Filocalia de los Santos Nípticos – Salmo 22 (23)

 

                                        

Salmo de David 22 (23) Ψαλμὸς τῷ Δαυΐδ.

(En negrita traducción al español del helénico clásico y en azul del helénico moderno por Ioanis Kolitsaras)

Ψαλ. 22,1      Κύριος ποιμαίνει με καὶ οὐδέν με ὑστερήσει.

Sal. 22,1 El Señor me pastorea y nada me faltará.

Ψαλ. 22,1       Ο Κυριος μου ως στοργικός ποιμήν με περιφρουρεί, με συντηρεί, με τρέφει. Τιποτε δεν θα μου λείψη.

22,1 Mi Señor como pastor caritativo me protege, me alimenta y me guía. Nada me faltará.

Ψαλ. 22,2      εἰς τόπον χλόης, ἐκεῖ με κατεσκήνωσεν, ἐπὶ ὕδατος ἀναπαύσεως ἐξέθρεψέ με,

22,2 en verdes praderas me hizo acampar, y con agua de reposo me sustentó

Ψαλ. 22,2       Εις πλουσίους χλοερούς βοσκοτόπους, εις τόπους ευφορίας και αναψυχής, εκεί με εγκατέστησε. Με τα ολοκάθαρα δροσερά νερά έσβησε την δίψαν μου και με ανεζωογόνησε.

22,2 En verdes campos ricos de pastoreo, en lugares de alegría y recreo plantó mi tienda. Con aguas cristalinas apagó mi sed y me revivificó.

Ψαλ. 22,3      τὴν ψυχήν μου ἐπέστρεψεν. ὡδήγησέ με ἐπὶ τρίβους δικαιοσύνης ἕνεκεν τοῦ ὀνόματος αὐτοῦ.

22,3 y volvió a dar vitalidad a mi psique-alma; y me condujo por sendas de justicia y virtud a causa de su nombre.

Ψαλ. 22,3       Και έτσι εις την λιποψυχήσασαν ψυχήν μου επανέδωσε σφρίγος και ζωτικότητα. Με ωδήγησε στοργικώς στους ευθείς και χαρούμενους δρόμους της δικαιοσύνης, όχι δια την αξίαν μου αλλά δια το πανάγαθον Ονομά του.

22,3 Y así en mi inconsciente psique me volvió a dar vitalidad y dinamismo. Me condujo con cariño por los rectos y alegres senderos de su justicia y virtud, no por mi merecimiento sino por Su bondadoso Nombre.

Ψαλ. 22,4      ἐὰν γὰρ καὶ πορευθῶ ἐν μέσῳ σκιᾶς θανάτου, οὐ φοβηθήσομαι κακά, ὅτι σὺ μετ᾿ ἐμοῦ εἶ· ἡ ῥάβδος σου καὶ ἡ βακτηρία σου, αὗταί με παρεκάλεσαν.

22,4 Porque aunque ande en medio de la sombra de la muerte, no temeré, porque tú estarás conmigo; tu vara me estará protegiendo y tu sostén apoyando.

Ψαλ. 22,4       Ακριβώς, διότι συ, Κυριε, είσαι ο στοργικός προστάτης μου και ποιμήν, εάν βαδίσω και περάσω δια μέσου σκοτεινών και αποκρήμνων περιοχών και εάν αντικρύσω τον θάνατον, δεν θα φοβηθώ μήπως πάθω κάτι κακόν, διότι συ θα είσαι μαζή μου. Διότι η ποιμαντική σου ράβδος, η βακτηρία σου, αυτή θα με στηρίζη, θα με εμψυχώνη, θα με παρηγορή.

22,4 Precisamente porque tú, Señor eres mi protector caritativo y mi pastor; cuando camine y pase en medio de pendientes oscuras y espinadas y tenga en frente la muerte, no tendré miedo de que me pase algo malo, porque tú estarás conmigo. Porque tu vara pastoral y tu sostén me estarán animando, protegiendo y consolando.

Ψαλ. 22,5      ἡτοίμασας ἐνώπιόν μου τράπεζαν, ἐξεναντίας τῶν θλιβόντων με· ἐλίπανας ἐν ἐλαίῳ τὴν κεφαλήν μου, καὶ τὸ ποτήριόν σου μεθύσκον με ὡσεὶ κράτιστον.

22,5 preparaste mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores enemigos; ungiste mi cabeza con aceite y tu cáliz me ha embriagado con bebida selecta muy deleitosa.

Ψαλ. 22,5       Συ, Κυριε, εν τη αγαθότητί σου ητοίμασες ενώπιόν μου τράπεζαν πλουσίων φαγητών απέναντι και εις πείσμα των εχθρών μου. Ηλειψας την κεφαλήν μου με ευώδες άρωμα, πριν κατακλιθώ στο δείπνον σου, και το ποτήριόν σου, με το οποίον με εκέρασες, ήτο γεμάτο από άριστον ευφραντικόν, μεθυστικόν ποτόν.

22,5 Tú Señor, en tu bondad has preparado ante mí una mesa de rica comida a despecho de mis enemigos. Antes de ser llamado en tu cena, has ungido con aceite perfumado mi cabeza, y me has embriagado con el cáliz rebosado de bebida deleitosa.

Ψαλ. 22,6      καὶ τὸ ἔλεός σου καταδιώξει με πάσας τὰς ἡμέρας τῆς ζωῆς μου, καὶ τὸ κατοικεῖν με ἐν οἴκῳ Κυρίου εἰς μακρότητα ἡμερῶν.

22,6 y tu misericordia (energía increada) me perseguirá en todos los días de mi vida, y en la casa del Señor habitaré por largos e infinitos días.

Ψαλ. 22,6       Το έλεος της στοργής σου θα με ακολουθή και θα με καταδιώκη με επιμονήν όλας τας ημέρας της ζωής μου και έτσι εγώ χαρούμενος και ευτυχής θα κατοικώ στον ναόν σου του Κυρίου μου, εις ατελεύτητον μακρότητα ημερών.

22,6 El efecto de tu misericordia (energía increada caritativa) me perseguirá en todos los días de mi vida y así yo alegre y feliz estaré habitando en la casa o templo de mi Señor a lo largo del infinito de los días.

 

El siguiente texto es de la “Filokalia de los Santos Nípticos”, una traducción inédita hecha por nosotros, ya que esta colección de libros no ha sido nunca traducida al español; tan solo algunos fragmentos y de hecho están mal traducidos; son comentarios sobre el Salmo 22 (23) que nos sugirieron. En el texto se encuentran términos específicos de la patrística heleno ortodoxa, en caso de querer profundizar en el tema puede visitar el “miniléxico” de nuestro blog: logosortodoxo.es/

 

Filocalía de los Santos Nípticos Salmo 22 (23)

Tomo 1. Evagrio el Póntico

  1. El Señor ha entregado los conceptos y entendimientos de este siglo al hombre, como las ovejas al buen pastor. Y está escrito: “Otorgó a todo hombre el entendimiento en el interior de su nus (espíritu del corazón)” (Heb 10,16), puesto que ha unido el deseo y la ira con el hombre, para poder a través de la ira expulsar a los conceptos de los lobos-demonios; y con el deseo amar a las ovejas, aunque muchas veces es golpeado por vientos y lluvias. Incluso, el Señor le dio pastizal para pastar a las ovejas, verdes praderas y agua de reposo y deleite (Sal 22,2); y también arpa y guitarra, vara y sostén, para que sea alimentado y vestido de este mismo rebaño conceptual y recoger también la hierba o pasto de la montaña. Porque dice: “¿Quién apacienta el rebaño, no toma de la leche del rebaño?” (1Cor 9,7).

Debe pues, el anacoreta o el cristiano practicante, guardar y vigilar día y noche este rebaño, no vaya a ser que a alguna oveja se la coman las bestias o caiga en manos de algún bandido. Y si ocurriese algo así, en un boscoso barranco de repente, lo arrebata de la boca del león y del oso (1Re 17,35). Y entonces, el pensamiento sobre nuestro hermano es comido por las bestias cuando está pastoreando con odio en nuestro interior; y también el pensamiento sobre la mujer, si rodea en nuestro cerebro el deseo indecente; y el pensamiento de oro y plata si habita en nuestro interior, la ambición y la codicia unida a estos; y si pastorean unidos los conceptos de los carismas divinos con la vanagloria en nuestra diania (mente, intelecto, cerebro) serán comidos por las bestias. Lo mismo ocurrirá con el resto de los conceptos cuando sean robados por los pazos. Y debemos vigilar nuestro loyismí (pensamientos simples o compuestos) no sólo durante el día sino también de noche. Porque se puede perder a la oveja a causa de la indecente y mala astuta “fantasía”. Esto es lo que dan a entender las palabras de Jacob: ”Nunca te he traído a la oveja desgarrada por las fieras; yo restituía el daño de lo robado, tanto de noche como de día. De día me consumía el calor y de noche el frío, mientras el sueño huía de mis ojos” (Gen 31, 39-40). Ahora bien, si por el cansancio viene la acedia (desgana, pereza espiritual), entonces vayamos a la piedra de la divina gnosis increada (conocimiento), tomemos el arpa y toquemos con las virtudes las cuerdas de la gnosis. Pastoreemos, pues, de nuevo las ovejas bajo del monte Sinaí, para que el Dios de nuestros padres nos llame también a nosotros (Ex 24,10) y nos apocalipte-revele la gnosis (conocimiento) de Sus energías increadas y actos sobrenaturales.

San Nilo el Asceta

  1. Preocúpate de tener mucha humildad mental e intelectual, y con tu valor la coacción de los demonios no tocará tu psique, ni el látigo se acercará a tu cabaña, porque Dios dará orden a Sus ángeles para que te protejan, (Sal 90,10-11). Y ellos invisiblemente expulsarán lejos de ti a toda la energía de los demonios.
  2. Ruidos, tamboreos, voces y sensaciones, producidas por las malicias de los demonios, escuchará aquel que se preocupa de tener oración pura y limpia. Pero no caerá, ni traicionará su loyismós, diciendo a Dios: “Porque aunque ande en medio de la sombra de la muerte, no temeré, porque tú estarás conmigo; tu vara me estará protegiendo y tu sostén apoyando” (Sal 22,4).
  3. En tiempo de este tipo de tentaciones, haz oración breve, intensa y persistente.

Filocalía tomo 2

San Máximo el Confesor

  1. Verde pradera o lugar de pasto verde” es la práctica de la oración. “Agua de reposo y deleite” (Sal 22,2), es la gnosis (conocimiento) de las creaciones.
  2. 96.Sombra de muerte” es la vida humana. Si uno, pues, está junto con el Dios y el Dios con él, éste puede decir con certeza: “Aunque ande en medio de la sombra de la muerte, no temeré, porque tú estarás conmigo…” (Sal 22,4)
  3. “Vara”, según dicen los Santos Padres significa el juicio de Dios, y el “sostén” Su providencia. Aquel que ha adquirido la gnosis de estos dos, ya podrá decir: “Aunque ande en medio de la sombra de la muerte, no temeré, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu sostén me estarán protegiendo y apoyando” (Sal 22,4).

Filocalía tomo 3

San Elías Ekdikos

  1. El practicante de la oración bebe de la fuente de la compunción, mientras que el zeorítico o contemplativo se embriaga con el cáliz de vino excelente (Sal 22,5). El primero filosofa sobre las cosas naturales, sin embargo, el otro mientras hace la oración se ignora hasta de sí mismo.

Filocalía tomo 4

San Nikitas Stizatos

  1. En la vida espiritual, la lectura de las Escrituras se lee según sean: principiantes; los que han progresado y han llegado a un estado intermedio; y por último, los que se van acercando a la perfección.

En los primeros, la lectura se convierte en pan de la mesa de Dios que sostiene sus corazones (Sal 103,15) y los fortifica en la lucha contra los espíritus malignos, éstos activan los pazos y los distingue en valientes combatientes contra los demonios, de manera que digan: “preparaste mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores enemigos” (Sal 22,5).

En los segundos, la lectura se convierte en vino divino que deleita sus corazones y les lleva en éxtasis con la potencia de los conceptos, entendimientos y eleva sus nus de la rigurosa observancia de la letra de la ley que conduce a la muerte (2Cor 3,6). Y así, los transporta para investigar las profundidades del Espíritu, haciéndoles capaces de generar y descubrir conceptos, entendimientos divinos y que digan convenientemente: “tu cáliz me ha embriagado con bebida selecta muy deleitosa” (Sal 22,5).

En los últimos se convierte en aceite de espíritu divino que unta sus psiques, las alivia, las calma y las hace totalmente humildes con la hipérbole de los divinos resplandores, los eleva por encima de sus humildes cuerpos, de manera que la psique de ellos clame orgullosamente: “…ungiste mi cabeza con aceite y tu cáliz me ha embriagado con bebida selecta muy deleitosa; y tu misericordia (energía increada) me perseguirá en todos los días de mi vida…” (Sal 22,5-6).

San Gregorio el Sinaita

  1. Cuando escuchas la Escritura que habla sobre “vara y sostén” (Sal 22,4), debes considerar que da a entender el juicio, según el logos profético y la providencia, en cambio sobre el logos ético se entiende la salmodia, el canto y la oración. Porque cuando estamos juzgados por el Señor con la vara pedagógica (1Cor 11,32), esto se hace para nuestro retorno en Él; cuando los demonios se levantan contra nosotros, entonces los castigamos con la fortaleza de la vara de la salmodia y nos sostenemos a la oración. Teniendo en la mano la vara y como sostén la praxis del nus (espíritu o energía del corazón), pues, que no dejemos de esforzarnos en instruir e instruirnos hasta que nos encontremos totalmente bajo de la providencia de Dios, escapando del juicio actual y del futuro.
  2. 95. El logos fue dado para que toda psique lógica disfrute de él de la misma manera que se ofrecen muchos y varios manjares. Por eso la psique siente el placer del logos de distintas maneras: tiene el logos científico como pedagogo para que vaya formando su carácter y su moral; el logos de la lectura como agua refrescante para suministrarla reposo y alimento; y el logos de la praxis como en tierra de verdes praderas para fortalecerla (Sal 22,2); el logos de la jaris (gracia, energía increada) como cáliz de vino selecto para embriagarla (Sal 22,5) y deleitarla con el inefable deleite como aceite que hace su rostro resplandeciente e hilarante.

Los quince capítulos sobre la hisijía y sobre los dos tropos, modos o métodos de la oración

  1. Existen dos tropos, métodos o modos de unión, o mejor dicho: dos maneras de experimentar “la oración del corazón o noerá” que el espíritu activa y opera en el corazón.

Con estos tropos, el nus se encuentra en el corazón antes de la oración adhiriéndose, uniéndose al Señor, (1Cor 6,17) (contacto consciente con la voz en el corazón con el nombre Señor Jesús…) según la escritura; y el segundo es cuando la energía de la oración se mueve progresivamente y sientes el fuego gozoso que atrae al nus ligándole con la invocación del Señor Jesús y le une a Él.

Porque aunque el espíritu opera en cada uno como le place (1Cor 12,11), tal como dice el Apóstol, a pesar de esto, a veces en algunos una forma precede a la otra, con los tropos, los modos a los que antes nos hemos referido.

Y otras veces la energía opera en el corazón, mientras se van reduciendo los pazos con la continua invocación de Jesús Cristo y reaparece el divino calor, “porque nuestro Dios es fuego abrasador”, que abrasa los pazos, dice la escritura (Heb 12,29 Deut 4,24).

A veces, el Espíritu atrae el nus hacía sí mismo, delimitándole en la profundidad de su corazón y le impide estar por ahí fuera con sus acostumbradas idas y venidas. Entonces ya no está conducido por los Asirios como preso, lejos de Jerusalén, sino que regresa admirablemente de Babilonia a Sión de forma que diga también lo que el Profeta dice: » Dios mío, a ti se te deben himnos en Sion y te ofreceremos nuestra promesa en Jerusalén (Sal 64,2)» y “Cuando el Señor devuelva los presos en Sión, se complacerá Jacob y se regocijará el Israel” (Sal 125,1 y 52,7).

Con estos nombres se sobreentiende el nus practico y el «zeoritikos«, contemplativo, quien con la ayuda de Dios en la práctica vence los pazos y con la zeoría divina-visión, contemplación ve a Dios, en la medida de lo posible para el hombre. Entonces el nus, como está llamado al rico banquete, disfruta con el divino goce y canta con salmos: “preparaste mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores enemigos; ungiste mi cabeza con aceite y tu cáliz me ha embriagado con bebida selecta muy deleitosa” (Sal 22,5).

Filocalía

Tomo 1: Evagrio sobre discernimiento de pazos y loyismí (V.16 pág. 82)

            San Nilo, Sobre oración (V.97 pág 22

Tomo 2: Sal 22, 2· 4 · 5 San Máximo el Confesor C.2 V.95,96,99 pág. 74,75 y 76

Tomo 3: Sal 22,5 Elías el Ekdikos, capítulos prácticos y contemplativos V. 41 pág. 47.

Tomo 4: Sal 22,5·6 San Nikita Stizatos  C.2 V.90 pág 105

Sal 22, 2 y 5 San Gregorio Sinaita 137 capítulos útiles V.95 pag 193 y 178 Sal 22,5 San Gregorio Sinaíta  V.1 pág 220

Traducido por Jristos Jrisoulas Dimoula y Elena Jrisoulas Lafuente licenciada en filología hispánica.

 

 

 

 

 

 

La Agapi Cristiana Ortodoxa

 

 

panagia 60

 

La Αγάπη agapi cristiana ortodoxa

A continuación aclararemos que es la Agapi, ya que los occidentales malinterpretan este término y lo confunden con la palabra “ágape” del latín tardío y esta del griego αγάπη (agapi), según el diccionario de la RAE; donde ésta ha sido traducida como “caridad” o “banquete”. Para demostrarlo, nos basaremos en el estudio realizado por la facultad de Teología de la Universidad Aristotélica de Salónica sobre el origen del término Agapi.

«Αγάπη (agapi) amor, cariño: La agapi cristiana en su faceta divina y como término teológico ortodoxo es la primera y superior energía increada de las energías de Dios. Se aproxima más a la misericordia increada y el perdón de Dios que enseñaba Cristo Dios. La agapi está vinculada y unida rigurosamente a la libertad y a la verdad. Cada una depende y se enlaza con la otra, sin esta simbiosis ninguna es auténtica.

Antiguo Testamento

La agapi en el Antiguo Testamento, generalmente deriva de la raíz hebraica hb que se refiere a personas y objetos en el sentido religioso y también mundano. Se relaciona con sentimientos naturales y con actos de satisfacción personal. Manifiesta el mundo interior del hombre y su hipóstasis (base substancial) erótica y amorosa. La agapi de Dios se refiere a la relación de Dios con su naturaleza divina que es energía increada. En la faceta mundana se refiere al amor y al cariño que se tiene a cualquier ser querido.

Generalmente en el Antiguo Testamento, sin profundizar demasiado, la agapi de los hombres hacia el Dios es evidente. Algunas veces está conectada con el temor (Deut 10,12), pero la mayoría de las veces contiene una especie de satisfacción interior que es el resultado de la búsqueda de Dios (por ejemplo, el caso de Abraham). Los que aman a Dios y confían en Él, encuentran la sanación y la salvación. Por eso, cumplen Sus mandamientos (Deut 10,12), lo adoran y avanzan “por todos los caminos de Él” (10,12). Esta agapi según algunos escritores del Antiguo Testamento, no es el resultado de una consideración exterior interesada, sino de una cuestión muy profunda del corazón del hombre (Jer 38,33).

Sin entrar en un desarrollo pormenorizado sobre el concepto de Dios Padre, podemos decir que en el Antiguo Testamento, en general, la agapi de Dios se asemeja a la del padre con el hijo: “a quien el Señor ama, le instruye, le educa y le azota, como el padre que quiere al hijo” (Prov 3,12).

Nuevo Testamento

Los autores del Nuevo Testamento, en su mayoría siguen preferentemente el término agapi y sus raíces. En el Nuevo Testamento el concepto de la agapi constituye el cimiento principal. Define la naturaleza de la energía increada de Dios, y a la vez es la base esencial de la ética cristiana, es la máxima expresión de la fe cristiana que culmina con la esperanza escatológica. En la enseñanza del Jesús histórico y en las capas más antiguas de la tradición evangélica, se identifica con el significado teológico primario y como virtud suprema (Libro “Fuente de Sabios”). Paralelamente, en el “Corpus Paulinum” se califica como el elemento principal que compone la base y la culminación de la teología; mientras que en la escritura de San Juan que cronológicamente es posterior, la agapi increada la define como la base de la enseñanza dogmática.

  1. Empezando de las secciones más antiguas de la tradición evangélica, en la “Fuente de Sabios” alrededor del 50 d. C encontramos el significado de la agapi en las palabras de Jesús Cristo como “nuevo mandamiento” y también como el camino exclusivo y absoluto de la sanación y la salvación. La agapi increada de Dios se extiende incluso a los enemigos, tal y como se describe en la “regla de oro” y es considerada como compromiso absoluto: «Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian… (Lc 6,27-36) y,…al contrario, vosotros amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada a cambio… (Mt 5,39-45). Αγαπάτε τους εχθρούς σας, ευεργετείτε όσους σας μισούν, δίνετε ευχές σ’ όσους σας δίνουν κατάρες, προσεύχεστε γι’ αυτούς που σας κακομεταχειρίζονται… Αντίθετα, εσείς ν’ αγαπάτε τους εχθρούς σας, να κάνετε το καλό και να δανείζετε, χωρίς να περιμένετε να πάρετε πίσω τίποτε» (Λκ 6:27 -36=Mτ 5:39-48).

La segunda parte de esta percepción se especifica en el Evangelio de san Mateo, donde se señala con mayor claridad el carácter social, revolucionario y radical: «Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y al mamonás (dios dinero o las riquezas materiales) (Mt 6,24). Οὐδείς δύναται δυσὶ κυρίοις δουλεύειν· γὰρ τὸν ἕνα μισήσει καὶ τὸν ἕτερον ἀγαπήσειοὐ δύνασθε Θεῷ δουλεύειν καὶ μαμωνᾷ» (Μτ 6:24).

  1. En San Pablo: Si en los indiscutibles logos auténticos de Jesús Cristo de la tradición evangélica más antigua se encuentra el imperativo moral más revolucionario y radical, en las epístolas del Apóstol Pablo la agapi cristiana aparece con un significado teológico más profundo. Pablo no sólo siente la agapi increada de Cristo Dios, sino que toda su vida está basada en la agapi a Él, hasta el punto de que clama: «Con Cristo estoy conjuntamente crucificado, y ya no vivo en mí, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gal 2,20)… δὲ νῦν ζῶ ἐν σαρκί, ἐν πίστει ζῶ τῇ τοῦ υἱοῦ τοῦ Θεοῦ τοῦ ἀγαπήσαντός με καὶ παραδόντος ἑαυτὸν ὑπὲρ ἐμοῦ» (Γαλ 2:20). Esto es tan importante para Pablo que el Dios es definido como « el Dios de la agapi increada… ὁ Θεὸς τῆς ἀγάπης» (2Cor 13,11), algo que más tarde por San Juan será personificado con: «el Dios agapi es… ὁ Θεὸς ἀγάπη ἐστίν» (1Jn 4,8). La agapi de Pablo circula desde nuestra agapi a Dios y de esta a la agapi de Cristo hacia nosotros, y de allí a la certeza de la agapi de Dios “en Cristo”. El Dios ha mandado a Su hijo a la Cruz por agapi: «El Dios muestra su agapi hacia nosotros, porque aún siendo pecadores, Cristo murió por nosotros (Rom 5,8)…συνίστησι δὲ τὴν ἑαυτοῦ ἀγάπην εἰς ἡμᾶς Θεός, ὅτι ἔτι ἁμαρτωλῶν ὄντων ἡμῶν Χριστὸς ὑπὲρ ἡμῶν ἀπέθανε», llama a sus elegidos por agapi, y «porque la agapi como energía increada de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado (Rom 5,5)…ἠ ἀγάπη τοῦ Θεοῦ ἐκκέχυται ἐν ταῖς καρδίαις ἡμῶν». Esto exactamente le obligó a clamar que nadie, «ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar de la agapi de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro… (Rom 8,39) χωρίσαι ἀπὸ τῆς ἀγάπης τοῦ Θεοῦ τῆς ἐν Χριστῷ ᾿Ιησοῦ τῷ Κυρίῳ ἡμῶν» (Ρωμ 8:39).

Normalmente, la agapi increada aparece al principio del catálogo de los frutos del Espíritu Santo (Gal 5,22) y también en otros catálogos sobre las virtudes (2Cor, 6,6/ Ef 4,2/ 4,32 y 5,2/ Col 3,2/ 2Ped 1,7). Sin embargo, el llamado “himno de la agapi” de san Pablo en su primera epístola a los Corintios, es el elogio más grande que encontramos en la literatura cristiana sobre la agapi. De todos modos, el énfasis de Pablo se halla en la dimensión eclesiástica. Para la comunidad cristiana este elemento es esencial: la agapi. Además, si en los casos del Antiguo Testamento fue la Ley la que condujo Abraham, Jacobo, Job y los Macabeos en praxis o actos de suprema fe, en el apóstol Pablo el nuevo elemento de la compresión de la agapi increada está implícita en la cristología, pero también con su perspectiva escatológica (1Cor 13,13). Un estudio más profundo sobre la escritura Paulina certifica que la esencia de la enseñanza de Pablo sobre la agapi increada está presente también con diferentes expresiones: «…nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos; nos difaman y rogamos…(1Cor 4,18); con «agapi sin hipocresíaἀγάπη ἀνυπόκριτος» (Rom 12,9) , «así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber…» (Rom 12,20), por supuesto con recordatorio cristológico: «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida» (Rom 5,10).

  1. En los escritos de San Juan Evangelista encontramos que las obras que son atribuidas al “discípulo de la agapi”, San Juan revela sin duda alguna más profundidad hacia la teología de la agapi. La utilización del término en relación con los demás escritos es mucho más rica en el Nuevo Testamento. El verbo ἀγαπᾶν (agapán,) amar en el cuarto Evangelio el de Juan, se encuentra 35 veces y 28 veces en la 1ª Epístola de Juan y el sustantivo ἀγάπη (agapi) 7 y 18 veces correspondientemente, mientras que encontramos también la palabra ἀγαπητός (agapitós), amado, 6 veces en la epístola y el verbo φιλεῖν (filín, amar como amigo, que es sinónimo de amar) 13 veces en el Evangelio. El pasaje clásico de San Juan: «16 Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna οὕτω γὰρ ἠγάπησεν ὁ Θεὸς τὸν κόσμον, ὥστε τὸν υἱὸν αὐτοῦ τὸν μονογενῆ ἔδωκεν, ἵνα πᾶς ὁ πιστεύων εἰς αὐτὸν μὴ ἀπόληται, ἀλλ᾿ ἔχῃ ζωὴν αἰώνιον (3:16), está acompañado por «el padre ama al hijo …ὁ πατὴρ ἀγαπᾷ τὸν υἱὸν(3,35) » y se culmina con la “oración sacerdotal”, donde el Jesús ora “para que todos sean uno” (17,21), los que creerán a Sus discípulos con la unidad y la concordia de la Iglesia: «para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado…γινώσκῃ ὁ κόσμος ὅτι σύ με ἀπέστειλας καὶ ἠγάπησας αὐτοὺς καθὼς ἐμὲ ἠγάπησας» (17:23). Es tan impresionante la oración de Jesús, que uno es conducido a la conclusión de que la misión de la Iglesia y su unidad constituyen una unidad inseparable, y que las divisiones y cismas impiden la revelación y el descubrimiento de la agapi increada de Dios para todo lo creado. Todo esto nos conduce a la conclusión de que el principal objetivo del escritor es poner en relieve la agapi como el más importante de los ingredientes de la vida en comunidad cristiana.

La agapi increada en las escrituras de San Juan es definida como “mandamiento nuevo” y como fiabilidad del logos y del kerigma de Jesús Cristo. «Si me amáis guardad, aplicad y cumplid mis mandamientos… El que cumple mis mandamientos y los tiene interiorizados, ése es el que me ama … El que me ama, aplicará y cumplirá la enseñanza de mi logos, y mi Padre lo amará y vendremos a él y en él nos alojaremos permanentemente (metamorfoseando, convirtiendo su corazón en templo vivificado del Dios vivo) …᾿Εὰν ἀγαπᾶτέ με, τὰς ἐντολὰς τὰς ἐμὰς τηρήσατε….ἔχων τὰς ἐντολάς μου καὶ τηρῶν αὐτάς, ἐκεῖνός ἐστιν ἀγαπῶν με…ἐάν τις ἀγαπᾷ με, τὸν λόγον μου τηρήσει, καὶ πατήρ μου ἀγαπήσει αὐτόν» (Jn 14,15-23 y 15,10). No sería una exageración si sostuviéramos que en las escrituras de San Juan, en general, la Ley se concreta sólo en la agapi: «Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amadoαὕτη ἐστὶν ἐντολὴ ἐμή, ἵνα ἀγαπᾶτε ἀλλήλους» (15,12), y por esto se dirige a sus discípulos como «vosotros sois mis amigos… ὑμεῖς φίλοι μού ἐστε». El concepto de la agapi se desarrolla aún más en la 1ª Epístola y en la última sección de ella se exhorta a los fieles: «amémonos los unos a los otros, porque la agapi amor energía increada procede de Dios… ἀγαπῶμεν ἀλλήλους, ὅτι ἀγάπη ἐκ τοῦ Θεοῦ ἐστι» (1Jn 4:7). La fuente de la agapi es el mismo Dios y por esta razón se reduce a que «cada persona que ama y tiene en su vida como guía la agapi, ha nacido de Dios y se encuentra en relación cordial con Él y Le conoce más aúnπᾶς ἀγαπῶν ἐκ τοῦ Θεοῦ γεγέννηται καὶ γινώσκει τὸν Θεόν» (1Jn 4,7). San Juan, de una manera muy atrevida concluye que por su naturaleza «el Dios es agapi… ὁ Θεὸς ἀγάπη ἐστίν» (1Jn 4,8). Pero esta definición original y sutil sobre el Dios, no es referida a la increada οὐσία (usía, esencia, substancia) sino a la energía increada y a la ética. Por eso «también nosotros debemos y estamos obligados amarnos unos a otros… καὶ ἡμεῖς ὀφείλομεν ἀλλήλους ἀγαπᾶν» (1Jn 4,11).

En conclusión, el cristianismo primitivo, tal y como lo revelan por lo menos los testimonios de los textos canónicos del Nuevo Testamento, continúan dando prioridad al mandamiento de la agapi que encontramos ya en la Biblia hebraica. Es característico del mundo greco-romano que no se encuentre en ninguna comunidad que la agapi juegue un papel esencial y primordial como en el cristianismo primitivo. Desde las capas más antiguas de la literatura cristiana se revela que la venida de la Realeza increada de Dios, a la persona de Jesús Cristo, constituía una señal clarísima de la energía increada agapi de Dios hacia todos los hombres y hacia toda la creación creada.

Debemos pues, prestar atención al verdadero significado liberador y redentor de la agapi para entender correctamente la primera comunidad cristiana, que fue la primera en vivir y transmitir el mensaje de la agapi increada al mundo.»

  • Texto original de Pedro Vasiliadis, Dr. de la facultad de Teología de la Universidad Aristotélica de Salónica: está dedicado a todos los estudiantes, tanto como a los Ortodoxos helenos como a los extranjeros, a los que se dedican a la ciencia divina de la teología.
  • Traducción y adaptación de xX.jJ (traductor) y E.J.L (Licenciada en Filología Hispánica)

 

La única salida del Papismo a sus impasses

img_2159_887952913e8697928a97a984de154632

  Santa Metrópilis del Pireo 7-1-2016

No son pocas las veces que salen a la luz los escándalos económicos del Vaticano. Para nosotros el papismo una vez separado de la una e indivisible Iglesia de Cristo, en el siglo 11º, dejó de ser Iglesia y se transformó en un estado secular poderosísimo. Los bárbaros Francos, una vez que derrocaron el imperio romano occidental y se apoderaron definitivamente del respetuoso Patriarcado Ortodoxo de Occidente, en el año 1009, el ministerio o servicio espiritual lo mutaron y cambiaron a estado secular mundano, reconstruyendo el imperio antiguo pagano de antes del cristianismo con centro el ocupado Patriarcado de Occidente. ¡Desde entonces el papismo dejó ya de ser una divina institución espiritual, sino que se convirtió en un organismo mundano que ejerce su poder político, mundano y religioso en la persona del líder absoluto, el Papa! ¡Además es conocida la larga lucha de los papas para consolidar la llamada “investidura” del poder de ellos, hasta que finalmente subyugaron todo el poder de Occidente y se convirtieron Señores de señores y Reyes de reyes!

El contemporáneo estado papista, fruto del increíble intercambio (Concordato), con su estado fascista del dictador Musolini, el 1929, contiene todos los elementos de un estado organizado con líder fijo y absoluto el papa, con primer ministro, ministros y ejército, con cuerpo diplomático y misiones diplomáticas, con servicios financieros como una empresa multinacional y bancos. A través de estos “santos” Bancos los últimos años salieron a la luz pública grandes escándalos.

La publicación reciente del periódico “CAPITAL” (12-12-2015), habla sobre un escándalo de este tipo, con el título: ”Supervisores y auditores Americanos en el santuario abismal del Vaticano”, como reedición del prestigioso organismo periodístico Bloomberg – Businessweek. Lo hemos considerado como un deber nuestro comentar el interesante informe, porque esto asevera y certifica una vez más nuestra posición firme de que el Papismo no es Iglesia, ni puede serlo, según nuestra eclesiología Ortodoxa, sino que es un organismo mundano con máscara religiosa.

Comienza el informe afirmando que: ”dos años y medio después de la entronización del papa Francisco, quien se mostró decidido a luchar contra la corrupción, el Vaticano encuentra un esqueleto económico y financiero más en sus armarios”. Se refiere a dos libros que recientemente revelan la corrupción papal a nivel económico, junto con otras cosas se refieren a un billón y medio de dólares que “los auditores habían localizado escondidos en cuentas ocultas y la utilización de los pobres para que sean cubiertos “los agujeros” del presupuesto de la iglesia. La Santa Sede presentaba un déficit de 25,6 millones de euros en el año 2014.

A continuación revela que el papa Francisco ordenó un inventario de los bienes del Vaticano, los cuales nadie sabe cuántos y quiénes son, de acuerdo con el comunicado del Danny Casey que es la mano derecha del cardenal G. Pell. De hecho éste último manifestó que: “No es nuestro propio dinero. Los accionistas son el 1,2 billones de fieles de los que servimos”. Con el fin de “arrojar luz” en las profundidades oscuras de los “fondos sagrados”, el señor Francisco encargó a “una empresa consultora de normativa de cumplimiento de Washington”, para ayudar a identificar las transacciones sospechosas y las cuentas corrientes que puede ser que se haya utilizado para el lavado de dinero negro y otras actividades similares”. Según el economista maltés J. Zahra jefe de esta empresa auditora, los auditores encontraron diferencias en los inventarios que indicaban robo o fraude en algunas tiendas del Vaticano, junto también con facturas de comercio de revenda de tabaco y gasolina libres de impuestos, los cuales estaban destinados para el personal y los habitantes del Vaticano.

Es obvio que el Papa Francisco quien pretende presentar el papismo contemporáneo como supuestamente “algo distinto” del pasado, intenta limpiar de la “Santa Sede” el “estiércol de Augías”* que se ha acumulado durante mil años. Pero no tiene la fuerza de hacer la “catarsis” mediante el sacerdocio papal, ya que se encuentra sumergido en la corrupción y por eso llama a una empresa privada mundana para encontrar y esclarecer los pecados económicos de su “santo” estado. ¡El mismo en una afirmación pública calificó la “Curia”, es decir, los príncipes de la iglesia romanocatólica” y sus colabores, como corruptos, los cuales sólo buscan vanagloria y dinero!

*El estiércol de Augías era el estiércol que se había reunido en grandes establos del rey Augías de Elis con 3.000 bueyes, que no había limpiado durante muchos años (se dice unos 30 años). La limpieza de estos establos de todo el estiércol en un día fue el quinto reto de Hércules.

Creemos que este tipo de noticias y publicaciones, permitidme decirlo, que no nos complacen, sino que nos entristecen profundamente, y revelan la profundidad de la caída y degeneración del Papismo. Y esto es el resultado de su desnudamiento de la Divina Jaris (gracia, energía increada), la Cual abandona a los que obstinadamente persisten en la herejía. La corrupción económica del Papismo es parte de su postración y decaimiento general que se debe a su secesión y separación de la una e indivisible Iglesia de Cristo y la acumulación de decenas de engaños y cacodoxías en la “teología” del papismo. La ausencia de la Divina Jaris (gracia, energía increada) en personas y grupos de personas conlleva a consecuencias graves para ellos, porque se les niega y se les priva la iluminación divina para llevar con temor a Dios y con un alto sentido de responsabilidad la voluntad de Dios. ¡Cualquiera de los delitos económicos en combinación con los casos de pederastia y violencia del Papismo manifiestan ampliamente la ausencia de la Jaris y las bendiciones de Dios y la plena ausencia de “sentido de iglesia” del Vaticano! ¡Lo más trágico es el hecho que mientras continuamente salen a la luz pública más escándalos similares, los teatreros del Ecumenismo como si no hubiese pasado nada corren febrilmente para “la unión de las iglesias”!

 Para terminar, queremos subrayar por enésima vez que la única salida del Papismo de sus terribles callejones sin salida es su metania (aceptación, confesión y arrepentimiento) en praxis y verdad de sus crímenes diacrónicos contra la humanidad durante los últimos mil años y su retorno a la Iglesia de Cristo, a la Ortodoxia de donde se marchó y que nunca debería haberse marchado. Por muchos intentos y esfuerzos que haga el súper-parlanchín y súper-charlatán señor Francisco y por muchas auditorías que haga para divulgar los escándalos de su estado, no podrá conseguir la deseada catarsis. La catarsis la hará la Jaris catártica (energía increada sanadora y purificadora) del Espíritu Santo, la que regenerará la muerta espiritualmente “iglesia romanocatólica) y la convertirá otra vez banco o caja donadora de la divina Jaris (energía increada) y sirviente de la sotiría (redención, sanación y salvación) de los fieles. Deseamos y oramos para este posible acontecimiento, aunque parece ser un “sueño imposible”.

Oficina contra las herejías de la Santa Metrópolis del Pireo, 7-1-2016

Traducción de xX.Jj

La sencillez en Cristo y la fantasía

 

Ihsous_Xristos_paidia_3104

 

Por Yérontas Atanasio Mitilineos

“En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en la realeza increada de los cielos” (Mt 18,3). Es decir, no obtendréis ni gozaréis la jaris (gracia, energía increada) o doxa gloria increada o el paraíso.

(Por el traductor: Amigos míos, uno escaneándose a través de los Santos Padres y especialmente en este pequeño texto, puede percibir y entender el “porqué” el término “reino” que no existe en ninguna de las Escrituras originales, es una palabra que crea confusión y error de percepción y hay que utilizar el término “Realeza increada o reinado de la Realeza increada. Los ortodoxos Cristianos hispanohablantes así me lo han confirmado con su experiencia y ascesis”.

Dios es el bien infinito, y lo afirmo: “bien infinito”; increado, bondad y belleza divina. Y además, tiene gnosis, es decir: conocimiento del mal sólo teórico y no práctico. El hombre adquiere ésta gnosis sólo transgrediendo el mandamiento del mal. De hecho, el fruto del paraíso de por si no tenía nada de bien ni de mal, pero fue la desobediencia la que proporcionó al hombre adquirir la experiencia del conocimiento de lo bueno y de lo malo, y como resultado de esto: el mal de la muerte. Así los primeros en ser creados fueron los que probaron la experiencia del mal, puesto que sólo conocían la experiencia del bien.

No obstante, al entrar la experiencia del mal inmediatamente se expulsó y se marchó un elemento muy importante: la sencillez, la sencillez en Cristo (término teológico); este es un tema de gran envergadura. Porque desgraciadamente el hombre no volverá a adquirir ésta sencillez con mucha facilidad. Creo que la sencillez en Cristo es el eje y el resultado de todas las virtudes en altísimo grado. Permitidme decir que, si el discernimiento es superior a la agapi (amor desinteresado), es porque la virtud regula la agapi, y si la agapi, la fe y la esperanza son consideradas como las mayores virtudes, permitidme decir que por encima de todas estas está la sencillez en Cristo. Es imposible adquirir esta sencillez en Cristo sino se tiene la agapi, la fe, la esperanza y el discernimiento a través de la humildad divina como fuente de todas las virtudes.

Si se pierde la sencillez en Cristo, automáticamente se pierden todas las virtudes. Si queremos retomarla, entonces debemos luchar con mucho esfuerzo y anhelo sobre todo el conjunto de virtudes; y con todo y eso no podríamos retomarla y conservarla como era antes de perderla.

Pero, ¿qué es la sencillez? Los santos Padres de nuestra Iglesia nos cuentan lo siguiente: En primer lugar, ¿qué no es sencillez en Cristo? El hombre contemporáneo mundano llama sencillo a lo que no es complicado ni complejo en su vida, pero por ejemplo, pensemos en lo que entendemos por comer o vestir “sencillo”. Sencillez es la cualidad de sencillo (que no tiene composición, carece de ostentación o no ofrece dificultad). Este adjetivo puede aplicarse a las personas o a los objetos. Una cosa sencilla puede ser aquella que no tiene artificio ni gran elaboración.

Ahora escuchemos el significado de sencillez según la Santa Escritura: es a lo que llamamos nus sencillo, (espíritu del corazón y mente unidos), es una virtud difícil de adquirir. Cuentan San Isaac el Sirio y otros santos Padres, que cuando veamos una forma o figura se debe percibir tal y como es, sin añadir ni restar fantasía al mismo.

Según san Nicodemo el Aghiorita en su libro “Manual de consejos” comenta: la fantasía es un estado o situación post caída. La fantasía con el recuerdo son un sentido común interior, donde el que imagina y recuerda claramente todas las cosas que nuestros cinco sentidos externos les ha dado tiempo percibir y presentir”. El hombre tenía sólo nus (espíritu y mente unidos) sin fantasía y adquirió esta fantasía después de la caída, y esto no es fácil de explicar, porque precisamente la fantasía está tan ligada al nus (espíritu) y a la mente del hombre, que no hay forma de concebir al hombre sin ella.

¿Qué es la fantasía? El grueso de la fantasía es mayor que el del nus (espíritu del corazón de la psique), pero, sin embargo, es más sutil que la percepción de los sentidos. Ésta se encuentra y se mueve entre el nus y los sentidos. Por ejemplo, vemos un objeto y esto que observamos no puede ser filtrado directamente por el nus sino que pasa por el almacén “fantasía”.

La fantasía se nutre de los sentidos y a su vez del nus, y según su percepción manipula a la vista añadiendo o restando. A menudo pensamos que esto proviene del nus porque carecemos de discernimiento entre el nus (espíritu del corazón) y la fantasía.*

*Añadido de san Máximo el Confesor: “La fuerza perceptual debemos atribuirla a la psique y al nus. Lo fantasioso, pues, debemos someterlo a la parte perceptiva de la psique. La fuerza imaginativa o fantasiosa se divide en tres partes. La primera parte representa las percepciones en relación con las cosas que hacen sensible a la percepción. La segunda parte es donde permanecen las cosas de las imágenes después de la percepción y que son recreadas sin que estén basadas en algo y que especialmente la llamamos fantasía. Y la tercera parte es donde se sitúa lo que percibimos con la fantasía, el placer o la tristeza, pena o dolor. Y en relación con el Dios, como hemos dicho, no tiene lugar ninguna fantasía, porque en general Dios lo transciende todo, está por encima de todas las cosas y conceptos”.

(Ver también sobre la fantasía: “La Fantasía – Instrucción terapéutica ” por Ieroteo Vlajos, y “La guerra invisible – Cap. 25 Cómo debemos corregir nuestra la fantasía y nuestro recuerdo”, por san Nicodemo el Aghiorita).

Según la percepción mundana nus y fantasía se identifican, pero según la percepción cristiana ortodoxa no se identifican sino que la fantasía actúa como intrusa, es decir, es como una concha que se pega al barco del nus y que viaja con el arrastrándola y transportándola. Así es como el nus transporta a la fantasía vaya donde vaya, y por ende la fantasía actúa como intrusa.

El Cristo que es el Nuevo Adán, tal y como fue Adán antes de la caída, carecía de fantasía, tenía sólo nus (espíritu unido con la mente en uno).

Por lo tanto, la capacidad que tiene la fantasía de añadir, restar y deformar se considera propia de los “hombres intelectuales” asimismo como la producción de la poesía, de la pintura etc. La fantasía es un sentido psíquico que sin ella el hombre no es capaz de crear.

La sencillez en Cristo significa ver los objetos o las personas sin cambiar el concepto y la forma o figura de ellos, que los veas tal y como son. Esta sencillez sólo la tienen los niños. Por eso el Cristo dijo: “si nos os convertís en niños no entraréis en el reinado de la realeza increada” y no gozareis de la jaris y la doxa (gloria, energía y luz increadas). Sobre esta sencillez nos habló nuestro Señor y la buscó en los hombres, pero no la encontró, y sólo la encontró en los niños que no tienen malicia, y nos advirtió de que si no la poseemos en esta vida no seremos aceptados en el reinado de Su realeza increada.

Pero diríamos, Señor mío, por qué has puesto de ejemplo a los niños y dijiste: “si nos os convertís en niños no entraréis en el reinado de la realeza increada” y no gozareis de la jaris y la doxa divina.

Amigos míos, el Señor habla sobre los niños para ejemplificar el elemento de la sencillez. Cuando un niño ve una figura o forma y le dices: ¿qué forma o figura es esto o qué cosa es esta? Te responderá: es tal cosa y nada más. Su mente nunca podrá distorsionar y deformar. Por tanto, este es el nus en Cristo (mente y espíritu unidos), la sencillez en Cristo, el sencillo y sincero nus en Cristo al que nos referimos.

Ahora os pregunto: si nuestra mente con la fantasía ha adquirido malicia, decidme, ¿podemos retornar a la primera percepción o posición de la sencillez, por mucho que hagamos y vayamos a confesarnos, comulgar etc.? Explicadme si esto es fácil o difícil. ¡Amigos míos, es terriblemente difícil! Por esta razón no es una sagacidad, como dicen algunos, sino que algunas cosas mejor no probarlas para conocerlas.

Sería una bendición si no hubiéramos adquirido nunca experiencia del mal y tuviéramos sólo experiencia teórica de ésta, así podríamos protegernos. Por eso vemos hombres que han vivido en el pecado y puede ser que se conviertan, se arrepientan y lleguen a hacerse santos, sin embargo, ya están fatigados, perturbados y torturados de estas situaciones anteriores. Estos ya han perdido esa sencillez, la del nus (espíritu y mente unidos al corazón).

Supongo que habréis entendido qué es la sencillez. Adán desde el momento que desobedeció el mandamiento de Dios, ha perdido esta cualidad o coyuntura que es la sencillez en Cristo.

Los Santos Padres dicen que el diablo se mueve en el espacio de la fantasía, Dios se mueve en el espacio del nus; por esta razón vemos muchas veces que cuando el diablo quiere engañar a una persona, se mueve en el espacio de la fantasía, porque sólo allí se puede mover y hacer que vea sueños, visiones y cosas extrañas que son del diablo. La fantasía es el puente entre el hombre y los demonios, a través de ella se introducen los demonios y molestan al ser humano. Así que debéis saberlo, el diablo siempre se mueve entre el espacio de la fantasía, al que manipula y explota salvajemente.

Y una cosa más es que, en el espacio de la fantasía tenemos que hacer el mayor combate de nuestra vida. Porque allí va el diablo para engañarnos desde el principio, y desde allí bajarán las energías al corazón. El deseo y la ilusión no son parte de la fantasía, sino que son fruto de la fantasía. El deseo entra y yace en el corazón. Por consiguiente, si quisiéramos hacer la guerra contra el mal, en principio no lo combatiremos en el espacio del corazón, sino que debemos hacerlo en el espacio de la mente para no dejar que la fantasía con su pensamiento nos baje al corazón. Y es allí donde haremos la guerra dura contra el diablo, sus proyecciones y sus ficciones.

El Santo Padre Paísios el Aghiorita en una de sus cartas llama a la fantasía “la televisión del diablo”. El hombre con la fantasía es como si viera la televisión, y sus proyecciones son del diablo.

El que quiera adquirir la sencillez en Cristo que empiece a desarraigar rápida y audazmente la serpiente de la fantasía, el maldito egoísmo y todo su sistema de posesión, la egolatría y la penumbra de la mala astucia y sus similares, y que abrace la fe absoluta en Dios. Él a su vez se ocupará de nosotros y nos regalará también la fuerza para vencer la hipocresía, los complejos sociales, los problemas de imagen y autoridad y todas estas devastadoras maldades y vicios que diariamente nos amenazan.

El primer arma contra el diablo es la humildad y con ella no seremos engañados. Humildad es aceptar inmediatamente que todas estas cosas no provienen de Dios y que yo aún no soy digno de ver cosas divinas. Se debe estar en alerta y prontitud, cada vez que veamos algo inmediatamente cambiemos de pensamiento. Como arma invencible debemos utilizar la oración del corazón o de Jesús, contacto consciente con Dios en esta oración: “Jesús Cristo, Señor, eléisonme, compadécete de mí o ten misericordia, ayúdame, sáname…”. Con el movimiento cíclico de esta oración (ver sobre “Movimiento cíclico de la psique”, por san Dionisio el Areopagita, y “Cuando lo unificado del nus se hace trinitario permaneciendo uno”, por san Gregorio Palamás, en logosortodoxo.es/ estos textos los tenemos traducidos al español).

Todas estas son las armas que tenemos para combatir al diablo y a la fantasía, y así venceremos con la ayuda de la jaris (gracia, energía increada) de Dios Trinitario.

Mateo 18

1En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reinado de la realeza increada de los cielos?

2Y Él, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo:

3 Amín, amín, de verdad en verdad, de cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el realeza increada de los cielos.
4Así pues, cualquiera que se humille y se convierte moderado y humilde como este niño, ése es el mayor en el reinado de la realeza increada de los cielos.

5Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.

Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.

!Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero !ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!

Mateo 19:14

Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reinado de la realeza increada de los cielos.

Marcos 10:15

Amín, amín, de verdad en verdad os digo: el que no reciba el reinado de la realeza increada de Dios como un niño, no entrará en él.

Lucas 18:17

Amín, amín, de verdad en verdad os digo: el que no recibe el reinado de la realeza increada de Dios como un niño, no entrará en él.

Adaptación y traducción al español de la homilía 26 “Τί ἦταν τό Δένδρον τοῦ Καλοῦ καί τοῦ Κακοῦ καί τί εἶναι ἡ ἐν Χριστῷ ἁπλότητα” Discurso original: (http://www.arnion.gr/mp3/omilies/p_athanasios/apanthseis_aporivn/apanthseis_aporivn_026.mp3)

Traducido y adaptado por: Jristos Jrisoulas y Elena Jrisoulas Lafuente (Licenciada en filología hispana),

 

  1. Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos, el nombre Reino (βασίλειο vasilio) no está en ninguno de los textos originales Helénicos del Nuevo Testamento.

Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original. Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Χριστός (Jristós) Cristo, en la que domina, en vez de odio el amor; en vez de la oscuridad, tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Presencia venida de Cristo. La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal “la realeza de los cielos está dentro, en vuestro interior” (Luc 17,21), como en la vida social “que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10). La realeza de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, “los hijos de la realeza” (Mt. 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia.

Realeza de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde ahora como en el noviazgo, en cambio entonces la viviremos como en la boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado.

La realeza increada es sinónima con la Doxa (gloria, luz increada) y la Jaris (gracia, energía increada).

San Máximo el Confesor en la Filocalía nos dice que: «la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su increada energía Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre.

  1. La realeza increada de Dios se encuentra como energía increada en todos los que creen pero se energiza o activa en aquellos que voluntariamente han expulsado la vida natural de su psique-alma y del cuerpo y han adquirido sólo la vida del Espíritu y pueden decir: “ya no vivo yo, pues es Cristo el que vive en mi interior” (Gal 2,20).
  2. Algunos dicen que la realeza increada de los cielos es la vida de los dignos y los merecedores en los cielos. Otros dicen que es semejante con la situación de los ángeles de los salvados. Otros dicen que es la forma de la belleza divina de aquellos que se han revestido la imagen celestial (1Cor 15,49). Creo que estas tres opiniones todas coinciden. Porque en todos según la calidad y la cantidad de la virtud de la justicia se concede la jaris (energía increada) futura».

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” 

Traducido y adaptado por: Jristos Jrisoulas y Elena Jrisoulas Lafuente (Licenciada en filología hispana)

San Nicodemo Aghiorita – La comunión Espiritual y mental

nikodhmos5

repasado 25-03-2024

Capítulo B. 4 La Comunión Espiritual y mental, es decir, como se comulga y se conecta con el nus espiritualmente y mentalmente con el Cristo.

Extracto de La guerra invisible, de san Nicodemo el Aghiorita. SEGUNDA PARTE https://logosortodoxo.es/la-guerra-invisible-san-nicodemo-el-aghiorita/

Kοινωνία (kinonía) comunión, conexión y unión con Cristo y de la energía increada de Dios Trinitario.

Nus espíritu y energía perceptiva del corazón psicosomático de la psique-alma, (siendo corazón esencia, nus energía, percepción interior y atención y psique naturaleza espiritual humana que contiene el nus (corazón) y el logos).

 

Aunque no podemos recibir a nuestro Señor más que una vez al día de manera mistérica o sacramental, sin embargo, podemos estar recibiendo su presencia espiritual e intelectualmente en cada hora y cada momento, a través de la práctica de todas las virtudes, la aplicación de los logos (mandamientos) y especialmente con la divina oración, en particular, la oración monologa del corazón cordial o de Jesús99.

  1. Todas las demás virtudes, aunque tengan alguna semejanza con Dios, hacen que el hombre virtuoso capaz de unirse con Dios, pero no lo unen realmente. Sin embargo, la oración Noerá o del Corazón o de Jesús posee la fuerza y energía para unir al hombre con Dios (ver también en el capítulo 45). En cierto sentido, todas las demás virtudes son como instrumentos que enderezan y ajustan las dos tablas, mientras que la oración se asemeja al pegamento que une las dos tablas enderezadas. Por eso, San Gregorio Palamás, el gran obispo de Salónica, afirmó que «la fuerza de la oración realiza, oficia la elevación y unión del hombre con Dios, porque es un lazo entre las criaturas lógicas con el Creador» (Filocalía https://logosortodoxo.es/category/filocalia/).

Puesto que también el Señor está oculto dentro de sus santos mandamientos y logos, y quienquiera que realice una virtud o logos, mandamiento, lo recibe inmediatamente en el interior de su psique-alma, y al Señor que está escondido en ellos, quien prometió que habitará junto con su Padre en el interior de aquel que aplicará y guardará sus logos (mandamientos), diciendo: «El que me ama, aplicará y cumplirá la enseñanza de mi logos, y mi Padre lo amará y vendremos a él y en él nos alojaremos permanentemente, metamorfoseando, convirtiendo su corazón y su cuerpo en templo vivificado del Dios vivo» (Jn 14,23) 100.

100 De este versículo san Máximo el Confesor concluye que quien trabaja y aplica los logos (mandamientos) del Señor, no recibe solo al Señor en su psique-alma, sino que junto con Él al Padre que está junto e inseparable del Espíritu Santo. Recibe en su interior toda la Santa Trinidad y se convierte en su casa (Filocalía centuria 2) https://logosortodoxo.es/filocalia/san-maximo-el-confesor-filocalia-4-centurias-sobre-la-agapi/..

Esta κοινωνία kinonía (comunión, conexión y unión) no puede ser quitada o desconectada de nosotros por ninguna criatura o creación, sino sólo por nuestra indiferencia o cualquier otro error nuestro. Y algunas veces esta Comunión es tan fructífera y tan agradable a Dios, que supera cualquier otra comunión mistérica que otros puedan experimentar. Por lo tanto, cada vez que estás bien dispuesto y preparado para una κοινωνία (kinonía) Comunión similar, encontrarás al Hijo de Dios dispuesto y listo para alimentarte espiritualmente con sus propias manos.

Por tanto, para prepararte para esta comunión con el nus (espíritu de la psique), haz lo siguiente: Gira y dirige tu mente y tu nus con su atención hacia Dios y, mirando con una ojeada rápida por un lado tus pecados y desde otro lado a Dios, apenándote por el perjuicio y daño que le has causado, y con toda humildad y fe, ruega que venga a tu humilde psique-alma para “psicoterapiarla”, sanarla y fortalecerla contra los enemigos.

O cuando tratas de ejercitarte y fortalecerte por superar algún deseo o para realizar alguna nueva praxis de virtud o para aplicar y guardar algún logos (mandamiento), hazlo todo con el propósito de preparar tu corazón para el Dios, quien siempre te lo está pidiendo. Luego dirige tu atención hacia Él e invócale con gran deseo y anhelo para que venga con su jaris (gracia, energía increada) para psicoterapiarte, sanarte y liberarte de los enemigos, de modo que solo Él tenga tu corazón en su poder.

O acordándote de las oraciones de la κοινωνία comunión de los misterios mencionados anteriormente, con un corazón ardiente, di: “Cuándo, Señor mío, te recibiré de nuevo, cuándo, cuándo etc…” Y si deseas tener una comunión espiritual aún mejor y más efectiva, prepárate desde la noche anterior, dedicando tus esfuerzos físicos y la práctica de virtudes a este propósito, es decir, para recibir espiritualmente tu Señor. Y por la mañana, cuando amanezca, ¡piensa qué bien! ¡Qué felicidad y riqueza! ¡Qué bienaventuranza y dicha hay en la psique aquella que dignamente participa y comulga mistéricamente el santísimo Misterio de la divina Comunión o Efjaristía! Porque a través de esta comunión, se recuperan las virtudes perdidas, y de nuevo la psique-alma vuelve a su belleza anterior y se convierte en partícipe de los méritos del pazos (padecimiento, sufrimiento) del Hijo de Dios (en la psique-alma se comulgan los frutos, los méritos y los salarios del pazos padecimiento del Hijo de Dios).

Y de la comunión mistérica o sacramental pasa a la mística κοινωνία kinonía (comunión, conexión y unión) espiritual; y reflexionando espiritualmente, disfrutas de los mismos bienes que la comunión mistérica, y procura a encender en tu corazón con un gran deseo y anhelo de recibirlo intelectual y espiritualmente con tu nus y mente o intelecto, y una vez que te hayas saciado de ese deseo, vuelve a tu Señor y dile: «Señor mío, como no puedo recibirte mistéricamente este día, hazlo tú, que eres bondad, fuerza y energía increada, que te reciba dignamente ahora espiritualmente  y en cada hora y día, dándome nueva fuerza y jaris energía increada para combatir contra todos mis enemigos, especialmente contra aquel pazos del enemigo del cual estoy en guerra con tu ayuda”101.

101. Pero incluso aquellos que quieren y desean comulgar mistéricamente (sacramentalmente) la Divina Comunión con frecuencia,  es decir, comulgar a Cristo que se encuentra en los Misterios, y no pueden recibir esta mistérica (sacramental) Divina Comunión debido a que se encuentran en un lugar solitario donde no hay sacerdotes, ni altar ni templo, o porque están en el mundo y son impedidos por los guías espirituales no por ningún error propio, sino por la costumbre pervertida, corrupta y maligna que predomina, estos, digo, que anhelan y quieren recibir mistéricamente o sacramentalmente a Cristo en sus interiores mental y espiritualmente, pero por todo que se ha dicho o por otras razones no puedan, pues, que reciban a Cristo dentro de ellos, mental y espiritualmente, como dice san Nicolás Kabásilas en su interpretación sobre la Divina Liturgia (capítulo 42); porque el Cristo que se encuentra en los misterios espiritualmente y sin ser visto les transmite invisiblemente la santificación, divinización y la divina χάρις jaris (energía increada) de los misterios de la manera que Él mismo conoce.

San Nicodemo el Aghiorita, autor de la Filocalía.

 

 

 

Como trabaja el demonio

Por  Yérontas Paísios

El diablo intenta anular al combatiente.

-Yéronta, algunas veces las tentaciones vienen una detrás de otra y no las aguanto.

-Te diré una solución para evitarlas. ¿La aceptarás?

-La única solución para evitar las tentaciones es… ¡aliarte con el diablo! ¿Por qué te ríes? ¿No te gusta esta solución? Mira lo que te voy a decir. En cuanto uno lucha, tendrá tentaciones y dificultades. Y cuanto intenta evitar la tentación, tanto en contra le lleva el diablo. Pero con las tentaciones –si la persona las explota correctamente- se da la ocasión de convertirse nuestra vida en “evangélica” teniendo la mayor emoción que es percepción y sentimiento de la jaris (energía increada), porque algunas veces nuestra vida es antievangélica.

-Yéronta, me engancho y tropiezo algunas veces en cosas insignificantes y después no tengo ganas de luchar por algo superior.

-Estas cosas son como minas que pone el enemigo, para inutilizar el ejército. El tangalaki (diablillo) cuando no puede provocar otro daño, mira como anularte con cosas insignificantes. Después, sabes que existen grandes y pequeños diablos, pero que hacen gran daño. Una vez preguntaron a un pequeño diablillo: “¿qué puedes hacer tú fingiendo?. “¿Yo que puedo hacer?. Contestó: voy y mezclo los hilos a las costureras y a los zapateros y les hago enfadarse. Los mayores escándalos se hacen de cosas insignificantes y no sólo en nosotros sino algunas veces entre los estados. En los hombres espirituales no existen motivos para escándalos; el diablo de las cosas pequeñas toma el motivo o la razón. Rompe y machaca al hombre psíquicamente con unas cosas tontas, pequeñeces y entonces convierte su corazón como él quiere y uno después se queda atontado, duro como un tronco.

-¿Por qué, Yéronta, mientras pongo un programa, un orden a mi lucha y práctica, y empiezo con ánimo y disposición a luchar, rápidamente me olvido?

-¿No lo sabes? El tankalaki-diablillo, cuando se da cuenta de que hacemos un trabajo espiritual, entonces gira el botón hacia el otro lado. Mientras ponemos un programa, un cierto orden, nos encontramos en otro y si no tenemos cuidado, nos damos cuenta después de varios días. Por eso el luchador tiene que ir siempre contra el diablo –naturalmente con discernimiento- y que sea conducido por un Pnevmaticós (Guía espiritual) experimentado.

-¿A un hombre que no hace un trabajo esmerado y fino para sí mismo, el satanás le guerrea, le pelea?

-El satanás no va a un hombre inútil, sino a un luchador para tentarlo e inutilizarlo. No pierde su tiempo haciendo un trabajo fino, para alguien que no hace trabajo un fino. Manda al que está cosiendo con aguja, al diablo. Al que hace un trabajo manual fino manda el mismo demonio. A los que hacen un trabajo grande, manda un diablo del mismo orden. A los principiantes manda un diablo experto en principiantes.

Los hombres que tienen una psique (alma) fina, con pundonor y son generosos y sensibles, es necesario que tengan mucho cuidado, porque el diablo mete su pata y les hace más sensibles, y pueden llegar a la melancolía y aún –que Dios guarde- al suicidio. El diablo, mientras en nosotros los humanos nos hace ir en contra de nuestro prójimo y hace que nos peleemos, él mismo nunca va en contra. Al negligente le hace más negligente, le alivia con el loyismós (pensamiento, reflexión): “Te duele la cabeza, estás indispuesto; no pasa nada si no te levantas a orar”. Al piadoso le hace más piadoso, para introducirle en el orgullo, o le empuja a luchar más que sus propias fuerzas, de modo que se agote y así el gran luchador del comienzo, después deje todas sus armas espirituales y se entregue dándose por vencido. Al duro de corazón le hace más duro y al sensible, hipersensible.

Y ves, cuantos hombres, unos porque tienen una sensibilidad y otros porque se han sacudido sus nervios, se atormentan y se angustian con insomnios y toman pastillas o se castigan y se destrozan en los hospitales. Hoy es raro ver una persona equilibrada. Los seres humanos se han convertido en baterías. La mayoría de ellos son como si tuviesen electricidad. Sobre todo los que no se confiesan, reciben influencias de energías demoníacas, tienen un magnetismo demoníaco, porque el diablo tiene poder sobre ellos. Pocos hombres sean jóvenes o mayores tienen una vista serena, calmada. ¡Demonismo! ¿Sabes lo que quiere decir demonismo? El no poder entenderse con el mundo ni entenderlo.

 

El diablo nos pone la inyección de la anestesia

Dije a algunos médicos que hablaban sobre la anestesia que hacen en las operaciones: «La anestesia del tentador tiene malas consecuencias en el hombre, mientras que la que vosotros ponéis, ayuda.» La anestesia del diablo es como un veneno que pone la serpiente a los pájaros o a las liebres para que se paralicen y poderlos tragar sin que reaccionen. El diablo cuando quiere atacar y guerrear a un hombre, primero manda un diablillo “anestesista”, en principio para anestesiar al hombre, y después se va él mismo y le tala, hace de él lo que quiere… Pero precede el… “anestesista”. Nos pone la inyección de la anestesia y nos olvidamos. Mirad, los monjes hacemos el juramento “que seremos insultados, burlados, etc.,” y finalmente muchas veces el tentador nos lía y hacemos lo contrario de lo que nos hemos comprometido. De una manera empezamos y de otra acabamos. Salimos a caminar hacia un lugar y llegamos a otro. No tenemos cuidado. Os he dado muchos ejemplos.

Antiguamente, en Kónicha (pequeño pueblo de Ipiro) no había Banco. Los hombres estaban obligados a ir a la capital Yanina, si querían pedir un préstamo bancario. Salían pues de los alrededores y hacían setenta kilómetros a pie para ir a conseguir un préstamo del banco, para así poder comprar, por ejemplo, un caballo. Entonces, si uno tenía un caballo, podía mantener su familia. Apareaba su caballo con el de otro y así araba la tierra. Una vez uno se fue a Yanina a solicitar un préstamo, para comprar un caballo y arar sus tierras y así no se castigaría cavando con el azadón. Se fue, pues, al banco y le fue concedido el préstamo y después paseó por las tiendas mirando y tonteando. Cuando algún judío le veía, le arrastraba al interior de su tienda, diciéndole: “Señor, entra, mira tengo mercancía buena, bonita y barata”. Él entraba dentro y el judío empezaba a bajar telas bonitas de sus armarios. Las cogía, las soltaba y le decía: cómpralo, es bueno y te lo dejaré muy barato ya que es para tus hijos. Salía de uno y entraba en otro, ven señor, te lo dejaré más barato que aquel. Al final el pobre se mareó. También era en exceso generoso y piensa que ahora que ha bajado los paquetes de tela y las ha abierto, etc… y como eran para sus hijos y se los dejaba más baratos, entregó el dinero del préstamo del banco y compró el paquete de tela, ¡pero la tela estaba pasada! Además, un paquete ¿para qué le hacía falta? Ni un rico compraría un paquete de tela, compraría los metros que le hacían falta. Finalmente regresó a casa con un paquete de tela podrida. Al llegar, le preguntaron, ¿dónde está el caballo? Se endeudó con el banco y no compró el caballo sino un paquete de tela podrida. Así pues otra vez a cavar las tierras con el azadón, castigarse y tener dificultades para pagar el préstamo. Pero si hubiera comprado el caballo, volvería también montado sin tener que caminar, haría algunas compras para su casa y no se mataría cavando con el azadón. Pero por tontear mirando las tiendas, veis lo que le ha pasado. Lo mismo hace también el diablo, como el mal astuto comerciante, te hace ir de un lado a otro, te pone zancadillas y finalmente, te convence que vayas por donde él quiere. Por una parte empiezas a ir y en otra vas a parar, si no tienes cuidado. Te engaña y pierdes tus mejores años.

 

El diablo hace de todo, para que no sea ayudado el hombre

El diablo es todo un artista. Por ejemplo, a la hora de la Divina Liturgia a un hombre espiritual le hará percatarse de un loyismós (pensamiento) lastimoso y se apresurará para sacárselo. Por eso le trae un loyismós espiritual. «Le dice, en tal libro está escrito esto sobre la Divina Liturgia». Después le atraerá la atención al polieleos (candelero). Se preguntará, quién lo habrá fabricado o le recordará a un enfermo que tiene que visitar. «Ah, inspiración, dice a la hora de la Divina Liturgia», en cambio es el diablo que entra en medio y pone al hombre en conversación con su loyismós. Tan pronto escucha al sacerdote decir «Con temor a Dios venid…» y entonces se da cuenta que la Divina Liturgia ha terminado y ál no ha participado en absoluto, en nada. Mirad, aquí en el Templo, va la señora que se cuida de la Iglesia a encender las velas en el candelero y he observado que hasta a los mayores, el tentador les separa y se recrean en la hermana que está encendiendo las velas. Esto es totalmente una niñez. Sólo los niños pequeños se alegran de cosas así y dicen: «¡Mira, lo ha encendido!» Esto para los niños pequeños está justificado, ¿pero para los mayores?. Mientras que debiéramos de evitar los movimientos y las distracciones durante la divina Liturgia, el tentador, en aquel momento solemne, puede poner a una hermana a hojear las páginas del libro analogio haciendo ruido con las hojas del libro y separar la atención de los demás. Escuchan «krits-krats» y ¿qué pasa? Piensan y la atención del nus se despista de Dios y el diablillo se alegra. Por eso debemos tener cuidado que no seamos nosotros la causa de distracción de la atención de los demás durante la Divina Liturgia. Perjudicamos a la gente y no nos damos cuenta. Observad en alguna lectura. Cuando el lector llega al punto más sagrado por el que se ayudarán las personas, entonces sonará fuerte a través del aire alguna puerta o toserá alguien y se distraerá la atención y no se beneficiarán de este punto sagrado. Así hace su trabajo el tankalaki.

¡Oh si supierais y vierais como se mueve! No lo habéis visto nunca, por eso no entendéis ciertas cosas. Hace de todo y lo posible para que el hombre no sea ayudado. Lo he observado en mi cabaña cuando estoy conversando. Apenas, cuando llego al punto que quiero, el punto más sensible para ayudar a los que me están escuchando, entonces algún ruido se produce o vienen otros y tengo que interrumpir. Antes el diablo les ha entretenido mirando la Skiti o el paisaje y se las arregla para venir justo al punto más fino de la conversación, para hacer cambiar de tema y no sean beneficiados. Porque cuando empieza la conversación, el diablo, sabe donde resultará y como ve que será perjudicado manda alguien justo al punto más sensible para interrumpirme. «Gritan, eh, ¿Padre por dónde entramos?». Les digo: «Tomad dulces y agua y venid por allí. Otros entran en aquel momento y me interrumpen porque he de levantarme y saludarles. Otros vienen después de un rato y otra vez de nuevo me tengo que levantar y empiezan a preguntar de dónde eres, en fin, etc. Por lo tanto estoy obligado a empezar otra vez desde el principio y volver a repetir el ejemplo de antes. Apenas avanzo un poco, otro me llama desde allí abajo: «Padre Paísios ¿dónde estás? Por aquí está la puerta. Otra vez a levantarme… ¡ay, este tentador!. ¡Un día me hizo levantar seis o siete veces hasta que estuve obligado a poner …vigilantes! «Tú te pones a este lado, tú al otro y mira si viene alguien por allí. Tú siéntate aquí hasta que acabe mi trabajo. ¿Seis o siete veces llegas hasta el punto de que les puedes ayudar, y los tankalakis (diablillos) otra vez te crean historias y escenas!

¡Hay que ver lo que hace el tentador! Cambia el botón de la sintonía de la radio a otra frecuencia. Apenas que el luchador se emocione en algo, tak, le gira el botón hacia otra parte y se olvida de aquello. Si se acuerda de algo espiritual; tak, le recuerda otra cosa; Le da vueltas continuamente. El hombre si aprende y se da cuenta cómo trabaja el diablo se liberará de muchas cosas.

-Yéronta ¿cómo aprenderá?

-Persistiendo y observando. Si uno observa, aprende. Ves que los pastores de rebaños son los mejores meteorólogos, porque observan las nubes y el aire.

 

Las alas de la voluntad

El mundo fácilmente se influye hacia el bien y el mal. Hacia el bien se influye más fácilmente, porque allí gobierna también el diablo. Por ejemplo; Dile a uno que deje de fumar porque perjudica. Apenas decida dejarlo, irá el diablo y le dirá: «Aquel cigarro tiene menos veneno, el otro tiene un filtro y limpia… Fuma aquellos que no te perjudiquen». ¡Le buscará una justificación para no dejarlo, le encontrará una… solución! El diablo puede encontrarnos un montón de justificaciones. Y aquel cigarro que le sugiere, puede que le haga más daño aún. Por eso se necesita tener voluntad. Si uno no corta sus malas costumbres, cuando aún es joven, después es muy difícil de cortar y a medida que pasa la edad se debilita la voluntad.

Si el hombre no tiene voluntad, no puede hacer nada. San Crisóstomo dice: «En el querer o no querer se mueve todo» (PG 62, 428). El diablo es un gran asunto. Dios es por naturaleza bondad y siempre quiere nuestro bien. Pero hace falta que nosotros también queramos. Porque el hombre vuela espiritualmente con dos alas; La voluntad de Dios y la suya. Dios un ala, es decir, la Suya, nos la ha pegado fijamente a nuestro hombro. Pero para que volemos espiritualmente, debemos nosotros también pegar en el otro hombro la voluntad humana. Si el hombre tiene voluntad fuerte, que equivale a la divina, entonces vuela. En cambio, si su voluntad es atrófica, débil, intenta volar un poco, pero cae. Vuelve a probar y otra vez abajo.

-Yéronta, ¿se cultiva la voluntad?

-¿No hemos dicho que todo se cultiva? Voluntad existe en todos los hombres, unos poca y a otros más. Cuando el hombre está dispuesto a luchar, ora y pide a Dios que le haga crecer su voluntad, Dios le ayuda. Cuando el hombre no progresa, entonces tiene que saber que no pone nada de su voluntad o pone poca y esta entonces será debilitada y esto no ayuda. Supongamos que un pájaro tiene un ala fuerte pero descuida la otra; Se le caen algunas plumas y después no puede volar correctamente. Un ala funciona bien, pero la otra está como rota, atrofiada. El pájaro la mueve pero el aire no pasa por en medio y no puede volar bien. Vuela un poco y da volteretas. Es necesario tener también entera esta ala para poder volar. Así también el hombre, es decir, si quiere estar espiritualmente volando continuo y correctamente. Porque el tankalaki-diablillo hace lo siguiente; Poco a poco va sacando de las alas humanas alguna pluma pequeña, después una mediana, y si el hombre no tiene cuidado, le quita también una grande y entonces cuando va a volar ya no puede. Y si por suerte saca algunas plumas, entonces cuando va a volar entra el aire en las alas que le faltan las plumas y hace volteretas. El ala divina está siempre llena, completa, no le faltan plumas, porque el diablo no las puede sacar, son divinas. El hombre debe tener cuidado a que el diablo no le quite alguna pluma de sus alas. Cuando empieza poco a poco la pereza (espiritual) y la indiferencia, la voluntad se debilita. ¿Qué va hacer Dios, si el hombre no quiere? No quiere intervenir, porque respeta la libertad del hombre. Así de esta manera el hombre inhabilita también el ala de Dios. Pero si tiene voluntad, es decir, tiene su ala entera, entonces Dios quiere y también el hombre, entonces el hombre vuela.

-Es decir, Yérontas ¿qué es exactamente este vuelo?

¿Quiere decir que quiero progresar espiritualmente, quiero mi sotiría redención, sanación y salvación?

-¡Sí, hijo mío! ¡Cuándo digo vuelo, quiero decir crecimiento, subida, el progreso espiritual, no quiero decir subir a un árbol!

-Yérontas, nos había explicado que uno puede labrar, sembrar y hacer todo lo adecuado para estos trabajos y que no puede sacar ni la semilla.

-Sí, es así. Si uno no tiene cuidado, el diablo le roba su esfuerzo; Mientras que si tiene cuidado y el tema de la sanación y salvación de su psique lo toma en caliente y serio, se esfuerza, lucha, fructifica y se alimenta espiritualmente y se alegra angelicalmente.

 

                                                                                                                                                                                                        

El hombre espiritual es “fuego consumador”; Yérontas Porfirio el Kapsokalivitis, Athonita

Esto es lo que ha conseguido el diablo: Hacer de la tierra un laberinto para que no podamos entendernos entre nosotros. ¿Veis cómo hemos sido engañados? Hemos degradado nuestra tierra y convertido nuestra época en un psiquiátrico verdadero. Y no entendemos qué nos pasa y quién es el culpable. Todos nos extrañamos: «¿Qué pasa, a dónde vamos, porque nuestros hijos se han desviado del camino y de sus casas, porqué dejan sus estudios, etc.? ¿Por qué pasa esto y lo otro? El diablo ha conseguido hacer como si estuviese desaparecido de sí mismo, como si no existiera y hace que los hombres utilicen otros nombres. Los médicos, los psiquiatras, dicen a menudo, cuando padece un hombre psíquica y espiritualmente: Tiene neurosis, tiene ansiedad, depresión y cosas parecidas. Pero a pesar de esto, el diablo promueve y provoca el egoísmo en el hombre. Tanto si lo queremos como no, el diablo existe, es el espíritu del mal. Si decimos que no existe es como si negásemos el Evangelio, que habla sobre él. Éste es nuestro enemigo en la vida, es el contrario de Cristo y se le llama anticristo. Cristo ha venido en la tierra para liberarnos del diablo y regalarnos la sanación y salvación.

 

San Lucas de Crimea, Médico cirujano y Obispo de Sebastopol.

Oh, Señor ¿qué otra protección necesitamos, si Tú permaneces en nuestro espíritu del corazón, si Tú iluminas nuestra mente con la luz de tu continua presencia en nuestro nus (espíritu) y corazón? ¡Nos basta esto y es lo que nos hace falta!

Si vestimos este tipo de armadura, no nos queda otra cosa que tomar con nuestras manos una espada de doble filo, tal como hacían también los combatientes de épocas antiguas. Ahora, escuchad que dice sobre esta espada de doble filo el gran Apóstol Pablo: «Porque el logos de Dios es vivo y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir la psique y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.» (Heb 4,12).

He aquí la espada que necesitamos. El logos de Dios, del cual tienen miedo todos los demonios y el mismo Diablo, porque con el logos de Dios los demonios huyen vencidos. Si tomamos en nuestras manos esta arma, el arma del logos de Dios, entonces no tendremos miedo a ningún enemigo. Porque todos ya están vencidos desde antiguamente por la cruz de Cristo. La cabeza de la antigua serpiente, del Diablo, se ha destruido bajo el pedestal de la omnipotente cruz de Cristo.

Recordad siempre que con nuestras dinamis, (fuerzas, potencias y energías) no podemos combatir los malignos astutos espíritus. Recordad que toda nuestra esperanza debemos tenerla apoyada firmemente en nuestro Señor Jesús Cristo, al Cual pertenece la gloria y el poder junto con su Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos-amén. Estas fueron las últimas palabras del Santo.

 

Traducido por: χΧ jJ 

 

 

Parábola del sembrador – Pequeña escala níptica de la vida espiritual

 

 

Parabola Sembrador

  1. Un día se reunió en torno a Jesús mucha gente que había venido de los pueblos. Él les dijo esta parábola:
  2. «Salió el sembrador a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte cayó junto al camino, fue pisoteada y las aves se la comieron.
  3. Otra parte cayó en un pedregal sobre las piedras y, nada más nacer, se secó por falta de humedad.
  4. Otra cayó entre zarzas o entre espinos; las zarzas crecieron y la ahogaron.
  5. Y otra cayó en tierra buena, nació y dio fruto, el ciento por uno». Dicho esto, exclamó: «¡El que tenga oídos que oiga!». (O el que tenga oídos espirituales para escuchar la verdad de Dios, ue escuche lo que yo enseño)
  6. Sus discípulos le preguntaron qué significaba esa parábola.
  7. Él dijo: «A vosotros se os ha dado conocer los secretos de la realeza increada y el reinado de Dios, pero a los demás sólo en parábolas, para que aunque miren no vean y aunque oigan no entiendan.
  8. «La parábola quiere decir esto: La semilla es el logos de Dios.
  9. Los de junto al camino son los que oyen el logos de Dios, pero luego viene el diablo y se lleva el logos de Dios de sus corazones para que no crean y sean redimidos, y se sanen y se salven.
  10. Los que están sobre el pedregal o las piedras son los que oyen el logos de Dios y le aceptan con alegría; pero no tienen raíz profunda (en sus corazones), por eso creen por algún tiempo y en el momento de la prueba se apartan y vuelven atrás, alejándose de la fe.
  11. La semilla que cayó entre zarzas son los que escuchan el logos de Dios, pero luego se ahogan en las preocupaciones, riquezas y placeres de la vida, y no llegan hasta el final a la madurez, (de modo que tengan frutos buenos y permanentes).
  12. Y la cantidad de semilla que cayó en tierra buena son los que escuchan el logos de Dios con corazón bueno y generoso, le aplican y conservan con devoción y cuidado y por su constancia y paciencia dan fruto (que son las obras de virtud junto con la paciencia que muestran en distintas pruebas, aflicciones, perturbaciones y dificultades de la vida)».

 

Pequeña escala níptica de la vida espiritual

La muy conocida parábola del sembrador que antes hemos escuchado del Evangelio según san Luca, podemos diferenciarla de las demás parábolas y pasajes por una razón especial:

Es una parábola que dentro de una única expresión, es interpretada por el Cristo. Así uno podría decir que nadie puede intervenir interpretativamente en este texto, puesto que el mismo Cristo interpreta Sus propios logos y palabras. A pesar de que no podemos realmente hablar sobre extensiones interpretativas o análisis, puesto todo que lo dijo el Cristo, sin embargo el segundo texto o parte que da el Cristo en la parábola podemos revelar de que esto es una pequeña escalera níptica o escala sobria, diríamos una pequeña escalera de la vida espiritual que conduce al mismo Cristo.

Veremos cómo esta interpretación de Cristo es una pequeña escala y un camino de la vida espiritual y se apocalipta-revela en nuestra vida el Cristo.

En principio la interpretación que se da es para el Logos. La semilla es el Logos de Dios, y no es el Logos simplemente una audiencia o escucha; exactamente es la ἐλλογοποίηση (elogopíisi) logitización, el hombre hacerse lógico y sensato, es decir, el Logos que entra dentro en nuestro corazón. De hecho dentro en el texto la palabra “corazón” pasa dos veces. Entra en nuestro corazón el mismo Cristo que es Dios-Logos, y nosotros nos cristificamos y nos hacemos lógicos-logos, realmente hombres lógicos, hombres de Cristo (con la energía increada jaris). Así pues esta escala conduce a la cristificación del hombre (o a la lógica divinizada por Dios Logos y Su energía increada).

La interpretación de nuestro Cristo camina en cuatro estadios o etapas; esta escalera tiene cuatro escalones. En estos cuatro estadios la palabra introductora es “audiencia o escucha, oír”. La audiencia (o el escuchar) unas veces es aceptada y otra rechazada, pero en todas existe el oído, es decir, que el hombre tiene sentidos, está vivo, no es un hombre que no piensa, que no tiene nus-espíritu, sino que puede entender. Ahora bien, esta escucha u oír, es el cómo se desarrolla, cómo se saca provecho y el cómo camina esta escalera de las virtudes, y el camino de la vida que nos conduce y lleva a Cristo.

  1. a) Los de junto al camino son los que oyen el logos de Dios, pero luego viene el diablo y se lleva el logos de Dios de sus corazones para que no crean y sean redimidos, y se sanen y se salven.

En este primer escalón o estadio hay una dificultad. Dice que existe el asalto, ataque del diablo. Es un acontecimiento exterior y realmente el hombre en toda su vida combate con las tentaciones puestas por el diablo; pero es acontecimiento exterior y el hombre a medida que quiere a Cristo ni siquiera combate con el diablo, diríamos. No habla ni conversa nada con el diablo. Es el estadio que el Cristo entra en nuestras vidas y nos da el poder, la fuerza para que tengamos una reacción y posición distinta hacia el diablo. Nosotros no hablamos con él. Sino que avanzamos a Cristo. Diría que el hombre no tiene ninguna culpa por la tentación. Sólo es culpable si acepta y habla o charla con el diablo o la tentación.

  1. b) 13. Los que están sobre el pedregal o las piedras son los que oyen el logos de Dios y le aceptan con alegría; pero no tienen raíz profunda (en sus corazones), por eso creen por algún tiempo y en el momento de la prueba se apartan y vuelven atrás, alejándose de la fe.

En el segundo estadio existe otra vez un acontecimiento exterior que es objetivo. Habla sobre las tentaciones de la vida. ¡Atención! No es simplemente la tentación del diablo, son las dificultades de la vida y este acontecimiento es externo. El Cristo aquí lo llama tentación, porque dentro de las dificultades recibimos y tenemos experiencia, el cómo afrontaremos las cosas difíciles. Es una experiencia.

Cada dificultad, pues, si se afronta con lógica y sensatez, teniendo como órgano o instrumento en nuestro corazón a Cristo –es acontecimiento cordial o del corazón- y cualquier dificultad que viene no nos perturba ni nos agita. El hombre que habla con el diablo o se perturba y se agita con las dificultades, precisamente no puede progresar en la cristificación (vida en Cristo con la jaris energía increada de Cristo Dios) llegar al último escalón o etapa que es el resultado y conclusión definitiva de la vida espiritual.

  1. c) La semilla que cayó entre zarzas son los que escuchan el logos de Dios, pero luego se ahogan en las preocupaciones, riquezas y placeres de la vida, y no llegan hasta el final, a la madurez, (de modo que tengan frutos buenos y permanentes).

En el tercer escalón o estadio comienza a funcionar la responsabilidad del hombre. Es allí donde el hombre se involucra con las responsabilidades de la vida, con las cosas de la vida y se apega sobre estas. Aquí hay una total responsabilidad clave. Las cosas son como son, y nosotros realmente teniendo esta lógica de Cristo, habiendo cristificado (espirualizado con el Espíritu Santo) nuestra vida, debemos hacerlas cristificadas, (espiritualizarlas en Cristo) y bendecirlas. El hombre lo bendice todo. No acepta ser atado con las cosas ni se apega, sujeta y esclaviza en las cosas. Y diríamos que a estas también las cristifica y las esclarece, porque él es la presencia lógica y sensata de Cristo sobre la tierra. El hombre bendice y no maldice las cosas, no se destruye, ni diluye de las cosas y no se sujeta a ellas. No se sujeta a nada sino sólo a Cristo. Si somos subordinados, sujetados en otras cosas. perdemos esta escalera níptica-sobria. El hombre o es un ser humano lógico o un objeto, si nos atamos con las cosas perdemos nuestro camino lógico y nos convertimos en esclavos, adictos y dependientes de las cosas que no tienen lógica en sus interiores.

d) 15. Y la cantidad de semilla que cayó en tierra buena son los que escuchan el logos de Dios con corazón bueno y generoso, le aplican y conservan con devoción y cuidado y por su constancia y paciencia dan fruto (que son las obras de virtud junto con la paciencia que se muestran en distintas pruebas, aflicciones, perturbaciones y dificultades de la vida)».

Y finalmente existe también la visión positiva y vuelve aparecer la palabra “corazón”. Veis que todos estos acontecimientos dentro al corazón del hombre funcionan de una manera mística, secreta. El Cristo habla con nosotros místicamente, y viene al último estadio o escalón exactamente donde hay una palabra que es muy común que muchas veces la damos como consejo espiritual. Dice que todas estas cosas funcionan y operan “en paciencia”.

Es la paciencia que conocemos, pero esta paciencia tiene también otra dimensión, expresión y sentido. Es una paciencia que no habla con el diablo, es la paciencia que te dice que las tentaciones de la vida no te molestan ni te perturban, es la paciencia que dice que no se sujeta ni se esclaviza, apega en las cosas de la vida, pero incluso según los Padres-interpretes, esto tiene una atemporalidad o un carácter diacrónico.

Como sabéis y veis, pues, nosotros tenemos prisa en superar una dificultad. La paciencia tiene una atemporalidad es diacrónica, es una espera, esperanza. Veis que la semilla tiene una atemporalidad para ser cultivada. La virtud, pues, esencialmente se cultiva y el hombre se hace cristificado-(iniciado en Cristo Dios con la jaris energía increada), si espera, persevera y tiene esperanza, no simplemente que las cosas vendrán. Espera y tiene esperanza que poco a poco a través de su propia voluntad se cultivará intensamente y más enérgicamente dentro y encima de su corazón el Cristo. El corazón se cultiva igual que se cultiva la semilla. La vida del cristiano es un acontecimiento cordial, del corazón, acontecimiento de la semilla, acontecimiento del progreso y crecimiento, un camino diacrónico o atemporal. El que tiene prisa en las cosas espirituales no hace nada. El que tiene prisa en superar las tentaciones no tiene una experiencia de las tentaciones, no puede convertirse y hacerse hombre espiritual.

Estos cuatro escalones son una escalera o clímax, y sobre todo los Padres de la Iglesia y el mismo san Juan el Clímaco o el Sinaita, después ha escrito “la Escalera o Climax” y amplió este núcleo esencial de la escalera. De estos cuatro escalones vosotros podéis sacar provecho y desarrollaros, porque esta parábola es muy conocida y muy bien entendida para que podáis avanzar poco a poco con pasos grandes, muy serios y estables en vuestra personal vida espiritual.

 

http://hristospanagia3.blogspot.gr

Traducido por: χΧ jJ

Εl Misterio del Matrimonio

 

gamos

La primera y la segunda agapi

 En esta homilía de hoy me quedaré al punto que se dice durante la celebración del Misterio de la Boda o Matrimonio que dice: “…oremos para que el Dios envíe a ellos la perfecta agapi…”, es decir, a los novios que se están casando.

Αγάπη (agapi) amor. “Ὁ θεός ἀγάπη ἐστίν (O zeós agapi estín) Dios es agapi-amor (1ª Jn 4,8)” La agapi es la energía increada superior de la Jaris. “Porque la agapi proviene de Dios” (1ªJn 4,7). Dicen los Santos Padres Ortodoxos: Nadie puede conocer la increada agapi como energía increada de Dios, si no es a través de la energía increada Χάρις (Jaris, Gracia) del Espíritu Santo. Éste es el propósito de la psicoterapia de la Iglesia Ortodoxa, el convertir mediante la continua metania y confesión, la φιλαυτία (filaftía, egolatría) que es el creado amor interesado egocéntrico y enfermizo a uno mismo, en la desinteresada divina e increada agapi de Dios. Ésta comprende tres estadios: catarsis, iluminación y zéosis, deificación o glorificación. Dios creó al cosmos (adorno, ornamento) de la nada y libremente sin ninguna necesidad, por agapi. No sólo creó al cosmos, mundo, sino que lo mantiene por Sus energías increadas. Los occidentales ignoran la existencia de las energías increadas Dios, “la mayor de ellas la agapi” (Cor. 12,13).

 

Amigos míos, cuando vamos a una boda para admirar al novio y la novia, no vamos por un deber social, o porque la novia o novio son amigos nuestros o conocidos. Queridos míos, en el Misterio o Sacramento vamos a la Iglesia para orar, desear y bendecir para aquellos que participan en este Misterio. Oraremos para los novios; pediremos que el Dios les proporcione lo que dice de su boca el sacerdote o diácono: “…que les envíe desde el Cielo la perfecta agapi” y nosotros diremos Kirie eléison; Amín; es decir, ojalá que Señor les des lo que acaba de pedir el sacerdote con su boca. ¡En el Misterio de la Boda pues, recogimiento, silencio y sobre todo oración!

Aquí, pues, pedimos que sea enviada la perfecta agapi.

Quizá algunos novios/as protesten y digan: “Bien, si la razón por la que estamos aquí en este momento es exactamente porque entre nosotros hay agapi-amor: ¿por qué, pues, pedís que nos la dé el Dios? Vale la pena quedarnos un poco más en este punto para analizarlo.

Queridos míos, a pesar de la protesta y la afirmación de que los novios se aman mucho, debemos ver qué es la agapi. Es verdad: ¿qué es la agapi?

Uno podría decir mucho sobre la agapi, precisamente porque no podemos definir su esencia. San Crisóstomo proclama la agapi como misterio; “el misterio de la agapi”. Y realmente la agapi es uno de los misterios más profundos. Nunca alguien pudo, ni podrá jamás entrar en la más profunda contextura de la agapi. (San J. Crisóstomo: “Colosenses” y “Génesis”).

La agapi sólo se vive; la agapi es una experiencia; no es una gnosis (conocimiento), que puede transmitirse de boca en boca y de libro en libro. Exactamente lo mismo cuando pruebo una fruta exótica, de África o Australia que en nuestros climas y tierras no existen, y me preguntan decir algo sobre el sabor de esta fruta, cualquier cosa que diga sobre el sabor de esta fruta no la entenderán mis oyentes, puesto que ellos no la han probado. Igual que un ciego, quien podría conocer muy bien toda teoría sobre el tacto de la luz y la explicaría, pero si le dijerais verde, rojo o amarillo os diría: ¿Qué quiere rojo, verde y amarrillo?, porque nunca lo ha visto con sus ojos. Lo que cae en nuestros sentidos crea experiencia; y la agapi es una cuestión de experiencia, es una cuestión personal y no se transmite.

Sin embargo podríamos compartir algunas reflexiones y pensamientos sobre este enorme misterio de la agapi-amor.

La agapi es la base del misterio del matrimonio; constituye el gran punto de partida de la existencia del matrimonio. Dice un dicho latino: ¡«a­mo, e­r­go sum» Amo, por lo tanto existo!

¿Por qué existimos? ¿Por qué existe el mundo, el universo? ¿Por qué existo yo? ¿Quería el Dios que fuéramos creados? ¿Quizás querría hacer una demostración de fuerza y de sabiduría? No, amigos míos, ¡simplemente quería expresar Su agapi-amor! Existimos porque el Dios ama. La existencia, pues, y cada existencia está conectada con la agapi, este gran y profundo misterio de la agapi de Dios.

Así pues, para que haya Matrimonio debe existir la agapi. La agapi y la existencia del Matrimonio son dos cosas inseparables y cohesivas. No podemos hablar sobre Matrimonio si de este quitamos la agapi.

Apuntar aquí y es triste, que muchas bodas o matrimonios se hacen sin este fondo de la agapi. ¡Si supierais cuántos seres humanos toman y tienen la boda o matrimonio como intercambio comercial, como una acomodación, un arreglo!… ¡ay esta acomodación! ¡Sólo el Cristianismo no ha conocido acomodaciones! El matrimonio, queridos míos, no es acomodación, no es arreglo, tampoco apaño. Cuántos dicen: “vamos apañar las cosas”. La boda, el Matrimonio no es un apaño, ni un acomodo. Es terrible creer esto.

El Cristo en la parábola de los “barriles nuevos”, con “el nuevo vino”, etcétera, y en otra parábola dice: Nadie remienda con paño nuevo un vestido viejo, (ver Mt 9,16-17 Mc 5,36-38 Lc 5, 36-38). Lo que ofrece el Cristo con Sus Misterios (Sacramentos) es siempre nuevo, es algo nuevo. Lo mismo aquí, no podemos progresar al matrimonio sin la agapi-amor.

Pero la agapi tiene dos caras o faz. Os ruego que tengan atención a este punto. Dos caras, o mejor dicho, podemos hablar de la primera agapi y de una segunda agapi.

La característica de la primera agapi es que es provocada principalmente por las cualidades exteriores; como por ejemplo una persona, una cara, una voz, un color y un cuerpo, etc. Uno ve una persona e inmediatamente siente algo; este “algo” es lo que llamamos agapi-amor; pero que está basado en las cualidades exteriores de la persona amada.

Sobre este punto encontramos algo bello en el Antiguo Testamento. Cuando Eleazar fue a Mesopotamia y encontró novia para Isaac, Rebeca y se prepararon ya para el gran viaje; cuando se acercaban en la tierra de Canaán, Isaac estaba escondido en un lugar haciendo su oración y estaba auto concentrado (Gen 24,43). Esto es un punto importante y vale la pena hacer un pequeño análisis.

Isaac era el candidato a novio. No va de juergas, no corre por aquí ni por acá con sus amigos, sino que se concentra en sí mismo, reflexiona con pensamientos serios, porque el tema de su matrimonio es muy serio, pero también ora. Allí donde oraba, vio que se acercaban unos camellos, venía una caravana del desierto. Rebeca estaba sentada encima de un camello y vio un joven que estaba detrás de unas ramas. Inmediatamente por respeto, bajó del camello y preguntó a Eleazar: ¿Quién es este joven allí? Eleazar sonrió y dijo: “Es el novio”. Y fueron a casa.

Rebeca era una mujer muy bella. Lo veis, cómo lo dice la Santa Escritura: “La joven era muy bella y virgen; ningún varón la había conocido y tocado… Isaac introdujo a Rebeca en la tienda de Sara, la tomó y fue su mujer. La amó, y se consoló de la muerte de su madre”, porque su madre Sara había muerto (Gen 24,1-67).

He aquí, pues, las características exteriores que hemos dicho. Rebeca era muy bella e Isaac la amó. Esta es la primera agapi como os he dicho, la que se sostiene en las cualidades exteriores.

Pero en esta primera agapi debemos hacer una anatomía o análisis. Sin que nos parezca extraño, que aquí tenemos reflejo de los dos yo o egó. El yo del hombre es reflejado sobre una mujer, la que hace el papel de un espejo, y el yo de la mujer que es reflejado al hombre, quien hace de espejo. Exactamente cuando me miro en el espejo me veré a mí mismo, no veré otro, así lo mismo entre aquellos dos domina esta la “primera agapi” que se ve a sí misma al rostro del otro.

Esto es algo muy básico, y debemos conocerlo. En otras palabras, la base de la primera agapi es egoísta. Cada uno quiere satisfacer el sí mismo, sea corporalmente sea emocionalmente con objeto al otro. Por supuesto que a estas dos personas que se acaban de conocer y se aman, si les dices que la base de su agapi-amor es egoísta, abiertamente te mirarán y te dirán: ¡No estás bien! A pesar de esto, amigos míos, es cierto que la base de esta agapi es egoísta.

Muchas veces, cuando uno o una pedirán algo que quizás aún no es permitido, y cuando no se le da, entonces se enfada. Por qué. Porque el enfado, la ira es fruto del egoísmo. Se enfadó porque no se ha hecho lo que quiso. ¿Entonces esto qué es? Pues, fruto del egoísmo. Y así, muchas veces, de un enorme salto, de la agapi llegamos al odio y a la maldad.

Creéis que esto es raro, no; muchas veces personas que comenzaron con un eros o enamoramiento fulminante, como se le caracteriza, para resultar en un divorcio rápido, o acabar en la indiferencia y al odio. Incluso, no lo vean raro, que la mujer tome sulfato o cualquier cosa venenosa y lo eche al hombre o viceversa que el hombre pegue o mate a la mujer.

Y al tribunal le preguntan: ¿por qué lo has hecho esto? Porque le amaba y no quería que se marchara. Pero si le amabas, ¡tú les has echado sulfato y le has cegado!… ¿Por qué le has matado?, le pregunta el juez y responde: ¡por que le amada, señor juez! Pero si le amabas, ¿por qué la has matado?

He aquí, pues, el por qué; simplemente porque la base de esta primera agapi-amor es egoísta. No logra uno de los dos ganar al otro, y ya que no lo consigue, el egoísmo se pica y emprende lo que emprende. En otras palabras la primera agapi se mueve sobre el eje emocional, del cual un polo es la agapi erótica, y el otro polo es el odio -y el odio es emoción- y con un salto enorme nos encontramos de un extremo al otro, al odio.

Es cierto que las cosas que leemos en los periódicos y escuchamos en las noticias y nos quedamos sorprendidos, son extremos; pero la mayoría de las veces esta primera agapi, la erótica, resulta a la indiferencia. No se divorcian, pero uno frente al otro son indiferentes como extranjeros. ¡Si veis un hombre y una mujer caminando por la calle y el hombre esté un par de pasos delante de la mujer, estad seguros que son matrimonio! ¡Es un matrimonio en el que desgraciadamente ha entrado la indiferencia, y esto porque se fue la primera agapi, se ha desfogado, marchitado! Es una desgracia.

Me preguntaréis: “¿Entonces el Matrimonio este camino tiene? ¡Tan rápida y tan fugaz es la agapi!

Oh amigos míos, es necesario que se busque otra agapi, la otra cara o faz de la agapi, la segunda agapi. Pero para que esto se realice, es necesario que se fusionen los dos yo o egó, el yo del hombre y el yo de la mujer, y dentro del común crisol que se llama Matrimonio, dentro de este crisol salir una cosa nueva, esto que se llama “nosotros”. No yo y tú, ¡sino nosotros! Agapi significa salida del yo y entrada al tú. Cuando mi propio yo se va para encontrar el yo tuyo, y cuando tu yo sale para encontrar el mío, entonces precisamente, dentro de este movimiento mutuo tenemos la fusión de los dos yo o egó, y si quieren de los dos egoísmos, para componernos en este fruto admirable de la segunda agapi, que se llama nosotros. No existen aquellas expresiones mi “hijo”, sino nuestro “hijo”; no “mi casa” sino “nuestra casa”; no mi “familia”, sino nuestra “familia”; no mi “madre” sino nuestra “madre”. ¿Por qué dices “tu madre”? Tu suegra no es tu madre sino nuestra madre. Amigos míos, si entra el nosotros y no el yo y el tú, entonces por supuesto que tenemos esta prosopografía o retrato, diríamos, de la segunda agapi… (Aquí desgraciadamente la cinta se corta dejando un vacío de 15 minutos).

Un gran enemigo de la agapi es principalmente la satisfacción individual y el engreimiento; ¡yo quiero conseguir lo que quiero, y tú haz lo que quieras! Uno dice: no puedo esto o aquello, y el otro responde: a mí qué me importa. Y empiezan las amenazas, y no sé qué más. ¡Es la satisfacción individual; lo que yo haré!

Estas son las cualidades de la primera agapi; ¿pero cuáles son las de la segunda?

Me permitiréis que copie de Apóstol Pablo, de la Santa Escritura, algunas de estas cualidades y características de la segunda agapi.

1ª Epístola a los Corintios, capítulo 13

Canto a la agapi increada, amor divino

1 Aunque hable las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo agapi-amor no soy más que una campana que suena o como unos platillos o címbalos resonantes.

2 Aunque tenga el don de profecía y conozca todos los misterios y las voluntades de Dios y toda la ciencia, y aunque tenga tanta fe que traslade las montañas, si no tengo agapi-amor, no soy nada.

3 Aunque reparta todos mis bienes entre los pobres, y entregue mi cuerpo a las llamas para gloriarme, sino tengo agapi-amor, de nada me sirve.

4 La agapi-amor aleja la ira, es magnánima, paciente, tolerante; la agapi no tiene envidia, no es presumida, ni se infla de orgullo y prepotencia,

5 no hace nada feo e indebido, no es grosera ni egoísta y no busca sus intereses, no piensa mal para su prójimo, ni se irrita, no toma en cuenta el mal del otro;

6 La agapi-amor no se alegra por la injusticia; se alegra y goza cuando domina la verdad,

7 todo lo disimula, sufre y aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera.

8 La agapi-amor jamás decae y nunca falla; Pero, las profecías que hay ahora como dones del Espíritu Santo desaparecerán, las lenguas cesarán y las gnosis, conocimientos caducarán.

9 Todo esto en la vida futura quedará abolido, porque parcialmente conocemos y profetizamos.

10 Cuando en la vida futura llegue lo perfecto e integral, entonces desaparecerá lo parcial e imperfecto. 11 Esto que os escribo, lo comprenderéis con el siguiente ejemplo: Cuando yo era niño pensaba, razonaba y hablaba como un niño. Cuando llegué a ser hombre, se despojaron y desaparecieron las cosas de niño, las niñerías.

12 Porque ahora vemos confusamente como en un espejo de manera que quedan muchos enigmas e interrogantes que no podemos explicar. Entonces veremos y será claramente cara a cara, (en persona a Persona o hipóstasis a Hipóstasis). Ahora conozco parcialmente la verdad, pero entonces tendré perfecta la gnosis, tan perfecta como cuando fui reconocido por Dios, (tal como energizaba y operaba el omnipotente Señor en mi regreso como reconocimiento y proclamación de mi axioma apostólico.)

13 Esto se hará en el futuro. Ahora hay tres cosas que permanecen: la fe, la esperanza y la agapi. Pero la más grande de ellas es la agapi (energía divina increada y amor desinteresado).

«La agapi no tiene envidia». Amigos míos, tengamos cuidado con la envidia; ¡es el gusano que con seguridad come la médula del matrimonio! Si hay una desgracia dentro del matrimonio es la envidia. Ella se puede pegar como un microbio, como una sanguijuela al hombre o la mujer, y desgraciadamente no se va fácilmente. ¿Dónde estabas? ¿Por qué has tardado?, ¿qué has hecho?… Todas estas cosas empiezan a marchitar el matrimonio con la sospecha, con el recelo, con el control el uno detrás del otro… La mujer dice: qué es esto que he encontrado en tu bolsillo; el hombre dice: dónde has gastado el dinero, etc. ¡Es un gusano terrible! Pues, que lo sepan los que tienen envidia, no tienen, no existe la agapi en su matrimonio. La cualidad de la verdadera agapi es que no tiene envidia. Aunque uno se encuentre al polo norte y el otro al polo sur, aunque estén tiempo separados, uno tiene confianza al otro, uno ama al otro y uno espera al otro, con anhelo y con amor de corazón.

La agapi no es presumida, no busca autoalabanzas. No empieza a decir el uno al otro: sabes quién soy yo, sabes de casa vengo y me he casado contigo etc. Estas cosas, por favor, no existen dentro en el matrimonio. Hemos dicho que existe el “nosotros”. No se busca la autoalabanza y no se jacta de sí mismo.

“La agapi no hace cosas feas”. ¡Sí, es verdad no hace cosas feas! No hace cosas feas dentro en el matrimonio que tendría vergüenza sacarlas en público. ¡Ay, si supierais las cosas que oyen los guías confesores sobre este punto!… Y uno se pregunta: ¿hay personas que piden y sobre todo exigen situaciones que quizá serían vergonzosas que salgan a la luz?… desgraciadamente, sí existen. Por qué, porque su agapi no es perfecta. Si amas a tu esposa, a tu marido, entonces tendrás dignidad para ti mismo y respetarás también al otro. Amigos míos, dentro en la agapi y la familiaridad conyugal el respeto no se destruye, sino lo contrario, va creciendo.

“La agapi no busca los suyo no pide que cada uno haga lo que quiera. No. Lo que a ti te contenta esto haré.

¡El himno de la agapi! Me parece que todos los casados este trozo que está en la epístola 1 Corintios capítulo 13, deberán copiarlo y ponerlo en una parte visible de sus casas para que lo lean y lo estudien los dos, que se sientan a profundizar juntos sobre esto. ¡Profundizar, ahondar! Incluso hacer autocrítica sobre el texto, la petición al Espíritu Santo, por boca del Apóstol Pablo. ¿Cómo vamos; vamos bien? Pero sobre todo, los cónyuges que lo marquen esto en el interior de sus corazones.

Sobre este punto escuchad algo maravilloso; es del periódico “el Diario” de 20 febrero 1966. El título es: “La Agapi”. Elías Zafiris de 43 años, llevó a hombros su mujer durante quince horas, porque su pueblo Santa Bárbara había quedado incomunicado; ¡su esposa Cristina había quedado enferma gravemente y la bajó a hombros, durante 15 horas, llevándola a la clínica! Esto quiere decir que amo al otro.

Dentro de esta agapi, en el fondo existe la agapi de Cristo con Su Iglesia. Aún no hemos hablado sobre esta agapi; pero hablaremos cuando llegaremos al Oficio de la Boda o Matrimonio. Allí bellamente se refleja el matrimonio entre los hombres, los cónyuges.

Una vez una pareja se peleaba mucho. La mujer se había desesperado tanto, ¡que deseaba la muerte del marido! Un día rebuscando en los armarios abandonados, encontró una libreta, estaba escrita de su abuela. Empezó a leerla. Por sorpresa leyó las siguientes palabras: «Cuando estaba triste, afligida por mi marido o con cualquier otro tema, miraba siempre el icono del Novio Cristo con la clámide y la corona de pinchos, y así me animaba. Y treinta años, manteniendo la misma táctica, delante del icono de Cristo decía tres veces el “Padre nuestro”, así disolvía todo tipo de resentimiento y pensamiento malo contra mi marido». ¡Lo probó también la chica joven, es decir, la nieta y encontró su medicina!

Realmente, queridos míos, ¿por qué el Cristo puso la corona de espinas? Y ¿por qué puso la falsa púrpura y por qué se crucificó? Para la Novia-Iglesia, que era la humanidad. ¡Habéis visto cómo el Novio sufre para Su Novia la Iglesia! He aquí, pues, por qué los cónyuges deben aspirar hacia aquel misterio, el misterio de la unión Cristo e Iglesia, Novio y Novia. Y el marido y la esposa deben decir: Que me ponga la corona de espinas. Ya que conozco que el matrimonio es una sociedad de defectos”. No es posible que en el matrimonio exista un camino cómodo, de flores y cantos; el matrimonio es un camino duro, es un yugo, y este yugo lo tienen que levantar en común los cónyuges para llegar al final común que es la Realeza increada de Dios.

La agapi pues; toda gnosis (conocimiento) comienza por el interés y la agapi. Como decía un gran filósofo, la gnosis es hija de la gran agapi. ¿Quieres aprender algo, pero que no sea intelectualmente, sino viviéndolo, por experiencia?, entonces no tienes otra cosa que amarlo. El Cristo amó, y “en el padecimiento sufriendo aprendió” (Heb 5,8).

Incluso cada individuo es una “terra incógnita”, dos desconocidos. Los dos cónyuges están llamados hacer una mutua investigación de sus mundos; la mujer investigar el mundo psíquico del hombre y el hombre el de la mujer. ¡Precisamente dentro en esta mutua investigación hay tanta riqueza y tanto interés! En una tierra o país desconocido buscan a encontrarse a sí mismos; y con la ayuda mutua, como veremos más abajo –el tema ayuda tiene un sentido totalmente distinto- uno busca al otro, de modo que pueda ayudarle por el objetivo común, por el que se crearon los primeros en ser creados, que es, lo repito, la Realeza increada de Dios, es la zéosis (deificación o glorificación).

La segunda agapi por tanto es la agapi de las psiques-almas. Por supuesto que los cuerpos comenzarán a marchitarse, empezarán las primeras arugas y el pelo a ponerse blanco, la belleza física empezará a abandonar las caras; y a pesar de esto allí donde va muriendo la primera agapi, empieza a resucitar y nacer la segunda agapi. Si uno antes de la necrosis no se ha ocupado pasar y resucitar de la primera agapi a la segunda agapi, se encontrará en el caos, la decepción (demoníaca) y asustado, se encontrará sin contenido en su vida; para este el matrimonio ya no tendrá ningún sentido.

Pero para que sea nacida esta segunda agapi, antes es necesario que nazca en nuestro interior el Cristo. Lo repito: ¡la llave del éxito para que sea nacida esta segunda agapi, antes es necesario que nazca en nuestro interior el Cristo!… Por eso nuestra Iglesia ora y pide “que el Dios les envía y proporcione la perfecta agapi”. Esto no es una exageración, no es algo que sea obvio, y que los nuevos en ser casados puedan decir: por qué lo decís esto, ya que tenemos agapi, estamos enamorados. Tenemos agapi, pero es algo que tiene que venir de arriba. Lo de “que les envíe” de la oración quiere decir que venga de arriba hacia abajo. Esta agapi es la presencia del mismo Cristo. Esta agapi, la perfecta agapi es fruto y regalo del Espíritu Santo, por lo tanto es fruto de esta misma vida espiritual.

Cuando los dos cónyuges comienzan mano a mano la vida espiritual la que nos llevará a la zéosis, como dice un poeta; entonces por supuesto que el fruto de este comienzo será la perfecta agapi.

Esta perfecta agapi existía sólo en los Santos.

Amigos míos, la agapi es una escuela que uno aprende cómo vivir, cómo hablar y cómo comportarse; pero también en cada escuela existe siempre el esfuerzo, el empeño, el dolor y el cansancio. Así pues, aquel que no tiene miedo al esfuerzo, al cansancio y al dolor, sólo este luchando puede acabar esta escuela.

Incluso la agapi abre los ojos (espirituales). El egoísmo ciega, el egoísmo no ve; ¡sólo la agapi ve y ve tan lejos y tan profundamente!

Naturalmente, antes de esta segunda agapi, por supuesto que debe haber la primera. La primera no es una nimiedad y esto debemos recalcarlo. Pero el error de muchos es que permanecen en la primera agapi, la agotan y llegan a donde llegan. Pero por supuesto que comenzaremos de la primera agapi; esta no es sin contenido.

Esto lo encontramos en la misma naturaleza de las cosas. El Dios hace las flores muy bellas, con colores, con varias formas y fragancias: ¿Por qué? Para que atraigan a los insectos en ir de flor en flor y transportar el polen, de modo que se haga la polinización y después la fecundación. ¿Por qué hace esto el Dios? Esto tiene su propósito. Esto tan pasajero, en poco tiempo flor, se marchitará, se secará y caerá. Pero permanecerá lo que ya se ha realizado en el fondo de la flor, allí donde están las semillas, y darán el fruto real. Así exactamente se parece la primera agapi. Es necesario que exista también esta; no la vamos a tirar, -¡por Dios!- pero con la diferencia que no permaneceremos allí.

Así, cuando una agapi estará muriendo, estará entrando en escena la otra, la espiritual, la agapi de las psique-almas. La primera agapi es de los cuerpos y la segunda es de las psiques. Es obvio que las dos son imprescindibles. Porque si tuviéramos sólo agapi de los cuerpos, caeríamos a la bestialidad; si tuviéramos sólo la agapi de las psiques caeríamos en la amistad. Pero la boda o matrimonio es unión perfecta, tanto de las psiques como de los cuerpos. Las dos son agapi, la primera y la segunda. ¡Perfecta unión!

Por eso un verso de una oración en el Misterio de la Boda dice: “Señor, dales a ellos concordia de psiques y cuerpos” (Oficio de la Boda). Muchos a lo mejor se escandalizarían de este verso y preguntarían: ¿por qué dice concordia de cuerpos? Aquellos que sacan el cuerpo fuera de la naturaleza de las cosas, fuera del matrimonio y fuera del Cristianismo, están fuera de la realidad. El Cristianismo y lo hemos repetido y recalcado muchas veces esto, no abraza sólo la psique y el espíritu; ¡abraza también la materia, el universo entero, hasta el último electrono! Por consiguiente, matrimonio perfecto significa unión de psiques-almas y cuerpos. “Señor, dales a ellos concordancia de psiques y cuerpos”. Amín. (Con cariño y agapi especial para los matrimonios de mis hijos y sus amigos, continuaremos un resumen de la 3 y 4 homilía, ¡que son preciosas!)

 

Resumen 2ª Parte: varios sobre la agapi en la pareja, del Misterio y de la Santa Escritura.

Homilía 3 pag 63

Con la ayuda de Dios, vamos a la primera breve oración: “Dios, Tú que eres eterno que has reunido y recogido todo lo que estaba esparcido, lo has conducido a la unidad y has puesto el vinculo indisoluble de modo que has creado un cuerpo indestructible; Te oramos Señor Dios eterno que bendigas a Tus siervos en este vínculo y unión”.

¡Unidad!… que es el elemento básico en el misterio del matrimonio. Y esta unidad tiene su principio en Dios. El Dios es la fuerza y la causa unificadora de todo. Fuera de Dios existe esparcimiento. Nuestro Señor lo dijo claro: “El que no está conmigo está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama”, (Mt 12,30 Lc 11,2). Y cualquier otra cosa, sea riqueza, salud, ciencia, arte y aún virtud, cuando está fuera de Dios trae esparcimiento.

Debemos recalcar en este punto, porque hoy en día está muy de moda la separación de la virtud de la fe. Esto dominaba también antiguamente fuera de la Iglesia con el gnosticismo…

Esta primera oración es efjarística (eucarística o de agradecimiento); y muestra el gran lazo que hay entre el Misterio del Matrimonio con el Misterio de la Divina Efjaristía. Y como hemos recalcado otras veces, los cónyuges para que tengan siempre este lazo de agapi y unión, deberán siempre estar unidos y empezar del Cáliz de la Vida, el Cáliz de la Divina Efjaristía, que es el Cuerpo y la Sangre de Cristo…

…El Dios tomó de la costilla de Adán y creó Eva la esposa (Gen 2,21-22). Esto, amigos míos es simbólico, y quiere indicar la igualdad y la equivalencia. Si el Dios hubiera tomado de delante, esto quizás significaría que la mujer sería impedimento del hombre. Ni de atrás, porque significaría que la mujer sería algo insignificante, mezquino. Ni de la cabeza porque debería gobernar al hombre, tampoco de los pies porque debería ser pedestal del hombre, o sea, algo inferior. Aquí vemos que los dos géneros existen para la procreación del género humano. Así que los padres se convierten en cooperantes, colaboradores del plan de Dios…

El Cristo antes de encarnarse, como Logos de Dios, es el que está caminando en el Paraíso de Edén, pero el mismo es también el conductor al matrimonio, el padrino diríamos. Él condujo Eva a Adán. Él puso en éxtasis a Adán y creó Eva y es el creador de todo. Condujo la Eva en Adán, es pues, el padrino, intercesor. Ahora estos dos deberán encontrar Aquel que los ha creado, el Divino Logos, y constituir una sociedad y comunión con Él. Este es el propósito principal del Matrimonio… El segundo es la virtud… y el tercero la procreación del género humano, teniendo hijos…

Un resumen corto: El primer objetivo o propósito del matrimonio es la ayuda mutua de los cónyuges para llegar a la zéosis (deificación o glorificación); es aquello que dijo el Dios para Adán, y Eva “hagamos un ayudante para y como él”, este “como él” significa que sea similar a Adán, es decir, ser humano. Sin duda podría hacer un animal para que ayude a Adán. Pero dice que le hagamos que sea ayudante. ¿En qué? En que se salven y se deifiquen. Este era el primer propósito. Pero como somos post caída, tenemos el segundo propósito del matrimonio, que es el apaciguamiento de los instintos sexuales, para que no caigamos a la lujuria y la prostitución. Por eso san Crisóstomo procuraba que se casasen jóvenes, para que no caigan a la prostitución. Pero las condiciones de la vida de entonces y ahora han cambiado. El tercer propósito del matrimonio es tener hijos. Con el cumplimiento de estos tres propósitos del Misterio, amigos míos, se asegura el camino del matrimonio pacífico y bendito, que finalmente conduce a la unión con el Dios a través de la jaris (gracia, energía increada) que es el destino definitivo de todos.

Homilía 5 pág. 135

Hemos hablado sobre los tres objetivos, propósitos básicos del Matrimonio. Porque si se supone que no conocemos los objetivos del matrimonio con la prioridad que pone la Iglesia a través de la Santa Escritura, del Logos de Dios, entonces seguro que el matrimonio no tendrá el camino correcto; sino que será influenciado de elementos ajenos del Evangelio y la Iglesia, y será un matrimonio fracasado.

De la primera oración escogemos un punto bello y muy característico para la pareja que entra al camino del matrimonio. La Iglesia a través del sacerdote, ora y pide: “Señor, dales de la frescura del cielo y de la calidad de los frutos de los bienes de la tierra, llénales la casa de trigo, vino, aceite y de todos los bienes materiales, con el propósito que den también caridad para los necesitados de bienes materiales”; es decir, para que puedan ayudar a los pobres.

Este punto como hemos dicho es de la primera oración, que realmente pide que sean dados para la pareja todos los bienes materiales y espirituales. Los cónyuges de esta manera son economistas de Dios y sobre todo valientes economistas de Dios, que deben estar siempre preparados para suplir cualquier falta material “de los bienes de la tierra”, o espiritual “de la frescura del cielo”, de sus semejantes. Es decir, podemos decir que el calor de la agapi del nuevo hogar deberá dejar siempre la puerta abierta para cualquiera que pidiera contribución material o espiritual.

¡La hospitalidad o filoxenía, pues el espíritu de hospitalidad! Que uno pueda siempre dar, para que no se cierren las puertas de la casa; este hogar que sea alegre, risueño, bendito… el hogar aquel que el Dios con las manos de los cónyuges estará dando hacia los demás semejantes, ricos elementos materiales y bienes espirituales. Aquí pues la palabra filoxenía o hospitalidad en el sentido amplio.

Podríamos poner algo de la Santa Escritura sobre la filoxenía: “Perseverad en el amor fraterno. No olvidéis la hospitalidad, ya que, gracias a ella, algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles. Acordaos de los presos, de los que sufren torturas, como si estuvieseis en su mismo cuerpo. Que el matrimonio sea tenido en gran honor y el lecho conyugal esté sin mancha, porque Dios juzgará a los lujuriosos y a los adúlteros. Que la avaricia no se apodere de vosotros” Heb 13,1-5). Sin saberlo, hospedaron a ángeles, aquí es obvio que se refiere a Abraham que hospedó los tres ángeles.

“…tales como haber educado bien a sus hijos, haber ejercitado la hospitalidad, haber socorrido a los atribulados, haber practicado toda clase de obra buena” (1Tim 5, 10).

Veis pues, que la Iglesia pide que sean dados a la pareja abundancia de bienes, no para que se apeguen a estos, ni para que sean la causa y motivo para la vida mundana (de los pecados), sino causa y motivo de alabanza a Dios, que ha cubierto las necesidades de sus fieles y santos.

Continúa la oración pidiendo a Dios que bendiga a los recién casados, como bendijo a Abraham con Sara, a Isaac con Rebeca, a Jacob y todos los Patriarcas, a José con Asinez, a Moisés con Séfora, a Joaquín con Ana, a Zacarías con Elisabet; ¡Benditas parejas! ¡De verdad un catálogo bello que vale la pena acordarse!

Pide pues, que el Dios bendiga la pareja; ¡sobre todo pide bendición! Amigos míos, la bendición es el punto de partida de todo éxito en la vida.

En el Antiguo Testamento la bendición era un elemento tan básico, de modo que no era posible comenzar una obra, si antes se pedía la bendición de Dios. Por eso vemos en el Antiguo Testamento el Alfa (principio) y el Omega (final) de todo trabajo era la bendición. Si se asegurara la bendición, entonces por supuesto que se podría vencer toda dificultad y el fruto sería el éxito. La misma cosa también aquí; todo intento de la casa y del hogar sin la bendición de Dios es un esfuerzo vano. ¡Los cónyuges deben concienciarlo y entenderlo bien esto, que necesitan la bendición de Dios!

Dicen muchos: “Que mi bolsillo esté lleno, lo demás sobra…! Y si tu bolsillo está lleno, hermano mío, ¿quién te lo ha llenado? ¡Te lo ha hecho el Dios, porque te ha bendecido y tú no ves Su bendición…!

San Nicodemo el Aghiorita dice que algunos hacen otra cosa; besan sus manos y dicen: ¡benditos sean mis manos que me ayudan a mi trabajo y me dan dinero, y estoy feliz en mi casa! ¿Pero las manos hermano mío, quién te las ha dado? Un microbio puede tirarte en la cama y gastar toda tu fortuna en los médicos, entonces veremos si tus manos están bien o tu cartera llena para que te ayuden en tu hogar y en el camino de tu vida. Queridos míos, la bendición de Dios es lo primero y lo último. ¿La tenemos en nuestro hogar? ¡Lo tenemos todo!

Una vez san Cosme de Etolia había ido en la isla de Kefalonia y vio que unos estaban construyendo un palacete y entonces por iluminación del Espíritu Santo dijo: ¿Para qué construyen este palacete si no van a habitar? Realmente en aquella casa no dio tiempo que habitara nadie, antes que se acabara de construir murieron todos.

Casa y hogar son dos cosas muy estrechamente vinculadas, casa son las paredes, en cambio hogar son las personas que viven en la casa. Y dice la Santa Escritura: “Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los que la construyen; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigila el centinela” (Sal 126,1). Es decir, si Dios no pone Su mano (que es el Espíritu Santo) y no bendice el hogar vanamente luchan los cónyuges para crear algo. Por eso, queridos míos, tened cuidado en esto: el ideal no es hacer una casita –así dicen los cónyuges- el ideal es tener la bendición de Dios para hacer una casita.

Aún diría que el matrimonio es una cosa muy delicada, sensible y frágil, que le hace falta mucha protección y cariño. Por eso después de la bendición es necesario que protejamos y cuidemos el nuevo hogar y la nueva pareja. Precisamente por esto ora y pide la Iglesia: “Dios nuestro, cuídales y protégeles tal como has cuidado a Noé en el arca; cuídales y protégeles tal como has protegido a Jonás en la barriga del cetáceo.; protégeles tal como has protegido a los tres santos Jóvenes del fuego, enviándoles la frescura del cielo” (Pequeñas bendiciones para el Matrimonio).

Amigos míos, muchos vientos violentos golpearán el hogar; vendrán muchas situaciones que ofenderán la nueva pareja. Vendrán tentaciones malignas y calumnias; quizás venga alguien a decir al hombre: “he visto tu mujer, estaba hablando con un vecino” y aunque no haga nada la mujer entra el pensamiento diabólico y la perturbación. Quizá venga alguna a decir a la mujer: “He visto tu marido, y estaba sonriendo bobamente con otras. Vendrán muchas acusaciones y desprecios de parientes y amigos, posiblemente según la situación económica de cada uno, vendrá la suegra, la que despreciará la chica y no la acepte en casa, aunque sea una chica buena y honesta, etc.

De todas estas situaciones la pareja es sacudida; vienen muchos enemigos a atacar las paredes del hogar y su existencia. ¿Qué se deberá hacer? Aquí que Dios nos proteja, que proteja mucho la pareja, para que salgan de estos ataques. Pero deben escapar también de un enemigo terrible: de las influencias del siglo presente, de este mundo, escapar de las influencias de la llamada conducta mundana (2Tim 4,10 1Jn 2,15-17). ¿Quién será el que protegerá a los cónyuges? ¡El Dios!

Quería deciros algo sobre este último, la conducta mundana o carácter o espíritu mundano. La conducta mundana se parece a la humedad. No podemos fácilmente delimitar la humedad. Cuando el tiempo es húmedo, un hombre que se haya roto un hueso de su cuerpo, aunque este hombre esté con calor en el calefactor, este hueso roto del cuerpo duele, porque la humedad traspasa en todo. Lo mismo aquí; si la pareja está unida con amor, es posible que se escape las embestidas malignas, las calumnias, las acusaciones y los desprecios; ¿Pero podrá escapar de la conducta mundana o espíritu mundano? Aquí está la cuestión, el gran tema y problema.

Amigos míos, la conducta mundana es un enemigo insidioso o mal astuto. ¿Qué es la conducta mundana o espíritu mundano? Es pensar tal y como piensa y actúa el mundo; es movernos y vivir de modo (moda) como quiere el mundo. Cuando decimos: puesto que todos actúan y se mueven así, lo mismo haremos también nosotros como el mundo. Y así no tenemos discernimiento con sano juicio, por ejemplo: cuando todos los demás en verano los domingos por la mañana van a la playa, decimos que no tiene importancia, no pasa nada si no vamos a la Iglesia, porque todos hacen así; mientras que podemos decir: primero me voy a la Iglesia y después me iré a la playa. Actuar no como hace el mundo sino como hacen los cristianos. Cuando decimos: El mundo así se viste, es de moda, y no decimos: No nosotros no nos vestiremos así, sino decente y moderadamente, porque el Cristo quiere modestia; etcétera.

Por favor tengamos mucho cuidado en este tema, la conducta mundana o espíritu mundano. No os escondo que aquel que podría jactarse, incluso clérigos, de que totalmente se ha liberado de la conducta mundana, miente o no sabe dónde se encuentra ni entiende su posición. Me parece que no podemos escapar totalmente, sino que debemos estar vigilantes y estar observándonos y diciéndonos: “Quizás yo también me influyo de los efectos mundanos.

Esta oración aquí, invoca tres acontecimientos históricos: con Noé, con Jonás y los tres Jóvenes. La oración dice: tal como has protegido a Noé del cataclismo, proteja también este hogar; y como has protegido a Jonás que estaba en la barriga del cetáceo, proteja también esta casa; y también, tal y como has protegido a los tres Jóvenes que el rey Nabucodonosor arrojó al horno candente y no les ha pasado nada, así también proteja este hogar.

¿Por qué hace memoria y referencia a estos tres acontecimientos? Porque estos tres acontecimientos son tipo, imagen de nuestra Fe. El horno candente con los tres Jóvenes, es tipo o imagen de la Santa Trinidad, el primer dogma básico, esencial de nuestra Fe. Jonás en la barriga del cetáceo, que el mismo Cristo lo interpretó, es el tipo o imagen de la Resurrección de Cristo; la piedra angular de nuestra Fe. Y tercero, el Arca de Noé es tipo de nuestra Iglesia.

Estos tres acontecimientos históricos, tres tipos, vienen a dar estos tres grandes dogmas de la Fe: el dogma de la Santa Trinidad, el de la Resurrección de Cristo, y, el de la Iglesia. Estos son los puntos culminantes de la Fe para cada cristiano.

El primer dogma, el de la Santa Trinidad es tan básico, que si no lo concienciamos y no lo investigamos, entonces posiblemente caeremos en caminos muy feos. Si no creemos en el dogma de la Santa Trinidad, significa que inmediatamente no aceptamos la deidad de Jesús Cristo; y cuando no aceptamos la deidad de Jesús Cristo, entonces nuestra redención, sanación y salvación…desaparece; no podemos hablar de salvación. Todo pues, procede de la fe en el dogma de la Santa Trinidad.

Sin embargo, la Santa Trinidad es tipo o modelo de la Iglesia; y si quieren aún es tipo el matrimonio. ¿Por qué? Porque tal y como en la Santa Trinidad tenemos tres Personas, una esencia, así también en el matrimonio tenemos dos personas, una esencia; “y serán los dos en cuerpo uno” ­ (Gen 2,24 Mt 19,5 Mc 10,7 Ef 5,31). Por lo tanto los cónyuges deben en cada momento realizar aquello que ya cae sobre ellos como luz y reflejarla a su alrededor; el dogma de la Santa Trinidad, con la honestidad dentro en su matrimonio.

En lo referente al dogma de la Resurrección; la fe en este dogma determina también la vida práctica de ellos. Si los dos cónyuges no creen que el Cristo ha resucitado y que ellos tampoco van a resucitar, entonces que digan: ¡Comamos y bebamos porque mañana moriremos!

¿Y en lo referente al dogma de la Iglesia? La Iglesia es la que les facilitará sus Misterios (sacramentos) que les proporcionarán la jaris (gracia, energía increada) y les dará el camino correcto más la sanación, redención y salvación.

Estos tres puntos culminantes de la Fe deben ser los indicadores en la vida y en el camino de los recién casados. Estos tres dogmas protegerán la pareja de toda influencia mundana, de toda imposición exterior, de cada corriente contraria, atea, medio-atea y mundana que pueden golpear las costillas del matrimonio. Debemos decir que cada época, y nuestra época es bastante materialista, atea y reaccionaria, que significa que no cree en los dogmas de la Santa Trinidad, ni en la deidad de Jesús Cristo. ¿Cómo, pues, una pareja permanecerá; cómo podrá mantener su fe y su camino estable, si no comienza por la fe en estos tres dogmas culminantes de nuestra Fe?

Amigos míos, veis que el oficio del Matrimonio viene a apocaliptarnos-revelarnos muchos aspectos de la vida de los recién casados, que deben conocer nuestros jóvenes, cuando empiezan su propia andadura de matrimonio.

Y el tercer punto; aún la pareja en su camino de vida tiene necesidad también de una continua memoria de parte de Dios, por eso oramos y pedimos: “Acuérdate de ellos Señor, tal y como te has acordado de Enoc, de Sim y de Elías”. El Dios se acuerda de los que están escritos en el libro de la vida (Fil 4,3). Lo dice claramente esto la Santa Escritura, que el Dios no se acuerda de los pecadores (Sal 9,7· 15,4· 33,6· Sab Sirac 10,17· Apoc 17,8· 20,15). No porque el Dios no tiene memoria, sino que no los reconoce como suyos. Y esto significa cuando decimos: Kirie eléison, Señor ten compasión, misericordia, piedad o caridad de nosotros. Cuando el ladrón encima de la Cruz decía: “acuérdate de mí Señor” (Lc 23,42), esto daba a entender; que el Dios se acordara y tuviese misericordia de él. Lo que el Dios se acuerde de uno es una cuestión muy grande. Por eso creo que muchas veces los cónyuges deben decir esta pequeña oración desde las profundidades de su corazón: ¡Señor acuérdate de nosotros! ¡Señor acuérdate de nosotros! Será un eco en su Matrimonio.

Pero fijémonos en algo aquí. Estos tres nombres que se refieren aquí que dice –“acuérdate Señor tal y como a Elías, a Enoc y a Sim”,- no se han puesto así por casualidad. No.

Estas tres personas ascendieron al cielo. La Santa Escritura nos dice que se perdieron las huellas de Enoc y no se encontraba en ninguna parte, porque el Dios le traspasó, le tomó al cielo porque agradó a Dios. Fue un hombre muy fiel y justo y el Dios le ascendió, subió vivo, no probó la muerte. Para Sim no dice nada la Escritura, pero está en la tradición Judía. Y para Elías en muchas partes nos habla la Santa Escritura que fue arrebatado al cielo (4Re 2,1-11). No en la Realeza increada de Dios, sino en algún lugar del cielo, allí donde el Dios sabe. Los tres fueron ascendidos corporalmente. La ascensión de ellos en una protiposis o pre-afirmación de la Ascensión de Cristo; pero también la Ascensión de Cristo es una protiposis o pre-afirmación de nuestra ascensión.

Antes de avanzar, uno podría decir que primero lo tomaré éticamente y que no es otra cosa que el giro de los ojos y del corazón hacia el Cielo. Por supuesto que los cónyuges deben tener como ideal la agapi para que les ate fuertemente, hasta la muerte y más allá de la muerte. Pero tengamos cuidado en algo: que la agapi no sea el principal objetivo de sus vidas sino de su matrimonio. Eso porque viendo uno al otro puede caer en la idolatría, haciendo el uno al otro ídolo. Pero deberán estar atados con la agapi mirando hacia arriba, a un objetivo común.

¿Pedir las cosas de arriba!, dice el Apóstol Pablo, e inmediatamente lo ata dogmáticamente: “Donde está el Cristo”. No allí donde están las estrellas, ni en un reino o una patria deseada separada de Cristo, ¡sino allí donde está el Cristo! Además, allí donde está el Cristo está también Su realeza increada, porque la Realeza increada de Dios es el Cristo. La Realeza increada de Dios no es algo que está fuera de Cristo; el Cristo es la Realeza increada; nos dice que: “el Cristo está sentado a la derecha del Dios Padre”. Pero atención: ¡está como hombre! Y “¡Pensad y buscad las cosas de arriba, no las terrenales!”. Los bienes materiales son los instrumentos, de una manera, para la vida biológica, pero que se hagan el objetivo y propósito de nuestras vidas.

Por lo tanto, la memoria de estos tres santos deberá recordarnos que los cónyuges tienen un camino, un camino hacia arriba, que deberá en cada momento reanimarse para que sea evitado el peligro de apego a las riquezas materiales.

Por supuesto que los bienes materiales enmarcan el matrimonio… Pero atención, no vaya ser que las riquezas materiales comiencen hacer olvidar el camino hacia el Cielo. ¡Peligro! ¡Buscad las cosas de arriba! En otras palabras, lo cónyuges debe tener cuidado, de manera que cuando vengan las llamadas de parte de Dios: cónyuges venid a la Iglesia, venid a confesaros y comulgar; ellos que no digan la frase tan conocida: Estoy casado/a no puedo venir. Dice san Crisóstomo: aquí calumnias a Dios, porque Le dices que tienes como impedimento el matrimonio, que el Dios ha bendecido. Porque el Dios no te ha dado el matrimonio para impedimento para tu sotiría (sanación, redención y salvación), sino todo lo contrario, para ayudarte a esto, por eso no calumnies a Dios.

Más abajo en la última oración del oficio, veremos el punto que el sacerdote saca las coronas de los novios y dice: “reciba las coronas de ellos en Tu Realeza increada”. Otro código dice que las coronas las lleva el sacerdote al altar para que sean bendecidas y liturgizadas (oficiadas) en “doxa-gloria de Dios”.

Pero aquí se entiende que junto con las coronas están también las cabezas de los recién casados. Por tanto hacia la Realeza increada de Dios beben ir caminando también los cónyuges. Este tipo de ascensión se debe hacer.

Alguna vez llegará la hora de la muerte, y los cónyuges morirán; y cuando pasen a la otra orilla del río, que será la Realeza increada de Dios, entonces allí estarán juntos. Pero atención: no ya cómo cónyuges, aunque hayan trabajado para que estén otra vez juntos. Porque esto es el propósito del matrimonio, ser ayudados mutuamente llegar allí, a la zéosis (deificación, glorificación), pero con otros nuevos grados de parentesco. Ya no en el grado de parentesco de matrimonio, sino un nuevo parentesco: ¡en la Realeza increada de Dios todos seremos hermanos! El camino del matrimonio no acaba en la tumba, sino que continúa más allá. ¡Bienaventurados y felices son los cónyuges que permanecerán fieles, puros y prudentes hasta la tumba!

Y continúa con la oración: “Señor, acuérdate de ellos, tal y como de has acordado de tus Cuarenta Mártires, que les has enviado del Cielo las coronas”.

Aquí no hay una comparación exterior sino algo muy profundo, es decir, que el matrimonio tiene algo de martirio. …Todo esto indica en el fondo del matrimonio existe un martirio silencioso; ¡el martirio que dos personas totalmente distintas están llamadas a juntarse, conversar y adoptar sus vidas bajo del mismo yugo!

¿Creéis que el yugo del matrimonio es fácil? La mayoría de vosotros ciertamente estaréis casados y estaréis de acuerdo que el yugo del matrimonio no es nada fácil. El yugo de la convivencia conyugal es pesado. Es un martirio de paciencia y tolerancia del uno al otro. Es el martirio de formación y perfeccionamiento, es decir, que uno espere cuando el otro aprenderá algo sobre la Fe. Porque si se supone que uno de los dos cónyuges no es muy fiel, el otro luchará para convertirle en fiel; o si es indecente o derrochador, el otro luchará para ayudarle. ¿Qué creéis? ¿Todo esto no es un martirio? Así que, si los cónyuges consiguen llegar al final con algún éxito, sin lamentaciones ni sollozos, por supuesto que tomarán la corona del martirio; igual que la corona del martirio que han recibido los Mártires que han dado sus vidas confesando a Jesús Cristo.

Dice claramente el apóstol Pablo que los cónyuges se salvarán y por supuesto tomarán esta corona “si perseveran con modestia en la fe, en el amor y en la santidad” (1Tim 2,15). Paro para que se cumpla y se realice todo esto, la fe, la agapi, la divinización y la prudencia, más todo lo demás, hace falta mucho sudor, esfuerzo y sangre; ¡es un martirio!

Las coronas pues, son símbolos tanto de la doxa (gloria) como también del martirio. ¡Y nuestro Señor Jesús Cristo, amigos míos, el Novio de nuestra Iglesia se ha puesto la corona del martirio para la gracia de Su Novia Iglesia!

…Dice un teólogo contemporáneo: “Qué cosa magnífica y tremenda!…el eterno e infinito Dios da en nuestras manos una criatura, en las manos de una mujer o de un varón, que esta criatura debemos conducirla de cualquier modo posible a la redención y salvación. ¡Un peso pesado, insoportable!

Pero estemos atentos en algo: aquello que hace el peso ligero será sólo una agapi colocada dentro de la agapi de Jesús Cristo. Cuando la agapi de los cónyuges está colocada en aquella agapi de Jesús Cristo, entonces el peso se hace ligerísimo y los pies rápidos para la realización del propósito y objetivo de la existencia de estas dos personas.

Habéis visto qué dice en la oración, bendición: “Dios, bendícelos, protégelos y acuérdate de ellos”. Bendición, protección y memoria, estas tres son la pared que protegerá a los cónyuges y les llevará a la virtud.

Homilía 6

Amigos míos, es el último capítulo de nuestro tema sobre el matrimonio. Como veis el tema es muy extenso; pero espero que os haya sido útil y hayáis sacado algún beneficio. Porque se trata de un tema muy importante y básico de nuestra vida. Diríamos que es una etapa cumbre y muy básica para nuestra vida terrenal y también para la Realeza increada de Dios. Por esta razón el Dios ha creado la mujer, para ayudar a Adán y facilitar la realización del objetivo de la vida de los dos que es la zéosis (deificación o glorificación). Por lo tanto el matrimonio no es sólo una etapa de nuestra vida, sino también un punto de partida para la salvación en la vida eterna. Pero cuando el matrimonio se hace el punto de partida de desgracias, de muchos males, entonces… ¡ay de nosotros!

…Aquello que conducirá los cónyuges a la salvación, no es el simple deseo de salvar al otro, sino el sentimiento de agapi-amor. Es decir, si el hombre quiere ver su mujer salvada, esto sólo lo conseguirá si la ama, lo mismo la mujer para el marido. O sea que nunca debemos decir te amo para salvarte; sino quiero salvarte porque te amo. El Dios no vino para salvarnos y de la salvación nacerse la agapi, sino que nos amó y amándonos nos ha salvado. “16 Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo aquel que en él cree no perezca, sino que tenga vida eterna. 16. Porque de tal manera Dios amó a los hombres del mundo hundido al pecado, hasta el punto de entregar, por muerte en la cruz, a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree tenga vida eterna y no sea autocondenado a la perdición eterna (Jn 3,16).

Aquí permitidme decir algo que es muy importante, y nosotros los clérigos, los guías espirituales, a veces en esto sufrimos mucho, es decir, el hecho del adulterio. Como precisamente el adulterio ofende y atenta contra la agapi, por eso no tiene razón de que exista ya el matrimonio, del cual la base es la agapi; por eso el Cristo ha dado el derecho de divorcio. No dijo que se permite el divorcio, sino “sólo en caso de adulterio” (Mt 5,32).

Muchos creen que aquí el Cristo de una manera les indica el camino del divorcio, es decir, que el Cristo le dice pidan el divorcio, como son susceptibles, especialmente los hombres, por eso van al divorcio, y no están preparados ni dispuestos a perdonar, si se supone que haya habido un accidente.

Primero, el Cristo no da mandamiento, sino derecho; igual que apóstol Pablo, tenía el derecho de alimentarse de la Iglesia y no trabajar pero no lo hizo (1Cor 9, 4-15). Pero cuando se me da el derecho, tengo la libertad de utilizar o no el derecho. Allí donde no tengo libertad de hacer uso del derecho es en el mandamiento. Estoy mandado hacer esto y se acabó. Pero cuando se me dan derechos estoy libre a utilizarlos o no. Por eso el Apóstol Pablo no hace uso del derecho que da el Señor que no trabaje. Sino Pablo trabaja. ¿Por qué? Porque tiene en su programa trabajar para que no le digan que vive y come del Evangelio…

…¡Es una desgracia el divorcio, cuántas casas se disuelven hoy en día diariamente! Las causas quizás sean muchas. Pero yo os diría que en realidad la causa es solo una, la falta de agapi. ¿Por qué? Por incompatibilidad de caracteres, dicen. Esta causa está de moda. Empieza de América y ha llegado hasta Grecia. Incompatibilidad de caracteres significa que no toleras; y no teleras significa que no amas, porque si amaras tolerarías. Si tu hijo llora lo toleras. Si no lo toleraras lo tirarías de la ventana. No lo tiras de la ventana porque lo toleras y lo amas. ¿Por qué, pues, a tu cónyuge no le toleras?…

¡Qué desgraciada es la frase que se oye de muchos: acabó el dinero y se acabó el amor y llegan al divorcio!…

Pues, de ninguna razón el divorcio, no hay margen para el divorcio; ¡por ninguna razón! ¡Cualquier cosa que me digáis, la causa es la que os dije: la falta de agapi-amor verdadero!

El matrimonio realmente es una unión ontológica, real, una base substancial. ¿Qué significa unión ontológica? Significa que la unión de dos personas no es ética, ni figurativa, tampoco mecánica, ni química, sino ontológica, existencial. No es tomar azufre y hierro y hacer hierro sulfúrico, y así tener una unión química. No es tomar azúcar y agua para hacer un jarabe, así tener una unión natural o mecánica. El matrimonio es unión ontológica. Unión ontológica significa la misma relación que tiene el dedo con la palma, la palma con la mano, la mano con el brazo, el brazo con el cuerpo, que se alimentan de la sangre común, la misma relación tiene también el varón con la mujer. Esto es el matrimonio. Por eso el matrimonio es indisoluble. Aquello que dice la Escritura: “serán los dos en cuerpo y carne una”, exactamente esto expresa. El apóstol Pablo lo dice claro: el hombre para la mujer y la mujer para el hombre.

Leemos en el Antiguo Testamento que cuando Adán vio su primer hijo Caín –por favor que leáis la Santa Escritura es un tesoro- dijo: “Hemos tenido o creado un hombre gracias al Señor” (Gen 4,1). Es decir, de Dios he adquirido un hombre según mi imagen; como si dijera: he adquirido una creación nueva que se parece a mí, pero yo me extraño cómo se ha hecho este niño; ¡misterio! Esto lo hizo el Dios. Por lo tanto Adán aquí confiesa que tiene como cooperante a Dios. ¡Los padres pues, son cooperantes, co-creadores con el Dios!

Realmente con la unión biológica del hombre y la mujer, vemos la manifestación de Dios Creador dentro de la historia; vemos que el Dios continúa Su obra creadora en el tiempo. ¡Qué cosa maravillosa, los cónyuges cooperantes del mismo Dios!…

Y algo muy maravilloso. El código 968 del Monte Sinaí, termina con la imploración hacia Jesús Cristo: “Tú que eres la corona que se dará…” Dirán algunos: ¿El Cristo es la corona que nos ponemos?

Pues, aquí tenemos unas relaciones, imágenes que las vemos en el Nuevo Testamento; el Cristo dijo: “YoSoY el camino”; significa que el medio para llegar en alguna parte. También dijo: “YoSoY la vida” (Jn 14,6); La vida es el fin o final; el camino es el modo, manera para llegar uno a la vida. Aquí ahora el Cristo es la corona y también es Él que nos corona…

Ahora de la lectura evangélica sobre el milagro de la boda de Caná del Evangelio de san Juan: “1 Al tercer día después de estos acontecimientos se celebró una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.

2 Y fueron invitados también a la boda Jesús y sus discípulos.

3 Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.

4 Jesús le contestó: ¿Hay mujer, qué hay de común entre yo y tú? Aún no ha llegado mi hora.

4 Jesús le contestó: ¿Hay mujer, qué hay de común entre yo que soy el Mesías y tú, que me has dado la luz como hombre? Aún no ha llegado mi hora de hacer milagros delante de los hombres y revelarme públicamente como Mesías.

5 Dijo la madre a los servidores: Haced todo lo que él os diga.

5 La madre, por el tono de su voz, entendió que iba a realizar su petición y por eso dijo a los sirvientes: Haced todo lo que él os diga.

6 Y estaban allí seis tinajas de piedra, que en cada una cabían unos 100 litros de agua para los ritos de la purificación de los Judíos, (por costumbre de los judíos se lavaban las manos antes de comer).

7 Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

8 Entonces les dijo: Sacad ahora y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino – sin saber de donde era, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua- llamó al novio y le dijo:

10 «Todos sirven primero el mejor vino, y cuando se ha bebido en abundancia, y están ebrios, entonces no les sirve de nada la calidad sino la cantidad, aunque el vino sea el peor. Tú, en cambio, has reservado el buen vino hasta ahora.»

11 Así comenzó Jesús la demostración de señales y milagros que hizo en Caná de Galilea, y manifestó su doxa (gloria, luz increada) y sus discípulos creyeron en él” (Jn 2, 1-11).

No sé qué sentís cuando escucháis la lectura evangélica en cada Boda. Nos recuerda una imagen idílica, cuando al punto de partida, a sus comienzos que todo es tan bello. El Cristo aún no había salido a la vida pública; aún no había hecho ningún milagro; diríamos que todo era de color de rosas y las cosas prometían bellos éxitos. Cada comienzo empieza con sueños, con anhelos, con esperanzas y con promesas, todo bello.

El Cristo fue llamado en Caná de Galilea a una boda como también Su Madre y Sus primeros discípulos; porque aún no se había formado todo el equipo de los Doce. Y el Cristo fue; no los despreció. Era un tema que debería incluirse a la redención y salvación que traería “el Ángel de la Gran Voluntad” (Is 9,6. Jer 39,19). Y como dice san Crisóstomo, lleva también el regalo, no va con las manos vacías, el agua de ellos lo hace vino.

Mientras tanto, vamos a ver las cosas por orden. La Zeotocos (santísima Madre) se dirige al Señor y Le dice: “que no tienen vino”. ¿Qué significa esto? Significa que el perfumado vino de la agapi se ha esfumado, y sobró el pazos, pasión de la carne; como si dijéramos que ya no existe aquella agapi fuerte e intensa que trae el Dios a los hombres “no tienen vino”.

El Señor pide que sean llenadas las tinajas con agua. Significa que pide que Le sea ofrecida aquella realidad humana débil y pérdida, para convertirla en vino perfumado fuerte que sólo el Dios puede ofrecer.

¡Y el agua se hizo vino! ¡Es el gran milagro; el milagro que el Dios transforma las debilidades humanas, los pazos y las emociones destrozadas, todo esto lo transforma en fuerte vino de agapi!

Y protesta aquel maestresala: «Todos sirven primero el mejor vino, y cuando se ha bebido en abundancia, y están ebrios, entonces no les sirve de nada la calidad sino la cantidad, aunque el vino sea el peor. Tú, en cambio, has reservado el buen vino hasta ahora.» Significa que la agapi que da el Cristo, es Su propia agapi, la que une realmente los hombres, es una agapi que comienza desde la Boda, mejor diría que desde el día del compromiso hasta el último respiro, pero también más allá de la tumba. Es aquello que vemos algunas veces en los cónyuges, cuando uno de los dos se ha quedado solo en el mundo, pero él o ella continúa amando al que se ha ido; ¡todavía le ama! Es la agapi que está hasta al borde de la tumba, entera y fuerte como el vino fuerte y perfumado.

Moisés, amigos míos, comenzó su primer milagro transformando el agua en sangre; la ley de la maldición (Ex 7,20). El Cristo comenzó Su primer milagro con la transformación del agua en vino; es la ley de la jaris (gracia, energía increada); es la jaris y la bendición que es dada precisamente dentro en el sentido de la agapi, que es la esencia del Evangelio.

Ahora terminando vamos a un pequeñísimo resumen.

El matrimonio es el misterio (sacramento) de la agapi; es la imagen de unión de Cristo e Iglesia.

La primera agapi en el matrimonio es la carnal; la segunda agapi es la profunda agapi en Señor, que debe estar conquistando espacio continuamente en el corazón de los cónyuges.

El primer objetivo del matrimonio es la zéosis (deificación o glorificación), la mutua zéosis con la ayuda de la agapi; y el segundo es la virtud, humildad, prudencia; y tercero es la procreación, tener hijos.

Los criterios para que uno escoja pareja son: la fe o piedad y la identificación de caracteres.

Pero cerraremos con un bellísimo pensamiento de Tertuliano sobre el matrimonio cristiano: “¡Qué unión esta que conecta y une dos cónyuges cristianos! Tienen la misma esperanza y la misma tendencia en sus anhelos. Obedecen en la misma enseñanza y a un Señor en común. Es una unión del espíritu, como también del cuerpo; un espíritu y un cuerpo. Estudian juntos la Santa Escritura, oran juntos, ayunan y se instruyen juntos, se animan y se ayudan mutuamente. Los veis juntos en la Iglesia, en el banquete y mesa del Señor. Sufrimientos, aflicciones, persecuciones, alegrías, esperanzas todo es común. No esconde el uno al otro nada; nunca uno molesta al otro. Pueden libremente visitar a los enfermos y dar caridad a los pobres. Himnos y cantos se oyen entre ellos y luchan quien va a glorificar y alabar mejor a Dios. El Cristo se alegra viendo y escuchando realmente estas cosas, y en estas personas manda Su paz. Dónde hay dos reunidos en Su nombre, allí está Él (Mt 18,20).

Amigos míos, que el Dios bendiga de modo que sea dado siempre a los fieles de nuestra Iglesia el matrimonio bendito, tal y como el Dios lo ha legislado. Amín.

Yérontas Atanasio Mitilineos 25-2-1969.

Traducido por: χΧ jJ logosortodoxo.es/ (en español)

 

Señales de los últimos tiempos

Untitled-41

 

Yérontas Atanasio Mitilineos para los ésjatos-últimos, postreros tiempos

Γέροντος Ἀθανασίου Μυτιληναίου γιά τούς ἐσχάτους καιρούς

Colección de referencias del Yérontas Atanasio Mitilineos sobre los ésjatos-últimos, postreros tiempos.

Συλλογή ἀναφορῶν τοῦ γέροντος Ἀθανασίου Μυτιληναίου γιά τούς ἔσχατους χρόνους.

Prefacio. Πρόλογος

El Yérontas Mitilineos, el Nuevo Crisóstomo según los Padres del Santo Monte Athos, nos ha dejado una gran herencia espiritual. Nos ha entregado un gran número de homilías catequéticas-interpretativas, distribuidas en diferentes series temáticas.

Ὁ Γέροντας Ἀθανάσιος Μυτιληναῖος μᾶς ἄφησε μία μεγάλη πνευματική κληρονομιά. Μᾶς παρέδωσε ἕναν τεράστιο ἀριθμό κατηχητικῶν ὁμιλιῶν, κατανεμημένων σέ διαφορετικές θεματικές σειρές.

Hemos escuchado y recopilado de el gran número de discursos-homilías, según nuestro juicio, unas referencias indicativas del padre Atanasio, que particularmente nos han impresionado y que se refieren a las señales o signos de los ésjatos-últimos, postreros tiempos.

Ἀκούσαμε και συλλέξαμε ἀπό μεγάλο ἀριθμό ὁμιλιῶν, κατά τήν κρίση μας, ἐνδεικτικές ἀναφορές τοῦ πατρός Ἀθανασίου, πού μᾶς ἔκαναν ἰδιαίτερη ἐντύπωση καί πού ἀφοροῦσαν τά σημεία τῶν ἔσχατων χρόνων.

Ojalá así sea que el Dios Trino por las bendiciones de nuestro bienaventurado Yérontas Atanasio Mitilineos bendiga nuestra fructificación espiritual en las psiques de todos nosotros.

Εἴθε ὁ Ἅγιος Τριαδικός Θεός δι΄εὐχῶν τοῦ μακαριστοῦ Γέροντά μας π. Ἀθανασίου Μυτιληναίου να εὐλογήσει μας πνευματική καρποφορία μας ψυχές ὅλων μας.   Π.Γ.

«Creo absolutamente que ya hemos entrado en el preámbulo, aunque no al principal asunto o tema de la época del anticristo, pero sí al preámbulo de los ésjatos-últimos, postreros tiempos»

(Sabiduría Sirac homilía: 279ª, 1-5-201).

«Ἀπολύτως πιστεύω, ὅτι ἔχομε ἤδη μπεῖ στό προοίμιο, ἄν ὄχι στό κύριο θέμα τῆς ἐποχῆς τοῦ ἀντιχρίστου, στό προοίμιο τῶν ἐσχάτων». (Σειράχ, ὁμιλία 279η, 1-5-2001)

«Hay un sentimiento y percepción de la conciencia eclesiástica que el anticristo no tardará en venir, porque vivimos en los ésjatos-últimos, postreros tiempos. Os recordaré el apolitikio (motete) de san Nectario para que veáis la conciencia eclesiástica: “Has aparecido en los ésjatos-últimos, postreros tiempos”, mientras que no tenemos otros apolitikios de este tipo, buscad todos los apolitikios de los santos de todos los siglos, no encontraréis en ninguna parte en donde aparece esta característica de ésjatos-últimos, postreros tiempos».

(Hechos, homilía 120)

«Ὑπάρχει μία αἴσθηση τῆς ἐκκλησιαστικῆς συνείδησης, ὅτι ὁ ἀντίχριστος δέν θά ἀργήσει νά ἔρθει, ἐπειδή ζοῦμε ἐσχάτους καιρούς. Θά σᾶς θυμίσω, γιά νά δεῖτε τήν ἐκκλησιαστική συνείδηση, τό ἀπολυτίκο τοῦ Ἁγίου Νεκταρίου, πού ἐκεῖ λέγει ὅτι: «Ἐφάνη εἰς τούς ἐσχάτους καιρούς», ἐνῶ δέν ἔχομε ἄλλα ἀπολυτίκια, ψάξτε ὅλα τά ἀπολυτίκια τῶν ἁγίων ὅλων τῶν αἰώνων, δέ θά δεῖτε πουθενά νά ὑπάρχει αὐτός ὁ χαρακτηρισμός, «ἔσχατοι καιροί». (Πράξεις, ὁμιλία 120ή)

«Yo creo absolutamente que ya hemos entrado al preámbulo, aunque no al principal asunto o tema de la época del anticristo, al preámbulo de los ésjatos-últimos, postreros tiempos. Veremos peores cosas de los que vivimos, no está lejos futuro, no estamos lejos, veremos… las peores cosas».

(1-5-2001, Sirac: Homilía 279).

«Ἐγώ πιστεύω, ἀπολύτως πιστεύω, ὅτι ἔχομε ἤδη μπεῖ στό προοίμιο, ἄν ὄχι στό κύριο θέμα τῆς ἐποχῆς τοῦ ἀντιχρίστου, στό προοίμιο τῶν ἐσχάτων, τό πιστεύω. Θά δοῦμε χειρότερα ἀπό ἐκεῖνα πού ζοῦμε, ἔχομε ὄχι μακρύ μέλλον, νά δοῦμε … τά χειρότερα … [ἡ ὁμιλία ἔγινε στίς 1-5-2001]». (Σειράχ, ὁμιλία 279η)

«Que despertemos. Nos están descristianizando poco a poco, poco a poco vamos hacia la idolatría. No descristianizan unas personas sino al pueblo. Por eso os dije que los temas sobre la idolatría son extensos. No me digan que estoy fuera de la realidad. Conozco muy bien, desde el momento que unos años atrás percibí y vi la intervención y la acción de la idolatría y me quedé sorprendido. ¿Vosotros no os sorprende? Yo me he quedado anonadado, no puedo calmarme y tranquilizarme desde entonces. En el tiempo que hacíamos o interpretábamos el libro del Apocalipsis. Os acordaréis que el ángel indica a Juan: “¿Ves la bestia? Pues, es la bestia de la idolatría, estaba y no estaba y volverá estar o vendrá”. ¿Qué quiere decir esto? Que la idolatría estaba extendida al mundo. Vino el Cristo y la abolió o anuló. El Cristo es la Luz increada que alumbró al mundo. Se va apagando la luz de Cristo. “Estaba y no está, pero vuelve a estar”. ¡Que significa que los pueblos o países cristianos volverán a la idolatría! ¿Esto no os conmueve? Y dice lo siguiente:”Va a la perdición”, porque en la última fase por poco tiempo permanecerá el mundo en la idolatría! Y después se va a la perdición. ¿Esto sabéis lo que significa? Significa que nos encontramos en vísperas de la Segunda Presencia de Cristo, es decir, al final de la Historia!»

(Iezequiel, homilía 13)

«Ἄς ἀφυπνιστοῦμε. Μᾶς ἀποχριστιανίζουν λίγο-λίγο καί μᾶς εἰσάγουν σιγά-σιγά, λίγο-λίγο στήν εἰδωλολατρία. Ὄχι κάποια πρόσωπα σημαίνοντα, ἀλλά καί αὐτόν τόν λαό. Γι’ αὐτό τό λόγο σᾶς τά εἶπα αὐτά, γι’ αὐτό καί τά θέματά μου περί εἰδωλολατρίας εἶναι ἐκτενῆ. Μή μοῦ πεῖτε ὅτι βρίσκομαι ἐκτός πραγματικότητας. Γνωρίζω πολύ καλά, ἀπό τή στιγμή πού κάποια χρόνια πίσω ἀντελήφθηκα τή δράση τῆς εἰδωλολατρίας, ἔμεινα ἔκπληκτος. Ἐσεῖς δέν ἐκπλήσσεστε; Ἐγώ ἔμεινα ἔκπληκτος καί δέν μπορῶ νά ἡσυχάσω ἀπό τότε. Τόν καιρό δέ πού κάναμε τό Βιβλίο τῆς Ἀποκαλύψεως, ἑρμηνεία, θυμᾶστε πού τοῦ δείχνει ὁ ἄγγελος τοῦ Ἰωάννη τό θηρίο: «Τό βλέπεις αὐτό τό θηρίο; Εἶναι τό θηρίο τῆς εἰδωλολατρίας, ἦταν, δέν εἶναι, θά εἶναι». Τί θά πεῖ αὐτό; Ἦταν στόν κόσμο ἡ εἰδωλολατρία διάχυτη. Ἦρθε ὁ Χριστός, τήν κατήργησε. Ὁ Χριστός εἶναι τό Φῶς πού ἔλαμψε στόν κόσμο. Σβήνει τό φῶς τοῦ Χριστοῦ. «Ἦταν, δέν εἶναι, ἀλλά θά ξαναεῖναι πάλι». Πού σημαίνει ὅτι οἱ χριστιανικοί λαοί θά ξαναγυρίσουν στήν εἰδωλολατρία! Αὐτό δέν σᾶς συγκλονίζει; Καί λέει τοῦτο: «Πηγαίνει στήν ἀπώλεια», γιατί λίγο θά μείνει, στήν τελευταία φάση, ὁ κόσμος στήν εἰδωλολατρία. Καί μετά πάει στήν ἀπώλεια. Αὐτό, ξέρετε τί σημαίνει; Ὅτι βρισκόμαστε στίς παραμονές τῆς Δευτέρας τοῦ Χριστοῦ Παρουσίας, δηλαδή στό τέλος τῆς Ἱστορίας!» (Ἰεζεκιήλ, ὁμιλία 13η)

«Ahora que en Europa hemos tenido la caída económica (la homilía se hizo 12-10-1992), digo a los Padres: “Hemos tomado un sabor pequeñísimo, qué quiere decir en una hora, la caída monetaria Europea”. ¡Pues, esto a mí me ha impresionado! Ahora bien, ¿cuál es esta Babilonia? En el tiempo que hablábamos, amigos míos, sobre el Apocalipsis y explicábamos con la ayuda de Dios, el libro del Apocalipsis, os lo había dicho. Acudid y consultad cuál es esta Babilonia, la gran ciudad. ¡Así cayó la Babilonia histórica, en una noche! Y Babilonia fue conquistada mientras reinaba Baltasar, el nieto de Nabucodonosor. Mirad. El nieto estaba en juerga, vino aquel complot y entonces apareció aquella mano en la pared: “Te he pesado y medido y estás falto. Por eso serás castigado”. Y esta escritura difícil de entender la interpretó Daniel. Mucho me temo que el Dios nos diga a nosotros los Helenos (Griegos), sí, sí: “Os he pesado, y medido” después del año 1921 (liberación de Grecia del imperio otomano, turco). Por lo tanto, no te han enseñado los cuatrocientos años bajo esclavitud extranjera. “Te he pesado y medido y estás falto, sin metania (arrepentimiento, confesión y conversión), por eso serás castigado”. Mucho me temo esto, amigos míos; Soy Heleno-Griego y vivo en este país, me duele, igual que a Jeremías lloraba por su país, igual que Daniel lloraba por su país!» (Ezequiel, homilía 2)

«Τώρα πού εἴχαμε στήν Εὐρώπη [ἡ ὁμιλία ἔγινε στίς 12-10-1992] τήν πτώση τήν οἰκονομική, λέω στούς πατέρες: «Πήραμε μία ἱστορική γεύση, μικρούτσικη γεύση, τί θά πεῖ σέ μία ὥρα, πῶς ἔπαθε ἡ Εὐρώπη τήν πτώση τήν νομισματική». Ἔ, αὐτό ἐμένα πάρα πολύ μέ ἔχει ἐντυπωσιάσει! Τώρα, ποιά εἶναι αὐτή ἡ Βαβυλών; Τόν καιρό πού μιλούσαμε καί ἐξηγούσαμε, μέ τή βοήθεια τοῦ Θεοῦ, τήν Ἀποκάλυψη, σᾶς τό εἶχα πεῖ. Ἀνατρέξατε καί θά δεῖτε ποιά εἶναι αὐτή ἡ Βαβυλών, ἡ πόλις ἡ μεγάλη. Σέ ἐκεῖνο μόνο πού μένω εἶναι ὅτι ἔχομε αὐτό τό «μέσα σέ μία ὥρα»! Ἔτσι ἔπεσε ἡ Βαβυλώνα ἡ ἱστορική, μέσα σέ μία νύκτα! Καί κυριεύτηκε ἡ Βαβυλών, ἐνῶ βασίλευε ὁ Βαλτάσαρ, ὁ ἐγγονός τοῦ Ναβουχοδονόσορος. Κοιτάξτε. Διασκέδαζε, ἔπεσε συνωμοσία καί τότε φάνηκε ἐκεῖνο τό χέρι νά γράφει στόν τοῖχο: «Ζυγίστηκες, μετρήθηκες καί βρέθηκες λειψός. Γι’ αὐτό θά τιμωρηθεῖς!». Καί ἑρμήνευσε τή γραφή αὐτή τή δυσανάγνωστη ὁ Δανιήλ. Πόσο φοβᾶμαι, μή μᾶς πεῖ ὁ Θεός ἐμᾶς τούς Ἕλληνες, ναί, ναί: «Ζυγίστηκες, μετρήθηκες», μετά ἀπό τό 1821! Ἄρα, δέ σέ δίδαξαν τά τετρακόσια χρόνια ξενικῆς κατοχῆς. «Ζυγίστηκες, μετρήθηκες καί βρέθηκες λειψός, ἀμετανόητος, γι’ αὐτό θά τιμωρηθεῖς»! Πολύ τό φοβᾶμαι, ἀγαπητοί μου. Ἕλληνας εἶμαι καί κατοικῶ τούτη τή χώρα γῆ, τήν πονῶ, ὅπως καί ὁ Ἱερεμίας ἔκλαιγε γιά τή χώρα του, ὅπως καί ὁ Δανιήλ ἔκλαιγε γιά τή χώρα του!». (Ἰεζεκιήλ, ὁμιλία 2η)

«Antes de la CEE teníamos la CTE después de la primera guerra mundial; y se disolvió. Después de la Segunda guerra Mundial tenemos la CEE. Seguro que se disolverá, porque no tiene ninguna referencia a Dios, no tiene su referencia al Espíritu Santo.»

(Serie B´, homilía 298,b)

«Πρό τῆς ΕΟΚ εἴχαμε τήν ΚΤΕ μετά ἀπό τόν Πρῶτο Παγκόσμιο Πόλεμο. Διαλύθηκε. Μετά ἀπό τό Δεύτερο Παγκόσμιο Πόλεμο εἴχαμε τήν ΕΟΚ. Θά διαλυθεῖ ὁπωσδήποτε, γιατί δέν ἔχει τήν ἀναφορά της στό Θεό, δέν ἔχει τήν ἀναφορά της στό Πνεῦμα τό Ἅγιο». (Σειρά Β΄, ὁμιλία 298η, β΄)

«No sé, que el Dios me ayude, muchos años hablo de la secularización o mundanación, y mientras viva y me ayuda el Dios, estaré hablando sobre el peligro de la secularización. Os he dicho infinidad de veces en el tema del Apocalipsis que aquellos que reverenciarán y alabarán al anticristo no serán los idólatras, Hindús, Chinos… ¡Serán Cristianos, lo dice claramente el Apocalipsis, serán los cristianos secularizados, mundanizados! »

(Sirac, homilía 91).

«Δέν ξέρω, ὁ Θεός νά μέ βοηθήσει, πολλά χρόνια μιλῶ γιά τήν ἐκκοσμίκευση, καί ὅσο ζῶ καί μέ βοηθᾶ ὁ Θεός, θά μιλῶ γιά τόν κίνδυνο τῆς ἐκκοσμίκευσης. Σᾶς ἔχω πεῖ πλειστάκις στό θέμα τῆς Ἀποκάλυψης, ὅτι ἐκεῖνοι πού θά προσκυνήσουν τόν ἀντίχριστο δέν θά εἶναι οἱ εἰδωλολάτρες, οἱ Ἰνδοί, οἱ Κινέζοι. Θά εἶναι οἱ Χριστιανοί, τό λέει σαφῶς ἡ Ἀποκάλυψη, οἱ ἐκκοσμικευμένοι Χριστιανοί!». (Σειράχ, ὁμιλία 91η)

«No pararé hasta que me muera, basta que tenga sana mi mente, a deciros: la secularización de la Iglesia, los Cristianos secularizados reverenciarán y alabarán al anticristo».

(Katequesis de san Cirilo, homilía 146)

«Δέν θά παύσω μέχρι νά πεθάνω, ἀρκεῖ νά ἔχω τό μυαλό μου, νά σᾶς τό λέγω: Εἶναι προοίμιο τοῦ ἀντιχρίστου ἡ ἐκκοσμίκευση τῆς Ἐκκλησίας, οἱ ἐκκοσμικευμένοι Χριστιανοί θά προσκυνήσουν τόν ἀνίχριστο». (Κατηχήσεις Ἁγ. Κυρίλλου, ὁμιλία 146η)

«He echado un vistazo al profeta Daniel, para ver sobre un tema mío, porque estoy hablando sobre Daniel, y caí al tema del anticristo y me sorprendieron sus características de que se dirigirá contra toda piedad, no sólo contra los Cristianos sino contra los Budistas …»

«Respuestas de preguntas: 114)

Ἔριξα μία ματιά στόν προφήτη Δανιήλ, γιά νά δῶ τό θέμα μου, γιατί κάνω ἀπό τόν Δανιήλ, καί ἔπεσα στό θέμα τοῦ ἀντιχρίστου καί μέ κατέπληξαν τά χαρακτηριστικά του, ὅτι θά στραφεῖ ἐναντίον παντός σεβάσματος, ὄχι μόνο ἐναντίον τῶν Χριστιανῶν, ἀλλά καί ἐναντίον τῶν βουδιστῶν κτλ.!». (Ἀπαντήσεις ἀποριῶν, 114η)

«Cuando veáis que se va construyendo el templo, sepáis que el anticristo ha venido».

(1 Carta a Los Thesalonicenses, homilía 5)

«Ὅταν θά δεῖτε νά κτίζεται ὁ ναός, νά ξέρετε ὅτι ὁ ἀντίχριστος ἔχει ἔρθει». (Πρός Θεσσαλονικεῖς Α΄, ὁμιλία 5η)

«Algunos se asustan y tiemplan cuando escuchan estas cosas sobre el anticristo y los ésjatos-últimos, postreros días; algunos dicen que ven pesadillas, porque el Padre Atanasio u otros hablan sobre los acontecimientos tan vivamente, fuertemente que los ven en sus sueños como pesadillas. Amigos míos, cuidado, si tuviéramos la capacidad de decirlos aún más vivamente, fuertemente y enérgicamente, no lo descuidaríamos. No es nuestro propósito asustaros sino asegurarles por adelantado. Igual que alguna vez puede ser que digamos un niño algo de forma terrible… Me acuerdo una vez en el colegio en fuimos de excursión la isla de mi padre en una casa de campo, y allí en un acantilado había una pequeña capilla. Nosotros éramos muy pequeños 7-8 años, para ir a caer en el acantilado… Y recuerdo que nos dijeron que allí había una enorme serpiente, por eso no deberíamos acercarnos allí, porque sale y nos persigue. Entonces nadie se acercaba allí. Así lo mismo, amigos míos, el propósito no es que nos asustemos, sino que nos protejamos por adelantado. Porque de veces cuando se puede oír también esto, de que decimos cosas exageradas, no decimos nada exagerado, hablamos sobre la lengua del logos de Dios.»

(Catequesis, san Cirilo, homilía 114).

«Μερικοί τρομάζουν, ἅμα ἀκοῦν αὐτά [περί ἀντιχρίστου καί ἐσχάτων ἡμερῶν], μερικοί λέγουν ὅτι βλέπουν ἐφιάλτες στόν ὕπνο τους, γιατί ὁ π. Ἀθανάσιος ἤ κάποιος ὁμιλητής, ὅποιος εἶναι, τά λέει τόσο ζωηρά, πού τά βλέπουν στόν ὕπνο τους, σάν ἐφιάλτες. Ἀγαπητοί μου, προσέξτε, ἄν εἴχαμε τήν ἱκανότητα νά τά ποῦμε πιό ζωηρά, δέν θά τό ἀμελούσαμε. Δέν σκοπεύουμε νά σᾶς τρομάξουμε, ἀλλά σκοπεύουμε νά σᾶς προασφαλίσομε. Καί ὅπως καμιά φορά μπορεῖ νά λέμε στό μικρό παιδί γιά κάτι μέ τρομερό τρόπο … Θυμᾶμαι, κάποτε πήγαμε στό νησί τοῦ πατέρα μου καί εἴχαμε πέσει σέ μία ἐξοχή, ἦταν γκρεμός καί ὑπῆρχε ἕνα μικρό ἐκκλησάκι, ἕνα μικρό μοναστηράκι, μέναμε ἐκεῖ. Ἐμεῖς ἤμαστε πολύ μικρά, εἶχα τελειώσει τήν Α΄ Δημοτικοῦ, νά πάω νά πέσω σέ ἐκεῖνον τόν γκρεμό … Καί θυμᾶμαι, μᾶς εἶπαν ὅτι ἐκεῖ ἦταν ἕνα πελώριο φίδι, πού δέν ἔπρεπε νά πλησιάσομε, γιατί βγαίνει. Ποῦ νά πλησιάσομε! Ἔτσι, ἀγαπητοί μου, ὁ σκοπός δέν εἶναι νά τρομάξομε, ἀλλά νά ἀσφαλισθοῦμε. Ἐπειδή κάπου-κάπου μπορεῖ νά ἀκουστεῖ αὐτό, ὅτι λέμε μερικά ὑπερβολικά πράγματα, δέν λέμε τίποτα ὑπερβολικό, μιλᾶμε πάνω στή γλῶσσα τοῦ λόγου τοῦ Θεοῦ». (Κατηχήσεις Ἁγ. Κυρίλλου, ὁμιλία 114η)

«Creo que está muy cerca la Segunda Presencia de Cristo. Dependerán de varios factores. ¡Pero está muy cerca! Por supuesto que quizás no mañana [la homilía se hizo el año 27-11-1995], posiblemente no en diez años, auizás no en cincuenta, pero está cerca, muy cerca, en relación con los dos mil años que han pasado».

(Isaías, homilía 57).

Πιστεύω ὅτι εἶναι πολύ κοντά ἡ Δευτέρα τοῦ Χριστοῦ Παρουσία. Θά ἐξαρτηθεῖ ἀπό ἄλλους παράγοντες. Μά πάρα πολύ κοντά! Ὄχι, βεβαίως, ἴσως αὔριο [ἡ ὁμιλία ἔγινε στίς 27-11-1995], ἴσως ὄχι σέ δέκα χρόνια, ἴσως ὄχι σέ πενῆντα χρόνια, ἀλλά εἶναι κοντά, εἶναι πολύ κοντά, σέ σχέση μέ τά δύο χιλιάδες χρόνια πού ἔχουν περάσει». (Ἠσαΐας, ὁμιλία 57η)

«Una vez había dicho el resultado de una reflexión mía, no me fue apocaliptada-revelada, no soy profeta, un resultado de reflexión no de profecía. Reflexioné que Abraham vivió 2100 años aC y dice el Antiguo Testamento sobre el Mesías –se deja entender que- que su Venida está lejana, “vendrá”. Cuando después de 2100 años vino el Cristo, entonces todos los Profetas del Nuevo Testamento, el mismo Cristo dice: “Vengo rápido”. El Apocalipisis acaba diciendo: “Sí Señor, ven”, dice el Espíritu Santo que permanece en la Iglesia e ilumina los fieles a decirle: “Sí Señor, ven”. No podemos decir a Cristo que venga si no tenemos el Espíritu Santo. Por lo tanto, como dice el bienaventurado Brasiotis, cuando interpreta el Apocalipsis, que en el Antiguo Testamento alguna vez vendrá el Mesías, tiempo indefinido e ilimitado. Ahora, en el Nuevo Testamento el tiempo está reservado, retraído. Escribe Brasiotis: “¡Sentimos el tiempo como si viniera galopando, he aquí, viene el Cristo!” Si para aquel tiempo lejano y largo pasaron 2100 años, ¿cuántos son el rápido o pronto de Cristo? ¡Ya han pasado 2100 años! ¿Qué creéis? ¿No creéis que esto signifique algo que está muy cerca? Es una reflexión, no una profecía. Así calculo yo, y lo teologizo»

(Isaías, homilía 59).

«Κάποτε εἶχα πεῖ κάτι, ἀποτέλεσμα στοχασμοῦ, δέν μοῦ ἀπεκαλύφθη, δέν εἶμαι προφήτης, ἀποτέλεσμα στοχασμοῦ, ὄχι προφητείας. Στοχάστηκα τό ἑξῆς, ὅτι ὁ Ἀβραάμ ἔζησε τό 2.100 π.Χ. καί ὅτι λέει ἡ Παλαιά Διαθήκη γιά τόν Μεσσία -ἀφήνεται νά ἐννοηθεῖ- ὅτι ὁ ἐρχομός Του εἶναι μακρινός, «θά ἔλθει». Ὅταν Χριστός ἦρθε, ὕστερα ἀπό 2.100 χρόνια, τότε ὅλοι οἱ Προφῆτες τῆς Καινῆς Διαθήκης, ὁ ἴδιος ὁ Χριστός λέει: «Ἔρχομαι ταχύ», ἔρχομαι γρήγορα. Δέν τελειώνει ἔτσι ἡ Ἀποκάλυψη; «Ναί Κύριε, ἔρχου», λέει τό Ἅγιο Πνεῦμα, πού μένει στήν Ἐκκλησία καί φωτίζει τούς πιστούς νά ποῦν τό: «Ναί, ἔρχου Κύριε». Δέν μποροῦμε νά ποῦμε στό Χριστό νά ἔρθει, ἄν δέν ἔχομε τό Πνεῦμα τό Ἅγιο. Συνεπῶς σημαίνει, ὅπως λέει ὁ μακαριστός Μπρατσιώτης, ὅταν ἑρμηνεύει τήν Ἀποκάλυψη, ὅτι στήν Παλαιά Διαθήκη θά ἔρθει ὁ Μεσσίας κάποτε, χρόνος ἀόριστος καί ἀπεριόριστος. Τώρα, στήν Καινή Διαθήκη, χρόνος συνεσταλμένος. Ἀκοῦμε, γράφει ἐκεῖ ὁ Μπρατσιώτης: «Σάν νά αἰσθανόμεθα τόν καλπασμό τοῦ χρόνου, νά, ἔρχεται ὁ Χριστός!». Ἄν γιά ἐκεῖνο, πού ἦταν ἀόριστο χρονικῶς καί μακρύ, πέρασαν 2.100 χρόνια, γιά τό γρήγορο πού ἔρχεται ὁ Χριστός; Ἤδη ἔχουν περάσει 2.000 χρόνια! Τί νομίζετε; Δέν νομίζετε ὅτι αὐτό σημαίνει κάτι πολύ κοντά; Στοχασμός εἶναι, δέν εἶναι προφητεία. Ἔτσι, τό λογαριάζω, τό θεολογῶ». (Ἠσαΐας, ὁμιλία 59η)

«Una vez cuando explicaba sobre el Apocalipsis os había dicho: No son sólo las grandes bestias, porque dice: “¡Mandaré las bestias para que os devoren!”. Antes lo dije: “Pedirá la psique y la vida del hombre de la mano de las bestias”. No penséis que son leones y tigres que vendrán de los bosques en las ciudades y devorarán los hombres; no. Una vez os había dicho ¡que son también los microbios! Sabéis cómo se llaman los microbios en el léxico del escritor Bizantino Suida. Pues, se llaman bestias». (Isaías, homilía 54)

«Κάποτε, ὅταν ἐξηγούσαμε τήν Ἀποκάλυψη, σᾶς εἶχα πεῖ: Δέν εἶναι μόνο τά μεγάλα ζῶα, γιατί λέει: «Θά στείλω θηρία νά σᾶς φᾶνε»! Τό εἶπα προηγουμένως ὅτι: «Θά ζητήσει τήν ψυχή, τή ζωή τοῦ ἀνθρώπου ἐκ χειρός θηρίων». Μήν βάλετε μέ τό μυαλό σας ὅτι εἶναι τά λεοντάρια καί οἱ τίγρεις, πού θά μποῦν ἀπό τά δάση μέσα στίς πόλεις καί θά κατασπαράξουν ἀνθρώπους, ὄχι. Εἶναι -σᾶς εἶχα πεῖ τότε- καί τά μικρόβια! Ξέρετε πῶς λέγονται τά μικρόβια στό λεξικό τοῦ Σουίδα; Εἶναι Βυζαντινός ὁ Σουίδας. Αὐτό τώρα τό βρῆκα καί μέ ἱκανοποίηση πάρα πολλή. Τά λέει «θηρία»!». (Ἠσαΐας, ὁμιλία 54η)

«Ἐκκοσμίκευση ekosmíkefsi secularización o mundanización=apostasía, deserción=Ateísmo y ateístas (crean guerras)=Anticristo».

(Sirac homilía 91)

«Ἐκκοσμίκευση > Ἀποστασία > Ἀθεΐα (γαστέρα-ὑπογάστρια, δημιουργοῦν πολέμους) > Ἀντίχριστος». (Σειράχ, ὁμιλία 91η)

«Os lo digo para llamaros la atención, las diez plagas históricas de Faraó, no fueron sino tipos o modelos de las diez plagas que se darán en la humanidad en los ésjatos-últimos días, que ahora nos describe el libro del Apocalipsis. Volverán estas plagas en toda la humanidad. Para llamaros la atención y vengáis los Domingos con interés y alegría a escuchar sobre estos temas. Si venís aprenderéis muchas cosas de una manera bella y breve. Si tenéis paciencia, veréis una exposición de la fe, de un modo resumido».

(Deuteronomio, homilía 4).

«Οἱ δέκα πληγές τοῦ Φαραώ -σᾶς τό λέγω γιά νά σᾶς κεντήσω τήν ὄρεξη- οἱ ἱστορικές ἔγιναν, δέν εἶναι παρά ὁ τύπος τῶν δέκα πληγῶν πού δοθοῦν στήν ἀνθρωπότητα τίς ἔσχατες μέρες, πού μᾶς γράφει τώρα τό Βιβλίο τῆς Ἀποκάλυψης. Θά ξανάρθουν αὐτές οἱ πληγές, σέ ὁλόκληρη τώρα τήν ἀνθρωπότητα. Γιά νά σᾶς δημιουργήσω τό ἐνδιαφέρον νά ἔρχεστε, νά ἀκοῦτε τά θέματα τῆς Κυριακῆς. Ἄν ἔρχεστε, θά μάθετε πολλά πράγματα μέ αὐτόν τόν ὄμορφο τρόπο καί σύντομα μάλιστα. Ἄν ἔχετε ὑπομονή, θά δεῖτε μία θαυμάσια ἔκθεση τῆς πίστεως, κατά ἕναν περιληπτικό τρόπο». (Δευτερονόμιο, ὁμιλία 4η)

«Yo personalmente, cuantas veces – muchas veces, que aquí ahora analizamos el libro del Apocalipsis- he recurrido en esta parte del Libro del Éxodo para estudiar el tema de las plagas de Egipto. Regularmente y muy a menudo, casi en cada tema recurro al Antiguo Testamento. Quiero que entendamos que las diez plagas de Faraó, no son sino que un tipo de las situaciones futuras».

(Apocalipsis, homilía, 64)

«Ἐγώ προσωπικά, ὅσες φορές -πάρα πολλές φορές, πού ἀναλύομε ἐδῶ τό Βιβλίο τῆς Ἀποκάλυψης- ἔχω ἀνατρέξει σέ αὐτή τήν περιοχή, στό Βιβλίο τῆς Ἐξόδου, νά μελετήσω τό θέμα τῶν πληγῶν τῆς Αἰγύπτου. Τακτικότατα, πυκνότατα, σχεδόν σέ κάθε θέμα πού σᾶς κάνω, ἀνατρέχω στήν Παλαιά Διαθήκη. Θέλω νά καταλάβομε ὅτι εἰδικά οἱ δέκα πληγές τοῦ Φαραώ, δέν εἶναι παρά ἕνας τύπος μελλοντικῶν καταστάσεων». (Ἀποκάλυψις, ὁμιλία 64η)

«Percibí y comprendí que las plagas de los ésjatos-últimos, postreros tiempos no serán plagas que las da el Dios, es decir, en el sentido que el Dios entrega esto o aquello, de manera que uno diga: ¡o sea que el Dios entrega estas cosas!». De nuevo en Su justicia nadie tendría que decir y culparle de nada. Pero observé lo siguiente, y uno observa estas cosas cuando vienen, además esta es la interpretación correcta: que uno vea las cosas cuando vienen y explicarlas. Pues, que estas plagas somos nosotros mismos que con nuestras manos las creamos, ¿por qué, quién ha abierto estos agujeros en la capa de ozono? Nosotros con las sustancias químicas que tenemos aquí en la tierra y perforaron esta capa. Amigos míos, observé que, no es el Dios que da las plagas, sino que el Dios permite que vengan las plagas, cuando el hombre no conoce sus limitaciones y las transciende, extralimita y transgrede como descarado e insolente que es; ¡entonces el Dios permite que el hombre sea castigado! Leía últimamente un caso que me conmocionó. ¡Escribe el Apocalipsis que el sol será de pelos o será convertido peludo, es decir, será como un saco, la luna no tendrá luz y su color será rojo como la sangre! La explicación es sencilla, diríamos que puesto que el sol no pierde su resplandor, y por supuesto, tal vez no se pierde, pero las condiciones del ambiente, de su atmosfera serán de tal manera que parecerán que el sol ha perdido su resplandor. ¡Leí lo siguiente sorprendente: si se explota una bomba atómica en la luna, entonces la luna toma el color de la sangre! He aquí pues, uno diría. ¡Posiblemente en el intento de quién va a ganar la luna, o por diversos fines, militares u otros, la llamada “guerra de las estrellas”, alguien, o una autoridad va y tira una bomba y se convierte la luna en color de sangre! Entonces, ¿decidme por favor, aún en los fenómenos celestes, quién es la causa, el Dios o el mismo hombre? ¡El mismo hombre! Esto quiero recalcaros, que son las plagas de los ésjatos-últimos, postreros tiempos, esto lo descubro ahora, [la homilía se hizo 7-8-1990], son obras de las manos de la cultura del hombre que se ha extralimitado y transgredido sus limitaciones. ¡Así también aquí tenemos el ángel que viene a quemar en fuego, y sobre todo en fuego solar, lo dice claramente que al sol tiró su bombona! Igual cuando decimos que tenemos una ola de calor, y entonces se dice que los hombres en vez de estar en metania (arrepentirse, confesarse) ellos blasfemaron el nombre de Dios y «οὐ μετενόησαν» no se metanoizaron, no hacen metania (no se arrepienten, no se confiesan y no se convierten)! Pero, vemos que en esta plaga, como en las otras, el Dios protege a los hombres Suyos. ¿De qué manera? Él lo conoce. Tenemos el precedente, que en Egipto tenían tres días de oscuridad densa y los hebreos tenían alegría de Dios. ¡El Dios lo conoce! Además, lo dice el libro del Apocalipsis, que los piadosos muchas de las plagas no las sufrirán. Sal pueblo mío de la intelectiva o espiritual Babilonia, para que no seas castigado, en cambio ella es castigada!

(Sabiduría Sirac, homilía 107).

«Ἀντελήφθηκα ὅτι οἱ πληγές τῶν ἐσχάτων δέν θά εἶναι πληγές πού τίς δίνει ὁ Θεός, δηλαδή μέ τήν ἔννοια ὅτι δίνει ὁ Θεός αὐτό, δίνει ἐκεῖνο, ὥστε νά πεῖ κανείς: «Μά ὁ Θεός δίνει αὐτά;». Καί πάλι, ἐν τῇ δικαιοσύνῃ Του, δέν θά εἶχε κανείς τίποτα νά κατηγορήσει. Ὅμως, παρατήρησα τό ἑξῆς, καί τά παρατηρεῖ κανείς αὐτά ὅταν ἔρχονται, ἐξάλλου αὐτή εἶναι καί ἡ σωστή ἑρμηνεία, νά βλέπει κανείς ὅταν τά πράγματα ἔρχονται καί νά τά ἐξηγεῖ. Ὅτι αὐτές τίς πληγές τίς παρασκευάζομε ἐμεῖς οἱ ἴδιοι, μέ τά χέρια τά δικά μας, γιατί ποιός ἄνοιξε αὐτές τίς τρύπες στό στρῶμα τοῦ ὄζοντος; Ἐμεῖς πᾶμε μέ χημικές οὐσίες, πού ἔχομε ἐδῶ στή γῆ καί τρύπησε πάνω τό στρῶμα αὐτό. Ἀγαπητοί μου, παρατήρησα ὅτι, ὄχι ὁ Θεός δίνει τίς πληγές, ἀλλά ὁ Θεός ἐπιτρέπει νά ἔρθουν οἱ πληγές, ὅταν ὁ ἄνθρωπος δέν γνωρίζει τά ὅριά του, τά ὑπερβαίνει σάν αὐθάδης καί θρασύς, καί τότε ὁ Θεός ἐπιτρέπει ὁ ἄνθρωπος νά τιμωρεῖται! Διάβαζα τελευταῖα μία περίπτωση πού μέ κατέπληξε. Γράφει ἡ Ἀποκάλυψη ὅτι ὁ ἥλιος θά γίνει τρίχινος, δηλαδή σάν ἕνα τσουβάλι, δέν θά ἔχει φῶς καί ἡ σελήνη θά εἶναι σάν αἷμα τό χρῶμα της! Ἡ ἐξήγηση εἶναι ἁπλῆ, θά λέγαμε, ἐφόσον ὁ ἥλιος χάνει τήν ἀκτινοβολία του, καί βέβαια ἴσως δέν τήν χάνει, ἀλλά οἱ συνθῆκες τοῦ περιβάλλοντος, τῆς ἀτμόσφαιρας, νά εἶναι τέτοιες, πού νά μοιάζει ὅτι ὁ ἥλιος ἔχασε τήν ἀκτινοβολία του. Διάβασα τό ἑξῆς ἐκπληκτικό, ὅτι, ἄν ἐκραγεῖ μία ἀτομική βόμβα στή σελήνη, τότε ἡ σελήνη παίρνει τό χρῶμα αἵματος! Νά λοιπόν, θά ἔλεγε κανένας. Στήν προσπάθεια πιθανῶς, ποιός θά κερδίσει τή σελήνη, γιά σκοπούς ποικίλους, πολεμικούς, ὁ γνωστός «πόλεμος τῶν ἄστρων», κάποιος, κάποια ἐξουσία νά πάει νά ρίξει ἐκεῖ μία βόμβα, γιά νά μή γίνει τοῦ ἀλλουνοῦ κτῆμα καί ρίχνει μία βόμβα καί γίνεται τότε ἡ σελήνη αἷμα! Πέστε μου, σᾶς παρακαλῶ, ἀκόμη καί οὐράνια φαινόμενα, ποιός εἶναι αἴτιος, ὁ Θεός ἤ ὁ ἴδιος ὁ ἄνθρωπος; Ὁ ἴδιος ὁ ἄνθρωπος! Αὐτό θέλω νά σᾶς τονίσω, ὅτι οἱ πληγές τῶν ἐσχάτων, αὐτό ἀνακαλύπτω τώρα [ἡ ὁμιλία ἔγινε στίς 7-8-1990], εἶναι ἔργα τῶν χειρῶν τοῦ πολιτισμοῦ τοῦ ἀνθρώπου, πού ξεπέρασε τά ὅριά του. Ἔτσι καί ἐδῶ, ἔχομε τόν ἄγγελο πού ἔρχεται νά καυματίσει, νά κάψει ἐν πυρί, καί μάλιστα ἡλιακό πῦρ, τό λέει καθαρά, ὅτι στόν ἥλιο ἔριξε τή φιάλη του: «Ἐν πυρί τούς ἀνθρώπους καί ἐκαυματίσθησαν οἱ ἄνθρωποι καῦμα μέγα»! Ὅπως λέμε, ἔχομε καύσωνα, πεθαίνουν οἱ ἄνθρωποι ἀπό τόν καύσωνα, καί τότε, λέγει, οἱ ἄνθρωποι ἀντί νά μετανοήσουν, ἐβλασφήμησαν οἱ ἄνθρωποι τό ὄνομα τοῦ Θεοῦ καί «οὐ μετενόησαν»! Ὅμως, βλέπομε ὅτι σέ αὐτή τήν πληγή, ὅπως καί σέ ἄλλες πληγές, ὁ Θεός προστατεύει τούς δικούς Του ἀνθρώπους. Μέ ποιό τρόπο; Ἐκεῖνος ξέρει. Ἔχομε προηγούμενο, πού στήν Αἴγυπτο εἶχαν τριήμερο ψηλαφητό σκότος καί οἱ Ἑβραῖοι εἶχαν χαρά Θεοῦ. Ὁ Θεός ξέρει! Ἐξάλλου, τό λέει στό Βιβλίο τῆς Ἀποκαλύψεως πώς πολλές ἀπό τίς πληγές οἱ εὐσεβεῖς δέν θά τίς δοκιμάσουν. Βγές, λαέ μου, ἀπό τή νοητή Βαβυλῶνα, γιά νά μήν τιμωρηθεῖς, ἐνῶ αὐτή τιμωρεῖται!». (Σειράχ, ὁμιλία 107η)

«Con la vida hedonista pasamos a la técnica (industrial) para introducir y darnos los bienes hedonistas de nuestros placeres, presionando la técnica contaminamos la atmosfera, contaminando la atmosfera (el medio ambiente) traemos las plagas del Apocalipsis sobre nuestro planeta. Por lo tanto, las plagas provienen de las manos de los mismos hombres. El Dios viendo nuestra mala predisposición y voluntad, de que amamos nuestros placeres, nos deja que destruyamos la creación. Pero esto en el lenguaje de la santa escritura así se describe y se formula: “El Dios manda las plagas”.

Sabiduría Sirac, homilía, 119). »

«Μέ τήν ἡδονιστική ζωή μετερχόμεθα τήν τεχνική, νά μᾶς ἀποδώσει τά ἀγαθά τῶν ἡδονῶν μας, πιέζοντας τήν τεχνική, μολύνουμε τήν ἀτμόσφαιρα, μολύνοντας τήν ἀτμόσφαιρα, ἐπιφέρομε τίς πληγές τῆς Ἀποκάλυψης ἐπάνω στόν πλανήτη μας. Ἄρα, οἱ πληγές προέρχονται ἀπό τά χέρια τῶν ἰδίων τῶν ἀνθρώπων. Ὁ Θεός βλέποντας τήν κακή μας προαίρεση, ὅτι ἀγαπᾶμε τίς ἡδονές μας, μᾶς ἀφήνει νά καταστρέψουμε τή δημιουργία. Αὐτό ὅμως στή γλῶσσα τῆς Γραφῆς ἔτσι διατυπώνεται: «Στέλνει ὁ Θεός πληγές». (Σειράχ, ὁμιλία 119η)

«Una vez cuando era pequeño tenía una duda que me torturaba; era la siguiente: “Escuché sobre el anticristo, escuchaba sobre el fin del mundo, sobre la Segunda Presencia, oía de las personas sencillas que el anticristo sellará los hombres suyos y los que tendrán el sello del anticristo no entrarán en la Realeza increada de Dios. Todo esto lo escuchaba y me había creado la siguiente pregunta: ¿Pero bien, tan tontos serán los Cristianos y se entregarán al anticristo? Pero amigos míos, cuando me hice mayor, comprendí que la cosa no es tan fácil. Si queréis, en el fondo es sencillo, pero nosotros los hombres somos multi-compuestos y multi-complicados. Es decir, desde el momento que en nuestra vida no tenemos una posición y colocación correcta, ortodoxa y nuestras experiencias, vivencias no son cristianas, no tendremos agapi-amor y fe hasta la muerte a Jesús Cristo, y es de esperar que en la vida relajada que vivimos, si nos ocurre algo inesperado en nuestro camino de la vida, pues, que tropecemos y decaemos. Tropezamos, en otras palabras quiere decir, nos escandalizamos y paramos. Porque tropiezo quiere decir que he tropezado en algo, en un escándalo, caigo y no me levanto permanezco allí caído. Así ahora lo entendí muy bien, me siento y veo los hombres y digo: Hombre, hermano, ¿sabes que allí a dónde vas es una situación precursora del anticristo? ¿Sabes que la manera por la que te estás moviendo preparas el camino del anticristo? ¡Y no te creen, no te entienden! Ahora lo he comprendido esto, los hombres son infieles. La secularización, mundanización es la mejor manera para llegar al escándalo!»

(Apocalipis, homilía 24).

«Κάποτε, ὅταν ἤμουν μικρός, εἶχα μία ἀπορία ἡ ὁποία μέ βασάνιζε. Ἦταν ἡ ἑξῆς: Ἄκουσα γιά τόν ἀντίχριστο, ἄκουγα γιά τό τέλος τοῦ κόσμου, γιά τή Δευτέρα Παρουσία, ἄκουγα ἀπό τούς ἁπλούς ἀνθρώπους ὅτι ὁ ἀντίχριστος θά σφραγίσει τούς δικούς του ἀνθρώπους καί ὅσοι ἔχουν τή σφραγίδα τοῦ ἀντιχρίστου δέν θά μποῦν στή Βασιλεία τοῦ Θεοῦ. Ὅλα αὐτά τά ἄκουγα καί μοῦ δημιουργοῦσαν τήν ἑξῆς ἀπορία: Μά καλά, τόσο χαζοί θά εἶναι οἱ Χριστιανοί, νά παραδοθοῦν στόν ἀντίχριστο; Ἀλλά ὅμως, ἀγαπητοί μου, ὅταν μεγάλωσα, κατάλαβα ὅτι δέν ἦταν τόσο ἁπλό τό πρᾶγμα. Ἄν θέλετε, στό βάθος εἶναι ἁπλό, ἀλλά τό κάναμε ἐμεῖς οἱ ἄνθρωποι πολυσύνθετο. Δηλαδή, ἀπό τή στιγμή πού μέσα στή ζωή μας δέν θά ἔχομε σωστή χριστιανική τοποθέτηση καί τά βιώματά μας δέν θά εἶναι χριστιανικά, δέν θά ἔχομε ἀγάπη μέχρι θανάτου στόν Ἰησοῦ Χριστό καί πίστη, εἶναι πολύ ἑπόμενο, μέσα σέ μία χαλαρωμένη ζωή πού ζοῦμε, ἄν τύχει κάτι στήν πορεία μας, νά σκοντάψουμε. Σκοντάφτουμε, μέ ἄλλα λόγια λέγεται σκανδαλιζόμαστε καί σκανδαλιζόμαστε θά πεῖ σταματῶ. Γιατί σκοντάφτω θά πεῖ κάπου σκοντάφτω, σέ ἕνα σκάνδαλο, πέφτω, δέν σηκώνομαι, μένω ἐκεῖ πεσμένος. Ἔτσι, τό κατάλαβα πάρα πολύ καλά τώρα καί κάθομαι καί βλέπω σήμερα τούς ἀνθρώπους καί λέω: Ἄνθρωπε, ἀδελφέ, ξέρεις ἐκεῖ πού πηγαίνεις, ὅτι ἐκεῖ εἶναι μία προδρομική κατάσταση τοῦ ἀντιχρίστου; Ξέρεις, ὁ τρόπος μέ τόν ὁποῖο κινεῖσαι, παρασκευάζεις τό δρόμο τοῦ ἀντιχρίστου; Δέν σέ πιστεύουν, δέν σέ καταλαβαίνουν! Τώρα τό κατάλαβα αὐτό, οἱ ἄνθρωποι ἀπιστοῦν. Ἡ κοσμικοποίηση εἶναι ὁ καλύτερος τρόπος νά φτάσομε στό σκάνδαλο!». (Ἀποκάλυψις, ὁμιλία 24η)

«En el Libro del Apocalipsis, de todo el Apocalipsis, una cosa es lo más impresionante para mí. No me ha impresionado ni el anticristo ni nada. ¿Sabéis lo que ha impresionado? Cuando al Apóstol Juan el Evangelista dice al Ángel: “Toma la caña y mide. Mide el templo y el recinto que está entre el templo y el altar, pocos metros de la entrada principal, y detente no midas más”. No midas: quiere decir que el Dios sólo quiere saber sobre los suyos, los piadosos. ¡Más abajo no quiere saber nada de nadie, es decir, no reconoce a nadie! Y dice el Ángel: “Se ha dado que sean pisoteados por las naciones el recinto del templo y la ciudad Jerusalén durante 42 meses, es decir, 3-4 años más o menos. ¿Esto sabéis qué significa? Muchos, pero muchos de nuestros Cristianos- porque todos los Padres de nuestra Iglesia interpretan que la ciudad de Dios, Jerusalén, es la Iglesia- reverenciarán y adorarán al anticristo! Esto a mí me ha impresionado, nuestros Cristianos, sí, cuando vean que pueden ser perseguidos y sufrir lo que tengan que sufrir, no tener sueldo, porque tu identidad no es la que queremos, acepta el sello del anticristo,… etcétera. Y te dice: ¿Que quieres que pase hambre, y mis hijos mueran? ¡Por consiguiente muchos, pero muchos de nuestros cristianos traicionarán nuestra fe y se perderán! Esto es lo más impresionante para mí, como os dije hace años que lo he leído [la homilía se hizo el 11-6-1991] y me ha impresionado y esta impresión aún no se me ha ido. ¡Este es el punto más impresionante en el libro del Apocalipsis! Es decir, me golpeo, lamento, lloro y suspiro y digo cada vez: ¡ay, ay!… los Cristianos, cuántos Cristianos se salvarán! Estas cosas debemos decirlas para que nos vayamos preparando en cada momento.»

(Sirac, homilía 116)

«Στό Βιβλίο τῆς Ἀποκαλύψεως, ἀπό ὁλόκληρη τήν Ἀποκάλυψη κάτι εἶναι τό πιό ἐντυπωσιακό γιά μένα. Δέν μέ ἐντυπωσίασε οὔτε ὁ ἀντίχριστος οὔτε τίποτε. Ξέρετε τί μέ ἐντυπωσίασε; Ὅταν στόν Ἀπόστολο Ἰωάννη τόν Εὐαγγελιστή λέγει ὁ ἄγγελος: «Πάρε αὐτό τό καλάμι καί μέτρα. Μέτρησε τό ναό καί μέτρησε τήν αὐλή πού εἶναι μεταξύ του ναοῦ καί τοῦ θυσιαστηρίου, λίγα μέτρα ἀπό τήν κυρία εἴσοδο τοῦ ναοῦ. Καί σταμάτα,[τοῦ λέει], μήν μετρᾶς παραπέρα». Μήν μετρᾶς θά πεῖ: Δέν θέλει ὁ Θεός νά ξέρει τίποτα περισσότερο, μόνο τούς κατά δικούς Του θέλει νά ξέρει ὁ Θεός, τούς εὐσεβεῖς. Παρακάτω δέν θέλει νά ξέρει κανέναν, δηλαδή δέν ἀναγνωρίζει κανέναν! Καί λέει ὁ ἄγγελος: «Ἐδόθη νά πατηθεῖ ἡ αὐλή τοῦ ναοῦ καί ἡ πόλη Ἱερουσαλήμ ὑπό τῶν ἐθνῶν 42 μῆνες, δηλαδή 3-4 χρόνια». Αὐτό, ξέρετε τί σημαίνει; Πολλοί, μά πολλοί ἀπό τούς Χριστιανούς μας -γιατί ὅλοι οἱ Πατέρες τῆς Ἐκκλησίας μας ἑρμηνεύουν ὅτι ἡ πόλη τοῦ Θεοῦ, Ἱερουσαλήμ, εἶναι ἡ Ἐκκλησία- θά προσκυνήσουν τόν ἀντίχριστο! Αὐτό ἐμένα μέ ἔχει ἐντυπωσιάσει, οἱ Χριστιανοί μας, ναί, ὅταν θά δοῦν ὅτι μπορεῖ νά διωχθοῦν, νά ὑποστοῦν ὅ,τι ὑποστοῦν, νά μήν ἔχεις μισθό, γιατί ἡ ταυτότητά σου δέν εἶναι αὐτή πού θέλομε, κάτσε νά σοῦ βάλομε τή σφραγίδα τοῦ ἀντιχρίστου κτλ. Καί σοῦ λέει: «Νά πεινάσω; Τά παιδιά μου νά πεθάνουν;». Καί θά προσκυνήσουν τόν ἀντίχριστο, γιά νά μήν σᾶς πῶ ὅτι τόν προσκυνοῦμε καθημερινά, μέ τόν τρόπο τῆς ζωῆς πού κάνομε! Συνεπῶς, πολλοί, μά πολλοί Χριστιανοί μας θά προδώσουν τήν πίστη μας καί θά χαθοῦν! Αὐτό εἶναι τό περισσότερο, γιά μένα, σᾶς εἶπα, ἀπό χρόνια πού τό ἔχω διαβάσει [ἡ ὁμιλία ἔγινε στίς 11-6-1991] καί ἡ ἐντύπωσή μου δέν ἔχει περάσει. Τό περισσότερο ἐντυπωσιακό σημεῖο μέσα στό Βιβλίο τῆς Ἀποκαλύψεως! Δηλαδή, χτυπιέμαι καί ὀδύρομαι καί κλαίω καί ἀναστενάζω καί λέω κάθε φορά: Πώ, πώ … οἱ Χριστιανοί, πόσοι Χριστιανοί, λίγοι θά σωθοῦν! Αὐτά πρέπει νά τά λέμε, γιά νά ἑτοιμαζόμαστε ἀνά πᾶσα στιγμή». (Σειράχ, ὁμιλία 116η)

«Como observamos, estamos caminando hacia los ésjatos-últimos tiempos y la humanidad no estará mejorando. Sabéis, esto una vez lo creía, por lo menos para nuestra patria, de que iríamos mejor. Sobre todo después de la ocupación alemana el año 1945, me acuerdo qué movimientos se habían hecho en las escuelas catequéticas, qué manifestaciones para una Helade-Grecia mejor, …etc. ¿Dónde está todo esto? En este caso era buena voluntad, deseo con pundonor, no hay ninguna duda. ¡Pero el camino de la humanidad no va hacia lo mejor, y sobre todo la humanidad cristiana va hacia lo peor!»

(Isaías, homilía 53).

«Ὅπως παρατηροῦμε, ὁδεύουμε πρός τά ἔσχατα, δέν θά καλυτερεύει ἡ ἀνθρωπότητα. Κάποτε τό πίστευα, ξέρετε, αὐτό, τουλάχιστον γιά τήν πατρίδα μας, ὅτι θά πηγαίναμε στό καλύτερο. Μάλιστα, μετά τήν κατοχή τό ’45, θυμᾶμαι τί κίνηση εἶχε γίνει μέ τά κατηχητικά σχολεῖα, μέ κάτι ἐξάρσεις, ἐκδηλώσεις, γιά μία Ἑλλάδα νέα, γιά μία καινούργια Ἑλλάδα κτλ., κτλ. Ποῦ εἶναι αὐτά, ποῦ εἶναι; Φιλότιμος ἡ περίπτωση καί φιλότιμος ὁ πόθος, δέν ὑπάρχει οὔτε μία ἀντίρρηση γι’ αὐτό. Ἀλλά ἡ πορεία τῆς ἀνθρωπότητας δέν πηγαίνει πρός τό καλύτερο, καί μάλιστα, ἡ χριστιανική ἀνθρωπότητα πηγαίνει πρός τό χειρότερο!». (Ἠσαΐας, ὁμιλία 53η)

«El ecumenismo, que lo sepáis amigos míos, es el último precursor del anticristo, porque, cuando se hará un allanamiento, apisonamiento o un único pensamiento religioso y político-gubernamental, habrá uno sólo que gobernará al mundo. Este uno será, según la Santa Escritura y los grandes sabios y santos Padres, será el anticristo. Así que, el ecumenismo, sin rodeos, según uno de los más grandes teólogos de nuestra época, ha calificado al ecumenismo como un sistema anticristo» (Homilía 5ª, “en Daniel”)

Por xX: Los ecumenistas hablan de agapología con agapitos degenerados y pero nunca de la Verdad. Agapi, Libertad y Verdad van unidas, si una falla o una no la tengo no están las otras dos!!!

«Ὁ οἰκουμενισμός, νά ξέρετε παιδιά, εἶναι ὁ τελευταῖος πρόδρομος τοῦ ἀντιχρίστου, γιατί, ὅταν θά γίνει μία ἰσοπέδωση θρησκευτική καί πολιτική-κυβερνητική, θά ὑπάρξει ἕνας μόνο, πού θά κυβερνήσει τόν κόσμο. Αὐτός ὁ ἕνας, κατά τήν Ἁγία Γραφή καί τούς Πατέρες, θά εἶναι ὁ ἀντίχριστος. Ἔτσι, ὁ οἰκουμενισμός, χωρίς περιστροφές, ἀπό τούς μεγαλύτερους θεολόγους τῆς ἐποχῆς μας χαρακτηρίστηκε ἀντίχριστο σύστημα». (Δανιήλ, ὁμιλία 5η)

«El ecumenismo está en las puertas, muy atentos a esto, [la homilía se hizo 6-12-1993]. Lo siento que digo estas cosas, pero se deben decir para que vayamos preparándonos y saberlo. El primer paso será la unión con el Romano-papismo y Protestantismo. Estos estarán atrayendo al Judaísmo-Mohametanismo, esto será el segundo paso. Y estos cinco unidos. Y vamos al tercer paso, que son todas las llamadas religiones naturales, que son idololátricas, paganas, Budismo etc, para que se unan todas. Es esta la llamada “Hiper-religión, o Interreligión” (El Consejo Internacional de las Iglesias CII).  Antes que venga el anticristo habrá el ecumenismo. Cuando venga el anticristo, abolirá al ecumenismo y todas las religiones, de modo que en este templo de Dios, como dios sentará y dirá: “So soy dios, no hay otro dios”, con pseudomilagros estará demostrándose a sí mismo que es dios»

(Isaías, homilía 9).

«Εἶναι ἐπί θύραις ὁ οἰκουμενισμός, ἄς τό προσέξουμε αὐτό [ἡ ὁμιλία ἔγινε στίς 6-12-1993]. Λυποῦμαι πού τά λέγω, ἀλλά πρέπει νά εἰπωθοῦν γιά νά ἑτοιμαζόμαστε καί νά ξέρομε. Τό πρῶτο βῆμα ἡ ἕνωση Ὀρθοδοξίας-Ρωμαιοκαθολικισμοῦ-Προτεσταντισμοῦ. Αὐτοί προσεταιρίζονται τόν Ἰουδαϊσμό-Μωαμεθανισμό, τό δεύτερο βῆμα. Καί αὐτά τά πέντε ἑνωμένα. Καί πᾶμε στό τρίτο βῆμα, πού εἶναι ὅλες οἱ λεγόμενες φυσικές θρησκεῖες, πού εἶναι εἰδωλολατρικές, Βουδισμός κτλ., νά ἑνωθοῦν ὅλα. Αὐτή ἡ λεγόμενη «Ὑπερθρησκεία». Πρίν ἔρθει ὁ ἀντίχριστος θά ὑπάρχει ὁ οἰκουμενισμός. Ὅταν ἔρθει ὁ ἀντίχριστος, θά καταργήσει τόν οἰκουμενισμό, θά καταργήσει ὅλες τίς θρησκεῖες, ὥστε σέ αὐτόν τό ναό τοῦ Θεοῦ, σάν θεός θά καθήσει καί θά πεῖ: «Ἐγώ εἶμαι θεός, δέν ὑπάρχει ἄλλος θεός», θά ἀποδεικνύει μέ ψευδοθαύματα τόν ἑαυτό του ὅτι εἶναι θεός». (Ἠσαΐας, ὁμιλία 9η)

«En tiempos tenemos la globalización con resultados desastrosos. Pero esta globalización que viene ahora- [la homilía se hizo el año 2.000] –será la última de la historia, esta globalización traerá resultados malísimos y terribles»

(“2 Serie, homilía 426 a).

«Κατά καιρούς ἔχομε παγκοσμιοποίηση, μέ ὀλέθρια ἀποτελέσματα. Αὐτή πού ἔρχεται τώρα [ἡ ὁμιλία ἔγινε τό 2.000] θά εἶναι -μήν μοῦ πεῖτε ποῦ τό ξέρω- θά εἶναι ἡ τελευταία της ἱστορίας, αὐτή ἡ παγκοσμιοποίηση, μέ φοβερά κακά ἀποτελέσματα». (Σειρά Β΄, ὁμιλία 426η, α΄)

«Sólo la metania trae la abolición, cambia o pospone el plan de Dios. Pues, si tuviéramos cuidado a todas estas señales o signos que nos están dando, seríamos también más cuidadosos en nuestra vida. Yo no os lo escondo, me temo, tiemplo, que nuestro pueblo pagará, porque hemos rendido hibris* a Cristo, hibris* en el sentido antiguo de la palabra. Sí, lo pagaremos muy caro. No lo sabemos cuándo y cuánto. Os dije que el arca de Noé se estaba construyendo durante 120 años, porque el Dios esperaba el retorno de los hombres. No sé, de todos modos que el Dios tenga misericordia de nosotros antes que sea tarde, para que hagamos la metania lo antes posible y retornar a la fe pura ortodoxa, a Jesús Cristo»

* Hibris: Para los antiguos Griegos era, injuria contra la voluntad divina y el orden natural.

(Hechos, homilía 170).

«Μόνο ἡ μετάνοια καταργεῖ ἤ μεταθέτει τό σχέδιο τοῦ Θεοῦ. Ἄν προσέχαμε ὅλα αὐτά τά σημάδια πού μᾶς δίνονται, θά ἤμαστε καί προσεκτικότεροι στή ζωή μας. Ἐγώ δέν σᾶς κρύβω ὅτι φοβᾶμαι, τρέμω, ὅτι ὁ λαός μας θά πληρώσει, γιατί ἀποδώσαμε, μέ τήν ἀρχαία ἔννοια τῆς λέξεως, τήν ὕβριν στόν Ἰησοῦ Χριστό. Ναί, θά πληρώσουμε καί πολύ ἀκριβά. Δέν ξέρομε πότε.  Σᾶς εἶπα, ἡ κιβωτός 120 χρόνια κατασκευαζόταν, γιατί περίμενε ὁ Θεός τήν ἐπιστροφή τῶν ἀνθρώπων. Δέν ξέρω, ὁ Θεός πάντως νά μᾶς ἐλεήσει, ὅσο ἐγκαίρως, νά μετανοήσουμε καί νά ἐπιστρέψομε στήν καθαρά πίστη, στόν Ἰησοῦ Χριστό». (Πράξεις, ὁμιλία 170ή).

«No es una excedencia ni una exageración, cuando tenemos ante nosotros un hombre santo o tenemos un joven muy bueno, que le digamos: mira de ser gustado a Dios y siempre te vayas haciendo intachable. Es decir, sin forma, sin acusación, in-acusable. Y debemos hacerlo, amigos míos, Sobre todo aquel “hazte” quiere decir; “continuamente hacerse”. Es aquello que dice el libro del Apocalipsis: “El santo que se santifique o divinice más, continuamente”. Así debemos hacer. Pues tendré mucha alegría si me decís: “Padre Atanasio, cuidado, estate firme”. No me lo ha dicho nadie hasta hoy. Quizás porque creéis que puedo mantenerme firme. Pero lo necesito que alguien me lo diga… Sobre todo cuando veo que mejores que yo y más sabios caen, y si ellos caen, ¿yo qué voy a decir?. Sí, caen, sí, cada día vemos hombres importantes de los altos estamentos caer y nos sobrecoge horror y preguntamos: “¿Yo permaneceré firme, derecho?, Sí, amigos míos, podemos caer de distintas formas. Desde la ética hasta la fe. Sí, en efecto puedo perder mi fe y empezar a decir tonterías y cosas heréticas. ¿Os parece curioso? Pues, que me diga la persona más sencilla: “Padre Atanasio, aguanta firme, que seas intachable y agrades continuamente a Dios”; pero yo también si lo digo en algunos de vosotros está bien: “Señor, tal, ten cuidado mucho en tu vida, que no me diga que, por qué me lo dice esto, si acaso le han dicho algo de mí o no tiene confianza en mí. Pero no se trata de confianza o no… Pues, efectivamente señores, no confiemos ni a nosotros mismos, no confiemos a nadie, porque hoy soy este y mañana cambio soy otro. ¡Sí, no os parezca extraño esto!» Por eso, en la época que los hombres caen, es la tercera estrella, según el libro del Apocalipsis y de Daniel: “Cae la tercera parte de las estrellas”. Las estrellas son el símbolo de hombres de altas instancias o personalidades y cae la tercera parte. ¿Sabéis cómo cae? El dragón con su gran cola que la levanta hasta el cielo y con su cola los trae hacia abajo. Que significa que los tira el diablo. En una época que cae la tercera parte de las estrellas, ¿quizás yo también sea incluido en esta tercera parte? Debemos entre nosotros decir que debemos fortalecernos y recordar también a los otros que peligramos y que debemos mantenernos firmes y atentos. Esto amigos míos, no es ninguna vergüenza ni exageración, cuando debemos hacer esto, cuando el mismo Dios lo hace a Abraham».

(Génesis, homilía 18)

«Δέν εἶναι πλεονασμός, δέν εἶναι ὑπερβολή, ὅταν ἔχομε μπροστά μας ἕναν ἅγιον ἄνθρωπο ἤ ἔχομε ἕνα πολύ καλό παιδί μας, τό νά τοῦ λέμε: «Πρόσεξε, πρόσεξε, νά εἶσαι πάντοτε εὐάρσετος στό Θεό καί πάντοτε νά γίνεσαι ἄμεμπτος. Δηλαδή χωρίς μομφή, χωρίς κατηγορία, ἀκατηγόρητος. Καί ὀφείλομε, ἀγαπητοί μου, νά τό κάνομε. Μάλιστα ἐκεῖνο τό «γίνου» θά πεῖ: «Διαρκῶς νά γίνεσαι». Εἶναι ἐκεῖνο πού λέει τό Βιβλίο τῆς Ἀποκαλύψεως: «Ὁ ἅγιος ἁγιασθήτω ἔτι», ὁ ἅγιος ἀκόμη καί ἀκόμη νά ἁγιάζεται. Καί ἔτσι ὀφείλομε νά κάνομε. Λοιπόν, θά ἔχω πολλή χαρά νά μοῦ λέτε: «Πάτερ Ἀθανάσιε, προσέξτε, νά στέκεστε καλά», ἀκοῦστε τί σᾶς λέω, «προσέξτε, νά στέκεστε καλά». Δέν μοῦ τό εἶπε κανείς μέχρι σήμερα. Ἴσως γιατί θά πιστεύατε ὅτι μπορῶ νά στέκομαι. Τό ἔχω τόσο ἀνάγκη νά μοῦ τό πεῖ κάποιος ἄνθρωπος… Ὅταν μάλιστα βλέπω πολύ καλύτερούς μου καί πολύ σοφότερούς μου νά πέφτουν, καί ὅταν πέφτουν, ἐγώ τί θά πῶ; Θά πῶ: «Ἐγώ θά σταθῶ, ἐγώ θά μείνω»; Νά πέφτουν, ναί. Κάθε μέρα βλέπουμε ἀνθρώπους ὑψηλά ἱστάμενους, σπουδαίους, νά πέφτουν καί νά μᾶς πιάνει φρίκη καί νά λέμε: «Ὥστε καί ἐγώ δύναμαι νά πέσω;». Ναί, ποικιλοτρόπως, ἀγαπητοί μου, νά πέσομε. Ἀπό τήν ἠθική μέχρι τήν πίστη. Ναί, νά χάσω τήν πίστη μου, νά ἀρχίσω νά λέω παλαβά πράγματα, αἱρετικά πράγματα νά λέω. Περίεργο φαίνεται; Λοιπόν, τό νά πεῖ κάποιος, ὁ πιό ἁπλός ἄνθρωπος: «Πάτερ Ἀθανάσιε, στάσου καλά στά ποδάρια σου, νά γίνεσαι ἄμεμπτος καί νά εὐαρεστεῖς διαρκῶς ἐνώπιον τοῦ Θεοῦ», ἀλλά καί ἐγώ ἄν τό πῶ σέ κάποιους ἀπό σᾶς πού στέκεστε καλά: «Κύριε τάδε, προσέχετε πολύ στήν ζωή σας», μήν πεῖ κανείς: «Γιατί μοῦ τό λέει αὐτό, μήπως ἔμαθε τίποτε γιά μένα ἤ δέν ἔχει σέ μένα ἐμπιστοσύνη». Ὄχι γιατί θά μαθαίνομε κάτι, ὅσο γιά τήν ἐμπιστοσύνη… δέν τίθεται θέμα τοῦ νά ἔχομε ἐμπιστοσύνη. Μάλιστα κύριοι, οὔτε στόν ἑαυτό μας δέν ἔχομε ἐμπιστοσύνη, δέν ἔχομε σέ κανέναν ἐμπιστοσύνη, γιατί σήμερα εἶμαι αὐτός καί αὔριο εἶμαι κάποιος ἄλλος. Ναί, μήν σᾶς φαίνεται καθόλου παράξενο. Γι’ αὐτό πρέπει στήν ἐποχή πού οἱ ἄνθρωποι πέφτουν, τό τρίτο τῶν ἀστέρων κατά τό Βιβλίο τῆς Ἀποκαλύψεως καί τοῦ Δανιήλ τό Βιβλίο: «Πίπτει τό τρίτο τῶν ἀστέρων». Ξέρετε πῶς πίπτει τό τρίτο τῶν ἀστέρων; Ἀστέρες εἶναι τό σύμβολο τῶν ὑψηλά ἰστάμενων ἀνθρώπων καί πίπτει τό τρίτο. Ξέρετε πῶς πίπτει; Ὁ δράκων μέ τήν μεγάλη τήν οὐρά τή σηκώνει μέχρι τόν οὐρανό καί μέ τήν οὐρά του τούς φέρνει κάτω αὐτούς. Πού σημαίνει, ὁ διάβολος τούς ρίχνει. Σέ μιά ἐποχή πού πίπτει τό τρίτο τῶν ἀστέρων, μήπως εἶμαι καί ἐγώ τό τρίτο τῶν ἀστέρων; Ὀφείλομε μεταξύ μας νά λέμε ὅτι πρέπει νά στερεωνόμαστε καί νά ὑπενθυμίζουμε σέ αὑτούς καί ἀλλήλους ὅτι κινδυνεύομε καί ὅτι πρέπει νά στεκόμαστε στά ποδάρια μας. Δέν εἶναι λοιπόν, ἀγαπητοί μου, οὔτε προσβολή οὔτε λόγος ὑπερβολῆς, ὅταν πρέπει νά τό κάνουμε αὐτό, ὅταν αὐτός ὁ Θεός τό κάνει στόν Ἀβραάμ». (Γένεσις, ὁμιλία 18η).

«Yo todos estos años que me encuentro aquí en la ciudad Larisa os recalco: “El Santo Dios Trino”, de modo que tome esencia en vosotros. Porque con todas estas cosas que ocurren con el llamado ecumenismo, la mezcla de religiones, la globalización y la mezcla de todas las religiones, ¿cómo podrás separar, si quieres, la verdadera sotiría (sanación, redención y salvación), sino sólo decir: “Creo en el Santo Dios Trinitario”; que esto se convierte en vuestra signa, seña.» (Serie B´ homilía 435,b)

«Ἐγώ ὅλα τά χρόνια πού βρίσκομαι στή Λάρισα σᾶς τονίζω: «Ὁ Ἅγιος Τριαδικός Θεός», ὥστε νά σᾶς γίνει οὐσία. Γιατί μέ ὅλα αὐτά τά ὁποῖα συμβαίνουν μέ τόν λεγόμενο οἰκουμενισμό, τή μίξη τῶν θρησκειῶν, ἡ παγκοσμιοποίηση θά φέρει καί τή μίξη ὅλων τῶν θρησκειῶν, πῶς θά μπορεῖς νά ξεχωρίζεις, ἄν θέλεις, τήν πραγματική σου σωτηρία, παρά μόνο νά λές: «Πιστεύω στόν Ἅγιο Τριαδικό Θεό»;  Νά σᾶς γίνει σύνθημά σας!» (Σειρά Β΄, ὁμιλία 435η, β΄)

«Aquellas cosas que sucedieron a los Hebreos, suceden a todos los pueblos, ocurrirán también a los Cristianos. Esto quiere decir “laós-pueblo típico”, ejemplar, en el sentido que ha permanecido ejemplarmente en su vida, pero con el sentido que fue un ejemplo, sea bueno o malo. Sobre todo y especialmente a los pueblos Cristianos. Esta desdichada Occidente cada vez que me acuerdo me entristezco de la pobre Occidente… Esta pobre Occidente, ha pagado y pagará mucho y muy caro la Occidente Cristiana! Ya queda muy poca Occidente cristiana…»

(Isaías, homilía 53)

«Ἐκεῖνα πού συνέβησαν στούς Ἑβραίους θά συμβαίνουν σέ ὅλους τους λαούς, θά συμβαίνουν καί στούς Χριστιανούς. Αὐτό θά πεῖ «τυπικός λαός», ὑποδειγματικός, μέ τήν ἔννοια ὄχι ὅτι στάθηκε ὑποδειγματικά στή ζωή του, ἀλλά μέ τήν ἔννοια ὅτι ἀποτελεῖ ἕνα ὑπόδειγμα, εἴτε καλό εἴτε κακό. Καί μάλιστα, ἰδιαίτερα στούς χριστιανικούς λαούς. Σέ αὐτή πού λέμε, ταλαίπωρη, ταλαίπωρη, ταλαίπωρη, κάθε φορά πού θά τή θυμηθῶ λυπᾶμαι, στήν ταλαίπωρη Δύση … Αὐτή ἡ ταλαίπωρη Δύση, ἡ χριστιανική Δύση, ἔχει νά πληρώσει πολλά αὐτή ἡ χριστιανική Δύση! Πολύ λίγο χριστιανική Δύση πλέον … ». (Ἠσαΐας, ὁμιλία 53η)

«¿En una prueba o tentación de la Iglesia, que el carácter de misión apostólica se mantendrá o posiblemente habrá una situación conservadora de criptocristianismo? Y cuando digo criptocristianismo es algo terrible. El criptocristianismo tiene varias formas. Ha caído últimamente un libro de la editorial Estudios Macedonios de Thesaloniki, sobre los criptocristianos, de que el sacerdote podía convertirse en Hoxha y por la mañana estar en la mezquita y por la noche hacer la Liturgia Ortodoxa. Esto, amigos míos, es una cosa inadmisible. Sobre todo en la época de dominio turco, había muchos y existen hasta hoy en día. Esto es una cosa inadmisible, porque el Cristiano permanece en un conservadurismo frente al Evangelio. Teme el martirio. O serás o no serás. La antigua gloriosa Iglesia de Cristo no conoció al criptocristianismo de la forma que os he dicho. Cierto que el fiel no decía al mundo: “Soy Cristiano, no, sino que vivía cristianamente. Si le capturaban, entonces confesaba; no cambiaba su fe. Confesaba la fe. Les decían los idólatras, paganos: “Toma un puñado de incienso y tíralo al dios césar y no creáis en aquello que hacéis. Y ellos respondían: ¡NO, diré lo que creo; faltaría más! Por eso os dije, ¡progresaremos hacía un martirio o hacia un criptocristianismo! Este es el problema en una inminente tentación.»

(Hechos, homilía 40).

«Σέ μία δοκιμασία τῆς Ἐκκλησίας ὁ ἱεραποστολικός χαρακτήρας θά διατηρηθεῖ ἤ μήπως θά ὑπάρχει μία συντηρητική κατάσταση κρυπτοχριστιανισμοῦ; Καί ὅταν λέω κρυπτοχριστιανισμοῦ, εἶναι κάτι φοβερό. Ὁ κρυπτοχριστιανισμός ἔχει διάφορες μορφές. Ἔπεσε στά χέρια μου τελευταῖα ἕνα βιβλίο ἔκδοσης Μακεδονικῶν Σπουδῶν Θεσσαλονίκης, γιά τούς κρυπτοχριστιανούς, ὅτι μποροῦσε ὁ ἱερέας νά γίνει χότζας καί τό πρωί νά εἶναι στό τζαμί καί τό βράδυ νά κάνει ὀρθόδοξη λειτουργία. Αὐτό, ἀγαπητοί μου, εἶναι ἀπαράδεκτο πρᾶγμα. Καί μάλιστα, στήν ἐποχή τῶν Τούρκων ἦταν ἄφθονα καί ὑπάρχουν μέχρι καί σήμερα. Αὐτό εἶναι ἀπαράδεκτο πρᾶγμα, γιατί ὁ Χριστιανός στέκεται μέ ἕναν συντηρητισμό ἀπέναντι στό Εὐαγγέλιο. Φοβᾶται τό μαρτύριο. Ἤ θά εἶσαι ἤ δέν θά εἶσαι. Ἡ παλαιά Ἐκκλησία, ἡ ἀρχαία, ἔνδοξος Ἐκκλησία τοῦ Χριστοῦ δέν γνώρισε τόν κρυπτοχριστιανισμό, μέ τήν ἔννοια πού σᾶς εἶπα. Βέβαια, ὁ πιστός δέν ἔλεγε στόν κόσμο: «Εἶμαι Χριστιανός», ὄχι, ζοῦσε. Τόν συνελάμβαναν; Ὁμολογοῦσε. Οὔτε ἄλλαζε τήν πίστη του. Ὁμολογοῦσε. Τούς ἔλεγαν οἱ ἴδιοι οἱ εἰδωλολάτρες: «Ρίξτε μία χούφτα λιβάνι στό θεό καίσαρα καί μήν πιστεύετε ἐκεῖνο τό ὁποῖο κάνετε». «Ὄχι, αὐτό πού πιστεύω θά πῶ. Αὐτό ἔλλειψε!». Γι’ αὐτό σᾶς εἶπα, θά προχωρήσομε σέ ἕνα μαρτύριο ἤ σέ ἕναν κρυπτοχριστιανισμό; Αὐτό εἶναι τό πρόβλημα σέ ἕναν ἐπικείμενο πειρασμό». (Πράξεις, ὁμιλία 40ή)

«Os lo vuelto a decir, pero no molesta repetirlo, san Jerónimo había dicho lo siguiente,: “Cuando sea multiplicada -prestad atención yo esto lo creo- la homosexualidad en los pueblos cristianos –impensable al tiempo que lo ha dicho de que los Cristianos serían homosexuales- entonces estará acercando el final de la historia. Se basó en Sodoma y Gomorra».

(Sirac, homilía 253)

«Σᾶς τό ἔχω ξαναπεῖ, ἀλλά δέν πειράζει νά τά ἐπαναλάβουμε, ὁ Ἅγιος Ἱερώνυμος εἶχε πεῖ τό ἑξῆς: «Ὅταν θά -προσέξτε αὐτό, ἐγώ τό πιστεύω- ὅταν θά πολλύνει ἡ ὁμοφυλοφιλία στούς χριστιανικούς λαούς, -ἀδιανόητο τόν καιρό πού τό εἶπε ὅτι Χριστιανοί θά κατέληγαν νά εἶναι ὁμοφυλόφιλοι- τότε, [λέει], πλησιάζει τό τέλος τῆς Ἱστορίας». Στηρίχτηκε στά Σόδομα καί τά Γόμορρα». (Σειράχ, ὁμιλία 253η)

«Muchas oscilaciones hemos probado en la Historia, muchas, pero me temo que esta del siglo 20, nuestra generación es una de las peores. Puede ser que vengan peores, no lo sé, pero estamos haciendo un comienzo para una situación peor. Y empezamos a marcharnos de la Sofía-Sabiduría de Dios. Esto es nuestra tragedia, amigos míos.» (Sabiduría Sirac, homilía 4).

«Πολλές διακυμάνσεις δοκιμάσαμε μέσα στήν Ἱστορία, πολλές, ἀλλά φοβᾶμαι ὅτι αὐτή τοῦ 20οῦ αἰῶνα, ἡ γενιά μας, εἶναι μία ἀπό τίς χειρότερες. Μπορεῖ νά ἔρθουν χειρότερες, δέν ξέρω, ἀλλά κάνομε μιά ἀρχή μιᾶς χειρότερης κατάστασης. Μπορεῖ νά μήν εἶναι ἡ χειρότερη. Καί ἀρχίζομε νά φεύγομε ἀπό τή Σοφία τοῦ Θεοῦ. Αὐτό εἶναι καί ἡ τραγωδία μας, ἀγαπητοί μου». (Σειράχ, ὁμιλία 4η)

Recopilación y supervisión: Pantelís Guínis. Ἐπιμέλεια: Παντελῆς Γκίνης

Arreglo de textos: María Zajaraki de Guinis Διόρθωση κειμένων: Μαρία Ζαχαράκη-Γκίνη

Copyright: Monasterio Komnineon de “Dormición de la Zeotocos” y “san Demetrio” 40007 Stomion, Larisa, Fax y Tel: 0030. 24950.91220

http://athanasiosmytilinaios.blogspot.gr/2012/09/o-1927-2006.html#more

)

 

 

 

 

 

 

El supremo profeta Elías en su época y en los últimos tiempos

ProfitisHlias

 

 

Por Yérontas Atanasio Mitilineos

El profeta Elías, amigos míos, es una personalidad del Antiguo Testamento muy grande. Es el supremo de los profetas; es superior al mismo profeta Isaías el trueno. Y aunque él no ha escrito ni una palabra, él mismo fue una gran profecía. ¡Esta obra suya, la manera por la que ha vivido y el modo que se marchó de la vida presente y también su aparición en la Metamorfosis de Cristo muestran que esta personalidad es grandiosa, es suprema!

Sobre el profeta Elías en el Antiguo Testamento se han escrito muchas páginas y de profunda teología. Encima del monte Carmelo donde el profeta de forma admirable ofreció su sacrificio; y encima del monte Sinaí donde el gran Profeta tuvo la zeoría (contemplación, expectación) divina, cuando del cielo bajó fuego y quemó las reses sacrificadas para la expiación; mas en el monte Tabor donde el Profeta apareció junto con nuestro Señor, son tres grandes cimas de los montes, que se refieren a su propia doxa (gloria, luz increada).

Profeta diacrónico

El profeta Elías está presente, tanto en el espacio del Antiguo Testamento como también en el Nuevo.

Es cierto que cualquier cosa que uno diga y analice, siempre quedará en la periferia de las cosas, porque como os he explicado, el análisis de la personalidad del santo Profeta de Dios es un abismo sin fondo. Permaneceremos sólo en un pequeño acontecimiento de su vida, pero muy característico. Sobre todo este acontecimiento nos da simultáneamente también otra imagen, nos da el tipo o forma de los ésjatos-últimos días y acontecimientos.

La actualidad del libro del Apocalipsis.

Como habréis comprobado –sea por los acontecimientos, sea de la forma de vida que vive el mundo hoy en día, sea porque nos acercamos a los ésjatos-postreros tiempos, pensad lo que queráis- en nuestros días el malinterpretado, marginado y desconsiderado libro del Apocalipsis viene a ser actualidad, y así que actualmente todos nos ocupamos de este libro. La desgracia es que la tripulación Ortodoxa no está preparada para tocar y acercarse a este libro, precisamente porque no le es familiarizado; y esto porque durante muchos siglos, principalmente en Oriente, dominó una impresión equivocada de que este libro está sellado con los siete sellos, es decir, es incomprensible, y que este libro está lleno de profecías, y que… no las toques… y si uno toca esta profecías, ineludiblemente caerá en herejías y errores. Había este malentendido.

Pero todo esto, por supuesto que hasta cierto punto es correcto. Sin embargo, todas estas cosas diríamos que fueron la causa por la que la tripulación no toca este libro de Dios, el último y admirable libro del Nuevo Testamento, lleno no sólo de profecías sino también de espíritu de consuelo e instrucción, que es para reforzar y alentar el pueblo de Dios en todo su camino de su vida sobre esta tierra y sobre todo en los ésjatos-últimos tiempos.

Así amigos míos, vuelvo a mi tema, para deciros que las cosas que vais a escuchar y ver tienen relación con los ésjatos (tiempos y acontecimientos). Ésjatos se llaman las cosas que conciernen el final de la historia, es decir, cuando ya estará cerca la venida de Cristo. Veréis pues, que la vida del profeta Elías no es más que una fotocopia o reflejo de vida que indica un prototipo o modelo de los ésjatos (tiempos y acontecimientos).

La trayectoria histórica de cada pueblo. –La trayectoria peculiar de Israel.

Un pueblo realmente en su trayectoria histórica por supuesto que encuentra muchas dificultades para sobrevivir. Pero es el Dios es quien ha marcado las fronteras para que vivan los pueblos y cuánto tiempo sobrevivirá un pueblo entre estas fronteras. Esto está de acuerdo con aquello que dice el apóstol Pablo a los Atenienses: “El Dios… ha determinado los tiempos y los límites de su morada y sus fronteras” (Hec 17). Así que es Él quien determinará cuánto tiempo vivirá un pueblo y cuáles serán sus fronteras.

Israel era un pueblo amado, era un pueblo seleccionado; además Israel quiere decir amado, ¡y el Dios lo protege muchas veces en su trayectoria histórica; sobre todo de manera admirable y escandalosa había protegido a Israel frente a las demás naciones!

Pero ahora, encontrados sobre el siglo 8º aC, el reino del norte se hace apóstata, desertor de Dios. Debo deciros que después de la muerte de Salomón, el pueblo se separó en dos reinos; el reino del norte con diez tribus, y el reino del sur con las dos tribus, de Judá y de Benjamín. El reino del sur tenía capital a Jerusalén, y el norte a Samaria. El reino de norte, pues, había desertado de Dios. Los reyes desgraciadamente fueron hombres con una gran facilidad de idolatrar.

Ajab-Jesabel

Así que durante el siglo 8º aC el rey del reino del norte era Ajab. Este tenía un carácter blando con un impulso fácil hacia la idolatría; también era un hombre que se influenciaba fácilmente de su mujer Jesabel. Esta mujer suya no era hebrea sino sirio-fenicia, idolatra fanática y era el peor mal. Rápidamente a causa de esta mujer terrible, el culto a Dios fue descarrillado exostrakistike y dejado de lado, y así se introdujo el culto a Baal y a la repugnante Estarte, -que era algo así como la correspondiente a nuestra Afrodita.

La fulminante aparición del Profeta.

En esta crítica encrucijada de Israel, que vivía como nunca la deserción-apostasía de este rey, apareció el ardiente y zelote (ferviente) Profeta de Thesvi, Elías. ¡Y viene de repente – atención a esto- de repente! Como un rayo y trueno aparece ante el rey, por la persona de Dios, para darle aquel mensaje terrible de seguía continua e indefinida, como castigo de Dios por la apostasía-deserción del pueblo y de su gobierno.

Dice al Rey; «Juro ante el Dios vivo, el Dios de Israel, ante el Cual estoy y sirvo, que durante estos años no lloverá ni una gota. Y todo esto dependerá de mi boca. Lo que yo diga esto se hará”. Esto dijo el Profeta y desapareció del rostro de Ajab.

El juicio de Dios sobre la trayectoria histórica de los pueblos.

Pero estas palabras, amigos míos, constituyen el juicio de Dios por la apostasía de un pueblo.

¿Dónde están aquellos que dicen que pueden regular libremente su trayectoria y su vida, y que no tiene nada que ver el Dios en la trayectoria histórica de un pueblo? ¿Dónde están, veis lo que dice aquí? Y para que no sea creído que esto concierne sólo a Israel, os digo que el Dios también pensaba para todas las naciones y marcaba la trayectoria de todas ellas.

El juicio de Dios sobre la trayectoria histórica de Israel.

Improvisadamente os digo lo siguiente. En la tierra de Canaán habitaban muchos pueblos. Y dice el Dios a Abraham: “Aún no se ha llenado el vaso de sus indecencias e ilegalidades; por esta razón no te instalarás en este país ahora. Tus descendientes, dice a Abraham, primero se desarrollarán en Egipto, crecerán y serán un pueblo grande, y después vendrán aquí en la tierra de Canaán”. Y esto correspondía a unos cuatrocientos treinta años. “Sólo entonces habitarán en esta tierra cuando se colme el vaso con sus indecencias e ilegalidades”. Es terrible. El Dios espera cuando vendrá el cumplimiento o la plenitud del pecado, hasta que se derrame el vaso. Entonces dice que serán destruidas estas naciones.

Y cuando Jesús de Naví entrará en la tierra de Canaán, le dice el Dios: “Tened cuidado; estos pueblos con sus hechizos, sortilegios, con sus oráculos, predicciones, con sus indecencias, corrupciones y con la forma que viven, ha llegado la hora que sean destruidos. Por eso vosotros fácilmente conquistaréis esta tierra. Pero tened cuidado, no hagáis vosotros también las mismas cosas, porque vendrá también vuestra hora y sufriréis la misma cosa”.

Vemos pues, que el Dios no va a desarraigar unos pueblos para instalar Su pueblo amado, sino sólo cuando estos pueblos han pecado grave y grandemente.

El juicio de Dios sobre la trayectoria histórica de los demás pueblos y los Helenos (griegos).

¡Queréis una cosa más! Abrid el libro de Isaías y veréis algo maravilloso y sorprendente. Habla y profetiza Isaías, como también Jeremías, Ezequiel y Daniel, profetizan sobre las naciones, para los pueblos, no sólo para Israel. “Oh Babilonia, dicen, ha llegado tu fin! ¡Oh Egipto…! ¡Oh Moabitas…!¡Oh…oh! Daniel profetiza para los Griegos y los Persas. Dice que los Griegos vencerán a los Persas; con aquella profecía suya, dice que viene un gran macho cabrío, -sabéis que Alejandro Magno es reflejado en las monedas con cuernos- un macho cabrío que corre desde oriente rápidamente y choca con un becerro, que representa los Persas, que realmente les hace pedazos.

Veis pues, e insisto, que el Dios no habla solamente sobre Israel; habla también para todos los pueblos y dirige la suerte de todas las naciones.

Os repetiré aquello que antes os he leído que dice san Pablo a los Atenienses, de que “el Dios ha determinado los tiempos y las fronteras de todas las naciones, de todos los pueblos”. Por lo tanto, amigos míos, aquí diríamos que los Griegos no están fuera del plan de Dios, mucho menos, ya que fuimos de los primeros que hemos recibido y aceptado el Evangelio cuando fue proclamado el mensaje del Señor al mundo.

Grecia detrás de las huellas del Antiguo Israel, preparada para sufrir las mismas consecuencias.

Ahora vamos a preguntar; ¿Quizás nuestra patria vive y se gobierna políticamente en las huellas del antiguo Israel? ¿Mas los males que nos pueden suceder, diríamos a qué se deben? ¿Qué pensáis? ¡Es posible que suframos otra vez una reducción de nuestras fronteras! ¿Sabéis que podemos hacernos más pequeños respecto a nuestras fronteras?… No hay nada estable y seguro. ¿Y de dónde será la causa de esto? Incluso si sufriésemos como pueblo un contratiempo económico o un revuelto social, ¿de dónde tendrá el principio toda esta situación? Por supuesto que por la apostasía, deserción de nuestro pueblo y su giro hacia la idolatría.

Amigos míos, nuestro pueblo diariamente está desertando de Dios. Este fenómeno de ateísmo era desconocido en nuestra patria. ¡Y comienza el ateísmo a ser una realidad en esta tierra helénica, aquí donde se desarrolló la Ortodoxia y tenemos tantos Santos! ¡Es algo que sorprende, volvemos otra vez a la idolatría!

Percibimos y entendemos que los días son críticos y cruciales para nuestro pueblo y para el mundo entero.

Pero por qué el Profeta dijo esto a Ajab. ¿Se arrepintió Ajab? No, ni Ajab ni el pueblo. ¿Entonces nosotros nos arrepentiremos, volveremos a la metania? Cuando hoy se anuncia el kerigma, el kerigma de metania y se dicen todas estas cosas, ¿qué creéis que son? ¿Creéis que es un kerigma filológico por el que podemos decir sólo palabras? No; ¡es un kerigma de metania, un kerigma de despertar (espiritual)! Otra cosa es si ahora estamos con los ojos cerrados y durmiendo sin fijarnos lo que dice el orador. ¡Si las cosas que ahora decimos son kerigma de metania, estamos llamados a arrepentirnos, convertirnos y confesarnos por esta situación que domina nuestro pueblo! ¡La situación es terrible y lamentable, lo percibimos… Estamos en paralelo con los días aquellos de la época del reino norte de Israel, donde el Profeta inspecciona y recrimina con rigor y crudeza la situación y grita; Utiliza y grita, diríamos, aquel elemento extraordinario que asombra con su presencia al pueblo. Pues, hace falta que lo percibamos y entendamos bien esto, porque los días son cruciales, la situación es grave para nuestro pueblo y también para el mundo entero. ¡Que lo entendamos y concienciemos bien esto!…

Consecuencias de la apostasía del antiguo Israel.

Sin embargo, amigos míos, como os dije, el Profeta dijo su mensaje, el mensaje del Cielo y desapareció del rostro de Ajab. Desde aquel momento comienza también la tribulación y peripecia del reino del norte. Si queréis leed los cuatro libros de Reyes, especialmente el final del segundo y el cuarto de Reyes- allí veréis las tribulaciones y las catástrofes que sufrió el reino del norte, con el resultado de quedar cautivo a los Asirios más o menos cien años antes de la destrucción del reino del sur; y que el final del reino del sur fue también ser cautivo por los Babilonios.

Avisaba el profeta Elías: “¡Señoras mías… no os pongáis vestidos tan caros, cinturones de oro y prendas bordadas de oro… Os pondrán una cuerda en vuestra cintura y seréis arrastradas descalzas en la tierra del cautiverio!…”

Y si no las entendemos estas cosas, vendrán las consecuencias y entonces las entenderemos…

El Dios protege Su Profeta.

Pero el Dios, amigos míos, protege Su Profeta de la ira de Ajab. Porque cuando Ajab escuchó estas cosas se quedó sorprendente, y antes de llegar a reaccionar, el Profeta desapareció. Por eso os dije que se presentó como un rayo y se marchó como un trueno. Y como Ajab no le dio tiempo a reaccionar, persigue al Profeta. Pero el Dios protege Su Profeta, no sólo de la ira de Abab, sino también de la hambruna que entonces cayó.

“Y entonces el Señor dijo a Elías: «Sal de aquí y vete al oriente a esconderte en el torrente Querit, que está al este del Jordán. Beberás del torrente; yo he dado orden a los cuervos de que te alimenten allí».

El pueblo de Dios debe esconderse.

Atención, amigos míos. Estas palabras de Dios son de una importancia grandiosa. No conciernen sólo a Elías; conciernen también a nosotros y lo veréis a continuación.

¿Qué dijo el Dios a Su Profeta? ¡Escóndete, escóndete! Este “escóndete, escóndete” es una señal o signo importante para el laós-pueblo de Dios en nuestros días difíciles.

Esto nos recuerda aquello que dice al profeta Isaías: “Pueblo mío, entra en las habitaciones más interiores, cierra tu casa escóndete un poco, hasta que pase la ira del Señor”.

¿Dónde va a esconderse el pueblo? ¿Tenemos conciencia que somos pueblo de Dios?

En principio amigos míos quería preguntaros: ¡Estáis concienciados que sois laós-pueblo de Dios? Es una necesidad tener autoconciencia de que somos pueblo de Dios. ¿Tenéis conciencia que somos pueblo de Dios? Tenéis conciencia de que os distinguís de esto que se llama mundo o cosmos? Porque el pueblo de Dios se distingue de esto que se llama mundo. Si no tenéis esta conciencia de que sois el pueblo de Dios, tapar inmediatamente vuestros oídos (o no sigáis leyendo), porque las cosas que contaremos más abajo no os conciernen; y camináis en la destrucción o catástrofe. Pero si habéis concienciado que sois pueblo de Dios, entonces escuchad bien, abrir vuestros oídos y mentes para escuchar los qué nos dice el Señor.

Dice que nos escondamos, ¿pero dónde vamos a escondernos?

Acontecimientos históricos de huida y salvación.

Para entender este mandamiento de Dios, de que debemos escondernos, y para ver qué tipo es esta ocultación nuestra, debemos ver este acontecimiento del profeta Elías como un tipo o modelo histórico de los esjatos (postreros tiempos y acontecimientos). Cuando decimos tipo histórico, entendemos lo siguiente; un acontecimiento histórico, el cual se convierte en tipo o modelo de otro acontecimiento que históricamente pertenece más abajo o es posterior.

Por ejemplo, Israel se va de Egipto, cruza el mar rojo y viene en la tierra de Canaán. Su paso por el mar rojo fue un acontecimiento histórico; pero a la vez es también un tipo histórico. ¿Qué tipo? Egipto se considera el país del Satanás, y Canaán se considera la tierra de la Realeza increada de Dios. El paso pues, -esto quiere decir pascua- es el mar rojo. Allí en el mar rojo el Dios hunde a Faraón y su ejército y el pueblo cruza seguro. Es una Humanización de Jesús Cristo, con la que nos toma de la tierra de la muerte, del pecado y del Satanás y nos trae en Su Realeza increada, y pasamos por el paso que se llama Bautismo. Así pues, ¿qué era el paso de Israel de Egipto a través del mar rojo en la tierra de Canaán? Es un tipo histórico. ¿De qué es prototipo? Del bautismo y de la salvación.

Otro ejemplo es la destrucción de Jerusalén, que se hizo el siglo 70 dC. Constituye un tipo histórico y a la vez un tipo o modelo. ¿Prototipo de qué? Pues, del fin del mundo, entonces cuando será destruido el mundo.

El Profeta Elías está presente también en los ésjatos-últimos tiempos como tipo histórico y a la vez prototipo.

Lo mismo también aquí; aquel acontecimiento que ocurrió entre el Profeta y el rey Ajab, sin duda constituye un acontecimiento histórico, y a la vez un tipo histórico de los ésjatos (últimos tiempos). Porque Ajab es copia del Anticristo. Pero los más sorprendente de todo –que también es el único caso en la historia- es que el Profeta Elías fue una copia histórica de un prototipo de los esjatos tiempos, a la vez es también prototipo. ¡El mismo Profeta estará presente también en los días del Anticristo!

Como sabréis, el Profeta Elías no ha muerto; ascendió en alguna parte en los cielos; ¡y regresará! Y tal y como controló y reprendió a Ajab, lo hará también al Anticristo, de la misma manera. ¡Y lo sorprendente es que por tres años y medio de seguía que trajo Elías a Ajab, tres años y medio de sequedad traerá también al Anticristo! Por lo tanto, tenemos el único fenómeno que una persona, el profeta Elías, constituye no sólo un prototipo histórico de aquel tiempo sino también un prototipo histórico para el futuro, en los ésjatos tiempos. Así pues, la misma persona está presente en los dos casos. Repito, ¡el único fenómeno!

Y sí, amigos míos, en los días de vuestros hijos viene el profeta Elías –porque habrá venido el Anticristo- y si en nuestros días, no sólo en los días de vuestros hijos, decidme, ¿es tiempo de que estemos dormidos o tiempo de que estemos inquietos?… Pregunto.

Qué escribe el libro del Apocalipsis sobre el profeta Elías.

Escuchad ahora lo que dice el libro del Apocalipsis capítulo 11, sobre el tema de la inspección o control del Anticristo por el Profeta, y qué pasará más abajo: “Yo haré que mis dos testigos profeticen vestidos de cilicio durante mil doscientos sesenta días. Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. Éstos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda clase de plagas, cuantas veces quieran. Cuando hayan acabado de dar su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará” (Apo 11, 3-7). Dice que dará mis dos testigos, se llaman testigos porque darán testimonio y también se llaman profetas porque profetizarán.

¿Cuándo tiempo profetizarán? Mil doscientos sesenta días 1260, igual a tres años y medio. ¿Cuántos días detuvo la seguía entonces el Profeta? Tres años y medio. ¡El mismo fenómeno de la misma persona!

¡Escúchenlo, por favor, cómo lo dice el Nuevo Testamento esto! ¡Ellos tendrán poder de cerrar el cielo para que no caiga lluvia durante el día de su profecía! El kerigma de la metania pues, durará tres años y medio, igual que el período de la seguía.

Pero entonces, dice, “que la Bestia subirá desde el abismo”, el Anticristo no aguantando la presencia y la inspección de los dos Profetas y los matará dejando sus cuerpos sin enterrar durante tres días en la plaza de Jerusalén.

San Juan el Damasceno interpreta: “Serán enviados Enoc y Elías el thesvita… y serán reducidos por él”.

Sobre estos dos Profetas nos dice el libro del Apocalipsis de que serán vistos por todo el mundo, ya que los habrán matado en la plaza de Jerusalén. Por supuesto que indica que allí gobernará el Anticristo, a quien inspeccionarán, pero que también los dos Profetas descubrirán e indicarán que finalmente éste es el Anticristo. Pero el Anticristo matará a los Profetas y entonces verán este homicidio “lenguas, razas, naciones y pueblos”. Es una frase acostumbrada en el Apocalipsis que se utiliza por el evangelista Juan, pero se utiliza también por el profeta Daniel.

¿Cómo verán estos “pueblos, naciones, lengua y razas” la reducción, la muerte de los dos Profetas? ¡Por supuesto que por la televisión!

¡Podrían alguna vez los hombres más antiguos imaginar que vendría la televisión!… ¡Podríamos imaginar que los pueblos y naciones que podrían ver así!… Sin embargo hoy en día en posible. ¡Quizás, pues, posiblemente el final está cerca y precisamente solamente por eso también la máquina de la televisión ya ha llegado, es decir, ya se ha inventado… -y quizás, posiblemente- esta máquina entre al servicio del Anticristo!… Pero es conocido que ya hace tiempo que ha entrado al servicio del anticristo, porque lo proyecta hoy en día la televisión no es otra cosa que preparar a los hombres para la venida del Anticristo.

El pueblo de Dios debe esconderse.

En los tres años y medio de tiranía del Anticristo, el pueblo de Dios deberá esconderse por “poco tiempo, como sea”. Atención a esto: ¡tres años y medio debe esconderse el pueblo de Dios!

¿Pero por qué debe esconderse y protegerse el pueblo de Dios? Para salvarse. Para salvarse de la muerte. Pero no tanto de la muerte como principalmente de aquellas influencias del Anticristo de los tres años y medio.

Es terrible amigos míos, cuando vemos Cristianos de nuestra época que sean influenciados tanto de la cultura actual y no podemos frenar a esos cristianos para que no se enganchen a ella, y debo decirlo, esta cultura sirve al Anticristo.

¿Queréis un ejemplo pequeño y muy característico? Reunid vuestros hijos, si es que podéis, y traedlos en la Iglesia… Qué os dicen; Os dicen que vuestra cabezas están oxidadas, y que ellos ahora tienen cerebro más evolucionadoy piensan distintamente y que tienen una nueva consideración sobre la vida… Reunid vuestros hijos, si es que podéis, y veréis que no sólo los jóvenes, sino también los mayores se han secularizado, mundanizado, sus cerebros se han llenado de aires de la mundanización (mundo pecaminoso). ¡Y eso que aún el Anticristo no ha venido; imaginaos que venga e imponga hambruna y exclusión económica o aislamiento económico!… ¿Entonces qué pasará?…

He aquí el valor del libro del Apocalipsis; viene para prepararnos. Y la preparación es, primero como mensaje y después como ascesis, ejercicio espiritual. Debemos entenderlo y concienciarlo bien esto.

El pueblo de Dios se esconderá al desierto o a la soledad.

Así que, ¿dónde se esconderá o recurrirá el pueblo de Dios? Y pueblo de Dios son todos aquellos que no reverenciarán al Anticristo.

En el desierto como el Profeta. ¡Allí recurrirá el pueblo de Dios, al desierto como antiguamente el Profeta! Así pues, el pueblo de Dios, igual que los hijos de los Profetas en el tiempo de Elías y que eran muchos que rodeaban y seguían al profeta Elías, apuntadlo bien esto- todos estos fieles en los ésjatos-últimos tiempos recurren y se esconden al desierto, como la Iglesia también.

Qué dice el Apocalipsis sobre el desierto.

El libro del Apocalipsis en el capítulo 12 pasaje 14, dice: “Pero dieron a la mujer dos alas de águila real para volar al desierto, en su lugar, donde es alimentada por un tiempo, dos tiempos y medio tiempo lejos de la vista de la serpiente”. Dice que se ha dado a la mujer… ¿Y cuál es esta mujer? Es la Iglesia. Se dieron dos alas de águila real a la mujer, a la Iglesia…

En el Antiguo Testamento tenemos muchas veces esta imagen, por ejemplo en el Deuteronomio y otros, que muestra que estas dos alas grandes son la gran protección de Dios. Cuando, pues, dice que se dieron dos alas del gran águila real, significa que el Dios protege la Iglesia.

Y continúa: “para que vuele y se vaya al desierto, en su lugar”. Así que lugar de la Iglesia es el desierto. ¡Sí, el desierto!

Los Monasterios son el precursor del éxodo-salida del pueblo de Dios al desierto.

¿Sabéis que un pequeño preámbulo, y a la vez un mensaje dentro de los siglos es que la Iglesia que recurrirá al desierto son los Monasterios? Muchos dicen: ¿por qué vosotros los monjes estáis en lo Monasterios? Para que os recuerden que la Iglesia retornará al desierto. Además que la Iglesia comenzó al desierto. ¿Tenéis alguna duda? Leed el Evangelio de Marco, para que veáis esto: “Una voz tronando al desierto”, clama san Juan el Precursor y dice que viene el Mesías. Y a dónde, por favor, señaló al Mesías. Al desierto. ¿Y dónde están los cimientos de la Iglesia? Al desierto. Por tanto, la Iglesia resultará al desierto.

La serpiente convierte la mujer en “portadora del río”.

Así dice más abajo: “Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río” (Apo 12,15). El Anticristo que detrás de él está el Diablo perseguirá la Iglesia y sacará agua de su boca para ahogarla, por eso ella huirá al desierto.

¿Qué es esta agua que el Diablo, y el Anticristo, saca de su boca? He aquí, queridos míos lo que es; son los distintos sistemas sociales y filosóficos que quieren ahogar al Cristiano contemporáneo. Cuando el otro te da un plato de comida y te dice: “Comerás bien, pero sepas que seguirás este sistema social o este sistema económico”. ¿No creéis que nos parecemos un poco a Isaf, quien con su primogenitura iba a traer al Mesías y la vendió para comer?… ¡Así también nosotros vendemos a Cristo para obtener beneficios económicos… qué lástima! ¿Qué pena! Estas cosas ahogarán, e intentarán ahogar la Iglesia.

¡Que nos enteremos alguna vez bien y despertemos, el espíritu del Anticristo hasta puede ser que nos sea impuesto y así perdernos!

Cierto que la Santa Escritura dice que muchos cristianos se perderán. Lo dice también el libro del Apocalipsis, cuando Juan es llamado a medir sólo el templo y el altar, y no su recinto. En concreto dice el ángel a Juan: “No midas el resto; fueron dados que sean pisoteados por las naciones cuarenta y dos meses…”. Es decir, que dominará el Anticristo en los Cristianos tres años y medio. ¡Sí, en los cristianos! Porque según los Padres, el templo, su recinto y la ciudad Jerusalén, la ciudad Sión, siempre simbolizan la Iglesia. ¿Qué se mide? Sólo el templo y el altar, o sea, una parte pequeña.

¡Que lo sepamos, entendamos y concienciemos bien esto, puede ser que nos perdamos y que el espíritu de Anticristo puede que sea impuesto también a nosotros!… ¡Enterémonos y tengamos bien en cuenta esta noticia!… Esto quiere decir que el Dragón convierte la Iglesia en portadora de río; va a ahogarla con agua. El agua es lo que os he explicado antes.

El Dios ayudó a Su pueblo utilizando los elementos físicos, naturales.

«Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca».

Vienen elementos naturales, físicos para ayudar. Dice que: la tierra tragó el agua.

El caso aquí es como el paso por el mar rojo. Dice que en algún momento durante la noche sopló un viento del sur tan fuerte que el agua del mar se separó en dos. Pasaron los hebreos y cuando ya era amanecer fueron a entrar también los egipcios. Entonces el viento se detiene, viene el agua y los ahoga todos.

Aquí vemos los elementos de la naturaleza. Está claro que los elementos de la naturaleza los gobierna el Dios; pero aquí en un primer plano o nivel, no indica quién los gobierna sino lo que estos hacen; es decir, que los elementos de la naturaleza vienen a destruir al impío o ayudar al fiel y piadoso.

Habéis visto cómo Jonás se calienta esperando la destrucción de Nineví. ¡Oh qué calor, qué verano tan caliente! ¡Durante unos minutos brota una calabaza con las hojas grandes y le hace sombra!

Así que la naturaleza-fisis viene ayudar al piadoso y a la Iglesia.

El Anticristo se enfurece con los que se escondieron al desierto, y hace la guerra con el resto de los Cristianos en las ciudades.

«Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que practican, aplican y guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús Cristo» (Apo 12,17).

Pero el Anticristo no lo consiguió y la Iglesia se escondió.

Es decir, pensad cuántos pueden esconderse. Por ejemplo, digamos aquí en la región de Thesalia, ¿cuántos realmente son verdaderos cristianos?, ¿cincuenta, cien, quinientos, mil…? ¿Pueden todos estos marcharse en la montaña y esconderse? No. ¿Y el resto? El resto permanece en las ciudades. Es decir, no sólo son cristianos los que han marchado en la montaña, hay otros también que se han quedado en las ciudades. ¿Entonces qué pasa con ellos? Dice que “viene el Diablo, y hace la guerra con el resto”. ¡Pero, ay de ellos; tienen que afrontar y combatir realmente contra la tiranía del Anticristo!

Igual que el Dios ha nutrido Su Profeta durante tres años y medio, así lo mismo estará alimentando Su pueblo por un período similar.

Pero aquí en el desierto, ¿qué comía el profeta Elías?

“Los cuervos le traían pan por la mañana y por la noche carne y bebía agua del torrente“.

¿Por qué cuervos? Sabéis que los cuervos son carnívoros. Esto lo dice la Escritura, pero también lo conocemos por la naturaleza de ellos que comen carne y sobre todo carnes podridas. Pone, pues, los cuervos, para indicar que se trata de un milagro y que de esta manera está más recalcado. Los cuervos, pues, que pueden comer carne y sobre todo en tiempos de hambruna y no la comen, sino que la traen al Profeta. Esto para que sea recalcado el milagro de la protección del Profeta de Dios. De la misma manera será alimentada también la Iglesia en el desierto.

Dice otra vez el libro del Apocalipsis: “…para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo” (Apo 12,14), para que la Iglesia sea nutrida tres años y medio, es decir, el mismo tiempo que el Diablo y el Anticristo estarán dominando en este mundo.

Los acontecimientos precedentes históricos de alimentación del pueblo de Dios son una garantía para la alimentación en los ésjatos tiempos.

Así que el Dios alimenta. ¿Pero cómo el Dios alimenta allí?

Sabemos que el antiguo Israel era alimentado en el desierto de manera admirable durante cuarenta años. Sabemos aún que también los Cristianos que recurrían en los desiertos huyendo de las persecuciones, estaban alimentados de manera que economizaba el Dios. ¿Pero cómo serán alimentados los Cristianos en los ésjatos-últimos tiempos?

Esto lo conoce el Dios y lo revelará entonces. Por ejemplo, no dijo a los hebreos en Egipto que os sacaré y llevaré al desierto y yo os estaré alimentando con el maná; no dijo algo así el Dios. Así que cuando los Cristianos se encuentren en los desiertos y dirán: ¿qué comeremos? , entonces el Dios sabe lo que va a dar; ahora esto no lo sabemos.

Y la representación del Profeta con el cuervo que le alimenta, esto recalca su historiedad como tipo o modelo de los ésjatos-postreros tiempos.

Amigos míos, el supremo de los Profetas, Elías el glorioso, como os he explicado muchas veces, ha vivido como tipo histórico de los esjatos-últimos tiempos, para indicarnos cómo vivirá junto con él también la Iglesia.

Nuestra Iglesia, amigos míos, estando entre tantos acontecimientos de la turbulenta vida del Profeta, representa en iconos sólo un acontecimiento o una sola característica; está sentado en la cueva y allí ve que el cuervo le trae el pan o la carne. Nuestra Iglesia Ortodoxa no indica o no iconografía nada más de la vida del profeta Elías; ni aquel admirable sacrificio en el monte Carmelo, ni aquella visión en el monte Corib, es decir, en Sinaí, ni tampoco de todas las cosas sobrenaturales, sino sólo representa esto. ¿Sabéis por qué? Porque nuestra Iglesia quiere recalcar la historiedad del Profeta Elías como tipo de los ésjatos-últimos tiempos; y también para decirnos qué sucederá con nuestros fieles cuando vendrá el fin del mundo.

Tal y como inspeccionó a Ajab así también lo hará con el Anticristo.

Amados míos, el profeta Elías, como os dije también antes, indicará al Anticristo pero también le inspeccionará y reprobará terriblemente, igual que hizo con Ajab.

¿Sabéis qué le dijo a Ajab? Le dijo que: ¡Tu sangre la lamerán los perros y los cerdos! Así fue, amigos míos. En una guerra Ajab quedó herido y le llevaron herido en una fuente; allí donde se lavaban las prostitutas. Allí le lavaron las heridas, pero tanto salía la sangre que no pudieron pararla y murió. ¡Y fueron los perros y los cerdos y lamían la sangre de Ajab!

Y a Jesabel dice: “¡A ti te pisotearán los caballos, te trocearán y te comerán los perros!… Y así fue, amigos míos. La arrojaron de una ventana del palacio al patio. ¡Realmente aquellos que exterminaron la familia de Ajab, cambiaron el gobierno y a Jesabel la tiraron de la ventana del palacio, los caballos la pisotearon y en poco rato fueron los perros y la comieron! Y por un momento aquellos que entraron al palacio dijeron: vamos a ver que le ha pasado a esta. Y van y ven sólo huesos descarnados… ¡La habían comido los perros!

Inspecciona, pues, terriblemente el Profeta. Así inspeccionará también a Anticristo.

Si para los infieles será terrible, entonces para los justos, los fieles será una verdadera bendición.

Pero el Profeta será terrible también para los infieles.

Nos dice el libro del Apocalipsis que cuando el Anticristo captará a Elías junto con el otro profeta Enoc, los colgará y los matará, entonces se alegrarán tanto los hombres – escuchad, ¡se alegrarán!- de manera que intercambiarán regalos entre ellos, porque por fin se han liberado del predicador que les atormentaba tantos años con sus logos… Los hombres pecadores, pues, se alegrarán. ¡Pero será terrible para ellos porque en tres días y medio verán a Elías resucitando de los muertos y ascendiendo al cielo y entontes les sobrecogerá un miedo y temblor terrible!

Pero si Elías para los infieles será terrible, para los justos será una verdadera bendición. Por eso también el himno de los Padres del libro sabiduría Sirac capítulo 48, que se refiere al profeta Elías, termina de la siguiente manera: “Bienaventurados y felices aquellos que te verán o que te estarán viendo y que estarán adornados con virtudes; y nosotros viviremos también para verte”. ¡Sirac vive más menos seiscientos años después del Profeta. Y dice: ¡te veremos!

La alegría y la esperanza que impartía Elías a los justos de su época, la impartirá también a los justos de los ésjatos-últimos tiempos pero también a todos que resucitarán.

Amigos míos, al profeta Elías le vieron con alegría y esperanza primero aquellos siete mil hombres de su época, cuando estaban escondidos y no manifestaban su fe al verdadero Dios; entonces que el Profeta llegó a quejarse con pena a Dios y decir: “¡Señor sólo yo he quedado que te adora; todos los demás adoran los ídolos! Y el Dios le responde: No Elías, quedan unos siete mil hombres que no han adorado a Baal”. ¡Estos siete mil hombres cuando veían al Profeta inspeccionar a Ajab se alegraban, el Profeta era la esperanza de ellos!

Pero le verán con alegría y esperanza los justos de los ésjatos-últimos tiempos. Cuando estará predicando en Jerusalén, todos los piadosos y justos dirán: “¡Ha venido Elías!… ¡Viene el Cristo!…” Será pues la esperanza de los justos de los ésjatos-postreros tiempos.

Incluso le verán también todos los justos que durante la Segunda Presencia resucitarán: “Porque nosotros viviremos”, como escribe el escritor de Sabiduría Sirac el año 200 aC; igual que le vieron también los tres Discípulos, Juan, Pedro y Santiago, en el monte Tabor.

Queridos míos, esta es en pocas palabras la admirable personalidad del santo y profeta Elías. Y nosotros terminando podríamos decir: ¡oh santo Profeta de Dios, glorioso Elías, interceda por nosotros!… Amín.

Yérontas Atanasio Mitilineos 20-7-1986

Copyright: Monasterio Komnineon de “Dormición de la Zeotocos” y “san Demetrio” 40007 Stomion, Larisa, Fax y Tel: 0030. 24950.91220

Del libro: “Logos de despertar”. Disposición internet: http://arnion.gr

Traducido por: χΧ jJ logosortodoxo.es/ (en español)