual, el cual podrá conducirlo de modo que pueda convertirse y hacerse templo del Espíritu Santo y llegar a tener la oración noerá o monóloga en el interior de su corazón y así hacerse templo del Espíritu Santo. Y esta es principalmente la iluminación en los Padres de la Iglesia; la oración o bendición, es decir, la situación o estado de la oración esta es la iluminación.

 

Y cuando se encuentra en este estado, entonces la oración puede ser completa, puede ser que no. En la antigua Iglesia no era sólo decir el ““Κύριε Ιησού Χριστέ, ελέησον με τόν αμαρτωλόν Señor, Jesús Cristo, eleisón me, que soy pecador”, etc. En Occidente la noerá oración se hacía con salmos del Antiguo Testamento. Y se ve por el Apóstol Pablo en la epístola a los Efesios que dice “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Ef 5,19). Allí “con himnos y cánticos” no es solamente el moderno salmodeo o cantar que se hace en la Iglesia. En efecto, en la antigua Iglesia se llamaba salmista porque cantaba salmos. Y de allí viene que al que recita o canta se llame salmista. Entonces cuando dice con himnos y cánticos”, hoy en día diríamos sólo “cánticos”. Pero esto lo diríamos también “salmos o salmodiando” y es lo mismo hoy que cántico o cantando. Pero entonces había discernimiento “entre himnos o cánticos y salmos. Lo de salmodiar son los salmos.»

 

«Y cuando un hombre es restablecido (apocatástasis) en este estado, entonces está iluminado y entonces se hace un hombre fisiológico, tiene κοινωνία kinonía comunión, conexión y unión con el Dios. Este es el hombre fisiológico.»

 

Algunos hacen una confusión entre la oración lógica y la noerá oración del corazón. La oración con el komposkini (rosario ortodoxo con nudos) no es oración noerá.

 

«He escuchado monjas que dicen: “ahora hago oración noerá”; es decir, se sienten toman el komposkini y creen que esto es la oración noerá. Basta con hacer la oración con el komposkini y creen tener oración noerá. No entienden que la oración debe estar también en el corazón y no sólo en el komposkini y en el cerebro. Porque no conocen la diferencia entre el culto lógico y el culto noeró o espiritual; no es la misma cosa, cada una es distinta.»

 

Al inicio uno empieza con la repetición de la oración “Κύριε Ιησού Χριστέ, ελέησον με Señor, Jesús Cristo, eleisón me” con la boca, la lógica y de vez en cuando es introducida al corazón.

 

«El principiante, como esto no lo puede conseguir, porque aún no hay el discernimiento entre oración lógica y la noerá o espiritual, por eso se sienta y ora lo que puede con la lógica bajo la conducción del Padre Espiritual y a continuación ora hasta el día que esta oración que está haciendo con la lógica comienza hacerla poco a poco con su nus en el interior del corazón.»

 

Y lo sorprendente es que, cuando el nus se introduce en el corazón y ora, entonces la lógica-diania está por fuera observando cuándo el nus se introduce y cuándo sale del interior el corazón.

 

«Se ve claramente esto que dicen los Padres, es decir, cuándo el nus ora y cuándo se está saliendo e introduciendo en el interior del corazón, entonces el logos íntimo (vocecita de la conciencia) sentado, le está observando, es decir, con la lógica-diania le observa. El hombre llega hasta el punto que, cuando hace la ascesis o práctica, donde su lógica-diania puede ver también al nus introduciendo y saliendo del corazón, porque tiene ya control de la situación. Y cuando el hombre quiere concentrarse, toma su nus y lo mete en su corazón, es decir, esto que la lógica-diania del hombre está observando.

 

Y cuando este nus ora incesantemente, esto se hace biológicamente, fisiológicamente, aquí dentro en el espacio o región interior del corazón, es decir, literalmente esta cosa se hace en el interior del corazón del hombre, y el logos íntimo innato, se sienta y encima se alegra. Es decir, el logos puede no estar orando, y estar orando solamente el corazón. Y cuando uno va a la Iglesia ora el corazón y ora también la lógica, y lo uno más o menos puede estar independiente de lo otro. Y así se sienta el logos y observa al corazón y al nus y también escucha.

 

Por tanto estas cosas que uno encuentra esparcidas en los Padres de la Iglesia ortodoxa, de un modo muy admirable las encontraréis en este escrito o tratado: “Las peripecias de un peregrino”, el cual peregrino a dónde iba, oraba desde el interior de su corazón, llevaba consigo en su corazón la oración. Es un fenómeno tremendo y admirable.»

 

La situación o estado de la iluminación del nus, que es expresado con la noerá oración interior incesante, no es un estado o situación abstracta, sino que es comprobada y controlada por el Padre Espiritual o Yérontas y es comprobada de aquellos que tienen esta misma experiencia.

 

«La participación en la Iglesia en estado de iluminación, es una experiencia que se puede comprobar y demostrar. Existe el diagnóstico para esta situación. Un Padre Espiritual o Yérontas conoce y sabe quién está en este estado o situación.»

 

El Padre Espiritual que tiene experiencia de la noerá oración ayuda a los hijos espirituales a adquirir la noerá oración del corazón.

 

«¿Cómo llega el Cristiano a la iluminación, cuando tiene Padre Espiritual o Yérontas? El Padre Espiritual es el que conduce a la iluminación, es decir, el Catequista.»

 

«Después tenemos la iluminación del corazón, que es esta situación o estado de la oración del nus o la monóloga oración. Por lo tanto, en la tradición patrística, la iluminación es una situación o estado concreto que se debe comprobar si hay la oración o bendición del corazón o no. Esto sólo se puede comprobar o verificar por el Padre Espiritual o Yérontas.

 

Pero también el psicólogo y el psiquiatra están obligados a ocuparse de este tema. Porque es una situación psíquica, la cual tiene algunas consecuencias. No sólo existe la monóloga oración del corazón, sino que produce ciertos resultados.»

 

Sobre todo los que tienen la experiencia espiritual de la iluminación del nus entienden, leyendo varios textos si su escritor tiene experiencia de esta situación.

 

«Algunos monjes dicen lo siguiente: cuando estudian a un Padre de la Iglesia, saben que el Padre de la Iglesia escribe varias situaciones o estados; se encuentra en un estado o situación y cada vez que escribe, pueden reconocer cuándo escribe en situación de zéosis o de iluminación. Porque el estado de zéosis no es fijo; dura un corto espacio del tiempo, puede ser unos días y puede ser zéosis continua, puede ser un alumbramiento y no ser una visión y después retorna a la iluminación. Y de nuevo la noerá oración del corazón. Y cuando está en zéosis, no tiene oración queda suspendida, etc. Por tanto, dicen que uno que ha pasado por estas situaciones, cuando lee a un escritor, sabe en qué situación se encuentra cuando escribía.

 

Y después puede entender si estaba sólo en iluminación y nunca había llegado a la zéosis, y si no estuvo nunca en iluminación uno también esto lo entiende. Por eso no podemos escondernos de los Padres Espirituales o Yérontas.»

 

La iluminación del nus no es una situación psicológica abstracta, sentimental o emocional, sino que es inspirada por el Espíritu Santo y se vive, experimenta como oración incesante que tiene consecuencias en todo el organismo psicosomático del hombre, tiene consecuencias en toda su existencia. Localizaremos algunas de estas.

 

La noerá oración se llama también resurrección del nus, porque el nus oscurecido o entenebrecido se ilumina y se hace operativo. Por eso se distingue claramente de las correspondientes técnicas y estados orientales.

 

«El éxtasis o resurrección del nus en el estado del alumbramiento con la oración incesante o la memoria de Dios, y también en el estado de la zeoría contemplación, nada tiene que ver con los éxtasis de los filósofos místicos y las religiones que buscan la liberación de la psique del cuerpo y de los pazos.

Entre los Cristianos Ortodoxos, situaciones de alumbramientos y zeorías de la diania (mente, intelecto, cerebro), de la memoria y de las energías físicas de la psique y del cuerpo, no sólo no dejan de funcionar, sino que se limpian y se purgan, se iluminan y se deifican o glorifican también. La totalidad del hombre participa de la catarsis, de la iluminación y de la unión o zeoría o zéosis o glorificación. Los últimos cuatro términos indican la misma realidad apocalíptica-revelativa espiritual.»

 

El hombre iluminado no depende del mundo y no está conectado con los bienes materiales.

 

«Una de las cosas necesarias para que uno llegue a la iluminación espiritual es la insolvencia o pobreza material, no tener posesiones.

Si uno no está sin tierras, posesiones, no puede alcanzar la zéosis. Esto es imposible.»

 

Adquiere libertad de los pazos y del ambiente.

 

«La noerá oración del corazón es la resurrección del nus, la liberación del nus de la lógica-diania y de los pazos, del cuerpo y del ambiente. Porque el fin o propósito de la existencia del nus es tener comunicación y comunión con el Dios. Y el propósito de la existencia de la lógica-diania es que se vaya adaptando el hombre con el ambiente, con las creaciones y poder vivir en armonía con el ambiente.»

 

El ambiente no tiene ninguna influencia sobre el hombre que se encuentra en estado de iluminación.

 

«La oración noerá no sólo era para las torturas de las persecuciones. Por eso los monjes con sus prácticas o ascéticas de esta manera tenían también la noerá oración y se convertían ya domadores de los elementos de la naturaleza. Los elementos de la naturaleza no tenían la misma influencia que tienen en cada hombre.»

 

El iluminado, aunque se ocupa con su lógica o diania con asistencias y ocupaciones biológicas, a pesar de esto, su nus ora incesantemente.

«San Basilio el Grande escribe que el templo de Dios es el hombre aquel que no tiene ninguna interrupción de la perpetua memoria de Dios por ocupaciones diarias, es decir, esto que decimos “despojémonos de toda preocupación biológica”. ¿En la tradición cómo son comprendidas estas cosas enseñadas por san Basilio? ¿Cómo es? En efecto, es la noerá oración, es decir, el hombre debe adquirir la iluminación del nus de modo que cuando se ocupa de las asistencias o necesidades biológicas estas no interrumpan la continua memoria de Dios. ¿Por qué? Porque con la lógica o diania se ocupa de las necesidades biológicas, en cambio el nus está ocupado incesantemente con la memoria de Dios. Estas cosas suceden simultáneamente, a la vez y no una después de la otra.»

 

Además, como está en comunión con Dios, tiene en su interior el Espíritu Santo, no siente nunca soledad, es decir, de que está solo.

 

«Por eso el monje nunca está sólo, porque tiene en su interior el Espíritu que ora y le mantiene en compañía en la soledad, en el desierto, etc. Además de esto, cuando hace falta y Dios juzga que es para su bien se le va apocaliptando-revelando.»

 

El hombre iluminado está liberado también de la ley, porque en este estado la ley real, el Espíritu Santo, se ha introducido en su existencia. Sin embargo, cuando no hay muchos iluminados que tengan el Espíritu Santo solucionan también el llamado problema social, componen una comunidad perfecta, como vemos en el libro de los Hechos de los Apóstoles.

 

“En esta κοινωνία kinonía sociedad en comunión y unión o del Monasterio que todos casi por lo menos han llegado en situación o estado de iluminación, en principio primero se ha suspendido o superado la ley. En efecto, entre los que se encuentran en el estado de la iluminación no hace falta ya la ley. Porque en sus interiores funcionan ya la ley increada de Dios que es la energía increada y operación del Espíritu Santo.

 

Entonces, la ley para estas personas es el mismo Cristo en Espíritu que habita en el interior de sus corazones y ora, son conducidos por el mismo Dios. Estos seres humanos no necesitan de la ley ni tienen necesidad de juicios y cárceles. Por esta razón el juez en la parroquia es el Obispo; tenemos un juicio separado para las necesidades de los Cristianos.

 

Por esta razón en la antigüedad no era permitido que el Cristiano acudiera a los jueces y a los juzgados políticos mundanos. Porque estaba considerado que los Cristianos que habían llegado a la iluminación no tienen necesidad de juzgados políticos o del estado. ¿Por qué? Porque ya han superado las leyes de la sociedad, incluso las leyes del Antiguo Testamento, según el estado espiritual en el que se estaban encontrando. Entonces, una parroquia o un Monasterio con este tipo de Cristianos, es una sociedad idónea, esta es la sociedad adecuada, eficaz e inteligente.»

 

El hombre que se encuentra en el estado de iluminación se metamorfosea, se transforma y se convierte íntegramente.

 

«Esto tiene también el aspecto terapéutico. Porque el hombre que no llega a la iluminación es egocéntrico, está esclavizado y dominado del instinto de la autoconservación, se auto-subyuga haciéndose ególatra, avaricioso, ambicioso y codicioso, busca riquezas para estar seguro y todas estas situaciones de su co-humano semejante que le pueden llevar hasta matar, robar, mentir etc.

 

Estas situaciones no se sanan simplemente con una fe en el Evangelio. Hay muchos que creen en el Evangelio, los curas se sientan y pasan desde por la mañana hasta la noche y nos dicen que tengamos agapi uno con el otro y nadie nos dice cómo tenerla esta agapi o cómo adquirirla. La agapi “no pide ni busca lo suyo” (1Cor 13,5), como uno puede adquirir esta agapi, es decir, cómo y con qué método se hace esto.

 

Los psicólogos y psiquiatras algo ya han entendido, ya que intervienen digamos con ciertas terapias en la personalidad del hombres y para sanarlo de las situaciones anómalas, tanto lo uno como lo otro, es decir, para llevarlo a ser más fisiológico. Y lo de “más fisiológico” es una definición que ellos dan sobre lo qué es lo fisiológico del hombre desde el aspecto social y desde las relaciones con los demás hombres.»

 

«Cuando empieza esta iluminación del nus y de la diania (mente intelecto, cerebro) y se hace un estado unificado y estable, entonces la filaftía-egolatría y el egocentrismo gradualmente son sustituidos por la agapi que no busca no pide lo suyo (1Cor 13,5).

 

Cuando llega a este nivel, entonces ha llegado a la zeoría contemplación y está en el escalón de la zéosis, mas con la voluntad y con la Jaris (energía increada) de Dios puede adquirir un éxtasis del nus, de donde la perpetua memoria de Dios sin esperarse es sustituida por la zéosis, para conocer la visión de Dios, primero con un alumbramiento de la doxa increada de Dios, después con la expectación o visión de la divina doxa increada, y finalmente cuando el cuerpo muere más allá de la tumba, está con continuas visiones, expectaciones de la divina doxa-gloria increada que resplandece de la naturaleza humana de Cristo en éste y en los santos.»

 

El hombre iluminado logra ser altruista o desinteresado, es decir, transforma la agapi de interesada y egocéntrica en desinteresada, altruista y no egocéntrica y deja de ser esclavo de la filaftía egolatría.

 

«Ahora bien, la importancia de la oración del corazón para el cultivo de la personalidad humana es grande. Esto no tiene sólo importancia esjatológica sobre el día del juicio, durante la cual veremos a Dios como Luz increada y no como fuego, para la evitación del Infierno y nuestra participación del Paraíso etc. Esta cosa no tiene sólo importancia esjatológica, tiene también unas consecuencias sociales. Porque el hombre que tiene esta oración tiene relaciones con sus semejantes que no son relaciones distintas de los demás. Porque en principio, no es poseído de miramiento o interés propio, está poseído de desinterés propio o altruismo.

 

Por lo tanto un hombre sin miramiento o interés propio es formado de este método, que significa que este tiene consecuencias sociales y consecuencia en la terapia de la personalidad humana. Porque hoy en día los psiquiatras y los psicólogos no han llegado a la conclusión, están buscando tantos años a encontrar al hombre fisiológico, es decir, qué es el hombre fisiológico. Se han escrito muchos libros, han hecho investigaciones, etc., y, es cierto que cada uno ve más o menos que es más bien hombre enfermo y no se puede describir como un hombre normal.»

 

«El esclavo en el pecado es enfermo, porque padece su personalidad por el hecho de que su noerá energía no funciona bien o funciona ordinariamente. El perfeccionamiento de la agapi se hace con la aparición de Cristo “en doxa-gloria luz increada” en el hombre que está en nipsis. Llega a la zéosis y viene la agapi y perfecciona. Estos son los santos de la Iglesia. No son hombres que han hecho praxis éticas y morales, sino que son hombres que han sido terapiados, sanados “psicoterapiados” en el centro o base de su personalidad.»

 

No basta que el hombre haga obras buenas, sino que debe tener también la agapi desinteresada, altruista y no egocéntrica.

 

«Así interpretan los Padres la higuera secada que estaba llena de hojas pero no tenía frutos. Y las hojas son las obras buenas del hombre. Por lo tanto, aquel que tiene buena sobras, pero no tiene el fruto de la agapi desinteresada, altruista y no egocéntrica, que es el fruto también del estado de iluminación y zéosis, este árbol el Cristo lo maldecirá. Por eso este árbol es inservible. Las hojas, las obras buenas no bastan para la sotiria redención, sanación y salvación del hombre.»

 

La noerá oración cambia toda la personalidad del hombre de manera positiva. Se trata de una alteración real del hombre, porque con la energía increada del Espíritu Santo se hacen los cambios interiores, de la forma de pensar, de las energías u operaciones y de los comportamientos.

 

«Aquel que llega a la noerá oración del corazón no sólo tiene la metábole o cambio de la agapi egocéntrica e interesada, no tiene esto que lo podríamos llamar parte ética o moral, sino que tiene un cambio psíquico-biológico en su percepción.»

 

«El que exista la noerá energía no tiene ninguna relación con la teología, porque todo el mundo tiene la noerá energía. En unos funciona y en otros no.

 

Ahora bien, aquí tenemos este fenómeno extraño, donde existe la avenencia básica o enlace básico, aquí en este punto, entre la teología patrística o teología bíblica, mejor llamarla así, y la ciencia médica. Esto debe ser investigado, en efecto, existe una energía en el hombre que se puede poner en acción y funcionar y hacer algo concreto, tiene consecuencias en la formación de la personalidad humana, y esto tiene consecuencias en la sociedad y con la forma por la que el hombre se comporta hacia los demás seres humanos. Se sofoca la agresividad, se va el salvajismo y son sustituidas todas estas cosas por una agapi desmesurada para el hombre.

 

Es decir, se hace una alteración real del hombre. El hombre cambia, es transformado esencialmente. No tenemos ya un hombre fisiológico en el sentido de cada hombre. Es un hombre que se transforma en su psico-síntesis de tal manera que se hace otro hombre, este hombre se convierte en otra cosa. Tiene “agapi que no busca ni pide lo suyo”. Tiene un comportamiento con los demás hombres que no es moralismo. Esto no es de una “ley ética o moral”. No es porque ha ido en la catequesis del colegio y ha aprendido cosas y enseñanzas buenas sobre Cristo y nuestros santos y va a imitarlos. No, sino que sobreviene una alteración al centro del carácter del hombre.

 

Es decir, se hace una alteración sustancial. Se hace un cambio real y este cambio es en el interior. No es exterior, porque ponemos y obligamos leyes y decimos no hagas esto, no hagas aquello. Por tanto, el hombre entonces ya energiza y opera natural y espontáneamente y juzga de distinta manera las cosas que cualquier otro ser humano. Es un cambio real. Entonces en este espacio, al corazón, donde hay una alteración de la personalidad del hombre, allí los Padres dicen que empieza la teología; ¡en éste espacio!»

 

En el estado de iluminación el hombre adquiere la libertad del espíritu.

 

«Por esta razón, como teníamos estos hombre durante la turcocracia (bajo el imperio othomano), por esto no ha sido borrada la Ortodoxia. Si los ortodoxos de entonces bajo la turcocracia fueran los que son hoy en día, la Ortodoxia hubiera sido borrada. Esto es un hecho histórico amargo.

 

Por tanto, el libre según la Iglesia Ortodoxa es aquel que se encuentra en estado de iluminación. Por eso decimos en La Iglesia “Paz para todos”, porque así tiene la paz. “Me voy y os dejo la paz, os doy mi profunda y verdadera paz; no como este mundo la da, que es una paz hipócrita, engañosa e inestable. No estéis angustiados, ni tengáis temores interiores, tampoco estéis acobardados en vuestros corazones por miedos y amenazas exteriores” (Jn 14,27). Cuando dice que os doy mi paz, significa que os doy el Espíritu Santo, oración del corazón y así el hombre se pacifica, tiene la justificación y la reconciliación con Dios, comienza a hacerse amigo de Dios con la iluminación y después en la zéosis ya es 100% amigo de Dios y libre.

 

Esta es la libertad del hombre, cuando llega a liberarse, no sólo del interés personal o provecho propio, igual en el estado de la iluminación, pero también en el estado de la zéosis es liberado de la esclavitud y de los elementos de la naturaleza, porque es alimentado del mismo Dios y en este estado si continúa puede llegar a estar meses y años etc. Entonces el mejor estudio es volver a las vidas de los santos para ver allí y entender que el pecado es la falta de iluminación, y la libertad es por la iluminación a la zéosis. Estas cosas son sencillas y son la terapia “psicoterapia” de la personalidad del hombre. Por eso digo que si hoy en día apareciera la Ortodoxia en su esplendor y no en su decaída, sería considerada siempre como una ciencia positiva y sería más que las ciencias de psicología y psiquiatría.»

 

El hombre teniendo la Luz increada de Dios dentro de su ser y siendo el mismo luz, entonces es válido el logos de Cristo: “vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5,14).

 

«El Cristo cuando dice “vosotros sois la luz del mundo” significa que vosotros los que estáis en el estado de la iluminación, sois la luz del mundo y los Cristianos que no sois la luz del mundo simplemente es porque no creéis en Cristo».

 

Teniendo la luz increada de Dios uno conoce qué es tradición ortodoxa y transmite la tradición e ilumina o alumbra a otros.

 

«La esencia de la ΙΕΡΑ ΠΑΡΑΔΟΣΙΣ (Parádosis, divina entrega y tradición), cuando decimos Santa Parádosis, el centro base de ella es la iluminación, la transmisión de la luz de una vela a otras, es decir, es uno que está hecho como una vela encendida, ilumina, alumbra y transmite la luz a los otros.

Por lo tanto, la esencia del Cristianismo es la iluminación; el iluminado alumbra, ilumina. Transmisión de la Luz increada, este es el Cristianismo, no es otra cosa. El Cristianismo no es el cura, los obispos o el patriarca etc. El cristianismo es radiar, pasar la Luz increada (como de una vela a otra vela), es decir, diagnóstico y terapia “psicoterapia”. La terapia “psicoterapia” es la iluminación del hombre. Por esta razón hoy decimos que “has sido justificado, crismado con mirra e iluminado”. Algunas veces este “has sido iluminado” resulta que sea una burla mala astuta, muchas veces también de algunos cristianos.»

 

Uno siendo iluminado de la Luz increada de Dios ve simultáneamente la energía increada y operación de Dios en toda la creación.

 

El hombre ama a Dios desinteresadamente sin esperar nada a cambio, se convierte y se hace amigo de Dios.

 

«En este estado de iluminación el hombre ya supera el miedo y el interés o miramiento propio y llega al punto que comienza a amar a Dios y a su semejante sin tener miramiento de sí mismo, sin esperan nada a cambio, ni pensar en su propio interés y su egoísmo.

 

Y cuando uno llega a ser amigo de Dios y riñe con Dios –no sé si lo digo bien- el amigo pelea con Dios para su semejante, tal como hizo Abraham o Moisés. ¿Por qué? En efecto, el hombre se hace co-reinante de Cristo. Co-rey significa que cesa de ser esclavo. Esto significa que el hombre se hace por la Jaris (energía increada) dios/a. Entonces en la sociedad ortodoxa no tenemos servilismo.»

 

La fe se discierne en fe por oído y fe por zeoría contemplación. Esta segunda fe la tiene el hombre que se encuentra en la iluminación del nus, por eso también la confiesa así, los cristianos iluminados soportaban todos los martirios, ya que la Luz increada de Dios se había introducido en sus existencias. Cuando uno no soportaba los martirios, no confesaba la fe, no quería ser mártir y confesor, esto es una muestra de que no se encontraba en el estado de iluminación del nus.

 

«Pero lo fisiológico o normal era, que a base de la experiencia de la iluminación, no doblegarse y pasar o sufrir de los martirios. En los tiempos de turcocracia (esclavitud turca u otomana) tenemos la misma tradición con los Neomártires.

 

Los que habían negado a Cristo y se habían convertido en turcos o también los que habían nacido turcos y se hacían Cristianos, los recogían y se fugaban en los Monasterios, pasaban de la áskisis-práctica para que después pudieran ir a predicar y confesar la fe en Cristo públicamente y ser mártires sin doblegarse. El martirio de ellos era la gran fiesta de la Iglesia, porque esto era un testimonio de la verdad de Cristo continúa existiendo.

 

Esta percepción sobre el martirio está escrita claramente en la vida de san Ignacio de Antioquía. Y si uno lee con atención a san Ignacio, se ve claramente que se trata de la noerá oración del corazón y camino hacia el martirio, con esta convicción en su interior iban al martirio.»

 

El mismo Cristo hablando sobre el martirio que sufrirían los Apóstoles dijo: “Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del cáliz que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados” (Mar 10,39). El martirio es el Bautismo y el fruto es la noerá oración del corazón y la zeoría contemplación de Dios.

 

«El que uno llegaba a negar a Cristo, era una demostración de que no era un hombre en estado de iluminación. Porque si estuviese en estado de iluminación, que es la noerá oración del corazón, no podría de ninguna manera negar a Cristo. Sólo el hecho de haber negado a Cristo, era porque aún no estaba en estado de noerá oración del corazón, por tanto, no estaba en estado de iluminación, por eso no podía comulgar. No porque la Iglesia quería castigarlo. Simplemente era un reconocimiento de que no estaba en estado de iluminación.»

 

«En la antigua Iglesia aquel que era doblegado de una persecución por castigos para negar a Cristo, se consideraba que no estaba en la situación o estado de iluminación. Por tanto, significa que aquel que ha sido preso del miedo de ser mutilado su cuerpo y ha negado a Cristo por miedo, esto es una demostración de que no posee la Jaris (energía increada), y por consiguiente, éste no estaba en estado de iluminación y no debería comulgar.»

 

Por supuesto que por encima de todo, aquel que tiene su nus iluminado que se llama primera zeoría contemplación, tiene la facultad, si Dios lo quisiera, ver también la doxa-gloria increada de la deidad.

 

«Si no llego a la iluminación, no estoy preparado para estar en frente cara a cara con la doxa increada de Dios.»

 

Esto lo vemos también en los Apóstoles. Habían sido iluminados de Dios y por esto apareció en ellos el Cristo resucitado.

 

«Aparece el Cristo resucitado para el perfeccionamiento de ellos, igual que hace con todos los que llegan a la iluminación y van hacia la zéosis.»

 

Esto significa que este hombre participa de la santidad.

 

La iluminación del nus se demuestra también de las reliquias que dejan los santos, ya que la Jaris increada de Dios se esparce por el nus también al cuerpo del hombre.

 

«Si uno ha llegado a la iluminación y a la noerá oración del corazón, significa que, si es fiel hasta el final, deja reliquias santas o divinizadas.»

 

«Pues ahora me pregunto: ¿Puede haber catarsis e iluminación sin haber reliquias santas? En efecto, el resultado de la catarsis e iluminación es la reliquia santa; porque, aquel que está en estado de iluminación, aquel que llega a la otra vida o en esta también en la zéosis, que es la zeoptía-visión divina, éste también deja reliquias santas que perfuman, sanan, etc. Entonces, aquí tenemos un testimonio empírico sobre el estado espiritual del hombre cuando vivía. Deja la reliquia santa o divinizada que perfuma, sana y obra milagros.»

 

Esta es la teología de la Iglesia sobre iluminación del nus. Pero desgraciadamente, en Occidente la iluminación se ha enlazado y unido con la lógica o diania. Esto ha influenciado también a muchos ortodoxos que conectan la iluminación con el cultivo de la lógica o diania, en vez de considerar que la iluminación enlaza y conecta con el nus y la noerá oración del corazón.

 

«Para Agustín el nus no se ocupa de la noerá oración del corazón, sino con los arquetipos. Esta es la iluminación para Agustín. Desde el aspecto ortodoxo esto es terrible es un engaño horroroso».

 

Con tal de adquirir uno la iluminación del nus y la incesante noerá oración, que es visita del Espíritu Santo, es imprescindible la presencia del Padre Espiritual, que conoce estos temas empíricamente, por experiencia propia y puede conducir espiritualmente al hombre.

 

«Aquello que hace falta al hombre para poder adquirir la noerá oración del corazón es tener un Padre Espiritual o Yérontas que posee la noerá oración. Porque es imposible o por lo menos casi imposible uno aprender la noerá oración, sólo leyendo sobre ella. Con la lectura no sale nada. Uno debe tener Padre Espiritual. Esto es muy cierto.»

 

El Padre espiritual se llama también Catequista, quien con la energía increada del Espíritu Santo conduce al hombre a pasar de la catarsis a la iluminación, e incluso que sea nombrado didáscalos-maestro.

 

Con este sentido uno puede ser guía o conductor Espiritual, aunque no sea clérigo. Es decir, no se trata sobre el Misterio de la Confesión, sino de la conducción espiritual, a fin de llegar el hombre a la noerá oración del corazón.

«Y cuando uno está en la iluminación, es Padre Espiritual aunque no sea ordenado. Uno puede haber matado hombres, pero se purga, limpia y sana o realiza la catarsis en su corazón y se ha iluminado, esta iluminación le hace igual que todos los demás.

 

Y el que uno espiritualmente es igual que el otro, no significa que obligatoriamente será ordenado. Sin embargo puede llegar a ser gran santo de la Iglesia. No es un monopolio de los clérigos esta terapia. La terapia “psicoterapia” se puede hacer de cualquiera que tiene la noerá oración del corazón, mientras que el Clérigo es el oficiante de los Misterios. Una cosa es esto y otra cosa lo otro. Por eso siempre en la Ortodoxia estas cosas se separaban o se discernían. Teletúrgicamente está el teleturgo (oficiante ordenado para el oficio). Pero el Padre Espiritual será aquel que ha llegado a la iluminación».

 

Esta es una tradición viva en la Iglesia Ortodoxa. Siempre hay seres vivos espirituales, los cuales el hombre que pretende encontrarlos en esta vida, debe buscar.

 

«Pero uno que no entiende sobre la iluminación y la zéosis, aunque sea teólogo de academia, profesor de Universidad y lee, dirá: “Eh deja estas cosas, no vale la pena ocuparnos son supersticiones, cuentos”, etc. Si es así, entonces se va al trasto o de paseo la Santa Escritura y Moisés no tiene ningún valor etc.

Paro tenemos los mismos seres vivos semejantes. Hay hombres de este tipo que son vivos, con la noerá oración del corazón y llegan a las zeoptías-visiones divinas, a la zéosis, y estas experiencias son realidades. Pero para que uno sepa que son realidades verdaderas, debe el mismo ir a buscar a estos hombres. Si no existen estos hombres y desaparece esta tradición, esto significa que ha desaparecido una ciencia.

 

Es decir, hoy en día si desaparecen los médicos y quedan solo sus libros y las leemos y no tenemos tradición de la medicina, no es posible resucitar de nuevo la medicina como es hoy en día. Lo mismo para todas las ciencias, si desaparece la tradición viva. Por eso también para la Ortodoxia será olvidada, si desaparece la tradición viva. Igual que en Occidente ha desaparecido, se ha olvidado»

 

Las realidades sobre la noerá oración del corazón están descritas en el bello libro de “Peripecias de un peregrino ruso”. (Este pequeño libro existe en español traducido y está puesto en internet, buscadlo)

 

«Si queréis tener una percepción sinóptica, breve y muy rápida sobre este tema, os ruego mucho, hasta incluso os lo puedo obligar como parte de esta lección para vosotros los estudiantes y después os haré preguntas para examinaros sobre este libro muy pequeño que se llama: “Peripecias de un peregrino”, por favor, os lo ruego, por lo menos el primer libro, porque son dos pero no es seguro que son del mismo escritor. Era un peregrino Ruso, uno de estos que hoy en día le describiríamos como analfabeto, pero muchas veces los analfabetos son más alfabetizados que los alfabetos o los que tienen estudios. Y encontró a éste Padre espiritual o Yérontas y aprendió la noerá oración del corazón y nos describe cómo la adquirió. Este hombre simple tenía este tipo de tradición, que leía la “Filocalía” la que circuló antes de la revolución del 1921 contra el imperio Otomano y a pesar de que los helenos estaban bajo este imperio cruel, fue divulgada también fuera de Helas-Grecia en otras partes de la romanidad como Epíro, Macedonia, Creta, Capadocia y en todo Oriente Medio, hasta al Danubio y hasta Besarabia de Rusia.» (homilía año 1980).

 

«Después hay otro libro también de san Siluán el Athonita. Y este libro es muy importante también, porque está lleno de teología patrística, es todo patrístico, es decir, allí dentro tiene los más profundos problemas gnosiológicos sin que él lo viere. El mismo, como no sabía de filosofía ni de historia de la filosofía, psicología, psiquiatría etc., no las conoce estas cosas, por eso el mismo está en situación de valorar las cosas que ha dicho. Pero las cosas y realidades que dice y escribe tienen una importancia sorprendente para la historia de la filosofía y la gnosiología, etc. Importancia admirable y sorprendente.

 

Pero me temo mucho que aquí en Helas-Grecia, los que leen las “Peripecias de un peregrino” y a san Suluán el Athonita, estos libros los leen pietísticamente y sentimental o emocionalmente. El mayor error es este, que estos libros sean leídos sentimental o emocional y pietísticamente, porque estos libros no son para sentimentalismos ni para pietismo ni la una ni la otra cosa. Estos libros son muy serios desde el aspecto psiquiátrico, de psicología y filosofía etc., y uno debe leerlos y estudiarlos con seriedad, no hacer disfrutar la imaginación o la fantasía de los piadosos o devotos.

 

Esto se hace de algunos aquí en Helas. Los piadosos leen, pero también puede ser que lean algún Kigegart o algún Franchesco, después algún Inglés o un algún Alemán sobre la oración, o de algún Italiano, puede que lean la vida de Cristo y también ”Las peripecias del pelegrino” y a san Siluán el Athonita y no entiendan que hay diferencia y lo hacen todo uno, lo mezclan todo como una ensalada y todo el paquete va junto.

 

Puede que tomen un libro sobre piedad que sea escrito por el mismo diablo y no haber captado y entendido que es del diablo. Por eso hace falta mucho cuidado, atención y mucha oración. Por tanto la άκρίβεια akríbia precisión y exactitud de la oración tiene una importancia enorme hoy en día. Amín.»

 

 

  1. Definición de la zéosis

 

Después de la catarsis del corazón y de la iluminación del nus continúa la θέωσις zéosis del hombre, que es el tercer estadio en el camino hacia el perfeccionamiento. La zéosis se enlaza o conecta con la θεωρία zeoría contemplación, es decir, la contemplación, o avistamiento de la doxa increada de Dios. Por lo tanto, cuando hablamos sobre la zéosis, entendemos la expectación-zeoría de la increada energía de Dios que es vista como doxa-gloria, como Luz increada. Por eso es imprescindible que preceda la catarsis, es decir, despojo y expulsión de todos los loyismí que están al corazón y la metamorfosis, conversión de la parte pasional de la psique (deseo e ira), pero también la iluminación del nus, o sea, la oración noerá o del corazón.

 

En principio se debe recalcar que la zéosis es una experiencia, no es una meditación o reflexión filosófica.

 

«La zéosis es un estado o situación empírica, no tiene ninguna relación con la metafísica.»

 

El hombre no tiene por sí mismo la capacidad de llegar a esta situación o estado, sino que se está fortificando de Dios y por eso la zéosis es regalo de Dios al hombre que ha luchado por cumplir la enseñanza de Sus logos-mandamientos. El Salmista escribe: en tu luz (increada) contemplamos la luz (increada), (Sal 35,10).

 

«El hombre no tiene ninguna capacidad de conocer a Dios, es decir, esto es excluido e imposible, sólo el hombre que se encuentra dentro de la Luz increada ve, contempla la Luz increada. Es decir, uno debe estar en Dios para ver a Dios, por el Dios el hombre ve a Dios.»

 

Esta facultad para uno ver a Dios, en la tradición patrística se llama “ojo auto-visionario increado άκτιστον αύτοοπτικόν όμμα”. Existen muchas palabras que expresan lo qué es la zéosis. El deificado, en este astado espiritual, ve la Luz increada de Dios, participa de la Luz increada, y esto se llama δοξασμός (doxasmós) glorificación. Entonces el hombre participa de la doxa-gloria increada de Dios. La zéosis es participación de la doxa increada de Dios, en la Luz increada, por eso se llama unión del hombre con el Dios.

 

«Aquí unión significa zéosis o θεοπτία zeoptía visión divina.»

 

Cuando el hombre participa de la Luz, de la doxa increada de Dios, entonces adquiere la unión con el Dios y esto proporciona gnosis increada que es muy superior de la gnosis humana; la inolvidable e increada gnosis como nos dice san Máximo el Confesor en su obra “Mystagogía”.

 

«La misma unión en la tradición se llama “δοξασμός doxasmós glorificación”. Cuando el hombre es glorificado, significa que ve la doxa dentro de la que se encuentra. Ahora bien, esta experiencia de glorificación llena las páginas del Antiguo y del Nuevo Testamento. Algunas veces algún profesor quede aquí de Atenas que iba de listo, me decía: ¿Dónde encuentras tú la zéosis en el Antiguo Testamento? No está en ninguna parte, no existe en ningún sitio. No existe la palabra zéosis pero existe “δοξασμός doxasmós glorificación”. “Εδοξάσθη edoxaszi fue glorificado, dice el Apóstol Pablo. Cuando uno es glorificado, debemos alegrarnos, dice, con aquel que es glorificado (1Cor 12,26). ¿Quién es el glorificado?»

 

Es aquel que es deificado, en efecto, el hombre entonces es santificado, divinizado por la Jaris (gracia, energía increada) de Dios.

 

«La santificación o divinización del hombre significa zéosis, participación de la doxa increada.»

 

También la zéosis es calificada como θεοπτία zeoptía-visión o avistamiento de Dios.

 

«Para los Padres de la Iglesia la zéosis es zeoptía-visión divina, nada más. Cuando los Padres dicen zéosis o δοξασμός doxasmós glorificación es una zeoptía-visión de la doxa-gloria increada de Dios. Cuando uno ve la doxa de Dios significa zéosis. Por tanto, en cuanto los Profetas del Antiguo Testamento ven la doxa increada de Cristo, esto significa que llegan a la zéosis. Ya que existe zéosis en el Antiguo Testamento y existe también zéosis en el Nuevo Testamento.»

 

«Esta zeoptía es la zéosis o zeoría-contemplación. En efecto el hombre sin haber llegado a la zeoptía, a la zéosis no puede ver a Dios. Por el Dios ve a Dios»

«El momento más seguro sobre el Dios es la zéosis. Es decir, la zéosis supera la noesis-comprensión, por eso dice san Gregorio el Teólogo: “Comprender a Dios es imposible”. Y aquel que llega a la zéosis ni este comprende a Dios, por eso san Gregorio no dice “comprender a Dios es imposible” sólo a los infieles y a los no filósofos; sino “comprender a Dios es imposible” para todos los hombres, incluidos los deificados o divinizados.

 

Por eso aquel que llega a la zéosis no entiende a Dios y entiende que no entiende. Por eso que conoce desconocidamente, entiende incomprensiblemente, ve invisiblemente etc. Es decir, toda esta terminología patrística cuando están hablando de zéosis, es terminología que está basada en la realidad increada.»

 

Por lo tanto, la experiencia de Dios como Luz increada se llama θέωσις zéosis o divinización, δοξασμός doxasmós glorificación, θεοπτία zeoptía visión divina, ένωση enosi unión, γνώσις gnosis (increada).

 

«Cada zéosis es repetición del pentecostés para nosotros y nada más. Por lo tanto, aquellos que llegan a la zéosis tienen igual la jaris que los Apóstoles del Pentecostés. Desde el aspecto patrístico no hay ninguna diferencia.»

 

La zéosis se enlaza y conecta con la σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación del hombre.

 

«El hombre ha sido creado para la zéosis. Hoy decimos que la zéosis es σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación. Pero el hombre ha caído del estado o situación de la zéosis.»

 

Igual que en otro punto se ha recalcado que existen los grados de la zéosis.

 

«¿La θεωρία zeoría contemplación, qué es en la tradición patrística? La zeoría contemplación tiene dos estadios. Zeoría contemplación es la iluminación, es decir, la oración noerá o del corazón y la zéosis; las dos se llaman zeorías y son los dos estadios. Solamente cuando ha llegado a la iluminación o a la zéosis, principalmente a la iluminación, que es el primer grado de la zeoría es permitido teologizar y ser maestro de los demás, es decir, Padre o Guía Espiritual.»

«Pero la zeoría contemplación tiene dos estadios, uno es el estado de la oración noerá o monóloga, pero zeoría se llama también el alumbramiento, iluminación y expectación y continua expectación. El alumbramiento o iluminación es el principio de la zéosis, por lo tanto es el estadio inferior de la zeoría contemplación pero aún no hay zéosis. La zéosis está en los estadios superiores.

 

Y los momentos que uno se encuentra en la zéosis, la oración del corazón o noerá cesa, queda suspendida. La posición o sitio de la oración la toma la misma zeoptía-visión divina, y, cuando se detiene la experiencia de la zéosis, retorna otra vez en la oración del corazón. Por consiguiente, el estado o situación de zeosis no es una situación fija.

 

Hace poco salió un libro y en un capítulo sobre la zéosis da la impresión que la zéosis es una situación fija; pero no es así, no es fija. Porque la zéosis puede ser un alumbramiento que dure unos segundos, es decir, puede ser una zéosis que dure cinco minutos, media hora, yo qué sé, después puede ser que dure cuarenta días y noches, no lo sé, puede que llegue al año, dura lo que el Dios quiere, y esta se llama zéosis continua. Pero la zéosis se acaba.»

 

«Hay una zeoría contemplación de la zéosis y la zeoría contemplación de la iluminación. Pero estos dos estados o situaciones son θεοπνευστία zeopnefstía inspiración divina. Pero el estado de zéosis nos es fijo. Puede ser un alumbramiento, una expectación simple que dure unos segundos, unos minutos cinco, diez no sé. Pero también puede ser una zéosis continua. Pero nunca es fija, en efecto, retorna otra vez a la iluminación que es la que conduce y lleva a la zéosis.

 

Y existen aquellos que están en la iluminación y que nunca llegan a la zéosis, porque no tenían la necesidad espiritual de ir a la zéosis. La zéosis es dada de Dios, no sólo por necesidad del divinizado o deificado, pero por regla general es dada por la necesidad de los otros.»

 

Durante la zéosis divinización-zeoría contemplación-zeoptía visión divina-doxasmós glorificación, participa el hombre entero que está constituido de psique y cuerpo. Es decir, no se trata de un estado o situación psicológica, emocional y psíquica; también el cuerpo del hombre es deificado o divinizado.

 

Mientras que en la enseñanza patrística se habla continuamente sobre la zéosis y define lo que es, es decir, la conecta o enlaza con la glorificación, visión, expectación de la increada doxa de Dios, la visión divina, la unión, la κοινωνία kinonía comunión y la gnosis increada, a pesar de esto, de distintos Cristianos se observa una tergiversación o interpretación errónea de esta experiencia de visión, expectación de la luz increada.

 

«Agustín no tenía ni idea sobre lo que es la iluminación y la zéosis. En estos temas estaba totalmente fuera del tema y lugar, porque había seguido el camino de los Platónicos. Los Francos le copiaron, le leían, etc., y así se introdujo en la teología toda la espiritualidad y piedad de Agustín hasta la época moderna.»

 

«Aquellos que han llegado a la zéosis son los Apóstoles que vieron a Cristo en doxa increada. Aquí hay un problema, en efecto, existe la ocupación y dedicación rusa moderna sobre el tema de la zéosis, y ha influenciado una parte también aquí a nosotros los helenos de Helas-Grecia, (esto es de 1970, ahora se ha rectificado sobre esta influencia), es decir, imaginan la zéosis como una inyección de deidad, es decir, tomamos la vacuna y la ponemos dentro en el hombre y le conocemos como deidad, esto es algo que entra en nuestro interior, es decir, por los Misterios etc.

 

Pero esto no es la zéosis según los Padres; en efecto, la zéosis, según los Padres, es que uno vea a Cristo en doxa increada. Viendo a Cristo en doxa, esta es la zéosis. Por lo tanto, en el Antiguo Testamento tenemos el caso que un Profeta ha visto a Cristo en doxa y esto es la zéosis del Profeta.»

 

«De todos modos hay una confusión sobre estas cosas.

 

Ahora la zéosis la han borrado de la teología neohelénica (1970) y si ves los antiguos raramente encontrarás alguna palabra sobre la zéosis. Sólo cuando se refieren a los Padres hablan de vez en cuanto sobre la zéosis; y este término teológico se ha sustituido con la palabra αγιασμός agiasmós santificación.»

 

Zéosis existe también en el Antiguo Testamento, pero hay diferencia entre zéosis del Antiguo y del Nuevo Testamento.

 

«Tenemos en el Antiguo Testamento también la zéosis, la glorificación-doxasmós, en efecto, ¿cómo uno puede esconder de que se trata de glorificación-doxasmós, cuando el Profeta se encuentra dentro de la doxa increada de Dios?»

 

Pero existe diferencia, porque en el Antiguo Testamento los que tenían visión divina eran conducidos al Hades, ya que aún no se había anulado la muerte.

 

También, la gran diferencia entre zéosis en el Antiguo Testamento y la zéosis del Nuevo Testamento se encuentra en el tema de la naturaleza humana de Cristo.

 

«Cuando el hombre al Antiguo Testamento llega a la zéosis, tiene visión o expectación divina, pero no ve a Cristo en cuerpo y carne, porque aún no se ha encarnado. Ve a Cristo no encarnado llevando en Espíritu Santo al Padre. Por consiguiente, la experiencia de la zéosis significa apocálipsis-revelación de la Santa Trinidad en la experiencia de la zéosis, la pregunta esencial es: ¿Qué es la diferencia entre Antiguo y Nuevo Testamento?

 

Por supuesto que la diferencia esencial es que, una vez que el Logos aparece en el Antiguo Testamento no está encarnado, en cambio en el Nuevo Testamento interviene la encarnación. Después de la encarnación es imposible uno llegar a la zéosis, a la visión divina-zeoptía sin la naturaleza humana de Cristo.»

 

«En el Antiguo Testamento existe la zéosis, sin la naturaleza humana de Cristo. Cada Profeta llegó a la zéosis sin contemplar la naturaleza humana de Cristo, ya que el Logos increado no era cuerpo-sarx. Pero cada Profeta conocía al mismo Cristo. Y habló con el mismo Cristo como amigo que habla al amigo. Entonces, el Cristo aparece en Sus amigos, no sólo después de Su encarnación, sino también antes de Su encarnación el Cristo se encuentra ya en κοινωνία (kinonía comunión, conexión y unión) con Sus amigos del Antiguo Testamento.»

 

Zeoría contemplación de Dios también había en el Antiguo Testamento y antes del Pentecostés.

 

«Según los Padres que interpretan la Santa Escritura, la experiencia del Pentecostés es la experiencia superior de la zéosis antes de la Segunda Parusía-Presencia. No hay nada superior que el Pentecostés. ¿Por qué? Porque la zéosis que existe en el Antiguo Testamento no tiene encarnación ni sotiría-salvación. Esta es la zéosis sin sotiría-salvación, por esta razón los deificados o divinizados morían; estaban dominados de la muerte. Sotiría-salvación no había en el Antiguo Testamento, pero ahora en el Pentecostés tenemos la encarnación.»

 

De todos modos, el fin o propósito de la creación del hombre es llegar a la zeoptía-visión divina, a la zeoría contemplación de la doxa increada de Dios, la zéosis.

 

«El hombre se ha creado para estar encontrado en estado de iluminación o de zéosis.»

 

«El fin y propósito de la Santa Escritura es conducir al hombre a la zeoptía-visión divina, a la zéosis, es decir, ver a Cristo en doxa increada (no creada que es demoníaca)»

 

Todo hombre puede llegar a este estado o situación.

 

«Os diré algo: tal y cómo se han desarrollado las cosas, uno puede sospechar y confiar que hoy en día es más fácil para uno llegar a la zéosis que en el Monasterio. Porque hay Monasterios y Monasterios, monjes y monjes; es decir, este es el problema.»

 

Durante la experiencia de la zéosis-zeoría se hacen varios cambios en la composición psicosomática del hombre. Es decir, el hombre permanece el mismo, no cae en una situación o estado exterior, sino que el mismo es metamorfoseado, transformado y vive la situación de Adán antes de la caída y la situación de los santos después de la Segunda Parusía de Cristo.

 

«Aquel que está divinizado o deificado transciende los logos, conceptos y verbos y ve la realidad increada que no tiene ninguna similitud con estas cosas.

 

Si uno ve una creación, cree que ve a Dios, entonces significa que no llegará nunca en la zéosis, porque ha llegado a ver las creaciones, las cuales son de energías demoníacas y cree que ve a Dios. Sólo cuando ve la Luz increada ha llegado en la zéosis.»

 

Durante la zeoría contemplación la Santa Escritura queda suspendida, los dogmas y la misma oración noerá o del corazón.

 

«Todo durante la zéosis es suspendido. Por supuesto que uno cuando retorna de la zéosis, cuando ha parado ya de tener zeoptía-visión divina, de nuevo continúa con los dogmas, su oración y de nuevo el Espíritu Santo ora igual que antes en su interior. Esta vida en estado o situación de zéosis no es fija.»

 

El Apóstol Pablo a los Corintios se refiere a “las visiones y apocalipsis-revelaciones del Señor, o sea, su arrebatamiento al Paraíso, donde escuchaba logos inenarrables (2Cor 12, 1-6).

 

También escribe que durante la zeoptía son suspendidas las profecías, la gnosis y la oración se detiene. “La agapi-amor nunca deja de ser; pero las profecías se suspenderán, y cesarán las lenguas, y la gnosis se suspenderá. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte será suprimido” (1Cor 13,8-10).

 

«Según la teología patrística, en la zéosis está suspendida la oración del corazón o noerá. Ya no hay oración, mientra está durando la zéosis, pero cuando se acaba o cesa la zéosis otra vez retorna la oración.

Pero también la gnosis es suspendida; y también es suspendida la teología. Porque cuando aquí dice gnosis no se refiera a cualquiera gnosis, sino que se entiende solamente la gnosis sobre Dios, no toda gnosis. La gnosis es suspendida, porque uno ya ve a Cristo “cara a cara”, en efecto, ve al mismo Dios. Pero no está suspendida la gnosis que tiene uno de las creaciones, porque no pierde sus sentidos. Y el Apóstol Pablo quedó ciego por la Luz increada, pero estando en esta situación hablaba, oía y en tres días no bebió agua ni comió, porque había sido suspendida esta parte de funcionamiento natural etc. Pero cuando retornó, vuelve de nuevo a empezar la oración del corazón y la profecía, continúa y edifica; uno hace kerigmas y enseña, teologiza, etc.»

 

«Cuando de vez en cuanto uno llega también a la zéosis, una o dos veces, yo qué sé, en esta experiencia de la zéosis está suspendida la oración del corazón, por tanto, se suspende también la gnosis, es decir, la gnosis lógica de la fe y la gnosis de la iluminación quedan suspendidas porque mediante Dios ve a Dios, por la Luz increada ve la Luz increada, mediante Dios ve a Dios.

El hombre solo por sí mismo no puede ver a Dios, porque el Dios sólo por la apocálipsis-revelación puede ser visto, pero ve con una visión que transciende la vista, escucha con oído que transciende el oído, olfatea con olfato que trasciende el olfato, etc. Porque no es una situación fisiológica, no pertenece a las gnosis creadas del hombre, pero tampoco en la apocálipsis-revelación sobrenatural, en el sentido occidental de la revelación sobrenatural, porque no hay comprensión.»

 

«En la experiencia de la zéosis no hay noerá oración, está parada. Y cuando cesa la experiencia de la zéosis o la zeoptía-visión divina, de nuevo comienza la oración noerá o del corazón. Y cuando uno se encuentra en el estado de iluminación, profetiza y teologiza, es decir, con la teología y la Santa Escritura, etc. Pero cuando llega a la zéosis ya no conoce a Dios en profecías, en gnosis y en oraciones, sino que Le conoce directamente.»

 

Mientras que durante la zéosis frena la oración noerá, porque el nus ve la doxa increada de Dios, la oración lógica no queda suspendida. Puede ser que el visionario sea encontrado en la Divina Liturgia y a la vez estar viendo la increada realidad. Es decir, en la zeoptía-visión divina no existe ni surge el éxtasis neoplatónico.

 

«En la zéosis la oración noerá o del corazón está suspendida y cuando uno habla con su compañero” en estado de zéosis utiliza los nombres. Pero puede el mismo también encontrado en estado de zéosis liturgizando (estar funcionando) y estar diciendo las oraciones lógicas de la Iglesia normalmente.

Aquello que se ha suspendido en su interior es la oración del Espíritu Santo con estas palabras, porque está viendo la Luz increada. Cuando está viendo la Luz increada entonces en su interior la oración del corazón está suspendida, pero el culto lógico no se suspende ni se detiene, el hombre puede participar con normalidad en la liturgia.»

 

Hay una relación entre praxis y zeoría contemplación.

 

«Tenemos la praxis que es completada en la zeoría. Pero durante la zeoría, nunca se abandona la praxis, nunca. Quizá el ejemplo clásico de la zeoría ortodoxa es san Simeón el Nuevo Teólogo, que allí en su vida, que la escribió san Nikitas Sizatos, vemos lo siguiente paradójico. Tal como el Apóstol Pablo, primero padeció la zéosis y después se bautizó, que esto es un fenómeno paradójico, porque primero vió la increada doxa, en el camino hacia Damasco subió hasta el tercer cielo, como el mismo escribe…, y después de la experiencia de la zéosis se bautizó el Apóstol Pablo; y en san Simeón el Nuevo Teólogo sucedió algo parecido, el cual primero tuvo la experiencia de la zéosis y después se hizo monje.

 

Y esto significa que cuando uno llega a la zéosis y durante la zéosis se detiene la ascesis o práctica etc., porque se encuentra en este estado. No come ni bebe, ni duerme, perdonadme, tampoco va al lavabo, porque hay una suspensión de las funciones naturales del cuerpo, mientras se encuentra en el estado de zeoría de la doxa increada de Dios. Pero cuando retorna de este estado de estar, de nuevo continúa la ascesis o práctica. También ayuna, ora, hace vigilia y tiene oración noerá o del corazón. Pero en la zéosis es suspendida o detenida la oración noerá, la monóloga de Jesús, la memoria, ya que tenemos al mismo Dios y la comunión de la zéosis. Ya se va la memoria no hace falta.

Esto significa que la suprema zeoría, que es la zéosis, no es una situación fija, sea en forma de alumbramiento o en forma de visión , que puede durar cuarenta días y noches, como en el caso de Moisés, pero retorna al estado de iluminación, a pesar de que tiene oración noerá, etc., hace la ascesis o práctica, hace ayuno, continencia etc. La ascesis o practica no queda suspendida o detenida.»

 

Aquí no se hace una suspensión de la energía lógica, a pesar de esto quedan suspendidas las energías corporales o somáticas. Los santos enseñan de su experiencia que durante la zeoptía-visión divina quedan suspendidos los pazos naturales y no perversos, como también el diablo queda inoperante, anulado y debilitado.

 

«De la experiencia de Moisés en Sinaí y de los santos, los cuales igual que Moisés llegaron a la zeoría antes de la muerte del cuerpo, conocemos que durante esta experiencia de la zéosis, los pazos naturales y no perversos quedan suprimidos de tal manera que no hay hambre, sed, cansancio, miedo, inquietud y sueño. Así de este tipo es la situación de perfeccionamiento que el diablo queda en gran medida, por no decir totalmente, impotente y débil.»

 

El divinizado o glorificado cuando se encuentra en la zéosis vive dentro de la doxa de Dios, siente la suspensión de las energías naturales del cuerpo, pero no las de la psique, permanece fisiológico.

 

«Sobre lo demás es fisiológico, habla y camina etc., en este estado también enseña, hasta que sea detenida la zeoptía-visión divina y retorne otra vez a la iluminación. Entonces de nuevo comienza la oración noerá que se había suspendido durante la zéosis y este es nuestro santo. Tenemos enorme diferencia con los hinduistas; no existe ninguna relación. La única similitud con los hinduistas es un discernimiento entre el nus y la lógica o diania. Tampoco existe alguna relación con el éxtasis de las religiones mistiríacas, místicas o con el Neoplatonismo.

 

Ahora bien, esto no interesa al dietólogo; de que es posible que esta situación dure un año sin comer, sin dormir, sin beber y sin ir al lavabo. Una situación así puede durar una semana, un mes, cuarenta, cincuenta días y hasta un año entero.»

 

Todas estas cosas no son teoréticas, sino que están escritas en las vidas de los santos, los llamados Sinaxarios de la Iglesia, los cuales son realmente la historia de la vida eclesiástica.

 

«Repetidamente en las vidas de los santos, no sólo en Oriente, sino también en Occidente, en los santos occidentales, Romanos de Occidente, existe este fenómeno, es decir, la zéosis con la suspensión de las energías somáticas o corporales. Ahora bien, si va a durar un día, una semana, un año o incluso años, esto depende sólo de lo que el Dios quiere que uno permanezca en este estado y qué necesidades tiene éste y su ambiente.»

 

Los llamados eremitas y estelitas vivieron de una manera paradójica para el fenómeno de la lógica humana y retornaron al estado de antes de la caída, pero también subieron más alto y vivieron situaciones esjatológicas, es decir, pre-saboreaban la vida de los santos en el Paraíso.

 

«Allá en el desierto donde estaban los monjes, qué hacían. Tenemos estos troparios sobre los desiertos, sobre las lágrimas que regaron al desierto y allí donde no había comida éste hombre vivía. ¿Cómo vivía? Los estilitas (que estaban en una columna) ¿qué eran? Veían a un Daniel el estilita y cada invierno estaba cubierto por el hielo, por la nieve y no sabían si le encontrarían vivo la primavera. ¿Él cómo vivía en el hielo y las nieves? Los desnudos que estaban en las montañas, ¿cómo lo hacían?»

 

La zeoptía, zeoría ofrece la teología verdadera y ortodoxa. La verdadera teología es expresión de la experiencia zeótica. Esto significa que uno comienza a teologizar cuando llega a la iluminación. Si por Dios se hace digno de llegar a la zeoptía-visión divina, en la expectación de la energía increada de Dios, entonces en aquella hora de la zeoptía es detenida la teología, porque ve al mismo Dios. Cuando es suspendida la experiencia zeótica entonces comienza la teología.

 

Por lo tanto, la teología es expresión, descripción y formulación de la increada realidad con logos, conceptos y verbos creados.

 

«Uno debe parar ya de hacer distinción entre teología occidental y oriental, como por costumbre se hace, debe ir a la búsqueda sobre qué es el resultado de la teología. Allí donde existe la zéosis allí inevitablemente hay teología correcta. Donde no existe zéosis allí más bien no hay teología, aunque se llamen Ortodoxos los que propulsan este tipo de teologías.

 

Entonces, los criterios no deben ser típicamente dogmáticos sino terapéuticos claros. La teología terapéutica, y sólo esta, es la teología correcta. Esta es la teología como es expresada en las vidas de los santos.»

 

«En la teología patrística la oración noerá o del corazón es el cimiento de la teología, la base del teologizar. En la antigua Iglesia era permitido a uno teologizar sólo cuando había llegado o alcanzado la iluminación. Teólogo se llamaba cuando llegaba a la zéosis. Entonces uno teologiza cuando tiene la oración noerá o del corazón, y teólogo se llama cuando llega a la zéosis. Este es el uso histórico de estos términos.»

 

«Uno empieza a hacerse teólogo cuando se hace templo del Espíritu Santo. Porque sin que uno sea convertido en templo del Espíritu Santo, ¿cómo se hará teólogo? El teólogo por excelencia de la Iglesia es aquel que ha llegado a la zéosis, éste es el teólogo.»

 

Por eso también en nuestra Iglesia a medida muy reducida damos este título de teólogo, hasta la constitución del estado Neo-heleno. Porque antes de que fuera constituida la universidad de Atenas, los teólogos de la Iglesia eran san Juan el Teólogo, san Gregorio el Teólogo, san Simeón el Nuevo Teólogo y después dentro de la Iglesia encontramos 5-6 más que se llaman teólogos. La principal característica del por qué se llaman teólogos es que han llegado a la zéosis, a la zeoptía-visión divina. Éste es el teólogo por excelencia. Porque en el estado de la zéosis es suspendida la teología.»

 

«La teología de la Iglesia es expresión de la experiencia de la zéosis, de la glorificación-doxasmós del hombre, cuando llega en la apocálipsis-revelación. Porque la teología es sacada o producida de la zeoptía-visión divina de los Profetas, los Apóstoles, de los santos/as etc., de los que han llegado a convertirse en deificados, dioses/as (por la jaris, energía increada).

 

Es expresión de inexpresable realidad, la cual expresión no puede ser comprendida con la lógica de la mente-diania, pero su propósito es terapéutico y nada más. No tiene otro propósito la teología ortodoxa, su fin es terapéutico y no filosófico. Nunca tuvo propósito filosófico.»

 

«La teología es un medio. No es este el propósito de por sí mismo. Los logos, conceptos y significados no son el propósito o fin de por sí mismos, sino los medios.»

 

«Teología ortodoxa significa que uno vea, y, con base la zeoptía, zéosis teologizar. ¿Qué ve en la zéosis?, pues, todos los dogmas.»

 

«Teólogo esencialmente es uno que la teología se ha abolido o cesado, ya que ha llegado a la experiencia de la zéosis. En éste la teología queda abolida, y como vive en la situación de iluminación, él sabe que el propósito de la teología y de la oración es la misma cosa. Uno que ora teologiza y aquel teologiza ora. Es la misma cosa teología y oración.»

 

La teología queda suspendida durante la experiencia, porque lo que ve el zeoptis es indescriptible con los datos de la gnosis humana.

 

De todos modos aquello que ve el zeoptis es que el Dios es increado, que significa que no tiene ninguna relación con las creadas realidades y cosas.

 

«Uno, pues, que llega a la zéosis no ha visto nunca el Espíritu Santo creado ni ha visto al Logos creado. Sabe que la increada doxa de la Santa Trinidad es la doxa natural de la increada energía de Dios, porque el Logos tiene la doxa de el Padre y no por la jaris (gracia), también el Espíritu Santo tiene la doxa increada de el Padre, no por la jaris, sino por naturaleza.

Todos estos elementos básicos y centrales, que son el todo para la teología ortodoxa, todas son de la experiencia de la zéosis. Por tanto, los Padres cuando teologizan no sólo teologizan de la Santa Escritura sino también de su propia experiencia.»

 

Sólo a través de la zeoptía uno puede llegar a la gnosis de Dios.

 

Después de la experiencia de la zeoptía, el teólogo zeoptis utiliza palabras creadas, símbolos, para expresar a la medida de lo posible la increada realidad.

 

«Por eso las expresiones sobre Dios son simbólicas. Y así tenemos este término “teología simbólica” y utilizamos símbolos para hablar sobre el Dios. Pero el propósito de estos símbolos no es que comprendamos a Dios, sino que mediante los símbolos ser conducidos a la unión con el Dios, que es la zéosis que supera la noesis-comprensión.»

 

Con esta divina gnosis zeóptica el hombre zeóptico-visionario de Dios se hace Pnevmatikós-Guía Espiritual, porque conoce el tropo (modo, forma o manera) de “psicoterapiar” sanar al hombre y conducirlo a la zéosis. Enfermedad es el alejamiento del hombre de Dios y la salud es la κοινωνία (kinonía comunión, conexión y unión) con Él, la zeoptía.

 

«Existe esta interpretación de que teólogo es el que “ha transcurrido la zeoría”, es aquel que ha llegado a la iluminación o a la zéosis y éste es también el Padre Pnevmatikós-Espiritual, es aquel que conoce también la terapia, entonces la gnosis y la terapia son la misma cosa. Gnosis es terapia y terapia es gnosis, esto va junto.»

 

«El zeoptis-visionario de Dios tiene logos-verbos de inspiración divina para conducir a sus hijos espirituales a la zéosis. Los conduce e instruye de modo que lleguen “por la catarsis a la iluminación y finalmente a la zéosis”.»

 

La experiencia de la zéosis, además de la teología tiene también otras consecuencias para el deificado o divinizado. Una de estas es que el zeoptis es liberado de toda esclavitud de las creaciones.

 

«En el estado de la zéosis es liberado de la esclavitud y de los elementos de la naturaleza, porque es alimentado por el mismo Dios, y en esta situación, si continúa, puede llevar años y meses etc.

Para los Padres de la Iglesia la libertad plena es la zéosis y el principio de la libertad es la catarsis y la iluminación.»

 

El zeoptis adquiere agapi (amor desinteresado, altruista y no egocéntrica) que no busca nada suyo.

 

«La zéosis, el perfeccionamiento del hombre a base de una agapi “que no busca lo suyo” (1Cor 13,5) no es lo mismo que una agapi que tiene un hombre bueno. Puede ser que tengan similitudes, pero no es la misma cosa.»

 

Como es liberado de los pazos, y el mayor pazos es la filaftía (excesivo amor a sí mismo y al cuerpo) egolatría, por eso adquiere la filoteía (amistad con Dios) y la filantropía (amistad con el hombre). Todos los hombres deificados adquieren una igualdad en la energía noerá. Con los datos o elementos humanos no puede haber igualdad, porque en lo referente al grado de lógica y los carismas hay diferencia. Pero los deificados adquieren igualdad sobre le energía noerá y la teología, es decir, tiene la misma gnosis (increada). Pero a la vez se despojan y se liberan de los bienes materiales y se igualan con los pobres.

 

«Nunca hemos dejado de creer en la igualdad de los hombres, ¿por qué? Mirad el tema de la igualdad. La igualdad de los hombres de parte ortodoxa, está basada en que cada uno tiene la noerá energía, la que es distinta y separada de la energía lógica. Por tanto, cada ser humano puede llegar a las alturas de la noerá energía, a la zéosis, y en su energía lógica ser un cero.

 

Este tropario que decimos en el Pentecostés, de la Santa Trinidad: “bendito eres Cristo Dios nuestro…”, el Cristo tomó pescadores y los elevó a las alturas de la zéosis, los cuales superaron todos los hombres en la zéosis. ¿Quiénes? Pues, los analfabetos pescadores. Esto quiere decir, elevación en la noerá energía hasta la experiencia del Pentecostés, y desde el aspecto de la lógica nada de nada. Si uno diera un problema matemático a Apóstol Pedro es seguro que no lo resolvería nunca, ni matemáticas, ni geofísicas, ni políticas etc. Pero a pesar de esto es el puntal de los Apóstoles.

 

Por otra parte uno puede llagar a las alturas de la lógica intelectual y estar plenamente embotado u oscurecido de la noerá energía y haber llegado a la depravación del corazón. Por otro lado, también uno puede tener y llegar a las alturas de la noerá o perfección espiritual y del perfeccionamiento lógico, porque tiene una buena educación y estudios; las dos en las alturas.

Por otro lado, puede llegar al límite inferior de la lógica, ser totalmente tonto y tener depravación del corazón. Por otro lado, uno puede ser hasta medio loco y que su lógica o diania no trabaje bien correctamente, pero puede tener un Yérontas-Anciano Guía espiritual experimentado y liberarle de las dificultades o debilidades que tiene por la lógica y este hombre puede llegar hasta la zéosis, aunque sea un tonto o analfabeto a nivel de estudios.

 

Por tanto, desde el aspecto de la igualdad espiritual existe la igualdad absoluta de los hombres, porque todos los hombres tienen la noerá energía y percepción. Y las alturas de la teología no tienen relación con la energía lógica. ¿Me seguís? Por tanto, desde este aspecto, la teología ortodoxa tiene una igualdad que no existe en ninguna otra sección. Porque la energía lógica del hombre tiene relación con la esencia o sustancia gris, con los problemas hereditarios que tiene de sus padres etc. Esto que hacemos que uno es examinado para entrar en la Universidad y aprueba y otro aunque se examine veinte veces no aprueba; uno saca el título del bachillerato y otro no etc. Se ve de estas cosas que no hay igualdad, pero en la teología existe la igualdad. Entonces, nosotros los teólogos ortodoxos conocemos y sabemos más sobre la igualdad de lo que saben los otros de la sociedad.

 

Después igualdad en la perfección significa también igualdad en las riquezas. Porque se hace rico aquel que llega a la zéosis, pero según el mundo se hace pobrecito. Entonces como pobre es equiparado e igualado con todos los pobres del mundo. Por tanto, no hay problema social desde este aspecto, porque no se identifica nunca con el rico sino con el pobre. Esto en la teología ortodoxa es automático y no se puede hacer y ser de otra manera. Porque aquel que se identifica con los ricos es la demostración que no tiene oración noerá. Para tener oración noerá debe identificarse con los pobres.»

 

Una otra consecuencia de la zéosis-zeoptía es que el cuerpo del deificado o divinizado se convierte en reliquia. Porque en la zéosis-zeoptía participa todo el hombre. Como en la zéosis-zeoptía participa todo el hombre, por eso es deificada o divinizada la psique y el cuerpo. Cuando la psique es separada del cuerpo, entonces la Jaris (gracia, energía increada) de Dios permanece inseparablemente también en la psique y en el cuerpo, y así tenemos las reliquias.

 

«Las reliquias son el resultado de la zéosis. Porque aquel que ha alcanzado la zéosis se encuentra en un estado grandioso, entre corrupción e incorrupción.

 

Entonces, cuando muera no hay corrupción del cuerpo, porque se mantiene. Pero hay un poco corrupción pero es salvada la identidad celular en mucho pero no totalmente. Pero no es ni cuerpo incorruptible ni corruptible totalmente, aquí con la palabra corruptible en sentido de disolución total no en sentido moral.»

 

«Según los Padres de la Iglesia, ¿qué es reliquia santa? La reliquia santa es un estado en el que llega el zeoptis-visionario de Dios que llega a la zéosis. Está entre incorrupción y mortalidad, tenemos corrupción e incorrupción. Por tanto, uno que llega a la zéosis, no se ha hecho incorrupto, pero ha vivido la incorruptibilidad, porque la experiencia de la zéosis se describe como la incorruptibilidad por la jaris (energía increada), es la por jaris incorrupta zéosis.

Aquel que ha pasado de esta experiencia, éste deja reliquias santas, los cuales mantienen sus signos biológicos, las células, ya hay la piel, célula, todo está allí, ¡así es! No ha pasado de la corrupción pero tampoco es incorrupción, porque la incorrupción es vivir el órgano. Pero esto está muerto, pero no está disuelto, este es el fenómeno.

 

Ahora bien, no es una momia, ni está hecho esto por un fármaco, tampoco porque ha sido enterrado a un suelo seco que no pueda disolverse, porque estos muchas veces se encuentran en suelos muy húmedos.»

 

Cuando uno llega a la visión, expectación de la doxa increada, adquiere la κοινωνία (kinonía) comunión y unión con Dios. Después de la zeoría retorna al estado de la iluminación del nus y se hace operativa de nuevo la oración noerá o del corazón. Pero si no tiene cuidado existe el caso o posibilidad que pueda llegar hasta la negación de Dios.

 

«En el pasado hubo una disputa grande entre los “Cátaros” y los otros Ortodoxos, porque los Cátaros decían que aquel que en las persecuciones ha negado a Cristo morirá sin comunión. Le dejaban en las manos de Dios.

 

Los demás Ortodoxos tenían el pretexto que: ¿cómo el Apóstol Pedro ya que el mismo pasó de la zéosis primero en la Metamorfosis y después de la zéosis negó a Cristo? Es decir, ¿cómo el Cristo después de la Resurrección le restableció y le volvió hacer Apóstol y sobre todo Apóstol de los puntales? Entonces vemos que no sólo después de la iluminación, sino también después de la zéosis uno puede doblegarse y negar.»

 

La zéosis es el perfeccionamiento del hombre y este es el propósito o finalidad de su creación. Entonces el hombre trasciende todo lo humano y vive como ángel en cuerpo. Los hombres que tienen conducta mundana no pueden pensar y entender esta situación, porque hacen vida parafísica o contra-natura.

 

«Para el mundo, los locos no son solamente los que está en el psiquiátrico, sino también los que están en la zéosis son considerados como locos.

 

Entonces, por esta razón no nos sorprende el hecho que algunos Ortodoxos aún consideran loco, de una manera, a san Simeón el Nuevo teólogo. Porque, si uno lee a san Simeón el Nuevo Teólogo y tiene una orientación de las cosas que escribe, porqué las escribe y en qué estado se encuentra cuando las escribe, no difícil que uno crea o piense que san Simeón era un loco, (pero con el don del loco por Cristo).»

 

Pero esta locura, según la mentalidad de los hombres mundanos, es la vida natural, según la razón y el propósito de su creación.

 

 

  1. c) Los divinizados, deificados o glorificados son el cimiento de la vida eclesiástica.

 

Los deificados o divinizados que participan de la doxa de Dios, es decir, los Profetas, los Apóstoles, los santos/as son el cimiento y la base de la vida eclesiástica. La Iglesia no es una organización humanocéntrica, sino el deificado Cuerpo de Cristo y κοινωνία kinonía comunión de zéosis. Su cabeza es el Cristo y sus miembros son los de distintos grados partícipes de la zéosis, que se llaman divinizados, zeópticos, deificados o glorificados.

 

Los que tienen experiencia, son realmente miembros de Dios, son los miembros reales de la iglesia, ya que la Iglesia “no es una idea abstracta” sino “los que tienen experiencia”. Los miembros de la Iglesia no son definidos por su composición moral, sino en cuánto o a qué medida participan a la zéosis y están deificados o divinizados.

 

«Por tanto, no tenemos ya un hombre, el cual es bueno o malo, tenemos hombres que son iluminados o no, son deificados o no.»

 

Los divinizados o deificados son la autenticidad de la Iglesia, porque han adquirido la verdadera y sin engaño gnosis increada de Dios. El laós-pueblo que sigue a los deificados tiene fe verdadera. Una cosa es la gnosis increada de Dios y otra la fe sobre el Dios.

 

«Si uno llega a la iluminación y a la zéosis, entonces tendrá la misma experiencia que tienen todos los deificados y, por tanto la misma gnosis que tienen los deificados y por eso existe la identificación de la gnosis que tienen los deificados y por eso hay identificación de gnosis de Dios de todos los divinizados o deificados de la historia.

 

Aquellos que tienen las gnosis sobre Dios, mediante los deificados, son aquellos que tienen la fe ortodoxa correcta sobre el Dios. Pero la fe correcta sobre Dios no significa también gnosis de Dios. Otra cosa es conocer a Dios “cara a cara” y otra cosa es creer correctamente sobre Dios, porque tenemos conductores a los divinizados o deificados. Es como el alumno astrónomo con el científico astrónomo que ve con el telescopio. Exactamente la misma relación hay.»

 

Los deificados son inconfundibles maestros en la Iglesia, y en sus enseñanzas nos sostenemos para conocer nosotros también por experiencia. La enseñanza de los deificados son los logos, verbos y conceptos creados de la experiencia increada que han vivido.

 

«El mismo deificado tiene una gnosis que trasciende la gnosis, pero utiliza logos, dichos y conceptos para hablar a los demás. Por eso no es suspendida la Santa Escritura por los mismos deificados o divinizados, porque son los logos, dichos y conceptos con los que los demás son conducidos a la misma experiencia etc.»

 

Como los deificados son los auténticos didáscalos-maestros, por eso también vienen y se reúnen en Sínodos Locales o Ecuménicas, describen y formulan sin engaño ni confusión, inspirados divinamente la enseñanza de la Iglesia.

 

«Por eso encontramos santos deificados no sólo en oriente sino también en occidente, por siglos enteros. Estos hombres que se reunían en los Sínodos, inmediatamente conocían qué es la enseñanza de la Iglesia.»

 

Como el criterio en la Iglesia que determina la veracidad de sus miembros son los deificados, por eso en la antigua Iglesia se observa el hecho que de estos deificados y Profetas eran elegidos los Obispos y los Presbíteros. Esto lo vemos en los “Hechos de los Apóstoles” durante la elección de Matías, que tomó la posición del Judas. Debería ser testigo de la Resurrección de Cristo.

 

Además que los clérigos deberían ser deificados, porque entonces eran verdaderos médicos, conocían “psicoterapiar” sanar a los hombres y de la oscuridad del nus conducirlos a la iluminación del nus y la zéosis. El propósito o fin de la Iglesia y su misión es hacer a los hombres deificados. La Iglesia, como a aquí se dice repetidamente se asimilaba como un hospital y los Clérigos con los médicos.

 

Con esta perspectiva debemos ver la virtud de la obediencia. No obedecemos en toda enseñanza que aparece, sino a los deificados que tienen la experiencia de Dios, porque de esta manera la obediencia conducirá a la zéosis, a la participación de la doxa-luz increada de Dios.

 

«En la Iglesia Ortodoxa nunca se ha interpretado la obediencia como una obediencia ciega a una autenticidad por una ordenación, porque uno es obispo, o abad, etc., No! La autenticidad es la autenticidad espiritual.

Cuando uno es deificado, glorificado o iluminado, practicado y experimentado en la conducción de los demás hombres en la terapia “psicoterapia, en él hasta llegar a cierto punto tendremos una obediencia para aprender el método; en él tendremos obediencia, no a cualquiera.»

 

Obediencia a los “iniciados con experiencia” es necesaria para el camino hacia la zéosis. Esto no significa que se subvierte, se desconsidera y se deja de lado la institución canónica de la Iglesia.

 

Incluso también la oración a los santos tiene importancia, porque ellos permanecen deificados, divinizados, son amigos de Dios y tienen presencia en Él, con el resultado de tener intercesiones con su energía increada y acción.

 

«El deificado o divinizado cuando se va hacia al Señor, permanece deificado no deja de ser divinizado y participa de la doxa increada de Dios, en la zeoptía-visión divina. Por este motivo nosotros hacemos oraciones e imploramos a estos hombres que intercedan por nosotros.»

 

Por consiguiente, los deificados son la base y el cimiento de la vida eclesiástica, los que tienen la vida de los Primeros en ser creados antes de la caída, pero participan también del Cuerpo deificado de Cristo. Los Padres interpretan temas teológicos por experiencia propia y no por meditaciones y filosofías.

 

Se ha creado la impresión de que la historia de la Iglesia son los distintos acontecimientos que tienen relación con la acción exterior de sus miembros, con las persecuciones, con los Sínodos Locales y Ecuménicos, con cismas y divisiones, con las herejías y sus combatientes etc. Esto es una sección de la historia que se enseña en las escuelas teológicas y en los colegios como una clase o crédito especial.

 

Pero la historia verdadera eclesiástica es la vida de los santos, la energía increada y operación del Espíritu Santo en el corazón de los fieles, camino desde el Domingo de quesos (que empieza el ayuno de carne, etc.) hasta la Pascua y de allí al Pentecostés y la fiesta de todos los Santos. Estos acontecimientos no son exteriores, sólo históricos, sino son todos los hechos de siempre, pero se repiten en la vida de cada fiel, el cual con la metania y la catarsis del corazón llega al Pentecostés, es decir, participa de la energía increada de Dios y celebra durante la fiesta de todos los Santos.

 

«Esto se ve por el calendario de las fiestas de la Iglesias, que tenemos el día de la Pascua. Precedieron los bautismos el Sábado Santo o Grande. Después llegamos hasta el Pentecostés, con el Evangelio de san Juan, que es el “evangelio espiritual” de la Iglesia, para los que se han bautizado. Después llegamos hasta el día del Pentecostés, y después es el Domingo de todos los Santos. Este es el fin o propósito del Pentecostés.

 

Pues, estos son los kerigmas vivos de la Ortodoxia, por eso nuestra Ortodoxia está basada en las vidas de los santos. Entonces el Eortologio-Calendario de fiestas era la cοlumna vertebral de la teología ortodoxa.» Amín.

 

 

John Romanidis e Ierotheno Vlajos, Metropolita de Lepanto

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Traducido por Jristos Jrisoulas Χρῆστος Χρυσούλας logosortodoxo.es/

Jaris increada para conseguir la catarsis, la iluminación y la zéosis, es decir, convertirnos en dioses/as o santos/as.

 

La Iglesia como Cuerpo de Cristo y comunión de zéosis