ALFAωMEGA GRAN LÉXICO ORTODOXO HELÉNICO-ESPAÑOL

ALFAωMEGA GRAN LÉXICO ORTODOXO HELÉNICO-ESPAÑOL

ΑΛΦΑωΜΕΓΑ, ΜΕΓΑ ΛΕΞΙΚΟ ΟΡΘΟΔΟΞΟ ΕΛΛΗΝΙΚΟ-ΙΣΠΑΝΙΚΟ

Ἀνθρωπολιγικό        (Anzropologikó)  Antropológico

Ἀπoκαλυπτικό..        (Apokaliptikó)     Revelativo……

 Ἀσκητικό……….          (Askitikó)             Ascético……..

Δοιανοητικó…….        (Dianoitikó)         Intelectual……

Ἐπιστημονικό….        (Epistimonikό)   Científico……..

Ἐσχατολογικό….        (Esjatoloyikó)     Esjatológico…

 Θεολογικό………        (Zeoloyikó).        Teológico………

Θεραπευτικό……        (Zerapeftikó)      Terapéutico….

 Νηπτικό………….       (Niptikó)              Sobrio………….

Πνευματικό……..        (Pnevmatikó)      Espiritual…….

 Φιλοκαλικό……..        (Filokalikó)           Filocálico……..

Φιλοσοφικό……         (Filosofikó)          Filosófico…….

Ψυχολογικό…….           (Psijoloyikó)      Psicológico…

En perfume increado espiritual de la Iglesia Ortodoxa Helénica-Griega

 

Γνώθεις αυτόν-conócete a ti mismo” (Tales de Milito)

Σπούδασον σεαυτόν-estúdiate a ti mismo” (Tim 2,15)

Θεράπευσον σεαυτόν-sánate a ti mismo…” (Lc. 4, 23)

Autor y traductor: χρῆστος Χρυσούλας jristos Jrisulas logosortodoxo.es/ 

 

Prólogo

Cuando uno empieza un tema, debe definir el significado y sentido de cada término, porque según el filósofo antiguo Antistenes: “el principio de la sabiduría es la investigación de los nombres”. Así también aquí con la ayuda de Dios intentaremos a definir y dar a entender en español la terminología ascético-teológica Ortodoxa.

Conócete a ti mismo. Γνώθι σ᾿ αὐτόν!  

Aquel que ha percibido y sentido sus pecados, es decir su enfermedad física, psíquica y espiritual es superior de aquel que resucita muertos.

Aquel que se ha hecho digno a verse a sí mismo es superior que aquel que ha se hizo digno de ver ángeles.

En aquel que se ha conocido a sí mismo se le da la gnosis-conocimiento del todo. Porque la gnosis del sí mismo es la plenitud de la gnosis del todo.

En la oración “Padre nuestro”, no pedimos la realeza para comer, en la realeza increada no se come ni se bebe.

Vida espiritual no significa la vida del espíritu humano, sino la vida del Espíritu Santo sobre la existencia humana. Es decir, vivo la vida espiritual quiere decir que vivo la presencia del Espíritu Santo y soy partícipe de Su energía increada Jaris, que se proporciona en la Iglesia Ortodoxa por los Misterios, esto es el todo.

 

Por xX jJ traductor: Este trabajo lo empecé el año 2.000 sin saber cuándo iba a terminar, así empezando con pocos términos, sobre todo para concienciarlos en mi en español y así poder transmitirlos, porque veía que en mis diálogos con los demás estaba muy falto de capacidad de explicar las bellas palabras helénicas en español, además de ser un desconocido de mí mismo. Este trabajo me ha ayudado a conocer profundamente mi enfermedad y me ha dado también las armas para combatirla y los medicamentos para psicoterapiarme. El beneficio que he recibido durante estos años es indescriptible e increado, no hay precio que se pueda pagar en la tierra, gratis he recibido y gratis lo doy, para la doxa y jaris de CristoDios-Hombrey nuestra Παναγία panaghía Santísima Madre. La mayoría de las palabras son traducidas por habérmelas pedido a traducir muchos hispanohablantes durante la década de 2010-2020 que participé en varios foros mundiales. Esto es un regalo que hago para todos los ortodoxos hispano-hablantes y para toda persona de libre buena voluntad. Espero y deseo que beneficie a muchos…y un «Κύριε ελέησον  Kirie eleison»para mí y mi familia… 29/06/2021.

Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, criado con la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición.

 

Contenido

Ciento treinta y seis (136) palabras, términos teológicos en helénico, y en español junto con las sinónimas 230; en cada palabra hemos puesto la más literal en español y las sinónimas emplazamos ver la original.

  1. A alfa y omega Α καί ke Ω.
  2. A imagen y a semejanza.
  3. Abandono de Dios, de la jaris ver: Zeoengatálipsi (término teológico-patrístico)
  4. Αbismo Ἄβυσσος (ávisos),
  5. Acedia o acidia, desidia, Ἀκηδία (akidía) pereza espiritual
  6. Adelfós/í, αδελφός ver: hermano/s
  7. Adopción en hijos de Dios, ahijamiento Υιοθεσία (iocesía)
  8. Aduaneros Telonia Τελώνια
  9. Aflicción interior psíquica, ver: Lipi Λύπη
  10. Agapi, Αγάπη (agapi)  amor, cariño.
  11. Agnosía Ἄγνωσία Desconocimiento
  12. Ahijamiento Υιοθεσία (iocesía) ver: Adopción
  13. Alma, VER: Psique Ψυχή psijí
  14. Amor Αγάπη ver: agapi,
  15. Anatema Ἀνάθεμα (anázema) anatema.
  16. Anhelante, parte o dinamis de la psique lo Ἐπιθυμητικόν (epicimitikón), deseoso, volitivo
  17. Anhelo Ἐπιθυμία (epicimía) deseo, ilusión
  18. Anticristo Αντίχριστος antíjristos
  19. Apázia Ἀπáθεια, impasibilidad sin pazos, sin pasiones, sin padecimientos y afecciones
  20. Apocálipsis, Ἀποκάλυψις revelación.
  21. Arjí, Αρχή principio, comienzo, inicio//fuente, origen// autoridad
  22. Ascesis Ἄσκησις, áskisis o ascesis ejercicio, práctica
  23. Asintáctica frase, ver: Sólico
  24. Átomo Áτομο átomo, individuo, indivisible, y en Física=átomo
  25. Autoconocimiento Αὐτογνωσία aftognosía Autognosis,
  26. Autocontención Engratia ver: Continencia
  27. Autodominio Ἐγκράτεια Engratia ver: Continencia
  28. Autojuicio, Αὐτομεμψία aftomempsía, autoreproche, autocensura, autocondena pero no desesperanza.
  29. Bautismo, Βαπτίζω, (Baptisllzo) Bautizo,
  30. Calma ver: Hisijía Ἡσυχία,
  31. Carisma Χάρισμα Járisma
  32. Carne σάρξ cuerpo y carne ver: Sarx
  33. Catarsis, Κάθαρσις (kázarsis) catarsis
  34. Catequesis Κατήχησις (catíjisis)
  35. Católico Καθολικός kazolikós
  36. Cimikón Θυμικόν irascible, afectivo o emocional, parte de la psique
  37. Común ver: Kiní Κοινή …no coiné,
  38. Comunión de Santos Κοινωνία των Αγίων
  39. Conciencia Συνείδηση (sinídisi)
  40. Contemplación ver: Zeoría Θεωρία
  41. Continencia Ἐγκράτεια Engratia, autodominio y autocontención
  42. Corazón Καρδία kardía
  43. Cordura ver: Sofrosini Σωφροσύνη
  44. Cosmos Κόσμος kosmos mundo
  45. Cristo Χριστός Jristós, y Χρῆστος Cristos Jristos
  46. De forma divina o modo de Dios ver: Zeoprepís Θεοπρεπής
  47. Deidad Θεότης, (zeotis)
  48. Depresión ver: Lipi Λύπη
  49. Desconocimiento ver: Agnosía Ἄγνωσία
  50. Deseo Ἐπιθυμία epicimía ver; anhelo
  51. Desidia ver: acedia Ἀκηδία (akidía) o acidia, desidia, pereza espiritual,
  52. Dios-Hombre, Θεάνθρωπος, Zeántropos Θεός (Zeós) Dios, ανθρωπος (anzropos) humano
  53. Discernimiento Διάκρισις distinción
  54. Dogma y dogmática Δόγμα
  55. Dolor ver: Lipi Λύπη,
  56. Domingo y octavo día Κυριακή (kiriakí).
  57. Duendes, ver: Telonia Τελώνια
  58. Economía Οικονομία iconomía
  59. Efjaristía Εὐχαριστία Θεία Zía Eucaristía Divina
  60. Εκ, ek de, desde. Διά diá por. Εν en
  61. Eklisía Iglesia Εκκλησία
  62. Eléison, ver también «Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison
  63. Elenos Ἐλληνες élines, Griegos
  64. Emigración Exilio, ver: Xenitía Ξενιτεία, ,
  65. Emocional parte o fuerza de la psique, ver: Cimikón Θυμικόν irascible, afectivo o
  66. Eón Aἰών, VER: Siglo
  67. Epicimitikón Ἐπιθυμητικόν parte o dinamis de la psique, ver: Anhelante
  68. Eros Ἔρως el amor ardiente
  69. Escribas Gramatís, intelectuales
  70. Esjatología Ἐσχατολογία y Ésjato/s,
  71. Espíritu Santo Πνεύμα Αγιον áyion Πνεύμα pnevma ο Παράκλητος Paráclitos
  72. Espíritu o espíritu de Dios Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú)
  73. Eucaristía, VER: Efjaristía
  74. Exilio, ver: Xenitía Ξενιτεία, emigración,
  75. Éxtasis Ἔκστασις
  76. Fantasía Φαντασία, imaginación
  77. Filosofía y teología VER: Teología y filosofía.
  78. Filótimo Φιλότιμο
  79. Fisis Φύσις, naturaleza
  80. Frase agramatical, ver: Σόλοικο Sólico o solikismo,
  81. Gehena Γέεννα
  82. Gnofos Γνόφος, Luz que trasciende a toda luz
  83. Gnosis, Γνῶσις Conocimiento creado e increado
  84. Gracia Jaris icreada de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú)
  85. Gramatís Escribas, intelectuales ver: Escribas
  86. Griegos Ἐλληνες élines ver: Elenos
  87. Hades Ἄδης
  88. Herejía Αίρεσις éresis
  89. Hermano/os, Αδερφός/οί / Aderfós/í
  90. Hesicasta Ἡσυχαστής, VER: Hisijasmós
  91. Hidoní Ἡδονή, voluptuosidad, placer
  92. Hijos de Dios VER: Adopción en hijos de Dios
  93. Hipótasis Υπόστασις
  94. Hisijasmós Ἡσυχασμός hesicasmo e Hisijastís o Hesicasta Ἡσυχαστής isijastís
  95. Hisijía Ἡσυχία: Serenidad, tranquilidad, calma, silencio, sosiego
  96. Iglesia Εκκλησία ver: Eklisía
  97. Iluminación, (del nus-espíritu) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú)
  98. Imagen, a, o como, ver: A imagen y a semejanza Καθ’ εικόνα kat´ icona
  99. Imaginación, ver: Φαντασία Fantasía,
  100. Impasibilidad ver: Ἀπáθεια Apázia,
  101. Increado Ἀκτιστο (aktisto) inconstituido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido
  102. Infierno Κόλαση kólasi
  103. Inframundo, VER: Tártaros
  104. Insolvencia ver: pobreza Ἀκτημοσύνη (aktimosini), sin propiedad, insolvencia,
  105. Inspiración divina Θεοπνευστία zeopnefstía o intuición divina
  106. Intelecto Διάνοια diania, mente- o mente analítica, ver: Mente
  107. Intuición divina Θεοπνευστία zeopnefstía ver: Inspiración divina
  108. Irascible, parte o fuerza de la psique, ver: Cimikón Θυμικόν
  109. Jaris, Gracia de Dios ver: Gracia
  110. Juicio Κρίσιs o día del Kirios Señor
  111. Κακό Μal
  112. Kerós Καιρός según contexto: tiempo// espacio del tiempo o temporada, un período de tiempo limitado e indeterminado// época // Momento adecuado u oportuno//
  113. Kerigma, Κήρυγμα (kirigma)
  114. Kiní Κοινή …no coiné, común, popular
  115. Kirios Κύριος Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison».
  116. Kosmos Κόσμος mundo, ver: Cosmos
  117. Krisis Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου Juicio o día del Kirios Señor, ver: Juicio
  118. Levantamiento de la Jaris ver: Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico).
  119. Lipi Λύπη dolor, pesar, depresión, sufrimiento, pena, tristeza, aflicción interior psíquica
  120. Lógica Λογική loyikí
  121. Lógico Λογικός
  122. Logismós/i Λογισμós/οί VER: Loyismós/í
  123. Logístico Λογιστικό Loyistikó o racional, parte o fuerza de la psique
  124. Logos Λόγος y Logos de los seres
  125. Logos espermático Λόγος σπερματικός
  126. Loyismós/i Λογισμós/οί, pensamiento simple o compuesto
  127. Luto Πένθος (penzos)
  128. Luz increada, Ἄκτιστον Φῶς (áktiston fos).
  129. Mal Κακό ver: Kakó
  130. Memoria, recuerdo de Dios Μνήμη Θεοῦ (mnimi Zeú)
  131. Memoria, recuerdo de la muerte Mνήμη θανάτου (mnimi zanatu),
  132. Mente Διάνοια diania, intelecto
  133. Metamórfosis Μεταμόρφωσις
  134. Metania, Μετάνοια
  135. Misión sagrada, santa, sacra Ἱεραποστολή ierapostolí o misión apostólica
  136. Misterio, Μυστήριο Mistírio (sacramento)
  137. Misticidad y misticismo VER: Mistikótita y misticismo
  138. Misticismo, VER: Mistikótita y misticismo
  139. Mistikótita Μυστικότητα Misticidad y Μυστικισμός mistikismós misticismo
  140. Muerte Θάνατος (zánatos) thanatos,
  141. Mundanización, o mundanación ver: Secularización
  142. Mundo Κόσμος kosmos
  143. Naós Ναός templo increado y creado
  144. Naturaleza, ver: Φύσις fisis,
  145. Nikolaítas Νικολαïται
  146. Nipsis Νήψηs Sobriedad y vigilancia interior
  147. Noerá észisis Νοερά αίσθησις, sentido, sentimiento, sensación, instinto o percepción espiritual
  148. Nus Νοῦς o νοερά ενέργεια noerá ο espiritual energía
  149. Obediencia Yπακοή (ipakoí).
  150. Octavo día ver: Domingo Κυριακή (kiriakí)
  151. Omega o magno Ω,ω ωμέγα omega última letra de las 24 del alfabeto Elénico
  152. Oración del corazón o noerá o de Jesús Νοερά προσευχή (noerá prosefjí)
  153. Ortodoxía Ορθοδοξία Orzodoxía
  154. Ortodoxo, VER: Ortodoxía y Ortodoxo
  155. Pantocrator Παντοκράτωρ
  156. Papikós Παπικός Papista y παποκαίσαρ papocesar,
  157. Papista ver Papikós Παπικός y παποκαίσαρ papocesar,
  158. Papocesar, ver: Papikós Παπικός
  159. Paráclitos Παράκλητος ver: Espíritu Santo
  160. Paraíso Παράδεισος parádisos
  161. Parusía, Παρουσία Presencia
  162. Pazos Πάθος, pathos, pasión, padecimiento
  163. Pecado Ἁμαρτία (amartía)
  164. Pena ver: Lipi Λύπη
  165. Pensamiento simple o compuesto ver: Loyismós/i Λογισμós/οί,
  166. Percepción espiritual, VER: Noerá észisis Νοερά αίσθησις
  167. Pérdida de la Jaris ver: Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico)
  168. Pereza espiritual ver: acedia Ἀκηδία (akidía)
  169. Persona Πρόσωπον Prósopon
  170. Placer, ver: Hidoní Ἡδονή,
  171. Pobreza Ἀκτημοσύνη (aktimosini) pobreza, sin propiedad, insolvencia,
  172. Praxis Πράξις
  173. Presbítero Πρεσβύτερος
  174. Primogénito, ver: Protótokos Πρωτότοκος
  175. Principio, VER: Αρχή arjí, comienzo,
  176. Principio Hipostático Υποστατική Αρχή, hipostatikí arjí
  177. Protótokos Πρωτότοκος primogénito o unigénito
  178. Prudencia ver: Sofrosini Σωφροσύνη
  179. Psique, Ψυχή psijí alma, ánima
  180. Racional, parte o fuerza de la psique ver: Logístico Λογιστικό Loyistikó o,
  181. Realeza, Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos
  182. Recuerdo de Dios, ver: Memoria Μνήμη Θεοῦ (mnimi Zeú)
  183. Recuerdo de la muerte, ver: Memoria de la muerte Mνήμη θανάτου (mnimi zanatu)
  184. Reducción la Jaris ver: Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico)
  185. Salvación Σωτηρία (sotiría) sanación y redención
  186. Sano juicio, ver: Sofrosini Σωφροσύνη y VER también: Lógica
  187. Sarx, sarkosis carne, encarnación Σάρκα σαρξ σαρκóσις cuerpo con carne,
  188. Secularización Ἐκκοσμίκευση, mundanización, o mundanación
  189. Según el modo de Dios ver: Zeoprepís
  190. Semejanza, a, o como, ver: A imagen y a semejanza Καθ’ ομοίωσιν kaz’ omíosin
  191. Sensatez ver: Sofrosini Σωφροσύνη y VER también: Lógica
  192. Sentido, sentimiento espiritual, VER: Noerá észisis
  193. Señor Κύριος ver: Kirios
  194. Serenidad ver: Ἡσυχία Hisijía
  195. Siglo Aἰών-Eón
  196. Skiti Σκήτη
  197. Sobriedad ver: Nipsis Νήψηs y vigilancia interior
  198. Sofrosini Σωφροσύνη, sensatez, prudencia, cordura, juicio sano
  199. Sólico o solikismo, Σόλοικο, frase agramatical, sin coherencia sintáctica
  200. Sotiría Σωτηρία ver: Salvación
  201. Sufrimiento ver: Lipi Λύπη
  202. Tal y como Dios manda: ver Zeoprepís Θεοπρεπής
  203. Tártaros/a Τάρταρος/a
  204. Telonia Τελώνια, aduaneros, gnomos, duendes
  205. Teofanía Θεοφάνεια ή Θεοφανία Ζeofania
  206. Teología Θεολογία Zeología
  207. Teología Θεολογία y φιλοσοφία filosofía. Teología demostrativa y dialéctica.
  208. Templo Ναός increado y creado, ver: Naós
  209. Tentación Πειρασμός pirasmós
  210. Theotocos VER: Zeotocos Θεοτόκος
  211. Teoría ver: Zeoría Θεωρία
  212. Teotocos VER: Zeotocos
  213. Tiempo Καιρός kerós ver: Kerós
  214. Tranquilidad VER: Hisijía Ἡσυχία
  215. Tristeza VER: Lipi Λύπη
  216. Unigénito ver: Protótokos Πρωτότοκος
  217. Verdad Αλήθεια alícia ( a-licia no olvido) y Gnosis o conocimiento inolvidable, γνωσις αλησμόνητη
  218. Vida contemplativa, Ver: Zeoría Θεωρία teoría, contemplación espiritual y vida zeorítica contemplativa
  219. Vigilancia interior VER: Nipsis Νήψηs
  220. Virtud Ἀρετή aretí
  221. Voluptuosidad VER: Hidoní, Ἡδονή
  222. Xenitía Ξενιτεία, exilio, emigración, ir al extranjero, alejamiento,
  223. Yérontas Γέροντας
  224. Zeánzropos o Zeántropos Θεάνθρωπος ver: Dios-Hombre, Θεός (Zeós) Dios, ανθρωπος (anzropos) humano
  225. Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico) abandono de Dios o “levantamiento, reducción o pérdida de la Jaris”.
  226. Ζeofania Θεοφάνεια ver: Theofanía
  227. Zeopnefstía Θεοπνευστία ver: Inspiración divina
  228. Zeoprepís Θεοπρεπής – según el modo de Dios, de forma divina o tal y como Dios manda
  229. Zeoría Θεωρία teoría, contemplación espiritual o vida zeorítica (contemplativa)
  230. Zeotocos Θεοτόκος

Ω,ω ωμέγα omega, o-magno, FIN y ΧΑΡΙΣ JARIS para todos!!!

 

«ALFAΩMEGA» GRAN LÉXICO ORTODOXO ESPAÑOL

  1. A alfa y omega Α καί (ke) Ω.

Α καί Ω: Alfa y omega, alfa es la primera y omega es la última de las 24 letras del alfabeto helénico-griego, por las que en el libro “Apocalipsis”, de San Juan el Evangelista, se expresa lo perfecto e infinito de Dios perpetuo, perenne y existente antes de los siglos, el que completa todo y contiene todo en sí mismo, toda la creación espiritual y material.

“Ἐγώ εἰμι τό Α καί τό Ω, λέγει Κύριος ὁ Θεός, ὁ ὤν (on) καί ὁ ἧν (in) καί ὁ ἐρχόμενος, ὁ πάντοκράτωρ”: Yo soy el Alfa y el Omega, dice el Señor Dios, el que existe, el que era y siempre es y el que siempre viene, el Pantocrátor” (Apoca. 1,8 y otros). Los primeros cristianos usaban simbólicamente estas letras para expresar su fe al eterno y perfecto Kύριος (Κirios, Señor) y las inscribían en templos, sarcófagos, placas, anillos y amuletos. El A y Ω en combinación con la cruz simbolizaba la vida eterna que facilita el Cristo: “…el que fue crucificado en la cruz y sigue existiendo, y el que es principio y fin” (San Efrén el Sirio). Además, también simbolizaba la victoria contra la muerte, la deidad del Crucificado, la eternidad del Hijo, la Resurrección de los muertos y la Santísima Trinidad.

  1. A imagen y a semejanza Καθ’ εικόνα (kat´ icona) καί καθ’ ομοίωσιν (kaz’ omíosin).

 a) Καθ’ εικόνα (kat´ icona) a o como imagen.Este término proviene del pasaje del Génesis 1:26: “hagamos el hombre a o como imagen y semejanza nuestra” y se refiere al espíritu, uno de los principales componentes del hombre, el otro componente es el cuerpo. El “como imagen” se refiere específicamente a la lógica y la libertad (independencia) que caracteriza el espíritu humano. Analizando este concepto podríamos decir que el hombre es un ser lógico, creativo, soberano, libre y responsable.

El pecado ancestral tuvo como consecuencia el “oscurecimiento” y la corrupción del “como imagen”, pero no su destrucción. El “como imagen” permanece después de la Caída, pero herido, sin su esplendor inicial. Por eso el valor del hombre post caída esta dado. Por ejemplo: un icono sea por los años, sea por un incendio se ha ennegrecido y ahumado y sus colores se han desvanecido. Pero no deja de tener un gran valor, sobre todo si un científico especialista le limpia y le restablece a su belleza inicial. Lo mismo vale también para el hombre por las consecuencias de su caída.

b) Καθ’ ομοίωσιν (kaz’ omíosin) a o como semejanza.Término que proviene también del Antiguo Testamento: “Hagamos al hombre como imagen y semejanza nuestra” (Gén 1:26). El significado de este término es que el Dios ha regalado la capacidad al hombre de progresar éticamente y espiritualmente. Así que el hombre no es una creación estática, sino que utilizando los carismas del “como imagen” pueda progresar espiritualmente y así poder asimilarse a su Dios y Creador, (ver zéosis). Esto se realizará mientras la psique se cristaliza en la bondad, mediante la estabilidad en la voluntad y los mandamientos de Dios. Después de la caída, las capacidades que nos brindaba lo “como semejanza” no se perdieron totalmente sino que se debilitaron; por eso el hombre necesita continuamente reforzarse por la fuerza de la energía increada jaris de Cristo, que se consigue por la lucha espiritual y los santificadores medios de nuestra Iglesia ortodoxa.

  1. Abandono de Dios ver: Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico)

 

  1. Αbismo Ἄβυσσος (ávisos),

 Ἄβυσσος (ávisos) abismo: precipicio, sin fondo, es un lugar subterráneo, infernal, inaccesible y que no puede ser investigado por el hombre. “Allí permanecen los castigados” (Lc 8,31), “…de donde salen con ímpetu las fuerzas demoníacas” (Apoc 9,11 y 11,17).

 

  1. Acedia o acidia, Ἀκηδία (akidía), desidia, pereza espiritual, término puramente ascético y teológico.

Ἀκηδία (akidía) acidia o pereza espiritual que es el desánimo y la desgana que domina al hombre convirtiéndole negligente, indiferente y perezoso para todo trabajo espiritual. Es uno de los ocho pecados mortales causante de muchos y terribles males.

La ἀκηδία (akidía) provoca parálisis al nus y a la psique pereza para el cumplimiento de los mandamientos de Dios, y sobre todo odia la oración y la psalmodía.
De esta madre maligna e inicua nacen dos hijas muy impías. La primera es la pusilanimidad, que es cuando el hombre encuentra  y le parece difícil la lucha espiritual e inalcanzables las virtudes, por lo tanto cae en la negligencia. La segunda es la desesperación, que es cuando a causa de la negligencia pierde toda esperanza de psicoterapia, sanación y salvación.

  1. Adelfós/í, αδελφός ver: hermano/s

 

  1. Adopción, en hijos de Dios, ahijamiento Υιοθεσία (iocesía) Adopción en hijos de Dios Υιοθεσία (iocesía) ahijamiento,

Υιοθεσία (iocesía), de iós= hijo y t-zesis sitio, lugar o posición, filiación, ahijamiento, adopción en hijos de Dios, «ἕδωκεν αυτοίς ἕξουσίαν τέκνα Θεοῦ γενέσθαι dio en ellos poder, autoridad, fuerza y energía para renacerse, desarrollarse, convertirse y hacerse “metamorfosearse” en hijos de Dios» (Jn 1,12).

Aquí el verbo γενέσθαι manifiesta una acción continua, hasta la muerte. Estado carismático de los hombres que aceptaron libremente la llamada, creyendo y siguiendo a Cristo. Proviene y se da por el Dios Padre, el cual “nos escogió en él antes de la fundación del mundo para ser santos e inmaculados en presencia de Él en agapi-amor, destinándonos para lograr la adopción como hijos suyos por la jaris (energía increada) mediante el Cristo, según su voluntad que tiene para sanarnosy salvarnos” (Ef 1, 4-5). La adopción es consecuencia, por un lado, por el sacrificio del Señor crucificado, por otro lado, por el santo bautizo, con el cual los creyentes renacen místicamente por los misterios, convirtiéndose en hijos de Dios “por la energía increada Jaris”. El resultado esencial de la adopción como hijos de Dios es que el creyente se hace heredero de la vida eterna: “… y si hijo, también heredero de Dios por Cristo” (Gal 4,7). Para la energización, activación del carisma de adopción como hijos de Dios es imprescindible la sinergia cooperación de la libre voluntad, predisposición y preferencia del hombre.

 

  1. Aduaneros Τελώνια Telonia

Τελώνια, (telonia), aduaneros, duendes, de acuerdo con la enseñanza patrística, la psique del hombre, después de la separación de su cuerpo, es conducida al cielo por los ángeles.

En la psique-alma durante este camino de subida, pasando por el sub-cielo, intervienen los demonios, que, como guardianes de aduanas, intentan impedir la subida de la psique presentando varios pecados que hizo en la tierra. Los ángeles por otro lado, presentan cuantas buenas obras hizo la psique y la facilitan el camino hacia el cielo, al mundo celeste. Finalmente la psique es ganada por los ángeles o los demonios, en proporción con sus obras bondadosas o las malas astutas y malignas. Pero en los dos casos finaliza en el llamado lugar medio (dimensión o estado espiritual) de las psiques esperando el juicio final por Dios.

  1. Aflicción interior psíquica ver: Lipi Λύπη dolor, pesar, depresión, sufrimiento, pena, tristeza

 

  1. Agapi, Αγάπη (agapi)  amor desinteresado, incondicional, cariño. “Ὁ θεός γάπη στίν Dios es agapi-amor… Porque la agapi proviene de Dios” (1 Jn 4,7-8).

La Αγάπη (agapi) cristiana en su faceta divina y como término teológico ortodoxo es la primera y superior energía increada de las energías increadas de la Jaris de Dios. Se aproxima más a la misericordia increada y perdón de Dios que enseñaba Cristo Dios. La agapi está vinculada y unida estrictamente con la libertad y la verdad. Cada una depende y se enlaza con la otra, fuera de esta interrelación ninguna es auténtica. Dicen los Santos Padres Ortodoxos: Nadie puede conocer la increada agapi como energía increada de Dios si no es a través de la energía increada Χάρις (Jaris, Gracia) del Espíritu Santo. La agapi cristiana en su faceta secular, mundana se refiere al amor desinteresado, altruista o cariño, amor al cónyuge, a los padres, a los amigos, a los jefes y trabajadores, como también a las comunidades sociales y toda la creación.

Éste es el propósito de la psicoterapia de la Iglesia Ortodoxa, el convertir, mediante la constante metania (introspección, arrepentimiento y confesión), la φιλαυτία (filaftía, egolatría) que es el creado amor interesado egocéntrico y enfermizo a uno mismo y al cuerpo, y convertirla en agapi desinteresada divina e increada de Dios. Ésta comprende tres estadios: catarsis, iluminación y zéosis o glorificación.

Además, decimos que el Señor Jesús Cristo es el A (alfa) y el Ω (omega) de nuestra fe. Como la letra A alfa es la primera del verbo ΑΓΑΠΩ (agapó, amo) y el Ω omega la última, por eso decimos que el Dios Trinitario es agapi y ama excesivamente al hombre con sacrificio hasta la Cruz.

Dios Padre, dentro de los padecimientos de Su Hijo, desea místicamente estremecer la paranoia mundial con Su sufridora y humilde Agapi y desde ésta sacrificadora Agapi de Cristo, el hombre finalmente puede constituirse “uno” con el Dios, el cual no tiene, sino que “es agapi, ἀγάπη ἐστίν” (1Jn 4,8)…

(Ver también sobre este término https://logosortodoxo.es/filocalia/la-%ce%b1%ce%b3%ce%ac%cf%80%ce%b7-agapi-ortodoxa-cristiana/ y en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en: https://logosortodoxo.es/12-lexis-apocalipticas/ 1. ΑΓΑΠΗ-AGAPI, AMOR

 

  1. Agnosía Ἄγνωσία Desconocimiento

Ἄγνωσία (agnosía) ο Ἄγνοια (agnia), no gnosis, desconocimiento o ignorancia,

La agnosia como término patrístico teológico se diferencia de la gnosis. Es uno de los tres “gigantes del diablo”, siendo los otros dos la λήθη (lizi) el olvido y la ραθυμία racimía, pereza espiritual y física. https://logosortodoxo.es/filocalia/san-marcos-el-asceta-los-tres-enemigos-gigantes/er

San Nikita Stizatos dice: “La agnosía desconocimiento o ignorancia es más que terrible, es la misma oscuridad palpable. Las psiques que están dominadas y sujetadas por ella son arrojadas a lugares lúgubres, tétricos. Divide la parte logística de la psique en muchas partes y la desune de Dios. El resultado final de esto es la insensatez, porque convierte al hombre entero en animal, insensato e insensible”.

Así pues la agnosía, cuando se llega a extender densamente, se convierte y lleva la psique en un fondo muy profundo y la hace caer por su peso al Hades, en el cual existe todo tipo de castigo, angustia, sufrimiento y pena. Por el contrario, la divina gnosis (energía increada de la Jaris) que brilla y está llena de luz infinita, convierte  las psiques que la reciben en brillantes por su catarsis de modo que agradan a Dios y las llena de serenidad, alegría, sofía sabiduría inexpresable (increada y agapi perfecta (amor desinteresado, incondicional).

 

  1. Ahijamiento Υιοθεσία (iocesía) VER: Adopción
  2. Alma, VER: Psique Ψυχή
  3. Amor Αγάπη VER: agapi,

 

  1. Anatema Ἀνάθεμα (anázema) anatema.

νάθεμα (anázema) anatema. En la antigua Grecia se ofrecían a los dioses sacrificios de matanzas de animales los cuales se llamaban anatemas, del verbo ανατίθημι/anatízimi que quiere decir pongo en alto.

En la Iglesia predominó la palabra anatema para los heréticos. La palabra anatema en la Iglesia no quiere decir que al herético le enviamos al infierno, cosa que no tenemos derecho hacerlo porque la krisis (juicio) es de Dios. Anatema quiere decir que te pongo en manos de Dios. Esto también es como decir al herético, con las cosas que enseñas no te salvarás y por lo tanto, para que no tergiverses y arrastres a otros te sacamos de la Iglesia hasta que te arrepientas y regreses. Porque si te mantenemos en la Iglesia transmitirás y pegarás tu enfermedad a las demás ovejas del rebaño. Pero el juicio final lo dejamos a Dios.

 

  1. Anhelante, parte o dinamis de la psique Ἐπιθυμητικόν (epicimitikón) deseoso, volitivo.

Se trata de una de las tres partes dinámicas de la psique, las otras dos λογιστικό (loyisticó) logístico y θυμικόν (cimikón) irascible, emotivo o afectivo – según el discernimiento tripartito de Platón- que aceptan la mayoría de los Padres. Los pecados propios del epicimitikón son la avaricia, la gula (codicia, ansia de la panza) y todos los pazos carnales del cuerpo. Se sana con la aktimosini pobreza voluntaria, insolvencia, caridad, engratia contención o ayuno, autodominio, prudencia etc. Las dos partes de la psique lo epicimitikón (anhelante) y lo cimikón (irascible), sobre todo lo epicimitikón, muchas veces se expresan como la parte pasional o patológica de la psique; es decir, como son más propensos a los pazos, si no se someten a la influencia de factores espirituales positivos, pueden conducir al hombre a ser presa y víctima de fuerzas negativas y autodestructivas. Lo logístico, aunque puede ser influenciado por los pazos, generalmente no se considera fuerza susceptible de la psique.

 

  1. Anhelo Ἐπιθυμία (epicimía) deseo, anhelo, ilusión

πιθυμία (epicimía) deseo, anhelo, ilusión generalmente, es una tendencia que se debe al pecado ancestral.

La enfermedad del pecado ancestral se sana con el santo Bautismo, pero queda la sensibilidad del deseo codicioso, ilusorio, como tendencia hacia el mal, sin que tenga carácter de pecado. Pero para que esta tendencia no resulte en pecado, es necesario domarla con continua nipsis y lucha espiritual. Principio del pecado es la epicimía, san Antonio el Grande. El temor a Dios inhibe las epicimías, los deseos codiciosos, ansiosos y las ilusiones.

 

  1. Anticristo Αντίχριστος antíjristos

[Diccionario Academia Platónica de Atenas. El Anticristo significa el que está en oposición a Cristo o su adversario. Esta expresión es mencionada en la Santa Escritura sólo por el discípulo de Cristo,  Juan el Evangelista y especialmente en Sus epístolas I y II.

No se trata de un individuo aislado quien jugaría un papel futuro sino durante todos los siglos por sus enseñanzas opuestos a Cristo.

Este cuerpo colectivo del anticristo hizo su aparición cuando aún vivía Juan. “…ahora existen muchos anticristos” (1 Jn 2,18),: «y ahora están en el mundo» (1 Juan 4,3). Es una advertencia para percibir una situación ya existente sobre personas que ya se oponían a Cristo para que los cristianos tengan cuidado.

El anticristo también es calificado:

  1. como «engañoso, seductor» (2 Jn 7) ως «ο πλάνος»
  2. como «el mentiroso» (I Jn 2, 22) ως «ο ψεύστης»
  3. como «negador del Padre y del Hijo» (1 Jn 22)
  4. el que «niega que Jesús es Cristo» (1 Jn 2, 22)

El anticristo es mencionado también por el apóstol Pablo en su II carta a Tesalonicenses.]

¿Qué significa anticristo o anticristos?

Por los santos Padres de la Iglesia Católica Apostólica Helénica

La palabra anticristo se encuentra en el Nuevo Testamento. Es cierto que no es un término que fue inventado después, por la literatura eclesiástica sino que es un término bíblico y hagiográfico. Pero se utiliza por el evangelista Juan en sus epístolas y él mismo da su definición, significa: anticristo es aquel que niega la naturaleza humana de Cristo. Más exacto: si niegas la divina naturaleza de Cristo, esto que hizo Arriano, eres anticristo, si niegas la naturaleza material, la humana y aceptas sólo la divina, como es el monofisismo, entonces, también eres anticristo. Porque no aceptas aquello que es Cristo. Por lo tanto, es la negación de lo qué es el Jesús Cristo, sea por parte de fisis (naturaleza) humana o por parte de naturaleza divina, entonces aquel que sostiene esto está calificado como anticristo. Este es el término que se da por el mismo evangelista Juan. Muy correctamente, pues, dijo el padre Justino Pópovits que:

El primer anticristo, se entiende después de Cristo, porque tenemos anticristos también antes de Cristo, el primero es Judas. Porque no creyó quién era su maestro. Porque si hubiese creído nunca hubiese hecho lo que hizo, por consiguiente, no creyó en la naturaleza divina de su maestro, así consideró interesante que sacase un dinero y vendió a su maestro, negó su naturaleza divina. También el mismo santo dijo que: en la historia de la humanidad tenemos tres caídas grandes a) la de Adán, b) la de Judas y c) la del Papa de Roma.

El segundo anticristo, que niega la naturaleza divina es Arriano y decía que simplemente es creación y no Dios. El tercer anticristo, antes del último que será cuarto, ¿quién será, temblarán si lo escuchan? Es el cristianismo occidental en la persona del Papa y de cada Papa de Roma. No lo digo yo, lo decía el Padre Justino y también san Cosme de Etolia. Por eso san Cosme decía: “al papa maldecid y le llamaba anticristo”. ¿En qué es anticristo? Porque la falsificación del kerigma evangélico se encuentra en el cristianismo papista. Y si hay una falsedad del kerigma cristiano, no sana ni salva nunca, y al momento que no sana, ni salva, acaba de ser una negación del cristianismo. Así pues el anticristo según san Juan es este.

Aún, anticristo se llama a aquel que usurpa la persona de Cristo, ahora vengo un paso más adelante, por ejemplo, si insultas a Cristo eres anticristo. Kazantzakis (famoso escritor heleno) insultaba a Cristo, si uno lee sus libros lo verá, a éste se le llama anticristo. Pero Kazantzakis hiriendo a Cristo, quería crear una nueva religión y proclamarse a sí mismo como mesías. Aquí ahora tenemos un paso más allá, no solamente hiero a Cristo, sino que le sustituyo, es decir, usurpo el título de Cristo y del Mesías. Esto lo hará el último anticristo, usurpará el título de Cristo.

Por tanto, me quedo sólo en estos dos, primero es aquel que no acepta la teantrópina, divino-humana persona de Cristo y segundo es aquel que quiere sustituir la persona de Cristo y proclamar algún otro Mesías o principalmente proclamarse él mismo como Mesías. Porque también el último, el Anticristo definitivo, del que su nombre será 666 o las letras de su nombre en griego darán el número 666, ¿éste qué hará? Nos lo dice el apóstol Pablo: entrará en el templo de Dios, el de Salomón, lo reconstruirá y se proclamará a sí mismo Dios, mientras haya herido toda piedad que hay en este mundo, no sólo del cristianismo, sino de cada religión y anulará a toda religión para proclamarse él Dios. Veis pues, que es el segundo paso, el que uno se proclame como Dios.

En resumen: En realidad… anticristo… es todo aquel que niega y contradice el Logos divino de Dios… y que por lo tanto… va en contra de Dios y de su Cristo… quien es en sí mismo… el Logos de Dios encarnado… y el Hijo eterno de Dios.
Por esto reconocemos quiénes son anticristos… porque niegan el Logos de Dios que es eterno… aunque naciese como hombre… hace poco más de dos mil años… y al hacer eso… niegan y contradicen a Dios.

Más sobre el tema: http://www.logosortodoxo.com/el-yerontas-mitilineos-responde-a-dudas-y-preguntas/ 7 ESJATOLOGIA

 

  1. Apáziaπáθεια, impasibilidad, sin pazos, sin pasiones, sin padecimientos y afecciones

Ἀπάθεια apázia, sin pazos, impasibilidad, sin pasiones, sin apegos, ni adicciones, sin malos hábitos, ni vicios sin padecimientos, ni afecciones, etc., y sin patologías psíquicas y espirituales.

Apázia es la psique fijada firmemente al bien e inactiva hacia el mal y liberación de ella de los movimientos antinaturales por la atracción de los pazos. Algunos Padres en la Filocalía consideran que su carencia es consecuencia del pecado. Es el final de la áskisis ascesis, ejercicio espiritual y la culminación de las virtudes.

Apázia es paz y serenidad enérgica, operativa en el nus y en el corazón de la psique.

San Juan el Clímaco: “apázia es el perfeccionamiento de la interminable perfección” y “que logren todos la apázia, es decir, se conviertan sin pazos, está claro, es imposible, pero salvarse y reconciliarse todos con el Dios no es imposible”.

La apázia es el resultado del cumplimiento continuo de los mandamientos de Cristo, y nuestra familiarización con las virtudes Evangélicas, principalmente la “tapinofrosini” (nus y diania sensatos, serenos, sanos, humildes y modestos). La apázia, pues, no consiste en la paralización y desarraigo de las fuerzas de la psique, principalmente de la parte pasional o emocional; ni indiferencia, como en la antigua filosofía helénica en los estoicos o inactividad como en las religiones orientales Budismo, Hinduismo etc., sino “metamorfosis” activa, transformación, conversión y santificación de las fuerzas naturales del hombre a través de las virtudes y su total orientación hacia Dios. Es un estado de reunificación y libertad espiritual que puede significar imparcialidad y liberación del espíritu, nunca indiferencia, porque cuando una persona se encuentra en este estado, no sufre, pero sí sufre por sus prójimos. La psique entonces se queda inamovible hacia el mal.

Los Padres dicen que la apázia es positiva, nunca negativa y la enlazan con la agapi. Por eso en la Filocalía, San Diádoco de Fótica habla de la llama de la apázia: “Apázia no es que no seamos atacados por los demonios… sino que los atacados se queden como si no hubiesen sido atacados por ellos. La apázia es un regalo de Dios”.

San Nikita Stizatos, Filocalía t.4 c.92): “Nus con apázia es aquel que dominó sus pazos y sobrepasó la alegría y la tristeza. Él ni por las tristezas se ensombrece ni se afloja por la alegría, sino que su psique en las tristezas está alegre y en las alegrías está contenida sin salirse de la justa medida” (también esta emoción sublime y equilibrante se llama jarmolipi pena-alegre o alegre-pena). Tenemos cuatro grados de apázia de la psique: 1) apázia, el movimiento no accionado o acto de inmovilidad del cuerpo hacia el pecado, 2) rechazo total de los apasionados, indecentes y maledicentes loyismí, 3) inmovilidad total de la psique hacia los pazos, y 4) expulsión completa de las fantasías de los sentidos, de la diania (mente, intelecto) y del nus. La segunda apázia provoca la catarsis, limpieza del logos y la cuarta la catarsis del nus.

San Thalasio Filocalía, dice: “Característica de la apázia es el discernimiento verdadero. Aquel que ha llegado a la apázia encontró la jaris (gracia, energía increada) de Dios”.

 

  1. Apocálipsis, Ἀποκάλυψις revelación, la palabra más bella de la lengua helénica y de la Divina Escritura.

Desgraciadamente muy malinterpretada en Occidente, cuando la escucha un occidental se asusta y la identifican mayormente con el libro del Apocalipsis o como una catástrofe y es todo lo contrario. En cambio en griego es muy de uso común y es revelación de Dios o de Sus logos, de Su energía y luz increadas. En todas las traducciones la utilizo con el sentido griego: la apocálipsis y las apocalipsis y el verbo apocaliptar-revelar; porque quiero que el lector lo conciencie bien y se acostumbre a este bellísimo término.

El Apóstol Pablo dice que escuchó logos, verbos inefables que el hombre no puede expresar, (2ªCor 12,4). Las apocalipsis-revelaciones son los logos y verbos inefables, increados que se formulan con logos, conceptos y verbos creados. La apocálipsis o revelación es praxis y energía de la Deidad y como tal, pertenece a otro nivel, transciende las energías cósmicas. Así que apocálipsis significa aparición, manifestación o revelación de la divina doxa (gloria luz increada) del Dios Trino y participación del hombre en la divina jaris (gracia energía increada) y la zéosis que es la vivencia, experiencia de la Apocálipsis-Revelación. Apocálipsis tal y como la manifiesta la palabra es la revelación, por lo tanto, es manifestación o aparición de algo que antes estaba cubierto y oculto. El grado más alto de apocálipsis o revelación es el Pentecostés.

En contraposición de la ἀνακάλυψις (anakálipsis) descubrimiento de algo creado, que se mueve en los límites de la lógica de la diania (mente o cerebro), del esfuerzo y la invención humana. La Apocálipsis reveló cosas totalmente desconocidas a la lógica humana. Los Profetas, los Apóstoles y los Santos son los portadores de la divina Apocálipsis que trajo al mundo el Cristo y los que expresan la Tradición Ortodoxa. La vivieron al límite de sus vidas personales y la enseñaron a sus rebaños. Con ella afrontaron a todas las herejías que aparecieron a través de los siglos; también con la apocálipsis (revelación) superaron y vencieron la muerte y la opresión del tiempo.

Nosotros por mala costumbre decimos que la Biblia, la Santa Escritura, contiene el Logos de Dios. La Biblia no es el Logos de Dios, sino la descripción y el registro de la Apocálipsis de Dios en el corazón de los Santos, los Apóstoles y los Profetas. El Dios no se comunica con lenguaje humano, ni con textos escritos. El Dios se comunica por Su Increada Luz introduciéndose en el interior del corazón (psicosomático o espiritual) del hombre, el cual llega a ser receptivo de la Jaris (gracia energía increada) de Dios. Por lo tanto, la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis-revelación y después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.

Religión se crea con el movimiento del hombre hacia Dios. El Cristianismo ortodoxo al contrario, se presenta como movimiento y apocálipsis-revelación de Dios hacia el hombre. En la religión el hombre se sacrifica para el Dios. En el Cristianismo ortodoxo, el Dios se sacrifica para el hombre, es la apocálipsis -revelación)de la verdad que es el mismo Dios, Jesús Cristo.

 

  1. Arjí, Αρχή principio, comienzo, inicio//fuente, origen// autoridad

Αρχή arjí, principio, comienzo, inicio//fuente, origen//ética: principio, máxima, norma//ciencia: postulado, principio// poder o gobierno: autoridad, por ejemplo, desacato a la autoridad

Génesis: Ἐν ἀρχῇ-en arjí-en o dentro de el o junto con el principio creó Dios el cielo y la tierra. Ἐν ἀρχῇ ἐποίησεν ὁ Θεὸς τὸν οὐρανὸν καὶ τὴν γῆν.
Y más abajo: “Hágase”, que es el Logos increado.
Evangelio san Juan: «1 Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos)… “Ἐν ἀρχῇ-en arjí-en, dentro del o junto con el principio (Espíritu Santo) 1 En o junto con el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente; http://www.logosortodoxo.com/%CE%BB%CE%BF%CE%B3%CE%BF%CF%83-logos

IJuan 1,1  El que siempre es y será eterna e infinitamente (Logos) desde el principio… Α Ιω. 1,1  Ὅ ἧν ἀπ᾿ ἀρχῆς…
Ἐν ἀρχῇ-en arjí- ES SÓLIKO, es decir asintáctico y agramatical, y a expensas lo ponen los divinos escritores, no son errores gramaticales sin sintaxis como dicen los occidentales…
Y este: Ἐν ἀρχῇ-en arjí-… se refiere al Espíritu Santo, según los Santos Padres helénicos
(ver termino sóliko aquí“Gran léxico ALfaΩmega”, hecho por nosotros, está en declinación dativa que en español no hay declinaciones, en sintaxis correcta debería ser: “Εις τήν άρχήν… Ver también: Υποστατική Αρχή, hipostatikí arjí Principio Hipostático

 

  1. Ascesis Ἄσκησις, áskisis o ascesis ejercicio, práctica

Ἄσκησις áskisis ascesis, práctica, ejercicio espiritual, físico, conceptual o matemático.

σκησις (áskisis) ascesis, en la terminología cristiana Ortodoxa, se llama el esfuerzo que hacemos para someter nuestra voluntad a la de Dios y que sea alterada por la divina, esto se llama áskisis ascesis. El combate, la lucha interior continua del hombre y el método que usa para adquirir el dominio de lo espiritual sobre lo material y por corresponder a la llamada de Cristo para entrar a Su Realeza increada (Mrc 8,34). “La realeza de los cielos se fuerza y los que la fuerzan la arrebatan”, (Mt 11,12). Esto se consigue con la áskisis, el esfuerzo del hombre en aplicar y cumplir los mandamientos de Cristo y de esta forma psicoterapiarse y sanarse, pasando por las tres etapas de su vida espiritual: la Catarsis del corazón, Iluminación del nus y la Zéosis por la energía increada Jaris. σκησις (áskisis) es para destruir el egoísmo del yo, no para inflarlo. La áskisis es tarea de toda la vida, pero termina “en el descanso de la apázia” según San Theódoro en la Filοcalía.
«En occidente la ascesis o práctica espiritual se relaciona con alguien que vive apartado del mundo y vive con lo mínimo en algún sitio apartado. Pero en la palabra ascesis en griego, su significado principal, se relaciona con todo el cuerpo de la Iglesia, jerarquías, patriarcas, obispos, sacerdotes, monjes anacoretas-hisijastas y fieles, que sin apartarse del mundo físicamente, sólo lo hacen espiritualmente, es decir, sin dejarse arrastrar por los pazos las pasiones y las cosas mundanas que te arrastran a hacer lo malo, y esto es posible con la ayuda de Dios que es quien siempre nos da la victoria. En el fondo sólo se trata de obedecer y aplicar cada día lo que Cristo como Cabeza de su Cuerpo, que es la Iglesia, se dirija por el Espíritu Santo en nosotros (2Cor 3:4-6; Mt 10:19; Hec 5:32), «no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán» (Mt 6:34 ).

Los cinco sentidos de la áskisis, según San Nikitas Stizatos en la Filocalía, son: vigilante o atento, estudio, oración, contención o autodominio e hisijía (serenidad y paz interior). El que conectó sus sentidos con ellos, la vista con la vigilancia, el oído con el estudio, el olor con la oración, el sabor con el autodominio, contención y el tacto con la hisijía, rápidamente sana y purifica el nus de su psique y puesto que con ellos lo afina, le convierte en nus con apázia, perspicaz y clarividente.

Condiciones de la áskisis Ortodoxa: 1) la áskisis no es el fin o finalidad sino el medio; 2) activa, fortaleciendo la sinergia, co-energía, cooperación; 3) es trabajo para todos los Cristianos, clérigos y laicos, monjes y mundanos; 4) la agapi y la áskisis se enlazan, se entretejen y se completan entre sí; 5) la áskisis tiene carácter eclesiástico, no es individualista. 6) no desprecia al cuerpo, somos matapazos (matapasiones) no matacuerpos, dicen los Santos Padres, 7) la áskisis tiene carácter esjatolójico. (Yérontas Georghios Kapsanis del Santo Monasterio San Gregorio, Athos, de su libro, “Pastoral y eclesiología”).

Nuestra Iglesia Ortodoxa, junto con todo lo demás, se puede caracterizar como Iglesia de la áskisis. El cristianismo es ascesis para la adquisición de lo que Cristo nos ha entregado, Jaris increada y ascesis. La posición ortodoxa, correcta es la coexistencia de la divina energía Jaris increada y del esfuerzo personal. Ninguno de los dos por sí solo. La divina Jaris sola conduce al destino absoluto; tanto si quiero esforzarme o no, si el Dios quiere me salvará. Eso se rechaza. La ascesis humana sola conduce al antropocentrismo. La ascesis para la psique y el cuerpo, el esfuerzo y la jaris energía increada de Dios juntos. Es pues, tan intensamente askitico-esjatolójico el carácter de nuestra Iglesia que si por casualidad perdiera este carácter se convertiría en algo ajeno, extranjero, lo cual ni nosotros mismos podríamos reconocerlo.

  1. Asintáctica frase, ver: Sólico o solikismo, Σόλοικο

 

  1. Átomo Áτομο átomo, individuo, indivisible, y en Física=átomo

Áτομο átomo, individuo, indivisible, y en Física=átomo. El término άτομο/átomo significa individuo o indivisible, y según contexto en la ciencia física y química el átomo es la partícula más pequeña que se encuentra en la materia y es indivisible.

El individuo-átomo se asocia estrechamente con el egoísmo, está encerrado en la cárcel del sí mismo. No ve más del sí mismo y su familia. Proyecta el sí mismo y se centra para llamar la atención a los demás.

Pero la persona es inconcebible e ininteligible sin la agapi (amor incondicional), la comunión esencial con los seres humanos. La persona sale de sí mismo, ama, se vacía y se ofrece al otro, se sacrifica. Vive la catolicidad o universalidad, el drama de toda la οικουμένη icumeni toda la tierra habitada, del mundo.
La Iglesia, los Padres y los fieles helenos apenas utilizamos la palabra átomo a nivel teológico y ascético que no es bíblico. Se utiliza más el termino bíblico άνθρωπος ser humano u hombre que es bíblico, con psique-alma y cuerpo no separados sino unidos. Porque cuando el hombre fallece, nace a la nueva vida y por tanto el hombre-ánzropos se divide en cuerpo y psique-alma y lo indivisible de él es la hipóstasis-persona, personalidad…
No hay persona sin hipóstasis… a lo que respecta al hombre no cabe división entre persona e hipóstasis es impensable persona sin hipóstasis…
En cambio en la Santa Trinidad, los Padres dicen que es correcto usar la palabra individualidad o individuo indivisible, ya que las Tres Hipóstasis divinas son indivisibles como Personas con atributos o cualidades propias unidas en la misma usía-esencia divina, ya que tampoco mueren… son sin principio ni fin, eternas…

“INDIVIDUOS EGÓLATRAS” que yo añado “Individuos Ególatras e Idólatras de su Ego-Yo-ismo con sus hijos/as soberbia, vanagloria, orgullo, avaricia, codicia…” y así sin la divina Jaris-Gracia increada sino con la des-gracia creada se convierten en idólatras… (utilizando correctamente la palabra helénica idólatra o ídolo…). ”Mortificad, destruid pues, todo lo que hay de lo terrenal en los miembros de vuestro cuerpo: lujuria, impureza, vicios, pasiones y deseos indecentes, y ambición, codicia, avaricia, vanagloria que es idolatría (Col 3,5); Νεκρώσατε οὖν τὰ μέλη ὑμῶν τὰ ἐπὶ τῆς γῆς, πορνείαν, ἀκαθαρσίαν, πάθος, ἐπιθυμίαν κακήν, καὶ τὴν πλεονεξίαν, ἥτις ἐστὶν εἰδωλολατρία,”

…Entiendo también su uso popular “coloquial” como individuo…

Ver también aquí los términos asociados: Πρόσωπον prósopon e Υπόστασις hipóstasis…

 

  1. Autoconocimiento Αὐτογνωσία aftognosía Autognosis

Αὐτογνωσία (aftognosía) Autognosis autoconocimiento. El principio de toda virtud es conócete a ti mismo, Γνώθεις αυτόν” de Thalis de Milito, Sócrates y del oráculo de Delfos.

“Conócete a ti mismo”, esto es la verdadera ciencia, la ante todo excelente supremacía. Dice San Pablo: “Σπούδασον σεαυτόν estúdiate a ti mismo, y catartízate, sánate a ti mismo”, (2ª Tim 2, 14-26). Es el conocimiento pleno de uno mismo, en la medida de nuestras posibilidades, del estado de nuestra psique y su cuerpo, sus sentidos psíquicos y físicos, sus partes, sus fuerzas y sus energías. El resultado de la autognosis tiene como frutos la divina humildad y la metania. Si uno no se conoce a sí mismo no puede conocer a su prójimo y, por consiguiente, a Dios. El que se desconoce, desconoce a Dios. “En el hombre se dio la fuerza para conocerse a sí mismo, porque fue creado como ser espiritual humano y éticamente libre, disponiendo de libre voluntad, energía y fuerza para conocerse a sí mismo” (Conócete a ti mismo, pág. 5, San Nectario de Eguina).

Conocerse a sí mismo es la verdadera humildad que nos enseña la tapinofrosini (nus e diania sensatos, serenos y humildes o conducta humilde), que destruye y quebranta el corazón duro… Porque la finalidad del trabajo para conseguir las virtudes consiste en conocerse a sí mismo, (Filocalía, San Nikitas Stizatos).

Del autoconocimiento viene la auto-inspección, auto-visión de sí mismo. San Isaac el Sirio dice: “Aquel que se ha conocido a sí mismo y ha visto su pecado, es mayor que el que ha visto ángeles y más grande que el que resucita muertos.

  1. Autocontención Ἐγκράτεια Engratia ver: Continencia
  2. Autodominio Ἐγκράτεια Engratia ver: Continencia

 

  1. Autojuicio, Αὐτομεμψία aftomempsía, autoreproche, autocensura, autocondena pero no desesperanza.

Αὐτομεμψία (aftomempsía), autoreproche, autocensura, autocondena y autocrítica pero no desesperanza.

Αὐτομεμψία (aftomempsía) es un término puramente ascético y teológico. La ascética espiritual es muy rica sobre esta enseñanza. ¡Es muy apreciada en el contexto de la ética cristiana y se proyecta como una escalera para la humildad; es el espíritu de la oración, el arte de los artes y la introducción a todas las virtudes! El Dios derrama Su Jaris (energía increada) y el hombre se autocritica y se reprocha a sí mismo. Este es el canon o regla de la cooperación con la Divina Jaris (gracia, energía increada), porque el Dios sólo “a los humildes da Jaris”. La Divina Jaris increada es el maestro y la fuerza atractiva que viene y se va, instruyendo al combatiente de manera que pueda adquirir la ταπεινοφροσύνη (tapinofrosini conducta y actitud humilde, sana y serena), y se auto-reproche continuamente pero sin desesperarse.

La confesión es αὐτομεμψία (aftomepsía). Si tienes αὐτομεμψία (aftomepsía) vete y confiésate; ¿si no la tienes por qué vas?, mejor no vayas porque te infernarás. La αὐτομεμψία (aftomepsía) es el camino principal hacia la virtud; presupone un nuevo sentido y significado de los derechos personales, ningún otro es injusto que los pazos personales; es un canon o regla imprescindible a la vida espiritual para los creyentes y especialmente de los monjes. La aftomempsía, cuando es honesta y sin hipocresía, conduce a la humildad, a la autognosis (autoconocimiento) y la aceptación efjarístika (en señal de gratitud) de las penas, mas trae la paz y el descanso espiritual al corazón y a la psique.

San Basilio el Grande dice: «la αὐτομεμψία (aftomepsía) es πρωτολογία (protologhía), es decir, que seamos nosotros los que digamos la primera palabra o logos contra nosotros mismos, y es el elemento esencial de la ética y la moral ortodoxa. Porque está conectada siempre con la humildad de la psique, por eso aquel que tiene esta virtud, se muestra la presencia de la Divina Jaris (gracia, energía increada)».

La correcta αὐτομεμψία (aftomepsía) es la que está conectada estrictamente con la humildad; no es simplemente una sensiblería, es decir, palabras humildes que tienen muchos, quienes repiten continuamente “yo el pecador” o “yo el indigno”, pero nadie se atreve a indicarles algo por muy pequeño e insignificante que sea, entonces enseguida son afectados y algunas veces se convierten en bestias por la reacción. Este tipo de αὐτομεμψία (aftomepsía) no tiene ningún valor porque está unida con la soberbia, el orgullo.

También αὐτομεμψία (aftomepsía) defectuosa es la que tienen algunos que se ocupan continuamente de una manera enfermiza con nosotros mismos. Examinan continuamente las mismas y las mismas cosas, por regla general segundarias e insignificantes, y a la vez ellos hacen los grandes y graves errores examinando y condenando a los otros, por si acaso que no se escapen de sus errores, que tendrán como resultado perder la buena imagen que tenían los demás sobre ellos o el qué dirán. En estos casos también la fuente de la αὐτομεμψία (aftomepsía) es el egoísmo.

La verdadera αὐτομεμψία (aftomepsía) proviene del profundo sentimiento de la pecaminosidad o enfermedad espiritual del hombre, de la comprobación de su pobreza espiritual, su indignidad y su miseria. Por eso está acompañada de profundo dolor y temor a Dios. La verdadera y auténtica αὐτομεμψία (aftomepsía) proviene de la humildad y la aumenta, mas su principal característica es que el hombre que la tiene no juzga ni condena a los demás. Por lo tanto, si uno juzga y condena a los demás, por mucho que diga que es un pecador, simplemente se engaña a sí mismo e intenta engañar a los demás.

Yérontas Paisios, el Athonita: «Aὐτομεμψία (aftomepsía) sí, pero con discernimiento, no desesperanza ni angustia. El Dios por agapi, al comienzo de nuestra vida espiritual no nos permite sentir nuestra pecaminosidad o enfermedad espiritual profundamente, para que no nos detengamos y decaigamos. Hay psiques-almas que son muy sensibles y espléndidas que no podrían aguantar y se dañarían. Deslumbra nuestros ojos y no vemos nuestras faltas todas juntas. Progresando en la lucha, poco a poco el Dios permite que empecemos a ver nuestros errores y defectos y nos da fuerza para luchar y rectificarlos. El trabajo fino, minucioso perjudica cuando no hay experiencia. Lo mismo ocurre con la percepción y sentimiento de las beneficencias de Dios. Si el hombre al comienzo de su vida espiritual viera las beneficencias de Dios sufriría una hemorragia espiritual. Porque cuando uno ve las beneficencias de Dios y siente su ingratitud, después se funde.

Algunas veces el Dios permite que no veamos nuestras faltas y errores y nuestro corazón como una piedra, porque el diablo puede empujarnos a la desesperanza, decepción y depresión. El hombre debe pensar en su pecaminosidad o enfermedad con discernimiento. La metania (introspección, arrepentimiento y confesión) que lleva desesperanza, ansiedad y decepción no es de Dios, aquí el tagalaki (diablillo) ha metido también su parte.

Uno debe tener cuidado, porque el diablo puede captarle por la derecha, es decir, de la metania y arrojarle a la izquierda, o sea, a la tristeza, la melancolía y la frustración, de modo que le destruya psíquicamente y físicamente, haciéndole inútil.

Una señal de madurez espiritual es creer que no hago nada, decepcionarme de mí mismo, de mi yo, en el buen sentido, y estar sintiendo que lo que hago es añadir continuamente ceros y continuar mi buena lucha teniendo esperanza a Dios. Entonces el buen Dios, cuando vea los ceros de mi buena predisposición, será caritativo de mí y añadirá al principio la mónada (el uno o la unidad) y mis ceros tendrán valor y me enriqueceré espiritualmente. Dentro de un humilde estado decepcionante de mi mismo se esconde el buen estado espiritual».

Ieroteo Vlajos: La αὐτομεμψία (aftomepsía) es “el progreso invisible”, según los Santos Padres. No deja lugar para crearse la ansiedad, angustia, depresión y todos estos entramados y complejos psicológicos, por los que habla la psicología contemporánea. Además, esta psicología actual es una creación del clima de la autojusticia y la justicia farisaica del cristianismo occidental.

 

  1. Bautismo, Βαπτίζω, (Baptiszllo) Bautizo,

Βαπτίζω /Βαπτίζειν, (vaptisllso/in, vaptisso/in) Bautizo/Bautizar, es el verbo más claro del idioma griego y significa “SUMERGIR, INMERSIÓN TOTAL AL AGUA”, no cabe otro verbo ni siquiera sinónimo o metáfora.

Sólo hay una expresión metafórica popular diciéndolo en el sentido más claro: “ponle nombre esto”, nada más y SE ACABÓ, LO DIJO CRISTODIOS!!!… βαπτίζοντες αὐτοὺς εἰς τὸ ὄνομα τοῦ Πατρὸς καὶ τοῦΥἱοῦ κα ὶτοῦ Ἁγίου Πνεύματος, (Mt 28,19). Esto lo dijo Cristo, no  lo dije yo, el des-graciado!! http://www.logosortodoxo.com/…/los-misterios-de-la…/

Nada de rociar que no existe, ni falsas economías y rociamientos tipo rocieros de la feria de Huelva…tipo Vaticano!  https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com/p/inmersion-o-en-el-bautismo-dogmatica-de.html

Algunas veces los re-bautizos en la ortodoxia depende en mucho del consentimiento de un obispo ortodoxo. La mayoría de obispos ortodoxos son flexibles para aceptar a nuevos ortodoxos solo crismándolos, otros que son minoría exigen un nuevo bautismo, y no sólo obispos sino todos los Yérontas/as iluminados y los Santos rechazan sólo crismación para los romano-católicos o papistas. El verbo griego es «Baptisma» y significa INMERSIÓN y NO «aspersión» -tal cual-.  En la antigüedad algunos casos se dieron por emergencias extremas la aspersión del agua como por ejemplo algunos que estaban presos y se convirtieron al cristianismo, en estos casos especiales, no habían piscinas, ni estanques, ni ríos ni nada de eso;  otros en cambio han sido recién nacidos en serio peligro de muerte aún sin sacerdote que lo hiciera;  pero han sido casos de emergencia extrema. Esto no es la regla ni es lo correcto; la iglesia romana lo tomó como una regla y no como una excepción. Hoy en día los papistas (papikós) alegan que esto es lo correcto y normal violando muy flagrantemente lo que la Santa Escritura dice.

En cuanto a reciprocidad: Si no hubiese reciprocidad, muchas cosas no serían posibles pues si nos pusiéramos ultra-canonistas, los Santos Cánones de Los Santos Padres prohíben expresamente juntarse con herejes. La clausula «filioque» que insertó la iglesia romana en el símbolo de la fe, es decir “El Credo”,  es una herejía flagrante y descarada. Pero como no es así, en los países ortodoxos se permite la existencia de iglesia romano-católica y son invitados de honor en diferentes ceremonias especiales como por ejemplo la entronización de un nuevo obispo ortodoxo. Para entender la ortodoxia, es necesario primero despojarse de verla con ojos occidentales franco-romanistas, de rostro afeitado y cabellos cortos.

  1. Calma ver: Hisijía Ἡσυχία

 

  1. Carisma Χάρισμα Járisma Χάρισμα (járisma)

Carisma viene de Jaris, es don, virtud, cualidad, talento y regalo, resultado de la divina Jaris, pero concretamente regalo del Espíritu Santo al hombre, por ejemplo la santidad.

Los jarismas del Espíritu Santo son muchos y distintos, algunos son nombrados por el Apóstolos Pablo: c-jarisma apostólico, profético, instructivo, milagroso, sanador, perceptivo, gobernativo, interpretativo, hablar lenguas. (1Cor 12,28). Personas jarismáticas nunca han faltado de la Iglesia, hoy también tenemos cristianos ortodoxos con el carisma de clarividencia, provisor y taumaturgo-milagroso. Carismas adicionales del Espíritu Santo son: información interior, jará (alegría) interior, lágrimas de recogimiento, sentimientos de infinito agradecimiento a Dios, resplandecimientos del nus, etc. que muchos creyentes Cristianos concienciados y humildes saborean y disfrutan en sus vidas de estas donaciones-jarismas. Pero el mantenimiento de ellos depende sobre todo de la humildad, decía San Marcos el Asceta: “El que tiene algún jarisma y es amable y cariñoso con los que no lo tienen, con su cariño y simpatía guarda el jarisma. El arrogante, presuntuoso y soberbio, lo perderá por sus arrogantes y orgullosos loyismí, pensamientos”.

Estos carismas-donaciones de Dios al hombre es Él quien decide a quien se las dará, sin que nosotros podamos “conquistarlas” o pedirlas a Él.

  1. Carne σάρξ cuerpo y carne, VER: Sarx

 

  1. Catarsis, Κάθαρσις (kázarsis) catarsis, literalmente sanación, terapia, psicoterapia, limpieza, purgación, purificación, se refiere principalmente a la psique.

Aunque la mayoría de los españoles la traducen como purificación, apenas utilizo esta palabra en mis traducciones, porque parece que la catarsis sea como algo mágico. Además, purificación traducido en griego es agnisis o agnismós no catarsis. Catarsis como término teológico ortodoxo se aproxima más como limpieza, purgación y terapia  o psicoterapia de la psique, “psicoterapia”. En la teología ortodoxa conecta con la sanación (psicoterapia) y metamorfosis, transformación o conversión continua de las fuerzas psicosomáticas del hombre, de manera que funcionen natural y sobrenaturalmente, y la liberación de la psique y del cuerpo de la conducta mundana (pecaminosa y viciosa) y carnal. En la teología Patrística Elénica sirve para expresar tres estados. El primero es la expulsión del corazón todo lo que no es natural, de los tentadores y malos astutos loyismí pensamientos simples o compuestos con la fantasía y de los malos deseos, ilusiones, codicias, ansias: la transformación y conversión de los pazos, con el cultivo y familiarización de las virtudes, expuestos en el lugar adecuado a la presencia de Dios. Este es el primer estadio de la vida espiritual que se llama catártico o catarsis del corazón. El segundo es la lucha askítica (ascética, práctica) que opera en los aspectos “naturales y sobrenaturales” del funcionamiento de las tres fuerzas de la psique: logística, anhelante e irascible (o emocional); o sea su giro en dirección hacia Dios. El tercer estadio es la manera ascética, práctica con la que el hombre llega desde el amor-agapi interesado al amor-agapi desinteresado. La catarsis es para toda la vida, hasta para los que llegaron a la zéosis y también para los santos porque no son infalibles.

San Máximo el Confesor considera que la catarsis es el primer estadio de la vida espiritual que se llama “filosofía práctica” y esto significa que en este estado el hombre vive la increada energía catártica (terapéutica, sanadora o purgante) de Dios y de este estadio es conducido a la iluminación y la zéosis o glorificación.

San Teódoro de Edesa, Filocalía t.2, pag.34, dice: «Catarsis de la psique, por un lado, para la parte logística de ella, es la liberación y la eliminación perfecta de todos los elementos inestables y terrenales, es decir, los hábitos pecaminosos; por otro lado, para la parte anhelante (volitiva, voluntad) de la psique, es que no se mueva para nada hacia la materia, ni se ambicione a la sensibilidad o sentido y que sea obediente a lo lógico; y por otro lado, para la parte irascible o emocional de la psique es que no sea perturbada nunca por todas las cosas que ocurren. Después de esta catarsis y la necrosis (mortificación) o sanación, y arreglo de las peores fuerzas, también es necesaria la subida y la zéosis. Porque mientras uno haya abandonado el mal, debe realizar el bien (Sal 33,15), y aún, primero olvidarse, negarse a sí mismo y si ha levantado su cruz, siga al Señor (Mt 16,24) hacia el sublime estado de la zéosis».

El significado de la catarsis, por el metropolita Ieroteo Vlajos: «Hay clara diferencia entre la catarsis que funciona en distintos sectores de la vida social, y de la catarsis que funciona dentro del “espacio” de la Iglesia.

Según el significado humanocéntrico, catarsis es la expulsión y alejamiento de un miembro de un consejo o gobierno, de un partido político o de una organización. Pero según la tradición eclesiástica, la catarsis no funciona como una expulsión, sino como una introducción de un miembro a la vida eclesiástica, puesto que antes por el pecado se alejó y se separó de ella. Por lo tanto, mientras que para el mundo, la catarsis se entiende como expulsión, éxodos, salida, de una organización, para la Iglesia se entiende como un regreso de la división de la relación con Dios y los hombres. Para un partido político, la catarsis es cese, para Iglesia la catarsis funciona como introducción y terapia. Así que la catarsis en la Iglesia se entiende como metania, sanación y terapia “psicoterapia del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad del mismo hombre.

Este carácter terapéutico de la catarsis, lo encontramos en los santos Cánones de la Iglesia que fueron instituidos por los Sínodos Locales y los Ecuménicos. La catarsis se puede realizar en la Iglesia, sólo con la utilización de los santos cánones, para que se encuentre dentro de su propósito y finalidad, que es la metania de sus miembros enfermizos.

En este punto uno puede ver la diferencia entre leyes del gobierno del Estado y de los santos Cánones de la Iglesia. Las leyes del Estado castigan a los infractores por un error o fallo de manera que se mantenga el tejido social. Pero los santos Cánones no castigan, sino que sanan la enfermedad espiritual de los enfermos y aun mantienen la salud al resto del cuerpo de la Iglesia.

Así que los santos Cánones se encuentran en las antípodas de la ley del Antiguo Testamento, de la ley romana y del derecho civil alemán, tal y como se desarrolló en la sociedad feudal de occidente. Además, aquí se ve la diferencia entre la tradición Occidental y la Ortodoxa, puesto que el cristianismo occidental está empapado del llamado espíritu legislativo o de derecho civil y de la reacción al anti-ley; en cambio el Cristianismo Ortodoxo se discierne por el espíritu filántropo terapéutico.

Es característico en este punto el canon 102º del 5ª Sínodo Ecuménico, el cual considera el pecado como enfermedad y al Clérigo como médico que debe indicar “la ciencia médica en Espíritu” y naturalmente esta ciencia consiste en utilizar para el enfermo “la terapia adecuada”, evitando “la desmedida” que no conduce al enfermo a la sanación y salvación. La catarsis es dada para todos, clérigos y laicos, no fue dado un Evangelio para los Clérigos y otro para los laicos».

Así que catarsis en la Iglesia se entiende principalmente como metania y terapia “psicoterapia” del hombre, que se realiza por la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad o libre voluntad del mismo hombre.

 

  1. Catequesis Κατήχησις (catíjisis)

Κατήχησις (catíjisis) catequesis, del verbo «κατηχώ» (catijó), significa que enseño en voz alta.

La catequesis es parte de la función didáctica o docente de la Iglesia y tiene como fin la presentación de las verdades básicas de la fe cristiana ortodoxa a los hombres de todas las edades y género. La Catequesis en la Iglesia primitiva se hacía a hombres y mujeres que venían en ella y formaban un grupo, los llamados “Catecúmenos”. La catequesis se hacía siempre antes de bautizarse. La catequesis hoy, a causa del bautismo en la infancia, se hace después del Bautismo. La catequesis es continua no hay cese.

 

  1. Católico Καθολικός kazolikós

Καθολικός (kazolikós) católico, universal, general, global, cada uno enteramente, totalmente o absolutamente.

  1. El que se refiere al conjunto, a lo general o universal. Se trata de un tema o interés‖- total, entero o global. Καθολικό (cazolikó) catolikó: (a) libro comercial, contable donde se reúnen todas las cuentas de una empresa, (b) Eclesiásticamente el templo principal, es decir, el espacio ente el altar y el nártex donde permanecen los fieles que van a la Iglesia o en templo central de un Monasterio.
  2. En latín universalia (a) Filosoficamente conceptos o categorías generales, en los cuales están sujetos todos los miembros de un genero o un orden, (b) Linguísticamente los atributos o cualidades generales que aparecen en la estructura de la mayoría de las lenguas humanas y en las cuales se sostiene que son entregas lingüísticas del hombre biológicamente definidas. (Léxico helénico por el catedrático Babiniotis).

Καθολικός (kazolikós) palabra compuesta de “κάθε cada” y “ολικός total, todo entero”, o sea, “cada uno enteramente, íntegramente o totalmente”, esto teológicamente es de suma importancia.

Esta catolicidad quiere decir también el mandamiento más importante:

Μαρκ. 12,30 καὶ ἀγαπήσεις Κύριον τὸν Θεόν σου ἐξ ὅλης τῆς καρδίας σου καὶ ἐξ ὅλης τῆς ψυχῆς σου καὶ ἐξ ὅλης τῆς διανοίας σου καὶ ἐξ ὅλης τῆς ἰσχύος σου. 12,31 καὶ δευτέρα ὁμοία, αὕτη· ἀγαπήσεις τὸν πλησίον σου ὡς σεαυτόν. μείζων τούτων ἄλλη ἐντολὴ οὐκ ἔστι.

Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu psique, y con toda tu diania-mente, intelecto y con todas tus fuerzas o la potencia de la energía de tu voluntad. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

ἐξ ὅλης σου con todo tu, es decir en helénico con toda tu existencia, esto es ser católico y en esto llegan los que han pasado por la Catarsis, la Iluminación y si Dios quiere a la Zéosis e iluminación permanente como son los Santos/as o los Profetas del Nuevo Testamento de nuestra Santa Parádosis (divina entrega y tradición); que es la Continuación de los Hechos de los Apóstoles, porque el libro de los Hechos no acaba, es decir, no tiene punto final sino punto y seguido, y esto es la Santa Parádosis, según los Santos Padres.

Esto es una de las varias nociones según contexto del término teológico helénico Καθολικός (kazolikós).

Una Iglesia Santa Católica o Universal y Apostólica

(Por http://el.orthodoxwiki.org)

«Una Iglesia Santa Católica o Universal y Apostólica», esta frase constituye el noveno artículo del Símbolo de la Fe de la Iglesia Ortodoxa, el cual se refiere a las cuatro cualidades de la Iglesia: unidad, santidad, catolicidad o universalidad y apostolicidad.

Esta confesión de fe de los Ortodoxos que está incluida en el llamado Símbolo o Credo de Nicea-Constantinopla, el símbolo más importante de todos los símbolos en la Iglesia Ortodoxa, expresa la profunda convicción de esta misma Iglesia y que se entiende a sí misma como constituida por el mismo Θεάνθρωπο (zeánzropo) Dios y hombre, Cristo y santificada de Su sangre, ya que está edificada y en continuidad in-interrumpida de la Iglesia de los primeros ocho siglos.

Se hace claro, por lo anterior, que la Iglesia Ortodoxa sostiene que no es una Iglesia parcial que se encuentra al mismo nivel o igualdad con las muchas iglesias que existen ahora, sino que encarna en sí misma la una y única Iglesia de Cristo. Exactamente porque la Iglesia es el cuerpo de Cristo, y porque también la cabeza de ella es una, el Jesús Cristo y por supuesto con una cabeza puede ser sólo un cuerpo con relación orgánica. Por consiguiente, no es una Iglesia parcial y fragmentada, sino καθολική (kazolikí) católica o universal, global, íntegra y completa, y como enseñanza suya tiene la enseñanza de Cristo y de los Apóstoles, que la ha mantenido intacta a través de los siglos, ilustrándola de varias formas.

En esta eclesiología concisa, las cuatro propiedades o cualidades de la Iglesia no consisten en cuatro características herméticas, estancadas, sino más bien en una unidad y totalidad, donde uno se enlaza y contiene al otro, donde lo uno no se entiende ni existe sin los otros, y esto porque todo emana de la Persona o Personalidad de Cristo, como jaris (gracia, energía increada) del Señor Jesús Cristo y como agapi (amor, energía increada) del Padre y como comunión del Espíritu Santo (2Cor 13,13).

La Iglesia Ortodoxa es Católica o Universal

El concepto de la καθολικότητας (kazolikótita) catolicidad o universalidad eclesial se puede interpretar de dos maneras: local-geográficamente y modalmente o trópicamente. En el concepto local o geográfico significa la Iglesia que tiende a incluir en su seno todo el mundo, todos los pueblos de la tierra, según lo dicho: “Id a predicar el Evangelio en todo el mundo o todos los pueblos de la tierra” (Mrc 16, 15).

En el significado modal o trópico significa la Iglesia que constituye un todo, unificado y uniforme, sin restricciones locales, temporales o cuantitativas-numéricas, incluyendo en su seno todos aquellos que pertenecían y pertenecerán al cuerpo místico de Cristo “vivos y difuntos”, de todos los siglos, los fieles de todo el mundo sean vivos o los que han vivido antes de la presencia de Cristo y han salido con la fe desde la tierra hacia la Iglesia celeste.

La Iglesia puede existir y ser también Católica o Universal en los marcos de una Iglesia local (Grecia, Rusia…), basta que en esta existan los elementos que la hacen iglesia Una, tal y como se ha dicho anteriormente. Esta cualidad de universalidad o catolicidad entendía la Iglesia ya desde los tiempos antiguos. Es evidente que el concepto de catolicidad o universalidad como también la misma Unidad, expresa la identidad y la Iglesia Ortodoxa, excluyendo todos aquellos elementos (herejía, cisma, escisión) que distorsionan y tergiversan su esencia indivisible. Por consecuencia, la iglesia católica o universal es sólo una, es aquella que ha permanecido fiel en la pureza dogmática, en la base bíblica y tradicional, en la correcta sotiriología (tratado o logos de redención, sanación y salvación), y ha mantenido auténtica, sin engaños, manipulaciones y errores la teología, la piedad y los Misterios (sacramentos). Fuente:  http://el.orthodoxwiki.org

«Católica», por el  hieromonje y médico Lucas,  del monasterio san Gregorio, Santa Montaña Athos: «La Iglesia es Católica, porque contiene la plenitud de la Verdad, “la que ha sido una vez dada a los santos de la Fe” (Jud 3); porque es “…la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo” (Ef 1,3); y contiene “ …todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Col 1,16); porque tiene todos los carismas, dones del Espíritu Santo y ofrece a los creyentes la plenitud de la Vida divina, porque en ella está “el Cristo que es el todo, y en todos” (Col 3,11)».

Los romanocatólicos de Roma y del estado del Cesar del Vaticano usurpan y falsean este término teológico helénico.

 

  1. Cimikón Θυμικόν irascible, afectivo o emocional, parte de la psique

Θυμικόν cimikón irascible, emocional o afectivo.

Irascible o emocional es una de las tres partes dinámicas de la psique, en la que concurren las virtudes de la paciencia y valor. Los pecados del irascible, según San Juan el Damasceno, son el odio, la envidia, el resentimiento, la crueldad etc. y su sanación son la filantropía, la agapi, la mansedumbre, la tolerancia y la paciencia.

  1. Común, VER: Kiní Κοινή …no coiné

 

  1. Comunión de Santos Κοινωνία των Αγίων kinonía ton Ayíon

Κοινωνία των Αγίων (kinonía ton Ayíon) comunión de Santos, este término teológico viene del Latín “communio sanctorum” y se refiere a la unidad y la solidaridad de los miembros del cuerpo de Cristo, es decir, de la Iglesia. Esta unidad y solidaridad se manifiesta entre los miembros vivos de la Iglesia y también entre los vivos y los difuntos miembros suyos. La unidad entre los miembros de la Iglesia militante y la triunfante, se expresa a través de la oración que hacen los vivos a favor de los difuntos, y las intercesiones que dirigen los Santos en el cielo a favor de los vivos.

 

  1. Conciencia Συνείδηση (sinídisi)

Συνείδηση (sinídisi), conciencia, consciencia filosóficamente: la palabra proviene del verbo συνοίδα (sinida, reconozco o co-conozco, conozco con), conozco con alguien más, es decir, con el Dios.

Etimológicamente de aquí proviene sinídisis-conciencia. Tenemos la conciencia ética y la gnóstica. Por lo tanto, cuando decimos conciencia gnóstica entendemos la gnosis-conocimiento del mismo yo, de mi propia existencia y que yo soy yo. La conciencia ética es la voz innata (logos) de Dios. Es aquella que nos informa que lo que estamos haciendo no es correcto.

En la enseñanza de la Iglesia, es la fuerza de la psique como un testigo interior, juicio, control e inspección, como una ley divina “escrita” en el corazón (Rom 2:15), que ayuda al hombre a discernir lo bondadoso y bueno de lo malo y preferir lo bueno. Por eso san Thalásio en la Filocalía nos dice: “la conciencia, es el verdadero maestro, el que la escucha y la obedece no tropieza”. La conciencia se hace y se convierte en “bondadosa” y “καθαρή (kazarí) limpia, pura, clara, purificada” (Hec 23, 1 y 1Tim. 3,9) mediante la ascesis o ejercicio espiritual en Cristo y el cumplimiento de los logos mandamientos de Dios, que catartizan, sanan y purifican el corazón de los pazos. Cuando el corazón está con pazos (malos), apasionado, malicioso, entonces también la conciencia, está analógicamente “maliciosa mal-astuta” y “enferma” (Heb 10,22 y 1Cor 8,7), entonces deja de controlarnos y se autoengaña.

San Doroteo: «Cuando el Dios creó al hombre puso en su interior un esperma divino, como un tipo de loyismós más caliente y brillante para que tenga la posición de chispa y esté iluminando al nus indicándole a distinguir lo bueno de lo malo. Esto se llama conciencia, y es la ley natural (San Juan Crisóstomo P. G 49,131-133). No hay nadie que no la tenga. Porque esto es algo divino y no se pierde nunca, pero nos recuerda lo que debemos hacer. Sin embargo nosotros no la sentimos porque la pisoteamos y la despreciamos. Debido a que esta fue enterrada y pisoteada por los hombres a través de la extensión progresiva del pecado, nos hizo falta la ley escrita, los santos Profetas y la humanización de mismo Soberano nuestro Jesús Cristo, para retornarla a la luz, resucitarla y devolverla la vida con el cumplimiento de los logos mandamientos de Dios, en aquella chispa que estaba enterrada».

San Ignacio Brianchaninof: «La conciencia es el sentido del espíritu del hombre, sentido fino y brillante que distingue lo bueno de lo malo más claramente de lo que lo hace el nus-espíritu. Es más difícil para uno engañar la conciencia que el nus. Al nus engañado que es apoyado de la voluntad pecadora por mucho tiempo se le opone la conciencia. La conciencia es la ley natural.

Cada pecado que no se elimina con la metania, (introspección, arrepentimiento,  conversión y confesión) deja su sello negativo y perjudicial a la conciencia. La vida voluntaria y continua pecadora casi mortifica la conciencia. Pero no es posible mortificarse totalmente. Acompañará al hombre al terrible Juicio de Cristo. Allí  le culpará si estaba engañándola.

El restablecimiento y funcionamiento correcto de la conciencia se hace con el cumplimiento de la enseñanza de Cristo y sólo en el seno de la Iglesia a través de su divina ley conduce correctamente al nus. Porque cada pensamiento negativo afecta negativamente a la conciencia y su funcionamiento.

“Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, mientras estés con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel” (Mt 5,25). Según los santos Padres, el contrario del hombre que se refiere el Evangelio es la conciencia. Realmente es contrario porque se contraria y se opone a todo proyecto ilícito e inicuo nuestro.

Caminando hacia el cielo, durante tu vida terrenal, que tengas relaciones pacíficas con este contrario para que no sea tu acusador entonces cuando se estará decidiendo tu situación en la eternidad.

Dice la Escritura: “El testigo verdadero y fiel librará la psique de los males y de los sufrimientos” (Prov 14,25). Testigo fiel y verdadero es la conciencia libre de culpa. Esta conciencia libre de culpa, la psique que estará escuchando los consejos de ella la librará y la redimirá de los pecados hasta la muerte y de los eternos tormentos después de la muerte».

La conciencia es como el ángel de la guarda que nos regala Dios.

  1. Contemplación, VER: Zeoría Θεωρία

 

  1. Continencia Ἐγκράτεια Engratia, autodominio y autocontención

γκράτεια (engratia) contención, continencia, moderación, autodominio, abstinencia, autoretención o autorestrincción.

γκράτεια (engratia) término que expresa la lucha para domar la conversión y la mortificación de los pazos, desprenderse de las ilusiones, codicias, ansias y autodominio de nuestros impulsos y compulsiones, mas la limitación razonable de las necesidades somáticas forzadas en exceso por el cuerpo, sobre todo dominio o doma de la panza (comidas, bebidas etc.). Según San Diadoco de Fótica, la engratia es común en todas las virtudes.

 

  1. Corazón Καρδία kardía

Καρδία (kardía) Corazón para la enseñanza de nuestra Iglesia, es el centro de las fuerzas psicosomáticas de la existencia humana y es constituido por las energías y fuerzas psíquicas (logística, lógica o racional, volitiva o anhelosa e irascible).

El corazón psicosomático constituye el espacio espiritual de la psique donde se enfrentan y entran en conflicto la energía increada jaris de Dios con los pazos, padecimientos, vicios, pasiones, emociones y apegos. Dentro al corazón se realiza la guerra invisible interior, la lucha por la vida y la muerte. Allí dentro se escuchan la voz de Dios y del diablo. Allí la divina energía increada Jaris intenta conducir al hombre a la bondad y a la virtud, y allí el espíritu tránsfuga de la apostasía se esfuerza para atraer y llevar al hombre en obras oscuras y de pecado. Todos los bienes que realizan los justos provienen y salen “del bondadoso tesoro de su corazón” y todos los males que realizan los malvados e injustos los hacen “desde el malvado tesoro de su corazón” (Luc 6,45), y “porque  desde el interior del corazón de los hombres proceden las malas meditaciones, adulterios, fornicaciones, hurtos, homicidios, codicias, maldades, robos, dolo, insultos, soberbia, libertinaje, lujuria, violaciones, inmoralidad…” (Mt 7, 21-22).

El corazón es el subconsciente y el cerebro el consciente, según los Padres. Explica San Nikitas Stizatos en la Filocalía: Dios no observa las cosas superficiales que decimos y hacemos, sino las disposiciones de las psiques y la finalidad por la que hacemos algo de todo lo que se ve y se entiende… El hombre mira la cara, el Dios al corazón. Y los que están “sanados, limpios, catartizados del corazón, ellos contemplarán, verán a Dios” (Mt 5,8). La catarsis se consigue con la nipsis, la oración, la ascesis, práctica espiritual, con un buen Yérontas, guía espiritual Ortodoxo con experiencia, participando en los Misterios ortodoxos y el mantenimiento general de los mandamientos de Cristo.

Nus y Corazón por Ieroteo Vlajos

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bendice a los sanados, purificados del corazón “que ellos contemplarán a Dios”. (Mat. 5,8). En el corazón se apocalipta-revela el Dios y allí el hombre Le conoce. El Apóstol Pablo escribe que allí se hace la iluminación de Dios. “…Dios es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la doxa-gloria (luz increada) de Dios en la faz, persona de Jesús Cristo” (2ªCor. 4,6). El mismo Apóstol desea y bendice “para que el Dios de nuestro Señor Jesús Cristo, el Padre de la gloria increada, os conceda el carisma espiritual de la sabiduría (increada) y la apocálipsis (revelación) de las verdades de él; y que ilumine los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza de su llamada…” (Ef 1,17-18). El corazón recibe la apocálipsis (revelación) del conocimiento de Dios. En otro punto el corazón es sustituido por el nus. El Señor después de Su Resurrección encontrándose entre Sus Discípulos, “transmitiéndoles luz (increada), los abrió el nus para que entendiesen las Escrituras” (Lc 24, 45). Como el hombre, al abrir los ojos del corazón y con la catarsis del mismo, conoce a Dios, por eso “abrir el nus” se identifica con “abrir el corazón”. También, “bienaventurados los sanados, purificados y claros del corazón porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8), creo que conecta con el pasaje apostólico “… transformaos con la renovación de vuestro nus…” (Rom.12,2).

Entonces en este punto el nus se llama corazón también y los dos términos se enlazan. San Máximo el Confesor interpretando el logos de Cristo “sin embargo, dar limosna de lo que tenéis, entonces todo será limpio” (Lc 11,41), dice que “porque no os ocuparéis ya de las cosas para el cuerpo, sino que vuestro fin será sanar, purgar, limpiar vuestro nus del odio y de la suciedad, el cual nus, el Señor le llama corazón. Porque al manchar el nus, no le dejan ver a Cristo que habita en el interior por la jaris (gracia, energía increada) del santo Bautismo” 80. (Filocalía t.2º, 4v.73). Nus, pues, se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. Con este sentido el nus y el corazón se identifican puesto que al nus reside el Cristo.

El mismo en su libro “conversaciones sobre Ortodoxa psicoterapia”, pág. 33-34, nos dice que: «Así que de nosotros los que no conocemos por experiencia qué es exactamente el nus, recibimos y aceptamos la experiencia y apocálipsis (revelación al corazón) de los Santos. Después de la catarsis (sanación, limpieza), cuando llegamos a la iluminación del nus que es energía noerá (espiritual humana) y oración del corazón (corazón como esencia), entonces conoceremos por experiencia claramente qué es el nus, cómo se distingue de la lógica (la mente o cerebro) y qué lugar ocupa en la psique.

Hemos perdido nuestra tradición y por eso muchos de nosotros identificamos a la vez el nus con la lógica, la razón. No sospechamos en absoluto que además de la lógica existe otra fuerza que tiene un valor superior que es el nus (como energía), con el corazón (como esencia, sustancia). Toda la cultura está sobre la pérdida del corazón. Algo que el hombre no tiene en su interior no lo puede percibir, conceptuar y comprender. El corazón (como esencia) se endurece y  se mortifica, y el nus (como energía) se oscurece, se empaña y se embriaga por la energía lógica y por eso no podemos percibir y comprender la presencia de ellos. Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, el que se encuentra en apocálipsis revelación, no son necesarias muchas aclaraciones, porque él conoce por su experiencia la existencia del corazón y del nus».

  1. Cordura, VER: Sofrosini Σωφροσύνη

 

  1. Cosmos Κόσμος kosmos mundo

Κόσμος kosmos mundo: el verbo es κοσμώ (kosmó) adornar, ornamentar, es decir, que el cosmos, mundo es un ornamento, adorno que hizo Dios para sí mismo, también según el contexto significa universo, el mundo pecaminoso o la gente.

Cosmos, mundo, la palabra en muchos pasajes del Testamento Nuevo, manifiesta la conducta carnal, pecaminosa, el deseo malicioso y el comportamiento arrogante de los hombres que están sometidos al diablo (1ªJn 2,16); cosmos son los pazos parciales, o un manojo de pazos. Cósmico, mundano, término contenido en las pasiones o pazos, el “sentido del cuerpo” y la moral mundana. Pero también “las cosas que pertenecen en este vanidoso mundo”. Según san Máximo el Confesor: “Cosmos llama la escritura las cosas materiales de este mundo y cósmicos, mundanos son los que se ocupan con el nus sobre estas”.

En la terminología bíblica y teológica la palabra cosmos tiene dos significados: uno es neutro y se refiere al conjunto de la Creación=Universo. El segundo significado es negativo y se refiere a las fuerzas del mundo del mal que se enemistan y hacen la  guerra a la voluntad y a la obra de Dios. Esta reacción de las fuerzas contrarias no es otra cosa que la continuación de la revolución y caída que ocurrió al mundo espiritual de los Ángeles (los demonios) y al microcosmos, al hombre (pecado ancestral u original).

 

  1. Cristo Χριστός Jristós, y Χρῆστος Cristos Jristo

Χριστός Jristós, el Cristo y Χρῆστος Jristos Desde siempre hasta hoy en día: ΧΡΙΣΤΟΣ Χριστός en helénico, JRISTÓS Jristós en español literalmente que es el Cristo, Dios ungido o iniciado divinamente en hombre, el Logos increado de Dios hecho hombre.

Y χριστός jristós en letra minúscula que es el hombre ungido o iniciado en Dios, que no es lo mismo con lo anterior, el Dios ungido o iniciado hombre.

También tenemos: ΧΡΗΣΤΟΣ Χρῆστος en helénico-griego, JRÍSTOS Jrístos en español literalmente, que es Cristos, es mi nombre recibido cuando me sumergieron en la pila bautismal, no me rociaron; igual que los hispanohablantes ponéis el nombre Jesús nosotros los helenos-griegos tenemos como costumbre poner el nombre Χρῆστος Jrístos en español literalmente, que es Cristos;

Pues, Χρῆστος en helénico, Jrístos en español literalmente, que es Crístos, viene de la palabra muy antigua adC, χρηστός jristós (adjetivo con la η ita la i femenina). Es muy típica la frase en los helenos: ¡qué χρηστός jristós άνθρωπος! (la i con la (η ita la i femenina), que significa: qué hombre más bondadoso e indulgente (consigo mismo y con los demás), benigno, bondadoso, íntegro, honrado y honesto.

De esta palabra viene la virtud de la χρηστότης indulgencia, benignidad, entereza, honradez.

Aquí lo tienen también en la Epístola a los Gálatas del Apóstol Pablo:

5,22-23 ὁ δὲ καρπὸς τοῦ Πνεύματός ἐστιν ἀγάπη, χαρά, εἰρήνη, μακροθυμία, χρηστότης, ἀγαθωσύνη, πίστις,  πρᾳότης, ἐγκράτεια· κατὰ τῶν τοιούτων οὐκ ἔστι νόμος.

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad-cristotis, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gal 5, 22-23).

  1. De forma divina o modo de Dios, VER: Zeoprepís Θεοπρεπής

 

  1. Deidad Θεότης, (zeotis)

Θεότης (zeotis) deidad, el término es sobre el nombre de la divina energía, la proveniente de el Padre por el Hijo en Espíritu Santo y apocaliptada (revelada) en nosotros por sus resultados, no por su divina esencia. Porque la energía es movimiento de la esencia, pero no esencia; ¿Pero de quién? Por supuesto de Dios. Por lo tanto, también deidad de Dios.

San Gregorio Palamás: Dicen, pues, los heréticos dos deidades de Dios, increada y creada, y la primera como sobre-yaciente increada y la segunda como subyacente (sufrida o pasiva) como creada; aquellos que califican como deidad increada sólo la naturaleza de Dios y la energía alrededor de ella como deidad creada, neciamente hacen una dicotomía de la una deidad de Dios como creada e increada… Así pues aunque se discierne energía y esencia y si ellas no tienen diferencia entre sí sobre el concepto de contrarias, nada impide una la otra. Por lo tanto, aunque haya discernimiento entre esencia y energía increadas una deidad de Dios existe. Y no sólo una sino también simple.

 

  1. Depresión, VER: Lipi Λύπη
  2. Desconocimiento VER: Agnosía Ἄγνωσία
  3. Deseo Ἐπιθυμία epicimía VER; anhelo
  4. Desidia VER: acedia Ἀκηδία (akidía) o acidia, desidia, pereza espiritual

 

  1. Dios-Hombre, Θεάνθρωπος, Zeántropos Θεός (Zeós) Dios, ανθρωπος (anzropos) humano

Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios y hombre (Θεός=Zeós Dios, ἄνθρωπος = anzropos hombre, ser humano). 

Se refiere a las dos naturalezas de Jesús Cristo, la divina y la humana. Como Logos de Dios, la segunda Persona-Hipóstasis de la Santa Trinidad que ha tomado la naturaleza humana y la unió con Su deidad «consistentemente, inconfundiblemente, indivisiblemente e inalterablemente» (4º Sínodo Ecuménico). Estamos llamados a ser y vivir zeantrópicamente (divino-humanamente), con centro el Cristo y Logos de Dios, y después, nosotros siguiendo Su enseñanzas podremos metamorfosearnos, convirtiéndonos en dioses/as por la energía increada Jaris de la luz increada de la metamorfosis del monte Tabor y vivir en la tierra tal y como en el cielo. La Ortodoxia es zeantropocéntrica (divino-céntrica) todo los demás es humanocéntrico.

 

  1. Discernimiento Διάκρισις distinción

Διάκρισις (diácrisis), discernimiento es don, carisma espiritual, como iluminación de la psique que permite a aquel que lo tiene discernir hasta los lados más finos de los problemas espirituales y entre varios pensamientos que pasan por el nus de cualquiera, para juzgarlos de forma correcta y usarlos respectivamente. Mediante este divino regalo, el hombre adquiere “el discernimiento entre increado y creado y el discernimiento de espíritus “, o sea, la capacidad de discernir entre pensamientos y visiones que son mandados por Dios y las fantasías que provienen del diablo. Es un tipo de ojo psíquico que ayuda al hombre a seguir el camino de la vida espiritual sin caer en extremos, también el término a veces tiene el significado de sensatez. Es una virtud sublime porque conduce con seguridad a la sanación y salvación.

Según San Juan el Sinaita: “Diákrisis-discernimiento es una conciencia sin manchas, un sentido limpio, sano y una posesión segura de la Divina voluntad en cualquier tiempo, lugar o circunstancia”.

Yérontas Mitilineos: “Visión o percepción espiritual es poder discernir las energías increadas de Dios y mediante ellas el mismo Dios. El discernimiento espiritual es la visión de la psique, es aquella fuerza-dinamis que puede reconocer lo verdadero y eterno de lo falso y provisional. Tenemos también el discernimiento natural, por ejemplo, esta silla no es una máquina, etc.”

Discernimiento entre teología y economía, principio que lo ha introducido primero san Atanasio el Magno.

San Gregorio Palamás nos explica: “las cosas que funcionan en el espacio de la Deidad, funcionan por esencia, en cambio las que tienen relación con la economía funcionan por la divina voluntad y energía. Por lo tanto, el trabajo de la divina naturaleza es de-el Padre nacimiento perpetuo del Hijo y proyección del Espíritu Santo, movimiento que no tiene ninguna relación con las existencias o seres creados, en cambio, el trabajo de la divina voluntad y proyección es la constitución de la creación en el tiempo y por absoluta libertad”.

 

  1. Dogma y dogmática Δόγμα

Δόγμα dogma, precepto, principio y conciencia dogmática. Δόγμα (dogma) palabra que proviene del verbo δοκώ (dokó) que significa creo, tengo opinión y esperanza, y con esta palabra se define un principio fundamental que expresa una verdad científica y un acontecimiento político. En el cristianismo con la palabra dogma se entiende la enseñanza sobre cuestiones fundamentales de la fe y se considera que tiene prestigio o autoridad absoluta. El mandamiento que fue dado por el Cesar para que se empadronaran todos los habitantes del Imperio Romano, se llama dogma. “Aconteció, pues, en los días aquellos, que salió un dogma, (edicto) de Cesar Augusto para que se empadronase todo el mundo” (Lc 2,1)

En los “Hechos de los Apóstoles” con el término dogma se definen las decisiones de los Apóstoles que fueron tomadas en el primer Sínodo Apostólico, por eso se escribe: “Conforme iban atravesando las ciudades, les comunicaban, para cumplir los dogmas (decisiones) tomados por los apóstoles y presbíteros de Jerusalén” (Hec 16,4).

Con este significado se llamaron también dogmas las decisiones de los Sínodos Ecuménicos. Pero las decisiones en su esencia, sobre cuestiones fundamentales teológicas, en la lengua de los Sínodos Ecuménicos se llaman όροι (ori, términos, fronteras o límite). La palabra όρος (oros, término, límite, frontera o montaña) conecta con las fronteras, los confines, los límites entre la verdad y el engaño. Además, la ciencia pone límites, fronteras entre lo real y lo fantasioso. En la lengua teológica, por ejemplo, el término omousios expresa que el Logos tiene la misma usía-esencia con el Padre y es increado. Esta es la verdad, y más allá de esta terminología está el engaño, la mentira.

Los Sínodos Ecuménicos y los Locales, además de los términos compusieron también los santos Cánones. Los términos-dogmas se refieren a cuestiones eclesiásticas Triadológicas y Cristológicas, se utiliza la frase «έδοξε τω Αγίω Πνεύματι και ημίν… ha opinado y decidido el Espíritu Santo y también a nosotros », en cambio los santos Cánones se refieren a la unidad de la Iglesia y al camino de los Cristianos-miembros de la Iglesia hacia el aprendizaje y la habituación de la psicoterapia, sanación y salvación y se utiliza principalmente la frase «ἤρεσε τῇ Συνόδω» gustó al Sínodo.

En realidad los santos Cánones son una interpretación de los dogmas en la vida eclesiástica y la manera o forma que los Cristianos pueden vivir en sus vidas personales los dogmas. Diríamos que son los fármacos que conducen a la psicoterapia y sanación. Dentro de esta perspectiva debemos ver los santos Cánones y no dentro de procesos jurídicos.

Así, entendemos que, una cosa es el misterio y otra el dogma. Cuando los santos llegan a la experiencia de la doxa-gloria increada de Dios, viven y ven que Dios es luz (increada), pero entonces también Dios permanece misterio, ya que no pueden llegar a la unión por esencia. La unión del santo con el Dios durante la experiencia es mediante la energía increada y no por la esencia. Por eso la Santa Trinidad aún en esta experiencia permanece misterio. Aquello que se puede hacer comprensible lógicamente, es el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Así los santos Padres en la co-participación a la doxa increada de Dios que permanece misterio también durante la zeoría-contemplación, la expresan con terminología y la hacen dogma para que se pueda entender. Una cosa es el misterio y otra cosa el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Por eso los Padres hacen uso diferente de la terminología de cada época. Pero cuando en un Sínodo ecuménico se determina el significado concreto de la terminología, entonces permanece invariable.

Por lo tanto, el dogma expresa y formula la experiencia de la apocálipsis (revelación), pero nunca la comprensión del dogma significa que paralelamente se entiende el misterio de la Santa Trinidad, que es inexplicable e incomprensible aún hasta su manifestación. Los Padres dicen que los santos ven invisiblemente y escuchan sin escuchar, y co-participan in-participadamente y entienden incomprensiblemente a Dios.

Conciencia dogmática es la vida profunda del espíritu y no una gnosis abstracta, es este período de asimilación de la Χάρις (jaris gracia, energía increada), la que ha probado el hombre con su primer contacto con ella. De esta asimilación experiencia vivida nace la conciencia dogmática.

Basados en los datos de la historia de la Iglesia y nuestra comunicación con muchos ascetas, hemos llegado a la conclusión que la experiencia de la Χάρις (jaris) se asimila profundamente y toma forma de la gnosis (conocimiento) espiritual a los que se hicieron dignos de grandes visitas y visiones, sólo después de muchos años de ascesis, ejercicio espiritual. Exactamente esta gnosis-conocimiento definimos como “conciencia dogmática”.

La ascesis, práctica espiritual Ortodoxa está fundada sobre la conciencia dogmática, de que la vida espiritual de la creación lógica consiste en la unión de las dos voluntades y dos energías, la Divina increada y la humana creada.

Definición del término dogma, por Ieroteo Vlajos y J. Romanidis

Los dogmas son pronunciamientos de los santos Padres en los Sínodos Ecuménicos, cuando se enfrentaban con enseñanzas heréticas que distorsionaban la verdad apocaliptada (revelada). Precedía una doctrina herética sobre el Cristo, el Espíritu Santo y en general sobre la Santa Trinidad; sobre la teología de las personas-hipostasis de la Santa Trinidad y la divina Economía; es decir, la humanización de la Segunda Persona de la Santa Trinidad, el Hijo y Logos de Dios, y después los santos Padres se reunían en Sínodos Locales y Ecuménicos y demarcaban la fe ortodoxa.

La persona central por la que discutían los santos Padres era el Cristo, en Quien se unieron la naturaleza divina con la humana, inalteradamente, inconfundiblemente, inseparablemente e indivisiblemente. Por lo tanto, los santos Padres no hacían abstractas discusiones filosóficas sobre la Santa Trinidad.

“Siempre discutían esta Persona concreta que aparecía a los Profetas y se apocaliptaba (revelaba) a través del Sí Mismo al Padre en Espíritu Santo; por lo tanto, no discutían de una manera abstracta sobre el dogma de la Santa Trinidad, sino que discutían sobre esta persona concreta del Antiguo Testamento, el cual fue revelado a los Profetas y después en cuerpo y carne a los Apóstoles”.

Así que dogma se llama la demarcación, definición de la apocálipsis (revelación). Pero en lo esencial, el dogma muestra a Cristo apocaliptado (revelado) en doxa (gloria, luz increada). Se trata de la expresión de las teofanías tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo. El dogma no es simplemente una confesión exterior, sino una formulación de la apocaliptada (revelada) verdad. Y esto lo hacían los santos Padres porque había una razón especial, puesto que lo heréticos dudaban la apocálipsis (revelación). Así que hay diferencia entre el dogma y la interpretación.

Para los Padres de la Iglesia cuando decimos dogma de la Santa Trinidad nos referimos a las teofanías. No es ni tres hipostasis (bases substanciales), ni una esencia, ni el consubstancial, nada de estas cosas que son criterios conceptuales contra los heréticos; cuando los Padres hacen y hacían interpretación de la Santa Trinidad estas cosas que son para los heréticos no las utilizaban.

Cuando dan clases al interior de la Iglesia, es decir, homilías a los Cristianos, hacen interpretación. La Santa Trinidad es teofanías del Antiguo Testamento. ¿Por qué psalmodiamos la apocálipsis (revelación) de la Santa Trinidad en el Bautismo de Cristo? Porque se apocaliptó (reveló) a San Juan el Bautista que el Cristo es el Ángel del Señor del Antiguo Testamento y que viendo a Cristo vemos en Espíritu Santo al Padre.

Por lo tanto los dogmas se utilizan como medicamentos para que los enfermos espirituales sean sanados. El dogma y la teología son medicamentos. Cuando venga la salud, ya no tomamos medicamentos, sólo los tomamos cuando estamos enfermos. El hombre está enfermo, porque no está en situación de ver, contemplar a Dios, porque no está preparado y no tiene agapi (amor desinteresado). Y lo “no tiene agapi” significa que está enfermo.

Igual que el enfermo para ser sanado y adquirir la salud, así también el enfermo espiritualmente, utiliza los medicamentos para sanarse y llegar a la zéosis o glorificación. Por supuesto que cuando llega a la zéosis entonces los dogmas-medicamentos son insuficientes. No se retiran de la Iglesia, porque harán falta para otros enfermos, pero para el que llega a la zéosis o deificación y ve la doxa (gloria, luz increada) de Dios son insuficientes e innecesarios.

Los dogmas no son un estado permanente o fijo, sino medicamentos, y el propósito de los medicamentos es que sean retirados cuando el enfermo se haya sanado. Cuando nos hayamos sanado, “psicoterapiado” ya no tenemos necesidad de medicamentos, por lo tanto los medicamentos están mientras no vemos a Cristo en doxa (luz increada). Una vez viendo a Cristo en doxa entonces el dogma se retira. ¿Y cuáles son los dogmas? Son sobre Cristología y Santa Trinidad. ¡Para qué se necesitan los dichos y los conceptos sobre la encarnación y sobre la Santa Trinidad, cuando vemos a Cristo como Santa Trinidad y encarnación!

Por supuesto que los dogmas de los Sínodos Ecuménicos son imprescindibles también para los deificados, porque a través de ellos se demarca y se define la verdad apocalíptica (revelada).

  1. Dolor, VER: Lipi Λύπη,

 

  1. Domingo y octavo día Κυριακή (kiriakí).

Κυριακή (kiriakí) Domingo y octavo día.

Todos sabemos que los días de la creación del mundo son siete. A menudo, sin embargo, se habla del octavo día. ¿Cuál es el valor del Domingo y por qué se llama el octavo día? ¿Qué es el octavo día? ¿Qué simboliza?

El octavo día está conectado con la eternidad, que es una condición y situación que caracteriza principalmente a Dios.

De hecho, Cristo mismo nos dio la definición exacta de la eternidad en el evangelio de Juan: “Y esta es la vida eterna: que los hombres te conozcan a ti, único verdadero Dios y al que tú has enviado, Jesús Cristo” Jn 17,3), es decir, la gnosis de Dios y la κοινωνία kinonía comunión con Jesús Cristo es y se llama vida eterna.

Esta situación, que comenzará con la Segunda Parusía o Venida de Cristo, los padres la llaman el octavo día y será atemporal e interminable.

El Cristo resucitó las primeras horas del Domingo. No conocemos la hora real de Su Resurrección, puesto que nadie le vio en aquel momento. Pero se certificó, cuando al amanecer las mujeres Miroforas (portadoras de mirra) fueron al sepulcro para untar el cuerpo de Cristo con aromas. Así que, el Domingo, el primer día de la semana, es el día de la resurrección de Cristo. Si el Cristo el Sábado venció el estado o dominio de la muerte, el Domingo fue certificado en todos Su Resurrección y que Él es el vencedor de la muerte y del diablo.

  1. Duendes, VER: Telonia Τελώνια

 

  1. Economía Οικονομία iconomía

Οικονομία (iconomía) Economía divina o de Dios. Economía viene del verbo οικονομώ= arreglo, ordeno (del verbo “οἰκον νέμω”-ikon nemo, mi casa arreglo, ordeno).

Primero: La presencia por concesión de Dios de un hecho en nuestra vida para beneficio o instrucción (empleándose el verbo economizar con el mismo significado).

Segundo: Este término se usa para expresar el plan ancestral de Dios para la salvación del género humano, que se realizó con la humanización del Hijo.

Tercero: en la justicia canónica regular es la provisional y concreta desviación de la exactitud del cumplimiento absoluto de un canon o regla eclesiástica o tradición, que se impone en una circunstancia con discernimiento -sin mover claro está los términos dogmáticos- para la consecución de un objetivo o propósito de salvación de psiques.

El mismo Dios viene a lavar la derrota de nuestros ancestros y sanar el trauma de la raíz del género humano. La economía en Cristo, constituye una nueva recapitulación de la primogénita creación. El Padre por el Hijo en el Espíritu Santo celebra la regeneración, renovación del mundo, naturalmente con epicentro el hombre…

Discernimiento entre teología y economía, principio que lo ha introducido primero san Atanasio el Magno.

San Gregorio Palamás nos explica: la obra de la divina naturaleza es el perpetuo nacimiento del Hijo y la proyección del Espíritu Santo, movimiento que no tiene ninguna relación con las existencias o seres creados, en cambio, la obra de la divina voluntad y proyección es la constitución de la creación en el tiempo y en absoluta libertad. Por lo tanto, las cosas que funcionan en el espacio de la Deidad, funcionan por esencia increada, en cambio las que tienen relación con la economía funcionan por la divina voluntad y la energía increada.

 

  1. Efjaristía Εὐχαριστία Θεία Zía Eucaristía Divina

Εὐχαριστία, Θεία (Efjaristía Zía) Eucaristía divina, divina Comunión, ef-jaris=buena jaris.

Es uno de los siete Misterios de nuestra Iglesia, el más importante que se celebra durante la Divina Liturgia. Los puntos visibles son: el pan (con levadura) y el vino. En la celebración del Misterio con la Epíclisis (imploración) del sacerdote el Pan y el Vino se transforman en Cuerpo y Sangre de Cristo. Este “cambio” no tiene sentido físico-químico, es decir, no se hace desnaturalización (percepción romano-papista), sino “metábole, transubstanciación”, o sea, cambio espiritual y supralógico del Pan y del Vino en Cuerpo y Sangre de Cristo, sin que se cambie la sustancia del Pan, etc., por razones de Economía divina para que sean sensibles por el hombre.

 

  1. Εκ, ek de, desde. Διά diá por. Εν en

A Εκ, (ek), διά (diá) y εν (en). Εκ, (ek) de, desde, por, como de origen o causa; διά (diá), por, para, de por, medio de, dividido por, de parte, a través;  y εν (en) en, dentro, durante. Término teológico.

Ninguna energía del Padre se manifiesta en la creación aisladamente. Sigue la forma Θεοπρεπής (zeoprepís de forma, de manera  divina o como Dios manda)de” el Padre, “por” el Hijo y “en” el Espíritu Santo”, percepción que la desarrolló primero san Atanasio el Magno, y que, a continuación adoptaron también los otros Padres, como san Epifanio, san Basilio el Magno, san Focio el Grande, san Gregorio Palamás, etc. Una es la energía increada de la divina voluntad, causa iniciativa, impulsada “de” el Padre, proyectada “por” el Hijo y manifestada o revelada “en” Espíritu Santo. Esto, por supuesto, como apunta san Gregorio Palamás, no ocurre en ningún objeto creado o realidad creada. Así, en Dios existe una esencia y energía que son increadas, y las tres hipostasis (bases substanciales o personas) reverenciadas. La energía no energiza, opera independientemente de las tres personas-hipostasis, sino que existe y opera por las personas-hipostasis.

Se aclara y manifiesta que uno es el modo de existencia de las tres personas, que es más allá de toda comprensión y otro es el modo de manifestación, de manera que podamos conocer la manera de existencia de las personas y las hipostasis, pero no podemos identificar la manifestación y el modo o manera de manifestación con la manera de existencia, tal y como lo hacía la teología latina. Es decir, el modo de manifestación se hace, “desde o de” el Padre “por” el Hijo “en” el Espíritu Santo.

Por norma general en nuestras traducciones utilizamos: “desde o de o de el” el Padre “por” el Hijo “en” el Espíritu Santo. Dicen los Santos Padres: Un Dios y tres Hipostasis o Personas; una deidad discernida en una ουσία usía sustancia o esencia y ενέργεια energía; todo esto Increado o Increadas; por tanto una acción u operación “desde o de o de el” el Padre “por” el Hijo “en” el Espíritu Santo.

 

  1. Eklisía Iglesia Εκκλησία

Εκκλησία (eklisía) Iglesia increada y creada y Ναός (naós) templo increado y creado.

Εκκλησία (eklisía) Iglesia es el pueblo santo de Dios y especialmente en cada Sinaxis (reunión) que se hace en nombre de Cristo en un lugar determinado (templo). Por consiguiente, la Iglesia se interpreta Cristológicamente. El Cristo es la cabeza de la Iglesia, y la Iglesia es el Cuerpo de Cristo: «y Él es la cabeza del cuerpo que es la Ιglesia», (Col 1:18), nosotros somos miembros del Cuerpo de Cristo y a través de Cristo participamos de las energías increadas del Dios Trinitario.

El término Iglesia, por Ierotheo Vlajos, Metropólita de Lepanto.

a) Discernimiento de los términos: El término Iglesia es polisémico, de muchos significados. Proviene del verbo ἐκκαλέω-ῶ, (ekaléo- ekaló), que expresa asamblea o reunión de seres humanos. En los textos de la Santa Escritura, de los Santos Padres de la Iglesia y de distintos grupos sociales se encuentra muchas veces el término Iglesia. Veremos algunos de estos casos.

De parte sociológica: Iglesia es la reunión o asamblea de hombres para hablar de temas que preocupan la sociedad. Es conocida la Iglesia del Municipio (actualmente ayuntamiento) en la Antigua Atenas. Con este aspecto existe también la expresión en el Salmo 25: “la iglesia de los astutos malos o viles”.

De parte religiosa: Iglesia es el encuentro de seres humanos para alabar, venerar y glorificar a Dios o para manifestar y declarar sus sentimientos religiosos. En este sentido se habla en el Antiguo Testamento sobre Iglesia de heréticos, incluso de asamblea de hombres para alabar y venerar al diablo, y así se llama iglesia satánica.

De parte teológica: la Iglesia es el Cuerpo de Cristo en el cual el Cristo tomó de la Παναγία (Panayía Santísima Madre) y lo deificó. En este Cuerpo se incorporaron los Apóstoles y los cristianos posteriores, después del Pentecostés.

El Apóstol Pablo escribe: “La Iglesia de Dios es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1Tim 3,15).

b) La Iglesia con ακρίβεια akribia precisión, exactitud y economía: En los textos eclesiásticos un puede encontrar el término Iglesia con exactitud y también con economía (Ver el término economía).

Con akribia precisión, exactitud la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, el Cristo es la cabeza de la Iglesia, los bautizados y los que testifican la fe son los miembros del Cuerpo de Cristo. Simultáneamente la Iglesia es«κοινωνία θεώσεως kinonia participación, conexión y comunión de la zéosis», según san Gregorio Palamás y muchos más, y los miembros de la Iglesia participan de varios grados de la zéosis.

Con este sentido y significado debe uno ver la enseñanza de san Basilio el Grande en el primer cánon: «Los que han apostatado o los tránsfugas de la Iglesia ya no tienen la Jaris, la energía increada del Espíritu Santo».

Con economía el término Iglesia se encuentra en algunos textos Patrísticos y escritores y así se califican los heréticos. En muchos de estos casos si uno observa bien, verá que con el término Iglesia se entienden las asambleas o también los Templos donde se hacen estas asambleas.

La Iglesia increada y la creada, de la Santa Parádosis (Entrega y Tradición) de la Iglesia Ortodoxa de los Profetas, de los Apóstoles y de los Santos/as de todos los siglos.

«La Iglesia es un misterio y sólo así uno puede aproximarse. No es una organización humana, sino un organismo θεανθρώπινο zeanzrópino divino-humano. Nosotros conocemos la Iglesia como Cuerpo de Cristo, según la enseñanza de san Pablo. Pero más allá de esto la Iglesia es la increada doxa-gloria y la Realeza increada donde reside el Dios y están llamados a habitar en ella también Sus amigos. Así que la Iglesia es increada y creada, pero como creada recibe la energía increada Χάρις Jaris de Dios.

En principio la Iglesia es la doxa-gloria increada de Dios; y antes de la creación había la Iglesia increada, como oculta Realeza y doxa increada, en la que habita el Dios Padre con el Logos y el Espíritu Santo. En este caso la Iglesia es increada, es decir, es la doxa-gloria increada del Dios Tríadico, la Jerusalén de arriba, como madre de todos nosotros (Gal 4,26). Por eso nuestro régimen de gobierno “está en los cielos” (Fil 3,20); por lo tanto, tal y como la Realeza increada de Dios, así también la Iglesia “no es de este mundo” (Jn 18,36). A continuación por esta Doxa increada del Dios Tríadico se creó el cosmos-mundo en el cual se manifiesta la Iglesia increada de los cielos.

Por la voluntad de Dios se crearon los siglos, las potencias celestes de estos y los nus (espíritus) incorpóreos  o ángeles y a continuación el tiempo (χρόνος jronos, cronos) y en el tiempo el mundo, en el cual se creó también el hombre, conectando en el sí mismo la energía noerá (o espiritual) de los ángeles, con el logos y el soma- cuerpo humano.

Adán y Eva en el Paraíso antes de la caída, vivían en esta increada Realeza del Dios Tríadico-Iglesia. Pero después de la caída, ellos han perdido la participación y conexión de la Realeza increada de Dios, entonces la Iglesia se salvaguarda por los justos y los Profetas del Antiguo Testamento, pero ellos a la vez se encontraban bajo el dominio de la muerte.

La humanización o encarnación de Cristo apocaliptó-reveló esta Iglesia increada en el Cuerpo deificado de Cristo, el cual se constituye como fuente de la Jaris (gracia) y energía increada de Dios. Esto se ve por el hecho, que veremos más abajo, cómo la Jaris de Dios “se divide indivisiblemente en los separados” y “ se multiplica sin multiplicarse en muchos”, lo mismo se hace también con el cuerpo de Cristo en el Misterio (sacramento) de la Divina Ευχαριστία Efjaristía o Eucaristía.

De todas formas, los que viven en la Iglesia increada que ahora se manifiesta más perfecta y completa en la sarx (cuerpo y carne) de Cristo, se santifican o se divinizan tomando parte de la Jaris (gracia, energía increada) de Dios, y se trasladan o desplazan a la Realeza increada de Dios, al Paraíso, a la Iglesia celeste y la doxa-gloria increada de la Santa Trinidad. Con estas condiciones decimos que la Iglesia es la Realeza increada de Dios; no se trata de una realidad creada sino de la increada Doxa (gloria, luz increada).

Por lo tanto, la Iglesia es increada y creada, porque es la doxa increada y la creada naturaleza humana que ha tomado el Cristo; pero también esta naturaleza humana que ha tomado el Cristo y la deificó, participa de la Jaris (energía increada) de la divina naturaleza por la fuerza de la unión hipostática de la naturaleza humana y la divina en Su hipostasis, y así ella se hace también fuente de la Jaris increada. Y los que conectan con el Cristo se hacen partícipes de la doxa increada de Dios y logran la zéosis o se glorifican por la Jaris increada, entonces se convierten y se hacen sin principio ni fin e increados por la Jaris. Esto se hace con el Misterio del Pentecostés.» (Entresacado de los Santos Padres  por Jhon Romanidis e Ierotheo Vlajos)

La Iglesia como Cuerpo de Cristo y κοινωνία (kinonía conexión, comunión y unión) de la zéosis.

«El Hijo y Logos de Dios con Su humanización o encarnación entró en la historia, in-cambiablemente,  inalterablemente, indivisiblemente e inseparablemente, y en Su Cuerpo se opera o energiza la σωτηρία (sotiría redención, sanación y salvación) del ser humano.

La Iglesia existía también antes de la creación de los ángeles y de los hombres. Después de la caída de Adán y Eva, la Iglesia se salvaguarda en las personas de los Patriarcas, los justos y los Profetas del Antiguo Testamento que llegaron a la visión contemplación o zeoría de Dios. En el Antiguo Testamento la Iglesia era espiritual, en cambio con la encarnación de Cristo se hace corporal, Cuerpo de Cristo. Ahora el centro de la Iglesia es por un lado la divina Efjaristía, en la que bebemos y comemos el Cuerpo y la Sangre de Cristo; y por otro lado, con toda la vida eclesiástica, es decir, los Misterios (sacramentos), la oración, los dogmas y la enseñanza».

La Iglesia, según la única definición que existe y es del Apóstol Pablo, es el Cuerpo mistiríaco del Θεάνθρωπος (zeántropos Dios y hombre) Cristo. Es una realidad que es indefinible. Y se vive también de la persona que se incorpora y permanece orgánicamente unida en Ella.

La Iglesia fue creada por Jesús Cristo con la composición del primer grupo de los doce discípulos y fue establecida con el descenso del Espíritu Santo durante el Pentecostés. La Iglesia es la constante presencia del divino Logos increado y la continuación de la obra redentora de Jesús Cristo. Miembros de la Iglesia son los que creen en Jesús Cristo y se han bautizado en su nombre. Los miembros de la Iglesia se distinguen en dos clases, los clérigos y los láicos. Los miembros que pertenecen en la Iglesia terrenal, los vivos, constituyen la Iglesia militante. Se llama militante porque sus miembros luchan al combate bueno de la fe. Los miembros que pertenecen en la Iglesia celeste (los difuntos) constituyen la increada Iglesia triunfante junto con la Cabeza de la Iglesia, el Cristo, la Zeotocos, los Ángeles y los Santos. Se llama triunfante porque esta parte de la Iglesia participa desde ahora en la victoria y el triunfo de Jesús Cristo sobre las fuerzas oponentes del mal.

Se debe recalcar desde el principio que, cuando utilizamos el término Iglesia, entendemos la auténtica Iglesia, la Ortodoxa y sólo Ella. Ninguna otra, de las llamadas “iglesias”, es la verdadera Iglesia, puesto que Una es la Iglesia que ha fundado el Cristo. Sólo la ortodoxa ha mantenido totalmente enteros los dogmas de los auténticos Sínodos Ecuménicos (no de los pseudosínodos de bandidos) sin cambiar ni manipular nada, y también la Santa Παράδοση (parádosi, divina entrega y tradición; que son la Santa Escritura, los Santos Cánones, los escritos de los Santos Padres, el Culto, los Misterios o Sacramentos, la Iconografía y generalmente la ética y los dogmas ortodoxos).

Cuando se vive el Misterio de la Iglesia, a través de la fe viva, la “energetizada, operada por la agapi divina (energía increada)”, entonces el creyente conoce verdaderamente lo que es la Iglesia.

Cuando decimos Iglesia, la mayoría pensamos el templo, los clérigos o la jerarquía. Por supuesto que estos pertenecen a la Iglesia, pero no son la Iglesia. La Iglesia tiene como Cabeza Suya a nuestro Cristo y todos nosotros Sus miembros, bautizados Cristianos, Clérigos y Laicos, quienes vivimos ortodoxamente dentro de ella, es decir, vivimos la vida ascético-hisijasta de ella, como también nuestra participación frecuente en la Divina Jaris (gracia, energía increada) mediante Sus santos misterios: La Santa Confesión y Metania y la Divina Comunión o Efjaristía.

La primera Iglesia, sin principio ni fin, increada y pre-eterna, es la Santa Trinidad, las Bienaventuradas Tres Personas. Miembros de la Iglesia son todos los santos del Antiguo y del Nuevo Testamento, todos los fieles que han vivido y han muerto ortodoxamente y todas las Potencias Angelicales las no caídas, como también todos los luchadores y creyentes cristianos ortodoxos “en esta vida aquí”.

La eclesiología correcta, es decir, la fe ortodoxa sobre lo qué es la Iglesia y cómo funciona, está conectada estrictamente con la terapia de la psique del hombre.

San Justino Pópovits: ‘’Άνθρωπος και Θεάνθρωπος hombre y Dios-hombre”:

«La Iglesia es eternidad θεανθρώπινη zeantrópina divino-humana encarnada en los límites del tiempo y del espacio. Se encuentra en este mundo y no es de este mundo (Jn 18,36). Se encuentre en este mundo para elevar al mundo hacia arriba de donde procede también la misma. La Iglesia es ecuménica, católica (no romano-papista), θεανθρώπινη zeantrópina… » Y esto es la Iglesia Ortodoxa.

San Juan Crisóstomo: La Iglesia es el hospital o clínica general (espiritual).

La Iglesia es el Cuerpo de Cristo unido inquebrantablemente con El Mismo, que es la cabeza de Ella. Verdad (dogma) y vida (ética, conducta y actitud moral) es el Cristo, según Su inquebrantable logos inequívoco: «YoSoY el camino, la verdad y la vida» (Jn 14,6)…

ver también:  Naós Ναός templo increado y creado.

 

  1. Eléison, ver también «Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison

Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latino.

Pero decir, “Eléisonme ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, implica no sólo el deseo de perdón que comienza del miedo, sino que se trata de la súplica sincera del amor filial, que pone mi esperanza en la misericordia de Dios, y uno reconoce humildemente que es demasiado débil para doblegar su propia voluntad y mantener una cuidadosa vigilancia sobre sí mismo. Es una llamada a la misericordia, es decir, a la jaris (gracia, energía increada) que se manifestará en el don por parte de Dios de la fuerza que nos permite resistir a la tentación y superar nuestras inclinaciones pecaminosas. Es como un deudor sin dinero que pide a su benigno acreedor no sólo que le condone la deuda sino que se compadezca también de su extrema pobreza y le dé una limosna; esto es lo que estas profundas palabras “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, es como decir: «Dios misericordioso, perdona mis pecados y ayúdame a corregirme; despierta en mi psique-alma un fuerte impulso a seguir Tus mandatos. Dispensa Tu jaris (gracia, energía increada) en el perdón de mis pecados presentes, conscientes e inconscientes, y para que solo dirija hacia Ti la atención de mi nus (espíritu), de mi mente, de mi voluntad y de mi corazón negligentes.»

El “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo. El “Kirie eleison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eleison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar.

 

  1. Elenos Ἐλληνες élines, Griegos

Ἑλληνες (élines) Helenos o Griegos en el Nuevo Testamento en contraposición con el término Judío, expresa generalmente los étnicos, nacionales de distintas naciones que son idólatras (Rom 1,6 y otros), en cambio en contraposición con los “bárbaros” el término expresa generalmente los hombres cultos, instruidos y educados, incluidos los romanos, que habían recibido la pedagogía educativa Helénica.

 

  1. Emigración, Exilio, VER: Xenitía Ξε­νι­τεία, ,
  2. Emocional parte o fuerza de la psique, VER: Cimikón Θυμικόν irascible,
  3. Eón Aἰών, VER: Siglo
  4. Epicimitikón Ἐπιθυμητικόν parte o dinamis de la psique, VER: Anhelante

 

  1. Eros Ἔρως amor ardiente

ρως Eros el amor ardiente. En los textos de la Filocalía la palabra eros en muchos casos tiene el significado platónico.

Eros- enamoramiento es el deseo fuerte y anhelo ardiente que empuja al hombre hacia Dios y a la vez, la energía que nos une con Él. El Eros de los cristianos no tiene diferencia de la agapi, aunque puede diferenciarse de la agapi en la medida que contiene más tensión, así como también, elementos del éxtasis.

Por el Padre Romanidis: “Según los Platónicos, el Dios no tiene eros para el hombre, sino que el hombre hacia el Dios. Para ellos, el eros es una carencia, porque el hombre, dicen, tiene eros hacia algo que le falta. Según sus puntos de vista esto ocurre en todas las secciones, aún hasta en las relaciones de Dios con el hombre. Esta carencia se llama eros en la antigua filosofía Elénica. Este eros lo tiene aquel que no está completo o perfeccionado. Entonces el eros es para el incompleto e imperfecto. La perfección según ellos es katastolí represión del eros. Así sólo el hombre como incompleto tiene eros, en cambio el Dios como es completo no tiene eros. El Dios no puede tener eros, porque es perfecto e independiente y por esta causa es el inamovible que mueve.

Por lo tanto, vamos a ver ahora lo que es válido en la tradición Ortodoxa. Allí donde san Dionisio el Areopagita dice que “también el Dios es móvil”, dice otra cosa también: “que hay algunos que discuten y pelean sobre el tema de si el Dios es el eros o la agapi; pues, es la misma cosa. Ellos dicen que no es la misma cosa. Otra cosa es eros y otra es la agapi. Así dicen que Dios tiene agapi, pero no tiene eros hacia el hombre, en cambio el hombre tiene eros, pero debe de tener agapi”. Sin embargo san Dionisio apelando a su propia experiencia de zéosis, concluye que: “el Dios no tiene sólo agapi para el hombre sino eros también. Además, para el Dios agapi y eros es la misma cosa”.

Por Ieoteo Vlajos, en su libro el “Prósopon (Persona, rostro) de la Ortodoxia”: Dios es Persona y ama al hombre, por eso san Máximo el Confesor siguiendo a san Dionisio el Areopagita dice: “Lo divino, los teólogos a veces lo llaman eros y otras veces agapi, algunas veces erotizado y agapitó (amado). Entonces como existe, se mueve como eros y agapi y como erotizado y agapitó (amado), mueve hacia sí mismo todas las cosas receptivas del eros y de la agapi. ((Es decir, el eros y la agapi las dos palabras con el mismo significado; agapi en la faceta divina es amor energía increada y en la humana es amor incondicional, desinteresado, altruista y eros como amor ardiente de Dios hacia el hombre y viceversa, podríamos definirlo en español).

 

  1. Escribas Gramatís, intelectuales

Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales, escribas o los que tienen estudios.

Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales o escribas pertenecían a la clase de los Fariseos y ocupaban un puesto eminente entre ellos. Constituían la aristocracia espiritual de los hebreos; eran llamados súper λόγιος (loyios, sabedores intelectuales), componían odas para el culto, eran maestros, guías, juristas, abogados de la ley… Se ocupaban de la interpretación y análisis de la ley Mosáica y sobre todo del registro y explicación de la célebre tradición de los antepasados. Ellos ideaban leyes propias, por las que ellos mismos enriquecían o interpretaban la tradición como les parecía. Pero en realidad, ensombrecían y dejaban de lado la ley Mosáica y los mandamientos de Dios. Como agentes judiciales o abogados, tomaban parte en juicios en los tribunales y en la asamblea, y a la vez la opinión de ellos se consideraba muy respetada. El hecho, es que imponían sobre los hombres “cargas pesadas, difíciles de soportar, pero ellos no movían ni un dedo por cumplirlas”.

Lo mismo está pasando hoy con los heterodoxos y algunos sólo de nombre ortodoxos (cristianos burgueses), que sin tener la Jaris, la Increada Energía del Espíritu Santo, se ponen a interpretar las Escrituras y los Santos Padres del Espíritu Santo; así estamos llenos de gramatís o escribas intelectuales “tiólogos/as”, que creen que pueden meter la Verdad y la Jaris (Energía Increada de Dios) en las jaulas de las aulas; que lean con atención el capítulo 23º de San Mateo o pregunten a la Santa Iglesia Ortodoxa Griega o a la Santa Montaña Athos, allí aún se habla el Elénico de la época de Cristo Dios; así pues, se iluminarán por la Jaris, saldrán de toda duda y nos ayudarán.

 

  1. Esjatología y Ésjato/s,

Ἐσχατολογία, esjatología. El término esjatología manifiesta el logos (tratado) sobre las cosas o acontecimientos ésjatos (últimos, postreros o extremos), es decir, hablar sobre ellas. Tal y como el término Cristología manifiesta el logos sobre Cristo, y el término Eclesiología manifiesta el logos sobre la Iglesia, lo mismo ocurre con el término esjatología.

La palabra ésjato se utiliza con muchos significados. En principio, claro está, significa al último y las últimas cosas o acontecimientos, y esto se toma de parte del lugar, del grado (superior-inferior), del estado o situación de la persona y del tiempo. Así que podemos hablar sobre ésjato lugar, para hombre inferior, para hombre humilde, hombre falso y para acontecimientos que pasarán al futuro.

En el Nuevo Testamento cada vez que encontramos la palabra ésjato puede ser que manifieste muchas cosas. Me gustaría mencionar algunos ejemplos muy característicos.

Cristo hablando sobre la doxa-gloria de los Santos Apóstoles que abandonaron todo y Le siguieron, dijo: «Muchos de los primeros serán ésjatos (últimos) y los ésjatos primeros» (Mt 18,30). Esto se llama de parte del valor. Los apóstoles que se consideraban los últimos en relación con los sabios y los fuertes de su época, se han destacado los primeros en valor. Con este significado existen muchos pasajes en la Santa Escritura.

En otro caso Cristo refiriéndose a los banquetes, decía que el hombre tiene que escoger el último lugar, de manera que si hace falta sea destacado por el dueño de la casa: «Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el ésjato-último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba…» (Lc 14,10). Aquí el término en contraposición con la parte anterior, también significa la parte inferior. Además, de otras cosas se expresa también la humildad que debe distinguir a los discípulos de Cristo. Por eso el Señor en otra parte les aconsejaba: «…si alguno quiere ser el primero, será el postrero-ésjato de todos, y el servidor de todos» (Mc 9,35).

La palabra ésjato se utiliza también de parte geográfica, para manifestar el último punto, límite del horizonte o de la tierra. El Cristo anunció a Sus discípulos que: «…recibiréis una fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los ésjatos (confines) de la tierra» (Hec 1,8). Con este logos el Cristo anuncia que recibirán el Espíritu Santo y se convertirán en testigos Suyos en todo el mundo.

Cierto que el término esjatología se utiliza principalmente para expresar el final del tiempo. Y con este significado hay muchos pasajes dentro del Nuevo Testamento. Por eso a continuación veremos algunos de estos, sin referirnos a los pasajes que expresan otros conceptos de la palabra ésjato.

En Sus homilías el Cristo conecta los ésjatos (postreros) con la resurrección de los cuerpos, y naturalmente con el Juicio que la sigue. Hablando hacia los Judíos entre otras cosas decía: «Y esta es la voluntad del Padre que me ha enviado: que yo no pierda ninguno de todos los que él me ha dado, sino que les resucite gloriosamente aquel ésjato-último gran día (de la Parusía, Presencia universal)» (Jn 6,39). Esta era también la convicción de los Judíos, por eso también la hermana de Lázaro, Marta, en la afirmación de Cristo que “tu hermano resucitará”, contestó: «…sé que resucitará durante la resurrección de aquel gran ésjato (último) día» (Jn 11, 23-24). Tal y como hemos dicho antes, la resurrección de los muertos conecta con el Juicio que seguirá. Por eso el Cristo decía que: «El que me rechaza y no recibe los logos de mi enseñanza, tiene ya quien lo juzgue; El logos que yo he hablado, lo condenará en el ésjato o último, el gran día del Juicio universal» (Jn 12,48).

Los ésjatos se refieren también al período antes de la segunda venida de Cristo para juzgar a los hombres, es decir, al final del tiempo, cuando los hombres se endurecerán y el mal llegará a su mayor exaltación. Por eso el Apóstol Pablo afirma a Su discípulo Timoteo: «Has de saber que en los ésjatos-últimos días sobrevendrán tiempos difíciles» (2Tim 3,1). En la misma perspectiva se encuentra también el Apóstol Pedro cuando hace un recordatorio sobre esta verdad: «Y ante todo debéis saber que en los ésjatos-postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, deseos…» (2ªPed 3,3).

Por lo tanto, el término esjatología se utiliza para expresar los ésjatos tiempos, el final del crono (tiempo) y los tiempos aquellos que aparecerá Cristo para juzgar a los hombres y todo lo que seguirá antes y después de esta aparición. Pero podemos añadir que la esjatología se refiere también a la salida de la psique del cuerpo, por lo tanto, empieza inmediatamente el juicio parcial de los hombres.

De estas pocas introducciones se ve que no es tan fácil delimitar la esjatología en un espacio del tiempo, porque en la percepción ortodoxa sobre el tiempo, vivimos el pasado, el presente y el futuro en aquí y ahora, puesto que los santos que son los miembros verdaderos de la Iglesia, pasados, presentes y futuros se viven como presentes. Por eso podemos hablar sobre esjatología diacrónica, puesto que los esjatos son como los primeros y los intermedios. La esjatología ortodoxa es el Hisijasmo.

 

  1. Espíritu Santo Πνεύμα Αγιον áyion Πνεύμα pnevma ο Παράκλητος Paráclitos

Πνεύμα Αγιον (pnevma áyion) Espíritu Santo ο Παράκλητος Paráclitos, la tercera Persona-Hipóstasis de la Santa Trinidad.

Παράκλητος (Paráclitos) Espíritu Santo el término viene de los textos de San Juan Evangelista, en el cuarto Evangelio y en la primera Epístola, que lo expresa así y lo mismo también para nuestro Señor Jesús Cristo (1Jn 2,1). Es la tercera persona-hipóstasis de la Santa Trinidad. La palabra quiere decir: “consolador”, que cumple todo y consuela. La venida del Paráclitos se relaciona con la salida de Cristo (Jn 16,17). El Paráclitos, o sea, el Espíritu Santo, procede siempre del Padre y se envía para cumplir la obra de la Divina Economía por el Hijo y conduce la Iglesia a toda la Verdad. “Cuando venga Aquel, el Espíritu de la Verdad, os conducirá a toda la Verdad… ” (Jn 16,13). El Espíritu Santo procede del Padre (Jn 15,26). Está clarísimo no del Hijo, tal y como se dice heréticamente y erróneamente en el “Filioque” de la recitación del Catolicismo Romano y en el Protestantismo (ellos otra cosa dicen, otra hacen y otra veneran).

Porque Dios es Espíritu Infinito, autoexistente, teniendo en Sí Mismo el “Logos” de su propio Infinito Ser. Dos “infinitos” quedan excluidos. La matemática es una ciencia exacta y el cesaropapismo con su “neoplasma, nueva maldita creatura”, es decir, “filioque” de “que el Espíritu Santo procede también del Hijo”, nos demuestra matemáticamente su herejía, entonces existen dos principios y no Un Dios Triádico. De Dios Padre nace el Hijo y procede el Espíritu Santo y se envía de los dos, pero procede sólo del Padre.

San Gregorio Palamás nos dice: «Decimos que el Hijo es del Padre como nacido de la Divina esencia, es decir, de la Hipóstasis Paternal; porque la esencia es la misma en las Tres Hipóstasis (bases substanciales)… La procedencia pertenece a la Hipóstasis Paternal y no es posible que el Espíritu proceda también del Hijo porque no tiene las mismas cualidades del Padre. Según San Juan Damasceno, “la diferencia entre las Divinas Hipóstasis las reconocemos en tres únicas cualidades: a) El Padre no tiene causa, b) La segunda Hipóstasis no es causa y es filiada, y c) La tercera no es causa pero sí que tiene procedencia de la primera. La cualidad paternal como tal contiene ambas ideas: el nacer y proceder… Si el Espíritu Santo procediera del Hijo, Éste también sería causa y a la vez, Padre como causante». (“Sobre la procedencia” tomo1º, capítulo 1º).

Consideración sobre el Paráclito según San Cirilo de Jerusalén: «Nos hace falta tener la Jaris energía increada para hablar del Espíritu Santo y poder decir aquello que es conveniente. Hay un peligro que se manifiesta, si reflexionamos en las palabras del Señor que dice: “Aquel que cometa un pecado contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en el presente tiempo, ni en el futuro siglo”. Existe el temor que por ignorancia o por un exagerado pietismo digamos algo que no conviene y nos condenemos eternamente. Por eso nos referiremos a aquellas cosas que el mismo Espíritu Santo nos ha revelado en las Escrituras… Único es el Espíritu Santo como uno es también Dios Padre y uno es el Unigénito Hijo y Logos de Dios. No existe un segundo espíritu igual. Es algo divino e inescrutable. Es vivo, lógico y espiritual. Está en todas partes siempre junto con el Padre y el Hijo. No es una energía, respiro o soplo, ni una homilía de los labios del Padre o del Hijo que se esparza por el aire, sino una persona con una particular hipóstasis (base sustancial). Es una existencia excepcional independiente. Habla, energiza, opera, economiza, santifica, ilumina las psiques o vidas de los Justos, Profetas y Apóstoles. Es algo muy grande, magnifico y Omnipotente. Se encuentra entre nosotros y ve los actos de cada uno leyendo los pensamientos y la conciencia individual y escuchando todo lo que decimos. Ve lo que pensamos y creemos, ¡qué cosa grandiosa! Pero esto no es nada. Imaginemos a los cristianos de todos los pueblos y observemos al Protector y gran Donante de los carismas que a unos da prudencia, a otros da serenidad, a otros da castidad, a otros da sabiduría etc. Tal y como el sol con sus rayos alumbra todo, así el también Espíritu Santo a los que tienen ojos espirituales. Aquellos que no acostumbraron sus ojos (espirituales) a ver estos regalos, no deben acusar al Espíritu Santo sino su propia incredulidad… Todas las energías y operaciones del Espíritu Santo aspiran al bien y la bondad para nuestra sanación y salvación. Su presencia es apacible y fragante, su carga ligerísima. Rayos de conocimiento anticipan su presencia. Viene con el cariño y la compasión del Padre a sanar, psicoterapiar, salvar, enseñar, instruir, ayudar, consolar, iluminar la diania (mente, intelecto) y el nus-espíritu, a enseñar aquellas cosas que nunca uno se imaginó. Con su venida el hombre ve los Cielos abiertos…El Espíritu Santo es uno e indivisible, pero reparte sus carismas como quiere. A unos les otorga sabiduría. A otros les ilumina su psique (alma) para realizar profecías. A algunos les da carismas contra los demonios y a muchos la posibilidad de interpretar las Escrituras. A unos les enseña a ayunar, a otros a tener autodominio y serenidad. Algunos los otorga el alegrarse por cosas de este mundo y a otros la preparación para el martirio. Pero Él es el mismo siempre…Así como el árbol medio seco cuando se riega produce brotes, lo mismo la psique con la metania (introspección, arrepentimiento y confesión) y la Jaris energía increada del Espíritu Santo producirá frutos espirituales…»

San Gregorio Palamás dice que: «…del Logos que se Encarnó y se asoció conviviendo con nosotros, hemos aprendido el nombre de la procedencia del Espíritu, que procede del Padre y que Éste no es sólo del Padre sino que está también en el Hijo. Cristo dijo que: “…el Espíritu de la Verdad, el que procede del Padre…” (Jn 15,26). De esto aprendemos que no es sólo el Logos el que proviene del Padre sino también el Espíritu pero no de nacimiento sino por procedencia. También el Espíritu está en el Hijo que lo obtiene por el Padre puesto que es Espíritu de Verdad, Sabiduría y Logos. Porque la verdad y la sabiduría son un logos (pensamiento lógico divino expresado) adecuado para el Hacedor. Cristo como Logos se alegra con el Padre y viceversa de acuerdo con lo dicho por Él a Salomón: “Yo me alegraba junto a Él” (Prov 8,30). No dijo que se alegraba sólo, sino junto a Él. Esta alegría secular de antes del tiempo por el Padre y el Hijo es el Espíritu Santo, porque es de los dos y por eso se envía a los dignos merecedores pero como existencia sólo procede del Padre» (Filocalía t.4º, v.36).

Hay tantas cosas que no tendríamos tiempo de contarlas todas. De momento basta con esto. Los vacíos los rellenarán las energías increadas del Paráclitos. Yo os ofrecí las mínimas y vosotros habéis de buscar más, porque el Espíritu Santo regala lo que podemos aceptar y según nuestra capacidad. Sus regalos son riquísimos para los que tienen el corazón catartizado, sanado y limpio. Este corazón es el jardín del Paráclitos con sus dulces frutos espirituales que son: amor, alegría, gozo, paz, tolerancia, serenidad, magnanimidad, apacibilidad, indulgencia, bondad, sabiduría, honradez, ayuno, autodominio etc. AMEN.

Ver también sobre este término… https://logosortodoxo.es/herejias/demostraciones-sobre-el-espiritu-santo/

Y en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

 

  1. Espíritu o espíritu de Dios Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú).

Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú) Espíritu de Dios. No se debe confundir con el Espíritu Santo, la segunda persona-hipóstasis de la Santa Trinidad. El término significa “aire”, “soplo, respiro” y expresa la energía increada y el medio portador por el que Dios transmite la vida a Sus creaciones. Pero a menudo el Espíritu de Dios energetiza, opera a hombres moviéndolos hacia concretos actos enérgicos (Jue13, 25), apoderándose de profetas (Sam 10, 10-12) transportándolos a otro lugar (Reyes 18, 12). En algunos casos también funciona engañosamente burlando, (Sam18, 10). Los profetas esperan en el último extremo el derramamiento del Espíritu de Dios (la energía increada) sobre todo el pueblo (Iez 36,27, Ioil 3).

Los escritores del Nuevo Testamento ven la plenitud de esta profecía en el rostro y persona de Jesús que es portador del Espíritu de Dios (Mc 1,10) es decir, la energía increada, y la transmite a Sus creyentes (Hechos 2´10,44-48). Con el bautizo o la imposición de manos (Hechos 8,7. 19,6) el Espíritu se transmite a los creyentes quienes producen sus “frutos” (1Cor 12. y Ef 4,7-13).

Espíritu malo o mal-astuto: la caída del hombre en el pecado se describe en el Nuevo Testamento como el dominio de los malos espíritus, por cuyos actos nos afligen muchas enfermedades, sobre todo psíquicas. Pero Cristo echando los espíritus malastutos con la fuerza del Espíritu de Dios afirma que el Dios impone otra vez su dominio (Mt 12,28 Lc 11,20) y vence sobradamente las fuerzas contrarias (Lc 10,18).

  1. Eucaristía, VER: Efjaristía
  2. Exilio, VER: Xenitía Ξε­νι­τεία, emigración

 

  1. Éxtasis Ἔκστασις

κστασις Éxtasis es un estado por el cual el hombre se sale, se extiende de los límites de sí mismo y del mundo creado en un movimiento dirigido hacia el encuentro con Dios, empujado por el divino eros (amor, energía increada) y un anhelo intenso.

Sin embargo, éxtasis no supone una salida de la psique del cuerpo, sino desprendimiento del nus-espíritu de su lógica y del mundo que le rodea. Éxtasis no es una situación que el hombre pueda alcanzar por sus propios medios, sino sólo con la fuerza de la αγάπη (agapi, amor, energía increada) de Dios. Éxtasis significa el traspaso, extensión más allá del pensamiento lógico razonable e intelectual. Algunas veces constituye una experiencia metafísica y puede venir acompañado de la pérdida fisiológica de la conciencia y de la percepción del mundo. Estos fenómenos psicológicos, sin embargo, no son imprescindibles. El término éxtasis se puede usar equivocadamente y en este caso significa pérdida de la lógica, del autodominio y quizás también la locura.

Éxtasis según la teología níptica de nuestra Iglesia Ortodoxa, no es la salida del nus del cuerpo, sino el regreso del nus al corazón, al cuerpo a través de la Jaris y de esta manera su elevación a Dios. Éxtasis es cuando el nus ora espiritualmente, en cambio la lógica de la mente o el cerebro tiene conciencia del mundo sensible y no pierde el contacto con el mundo. Ciertamente, éxtasis en la tradición níptica de nuestra Iglesia es la venida de la Jaris (gracia, energía increada) al hombre y no tiene ninguna relación con la energía de los demonios, puesto que se hace discernimiento entre divino y demoníaco y de creado e increado.  

 

  1. Fantasía Φαντασία, imaginación

Φαντασία Fantasía imaginación: Se trata quizás de la palabra más importante del léxico hisijasta ortodoxo.

El término se refiere a la parte de la psique que tiene la capacidad de crear iconas- imágenes. Ya desde Aristóteles, se refiere a la capacidad psíquica para crear imágenes o la misma imagen de lo creado por esta capacidad. (Icona, imagen, en este caso, es una representación de la psique, o la reproducción de una representación como libre creación real que se introdujo en la psique por los sentidos del cuerpo).

La fantasía-imaginación, es un fenómeno de post caída y transitorio. Los mismos Padres Nípticos, la llaman la multi-rostros y también puente de los demonios, como los mitos de Dédalos o la serpiente de múltiples cabezas la Hidra de Hércules. La lucha ascética, practicante, consiste en la catarsis purgación y limpieza del nus de la energía propia de su fantasía, que recubre el nus, le oscurece y le ofusca. El hombre, mientras avanza en el camino espiritual, empieza a adquirir imágenes de cosas que no tienen relación inmediata o referencia del mundo exterior y emanan de forma inexplicable de las profundidades de sí mismo. Este proceso constituye la señal de que la conciencia del hombre empieza hacerse más profunda: los sentidos exteriores y los pensamientos habituales se han parado en cierto grado y los impulsos, compulsiones, miedos, esperanzas, pasiones, emociones, afecciones, los “pazos”, que se encuentran en el subconsciente, empiezan a aflorar a la superficie. Uno de los objetivos de la vida espiritual es realmente la adquisición de la gnosis (increada), conocimiento espiritual, que supera tanto el nivel acostumbrado de la conciencia como el subconsciente (que es el corazón según los Padres).

Los Padres Nípticos recalcan que “el mismo nus debe de cuidarse y vigilarse a sí mismo, manteniéndose separado de la fantasía” porque ella “la maldita, resiste mucho y nos impide la oración pura del corazón y también, el trabajo unitario, indivisible y sin error del nus. Es un hecho que las imágenes, sobre todo cuando el hombre se encuentra en un nivel avanzado de su vida espiritual, puede que sean proyecciones de arquetipos celestiales en el campo de la imaginación y en este caso se pueden usar creativamente en el mundo iconográfico o sea en la elaboración de material de iconos-representaciones. Pero la mayoría de veces, las iconas, imágenes provienen de un círculo medio o bajo y no tienen nada de espiritual y creativo que ofrecer. En este caso son parte del mundo fantasioso y no del mundo de imaginación con auténtico significado. La fantasía se distingue en dos: “decente” e “indecente”. Los avanzados en virtud rechazan las dos. Los nuevos, los principiantes pueden mantener la fantasía decente, para confrontarla con la indecente y con todas sus armas, gane la decente o rechazarla totalmente por medio de la metania, la destrucción de la dureza del corazón y la tapinofrosini-modestia (nus-espíritu y mente-intelecto sensatos y humildes), ante todo por causa de estudio y contemplación de los seres. Pues con especial énfasis para los nuevos, insisten los Sabios Santos Padres Ortodoxos, debido a los peligros que acechan este tipo de experiencias, es posible también la creación de imágenes o fantasías que sean consecuencia de un movimiento demoníaco o diabólico. También nos aconsejan a los que no tenemos aún el don del discernimiento que no se aprisionen y recreen con este tipo de engañosas imágenes o fantasías, la influencia de ellas puede llevar al nus al cataclismo. Su consejo es que no les den importancia y sigan la invocación del divino nombre, rechazando la tentación en nombre de Jesús Cristo. Es imprescindible también un buen Guía espiritual con experiencia, un Yérontas. Estas son las causas por las que los Hisijastas adoptan una actitud negativa y muy cuidadosa frente las imágenes en forma de figuras o fantasías.

Finalmente las fantasías de los sueños provienen por exaltación de los pazos, o por incitación de los demonios. No las consideran de por sí mismas pecado, pero indican que la psique está enferma y se atormenta y se angustia por sus pazos y placeres del cuerpo, el hedonismo.

Ver también sobre este término La Fantasía – Instrucción terapéutica  en el blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Filosofía y Teología, VER: Teología y filosofía.

 

  1. Filótimo Φιλότιμο

Φιλότιμο Filótimo, esta palabra es neutro y no tiene traducción literal, no hay palabra correspondiente en español;

Φιλότιμο Filótimo más bien y sobre todo es libre buena voluntad y buena disposición, buenas ganas para hacer o servir algo que nos piden… Parecidas palabras son: bien dispuesto, una persona con generosidad, esplendida y dadivosa, buenas ganas e indulgente con los demás, pundonor esplendido y bueno.

Según san Paísios: «Φιλότιμο filótimo, “es esencia y extracto piadoso de la bondad, es la humilde agapi abrillantada del hombre”. Entonces su corazón está lleno de gran gratitud hacia Dios y sus semejantes y por la finura-sensibilidad espiritual intenta recompensar hasta la mínima bondad y bien que le hacen los demás”. Lo que se hace más allá del deber y de la obligación, sin ser pedido, por agapi incondicional, esto es el Φιλότιμο filótimo cristiano heleno-ortodoxo».

Decía el mismo Santo: “Tened φι­λό­τι­μο filótimo y no explotar, ni abusar de la bondad de los demás”

“El hombre φι­λό­τι­μο filótimo es bombardeado por bendición, en cambio el quejoso y gruñón genera miseria”.

“El corazón no se limpia con polvo de lavar la ropa, sino con φι­λό­τι­μο filótimo”.

(Del libro: “La vida de san Paísios el Aghiorita”, por el hieromonje Isaac el Aghiorita)

 

  1. Fisis Φύσις, naturaleza

Φύσις (fisis), naturaleza es el principio del movimiento y de la quietud de cada ser.

La fisis se identifica con la usía, esencia o sustancia, puesto que según San Juan Damasceno no es otra cosa que esencia. Así de la esencia la fisis tiene la fuerza, es decir, el movimiento y la quietud. Cada energía es dinamis (potencia, fuerza) y movimiento de su naturaleza, entonces la divina energía es natural y esencial dinami y movimiento de la divina naturaleza o esencia, es decir, el movimiento esencial hacia fuera y el progreso del por naturaleza inamovible Dios. Por lo tanto, la energía increada expira o emana perpetuamente de la divina naturaleza increada y descansa en ella, permanece “inseparablemente unida” con ella y constituye los atributos naturales y sus cualidades.

  1. Frase agramatical, VER: Σόλοικο Sólico o solikismo

 

  1. Gehena Γέεννα

Γέεννα Gehena es una región bíblica que se menciona en el Antiguo Testamento. Se trata del “infierno” donde los pecadores serán castigados, después de la muerte. La palabra proviene del hebreo » Geh hinnóm » o » Gee Ben Hinnom «, que significa «el valle del hijo de Ennom «.

Se trata de un cañón profundo y estrecho ubicado en los muros del sureste de Jerusalén, que une el sur de la ciudad con el valle de José o Ioasaf.

Durante los tiempos idólatras, se había construido la estatua monstruosa de Moloch, al que los Judíos ofrecían a sus hijos como sacrificio. Josías  maldijo este lugar llamándolo Tofeth (= de terror), sin embargo Jeremías predijo que allí serán castigados todos los hijos de Israel que han sido impíos, irrespetuosos, y de esto, dominó la palabra «γέεννα» ή «γέενα πυρός «gehena» o «gehena de fuego».

Geh hinnóm también era un lugar que ardía continuamente gran fuego donde se quemaban los desperdicios, la basura de Jerusalén y los cadáveres de las ejecuciones que allí se hacían.

 

  1. Gnofos Γνόφος, Luz que trasciende a toda luz

Γνόφος (gnofos) Luz que trasciende a toda luz, más allá de la Luz Divina increada no hay nada más.

Muchos se equivocan creyendo que gnofos es ignorancia de Dios o nube oscura, la oscuridad está en nuestro interior no en Dios. Es gnosis, conocimiento que transciende la gnosis humana, es Luz que transciende la luz de la diania (mente, intelecto) y la luz de la gnosis humana. Los Padres cuando enseñan que después de la contemplación de la Luz continúa el gnofos, se tiene que examinar lo qué dan a entender exactamente. Quieren manifestar la increada usía-esencia que se manifiesta como gnofos no participable e inaccesible por el hombre o simplemente planos lécticos, dichos para describir algo muy conmovedor y más allá de las fuerzas humanas, puesto que con las palabras humanas no pueden describir la gran cantidad de Luz y la caracterizan como gnofos. En el lenguaje «του σκότους del skotos u oscuridad», tiene la procedencia de la descripción bíblica del Moisés encima del monte Sinaí, donde se dice que entró en el “gnofos” que estaba el Dios. Es importante que en este trozo no se dice que el Dios es oscuridad, sino que habita en la oscuridad; la oscuridad no expresa la ausencia o la no realidad de Dios, sino la incapacidad del nus humano en captar la naturaleza más interior de Dios. La oscuridad está en nuestro interior y no en Él.

Gnofos es más allá de la luz. Según los Santos Padres el Dios aparece siempre como Luz (increada) y nunca como gnofos. Pero cuando el nus del asceta espectador de la Luz se encuentra en “zeoría, contemplación” y quiere introducirse también en la Divina Esencia se encuentra con lo inaccesible, es decir, el supra alumbrante divino gnofos. Por lo tanto, el gnofos no es aparición de Dios como gnofos, sino la incapacidad o debilidad del hombre de ver la Esencia de Dios que es “luz inaccesible, inefable”. Es decir, el divino gnofos es Luz (increada), pero Luz inabordable y fuera de la vista del hombre. El Dios dijo “YoSoY la Luz del Cosmos-Mundo”, no dijo yosoy el gnofos del cosmos. Según san Dionisio el Areopagita que utiliza mucho este término dice: “El divino gnofos es la luz inaccesible e inefable donde habita el Dios…”

 

  1. Gnosis, Γνῶσις Conocimiento creado e increado

Γνῶσις (gnosis) conocimiento creado e increado.

El significado común y usual del término gnosis expresa la sabiduría-sofía humana, los conocimientos creados. En la teología Occidental expresa la ocupación intelectual de Dios, (a consecuencia del escolasticismo). En la teología Patrística Ortodoxa Helénica, gnosis es la experiencia personal de Dios, la “zeoría, expectación, contemplación”. Esta gnosis está más allá de todo conocimiento creado y se adquiere con la oración, la participación a la Divina Liturgia, la iniciación y la instrucción a los Misterios Ortodoxos y un Yérontas (guía sabio anciano experimentado).

La doble gnoseología (tratados o logos de gnosis):

En Oriente la antítesis entre fe y ciencia es un pseudoproblema. Porque la gnoseología en Oriente se define con el “objeto” conocido, el cual es doble: Increado y creado. Increado es sólo Dios, de quien la trinidad no se define metafísicamente, sino empíricamente. Creado es el universo (o universos), en el cual se realiza nuestra existencia. Fe es la gnosis del Increado y ciencia es la gnosis del creado. Se trata, pues, de dos gnosis distintas, de las que cada una tiene su método y su órgano o instrumento.

El creyente movido al espacio de la gnosis sobrenatural que es la gnosis de lo Increado, no está llamado a aprender algo (metafísicamente) o aceptar algo (racionalmente), sino “padecer, sufrir y experimentar” algo, tomando comunión y conexión con esto. Esto se realiza con su incorporación al modo de vida que conduce a la divina gnosis. Exactamente aquí induce la misión de la Iglesia ortodoxa, como cuerpo de Cristo y la razón de su existencia en el mundo.

Es correcto lo dicho, que si el cristianismo apareciese por primera vez en nuestra época, tomaría la forma de una clínica terapéutica, “psicoterapéutica” para la apocatástasis-restablecimiento del hombre, como ser psicosomático. Por eso San Juan Crisóstomo, llama la Iglesia “clínica terapéutica”. La gnosis sobrenatural-teológica ortodoxamente se entiende como un pazos (pasión, padecimiento) y como participación-comunión a la Verdad personal transcendental y a lo Increado o las energías increada, no de la esencia-usía y no como una lección. La fe cristiana así, no es una aceptación abstracta (teorética) de “verdades metafísicas”, sino la expectación, visión o contemplación del “Ser real”, de la sobre-esencial Trinidad. Así se hace comprensible, porque en la Ortodoxia, la autenticidad es la experiencia de la participación a lo Increado, o como visión, expectación y unión de lo Increado (zéosis-glorificación) mediante la Jaris (gracia, energía increada) y no los textos, las Escrituras, (el dogma -sola scriptura- esto es occidental). Poner delante los textos –es una muestra de religionización de la fe- conduce a la ideologización de los hombres y en esencia a la idolatría de los textos, es decir, al absolutismo (fundamentalismos) con todas las consecuencias bien entendidas.

Condición del funcionamiento de la gnosis de lo Increado para Ortodoxia es la negación de toda analogía (entis o fidei) en el encuentro y relación entre creado-Increado.

Las dos gnosis:

La anulación de la aparente antinomía en el espacio de la gnoseología se consigue hagiográfico-patrísticamente, con el discernimiento claro de las dos gnosis-sofías (sabidurías), de la “divina” o “de arriba” y la de “abajo” o “académica”. La primera es sobrenatural, increada, en cambio la segunda es gnosis natural, y corresponde en el discernimiento claro de Increado y creado, Dios y creación. Estas dos gnosis requieren también dos métodos gnósticos o de conocimiento.

El método de la sofía-gnosis divina es la κοινωνία kinonía comunión, conexión y unión cardíaca (del corazón psicosomático) del hombre con lo Increado, que consiste y se realiza con la presencia de la energía increada jaris del Dios Trinitario dentro del corazón. El método de la sofía-gnosis terrenal o mundana funciona con el ejercicio o ascesis de la fuerza intelectual-lógica (de la mente o cerebro) del hombre. Ortodoxamente las dos gnosis y sus métodos se ordenan y se jerarquizan.

El método de la gnoseología sobrenatural increada en la tradición Ortodoxa se llama Hisijasmo y se identifica con la nipsis-catarsis del corazón. El hisijasmo se identifica con la Ortodoxia. El hisijasmo fuera de la praxis hisijasta es patrísticamente o de parte de los santos Padres Ortodoxos impensable.

San Isaac en la pregunta: ¿qué es gnosis? Contesta: “sentido, sensación de inmortalidad de la vida,…sentido en Dios” (log.69). En la Filocalía gnosis es el conocimiento del nus en contraste con el conocimiento intelectual lógico, racional de la diania (mente-intelecto-cerebro). Este tipo de conocimiento es inspiración de Dios y por consecuencia conecta con la zeoría contemplación y la inmediata percepción espiritual.

San Gregorio el Sinaíta dice: Que consideres la gnosis de la verdad es la percepción y el sentimiento de la Jaris (gracia energía increada).

El hombre tiene dos centros gnósticos: uno es el nus que es el órgano, instrumento por el que recibe la Apocálipsis (revelación) de Dios y a continuación se formula por la lógica, y el otro es la lógica racional que conoce el mundo visible que nos rodea. La gnosis espiritual increada e inconfundible, sin engaño es un carisma del Espíritu Santo y este sentido gnóstico con toda luz lo habían adquirido los Santos y Padres Teoforos (portados de la divina luz), después de oración persistente, el esmero y el esfuerzo en la ascesis, más con la humildad, la madre de numerosos hijos, los Santos. Sobre la increada gnosis sobrenatural, nos hablan en la Filocalía.

Hoy se observa que los hombres giran sedientos psicológicamente, mentalmente y espiritualmente, por no decir maniáticamente, sobre un sólo lado de la gnosis, sobre la tecnológica, fisiocrática, materialista. Son monodiástatos (de una sola dimensión). No conocen que al hombre, como ser creado divinamente y con forma divina, según nuestros Santos Padres, tiene la Trinidad de la gnosis, en la que se incluyen todas las clases y tipos de gnosis. Es decir, tiene la noerá (espiritual), la lógica y la sensacional o sensitiva.

Infinito Nus, es el Dios, se conoce por el limitado nus del hombre relativamente, no absolutamente, ni totalmente. Se conoce desconocidamente, (gnosis-agnosía o gnóstico-agnósticamente). La verdadera gnosis de Dios se introduce al gnofos (seno, nube de luz invisible que transciende toda luz) de la agnosia-desconocimiento. Pero, mientras que el Señor es inaccesible y no participado por su Esencia, en cambio sí que es accesible, comprensible y partícipe por Sus increadas energías. La herejía de occidente que no acepta ni sabe discernir entre creadas e increadas, gnosis, energías, agapi-amor, logos increado… quiere a Dios inefable, intocable, sin ninguna comunión con el hombre. Al contrario la Ortodoxia según San Basilio el Magno: “Nosotros de las increadas energías conocemos y decimos Dios… Porque Sus energías increadas descienden hacia nosotros”.

San Teódoro de Edesa Filocalía: “Pero la gnosis sobrenatural que viene al nus está más allá del método y fuerza natural, es decir, cuando las realidades comprendidas transcienden las habilidades y capacidades del nus el cual está unido con el cuerpo. De modo que sea una gnosis que es adecuada para nus sin cuerpo. Esta gnosis es dada sólo de Dios, cuando encuentre el nus que sea muy catartizado, sanado y purgado de todo apego material y esté dominado sólo por el divino eros (amor)”.

La verdadera gnosis, la increada gnosis espiritual es la puerta de la Realeza (increada) de los Cielos, ella misma es la vida eterna. Dice el Cristo Dios: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti como el único Dios verdadero y al que enviaste Jesús Cristo”.

Ver más sobre este término teológico en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas”, en el blog en español: http://www.logosortodoxo.com/%CE%B3%CE%BD%CF%89%CF%83%CE%B9%CF%83-gnosis-conocimiento/

 

  1. Gracia Jaris increada de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú)

Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú zeú), “Gracia de Dios” energía increada. El verbo es Χαίρω (jero), “alegrarse”, “encantarse”, “agraciarse” y Χαρίζω, jarisllzo regalar. De aquí provienen los términos siguientes entre otros:

Χάρις (jaris) gracia, energía increada y favor

Χαρά (jará) “alegría”,

Χάρισμα (járisma), “carisma”,

Χαῖρε (jere) “alégrate” u “hola”,

Χαρισματικός (jarismaticós) “carismático”,

Χαριτωμένος (jaritomenos) “agraciado”, “agradable”, “estar en jaris, energía increada”

Εὐχαριστία (ef-jaristía), “Divina Eucaristía”, “buena Jaris”, “gratitud” “agradecimiento”.

En el Evangelio de la Luz increada, Juan 1,14 vemos que el Logos de Dios se hizo hombre, acampó y habitó entre nosotros. Gracias a esto se ha visto su grandiosa Doxa=Gloria increada. No la humana sino la Divina, que la tenía en su estado natural, como Hijo Unigénito de Dios Padre en plenitud de Χάρις Jaris y Verdad. La Χάρις Jaris es energía increada divina que existe en la ουσία (usía) “esencia” de Dios, como una riqueza innata de la Deidad, especialmente en el campo de la redención. La Χάρις Jaris increada es el particular favor de la energía increada de Dios que se derramó del Sacrificio de Cristo Crucificado y operando dentro de la Iglesia acoge al hombre débil y pecador y lo sana, santifica y glorifica, si colabora libremente con ella. La Χάρις Jaris increada es un regalo de Dios para todos los hombres sin excepción alguna. No se puede exigir como recompensa por obras buenas. Se atrae especialmente mediante una actitud modesta, sensata y humilde en el nus y la diania (mente, intelecto). También gracias a la metania y el corazón quebrantado y anonadado (1Pedro 5,5). La Divina Jaris increada se facilita a través de los Santos Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa. Primeramente con el santo Bautismo y después principalmente por la Metania y la divina Efjaristía. Se mantiene con el cumplimiento de los logos, mandamientos de Cristo, aplicando también los consejos de un sabio guía experimentado ortodoxo (yérontas, starets) y frecuentando a los Misterios Ortodoxos. Disminuye o se aleja por negligencia, pereza, olvido, desconocimiento y los pazos, pecados, debilidades y faltas.

Es característico el ejemplo que expone san Máximo: “El Dios es el Sol de la justicia que con Su Jaris increada esparce los rayos de su bondad generalmente en todos. Y la psique se convierte por la Jaris, según su conducta, blanda como la cera por el sol, cuando ama a Dios llegando a ser residencia espiritual de Él, o dura como la arcilla o barro que se seca por el sol, cuando ama la materia y lo mundano llegando a su perdición o catástrofe”.

El sacerdote Jorge Dorbarakis en su “logos sobre la Metamorfosis del Señor y del hombre”, nos dice: “Como hemos dicho, lo que han visto los discípulos en el Monte Tabor, era lo que podían aguantar. Según el contakio (maitines) de la fiesta: “En la montaña te has metamorfoseado, en proporción de lo que cabía en Tus discípulos, contemplaron Tu doxa=gloria increada”. Y es obvio que: El hombre es limitado y el Dios ilimitado. Por lo tanto el hombre, como también los ángeles y toda la creación, no solo no pueden participar de la esencia increada de Dios –esto es sólo de la Santa Trinidad- sino que puede ver y participar en esto que llamamos energía increada de Dios o de otra manera, de Su Jaris o Doxa-Luz (increadas), pero parcialmente, a medida que el hombre aguanta. Pero esto que recibe de Dios como dación de Su jaris, es lo máximo, lo más alto para él. Si recibiese algo más le “mataría” y le “destruiría”. Los santos Padres, los Nípticos de la Filocalía dicen que de dos maneras encuentra uno la energía increada del Espíritu Santo que la hemos recibido místicamente con el santo bautismo. La primera a nivel general se apocalipta=revela como donación por el trabajo de los logos, mandamientos con mucho esfuerzo y tiempo. Cuando más trabajamos los mandamientos, tanto más se va resplandeciendo y viendo la luz increada de la divina Jaris. Segundo, se manifiesta con la invocación sistemática y constante del Señor Jesús Cristo, es decir, con el recuerdo a Dios, cuando uno vive bajo la obediencia de su padre espiritual. En el primer caso de vida, la Jaris se manifiesta más tarde, en cambio en el segundo más pronto.

San Marcos el asceta nos dice que: “Todo el bautizado ortodoxamente recibió de forma mística toda la Jaris increada.”

San Máximo el Confesor comenta: “Por eso el Logos de Dios se hace hombre de verdad, para que con la energía increada de la Jaris podamos “metamorfosearnos”, transformarnos y hacernos dioses/as”.

San Simeón el nuevo Teólogo explica que: “La Jaris increada es la psique de nuestra psique…tal y como la muerte del cuerpo es la salida de la psique del mismo, así también, la muerte de la psique es la salida de la Jaris increada del Santo Espíritu de Dios… Este es el gran combate de cada cristiano. En cada psique piadosa y respetuosa con Dios existen dos grandes luchas: una es para recibir la Jaris increada y la otra para no privarse de Ella una vez que se ha recibido después de mucho trabajo, cansancio, sudor y lágrimas. Ésta segunda, perdura más que la primera… ¿Existe algo más grande y sublime que el que cada cristiano/a se haga dios/a por la energía increada Jaris.

San Gregorio Palamás nos dice apofáticamente (afirmación lo que sí no es Dios) y después de manera catafática (lo que sí es Dios): “No conocemos a Dios a través de la esencia sino mediante sus energías increadas. De la esencia increada es la energía increada y de la esencia creada la energía creada. No hay esencia sin energía y viceversa”.

Los herejes heterodoxos están muy confundidos y oscurecidos sobre este tema. Esencia y energía están relacionadas; no hay esencia sin energía ni energía sin esencia. Aceptan la jaris como creada y no solo esto, sino que siguen atacando, tergiversando y confundiendo la increada energía Jaris de Cristo, Hijo y Logos de Dios y del Espíritu Santo procedente del Padre.

Ver también sobre este término https://logosortodoxo.es/teologia-ortodoxa/el-misterio-de-la-instruccion-de-dios-por-la-%cf%87%ce%ac%cf%81%ce%b9%cf%82/

Y en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/

 

  1. Gramatís Escribas, intelectuales VER: Escribas
  2. Griegos Ἐλληνες élines VER: Elenos

 

  1. Hades Ἄδης

Ἄδης Hades del verbo α-ιδείν= no-ver, invisible, o lugar donde no se pueden ver caras y cosas.

Hades se llama el lugar donde se retenían cautivas las psiques de los difuntos justos e injustos antes de la época de Cristo. Según la percepción Elénica y Judaica, era “la realeza, reinado de la realeza oscura e invisible de los muertos”. Después con la muerte del Señor en la cruz, Él bajó al hades donde permaneció tres días y predicó en las psiques de los difuntos (1Pedro 3,19). Los que creyeron en Él se liberaron de las angustias, los males y del hades. A continuación, en Su gloriosa Resurrección, Jesús Cristo disolvió la realeza o reino del hades. En las escrituras cristianas se acostumbra a identificarse con el infierno o con un estado medio de las psiques y no es un lugar estático sino una forma espiritual de estar y ser sin luz, sin energía y doxa-gloria (luz) increada de Dios. Es un estado interior infernado.

El Yérontas Mitilineos en sus preguntas y respuestas nos dice: “Como siempre había una icona, imagen e impresión que el Hades está en la tierra, pero sin duda el Hades no está en la tierra. Aún en nuestra himnografía veréis imágenes y cantos: “Que has bajado a lo más hondo de la tierra”, es decir, decimos para Cristo cuando bajó al Hades. Pero no vayáis demasiado lejos, en la oda de Jonás se dice lo siguiente: Cuando fue tragado por el cetáceo y estaba en su barriga, la barriga del cetáceo la llama Hades.
Pero es una icona, imagen, para indicar el lugar oscuro, un lugar separado de la luz y está separado también de los hombres y de la comunión con los demás hombres. Por lo tanto, el Dios ciertamente es omnipresente, pero el Hades no está en la tierra, naturalmente tampoco el Paraíso al que ahora van las psiques, ni tampoco están en la realeza de Dios. Existe discernimiento entre realeza de Dios y el paraíso. El paraíso es el lugar o espacio de las psiques de los justos que esperan la resurrección y que estas psiques se unirán con sus antiguos cuerpos ya renovados y entonces entrarán en la realeza increada de Dios. Así que, el Hades no está en la tierra y el paraíso no está en las nubes. ¿Dónde están el Paraíso y el Hades? Sólo lo sabe Dios, es algo que no podemos decir ni definir nada, repito, sólo lo sabe Dios. Sabemos esto: que el Hades es el lugar oscuro y allí es ausencia de Dios y van las psiques de los pecadores. El Hades no es el infierno sino que es el presabor del infierno. El Paraíso es el lugar luminoso, es la comunión con Cristo, pero no en plenitud, porque falta el cuerpo. Antes hablábamos sobre los gnósticos que dicen que el principio del mal es el cuerpo o la materia. Mirad que lejos están. El cuerpo no es la causa del mal, sino la preferencia o libre voluntad es la causa del mal.
Por lo tanto, el cuerpo resucitará y co-reinará con la psique por los siglos de los siglos dentro de la Realeza de Dios. Y si queréis más, con estos ojos propios veremos a Jesús Cristo glorificado y “…lo veremos, contemplaremos con nuestros ojos tal como es” (1ªJn 3,2), pero con ojos y cuerpo renovados, pero el cuerpo que hemos tomado aquí en la tierra se hará incorruptible e inmortal. Así que no conocemos dónde está el Paraíso y dónde el Hades. El Dios obviamente es omnipresente, está en el Hades, pero allí no manifiesta su presencia, está también en el Paraíso pero allí manifiesta su presencia, y también toda su gloria está en Su Realeza”. http://www.logosortodoxo.com/el-yerontas-mitilineos-responde-a-dudas-y-preguntas/

 

  1. Herejía Αίρεσις éresis

Αἰρεσις (éresis) herejía, la definición clásica es la enseñanza religiosa que se extravía, se desvía de la auténtica, pura y ortodoxa fe cristiana, y por ello errónea, desastrosa, equivocada, engañosa, anti-ortodoxa y anticristiana; y a la vez también toda comunidad cristiana que está en desacuerdo con la enseñanza dogmática de la verdadera Iglesia Ortodoxa y separada de la comunión y unión con ella.

Es decir, por una parte, herejía conlleva un error y desviación de la concreta enseñanza ortodoxa cristiana, y por otra parte, separación, corte del cuerpo de la Iglesia. El diablo cuando viο que su poder fue totalmente destruido por la Cruz y la Resurrección de Cristo, empezó a combatir la Iglesia con un nuevo método que es el de la falsificación. No viene a decirnos que Cristo no es nada, porque fue vencido; pero viene hablar con el lenguaje de la falsedad: “¡Sí, es cierto, yo acepto a Jesús Cristo!, ¡está claro, pero no es Dios…! O lo otro: “¡claro que sí es Dios…! ¡Pero no se hizo hombre, sino que era hombre aparentemente! Es decir, de cualquier manera el Diablo pretende crear una desviación de la verdad. Esta desviación de la verdad se llama herejía.

 

  1. Hermano/os, Αδερφός/οί // Aderfós/í

Αδερφός/ή Aderfós/í o αδελφός/ή Adelfós/í, hermano/a. En la Santa Escritura “hermanos, adelfos” se llaman también los parientes lejanos, y no sólo los hijos de los mismos padres. Ved el ejemplo entre Abraham y  Lot; Abraham era el tío de Lot, sin embargo la Santa Escritura les llama: «hermanos adelfos αδέλφια», se encuentra en el pasaje del Génesis 13,8, dice Abraham a Lot: «…porque somos hermanos…άνθρωποι αδελφοί ημείς εσμέν».

Otro ejemplo, de muchos que podríamos decir: «Entonces dijo Labán a Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me servirás de balde? Είπε δε Λάβαν τω Ιακώβ, ότι γαρ αδελφός μου εί, ου δουλεύεις μοι δωρεάν» (Gen 29,15). Pero no eran hermanos con el sentido y significado actual.

Veamos otro ejemplo en pasaje de Luca 2,48. Allí la misma Παναγία Todasanta-Santísima o más que Santa, dice a Jesús sobre José: “He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia”; es decir, como María llama a José como “padre” de Jesús, ¿significa que realmente era su padre? ¿No lo sabía ella de que no era su padre? Lo mismo sucede también con los “hermanos” de Jesús, eran hijos del otro matrimonio.

Aquí la respuesta es sencilla; incluso hoy en día decimos “hermanos” los hermanos de distintos padres o madres o adoptados.

Αδερφός aderfós αδερφή aderfí o αδελφός αδελφή Adelfós adelfí, de las dos maneras con l, o r, es válido; en helénico-griego significa hermano/a o amigo/a, palabra utilizada con el mismo sentido y significado desde la antigüedad antes de Cristo y por la tradición oral y cultural hasta hoy en día lo mismo; según la forma, puede ser hermano carnal, puede ser un primo cercano o un pariente lejano, puede ser un amigo de niñez o un simple amigo y conocido, puede ser cualquier ser humano, puede ser también cualquier cristiano; culturalmente y desde la antigüedad y siempre cuando un heleno-griego, sea cristiano, sea ateo o no o de cualquier otra religión, cuando visita a un monasterio, siempre por costumbre llama a los monjes/as hermano/a…

Hay muchas personas que tienen la costumbre hoy en día también hablando con cualquier ser humano o discutiendo y peleando, que al otro ser humano aunque sea enemigo lo llaman hermano; es muy característico ver y escuchar uno cuando está en Helas-Grecia escuchar o ver dos personas peleando o gritando y oír uno decir, no me llames hermano, no soy tu hermano, y porque esta persona tiene el hábito de llamar todos los seres humanos, hermano; es muy característico en nosotros los helenos en cualquier lugar, mercado, teatro, plaza, etc… ver a uno llamar a un desconocido hermano…

Yo personalmente y muchos otros, yo tengo el hábito y me sale sólo instintivamente muchas veces de responder como hermano a una persona desconocida que me está hablando bien, elegante y serenamente con prudencia y templanza; y cuando yo quiero a uno serenarle su ira y enfado le llamo intencionadamente con amabilidad y con serenidad hermano para calmarle su ira; también cuando voy a Helas-Grecia y veo a uno de mis amigos de niñez y del colegio y nos abrazamos, instintivamente le saludo diciéndole hermano mío, por el cariño y la emoción, no me sale ni siquiera la palabra amigo mío…

También existe desde la antigüedad αδελφικός adelfikós fraternal, persona o amigo fraternal, en Odisea de Homero, veremos a Aquiles llamando hermano a su mejor amigo Pátroclo, etc…

Desgraciadamente hay algunos protestantes que blasfeman contra la Zeotokos y contra al Justo, Profeta José, que era el Yérontas Guía espiritual de la Virgen, y dicen que tenía hermanos carnales y oh!!! la blasfemia que tuvo relaciones sexuales con su Yérontas de 80 años con una niña de 15 años que tenía la Zeotokos-Madre de Dios; es decir, tratan como un pederasta al Justo José…

Ματθ. 1,25 καὶ οὐκ ἐγίνωσκεν αὐτὴν ἕως οὗ ἔτεκε τὸν υἱὸν αὐτῆς τὸν πρωτότοκον, καὶ ἐκάλεσε τὸ ὄνομα αὐτοῦ Ἰησοῦν.

Ματθ. 1,25 Και ποτέ δεν εγνώρισεν αυτήν ως σύζυγον ούτε και όταν εγέννησεν αυτή τον πρώτον και μοναδικόν υιόν της ούτε και μετά ταύτα. Και εκάλεσεν ο Ιωσήφ το όνομα του παιδίου Ιησούν.

Mateo 1,25: Pero no la reconoció cómo cónyuge ni siquiera después de haber dado a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.

Para un heleno-griego nativo el texto está muy claro no deja ninguna sombra de duda.  οὐκ, ἕως, οὗ definen el ni siquiera o ni siquiera cuando o ni siquiera después de… en español.

Los ortodoxos helenos decimos, “la siempre Virgen Maria”, no sé si hay diferencia con lo perpetua.

Además que está confirmado por los santos Padres helenos, como San Juan el Crisóstomo el mayor filólogo de toda la historia del mundo, dicho también por las universidades occidentales y del segundo gran filólogo san Focio el Grande, también san Basilio y otros Padres se ocupan de este versículo pero a nivel espiritual, porque el texto como dije para un heleno nativo está muy claro.

De todas formas uno cuando entiende y conciencia qué es Misterio, qué es el Hijo nace del Padre y Espíritu Santo procede del Padre, qué es Iglesia, qué es ser Católico (que nada tiene que ver con el romanocatolicismo papista), todos estos Grandes Misterios, entonces hablamos… o mejor dicho nada que hablar con nuestra mente lógica o intelecto racionalista supralimitada… -Dios me libre a mí querer interpretar y racionalizar a los Misterios- algo nos dicen los santos porque llegaron a la zéosis pero también nos dicen que sigue siendo MISTERIO!!!

Los textos originales son muy claros sobre esto, simplemente los elementos de Satanás intentan confundir… además que está testimoniado por nuestra Santa Parádosi-Tradición que es equivalente a las Santas Escrituras una confirma la otra y claro está el origen de las Escrituras es de la Una Santa-Parádosi…  http://www.logosortodoxo.com/?s=Sobre+los+enga%C3%B1os  Sobre los engaños de los papistas, protestantes y otros herejes sobre la Virgen María

  1. Hesicasta Ἡσυχαστής, VER: Hisijasmós

 

  1. Hidoní Ἡδονή, voluptuosidad, placer

δονή (idoní) voluptuosidad, placer, gozo, deleite y hedonismo.

Ἡδονή (idoní) es la satisfacción que siente el hombre después de disfrutar una cosa, una idea etc. En la mayoría de los casos, el término se refiere al placer del cuerpo (carnal), aunque también significa placer espiritual, satisfacción y agrado. Hidoní que proviene de Dios conecta con la paz y la serenidad, en cambio la hidoní del pecado y del diablo conecta con el conflicto y la culpa. La hidoní espiritual, la auténtica y pura de corazón que conviene en cada psique inmortal y permanece eternamente, los Santos Padres Elenos la llaman iluminadora, bienaventurada, co-habitante sin ruidos en los Santos de todos los siglos, mas pacífica, útil, consoladora, llena de alegría cuando se energetiza, se activa y también es poliónima (multinombre) y anόnima.

San Kálistos Angelikudis, Filocalía: si has probado esta hidoní noerá (espiritual), por experiencia estarás de acuerdo con nosotros en lo que hemos escrito, si no, por lo menos guarda la fe en todo esto que hemos dicho.

Kálistos e Ignacio los Xanzópuli, Filocalía (C-75 pág.99): «Es un momento adecuado para decir lo siguiente: ¿quién puede describir la dulzura de la miel en aquellos que nunca la probaron y quién describirá la divina Hidoní y el sobrenatural deleite y gozo vivificador que emana de la oración del corazón, limpia, pura y verdadera que brota perpetuamente? Tal y como nos dice el Zeánzropos (Dios-hombre) Jesús Cristo: “Pero aquel, que beberá del agua que yo le daré, nunca tendrá sed en los tiempos, sino que se transformará dentro de sus entrañas en fuente de agua que nunca se agotará, sino que siempre emanará y brotará para que le dé vida eterna y felicidad.” (Jn. 4,14) y “Si alguien tiene sed venga en mi y beba… Quien cree en mi, tal y como dijo la Escritura, emanarán de sus entrañas ríos de agua viva” (Jn 7, 37-39). Esto último lo añade –según Su amado discípulo- por el Espíritu que iban a recibir los que creerían en Él. San Pablo dice: “Mandó Dios el Espíritu de Su Hijo en nuestros corazones clamando, Abba, Padre” (Gal. 4,6) o sea, si alguien siente sed y anhelo no de bienes materiales y perecederos, sino paz, serenidad interior y la bienaventuranza-felicidad de la vida divina, que venga en mi por la fe y beba libremente, en mi encontrará todos sus amables anhelos, deseos y la paz de su psique».

  1. Hijos de Dios VER: Adopción en hijos de Dios

 

  1. Hipótasis Υπόστασις

Υπόστασις (hipóstasis), base subsistencial o substancial, fundamento base, fundamento, forma existencial.

Υπόστασις (hipóstasis), proviene del verbo ὑφίστημι (ifístimi), en principio expresa por debajo de, significando la estabilidad, subsistir, el cimiento, la base,  etc. En el lenguaje teológico hipóstasis expresa principalmente la existencia o subsistencia o base substancial invisible, la realidad. Υπόστασις Hipóstasis o Πρόσωπον Persona: Términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάδα monada Unidad» sobre Su indivisible e unificada «ουσία usía esencia (sustancia, o naturaleza)» y Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.

Υπόστασις (hipóstasis), base subsistencial o substancial, fundamento base, fundamento, forma existencial. Los helenos según qué, preferimos y usamos mucho, igual hoy en día también, el término Υπόστασις (hipóstasis), que hace ver o declara el όντως όν ontos on ser real, lo que está o yace como cimiento (invisible) de todo del ser.
No hay persona sin hipóstasis… a lo que respecta al hombre no cabe división entre persona e hipóstasis es impensable persona sin hipóstasis…
Persona sólo se puede ser… en Dios… a la imagen y semejanza de Cristo… y en Cristo Jesús por el Espíritu Santo… (pero ese concepto… no es el que se entiende en el mundo occidental… como persona, porque en occidente está tomado del idealismo Alemán, de la filosofía y del herético escolasticismo del Tomás Aquino mezclando al pobre de Aristóteles).

Según San Juan el Damasceno el término hipóstasis expresa dos cosas. 1) la existencia y 2) la particular existencia de cada hombre. Es decir, cada persona es hipóstasis, tiene existencia verdadera, pero que cada hombre también tiene sus particularidades que le disciernen de las demás personas, de las otras hipostasis.

Hipóstasis significa dos cosas. Una es la existencia y en este caso la hipóstasis conecta con la esencia, por eso algunos de los Padres dijeron: fisis (natura) igual hipostasis. La otra cosa significa la «existencia por sí misma y su composición particular», y manifiesta la diferencia, lo particular de un individuo del otro. Finalmente dominó la usía que conecta con la fisis y la hipóstasis con la persona.

San Gregorio Palamás utiliza a menudo el término “luz hipostática”. Para tapar la boca de los que creían en la luz de la gnosis creada, las fantasías y los conceptos de la diania (cerebro, mente intelecto). Decía característicamente: La luz divina increada que ven los santos es hipostática, porque no es concepción del nus ni producto de la fantasía, ni una visión o fenómeno creado. No obstante la palabra hipóstasis, que por procedencia aristotélica no se refiere algo más que “esencia” o “realidad”, tenía un nuevo significado el de persona. Este nuevo significado con sus extensiones Triadológicas y Cristológicas fue inevitable en las disputas entre ortodoxos y papistas durante el siglo 14.

Pág 133. La teología de los Padres no se puede conectar con el tiempo. Para los santos Padres, Dios pertenece a lo perpetuo, los ángeles y los santos a lo inmortal, imperecedero y el hombre al tiempo. La diferencia entre el tiempo y lo inmortal o imperecedero no es muy grande, pero la diferencia entre lo inmortal y lo perpetuo es enorme, la misma diferencia que existe entre creado e increado. Cierto que la economía se ha hecho al tiempo, en cambio la teología pertenece a lo perpetuo.

Es sabido de la enseñanza de los Padres que la muerte no es un fenómeno ontológico, es decir, un elemento estructural de la hipóstasis del hombre, sino interpuesta a la existencia del hombre y del mundo. La corrupción y la mortandad es un parásito de la naturaleza. La muerte es el enemigo del hombre y finalmente de esta muerte nos ha liberado Cristo. Así que con la vida en Cristo, se vive la superación de la muerte. Dios no ha creado el mundo negativamente, sino positivamente, es decir, sin la muerte. La muerte es interpuesta. Por eso no es un fenómeno ontológico, es decir, característico de la hipostasis-persona.

Por eso también el Señor en la parábola del Rico y del Lázaro dice al Rico que vio a Lázaro en el seno de Abraham, y no vio simplemente la psique de Lázaro. Porque si la psique de Lázaro se encontraba en el seno de Abraham, a pesar de eso es el Lázaro, puesto que no queda abolida la hipóstasis del hombre después de la muerte. Es decir, el hombre se constituye de psique y cuerpo, los cuales se unieron en una hipóstasis por Dios durante el principio de su creación. Ésta hipóstasis no se disgrega ni después de la muerte. Por eso en la muerte aunque se separa la psique del hombre, la hipóstasis de ambos permanece y es la misma.

 

  1. Hisijasmós Ἡσυχασμός hesicasmo e Hisijastís o Hesicasta Ἡσυχαστής isijastís

Ήσυχασμός hisijasmós hesycasmo es el método “psicoterapéutico” de catarsis e iluminación del corazón y del nus humano, es la vida espiritual Cristocéntrica ortodoxa.

Con este término expresamos la totalidad de la lucha cristiana ortodoxa que trata de cumplir los mandamientos de Cristo, la lucha contra los pazos, la catarsis del corazón, la atracción de la divina Jaris (energía increada), la consecución de los dones divinos, la Iluminación espiritual y la Zéosis o deificación y, finalmente, la oración por todo el mundo.

En síntesis, la causa y finalidad de las creaciones de Dios: a dónde van y con quién deben de unirse para completarse y glorificarse; la visión contemplación de la luz increada, la manera que el hombre se va desarrollando y se transforma todo en luz, todo un ojo (nus), todo un sentido espiritual en Χριστóς Jristóς Cristo.

El método de la gnoseología sobrenatural en la tradición Ortodoxa se llama Hisijasmo y se identifica con la nipsis-catarsis del corazón. El hisijasmo se identifica con la Ortodoxia. El hisijasmo fuera de la praxis hisijasta es patrísticamente o de parte de los santos Padres Ortodoxos impensable.

El hisijasmo no tiene ninguna relación con el pietismo (exterior) todo lo contrario. El pietismo se ha desarrollado por los protestantes que trata de praxis exteriores, que no tienen nada de ver con lo interior. En la Ortodoxia hablamos de movimiento del como imagen al como semejanza y unión con Dios por la increada jaris, los misterios y la ascesis.

San Isaac el Sirio: La vida Hisijasta se practica principalmente la oración noerá o del corazón o de Jesús (el centro de las fuerzas psicosomáticas del hombre): «Jesús Cristo Kirie-Señor, eleisón me, compadécete, ten misericordia o compasión de mi, que soy pecador».

Ἡσυχασμός (hisijasmós) hesycasmo: forma de vida de los Monjes anacoretas, que buscaban a conectar y comunicarse con el Dios a través del aislamiento, la hisijía y el silencio.
El hisijasmo poco a poco se hizo un movimiento espiritual que consiste en autoconcentración, el recogimiento, la nipsis y la oración incesante, principalmente la oración del corazón o la invocación del nombre de Jesús: «Κύριε Ιησού Χριστέ, Υιέ του Θεού, ελέησόν με. Kirie Jesús Cristo Hijo de Dios, eleisón me». Primer maestro del Hisijasmo fue el alumno de Orígenes, Evagrio (399 dC). Fundadores y representantes del Hisijasmo ortodoxo son: San Macario de Egipto, san Diádoco de Fótica, San Juan el de la Escalera, san Simeón el Nuevo Teólogo, san Gregorio Palamás, san Nicodemo el Aghiorita, san Serafín de Sarof… y los santos actuales, san Justino Pópovits, San Paísios el Athonita y san Porfirios el Athonita.

 

  1. Hisijía Ἡσυχία: Serenidad, tranquilidad, calma, silencio, sosiego

Ἡσυχία Hisijía o hesyquía: Hisijia 1Ped 3,4 · 4,7 · 5,8 en general es serenidad interior y exterior, sosiego, tranquilidad, calma, silencio.

Ἡσυχία (hisijía), en la tradición ortodoxa como término ascético-teológico, principalmente es la paz del corazón, el estado del nus en serenidad sin molestias, permanencia en Dios, la liberación del corazón de los loyismí pensamientos-reflexiones y liberación de los pazos influenciados por el ambiente de manera que permanezca en Dios. Es vivencia interior y no se relaciona necesariamente con las condiciones exteriores. La hisijía es el único camino por el que el hombre llega a la zéosis, o a semejanza. La hisijía del cuerpo es el ayudante para llegar el hombre a la hisijía noerá (espiritual del nus o espíritu del corazón).

San Simeón el Nuevo Teólogo dice: «Hisijía es estado imperturbable del nus y del corazón, serenidad, libertad y gozo de la psique, base sin olas, contemplación de la luz increada, rapto del nus, homilía ilustre y clara hacia Dios, ojo vigilante sin dormir, oración noerá o del corazón, asimilación y unión con Dios y finalmente zéosis y descanso sin dolor de los grandes dolores de la ascesis».

Hablando sobre la nipsis ortodoxa, entendemos la alerta, atención y prontitud del hombre en mantener y tener su nus limpio de distintos loyismí e imágenes que mortifican su libertad interior y su limpieza separándole de su comunión-conexión con Dios, que consiste en la gnosis de Dios. Esta nipsis se califica de los Padres de la Iglesia como “santa hisijía”.

Así, pues, hisijía entendemos el método aquel que utiliza todo hombre para unirse con Dios y superar la muerte, que es uno de los mayores problemas psicológicos del hombre.

  1. Iglesia Εκκλησία VER: Eklisía

 

  1. Iluminación, (del nus-espíritu) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú)

Φωτισμός, τοῦ νοῦ (fotismós, tu nú) Iluminación, del nus-espíritu: es la segunda etapa de la vida espiritual, después de la catarsis del corazón.

San Pedro el Damasceno, en la Filocalía nos dice: “Principio de la iluminación y la salud del nus es cuando en su estado de catarsis empieza a ver sus pecados como los granos de la arena del mar”.

El hombre al principio antes de la caída no tenía fantasías. Esto lo analiza más exhaustivamente san Máximo el Confesor, cuando dice que el hombre en principio no fue creado para tener ηδονή hidoní (placer, voluptuosidad) y οδύνη (odini, angustia, dolor); ni tampoco tener el olvido y la ignorancia en la psique; ni fantasía en el nus. Todo esto es causa de la caída, por eso hace falta liberación de estos. Esto san Máximo lo tiene en cuenta, cuando en su enseñanza sostiene que: el que se ha liberado de la hidoní (placer, voluptuosidad) y de la odini (angustia, sufrimiento, dolor), entonces adquiere la catarsis purgación y sanación del corazón; y aquel que se ha liberado de la ignorancia y del olvido, tiene memoria perpetua de Dios; por lo tanto, vive la iluminación del nus; y aquel que se ha liberado de las figuras, espectros y fantasías, ha llegado a la teología mística. Esto significa que teólogo es aquel que se ha liberado de la fantasía y los ídolos (reflejos, espectros). Porque con la fantasía y los ídolos-espectros es imposible para el hombre teologizar con certeza y sin engaño, es decir, inspirado por el espíritu divino, tal como enseñan los santos Padres de nuestra Iglesia.

San Máximo, Filocalía 33. Nus puro y lúcido es el que se ha alejado de la oscuridad de la ignorancia y es iluminado por la divina Luz increada.

  1. Psique pura y lúcida es aquella que se ha librado de los pazos y deleita siempre de alegría por la agapi divina (amor, energía increada).

San Gregorio Palamás:  “teniendo gnosis empírica de la tradición hisijasta, hablaba ortodoxamente sobre la oración incesante del corazón que enlaza y conecta con la iluminación del nus-espíritu y la memoria incesante de Dios, y decía que el éxtasis no es alejamiento del nus del cuerpo, sino que alejamiento del nus de la conducta y actitud carnal”.

Ioanis Romanidis: La Iglesia de los apóstoles y de los padres no se ocupaba de Dios mediante meditaciones intelectuales y pensamientos abstractos sobre Él. Eso porque Dios en la lógica o razón de la mente o intelecto permanece como misterio, incluso en aquellos que es apocaliptada= revelada la en Cristo doxa-luz increada gloria y Su realeza increada, y los cuales participan de esta manera en el misterio de la cruz, mediante la glorificación, es decir, su zéosis. La única ocupación de los profetas, apóstoles y padres era:  1) la terapia y sanación “psicoterapia” de los particulares o laicos mediante la catarsis de sus corazones y 2) la iniciación de ellos a) en la situación o estado de ser miembros del cuerpo de Cristo y templos del Santo Espíritu, mediante la iluminación del corazón y b) en “lo perfecto” (1Cor 13,12), es decir, en la visión, expectación de Cristo en doxa increada “cara a cara” (1Cor 15,12) mediante la glorificación o zéosis (1Cor 12,26; Rom 8,30), para el servicio de la humanidad (Jn. 17). Lo de “…a los que perdonó e hizo justicia, a ellos también glorificó”, en el reinado de la Realeza increada de Dios (Rom. 8,30), significa que la iluminación y la glorificación o zéosis conectan o enlazan entre sí en esta vida, pero no se identifican.

…El Espíritu Santo por sí mismo cohabita y ora por todos los hombres con “gemidos o inspiraciones inenarrables” (Rom. 8´26). Pero encuentra respuesta o correspondencia en aquellos que colaboran 1) en la catarsis de su propio nus-espíritu, es decir, del “hombre interior” o “de la noerá energía” de todos los loyismí buenos y malos, 2) de la salida, separación de este nus espíritu de la lógica y 3) en el retorno del nus espíritu o de su energía al corazón junto con las oraciones y los psalmos de la diania (mente, intelecto, cerebro). Así la terapia de la personalidad humana se va introduciendo en el estadio de la iluminación. Esto es lo que condiciona Pablo cuando escribe: “oraré con el espíritu oraré con la lógica, psalmodiaré con el espíritu y psalmodiaré con la lógica” (1Cor 14´15).

…Pablo habla claramente sobre oraciones y psalmos no recitados con “la fuerza de la voz”, sino escuchados dentro del corazón. Esta iluminación del corazón neutraliza la esclavitud del instinto de auto-conservación y empieza la metamorfosis (conversión, transformación) de la agapi-amor egocéntrico e interesado en agapi-amor desinteresada y altruista. Esto constituye el carisma de la fe innata, íntima en el hombre interior, lo cual es justicia y perdón, reconciliación y adopción, paz, esperanza y vivificación o despertar espiritual…

Durante el tiempo de la terapia de la iluminación aumenta el perfeccionamiento de la agapi y sobre todo por la derrota del diablo, el iluminado recibe proporcionadamente los carismas enumerados anteriormente en la 1Cor12,28, con la culminación en la zéosis o glorificación…

En el estado de iluminación el creyente es “niño”. Puesto que mientras se ha glorificado, retorna a la iluminación como “hombre” (1Cor.13´11).

…El misterio de la Metania confesión tiene claramente su raíz en la conducción de los laicos a la catarsis del corazón y a la iluminación del mismo corazón. Sea o no sea uno correspondido, el Espíritu Santo “coexiste” en el corazón de cada hombre. Con otras palabras, la agapi-amor increada de Dios llama por igual a cada uno, pero no todos corresponden.

Las dedicaciones sobre la catarsis, toda la práctica sobre la catarsis, el propósito que tienen es preparar al hombre a estar en memoria con Dios día y noche incluso cuando duerme; es decir, tener la memoria perpetua de Dios que significa la iluminación del nus, que ya existe en el Antiguo Testamento.

El Cristiano teniendo como guía conductor la Santa Escritura, los dogmas y los textos patrísticos, atraviesa por el estadio de la catarsis y a continuación, se introduce al estadio de la iluminación, que es el estadio de la noerá oración del corazón. Y en este estadio existen creados verbos, palabras y conceptos con los que se hace la oración. Pero cuando llega a la glorificación o zéosis son abolidos, suspendidos los verbos y conceptos creados durante la experiencia.

«En la experiencia de la iluminación, por supuesto que existen conceptos, palabras y verbos creados. Por eso el dogma es el guía conductor a este estadio. Pero cuando uno llega a la zéosis, los conceptos, palabras y verbos quedan abolidos, y a causa de esto, también queda abolido y trascendido el dogma. Esto significa que el dogma para la teología ortodoxa tiene carácter provisional, y no sólo carácter». El mismo Espíritu Santo ora en nuestro interior con logos, verbos y conceptos creados. Pero en la zéosis estos son suspendidos.

«En la experiencia de la iluminación, por supuesto que existen conceptos, palabras y verbos creados. Por eso el dogma es el guía conductor a este estadio. Pero cuando uno llega a la zéosis, los conceptos, palabras y verbos quedan abolidos, y a causa de esto, también queda abolido y trascendido el dogma. Esto significa que el dogma para la teología ortodoxa tiene carácter provisional, y no sólo carácter».

«La Santa Escritura está llena de logos, dichos y conceptos  y la oración está constituida de estos. Pero cuando el hombre llega a la zéosis, estos logos, verbos y conceptos sobre Dios quedan abolidos. ¿Por qué? Porque Dios transciende todos los logos y conceptos. Ya no hay ningún verbo o concepto que pueda expresar a Dios, porque Dios lo transciende todo, por lo tanto el hombre no puede conocer a Dios por su lógica. El hombre puede conocer a Dios por la iluminación, sólo como regalo del Espíritu Santo, una vez ya teniendo el estado de la iluminación».

En el estadio de la catarsis y de la iluminación son necesarios los logos, verbos y conceptos de la Santa Escritura y de los Padres de la Iglesia. Pero son superados, trascendidos en la zéosis o glorificación. Amín.

 

  1. Imagen, a, o como, VER: A imagen y a semejanza Καθ’ εικόνα kat´ icona
  2. Imaginación, VER: Φαντασία Fantasía,
  3. Impasibilidad VER: Ἀπáθεια Apázia

 

  1. Increado Ἀκτιστο (aktisto) inconstituido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido

Ἀκτιστο (aktisto) Increado, no-constituido, no construido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido.

No existe ninguna similitud entre increado y creado. En principio, Dios es áktisto increado. Increado se llama lo que no tiene principio ni fin, en cambio lo creado tiene un principio concreto, y no tiene fin porque Dios quiere que no sea así. Dios no tiene cuerpo, en cambio el hombre sí. Lo increado es inalterable, no cambiable e infinito, en cambio, lo creado cambia, se altera, se corrompe y se desgasta.

San Máximo el Confesor: «En el Dios no hay nada creado, como en el hombre no hay nada increado. De la esencia increada de Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y la divina voluntad y la energía increada es común entre los tres. Según el santo, en unos de sus pasajes se ve que de las obras de Dios unas son iniciadas, es decir, que tienen un principio de existencia y otras no. Además, aquí las increadas y perpetuas energías de Dios se califican como perpetuas, porque lo perpetuo va más allá del tiempo y del siglo. Y lo que va más allá del tiempo y del siglo es divino e increado.  …Energía es la dinamis, fuerza o potencia manifestante de toda esencia, de la que la nada está privada. La energía es el movimiento de la esencia de Dios, por lo tanto de la deidad, pero la esencia no es movimiento».

Está claro que virtud, bondad, santidad, inmortalidad, agapi son energías de Dios, que son perpetuas e increadas. Existe diferencia entre energías las increadas de Dios y las creadas de las creaciones. La virtud es energía increada de Dios, pero las cosas virtuosas son creadas. La vida es luz, energía increada de Dios, pero los seres vivos son creados y son los resultados de la energía increada.

Por lo tanto, las energías de Dios no tienen principio, son perpetuas e increadas. Y como la esencia de Dios es divina, también son divinas Sus energías. Esto es una cuestión importante para la teología ortodoxa. Porque si consideramos que las energías de Dios son creadas, entonces nos obstruimos a recibir la zéosis (glorificación). Es decir, si Dios se comunica con el mundo con las energías creadas, entonces no podemos conseguir la κοινωνία (kinonía, conexión y comunión) con Dios, y la salvación se hace imposible con las energías creadas. Por lo tanto, Dios permanecerá sin ser conocido por el hombre y si intentamos conectar y unirnos con Su esencia, entonces se anula la diferencia entre creado e increado.

No hay ninguna relación analógica entre lo creado y lo Increado. Por eso, lo Increado es conocido por Su autoapocalipsis (auto-revelación).

 

  1. Infierno Κόλαση (kólasi),

Κόλαση (kólasi) Infierno, tinieblas. Es un término evangélico (Mt 25,46) y se refiere al estado esjatológico que vivirán los hombres que definitivamente libremente negaron a Dios. La noción y duración del infierno son misterios inconcebibles a los que nos aproximamos con fe, temor y oración. El Kirios (Señor) para hacernos cuidadosos por lo que nos pueda pasar por nuestra responsabilidad, nos habló parabólicamente sobre la realidad del infierno, con iconas, figuras e imágenes de nuestra vida y experiencia física. Habló de “llama” (Lc 16,24) “gusano” (Mrc. 9,44), “tiniebla, oscuridad exterior” (Mt 8.12), “llanto y rechinar de los dientes” (Mt 8,12) descripciones que no debemos de interpretar en pie de la letra. Son simples figuras, imágenes que intentan representar situaciones interiores incomprensibles por su naturaleza. Se debe pues, aclarar que el castigo de los pecadores al infierno no será procedente de Dios, ni será una “satisfacción de divina justicia” o “expiación” por los pecados, sino consecuencia de su libre alejamiento de la fuente de la vida, del Señor. La agapi (amor, energía increada) de Dios será presente también en el infierno, pero los infernados, condenados la estarán viviendo como suplicio, tortura porque serán ya incapaces de corresponder a ese agapi amor.

El infierno como concepto (corrección o castigo) y duración (eternidad o no) son misterios imperceptibles que la Ortodoxia los aborda con fe, temor y oración. “El cálculo de la esjatología no es sólo cuestión de la Historia, sino también de la sabiduría de Dios”, dice Evdokimof. Sin embargo la enseñanza de la Iglesia es unánime en los siguientes puntos:

1) el infierno no es un medio por el que Dios castigará a los hombres, sino un estado esjatológico que resultará el hombre con su libre y definitiva elección. Además, esta libre elección del hombre entre la agapi de Dios y la agapi a sí mismo comienza desde esta vida presente. San Juan el Crisóstomo en su homilía 79, comentando el pasaje de Mateo 25, 41 dice que: ¡“el fuego eterno” no fue preparado para los hombres, sino para el diablo y sus ángeles y que en este pasaje el Señor no dijo “antes de la creación del mundo” como dijo para su Realeza increada!

2) las situaciones desagradables (pena, tristeza y gemido), estarán acompañando a los pecadores en el infierno (ver Lc 16,24), no serán provenientes de Dios, ni será una “satisfacción” de la justicia Divina ο “expiación” por los pecados. Estos estados desagradables de los hombres      serán la consecuencia del definitivo alejamiento de ellos de la fuente de la vida, el Dios; será el vacio de la existencia y la pobreza del corazón de ellos, que será incapaz de responder a la agapi de Dios (Evdokimof).

3) La agapi (amor, energía increada) de Dios estará presente también en el infierno. “Los pecadores no serán privados de la agapi de Dios” (Evdokimof). El drama y el martirio de los que se encontrarán en este estado es que esta energía increada de la agapi de Dios la estarán viviendo como tortura. La luz increada de la doxa (gloria) de Dios que estarán disfrutando los Santos como alegría, será a la vez fuego de juicio para los pecadores.

4) Es imposible no aceptar la idea del Infierno. Esta idea es el incentivo necesario para la sanación y salvación del hombre. Porque, puesto que existe el infierno, cada hombre es ayudado de modo que esta idea no se convierta en realidad en su existencia.

5) Nuestra Iglesia Ortodoxa en las oraciones del Pentecostés ora incluso para aquellos que están al Infierno.

Anexo: El cristianismo occidental consideró el tema del Infierno bajo un prisma judicial y dentro de unos marcos de intimidación y terror. La ortodoxia, al contrario, el tema del Infierno lo considera más en los marcos de la crucificante Jaris de Cristo y la infinita filantropía de Dios (= μέγα έλεος, gran misericordia increada). Por eso lo aborda con silencio y oración. También la religiosidad occidental ha utilizado el tema del Infierno como medio de represión contra los que opinan distintamente.

  1. Inframundo, VER: Tártaros
  2. Insolvencia VER: pobreza Ἀκτημοσύνη (aktimosini), sin propiedad, insolvencia

 

  1. Inspiración divina Θεοπνευστία zeopnefstía intuición divina

Θεοπνευστία zeopnefstía Divina inspiración, intuición.  El término teológico θεοπνευστία zeopnefstía intuición o inspiración divina, está compuesto de θεός zeós dios y πνεύμα pnevma espíritu.

Ahora vamos al tema de la θεοπνευστία zeopnefstía inspiración divina. Entre los Protestantes y los Papistas se ha creado la impresión que ha influenciado mucho también al moderno pensamiento Ortodoxo, de que la Divina Escritura ha sido dada por Dios a la Iglesia. En esto están todos de acuerdo, Protestantes, Papistas y Ortodoxos. Además, Ortodoxos y Papistas están de acuerdo en que Dios dio también la Santa Parádosis (entrega y tradición divina) en la Iglesia. Los Protestantes, en el tema de la Tradición parece ser que revisan y reconsideran algunos de sus pensamientos y tesis.

Pero ocurre hoy un fenómeno paradójico que la Iglesia Ortodoxa afronta que: En el Antiguo y Nuevo Testamento, como también en la Tradición, uno encuentra opiniones, que hace más o menos 250 años atrás, la ciencia las ha demostrado equivocadas, con el avance en la investigación que tuvieron las ciencias positivas. Ciertamente esto crea un problema serio a uno que no comprende correctamente lo que dan a entender los Padres cuando hablan sobre la inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía. Este problema concierne principalmente sobre el estudio e investigación de la Santa Escritura.

En la Tradición de los Francos que siguió a Agustín, la apocálipsis-revelación  fue identificada con la apocálipsis-revelación de conceptos de parte de Dios al hombre; no sólo conceptos sino lemas también, es decir, términos y palabras que acompañaban estos conceptos. Pero si uno acepta ésta opinión entonces tenemos la llamada inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía por letra de la Santa Escritura, durante la cual Dios dicta de alguna manera los lemas y conceptos a los escritores de la Santa Escritura. Pero una vez que se adopte esta línea, entonces el resultado es que Dios es el mismo escritor de la Santa Escritura y no los Profetas o los Evangelistas.

Por tanto, como la Teología Occidental siguió esta línea, entonces con la aparición de la ciencia moderna se ha provocado un gran problema; en efecto, la ciencia moderna ha revocado algunas posiciones de la Santa Escritura, como por ejemplo, la edad del mundo, entonces es como si Dios fuera un mentiroso en las cosas que el mismo antiguamente había dictado.

La opinión común que ha dominado sobre inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía es que la obra de la zeopnefstía se delimita sólo en lo que se ha presentado y expuesto en la Santa Escritura. Cuando decimos inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía inmediatamente viene en nuestra mente y nus (espíritu) la Santa Escritura, es decir, los Profetas, los Apóstoles y los Santos. Ahora bien, si uno es también conservador, enseguida vendrá en su mente también algún Sínodo ecuménico además de la Santa Escritura. Porque para un hombre de este tipo las decisiones de los Sínodos también son de inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía, o inspiraciones divinas. Y si aún es más conservador trae en su mente también los Santos Padres. Y sí es muchísimo más conservador trae en su mente también los Cánones de la Iglesia, la vida Litúrgica de la Iglesia, las vestimentas, etc… Este último es totalmente conservador. Es decir, si la base es el 50 y lo máximo el 100, éste es el 100, ¡o sea que tiene el 100% de conservadurismo!

Pero lo que es importante es lo siguiente: La inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía se ha llegado a considerar que cubre gran parte del espacio de la vida eclesiástica, por no decir la totalidad de este espacio. En la teología ortodoxa actual hay mucha confusión sobre este tema. Es decir, en lo que es, qué significa y dónde se encuentra la inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía.

Allí donde están de acuerdo todos los cristianos ortodoxos es que la Santa Escritura es de inspiración divina. Sin embargo, aún no estamos examinando qué es inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía, es decir, en cuánto la Santa Escritura es realmente de inspiración divina. De momento quedemos con esto: que la Santa Escritura es inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía. En base a esto es válido aquello que se refiere en la Santa Escritura, de que el Cristo ha prometido a los Apóstoles que mandaría el Espíritu Santo, el Cual los conduciría “a toda la verdad completa” (Jn 16,13). Por tanto, el Cristo es Aquel que envía el Espíritu Santo que procede del Padre y el Espíritu Santo es el que conduce a toda la verdad, en inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía completa.

Pero ahora surge la pregunta: ¿a quiénes exactamente el Cristo da el Espíritu Santo y a quiénes exactamente conduce a la verdad completa o total?

Los papistas responden que el Espíritu Santo se ha dado en principio a los Apóstoles y mediante los Apóstoles lo reciben también todos los obispos, cuando están ordenados y que en Él participan también los curas de alguna manera. Esta convicción de los papistas se ve claramente de la manera o forma que son ordenados los obispos de ellos, durante la cual los obispos que los ordenan dicen: ¡toma Espíritu Santo! Esto da la impresión de que el ordenado ha vivido toda su vida hasta entonces sin el Espíritu Santo, y que lo toma o recibe en aquel momento de su ordenación.

La obra de interpretación de la Santa Escritura es sin duda obra del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es Aquel que conduce a los intérpretes a la correcta interpretación de la Santa Escritura.

¿Pero cómo se hace esto?

En la ciencia médica, por regla general, cuando dicen que tal fármaco sana a tal enfermedad, conocen por investigaciones anteriores cómo funciona en el interior del organismo el tratamiento terapéutico de este fármaco. En cada ciencia cuando decimos que algo sucede, éste algo por regla general puede ser comprobado e identificado. Pero aquí tenemos la pregunta:

¿Cómo y a quiénes el Espíritu Santo conduce y guía y en qué consiste esta conducción?

Aquello que dicen algunos, que, cuando un Sínodo Ecuménico decide algo, esto es infalible, porque el Sínodo es de inspiración divina etc…, es como si nos obligaran a aceptar como infalible la enseñanza de lo que decide y manifiesta el Sínodo Ecuménico. Esto también es el del infalible papa. Por supuesto que un Sínodo Ecuménico enseña sin error y que es imprescindible para nuestra fe etc…

Sí, pero, ¿cómo se convierte y se hace infalible? ¿Por qué es infalible? ¿Por qué sus decisiones son infalibles?

La teología moderna Ortodoxa habla mucho de la inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía. De lo que he leído, hablan sobre la inspiración divina θεοπνευστία zeopnefstía, pero no he encontrado descripción sobre inspiración divina de la que están hablando.

Hemos dicho que Ortodoxos, Papistas y Protestantes están de acuerdo que la Santa Escritura es de inspiración divina-zeopnefstía.

Pero, ¿qué significa inspiración divina-zeopnefstía? Y si está salvaguardada en alguna parte, ¿dónde está?

Pero, dirá alguno: Bien, ¿pero inspirados divinamente-zeopneftos, eran solamente los Profetas y los Apóstoles? ¿Después de los Apóstoles no tenemos hombres de inspiración divina-zeopnefstía? ¿No tenemos escritos de inspiración divina-zeopnefstía excepto los de la Santa Escritura? ¿Y si es así, quiénes son y cómo sabemos que estos hombres son θεόπνευστος-inspirados de Dios?

Sabemos que los Profetas eran θεόπνευστος inspirados por Dios. Del mismo modo también los Apóstoles eran θεόπνευστος inspirados de Dios.

¿Pero además de estos, quiénes eran los θεόπνευστος inspirados de Dios y cuáles son los distintos estadios o niveles de la inspiración divina-zeopnefstía, y cómo se pueden discernir? ¿Cómo el hombre es θεόπνευστος inspirado de Dios y cómo sabemos que no es inspirado del diablo o por fantasías, alucinaciones e ilusiones presuntuosas?

Cuando Cristo dijo que nos daría el Espíritu Santo, que nos conducirá a toda la verdad, no habló de Sínodos Ecuménicos. Es decir, no dijo que esto se hace en los Sínodos Ecuménicos de la Iglesia. Es decir, esta novedad sobre la infalibilidad de los Sínodos no está contenida en la Santa Escritura. Cristo simplemente dijo que el Espíritu Santo será el que nos conducirá a la verdad cabal. Pero con anterioridad, es decir, antes de esto, dijo que “si tenéis agapi (amor humano desinteresado, y el divino increado) entre vosotros, yo y mi Padre vendremos y habitaremos en vuestro interior”, y también dijo que, “ahora me estáis viendo, pero después no me estaréis viendo. Pero si tenéis agapi, otra vez me estaréis viendo. Y el Espíritu Santo vendrá y habitará en vuestro interior y os conducirá a toda la verdad completa”.

Todas estas cosas que dice Cristo y son mencionadas en el Evangelio de Juan y que los curas las leen el Jueves Santo, son capítulos básicos e importantes.

¿Pero por qué son capítulos básicos? Esta oración de Jesús, la Sacerdotal, ¿por qué tiene importancia tan grande? ¿Por qué el Cristo ora para la unidad de los Apóstoles? ¿Sobre qué unidad ora? ¿Quizás, de las Iglesias? ¿Cuál es esta unidad?

Esto que dice: “os conducirá a toda la verdad completa”, cuando lo dice Cristo, por supuesto que lo da a entender dentro de ciertos marcos y contextos.

¿Cuáles son estos?

Estos capítulos, 14 hasta 17 del Evangelio de Juan hacen un desarrollo completo sobre la situación o estado espiritual de los Apóstoles en relación con la agapi y mencionan cuáles serán los resultados de esta agapi. Pero la plenitud de esta agapi es apocaliptada-revelada en la experiencia de la zéosis. La zéosis es la plenitud o plena forma de la agapi. Por esta agapi, que emana de la experiencia de la zéosis, es realizada la plena terapia del hombre.

Esta agapi empieza a ser energizada y operativa, cuando venga el Espíritu Santo en el interior del hombre, entonces el hombre se convierte en residencia y templo del Espíritu Santo, trayendo consigo también al Padre y al Hijo; Entonces en el hombre habita toda la Santa Trinidad entera.

¿Pero cómo el hombre conoce que se ha hecho residencia del Espíritu Santo? ¿Cómo es comprobado esto?

El verdadero padre espiritual conoce cuándo su hijo espiritual ha recibido el Espíritu Santo y se ha convertido y hecho templo del Espíritu Santo. Tenemos criterios Patrísticos concretos y específicos sobre este tema.

¿Cuáles son estos?

Cuando Cristo habla sobre el derramamiento o efusión del Espíritu Santo en la Iglesia y a los fieles, no habla en abstracto, no quiere decir que enviará el Espíritu Santo en toda la Iglesia en general; ni tampoco, porque los obispos y los curas tienen una inter-sucesión y alternancia con las ordenaciones, lo recibirá toda la Iglesia en general. Ni tampoco que debido a la ordenación de los obispos hay la garantía segura de que el Espíritu Santo estará habitando de forma permanente en la Jerarquía. Porque no es la existencia del obispo la garantía que un Sínodo está imbuido o infundido por el Espíritu Santo. La prueba está en que ha habido muchos obispos en la Iglesia que fueron condenados como heréticos. Si estos obispos tuviesen el Espíritu Santo, no llegarían a la herejía. Por tanto, la ordenación de un obispo no demuestra ni garantiza que en este obispo resida el Espíritu Santo. Por consiguiente, no es la jaris-gracia del Sacerdocio lo que conduce la Iglesia “a toda la verdad”.

Cristo aquí habla de otra cosa. Los Padres lo dicen claramente, que aquí Cristo habla de dos situaciones o estados. Por un lado, habla sobre la iluminación y por otro lado, habla sobre la zéosis. Cuando Cristo dice “para que todos sean uno”, ¿a quiénes se refiere?  Por supuesto para los Apóstoles. Es decir, ruega al Padre para que se hagan uno los Apóstoles, “ἵνα ὦσιν ἓν καθὼς ἡμεῖς para que sea uno, así como nosotros” (Jn 17,11). Pero no dice εις is una (unidad) sino εν en uno (individualmente).

Pero ¿cómo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno?

Respuesta: están unidos es uno, por la doxa-energía (luz increada) y la esencia increada. No están unidos por o como Personas o por Hipostasis pegadas, porque las Personas o Hipostasis en la Santa Trinidad, dicen los Padres, no están pegadas entre sí. Lo común en la Santa Trinidad es la esencia increada y la energía natural de la esencia, es decir, la doxa (gloria luces de luz increada). Entonces, ¿sobre o según, qué son uno el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, con el cual uno también nosotros nos haremos uno, es decir, entre nosotros y la Santa Trinidad?

La respuesta es uno por la doxa gloria increada.

Es decir, como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno sobre y por la doxa, porque la tienen común, así también nosotros todos participamos en la doxa de Dios, es decir, cuando aquellos de nosotros se han hecho dignos de la Jaris (energía increada) del Espíritu Santo, de la Luz increada. Porque cuando un hombre es glorificado, divinizado, entonces se hace partícipe de la doxa increada de la Santa Trinidad, entonces se une también con la Santa Trinidad, pero también con aquellos de sus co-humanos o semejantes que en aquel momento están unidos ellos también con la doxa increada de Dios.

Así que, por lo que está orando Cristo en la Cena Mística es, primero para la catarsis de ellos, después para la iluminación y finalmente para la zéosis de ellos. Por lo tanto “os conducirá en toda la verdad” no se refiere en general a todos los hombres, sino especialmente a los que tomarán parte de la experiencia de la zéosis. Es decir, cuando el hombre llega, alcanza la zéosis, solamente entonces está conducido a toda la verdad. Por lo tanto, “toda la verdad”, (no sobre el mundo creado, sino sobre el Dios), se hace conocida sólo por la experiencia de la zéosis.

En efecto, como todos los Padres tenían esta experiencia o similar, porque estaban en estado sea de iluminación, sea de zéosis, por eso todos ellos tienen exactamente la misma percepción y conocimiento sobre la Santa Escritura y hacen todos la misma interpretación de la Santa Escritura en los puntos básicos e importantes y la misma interpretación de los textos de los otros Padres de la Iglesia.

De todo lo anterior se deduce:

¿Los que están en estado de iluminación o de zéosis, ellos son inspirados de Dios-zeopnefstos o no lo son?

Respuesta: naturalmente que ellos son inspirados de Dios-zeopnefstos.

Porque inspiración divina-zeopnefstía significa que uno esté inspirado de Dios. ¿En contraposición hacia qué? Hacia al que está inspirado por el diablo y los demonios; éste será el diabolo-inspirado y demonio-inspirado.

La forma más elevada o alta de Apocálipsis-revelación respecto a la inspiración divina-zeopnefstía fue aquella que sucedió a los Apóstoles durante el día del Pentecostés. La llave pues, de la teología Ortodoxa en relación con la inspiración divina-zeopnefstía es el Pentecostés. Si uno llega a entender el significado y la importancia del Pentecostés para la tradición Patrística, entonces aunque no sea teólogo, por lo menos sabrá qué es Teología y qué es teólogo. Igual que no hace falta que uno sea médico para saber qué es un médico y qué es la ciencia de la medicina, del mismo modo uno puede saber qué es Teología, quién es el teólogo y quién es teologizante, sin que el mismo sea teólogo o teologizante. Amin.

 

  1. Intelecto Διάνοια diania, mente- o mente analítica, VER: Mente
  2. Intuición divina Θεοπνευστία zeopnefstía VER: Inspiración divina
  3. Irascible, emocional parte o fuerza de la psique, VER: Cimikón Θυμικόν
  4. Jaris, Gracia de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú), VER: Gracia

 

  1. Juicio Κρίσιs/ o día del Kirios Señor

Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου (crisis o imera tu Kiríu) Juicio o día del Kirios-Señor.

En el Nuevo Testamento con los términos “día”, “día del juicio”, “el ésjato o último día”, “día del Kirios”, se expresa la Segunda Parusía-Presencia o Advenimiento de Cristo, acontecimiento esjatolójico que se enlaza además con la segunda venida y la resurrección final (ver también esjatología). Entonces el Kirios juzgará a todos los hombres como Él mismo lo confirmó (Mt 25,31 y otros), con su criterio divino las buenas o malas obras que hayan hecho durante sus vidas, especialmente si han tenido agapi– amor desinteresado durante sus áskisis prácticas o ejercicios espirituales. Y a los buenos serán recompensados con Su Realeza increada celeste, en cambio a los malos serán condenados al eterno infierno (kólasis). Este es el juicio final e universal. Pero existe también el juicio parcial al que se somete la psique-alma inmediatamente después de su salida del cuerpo a la hora de su muerte. Entonces la psique en una primera fase es juzgada por Dios y según el resultado de su vida pre-saborea parte de su bienaventuranza en el paraíso o de su tormento en el infierno. En este estado, que se llama medio, quedarán hasta el juicio final todas las psiques de los difuntos manteniendo entera su autoconciencia. (Lc 16.22-31).

San Gregorio el Sinaita: “Krisis-juicio de este mundo”, según el logos evangélico (Jn 3,19) es la incredulidad de los infieles, según el versículo: “el que no cree ya se ha juzgado” (Jn. 3,18). Las pruebas dolorosas que manda la divina providencia son para limitación del mal o la metania (giro del nus hacia dentro, conversión y confesión) y también, para corregir las inclinaciones y desviaciones de los hombres, para que se activen y operen hacia el bien o el mal, según el Salmo: “Se perdieron los pecadores antes que nacieran”. Puesto que entonces se manifiesta el justo juicio de Dios, según la infidelidad, la instrucción y los hechos de cada hombre. Así unos son castigados, porque son irrespetuosos o incrédulos. A otros los compadece, porque son creyentes pero negligentes, descuidados, y por eso les instruye por la Filantropía. Por último, recibirán sus correspondientes recompensas los que se hicieron perfectos en virtudes o maldades, los virtuosos recibirán coronas y los perfectos en maldades recibirán el infierno (kólasis)”, (Filocalía t. 4 c.40, pag.182).

 

  1. Kakó Μal

Κακό Μal‖desgracia, calamidad, daño.

En la enseñanza Ortodoxa, el mal de por sí no tiene existencia independiente; ontológicamente por sí mismo es inexistente, pero aparece en la praxis como negación o carencia, privación del bien. O sea, el mal es una habilidad del hombre libre e independiente para alejarse de Dios. Generalmente es enfermedad, debilidad, falta de verdadera gnosis y fe, mas voluntad y preferencia o carencia de energía para el bien. Aunque realmente no existe, a pesar de eso provoca distorsiones y situaciones reales en la vida del hombre, porque le altera la fuente de su existencia que es el Dios. El Mal no es un ser que se opone a Dios y que existe paralelamente con el Dios (dualidad). El Mal es una habilidad misteriosa que el Dios ha permitido que su criatura, el hombre, pueda decir de una manera no estar con su Creador y alejarse de Él, quien siempre se ofrece como amigo desde el momento de la creación, como también negar la llamada de Dios que es también llamada de la libertad.

De acuerdo con la enseñanza Cristiana, las primeras criaturas que hicieron mal uso de esta habilidad fue una fracción del mundo espiritual angelical (ángeles), en consecuencia convertirse en espíritus sin libertad, malignos, viles y astutos malos (demonios), se endemoniaron. Después hizo lo mismo el hombre (pecado ancestral), pero por inducción y tentación del espíritu maligno, el demonio.

San Diadoco Fótica, en la Filocalía: el mal no tiene existencia natural, física, ni nadie es por naturaleza malo, porque el Dios no creó nada malo. Cuando uno desea el mal, entonces lo inexistente empieza hacerse existencia tal y como quiere aquel que lo hace. Debemos pues, con el cuidado de la memoria a Dios, descuidar la costumbre del mal. Porque es más fuerte la naturaleza del bien que la costumbre del mal y eso porque el bien existe, en cambio el mal no existe, sino solo cuando lo hacemos, (Filocalía t. 1 c3).

San Dionisio el Areopagita en el capítulo sobre “Divinos Nombres”, en la sección sobre el mal, escribe: «El verdadero logos que uno puede expresar es que el mal no construye ninguna esencia o nacimiento, sino sólo desgracia, y deteriora la hipóstasis (base substancial) de los seres a la medida que le resulta posible… así pues el mal no es ser, ni existe dentro de los seres… entonces el mal no es el castigo, sino que uno se haga merecedor del castigo esto es el mal… ¿Qué es el mal en los demonios?: ira insensata, deseo necio y fantasía descarada… entonces el mal no se encuentra ni en los demonios, ni en nuestro interior como ser o ente, sino como falta y privación de perfeccionamiento de los bienes habituales… el bien proviene de la única y perfecta causa, el mal de la cantidad de pequeñas faltas… por eso el mal carece de hipóstasis (base substancial), por el contrario es parahipóstato, parásito y parasitante… por lo que el mal está fuera del camino y el fin, fuera de la fisis, naturaleza y causa, fuera de la voluntad, de los límites y de la hipóstasis; resulta que el mal es privación y falta; asimetría y enfermedad; pecado y desacierto; feo y sin psique; insensato, ilógico y necio; defectuoso, imperfecto e inconsistente; sin causa o motivo e indefinido; infructuoso, árido y lento; inerte, indisciplinado y desordenado; desigual e infinito; oscuro y sin base esencial o esencia… para el demonio, su mal, es que se encuentra fuera del nus.espíritu bondadoso, y para la psique es que estar fuera del logos (lógica) y para el soma (cuerpo) es estar fuera de su fisis (naturaleza)…  En conciencia pues, las Escrituras llaman a los pecadores débiles frente a la infalible gnosis del bien y su realización (Rom. 1,18-20), los que conocen la voluntad de Dios y no la realizan (Lu. 12,47), los que han escuchado la enseñanza y se debilitan en la fe y en la acción del bien (Mar. 4,18)… todo esto lo hemos desarrollado adecuadamente y suficientemente donde aludíamos la verdad de los Logos (Evangelios) rechazando como paranoicos, los logos o dichos que atribuyen a Dios injusticia y mentira», San Dionisio el Areopagita.

 

  1. Kerós Καιρός

Καιρός kerós según contexto: tiempo// espacio del tiempo o temporada, un período de tiempo limitado e indeterminado// época, por ejemplo, kerós-tiempo de cerezas// Momento adecuado u oportuno//, Clima, en meteorología kerós es el conjunto de parámetros meteorológicos en un lugar concreto y durante un momento concreto.

Actualmente, el concepto es utilizado en diferentes ámbitos con significados variables, a veces relacionados con un espacio de tiempo y otras con un tiempo y lugar específicos.

En la teología cristiana se lo asocia con el «tiempo de Dios»; el término aparece mencionado en versiones griegas del Nuevo Testamento, por ejemplo en Marcos 1:15,7​ en donde significa «el momento señalado en el propósito de Dios», que representa el tiempo necesario para que la voluntad de Dios se cumpla. Es característica la frase de los santos Padres Helénicos: Καιρός τού ποιήσαι kerós tu piise tiempo de hacer (tiempo de, actuar, realizar, practicar, obrar, crear). Al comienzo de la Divina Liturgia de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, el diácono le dice al sacerdote: «Es kerós-tiempo para que el Señor actúe» (Kerós tu piise o Kyrios), lo que indica que el tiempo de la liturgia es una intersección con la eternidad.

Algunas interpretaciones más: «En la medida justa». Como unidad de tiempo: «un momento de crisis», «la época decisiva», «el momento oportuno», «un período de tiempo limitado e indeterminado», «lo que viene con el tiempo», «la hora señalada» o «el momento decisivo».

«el instante fugaz en el que aparece, metafóricamente hablando, una abertura (o sea, el lugar preciso) que hay que atravesar necesariamente para alcanzar o conseguir el objetivo propuesto». «Un momento-lugar único e irrepetible que no es presente sino siempre está por llegar y siempre ya ha pasado. Que nos sobrevuela», «el tiempo de nuestros momentos trascendentes, de los hechos que marcan fuerte el camino personal de cada uno de nosotros, eso que algunos denominan destino, y que en determinados momentos nos hizo tomar decisiones importantes».​

Sin embargo, no se pueden unificar todos sus usos y el significado exacto debe extraerse del contexto. Ni siquiera siempre es asociado con el tiempo, pero sí con la eficiencia y aparentemente siempre juega un papel decisivo en las situaciones imprevisibles e inusuales y es una condición necesaria para lograr el éxito en una empresa.

Καιρός kerós (en griego antiguo καιρός, kairós) es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso o espacio indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es «momento adecuado u oportuno». La principal diferencia con χρόνος (jronos) cronos en griego antiguo y actual, es que, mientras Kerós es de naturaleza cualitativa, χρόνος jronos es cuantitativo. Kerós como dios era semidesconocido, mientras que Xρόνος jronos Cronos era la divinidad por excelencia de la época.

Aunque el término utilizado en la antigüedad varía en los diferentes textos y aparece con significados ligeramente distintos. Así, Hesíodo lo define como «todo lo que es mejor que algo», y Eurípides dice que es «el mejor guía en cualquier actividad humana». El significado exacto debe extraerse del contexto.

En la retórica, el concepto era fundamental para los sofistas, que hacían hincapié en la capacidad de la retórica para adaptarse y aprovechar las circunstancias cambiantes y contingentes. En este sentido, kerós es «el momento adecuado para hacer algo». Así, en Panazinaicos, Isócrates escribe que «las personas educadas son aquellas que manejan bien “los kerós” las circunstancias que enfrentan día a día, que poseen el juicio que es preciso en ocasiones especiales o reuniones que puedan surgir, y rara vez pierden el curso oportuno de la acción».

Aristóteles también lo valora, para él representa «el momento y contexto adecuado en el que la prueba debe entregarse».​ Esta prueba lógica es el argumento usado por los oradores de la antigua Grecia para persuadir en el arte de la política y la ciudadanía, y así hacerse un lugar en la administración de la polis. En este ámbito, el kerós está al lado de otros elementos contextuales de la retórica, como el público, que es el maquillaje psicológico y emocional de los que van a recibir la prueba.

En la mitología griega, Kerós es el dios del clima y las estaciones. Habitualmente es considerado hijo menor de Zeus, el que rechaza la tiranía de Χρόνο Jrono (cronos) y queda siendo el amo, del orden cósmico.​ Sin embargo, otros indican que Kerós es hermano del Χρόνο Jrono y otros su hijo. http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-relacion-del-hombre-con-el-espacio-y-el-tiempo/

 

  1. Kerigma, Κήρυγμα (kirigma)

Κήρυγμα (kirigma) kerigma es la anunciación del logos de Dios que se hace por los enviados de Cristo y la Iglesia. El kerigma se habla en el Templo, en reuniones exteriores y el escrito en libros, manuales, periódicos… y se refiere a todas las edades. Especial importancia tiene el kerigma del Domingo que se hace durante la Divina Liturgia.

 

  1. Kiní Κοινή …no coiné, común, popular

A Κοινή kiní y no coiné, en helénico-griego quiere decir: común, corriente y popular, todo lo demás es mentira y falso; en lengua común, corriente y popular está escrito el Nuevo Testamento; que es lo que más les molestas a muchos de los intelectuales, los soberbios que son esclavos de las jaulas de las aulas; claro a ellos les gustaría que fuera escrito en la lengua helénica filosófica y la de la torre de Babel de la confusión de lenguas que tienen en sus universidades…

La palabra Κοινή kiní es la raíz de la palabra κοινωνία kinonía=sociedad, unión, comunión y conexión, y la K en mayúscula Kοινωνία Kinonía se refiere al Misterio (sacramento divino) de la Divina Comunión o Ευχαριστία Efjaristía, Eucaristía en español…

 

  1. Kirios Κύριος Señor y «Kirie eleison Κύριε ελέησον»

Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον  Kirie eleison». Κύριος (kirios) Señor con mayúscula Dios, Señor, Don o Cristo y con minúscula: dueño,  propietario, amo, lo más importante, principal, esencial. De Kirios viene Kiriakí Domingo. La palabra Kirios se usa en las traducciones del Antiguo Testamento de acuerdo con la antigua tradición, como atributo del nombre del Dios Hebraico que posiblemente se pronuncia “Γιαχβέ Yahvé”. Los hebreos por respeto al nombre de Dios evitaban pronunciarlo y en el lugar de las consonantes de la palabra “Γιαχβέ Iahvé” leían la palabra “Αδωνάι Adonai” que quiere decir Kirios, Señor. A consecuencia de esta práctica resulta en los años nuevos la malinterpretada paranoica palabra técnica de “Ιεχωβά iejová Jehová”, de las consonantes de la primera y las vocales de la segunda. El nombre “Γιαχβέ Yajvé” es el nombre por excelencia de Dios, con el cual se apocalipta (revela) en su pueblo (Ex. 3,13-15). El significado exacto de la palabra nos es confuso, pero de acuerdo con el Éxodo (Ex. 3,15) se manifiesta que proviene del verbo “soy”, “existo”. Así, revelado con este nombre, el Dios pone de relieve su principal característica, la existencia, en antítesis de los dioses del mundo idólatra que en realidad no existen. La existencia de Dios no es condición sine qua non de nadie, en cambio todo emana y toma de Él su existencia (Sal. 96,5) por las energías increadas. Dios dirigiéndose a los hombres con este nombre, no se presenta en ellos como alguien desconocido, sino expresa que es el que ha conocido el hombre en su historia (Ex. 6,2). Dios repitiendo su nombre en cada mandamiento (Lev. 18.4,5,6 y 19.10,14,16,18, y otros) no se manifiesta como un tirano dominador, que sólo la audición de su nombre produzca terror y miedo, y no dicta sumisión a los hombres, sino como Padre caritativo que beneficia a sus Hijos y pide de ellos un comportamiento parecido, análogo, que el de ÉL. La alocución “kirie” (en arameo: maré) durante la época del Nuevo Testamento se dirigía a destacadas personalidades como reconocimiento de su autoridad (Mt 8,8 Lc 6,46).

En el mundo Elenoromano, el título se daba al auto-deificado emperador (Hec. 25,26), en cambio los creyentes de distintos grupos llamaban con el mismo título sus dioses, (Cor 8,5). Los autores del Nuevo Testamento usando fragmentos del Antiguo donde Dios se llama “Kirios” en relación con el prósopon (persona, rostro) y la obra de Jesús, reconocen a Cristo como verdadero Kirios y Dios, (El. 3,5 con Hec 2.21 y Rom. 10.9-13, El. 3,4 y Am. 5.8 con Cor.1.8, Is.45.22-25 con Fil.2.9-11). San Dionisio el Areopagita sobre Nombres Divinos 2cap.1, 10 dice: “Además, la conjuntiva deidad posee la kiriotis (propiedad, posesión) de todo y es enteramente clara sobre la paternidad y la filiación, porque el nombre Kirios se atribuye al Padre y al Hijo en tantos puntos de la teología (se refiere a los autores teológicos del Evangelio), de manera que no hace falta ni que se mencione. También se dice “Kirios el Espíritu”, (2Cor 2,7).

«Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo. El “Kirie eleison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eleison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar.

Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latino.

Pero decir, “Eléisonme ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, implica no sólo el deseo de perdón que comienza del miedo, sino que se trata de la súplica sincera del amor filial, que pone mi esperanza en la misericordia de Dios, y uno reconoce humildemente que es demasiado débil para doblegar su propia voluntad y mantener una cuidadosa vigilancia sobre sí mismo. Es una llamada a la misericordia, es decir, a la jaris (gracia, energía increada) que se manifestará en el don por parte de Dios de la fuerza que nos permite resistir a la tentación y superar nuestras inclinaciones pecaminosas. Es como un deudor sin dinero que pide a su benigno acreedor no sólo que le condone la deuda sino que se compadezca también de su extrema pobreza y le dé una limosna; esto es lo que estas profundas palabras “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, es como decir: «Dios misericordioso, perdona mis pecados y ayúdame a corregirme; despierta en mi psique-alma un fuerte impulso a seguir Tus mandatos. Dispensa Tu jaris (gracia, energía increada) en el perdón de mis pecados presentes, conscientes e inconscientes, y para que solo dirija hacia Ti la atención de mi nus (espíritu), de mi mente, de mi voluntad y de mi corazón negligentes».

 

  1. Krisis Κρίσιs, Juicio o día del Kirios Señor, VER: Juicio
  2. Kosmos Κόσμος mundo, VER: Cosmos
  3. Levantamiento de la Jaris, VER: Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico).

 

  1. Lipi Λύπη dolor, pesar, depresión, sufrimiento, pena, tristeza, aflicción psíquica interior

Λύπη (lipi) pena, tristeza, pesar, depresión, aflicción interior psíquica, dolor, sufrimiento, es uno de los ocho pecados capitales y una virtud si se trata de lipi según Dios.

Existe la lipi “según Dios” y la lipi “según el cosmos-mundo”. La primera se identifica con la metania y el luto que nace de la esperanza a Dios y empuja al hombre hacia la lucha y el ejercicio espiritual. La segunda todo lo contrario, desanima al hombre y le conduce en la desesperación, melancolía, en un parálisis psicosomático y la depresión. “La lipi querida por Dios conduce a la metania y produce un arrepentimiento salvador, de la que no hay que lamentarse, mientras que la lipi producida por el mundo engendra la muerte”, según Apóstolos Pablo (2Cor 7,10), Β Κορ. 7,10 ἡ γὰρ κατὰ Θεὸν λύπη μετάνοιαν εἰς σωτηρίαν ἀμεταμέλητον κατεργάζεται· ἡ δὲ τοῦ κόσμου λύπη θάνατον κατεργάζεται”. San Gregorio Palamás escribe: si investigas la lipi mundana, encontrarás que está inmersa en los pazos y proviene de ellos y el materialismo, en cambio, la lipi según Dios te conduce a la metania y sin duda a la “psicoterapia” sanación y salvación de la psique.

 

  1. Lógica Λογική loyikí

Λογική (loyikí) Lógica: es la fuerza o energía de la psique, con la que adquirimos la conciencia del mundo que nos rodea y estamos en relación con él.

En las escrituras patrísticas, la lógica no se identifica con el nus-espíritu. Con el nus conseguimos la experiencia de Dios, y con la lógica (propia de la diania-cerebro, mente, intelecto) y el logos describimos cuando hace falta y a medida de lo que nos es posible, esta experiencia. -Lo que dijo Cristo es la súper o supra-lógica sublime-, se escapa de las cuatro categorías de la lógica, que en realidad es la divina lógica cristiana ortodoxa, es aquella lógica divina que cubre la tierra y el cielo, tal y como estaba dada al Adán antes de la caída… VER: Uso correcto de la energía lógica y de la noerá (espiritual del nus-espíritu)… https://logosortodoxo.es/san-gregorio-palamas/el-uso-de-la-noera-energia-y-de-la-energia-logica-del-hombre-segun-san-gregorio-palamas/

 

  1. Lógico Λογικός

Λογικός Lógico, razonable, sensato. El término lógico conecta con el logos y de éste con el divino Logos. Así, que la traducción de lo lógico como la capacidad de meditar, reflexionar y razonar evidentemente es insuficiente. El término se refiere más a la habilidad del nus en alcanzar la gnosis increada (conocimiento espiritual). Cuando el término se usa en combinación con la psique, o sea, como psique lógica, entonces significa divina belleza dotada de lógica. Correspondientemente, lógico, logístico o loyismós constituyen los principales elementos del nus o de su función.

  1. Logismós/i Λογισμós/οί VER: Loyismós/í

 

  1. Logístico Λογιστικό Loyistikó o racional, parte o fuerza de la psique

Λογιστικό (loyistikó) logístico: Lo logístico es una de las tres partes de la psique, al cual corresponden las virtudes de la sensatez, coherencia y sofía-sabiduría. Los pecados propios de lo logístico son la incredulidad, la herejía, el insulto, el orgullo, la vanagloria… en cambio su sanación es la oración continua, el estudio, la efjaristía agradecimiento a Dios; todo esto según San J. Damasceno.

Sobre racionalismo y la lógica, reducción escogida de varios padres y teólogos.

El tema del racionalismo es muy grande. Tenemos la lógica helénica de los filósofos, el racionalismo occidental, la lógica cristiana ortodoxa, etc… Yo sólo expondré algunas cosas sobre la lógica cristiana que yo también la he experimentado y vivo, pero sin agotar por eso el tema.

Lógica Cristiana Ortodoxa funciona triádicamente: Logos increado (lógica suprema, supralógica o energía lógoca increada), logos o lógica normal humana y α-λογο o παράλογο (a-logo, animal, ilógico o parálogo contralógico, insensato). Para entender la lógica cristiana hay que vivirla y tener discernimiento claro entre creado e inceado o energias creadas e increadas, mas distinguir entre ἀνακάλυψις (anakálipsis) descubrimiento  y Ἀποκάλυψις (apokálipsis) revelación la palabra más bella de la lengua helénica

La vida creada es logos y diálogo que proviene del Dialogo del Logos increado e Hijo con las otras dos personas-hipostasis Padre y Espíritu Santo o Paráclitos: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (Gén 1,26). Aquí se ve el diálogo del Logos increado-Persona con el Padre y el Espíritu Santo las otras dos Personas-Hipostasis de la Santa Trinidad; Más “Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos) en el principio el Logos era, es y siempre es eterna e infinitamente… y todo se hizo por El” (Jn 1,1)

Tenemos el orden lógico del Logos increado, Cristo; la energía lógica es un regalo de Dios al hombre: YoSoY la Verdad y la Vida (increada).  Verdades superior a la fe, y la fe superior a la lógica. La Verdad en mayor que la fe y la fe mayor que la lógica, la lógica conoce sus limitaciones y si no las conoce se convierte α-λογο, παράλογο (a-logo, animal, ilógico o parálogo contralógico, insensato). El increado Logos de Dios nos libera de la cárcel de nuestra lógica o racionalismo.

Ierotheo Vlajos: Verificamos dos aproximaciones distintas a lo referente a la transcendencia de Dios entre occidente y oriente. En la teología patrística el punto de movimiento es el mismo ilimitado Dios Logos increado, en cambio el racionalismo occidental empieza del ser humano y sus límites. Logos como principio, en occidente racional empieza del logos (razón) humano.

San Máximo el Confesor el mayor teólogo sobre el Logos increado nos dice: Sin la divina Persona-Hipostasis o Logos divino increado que produce y transmite logos, conceptos y significados y sin la persona humana que las recibe, toda la existencia sería privada de sentido, concepto y razón. Una filosofía que quiere explicar todo con base la lógica de la existencia no puede encontrar lógica fuera de la persona que la produce, la transmite y la concibe. Una vez los hombres se habían engañado por una “lógica” filosófica o científica de este tipo de existencia. Hoy somos testigos de una liquidación que se crea por este tipo de filosofía y hablamos de un universo sin sentido, paradójico o contranatural.

No sólo sería caótica una existencia sin leyes lógicas, sino también una existencia lógica impersonal no tendría sentido. Este tipo de existencia tiene la cualidad de engañarnos y darnos una inestable satisfacción de explicación “lógica o racioal” que en realidad no es explicación lógica. El misterio de una persona que creó y sostiene al mundo lógico es un misterio pero un misterio luminoso. Sólo dentro en este misterio permanece encendida la luz del sentido, concepto y significado. Una persona de este tipo certifica con la creación y la dirección del mundo de las cosas, la debilidad de su reducción en las cosas y a la vez su reducción a cualquier otra persona en las cosas. Un mundo lógico sin la persona de la que proviene su lógica (racionabilidad) es un misterio totalmente oscuro e impenetrable. Un mundo así niega cualquier explicación y es un mundo sin ningún sentido y significado. (Comentario hecho por el gran teólogo Dimitri Staniloae).

En la base de la teología patrística codificada por san Gregorio Palamás siglo 14, está la experiencia de la presencia de Dios dentro en la historia. Y esta experiencia no se aborda con búsquedas racionales, sino con aceptación θεοπρεπής zeoprepís término teológico (según el modo, manera de Dios o tal como Dios manda) de la divina economía.

 

  1. Logos Λόγος y logos de los seres

Λόγος Logos: Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos eternamente e infinitamente…

Los Sabios Santos Padres Helénicos Ortodoxos y todos los Helenos, sostenemos que según el contexto en general cuando este término está escrito con la “L” mayúscula se alude a Cristo. “Logos” significa el desarrollo del pensamiento expresado con la voz propia del lenguaje, manifiesta lo que se encuentra en la diania (cerebro, mente o intelecto) y al corazón del hombre, es decir, revela al invisible, dominador y creador nus-espíritu. También significa causa, razón, motivo, relato, opinión, dicho, discurso, expresión, intelección y tratado. En Occidente se ha mal traducido como “palabra” que poco tendría que ver con el “logos, ya que palabra en griego es λέξιs (lexis)”.  (Con mucho dolor, digo que es una lástima que se traduzca a veces: ”todo se hizo por Ella”, o sea, para el Logos de Dios, Cristo, se emplea el término “Palabra” (Ella) en vez de Él, (Jn1,3)). Tampoco puede ser traducido por “Verbo” puesto que el Helénico verbo es ρῆμα (rima), que según el contexto significa también lo dicho. Los términos ὁ Χριστός ( o Jristós) el Cristo que es el Logos de Dios como ungido, iniciado y hecho hombre y χριστός (jristós) es el hombre iniciado en Dios y χρηστός (jristós, bondadoso, indulgente o útil) no están verbalizados como muchos términos helénicos en todas las lenguas.

Tenemos el Logos no encarnado en el A. Testamento y el Logos encarnado en la persona de Jesús Cristo en el N. Testamento. Por ejemplo, dicen los sabios padres: «Y dijo el (Logos) Dios: «Haya luz» (Gén 1,3), «Y dijo el (Logos) Dios: Hagamos al hombre a imagen y semejanza» Gén 1,26). Este “hágase la luz” es y proviene del Logos de Dios;  y “hagamos” en plural se refiere a las tres personas de la Santa Trinidad que el Logos nace del Padre y el Espíritu procede del Padre, es decir, se refiere a imagen y semejanza del Logos que más tarde se haría hombre, aquí también es el Logos Dios. «Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad» (Jn, 1,14) y «Todo fue hecho por el Logos y sin Él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1,3). Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.

El término logos es muy conocido en la antigua filosofía Elénica y tiene muchos significados. No se agota exclusivamente con la lógica de la mente o intelecto. Para Heráclito, “logos” significaba el espíritu supremo que derrama el Universo y determina las relaciones de los seres, dándoles la posibilidad de pensar, racionalizar y hablar. Para Platón, el “logos” expresa la suprema idea que constituye la ψυχή (psique) “alma” del Todo. Para Aristóteles, el “logos” es la suprema mente divina y para Demócrito el supremo principio divino que todo lo rige.

Los hombres tienen psique con esencia y energía y por eso disponen de nus (con atención y memoria), logos (lógica) y espíritu. El espíritu es la energía de la Jaris (gracia) increada que vivifica la psique y la psique vivifica el cuerpo. Nus y logos están unidos y resultan inseparables de la psique (alma) después de la muerte física. Podemos distinguir, según los Padres, entre varios tipos de logos, como por ejemplo, el innato que es la voz interior de la conciencia, el oral, el conceptual o intelectual, el escrito, el pintado o iconografiado y el que se hace mediante señas.

En el Evangelio de San Juan (1.1-5)

1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos.

   1:1 «En el principio junto con en el espíritu infinito e increado de la creación espiritual y material existía siempre el Logos increado, como Hijo y Logos de Dios nace siempre de-el Padre como Logos vivo, increado e infinito de Nus perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis o persona de la Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios; y el Logos era y es siempre Dios, increado, perfecto e infinito, tal como el Padre y el Espíritu Santo; (un Dios tres hipostasis/bases substistenciales y una usía-esencia/substancia y una energía increadas)».

2 Él existía y está siempre desde el principio de la creación unido con Dios.

3 Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado.

4 En Él existe y está la vida y la vida era y es la luz de los hombres.

  1. «En Él existe y es la vida increada, y como fuente increada de la vida creó y mantiene toda vida creada. Para los hombres lógicos además de la vida natural, es también la luz ética y espiritual que ilumina el nus de ellos, es decir, el espíritu de los corazones de sus psiques y sus mentes/intelectos, que los conduce a la comprensión, a la gnosis y a la aceptación de la verdad».

5 Y la luz ilumina en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron ni la dominaron, tampoco la sofocaron.

  1. «Y la luz increada con su resplandor luce a los hombres oscurecidos, entenebrecidos por sus egoísmos, pecados, faltas, autoengaños, vicios…, es decir, los pazos; pero los seres humanos con el corazón retenido y obstruido y la mente/intelecto embotada y oscurecida no la percibieron y no la introdujeron en sus corazones, ni pudieron neutralizarla y aniquilarla, ni tampoco vencerla y sofocarla nunca.

En la Iglesia Ortodoxa, Apostólica y Católica, el “Logos” es la Segunda Persona e Hipostasis (base substancial) de la Santísima Trinidad. (No confundir “Católica” con la religión del Papa de Roma). Dios es Trinitario y comprende: Νοῦς, Λόγος, Πνεῦμα (Nus, Logos y Pnevma o Espíritu) increados. Creó al hombre dotado de libre voluntad y a imagen y semejanza del Logos Encarnado que es el Θεάνθρωπος (zeántropos, Dios y hombre), confiriéndole nus, logos y pnevma (espíritu). El Logos como principio cósmico unificador, contiene todos los logos que son los principios, las esencias interiores y los pensamientos de Dios con los cuales se crean y desarrollan todas las cosas en el tiempo y el espacio, más las formas que son dadas por las que cada objeto contiene los principios de su propio desarrollo. Éstos son los logos contenidos en el Logos y aparecen de distintas formas en el universo creado, constituyendo la segunda etapa en la contemplación del Universo.

El Evangelio de San Juan (1.1) empieza señalando la deidad de Cristo y los demás evangelistas terminan mostrando esta realidad. San Juan escoge el término “Logos” para combinar conceptos, nociones e imágenes que se habían formado en el pensamiento judaico con términos filosóficos de su época provenientes de la filosofía Helénica. El “Logos” significa la Sofía (Sabiduría) de Dios del Antiguo Testamento y el divino nus de la filosofía Helénica que lo gobierna todo; representada por Filón de Alejandría, filósofo de origen judío influido por el Platonismo. Proclama la doxa=gloria y la obra salvadora de Cristo como “Logos de Dios”.

En relación con el acontecimiento de la Encarnación del Logos (Jn 1,14), se aclara totalmente en el Evangelio de San Juan el carácter personal del Logos, el cual preexistía antes de los siglos en Dios (Jn 1,12; 10,30) “todo se hizo por Él…” (Jn 1,3). Tenía siempre una diversidad de forma en relación con el cosmos e Israel. Vino al mundo mandado por el Padre para cumplir su misión y regresar otra vez en Él al terminar su misión. El hecho que el primer capítulo del cuarto Evangelio califica a Cristo como “Logos” y no como “Sofía Sabiduría” (ni tampoco como palabra o verbo) se debe a la elección del escritor de un término que en la filosofía y religiones de la época expresa la mente universal que gobierna todo, que es la Persona de Cristo y es presente antes que el mundo. De esta forma las reivindicaciones del Señor se manifiestan claras en el mundo no judaico. El himno de Juan 1,1 recalca que el “Logos” que se humanizó en Jesús, no es una creación sino el mismo Dios (Jn 1,2), el cual se hizo realmente hombre con cuerpo y sangre en la plenitud de la energía increada Χάρις (Jaris) y Verdad (Jn 1,14).

Metropólita Ierózeos Vlajos, «…Tal y como sabemos, Dios es Trinitario: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los Padres llaman “Nus” el Padre, “Logos” el Cristo y “Espíritu” el Espíritu Santo. Puesto que la psique (alma) es como imagen de Dios, entonces ella también tiene tres fuerzas: “nus”, “logos” y “espíritu”. El nus como hemos dicho anteriormente es el núcleo de la existencia del hombre, y el logos es aquel que expresa las experiencias del nus. Tal y como el Cristo, el Cual es el Logos del Padre que nació de Él, así también el logos del hombre que conecta con la lógica, nace del nus del ser humano. El espíritu en la psique humana es el “eros” (amor) del hombre a Dios. Entonces el nus (como energía y el corazón como esencia) es el centro de la existencia del hombre que adquiere la experiencia de Dios y el logos es aquel que formula las experiencias del nus». (Metropólita Ierózeos Vlajos, “Conversaciones sobre la Psicoterapia Ortodoxa” Pág:32)

Ierotheo Vlajos: «El logos es a la vez liturgia, función que percibe los conceptos, pensamientos (los logos) para transmitirlos a los demás. Por eso en la lengua helénica logos significa el pensamiento (concepto o idea) y la palabra que lo expresa.

…Es interesante la observación de que la teología escolástica identifica el término “ratio” (razón) con el término “logos”. Mientras que el primero significa una posibilidad racional del intelecto para discernir y relacionar los objetos creados, el logos en la lengua helénica significa entre otras cosas, el reunir, concebir y definir en orden y armonía. San Agustín separó la ratio en “superior” e “inferior”. La primera la identificó con el “intellectus” que también fue considerado equivocadamente como el nus.

Es sabido que durante la antigua filosofía helénica y también en la presocrática, el logos no es la lógica, la razón, sino aquella fuerza que en el universo dirige y coloca en armonía la multiplicidad de las cosas creadas en toda la naturaleza. Con este concepto Logos se denominó la Segunda Persona de la Santa Trinidad, como Aquél que expresa la voluntad de Dios, como Aquél que ha creado el mundo. También el nus en la Tradición Ortodoxa es el ojo de la psique, una energía de ella, que es distinta de la energía lógica de la mente o cerebro». (Pág.402, Ierozeos Vlajos: Hisijía y Teología).

Logos inefables, increados y logos-conceptos creados.

Los visionarios de Dios son elevados al Paraíso y entonces escuchan logos inefables, según el testimonio del Apóstol Pablo: “Conozco un hombre, un cristiano… Fue arrebatado al paraíso y oyó logos inefables que el hombre no puede expresar” (2ª Cor.12,2-4)…

El caso del Apóstol Pablo es muy característico. Ascendió hasta el tercer cielo y entró en el Paraíso, escuchó logos inefables que no podía transmitir tal y como los escuchó y se fue iniciado, instruido en el conocimiento (increado) de los misterios de Dios. Pero algunas de estas experiencias las transmitió a continuación a sus hijos espirituales para conducirlos en sus vidas espirituales. Así pues, durante la experiencia se inició en los logos inefables y a continuación trasladó esta experiencia, en la medida de lo posible para los hombres, con logos y conceptos creados, es decir, utilizando la creada lengua humana y las imágenes de la naturaleza creada. Así, trasladado el misterio de la apocalipsis=revelación a la realidad sensible, permanece misterio, pero capaz de ser vivido por los que ascenderán y participarán de la experiencia del Pentecostés. Pág.233

El ejemplo relevante de la relación entre logos-conceptos creados y logos inefables es el acontecimiento del descenso del Espíritu Santo durante el día del Pentecostés. El Espíritu Santo descendió a los corazones de los Discípulos y de los Apóstoles…

Es decir, una es la voz y el trueno que todos escuchaban, otra es la voz espiritual que los Apóstoles escuchaban dentro de sus corazones y otra distinta es la voz que transmitía los misterios del Espíritu al corazón de los oyentes en el kerigma de San Pedro (He 2,1-13). En todos estos casos actuaba el mismo Espíritu Santo de múltiples maneras. (Pág.234)

Así vemos que hay discernimiento entre logos inefables y logos-conceptos creados. Los misterios del Espíritu se viven con la participación de la energía increada de Dios que se denomina como “logos inefables”. En cambio, la transmisión de los misterios a los hombres se hace con logos y conceptos creados con la finalidad de ser conducidos a los logos increados y a la participación de la glorificante o deificante energía increada de Dios. (Ierotheo Vlajos: “Hisijía y teología” (pág.232).

Λόγος ενδιάθετος (logos endiazetos) logos innato: es decir, el logos del corazón por el que reflexionamos, juzgamos y decidimos, sin abrir la boca. El nus utiliza a éste logos mediante lo logístico de la psique y dice la oración del corazón o de Jesús: Κύριε Ιησού Χριστέ ελέησόν με (Kirie, Jesús Cristo, eleisón me.

Λόγοι τῶν ὄντων, (loyi ton onton) Logos de los seres o entes: Λόγοι τῶν ὄντων (Lóyi ton ónton) significa literalmente:

  • Λόγοι (lóyi): “logos” en plural; razones, principios, sentidos, fundamentos, palabras con contenido esencial.
  • τῶν ὄντων (ton ónton): “de los entes” o “de los seres” (genitivo plural de ὄν, “ente”, “lo que es”).

Por tanto, la expresión se traduce como “los logos de los entes” o “los principios de los seres”.

Λόγοι τῶν ὄντων (loyi ton onton). Logos de los seres o entes, los Santos acostumbran a llamarlos también “bondadosas voluntades”.  En la teología ortodoxa -especialmente en Máximo el Confesor— el término no significa simplemente “palabras”, sino las razones divinas, principios eternos o voluntades de Dios según las cuales cada ser existe.

Es decir: a) Son los fundamentos espirituales de cada criatura. b) Son las ideas o voluntades divinas que preexisten en el Logos de Dios. c) Son aquello por lo cual cada ser es lo que es y tiene su finalidad.

Los logos de los seres constituyen medios de elevación del nus a Dios por la creación. Existen dos clases de este tipo de logos: los increados e idénticos a Dios, y los creados y naturales que se ven en las creaciones de Dios. Los primeros son creadores de esencias, y los segundos (que son resultados, imágenes y ejemplos de los primeros) constituyen las esencias de los seres o entes que se han producido en el tiempo como creaciones de la voluntad de Dios.

Los que tienen claridad psíquica contemplan, en la creación, los logos creadores que tienen su principio en la sabiduría, fuerza y bondad de Dios. Conocen analógicamente a Dios y le elogian, alaban, aman y agradecen. En síntesis: Λόγοι τῶν ὄντων = los principios o razones divinas de todas las cosas creadas.

San Nicodemo el Ayiorita, al respecto, nos dice: «El ancestral Logos y Creador y el nus lógico humano son dos extremos. Los logos espirituales de los seres que hay entre medio de estos dos extremos son los que causan la unión entre ambos».

San Juan de Cronstadt, Rusia, dice: 247. El logos revela lo que está en el cerebro y en el corazón del hombre; es decir, revela al dominador y creador nus invisible. Así, más o menos de una manera semejante, también el Logos de Dios nos apocalipta-revela al Padre y al Espíritu Santo, el Vivificador y la Fuerza del Altísimo que procede del Padre eternamente, antes de los siglos, y se apocalipta-revela a los hombres por el Hijo. «…la fuerza del Altísimo te cubrirá…».

¡Gloria a Ti, Hijo de Dios, que nos has revelado el misterio de la Santísima Trinidad —del Padre, por el Hijo y en el Espíritu Santo—! Tu Logos es verdad. Vivimos de todos Tus logos y también de cada logos Tuyo separadamente. Tus logos son dulzura, paz y vida, especialmente los que se refieren al Paráclito. (Tomado de la “Vida en Cristo” de San Juan de Cronstadt).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en nuestra Web en español: logosortodoxo.es/

 

  1. Logos espermático Λόγος σπερματικός

 A Λόγος σπερματικός Logos espermático: Semilla, germen de verdad que sembró Dios en todos los hombres, en cambio toda la verdad la dio con el Cristo.

Temas afines con el logos espermático son: logos de los seres, apocálipsis (revelación) natural, teognosía innata, conciencia ética innata… que por supuesto acepta toda la tradición Patrística Ortodoxa.

Los filósofos que en sus obras sembraban espermas del monoteísmo, los padres de nuestra Iglesia y los escritores eclesiásticos los llamaron “filósofos del logos espermático”, son los precursores y maestros del Cristianismo antes de la venida del Salvador Cristo.

Tales eran Jenófanes, Colofón, Heráclito, Teágenes, Reguinos, Empédocles, Parménides, Anaxágoras y su discípulo Metrodoro, Anaximandro, Protágoras (amigo de Pericles y Eurípides que en el año 411 adC, paganos fanáticos lo acusaron de ateísmo y al intento de huir para salvarse, se ahogó en el mar), Sócrates, Platón, Aristóteles, Prosdikos, Teofrasto, Esquilo, Sófocles, Eurípides, Antístenes, Demócrito, Diógenes el Cínico, Teodoro de Cirene, Efímeros, Epicuro. Los sofistas, los estoicos, los peripáticos y casi todos nuestros ilustres antepasados. Muchos de estos filósofos fueron perseguidos, hostigados o tuvieron una muerte trágica (Esquilo, Protágoras, Eurípides, Sócrates, etc)

Todos estos hablaron de un Dios persona, perpetuo, no nacido, eterno, creador y dirigente del mundo. Hablaron para un Dios Omnipotente, Sabio y Conocedor de todo y protector de los humildes y débiles.

Los espermas, semillas de la fe ortodoxa sobre el Dios en la filosofía antes de Cristo es apocálipsis (revelación) indirecta de Dios a los sinceros buscadores de la verdad, nos dice san Justino el filósofo, apologeta y mártir de Cristo, que ha vivido al principio del II siglo dC.

San Nectario desarrolla las razones por las que la filosofía Helénica con el logos espermático preparó al hombre para a continuación recibir y aceptar la venida del Logos Divino y ser redimido.

También en otros pueblos del mundo antiguo antes de la humanización de Cristo en la tierra, por Concesión Divina fue dado el logos espermático y se aproximaron a la Verdad; porque el Dios Padre es también de ellos –ya que todos somos de Adán. Algunos de estos fueron: Los Caldeos-Persas, el Vedismo de los hindús, el Buda Hindú el histórico, el Budismo Tibetano, Confucio en China; también en Egipto existía el “mito” que vendría al mundo Aquel que salvará y redimirá el género humano!… VER también en: https://logosortodoxo.es/navidad/logos-espermatico-de-la-venida-de-cristo/

 

  1. Loyismós/i Λογισμós/οί, pensamiento simple o compuesto

Λογισμós/οί loyismós singular y loyismí en plural.

En la escritura patrística, se llaman los pensamientos simples o compuestos buenos o malos unidos con la fantasía, razonamientos, meditaciones, reflexiones, concepciones, ideas o las tendencias conscientes e inconscientes de la psique, o vivencias enteras (donde actúan todas las fuerzas de la psique: nus, diania mente o cerebro, corazón, conciencia y voluntad. En el último de los casos tenemos la forma total de los loyismí. Éstos conectan con imágenes y con varios estímulos, que provienen de los sentidos físicos y la fantasía. Sobre todo los loyismí pecaminosos (avaricia, gula, ira, vanidad, soberbia, pereza, lujuria y lipi lamentación, depresión o tristeza,). Mediante estos, los loyismí entran en la psique y activan los pazos por el siguiente proceso: choque o asalto del nus y el loyismós; conversación del nus con él; aceptación por la psique; cautiverio de la psique por el loyismós; deseo, ansia y caída al pecado o al pazos.

El Metropólita Ierózaeos Vlajos nos dice que: “Los Santos Padres dicen que los loyismí provienen de muchas causas. Principalmente recalcan cuatro: Primero por la voluntad física del cuerpo (carne). Segundo de la fantasía por los sentidos de las cosas de este mundo. Tercero, por las supersticiones, tendencias, declinaciones e impulsos de la psique y cuarto por los efectos de los demonios. Vemos pues que muchas son las causas de las que provienen los loyismí. Unas son buenas y otras malas. Unos loyismí provienen del diablo y los pazos, y otros provienen de Dios, de los ángeles y de los santos. Por eso el discernimiento de los loyismí, si son de Dios o del diablo, es un carisma, don que lo ha logrado el que tiene gnosis (increada) espiritual de Dios. Entonces el trabajo del Padre espiritual es discernir el origen de los loyismí y sanarlos.

San Simeón el Nuevo Teólogo enseña que podemos cambiar de padre espiritual cuando este expresa la debilidad de discernir los loyismí. Los Santos Padres, los verdaderos psiquiatras y psicólogos se han ocupado muchos siglos antes que los psiquiatras académicos actuales sobre esta especie de guerra interior. Han hecho un análisis exhaustivo tan grande sobre la psique y la composición física, psíquica y espiritual del ser humano, que no hay espacio para expresarla ahora totalmente. En esto consiste la psicoterapia cristiana ortodoxa y en este sentido el cristianismo auténtico se parece a una ciencia y no una religión hecha de hombres. En los 5 tomos de la Filocalía de los Santos Padres Nípticos se desarrolla exhaustivamente este tema. (Enfermedad de la psique y salud, pág. 141-142).

 

  1. Luto Πένθος (penzos)

Πένθος (penzos) luto: en los textos patrísticos, es “la lipi tristeza o luto según Dios, es sufrimiento del que nace la metania”.

El “luto según Dios no se identifica con el luto cósmico mundano, el que sienten los hombres cuando por ejemplo, pierden seres queridos, sino que es resultado de su concienciación del pecado y la creación de sanas vivencias y experiencias mediante la metania y el regreso al Señor. Se trata de un luto con originalidad propia, que con la increada energía divina Jaris, combina la alegría y la tristeza del luto (“luto alegre, pena-alegre”). No causa conflictos ni perturbaciones psíquicas, todo lo contrario trae paz y serenidad en la psique y buena disposición para cumplir los divinos mandamientos, logos, y esperanza en Dios.

 

  1. Luz increada

Ἄκτιστον Φῶς (áktiston fos) increada Luz. Es la energía increada de Dios que muchas veces se puede ver como Luz. Esta energía de Dios es la doxa (gloria, luz) increada de la deidad. Se llama increada Luz porque es divina por consecuencia increada. No es energía de la existencia creada. Es la energía y luz increada de la Metamorfosis del Señor en monte Tabor.

  1. Mal Κακό, VER: Kakó

 

  1. Memoria, recuerdo de Dios Μνήμη Θεοῦ (mnimi Zeú)

Μνήμη Θεοῦ (mnimi Zeú) memoria de Dios. No significa simplemente memoria de Dios, sino el estado aquel que el hombre se encuentre en tal situación y recolección de modo que tenga toda su atención girada a Dios. Perpetuo recuerdo del nombre de Dios, que no se hace simplemente con la lógica sino con el nus sanado, limpio y purificado. El recuerdo de Dios, que se consigue y se expresa también por la oración noerá o del corazón o de Jesús, es el arma más fuerte contra los demonios y los pazos.

Filocalía: “El dulcísimo recuerdo de Dios, o sea, de Χριστός (Jristós) Cristo, tiene la fuerza de disolver todos los autoengaños y falsedades de los loyismí, (conceptos, nociones, pensamientos, logos, fantasías, imágenes tenebrosas)”… san Filoteo el Sinaita.

San Diádoco de Fótica en la Filocalía nos dice: “Debemos con el cuidado de la memoria de Dios, descuidar la costumbre y el apego al mal. Porque es más fuerte la naturaleza del bien que el apego al mal. Eso porque lo bueno es, existe, en cambio el mal no es, no existe sino sólo cuando lo creamos y lo hacemos”.

 

  1. Memoria, recuerdo de la muerte Mνήμη θανάτου (mnimi zanatu)

Mνήμη θανάτου (mnimi zanatu) memoria, recuerdo de la muerte. En la vida espiritual ortodoxa no es solamente el recuerdo que un día vendrá el final de nuestra existencia biológica, sino principalmente el sentido de mortandad, “de las prendas de piel” (Gén 3.21” que vistió el hombre después de su caída, combinado de alegría y aflicción, pena o tristeza, es energetizada activada por la divina energía increada Jaris y nos infunde disposición para la metania. No crea conflictos en la psique sino todo lo contrario, trae serenidad en el nus-espíritu, paz en la psique y esperanza en el Dios. A este sentimiento, los Helenos lo llamamos jarmolipi (alegre-pena). El recuerdo de la muerte, conecta con el luto según Dios, que es un sentimiento auténtico y aflicción o pena-alegre. .

San Nicodemo el Aghiorita: “Sepas bien que mientras te recuerdas de la muerte no puedes pecar. Pero inmediatamente que olvides esto, caes al pecado. Porque nuestros progenitores, mientras tenían la memoria de la muerte en su cerebro, guardaban el mandamiento de Dios. Pero desde el momento que el diablo sacó del nus de ellos la memoria de la muerte, les engañó haciéndoles transgredir el mandamiento de Dios y fueron expulsados del paraíso y de su disfrute.

San Juan el Clímaco dice: “igual yo definiría que la absoluta conciencia de la muerte es “in-miedo” (sin temor, sin miedo), porque nos libera de cualquier otro miedo. Las lágrimas de la muerte generan el sin miedo y así se pone en relieve la alegría. Cuando termina la alegría, que no termina nunca, proyecta la flor del bendito amor”.

San Filoteo el Sinaita en la Filocalía pag.15 c.6 escribe: La primera puerta que introduce en la Jerusalén espiritual, es decir, en la vigilancia del nus es callar la boca por propia voluntad y conocimiento, aunque el nus aún no esté sereno. La segunda puerta es la contención, autodominio de las comidas y bebidas. La tercera es la memoria incesante de la muerte que purifica, depura y limpia al nus y el cuerpo. Cuando contemplé la belleza de ella no con los ojos sino con el espíritu, he quedado herido de su gozo y deleite y quise tomarla como esposa para toda la vida, porque me enamoré de su belleza, su elegancia y su decencia. He visto cuánto humilde es y que está plena de pena-alegre, pensativa, llena de temor por el futuro juicio y cómo teme los cuidados de la vida. Más, por los ojos de su boca gotea agua vivificadora y sanadora; y de los ojos del nus surge una fuente de conceptos de mucha sabiduría que emana y brota, deleita y regocija la diania (mente, intelecto). A ella pues, como dije, a la hija de Adán, me refiero a la memoria de la muerte, estaba sediento siempre de tenerla como esposa y con ella dormir, hablar y discutir sobre qué puede pasar después de deponer el cuerpo. Pero no, me ha dejado muchas veces el tenebroso hijo del diablo el repugnante olvido”. (Filocalía t.1)

Eusebio Vitis: “Ten interiormente memoria incesante de la muerte. La memoria de la muerte ayuda no sólo tener sentido de nuestra pequeñez y transitoriedad, sino también para la lucha contra el enemigo, porque refuerza nuestra conducta humilde, y destruye y anula el orgullo, nuestro mayor enemigo. “Buen y útil pedagogo de la psique y del cuerpo es tener en el nus la continua memoria del recuerdo de la muerte. Con la memoria de la muerte uno consigue poner de lado las preocupaciones y todas las vanidades, por lo que nace en nuestro interior la guardia, vigilancia y protección del nus. La memoria a la muerte contiene en su interior muchas virtudes, es una fuente de continua disponibilidad y prontitud del espíritu a la lucha, junto con la nipsis y el discernimiento”.

 

  1. Mente Διάνοια diania, mente-intelecto

Διάνοια (diania) mente, intelecto, cerebro, según contexto inteligencia, ingenio, genio. Διάνοια (diania) de dianús, διά (dia)= dividido por, a través de y nus=el espíritu o energía del corazón de la psique; diania es la parte del nus que elige, divide, analiza y desarrolla un loyismós, tiene el poder de conceptuar teóricamente la realidad expresada mediante el lenguaje del logos. La capacidad intelectual lógica y racional del hombre es deducida de conclusiones o por transformación y desarrollo de conceptos que resultan de datos que se facilitan por apocalipsis (revelación), mediante gnosis y percepción espiritual del nus, o mediante la observación por los sentidos. La diania que se encuentra al cerebro es el segundo ojo inferior de la psique, (recordemos que el ojo principal es el nus).

La diania coopera con la fantasía en la creación de los loyismí compuestos, es como una fantasía del logos, puesto que da forma a las meditaciones sin hipóstasis (base substancial) que se extienden por las opiniones incorrectas y el mal uso de las cosas. Los pecados empiezan por la diania que es por donde nos atacan y asaltan los demonios, luego la lucha con el nus, acto seguido el consentimiento del nus y de la diania, y después la acción.

La gnosis intelectual de la diania es, pues, inferior a la gnosis espiritual y no significa necesariamente la inmediata percepción o toma de las esencias interiores o principios de las creaciones, tanto menos la verdad divina. Realmente, la verdad y la gnosis espiritual se encuentran por encima del nivel de la diania y son percibidas por el nus o el corazón espiritual. En síntesis la Verdad es superior a la gnosis espiritual y la gnosis espiritual es superior a la gnosis lógica racional que es el saber del intelecto.

La madre de todas las imperfecciones es el perfeccionismo intelectual humano que conduce al orgullo, la soberbia espiritual e intelectual. En este fallo tan fino de discernir han caído y siguen cayendo muchos, no todos por suerte, intelectuales, filósofos, “tiólogos/as”, teoliyinas y peor aún pseudo-psicólogos y pseudo-psiquiatras con papel fino (títulos), que intentan encerrar la libertad en las jaulas de las aulas con sus falsosnombres de psicólogos y psiquiatras.

Por el Padre Romanidis: La caída de cada hombre y su esclavitud en la creación, consiste en la confusión de la energía del espíritu humano del hombre (la noerá) con esta misma energía de la diania, confusión en la que los loyismí provenientes del ambiente se convierten en loyismí del espíritu humano del hombre, con el resultado de debilitar en varios grados la κοινωνία (kinonia, comunión, conexión o participación) del corazón con la energía y realeza increada de Dios. La psicoterapia, terapia y sanación de esta enfermedad empieza con la catarsis del espíritu (nus) del hombre, de todos los loyismí buenos y malos, y su limitación en la diania; a la vez el espíritu humano (nus o noerá energía) del hombre, se libera de la diania y regresa mediante la oración del corazón o noerá en el corazón. En su estado natural el espíritu humano (nus) del hombre se energiza, opera como un remolino o válvula dentro al corazón, en cambio en su situación o estado caído (enfermizo) se encuentra expandido en el enkéfalos-cerebro, identificado con sus conceptos, significados, ideas y dichos y se queda atrapado, subyugado y esclavizado en ellos.

En la Filocalia, San Cálisto y San Ignacio los Xanzopuli: “La alteración, cambio y giro de la diania (dianús) por la metania (metanús) quiere Dios de nosotros porque con ella mejoramos. La diania es capaz quedarse sola ante Dios y rogar por nosotros… “

“Conocemos bien que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado διάνοια (diania) iluminada, capacitada de conocer el Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesús Cristo, Él es el verdadero Dios y la vida eterna· (1Jn 5,20).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas”en el blog en español: logosortodoxo.es/

 

  1. Metamórfosis Μεταμόρφωσις

Μεταμόρφωσις Metamórfosis: la bella palabra en el léxico quiere decir transformación, transfiguración, cambio de faz, de forma o modificación exterior o interior.

Según Pablo la metamorfosis no es exterior y superficial, sino interior, psíquica y espiritual «… sino que estéis metamorfoseando continuamente por la renovación de vuestro nus, discerniendo y comprobando cuál es la voluntad de Dios, que es buena, perfecta y la que gusta a Dios» (Rom 12,2). Metamorfosis verdadera es la continua formación, conversión y renovación del pensamiento, los deseos, las conductas y movimientos del corazón y su voluntad. Para la consecución de esta metamorfosis la Santa Escritura y la Tradición de los Santos Padres nos muestran dos caminos. Primero, el camino místico. Aquí domina la jaris (gracia, energía y luz increada). El cristiano sube al monte Tabor de la Metamorfosis con la jaris (gracia, energía increada) del Espíritu Santo que recibe de los Santos Misterios. Segundo, la metamorfosis del hombre no se hace mecánicamente, simplemente con la participación típica a los Santos Misterios, sino también con la ascesis o ejercicio espiritual, el esfuerzo personal y la lucha de la psique para formación y crecimiento espiritual de sus tres partes de la psique por igual.

Los verbos μετανοώ (metanoó, cambio de mentalidad, arrepentirse y confesarse, metania), (Mt 3,2) y γίγνεσθαι, (gígnesze) convertirse y hacerse, convirtiéndose y haciéndose hijos de Dios (Jn 1,12) y μεταμορφώνω (metamorfono), transformarse, convertirse y cambio de mentalidad e imagen se enlazan entre sí y lo común de los tres es estar convirtiéndose, es decir, estar metanoizándose, metamorfoseándose, convirtiéndose y haciéndose; dentro de las Santas Escrituras manifiestan un tiempo continuo hasta la muerte, junto con el verbo κατηχούμαι (katijume, catequizarse) que es recibir catequesis.

La Metamorfosis del Señor Jesús Cristo y la Metamorfosis de los hombres

La Metamorfosis del Señor es una de las grandes fiestas de las llamadas Soberanas y se celebra por la Iglesia Ortodoxa cada 6 de Agosto. Allí en el monte Tabor el Señor habiendo llevado consigo sus alumnos puntales, Pedro, Juan y Jacobo, se metamorfoseó, transformó ante ellos; es decir, Su rostro brilló como el sol, Sus vestimentas se hicieron blancas como el sol y a lado Suyo aparecieron los profetas Moisés y Elías; mientras que se escuchó de arriba, del cielo, la voz del Dios Padre diciendo: “Este es mi hijo amado, el predilecto a Él escuchad y obedeced”. O mejor dicho, metamorfoseó, transformó los ojos físicos y espirituales de los discípulos para que pudieran verLe tal como es, como siempre era, es decir, como Luz increada.

Esta doxa (gloria, luz increada) espera a cada creyente; “los justos resplandecerán como el sol” y “seremos semejantes a Cristo”, dice el Evangelista Juan. Porque en nuestro interior estará la Luz increada-Cristo y no simplemente Le estaremos viendo sino que estaremos unidos con Él. Esto no sólo se hará en la otra vida, sino en esta aquí y ahora, cuando hacemos vida en verdad y virtud, en los misterios y la vida de la Iglesia. Entonces el Cristo nos metamorfosea, transforma y nos cambia; sana nuestros pazos y cambia nuestros hábitos y vicios, incluso los genes y lo hereditario. Puesto que Él nos ha creado, Él puede renovarnos, basta que nos confiemos en Él. Entonces nos hacemos hombres nuevos y la luz increada está en nuestro interior y nosotros nos hacemos “la luz del mundo”. La Metamorfosis del Señor es fuente de la teognosía y de la teología de la contemplación (expectación o visión) de la divina doxa (gloria luz increada), tal y como fue marcada y señalizada en la Divina Metamorfosis, es la única verdadera teología, la que conoce la Iglesia Ortodoxa.

Occidente (papismo, protestantismo etc) no acepta la luz del Tabor como increada y tampoco hacen discernimiento entre energía increadas y creadas; la diferencia que hay entre lo creado e increado es equivalente a la diferencia que hay entre la Iglesia Ortodoxa y todas las demás llamadas “iglesias” y religiones,  que con ellos nos separa el abismo.

San Gregorio Palamás con su teología demostrativa nos demuestra: «Aquel extraordinario fenómeno de la Metamorfosis, es decir, la luz increada que rodeó la forma del Salvador, no era otra cosa que una de las energías fundamentales de la Una Deidad con tres Hipostasis. Era la luz de la Deidad, eterna, increada, interminable, fuera del tiempo y del espacio. !El Θεάνθρωπος (Dios-Hombre) no ha recibido o tomado algo que no tenía! Al contrario, los Apóstoles salieron por un rato de las cadenas del tiempo y del espacio y saborearon la realidad de la divina doxa (gloria) increada como podían. La luz increada de la Divina Metamorfosis, aunque fuera visualizada por los ojos del cuerpo por poco rato encima del monte, no se gasta ni se corrompe ni tampoco es percibida o captada por los sentidos del hombre. Pero los discípulos la vieron porque sufrieron un cambio de sus sentidos que se convirtieron de carnales en espirituales. Es decir, el misterio de la inefable Deidad Trinitaria se apocaliptó (reveló) a través de sus energías increadas, tanto como podían aguantar los sorprendidos ojos (espirituales) de los Apóstoles, mucho menos nosotros plagados de pecados. La Metamorfosis del Señor, pues, fue sabor de inmortalidad y vivencia, experiencia de la eternidad para los Discípulos mortales y también para nosotros»…más en http://www.logosortodoxo.com/san-gregorio-palamas/la-metamorfosis-de-cristo/

también http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-metamorfosis-del-salvador/

y también http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-metamorfosis-del-senor-jesus-cristo-y-del-hombre/

 

  1. Metania, Μετάνοια

Μετάνοια Metania (metanús), del verbo μετά-νοώ, metá= después (de), tras, con, luego o más tarde; y noó= comprender, concebir, percibo con el nus (como energía o espíritu humano) y el corazón (como esencia).

Μetania es arrepentimiento, penitencia, introspección, alteración, renovación, cambio, conversión, metamorfosis, renacimiento, despertar espiritual y enjertación del nus por el Espíritu Santo; giro del nus (metanús), conversión de la conducta del hombre y sobre todo, giro, cambio de actitud de la vida en pecado y en el mal por la vida en Cristo. La metania en la Tradición Ortodoxa no proviene de una percepción psicológica de culpabilidad, sino de la apocálipsis-revelación de la deformación de la psique y esta apocálipsis-revelación se manifiesta por la energía increada de la divina Luz en el corazón psicosomático del hombre.

La metania es la piedra angular de la vida espiritual. El nuevo Testamento empieza y acaba con la metania,  «…μετανοεῖτε (metanoíte)» que define un tiempo continuo, sin interrupción; cambiad de actitudes, conductas y modo de vivir porque la Realeza increada de los Cielos se ha acercado (Mt 3,2), y termina con: «y se proclamará en su nombre la mετάνοια (metania, la absolución y perdón de los pecados, faltas y errores) en todos los pueblos… (Lc 24,47), y diciendo esto les sopló en la cara diciendo: recibid divino, santo Espíritu (energía increada, la divina Jaris) a quien perdonéis los pecados les serán perdonados, a quienes retengáis les serán retenidos» (Jn 20,22). Vemos aquí que Cristo lo primero que decreta después de la resurrección es el Misterio de la Metania que lo trajo desde el sepulcro. San Juan el Precursor y nuestro Señor empezaron sus kerigmas (discursos) invitando a la metania que es el alimento de nuestra vida espiritual. Nadie puede psicoterapiarse, sanarse y salvarse si no lleva a cabo la metania. Sólo con la metania un gran ladrón “robó” hasta el paraíso.

Metania se llama también a uno de los Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa con el cual se facilita la absolución y perdón de los pecados. La metania es confesión, aceptación, arrepentimiento, rectificación, psicoterapia y sanación. El Misterio de la Santa Metania no es solamente una premisa imprescindible de la Divina Comunión, sino a la vez fuente de paz, serenidad de la psique, solución de problemas, entrada en la nueva vida de Cristo, renovación espiritual del nus y del corazón, su terapia e introducción a la divina energía increada de la Jaris. Metania y confesión van unidas, la metania sin confesión no da resultado y viceversa. Muchos utilizan este Misterio pero algunos lo hacen unilateralmente cumpliendo solamente una parte. Desgraciadamente tenemos personas confesadas y nunca metanoizadas (arrepentidas y convertidas). Se confiesan por ejemplo el Miércoles Santo para tomar la comunión el Jueves Santo y al día siguiente siguen haciendo lo mismo. Luego durante el año en alguna gran fiesta repiten lo mismo pero nunca cambian de actitud, ni mejoran ni convierten su conducta interior en ortodoxa. Este tipo de personas se confiesan pero no se metanoizan (no se convierten, no cambian). Tenemos otros que sí se arrepienten diciendo: “no lo volveré hacer”, “es cierto, lo entiendo, no tengo la conciencia tranquila…”, aceptando sus pecados pero no se confiesan. No se beneficiarán de nada por este reconocimiento. Son como las personas que saben que tienen una enfermedad y no van al médico ni toman los medicamentos ni se someten a la operación quirúrgica y por ello morirán.

También se llama metania a un gesto reverente que se acostumbra hacer en la veneración Ortodoxa. Hay dos metanias distintas: una es un simple movimiento de la cabeza hacia abajo y la otra implica una postración reverencial arrodillándose.

De acuerdo con la enseñanza de San Nikódimo el Ayiorita, la Metania y la Confesión debe ser:

1º) Voluntaria, es decir, nadie puede obligarnos al Misterio.

2º) Con recogimiento y devoción, con quebrantamiento del corazón porque hemos fallado a Dios “sólo en ti he pecado” (Sal. 50,6).

3º). Contundente, es decir, autocrítica y autoreproche. Aquel que vive la verdadera metania, mientras avanza en la virtud más pecador se considera. La verdadera metania trae el luto en la psique y a la vez una profunda alegría y paz que no puede reducir ninguna tentación y tristeza de este mundo. Es el luto alegre o pena-alegre del que hablan a menudo los Padres de la Iglesia.

4º) Recta. Es necesario que confesemos nuestros pecados con rectitud y exactitud, sin rodeos ni medias tintas. Es imprescindible el autoconocimiento tanto para la confesión como para la catarsis (sanación, limpieza).

5º) Sin vergüenza. La vergüenza es un sentimiento que lo usa el diablo para su beneficio. Cuando se trata de pecar, lo debilita y cuando decidimos que vamos a confesarnos lo agrava.

6º) Decidida. La metania y confesión es sincera, cuando tenemos tomada la decisión consolidada no repetir los mismos pecados. Pero la recaída no debe ser el argumento para evitar la confesión, “si voy a recaer para que voy”.

7º) Continua. Para que tengamos frutos en nuestra vida espiritual es necesaria nuestra frecuente aproximación al Misterio de la Confesión y no sólo cuando hemos hecho un pecado grande.

Escribe sobre ella San Isaac: “La metania es la más alta de todas las virtudes y su ejercicio no puede terminar sino sólo a la hora de la muerte. Por eso es necesaria siempre para todos y no existe límite de consumación o terminación. Porque el perfeccionamiento de los perfeccionados también es interminable. Por eso la metania no se debe limitar a ciertos tiempos definidos ni a ciertas praxis (actos), y debe durar hasta la hora de la muerte”.

San Juan el Clímaco en el capítulo 5 de su obra, “La Escalera”, manifiesta que: “Metania quiere decir renovación del bautizo. Metania es acuerdo con Dios para una vida nueva y adquiridora de humildad… Metania significa pensamiento de autocrítica, despreocupación de todo y ocupación de nuestra sanación y salvación. Es hija de la esperanza, repudio de la desesperanza y liberación de la infamia… reconciliación con el Señor y catarsis de la conciencia… castigo duro de la gula”

Ierózeos Vlajos, en su libro “Psicoterapia Ortodoxa”, nos enseña que: “Hablando sobre el regreso del nus al corazón, es decir, regreso de la energía del nus al corazón, debemos de hablar para los tres movimientos del nus: el cíclico, el directo y el espiral. El movimiento cíclico es “la introducción del sí mismo desde exterior hacia su interior, el uniforme recogimiento y recolección de las fuerzas o energías”. Durante este movimiento la psique mediante el nus hacia el corazón primero se vuelve a sí mismo y reúne todas las energías. De esta manera se eleva hacia la eternidad de Dios que es el Superior de todas las existencias. Este camino es inconfundible, no da la posibilidad al nus que se confunda y así concentrado se eleva a Dios. El nus se libra de todo lo creado, expulsa cualquier noción de la creación, de cada fantasía y se une con el corazón a través de la metania y allí se apocalipta (revela) el Dios, puesto que se hace la unión del nus con el Dios. Éste es el movimiento cíclico de la llamada teología apofática, siendo teología en el sentido heleno ortodoxo, como ciencia psico-terapéutica. Este movimiento cíclico del nus se consigue con la oración del corazón por la que el atleta espiritual lucha “girando el nus hacía sí mismo que es un movimiento cíclico e inconfundible” (San Gregorio Palamás). De este método terapéutico de la psique por la metania, sus primeros frutos son la apázia (sin pazos, impasibilidad), paz y serenidad interior activa. De este modo cuando vienen las tristezas, penas, ansiedades, fatigas y contrariedades se alegra y cuando llegan las alegrías se autocontiene y se autodomina, entonces siente y vive la pena alegre. Esta apázia es la mortificación vivificadora del Señor que se consigue por la energía increada de la Jaris del Espíritu Santo (San Nikitas Stizatos, Filocalía).

En toda la tradición biblio-patrística se habla sobre el perfeccionamiento del hombre, sobre su camino del “como imagen” hacia el “como semejanza”. Antes de la caída el hombre se encontraba a la iluminación del nus; después por la caída el nus se oscureció. Ahora el nus debe sanarse, limpiarse y regresar al estado que estaba Adán al Paraíso y de allí llegar a la zeosis-zeoría (contemplación o glorificación) de la doxa-gloria increada de Dios. Dentro de este marco se habla para catarsis, iluminación y zéosis. Este camino se califica y define como metania, como cambio y giro del nus”. Cuando hablamos sobre metania, entendemos la existencia humana entera, el nus, la diania, el corazón, la psique y el cuerpo del hombre, que se inspira y se dirige hacia el Dios. Es decir, se trata de una unión ontológica del hombre con el Dios a través del fuego inmaterial de la metania.

Yérontas Atanasio del Santo Monasterio Metamorfosis de Meteoros: La vía de la Iglesia Ortodoxa que es el Camino, nos ofrece maneras prácticas para nuestra sanación y salvación. No se limita sólo a la absolución de los pecados, sino que ofrece también la terapia y sanación. Nos recibe como pecadores, sucios y enfermos y nos convierte en saludables, limpios, divinizados y santos, gracias al Misterio de la Metania y de la Confesión que es el olvidado por muchos como el medicamento y baño espiritual de nuestra psique (alma).

Yérontas Sofronio Sajarof: «La metania conecta con la teología. Siempre en el hombre existe la metania, pero cambia de forma. Al principio es metania, porque se ha alejado de Dios, después por la pérdida de la divina Jaris y a continuación para encontrar más Jaris. Cuando uno se metanoiza (o hace la metania) recibe Jaris de Dios. Cuando recibe la Jaris (gracia, la energía increada), entonces ve mucho más sus defectos y pecados, hasta llegar a la Luz increada y convertirse él mismo luz. En la visión, expectación de la Luz increada, se ve como creado, construido, ve su corruptibilidad, su mortandad y desarrolla mayor metania. Así la metania conduce a la teología y se inspira de ella. La metania no se detiene ni termina nunca».

El camino de la metania no es una cuestión fácil, es un largo proceso practicante o ascético, una ciencia fina y un arte que lo aprendes cuando decides tener un guía experimentado, Yérontas que ha vivido todos los estadios de la metania. Esto es en el fondo la esencia de la Tradición Patrística, la transmisión de la luz y el espíritu de la metania de generación en generación. Amín.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/

Yérontas Efrén, de la Skiti de san Andrés de Athos: La metania es la condición básica para la oración. De otra manera el hombre se cansará de orar y finalmente parará y abandonará la oración. No puede haber una colaboración si no existe la verdadera metania. Metania, esta palabra tan importante y única, tal como nos la dijo CristoDios, es la primera palabra de Su enseñanza: Mateo 4:17 «Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: μετανοεῖτε metanoite, convertíos, arrepentíos y confesaos, cambiar de modo de vivir, porque la realeza increada de los cielos se ha acercado; ha llegado la vida santa y espiritual de la redención, bienaventuranza y felicidad; (μετανοεῖτε metanoite, el verbo aquí en tiempo continuo, metania ininterrumpida)

Ματθ. 4,17 Ἀπὸ τότε ἤρξατο ὁ Ἰησοῦς κηρύσσειν καὶ λέγειν· μετανοεῖτε· ἤγγικε γὰρ ἡ βασιλεία τῶν οὐρανῶν»; esta es también la columna vertebral de Su enseñanza durante tres años enteros. Sobre la realeza increada de los cielos enseñan, hablan y escriben continuamente también los santos Apóstoles y los santos Padres teoforos (portadores de Dios o de la divina luz increada). Pero cuando el Cristo nos reveló-apocaliptó que: “la realeza increada de Dios está en nuestro interior”, entonces entendieron que habla sobre otra Realeza, que es la Jaris del Espíritu Santo en la psique-alma, que habita también en el cuerpo. No sólo en la psique sino también en el cuerpo mientras que aún el hombre está habitando en este mundo engañoso.

 

  1. Misión sagrada, santa, sacra Ἱ­ε­ρα­πο­στο­λή ierapostolí o misión apostólica

Ἱ­ε­ρα­πο­στο­λή ierapostolí misión sagrada, santa, sacra o misión apostólica; palabra compuesta de ἱ­ε­ρά­/ός ierá/ós santo, sagrado, sacro, y αποστολή apostolí envío, expedición// misión, encargo, encomienda, cometido// delegación, representación, embajada. Ἱ­ε­ρα­πο­στο­λή ierapostolí este término se usa más por el laós-pueblo fiel ortodoxo helénico, en cambio a nivel mundano se usa la palabra αποστολή apostolí. En español “misión apostólica o santa” ἱε­ρα­πο­στο­λή ierapostolí, utilizando la raíz de la traducción literal:“Yendo y enseñando los logos de mi enseñanza en todas la naciones o en toda la οικουμένη icumeni tierra habitada y a toda la gente” (Mt 28,19).

Yérontas Atanasio Mitilineos: “Hay una más correcta. Llamamos “misión santa” ἱεραποστολή sobre algo que concierne a los de afuera, y pastoral a lo que concierne a los de dentro. En este momento, digamos que, yo no hago a vosotros “misión apostólica”, sino que hago pastoral. Mientras que, lo contrario, si iríamos a hombres no bautizados, en países extranjeros, a hombres que tienen gnosis de Dios, allí haremos “misión santa o apostólica”. A pesar de esto, sea que digamos pastoral, sea “misión apostólica o santa”, estos términos en esencia coinciden; simplemente los llamamos distintamente para hacer una distinción”.

 

  1. Misterio, Μυστήριο Mistírio (sacramento)

Μυστήριο (mistirio, misterio, sacramento). «Y conozco al tal hombre, si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios los sabe, que fue arrebatado al paraíso, donde escuchó logos inefables (increados), que no le es dado al hombre expresar» (2Cor 12,3-4).

La terapia “psicoterapia” ascética ortodoxa conecta y se asocia inseparablemente con la vida mistiríaca de la Iglesia. Se trata de la catarsis (sanación), la iluminación y la zéosis o glorificación, que encontramos en toda la enseñanza patrística de la Iglesia. No se entiende misterios fuera de la ascesis, porque entonces sería una condena para el hombre, ni ascesis fuera de los misterios, porque entonces consiste en un perfeccionamiento humano-céntrico. Es difícil para uno creer en la vida Mistiríaca de la Iglesia, si antes no entiende primero qué significa la palabra “Misterio”.

La palabra helénica μυστήριο misterio significa “sacramento”, “iniciación”, “secreto”, más “revelación y secreto”. El Cristianismo heredó este concepto y por extensión es “apocálipsis=revelación de Dios”.

Los Misterios son a la vez símbolo y Misterio. Mientras el misterio permanece oculto en los rituales está al nivel de lo simbólico e iconográfico. Pero cuando es recibido y la jaris (energía increada) energiza, opera entonces los Misterios revelan las cosas que están detrás del “velo”. Misterio lleva doble significado, es decir, de algo que está oculto y se revela y a la vez enigma y apocálipsis (revelación).

Pero dentro de la Iglesia los misterios son interminables. Porque dentro de ella todas las cosas “liturgizan”, funcionan de una manera misteriosa o mística, para que revelen la realeza increada de Dios. Misterio es algo que vemos que se celebra o se realiza, pero es difícil para el espíritu y mente humana entender el cómo se celebra. Si comprendiésemos el modo de realización del Misterio, entonces no sería Misterio, sino una praxis-acción lógica acostumbrada de la vida diaria.

Por ejemplo: decimos que el Dios es Trinitario. Os pregunto: ¿quién de nosotros entiende el Misterio de la Santa Trinidad? ¡Tres Personas en una esencia! Este Misterio juzgado o razonado por la lógica humana es paradójico. Pero si uno lo ve con la dimensión de la Fe, entonces entiende que no es paradójico, sino supra o superlógico o lógica suprema. ¿Quién puede entender, qué es Dios? Es decir, ¿cuál es la esencia de Dios? ¡NADIE! Y a pesar de eso, creemos en Dios. No porque le entendemos, sino porque sentimos místicamente Su presencia y saboreamos con el corazón Su agapi (amor, como energía increada). Es decir, podemos entender las energías increadas de Dios, pero no Su Esencia, tal y como muy bien han teologizado los grandes Padres de la Iglesia Ortodoxa. Veamos en la Escritura lo que dijo el Dios a Moisés, cuando pidió de Él que le enseñase su Doxa-gloria increada: “…yo pasaré delante de ti mi doxa=gloria… no puede el hombre verme y permanecer con vida…” (Ex 33 18-20).

Lo mismo ocurre también con todos los temas de la fe que superan las leyes naturales. Los “vemos sin verlos”, “los conocemos sin conocerlos, sin comprenderlos con la lógica”, porque todos están enrollados dentro al “divino gnofos”, (san Gregorio de Nicea). (Gnofos, supra-luz de luces que supera toda luz de la que el hombre participa pero no de su esencia). Los Misterios los vivimos y participamos en estos sólo con la fuerza de la Fe. Si insistimos en creer sólo a lo que entendemos con nuestra lógica limitada, estrechamos inimaginablemente nuestro horizonte espiritual y finalmente no podemos ser cristianos. Porque, en definitiva, “fe es la hipóstasis (base substancial invisible) de la esperanza de cosas que se esperan y no se controlan y la prueba de aquellas que no se ven”, (Heb 11,1). Y es cierto que la condición para la fe verdadera es la humildad, con la que atraemos la jaris (gracia, energía increada) de Dios. Porque “el Dios se resiste y se contraria a los orgullosos, en cambio a los humildes les da Jaris” (Sant 4,6). El humilde que confía a Dios más que a su lógica, y con la jaris (gracia, energía increada) de Dios puede entender los Misterios de la Iglesia.

Así, entendemos que, una cosa es el misterio y otra el dogma. Cuando los santos llegan a la experiencia de la doxa-gloria de Dios, viven y ven que Dios es luz, pero entonces también Dios permanece misterio, ya que no pueden llegar a la unión por esencia. La unión del santo con el Dios durante la experiencia es mediante la energía increada y no por esencia. Por eso la Santa Trinidad aún en esta experiencia permanece misterio. Aquello que se puede hacer comprensible lógicamente, es el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Así los santos Padres en la co-participación a la doxa increada de Dios que permanece misterio también durante la zeoría-contemplación, la expresan con terminología y le hacen dogma que se pueda entender. Una cosa es el misterio y otra cosa el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Por eso los Padres hacen uso diferente de la terminología de cada época. Pero cuando en un Sínodo ecuménico se determina el significado concreto de la terminología, entonces permanece invariable.

Por lo tanto, el dogma expresa y formula la experiencia de la apocálipsis (revelación), pero nunca la comprensión del dogma significa que paralelamente se entiende el misterio de la Santa Trinidad, que es inexplicable e incomprensible aún hasta su manifestación. Los Padres dicen que los santos ven invisiblemente, escuchan sin escuchar, co-participan in-partícipemente y entienden incomprensiblemente a Dios.

San Gregorio el Teólogo dice que comprender a Dios por la lógica de la mente, con meditaciones o reflexiones es difícil, no se puede. Y cuando participa de Su gloria-doxa (luz y energía) increada, es más difícil aún formular esta experiencia.

Por Miguel Julis, Teólogo ortodoxo, “la Iglesia se define por sus Misterios: A través de la Iglesia las fuentes espirituales de la jaris (gracia, energía increada) de Dios mediante los siete misterios principales, emanan no sólo a la humanidad sino a toda la creación, con el propósito de la redención del hombre y la realización del destino o el fin natural de todo ser creado. Decimos “mediante los siete misterios principales”, porque la Iglesia a través de los santos Padres y la Παράδοσις sucesión, transmisión y entrega apostólica, nunca ha negado que misterio es toda la vida eclesiástica y en jaris, de los fieles que hacen vida ascética y en metania, mas la iluminación y resplandecimiento de la divina e increada luz. Incluso misterios son: La separación de la psique y del cuerpo al momento de la muerte, la vida interminable de los que se van de esta vida, el efecto de la energía en la psique de los dormidos (difuntos) a través de la memoria a ellos y el discernimiento provisional de la Iglesia: luchadora y militante en la tierra y triunfante en los cielos.

Los principales Grandes Misterios Ortodoxos son los siete siguientes

  1. Βάπτισμα (Vaptisma) Bautismo, sumersión tres veces del cuerpo entero al agua, no el rociar de los rocieros del papismo.
  2. Χρίσμα (jrisma) Crismación, unción de los carismas del Espíritu Santo.
  3. Μετάνοια (metania) cambio de mentalidad y vida en Cristo, conversión, introspección, arrepentimiento, penitencia y confesión.
  4. Θεία Ευχαριστία (Zia Efjaristia) Divina eucaristía o Comunión.
  5. Ευχέλαιο (efjeleo) Santificación o Unción de oleos
  6. Γάμος (gamos) Matrimonio
  7. Ιερωσύνη (ierosyni) Sacerdocio.

Especialmente el Apóstol Pablo llama a la Iglesia “Cuerpo de Cristo” (Rom 12,5 1Cor 10,17/cap.12), donde pone como cabeza a Cristo y como miembros suyos los fieles. En las funciones del cuerpo natural corresponden también las funciones carismáticas del cuerpo eclesiástico. O sea, la nueva familia en la que se incorpora el hombre con el Bautismo y continuación. En el movimiento y crecimiento corresponde el misterio de la Crismación o Unción. En la comida corresponde el misterio de la Divina Efjaristía. En la edad adulta corresponde el misterio del Matrimonio y la familia o la vida monástica. En la necesidad de terapia psicosomática o psicoterapia y curación corresponde el misterio de la Bendición o Unción de Oleos. En la necesidad de reconciliación y comunión con sus semejantes corresponde el Misterio de la Metania-santa Confesión. La Iglesia no abandona al hombre indefenso y “a su suerte, o al azar”, ni durante su muerte, ni tampoco después de la muerte. Le sigue hasta su última residencia con el oficio del funeral y ora por él a Dios con las conmemoraciones y también durante la Divina Liturgia.

LOS MISTERIOS DE LA IGLESIA Y HOMBRE CONTEMPORÁNEO

Los misterios de la Iglesia satisfacen la necesidad del hombre contemporáneo a sentirse que no está solo, sino hermano entre hermanos, y que tiene a Jesús Cristo como Padre, hermano y amigo. Contribuyen a la transformación espiritual del hombre y se convierte de individuo en persona (personalidad), partícipe de la doxa (gloria, luz increada) del Dios Trinitario. Sobre todo sanan y completan sus necesidades existenciales y materiales; incluso confirman la unidad del cuerpo y la psique, puesto que en la Iglesia el hombre es tratado psicosomáticamente y no heréticamente; es decir, sólo somáticamente-físicamente, o sólo psíquicamente o sólo intelectualmente. Finalmente a través de los misterios de la Iglesia se metamorfosea, se transforma y se convierte todo el universo en realeza de Dios, retroceden los demonios, se renueva la creación y se unifica lo dividido, pero también se sana cada debilidad, enfermedad y une cualquier división del pueblo, mediante la relación personal con el Dios y el prójimo” (Μιχαήλ Χούλης Miguel Julis, Teólogo).

En Occidente los Misterios se traducen como sacramentos, pero este término no incluye la plenitud y la profundidad del sentido y significado del término helénico Μυστήριο (mistirio, misterio, sacramento).

En conclusión la vida es y sigue siendo un misterio. Parcialmente conocemos y parcialmente hablamos y hablamos sobre lo nos ha apocaliptado-revelado el Cristo Dios y Sus Santos, tenemos experiencia propia que sus logos son verdaderos “YoSoy la vida, la verdad y el camino”. Dentro en la Iglesia vivimos desde el más pequeño misterio hasta el Gran Misterio.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Misticidad, VER: Mistikótita y misticismo
  2. Misticismo, VER: Mistikótita y misticismo

 

  1. Mistikótita Μυστικότητα Misticidad y Μυστικισμός mistikismós misticismo.

Μυστικότητα mistikótita a nivel popular significa secreto, sigilo//discreción, confidencialidad

Μυστικότητα mistikótita Misticidad, quiere decir que uno entra en el fondo hondo del sentido y significado de algún tema, en la concepción más profunda. Como cuando entramos dentro en la vida de Dios, y la vida de Dios entra dentro en nuestra vida. Esto se llama  mistikótita misticidad.

En la filosofía se utiliza el término misticismo, pero no utilizamos el término este en la Teología; en la Teología utilizamos el término zéosis. Zéosis es la κοινωνία kinonía comunión, participación, conexión y unión con el Dios (por la Jaris Gracia energía icreada; ver: http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/ ΘΕΩΣΙΣ-ZÉOSIS, GLORIFICACIÓN). Nada tiene que ver con los misticismos orientales y occidentales.

Yérontas Mitilineos en su análisis del Apocalipisis unidad 79 nos dice: Este es el último diálogo de la Iglesia y de Cristo. Aquí tenemos la culminación de la μυστικότητα mistikótita misticidad: «El que da testimonio de la verdad de estas profecías del libro dice: “Sí vengo pronto”. [Y Juan junto con toda la Iglesia responden;] Amén; sí, ven, Señor Jesús» (Ap 22,20)

Μυστικισμός misticismos misticismo: El término misticismo manifiesta y denota la relación directa e inmediata del hombre con lo divino. El misticismo es un tipo de espiritualidad trascendental bajo la cual subyacen y se sujetan diferentes ideas, percepciones, prácticas espirituales, ejercicios y métodos. Se deriva etimológicamente del verbo «μύω mío»  que significa «cierro los ojos o los labios» e “iniciar, instruir a un misterio”. Por lo tanto, un «místico» es aquel que posee algún conocimiento o alguna experiencia que no puede o no debe revelar. El misticismo se manifiesta en diferentes formas en diferentes naciones, tradiciones y religiones.

 

  1. Muerte Θάνατος (zánatos) thanatos

Θάνατος (zánatos) thanatos, muerte, es el fenómeno de la separación de la psique del cuerpo, del θάνατος (zánatos) thanatos viene tanatorio español.

El hombre fue creado con la capacidad de la inmortalidad (posse non mori). Esto por supuesto si permaneciera estable a la voluntad y la obediencia de Dios, su vida se estabilizaría, obtendría la inmortalidad y no conocería la muerte nunca. La muerte no vino como castigo sino a consecuencia del alejamiento del hombre de Dios. El Dios es la vida. Cuando el hombre se alejó de la luz de la Vida, se acercó a la oscuridad de la muerte.

Finalmente se demostró la benevolencia de Dios hacia el género humano. Puesto que el hombre se alejó de Dios y perdió los Regalos de la justicia ancestral, su vida se hundió al dolor, la fatiga, la decadencia, la corrupción, el desastre y la muerte. Entonces esta situación continuando infinitamente sería un martirio y la condena eterna para el ser humano. La posibilidad de la muerte en combinación con la Resurrección fueron las mayores benevolencias de Dios para el hombre post caída.

La muerte es también un fenómeno provisional. Por eso Jesús Cristo la comparó con el sueño, (Jn 11, 11-15). El “sueño” de la Muerte se anulará definitivamente con la Resurrección común de los Dormidos (difuntos) durante la Segunda Parusía, Presencia de Cristo. Entonces los dos componentes del hombre, el cuerpo y la psique se unirán otra vez con la intervención de la creadora energía increada de Dios para que el hombre viva ya la vida de la eternidad.

  1. Mundanización, o mundanación VER: Secularización
  2. Mundo Κόσμος kosmos VER: Cosmos

 

  1. Naós Ναός templo increado y creado

Por Metropolita Ierotheo Vlajos: “Hisijía y Teología Ortodoxa” (Cap. F pág. 238, 239, 249)

«Lo que se ha dicho en el capítulo anterior sobre la ley increada y la creada es válido también para el templo increado y el creado. El culto se hace dentro de un Templo concreto, pero simultáneamente con la monologa oración del corazón (noerá o del Jesús) y la teología ortodoxa empírica, el hombre puede introducirse en un Templo increado, el Templo de la Deidad.

El Apóstol Pablo habla sobre la tienda creada de Moisés y la tienda increada del Logos. Tienda creada es la que construyó Moisés por mandamiento de Dios e increada es el misterio que vive uno con la encarnación del Hijo y Logos de Dios. (Ver la epístola a los Hebreos 8,1-2 y 9,11).

Templo increado es la contemplación de Dios en la que los Profetas se hacen dignos y merecedores de ver. En el libro del Apocalipsis, San Juan el Evangelista analiza y explica todo el Templo increado en el que se hizo merecedor de entrar, mientras estuvo dentro de la cueva de la Apocalipsis en la isla Helénica de Patmos. Allí vio a la Iglesia celeste, a Cristo con Sus Santos, los Apóstoles, los Mártires y los Confesores de la fe. Vio el reinado de la Realeza increada de Dios, el Paraíso, en el cual no había ningún Templo creado, porque el Templo real era el Mismo Cristo. Es cierto que este estado lo describe con imágenes y conceptos creados, pero a la vez las descripciones transcienden a la creatividad y muestran en qué estado espiritual es elevado el Profeta. San Gregorio Palamás dice que Moisés subió al monte y “allí vio la tienda inmaterial”, la increada, que es la fuerza y energía increada de Dios y la sabiduría “auto-hipostasiada” de Dios. Entró dentro al γνοφος gnofos1 (lit. conocimiento de la luz increada; gnofos es luz que supera toda luz, que deslumbra al hombre y desconocimiento de la esencia de Dios, según los Padres) y “todo dentro del gnofos es sencillo, absoluto e inalterable”. Pero la tienda que construyó y todas las cosas que se encuentran dentro de ella, la Santidad y todo lo que se hace alrededor de ella son símbolos sensibles “de las visiones… del gnofos”. Así, mientras lo visto en el interior del gnofos es sencillo, absoluto e inalterable, los símbolos al ser separados y sensibles, son cambiables, compuestos adjuntos a los seres, es decir, a lo creado (San Gregorio Palamás E.P.E t. 2º pág. 616-618).

Pero esto, los tres discípulos también lo vivieron encima del monte Tabor. En algún momento en que veían la visión de la doxa-gloria increada de Dios en la persona-hipóstasis del Logos, el Apóstol Pedro dijo: “Señor, qué bien se está aquí. Si quieres hago tres tiendas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías” (Mat. 17,49). Mientras Pedro pedía hacer tres tiendas creadas con la mano, Cristo les reveló la tienda increada, porque según lo dicho por el Evangelista: “mientras les estaba hablando una nube luminosa los cubrió y una voz desde la nube dijo: Éste es mi hijo bien amado, el predilecto, en quién tengo complacencia, escuchadlo y obedecedlo” (Mt 17,5). El Dios-Hombre Cristo, que muestra Su deidad a los hombres, es la increada tienda real espiritual, que alivia y da descanso a los hombres; por eso el Evangelista Juan certifica: 1,14 y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad”.

En su Apocalipsis San Juan el Teólogo, refiriéndose al nuevo cielo y la nueva tierra, dice que escuchó una voz potente desde el cielo que decía: “…He aquí la tienda de Dios junto a los hombres; Él fijará su tienda entre ellos, ellos serán Su pueblo y el mismo Dios estará con ellos como Dios suyo” (Apoc. 21,3).

Esto significa que desde la tienda creada debemos de caminar hacia la tienda increada, que es la visión de Dios en la persona de Jesús Cristo. Se trata de la vivencia de la zéosis por la Χάρις Jaris increada, que conecta con la visión de la Luz increada. Los que se introducen en esta tienda increada constituirán el nuevo Israel de la Χάρις Jaris increada, el pueblo espiritual de Dios.

Así pues, todo lo dicho hasta ahora muestra que la Iglesia mediante los Padres glorificados y los Misterios, el culto y toda la tradición de ascesis, conduce a sus miembros a la zéosis y a la santificación o divinización. La zéosis es la participación de la Χάρις Jaris increada de Dios, la cual conduce al hombre a los misterios del espíritu, los que han sido revelados gradualmente en la historia por el Logos no encarnado y por el Logos encarnado. La lecturas de la Santa Escritura, que fueron determinadas por los Santos Padres para ser leídas en las fiestas Soberanas y en las de la Madre de Dios, están estrechamente relacionadas con esta realidad, es decir, con la relación entre Santa Escritura y la experiencia de Profetas y Apóstoles, entre el Logos no encarnado y el Logos encarnado, entre los logos inefables y los logos-conceptos creados, y entre el Templo creado y el Templo increado».

Por el sacerdote José Luis hispano-hablante de la iglesia Ortodoxa de Barcelona:

«Algunos teólogos romanocatólicos, papistas de “Universidad” sostienen que “todo” hombre es templo de Dios. Esto no es así. La posibilidad de ser templo de Dios solo se da en quien se hace uno con Cristo, y eso solo se realiza en el Espíritu Santo que es lo mismo que decir en los misterios / a través de la vida sacramental / en la  acción” litúrgica / por la plegaria interior del corazón / y por otras expresiones que los Padres nos han enseñado para nombrar ese estado de santificación o zéosis al que todos podemos acceder, y no en el que todos estamos ya por el hecho de ser hombres y gracias a la Encarnación. El misterio de la Iglesia, una vez más, es la piedra de toque, la prueba que muestra la intención que reside en el corazón del hombre…». Ver también: Eklisía Iglesia Εκκλησία creada e increda

  1. Naturaleza, VER: Φύσις fisis

 

  1. Nikolaítas Νικολαïται

Νικολαïται Nikolaíte: heréticos a los cuales el Evangelista Juan describe la existencia activa de ellos, tanto en Efeso, como en Pérgamo (Apoc. B´ 1-16).

Aquí presenta a Dios elogiando al Obispo de Efeso, porque odia las indecentes obras de los Nikolaítas. Al Obispo de Pergamo le llama la atención, porque tiene allí aún unos cuantos que permanecen y guardan las enseñanzas de Balám, el que condujo a Balák a persuadir, engañar, tergiversar y arrastrar a los Israelitas en depravaciones y vicios sin escrúpulos. Y en estas depravaciones, vicios sin escrúpulos y escándalos les empujan los Nikolaítas de Párgamo. San Irineo, discípulo de Polikarpo de Smirna, nos informa que el nombre proviene de Nikolao, uno de los siete diáconos, de quien se dice que se desvió de la fe ortodoxa, la correcta y se hizo jefe de una herejía. Los Nilolaítas vivían una vida especial, despreciando la pureza, claridad y limpieza de la enseñanza de Cristo y a pesar de eso se presentaban a sí mismos como transmisores del mensaje de Cristo, es decir, como Apóstoles.

 

  1. Nipsis Νήψηs Sobriedad y vigilancia interior

Νήψηs (nipsis) Sobriedad espiritual, su principal interpretación es sobriedad, o sea, el estado aquel que es contrario a la embriaguez.

Νήψηs (nipsis) el verbo es νήφω (nifo,) a) sobrio, me abstengo del vino b) estoy sereno c) estoy sin pasiones, impasible, d) soy sensato, prudente, pienso con atrevimiento, e) estoy atento y previsible 5) metaf. tengo autodominio o autocontrol, autovigilancia; término utilizado por los Apóstoles, 2 Tim 4,5 1 Tim 2,3 1Ped 1, 13 etc., por todos los Santos Padres Helenos de todos los tiempos hasta hoy en día, especialmente en la Filocalía de los grandes Santos Nípticos.

Νήψηs (nipsis) metafóricamente en el lenguaje ortodoxo y escritura, es la sobriedad espiritual, lucidez, vigilancia y alerta que se expresa por la actitud del cuidado y la vigilancia, donde el hombre inspecciona y cuida su pensamiento interior y su fantasía o imaginación. A la vez supone inspección y vigilancia del corazón y del nus. La nipsis depura la oración y la oración purifica, clarifica la nipsis.

San Hisíjio en la Filocalía tomo 1, nos describe algunos métodos de la nipsis: 13. Ahora bien, cuántos métodos y maneras de nipsis existen, según a mí, que pueden hacer la catarsis y limpiar el nus de los apasionados y malos loyismí, no dudaré ni me cansaré de mostrártelos con un lenguaje sencillo y sin adornos. Porque no me parece bien, en tiempos de guerra espiritual, esconder y disfrazar dentro de este logos la utilidad mediante palabras elegantes; sobre todo cuando es dirigido a personas sencillas. Dice Pablo: “Y tú hijo mío Timoteo, estate en nipsis, presta atención lo que estudias y lees” (Tim 4,13).

  1. Un método de nipsis es examinar frecuente y atentamente la fantasía del malo y astuto loyismós; es decir, el “ataque o asalto”, porque el satanás sin la fantasía no puede crear loyismí y presentarlos al nus-espíritu para engañarlo.
  2. Otro método es mantener el corazón siempre en profundo silencio e hisijía, alejado de todo loyismós, y orar.
  3. Otro método es rogar, suplicar continuamente al Señor Jesús Cristo con humildad para que venga en ayuda.
  4. Otro método es tener ininterrumpido el recuerdo de la muerte.
  5. Sobre el importante método que consiste en mirar sólo al cielo considerando a la tierra como nada, es también una práctica tan eficaz como otras, hablaré al respecto más en extenso en otro momento, si ello place a Dios y me inspira logos. Todas estas prácticas, querido mío, son como porteros terribles que impiden los pensamientos malignos y viles… continúa en http://www.logosortodoxo.com/filocalia/san-hesiquio-de-bazos-203-logos-sobre-nipsis-hisijia-y-oracion-de-corazon-o-de-jesus/

Metropolita Ieroteo Vlajos: «Hablando sobre la nipsis ortodoxa entendemos la alerta y atención del hombre en mantener limpio su nus de varios loyismí (pensamientos, reflexiones) e imágenes, fantasías que mortifican su libertad interior y su claridad, limpieza y le separan de la comunión con Dios que consiste en la gnosis (conocimiento increado) de Dios. En el corazón se debe de encontrar sólo el nus, la atención y su energía y no los loyismí. Esta nipsis se llama por los Padres de la Iglesia también como “santa hisijía” o santa serenidad o serenidad cardíaca (del corazón psicosomático)».

La nipsis es el camino para la adquisición de cada virtud y los mandamientos, los logos de Dios.

Del libro: “La vida Espiritual en Cristo”, por exmetropólita de Pireo Kalínikos Karuso.

En la vida espiritual que hace el fiel para armonizar siempre su vida con la voluntad del Señor y hacer una vida “en Cristo” auténtica vida espiritual, tiene un gran valor y posición la nipsis, la alerta y la atención. Ellas constituyen la llave de la vida espiritual y contienen un cuidado de permanente vigilancia y alerta, de modo que nunca el fiel sea acogido por el sueño de la negligencia, de la pereza espiritual y del descarrilamiento de su senda correcta. La palabra nipsis, que se encuentra muy a menudo en la filología patrística, para la terminología eclesiástica significa permanente vigilancia, observación del nus y del corazón. Por eso se llama también guardia, es decir, guardián del nus, que significa una permanente vigilancia y alerta para que no domine nunca sobre nuestra psique el enemigo.
La palabra νήψις nipsis proviene de verbo νήφω nifo, que significa estoy en vela, alerta continua, estoy atento. Existe una enfermedad peligrosa, que lucha contra el fiel el que quiere hacer una vida cristiana correcta. Esta enfermedad es la negligencia y la pereza espiritual. Este estado fácilmente puede introducirse al corazón y dominar. Desgraciadamente estamos propensos hacia la negligencia y la pereza espiritual. Por eso la nipsis, la alerta es el fármaco imprescindible para que nuestro corazón esté siempre despierto y no sea capturado por el sueño de la pereza espiritual.

Ejemplo para evitar son las conocidas cinco vírgenes tontas o negligentes de la parábola del Evangelio que fueron atrapadas por la negligencia. En su camino el cristiano debe superar venciendo muchos impedimentos y dificultades. En cada paso suyo hay trampas e impedimentos. Sea por el antiguo hombre que está en nuestro interior, sea por los impedimentos que nos pone nuestro enemigo de la psique, el diablo. La nipsis es el fármaco que nos mantiene despiertos y atentos. Nos abre los ojos (espirituales) para ver los impedimentos, las trampas y nos ayuda a resistir, luchar y vencer. La nipsis está conectada inquebrantablemente con la oración, que es nuestra arma grande de nuestro combate y nuestra lucha espiritual.

Según los Padres de la Iglesia no se entiende nipsis sin oración. Nuestro Señor muchas veces nos habló sobre la alerta y la oración. Dijo: «Estad en alerta, velad y orad, para que no caigáis en tentación…» Mt 26,41 (Exmetropólita de Pireo Kalínikos Karuso).

 

  1. Noerá észisis Νοερά αίσθησις, sentido, sentimiento, sensación, instinto o percepción espiritual

Νοερά αίσθηση (noerá észisi), sentido espiritual o del nus, constituye un término níptico consagrado.

Sinónimas formulaciones son: “sentido espiritual, del corazón, ο divino sentido, intuición, percepción, sentimiento, sensación, instinto”. Está y no está en nuestro interior. Se entiende que no está cuando el nus no ha hecho la catarsis del oscurecimiento de los pazos y no se ha convertido en vehículo de la increada energía Jaris (Gracia). Con ésta noerá αίσθηση (éscisi) se hacen perceptibles las apocalipsis divinas (revelaciones). De los antiguos Padres habla mucho sobre ella san Diadojo de Fótica y San Juan el Clímaco. Más detalladamente aún habla el gran contemplativo de los hisijastas san Gregorio Palamás. (Ver: Sobre los Santos Hisijastas).

San Juan el de la Escalera nos dice: El nus el noerós (espiritual humano) por supuesto dispone de noerá αίσθηση (éscisi). Esta αίσθηση (éscisi) que está y no está, pues, que la busquemos y la pidamos continuamente. Porque cuando ella se manifieste, los sentidos exteriores cesarán por sí solos de actuar y hacer de las suyas. Esto exactamente teniéndolo en cuenta un sabio dijo: “Y encontrarás αίσθηση (éscisi intuición, sentido, sensación, sentimiento, instinto divino)”. (Logos, 26º, Sobre el discernimiento, v.17ª).

 

  1. Nus Νοῦς o νοερά ενέργεια noerá ο espiritual energía

“Νοῦς” (nus) y “νοερά ενέργεια” (noerá energía, o energía espiritual del corazón). Se usan por los Padres con varios significados. El verbo es: “noῶ” (noó) que quiere decir “entender”, “significar”, “percibir” y “concebir”. “Nοερá ενέργεια” (noerá energía) significa energía humana espiritual, perceptiva y conductiva del corazón (psicosomático) espiritual.

El Dios es Νοῦς, Λόγος y Πνεῦμα Nus, Logos y Pnevma (Espíritu). San Gregorio Palamás el gran Didáscalos (maestro) del discernimiento entre esencia y energías creadas e increadas nos aclaró que: “nuestro nus se compone de esencia y energía. La energía del nus está mezclada con el cuerpo, mayoritariamente en el cerebro y tiene como centro conductor el corazón que es su esencia. Entonces el movimiento cíclico del nus no hace otra cosa que restablecer esta energía en su esencia (el corazón) y así unifica al nus con el hombre y le ayuda establecer a Cristo en el centro de su existencia. El nus constituye la dinamis (fuerza) y energía superior del hombre, siendo su esencia el corazón (espiritual o psicosomático). Básicamente es el instrumento con el cual se energiza, activa la parte logística de la psique.

El nus es el principal ojo de la psique y su parte más limpia debe estar atento, en guardia, como un vigilante en la puerta de la psique e impedir la entrada de los malos loyismí. Su funcionamiento tiene una diferencia respecto con el ojo físico del cuerpo que ve todos los objetos pero no puede verse a sí mismo; en cambio el nus puede regresar a sí mismo y autovisionarse. El nus, según san Dionisio el Areopagita, funciona con tres movimientos: el directo, el espiral y el cíclico.

Νο se debe confundir el nus con la diania (mente, intelecto o cerebro) que tiene la posibilidad de formalizar conceptos abstractos y a continuación llegar a conclusiones mediante silogismos productivos.

El nus saludable es el que está vigilando y orando (el níptico). El enfermo se sana también por la nipsis y la oración. El estado natural del nus, como algo creado por Dios, es su permanencia con la memoria de Dios en oración continua, veneración y expulsión de los loyismí del corazón. Este retorno y permanencia del nus al corazón se llama iluminación del nus. Ésta es exactamente la práctica ascética ortodoxa (o la psicoterapia ortodoxa), el regreso y permanencia del nus al corazón, el cual, a causa de la caída del hombre se pierde en el entorno, se esclaviza en las creaciones y se convierte en idólatra, transformando en Dios las creaciones y alabándolas en lugar de agradecer, alabar y glorificar a su Creador, al Señor. Mediante el nus (con la condición de que esté sanado, purificado) el hombre tiene la capacidad de percibir a Dios y la esencia interior de los principios de las cosas creadas, por la percepción inmediata en el corazón espiritual.

El monje Crisóstomo del Monasterio San Dionisio de Athos, en su libro “Logos de Dios y logos humano” describe que: “Aunque el nus tiene un rol conductivo sobre los órganos psíquicos, generalmente, por la influencia de las emociones y los pensamientos, se reduce su luz natural y su fuerza contemplativa, haciéndole sumiso al sentido (sensación, sentimiento) y al logos (lógica). Su sitio exacto en el interior de la psique lo define la atención. Esta es una particular energía del nus, la que define en un grado grande su sitio sobre las otras fuerzas. Cuando intensificamos nuestra atención en los pensamientos o en un objeto visible, entonces el nus opera y energiza cerca de la lógica, cerebro o en el sentido correspondientemente. Pero al apartarse de todo pensamiento o sentido exterior, entonces el nus es llevado a su sitio natural contemplativo. Su liberación de cualquier tipo de afecto psicosomático, le deja el sitio necesario para el funcionamiento del entendimiento claro, lúcido y puro“.

San Diadoco de Fótica en la Filocalía t.1 nos dirá que: …”el nus se encuentra en las profundidades de la psique y constituye la parte más interior del corazón, es el ojo e instrumento de concentración, cosecha y recogimiento de la psique”.

El Padre Romanidis en su libro “Teología Patrística” en su primer capítulo nos comenta que es el nus del hombre: “La terapia de la psique del ser humano resulta la principal preocupación de la Iglesia Ortodoxa. La Iglesia siempre sana en el lugar de la psique. Había comprobado desde la tradición Hebrea y del mismo Cristo y los Apóstoles que en el lugar del corazón natural del hombre funciona algo que los Padres lo llamaron “nus”. Tomaron el nus tradicional que significaba diania que viene de “dianús”, (parte del nus) que es cerebro, mente o intelecto y logos e hicieron una diferenciación. Llamaron nus a esta energía que funciona en el corazón del hombre sano psíquicamente. No conocemos cuando se hizo esta modificación porque algunos Padres con la misma palabra nus designan también la lógica y la energía del nus cuando baja y opera en el lugar del corazón. Desde esta perspectiva la energía del nus es la única fuerza de la psique, la que funciona en el cerebro como lógica, pero la misma energía opera a la vez en el corazón como nus. El mismo nus ora incesantemente en el corazón y se entiende en los que a la vez piensan, por ejemplo, en problemas matemáticos o cualquier otra cosa en el cerebro.

San Pablo en su expresión “El Espíritu mismo (de Dios) testifica a una con nuestro espíritu…” (Rom 8,16), habla para dos espíritus: el Espíritu de Dios y el humano. Este último por una extraña evolución en la época de San Macario el Egipcio pasó a llamarse “nus” y sólo los nombres “logos” y “diania” permanecieron como referentes a la lógica del hombre. Así se identificó el nus con el “pnevma”, (espíritu) o sea, el corazón porque el lugar del espíritu del hombre está en el corazón, según San Pablo.

En los 5 tomos de la Filocalía de los Padres Nípticos se explica detalladamente sobre el nus, su función y su sanación.

Ierózeos Vlajos en su libro: “La Psicoterapia Ortodoxa”, nos dice que en los textos del Nuevo Testamento y de los Santos Padres el término “nus” se identifica muchas veces con el término “psique”. Estos dos términos se alternan.

El nus es el ojo de la psique, el cual, cuando se libera de su enfermedad que es su esclavitud en la lógica (razón), la ansiedad, el estrés, el ambiente y los pazos, adquiere la gnosis (conocimiento auténtico, increado) de Dios. Así se ilumina el nus y así conoce a Dios, come la Cena Mística, el cordero de Dios…

San Gregorio Palamás utilizará el término “nus” con dos significados, el nus es toda la psique, “como imagen” y también como una fuerza o energía de la psique. Es característica su frase: “Cuando lo uniforme del nus se hace trinitario permaneciendo uniforme, entonces es cuando se une con la divinidad primitiva del Uno Trinitario, excluye la entrada del engaño y se hace superior del cuerpo carnal, del mundo y de su príncipe el diablo. El nus ha de ser vigilante, orador y orado. A continuación nos explica el Santo que por esta breve oración la unión de estas tres fuerzas es más dura y difícil que cualquier otro de los esfuerzos para la virtud, pero es generativa de inefables tesoros y apocalipsis (revelaciones) de Dios, cuando uno permanece mucho tiempo en este trabajo y unión. Según este santo y otros Padres, a través de la sabiduría y el discernimiento, mediante la oración del corazón se nos revela en nuestro interior, por la Jaris (energía increada), el conocimiento de nuestro nus y muchas realidades…

Respecto a la relación del nus y la atención cabe decir que otros Padres vinculan esta última con el nus que es más fina que la diania (cerebro, mente, intelecto). San Teolepto de Filadelfia vincula el nus con la atención, el logos con la imploración y el espíritu con el estado de recogimiento, la devoción y la agapi. El nus se revela en el hombre cuando vive y practica el método hisijasta. El hisijasmo ha sido y es maniáticamente perseguido por Satanás y sus discípulos. Tal y como en Dios esencia y energía se disciernen indivisiblemente, lo mismo se hace con el nus y el corazón. Por esta razón en otros puntos los Padres definen como nus la esencia, es decir, el corazón que se identifica con el nus y otros definen también la energía, los pensamientos, los loyismí (reflexiones) y la atención más fina que se difunde fuera mediante los sentidos. Entonces es necesario su regreso al corazón…

En este estado en Espíritu Santo, el nus (energía) se une con el corazón (substancia o esencia) ve el fondo de su corazón y el infierno de sus pazos… (Psicoterapia Ortodoxa del capítulo sobre el nus)

El nus es el que determina todo el estado de la psique del hombre, puesto que él es el suministrador de la psique. Nuestro nus está en el medio de dos cosas: la virtud y la maldad, el ángel y el demonio. Conectando el nus con la libertad tiene la fuerza de seguir uno de los dos u oponerse. El nus es aquel que divide la psique, primero la provoca padecimiento y a continuación arrastra toda la psique. Por eso la psicoterapia y ascética ortodoxas dan tanta importancia al nus.

San Marcos el asceta describe los tres movimientos del nus que son los lugares comprendidos en los que se introduce: el natural, el sobrenatural y el contranatural. Cuando el nus se introduce en lo natural entonces se encuentra a sí mismo como causante de los malos y astutos loyismí y conoce la causa de sus pazos y se confiesa a Dios. Cuando se introduce en lo contranatural, olvida la justicia de Dios y lucha contra los hombres considerando que ellos le son injustos. Cuando se introduce en lo sobrenatural encuentra los frutos del Espíritu Santo.

Los Padres en la Filocalía hacen mención al Νούς καθαρός (Nus kazarós, sanado, limpio, lúcido, claro, puro), que es aquel que se alejó de la ignorancia y se ilumina continuamente por la Jaris (energía increada) de la Divina Luz increada. Sólo el Espíritu Santo puede sanar, purificar y frenar al nus. El que quiera ver el estado de su nus, ha de privarse y olvidarse del sí mismo, de todos sus pensamientos y nociones, y entonces lo verá semejante a una perla. El estado del nus es un gran nivel espiritual semejante al color celeste, el cual viene en el momento de la oración como luz de la Santa Trinidad. Cuando el nus se desvista del viejo hombre y se reviste el nuevo, que será el de la Jaris increada (Col 3,9-109), entonces verá su καθαρότις (kazarótis, limpieza, pureza) con claridad semejante al color celeste que se ha llamado el lugar de Dios de los reyes de Israel, cuando apareció en ellos en el monte Sinaí (Ex 24,10). Cuando hagas tal y como hemos dicho, o sea, cuando ores con pureza, lucidez sin fantasías, figuras, planos e imaginaciones, te encontrarás caminando tras las huellas de los Santos. De lo contrario serás un fantasioso en lugar de un hisijasta y en vez de uvas vendimiarás espinas. Ojalá que no sea así”.

San Hesijio el Presbítero en la Filocalía tomo 1 comenta al respecto: “El nus humano junto con el nus demoníaco invisiblemente se enlazan y combaten. Por eso es necesario en cada momento clamar hacia Cristo para que expulse al nus diabólico y su energía y darnos la victoria puesto que Él es caritativo”.

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bendice a los sanados, purificados del corazón “que ellos contemplarán a Dios” (Mt.5,8). En el corazón se apocalipta=revela el Dios y allí el hombre Le conoce.

Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, el que se encuentra en apocálipsis (revelación), no son necesarias muchas aclaraciones porque él conoce por su experiencia la existencia del corazón y del nus.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

 

  1. Obediencia Yπακοή (ipakoí).

Yπακοή (ipakoí) Obediencia, en su significado restringido, es la obediencia que hace el monje a un Guía espiritual o Yérontas experimentado, anciano sabio con el propósito de psicoterapiarse, terapiarse, sanarse y adquirir la iluminación y la zéosis por la energía increada Jaris. Dice san Teódoro de Edesa en la Filocalía “si quieres cortar tu voluntad egoísta, la degollarás con el cuchillo de la tapinofrosini (humildad, nus e intelecto sensatos y humildes). Obediencia en el más amplio significado, es practicada por todo cristiano que recibe la educación y conducción espiritual de un Yérontas o Guía espiritual iluminado. Obediencia no quiere decir negación de la libertad personal, porque no se identifica con la esclavitud. Al contrario da la fuerza a la verdadera libertad “en Espíritu” quebrantando y destruyendo la actitud egoísta y egocéntrica, la voluntad orgullosa y la ególatra filaftía que conduce a la esclavitud, en cambio nos cultiva la tapinofrosini (humildad, nus y diania serenos, sensatos y humildes), la base de cada virtud.

  1. Octavo día VER: Domingo

 

  1. Omega o magno Ω,ω ωμέγα omega última letra de las 24 del alfabeto Elénico

Ω, ω ωμέγα omega o sea Ω o-magno, última letra de las 24 del alfabeto Elénico.

ΑΠΟΚΑΛΥΨΙΣ  APOCALIPSIS: ΕΓΩ ΤΟ Α ΚΑΙ ΤΟ Ω, Ο ΠΡΩΤΟΣ ΚΑΙ Ο ΕΣΧΑΤΟΣ Η ΑΡΧΗ ΚΑΙ ΤΟ ΤΕΛΟΣ, ( ego to alfa ke to omega, o protos ke o ésjatos, i arjí ke to telos).

YoSoY, ΧΡΙΣΤΌΣ Jristós, el Alfa y el Οmega, el primero que existió y existe previamente a toda creación y el esjatos, último, soy el origen, principio creador de las creaciones y el fin o la finalidad, el objetivo más alto de ellas (Apoc 22,13).

…ὁ οὐρανός καί ἡ γῆ παρελεύσωνται, οἰ δέ λόγοι μου οὐ μή παρέλθωσι…

…el cielo y la tierra pasarán pero mis logos no pasarán (Lc 21, 33).

…ἕως ἄν παρέλθῃ ὁ οὐρανός καί ἡ γῆ, ἰῶτα ἕν ἤ μία κεραία οὐ μή παρέλθῃ…

…Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido (Mt 5,18)

22.21, Η ΧΑΡΙΣ ΤΟΥ ΚΥΡΙΟΥ ΙΗΣΟΥ ΧΡΙΣΤΟΥ ΜΕΤΑ ΠΑΝΤΩΝ ΤΩΝ ΑΓΙΩΝ, ΑΜΗΝ. (i jaris tu Kiríu Iisú Jristú meta panton ton Ayíon).

La energía increada Jaris (Gracia) que sea con todos los Santos (hombres cristianos). Amín.

 

  1. Oración del corazón o noerá o de Jesús Νοερά προσευχή (noerá prosefjí)

Νοερά προσευχή (noerá prosefjí) oración noerá o del corazón.

Es la oración que se hace con el nus (el espíritu humano) en el corazón. Cuando el nus ha sido liberado de su esclavitud de la lógica intelectual, de los pazos, pasiones y del mundo que le rodea y regresa de su dispersión dentro al corazón, entonces se hace la oración del corazón o noerá. Así la noerá oración del corazón se hace con el nus dentro al corazón, en cambio la oración lógica se hace con la lógica de la diania mente o intelecto. Generalmente los Padres se refieren a la monologa oración “Jesús Cristo hijo de Dios eleisón me (compadécete de mí o ten caridad o alíviame o ten misericordia de mi) que soy un pecador“. Se llama también la oración de Jesús y es el mayor y mejor psicofármaco, una bomba atómica increada, y a nosotros nos ilumina y al diablo le quema, dicen los santos Padres.

 

  1. Ortodoxía Ορθοδοξία Orzodoxía y Ortodoxo

A Ορθοδοξία orzodoxía ortodoxia es la fe en apocálipsis en su sentido de revelación de la fe y opinión correcta.

No es una religión que crean los hombres, es la Una Santa Católica y Apostólica Iglesia, la Ortodoxa del Zeánzropos Dios-Hombre Cristo Jesús. El Logos increado de Dios se encanó y ha religado, unido, re-enlazado lo divido y lo humano, lo creado con lo increado una vez para siempre. Dicen los Sabios Santos Padres Ortodoxos que uno no es ortodoxo, sino que intenta y lucha para hacerse continuamente.

Ορθός/ ή (orzós/ í) = recto/a vertical, correcto/a, derecho, en pie; y Δόξα (doxa)= luz, gloria, alabanza y opinión y también el arco iris.

Yérontas Atanasio Mitilineos, el profeta del siglo XX, nos dice: «¿qué es el cristianismo ortodoxo? En principio el cristianismo ortodoxo no es religión, como todas las religiones que se mueven de abajo hacia arriba, como una búsqueda de Dios ο por invención, es decir, el hombre que busque a encontrar a Dios. Si el hombre busca a Dios se llama religión y si Dios busca al hombre se llama cristianismo. “Declinó los cielos y bajó”, “la oveja perdida” etc…

Además, el cristianismo ortodoxo no es un sistema filosófico, como una creación humana de la lógica o logos humano.

Tampoco es un sistema ético que viene a mejorar la vida del hombre siempre a través el logos humano.

No es cultura. Está claro que la cultura intenta mejorar las condiciones de vida.

El cristianismo ortodoxo no es un sistema social que se cuida del reparto de los bienes materiales y su disfrute.

El cristianismo ortodoxo es: “El Logos increado se hizo sarx (cuerpo y carne)” (Jn 1,2). El Dios se hizo hombre, es decir, la encarnación, humanización de Dios que se revela, apocalipta en los hombres, esto que dice el Apóstol Pablo: “El Dios se apocaliptó-reveló, apareció y se manifestó en sarx (cuerpo y carne). El cristianismo ortodoxo es apocálipsis (revelación) de Dios, no busca el hombre a Dios, sino el Dios busca al hombre. Es movimiento de arriba hacia abajo.

Si hacemos un resumen del resumen, si tuviéramos que decirlo en dos palabras qué es el Cristianismo ortodoxo, diríamos: El cristianismo es el Cristo. No tenemos en un lado a Cristo y a otro el cristianismo. Muchas veces hoy en día dejamos a Cristo, tomamos el Evangelio y hablamos sólo de algunas cosas, hablamos de agapi, de pobres, etc, pero Cristo no nos hace falta. El Cristianismo es el Cristo, es la aparición, manifestación y revelación de Dios en sarx (cuerpo, sangre y carne), es lo que formula la Santa Escritura: “El Logos increado se hizo sarx para que la sarx se haga Logos, es decir, el Dios se hizo hombre para que el hombre se convierta y haga Dios por la energía increada Jaris (gracia), esto es el cristianismo ortodoxo» (Yérontas Atanasio Mitilineos).

San Gregorio de Nicea dice: “el cristianismo es la imitación de la divina naturaleza tal y como se nos ofrece. Saben que en la misma naturaleza encontramos una usía-esencia increada, una energía increada y tres hipostasis-personas.”

Protopresbítero Gheorghios Metalinós Catedrático de la Universidad de Teología de Atenas, “qué es Ortodoxia”: Hablando sobre la Ortodoxia no debemos repetir el error de Pilato, cuando preguntó a Cristo: “Qué es la verdad” (Jn 18,38). Lo correcto, lo ortodoxo es: “Quién es la verdad”. Porque la verdad no es una idea, una teoría, un sistema, sino persona, la Santísima Persona del Humanizado Logos increado de Dios, del Jesús Cristo. Lo mismo tenemos que preguntar sobre la Ortodoxia, porque se identifica con la θεανθρώπινα  zeanzrópina (divino-humana) Persona del Logos de Dios. Él, como Θεάνθρωπος Zeánzropos, (Dios -Hombre), es nuestra Ortodoxia, nuestra Verdad entera y completa.

Si quisiéramos definir convencionalmente el Cristianismo como Ortodoxia, diríamos que es la experiencia de la presencia del Increado (Dios) dentro de la historia y el poder de lo creado (el hombre) convertirse y hacerse dios por la energía increada Jaris. Con la presencia continua, entregada de Dios a Cristo en la realidad histórica, el Cristianismo ortodoxo ofrece al hombre el poder de la zéosis o glorificación, tal y como la ciencia médica le proporciona la posibilidad de mantenimiento o apocatástasis (restablecimiento) de su salud, pero en los dos casos dentro de un proceso y una forma de vida concreta.

El objetivo único y absoluto de la vida en Cristo es la Zéosis, es decir, la unión con Dios, de modo que el hombre participando de la energía increada de Dios, se convierta y haga “por la jaris “ esto que el Dios es por su naturaleza (sin principio ni fin, eterno e interminable.) Esto es el concepto cristiano de σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación. No se trata de una mejora ética del hombre y de la sociedad, sino sobre la renovación, regeneración del hombre en Cristo, de la relación existente y existencial con Cristo, el Cual es la manifestación encarnada de Dios en la historia. Esto expresa la frase de Pablo: “Por lo tanto, si uno vive en Cristo…” (2ª Cor 5,17)

El que está unido con Cristo es una nueva creación. Por eso cristianamente la encarnación del Logos increado de Dios, la introducción redentora de lo Eterno y Supremo del tiempo dentro en el tiempo histórico, es el principio de un nuevo mundo, literalmente una nueva época o era, que continua hasta el final de los siglos y en las personas de los auténticos cristianos, es decir, de los Santos.

La Iglesia Ortodoxa, como “Cuerpo de Cristo” y sociedad en Cristo, está en el mundo para ofrecer la σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación, como adhesión del hombre y la sociedad en este proceso renacentista. Esta obra concreta salvadora de la Iglesia es realizada esencialmente en la Iglesia Ortodoxa, actuando en la historia como un Hospital universal.

La Ortodoxia o la Iglesia Ortodoxa es fe en apocalipsis-revelación, no es una religión en el sentido Occidental de la palabra; es la Iglesia increada de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Hipostasis-Personas, apocaliptada y se va apocaliptando, en la divino-creada Iglesia Ortodoxa de Jesús Cristo, del Θεάνθρωπος Zeánzropos, (Dios -Hombre) que es Su Jefe Infalible.

  1. Ortodoxo, VER: Ortodoxía y Ortodoxo

 

  1. Pantocrator  Παντοκράτωρ

Παντοκράτωρ Pantocrator Παντοκράτωρ Pantocrator pantokrator está formado del prefijo πάν pan = «todo», y el verbo κρατέω/ώ sostener, detener o gobernar… de aquí viene la palabra κράτος kratos=estado, nación
1. Παντοκράτωρ el que gobierna todo, Sustentador o Gobernador de todo,Todopoderoso, es sinónimo de παντοδύναμος, pantodínamos omnipotente, y πανίσχυρος panísjiros omni-fuerte o todopoderoso.
2. a) Παντοκράτωρ sobrenombre de Dios y de Jesús Cristo (por regla general se escribe con la P Π mayúscula).
b) Παντοκράτωρ en el arte sagrado, en la iconografía con P mayúscula es Jesús Cristo, en concreto en la cúpula o en una entrada de la Iglesia o en iconas portables con el Dominador, Gobernante de todo que bendice todo teniendo con la mano derecha y la izquierda sosteniendo el Evangelio o las Sagradas Escrituras.
También en la icona Pantocrator simboliza y vemos el movimiento permanente de CristoDios-Hombre, bendiciendo al hombre, y en este sentido los ortodoxos reverenciamos o doblamos la cabeza ante un icono del Pantocrator pidiendo su ayuda y bendición, la verdad es que una icona canónica ortodoxa del Pantocrator es majestuosa, impone, produce respeto, temor sagrado y reverencia ante lo divino, no la madera como muchos malinterpretan… diciendo que los ortodoxos somos idolatras utilizando mal la palabra helénica είδωλο ídolo y necesitan decir a otro que es idolatra así justifican sus ídolos de sus egos y sus fantasías o imaginaciones, nuestra fantasía es la televisión del diablo, decía san Paísios el Athonita santo contemporáneo… al no conocer la teología de la icona dicen muchas veces barbaridades, por ignorancia sobre la teología de la icona y de la Santa Parádosi-Tradición; por ejemplo, una icona vale más que mil palabras y muchos discursos; mil palabra por 4-5 letra en promedio tenemos 4-5 mil letras que son iconas… entonces qué es mejor para nuestra memoria, para expulsión del compulsivo tataratatá de los pensamientos y en la concentración para la oración, donde más nos ataca el demonio enviándonos pensamientos e imaginaciones majestuosas para subestimar y dejar la oración? ¿Qué mejor instrumento que una icona canónica?  

 

  1. Papikós Παπικός Papista y παποκαίσαρ papocesar,

Παπικός papikós Papista, los santos Padres antiguos y actuales y los fieles helénicos así llamamos a los franco-romano-católicos por ser seguidores de la errática y herética doctrina del César-Papa del Vaticano de Roma que pretende ser «el manager de Dios » de allí esa palabra «Papista».

Es decir, son afectos y partidarios de sofismas que defienden lo indefendible ante un hombre que padece la muerte y comete pecados y aun así se reviste de soberbia diciéndose «Infalible».

Los papistas “papikós” pretenden que El obispo de Roma sea un súper-obispo casi propietario de la Santa Tradición reclamando el derecho de gobernar a todo el mundo cristiano.

Pocacesarismo-παποκαισαρισµός: Se trata de la identificación del poder eclesiástico y político, secular en una persona (teocracia). El Papa es el líder de la «iglesia» franco-latina y al mismo tiempo el líder del estado del Vaticano. El Papocesarismo totalmente incompatible con el Evangelio, los Santos Cánones y la tradición eclesiástica, elimina del papismo cualquier derecho a aparecer como Iglesia.

No negamos a la Iglesia romana el primado entre los cinco Patriarcados hermanos, y le reconocemos el derecho de sentarse en el lugar más honorable del Concilio ecuménico. Pero ella se separó de nosotros por su orgullo, cuando por orgullo usurpó una monarquía que no le competía tener. ¿Cómo podríamos aceptar sus decretos, que fueron promulgados sin habernos consultado, sin que ni siquiera se nos hubiera informado? Si el pontífice romano, sentado en el trono elevado de su gloria, quiere tronar contra nosotros y vociferar sus órdenes desde toda su altura; si él desea juzgarnos — y hasta gobernarnos — a nosotros y a nuestras Iglesias, no de acuerdo con nosotros sino según sus deseos, ¿qué especie de fraternidad o de parentesco puede haber entre nosotros y él? Seríamos los esclavos — y no los hijos — de una Iglesia así, y la Sede romana no sería la piadosa madre de hijos, sino la dueña arrogante de esclavos… Imploro perdón por hablar así de la Iglesia romana, pues la venero como usted, pero no puedo seguirla en todo, y no pienso que deba necesariamente ser seguida en todo” (Carta de Niketas, obispo de Nicomedia, a un obispo occidental).”

El obispo de Roma no debería ser llamado “Príncipe del sacerdocio “ni tampoco “Sumo sacerdote” “Pontificesmaximus” ni nada parecido a eso. Simplemente “Obispo de Roma”

El estado Vaticano con sus embajadores diplomáticos y con su César-Papa con los dos poderes político (monarca, cesar) y espiritual como infalible sustituyendo el Espíritu Santo en la Tierra, no hay peor exilio de Jesús Cristo por parte de los hombres en la tierra! (Santo Justino Pópovich) (Ver aquí discernimiento claro para que cada uno se examine:)

http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/cristo-quiere-alumnos-no-seguidores/)

 

  1. Papista ver Papikós Παπικός y παποκαίσαρ papocesar,
  2. Papocesar παποκαίσαρ, ver: Papikós Παπικός
  3. Paráclitos Παράκλητος VER: Espíritu Santo

 

  1. Paraíso Παράδεισος parádisos

Παράδεισος parádisos Paraíso, del verbo παραδινω paradino ο παραδιδω paradído y de este muy importante de las Santas Escrituras procede, tiene la raíz y sentido la palabra παράδεισος parádiso, y παράδοσις parádosi entrega, transmisión y tradición.

Paraíso es un término hebraico que se helenizó, significa jardín, huerto, oasis. En terminología cristiana representa un estado esjatológico que es la consecuencia natural y continuación de la vida en Cristo y se identifica con la Realeza increada de los Cielos…

El Cristo es Ortodoxo Católico y el Fundador de Su Una Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, la de los 12 Apóstoles y Profética-Patrística, continuación de los Hechos, que no en vano el libro acaba con punto y seguido, junto con Su bella Παράδοση PARADOSI Transmisión yTradición Santa, Una, Única y Ortodoxa que παρέδοσε PARÉDOSE transmitió y entregó en nosotros el PARADISO Παράδεισον (Gén 2,8), bajo supervisión del Espíritu Santo… de la que las fuerzas demoníacas del Hades jamás destruirán…y del El Mismo Cristo que dijo: “He aquí YoSoY y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” Mateo 28, 20.”

Ver también muy interesante sobre paraíso e infierno en la Tradición Ortodoxa. http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/paraiso-e-infierno-en-la-tradicion-ortodoxa/

 

  1. Parusía, Παρουσία Presencia

Παρουσία parusía, presencia , asistencia. Παρουσία parusía no quiere decir bajada ni aparición, sino presente entre nosotros dentro y fuera en todas partes, no bajará ni subiremos para verle. Todos verán, será un ojo añadido para todos y todos tomarán esta jaris de ver a Cristo, también los demonios. El Espíritu Santo es omnipresente ni sube ni baja. Pecadores y demonios como no quieren a Cristo se autocastigan y se auto-endemonian.

 

  1. Pazos Πάθος, pathos, pasión, padecimiento

Πάθος pazos, padecimiento, pasión, emoción, hábito, adicción, mala costumbre, vicio, patología también fervor, manía u obsesión según el contexto.

En la terminología patrística se llama así a todo movimiento anormal, en el sentido de no natural, de las fuerzas y energías de la psique. Pazos son fuerzas que con su energía de la voluntad han tomado el camino equivocado. Todos los pazos que nacen de algún pecado que se repite, y así se consolida en la psique una tendencia pecadora o apego/adictiva, que con el tiempo llega a ser una segunda «naturaleza», influyendo en los pensamientos y decisiones, dominando la voluntad y sellando toda su “psicosíntesis”. Es preferible reeducarlos, convertirlos y sanarlos, que oprimirlos o reprimirlos y así finalmente se usarán de forma fructífera y no negativa. Los santos sabios Padres distinguen entre los pazos los nobles, decentes y los indecentes. Pazos decentes son el hambre, la sed… Y los indecentes los ocho pazos capitales: 1) Gula, la tiranía y el dominio de la panza referente a la comida, bebida y sus ansiedades. 2) Lujuria manía sexual y prostitución. 3) Avaricia, el deseo, ansia, codicia de acaparar riquezas. 4) Ira (rencor, odio, resentimiento). 5) Acedia o pereza desgano por obrar trabajo, ascesis físico o espiritual. 6) Pena, tristeza, aflicción o depresión. 7) Soberbia, orgullo. 8) Vanagloria el deseo de alto honor, alabanza y gloria mundana. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).

 

  1. Pecado Ἁμαρτία (amartía)

Ἀμαρτία amartía pecado, del antiguo verbo ἀμαρτάνω amartano pecar, que es fracasar, errar, fallar el blanco.

En general como enfermedad espiritual de todo ser humano, ¿quién no tiene egoísmo, ira, resentimientos, rencor, orgullo, vanagloria….? El fracaso del hombre a conseguir un objetivo, o cierto punto de mira y vivir auténticamente tal y como Dios lo ha creado, se manifiesta como rebelión contra Él, contra Su voluntad, infracción de Su ley con todo tipo de loyismí, pensamientos, ideas, palabras o acciones y se debe leer y tener en la mente con esta interpretación y también de esta manera, el pecado es pariente de enfermedad espiritual y del autoengaño, “autoengañarse es por sí mismo lo más peligroso y lo peor de todo, según Platón”. Cuando decimos absolución de los pecados principalmente debemos de comprender como terapia de los pazos, patologías, producidos a causa del pecado repetido. “Toda injusticia e ilegalidad es pecado” (1Jn 3,4 y 5,4).

Arsenio, hieromonje Αthonita: «Los Santos Padres de la Iglesia nos dicen: “Para el hombre caer en el pecado es humano, pero mantenerse constantemente en el pecado voluntariamente es demoníaco, infernal y punible”. La palabra pecado significa el descarrilamiento voluntario de la meta y el fracaso intencional, también pecado significa que el hombre haga todo lo que  odia nuestro Dios Triuno. Para cualquier pecado que el hombre comete la responsabilidad es de él mismo por completo. El enemigo el diablo no tiene ningún poder para empujar al hombre al pecado y sobre todo al cristiano, sino que lo único que puede hacer y está libre de hacerlo es asaltar o atacar y estimular nuestra mente y nus de malos pensamientos y fantasías. Pero si el primer ataque o asalto que nos hace el diablo no obedecemos, entonces no corremos el riesgo de hacer el pecado que es el objetivo del astuto maligno demonio. Pero si aceptamos el asalto que es un pensamiento astuto para una cosa, entonces poco a poco estamos conducidos a la comisión del pecado. Así pues, el hombre mismo es totalmente responsable por el pecado cometido, nadie lo obligó».

 

  1. Pena VER: Lipi Λύπη
  2. Pensamiento simple o compuesto VER: Loyismós/i Λογισμós/οί,
  3. Percepción espiritual, VER: Noerá észisis Νοερά αίσθησις
  4. Pérdida de la Jaris VER: Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico)
  5. Pereza espiritual VER: acedia Ἀκηδία (akidía) o acidia, desidia

 

  1. Persona Πρόσωπον Prósopon

Πρόσωπον (prósopon) Persona, personalidad, personaje, cara, rostro, faz, fachada. (Ver también hipóstasis).

Se crea mucha confusión sobre el término persona, porque es distinta la problemática, pero también es el punto de salida de discusión sobre este tema en Occidente y en la Ortodoxia (Oriente). Πρόσωπον ή Υπόστασις Persona o Hipóstasis: Términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάς monás Unidad» sobre Su indivisible y unificada «ουσία usía esencia (naturaleza)» y Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.

Conocemos que uno es el puente que une increado y creado, este es el Cristo, la Persona a la que se unió firme, inseparable e indivisiblemente la fisis (natura) divina con la humana en la hipóstasis-persona del Logos. El hombre que es como imagen de Dios, la cual imagen es en dinami (en potencia) semejanza, viviendo en la Iglesia y unido con Cristo se puede hacer persona en energía e increado por la Jaris.

Generalmente podemos decir que en Occidente la persona se interpreta dentro de los marcos filosóficos y psicológicos, en cambio en la Ortodoxia teológicamente. Este punto es muy importante para la comprensión de este tema y de este término tan serio, porque si no se interpreta así entonces las consecuencias y las confusiones son muchas.

En occidente el principal atributo de la persona es el autoconocimiento, las capacidades de la lógica y, principalmente la conciencia. Cuando uno consigue conocerse a sí mismo y consigue introducirse dentro del espacio y del tiempo, entonces, según los occidentales se hace persona y personalidad. Algunos llegan hasta el punto de sostener que la emersión del elemento erótico, principalmente en la época de juventud, es lo que caracteriza el desarrollo de la personalidad del hombre. Realmente muchos análisis psicológicos contemporáneos conectan la persona y la personalidad con el autoconocimiento y la libertad. Lo más tremendo es que este tipo de interpretaciones humanocéntricas las trasladan y proyectan también a Dios. Cuando intentamos ver las Personas de la Santa Trinidad dentro de interpretaciones psicológicas, entonces tergiversamos la enseñanza de los santos Padres de la Iglesia. Se ve claro que los teólogos occidentales intentan a entender las Personas de la Santa Trinidad dentro de los análisis psicológicos de la persona humana, como si Dios fuera como imagen del hombre y no el hombre como imagen y semejanza de Dios. Así desde esta perspectiva el personalismo occidental ha conducido su teología a la herejía del filioque que es suspendida y rechazada de parte ortodoxa.

Pero en oriente ortodoxo la consideración de la persona se hace en la teología, es decir, debido al esfuerzo de los Padres para determinar la relación de las Personas de la Santa Trinidad. Esto significa que la enseñanza de los Padres sobre la persona no se hizo por el intento de analizar al hombre y calificar su poder, autoconocimiento y libertad, sino para contestar asuntos teológicos que interponían los heréticos. Los Santos Padres creen que el hombre es como icona, imagen y semejanza de Dios y no viceversa, y especialmente imagen y semejanza del Zeántropos (Dios y hombre) Jesús Cristo. Con este significado los santos Padres sostienen que el hombre es persona.

La filosofía a pesar de algunas aclaraciones no puede dar respuesta y corresponder a la plena interpretación y análisis de la persona. Esta interpretación presupone la verdad, es decir, la apocálipsis (revelación), tal y como se ha dado a los Padres de la Iglesia. Lo que la filosofía de los heréticos considera parálogo, insensato o paradójico, esto es hiper-lógico (lógica suprema o más que lógico, supremo logos) y apocalíptico (revelación por Dios), y lo que para la teología es apocalíptico es parálogo o paradójico para la filosofía.

Entonces en la Tradición Ortodoxa cuando hablamos sobre ascética de la persona, principalmente entendemos la metamorfosis, transformación del hombre que se hace con la aplicación y el cumplimiento de los mandamientos, logos de Cristo y con los misterios de la Iglesia. Dios es Persona. El hombre que es como imagen y semejanza de Dios tiene que unirse con Él y vivir el “siempre bien ser y estar” y no “el siempre mal estar y ser”, como dice san Máximo el Confesor. Porque el pecador vive eternamente, pero en el mal no en el bien.

Según la enseñanza de san Juan el Damasceno, hipóstasis-persona es aquello que presenta la claridad de un hombre concreto respecto a la multitud de sus semejantes. Cuando hablamos sobre hipóstasis o persona damos a entender la fisis o esencia con sus cualidades o atributos.

En los santos encontramos la coexistencia de la agapi y la libertad. Aman realmente a Dios, se podría decir extensamente, por eso la libertad de ellos dirigiéndose a Dios se mueve naturalmente porque se ha desencadenado y librado de todas las mezclas y otras enfermedades. De esta manera los santos son seres humanos, personas reales y libres, esto que acostumbramos a llamar πρόσωπον (prósopon, persona).

El individuo-átomo se asocia estrechamente con el egoísmo, está encerrado en la cárcel del sí mismo. No ve más del sí mismo y su familia. Proyecta el sí mismo y se centra para llamar la atención a los demás.

Pero la persona es inconcebible e ininteligible sin la agapi (amor incondicional), la comunión esencial con los seres humanos. La persona sale de sí mismo, ama, se vacía y se ofrece al otro, se sacrifica. Vive la catolicidad o universalidad, el drama de toda la οικουμένη icumeni toda la tierra habitada, del mundo.

Persona sólo se puede ser… en Dios… a la imagen y semejanza de Cristo… y en Cristo Jesús por el Espíritu Santo… (pero ese concepto… no es el que se entiende en el mundo occidental… como persona, porque creo que en occidente está tomado del idealismo Alemán, de la filosofía y del herético escolasticismo del Tomás Aquino mezclando a Aristóteles). Los Padres habla con base y criterios distintos, que al haber llegado a la zéosis, hablan de Adán de antes de la caída, esta es la base y los criterios sobre persona…
…Personas sólo lo serían los que están con Dios en Cristo Jesús por la jaris energía increada del Espíritu santo… y el resto sólo serían «individuos ególatras» e idólatras de sí mismo, de sus ideas, opiniones y fantasías… y estas consideraciones… para quien no está informado… le confunden… pues que se informe ortodoxamente, el tema es serio…

  1. Placer, VER: Hidoní Ἡδονή

 

  1. Pobreza Ἀκτημοσύνη (aktimosini) pobreza, sin propiedad, insolvencia

La Ἀκτημοσύνη (aktimosini) es una de las tres virtudes básicas monásticas -las otras dos son obediencia y pureza. Libera la psique de la influencia de las cosas materiales y la hace despreocupada, ayudándola así a girar hacia Dios sin distracción y concentrarse a la nipsis, a la oración, a la catarsis y a su santificación. Es una virtud concisa con la que uno es atacado y combatido por el gran protector de los pazos, la avaricia, según San Gregorio el Sinaita.

Nuestros contemporáneos hablan mucho para las pertenencias y los bienes comunes. Pero el error de la mayoría está en que limitan la insolvencia o pobreza en los bienes materiales y se olvidan que es algo más que todo esto. Cuando el nus del hombre se libera de las cosas creadas y se eleva hacia Dios entonces vive la verdadera insolvencia o pobreza. Esta verdadera pobreza del espíritu la disfruta el apacís (sin pazos): “Pobreza o insolvencia es la apázia espiritual total”.

 

  1. Praxis Πράξις

 Πράξις (praxis) acción, acto, hecho y πρακτικός (practicós) practicante. Praxis es el esfuerzo por la catarsis del corazón que es el primer estadio de la vida espiritual. Practicante es aquel que lucha para sanar, limpiar el corazón. En la teología patrística πρακτικός practicós se caracteriza el pastor, es decir, como el pastor de los animales que lucha para domarlos y domesticarlos.

 

  1. Presbítero Πρεσβύτερος

El término se refiere literalmente a una persona mayor, y mayor que otra en edad, por ejemplo 40 y 41 el de 41 es presbítero: el más anciano es presbítero- y se debe respetar.

En particular, identifica a un oficial o funcionario religioso, un anciano o más viejo del ayuntamiento.

Como referencia histórica, puede describir a un miembro del senadoromano o miembros del consejo judío Sanhedrín .

En la Iglesia Ortodoxa el clérigo casado o un monje hecho sacerdote, que tiene el segundo de los tres grados, los otros dos diácono y obispo.

Protpresbítero Πρωτο-πρεσβύτερος en la Iglesia Ortodoxa es el grado máximo que puede alcanzar un clérigo casado que lleva el segundo grado del sacerdocio.

Πρεσβύτερος presbíteros=sacerdote o cura casado

Πρεσβυτέρα presvitéra=la esposa del sacerdote

Además en el Primer Sínodo Apostólico participó también el COPRESBÍTERO PEDRO, por cierto casado, COMO UNO MÁS…

Aquí está demostrado y dicho por el mismo apóstol Pedro:

1 Pedro 5,1 A los PRESBÍTEROS que están entre vosotros, yo el CO-PRESBÍTERO συμπρεσβύτερος… 1Pedro 5,1

Α Πε. 5,1 Πρεσβυτέρους τοὺς ἐν ὑμῖν παρακαλῶ ὁ συμπρεσβύτερος καὶ μάρτυς τῶν τοῦ Χριστοῦ παθημάτων,

¡Pedro nunca fue papa, ya que tenía el mayor axioma de Apóstol, o es que Pedro quien estaba casado nos está engañando!

PRESBÍTERO Πρεσβύτερο y COPRESBÍTERO- συμπρεσβύτερο; otra de las muchas palabras o términos teológicos helénicos que los francolatinos occidentales tergiversan mucho a su conveniencia e interés de sus jefes y sus herejías.

  1. Primogénito, VER: Protótokos Πρωτότοκος
  2. Principio, VER: Αρχή arjí, comienzo

 

  1. Principio Hipostático Υποστατική Αρχή, hipostatikí arjí,

Υποστατική Αρχή, hipostatikí arjí, es la persona considerada como la αρχή arjí, principio, autoridad, y representante de una naturaleza.

Según la Fe ortodoxa, en Dios la Hipóstasis precede a la Esencia-Usía, ya que es inapropiado e impreciso que se diga que la Hipóstasis de Dios depende de Su Esencia-Usía. Por el contrario, la Esencia de Dios depende de la Hipóstasis del Padre, que es el Principio Αρχή de la Divinidad. Dios no depende de Su naturaleza, porque Su naturaleza no es anterior, como es el caso de los seres humanos. La naturaleza-fisis de Dios existe perpetuamente como también Sus Hipostasis. Así que hay un Principio Αρχή Arjí (atemporal, no un principio temporal) en la Deidad y este Principio es la Hipóstasis del Dios Padre.

El Dios, tal y como sucede en Su propia naturaleza, de igual manera quiere relacionarse con personas, y no con sustancias o esencias-usías impersonales. Por eso, para la humanidad también tiene lugar un Principio Αρχή Hipostático que incluye toda la humanidad entera. Esta es la hipóstasis (persona) del ser humano Adán.

Por el yérontas Zacarías Zajaru, Griego: “El Principio-Αρχή Hipostático se asocia con el infinito. Se apocaliptó-reveló al mundo con la “perfecta agapi consumada por el padecido y crucificado” Cristo. Y el ser humano es persona a imagen de Cristo. Con su kenosis (vaciamiento, despojo) por la Metania, se dilata y se amplía en Espíritu Santo y se hace la “repetición” de Dios con su culminación teantrópina-divino-humana. El hombre dentro en la Jaris (energía gracia divina increada) de Dios es la grandeza, el esplendor, y es nimiedad cuando absolutiza su ktistotis-creativitidad (o facultad de crear, constituir, edificar). Su vida espiritual atraviesa por tres estados o etapas.

En la segunda etapa, aquella de levantamiento de la Jaris, se da en él la posibilidad de mostrar agapi más potente que la muerte y por consecuencia heredar la existencia de la forma divina. El hombre es introducido al nivel ontológico de la vida, cuando lo encubre la increada Luz celeste. Entonces adquiere la divina humildad; en el hombre corresponde como es debido la oración pura y lúcida “cara a Cara-persona a Persona” y la oración hipostática para todo Adán. En esta oración el hombre se hace partícipe de la vida divina y comulga, participa ontológicamente en la libertad increada de Dios. El mandamiento dado a san Siluán el Athonita (1866-1938) “MANTÉN TU NUS-ESPÍRITU Y MENTE EN EL HADES Y NO TE DESESPERES”, coloca al hombre en el camino del Señor, que se extiende desde el Hades hasta el Cielo. La bienaventuranza, felicidad y dicha de la gnosis-conocimiento de este camino desarrolla a un grado perfecto el principio- αρχή arjí hipostático del ser humano u hombre”. (Zacarías Zajaru, Griego que su Padre espiritual fue el ruso Yérontas Sofronio Sajarof el Athonita, ) http://www.logosortodoxo.com/psicoterapia-ortodoxa/dogmatica-empirica-ii-la-caida-del-hombre/

Del libro “Ver, contemplar a Dios como Él es”, ruso yérontas Sofronio Sajarof Athonita 1896-1993: Dios es el Ser Absoluto, el Principio Αρχή arjí de todos los principios. Él se ha apocaliptado-revelado y se revela a nosotros como Εγώ ειμί egó im, YoSoY, ὁ Ων el on, el Ser o Existente, como Persona-Hipóstasis. Ahora Le conocemos a través de su Hijo Consubstancial-omoúsio, que nos revela y nos muestra al Padre: «18 A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito que es el Ὤν (on, existente, el ser, el que es, era y siempre es), que está en el seno del Padre, él nos ha apocaliptado=revelado, explicado y dado a conocer a Dios.
18. A Dios nadie lo ha visto en su esencia; el Hijo unigénito que es el Ὤν (on, existente, el ser, el que es, era y siempre es), nacido de la esencia del Padre y está en el seno siempre inseparable del Padre, aquel nos ha apocaliptado=revelado, explicado y dado a conocer a Dios.» (Jn 1, 18).
Conocemos también al Padre por el Espíritu Santo: «pero el Paráclitos, es decir, “el Espíritu Santo que procede del Padre” (Jn 15,26),… el que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las verdades salvíficas y os recordará todo lo que yo os he dicho. Revelará a los fieles mi misión, mi obra y lo relativo con mi nombre y mi persona y extenderá mi obra por toda la οικουμενη (icumeni) la tierra o mundo» (Jn 14,26). Y de este conocimiento vivo nos ha liberado de todos los absurdos de fantasías e imaginaciones intelectuales sobre un absoluto suprapersonal, sobre una esencia-usía pura que transciende todo lo que existe, la cual, en realidad constituye el no ser.

…Co-eterno, Co-principio y Consustancial al Padre y al Espíritu Santo, el Logos increado encarnado ha empezado Su misión llamando a los caídos hombres en Metania Μετάνοια: «Μετανοείτε· ήγγικε γαρ η Βασιλεία των Ουρανών METANOÍTE, porque el Reinado de la Realeza o la Realeza increada de los Cielos se ha acercado» (Mt 3,2), y termina con: «y se proclamará en su nombre la Mετάνοια Metania en todos los pueblos… (Luc. 24:47), y «22 diciendo esto, sopló en la cara de ellos y les dijo: “recibid divino, santo Espíritu (energía increada, la divina Jaris del Espíritu Santo) a quien perdonéis los pecados les serán perdonados, a quienes retengáis les serán retenidos”…22. Al decir esto, les sopló en sus rostros el vivificante aliento de la nueva vida celeste, y les dijo: «Recibid divino Espíritu; es decir, la energía increada Jaris–Gracia del Espíritu Santo, tal y como al principio el Dios sopló al rostro de Adán.» (Jn 20,22).” El Logos nos ha dado a conocer al Padre y al Espíritu Santo y los dos han dado testimonio sobre Él. Él nos ha mostrado el camino seguro que lleva al Padre!!!

(Ver, contemplar a Dios como Él es”, ruso yérontas Sofronio Sajarof Athonita 1896-1993,  que su Padre espiritual fue el ruso san Siluán el Athonita 1866-1938) 

(“…μετανοεῖτε metanoíte» que define un tiempo continuo, sin interrupción… ver en…http://www.logosortodoxo.com/%CE%BC%CE%B5%CF%84%CE%B1%CE%BD%CE%BF%CE%B9%CE%B1-metania/)

 

  1. Protótokos Πρωτότοκος primogénito o unigénito

Πρωτότοκος protótokos primogénito o unigénito. Interpretación de la palabra por D. Panagopoulos de su libro el libro “Evangélicos Antievangélicos”

Refutación de una más paranoia popular protestante sobre la madre de nuestro Señor.

¿Insinúa la palabra πρωτότοκος protótokos también hijo υστερότοκος isterótokos nacidos posteriormente?

Los “evangélicos”, protestantes y otros heréticos presentan otro argumento cuando pierden el primero. En este caso presentan la palabra «πρωτότοκος protótokos, unigénito, primogénito», “ha dado a luz o ha parido  a Su Hijo el «πρωτότοκο», y por consiguiente, ha parido también υστεροτόκους isterótokus hijos posteriores de este parto.

Pero el «πρωτότοκος protótokos», aquí no significa el primer parto, por el cual son seguidos también  otros, sino el «Μόνον monon Único o Sólo».

Porque si el «πρωτότοκος protótokos» aquí no significa el primero y único, sino el primero, con el cual siguen los demás, entonces les pedimos que nos muestren, quienes son los hermanos del Señor, los semejantes a Él en esencia, sustancia y en naturaleza nacidos de la Virgen.

Porque si el «πρωτότοκος protótokos» significa el primero entre otros que son υστεροτόκους isterótokus posteriormente nacidos, entonces ellos necesariamente deben ser de la misma esencia y naturaleza que Él, del primero que ellos siguen.

Pero, ¿cuál es esta relación entre el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre Jesús y los llamados hermanos del Señor, a quienes, ellos, los protestantes, suponen que parió la Virgen?

De modo que, si suponemos que la Virgen ha parido también otros niños por José, la Escritura no debe llamar a Jesús «πρωτότοκος protótokos», debido a que no hay ninguna relación entre Jesús y los por fantasía formados supuestos hijos de la Virgen.

La palabra «πρωτότοκος protótokos», por lo tanto, en este caso expresa principalmente la negación de lo anterior. También se dice “μόνo único“ y “μονογενής monoyenís unigénito”. Para probar la verdad de nuestros dichos tenemos la Santa Escritura, que aunque nos confirma que el Hijo y Logos de Dios es “μονογενής monoyenís unigénito” (Juan 3,16), sin embargo dice también lo siguiente: “1:6 Y de nuevo, cuando (Dios) introduce al «πρωτότοκο protótoko» (Hijo) en el mundo, dice: Reverenciarle y venerarle todos los ángeles de Dios (Hebreos 1, 6).

Entonces, ¿qué concluiremos, de que también hay nacido un segundo Hijo de Dios, porque las Escrituras Lo llaman«πρωτότοκο protótoko», porque los «evangélicos», los Testigos Jehová, etc., lo quieren? Pues, creemos que ya no habrá una blasfemia más sonante que esta.

Lo «πρωτότοκο protótoko», siempre excluyendo nacimiento anterior, aquí es igual que “μονογενής monoyenís únigenito” y  como Jesús según Su sin principio, atemporal y de nacimiento perpeturo, a pesar de que se dice «πρωτότοκος protótokos» (Heb 1,6), es el “μονογενής monoyenís unigénito” Hijo de Dios Padre (Jn 3,16), así es también Su nacimiento en el tiempo, a pesar de que se dice «πρωτότοκος protótokos» de la Virgen, “μονογενής monoyenís unigénito” Hijo de la sin mancha Madre Suya.

Pero también en otras partes de la Santa Escritura, encontramos que la palabra «μόνος monos sólo o único» se interpreta «πρώτος primero». En Adam,  por ejemplo, el único ser humano creado de tierra, la Santa Escritura le llama “πρωτόπλαστον protóplasto primero en ser creado” (Sab. Sol. 7,1 y 10,1), sin que haya de la misma forma o modo, es decir, directamente de la tierra, «δευτερόπλαστος deferóplastos» segundo creado, «τριτόπλαστος» tercero creado etc, porque según la interpretación de los supuestos maestros del Evangelio, ya que existe el “primero” debe existir también el “segundo”.

Y sin embargo no hay. Además, Isaías dice que el «πρώτος primero» se interpreta «μόνος único o sólo», de la siguiente manera: 44:6 Así dice Dios Rey de Israel, y su Redentor, Dios Sabahoz: Yo soy el PRIMERO, y yo después de todo esto, y fuera de mí no hay Dios” (Isaías 44,6). También aquí es claro que la palabra «πρώτος protos primero» está en lugar de la palabra «μόνoς sólo o único».

Por lo tanto, no es obligatorio que el «πρωτότoκος protótokos» tenga un «δευτερότοκον defterótokon segundo nacido», que no nos sorprendan las expresiones de la Biblia. Y que el «primero» no tenga «segundo», escuchad a Pablo diciendo: “Al hombre herético después de una y segunda instrucción, déjalo, dimítete”. O quizá el Evangelio de los discrepantes no lo tiene. Y si lo tiene, ¿cómo se interpreta esto después de una y segunda?

Por tanto, tal y como el «πρωτόπλαστος protóplastos» primero en ser creado, Adán, no tiene la misma manera o modo otro también «δευτερόπλαστον defteróplasto» segundo en ser creado, igual que Dios el «πρώτος protos primero» no tiene segundo, igual que el «πρωτότoκος protótokos primer nacido» de Dios (Heb 1,6) no tiene « δευτερότοκον defterótoko» segundo nacido, así también el «πρωτότoκος protótokos primer nacido» de Mariam no tiene «δευτερότοκον defterótokon segundo nacido», a pesar de la terquedad de los evangélicos, protestantes.

En efecto, la palabra «πρωτότoκος protótokos» la encontramos en las Santas Escrituras también en el sentido y significado de amado,  excepcional, eminente, escogido: “Y dirás a Faraón: el Señor ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito” (Ex 12,22), así como: “de los πρωτοτόκων primogénitos que están inscritos en los cielos” (Heb 12,23), como también “Πρωτότοκον protótoko en muchos hermanos” (Rom 8,29)

En verdad, el Señor es el Hijo de Dios; Sin embargo, como hombre, es el «πρωτότoκος protótokos» el primogénito entre muchos hermanos, de nosotros los cristianos, que a través de la fe en Él renacidos por el Santo Bautismo y adoptados por Dios, «Recibimos el poder, (por la energía increada) estar convirtiéndonos y haciéndonos hijos de Dios” (Juan 1:12) y como tales hijos, tenemos «πρωτότoκο protótoko hermano al Señor, “El Jefe y Perfeccionador de la fe” (Heb. 12, 2).

Incluso se dice que el Señor es «Πρωτότoκος protótokos» de los muertos” (Col 1, 18 y Apoc 1,5), y «πρωτότoκος protótokos de toda la creación,» y no primer creado (Col 1,15). Y se dice «el πρωτότoκος protótokos de los muertos», porque Él primero rompió los lazos del Hades, resucitó y les regaló la vida y la resurrección a los creyentes en Él (Jn 11, 25-26). Se dice «Πρωτότoκος protótokos de toda la creación», porque es el perpetuo o de siempre nacido o nacimiento por Padre antes que cualquier creación “visible e invisible”.

Por lo tanto, así quiso Dios Padre, que Su unigénito Hijo y Logos “para que sea él «πρωτεύων protevon» Primero en todo” (Col. 18). «Πρωτότοκος protótokos» de Dios Padre (Heb 1, 6). «Πρωτότοκος» de Su Madre  (Mat 1, 25). «Πρωτότοκος» de muchos hermanos  (Rom 1, 26). «Πρωτότοκος» de los muertos (Col. 18, Ap. 5). «Πρωτότοκος» de toda la creación, (Col 1, 15) y creador de todo, de acuerdo con: “Todo se hizo por Él y sin Él nada se hizo de todo lo creado” (Jn 1,3).

  1. Prudencia VER: Sofrosini Σωφροσύνη

 

  1. Psique, Ψυχή psijí alma, ánima

Ψυχή (psijí) Psique, alma, ánima, el término viene desde la antigüedad y se usa igualmente hasta hoy.

Ψυχή (psijí) Psique es un término que en la filosofía antigua varía. El significado más amplio según Aristóteles abraza todo el espectro de las funciones vivas de todo ser anímico (animales y vegetales). En el Fedón de Platón es una fuerza espiritual que habita en un cuerpo animado, plenamente distinguida de todas las funciones corporales y de los sentidos. El significado que le da Epicuro y los Estoicos es bastante parecido y está entre medio de los dos anteriores. Para Epicuro la principal función de la psique es la concienciación, sobre todo el sentido, pensamiento, sentimiento y movimiento del cuerpo. Esta parte de la psique, el nus, es el anónimo, aunque tiene base substancial invisible pero comprensible por la mente lógica. Lucrecio distingue entre nus (ánimus) y psique (alma) la que contiene al nus. Paradójicamente todos los antiguos filósofos creían que el nus estaba situado en las entrañas, al lado del corazón y los pulmones.

Gracias al libro del Génesis del Antiguo Testamento conocemos que el Dios en el principio creó el cuerpo del hombre y a continuación sopló y creó la ψυχή (psijí) psique. Diciendo que “ha creado la psique”, inmediatamente aclaramos que la psique no es un trozo de Dios ni el soplo de Dios como sostienen algunos; San Crisóstomo nos aclara que: “el soplo de Dios es acción y energía increada del Espíritu Santo; esta acción y energía increada del Espíritu Santo ha creado la psique, sin que ella se convirtiera en psique”. Esto es muy importante porque no podemos examinar la psique autonómicamente, sino en combinación con el Dios. La psique está vinculada con el cuerpo del hombre y no está sólo en una parte del cuerpo humano. Según la enseñanza ortodoxa el Dios dirige el mundo con Sus energías increadas. Tal y como el Dios opera en la naturaleza, lo mismo la psique opera y activa los miembros del cuerpo. Por lo tanto, tal y como el Dios dirige el mundo lo mismo la psique gobierna el cuerpo.

En el Nuevo Testamento y también los Padres Helénicos usan el término “ψυχή (psijí) psique, alma” a menudo en lugar de la palabra “ἄνθρωπος ánzropos hombre o ser humano”, (Rom 13,1).  A veces en la Santa Escritura el término significa simplemente “vida” (Mt 2,20; Juan 10,11; Rom 16,4). Pero la psique se refiere sobre todo al elemento espiritual de nuestra existencia (Mt 10,28) y actualmente también se usa de la misma manera. Es un componente de las dos partes de nuestra naturaleza siendo la otra la del cuerpo. La psique como imagen de Dios le fue concedida por el Creador sólo al hombre (Gén. 2,7).

Según la descripción de San Juan Damasceno la ψυχή (psijí) psique es esencia viva, simple, incorpórea, invisible a los ojos del cuerpo, espiritual, lógica, comprensiva, independiente, voluntariosa, enérgica, convertible y creada.

San Gregorio de Nisa nos dice: “La psique es sustancia creada, viva, espiritual, transmisora de la vida al cuerpo orgánico, es sensible, intuitiva y sensitiva, mientras dura la vida en el cuerpo. La psique introduce la fuerza vivificadora en el organismo somático o físico para la energía operativa de los sentidos. Esto significa que el cuerpo se mueve por la fuerza y energía de la psique. Así que la psique es creada por Dios, es sustancia noerá-espiritual viva que transmite la vida al cuerpo hasta el momento que se mantiene la unidad psique y cuerpo con la ayuda de la energía increada de Dios.

San Nikitas Stizatos dice que: “cuatro son las fuerzas de la psique: 1) El sentido común o coherencia. 2) La perspicacia. 3) La percepción. 4) La destreza o habilidad…” (Filocalía t.4, 1C, v.12, pág. 55).

La esencia de la psique es simple, incorpórea, inmortal e invisible.

El soma o cuerpo físico después de la salida de la psique se transforma en cadáver y se disuelven los elementos de los que se compuso. La psique es simple, es decir, no se compone de varios elementos y por eso no se disuelve. El cuerpo no contiene simplemente la psique, tampoco es la cárcel de ella, tal y como sostenían los antiguos filósofos, sino que es la psique la que vivifica y sostiene el cuerpo. Por eso cuando la psique por la voluntad de Dios se separa del cuerpo, esto muere y se descompone.

Las partes de la psique son tres según la división de Platón que aceptan la mayoría de los Padres de la Iglesia: a) la logística, o sea, la facultad lógica y espiritual de la psique. b) la irascible o emotiva que muchas veces aparece en forma de ira, enfado, rencor, enojo o amor y generalmente como fuerza que produce sentimientos pasionales patológicos. c) la anhelante o volitiva.

Hay otras dos tríadas según los Padres: Una es la dinámica que comprende tres potencias: 1) la dínamis potencia y energía del nus, 2) la del logos, y 3) la sensitiva o intuitiva.

La otra tríada comprende las energías siguientes: la catártica (sanadora), la iluminadora y la de la zéosis, divinizante o glorificadora, que las conocemos por sus resultados.

La salud de la psique y su funcionamiento «por naturalidad», depende de la armonía en la relación de las tres partes suyas. La psique actúa con naturalidad cuando la parte anhelante se ocupa de la virtud, la irascible o emocional lucha con agapi (amor desinteresado) para ella y con ira contra los demonios y el egoísmo, al mismo tiempo la parte logística impone la “θεωρία” (zeoría, contemplación de los hechos).

Para muchos de los Padres, la psique por su naturaleza está dotada de cinco facultades o sentidos: 1) el nus, 2) la diania (mente, intelecto o cerebro), 3) la doxa (gloria u opinión), 4) la fantasía o imaginación y 5) la sensitiva o intuitiva (Filocalía pág. 89 v. 69).

San Máximo el Confesor dice que «tres son las fuerzas de la psique: 1) la nutritiva, 2) la imaginativa y 3) la lógica comprensiva, capaz del entendimiento espiritual. De la primera fuerza sólo participan las plantas. De la primera y segunda los animales.  Los hombres no sólo participan de las dos primeras, que son perecederas, sino también de la tercera que es inmortal. (Filocalía, t.2º).

Las partes de la psique y sobre todo la anhelante (deseo, ilusión) a menudo tienden hacia la parte pasional, (patológica), o sea, son las fuerzas de fácil inclinación a convertirse en pazos, por los cuales pueden conducir al hombre a hacerse víctima y presa fácil de fuerzas negativas y autodestructivas. La parte lógica racional generalmente no se considera fuerza susceptible de la psique, aunque puede influirse por las emociones y padecimientos de los pazos. Los hombres tienen psique con esencia y energía y por eso tienen nus, logos (lógica) y espíritu. Éste último con la Jaris la energía increada vivifica el cuerpo conjunto. Nus y logos están unidos y son inseparables de la psique antes y después de la muerte física.

San Gregorio Palamás nos dice que la vida de la psique es la unión con Dios, tal y como la vida del cuerpo es la unión con la psique. También la separación de Dios es la muerte de la psique, igual que la separación de la psique del cuerpo es la muerte del mismo. Tal y como el Dios Trinitario es Nus, Logos y Pnevma (Espíritu), también el hombre es nus, logos y pnevma (espíritu). La diferencia es que nus, logos y pnevma (espíritu) no son hipostasis (bases substanciales) como en el Dios. Es conocida su enseñanza de que en Dios existen esencia increada y energías increadas, las que se contraen separadamente y se disciernen adjuntamente. Esto es el misterio de la indivisible distinción entre esencia y energía. La esencia de Dios no es partícipe por el hombre, en cambio las energías sí son partícipes. Como el hombre es imagen de Dios, esta enseñanza también la trajo sobre la esencia y energía de la psique humana. Así que la psique se discierne indivisiblemente entre esencia y energía.

Los Santos Padres subrayan que no tenemos la existencia o nacimiento del cuerpo sin la psique y tampoco la existencia de ella sin el cuerpo. El Dios creando el cuerpo, a la vez crea también la psique.

Los sentidos de la psique son: 1) el del nus, 2) el lógico 3) el espiritual, 4) el de la gnosis (conocimiento) y 5) el de la ciencia. Estos cinco sentidos se reúnen en tres efectos enérgicos: en el nus, en la lógica y en el sentido espiritual (o intuición espiritual o sentido divino). Según San Nikitas Stizatos con el nus captamos los pensamientos, con la lógica sus significados y con el sentido espiritual la gnosis y la ciencia. (Filocalía, 4º tomo)

Las cinco virtudes espirituales de la psique para San Macario de Egipto son: 1) la sensatez o lógica, 2) la gnosis, 3) el discernimiento 4) la paciencia y 5) a caridad. (Filocalía 4º tomo)

Según San Gregorio Palamás los sentidos de la psique son: 1) el nus, 2) el de la diania (mente, intelecto), 3) el de la fantasía o imaginación, 4) el de la doxa (gloria u opinión), y 5) el sensible, sensitivo o intuitivo.

Yérontas Damianós de origen inglés, del monasterio Grigoriu de Athos, en una tesis e investigación científica con el título, “A Study of English Orthodox Theological Terms Compared to the Original Greek”: http://orthodoxinfo.com/general/orthodox-terms.pdf , nos dice sobre la ψυχή (psijí) psique: «Está demostrado que: 1) Que la teología Ortodoxa traducida en los países occidentales europeos no es sistemática ni esclarecedora; entonces provoca confusión. 2) Las palabras europeas occidentales equivalentes expresan sólo parcialmente el sentido, significado y concepto de las palabras prototipo, originales helénicas. A la vez está demostrado que en nuestra época, la cultura occidental separa el significado y concepto de nuestra palabra helénica ψυχὴ (psijí) psique, en dos campos o partes significativas, un hecho del cual resultan graves consecuencias para el planeta entero. El problema esencial aparece cuando distintos traductores usan la misma palabra para diferentes términos helénicos. Así el lector no puede evitar malas interpretaciones y confusiones sobre los términos de la teología Ortodoxa.

Pero el error más grande y poco conocido, concierne a la palabra bíblica ψυχή (psijí) psique. Durante los pasados 150 años, el campo conceptual de esta palabra se separaba en dos áreas distintas. Por un lado tenemos las palabras “soul” (alma), “life” (vida) y “breath” (aliento), las cuales constituyen una parte, por otro lado tenemos la palabra ψυχή (psyche,) psique, como en la psicología moderna) y “mind” (mente, como en el dualismo “mind-body” mente-cuerpo) que constituyen la otra parte. Por ejemplo, en helénico queda claro totalmente que se hace terapia y se sana la psique para salvarse, en cambio en occidente se dice que se sana la “psyche” (psique) pero nunca se salva. La salvación se aplica exclusivamente para el “soul” (alma). Como estas dos palabras están discernidas y divididas, existe poca o casi ninguna relación entre salud psíquica y el eterno principio vivificador, el cual en occidente conocemos como “soul” (alma)». (Sabio Yérontas Damianós). https://thoughtsintrusive.wordpress.com Amín.

Ver más en https://logosortodoxo.es/category/psicoterapia-ortodoxa/

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas”: http://www.logosortodoxo.com/%CF%88%CF%85%CF%87%CE%B7-psiji-psique-alma/

  1. Racional, parte o fuerza de la psique VER: Logístico Λογιστικό Loyistikó

 

  1. Realeza, Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos

Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón) Realeza increada de Dios/de los cielos, o reinado de la realeza increada de Cristo Dios, sinónimo a la increada Iglesia del Dios Trina, el nombre Reino (βασίλειο vasilio) no está en ninguno de los textos originales Helénicos del Nuevo Testamento.

Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología ortodoxa helénica original.

Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Χριστός (Jristós) Cristo, en la que domina, en vez de odio el amor; en vez de la oscuridad, tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Parusía-Presencia de Cristo.

La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal “la realeza de los cielos está dentro, en vuestro interior” (Luc 17,21), como en la vida social “que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10).

La realeza increada de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, “los hijos de la realeza” (Mt. 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia.

Realeza increada de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde aquí y ahora como en el noviazgo, en cambio entonces la viviremos como en la boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado.

La realeza increada es sinónima con la Doxa (gloria, luz increada) y la Jaris (gracia, energía increada).

San Máximo el Confesor en la Filocalía sobre la oración del “Padre nuestro”, nos dice que: «la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su energía increada Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre.

Por el mismo 2ª centuria sobre la agapi, en la Filocalía: v. 92. La realeza increada de Dios se encuentra como energía increada en todos los que creen pero se energiza o activa en aquellos que voluntariamente han expulsado la vida natural de su psique-alma y del cuerpo y han adquirido sólo la vida del Espíritu y pueden decir: “ya no vivo yo, pues es Cristo el que vive en mi interior” (Gal 2,20).

  1. Algunos dicen que la realeza increada de los cielos es la vida de los dignos y los merecedores en los cielos. Otros dicen que es semejante con la situación de los ángeles de los salvados. Otros dicen que es la forma de la belleza divina de aquellos que se han revestido la imagen celestial (1Cor 15,49). Creo que estas tres opiniones todas coinciden. Porque en todos según la calidad y la cantidad de la virtud de la justicia se concede la jaris (energía increada) futura».

Por Hieromonje Savas el Aghiorita: El papel de la Iglesia Ortodoxa: La terapia de la psique 4ª parte: El reinado de la Realeza increada de Dios es Realeza de sangre.

 “El que come de mi cuerpo y bebe de mi sangre en mí permanece y yo en él”

 “El tiempo se ha cumplido, y el reinado de la realeza increada de Dios ha llegado” (Mrc 1,15 Mt 4,17).

“El reinado de Mi realeza (increada) no proviene de este mundo” (Jn 36), decía el Señor.

“Porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de la ciudad, y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni tampoco de luna, que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lámpara. A su luz caminarán las naciones…” (Apo 21,22-27), esto es el reinado de la Realeza increada también es la Iglesia increada, según los Santos/as que llegaron a la Zéosis y se convirtieron en dioses/as aquí en la tierra.

El Α (alfa) y el Ω (omega), τό ἔσχατο lο αίσχατο ésjato (último) vino a la historia. El reinado de la Realeza increada de Dios vino a nosotros y podemos comenzar a saborearla aquí y ahora, desde esta vida con los Misterios (Bautismo y Divina Efjaristía) y el renacimiento en Cristo. Pero existe una intensa nostalgia y esperanza de lo “perfecto y completo” de esta vida que se apocaliptará-revelará en el siglo futuro. Pero esta Realeza increada de Dios…

…La Realeza increada de Dios es Realeza de sangre porque es vida en y por Cristo. Esto se ve también en el libro del Apocalipsis donde se describe la ciudad celeste: “Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso-Pantocrator es el templo de ella, y el Cordero” (Apo 21,22). Es decir, en el reinado de la Realeza increada de Dios los salvados estarán viviendo junto con el Dios y el Cordero. En realidad, cuando se destruirá el Templo creado, entonces habrá relación y comunión con el Templo increado, con el Mismo Cristo Dios… El Templo increado que no está hecho a mano, lo viven como compromiso, promesa desde aquí y ahora los deificados o los que alcanzaron la zéosis, especialmente los que ven la doxa (gloria increada, luz de luces) que es la misma Realeza increada de Dios…

En este punto existe gran diferencia entre Oriente y Occidente. Cuando en Occidente se habla sobre la Realeza de Dios (que utilizan el término reino), dan a entender más bien realidades creadas, un reino creado, simplemente un dominio de la ley moral en la tierra. En el Oriente ortodoxo cuando hablamos sobre realeza increada de Dios, entendemos participación, conexión y contemplación de la Doxa (gloria increada, luz de luces) y Jaris (gracia, la energía increada) de Dios. La realeza increada en nuestro interior significa que en nuestra vida se hace la voluntad de Dios y participamos de Su energía y luz increada. Nuestro tiempo, nuestra vida y día Le pertenecen y nosotros no tenemos nada nuestro. Todo es de nuestro Rey, Él tiene nuestra vida en Sus manos y habita en nuestros corazones. En este caso reino sería el espacio o lugar que es nuestro cuerpo, nuestra psique alma, nuestra vida y nuestra existencia. (He conocido fieles Ortodoxos hispanohablantes que me han dicho que cuando han hecho el cambio del término reino a Realeza increada se les abrió un mundo nuevo en sus percepciones y experiencias divinas y han profundizado más).

Es imprescindible la catarsis del fiel para la entrada en la Realeza increada de Dios de la Sangre de Cristo y la dosis, dación “de la sangre espiritual de la obediencia y de la áskisis” (ascesis, práctica, ejercicio espiritual) para recibir espíritu (energía increada). “Dad sangre para recibir espíritu”… continua en: http://www.logosortodoxo.com/psicoterapia-ortodoxa/el-papel-de-la-iglesia-ortodoxa-la-terapia-de-la-psique/ y también en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en https://logosortodoxo.es/12-lexis-apocalipticas/

 

  1. Recuerdo de Dios, VER: Memoria de Dios
  2. Recuerdo de la muerte, VER: Memoria de la muerte
  3. Reducción la Jaris VER: Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico)

 

  1. Salvación Σωτηρία (sotiría), sanación, redención y salvación

Σωτηρία (sotiría) redención, sanación y salvación, proviene de σώος (soos sano, entero, salvado), exactamente tal y como lo testifica la palabra, significa que el hombre permanece sano, es decir, entero y en plenitud, no separado y dividido.

Así frente a las ideologías dualistas contemporáneas, recuerda que κοινωνία (kinonía, sociedad, comunidad, también conexión, unión y comunión según contexto) no es una suma de individuos, hombres sin relación y aislados entre sí, sino una kinonía (comunión y comunidad), es lo común del espíritu, la libertad que ama y la agapi que libera. El otro es una bendición, su existencia es condición de vida. Lo que sana y salva al hombre es la unión y κοινωνία (kinonía, sociedad, comunidad, conexión, unión y comunión). Al contrario cada separación y división es también una forma de muerte: así que, muerte espiritual que trae todas las demás muertes es la separación del hombre de Dios; la muerte biológica es la separación del cuerpo de la psique; muerte social es la separación del hombre del prójimo; muerte ecológica es separación del hombre de la naturaleza.

El hombre cada día entiende que es y está creado y vive diariamente el problema de su mortalidad. Pues, sólo su unión con Dios, la vida eterna, puede ayudarle a superar su mayor enemigo que es su corrupción y su muerte. He aquí porque san Gregorio Palamás necesita un Dios no sólo prototipo o modelo y también un Sanador y Salvador que pueda y quiera sanar, salvar y divinizar al hombre. Solamente el encuentro agapítico, (amoroso, cariñoso) y la unión del hombre con el increado Dios puede mantenerlo en la vida. Sólo una Instrucción, Educación que es presabor de la Resurrección, es realmente cristiana.

Por el divino Yérontas Mitilineos: «Σωτηρία (sotiría) sanación y salvación. El término sotiría se refiere a muchas cosas y sectores. En temas de economía, de salud, de vida, de seguridad, etc. Decimos: he encontrado un buen trabajo, me he salvado, he encontrado la salud me he salvado, en todo ponemos me he salvado… Sotiría de la psique no es la liberación de ella del cuerpo, sino su liberación de las conductas, actitudes o morales carnales y la comunión del hombre entero con Dios. Sotiría es cuando la psique recibe la Jaris energía increada de Dios y por la Jaris de la psique ella es introducida al cuerpo, por lo tanto hablamos de psicoterapia, sanación y salvación del hombre entero. Por lo tanto, sotiría-salvación ontológica es la salvación del hombre entero del cuerpo y de la psique. El único y absoluto fin de la vida en Cristo es la zéosis, es decir, la unión con el Dios, de manera que el hombre, participando de la energía increada de Dios, hacerse “por la jaris increada” esto que el Dios es por naturaleza (sin principio ni fin, interminable e infinito). Esto es el significado del término σωτηρία (sotiría). No se trata de un mejoramiento ético o moral del hombre, sino de la re-creación, regeneración del hombre y la kinonía (comunión, unión y conexión) dentro de la relación ontológica (existencial) con el Cristo en la historia.

El Cristianismo es sotiría redención, sanación y salvación de la psique-alma y del cuerpo, (es la verdadera psicoterapia, psique, logos y terapia palabras helénicas que abundan al Nuevo Testamento). Y cuando decimos Σω­τη­ρί­α sotiría, ¿qué entendemos? Σω­τη­ρί­α sotiría viendo e interpretando el logos de Dios ortodoxamente, es la redención, la sanación y la salvación del hombre entero, es decir, que sea vencido el pecado (enfermedad) y la muerte; el pecado en la psique, la muerte en el cuerpo por la resurrección de los muertos. Esto quiere decir, σω­τη­ρί­α sotiría. Con este significado el Cristo se llama Σωτήρ Sotir Salvador. Porque ha resucitado de los muertos, para resucitar a nosotros también. Lo vuelvo a repetir una vez más: Esto quiere decir Σω­τη­ρί­α Sotiría y nada más. Todas las demás cosas son desviaciones, son herejía; ¡sin vacilaciones, ni contemplaciones, son herejía!» (Yérontas Atanasio Mitilineos) Σωτηρία (sotiría) es la gnosis increada de Dios. 

  1. Sano juicio, VER: Sofrosini Σωφροσύνη; y VER también: Lógica

 

  1. Sarx, sarkosis carne, encarnación Σάρκα σαρξ σαρκóσις cuerpo con hueso y carne

Σάρκα, σαρξ, (sarka, sarx), carne con hueso, cuerpo. El término comprende varias nociones. Primera, la noción de antítesis entre lo divino y lo humano, como por ejemplo en el Evangelio de San Juan, donde proclama que “el Logos se hizo sarx, tomó cuerpo humano, o se hizo hombre, (Jn 1,14). Segunda, la antítesis entre la recaída sarx humana pecadora y la fisis naturaleza humana, tal y como fue creada desde el principio para que viva en κοινωνία kinonía comunión con Dios. O sea, se refiere al hombre caído en rebelión que ya vive separado de Dios. Tercera, se refiere al soma-cuerpo en antítesis del espíritu. El segundo significado es lo que más se acostumbra. Cuando la palabra se usa con esta noción es significativa la distinción entre sarx y soma (cuerpo). En Su Epístola hacia los Galatas, el Apóstolos Pablo (Gal 5:19-21) combina las obras de la sarx con las nociones de adulterio, ira, odio, herejías, resentimientos, envidias, etc. Estas nociones no se relacionan con el soma, cuerpo. En la segunda interpretación del término, la sarx marca el conjunto del hombre caído, psique y soma (cuerpo) unidos. La psique y el soma-cuerpo tienen la misma posibilidad de caer, ser presos de la sarkikotis (o sea apegados, enganchados al mundo carnal, al cuerpo o al sensualismo o hedonismo,, como también de la misma manera la psique y el soma tienen la posibilidad de convertirse y hacerse espirituales. El askitismo-ascetismo significa la guerra, el combate y la lucha contra la sarx (con su segundo significado), pero no contra el cuerpo expresamente. Dicen los Padres Elenos que somos mata-pazos-pasiones y no mata-cuerpos, es decir, somos enemigos de los pazos y de los pecados que afectan la psique y el cuerpo y no enemigos del cuerpo.

 

  1. Secularización Ἐκκοσμίκευση, mundanización, o mundanación

Ἐκκοσμίκευση ekosmíkefsi el término viene del kosmos-mundo, en el sentido del cosmos-mundo de los pazos y εκ, (ek) de, desde, por, como de origen o causa. La herejía secularización no se manifiesta como negación directa de Dios, y eso es lo que la hace ser muy difícil de distinguir. La secularización es la raíz de cada herejía y pseudo-doctrina. La caída del género humano es la secularización. Así que cada secularización es caída. El mundo absorbe a la Iglesia y no se metamorfosea, ni se transforma a través de la Iglesia. La secularización actúa dentro de la Iglesia, que quiere tener la razón y la palabra sobre ella; “marea y confunde” la autoconciencia ortodoxa de la Iglesia y la desplaza del centro que es el Cristo al hombre.

El término secularización fue utilizado por primera vez el año 1850 por G. L. Holyoke y “la define como un sistema que está basado sobre los principios tomados de este mundo que vivimos y con este sistema busca a interpretar la vida del hombre y su sociedad, no menos también del mundo y de todos los hombres.” Principios que no conectan ni tienen nada que ver con la fe en Dios o cualquier dios y la vida futura”.

El espíritu de la secularización actúa mediante varios fenómenos, como la teología escolástica, las escuelas o academias mundanas, el pietismo, el puritanismo y el fundamentalismo.

En la secularización se encuentra la Iglesia, cuando deja de ser “la sal de la tierra” y se hace terrenal; se pisotea por los hombres y se absorbe por el cosmos-mundo; quiere que la Iglesia abrace y siga, lo más fácil, simple, mediano y provisional que aman los hombres y no lo que quiere el Dios.

Clérigos y laicos sin sabor de la espiritualidad ortodoxa, convertimos la Iglesia en un organismo humano, una caja o casa de asistencia social, despacho político activo que da continuamente entrevistas, manifestándose siempre sobre cualquier cosa creada o ciencia creada, sonriendo hacia todos, dando conferencias de manera que todos nos feliciten y ovacionen. Espíritu totalmente antievangélico.

La secularización es la pérdida del espíritu de la verdadera μετανοία (metania, cambio de mentalidad, arrepentimiento y confesión, en Cristo), por lo tanto el hombre permanece en el aquí y no progresa hacia el allí, al cambio de vida. Se pierde el espíritu hisijasta del esfuerzo ascético, del luto, de las lágrimas y de la lucha por la catarsis (sanación, terapia, limpieza, purificación) y la psicoterapia.

La secularización no va, ni ataca cara a cara. No niega los dogmas, ni a Dios, pero niega la manera ortodoxa de vida. Ideologiza los dogmas y no los considera como propuestas de vida. Separa la vida de la verdad de la fe y vive como quiere, como piensa y como cree. En la secularización el hombre no arde del deseo de ver a Dios. No busca algo más alto y más profundo, está contento con lo menor y lo inferior.

La herejía de la secularización valora la Iglesia como un organismo para satisfacción de necesidades especiales, como colegios de enseñanza u otros sistemas sociales, como correccionales o reformatorios estatales. Tergiversa la conducta ética Ortodoxa y falsifica los criterios eclesiásticos. Resulta una corrección farisaica exterior, de modelos moralistas, introducción al club de buenos chicos y al factor de normalidad, es decir, hipocresía. El logos de Cristo “los publicanos y las prostitutas nos ascienden a la realeza increada de los Cielos”, les parece incomprensible. Los cristianos secularizados son aquellos que a pesar de estar dentro a la Iglesia, el Cristo dijo para ellos: “no os conozco”. Ellos son los que combatían al Apóstol Pablo y querían imponer la circuncisión a todos los cristianos y continúan actuando y castigando la vida de la Iglesia. Han resultado ser los abogados de Dios y el que no está de acuerdo con ellos es un traidor. (De hecho el papismo y protestantismo el Espíritu Santo o Paráclitos lo traducen y lo llaman Abogado y el Papa lo ha sustituido por él mismo).

La secularización es el enemigo de la piedad.

Así es. La secularización no tiene nada que ver con la piedad, con la fe y con la vida eclesiástica. Es más bien impiedad, hipocresía y burla. Ella se sirve de su egolatría y de las maquinaciones que utiliza el hombre cósmico-mundano para que le toque la jaris (energía increada) de Dios.

La secularización es rechazo de la Teofania (visión luz increada divina) y de la encarnación de Dios. Acomodamiento en la fe física o natural y no en la apocálipsis (revelación) de Dios en Jesús Cristo. El cosmos-mundo no confía su sanación y salvación a Cristo, sino a sí mismo, dentro de la gnosis y sus logros. Humanismo=ateísmo.

Subestimación del monaquismo, negación de la zéosis y de la lucha contra los pazos.

Negación del martirio (testimonio), negación del martirio personal de la vida de los cristianos.

Negación de la agapi al pecador. Absolutismo de la moral.

Negación del sistema sinódico y creación de espíritu papista en el seno de la Iglesia, niega el respeto a la Jerarquía y la crítica sin piedad al clero y los jerarcas. Crea súper-sínodos para controlar los sínodos. La mentalidad de que nosotros salvaremos la Iglesia, y que la Iglesia tiene necesidad de nosotros y no nosotros de la Iglesia.

Dentro de esta perspectiva una Iglesia que no “psicoterapia” o no sana al hombre, sino que se ocupa de otras obras es secularizada. La Iglesia se seculariza cuando se considera como una organización religiosa que satisface las emociones religiosas e intenta expiar a Dios. Una Iglesia que tiene bellos cultos o celebraciones, sin mantener el carácter terapéutico hisijasta, es una organización religiosa. Todavía más, la Iglesia se seculariza cuando se considera como un espacio ideológico y no como espacio de vida, donde se vence la muerte, con todas sus consecuencias que son las enfermedades, los pazos, la inseguridad y la duda. Porque el fenómeno de la muerte no es un acontecimiento momentáneo, sino un proceso tremendo que conecta con la vida entera del hombre y tiene relación con la corruptibilidad y la mortalidad. Y aún, la Iglesia se seculariza cuando se considera como una organización social u ONG, que es imprescindible para la utilidad de la sociedad, porque la necesitan para adornar varias celebraciones y realizar varias obras sociales. Una iglesia de este tipo no es rechazada ni por los llamados ateos. Así que, una Iglesia que crucifica en vez de crucificarse, que busca la gloria mundana en vez la gloria de la Cruz, es una Iglesia secularizada.

Finalmente, todas estas cosas significan que la secularización en la pastoral se define como el intento de crear condiciones o impresiones de perfección en el espacio donde todo se perfecciona por la Jaris (gracia, energía increada) y ayuda de arriba.

 

  1. Según el modo de Dios VER: Zeoprepís Θεοπρεπής
  2. Semejanza, a, o como, VER: A imagen y a semejanza Καθ’ ομοίωσιν kaz’ omíosin
  3. Sensatez VER: Sofrosini Σωφροσύνη y VER también: Lógica
  4. Sentido sentimiento, VER: Noerá észisis sensación,
  5. Señor Κύριος VER: Kirios
  6. Serenidad VER: Ἡσυχία Hisijía

 

  1. Siglo Aἰών-Eón

Aἰών (eón) Siglo: El conjunto de duración del mundo. Contiene las órdenes de los ángeles y constituye la cualidad de Dios como principio y terminación del tiempo que fue creado por Él.

Concretamente el término se usa en dos sentidos: Frecuentemente se distingue en siglo presente y futuro. El siglo presente se relaciona con la percepción humana del tiempo, en cambio el futuro se refiere en el tiempo de Dios, o sea, al tiempo con el concepto de eternidad no como tiempo infinito sino como perpetuo presente. El sentido del tiempo que tiene el hombre y de acuerdo con el que percibe apartado de Dios es el resultado de su caída, la pérdida de su percepción espiritual y su visión. Por esta razón la percepción del hombre sobre el tiempo es más o menos engañosa. En realidad el tiempo, el presente tiempo, no es – tampoco puede ser- apartado del futuro siglo de Dios. Por esa razón no debemos reflexionar sobre la Realeza de Dios como algo que no existe ahora y pasará en el futuro, sino como una realidad que con la Jaris (gracia, energía increada) del Espíritu Santo, el hombre puede vivir en el presente. El futuro siglo a veces se refiere en “cosas venideras”, con el significado de bendición que está guardada para nosotros.

En algunos textos sobre todo en San Máximo el Confesor el término tiene tres conceptos distintos: a) La eternidad (totum simul) o sea la presencia del tiempo y los acontecimientos en su totalidad tal y como son conocidos por Dios, que solo Él no tiene principio, es inmortal, entonces el único eterno. b) Eón (totum simul) tal y como es conocido en los ángeles y en los hombres que tienen experiencia del futuro siglo, aunque son creaciones de Dios son inmortales (ángeles y hombres de la Jaris) y tienen principio, pero, son inmortales con el mismo concepto que es Dios. c) Existe el tiempo de alternancia temporal, tal y como la conoce el hombre en el “siglo presente”.

 

  1. Skiti Σκήτη

Σκήτη skiti plural skites es una comunidad de pequeñas comunidades organizadas de monjes y ermitaños bajo el mandato de un monasterio, a los que se les permite la práctica de su culto de forma aislada pero aportándoles cierta ayuda y seguridad.

En el centro de la Skiti normalmente consta de un área común de culto el «Κυριακό kiriakó» templo principal y alrededor de este están construidas varias kalivis casetas o chozas para un pequeño número de monjes o monjas. Hoy día este tipo de asceterios se puede encontrar, por su mayor parte, en la Iglesia Οrtodoxa y sobre todo en la Santa Montaña Athos.

La administración de Skete se lleva a cabo por el llamado “Justo”, que generalmente se elige cada año el 8 de mayo por los » ancianos » de Skiti con la ayuda de 2 o 4 consejeros, la mitad de los cuales proviene de Skiti y la otra mitad de Monasterio dominante al que pertenece Skiti.

Los monjes establecidos allí se llaman skitas y también se ocupan de la agricultura y la ganadería, así como de la hagiografía o iconografía, talla de madera, música, etc. En Grecia, las Skites más importantes son las Atonitas.

En la tradición temprana del cristianismo, las skites eran una forma de vida monástica, siendo el puente entre el movimiento cenobítico (comunidad de monjes o monjas viviendo juntos) y los anacoretas (ermitaños viviendo en soledad). En los inicios de la Iglesia, a medida que el ascetismo se iba desarrollando, los hombres y mujeres que deseaban ser ermitaños, primero debían pasar por una skiti como preparación.

  1. Sobriedad VER: Nipsis Νήψηs

 

  1. Sofrosini Σωφροσύνη, sensatez, prudencia, cordura, juicio sano

Σωφροσύνη sofrosini sensatez, prudencia, cordura, juicio sano, el actuar y operar uno con lógica y medida, así de modo que pueda evitar situaciones desagradables.

Σώφρων Sofron< σῶς sos sano + φρήν frin mente ὀ, ἠ  σώφρων, τό σῶφρον adjetivo o y el sofron y neutro lo sofron; el que está sano en el nus (espíritu del corazón de la psique humana) y sano de la mente, con frenos sanos no rotos. Es el hombre sobrio, sereno, tranquilo, prudente, sensato, cuidadoso, cauteloso, esmerado, comedido.

Σωφρονίζω sofronisllzo, vt., corregir conducta o actitud, hacer entrar en razón, ‖castigar, escarmentar.

Σωφρονισμός sofronismós s/m corrección conducta o actitud, entrada en razón o sano juicio‖castigo, escarmento

Σωφρονιστιριο sofronistirio reformatorio, correccional

El concepto y significado de la Σωφροσύνη sofrosini, se encuentra en todos los textos del antiguo sistema helénico de las virtudes.

En la Ilíada de Homero la falta de Σωφροσύνη sofrosini se califica como la praxis de ύβρις Hibris (para los antiguos Griegos era, injuria contra la voluntad divina y el orden natural).

En Esquilo se refiere la persona ο σώφρων sofron, como justa, buena, respetuosa y piadosa.

Platón enumera la Σωφροσύνη sofrosini junto con la justicia, el valor o fortaleza y la φρόνηση frónisi templanza

Euripides en la tragedia de Hipólito, Σωφροσύνη sofrosini es autodominio, autocontención, la Σωφροσύνη sofrosini dispone de pureza y abstención sexual y paralelamente dispone de control de la medida.

En Aristóteles, Σωφροσύνη sofrosini es dominarse y detenerse uno de los deseos, concupiscencias indecentes y no ser esclavo de  ningún placer o hedonismo, sino vivir con dignidad, decencia y decoro.

Del libro Simposium-Banquete de Sócrates escrito por Platón

«En el Simposium-Banquete de Sócrates escrito por Platón Σωφροσύνη sofrosini se define como: «dominar los placeres o hedonismo y los deseos voluptuosos, indecentes o perversos.»

Kritías en el Simposium-Banquete antepone una quinta determinación: Σωφροσύνη sofrosini es el “conócete a ti mismo” o autoconocimiento (164d, 165b), la gnosis o la ciencia del sí mismo. Pero Sócrates en su sexta definición conforma la Σωφροσύνη sofrosini como la única que puede ser gnosis o ciencia del sí mismo o yo, y a la vez de las demás ciencias (166e).

Sócrates proánguelos-precursor de Cristo aquí en el Simposium-Banquete considera y califica toda la discusión y conversación no terminada, mientras que atribuye un peso especial en el siguiente argumento que concierne sobre cuánto una ciencia es ciencia de las ciencias y sería socialmente fructífera, provechosa y rentable.

«Σωφροσύνη sofrosini significa que uno opere y actúe con serenidad, dignidad, decencia y decoro, y realmente es un carisma que si se contrapone a la prisa, indecisión, superficialidad y frivolidad159b.

«Σωφροσύνη sofrosini es el que uno haga lo que le concierne y debe»

«Σωφροσύνη sofrosini hace al hombre sentirse y mostrarse vergonzoso.

«Yo sostengo que Σωφροσύνη sofrosini es conocerse a uno mismo»

A lo referente al fracaso de Sócrates en definir qué es Σωφροσύνη sofrosini, el mismo se declara vencido e “investigador malo”, pero permanece convencido que la Σωφροσύνη sofrosini  es un bien grandioso, y si la posees, eres μακάριος macarios o bienaventurado, feliz y dichoso 175e. Hay muchos diálogos platónicos que terminan sin haber descubierto qué es esto que se está estudiando, pero por lo menos se ha descubierto lo qué no es; algo que nos regala la gnosis de nuestra άγνοια agnia ignorancia, desconocimiento y oscuridad, y constituye el paso imprescindible para la búsqueda de la verdad (divina)».

  1. Sólico o solikismo,Σόλοικον designa una construcción agramatical, sin coherencia sintáctica. Es decir, se refiere a quien, en un texto, se aparta de la sintaxis y de la gramática. En este caso, especialmente san Juan y otros santos escritores lo hacen muchas veces de manera intencionada, para indicar que se esconde un misterio o lo difícil, inefable e inexpresable que es lo divino, o Dios mismo. Los occidentales, en general, no tienen en cuenta este concepto y, por ello, dicen equivocadamente que se trata de simples errores del escritor inspirado.

 

  1. Sotiría Σωτηρία VER: Salvación
  2. Sufrimiento VER: Lipi Λύπη
  3. Tal y como Dios manda, VER: Zeoprepís Θεοπρεπής

 

  1. Tártaros/a Τάρταρος/a

Τάρταρος/a (tártaros/a) abismo, hampa, infierno, inframundo, más allá, sima. De acuerdo con la antigua percepción Elénica – conocida ya desde  Homero- es el lugar de castigo más profundo que el hades. Con significado parecido se usa también en las escrituras cristianas.

 

  1. Telonia Τελώνια, aduaneros, gnomos, duendes

Τελώνια, (telonia), aduaneros, duendes, de acuerdo con la enseñanza patrística, la psique del hombre, después de la separación de su cuerpo, es conducida al cielo por los ángeles.

La psique-alma durante este camino de subida, pasando por el sub-cielo, intervienen los demonios, que, como guardianes de aduanas, intentan impedir la subida de la psique presentando varios pecados que hizo en la tierra. Los ángeles por otro lado, presentan cuantas buenas obras hizo la psique y la facilitan el camino hacia el cielo, al mundo celeste. Finalmente la psique es ganada por los ángeles o los demonios, en proporción con sus obras bondadosas o las malas astutas, malignas. Pero en los dos casos finaliza en el llamado lugar medio de las psiques esperando el juicio final por Dios.

 

  1. Teofanía Θεοφάνεια ή Θεοφανία Ζeofania

Θεοφάνεια Zeofania o Teofanía es la manifestación, aparición o revelación de Dios a través de Jesús Cristo (=Teofania), pero también cada manifestación de Dios en la vida y en la historia a través de acontecimientos extraordinarios y sorprendentes –señales, signos =Teofanía.

En la Iglesia Ortodoxa Teofania se llama y se considera principalmente el Bautismo de Jesús Cristo a donde el Dios Trinitario se ha manifestado: la voz del Padre, la presencia del Hijo y la bajada del Espíritu Santo “en forma de paloma”. Teofanía se llama la fiesta anual del Bautismo de Cristo que se celebra cada 6 de enero. En Occidente el Bautismo de Cristo se llama Epifanía (epiphani).

 

  1. Teología Θεολογία Zeología

Θεολογία Zeología Teología, Θεός Zeós y Λóγος Logos,

Teología en la tradición patrística ortodoxa, no es fruto de estudio de libros ni ocupación intelectual, sino fruto de la gnosis espiritual y experiencia de Dios. Según los Padres, teólogo es el que llegó a la zéosis o glorificación. Dicen los Santos Padres en la Filocalía: el que ora es un teólogo y el buen y mejor teólogo es el que reza. Zeologos o teólogo indistintamente, es aquel que pasó la áskisis, ascesis, el método-ejercicio del hombre ortodoxo que se fundamenta en la catarsis del corazón, en la iluminación del nus y en la nipsis (sobriedad y vigilancia del nus). Las premisas y las condiciones de la teología son: la catarsis psicosomática y la unión de los sentidos físicos y psíquicos del hombre con Dios: “La finalidad de la catarsis es condición para la teología. Aquel que unió totalmente los sentidos con Dios, se mistagoguiza (se instruye, se inicia) místicamente en los Santos Misterios, en la teología del mismo Dios. Pero si no se han unido los sentidos físicos y psíquicos con Dios, es difícil y peligroso que uno teologice.

San Juan Clímaco dice: “En vez de teología tenemos logos del caído hombre mortal sobre Dios, charlatanerías de auto-teólogos, (“tiólogos teologos” de academia), los cuales en vez de vida y Jaris (energía increada) son instrumentos de escándalo, muerte y desgracia. O sea que, si el hombre no se convierte y no se hace instrumento de la divina energía increada Jaris no puede hacerse y ser teólogo.

En los textos de la Filocalía de los Padres Nípticos teología significa algo más que la simple gnosis de Dios y el dogma eclesiástico que se consigue con el conocimiento académico. Significa la enérgica y concienciada percepción y participación de la realidad de Dios –en otras palabras la dimensión práctica de la increada gnosis espiritual. La teología en su completa manifestación presupone un estado de ησυχία (hisijía) y απάθεια (apázia), que se consigue con la oración pura, imperturbable y lúcida, en la que el hombre pide regalos que sólo se regalan a muy pocos.

Los Ortodoxos tenemos tres tipos de teología: la apofática, que es la que es Dios; teología catafática que es la que no es Dios y estas dos se complementan la una a la otra, no son antifáticas, es decir, que nunca se contradicen; y por último la teología trascendental mística sublime que es cuando el hombre ha llegado al tercer estadio de su áskisis que es la zéosis glorificación o deificación, unión con Dios por la increada energía Jaris.

Según los Sabios Santos Padres Elénicos: El filósofo ama conocer, el teólogo conoce amar. La filosofía mundana es la pregunta eterna. Pilatos (o el filósofo) dice lo abstracto: qué es la Verdad; en cambio el Cristo (o teólogo ortodoxo) define persona, quién es la Verdad: “YoSoY la verdad, la vida, la luz y la agapi, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. La base de la filosofía es lo abstracto “qué”, siempre pregunta, busca pero sin respuesta; y la base del teólogo ortodoxo es persona, el Θεάνθρωπος (zeántropos) Logos de Dios. La agapi-amor es más difícil que la filosofía y a la vez es la filosofía más difícil.

Teología demostrativa y dialéctica.

La tradición entera de la Iglesia de la que el gran hisijasta e iluminante Obispo de Thesalónica, San Gregorio Palamás, quien es una columna firme y un faro inapagable, pone en la teología lo ἀπρόσιτο (aprósito inaccesible, inefable, invisible) de Dios y en la economía pone la manifestación de Sus increadas doxa-gloria, jaris y realeza. En su deseo de encontrar la expresión más auténtica de la enseñanza Ortodoxa, san Gregorio Palamás, después de mucha insistencia por parte de sus amigos, redactó sus tratados sobre la procedencia del Espíritu Santo. En estos tratados San Gregorio Palamás en vez del método dialéctico o discursivo de Barlaam, sigue el método demostrativo, por eso titula sus logos como “Logos demostrativos”. San Gregorio considera que la dialéctica, que es la “que intenta convencer con conceptos filosóficos humanos”, no da absolutamente ningún resultado para la comprensión de las cosas divinas, puesto que finalmente “lo divino es superior a todo nus y logos”. En las cosas sobre Dios uno sólo se puede referir a ellas “θεοπρεπής” (zeoprepís de manera divina o según el modo de Dios o como Dios manda,) término teológico y “movido por el espíritu”, y este método san Gregorio lo define como “demostrativo”.

Punto de partida para el método demostrativo es que la verdad “sobre los dogmas o logos de Dios” no está compuesta de conceptos filosóficos abstractos y definiciones racionales. La teología examina “en palabras los supremos logos o supralogos”, pero se manifiesta y se regala de forma “crística inefable” por el Dios Uno y Trino, que es “el único dador y guardián de la verdadera teología y de los dogmas y logos sobre ella”. San Gregorio Palamás considera crucial la tesis de que la teología no es resultado de la dialéctica, sino la verdad pura, la que se salva y se conserva auténticamente en la teosofía de los Padres, quienes para vivirla y proclamarla se han apoyado en los testigos y oyentes presentes, que son los discípulos y los Apóstoles. Los Apóstoles han sido enseñados en todas las cosas directamente por Cristo, “el pre-eterno Logos de Dios se ha hecho para nosotros también teólogo, quien siendo la propia verdad existente se ha hecho mensajero, predicador de la verdad para nosotros”. Por lo tanto, los Apóstoles “enseñados e iluminados fueron enviados a enseñar tal y como ellos fueron enseñados, a iluminar tal y como ellos fueron iluminados y a predicar con franqueza lo que había escuchado su oído… por apocalipsis (revelación) dentro de la suprema luz del gnofos (luz increada que transciende toda luz y desconocimiento de la usía-esencia)”.

La diferencia entre logos dialéctico y logos demostrativo consiste en que el logos dialéctico es ευπερίτρεπτος (efperítreptos, fácilmente invertido, contradictorio y cambiable) y por sí mismo tambaleante, indeciso y perturbador; en cambio, el logos demostrativo se considera como consistente, no variable ni cambiable, está en todo consolidado y es afirmativo e inamovible.

En la teología ortodoxa hablamos sobre la existencia de Dios a través del testimonio de los santos, quienes llegaron a la Apocálipsis, la expectación, visión de Dios o la Luz divina (increada). La certeza de la existencia se ve por el testimonio de los santos y las santas reliquias. Por lo tanto nuestras demostraciones sobre la existencia de Dios no son racionalistas, sino empíricas y tangibles. Es decir, nos acercamos a las santas reliquias y a las iconas (representaciones, imágenes) y tenemos certeza de la existencia de Dios, puesto que la Jaris energía increada de Dios energiza, opera y se manifiesta a través de ellas de distintas maneras; unas veces perfumando, otras por su incorruptibilidad, otras realizando algún milagro o sanación milagrosa física o psíquica etc., y lo perciben y sienten aquellos que disponen de fe y sentidos espirituales sanos y limpios. Los Padres han contestado demostrativamente y empíricamente todo sobre la vida y en todas las preguntas de los filósofos.

Uno de los mayores problemas sociológicos es la muerte, simplemente en cada hombre el tiempo es distinto. Las reliquias de los santos muestran la superación de la muerte es una realidad. Comprendemos bien que la enseñanza sobre la victoria de Cristo sobre la muerte es totalmente verdadera. Las reliquias demuestran que en realidad la muerte es un sueño. Los santos simplemente están dormidos somáticamente (físicamente) hasta la segunda Presencia y la resurrección común.

Otro de los problemas torturadores del hombre es el carácter limitado del tiempo. Las reliquias de los santos muestran también esta superación del problema torturador del tiempo, puesto que viven en lo inmortal. Dios por las reliquias ayuda de distintas maneras a los hombres.

La filosofía de los heterodoxos y de los heréticos se diferencia claramente de la teología de los Santos Padres en que las teorías de los ellos no se pueden demostrar y certificar, en cambio las de los santos se demuestran. Por ejemplo, la teoría sobre el mundo de las ideas, como dice la metafísica clásica, no se puede demostrar científicamente. Por eso hoy la metafísica clásica no es válida. Pero que el Dios es luz increada, en la enseñanza de los santos se demuestra y se certifica a través de la experiencia. Es decir, el que quiere asegurar si esto es verdad sigue el método que han vivido los Padres y puede, si el Dios quiere, llegar a los mismos resultados. Esto se demuestra también médicamente, puesto que el hombre en este estado se santifica, y su cuerpo se hace incorruptible. Eso quiere decir que supera la corruptibilidad, cosa que la misma ciencia médica lo puede certificar.

Es cierto que el único teólogo y terapeuta de los hombres es Cristo y este trabajo lo hace la Iglesia mediante los Clérigos, que son Sus instrumentos para la terapia de los hombres. Pero para que el Clérigo no haga este trabajo de forma filosófica, moral y humanocéntrica, tiene que ser conocedor por experiencia de todo este camino hacia la zéosis. Esto significa que él mismo ha vivido la increada energía sanadora, la iluminadora y la deificante o glorificadora de Dios, así es teólogo verdadero, en el sentido patrístico de la palabra. Entonces puede ser Padre Espiritual y mostrar a los demás el camino de la terapia, la santificación y la zéosis. Aquí vale el logos de Cristo: “médico, sánate a ti mismo” (Luc. 4, 23).

Así, el Teólogo es también padre Espiritual y viceversa. Esto significa que el teólogo hace discernimiento entre energías divinas increadas y energías demoníacas, a causa de su experiencia personal, y que conoce la enfermedad y cómo se consigue la terapia; conoce por experiencia los “teje manejes” del diablo y la energía increada de la divina Jaris (Gracia), y por eso puede conducir a sus hijos espirituales al camino de la zéosis.

San G. Palamás: «Porque hablar sobre Dios no es lo mismo que hablar con Dios.

La teología ortodoxa unas cosas las entrega de forma unida y otras discernidas, y no es correcto dividir las unidas ni mezclar y confundir las discernidas.

La gnosis de la filosofía y la riqueza de la diania (mente, intelecto o cerebro) se deben de someter a la santidad».

Por Ierozeos Vlajos, Metropolita: La teología ortodoxa y la secularizada.

El término εκκοσμίκευσι (ekosmikefsi) secularización, mundificación viene del kosmos en el sentido del cosmos- mundo de los pazos.

El término últimamente se utiliza mucho, pero cada uno utiliza este término para acusar alguna expresión teológica que se utiliza por otro con quien no está de acuerdo. En realidad utiliza este término para exaltar su propia teología que por costumbre la considera auténtica.

Es cierto que el término εκκοσμίκευσι (ekosmikefsi) secularización, la teología ortodoxa lo utiliza para calificar la teología occidental, la escolástica y la protestante, la cual se desprendió de la tradición níptica-hisijasta de los Padres de la Iglesia, con el resultado de identificarse con la filosofía, la meditación, la logicocracia (racionalismo) y con el eticismo-moralismo- eticocracia.

Esto por extensión significa cuando algunos teólogos ortodoxos intentan teologizar con las condiciones y datos que se dan de la teología occidental. Principalmente, en realidad se desprenden de la tradición hisijasta que es el modo ortodoxo de teologizar; entonces viven la εκκοσμίκευσι (ekosmikefsi) secularización en toda su profundidad. Por lo tanto, los teólogos con influencias y efectos occidentales expresan la teología secularizada.

Repetidamente he subrayado que la teología de la Iglesia, tal y como la expresaron casi todos los santos Padres deificados, particularmente aquí tengo en cuenta a san Dionisio el Areopagita, san Gregorio el Teólogo, san Gregorio de Nicea, san Simeón el Nuevo Teólogo, san Gregorio Palamás, san Marcos el Amable, san Nicodemo el Aghiorita, hasta los Padres hisijastas de nuestra época, y la teología de ellos habla sobre los grados o estadios de la vida espiritual que son catarsis (sanación), iluminación y zéosis. Todos ellos insisten mucho en estos estadios del perfeccionamiento espiritual, que en realidad es la participación progresiva de la Jaris la energía increada de Dios, unas veces como catártica (sanadora, purificante, limpiadora), otras como iluminante u otras como deificante, gratificante o perfeccionadora.

Teólogo secularizado es aquel que no es θεόπτις (zeóptis, diovisionario o el que ha visto la luz increada) o por lo menos no sigue los santos deificados, sino que mezcla sus meditaciones y fantasías con los dogmas de la Iglesia. Teólogo secularizado es aquel de quien la teología no es a causa de su catarsis, iluminación y zéosis, sino producto de la meditación y la fantasía, cosa que es una cualidad característica de la teología escolástica.

Cristianos secularizados son aquellos que no siguen a los teólogos visionarios y partícipes de la luz increada de Dios o por lo menos no siguen pastores que aceptan los padres visionarios de Dios y no se orientan hacia la visión divina, sino que siguen a pastores enfermos espiritualmente, los cuales están contenidos de una teología escolástica o de una eticología o moralismo protestante o de una teología de sus pazos. Pastores de este tipo conducen a sus hijos espirituales con los aspectos filosóficos de la ética humanocéntrica o antropocéntrica, de la “psicología” académica y no con los frutos de la experiencia y la enseñanza de los santos visionarios de Dios.

Finalmente creo absolutamente que la εκκοσμίκευσι (ekosmikefsi) secularización, es desprecio de la tradición niptico-hisijasta, que es la condición imprescindible para la vivencia y experiencia de la teología verdadera que es una gnosis (increada)- experiencia existencial de Dios, es decir, la visión de Dios o de la increada luz. Cada teología que se conecta con la meditación y la fantasía y se aleja de la experiencia de los santos, es teología sobre el no ser o inexistencia, de la meditación, de la fantasía, de los fantasmas, de los sentidos físicos y de las cosas sensibles, es una teología enferma. Toda teología que no se ocupa de la manera y modo que uno debe seguir para sanarse de los pazos y llegar a la κοινωνία (kinonía, comunión, unión y conexión) y gnosis de Dios, es secularizada. Una teología contenida de fraseología bella, de palabras bonitas y de inteligentes meditaciones que se mueve fuera de los marcos de la tradición hisijasta, es realmente secularizada.

Y una teología secularizada de este tipo que se basa en análisis meditativos, filosóficos y aún científicos, no conduce los hombres a la libertad existencial ni a la gnosis personal de Dios. Por eso a pesar del aprecio que los hombres secularizados puedan tener de un tipo de teología así secularizada es una herida para la vida eclesiástica.

 

  1. Teología Θεολογία y φιλοσοφία (filosofía) y Teología demostrativa y dialéctica.

Θεολογία (zeología) teología y φιλοσοφία (filosofía). La teología es αποκάλυψις (apocálipsis) revelación, manifestación de Dios al hombre, sobre todo al que ha hecho la catarsis (terapia, purificación) del corazón donde se apocalipta a través de la jaris energía increada. En cambio la filosofía es ανακάλυψις (anakálipsis) descubrimiento del hombre que está basada al cerebro, a la imaginación y a la fantasía. La diferencia que hay entre nus (el ojo de la psique, espíritu humano, energía y atención fina) y diania (mente, lógica, cerebro, intelecto), es la misma que hay entre teología y filosofía.

El hombre tiene dos centros gnósticos. Uno es el nus, que es el instrumento adecuado para recibir la apocálipsis de Dios, la que a continuación proyecta, formula y determina con la lógica del cerebro, y otra cosa es la lógica que conoce el mundo sensible que nos rodea. Con el nus adquirimos la gnosis (increada) de Dios, en cambio con la lógica de la mente obtenemos la gnosis creada del mundo y el aprendizaje de la ciencia sensible.

Si intentamos definir la filosofía, comprobaremos que es muy difícil dar una definición exacta, puesto que cada filósofo la define de distintas maneras. Pero de la etimología de la palabra sale que el término filosofía expresa “la sofía-sabiduría de la agapi o amistad”. En todo caso el primero que utilizó el término filósofo para sí mismo, y así provino el término filosofía, es según la tradición, Pitágoras. Hasta entonces se utilizaba la palabra sofós-sabio y sofista. El término filosofía en los antiguos filósofos helenos daba a entender principalmente la enseñanza sobre Dios, el hombre y el cosmos (mundo) e intentaron a interpretar estas grandes verdades con la lógica, la meditación y la fantasía. Esencialmente habla de la metafísica.

Así de simple vista se ve que el dios de los filósofos y de la filosofía no es el Dios de la Iglesia, y que el dios de la filosofía es abstracto, y que el hombre de la filosofía no es el hombre de la Iglesia. Eso se ve de la antítesis que hay entre los Santos Padres y la filosofía de los filósofos…

Todos los aspectos e ideas de los filósofos fueron desaprobados por los Padres de la Iglesia. En la Iglesia no aceptamos la enseñanza sobre las ideas, ni la ontología sobre el Dios, tal y como la describen los filósofos, ni la preexistencia de la psique, ni la eternidad o lo imperecedero del mundo y del tiempo, ni tampoco las cosas que dicen sobre la redención del hombre; es decir, la psique tiene que irse del cuerpo que es la cárcel de la psique, ni que dios es el primer motor inamovible etc. Al contrario los santos Padres expresan la verdad de la Iglesia, que el Dios no es la idea del bien, como decía Platón, sino el Dios personal que se manifestó a los Profetas, a los Αpóstoles y a los Santos. La psique no preexistía sino que se crea de Dios a la vez con el cuerpo. El cuerpo no es la cárcel de la psique sino que junto con ella constituye al ἄνθρωπος (ánzropos, humano, hombre); puesto que el cuerpo no es el antropos en plenitud sino su cuerpo; y la psique no es plenitud del antropos, sino la psique de él. Enseñan también los santos Padres que el mundo no ha venido a su existencia por la caída del llamado mundo pragmático o real, es decir, el mundo de las ideas, sino que se ha creado de Dios de manera positiva. También enseñan que se ha creado “desde el cero o la nada” y es dirigido por la Providencia y la gobernante energía increada de Dios. También los santos Padres enseñan que el eros (amor) no es sólo un movimiento del hombre hacia el Dios, como decía Platón, ni expresa la debilidad del hombre que se mueve hacia el primer motor inamovible para sentir su plenitud, sino una energía y acción positiva. El Dios no es simplemente el inamovible motor, sino a la vez se mueve hacia el hombre. Mueve y se mueve. Y el eros (enamoramiento) no es un elemento de debilidad del hombre, puesto que eros se llama también el Mismo Dios, quien es eros, amor y amado, que se mueve y mueve.

El que la Iglesia haya rechazado todas estas teorías, uno lo verá sinópticamente al “Sinódico” de la Ortodoxia, un texto que se lee el domingo de la Ortodoxia.

Los Padres desaprobaron también la manera que utilizaron los antiguos filósofos para llegar a estas conclusiones, es decir, la metodología, porque esta conduce en teorías falsas sobre el Dios, el hombre y la creación. Los filósofos filosofaban con la meditación, la reflexión y la fantasía, teniendo como centro la lógica del cerebro y la base de ellos es humanocéntrica; en cambio los santos Padres tienen como centro el nus. Primero hicieron su propia catarsis (terapia, purificación) del corazón de los pazos y se ha iluminado su nus– y esta iluminación del nus no es simplemente gnosis de los arquetipos de los seres, sino la venida de la jaris la energía increada en el corazón- y a continuación llegaron a la zeoría, contemplación de Dios que es visión, expectación de Dios dentro a la Luz increada.

Así los Profetas, los Apóstoles y los Santos recibieron la apocálipsis, la manifestación de Dios dentro de sus corazones y después movidos por el espíritu divino hacen teología en la Iglesia.

Por lo tanto, la teología ortodoxa no tiene parentesco con la filosofía, sino más bien con la medicina. Realmente observamos que todos los heréticos mediante los siglos utilizaban la filosofía, en cambio los santos Padres vivían el hisijasmo. Esto lo vemos en toda la Tradición eclesiástica y en los tres Jerarcas, san Basilio el Grande, san Gregorio el Teólogo y San Juan el Crisóstomo (boca de oro). Siguieron un método distinto para ser partícipes de la divina energía increada, la Jaris de Dios y adquirir la divina gnosis (increada) pragmática. En la ciencia médica existe la terapia y a través de esta el hombre está conducido a la salud. Lo mismo ocurre también con la teología ortodoxa. El hombre cura, sana su órgano gnóstico que es el nus, y así llega a la salud y adquiere gnosis (increada) de Dios que supone su sanación y salvación.

San Juan el Damasceno da seis definiciones sobre la filosofía:

1). La filosofía es gnosis de los seres, es decir, de los entes naturales. Sobre esta gnosis se ocupa la ciencia.

2). La filosofía es gnosis de las cosas divinas y humanas, es decir, de las visibles e invisibles. Con el término filosofía se llama también la ciencia y la teología que se ocupa de Dios.

3). Filosofía es el estudio de la muerte natural y la voluntaria. La muerte natural es la salida de la psique del cuerpo, en cambio la muerte voluntaria es la mortificación, conversión o metamorfosis de los pazos, que se consigue con la catarsis (sanación) del corazón. Por eso san Máximo el Confesor la catarsis del corazón de los pazos, la llama filosofía práctica.

4). Filosofía es la misma semejanza a Dios. Con este significado filosofía es el camino del hombre hacia la zéosis. Es característico que en los textos patrísticos se intercambian los términos filosofía y teología. Los filósofos se llaman teólogos porque se ocupan con Dios, y los teólogos se califican filósofos, porque tienen por excelencia la teología apocalíptica. Los teólogos en el sentido ortodoxo se llaman θεόπτες (zeoptes, dios-visionarios, o los que ha visto la luz increada).

5). Filosofía es arte de los artes y ciencia de las ciencias. Aquí se ve que la filosofía es una ciencia.

6). Filosofía es amor, amistad a la sofía-sabiduría. Y sabiduría verdadera es el Dios; La agapi a Dios, esta es la verdadera filosofía.

Después de estas definiciones sobre la filosofía, San Juan Damasceno dice que la filosofía se divide en teorética y práctica. La teorética se divide en teológica, natural y matemática; en cambio la teología práctica se divide en ética, económica y política. Se ve claramente que en ninguna parte habla de la metafísica, ya que como dijimos, los padres no la aceptan.

El filósofo ama conocer, el teólogo ortodoxo conoce amar. La agapi (amor desinteresado) es más difícil que la filosofía y a la vez la filosofía más difícil. La libertad ama y la agapi libera. (Esto telegráficamente, puesto que el tema es muy grande).

  1. Templo Ναός (naós) increado y creado, VER: Naós

 

  1. Tentación Πειρασμός pirasmós

Πειρασμός pirasmós Tentación: el término tiene dos significados, uno es la persuasión, incitación en la ejecución del pecado y otro es la prueba.

La incitación y estimulación al pecado proviene del diablo o de personas o de cosas (tentación exterior), o de la misma inclinación instintiva hacia el mal y del deseo, ilusión del recaído hombre (tentación interior). El diablo trastornador y tentador molestando con sus tentaciones aspira a un fin, que es el alejamiento del hombre de Dios y su perdición. El Dios por otra parte, concede las tentaciones como pruebas, permitiendo al diablo tentarnos y molestarnos, pero siempre con el fin de que nos instruyamos, bien sea con la metania de los pecadores y la vuelta a la vida espiritual, o como prueba y mayor glorificación de los justos. Todo tipo de tentación cuando está de acuerdo con nuestra opinión, predisposición y consentimiento se llama voluntaria, en cambio cuando viene sin nuestra predisposición, opinión y consentimiento es involuntaria. Las causas más importantes de las tentaciones voluntarias son tres, la salud, la riqueza y la gloria u opinión, alocución o orgullo intelectual; y tres también son las causas más frecuentes de las involuntarias, el daño o perjuicio, las acusaciones y las enfermedades. Las tentaciones voluntarias crean las “preferentes” voluntarias hidonés placeres, en cambio las involuntarias provocan “preferentes” dolores o perjuicios involuntarios, (San Máximo el Confesor). Para los primeros rogamos al Señor” y no nos dejes caer en la tentación” (Mt 6,23) o sea rogándole que no nos abandone Su energía increada Jaris (Gracia) y pasar de largo las voluntarias tentaciones hedónicas. Al contrario las tentaciones involuntarias debemos evitarlas y no debemos tenerlas miedo. Para ellas dice San Santiago: “Hermanos míos, tened por sumo gozo y alegría cuando os halléis en diversas pruebas y tentaciones, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia y la paciencia es para nosotros obra completa y perfecta, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Sant 2-4). En cada caso vale la confirmación Apostólica: “Fiel es Dios, quien no permitirá que seáis tentados más de lo que podáis, antes hará que con la tentación tengáis el buen suceso de poderla sobrellevar” (1Cor 10,13).

En los textos de la Filocalía el discernimiento básico que hacen casi todos los Padres Helénicos es entre la provocación demoníaca y el consentimiento del hombre. En el primer caso el hombre no tiene ninguna responsabilidad y en el segundo es éticamente responsable. Detalladamente los términos que se utilizan por los Padres son los siguientes:

1º. Προσβολή asalto, ataque, inducción e incitación al pecado. San Marcos el Asceta lo define como sin imagen en el corazón, puesto que el asalto no se acompaña de imágenes. Este tipo de asaltos, ataques provienen del diablo y son ataques duros contra el hombre. Así el hombre no tiene ninguna responsabilidad por ellos. El hecho que el hombre sea propenso a estos asaltos no es por el resultado de la caída: aún en el paraíso Adán estaba propenso a los ataques del diablo, nos dice San Marcos el Asceta en la Filocalía. El hombre no puede hacer nada para impedir los asaltos, ataques del diablo. Lo máximo que puede hacer es abrirse al espíritu níptico (o sea alerta con la vigilancia de su nus y corazón), y de este modo rechaza cualquier asalto o ataque que llega al nivel del consciente, o sea, apenas se crea el pensamiento en su nus o en su diania. Esto es lo que llaman los Padres “monolóyistos énfasis (monologo pensamiento)”. Si el hombre rechaza el asalto, ataque no hay continuación y la vía de la tentación se ha cortado.

2º. Παραρριπισμός τού νού, soplo o susurro rápido sucio en el nus: puede ocurrir sin ningún movimiento del pazos somático o corporal. Se ve que se trata de algo más que la primera aparición del asalto o ataque que hemos descrito en el primer estadio. Y eso, porque en algún punto del proceso espiritual podía el hombre librarse de aquel tipo de afectaciones; en cambio es imposible que el hombre pueda librarse totalmente de las afectaciones de los soplos diabólicos.

3º. Homilía, diálogo, conversación o combinación: aunque puede no corresponder en los asaltos o ataques de pensamientos demoníacos, a pesar de ello es posible que el hombre empiece a dialogar con ellos, pensarlos con agrado, aunque tenga sus dudas sobre en qué medida debería aplicarlos en la praxis. En este estadio que es conocido como homilía, diálogo o combinación, el afecto ya no está sin imagen sino que se ha hecho loyismós, idea, meditación, reflexión y el hombre es éticamente responsable por el hecho de haberlo permitido.

4º. Συγκατάθεσις, consentimiento: se trata de un estadio más allá de la homilía, diálogo y combinación. El hombre no “juega” solo con el pensamiento de la tentación sino que decide hacerla praxis, hecho y sin duda es su responsabilidad ética. Aunque sus condiciones exteriores no le permitan entrar en pecado, el hombre es juzgado por Dios de acuerdo con la disposición de su corazón.

5º. Πρόληψις, prólipsis remoto recuerdo, superstición. San Marcos el Asceta la define como la presencia involuntaria de los antiguos pecados en la memoria. Este estado de perjuicio es resultado de repetidos hechos pecaminosos que hacen vulnerable al hombre y en algunas tentaciones particulares (son las adicciones). Teóricamente el hombre mantiene su libre voluntad y tiene la habilidad de rechazar los afectos demoníacos, pero en la praxis, de hecho, la fuerza de la costumbre hace la oposición a la tentación cada vez más difícil.

6º. Πάθος pazos, patología: si el hombre no resiste y no combate vigorosamente la prólipsis, entonces ella se desarrollará en pazos negativos.

 

  1. Theotocos VER: Zeotocos Θεοτόκος
  2. Teoría VER: Zeoría Θεωρία
  3. Teotokos, Ver: Zeotocos Θεοτόκος
  4. Tiempo Καιρός kerós VER: Kerós
  5. Tranquilidad VER: Hisijía Ἡσυχία
  6. Tristeza VER: Lipi Λύπη
  7. Unigénito VER: Protótokos Πρωτότοκος

 

  1. Verdad Αλήθεια alícia ( a-licia no olvido) y Gnosis o conocimiento inolvidable, γνωσις αλησμόνητη

Αλήθεια Verdad (a-lícia, inolvidable, no olvido). La palabra patrística αλήθεια alícia está compuesta de la privativa a y la λήθη (lizi, olvido) que expresa la aparición, surgimiento y emersión del olvido.

Conocemos de la tradición que la αλήθεια verdad, como también la agapi y la justicia, no son esencias de Dios, sino Sus esenciales energías increadas. Dios no es αλήθεια verdad porque se autorevela de Su olvido, pero es αλήθεια verdad por Su esencial energía increada.

Isaac el Sirio dice que la verdad, es el sentimiento y sentido espiritual de Dios que se forma en los sentidos del nus espiritual, y uno la saborea en sí mismo.

San Gregorio el Sinaíta nos habla en la Filocalía que la gnosis (conocimiento) de la verdad es la percepción y el sentimiento de la energía increada jaris.

San Máximo, en su obra Mistagogía dice: «El hombre es Iglesia mística que con su cuerpo, como templo, ilustra la capacidad práctica de la psique con la ascesis de los mandamientos (del evangelio) de acuerdo con la filosofía ética; con la psique como con el santo altar se ofrece con logos a Dios…

Sostenido por la dinámica vital, el nus también sabiduría, con el hábito zeorítico o contemplativo con inefable hisijía y gnosis, se va extendiendo o propagando hacia la verdad por la gnosis inolvidable, ininterrumpida e increada.

Y el logos también φρόνηση (frónisi, sensatez, prudencia), estando acorde con la energía práctica del cuerpo, o con la ascesis para la virtud y la fe, conlleva a la bondad o al Bien.

La Verdad Α-λήθεια (a-lícia in-olvidable o no-olvido) es lo que ya no se puede olvidar y la Bondad o la fe queda dentro de esto inamovible e irrefutable. De estas dos se compone la verdadera ciencia de las cosas divinas y humanas, y el desenlace final de la verdadera gnosis infalible e inequívoca de toda la filosofía divina cristiana… La psique cultivando las cuatro virtudes generales tiene el nus verdaderamente lógico, la sabiduría con φρόνηση (frónisi, sensatez, prudencia), la θεωρία (zeoría, contemplación) operativa, la γνώσις (gnosis) virtuosa y como resultado de ellas tiene la gnosis inolvidable a la vez plenamente con fe inquebrantable e inamovible. La Ἀλήθεια (alícia) Verdad puesto que se ha hecho conocida ya no se olvida. Y a la vez es el objeto de la inamovible gnosis increada, porque permanece para siempre inagotable e indefinida. Entonces la psique recibe como regalo la zéosis que conlleva la sencillez»

San Máximo elabora un catálogo de cinco pares de subida de la psique y sólo cuando el hombre los ha unido de dos en dos llega a Dios y le conoce plenamente:

1) la parte contemplativa y la parte práctica de la psique, o el nus y el logos.

2) sofía-sabiduría y frónisis-prudencia (o sensatez) como primeras energías operativas o dinámicas de estas fuerzas.

3) zeoría o contemplación y obra, como hábitos o costumbres formadas de estas energías y operaciones,

4) gnosis y virtud como resultado.

5) gnosis inolvidable y fe inamovible, irrefutable.

El final de la regla o escalera de la gnosis es la ἀλήθεια verdad; es decir nus, sabiduría, zeoría-contemplación, gnosis y gnosis inolvidable = La Verdad

Y el final de la regla de la energía operativa es la bondad; es decir, logos, lógica o sensatez, práctica, virtud y fe inamovible= La Bondad o el Bien.

La verdad y la bondad significan el Dios.

La verdad se expresa cuando lo divino se tiene que expresar por esencia (ontológicamente) y Aquel que se entiende más allá de cualquier concepto y logos que pueda definirlo. Porque la Verdad es una, única, sencilla, increada, inalterable, no compuesta, sin dimensión total, sin pazos y sin fallos.

Y la bondad es benéfica, misericordiosa, provisora y contenedora de todo que proviene de ella, dando todo lo que hay, la existencia, la duración, el movimiento y vigilante de todo como guardián.

Dios no se conoce plenamente si no se considera por el aspecto de la verdad como esencia y por el aspecto de su dinámica o energía operativa como bondad. El nus está hecho para la verdad. Su tendencia es hacia la vedad. El nus llega a colmar su sed cuando llega a la plena adquisición de la verdad. La verdad, con su infinito significado llena al nus, quien alimenta plenamente la insaciable sed, ansiedad. Se nos revela que el nus pasando por la sofía-sabiduría llega a la zeoría-contemplación y con ella a la gnosis y con la gnosis a la inolvidable gnosis y dentro de ella toca la verdad. Porque en esta γνώσις αλησμόνητη gnosis inolvidable e increada el nus se une plenamente con la verdad. Esta inolvidable gnosis es la señal que la psique está unida con la verdad, es decir, llegó a la zéosis.

 

  1. Vida contemplativa, Ver; Zeoría Θεωρία teoría, contemplación espiritual y vida zeorítica contemplativa
  2. Vigilancia interior, VER: Nipsis Νήψηs

 

  1. Virtud Ἀρετή aretí

ρετή (aretí) Virtud: En su significado amplio generalmente quiere decir la realización del bien y la bondad, se identifica con la voluntad de Dios o el mismo Dios, porque Él es “completamente virtud”, san Gregorio de Nicea.

Como idea fina, virtud se llama también cada mandamiento de Dios, es el resultado de la lucha espiritual del cristiano y también el regalo del Espíritu Santo al combatiente. San Juan el Crisóstomo (boca de oro): La virtud del hombre no es el dinero, aunque se tenga miedo a la pobreza; ni la salud del cuerpo, aunque se tenga miedo a la enfermedad; ni tampoco el aprecio de muchos para evitar la mala fama; ni es vivir frívolamente ni superficialmente sin propósito, que es lo que produce miedo a la muerte; ni libertad para evitar la esclavitud; pues es la exactitud de los verdaderos dogmas, la fe y la forma correcta de vida. Estas dos cosas, ni el mismo diablo podrá arrebatárselas al creyente que las tiene, si las guarda cuidadosamente.

  1. Voluptuosidad VER: Hidoní, Ἡδονή

 

  1. Xenitía Ξε­νι­τεία, exilio, emigración, ir al extranjero, alejamiento,

Ξε­νι­τεία Xenitía, el término se podría traducir como «alejamiento, exilio, emigración, ir al extranjero” en general, pero en la vida monástica el término indica “alejamiento, exilio,” libre y voluntario.

Indica, como la hisijía, tanto una actitud interior como una exterior. Es, antes que nada, una actitud interior de alejamiento, que tiende a mantenernos ajenos, peregrinos y exiliados (cf. 1 Pe 2:11), en camino hacia la Ciudad celeste, puesto que nuestra ciudadanía está en los cielos (Flp 3:20). En este sentido, la xenitía se manifiesta con humildad, rechazando toda curiosidad, no interfiriendo en lo que no nos concierne, dejando de lado todo juicio y evaluando cada cosa en continua referencia con la eternidad, la incertidumbre del mañana, la hora desconocida de nuestra muerte. Pero la xenitía ha sido también definida en un sentido amplio, dentro de la vida monástica, como una elección material de vida, en un país extranjero, para vivir a fondo, en la carne y en la cotidiana percepción, aun psicológica, ese desgarro que es antológicamente propio en todo cristiano, desde el momento en que el bautismo lo ha convertido en un extranjero en el mundo, un sin patria, tendiendo a esa Ciudad bien fundada que está en los Cielos (cf., Hb 11:10).

 

  1. Yérontas Γέροντας o Gérontas

Γέροντας Yérontas/isa, o Starets anciano/a sabio guía espiritual ortodoxo que ha hecho la catarsis ortodoxa llegando a la iluminación y zéosis, así guía los demás a conseguirlo.

  1. Zeánzropos o Zeántropos Θεάνθρωπος VER: Dios-Hombre

 

  1. Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη (término teológico-patrístico) abandono de Dios o “levantamiento, reducción o pérdida de la Jaris”.

Θεοεγκατάλειψη Zeoengatálipsi (término teológico-patrístico) =“sístole o ypóstole contracción o reducción de la Jaris”, “cambio, giro o alteración espiritual”, “levantamiento, reducción o pérdida de la Jaris”.

¿Qué es la Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη abandono de Dios y cuáles son las cuatro formas?

En la vida y la enseñanza de san Siluan el Athonita, vemos al santo volviendo repetidamente al tema de la Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη.

Habla de la experiencia, ya que ha vivido esta terrible prueba durante quince años. Con su experiencia transmite a los tiempos actuales, esta enseñanza Hagiográfica y Patrística especialmente es necesaria para los cristianos que están en lucha.

Muchos cristianos comienzan y abrazan con entusiasmo la vida espiritual de la regeneración. Sin embargo, a lo largo del camino, cuando la Jaris-Gracia Divina se reduce y viene una tormenta de tentaciones, tribulaciones y pruebas, ellos oran, invocan a Dios sin ninguna respuesta. Están decepcionados, confundidos y perdidos. La fe se queda sacudida. Las dudas rodean «como las abejas».

Esta situación se compara con el camino del pueblo israelí en el desierto. Es un camino en un desolado desierto «en tierra desierta, impenetrable y sin agua”.

La misma experiencia la tienen los Mártires en las persecuciones y los Santos en sus ascesis en el desierto. Sin embargo, todos están de acuerdo en que cuando decimos Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη abandono de Dios, no tenemos un abandono completo del hombre de Dios. Simplemente después de la primera visita, Dios suspende, retira Su Jaris para ser mostrada la disposición del luchador cristiano…

Los cuatro tropos (modos, tipos o formas) del abandono

Según San Máximo, cuatro son generalmente los tipos de Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη:

a)»La por economía de Dios», como se hizo en la pasión del Señor, de modo que por el supuesto abandono creído salvarse las personas que fueron abandonadas.

b) La que es a prueba, como con Job y José, para que se consuman el primero como ejemplo de valentía y el segundo como ejemplo de prudencia, templanza y sabiduría.

c) La que es por pedagogía paternal, tal como fue con el Apóstol Pablo, para que con la humildad guarde la abundancia de la Jaris.

d) la que es a causa de la aversión o repulsión, tal como a los Judíos, para que con el castigo se suavicen y se doblen al arrepentimiento, a la metania.

Todas estas formas son salvíficas y llenas de Divina bondad, filantropía y caridad divinas.

del libro: “Zeoengatálipsi Θεοεγκατάλειψη” – De la enseñanza de San Siluán el Athonita – Archim. Crisostomo Maidoni (Santo Monasterio de Agios Kosmas Etolos – Arnea, Tesalónica) http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/el-misterio-de-la-instruccion-de-dios-por-la-%CF%87%CE%AC%CF%81%CE%B9%CF%82/

 

  1. Ζeofania Θεοφάνεια VER: Teofanía
  2. Zeopnefstía Θεοπνευστία VER: Inspiración divina

 

  1. Zeoprepís Θεοπρεπής – según el modo de Dios, de forma divina o tal y como Dios manda

Θεοπρεπές /ίς (zeoprepís/és) de tropo modo, manera o forma divina o según el modo de Dios, o tal y como Dios manda o como se debe a Dios.

La teología sobre el Dios habla “θεοπρεπές-de forma divina o según la manera de Dios o «como Dios manda». Como Dios manda una frase muy bella y muy popular aquí en España. Θεοπρεπής zeoprepés, término utilizado ya desde principio por el apóstol Pablo y san Dionisio el Areopagita. La utilización de todos los conceptos y las iconas, imágenes para la aproximación al Misterio Triádico o Trinitario y el dogma se hace de manera “θεοπρεπές” de modo jerárquico divino. Por ejemplo, los términos “Dios Padre”, “Hijo” “Espíritu Santo”, “Persona”, “esencia”, “energía” se utilizan por la teología de un modo “θεοπρεπές-de forma divina” y se comprenden “θεοπρεπής, tal y como Dios manda”. El término “Padre”, según escribe san Basilio el Grande y san Gregorio de Nicea, expresa la relación de Dios Padre hacia el eterno, intemporal y perpetuo nacimiento del Hijo y lo mismo sobre la procedencia del Espíritu Santo. La misma analogía vale también para el discernimiento y la diferencia de las divinas esencia y energía increadas. No es posible que la esencia y la energía las tomemos como dos cosas o estados independientes entre sí. Pero, tal y como se recalca al Tomo sinódico, la esencia es la causante (causa) y la energía la causada (efecto). Pero, todo esto se entiende “θεοπρεπές-de forma, de manera divina o como Dios manda” y no humanamente.

San Gregorio Palamás: El principio creador es el Padre, el cual es fuente de todo dentro en la Triada o Trinidad, pero también en la Trinidad económica, para que de esta manera se proteja el dogma de la monarquía uno y único principio divino del Padre, el cual Padre, por el Hijo en Espíritu Santo crea todo. Ninguna energía del Padre se manifiesta en la creación aisladamente. Sigue la forma “θεοπρεπές de manera divina o según el modo de Dios o como Dios manda” “de el Padre, por el Hijo y en Espíritu Santo”, percepción que primero la desarrolló san Atanasio el Magno, y a continuación adoptaron también los otros Padres, como san Epifanio, san Basilio el Magno… Un ejemplo claro del “según el modo de Dios, es el Dios Trina, es decir, para Dios 1+1+1=1 dicen los santos Padres θεοπρεπές zeoprepés de tropo modo, manera o forma divina o según el modo de Dios, o tal y como Dios manda.

 

  1. Zeotocos Θεοτόκος

Θεοτόκος Zeotocos la que parió, dio a luz a Dios, la Madre de Dios.

Θεός zeós=Dios y τοκος tokos=parto, alumbramiento El verbo Θεοτοκώ (zeotokó, con omega), no es casualidad que empiece con la Θ de Θεός zeós Dios y termine con la ω omega; quiere decir, Dios nacer, hago nacer a Dios, es un verbo que en las demás lenguas no existe, ni tampoco como término teológico en Occidente;: Apocalipsis: YoSoY el Alfa y el Omega, es decir, hacer nacer a Dios en nuestra psique Virgen o purgada, limpiada, psicoterapiada y sanada por la continua Metania con la oración del corazón o de Jesús: «Jesús Cristo Hijo y Logos de Dios, eleisón me, ten misericordia, compasión, piedad, o sáname, ayúdame…» (Ver: Kyrie eleisón me).

Es sinónimo también de Χριστούγεννα (Jristúghena) Cristo nace, Navidad.

El término Zeotocos atribuye con exactitud la forma que la Panayía (Todasanta o Santísima) Virgen María co-energizó, sinergizó y cooperó al Misterio de la encarnación del Logos Dios. El Jesús Cristo, que nació de la Panayía, es el Hijo y Logos de Dios (o sea el verdadero Dios) que se hizo hombre para nuestra sanación y salvación y no un teóforo (portador de Dios o de la divina luz increada) o hombre deificado.

San Juan el Damasceno dice: “Verdaderamente y justamente llamamos Zeotocos la Santa María, porque este nombre constituye todo el Misterio de la economía. Y San Gregorio el Teólogo: “Si alguien no confiesa Zeotocos, la Santa Virgen, está sin deidad”.

El término Zeotocos fue reconocido oficialmente en el 3ª Sínodo en Efeso. Según San Gregorio Palamás la Zeotocos María contiene y “es la primera después de la Santa Trinidad” y es “el confín, el límite entre creado e increado”. Este gran honor se debe a que se hizo digna ella sola en todos los siglos hacerse Madre de Dios.

Protopresbítero Metalinós, Atenas: «Con Su encarnación y nacimiento el Θεάνθρωπος (zeánzropos) Dios-hombre Jesús Cristo realiza el destino, propósito o finalidad de la creación del hombre, y la aparición del Θεάνθρωπος en la Historia.

La unión de la creatura creada con el Creador Increado. El propósito o fin es la zéosis divinización, deificación o glorificación del hombre.

«El Dios se hace hombre para que Adán sea convertido en dios», Tropario de Navidad. «Él se encarnado y para que seamos deificados nosotros», San Atanasio. «Porque el hombre se ha hecho Dios y el Dios hombre», san Juan el Crisóstomo (boca de oro). Para la lógica o razón de una persona moralista, el término “deificarnos, divinizarnos o zéosis”, es escándalo. Por eso hablan de “zéosis moralista”. Porque tienen miedo de recibir y aceptar que con la zéosis el hombre es transformado por la Jaris (energía increada) en esto que es el Dios Trinitario “por naturaleza” (sin principio ni fin, increado, e inmortal). Por lo esto Χριστούγεννα (jristúghena, cristonavimiento) Navidad está directamente conectada con la Crucifixión, pero también con la Ascensión y el Pentecostés. Ο Χριστός-Θεάνθρωπος el Cristo-Dios-hombre marca y abre el camino que está llamado a caminar cada hombre salvado, uniéndose con Él.

La Anunciación y la Χριστούγεννα (jristúghena, cristonace) Navidad conducen al Pentecostés, al hecho de la zéosis del hombre en Cristo, es decir, dentro del cuerpo de Cristo. Si la Χριστούγεννα (jristúghena, cristonace) Navidad es el nacimiento de Dios como hombre, el Pentecostés es la terminación del hombre como dios/a por la jaris (energía increada)… Zeotocos atribuye con exactitud la forma que la Panayía (Todasanta o Santísima) Virgen María co-energizó y cooperó al Misterio de la encarnación del Dios Logos. El Jesús Cristo, que nació de la Panayía, es el Hijo y Logos de Dios (o sea el verdadero Dios) que se hizo hombre para nuestra sanación y salvación y no un teóforo (portador de Dios o de la divina luz increada) o hombre deificado.

 

  1. Zeoría Θεωρία teoría, contemplación espiritual o vida zeorítica (contemplativa)

Θεωρία (zeoría) teoría, contemplación espiritual o vida zeorítica (contemplativa), del verbo Θεωρώ Zeó-oró Dios-veo, contemplo con el nus en el corazón y lo describo, lo considero con la διάνοια (diania de dianús, mente, intelecto y cerebro) y con el logos lo expreso.

Este término es de los más importantes en la teología patrística ortodoxa.

En la faceta mundana significa teoría, consideración, abstracción o especulación.

Θεωρία zeoría expectación, contemplación de la Luz increada de Dios. La oración noerá del corazón o de Jesús es el primer estadio de la zeoría. Espermas de la manera contemplativa existen en todos nosotros, cuando vivimos encontrando la agapi de Dios en todo, -las personas, la naturaleza, las cosas, los momentos, cuando todo en nuestro alrededor se convierte en oración y conversación con el Dios. Entonces ya hemos entrado al camino de la zeoría. Zeoría es la manera espiritual de vida con la que el hombre se eleva hacia el Dios y ve, contempla la doxa (gloria, luz increada) de la divina persona o rostro. Esta zeoría contemplación espiritual, expectación no se refiere a la inaccesible e intratable esencia de Dios, sino a las energías increadas. En general la Θεωρία Zeoría es el método y el estadio de la vida espiritual avanzado en la que puede llegar el hombre con mucha y continua ascesis, es decir, hisijasmo y Misterios (sacramentos) ortodoxos.

Θεωρία Zeoría en el significado más simple, quiere decir, que uno no se quede como simple observador de las celebraciones, sino que se mueva profundizando en significados espirituales de ellas, experimentándolas y estudiándolas espiritualmente de corazón.

Zeoría es percepción y contemplación o expectación por la sinergia de la iluminadora Jaris increada y la oración pura a través de la que el hombre adquiere gnosis espiritual. En la terminología Patrística Helénica esta experiencia por la percepción, observación y contemplación de las energías increadas del Espíritu Santo se llama Θεωρία zeoría.

Con el significado más profundo la zeoría-contemplación se fundamenta en el recogimiento orador y carismático de la psique a los misterios “altísimos, sublimes espirituales”, que existen por excelencia en la divina Trinidad, pero también en el hombre y en la esencia de lo creado por Dios en su divina creación. Según la etapa personal del desarrollo espiritual, hay dos niveles: uno puede ser zeoría visión, sentimiento, intuición perceptiva de energías interiores o principios de los seres creados; y el otro es el nivel más alto y la forma teológica de la vida espiritual, la percepción, expectación o contemplación, “participación” de Dios, respecto a Sus divinas energías increadas y operaciones, y la visión-experiencia de la doxa (gloria, luz increada) de Su rostro que también se llama zéosis. La zeoría tiene distintos grados (resplandor, visión y visión continua).

En Occidente distinguen la zeoría en dos partes, vida contemplativa (vita contemplativa) y vida en acción (vita activa), activismo. En Occidente como praxis se entiende el activismo y como zeoria se toma el misticismo extático. Pero en la Tradición Ortodoxa praxis es la áskisis (ascesis, ejercicio)-catarsis y θεωρία zeoría es la iluminación del nus y la θεοπτία (zeoptia) visión, contemplación de la Luz Increada. El monje Ortodoxo va al Monasterio o al desierto para luchar contra el diablo por la praxis que es la oración, el ayuno, los oficios, las vigilias y el estudio de las Escrituras, la cual praxis es el pase e incorporación a la θεωρία zeoría, la expectación, visión de la Luz increada, la zéosis, que es la Luz increada no se debe confundir con las visiones de los misticistas. En la Iglesia Ortodoxa no existen místicos-misticistas como esto se entiende en Occidente.

San Nicodemo el Aghiorita en la Filocalía nos dice: “El nus (espíritu del corazón de la psique) del hombre en la praxis y en la zeoría se catartiza (se sana, se purga y se limpia), se ilumina y se perfecciona”. En esta frase se habla de la praxis y la zeoría espiritual, sobre el nus que se separa de la lógica (o de la diania, mente, cerebro) y sobre la Catarsis y la Iluminación y la Zéosis; en la Tradición de los Profetas, los Apóstoles y los Santos (as), esta es la base de la Iglesia Ortodoxa.

La vida zeorítika contemplativa es la forma teológica más alta. El hombre que se encuentra en esta situación se llama zeoritikós o contemplativo.

El término teológico heleno-ortodoxo θεωρία zeoría tiene cohesión, interrelación con los términos apocálipsis-revelación, zéosis, (deificación o glorificación) y con zeoptía (visión de la luz divina e increada)».

Teología empírica de la Iglesia Católica Ortodoxa

(Por Ieroteho Vlajos lo que está sin comillas y John Romanidis es lo que está en comillas)

San Máximo el Confesor en sus obras continuamente discierne y habla sobre la catarsis, la iluminación y la zéosis, pero también hace otro discernimiento y habla sobre praxis y θεωρία zeoría. Si se estudia bien con atención no se trata de una división distinta, sino que quedará demostrado que con la palabra praxis entiende la catarsis, por eso habla de filosofía práctica o praxis; y con la palabra θεωρία zeoría entiende la iluminación o la θεωρία zeoría contemplación espiritual natural y la zéosis. Enseña que la θεωρία zeoría empieza por la iluminación del nus o la oración noerá del corazón o de Jesús y cuando el hombre participa de la jaris-gracia energía increada iluminadora de Dios, entonces por la complacencia de Dios en momentos que no lo espera llega a la visión, expectación de Dios. Después de esta expectación el hombre retorna a la iluminación del nus, es decir, a la oración noerá del corazón o de Jesús; así que la praxis es la base de la θεωρία zeoría. Sobre la praxis-catarsis y la θεωρία zeoría-iluminación y la zéosis se habla en todos los textos de los santos Padres, además de san Basilio el Grande, san Gregorio el Teólogo etc.

Es cierto que en Occidente, durante la edad media, los términos praxis y θεωρία zeoría fueron interpretados de manera distinta. Con la palabra praxis entendían la misión u obras exteriores y con la θεωρία zeoría entendían la reflexión o meditación sobre temas teológicos.

Pero en la tradición patrística la praxis es la μετάνοια metania del hombre por la catarsis del corazón, y la θεωρία zeoría es el alumbramiento-iluminación del nus y la contemplación, expectación de la Luz increada por la zéosis del hombre.

«En el monaquismo tipo occidental se hace una distinción entre vida práctica y vida contemplativa. La vida práctica es cuando uno se dedica por sí mismo a la misión o se hace misionero y va a Africa, a China etc., o a la administración y gobierno de la Iglesia, se hace obispo etc., en otras palabras cualquier servicio administrativo en una parroquia o se incorpora en una orden. Todos los papas de Roma salen de los practicantes o los que viven en práctica. Después hay algunos, pero muy pocos, que en la iglesia Francolatina de los Occidentales se llaman θεωρητικοι teoréticos o contemplativos y ellos se ocupan de la oración y la contemplación, la “contemplatión” de ellos es un tipo de reflexión o meditación que es totalmente forastera para la tradición ortodoxa. En la tradición ortodoxa tenemos praxis y tenemos la θεωρία zeoría contemplación espiritual que te conduce a la zéosis».

El estadio de la catarsis-praxis es el estadio de la μετάνοια metania y el de la iluminación empieza con la θεωρία zeoría. Por eso desde la iluminación del nus empieza a desarrollarse la teología. Pero cuando el hombre se encuentra en el estadio de la iluminación se llama teologizante, y cuando sube y alcanza la zéosis-θεωρία zeoría permanente es teólogo verdadero…

«¿La θεωρία zeoría contemplación, qué es en la tradición patrística? La zeoría contemplación tiene dos estadios. Zeoría contemplación es la iluminación, es decir, la oración noerá o del corazón y la zéosis; las dos se llaman zeorías y son los dos estadios. Solamente cuando ha llegado a la iluminación o a la zéosis, principalmente a la iluminación, que es el primer grado de la zeoría es permitido teologizar y ser maestro de los demás, es decir, Padre o Guía Espiritual.»

«Pero la zeoría contemplación tiene dos estadios, uno es el estado de la oración noerá del corazón o monóloga, pero zeoría se llama también el alumbramiento, iluminación y expectación y continua expectación. El alumbramiento o iluminación es el principio de la zéosis, por lo tanto es el estadio inferior de la zeoría contemplación pero aún no hay zéosis. La zéosis está en los estadios superiores.

Y en los momentos que uno se encuentra en la zéosis, la noerá oración del corazón cesa, queda suspendida. La posición o sitio de la oración la toma la misma zeoptía-visión divina, y, cuando se detiene la experiencia de la zéosis, retorna otra vez en la noerá oración del corazón. Por consiguiente, el estado de zeosis no es un estado fijo…

Hay una zeoría contemplación de la zéosis y la zeoría contemplación de la iluminación. Pero estos dos estados o situaciones son θεοπνευστία zeopnefstía inspiración divina. Pero el estado de zéosis nos es fijo. Puede ser un alumbramiento, una expectación simple que dure unos segundos, unos minutos cinco, diez no sé. Pero también puede ser una zéosis continua. Pero nunca es fija, en efecto, el hombre retorna otra vez a la iluminación que es la que conduce y lleva a la zéosis…

Durante la zéosis divinización-zeoría contemplación-zeoptía visión divina-doxasmós glorificación, participa el hombre entero que está constituido de psique y cuerpo. Es decir, no se trata de un estado o situación psicológica, emocional y psíquica; también el cuerpo del hombre es deificado o divinizado…

Zeoría contemplación de Dios también había en el Antiguo Testamento y antes del Pentecostés.

«Según los Padres que interpretan la Santa Escritura, la experiencia del Pentecostés es la experiencia superior de la zéosis antes de la Segunda Parusía-Presencia. No hay nada superior que el Pentecostés. ¿Por qué? Porque la zéosis que existe en el Antiguo Testamento no tiene encarnación ni sotiría-salvación. Esta es la zéosis sin sotiría-salvación, por esta razón los deificados o divinizados morían; estaban dominados de la muerte. Sotiría-salvación no había en el Antiguo Testamento, pero ahora en el Pentecostés tenemos la encarnación».

De todos modos, el fin o propósito de la creación del hombre es llegar a la zeoptía-visión divina, a la zeoría contemplación de la doxa increada de Dios, la zéosis.

«El hombre se ha creado para estar encontrado en estado de continua iluminación, zeoría o llegar a la zéosis.»

«El fin y propósito de la Santa Escritura es conducir al hombre a la zeoptía-visión divina, a la zéosis, es decir, ver a Cristo en doxa-gloria luz increada (no creada que es demoníaca, del diablo, porque “se metamorfosea en ángel de luz, según san Pablo, y por eso hace falta Yérontas, Starets o Guía espiritual experimentado que haya pasado y practicado estos estadios espirituales de práctica o ascética ortodoxa)».

Todo hombre puede llegar a este estado o situación espiritual…

Ω,ω ωμέγα omega, o-magno, FIN y ΧΑΡΙΣ JARIS para todos!!!

Por la Doxa y la Jaris de CristoDios-Hombre, Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, criado con la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición.

 

 

La Αγάπη agapi ortodoxa cristiana

La Αγάπη agapi ortodoxa cristiana

 

Αγάπη (agapi) amor, cariño: “Ὁ θεός ἀγάπη ἐστίν” “Dios es agapi-amor… Porque la agapi proviene de Dios” (1 Jn 4,7-8).

La Αγάπη (agapi) cristiana en su faceta divina y como término teológico ortodoxo es la primera y superior energía increada de las energías de Dios. Se aproxima más a la misericordia increada y el perdón de Dios que enseñaba Cristo Dios. La agapi está vinculada y unida rigurosamente a la libertad y a la verdad. Cada una depende y se enlaza con la otra, sin esta simbiosis ninguna es auténtica.

La agapi cristiana, en su faceta mundana se refiere al amor desinteresado, incondicional o altruista, amor al cónyuge, a los padres, a los amigos, a los jefes y trabajadores, como también a las comunidades sociales.

Una cosa es el mandamiento efectuado por obra de “filadelfia” (amor al hermano), y otra cosa es la energía increada que es la divina agapi. El primero todos los hombres pueden realizarlo si quieren y se esfuerzan por ello. El segundo radica de la fuente de la agapi que es nuestro dulcísimo Jesús Cristo, donde Él es quien nos da si quiere, tal y como quiere, y cuando quiere. La agapi es la superior energía increada de la Jaris. “Porque la agapi proviene de Dios” (1Jn 4,7).

En principio, el hombre no es fuente de la agapi ni tampoco fuente de otras cosas. El hombre no tiene luz propia, es como la luna que toma su luz del sol. Y así lo mismo, el hombre toma de Dios todas estas cualidades importantes y estas son las que llamamos energías increadas de Dios. La fuente de la agapi (energía increada) es el Dios. El Dios creó al mundo de la nada, libremente sin ninguna necesidad, por agapi. No sólo crea al mundo, sino que lo mantiene con sus energías increadas. Para los ortodoxos, Dios es el gran presente, en cambio para los occidentales es el gran ausente, ya que ignoran la existencia de las increadas energías, “la más grande de ellas la agapi” (Cor. 12´13).

A continuación aclararemos lo que es la Agapi, ya que los occidentales malinterpretan este término y lo confunden con la palabra “ágape” del latín tardío y esta del griego αγάπη (agapi), según dice el diccionario de la RAE ; donde ésta ha sido traducida como “caridad” o “banquete”.

Y para demostrarlo, nos basaremos en el estudio realizado por la facultad de Teología de la Universidad Aristotélica de Salónica sobre el origen del término Agapi:

Antiguo Testamento

«La agapi en el Antiguo Testamento, generalmente deriva de la raíz hebraica hb que se refiere a personas y objetos en el sentido religioso y también mundano. Se relaciona con sentimientos naturales y con actos de satisfacción personal. Manifiesta el mundo interior del hombre y su hipóstasis (base substancial) erótica y amorosa. La agapi de Dios se refiere a la relación de Dios con su naturaleza divina. En la faceta mundana se refiere al amor y cariño que se tiene a cualquier ser querido.

Generalmente en el Antiguo Testamento, sin profundizar demasiado, la agapi de los hombres hacia el Dios es evidente. Algunas veces está conectada con el temor (Deut 10,12), pero la mayoría de las veces contiene una especie de satisfacción interior que es el resultado de la búsqueda de Dios (por ejemplo, el caso de Abraham). Los que aman a Dios y confían en Él, encuentran la sanación y la salvación. Por eso, cumplen Sus mandamientos (Deut 10,12), lo adoran y avanzan “por todos los caminos de Él” (10,12). Esta agapi según algunos escritores del Antiguo Testamento, no es el resultado de una consideración exterior interesada, sino de una cuestión muy profunda del corazón del hombre (Jer 38,33).

Sin entrar en un desarrollo pormenorizado sobre el concepto de Dios Padre, podemos decir que en el Antiguo Testamento, en general, la agapi de Dios se asemeja a la del padre con el hijo: “a quien el Señor ama, le instruye, le educa y le azota, como el padre que quiere al hijo” (Prov 3,12).

Nuevo Testamento

Los autores del Nuevo Testamento, en su mayoría siguen preferentemente el término agapi y sus raíces. En el Nuevo Testamento el concepto de la agapi constituye el cimiento principal. Define la naturaleza de Dios, y es la esencia y a la vez la base de la ética cristiana, es la máxima expresión de la fe cristiana que culmina con la esperanza escatológica. En la enseñanza del Jesús histórico y en las capas más antiguas de la tradición evangélica, se identifica con el significado teológico primario y como virtud suprema (Libro “Fuente de Sabios”). Paralelamente, en el “Corpus Paulinum” se califica como el elemento principal que compone la base y la culminación de la teología; mientras que en la escritura de San Juan que cronológicamente es posterior, la define como la base de la enseñanza dogmática.

  1. Empezando de las secciones más antiguas de la tradición evangélica, la “Fuente de Sabios” alrededor del 50 d. C encontramos el significado de la agapi en las palabras de Jesús Cristo como “nuevo mandamiento” y también como el camino exclusivo y absoluto de la sanación y la salvación. La agapi de Dios se extiende incluso a los enemigos, tal y como se describe en la “regla de oro” y es considerada como compromiso absoluto: «Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian… (Lc 6,27-36) y,…al contrario, vosotros amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada a cambio… (Mt 5,39-45). Αγαπάτε τους εχθρούς σας, ευεργετείτε όσους σας μισούν, δίνετε ευχές σ’ όσους σας δίνουν κατάρες, προσεύχεστε γι’ αυτούς που σας κακομεταχειρίζονται… Αντίθετα, εσείς ν’ αγαπάτε τους εχθρούς σας, να κάνετε το καλό και να δανείζετε, χωρίς να περιμένετε να πάρετε πίσω τίποτε» (Λκ 6:27 -36=Mτ 5:39-48).

La segunda parte de esta percepción se especifica en el Evangelio de san Mateo, donde se señala con mayor claridad el carácter social, revolucionario y radical: «Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y al mamonás (dios dinero o las riquezas materiales) (Mt 6,24). Οὐδείς δύναται δυσὶ κυρίοις δουλεύειν· γὰρ τὸν ἕνα μισήσει καὶ τὸν ἕτερον ἀγαπήσειοὐ δύνασθε Θεῷ δουλεύειν καὶ μαμωνᾷ» (Μτ 6:24).

  1. En San Pablo: Si en los indiscutibles logos auténticos de Jesús Cristo de la tradición evangélica más antigua se encuentra el imperativo moral más revolucionario y radical, en las epístolas del Apóstol Pablo la agapi cristiana aparece con un significado teológico más profundo. Pablo no sólo siente la agapi de Cristo Dios, sino que toda su vida está basada en la agapi a Él, hasta el punto de que clama: «Con Cristo estoy conjuntamente crucificado, y ya no vivo en mí, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gal 2,20)… δὲ νῦν ζῶ ἐν σαρκί, ἐν πίστει ζῶ τῇ τοῦ υἱοῦ τοῦ Θεοῦ τοῦ ἀγαπήσαντός με καὶ παραδόντος ἑαυτὸν ὑπὲρ ἐμοῦ» (Γαλ 2:20). Esto es tan importante para Pablo que el Dios es definido como « el Dios de la agapi… ὁ Θεὸς τῆς ἀγάπης» (2Cor 13,11), algo que más tarde por San Juan será personificado con: «el Dios agapi es… ὁ Θεὸς ἀγάπη ἐστίν» (1Jn 4,8). La agapi de Pablo circula desde nuestra agapi a Dios y de esta a la agapi de Cristo hacia nosotros, y de allí a la certeza de la agapi de Dios “en Cristo”. El Dios ha mandado a Su hijo a la Cruz por agapi: «El Dios muestra su agapi-amor hacia nosotros, porque aún siendo pecadores, Cristo murió por nosotros (Rom 5,8)…συνίστησι δὲ τὴν ἑαυτοῦ ἀγάπην εἰς ἡμᾶς Θεός, ὅτι ἔτι ἁμαρτωλῶν ὄντων ἡμῶν Χριστὸς ὑπὲρ ἡμῶν ἀπέθανε», llama a sus elegidos por agapi, y «porque la agapi amor, energía increada de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado (Rom 5,5)…ἠ ἀγάπη τοῦ Θεοῦ ἐκκέχυται ἐν ταῖς καρδίαις ἡμῶν». Esto exactamente le obligó a clamar que nadie, «ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar de la agapi de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro… (Rom 8,39) χωρίσαι ἀπὸ τῆς ἀγάπης τοῦ Θεοῦ τῆς ἐν Χριστῷ ᾿Ιησοῦ τῷ Κυρίῳ ἡμῶν» (Ρωμ 8:39).

Normalmente, la agapi aparece al principio del catálogo de los frutos del Espíritu Santo (Gal 5,22) y también en otros catálogos sobre las virtudes (2Cor, 6,6/ Ef 4,2/ 4,32 y 5,2/ Col 3,2/ 2Ped 1,7). Sin embargo, el llamado “himno de la agapi” de san Pablo en su primera epístola a los Corintios, es el elogio más grande que encontramos en la literatura cristiana sobre la agapi. De todos modos, el énfasis de Pablo se halla en la dimensión eclesiástica. Para la comunidad cristiana este elemento es esencial: la agapi. Además, si en los casos del Antiguo Testamento fue la Ley la que condujo Abraham, Jacobo, Job y los Macabeos en praxis o actos de suprema fe, en el apóstol Pablo el nuevo elemento de la compresión de la agapi está implícita en la cristología, pero también con su perspectiva escatológica (1Cor 13,13). Un estudio más profundo sobre la escritura Paulina certifica que la esencia de la enseñanza de Pablo sobre la agapi está presente también con diferentes expresiones: «…nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos; nos difaman y rogamos…(1Cor 4,18);  con «agapi sin hipocresíaἀγάπη ἀνυπόκριτος» (Rom 12,9) , «así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber…» (Rom 12,20), por supuesto con recordatorio cristológico: «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida» (Rom 5,10).

  1. En los escritos de San Juan Evangelista encontramos que las obras que son atribuidas al “discípulo de la agapi”, San Juan revela sin duda alguna más profundidad hacia la teología de la agapi. La utilización del término en relación con los demás escritos es mucho más rica en el Nuevo Testamento. El verbo ἀγαπᾶν (agapán,) amar en el cuarto Evangelio el de Juan, se encuentra 35 veces y 28 veces en la 1ª Epístola de Juan y el sustantivo ἀγάπη (agapi) 7 y 18 veces correspondientemente, mientras que encontramos también la palabra ἀγαπητός (agapitós), amado, 6 veces en la epístola y el verbo φιλεῖν (filín, amar como amigo, que es sinónimo de amar) 13 veces en el Evangelio. El pasaje clásico de San Juan: «16 Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna οὕτω γὰρ ἠγάπησεν ὁ Θεὸς τὸν κόσμον, ὥστε τὸν υἱὸν αὐτοῦ τὸν μονογενῆ ἔδωκεν, ἵνα πᾶς ὁ πιστεύων εἰς αὐτὸν μὴ ἀπόληται, ἀλλ᾿ ἔχῃ ζωὴν αἰώνιον (3:16), está acompañado por «el padre ama al hijo …ὁ πατὴρ ἀγαπᾷ τὸν υἱὸν(3,35) » y se culmina con la “oración sacerdotal”, donde el Jesús ora “para que todos sean uno” (17,21), los que creerán a Sus discípulos con la unidad y la concordia de la Iglesia: «para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado…γινώσκῃ ὁ κόσμος ὅτι σύ με ἀπέστειλας καὶ ἠγάπησας αὐτοὺς καθὼς ἐμὲ ἠγάπησας» (17:23). Es tan impresionante la oración de Jesús, que uno es conducido a la conclusión de que la misión de la Iglesia y su unidad constituyen una unidad inseparable, y que las divisiones y cismas impiden la revelación y el descubrimiento de la agapi increada de Dios para todo lo creado. Todo esto nos conduce a la conclusión de que el principal objetivo del escritor es poner en relieve la agapi como el más importante de los ingredientes de la vida en comunidad cristiana.

La agapi en las escrituras de San Juan es definida como “mandamiento nuevo” y como fiabilidad del logos y del kerigma de Jesús Cristo. «Si me amáis guardad, aplicad y cumplid mis mandamientos… El que cumple mis mandamientos y los tiene interiorizados, ése es el que me ama … El que me ama, aplicará y cumplirá la enseñanza de mi logos, y mi Padre lo amará y vendremos a él y en él nos alojaremos permanentemente (metamorfoseando, convirtiendo su corazón en templo vivificado del Dios vivo) …᾿Εὰν ἀγαπᾶτέ με, τὰς ἐντολὰς τὰς ἐμὰς τηρήσατε….ἔχων τὰς ἐντολάς μου καὶ τηρῶν αὐτάς, ἐκεῖνός ἐστιν ἀγαπῶν με…ἐάν τις ἀγαπᾷ με, τὸν λόγον μου τηρήσει, καὶ πατήρ μου ἀγαπήσει αὐτόν» (Jn 14,15-23 y 15,10). No sería una exageración si sostuviéramos que en las escrituras de San Juan, en general, la Ley se concreta sólo en la agapi: «Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amadoαὕτη ἐστὶν ἐντολὴ ἐμή, ἵνα ἀγαπᾶτε ἀλλήλους» (15,12), y por esto se dirige a sus discípulos como «vosotros sois mis amigos… ὑμεῖς φίλοι μού ἐστε». El concepto de la agapi se desarrolla aún más en la 1ª Epístola y en la última sección de ella se exhorta a los fieles: «amémonos los unos a los otros, porque la agapi amor energía increada procede de Dios… ἀγαπῶμεν ἀλλήλους, ὅτι ἀγάπη ἐκ τοῦ Θεοῦ ἐστι» (1Jn 4:7). La fuente de la agapi es el mismo Dios y por esta razón se reduce a que «cada persona que ama y tiene en su vida como guía la agapi, ha nacido de Dios y se encuentra en relación cordial con Él y Le conoce más aúnπᾶς ἀγαπῶν ἐκ τοῦ Θεοῦ γεγέννηται καὶ γινώσκει τὸν Θεόν» (1Jn 4,7). San Juan, de una manera muy atrevida concluye que por su naturaleza «el Dios es agapi… ὁ Θεὸς ἀγάπη ἐστίν» (1Jn 4,8). Pero esta definición original y sutil sobre el Dios, no es referida a la increada οὐσία (usía, esencia, substancia) sino a la ética y a la energía increada. Por eso «también nosotros debemos y estamos obligados amarnos unos a otros… καὶ ἡμεῖς ὀφείλομεν ἀλλήλους ἀγαπᾶν» (1Jn 4,11).

En conclusión, el cristianismo primitivo, tal y como lo revelan por lo menos los testimonios de los textos canónicos del Nuevo Testamento, continúan dando prioridad al mandamiento de la agapi que encontramos ya en la Biblia hebraica. Es característico del mundo greco-romano que no se encuentre en ninguna comunidad que la agapi juegue un papel esencial y primordial como en el cristianismo primitivo. Desde las capas más antiguas de la literatura cristiana se revela que la venida de la Realeza increada de Dios, a la persona de Jesús Cristo, constituía una señal clarísima de la agapi de Dios hacia todos los hombres y hacia toda la creación creada.

Debemos pues, prestar atención al verdadero significado liberador y redentor de la agapi para entender correctamente la primera comunidad cristiana, que fue la primera en vivir y transmitir el mensaje de la agapi al mundo.»

  • (Texto original de Pedro Vasiliadis, Dr. de la facultad de Teología de la Universidad Aristotélica de Salónica: está dedicado a todos los estudiantes, tanto como a los Ortodoxos helenos como a los extranjeros, a los que se dedican a la ciencia divina de la teología).

Dicen los Santos Padres Ortodoxos: Nadie puede conocer la increada agapi de Dios si no es a través de la energía increada Jaris del Espíritu Santo. Éste es el propósito de la psicoterapia de la Iglesia Ortodoxa, convertir mediante la continua μετάνοια (metania, conversión, confesión y arrepentimiento), la φιλαυτία (filaftía) que es la creada, interesada, egocéntrica, enfermiza y excesiva agapi-amor a uno mismo, en la desinteresada divina agapi increada de Dios, a través de los tres estadios: Catarsis, Iluminación y Zéosis o Glorificación.

San Diádoco de Fótica, Filocalía, 34- Una es la agapi natural que tiene la psique y otra es la que viene de la energía increada del Espíritu Santo. La primera se mueve cuando queremos, según nuestra voluntad; y por eso, es saqueada y arrebatada fácilmente de los malos astutos espíritus, cuando no sujetamos con fuerza a nuestra predisposición agapítica. Pero la otra, la que se realiza a través el Espíritu Santo empuja a la psique hacia la agapi de Dios, de modo que todas las partes de la psique se apegan de manera inexpresable a la bondad del divino anhelo, con inmensa y sencilla disposición. Porque entonces en el nus, lleno de la energía increada espiritual, como si fuera un parto, se convierte en una fuente de agapi que brota, emana gozo y alegría.

Del libro “Dios Logos y el logos humano”, Monasterio san Dionisio de Athos: «La inenarrable agapi endotriádica no sucumbe a ninguna percepción intelectual, sino que se apocalipta-revela por el perfeccionamiento del Espíritu Santo a través de las divinas Energías increadas. La Agapi como término no significa esencia sino energía, puesto que es la plenitud de la revelación de las tres Personas… La divina Agapi es el logos más universal que significa la plenitud de las energías increadas. La culminación de la acción de la Providencia es la kénosis- vaciamiento de los santos Padecimientos de Cristo. El perfeccionamiento de la vida en Cristo consiste en la comunión de los “inefables logos” del corazón de Cristo y sobre todo de la humilde Agapi, la cual se apocaliptó-reveló con Su sacrificio en la Cruz. “Mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado (Jn 13,34) y “…mayor que éste agapi nadie tiene, que exponga su vida por los amigos” (Jn 15,13). La kenótica-vaciadora Agapi condujo a los Mártires al sacrificio de sus sangres por Cristo; y ésta inspira al sacrificio diacrónico, el cual sugiere espiritualmente la sangre de la áskisis (ascesis, ejercicio, práctica) y la oración por toda la tierra de los Santos. La sufridora Agapi constituye el perfeccionamiento de la agapi hacia el prójimo, según los Santos: “Cuando oras hacia el Señor con recogimiento, contrición y dulce sufrimiento del corazón lo mismo para ti que como para todo hombre, enemigo y amigo, entonces sabrás que has amado desde el fondo de tu psique a tu prójimo” (S. Gregorio Palamás).  “Aquel que adquirió la agapi, adquirió a Dios, porque Dios es agapi” (1Jn 4,8)».

San Juan el Clímaco dice: Aquel que quiere hablar sobre la agapi es como si intentara hablar con el mismo Dios. Hablar de Dios es tarea peligrosa para los que no presten especial atención. Sobre el conocimiento de la agapi hablan los Ángeles, pero ellos lo hacen según el grado de su divino esplendor. Agapi es Dios y el que intenta definir a Dios es como el ciego que cuenta los granos de arena del mar; y en cuanto a su naturaleza, es similar a Dios, tanto como es posible a los mortales parecerse a Él; su energía (increada) es la embriaguez de la psique-alma; en cuanto a su propia virtud, es la fuente de la fe, un abismo de paciencia y un océano de humildad. La agapi, ante todo, es la expulsión de todo pensamiento de enemistad porque “la agapi no piensa ni tiene en cuenta el mal” (1 Cor 13,5). La agapi, la apazia (sin pazos, impasibilidad) y la adopción filial sólo se distinguen por el nombre. El que no siente temor está en plenitud de agapi o está muerto psíquicamente. La agapi concede el don de la profecía y otorga la fuerza milagrosa; es abismo de divino esplendor y fuente de divino fuego; cuanto más fuego brota, tanto más abrasa al sediento. La Agapi es principio de constante humildad, consolidación del estado de los Ángeles y progreso eterno de los distinguidos de Dios.

San Máximo el Confesor: Agapi es una disposición buena de la psique la que hace que no prefiera ninguna cosa más que la gnosis-conocimiento de Dios. Pero es imposible que uno pueda llegar a conseguir esta agapi permanente si prefiere estar apegado apasionadamente en algo terrenal. Aquel que ama a Dios, por encima de Sus creaciones prefiere Su gnosis (conocimiento increado) y con anhelo incesante espera la agapi. Aquel que tiene fijado su nus a la agapi de Dios, desprecia todas las cosas visibles y su cuerpo como si fuera ajeno a él. Bienaventurado el hombre que puede amar a cada hombre en el mismo grado. Tal y como la memoria del fuego no calienta el cuerpo, así la fe sin agapi no trae en la psique la iluminación de la gnosis. Aquel que adquirió los frutos de la agapi con su celo no se separa de ella, aunque sufra miríadas de males. Pues que te convenza sobre esto Esteban, el discípulo de Cristo y sus iguales, que oraban por aquellos que los mataban y pedían que les perdonase Dios porque actuaban así por ignorancia (Hechos 7,60). No tiene perfecta agapi aquél que cambia de ánimo y disposición hacia los hombres en relación con su carácter; por ejemplo, a uno le ama y a otro le odia, o la misma persona otras veces le ama y otras le odia por las mismas causas. Si a unos los odias y a otros no los amas ni los odias, otros los amas a medias en cambio a otros los amas demasiado, de esta desigualdad aprende que estás muy lejos de la perfecta agapi, la cual enseña que ames cada persona por igual. No seas fácil en omitir y rechazar la agapi espiritual, porque no ha quedado otro camino para la sanación y salvación de los hombres. Procura a medida que puedas amar cada hombre, si esto aún no lo puedes hacer por lo menos no odies a nadie. Pero esto tampoco lo puedes hacer si no desprecias las cosas mundanas y terrenales. Muchos han dicho mucho sobre la agapi, pero si la buscas la encontrarás sólo en los discípulos de Cristo, porque sólo ellos tuvieron la verdadera Agapi como maestro, por la cual decían: “Si tengo el carisma de profecía y conozco los misterios de Dios, más si tengo toda la gnosis y no tengo agapi no me beneficio en nada” (1Cor 13,2-3).

Dimitri Panagópulos: “Αγαπήσεις (agapísis) amarás al Kirios-Señor tu Dios con toda tu psique, con todo tu corazón, con toda tu fuerza y con toda tu diania (mente, intelecto), este es el primero y el más grande mandamiento y segundo igual, amarás a tu prójimo como a ti mismo, en estos dos mandamientos de agapi depende toda la Ley y los Profetas”. Si no tienes ésta agapi hacia Dios y tu prójimo, no haces nada. No se necesita ninguna matemática, ciencia o filosofía para entender que el primer y mayor pecado es el incumplimiento de la 1ª ley, no son mayores pecados el asesinato, ni el robo o el adulterio etc. Sí preguntásemos a nosotros mismos o cualquier otro heterodoxo, ¿cuál es el pecado más grande? tendríamos infinidad de opiniones, menos ésta. En el Misterio de la Metania ¿quién de nosotros se ha confesado alguna vez que ha incumplido el primero y más grande de los mandamientos?

Además, decimos que el Señor Jesús Cristo es el A (alfa) y el Ω (omega) de nuestra fe. Como la letra A alfa es la primera del verbo ΑΓΑΠΩ (agapó, amo) y el Ω omega la última, por eso decimos que el Dios Trinitario es agapi y ama excesivamente al hombre con sacrificio hasta la Cruz.

Dios Padre, dentro de los padecimientos de Su Hijo, desea místicamente estremecer la paranoia mundial con Su sufridora y humilde Agapi y desde ésta sacrificadora Agapi de Cristo, el hombre finalmente puede constituirse “uno” con el Dios, el cual no tiene, sino que “es agapi, ἀγάπη ἐστίν” (1Jn 4,8).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en: https://logosortodoxo.es/12-lexis-apocalipticas/ 1. ΑΓΑΠΗ-AGAPI, AMOR

EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

REPASADO amigos en CristoDios, hemos hecho un repaso nuevo en traducción que se había hecho en año 2005, así que borrar la traducción antigua y quedaros con esta que está mejor.

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Del original helénico de la Santa Diaconía de la Iglesia Ortodoxa Helénica-Griega

EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN,

EL DE LA LUZ INCREADA, ΚΑΤΑ ΙΩΑΝΝΗΝ ΕΥΑΓΓΕΛΙΟΝ

 

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, instruido en la Santa Parádosi-Tradición y en la lengua (katharévousa) del Nuevo Testamento la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

Se sugiere leer https://logosortodoxo.es/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

El Evangelio de la Luz increada de san Juan, así lo llama nuestra Iglesia y los santos Padres, por excelencia el Evangelio de la iluminación y la zéosis, siendo los otros tres, los sinópticos, los de la catarsis.  Cada palabra, cada frase, hasta cada coma y tilde contiene un contenido profundísimo, inagotable y sublime.  San Juan en sus libros contiene muchos  sólicos o solicismos, a-sintácticos, que expresamente acostumbra el divino escritor poniéndolos a caso hecho para demostrar algo sublime y difícil de expresar, dicen los santos Padres que no es un fallo gramático o de sintaxis del escritor como dicen muchos ignorantes de los occidentales, ni tampoco existe la palabra sóliko o solicismo en sus lenguas.

«Amín, amín, de verdad en verdad te digo, de lo que conocemos bien, de esto hablamos, y de lo que hemos percibido y contemplado, de esto testificamos. Pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio (Jn 3:11). Igual en la Santa Iglesia Católica y Apostólica Ortodoxa, no hablamos de la usía-esencia o sustancia que no la conocemos y nadie la ha visto jamás, sino que demostramos y hablamos empíricamente de lo que conocemos, vivimos y experimentamos que es la Luz increada y las energías increadas; la prueba y demostración están los milagros de los santos y las reliquias de ellos y las iconas que perfuman, expanden mirra divina y se hacen muchas curaciones y milagros a través de ellas. “Venid y los veréis” (Jn 1,40).

El Evangelio de Juan, junto con las Cartas el que peor está traducido en la lengua española, por eso los occidentales han caído en muchas herejías por las malas traducciones… y por no seguir la Santa Parádosi-Tradición y Transmisión de los Santos Padres… por eso me puse a traducirlos, yo en mi traducciones hasta ahora traduzco los pasajes directamente del griego porque no me fío de ninguna traducción en español, aunque las tengo en cuenta y lo que está bien no hace falta que lo traduzca o lo rectifico; sobre todo en temas dogmáticos… Creo que es por esto que han caído y caen en muchas herejías y muchos errores al no tener la Santa Parádosi, sino invenciones de tradiciones de hombres. No tienen discernimiento empírico por experiencia propia vivida entre credo e Increado, y como dicen los santos Padres los términos teológicos o dogmas hay que experimentarlos, sino caemos en invenciones imaginarias de nuestra fantasía… no tienen dogmática empírica… ya que después de san Juan el Damasceno no tienen Padres santos y a él forzosamente lo han aceptado… https://logosortodoxo.es/teologia-ortodoxa/santa-tradicion-de-la-una-santa-iglesia-catolica-apostolica-ortodoxa/

Amigos en y de Cristo, el Dios-Hombre: con la bendición de mi Yérontas Fotios, del Monasterio san Gregorio de  la Santa Montaña Athos, después de varios años de muchas peticiones por hispanohablantes ortodoxos para traducir el Nuevo Testamento en español desde el original helénico-griego, al final accedí a este trabajo nada fácil,ya que no he encontrado ninguna traducción en español que me guste, ya que comparándolas con el original helénico he encontrado muchos errores graves, que aquí no es el lugar para exponerlos.Vosotros mismos comparad y sacad vuestras conclusiones… Es un atrevimiento para mí, con respeto y temor sagrado espero que CristoDios y vuestras oraciones me ayuden.

El Nuevo Testamento, según los santos Padres es el manual de la psicoterapia espiritual verdadera con sus dogmas-logos-mandamientos infalibles. La Iglesia es el Hospital General, dice san Juan el Crisóstomo. “Cristo el médico de nuestras psiques-almas y cuerpos”, decimos en la Divina Liturgia, y por excelencia el único verdadero Psicólogo, Psicoterapeuta y Filósofo divino (amigo de la sabiduría divina), ya que: «1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos… Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1, 1-3).

La terapia/psicoterapia tiene lugar a través de Su χάρις jaris (gracia, energía increada) que se proporciona, con la participación de cada hombre con su libre buena voluntad, por los Misterios de nuestra Santa Iglesia Apostólica Católica Ortodoxa, guardados por nuestra Santa Parádosi-Tradición sin quitar nada, tal y como Cristo los enseñó a los Apóstoles.

En el original helénico abundan las palabras ψυχή psijí [psique, alma, ánima], θεραπεία zerapía[terapia], λόγος logos, πάθος pazos, χάρις jaris [gracia energía increada], σωτηρία sotiría [redención, sanación y salvación], etc. Algunas palabras las he dejado en griego ya que con la traducción literal no expresan la profundidad de las palabras en helénico. Por la misma razón he introducido algunos neologismos, en concreto algunos verbos, como por ejemplo, “psicoterapiar” [de: ψυχοθεραπεύω psijozerapevo] y “apocaliptar” [de: αποκαλύπτω apokalipto = revelar] que existen en griego, mientras que en español sólo existen los sustantivos correspondientes [psicoterapia, apocalipsis].

Ruego a todos que me ayuden y cualquier error o duda que encuentren y por favor no duden en avisarme en kristokrisulas@hotmail.es

Al final hemos puesto un léxico, diccionario teológico con los términos más importantes. También pueden utilizar  https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/ con mucho éxito y aceptación en el mundo hispanohablante. Ruego a todos que me ayuden y cualquier error o duda que encuentren no duden en avisarme en kristokrisulas@hotmail.es

 

EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN

El de la luz increada,

(En letra normal traducción más literal del texto original en griego clásico y en letra cursiva en griego moderno ampliando un poco el sentido y significado de cada frase, por memorable Panagiotis Trémpelas, teólogo y catedrático, del siglo pasado).

 

Capítulo 1: Prólogo: el Logos se hizo hombre, 1-18. Primer testimonio de Juan el Bautista, 19-28. Segundo testimonio de Juan el Bautista, 29-34. Primeros discípulos de Jesús, 35-52.

 

Prólogo : el Logos se hizo hombre, 1:1-18.

1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos.

   1:1 «En el principio junto con en el espíritu infinito e increado de la creación espiritual y material existía siempre el Logos increado, como Hijo y Logos de Dios nace siempre de-el Padre como Logos vivo, increado e infinito de Nus perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis o persona de la Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios; y el Logos era y es siempre Dios, increado, perfecto e infinito, tal como el Padre y el Espíritu Santo; (un Dios tres hipostasis/bases substistenciales o substanciales y una usía-esencia/sustancia y una energía increadas)».

2 Él existía y está siempre desde el principio de la creación unido con Dios.

3 Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado.

4 En Él existe y está la vida y la vida era y es la luz de los hombres.

  1. «En Él existe y es la vida increada, y como fuente increada de la vida creó y mantiene toda vida creada. Para los hombres lógicos además de la vida natural, es también la luz ética y espiritual que ilumina el nus de ellos, es decir, el espíritu de los corazones de sus psiques y sus mentes/intelectos, que los conduce a la comprensión, a la gnosis y a la aceptación de la verdad».

5 Y la luz ilumina en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron ni la dominaron, tampoco la sofocaron.

  1. «Y la luz increada con su resplandor luce a los hombres oscurecidos, entenebrecidos por sus egoísmos, pecados, faltas, autoengaños, vicios…, es decir, los pazos; pero los seres humanos con el corazón retenido y obstruido y la mente/intelecto embotada y oscurecida no la percibieron y no la introdujeron en sus corazones, ni pudieron neutralizarla y aniquilarla, ni tampoco vencerla y sofocarla nunca.

6 En aquellos días apareció un hombre convertido y enviado por Dios, quien se llamaba Juan, quien era el Precursor de la Luz».

7 Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz increada, a fin de que todos creyeran por él.

  1. «Éste vino teniendo como misión a dar testimonio sobre la Luz increada unida con la creada, es decir, sobre el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre, Jesús Cristo, y con su kerigma preparar a los hombres para que todos crean en la Luz increada».

8 No era él la luz, sino el que había de dar testimonio de la Luz increada unida con la creada.

9 El Logos increado era y es siempre la verdadera Luz increada que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

  1. «Como Hijo y Logos de Dios, segunda hipóstasis-persona de la Santa Trinidad era y es siempre el Cristo, la luz increada y verdadera, la única fuente de la luz que ilumina a cada hombre que viene a este mundo».

10 Existía, estaba y está en el mundo y el mundo fue hecho por Él, y el mundo no le aceptó, ni le reconoció como Dios.

  1. «Existía y está siempre antes del principio en el mundo, gobernando todas sus creaturas visibles e invisibles de las que se compone el mundo terrenal y celeste, que fue hecho por él. Aún así, cuando la luz increada, el Hijo y Logos de Dios tomó cuerpo y se hizo hombre, el mundo de los hombres, corrompido, pervertido y apegado a las cosas terrenales, lleno de pazos, no le reconoció ni le aceptó como su Creador y Dios».

11 Vino a los suyos o semejantes y los suyos o semejantes no le recibieron ni le aceptaron como su Salvador y Dios.

12 Pero los que le aceptaron y creyeron, como Redentor, Sanador y Salvador, les dio potestad, valor y fortaleza para poder renacerse y estar convirtiéndose y haciéndose* continuamente en hijos de Dios, a los que creen en su nombre. (*El verbo γενέσθαι (yenesze) aquí define tiempo continuo hasta el último suspiro de nuestra vida, por la metania, dicen los santos Padres).

13 Los cuales no son engendrados de sangre de mujer, ni de deseo, ni de voluntad de hombre, sino de Dios son renacidos.

14 Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα doxa (gloria, luz increada) como de unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις Jaris (Gracia energía increada) y de Verdad.

  1. «Y el infinito Logos increado en el tiempo se hizo hombre; y teniendo como tienda de cabaña y templo santo su naturaleza humana, permaneció con mucha intimidad entre nosotros y como uno de nosotros aquí en la tierra. Y nuestros ojos se saciaron de su resplandeciente y divina doxa (gloria, luz increada), que se manifestaba con sus milagros y sus enseñanzas, además de su vida santa e impecable en todo. Era y es la doxa increada, la cual no tomó como regalada como la reciben sus creaturas lógicas, sino que la tenía natural de-el Padre como Hijo unigénito que era, pleno de Jaris con la que hacía milagros y ahora nos renace, y, pleno de verdad con la que nos ilumina y nos enseña».

15 Juan daba testimonio de él y proclamaba: “Éste es Aquél de quién yo decía: el que viene de tras de mí, existía antes que yo, porque Él era primero.

  1. «Juan daba testimonio de él clamando públicamente a gran voz: «Éste es el que yo decía: el que viene después de mí es incomparablemente superior a mí, y era visto y predicado por los patriarcas y profetas, porque como unigénito Hijo del Padre ya existía antes que yo».

16 Y de su plenitud todos nosotros hemos recibido, y añade Χάρις Jaris Gracia increada sobre Χάρις Jaris.

  1. «Y de su inagotable e infinita riqueza espiritual y de sus energías increadas hemos recibido todos nosotros. Y recibimos jaris increada sobre jaris y después la jaris de la metania y del perdón, absolución de los pecados recibimos también la jaris de ser hijos adoptivos y la jaris de la vida bienaventurada, alegre y feliz, y la vida eterna, y continuamente se añade en abundancia nueva jaris en la que antes hemos recibido».

17 Porque la ley fue dada por Moisés; la Χάρις Jaris increada y la Verdad nos vinieron y se nos dieron por Jesús Cristo, Hijo de Dios.

18 A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito que es el Ὤν on (existente, el ser, “el que era y siempre es”), que está en el seno del Padre, él nos ha apocaliptado/revelado, explicado y dado a conocer a Dios.

  1. «Por tanto es natural que recibamos la apocálipsis/revelación perfecta de la verdad. A Dios nadie lo ha visto, es decir, su ουσία usía/esencia; el Hijo unigénito que es el Ὤν on, (existente, el ser, “el que era y siempre es”), nacido de la esencia del Padre y está en el seno siempre del Padre inseparable, él nos ha apocaliptado/revelado, explicado y dado a conocer a Dios».

Primer testimonio de Juan el Bautista, 1:19-28.

19 Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos de Jerusalén enviaron sacerdotes y levitas a preguntarle: ¿Tú, quién eres?

20 Él confesó, no negó y su testimonio fue: «Yo no soy el Cristo».

21 Y le preguntaron: ¿Entonces, qué? ¿Acaso tú eres Elías? Y contestó: No lo soy. ¿Eres el profeta que predijo Moisés? Respondió: No.

22 Finalmente le dijeron. Pues, ¿quién eres, para que demos una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?

23 Dijo Juan: Yo soy la voz que clama en el desierto, según la profecía de Isaías: allanad y enderezad el camino por el que pasará el Señor, es decir, preparad vuestras psiques-almas para recibir al Señor, que pronto viene.

24 Y los enviados que en este momento tomaron la palabra eran fariseos;

25 y preguntaron a Juan: Pues, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías ni el profeta? Ya que sólo ellos tienen autoridad y derecho hacer lo que tú haces.

26 Juan les respondió y dijo: Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis, y aparecerá dentro de poco.

27 Él viene tras de mí, existía y es antes que yo, a quién yo no soy digno de desatar ni la correa de sus sandalias.

  1. «Él viene después de mí, existía y es antes que yo, como Logos increado eterno de Dios, a quién yo no soy digno de desatar ni la correa de sus sandalias y se manifestará públicamente después de mí».

28 Estas cosas sucedieron en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan continuaba bautizando.

Segundo testimonio de Juan el Bautista, 1:29-34.

29 Al día siguiente, Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo;” Es el que profetizó Isaías: “He aquí el Cordero de Dios, el Redentor y Salvador quien se sacrificará para llevarse encima suyo y quitar el pecado del mundo y eliminar la culpabilidad”.

30 Este es de quien yo dije: Después de mí viene un hombre que es superior a mí, porque existía antes que yo.

31 Yo no le conocía antes y para que sea revelado/apocaliptado a Israel, por eso he venido yo y bautizo con agua.

32 También Juan dio testimonio, diciendo: «He contemplado el Espíritu descender del cielo en forma de paloma, posarse y quedarse fijo sobre él».

33 Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: “Aquel sobre quien veas descender el Espíritu Santo, posarse y quedarse sobre él, ése es el que bautiza en el Espíritu Santo.

  1. «Igual que vosotros, yo tampoco conocía que él es el Mesías; pero el Dios que me envió a bautizar en agua, me dijo: Sobre quien veas bajar el Espíritu Santo y quedarse fijo sobre él, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo, y él concede y dona las energías increadas y los carismas del Espíritu Santo a los que reciben su bautismo».

34 Yo realmente lo he visto y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios y Logos que se hizo hombre.

Primeros discípulos de Jesús, 1:35-52.

35 Al día siguiente, Juan, estaba todavía allí con dos de sus discípulos,

36 y vio a Jesús que andaba por allí y dijo: “He aquí el Cordero de Dios”.

37 Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.

38 Y Jesús volviendo hacia ellos y viendo que le seguían, les dice:

39 «¿Qué buscáis?» Ellos le dijeron: “Rabí, que significa Maestro, ¿dónde vives?”

40 Él les dijo: «Venid y lo veréis».  Fueron y vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día. Era como la hora décima las cuatro de la tarde.

41 Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los que escucharon de Juan lo que había dicho sobre Jesús y le siguieron.

42 Andrés, encontró primero a su hermano Simón y le dijo: “Hemos encontrado al Mesías, que en la lengua helénica-griega significa Cristo”. (Dios Logos iniciado y ungido en hombre que no es lo mismo que el creado hombre con logos iniciado y ungido en Dios),

43 y le condujo ante Jesús. Jesús mirándolo cariñosamente, le dice: «Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefás, que significa Pedro». (Que cuando te conviertas, te harás con fe firme como la piedra y en la lengua helénica-griega te llamarás Pedro).

44 Al día siguiente, Jesús decidió salir de Judea hacia Galilea; encontró a Felipe, y le dice: «Sígueme». (Felipe también era discípulo de Juan Bautista de quien había escuchado hablar mucho sobre el Mesías.)

45 Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro,

46 Felipe encontró a Nataniel y le dice: “Hemos encontrado a aquel sobre quien Moisés escribió en la ley y los profetas; es Jesús de Nazaret, el hijo de José”.

47 Nataniel respondió: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” Felipe le contestó: “Ven y lo verás”.

48 Jesús, vio a Nataniel que se le acercaba y dijo de él: «He aquí un israelita de verdad, en quien no hay engaño, ni mala astucia».

49 Nataniel le dijo: “¿de qué me conoces?” Jesús le contestó: «Antes que Felipe te llamase, cuando estabas debajo de la higuera, yo te vi».

50 Respondió Nataniel y le dice: “Rabí, tú eres el hijo de Dios, tú eres el rey de Israel, al que según las profecías esperábamos”.

51 Jesús le contestó y le dijo: «¿Porque te he dicho que te he visto debajo de la higuera crees? Cosas mayores que estas verás».

52 Y añadió: «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

  1. «Y añadió: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo, a partir de ahora que el cielo se ha abierto por mi bautismo, veréis el cielo abierto también para vosotros y los ángeles subiendo y bajando sobre el Hijo de Dios, quien se ha hecho hombre perfecto; y como hijo del hombre será y es el único representante o vicario del género humano; y que volverá a venir como juez glorioso sentado sobre las nubes; y los ángeles estarán subiendo y bajando para servir a Él y Su Iglesia»

Reflexiones y referencias, capítulo 1 Archimandrita Timoteo Kilifis

Ver también: 9. ΛΟΓΟΣ-LOGOS https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/

1 “Ἐν ἀρχῇ (en arjí), en el principio”, San Juan el Crisóstomo en su logos b,20 sobre el Evangelio de san Juan, dice:”Ἐν ἀρχῇ ἦν (en arjí in) en el principio era y es, el término expresa y define una expresión de que siempre existe de manera infinita”.

Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos)Ἐν ἀρχῇ (en arjí), en o junto con el principio: significa que antes de los siglos, desde siempre dentro en el principio infinito, no es casualidad que el escritor sagrado lo ponga en la declinación dativa. Juan empieza su evangelio con la deidad de Cristo, es decir, desde donde los demás evangelistas terminan. Escoge la palabra “Logos” para combinar los conceptos, ideas e imágenes que se habían formado en el pensamiento judaico con términos filosóficos de su época, que entonces predominaban y provenían de la filosofía helénica-griega. Es decir, aquí “Logos” significa la sabiduría de Dios del Antiguo Testamento y el nus divino que domina todo, el logos motor de todo, de la filosofía helénica que la representaba Filón de Alejandría. Filón era filósofo de origen judío, influido por Platón, enseñó principalmente los años 40-50 d C.

El logos es a la vez liturgia, función que percibe los conceptos, pensamientos (los logos) para transmitirlos a los demás. Por eso en la lengua helénica logos significa el pensamiento (concepto o idea) y la palabra que lo expresa por la voz propia del hombre.

(Del logos provienen los términos: λογική (lógica) y λογισμοί (los loyismí, pensamientos simples o compuestos con la fantasía). Del verbo λέγω (lego): “digo”, “hablo”, “expreso” y también λέξιs (lexis) “palabra”, que poco tendría que ver con el “logos” que tan mal se ha traducido en Occidente (con mucho dolor, digo que es una lástima que se traduzca a veces: ”todo se hizo por Ella”, o sea, para el Logos de Dios, Cristo, se emplea el término “Palabra”, Ella en vez de Él, (Jn1,3)). Tampoco puede ser traducido por “Verbo” puesto que el Helénico verbo es ρῆμα (rima), que según el contexto significa también lo dicho.      Ver sobre el término Logos en “12 Lexis apocalípticas”)

1,2 y Dios es logos: es co-creador, co-causante de cada creación, nada se ha creado sin él, por consiguiente, era Dios. Es decir, dicen los investigadores estudiosos que Juan enseguida define en Jesús Cristo las cualidades o atributos de Dios: eterno, hipóstasis-persona particular (la segunda), pero la misma naturaleza con el padre y la misma fuerza, energía increada y creatividad.

4 En él existía y es la vida: Era y es la fuente de la vida y de la luz increada. Aquí el Logos es con relación a los hombres. Tiene vida y la transmite, con la gnosis increada ilumina la creada y las psiques y provee para ellas. Aquí pues tenemos el concepto de la vida física y la espiritual y sobre todo de todos los hombres, no dice sólo de los judíos.

11 “Vino a los suyos…”, suyos aquí se refiere a los judíos como pueblo escogido y también a todos los hombres, como creados por Él como a Su imagen y semejanza.

12,13 no de sangres: los judíos creían que como son descendientes de Abraham, sólo ellos son hijos de Dios. Aquí dice aquellos que han sido bendecidos por el Espíritu Santo, porque han creído en él y lo aceptaron, ellos se van convirtiendo y se hacen sus hijos de Dios. El resto son creaturas hasta que se iluminen…

14 σάρξ εγένετο, sarx (cuerpo y carne o naturaleza humana) se hizo: aquí está el misterio de la humanización o encarnación de Dios Logos, donde se une la sarx humana y la deidad. Es decir, la naturaleza humana con la divina. Justino filósofo y mártir, dice: “Se hizo esta Unión porque el intercesor entre los hombres y el Dios, el Cristo, debería con su intimidad que tendría hacia los dos, con el hombre y con el Dios, traer la amistad y la concordia entre ellos. Es decir, traer a Dios cerca al hombre, además, que los hombres puedan conocer a Dios.” Este misterio ha hecho que muchos nieguen la deidad de Cristo porque no lo entienden. Por eso Orígenes dice que creemos a Dios, no porque conceptuamos su naturaleza sino a) porque tenemos testimonios clarísimos y convincentes y b) porque las consecuencias de nuestra fe en él, éticamente son absolutamente buenas y acordes con la finalidad de la vida humana: la bienaventuranza, felicidad, el perfeccionamiento y la doxa-gloria luz increada que anhelan las profundidades de la psique humana.

14 y acampó entre nosotros: esta palabra «acampar en tienda de cabaña” tiene relación con la tienda de sacrificio de los judíos, donde se les reveló/apocaliptó Dios y los liberó de los Egipcios. Así también, Juan quiere decir, que acampó Jesús entre nosotros, para salvarnos de la esclavitud del pecado.

17 la ley por Moisés y la Χάρις (Jaris, Gracia, energía increada) y la Verdad por Jesús Cristo. Porque la ley, que la transgredían los hombres y causa de esto eran incapaces e indignos de recibir la jaris increada de ser en adopción hijos de Dios, fue dada por el hombre y sirviente Moisés; en cambio, la Χάρις Jaris (gracia energía increada) sustituyó las sombras y los símbolos de la ley y es la perfecta apocálipsis-revelación de la verdad; la jaris y la verdad vinieron por Jesús Cristo, liberan al hombre del dominio del pecado y le hacen renacer (espiritualmente).

 

  1. Añadido por el traductor: 18 «A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito que es el Ὤν on (existente, el ser, “el que era y siempre es”), que está en el seno del Padre, él nos ha apocaliptado/revelado, explicado y dado a conocer a Dios». Dicen los santos Padres helenos-griegos que aquí el divino Escritor no está en ninguna contradicción como dicen algunos, que enlatan el versículo y lo aíslan; ya que en otros puntos dice: «Amín, amín, de verdad en verdad te digo, de lo que conocemos bien, de esto hablamos, y de lo que hemos percibido, visto y contemplado, de esto testificamos. Pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio (Jn 3:11). En la primera Carta del mismo san Juan: «1:1 El que desde siempre en el principio ἦν (in) existía y siempre es, lo que hemos oído, lo que hemos visto, contemplado con nuestros ojos, lo que han palpado nuestras manos, acerca del logos (causa) de la vida.

1 Sobre el Hijo y Logos de Dios: el cual existía en el principio, era y es coeterno antes que cualquier creación espiritual y material y lo que hemos escuchado, más lo que hemos visto con nuestros ojos y hemos vuelto a contemplar muchas veces (con nuestros ojos espirituales y físicos), y lo que palparon nuestras manos acerca del enhipostasiado (substanciado e increado) Logos, el Cual en su interior co-eternamente tiene la vida y la transmite» (1a Jn 1:1). Igual en la Santa Iglesia Católica y Apostólica Ortodoxa, no hablamos de la usía-esencia o sustancia que no la conocemos y nadie la ha visto, sino que demostramos y hablamos empíricamente de lo que conocemos, vivimos y experimentamos que es la Luz increada y las energías increadas; la prueba y demostración están los milagros de los santos y las reliquias de ellos y las iconas que perfuman, expanden mirra divina y se hacen muchas curaciones y milagros a través de ellas.

El Ὤν on (existente, el ser, “el que era y siempre es”), que está en el seno del Padre; el término teológico Ὤν on es el mismo que en el Apocalipsis y en otros pasajes del Nuevo Testamento: «… ὢν καὶ ἦν καὶ ἐρχόμενος, el que es y el que era y el que siempre…» (Ap 1:4) y es un solicismo o sólico asintáctico.

25 Pues ¿tú qué bautizas?: El bautismo de los judíos era un mandamiento divino, como baño de catarsis, purgación y purificación, por eso los prosélitos nacionales los bautizaban. Pero Juan el Bautista bautizando también judíos les extrañaba. Pero él no acepta la inspección de ellos y les contesta con algo de forma didáctica como él quiere. Es decir, que yo soy la introducción de una Nueva economía y yo soy menor de otro, que a pesar de vuestra voluntad, traerá muchos cambios, por ejemplo, su bautizo será por la Jaris (gracia, energía increada) en el Espíritu Santo, en cambio el mío es un simple bautismo de metania (introspección, arrepentimiento y confesión). Un excelente esclarecimiento teológico sobre el bautismo.

46 Nazaret o Nazareno: Pequeña ciudad cerca del monte Tabor, 50 millas de Jerusalén, construida en una colina. Allí se ha criado Jesús después de su regreso de Egipto. No sólo era una ciudad insignificante y pequeña, sino también era el símbolo de la perversión y de la depravación. De manera que el adjetivo Nazareno era humillante, como el de Galileo. Por lo tanto, por dondequiera que se detenga Cristo y cualquier cosa que utiliza, todo «se santifica» y se metamorfosea, transforma, y de insignificantes se convierten en famosas. La cristificación es la metamorfosis/transformación del mundo.

48 Israelita: Quiere decir un verdadero descendiente de Jacob. Porque Jacob, fue primero que se ha llamado Israel, cuando luchó con Dios. Significa que “eres fuerte frente a Dios.”

52 Por eso más abajo dice la imagen tomada de la escalera que vio Jacob a los Ángeles estar subiendo y bajando.

 

Capítulo 2: El primer signo y milagro de las bodas de Caná, 1-12. Jesús en Jerusalén echa los vendedores del templo 13-25.  

 

El primer signo y milagro de las bodas de Caná, 2:1-12.

2:1 Al tercer día después de estos acontecimientos se celebró una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.

2 Y fueron invitados también a la boda Jesús y sus discípulos.

3 Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”.

4 Jesús le contestó: «¿Hay mujer, qué hay de común entre yo y tú? Aún no ha llegado mi hora».

   4 Jesús le contestó: «¿Hay mujer, qué hay de común entre yo que soy el Mesías y tú, que me has parido como hombre? Aún no ha llegado mi hora de hacer milagros delante de los hombres y revelarme/apocaliptarme públicamente como Mesías».

5 Dijo la madre a los servidores: “Haced todo lo que él os diga”.

  1. «La madre, por el tono de su voz, entendió que iba a realizar su petición y por eso dijo a los sirvientes: “Haced todo lo que él os diga”».

6 Y estaban allí seis tinajas de piedra, que en cada una cabían unos cien litros de agua para los ritos de la purificación de los judíos, (los judíos por costumbre se lavaban las manos y se limpiaban antes de comer).

7 Jesús les dijo: «Llenad estas tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba.

8 Entonces les dijo: «Sacad ahora y llevadlo al maestresala». Y se lo llevaron.

9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino – sin saber de donde era, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua- llamó al novio y le dijo:

10 «Todos sirven primero el mejor vino, y cuando están ya bebidos, ya no les sirve de nada la calidad sino la cantidad, aunque el vino sea peor. Tú, en cambio, has reservado hasta ahora el buen vino».

11 Así, en Caná de Galilea, comenzó Jesús sus milagros, manifestó su doxa gloria, (luz increada) y sus discípulos creyeron en él.

  1. «Con este primer milagro, en Caná de Galilea, Jesús hizo el inicio de sus demostraciones con milagros y señales, y manifestó la δόξα doxa gloria y la grandeza de su divina dinamis (potencia y energía increada) y su autoridad y sus discípulos creyeron en él».

12 Después de esto se fue a Capernaum con su madre, sus discípulos y los considerados por los demás como hermanos; y allí estuvieron pocos días.

Jesús en Jerusalén echa los vendedores del templo 2:13-25.

13 Se acercaba la pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.

14 Y encontró en el patio del templo a los vendedores de bueyes, de ovejas y de palomas, y a los campistas de divisas sentados.

15 Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del templo, con las ovejas y los bueyes; esparció por el suelo las monedas de los campistas de divisas y volcó las mesas.

16 Y dijo a los vendedores de palomas: «Quitad esto de aquí; no convirtáis la casa de mi Padre un mercado».

17 Sus discípulos se acordaron que está escrito en los salmos: «Padre mío el celo para la doxa-gloria (luz increada) de tu casa, como fuego me devorará».

18 Entonces los judíos le dijeron: ¿qué señal nos das y qué demostración nos presentas de que tienes autoridad para obrar así?

19 Jesús les respondió: «Destruid este templo y en tres días lo levantaré». (Y daba a entender: matad mí cuerpo que es el templo y yo después de tres días me resucitaré de la tumba).

20 Los judíos le respondieron: “Cuarenta años se tardó en edificar este templo, ¿y tú vas a levantarlo en tres días?”

21 Pero él hablaba del templo de su cuerpo.

  1. «Pero él hablaba del naós-templo que es su cuerpo, incomparablemente más brillante y santo, certificando proféticamente que este templo vivo después de su muerte por crucifixión resucitaría desde el sepulcro».

22 Por eso, cuando resucitó de entre los muertos se acordaron sus discípulos de que había dicho esto y que entonces daba a entender este hecho admirable y creyeron en la Santa Escritura que había profetizado la resurrección, y en el logos que en aquella ocasión había dicho Jesús.

23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre contemplando las señales y viendo los milagros que hacía, que demostraban su divina misión y que él es el Mesías.

24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos y de los conceptos sutiles de sus enseñanzas, porque él los conocía muy bien a todos, es decir, la inestabilidad de sus caracteres, sus prejuicios y sus imperfecciones,

25 y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio y le informase sobre el hombre, porque él conocía y conoce muy bien qué había y qué hay en el interior de cada hombre.

 

Reflexiones y referencias, capítulo 2 Archimandrita Timoteo Kilifis

Αμήν, αμήν (Amín, amín): está 25 veces en el Evangelio de San Juan. Cuando se repite se refiere a una certeza y seguridad superlativa. Es adjetivo o partícula y significa verdadero, cierto y al final de la frase “así sea”.

1 en la boda: Quizá la boda fuera de algún pariente. Jesús con este milagro honró y bendijo la boda, no sólo como “necesidad física”, sino como un acontecimiento sagrado, basado en la ley de Dios, que apunta no sólo la perpetuidad del género, sino también que entre la mujer y el hombre co-caminen y se completen el uno con el otro para llegar a la zéosis o glorificación o santificación.

3 dice la madre: hay varios detalles que se entienden aquí. Como ama de casa, sabía que era una vergüenza que terminara el vino antes de que acabe el banquete. Conocía la difícil situación que se encontraron los amos de casa… y recurre a la potencia y energía increada de su hijo, que conocía que tenía. Cierto que Jesús en aquel momento actuó y contestó a su Madre como Dios, que tenía Sus “secretos” y está claro que la Santísima no conocía. Por eso la dijo: 4 Hay mujer, qué hay de común entre yo que soy el Mesías y tú; Es decir, tal como lo interpretan Zigavinós y san Juan Crisóstomo, él quiere separar este momento como Dios de otro momento como hombre. Por eso la llamó mujer y no madre.

9-11 Nos encontramos frente el principio de las señales, es decir, los actos y las sobrenaturales energías increadas de Cristo. El maestresala sin saber nada testifica que el vino es bueno. Los sirvientes saben que las tinajas están llenas de agua. El vino anterior se había terminado. Los hombres que participaron al milagro no conocían nada anteriormente. Es decir, que se ha hecho todo de tal manera para que no haya sospecha de arreglo anterior. Para que se glorifique Dios mediante Jesús y para que creyesen en él sus discípulos, quienes predicarían en todas partes a Cristo.

19 Destruid este templo…: Parece ser que puso la mano en su pecho y les habría dicho estas palabras, tal y como explica el evangelista da a entender su cuerpo. Es costumbre ya desde esta época llamar el cuerpo templo de la psique. Después de dos años, los judíos intentaron acusarle por estas palabras, mediante falsos testigos, queriendo demostrar que había blasfemado contra el templo. Pero no lo consiguieron.

20-21 Está claro que los judíos y los discípulos de Cristo no entendieron el significado y sentido de sus logos. Porque los primeros siendo viles, mal astutos utilizaron sus propias paranoias para condenar a Cristo, en cambio los discípulos cuando lo entendieron se sostuvieron y creyeron en Él. Los mismos hechos y las mismas frases bien o mal las utiliza también cada uno de acuerdo con el bien o mal contenido de su corazón.

22 se recordaron los discípulos: Es decir, habían logos suyos que inicialmente no los habían entendido y empezaron a entenderlos con la ayuda de él y el Espíritu Santo. Muchos acontecimientos y frases de nuestra vida tienen carácter retroactivo. Muchas veces son referencias del pasado y otras del futuro. Nuestra vida es uniforme y así debemos de examinarla para descubrir su profundidad.

 

Capítulo 3: Conversación con Nicodemo 1-21. Nuevo testimonio de Juan 22-36.

 

Conversación con Nicodemo 3:1-21.

3:1 Había allí en Jerusalén un fariseo, hombre importante, llamado Nicodemo, quien era miembro del consejo de los judíos.

2 Éste vino por la noche y le dijo: “Maestro, sabemos que tú viniste de Dios iluminado como maestro. Porque nadie puede hacer estos milagros que tú haces si Dios no está con él.

  1. «Éste vino por la noche y le dijo: “Maestro, sabemos que tú viniste de Dios iluminado como único didáskalos-maestro de las verdades más altas; Porque nadie puede hacer estos actos sobrenaturales, las señales, los milagros y las cosas maravillosas que tú estás haciendo, si Dios no está con él. De ti, pues, esperamos oír claramente la voluntad de Dios y nos enseñes la manera que podremos adquirir los frutos de la realeza increada de Dios».

 

3 Respondió Jesús y le dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad te digo, el que no nazca de nuevo de arriba, del cielo, no podrá conocer, ver y disfrutar de la realeza increada de Dios».

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede renacer el hombre siendo viejo, si no puede volver a entrar otra vez en el vientre de su madre y nacer de nuevo?

5 Respondió Jesús: «De verdad en verdad te digo, el que no nazca de agua del bautismo y del Espíritu, no puede entrar en la realeza increada de Dios.

  1. «Respondió Jesús: «De verdad en verdad te digo que: si uno no naciere espiritualmente del agua del bautismo y de la χάρις jaris (gracia energía increada) del Espíritu Santo, no puede ver ni entrar a la realeza increada de Dios, tampoco puede disfrutar de los frutos de la Realeza o del Espíritu Santo».

6 Lo que es nacido naturalmente de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es.

  1. «Lo que ha nacido de nacimiento natural de cuerpo y carne esto también es natural y carnal, es decir, está lleno de debilidades y no puede entrar en esta increada realeza espiritual. Y lo nacido del Espíritu Santo es espíritu, es decir, está convertido en existencia y personalidad espiritual por y con la energía increada jaris y disfrutará de la realeza increada y espiritual de Dios».

7 No te asombres de que te haya dicho: tenéis que nacer de lo alto.

  1. «No te sorprendas porque te dije que tenéis que nacer de nuevo por la Χάρις Jaris, la energía increada del Espíritu Santo, la cual desciende del cielo».

8 El viento sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes por dónde viene, adónde va, ni adónde llegará; Así es todo nacido del Espíritu. (La manera de este renacimiento es inconcebible, permanece misterio, pero la energía increada del Espíritu Santo es energizante y operante, y los resultados de ella son evidentes y claros).

9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo es posible hacerse todo esto? Es decir, realizarse este renacimiento espiritual.

10 Respondió Jesús y le dijo: «Tú eres maestro reconocido de Israel y ¿no conoces esas cosas que hablan las Escrituras?

11 Amín, amín, de verdad en verdad te digo, de lo que conocemos bien, de esto hablamos, y de lo que hemos percibido y contemplado, de esto testificamos. Pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio.

12 Si os he hablado de cosas terrenales que son fáciles de entenderlas y no me creéis, ¿cómo me vais a creer y aceptar si os hablara de verdades altas referidas a los misterios del mundo celeste?

13 Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo, el hijo del hombre, el Ὤν on (existente, el ser, el que es, era y siempre es) que está en el cielo.

  1. «Nadie de los hombres ha subido al cielo para aprender las cosas celestes y enseñaros estas verdades, sino sólo el que descendió del cielo y se encarnó haciéndose hijo del hombre, el cual mientras esté viviendo aquí en la tierra permanece siendo el Ὤν (on, existente, el ser, el que es, era y siempre es) en el cielo y en la tierra como Dios».

14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;

  1. «Tal y como Moisés en el desierto colgó la serpiente de cobre en lo alto para que la vean con fe los Israelitas y sean salvados del veneno mortal de las serpientes del desierto, así, según el plan sabio de Dios, es necesario que sea colgado también encima de la cruz el Hijo del hombre»;

15 para que todo aquel que en él cree, gane y tenga la vida eterna; y no sea condenado a la perdición eterna.

16 Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo aquel que en él cree no perezca, sino que tenga vida eterna.

  1. «Porque de tal manera amó Dios a los hombres del mundo hundido al pecado, de modo que entregó, por muerte en la cruz, hasta su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, tenga vida eterna y no sea autocondenado a la perdición eterna».

17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar y condenar al mundo, sino para que el mundo sea sanado, redimido y salvado por él, por su sacrificio.

18 El que cree en él, no es juzgado, pero el que no cree ya ha sido juzgado y auto-condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios, y el hombre que no cree por sí sólo libremente se ha eliminado él mismo de la sotiría sanación, redención y salvación.

19 Y el juicio/crisis κρίσις y condena consiste en que la luz increada unida con la creada vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas del engaño que la luz, porque sus obras eran malas.

  1. «Efectivamente, la causa del juicio/crisis κρίσις y condena de los que no creen es esta: en que la luz increada unida con la creada vino al mundo, es decir, el Hijo y Logos increado como Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre vino al mundo, y los hombres entregaron más bien su corazón a la oscuridad, a las tinieblas del engaño, y prefirieron y amaron más las tinieblas y no la luz increada, porque sus obras eran malas astutas».

20 Porque todo hombre que obra mal, odia y detesta la luz y no viene a la luz para que no sean descubiertas y juzgadas sus obras malas.

  1. «Porque todo hombre que obra mal y no está en metania -introspección, conversión arrepentimiento y confesión- aborrece y rechaza la luz increada y no va a la luz para que no sea descubierta la fealdad de sus obras malas, y así se le suscita desaprobación y remordimientos en su conciencia».

21 Pero el que obra la verdad, viene a la luz increada, para que se descubra que sus obras están hechas según el Dios».

  1. «Pero el que obra y practica conforme con la verdad de Dios, viene a la luz increada y se acerca con confianza al Señor Jesús Cristo para que sea manifestada la calidad y el valor de sus obras y él mismo sea informado y confirmado en su conciencia por Él, que sus obras están hechas de acuerdo con la voluntad de Dios».

Nuevo testimonio de Juan 3:22-36.

22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la región de Judea, y vivía allí con ellos enseñando, y bautizaba a través de sus discípulos a los que venían y estaban dispuestos a creer en él.

23 Y Juan seguía bautizando también en la fuente de Ainón, cerca de Salin. Allí abundaba el agua y acudían muchos hombres a bautizarse,

24 porque Juan no había sido aún detenido y encarcelado.

25 Entonces surgió una discusión entre los discípulos de Juan y cierto judío acerca de la catarsis purgación, limpieza y sanación, la que los discípulos de Cristo y de Juan daban a los hombres por estos bautismos.

26 Y vinieron a Juan y le dijeron: “Maestro el que estaba contigo al otro lado de Jordán, de quien tú diste testimonio sobre su misión, ahora está bautizando y todos acuden a él”.

27 Juan le respondió diciendo: “No puede el hombre recibir y apropiarse nada, sino le ha sido dado del cielo, por Dios.

28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, el Mesías, sino que he sido enviado por Dios delante de él, para preparar a los hombres.

29 El que tiene la novia es el novio; pero el amigo del novio el que está a su lado durante la boda y lo oye, goza y se alegra grandemente al oír la voz de los logos alegres del novio. Así que, esta es mi plena alegría y completo el gozo en mí. (Cristo es el Novio y la Iglesia es la Novia, y me alegro profundamente, porque se ha conseguido esta boda espiritual, y veo los hombres que se incorporarán en la Iglesia para seguirle).

30 Es preciso que él crezca y yo mengüe.

  1. «De acuerdo con el plan de Dios, por el que yo he sido enviado, aquel debe aumentar en influencia y doxa-gloria (luz increada) y yo disminuyendo de manera que ya no sigan a mí, sino a él».

31 El que viene de arriba, está por encima de todos. El que procede de la tierra es terrenal y habla de cosas terrenales; el que viene del cielo está por encima de todos.

  1. «El que viene del cielo, es decir, el Cristo está por encima de todos. Aquel que es de la tierra y de padres terrenales como yo, habla sobre la voluntad y las obras de Dios como persona terrenal, es decir, imperfectamente. Pero aquel que viene del cielo, como es Jesús, es superior a todos».

32 Y lo que ha visto, oído y conocido perfectamente, esto predica y testifica con absoluta certeza y claridad; pero su testimonio pocos, casi nadie lo acepta.

33 El que acepta su testimonio, pone su sello certificando que Dios siempre es veraz.

  1. El que ha creído en su testimonio y ha aceptado e incorporado los logos de su enseñanza, éste ha puesto su sello y firmado con su mano los logos del hijo enviado de Dios y certificó así oficialmente que el Dios es veraz y no miente.

34 Porque el que Dios ha enviado habla los logos de Dios; pues, el Dios no le ha dado el Espíritu con medida.

  1. «Porque aquel a quien Dios ha enviado, es decir, a Jesús Cristo, enseña y habla los logos de Dios con claridad sin errores, porque el Dios la iluminación y la energía increada del Espíritu Santo no se la ha dado limitada y con medida o por economía, como a los profetas, sino que a él se le dio en abundancia, permanente e ilimitada».

35 El Padre ama a su Hijo, y ha puesto en sus manos todas las cosas.

  1. «Y esto porque el Padre ama a su hijo y desde que el hijo se hizo hombre, el Padre le ha entregado el poder para todo, de manera que pueda como hombre energetizar, operar y administrar todo para la sotiría sanación, redención y salvación de los hombres».

36 El que cree en el Hijo tiene la vida eterna. Pero el que rehúsa creer en el Hijo y no obedece a los logos de sus enseñanzas, no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

  1. «Así el que cree en el Hijo tiene desde la vida presente asegurada la vida eterna. Aquel que no cree en el Hijo y no obedece a los logos de sus enseñanzas, no sólo no contemplará, ni heredará la vida bienaventurada y feliz, sino que la ira o cólera de Dios quedará permanente sobre él».

 

Reflexiones y referencias, capítulo 3 Archimandrita Timoteo Kilifis

Nicodemo: Juan se refiere tres veces a él, 7,50 y 19,39. Era miembro magistrado del consejo y maestro de la ley. A pesar de estas cualidades, no sabía qué quiere decir renacimiento. Su mente va enseguida al nacimiento natural. Esta conversación que se hizo en Jerusalén, es el núcleo central de la verdad cristiana.

  1. Noche: Nicodemo vino a Cristo durante la noche, porque tenía miedo a causa de la envidia y la enemistad que tenían los fariseos contra Jesús.
  2. Enviado de Dios Le llama enviado de Dios para instruir y enseñar Su voluntad a Israel. Quiere decir que es más prudente que los demás, que le creían como rey terrenal de Israel.

3-8. Si uno no naciere de nuevo de arriba: si no recibes el Espíritu Santo mediante el baño del renacimiento no puedes participar en mi δόξα doxa gloria, luz increada… El que no ha renacido así no es posible ver y vivir la realeza increada de Dios. San Crisóstomo explica el renacimiento así: “Aquí mostrándose a sí mismo, manifiesta a la vez lo que uno ve, es decir, que son necesarios otros ojos, los espirituales, para que uno pueda ver a Cristo.” Definiendo el renacimiento diríamos que es un cambio radical del corazón y del carácter del hombre ppr la energía increada del Espíritu Santo y la libre voluntad del mismo hombre. El ser humano reconociendo su enfermedad espiritual, su pecaminosidad y su debilidad, sólo entonces podrá sanarse, salvarse y aceptar las condiciones de la terapia, es decir, metania y fe. Así renace psíquicamente, se sana y se salva; se convierte en miembro del cuerpo de Cristo… “quien en Cristo es una nueva creación, lo antiguo todo ha pasado y todo se ha hecho nuevo” (2Cor 5,7).

5 de agua y espíritu: hasta entonces los judíos habían conocido dos bautismos. Uno era con el agua que bautizaban a los prosélitos nacionales que se convertían en la religión judía. Y el otro el bautismo de metania de Juan el Precursor, que bautizaba los judíos y los nacionales, para prepararlos, como decía, a recibir el Mesías y el bautismo del espíritu que les ofrecería Aquel. Como símbolo de este tercer y perfecto bautismo seguía siendo el agua como catarsis de la psique y del cuerpo, mediante el Espíritu Santo.

8 Compara la energía increada del Espíritu con el aire. Πνεύμα pnevma, espíritu en helénico es άνεμος ánemos, aire. Encuentra semejanzas de ellos, por ejemplo, la energía y el acto es totalmente libre, claro y manifestado, la fuente y el final de la energía es místico, secreto. Quiere ayudar a Nicodemo y a todos nosotros a que entendamos las realidades espirituales de la energía o energías increadas, y aunque existen y uno siente y ve sus resultados, estas no se ven. “Y encuentra para este propósito o finalidad el flujo del viento que no es un volumen somático-corpóreo, ni una cosa totalmente incorpórea, sino algo entre lo incorpóreo y lo corporal como es el soplo del aire,” como dice san Juan Crisóstomo.

11 Le dice indirectamente no cómo se hace la salvación, sino mediante quién. A la vez le habla sobre los fariseos, que no aceptan cambiar nada de los conocimientos comunes humanos, las cosas establecidas, sus tradiciones y sus intereses. Este era el gran peligro para la fe de las nuevas verdades. Este peligro también está actualmente. Aquel que cree que lo sabe todo, ¿cómo va a buscar la verdad?

13…el Ων (on), el ser, existente, el que está en el cielo. Aquí confiesa que el mismo es el anhelado Mesías, el sin principio ni fin Logos del Padre. El Ὤν on (existente, el ser, el que es, era y siempre es) el Dios logos encarnado que aquí coincide y es con el mismo Dios logos no encarnado, manifestado a Moisés, en el Antiguo Testamento en Éxodos 3:14 …ἐγώ εἰμι ὁ ὤνegó imí o on… YoSoY el On que aparece muchas aquí en el Evangelio de Juan.

14 levantó la serpiente (Num 21,4-9). Las serpientes venenosas que mordían los judíos en el desierto simbolizan y prototipizan o prefigurizan los pecados que son la causa de la muerte (física y espiritual). La serpiente de cobre cuando la veían – después de su metania y ayuda de Dios- simboliza y prototipiza prefiguriza la Cruz que se elevó Cristo, ofreciendo la salvación para el género humano. Pero generalmente el Antiguo Testamento es prototipo, prefiguración del Nuevo. Por eso se insiste que el Nuevo Testamento no se interpreta correctamente si no se tiene en cuenta el Antiguo y viceversa, los dos se interrelacionan entre sí, para la sanación y salvación del género humano.

16 “tanto amó Dios al mundo…”. Este relato es el resumen de todo el Evangelio y el núcleo de nuestra sotiría, redención, sanación y salvación. Dios no quiso que el hombre pecador se pierda. Por su inmensa agapi-amor desinteresado e incondicional ofreció un sacrificio supremo, es decir, sacrificó a su hijo unigénito. Así todos los hombres nacionales, judíos, viejos, jóvenes, ricos, pobres, blancos, negros etc., puedan sanarse y salvarse sin impedimentos ni dificultades. Pero deben querer los mismos hombres. ¡Todo el que cree tendrá la vida eterna…! ésta es la condición. Porque si no crees, ¿cómo te vas a salvar? Claro está que junto con la fe es necesario el cambio del corazón del fiel para hacerse “Nueva Creación en Jesús Cristo”, de manera que pueda entrar en la realeza increada de Dios y salvarse. Creer, pues, primero quiere decir que reconozco la Deidad de Cristo y Salvador del Mundo y segundo que estoy en metania, me convierto, me arrepiento y acepto la enseñanza de los Profetas y los Apóstoles, es decir, a Jesús Cristo como mi redentor. Esta es la base de la fe verdadera.

17 “para juzgar al mundo”: Los judíos creían que el Mesías juzgaría y condenaría a todo el mundo de los nacionales y el pueblo escogido Israel sería ascendido. Pero aquí nos explica distintamente quién se salvará y quién se condenará, como también su agapi icreada para todo el mundo.

18 “ya está juzgado”: Dice san Crisóstomo: “Tal y como el asesino cuando no ha sido juzgado y condenado por el juez, ya se ha condenado por la naturaleza de su propio acto, lo mismo también para el incrédulo. Adán el mismo día que comió el fruto del árbol murió  físicamente también espiritualmente, aunque estuvo vivo físicamente mucho tiempo”.

30 “…él crezca y que yo mengüe”. Cristo es el Señor y la fuente de la catarsis. Y el mismo Juan el Bautista es el siervo. Esta actitud es la correcta para todo servidor de Dios. Nuestro Señor debe venir como rey en las psiques de todos los hombres y nosotros poco a poco ir retirándonos y olvidándonos…

35 …a medida: A los profetas y a Juan, Dios les daba ciertas fuerzas y energías increadas “a medida”, es decir, bajo de unas condiciones, un lugar, una causa, una duración de vida etc. Pero a Cristo como era Dios no se limita de nada y el Padre le ha concedido todo el poder para todo. Él tomará la Novia-Iglesia y él es la vida de los creyentes eternamente.

 

Capítulo 4: Diálogo con la Samaritana 1-30. Diálogo con sus discípulos 31-38. La fe y conversión de los samaritanos 39-42. Llegada a Galilea y terapia del hijo del oficial 43-54.

 

Diálogo con la Samaritana 4:1-30.

4:1 Cuando Jesús se enteró de que había llegado a oídos de los fariseos que él hacía más discípulos y bautizaba más que Juan,

2 aunque el mismo Jesús no bautizaba, sino sus discípulos,

3 abandonó Judea y partió de nuevo hacia Galilea.

4 Tenía que pasar por Samaria.

5 Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

6 Y allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino se sentó sin más al pozo; era como la ora sexta, (cerca las doce del mediodía).

7 Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dijo: «Dame de beber.»

8 Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar comida.

9 La samaritana le dijo: “¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? Dijo esto, porque los judíos odiaban a los samaritanos y no querían tener ningún trato con ellos”.

10 Respondió Jesús y le dijo: «si conocieras el regalo o donación que da Dios a los hombres, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le pedirías y él te daría a ti agua viva». (Es decir, le daría la energía increada Jaris-gracia  del Espíritu Santo que es el agua de fuente increada e inagotable, que como agua espiritual hace la catarsis, consuela, refresca, psicoterapia, ilumina y vivifica las psiques-almas, haciéndolas brotar y fructificar las virtudes y las obras buenas, más los frutos espirituales del Espíritu Santo.)

11 La mujer le dijo: Señor, si no tienes con qué sacar el agua, y el pozo está hondo; ¿de dónde, pues, te viene y tienes esa agua viva?

12 ¿Acaso, eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebió él mismo, sus hijos y sus ganados?

13 Respondió Jesús y le dijo: «Quien bebe de esta agua volverá a tener sed;

14 pero, el que beba del agua que yo le dé, no tendrá jamás sed, además, el agua que yo le daré se convertirá en agua manantial espiritual de fuente inagotable que siempre brotará regalándole vida eterna».

15 Le dijo la mujer: “Señor dame de esta agua para que no sienta más sed ni tenga que venir aquí a sacarla”.

16 Jesús le dijo la mujer: «Anda, llama a tu marido y vuelve aquí con él».

17 Respondió la mujer y dijo: “No tengo marido”. Le dijo Jesús: «Bien has dicho que no tienes marido,

18 porque cinco tuviste, y al que tienes ahora no es tu marido legal; en esto has dicho la verdad».

19 La mujer le dijo: “Señor, de todo lo que me has revelado, veo y considero que tú eres profeta. (Y aprovecharé la ocasión para preguntarte sobre un asunto religioso serio).

20 Nuestros padres adoraron a Dios en este monte. Pero vosotros los judíos decís que es Jerusalén el sitio donde hay que adorar a Dios”, ¿tú como profeta que dices sobre esto?

21 Jesús le dijo: «Mujer, créeme que está llegando la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

22 Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

  1. «Vosotros los Samaritanos habéis rechazado la mayoría de los libros del Antiguo Testamento y adoráis lo que muy poco conocéis. Los judíos adoramos lo que conocemos mejor que vosotros y los demás pueblos. Porque el Mesías quien dará la sotiría redención, sanación y salvación de todos los pueblos proviene de los judío».

23 Pero llega la hora, y en ella estamos, en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así son los adoradores que el Padre quiere.

  1. «Pero viene la hora, y ya estamos en ella, en que los auténticos y verdaderos adoradores venerarán y harán culto lógico al Padre en espíritu y en verdad. No un culto típico y simbólico, sino con el nus (el espíritu del corazón de la psique) iluminado y el corazón psicosomático psicoterapiado, limpio y purificado, así quiere el Padre que sean los adoradores».

24 Dios es espíritu y los que le adoran han de hacerlo en espíritu y en verdad».

  1. «Porque Dios es espíritu omnipresente y perfectísimo, por eso ilimitado, no se limita en lugares. Y aquellos que le adoran deben de hacerlo con toda fuerza y energía de su voluntad, con toda su psique, con todo su corazón y mente/intelecto, y con verdadera gnosis iluminada de Él, y con el culto que Le merece».

25 Le dijo la mujer: “Yo sé que vendrá el Mesías, que en helénico/griego se llama Cristo; y cuando él venga nos enseñará y nos aclarará todo.

26 Le dijo Jesús: «YoSoY, el que habla contigo».

27 En esto llegaron los discípulos y se maravillaron de que hablaba con una mujer. Pero ninguno se atrevió a decirle: “qué le estaba preguntando o por qué estaba hablando con ella”. Cosa que prohibían hacer en un lugar público los rabinos de los judíos.

28 Entonces la mujer muy emocionada dejó su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente:

29 “Venid a ver a un hombre que me ha adivinado todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?”

30 Entonces los samaritanos salieron de la cuidad y venían hacia donde estaba Jesús.

Diálogo con sus discípulos 4:31-38.

31 Entre tanto los discípulos le insistían diciendo: “Maestro come”.

32 Él les dijo: «Yo tengo una comida que vosotros no sabéis ni la habéis visto».

33 Entonces los discípulos, como no habían captado el significado de los logos del Señor, se decían unos a otros: “A lo mejor las horas que hemos faltado, alguien le habrá dado de comer”.

34 Jesús les dijo: «Mi alimento es hacer la voluntad de aquel que me envió, y que acabe la obra, es decir, la σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación del hombre.

35 ¿No decís vosotros que aún faltan cuatro meses para la siega? Pues yo os digo: «Alzad vuestros ojos y ved los campos ya dorados para la siega.

  1. «¿No decís vosotros que aún faltan cuatro meses para la siega? Pues yo os digo que también existe la siega espiritual, en la que el logos de Dios puede fructificar en tiempo muy breve. Y para que os convenzáis, pues, alzad vuestros ojos y ved la multitud de samaritanos que están viniendo; además, de los otros pueblos que están listos para venir. Estos son como los campos de personas lógicas, en los cuales aún no se ha sembrado el logos de la verdad, pero que están dorados y preparados ya para la siega. Así también en todas partes del mundo las psiques-almas de los hombres ahora están maduras para recibir la σωτηρία sotiría es decir, la auténtica psicoterapia, terapia, redención y salvación».

36 Y el que siega en este campo recibe salario, se alegra y goza porque recoge fruto para la vida eterna, de modo que el sembrador se alegra y goza igual que el segador.

  1. «Y el que siega en este campo espiritual, recibe su salario por el Señor y se alegra viendo su cosecha espiritual no sólo ahora aquí sino también en la vida futura, la eterna. Porque está llamando y reuniendo hombres para la vida eterna. Así también por la siembra espiritual que se hace ahora, yo el sembrador me alegro junto con vosotros que segaréis».

37 En este caso se cumple aquel proverbio: “Uno es el que siembra y otro el que siega”. Yo he sembrado y vosotros mis descendientes segaréis.

38 Yo os he enviado a segar lo que no habéis trabajado; otros labraron, yo y los profetas antes que yo y vosotros os beneficiaréis de su trabajo».

  1. «Yo, el Señor del campo, os he mandado a segar lo que vosotros no habéis labrado; otros han labrado y sembrado, es decir, yo y los profetas, y vosotros entrasteis en sus labores para segar lo que no habéis sembrado».

La fe y conversión de los samaritanos 4:39-42.

39 Muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él, por el testimonio de la mujer, que decía: “Me ha adivinado todo lo que he hecho”.

40 Entonces cuando llegaron los Samaritanos donde él, le rogaron que se quedase con ellos en su ciudad para siempre; y se quedó allí dos días,

41 y muchos más creyeron al escuchar sus logos.

  1. «Y por las enseñanzas de sus logos que él mismo les instruyó, durante estos dos días, creyeron muchos más de los que habían venido al pozo rogándole que se quedara en su ciudad».

42 Entonces dijeron a la mujer: “Ya no creemos por las palabras que tú nos has dicho. Porque nosotros mismos hemos visto y escuchado, por lo tanto, estamos convencidos de que él es realmente el Sanador, Redentor y Salvador del mundo, el esperado Mesías, el Cristo.

Llegada a Galilea y terapia del hijo del oficial 4:43-54.

43 Dos días después Jesús partió de allí para Galilea.

44 Evitó pasar por su patria Nazaret, porque el mismo Jesús había afirmado que ningún profeta es bien considerado, apreciado y valorado en su propia patria.

45 Cuando llegó a Galilea, los galileos le acogieron bien, porque habían visto los milagros que había hecho en Jerusalén durante la fiesta de la pascua. Porque ellos también habían ido allí a la fiesta.

46 Regresó, pues, otra vez a Caná de Galilea, donde él había convertido el agua en vino. Había allí un cortesano del rey Herodes, cuyo hijo estaba enfermo en Capernaum.

47 Éste al oír que Jesús había venido desde Judea a Galilea, salió a su encuentro y le suplicó que fuera a curar su hijo, que estaba a punto de morir.

48 Jesús le dijo y también lo oyeron los que estaban allí: «Si no veis milagros, señales y portentos que manifiestan la potencia de Dios, no creéis».

49 Le dijo el cortesano: “Señor, venga rápido a Capernaum, antes que se muera mi hijo”.

50 Jesús le dijo: «Vete hacia allí, tu hijo vive y está bien». El hombre creyó al logos que le dijo Jesús y se fue hacia Capernaum.

51 Cuando iba de regreso, salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía.

52 Entonces les preguntó la hora en que había empezado a mejorar y ellos le contestaron: “Ayer a la una de la tarde le dejó la fiebre”.

53 El Padre del hijo enfermo reconoció, pues, que aquella misma era la hora en que Jesús le dijo: “Tu hijo vive y está bien” y creyó él con toda su casa.

54 Este fue el segundo milagro que hizo Jesús al ir de Judea a Galilea. (El primero fue la conversión del agua en vino en las bodas de Caná.)

 

Reflexiones y referencias, capítulo 4 Archimandrita Timoteo Kilifis

1 Fariseos: (Ver también Mat 3,7) se molestaron de Jesús más que con Juan el Precursor. Porque les criticó duramente y predicaba lo contrario de lo establecido por ellos. El Señor aunque se destinaba para el sacrificio, siempre evita a molestarlos mucho y se aleja de ellos, porque quiere llegar a tiempo para cumplir con todo lo debido antes que sea detenido. Así les da la oportunidad de manifestar toda su maldad. Pero respetando la libertad de ellos, finalmente, les da oportunidades para que se salven. Pero ellos, nada de nada.

5 Sijar, o Sikem o Síkima, después Neápolis y ahora Nablús. Se encuentra entre los montes Evós y Garizín. Era la capital de los Samaritanos y muy famosa, porque allí se reveló por primera vez Dios a Abraham y allí Jacob excavó el pozo de agua, puso la tienda de cabaña y construyó el altar. Allí estaban los sepulcros de Josef y de los padres de los judíos.

9 mujer samaritana: La sed, el hambre y el cansancio, no impiden a empezar de inmediato la obra de la salvación de la psique-alma, aunque sea una mujer desconocida y pecadora de los samaritanos, que los judíos detestaban como tránsfugas de la religión. Le dice las verdades serias como a Nicodemo, porque no hace distinciones como hacían sus compatriotas judíos.

No se trataban: no se comunicaban entre ellos libremente, porque son de origen Asirio, además de eso los equiparaban con los nacionales y la Ley les prohibía tener trato con ellos. Pero Jesús vino para abolir las distinciones y destruir tabú de siglos…

12 de nuestro padre Jacob: Los samaritanos descendían de Israelitas y Nacionales (2º Re 17,24). Así en este caso se hacían llamar descendientes de Jacob de las naciones.

25 Aquí vemos que los samaritanos estaban enseñados por el Pentateuco y esperaban al Mesías. Además, el Pentateuco se había extendido también en otros pueblos, conceptos del Pentateuco, encontramos escritos y orales en sus tradiciones. Aún en pueblos asiáticos.

26 YoSoY: Cristo le dijo con franqueza inmediatamente lo que no confesaba a los judíos e intentaba que fuera comprendido indirectamente mediante profecías y otros avisos que se cumplían en su persona. Eso se hizo, como dice san Crisóstomo, porque era una mujer pobre, sin estudios e inexperta de las escrituras e imparcial. Cuando más puro de la psique-alma eres más fácil comprendes las verdades sublimes. Al contrario los listos las niegan.

28-30 Samaritana: Al contrario que Nicodemo, ella corre sin miedo a predicar como Apóstol. “El Dios ha escogido los insignificantes del mundo para avergonzar a los sabios”. Y se hizo igual que Apóstol durante el Pentecostés con el nombre de Fotiní (Luminosa), predicó en varios países y en Roma. Fue y es muy milagrosa y tuvo muerte por martirio por Nerón, igual que sus 5 hermanas y sus 2 hijos. La festejamos 26 de febrero y el Domingo de la Samaritana.

 

Capítulo 5: La terapia del paralítico en la piscina de Bitsesdá 1-15. Acusaciones maliciosas del congreso judío 16-18. La enseñanza del Señor. 19-30. El valor de sus obras y el testimonio del Padre 31-42. La causa de la incredulidad y obcecación de los judíos 43-47.

 

La terapia del paralítico en la piscina de Bitsesdá 5:1-15.

5:1 Después de esto había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.

2 Allí en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas de la muralla, hay un estanque de agua, llamado en hebreo Bithesdá, que tiene cinco pórticos.

3 En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua;

4 porque el Ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua y el primero que bajaba y tocaba el agua después de la agitación, quedaba sano de cualquier enfermedad que padeciese.

5 Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo;

6 Cuando Jesús le vio yaciendo en el suelo y supo que llevaba mucho tiempo así, le dice: «¿Quieres curarte?».

7 Respondió el enfermo: “Sí, quiero Señor, pero no tengo a nadie que al moverse el agua me meta en el estanque, y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo”.

8 Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda».

9 Al instante quedó el hombre sano y tomó su camilla y se fue caminando. Aquel día era sábado.

10 Y los judíos decían al hombre que había sido sanado: “Es sábado y no te es lícito llevar la camilla”.

11 Él les respondió: “El que me curó me dijo: Coge tu camilla y anda”.

12 Ellos le preguntaron: “¿Quién es el hombre que te dijo: toma tu camilla y anda?”

13 Pero el curado no sabía quién era, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre que allí había.

14 Más tarde, Jesús le encontró en el templo, y le dijo: «Mira, estás curado, no vuelvas a pecar más para que no te suceda algo peor».

15 Se fue el hombre y dijo a los judíos que le había curado Jesús.

Acusaciones maliciosas del congreso judío 5:16-18.

16 Los judíos perseguían a Jesús y buscaban matarlo, porque hacía estos milagros en sábado.

17 Pero Jesús les contestó: «Mi padre trabaja continuamente y yo también como él no dejo de trabajar».

  1. «Pero Jesús respondió a los judíos a los pensamientos que tenían en sus mentes contra él: «Mi Padre trabaja sin cesar, porque no sólo creó al mundo sino también lo gobierna. Además, yo su Hijo, también trabajo continuamente para la psicoterapia, terapia y salvación de los hombres, ni siquiera el sábado interrumpo mi obra».

18 Por esto los judíos buscaban con más ahínco matarlo, porque no sólo quebrantaba la ley judaica del sábado, sino que decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

La enseñanza del Señor, 5:19-30.

19 Respondió Jesús y les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo que no vea hacerlo al Padre; y todo lo que el Padre hace, lo hace igualmente el Hijo, (de modo que es común la voluntad, la fuerza y la energía increada del Padre y del Hijo).

20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y le mostrará aún obras mayores que estas, de tal manera que vosotros quedaréis asombrados y maravillados.

21 Como el Padre resucita a los muertos y les hace revivir, así también el Hijo tiene poder ilimitado y puede dar vida a los que quiere.

22 El Padre no juzga ni condena a nadie, sino que todo el poder de juzgar lo ha entregado al Hijo;

23 para que todos honren al Hijo, como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que le envió al mundo.

24 Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: el que escucha los logos de mi enseñanza y cree en el Padre que me ha enviado, éste ha ganado la vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte espiritual del pecado a la vida eterna.

25 Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: viene la hora, y en ella estamos, en que los hombres muertos espiritualmente escucharán la voz del Hijo de Dios y los que escuchen y acepten los logos de su enseñanza vivirán por los siglos de los siglos cerca de Dios.

26 Como el Padre tiene la vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo tener vida en sí mismo.

  1. «Como el Padre tiene la vida increada eternamente en su interior y es la fuente increada de la vida, así también al Hijo, quien se ha hecho hombre de modo único dentro en toda la creación, él tiene en su interior la vida y la transmite también a los demás.

27 Y le ha dado poder de juzgar y actuar como Juez, ya que él es el Hijo del hombre, (el Logos increado que se ha hecho hombre e hijo unigénito y es el Juez de los hombres).

28 No os extrañéis de esto, porque llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz;

  1. «No os asombréis de todo esto que os he dicho. Ocurrirán cosas aún más admirables que estas, porque llegará la hora en que todos los muertos que en aquel momento estén en los sepulcros, oirán la voz del Hijo de Dios y los ordenará a resucitar».

29 y saldrán fuera, y los que han obrado bien, pasarán a la resurrección de la vida eterna, bienaventurada y feliz. Y los que han obrado mal, para la resurrección de juicio y condena.

30 Yo no puedo hacer por mí mismo nada; según lo que oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque yo no busco hacer mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió.

El valor de sus obras y el testimonio del Padre 5:31-42.

31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, diríais que mi testimonio no es verdadero;

32 pero es otro el que da testimonio de mí, y yo sé que el testimonio que da de mí es verídico.

  1. «Pero es otro el que testifica de mí, es mi Padre celestial, al que yo conozco perfectamente y yo sé que es verídico el testimonio que da de mí».

33 Os recuerdo que habéis enviado mensajeros a preguntar a Juan el Bautista y él dio testimonio de la verdad trascendental.

34 Pero yo no dependo del testimonio de ningún hombre, digo estas cosas para que os salvéis.

  1. «Pero yo no necesito el testimonio de ningún hombre, aunque éste sea Juan el Bautista, el mayor de los profetas, yo tengo el testimonio del Padre directamente. Pero os digo esto para que os convenzáis de Juan, que le consideráis hombre de vuestra confianza, y así encontraréis la “psicoterapia” terapia y redención para que os salvéis».

35 Juan era simplemente la antorcha, que encendió el Espíritu Santo, que arde y alumbra. Y vosotros quisisteis recrearos por poco tiempo con la luz de su enseñanza.

  1. «Juan no era como yo, el sol de la justicia, sino la lámpara que no tiene por sí misma luz, pero la ha encendido el Espíritu Santo, y por eso él iluminaba, y vosotros quisisteis alegrar y recrearos por la luz de su enseñanza, pero desgraciadamente por poco tiempo».

36 Pero yo tengo testimonio mayor que el de Juan, y este testimonio son los milagros y las obras que el Padre me ha encargado a realizar, como Logos encarnado e Hijo Suyo. Estas obras, pues, que yo realizo, dan testimonio sobre mí, de que el Padre me ha enviado al mundo.

37 Y el Padre que me ha enviado, es el que ha dado también testimonio de mí, a través de la Santa Escritura desde hace mucho tiempo. Pero vosotros nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su forma o cara,

38 ni el logos de su enseñanza lo tenéis estable en vuestro interior, porque no creéis en aquel que me ha enviado.

  1. «Porque la enseñanza del logos de Dios, que está en la Santa Escritura, no habéis creído y aceptado con todo vuestro corazón, de modo que habite permanentemente en vuestro interior. La demostración es que no creéis en el que el Padre ha enviado al mundo».

39 Escudriñad y estudiad las Escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna, ellas son las que dan testimonio de mí.

  1. «Escudriñad, investigad y estudiad las Escrituras y esforzaos a concebir, percibir y entender profundamente los conceptos de ellas. Porque vosotros os quedáis en la letra y en el exterior de las Santas Escrituras y creéis que con una simple lectura y fe en ellas tenéis vida eterna. Pues, exactamente ellas mismas son las que dan testimonio de mí».

40 Pero vosotros no queréis venir a mí para tener vida eterna, a pesar del testimonio de las Escrituras.

41 Yo no busco recibir δόξα doxa-gloria de los hombres.

42 Pero os conozco tan bien y he visto que no tenéis en vuestro interior la verdadera agapi de Dios (amor desinteresado e incondicional, y energía increada divina).

43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y vosotros no me recibís; si otro viniera usurpando mi nombre, a ése le recibiréis.

  1. «Esto se testifica por el hecho de que, mientras yo he venido en nombre del Padre, vosotros no aceptáis ni creéis en mi divina misión y enseñanza. Pero si viniera algún pseudomesías usurpando mi nombre y se moviera por su propia egolatría y vanagloria, aquel lo aceptaríais porque estaría halagando vuestras debilidades y vuestros pecados».

44 ¿Cómo vais a creer vosotros en la verdad, puesto que buscáis y recibís doxa-gloria y honores los unos a los otros y no buscáis la verdadera doxa-gloria (luz increada) y el logos que viene del uno y único Dios?

45 No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa y éste es Moisés, en quien tenéis puesta vuestra esperanza.

46 Porque si creyerais en Moisés, creerías en mí. Porque sobre mi venida él escribió, y de mí proyectó y proto-tipizó prefiguró muchas cosas.

47 Pero si no creéis en sus escritos, ¿cómo creeréis en mis logos

 

Reflexiones y referencias, capítulo 5, Archimandrita Timoteo Kilifis

  1. Desapareció: Zigavinós dice: desapareció místicamente dentro del mundo, para evitar la admiración y los elogios y para cortar la envidia de los ingratos.

19-21 Jesús que es el Logos e Hijo de Dios se confiesa y les demuestra la igualdad y la unión que hay entre él y el Dios, al cual llama su padre. Dios le ama y no le guarda nada secreto, “así en ellos todas las cosas que están según el modo de Dios son comunes” (Zigavinós).

25…los muertos oirán… Podemos entender como muertos: 1) los muertos espiritualmente que escucharán su kerigma y se convertirán y se salvarán. 2) los muertos físicamente que con su voz les llama y les resucita, por ejemplo, a Lázaro… 3) todos los muertos resucitarán y serán juzgados de manera que sólo Dios conoce.

30 Mi unión con Dios Padre es perfecta. No como de un profeta sino como yo, hijo de Dios, que tengo la misma voluntad con el Padre. Aquí habla de primera persona. Todos estos puntos son de máxima atención. El misterio de la deidad Trinitaria requiere mucha fe y gran humildad para que sea vivido en nuestro interior.

34-37. La ley de Moisés requería doble testimonio. Por eso Jesús aquí proclama 1) el testimonio de Dios, 2) sus obras e inmediatamente 3) el testimonio de Juan. Después en poco al 39 y 46 añadirá 4) el testimonio de los profetas y 5) el de Moisés. Pero desgraciadamente ellos abrían típicamente las Escrituras, veían la letra y no la misericordia increada como agapi (amor desinteresado e incondicional y energía increada) de Dios.

  1. La enseñanza para los hebreos, los helenos y los romanos se compara como luz. Los que han escuchado a Juan sintieron gozo de su enseñanza, pero provisionalmente, porque tenía como propósito a indicarles el Cristo. Pero como ellos no le escucharon y no creyeron en Cristo, entonces esta luz provisional no les sirvió de nada.

 

Capítulo 6: Multiplicación de los panes y los peces 1-15. Jesús camina sobre las aguas 16-21. El pan de la vida 22-59. El retiro de algunos discípulos 60-66. La confesión de Pedro 67-71.

 

Multiplicación de los panes y los peces 6:1-15.

6:1 Después de esto Jesús pasó al otro lado del mar de Galilea, el llamado Tiberiades,

2 y le seguía una gran multitud, porque veían los prodigios y los milagros que hacía en los enfermos.

3 Entonces subió Jesús a un monte y se sentó allí con sus discípulos.

4 Y se acercaba la pascua, la fiesta de los judíos.

5 Jesús alzó los ojos y contemplando la gran multitud que había venido a él, dijo a Felipe: «¿De dónde y con qué dinero compraremos pan para que coman éstos?»

6 Esto se lo decía en broma para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer.

7 Felipe le respondió: “Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno reciba un trozo”.

8 Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro:

9 “Hay aquí un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es esto para tantos?”

10 Entonces Jesús le dijo: «Mandadlos que se sienten y se acomoden». Había en aquel sitio mucha hierba verde, porque era primavera. Se acomodaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil varones. Sin contar mujeres y niños.

11 Tomó entonces Jesús los panes, y dando gracias al Padre, los repartía a los discípulos y ellos a la vez a los hombres que estaban acomodados y lo mismo hizo con los peces, y les dio todo cuanto querían.

12 Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: Recoged los trozos sobrantes, para que nada se pierda.

13 Recogieron pues, y llenaron doce cestas de trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.

14 Aquellos hombres viendo el milagro que había hecho Jesús, decían: “Este verdaderamente es el Profeta que había de venir al mundo”, según la profecía de Moisés.

15 Jesús conociendo que iban a venir a arrebatarlo por la fuerza y hacerlo rey, se retiró de nuevo al monte él solo.

Jesús camina sobre las aguas 6:16-21.

16 Al anochecer descendieron sus discípulos al mar,

17 y subiendo en una barca, se dirigían al otro lado del mar, hacia Capernaum. Había oscurecido y Jesús aún no había venido con ellos.

18 Y el mar estaba alborotado por el fuerte viento que soplaba.

19 Habiendo, pues, remado como veinticinco o treinta estadios, (alrededor de 5,5 km), vieron a Jesús que caminaba sobre el mar y se acercaba ya a la barca, y tuvieron mucho miedo.

20 Pero él les dijo: YoSoY, no temáis.

21 Cuando confirmaron que era el maestro, quisieron recogerlo en la barca, pero al instante la barca tocó tierra en el lugar adonde se dirigían.

El pan de la vida 6:22-59.

22 El día siguiente, la gente que había quedado al otro lado del mar, notó que allí no había más que una sola barca, y que Jesús no había subido con sus discípulos en la barca, sino que los discípulos habían partido solos.

23 Entretanto, llegaron de Tiberiades otras barcas y atracaron junto al sitio donde habían comido el pan multiplicado por la divina efjaristía (acción de gracias) y el milagro del Señor.

24 Y cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron en las barcas y fueron a Capernaum en busca de Jesús.

25 Y lo encontraron al otro lado del mar y le dijeron: Maestro, ¿cuándo has llegado aquí?

26 Respondió Jesús y les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo, vosotros me buscáis no porque habéis visto los milagros, sino porque ayer comisteis de los panes y os saciasteis.

  1. «De verdad en verdad os digo que vosotros me buscáis porque habéis comido de los panes y os habéis saciado y otra vez queréis que os dé bienes materiales. No me buscáis por los milagros que habéis visto y os han convencido sobre mi misión divina y la verdad sanadora y salvadora de mi enseñanza, para que seáis beneficiados espiritualmente».

27 Procuraos, no el alimento perecedero, sino el alimento espiritual que permanece hasta la vida eterna, el que os da el Hijo del hombre; a quien Dios Padre acreditó con su sello.

  1. «Trabajad no para el alimento material natural que es provisional y perecedero, sino para el alimento espiritual, que permanece incorruptible y os lleva a la vida eterna. Este alimento os lo dará únicamente y exclusivamente el Hijo del hombre. Porque el Dios Padre a él ha acreditado y sellado por el testimonio de sus milagros como el único donador del alimento espiritual y de la vida eterna».

28 Le preguntaron: “¿Qué debemos hacer para trabajar las obras que Dios quiere?”

  1. «Después de esta observación de Jesús, preguntaron ellos: “¿Qué tenemos que hacer para realizar estas obras, las cuales pide Dios de nosotros, como condición indispensable, para darnos el alimento incorruptible y la vida eterna?”»

29 Respondió Jesús y les dijo: «La obra que Dios quiere que hagáis, es que creáis en el que él ha enviado».

30 Ellos le dijeron: “Pues, ¿tú qué signos y milagros haces que demuestran tu misión y qué obra sobrenatural trabajas, para que veamos y creamos en ti?”

31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito en los salmos: “Les dio a comer pan del cielo”.

32 Respondió Jesús y les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad, yo os digo que Moisés no os ha dado el verdadero y eterno pan del cielo, sino el material, (que es prótipo, prefiguración del pan espiritual.) Mi Padre, pues, quien entonces por Moisés os dio aquel pan material, ahora también os da el verdadero pan celestial y espiritual.

33 Porque el verdadero pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida infinita y eterna a todo el mundo».

34 Entonces le dijeron: “Señor danos siempre de este pan”.

  1. «Después de estos logos del Señor y sin que ellos haber captado lo que les había dicho, le dijeron: Señor danos siempre este pan, tal y como se daba diariamente a nuestros padres».

35 Entonces Jesús les dijo: «YoSoY el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá más hambre; y el que cree en mí no tendrá sed jamás;

  1. «Jesús les contestó: «YoSoY el pan de la vida, que lo transmito por la comunión de mi cuerpo y sangre, pero también por mi enseñanza y por la χάρις jaris gracia, la energía increada del Espíritu Santo. El que viene a mí con metania y fe, espiritualmente no pasará hambre nunca y el que cree en mí jamás tendrá sed espiritual. Además que recibirá las dinamis potencias y energías divinas y encontrará psicoterapia en su psique y, descanso y alivio espiritual en su corazón psicosomático o espiritual».

36 Pero ya os he dicho que, aunque me habéis visto, no creéis;

  1. «Pero ya os he dicho que a pesar de haberme visto quién yoSoy y me testifico con mis milagros, vosotros no creéis que soy el Mesías».

37 Todo ser lógico que el Padre me dé, vendrá a mí, se convertirá en mi discípulo y se salvará. Y al que venga a mí no lo rechazaré, ni lo despreciaré, ni tampoco lo echaré fuera.

38 Porque he descendido del cielo y estoy ya en la tierra como hombre, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad de aquel que me ha enviado.

39 Y esta es la voluntad del Padre que me ha enviado: que yo no pierda ninguno de todos los que él me ha dado, sino que les resucite gloriosamente en aquel ésjato-último gran día de mi Parusía-Presencia y Juicio universal.

40 Y los resucitaré, porque esta es la voluntad de mi Padre que me ha enviado, que todo el que ve al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y yo le resucitaré en el último día glorioso».

  1. «Sí los resucitaré, porque esta es la voluntad de el Padre que me ha enviado al mundo, el que tenga los ojos de su psique limpios, purificados e iluminados que contemple y vea al Hijo y crea en Él, y tenga ya desde la vida presente la vida eterna. Por tanto, yo le resucitaré gloriosamente en el ésjato-último glorioso día del Juicio».

41 Los judíos entonces indignados gemían, murmuraban y criticaban a Jesús porque había dicho: «YoSoy el pan que descendió del cielo». Por consiguiente, no he nacido como han nacido los demás hombres.

42 Y decían: “¿No es éste el Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo dice ahora éste: “que ha bajado del cielo”?

43 Jesús respondió y les dijo: «Dejad de gemir y criticar entre vosotros indignados. Vuestros gemidos son resultado de vuestra incredulidad.

44 Nadie puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo atrae por su energía increada jaris-gracia, y yo lo resucitaré en el ésjato-último gran día del juicio.

45 Esto está escrito en los libros proféticos: “Todos aquellos que creerán al Mesías serán enseñados por Dios”. Todo el que escucha en su corazón la voz de mi Padre y acepta su enseñanza, aprende la verdad y recibe la iluminación, y viene a mí.

46 No que alguno haya visto al Padre, sino sólo el Ων On, el ser, (el existente, el que es y está y existe siempre en Dios) que vino de Dios, éste ha visto al Padre.

47 Amín, amín, de verdad en verdad os digo, el que cree en mí tiene ya desde la vida presente la vida eterna.

48 YoSoY el pan de la vida.

  1. «YoSoY el pan que transmite la vida real y eterna. Tal y como el pan natural material refuerza y propaga la vida física, lo mismo también yo con mi enseñanza y con mi cuerpo vivifico y alimento vuestras psiques-almas y les doy vida eterna».

49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.

50 Pero este pan que yo os digo ahora que desciende del cielo, tiene potencia y energía incalculable e increada de modo que el que lo coma no muera espiritualmente, sino que disfrute mediante él la vida eterna.

51 YoSoY el pan vivo que descendió del cielo; si uno come de este pan vivirá para siempre; y el pan que yo les daré es mi sarx cuerpo y sangre, que yo ofreceré como sacrificio para la vida y la salvación del mundo».

  1. «YoSoY el pan vivo, el que ha bajado del cielo, en mi interior tengo la vida que también la transmito a los demás; el que come de este pan vivirá eternamente. Y el pan que yo daré para que comulguen y se alimenten los fieles, es mi naturaleza humana o mi sarx (cuerpo y sangre) que la ofreceré como sacrificio para el despertar espiritual, la psicoterapia, terapia, redención y salvación de todo el mundo».

52 Entonces los judíos disputaban entre sí diciendo: “¿Cómo puede éste darnos a comer su sarx cuerpo y carne o cuerpo físico y a la vez permanecer pan vivo?”

53 Jesús les dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo que, si no coméis la sarx cuerpo y carne del Ηijo del hombre y no bebéis su sangre, a través del misterio de la divina Efjaristía, no tendréis vida en vosotros;

54 El que come mi sarx cuerpo y carne y bebe mi sangre, mediante el misterio de la divina Efjaristía, ya desde el presente tiene vida eterna y yo lo resucitaré al ésjato-último gran día del juicio.

55 Porque mi sarx cuerpo y carne es verdadera comida espiritual y mi sangre es verdadera bebida espiritual.

  1. «En efecto, éste tendrá la vida eterna, porque mi sarx cuerpo y carne es alimento verdadero, espiritual y real, de lo que el fiel no sólo recibe refuerzo para la vida provisional. Y mi sangre es bebida verdadera, de la que el hombre no sólo satisface su sed o ansiedad provisionalmente, sino que se sacia eternamente».

56 El que come mi sarx cuerpo y carne y bebe mi sangre en mí permanece y yo en él.

  1. «Cada uno que come mi sarx-cuerpo y carne y bebe mi sangre, se une conmigo en un cuerpo espiritual, de modo que éste permanece dentro de mí y yo en su interior y se convierte en templo mío».

57 Así como me envió el Padre vivo, y yo vivo por el Padre, así también el que me come vivirá por mí.

  1. «El fruto que disfrutará de esta unión será la vida eterna. Así como el Padre me envió al mundo, quien tiene por sí mismo la vida increada y es la fuente increada de la vida, y yo como hombre también tengo la vida eterna, puesto que me la ha dado el Padre y yo vivo por Él; lo mismo el que comulga, mediante el misterio de la divina Efjaristía, vivirá también porque recibirá de mí la vida eterna».

58 Este es el pan que descendió del cielo; no como el maná que comieron los padres en el desierto y murieron. El que come este pan realmente celeste, resucitará gloriosamente de la tumba y vivirá eternamente.

59 Todo esto dijo enseñando a la multitud en la sinagoga de Capernaum.

El retiro de algunos discípulos 6:60-66.

60 Luego, muchos de sus discípulos al oír estos logos dijeron: “Son duros estos logos ¿quién puede oírlos y creerlos? Esto que dice escandaliza, es inadmisible”.

  1. «Muchos de sus discípulos al oír estos logos dijeron: “son muy duros y repulsivos estos logos, ¿quién puede escucharlos y creerlos? Es inadmisible lo que está diciendo. ¿Quién puede escuchar apaciblemente, sin exasperarse, cuando se presenta como indispensable comer carne humana?”»

61 Conociendo Jesús por sí mismo, por su divina gnosis increada, que sus discípulos gemían y murmuraban sobre esto, les dijo: «¿Esto que he dicho os escandaliza y perturba vuestra fe?

62 Pues, ¿qué sería si vierais al Hijo del hombre ascender adonde estaba antes?

  1. «Pues, ¿qué sería si vierais al Hijo del Hombre subir, por la Ascensión, a donde estaba antes de encarnarse y hacerse hombre? ¿Entonces creerías a este acontecimiento que se oye por primera vez?»

63 El espíritu es el que da vida. La sarx cuerpo y carne no sirve para nada. Los logos que yo hablo y enseño son espíritu y son vida, por eso transmiten vida.

   «63. Os habéis escandalizado porque os he dicho que tenéis que comer mi sarx cuerpo y carne, para tener la vida eterna. Para mayor aclaración os añado también lo siguiente: El divino espíritu el que vivifica; y mi sarx-cuerpo y carne da la vida eterna, porque se ha concebido por el vivificante Espíritu Santo y en la sarx habita la Χάρις Jaris energía increada. Cualquier otra sarx/cuerpo y carne como no habita la deidad, no sirve para nada. Y los logos que yo os hablo y enseño, como son espíritu de Dios, dentro de estos logos está el espíritu, o sea la jaris, por eso tienen y transmiten vida».

64 Pero hay algunos de vosotros que no creen». Porque conocía Jesús desde el principio quiénes eran los que no creían y quién le había de entregar.

65 Y dijo Jesús: «Por esto os dije que nadie puede venir a mí, y seguirme con fe, si este carisma no se le es concedido por el Padre.

  1. «Y decía que: «porque conozco que en algunos de vosotros se tambaleará la fe y no permanecerá hasta el final, por esto os dije que nadie puede venir a mí y seguirme con fe; porque nadie puede sentir en su interior que yoSoy el Sanador, Salvador y Redentor y con esta fe venir hacia a mí, si esto no se le es concedido por mi Padre».

66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, a sus casas y a sus trabajos, y ya no le seguían.

La confesión de Pedro 6:67-71.

67 A causa de la marcha de estos, dijo Jesús a los doce: «Acaso queréis iros vosotros también».

68 Entonces le respondió Simón, el Pedro: “Señor ¿a quién vamos a seguir? Tú tienes logos que transmiten y dan vida eterna.

69 Y nosotros hemos creído y tenemos conocimiento por experiencia personal que tú eres Cristo, el Hijo del Dios vivo”.

70 Jesús les respondió: «¿No os he escogido yo a vosotros los doce? Sin embargo, uno de vosotros es un diablo, es decir, es diabólico, que sirve las indicaciones del diablo».

71 Hablaba de Judas el Iscariote hijo de Simón; porque éste era el que al futuro iba a traicionarlo y a entregarlo, y era uno de los doce.

 

Reflexiones y referencias, capítulo 6. Archimandrita Timoteo Kilifis

  1. Mínimo 15.000 a 25.000 personas si tenemos en cuenta que cada familia había como mínimo de 3 a 5 personas.

12 El Señor aquí enseñó también la economía a sus discípulos y a todos nosotros. El orden por el que se hizo el milagro evita cualquier suposición.

14 …viendo el milagro que había hecho Jesús: El milagro de alimentar cinco mil hombres lo relatan todos los evangelistas. Juan lo describe como una representación que se hizo para que sus logos sean más comprensibles y después les dijo que el mismo es “el pan de la vida”. El evangelista al principio habló para el Hijo de Dios y Logos de Dios. Ahora habla sobre el Hijo del hombre, que es la encarnación de la vida del mundo, porque él se sacrificará y venciendo la muerte volverá para dar a los hombres la vida eterna.

19 Se ve que los discípulos le esperaban hasta la noche y después decidieron partir. Y cuando habían cruzado más que la mitad del lago, entonces de repente se les acercó el Señor para ayudarlos, porque peligraban.

22 El mundo había observado todo lo que había ocurrido, sin saber del milagro de la noche.

25 Como no encontraron a Jesús allí donde ellos se encontraban y se había hecho el milagro de los panes, salieron con las barcas y vinieron a la región de Capernaum y cuando le encontraron enseñando en una sinagoga, extrañándose le preguntaron: ¿Cuándo has llegado aquí? Con el sentido que cómo y cuando pasó el lago puesto que no tenía barca. Así que se encontraron delante de otro milagro.

 

Capítulo 7: La duda de los hermanos de Jesús 1-9. Jesús en Jerusalén en la fiesta de las Tiendas 10-15. Apología sobre su enseñanza 16-36. La promesa del Señor sobre el Espíritu Santo 37-43. Intento de detención 44-53.

 

La duda de los hermanos de Jesús 7:1-9

7:1 Después de estas cosas, andaba Jesús en Galilea; pues no querría ir por Judea, porque los judíos buscaban para darle muerte.

2 Entonces estaba cerca de la fiesta judía de las Tiendas; (en esta fiesta los judíos vivían bajo tiendas de cabaña, en memoria de sus antepasados que pasaron en tiendas de cabaña en el desierto).

3 Le dijeron sus supuestos hermanos: Sal de aquí y vete a Judea para que también tus discípulos de allí vean las obras milagrosas que haces.

4 Porque nadie actúa en secreto cuando pretende ser conocido. Puesto que haces estas cosas date a conocer y revélate a todo el mundo. (Se referían también a la gran multitud de gente que a causa de la fiesta vendrían en Jerusalén.)

5 Se comportaban así sus hermanos, porque aún ni siquiera ellos creían en él, es decir, que él era el Cristo, el Mesías.

6 Entonces Jesús les dijo: «Aún no ha llegado mi tiempo, para revelarme como Mesías, sin embargo vuestro tiempo para subir en Jerusalén siempre está presto».

  1. «Entonces Jesús les dijo: «Mi tiempo que está predefinido por mi Padre, para revelarme en Jerusalén como Mesías, aún no ha llegado. Sin embargo para vosotros subir en Jerusalén cualquier hora es buena».

7 El mundo no puede odiar a vosotros, pero a mí me odia porque yo testifico contra él y revelo que sus obras son malas y astutas.

  1. «El cosmos-mundo, es decir, el hombre pecaminoso y astuto malo, no puede odiar a vosotros, pero a mí me odia porque yo revelo y testifico que sus obras son malas astutas. Pues, cuando yo vaya a Jerusalén me matarán».

8 Vosotros subid a la fiesta, yo no subo todavía en esta fiesta de forma oficial y clara, porque aún no se ha cumplido mi tiempo, aún no ha llegado la hora de mi gran sacrificio.

9 Dicho esto, se quedó en Galilea.

Jesús en Jerusalén en la fiesta de las Tiendas 7:10-15

10 Una vez que sus hermanos subieron a la fiesta en Jerusalén, entonces él también subió a la fiesta, no públicamente, ni en compañía, sino como de incógnito, en secreto.

11 Y le buscaban los judíos en la fiesta y decían: ¿Dónde está ése?

12 Y había gran murmullo y comentarios acerca de él entre los distintos grupos de la multitud. Unos decían que es bondadoso y bueno, otros que no, sino que engaña al pueblo fiel.

13 Sin embargo, nadie hablaba públicamente y abiertamente de él, por miedo a los soberanos judíos, quienes odiaban a Jesús y perseguían a sus seguidores.

14 Mediada ya la fiesta, es decir, durante el cuarto día, subió Jesús al patio del templo y enseñaba públicamente a las multitudes.

15 Los judíos se quedaban sorprendidos y maravillados, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras sin haber estudiado en ninguna escuela rabínica?

Apología sobre su enseñanza 7:16-36

16 Jesús les respondió y dijo: “Esta enseñanza no es mía, sino del que me ha enviado.

  1. «Jesús les respondió y dijo: «Esta enseñanza no es mía, ni tampoco humana, como es la que enseñan los rabinos en sus escuelas, sino de aquel que me ha enviado».

17 El que realmente quiere hacer la voluntad de Dios conocerá por su propia experiencia si mi enseñanza proviene de Dios o si es mía o si hablo por mi cuenta y enseño invenciones mías.

18 El que enseña invenciones suyas y habla de sí mismo, busca su propia doxa-gloria; pero aquel que busca la doxa-gloria del que le ha enviado es veraz en todo lo que dice, porque se mueve por motivos desinteresados y en él no hay injusticia, ni pecado ni tampoco infracción de la ley.

19 ¿No os ha dado Moisés la ley y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme? (Puesto que el sexto mandamiento claramente prohíbe el homicidio.)

20 La gente contestó: “Tú estás poseído de demonio, ¿quién intenta matarte?”

21 Jesús respondió y les dijo: «Una obra hice y todos os maravilláis.

  1. «Una obra hice, sané al paralítico y todos estáis maravillados. También os sorprendisteis y enfadasteis porque habéis creído que he abolido el mandamiento del sábado».

22 Moisés os ha dado la circuncisión. En realidad no ha sido impuesta por él, sino de la tradición de vuestros ancestros y vosotros circuncidáis a un hombre en sábado.

23 Por lo tanto, si un hombre recibe la circuncisión obligatoriamente en el sábado y no por eso se quebranta la ley de Moisés, ¿por qué os irritáis contra mí porque he curado del todo a un hombre enfermo en sábado?

24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justicia y sano juicio».

25 Decían algunos de los de Jerusalén: “¿No es éste a quien las autoridades buscan matar?”

26 Pues, mirad que está hablando públicamente sin miedo, libremente y claramente y nadie le contradice, ni le interrumpe. ¿Será que de verdad las autoridades habrán comprendido y reconocido que éste es realmente el Cristo/Mesías?

27 Pero de éste sabemos de dónde es; además, cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es.

28 Entonces Jesús enseñando en el templo alzó la voz y dijo: «A mí me conocéis y sabéis de donde soy, pero vuestro conocimiento es imperfecto. Yo no he venido por mí mismo sino de Dios y el que me ha enviado es veraz, pero vosotros no le conocéis.

29 Pero yo le conozco, porque de él procedo y él me ha enviado».

  1. «Pero yo lo conozco, porque procedo de él de antes de los siglos, perpetuamente y tengo como Dios la misma naturaleza, esencia y energía increada con él y él me ha enviado al mundo».

30 Entonces, a causa de lo que dijo, buscaban otra vez detenerlo. Pero ninguno le echó la mano, porque no había llegado todavía su hora, la definida por Dios.

31 Muchos de la multitud creyeron en él y decían: “El Cristo cuando venga, ¿hará más y mayores milagros y señales que las que éste ha hecho?”

32 Se enteraron los fariseos que la gente hacía comentarios favorables acerca de Cristo y gemía contra las autoridades; y los fariseos y los sumos sacerdotes mandaron alguaciles para detenerle.

33 Entonces Jesús dijo: «Todavía estaré un poco de tiempo con vosotros y después me iré al Padre que me envió al mundo».

34 Me buscaréis y no me encontraréis, y adonde yo esté vosotros no podéis venir.

  1. «Alguna vez me buscaréis, a causa de la desesperación y las desgracias que caerán sobre vosotros y no me encontraréis. Y allí al Padre donde yo estoy como Dios y pronto me iré también como hombre, vosotros no podéis venir, porque sólo yo, a quien vosotros no creéis, os puede conducir allí».

35 Entonces los judíos dijeron entre sí: “¿Adónde se irá éste para que nosotros no le hallemos? ¿Acaso irá a los judíos dispersos entre los helenos-griegos, y enseñará a los helenos?

36 ¿Qué sentido tiene el logos que dijo: Me buscaréis y no me encontraréis, y donde yo estoy vosotros no podéis venir?”

La promesa del Señor sobre el Espíritu Santo 7: 37-43

37 El ésjato-último día el más solemne de la fiesta, Jesús enseñando en el templo puesto de pie dijo en voz alta: «El que tenga sed, que venga a mí y beba».

  1. «En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús estando en el templo de pie dijo en voz alta: «Si alguno siente anhelo y sed no de bienes materiales y corruptibles, sino de serenidad interior y paz y sed de la vida divina bienaventurada, alegre y dichosa que venga conmigo y beba de la verdad y de la fe que yo ofrezco, así serán satisfechos sus más profundos y nobles anhelos y su psique-alma encontrará “psicoterapia” alivio y descanso».

38 Al que cree en mí, y lo dice la Escritura: “de las entrañas de su psique-alma brotarán ríos de agua viva y su corazón se convertirá en fuente de agua espiritual inagotable”, y no sólo será regado el mismo sino también los otros que están en relación con él,  es decir, brotará la χάρις jaris gracia energía increada.

39 Estos logos los dijo refiriéndose al Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, y el Espíritu Santo aún no había venido, porque Jesús aún no había sido glorificado.

  1. «Estos logos los dijo el Señor refiriéndose al Espíritu Santo y los carismas que recibirían al futuro los que iban a creer en él; porque por una parte, anteriormente se habían dado los carismas o dones proféticos y los taumaturgos en hombres justos y profetas, sin embargo, por otra parte, la χάρις jaris-gracia, energía increada del Espíritu Santo que hace el renacimiento y el despertar espiritual, y la “psicoterapia”, terapia, redención y salvación aún no se había dado a nadie, porque Jesús aún no había sido glorificado por su sacrificio y su gloriosa Ascensión».

40 Muchos, pues, de la multitud al escuchar estos logos decían: “Éste es realmente el profeta el que había anunciado Moisés”.

41 Otros decían: “Éste realmente es el Cristo; pero algunos decían: ¿Acaso el Cristo va a venir de Galilea?

42 ¿No dice la Escritura que del linaje de David y de la aldea de Belén de donde era David, ha de venir el Cristo?”

43 Y se originó una disensión entre la gente a causa de él.

Intento de detención 7:44-53.

44 Algunos de ellos querrían detenerle, pero ninguno le echó mano, porque la divina fuerza invisible se los impedía.

45 Volvieron, pues, los alguaciles a los sumos sacerdotes y a los fariseos sin él, y éstos les dijeron: “¿Por qué no le habéis traído?”

46 Respondieron los alguaciles: “Jamás hasta hoy un hombre ha enseñado y hablado con tanta sabiduría y gracia como este hombre”.

47 Replicaron los Fariseos: “¿Es que vosotros también os habéis dejado engañar, creyendo en él?

48 ¿Acaso ha creído en él algún magistrado, sumo sacerdote o fariseo? (Nadie, porque estos creen que sólo ellos conocen la verdad y tienen juicio recto).

49 Esa gente que ha creído es analfabeta e ignoran la Ley y por eso son malditos”.

50 Les dijo Nicodemo, el que había visitado anteriormente por la noche a Cristo, que era uno de ellos y miembro del consejo.

51 “¿Acaso nuestra ley condena a un hombre antes de oírle y sin averiguar el juez lo que hizo?”

52 Le respondieron y dijeron: “¿Tú también eres de Galilea? Investiga y verás que de Galilea no ha salido profeta alguno”.

53 Y disolvieron la reunión y cada uno se fue a su casa.

 

Reflexiones por Trémpelas

  1. Fiesta de la Tiendas: fiesta de los judíos, en la que los judíos se ponían bajo las tiendas de cabañas y permanecían siete días, en recuerdo de la vida de siete días que han pasado sus antecesores en el desierto.
  2. Hermanos: son los hermanastros, los hijos de José antes de comprometerse con María.
  3. Cosmos-mundo: aquí se refiere al mundo del pecado, a la gente pecadora y mala astuta que no quieren conocer la verdad. El Cristo era odiado por ellos porque les revelaba sus pecados y les reprendía por sus malos actos. Lo mismo ocurre durante siglos…

 

Capítulo 8: La mujer adultera 1-11. Jesús es la luz del mundo 8:12-20. Amonestaciones a los judíos incrédulos, 8:21-30. Juicio sobre los judíos, 30-50. Testimonios sublimes sobre Jesús e intento de apedrearle 51-59.

 

La mujer adultera 8:1-11.

8:1 Se fue Jesús al monte de los Olivos.

2 Por la mañana volvió otra vez al templo y todo el pueblo acudía a él; y él sentado les enseñaba.

3 Los escribas-gramatís o gramaticales y los fariseos le trajeron una mujer pillada en adulterio; y poniéndola en medio de la multitud concentrada allí,

4 le dijeron: Maestro esta mujer ha sido pillada en flagrante adulterio, traicionando la fe matrimonial.

5 Y en la Ley Moisés mandó apedrear a tales mujeres.

6 Tú, pues, ¿qué dices? Esto lo decían tentándole para tener de qué acusarle. Porque si impedía el apedreamiento se vería que está aboliendo la ley de Moisés y si lo permitía, infringiría la ley romana. Jesús inclinándose hacia al suelo, escribía en la tierra con el dedo.

7 Como ellos insistían en preguntarle, levantó la cabeza y les dijo: «El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella».

8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en la tierra. Dándoles tiempo a reflexionar sobre la conducta pecaminosa de ellos mismos.

9 Pero ellos, al oír esto, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más ancianos, acusados por su conciencia de sus propios pecados y se quedó Jesús solo con la mujer estando de pie allí en medio.

10 Entonces Jesús alzó la cabeza y le dijo: «Mujer ¿dónde están los que te acusaban? Ninguno te ha condenado, como merecedora de apedreamiento».

11 Ella contestó: Ninguno, Señor. Jesús le dijo: «Ni yo te condeno, vete y no peques más».

Jesús es la luz del mundo 8:12-20

12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: «YoSoY la luz increada del mundo, y el que me sigue a mí fielmente, éste no andará en la oscuridad, sino que tendrá la luz increada de la vida.

  1. «Jesús le habló de nuevo, diciendo: YoSoY la luz increada del mundo. Aquel que me sigue con plena confianza y esperanza y obedece con buenas ganas mis logos, no caminará ni se encontrará jamás en la oscuridad del engaño y del pecado. Sino que tendrá en su interior la luz increada, vivificante y espiritual, que proviene de la verdadera vida increada, de Dios».

13 Entonces le dijeron los fariseos: “Tú das testimonio de ti mismo. Pero tu testimonio no es válido, puesto que nadie más lo testifica”.

14 Respondió Jesús y les dijo: «Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque os digo siempre la verdad y conozco muy bien de dónde he venido y a dónde voy. Pero vosotros no conocéis de dónde vengo y adónde voy. (Por mi encarnación vine del Padre y vuelvo hacia Él por mi Ascensión).

15 Vosotros juzgáis superficialmente con criterios humanos sobre mi naturaleza; yo no juzgo, ni condeno a nadie.

  1. «Vosotros juzgáis con criterios mundanos sobre mi naturaleza humana y según la apariencia exterior. Yo a pesar de que tengo el derecho a juzgar, no juzgo ni condeno a nadie, hasta mi segunda Parusía-Presencia y Krisis/Juicio».

16 Y si yo juzgo empezando desde ahora mi obra, mi juicio será válido, porque yo no estoy solo, pues, el Padre que me envió está conmigo y nuestro juicio es absolutamente correcto y justo.

17 Además, en vuestra Ley está escrito que el testimonio coincidente de dos hombres es válido.

18 YoSoy uno que da testimonio de mí mismo y también el Padre que me ha enviado».

19 Entonces ellos le dijeron: “¿Dónde está tu Padre?” Contestó Jesús: «Ni a mí ni a mi Padre conocéis. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre».

  1. «Entonces ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre, por el que nos estás hablando y que testifica sobre ti? Respondió Jesús: «Ni a mí como Hijo natural de Dios (y Dios), ni a mi Padre conocéis. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre, a quien yo revelo a mis fieles con la luz de mi enseñanza y mi vida divina».

20 Así habló Jesús al lugar de las ofrendas, enseñando en el patio del templo y nadie le detuvo, porque no había llegado aún su hora definida de Dios.

Amonestaciones a los judíos incrédulos, 8:21-30

21 Otra vez les dijo Jesús: «Yo me voy y me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. Adonde yo voy vosotros no podéis venir».

  1. «Otra vez les dijo Jesús: «Yo me voy hacia mi Padre celeste cuando termine mi obra, y cuando vosotros estaréis desesperados y caídos sobre vuestras desgracias me buscaréis como Sanador y Salvador vuestro, pero por vuestra incredulidad y por vuestros pecados moriréis desgastados y separados de Dios. Por eso donde yo voy, vosotros no podéis venir».

22 Se decían entonces los Judíos: “¿Acaso se va a suicidar, cuando dice: Adonde yo voy no podéis venir vosotros?”

23 Y les dijo: «Vosotros sois de abajo, YoSoY de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

  1. «Vosotros sois de abajo, de la tierra, tenéis y estáis dominados de pensamientos, conductas y motivaciones terrenales y materiales. Pero YoSoY de arriba, del cielo, con riqueza espiritual celeste; Vosotros sois del mundo pecaminoso y vanidoso que vive alejado de Dios. En cambio yo aunque ahora vivo en este mundo, no soy ni procedo de este mundo».

24 Puesto que vosotros sois de este mundo pecaminoso y vanidoso; por eso os dije que vosotros moriríais en vuestros pecados, si no creyereis que “ἐγώ εἰμι, egí imí YoSoY”, el Mesías, el verdadero e único Sanador y Salvador, entonces moriréis hundidos en vuestros pecados».

25 Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres y dices que no podemos salvarnos sin ti? Jesús les respondió: «Τὴν ἀρχὴν tin arjín junto con el principio,* en el que o con el que precisamente os estoy hablando ahora y desde el principio continuamente.

(*Τὴν ἀρχὴν tin arjín junto con el principio,* en el que o con el que… aquí está en declinación acusativa y es un sólico o solicismo, asintáctico, igual que en (Jn 1,1 y Gén 1,1), que expresamente acostumbra el divino escritor poniéndolos a caso hecho para demostrar y llamar la atención de algo sublime y difícil de expresar, dicen los santos Padres que no es un fallo gramático o de sintaxis del escritor como dicen muchos ignorantes de los occidentales).

26 Mucho tengo que decir, juzgar y condenar de vosotros, pero no lo vais aceptar. Pues, el que me ha enviado es veraz y yo le digo al mundo lo que le he oído y oigo de él».

27 Pero ellos no entendieron que les hablaba del Padre.

28 Entonces les dijo Jesús: «Cuando hayáis levantado en la cruz al Hijo del hombre, entonces conoceréis que “ἐγώ εἰμι, egí imí YoSoY”, el Hijo de Dios, el único Salvador del mundo y que nada hago por mi cuenta, sino que según me enseñó el Padre, así hablo y digo.

29 Además, el que me envió está conmigo. El Padre no me ha dejado solo nunca, porque siempre hago lo que es de su agrado».

Juicio sobre los judíos, 8:30-50.                         

30 Cuando hablaba y enseñaba estas cosas Jesús muchos creyeron en él, que es el Cristo, el Mesías.

31 Jesús decía a los judíos que habían creído en él: «Si os permanecéis firmes en la enseñanza de mis logos practicándolos en vuestras vidas, entonces sois realmente discípulos míos,

32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres».

  1. «Por mi enseñanza y por vuestra experiencia personal de vida, por practicar mis logos, conoceréis la verdad y la verdad os librará de la tiranía del pecado y de la muerte espiritual».

33 Ellos le respondieron: “Nosotros somos linaje de Abraham y jamás hemos sido siervos o esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?”

  1. «Ellos no entendieron sus logos creyendo que les llama esclavos de otros y enfadados dijeron: “Nosotros somos descendientes de Abraham destinados a conquistar el mundo y nunca hasta ahora hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo tú dices que seremos libres?” (Decían todo esto olvidando que su etnia había sido esclavizada en muchos conquistadores Egipcios, Babilonios y ahora en los Romanos.)»

34 Jesús les respondió: «Amín, amín, en vedad de verdad os digo y os aseguro que el que comete el pecado y permanece sin metania, es esclavo y siervo del pecado.

35 El esclavo o siervo no permanece ni vive en la casa para siempre, el hijo sí permanece para siempre.

  1. «El siervo o esclavo no queda en la casa del Señor en el siglo para siempre, ni es heredero o dueño. En cambio el hijo sí permanece en la casa porque tiene de su padre todos los derechos como heredero».

36 Por lo tanto, si el unigénito Hijo de Dios os liberare del pecado, seréis verdaderamente libres.

37 Conozco que sois descendientes del linaje de Abraham; pero no le parecéis y tratáis de matarme, porque la enseñanza de mis logos no entra en vuestra psique-alma y no cabe en vosotros, porque estáis esclavizados en el pecado.

38 Yo hablo y enseño lo que he visto y oído junto al Padre. Vosotros hacéis lo que habéis oído y aprendido de vuestro padre, el diablo. ¿Entonces cómo va entrar en vuestro interior mi enseñanza y mis logos

39 Respondieron y le dijeron: “Nuestro Padre es Abraham, no aquel que tú nos das a entender”. Jesús les dijo: «Si realmente fueseis hijos de Abraham os parecerías a él y haríais las obras de Abraham.

40 Sin embargo, tratáis de quitarme la vida a mí, porque os he dicho la verdad que he escuchado junto a Dios; eso no lo hizo Abraham.

41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre, el diablo.» Entonces le dijeron: “Nosotros no somos hijos bastardos, un sólo Padre tenemos, que es Dios”.

  1. «Vosotros hacéis las obras de vuestro padre, es decir, del diablo.» Entonces le dijeron: “Nosotros no somos hijos bastardos, no hemos nacido de sangre ilegal mezclada con los idólatras. Un sólo Padre tenemos que es Dios. No tenemos como padre al diablo”».

42 Les dijo Jesús: «Si realmente Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo he salido de Dios, y por mi encarnación vengo y estoy entre vosotros, pues, no he venido al mundo de mí mismo, sino él me ha enviado.

43 ¿Por qué no entendéis ni reconocéis mi lenguaje? Es porque no queréis escuchar ni aceptar los logos de mi enseñanza.

  1. ¿Por qué no comprendéis y no aceptáis el lenguaje de mi enseñanza? Yo os diré la razón: no entendéis mi enseñanza a causa de la corruptibilidad de vuestras psiques-almas, por eso no podéis escuchar con serenidad, devoción e interés los logos de mi enseñanza.

44 Vosotros tenéis como padre al diablo, y queréis hacer los deseos, las codicias, y las ambiciones de vuestro padre. Él era homicida desde el principio de la creación humana y no se mantuvo en la verdad, ni está en su interior el deseo por ella. Cuando inventa y habla la mentira, habla según su propia naturaleza, porque es mentiroso y padre de la mentira.

45 Pero a mí como os digo siempre la verdad, no me creéis, por eso precisamente sois hijos del mentiroso diablo.

46 ¿Quién de vosotros es capaz de acusarme con razón que he cometido el más mínimo pecado o falta? Si digo siempre la verdad ¿por qué no me creéis?

47 El que es de Dios o el que es siempre de Dios, escucha y acepta los logos de Dios; por eso vosotros no los escucháis, ni los dais importancia, ni tampoco los aceptáis, porque no sois de Dios».

48 Los judíos enojados le replicaron: “Bien decimos nosotros que tú eres samaritano, es decir, enemigo de los judíos; y tienes demonio que te mueve contra nosotros”.

49 Respondió Jesús: «Yo no estoy endemoniado, sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis y me insultáis.

50 Pero yo no busco mi doxa-gloria; hay quien la busca y él hará justicia.

  1. Yo no busco la doxa y honor de los hombres. Existe el Padre, quien busca y quiere glorificarme y él hará justicia entre mi y vosotros».

Testimonios sublimes sobre Jesús e intento de apedrearle 8:51-59.

51 «Amín, amín, en verdad, de verdad os digo que el que guarda, aplica y cumple los logos de mi enseñanza en su vida, jamás verá la muerte, es decir, la muerte espiritual que es su separación de Dios, y el infierno eterno.»

52 Le dijeron pues, los judíos: “Ahora estamos bien convencidos de que estás endemoniado. Abraham murió, y también los profetas, a pesar de cumplir con el logos de Dios, y tú dices: «El que aplica y guarda mis logos jamás probará la muerte».

53 ¿Acaso tú eres mayor que nuestro Padre Abraham que murió? ¡Y los profetas que cumplieron la voluntad de Dios también murieron! ¿Por quién te tienes y crees que eres?”

54 Respondió Jesús: «Si yo me glorifico a mí mismo, mi doxa-gloria no es nada; es mi Padre el que me glorifica por los milagros que realizo, de quien vosotros que me despreciáis, decís que es vuestro Dios,

55 pero en realidad no le conocéis, pero yo le conozco. Si dijera que no le conozco sería un embustero como vosotros. Pero yo le conozco, por eso hago, cumplo y guardo su voluntad y sus logos.

56 Abraham, vuestro padre, se regocijó pensando en ver el día de mi encarnación, lo vio y se alegró».

57 Le dijeron entonces los judíos: “No tienes aún cincuenta años y ¿has visto a Abraham, que vivió hace dos mil años?”

58 Respondió Jesús: «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo: os aseguro que antes que naciera Abraham, “yoSoy”, perpetuamente».

59 Entonces los judíos enfadados, tomaron piedras para arrojárselas. Pero Jesús se ocultó de sus ojos, y salió del templo pasando inadvertido y andando entre ellos sin que le vieran, por intervención de la divina Providencia.

 

Capítulo 9: Curación del ciego de nacimiento 1-12. Tumulto e investigación de los judíos 13-34. La fe y la ceguera 35-41.

 

Curación del ciego de nacimiento 9:1-12.

9:1 Pasando el Señor por medio de la ciudad, vio a un hombre ciego de nacimiento;

2 y sus discípulos le preguntaron: “Maestro, ¿quién pecó, él o sus padres, para que naciera ciego?”

3 Respondió Jesús: «Ni éste pecó, ni sus padres, sino para que se manifiesten en él, el poder y las obras milagrosas de Dios.

4 Es preciso que yo haga las obras del que me envió al mundo mientras es de día; cuando llega la noche ya nadie puede trabajar.

  1. «Yo debo trabajar para la salvación del hombre y hacer las obras de Dios, quien me ha enviado al mundo, mientras sea de día, es decir, mientras estoy en la vida presente. Viene la vida futura, que es como la noche cuando los hombres paran de trabajar, es decir, cuando yo me vaya, los hombres paran sus obras, así también en la vida futura nadie de los hombres podrá trabajar ya para el cumplimiento de su misión. Por lo tanto no debo perder ni un momento».

5 Mientras estoy en el mundo, yoSoy la luz del mundo».

  1. «Mientras estoy en el mundo con mi enseñanza, los milagros y mi forma de vivir, yoSoy la luz del mundo».

6 Diciendo esto, escupió en la tierra, hizo con la saliva un poco de lodo y untó con el lodo los ojos del ciego,

7 y le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloam, que quiere decir “enviado”». Fue, se lavó y regresó a casa con la vista.

8 Los vecinos y los que antes le conocían que era ciego, decían: “¿no es éste que estaba sentado pidiendo limosna?”

9 Unos decían: es él. Otros no, sino que es uno que se le parece. Él decía: “yo soy el ciego de antes”.

10 Entonces le decían: “¿Cómo se te han abierto y sanado los ojos?”

11 Él respondió: Ese hombre llamado Jesús, hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: «Ve a lavarte al estanque de Siloam».  Fui, me lavé y recibí la vista.

12 Le dijeron: “¿Dónde está él?” Él contestó: “No lo sé”.

Tumulto e investigación de los judíos 9:13-34.

13 Llevaron a los Fariseos al que antes había sido ciego,

14 y era sábado el día que Jesús había hecho lodo y le abrió los ojos.

15 De nuevo le preguntaron los fariseos, cómo había recobrado la vista. Él les dijo: “Un hombre me puso lodo sobre los ojos, me lavé y veo”.

16 Dijeron entonces algunos de los fariseos: “Éste hombre no viene de Dios porque no guarda reposo el sábado”. Otros decían: “¿Cómo es posible un hombre pecador hacer semejantes señales y milagros?” Y hubo desacuerdo y división entre ellos.

17 Otra vez dijeron al ciego: “¿Qué dices tú del que te abrió y curó los ojos?” Él respondió: “Que es profeta”.

18 No querían creer los judíos que aquél había sido ciego y que se había curado la vista, hasta que llamaron a sus padres,

19 y les preguntaron: “¿Es éste vuestro hijo, de quien vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo es que ve ahora?”

20 Respondieron los padres y les dijeron: “Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego;

21 pero cómo ve ahora no lo sabemos; quién le sanó la vista de los ojos lo ignoramos; preguntadle a él que es mayor de edad, puede hablar por sí mismo”.

22 Sus padres hablaron así por miedo a los judíos, ya que habían decidido que, si alguno reconocía que Jesús era el Cristo, fuera expulsado de la sinagoga.

23 Por eso sus padres dijeron: “Ya es mayor de edad, preguntádselo a él”.

24 Volvieron a llamar al que había sido ciego y le dijeron: “Da gloria y gracias a Dios por tu sanación; nosotros conocemos que ese hombre es pecador”.

  1. «Llamaron, pues, por segunda vez el que había sido ciego, y le dijeron: “Da gloria y gracias a Dios que te ha sanado. Pero cuidado con éste hombre al que llamó antes profeta, nosotros a causa de la posición y el axioma que tenemos, podemos conocer y saber bien que éste hombre es pecador, porque anula el reposo del sábado. Porque nosotros estudiamos y conocemos la voluntad de Dios».

25 Entonces respondió él y les dijo: “No sé si es pecador o no, sólo sé bien y reconozco que yo era ciego y ahora veo”.

26 Le volvieron a decir: “¿Qué terapia te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?”

27 Él les respondió: “Ya os lo he dicho y no me habéis escuchado. ¿Para qué queréis oírlo otra vez? ¿Es que queréis también vosotros haceros discípulos suyos?”

28 Ellos le injuriaron, y le dijeron: “Tú eres discípulo de él, pero nosotros somos discípulos de Moisés.

29 Nosotros, como estudiosos y soberanos del pueblo, sabemos que Dios habló a Moisés. En cuanto a éste, nos es desconocido y no sabemos de dónde es y de dónde viene”.

30 El hombre les respondió: “Esto es curioso, que vosotros no sepáis de dónde viene, si es de Dios o no, pero él me ha abierto mis ojos y veo.

31 Sabemos todos muy bien que Dios no escucha a los pecadores. Pero si uno es piadoso, temeroso y respetuoso con Dios y cumple Su voluntad, a ése le escucha.

32 Desde que existe este mundo, jamás se ha oído decir que alguien haya abierto y sanado los ojos de un ciego de nacimiento.

33 Si él no fuera enviado de Dios, nada podría hacer, ni el mínimo milagro».

34 Ellos enfadados le dijeron: “Has nacido todo entero en pecado, ¿y te atreves a enseñar a nosotros?” Y le echaron fuera.

La fe y la ceguera 9:35-41.

35 Oyó Jesús que le habían echado fuera, y encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees, en el hijo de Dios, a pesar de lo que te dijeron los soberanos del consejo de los judíos

36 Respondió él y le dijo: “¿Quién es, Señor, para que yo crea en él?”

37 Le dijo Jesús: «Le estás viendo, el que habla contigo, él es».

38 Respondió él, iluminado por la jaris, la energía increada de Dios y dijo: “Creo Señor con todo mi corazón”, y se puso de rodillas ante él y le veneró.

39 Dijo entonces Jesús: «Yo he venido a este mundo para un juicio, para que los que no ven, vean, y los que ven vuelvan ciegos espiritualmente».

  1. «Dijo entonces Jesús: «Yo he venido a este mundo para que se haga juicio y distinción entre los hombres buenos y los malos. Así que aquellos que por los estudiosos de la ley, los gramatís-escribas, intelectuales y los fariseos, son considerados como ignorantes y ciegos espiritualmente, serán iluminados por la luz increada y conocerán la verdad. Y aquellos que se presentan presumiendo como conocedores de las Escrituras y por sí mismos iluminados, a causa de su altanería, serán cegados espiritualmente».

40 Escucharon esto algunos fariseos que estaban con él, y le dijeron: “¿acaso nosotros también somos ciegos física y espiritualmente?

41 Jesús les dijo: «Si fuerais ciegos no tendrías culpa o pecado; pero como decís que veis, seguís permaneciendo en el pecado».

  1. «Les dijo Jesús: «Si fuerais ciegos espiritualmente no conoceríais las escrituras y no tendríais pecado por vuestra incredulidad. Pero ahora decís: Vemos y conocemos las Escrituras, por eso vuestro pecado permanece imperdonable, porque se hace con conocimiento».

 

Capítulo 10: El buen pastor 1-21. Jesús en la fiesta de inauguración y sus enseñanzas 22-30. Intento de apedrearle y detenerle 31-42.

 

El buen pastor 10:1-21.

10:1 «Amín, amín, de verdad en verdad  os digo que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino a escondidas saltando por otra parte, ése es ladrón y salteador; Es decir, el que se hace ilegalmente e indignamente pastor de ovejas lógicas de Dios, es sacrílego e usurpador de los fieles de la Iglesia.

2 Pero el que entra por la puerta, ése es el pastor real de las ovejas.

3 A éste le abre el guarda, y las ovejas oyen y reconocen su voz, llama a sus ovejas por su nombre y las saca fuera para pastar.

4 Y cuando ha sacado fuera todas las suyas, va delante de ellas y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

5 Pero no seguirán a un extraño, antes huirán de él, porque no conocen su voz». (Así también yo seré reconocido por mis ovejas lógicas y escucharán mi enseñanza y mis logos y no se dejarán engañar por los impostores, quienes intentarán separarles de mí. Pero no los seguirán porque no los reconocerán como sus pastores.)

6 Esta parábola les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué querría decir.

7 Por eso de nuevo les dijo Jesús: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo: YoSoY la puerta del redil de las ovejas, por la que entran para encontrar seguridad y por la que salen para pacer.

8 Todos los que vinieron antes de mí y tomaron el axioma de pacer ovejas sin que nadie se lo diera, eran ladrones y salteadores; pero las ovejas no les hicieron caso, ni les siguieron.

9 YoSoY la puerta; el que por mí entra, se sanará y se salvará; y entrará en el redil para encontrar seguridad y descanso; además, en tiempo de pasto saldrá y encontrará alimento. (En otro sentido: por mí, toda psique-alma será segura y fuera de cualquier peligro espiritual, se alimentará de la salvífica verdad y obtendrá la vida eterna.)

10 El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir; así eran los malos pastores de Israel. Pero yo he venido para que tengan vida y alimento espiritual en abundancia.

11 YoSoY el Buen Pastor. El Buen Pastor expone hasta su vida por proteger sus ovejas de cualquier peligro.

12 Pero el pastor asalariado, como no es dueño de las ovejas, pastorea solamente por su salario y cuando ve venir al lobo abandona las ovejas y huye. Entonces el lobo ataca las ovejas y las dispersa. (Los incapaces e indignos pastores espirituales que hacen la obra solamente para el salario, no les interesa proteger las ovejas lógicas del peligro del diablo y sus instrumentos.)

13 El asalariado huye porque sólo le importa el sueldo y no está dispuesto a exponer en peligro su vida por las ovejas.

14 YoSoY el buen pastor y conozco mis ovejas y las mías me reconocen a mí.

15 Así como el Padre me conoce y me ama, como Hijo natural suyo, yo también conozco y amo al Padre, lo mismo conozco y estoy conocido por mis ovejas, porque me he unido naturalmente y  estrechamente con ellas a través de mi encarnación; y por eso sacrifico y entrego mi psique-alma y vida por ellas.

16 Tengo otras ovejas que no son de este redil, también a ellas tengo que apacentarlas y conducirlas; ellas escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

  1. También tengo otras ovejas que no son de este redil, no pertenecen al pueblo de los hebreos, sino que están esparcidas al mundo idólatra. También ellas, como buen pastor yo tengo que apacentarlas y conducirlas junto con las otras. Aquellas me conocerán y cuando las llame, escucharán mi voz como las otras y así se harán desde aquí un solo rebaño, la Iglesia ortodoxa, y un solo pastor, el Cristo.

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi psique-alma y vida para recobrarla de nuevo por mi resurrección y los reuniré en un rebaño, un cuerpo y yo seré el eterno pastor y sacerdote.

18 Nadie tiene el poder de quitarme la vida. YoSoY quien la da por mi propia voluntad. Pero tengo el poder de dar mi vida y el poder de volver a tomarla. Este es el mandamiento que recibí de mi Padre. Sacrificar mi vida en la Cruz y recobrarla con la resurrección, para que yo sea el eterno pastor y sacerdote para la salvación de mis ovejas».

19 Otra vez se produjo desacuerdo y división entre los judíos por estos logos.

20 Muchos de ellos decían: “está endemoniado y a causa de esto ha perdido el sano juicio y está fuera de sí mismo. ¿Por qué le escucháis?”

21 Otros decían: “Estos logos no son de un endemoniado, nosotros vemos que hace milagros. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?”

Jesús en la fiesta de inauguración y sus enseñanzas 10:22-30.

22 Se celebraba por entonces en Jerusalén la fiesta de la inauguración del templo y era invierno.

23 Y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón.

24 Le rodearon, pues, los judíos y le decían: “¿Hasta cuándo estarás perturbando nuestras psiques-almas y nos tendrás en vilo y angustia? Si tú realmente eres el Cristo, dínoslo en público y claramente”.

25 Les respondió Jesús: «Os lo dije y no lo creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas claramente dan testimonio que soy el Cristo.

26 Pero vosotros no creéis en mis logos ni en mis obras y no sois de mis ovejas, como os he dicho. La razón que no seáis mis ovejas es vuestra mala disposición y vuestro estado pecaminoso.

27 Mis ovejas escuchan con alegría mi voz, y las conozco y ellas me siguen, y obedecen todos mis mandamientos-logos.

28 Y yo, por su obediencia, les doy vida eterna y no perecerán jamás y nadie les arrebatará de mis manos.

29 Mi Padre que me las dio es más potente que todas las cosas, es el omnipotente Dios. Y nadie puede por la fuerza arrebatar nada de la mano de mi Padre, ni tampoco las legiones de espíritus malvados.

30 Porque yo y el Padre somos uno.

  1. Porque yo y el Padre somos uno y tenemos la misma naturaleza, esencia y energía increada, y la misma voluntad y poder en todo y todo lo tenemos común.»

Intento de apedrearle y detenerle 10:31-42.

31 Cuando los judíos escucharon que es uno con Dios, de nuevo tomaron piedras para apedrearle.

32 Jesús les respondió: «He hecho muchas buenas obras ante vosotros que provienen del Padre y os las he mostrado, ¿por cuál de esas obras queréis apedrearme?»

33 Le respondieron los judíos: “Por ninguna obra te apedreamos, sino por la terrible blasfemia que has dicho, es decir, tú siendo hombre te haces Dios, diciendo que eres uno con Él”.

34 Jesús les replicó: «¿No está escrito en vuestra Ley, allí donde habla Dios a los jueces, que: “yo dije, dioses sois”?

35 Si la Escritura llamó dioses aquellos que fue dirigido el logos de Dios, y, la Escritura no puede fallar,

36 a aquel quien ha sido consagrado y enviado al mundo por el Padre, para la obra de Mesías, ¿por qué decís que blasfema al haber dicho: Soy hijo de Dios?

37 Si no hago las obras sobrenaturales de mi Padre, entonces no me creáis.

38 Pero si las hago, creed en las obras para que conozcáis, entendáis y creáis que el Padre está y vive en mí y yo vivo y existo en el Padre.

  1. Puesto que ejecuto las obras de mi Padre y no creéis lo que yo os digo, creed por lo menos en las obras, para que con ellas seáis conducidos a la fe perfecta. Es decir, como Hijo y Logos de Dios tengo la misma naturaleza, esencia y energía increada que el Padre. Soy infinito de modo que el Padre cabe en mí. Además, nosotros somos inseparables el uno del otro, porque yoSoy, estoy y vivo en el Padre».

39 Por eso intentaban de nuevo detenerle, pero se les escapó de las manos.

40 Partió de nuevo al otro lado del Jordán, al sitio que Juan había estado al principio bautizando, y se quedó allí.

41 Muchos acudieron a él y decían: “Juan no hizo milagro alguno, pero todo lo que dijo Juan de éste, era verdad”.

42 Y muchos allí creyeron en él.

 

Capítulo 11: Vuelta a Betania y conversación con Marta, 1-37. La resurrección de Lázaro 38-44. Los resultados del milagro 45-46. La ira del consejo 47-57.

 

Vuelta a Betania y conversación con Marta, 11:1-37.

11.1 Había un enfermo llamado Lázaro, de Betania, de la aldea de María y Marta, su hermana.

2 María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue aquella que ungió al Señor con mirra y le enjugó los pies con sus cabellos.

3 Las hermanas enviaron personas para avisar a Jesús: “Señor tu amigo al que tanto amas está enfermo”.

4 Jesús al enterarse, dijo: «Esta enfermedad no es para muerte, sino para que resplandezca la δόξα doxa (gloria, luz increada) de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella».

5 Jesús amaba mucho a esta familia, es decir, a Marta, a su hermana María y a Lázaro.

6 Aunque oyó que Lázaro estaba enfermo, permaneció en el lugar en que se hallaba dos días más.

7 Pasados los dos días, Jesús dijo a los discípulos: «Vamos otra vez a Judea».

8 Los discípulos le dijeron: “Rabí los judíos hace poco te buscaban para apedrearte, ¿y vuelves allí?”

9 Respondió Jesús: «¿No son doce las horas del día? El que camina de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; (El día de la luz de mi vida aún sigue y yo avanzo hacia mi obra con seguridad y certeza).

10 Pero si anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él». (Igual tropezarán y caerán los que no permanecen en la luz del hijo de Dios. En la oscuridad del desconocimiento y del engaño caminan todos aquellos que persisten en no tener fe y no quieren recibir la luz que yo les ofrezco.)

11 Dicho esto, después añadió: «Nuestro amigo Lázaro ha dormido y voy a despertarle».

12 Pero los discípulos, como creyeron que se trataba de dormir natural, le dijeron: “Señor si se ha dormido, esto es señal que va mejor y se sanará”.

13 Pero Jesús hablaba sobre la muerte de Lázaro. Pero ellos creyeron que hablaba de reposo del sueño.

14 Entonces Jesús les dijo claramente: «Lázaro ha muerto;

15 y me alegro por vosotros, porque este acontecimiento os hará creer más. Pero vamos a verlo».

  1. «Me alegro por vosotros de no haber estado yo allí durante su enfermedad para darle salud, este acontecimiento os hará creer más. Pero me voy ahora que está muerto para resucitarlo y así veréis otro gran milagro que sostendrá vuestra fe».

16 Entonces Tomás, el llamado Gemelo, dijo a sus condiscípulos: “Vamos nosotros también a morir con él”, (puesto que quiere volver allí donde le esperan sus enemigos para matarle.)

17 Vino, pues, Jesús y encontró que Lázaro llevaba ya cuatro días al sepulcro.

18 Betania estaba cerca de Jerusalén como unos quince estadios, (unos 3 km)

19 y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano.

20 Marta cuando oyó que Jesús llegaba, salió a su encuentro y María se quedó en casa.

21 Dijo, pues, Marta a Jesús: “Señor si hubieras estado aquí, mi hermano no hubiera muerto;

22 pero también sé que Dios te concederá todo lo que le pidas”.

23 Jesús le Dijo: «Tu hermano resucitará».

24 Marta le dijo: “Sé que resucitará durante la resurrección de aquel gran ésjato-último día”.

25 Le dijo Jesús: «YoSoY la resurrección y la vida.

26 El que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees en esto?»

  1. «El que cree en mí aunque muera físicamente vivirá espiritualmente y volverá a tomar su cuerpo resucitado, incorruptible y eterno. Y cada uno que vive en la vida presente y cree en mí, no morirá jamás, estará viviendo espiritualmente en el siglo y su muerte física o somática será el puente que le trasladará a la eternidad, ¿crees en esto?»

27 Le contestó Marta: “Sí, Señor, yo he creído que tú eres Cristo, el Hijo de Dios quien vendría al mundo, según las profecías para sanarlo y salvarlo. Por eso creo en todo lo que dices”.

28 Dicho esto, fue y llamó a María su hermana, y le dijo al oído: “El Maestro está aquí y te llama”.

29 Ella cuando lo oyó, se levantó al instante y salió al encuentro de Jesús.

30 Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que seguía aún en el lugar donde Marta le había encontrado.

31 Los judíos que estaban con ella en casa consolándola, viendo que María se levantaba con prisa y salía, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar allí por su hermano.

32 María cuando llegó donde estaba Jesús, viéndole, se postró a sus pies, diciendo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no hubiera muerto”.

33 Jesús viéndola llorar y que lloraban también los judíos que habían venido con ella, se estremeció su espíritu y conteniendo su emoción,

34 dijo con voz calmada: «¿Dónde lo habéis puesto?»

35 Le dijeron: “Señor, ven a verlo”. Jesús lloró, compadeciendo la profunda tristeza de las dos hermanas.

36 y los judíos cuando vieron estas lágrimas, decían: “¡Mirad cómo le quería!”

La resurrección de Lázaro 11:38-44.

37 Algunos de ellos dijeron: “Éste que abrió los ojos del ciego, ¿no pudo hacer que Lázaro no muriese?

  1. «Algunos de ellos manifestaron su disconformidad por la muerte de Lázaro y dijeron: “¿Éste que ha abierto los ojos de aquel que era ciego desde su nacimiento, no podía hacer algo antes para que no muriese su amigo? ¿Porque aquí no ha hecho el milagro sanando la enfermedad de su amigo? ¿Acaso habrá perdido su fuerza?»

38 Jesús otra vez estremecido y conmocionado, controlando su interior para que no se manifestara su emoción, viene hacia el sepulcro, que era una cueva tapada con una piedra,

39 y dijo Jesús: «Quitad la piedra». Le dijo Marta la hermana del difunto: “Señor, ya huele, lleva muerto cuatro días”.

40 Jesús le dijo: «¿No te he dicho que si crees verás, contemplarás la δόξα doxa (gloria, luz increada) y la grandeza de Dios?»

41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el difunto, y Jesús alzando los ojos hacia el cielo dijo: «Padre te doy gracias por haberme escuchado, y estoy seguro que se hará también este milagro.

42 Yo sabía que siempre me escuchas; pero lo dije por la gente que me rodea, para que escuchen y crean que tú me has enviado».

43 Y habiendo dicho esto, clamó muy fuerte: «Lázaro, sal fuera».

44 Enseguida el muerto salió. Estaba atado con ventas en pies y manos y el rostro envuelto en un sudario. Jesús le dijo: «Desatadlo y dejadle ir libre hacia su casa, sin la ayuda de nadie».

Los resultados del milagro 11:45-46.

45 Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.

46 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron con detalles lo que Jesús había hecho.

La ira del consejo 11: 47-57.

47 Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el consejo y dijeron: “¿Qué haremos? Este hombre hace muchas cosas sobrenaturales y muchos milagros.

48 Si le dejamos que siga así, todos creerán en él, y vendrán los romanos y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.

  1. “Si le dejamos libre que siga así, seguirá haciendo milagros y todos los judíos creerán que es el Mesías y el rey de ellos. Por consiguiente, es seguro que se levantarán en revolución; y entonces vendrán los romanos contra nosotros, ocuparán Jerusalén y destruirán el lugar santo del templo y nosotros como nación perderemos totalmente nuestra independencia”.

49 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote o pontífice de aquel año histórico, les dijo: “Vosotros no sabéis nada de todo lo que pasará;

50 ni comprendéis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo y no perezca toda la nación”.

51 No dijo esto por sí mismo, sino que, como era pontífice o sumo sacerdote de aquel año, profetizó, sin que nadie sepa, que Jesús había de morir, según el plan de Dios, para el bien y la salvación del pueblo;

52 y no sólo para el pueblo, sino para reunir en uno todos los hijos de Dios que estaban dispersos por la tierra.

  1. «Y no sólo para la salvación del pueblo judío, sino para reunir en un rebaño y un cuerpo todos los nacionales de buena voluntad dispersos en la οικουμενη (icumeni, tierra, mundo), los cuales con la fe en él, en el futuro se convertirían y se harían hijos de Dios».

53 Desde aquel día, que Caifás dijo esto, los miembros del consejo tomaron la decisión de matarle.

54 Por eso Jesús desde aquel día ya no andaba en público entre los judíos, sino que se alejó de allí y se fue a una región contigua del desierto, a una ciudad llamada Efrén; y se quedó allí con sus discípulos.

55 Se acercaba la pascua de los judíos; y muchos subieron de aquella región a Jerusalén, antes de pascua, para purificarse de las manchas del pecado mediante distintas celebraciones y sacrificios.

56 Y buscaban a Jesús en el templo y se preguntaban unos a otros. ¿Qué creéis? ¿Vendrá o no vendrá a la fiesta?

57 Pues los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes para que, si alguno supiese dónde estaba, lo notificara, a fin de arrestarlo.

 

Capítulo 12: La cena de Betania y la unción por la mirra de María 1-11. Entrada triunfal en Jerusalén 12-19. Los Helenos quieren ver a Jesús 20-23. Pre-anunciación de su pasión y su resurrección 24-36. La incredulidad judía prevista por Jesús 37-50.

 

La cena de Betania y la unción por la mirra de María 12:1-11.

12:1 Seis días antes de la Pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había muerto y al que había resucitado de entre los muertos.

2 Y le ofrecieron una cena allí; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban en la mesa con él.

3 Mientras tanto, María tomó una libra de mirra de nardo puro, de mucho valor y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó de olor de la mirra. Esto lo hacía por la profunda fe que tenía al Salvador y por agradecimiento hacia él, por haber resucitado a su hermano.

4 Entonces Judas el hijo de Simón el Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo:

5 “¿Por qué no fue vendido este perfume por trescientos denarios y dado a los pobres?”

6 Pero esto lo dijo no porque tenía algún interés para los pobres, sino porque era ladrón; y como llevaba él la bolsa, sustraía de lo que echaban en ella.

7 Entonces dijo Jesús: «Déjala, lo ha guardado para el día de mi sepultura.

8 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros y podréis hacer caridad, pero a mí no siempre me tendréis».

9 Gran multitud de judíos supieron que Jesús estaba allí y acudieron, no sólo por él, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.

10 Después de eso los sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro.

11 Porque a causa de él muchos judíos fueron a Betania para asegurarse que Lázaro había resucitado de los muertos y cuando lo confirmaban, creían en Jesús.

Entrada triunfal en Jerusalén 12:12-19.

12 El día siguiente, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, habiendo oído que Jesús llegaba a Jerusalén,

13 tomaron ramos de laurel y salieron a su encuentro clamando: “¡Hosaná, gloria y honor, bendito él que viene en nombre del Señor!  ¡El verdadero Rey de Israel!”

14 Y encontró Jesús un asno, montó sobre él, como está escrito en el profeta Zacarías:

15 No temas Jerusalén, hija de Sión, mira, tu rey viene montado sobre un mulo de asna, no como un tirano o conquistador, sino humilde, dulce y pleno de agapi para ti.

16 Qué significado tenían estos logos y acontecimientos, los discípulos no los entendieron entonces; pero cuando Jesús fue glorificado por su resurrección, entonces se acordaron que todas estas cosas estaban escritas sobre él y así habían ocurrido.

  1. «Qué sentido y significado tenían estos logos de Zacarías, los discípulos no los comprendieron entonces durante su gloriosa entrada. Pero cuando Jesús fue glorificado por su triunfal resurrección y gloriosa ascensión, entonces fueron iluminados por la χάρις gracia energía increada del Espíritu Santo y recordaron que estos logos proféticos sobre Jesús estaban escritos por el Espíritu de Dios. Y para el cumplimiento de esta profecía precisamente cooperaron todos ellos sin darse cuenta».

17 Y durante aquel gran recibimiento, los que estuvieron presentes con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y le resucitó de entre los muertos, daban ahora testimonio de este milagro.

18 Por eso también salió la gente a su encuentro, porque habían oído que él había realizado aquel gran milagro.

19 Pero los fariseos dijeron entre sí: “Ya veis que no nos beneficiamos en nada por retrasar su detención. Mirad que todo el mundo va tras él”.

Los Helenos quieren ver a Jesús 12:20-23.

20 Había algunos helenos-griegos entre los que habían subido a Jerusalén a adorar en la fiesta de la Pascua.

21 Éstos, pues, se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea y le rogaron, diciendo: “Señor queremos ver a Jesús”.

22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe vinieron juntos y dijeron a Jesús que los helenos quieren verle.

23 Jesús les respondió diciendo: «Ha llegado la hora en que va a ser glorificado el Hijo del hombre.

  1. «Jesús contestó: Ha llegado la hora definida por Dios, para que sea glorificado el Hijo del hombre y con su crucifixión y su ascensión será reconocido como Mesías y Redentor también de los helenos que en este momento representan también todo el mundo de las naciones».

Pre-anunciación de su pasión y de su resurrección 12:24-36.

24 Amín, amín, de verdad en verdad  os digo que, si el grano del trigo no cae en la tierra no muere, queda infecundo; Pero si se entierra y muere, trae mucho fruto. (Así, yo también moriré en la cruz para traer por este gran sacrificio mucha cosecha, es decir, la psicoterapia, terapia, redención y salvación del género humano.)

25 El que ama su vida la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo la conservará para la vida eterna.

  1. «El que ama su psique-alma y vida y evita sacrificarla cuando el deber se lo exige, éste perderá la eternidad de la realeza increada. Y aquel que gracias a su deber no le importa su psique y vida en este mundo, éste conservará y disfrutará la realeza increada en la vida eterna».

26 Aquel que me sirve, que me siga; y donde yo esté allí estará también mi servidor. A quien me sirve, el Padre le honrará.

  1. «Aquel que me sirve con fe y es mi discípulo, que me siga con abnegación, imitándome; y donde yo estoy después de mi resurrección, en la doxa (gloria, luz increada) y eterna, allí estará también mi servidor. A quien me sirve, mi Padre le honrará y le glorificará en el futuro eterno».

27 Ahora mi psique-alma se siente angustiada. ¿Y qué tengo que decir? ¿Padre sálvame de ésta hora? No. ¡Precisamente para esto he llegado a esta hora!

  1. «Ahora mi psique-alma está angustiada, porque está llegando la gran hora de mi muerte en la cruz. ¿Y qué tengo que decir? ¿Padre sálvame de ésta hora dura? No. ¡Precisamente para esto he llegado a esta hora, para ofrecer el gran sacrificio redentor para la psicoterapia, terapia y salvación del mundo!»

28 Padre haz que sea glorificado tu nombre. Entonces vino una voz del cielo y dijo: «Lo he glorificado y de nuevo lo glorificaré».

  1. «Padre haz que sea glorificado tu nombre, por mi sacrificio y mi obra. Entonces vino una voz del cielo y dijo: «Lo he glorificado, por toda tu vida santa y tu obra que has hecho hasta ahora y de nuevo lo glorificaré, con tu redentor sacrificio, tu gloriosa resurrección y la expansión del evangelio en las naciones».

29 Y la multitud que estaba allí y oyó la voz, decía que había sido un trueno; otros decían: “Le habló un ángel”.

30 Después de esto, respondió Jesús y dijo: «No por mí se ha dejado oír esta voz, sino por vosotros, es decir, para que realmente os aseguréis que me ha enviado el Dios.

31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo pecador será arrojado fuera.

  1. «Ahora que yo seré crucificado, y este mundo será juzgado y se separarán los fieles de los infieles. Ahora se derrocará el poder del satanás, el príncipe de este mundo pecaminoso, y será echado fuera».

32 Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos que creerán los atraeré hacia mí».

  1. «Pero yo me elevaré desde la tierra y mediante la cruz ascenderé a los cielos y atraeré hacia mí, no sólo a los judíos sino también a los helenos, a los nacionales y a todos de libre buena voluntad que creerán en mí».

33 Esto lo decía dando a entender de qué muerte iba a morir.

34 La multitud le respondió: “Nosotros estamos informados por la Ley que el Cristo permanece inmortal en el siglo para siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que el Hijo del hombre ha de ser levantado en la cruz?, ¿quién es este Hijo del hombre? ¿Es el Cristo o no?”

35 Entonces les dijo Jesús: «YoSoY la luz del mundo, por poco tiempo aún estará la luz entre vosotros. Caminad mientras tenéis la luz entre vosotros, para que no os sorprenda y os aprese la oscuridad del pecado y del engaño. Porque el que anda en la oscuridad no sabe a dónde va.

36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que os convirtáis en hijos de la luz increada». Estas cosas enseñó y habló Jesús y partiendo de Jerusalén se ocultó de ellos.

  1. «Entre tanto que tenéis la luz, es decir, a mí que soy la luz del mundo, creed en la luz, para que os convirtáis en hijos de la luz increada unida con la creada, por la iluminación de mi enseñanza». Estas cosas enseñó y habló Jesús y partiendo de Jerusalén se ocultó de ellos, para que no se piquen más sus enemigos.

La incredulidad judía prevista por Jesús 12:37-50.

37 Aunque Jesús había hecho tan grandes milagros delante de ellos, no creían en él,

38 para que se cumpliese el logos del profeta Isaías, que dice: “¿Señor, quién ha oído y creído nuestro mensaje? Y la potencia y energía increada del Señor, que mediante Cristo hizo los milagros ¿a quién ha sido revelada? (Sólo en pocos).

39 Por eso no pudieron creer, a causa de sus corazones duros, porque también Isaías había dicho:

40 “Dios les cegó los ojos de sus psiques y se endurecieron sus corazones, para que con los ojos de la psique-alma no pudieran percibir, sentir y entender las admirables obras, ni regresen a mí por la metania para psicoterapiar y sanar sus psiques-almas”.

41 Esto lo dijo Isaías porque vio glorificado a Cristo sentado en un trono alto, y después habló de él.

42 Sin embargo, aun muchos de los jefes creyeron en él; pero no lo confesaban por miedo a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga.

43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria que les iba a dar el Dios.

44 Jesús clamando, dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en Dios que me ha enviado

45 y el que me ve a mí ve al que me ha enviado.

45 y el que ve con los ojos de su psique-alma abiertos por la luz de la fe, me ve a mí y contempla al que me ha enviado.

46 Yo he venido como luz espiritual al mundo, para que todo el que crea en mí no permanezca en la oscuridad del engaño y del pecado.

47 Por lo tanto, si el que escucha la enseñanza de mis logos y no cree, ni los aplica, y tampoco los cumple, no le condeno ahora, ni seré yo el responsable de su condena. Porque ahora no he venido a juzgar al mundo, sino para redimirlo, psicoterapiarlo, sanarlo y salvarlo.

48 El que me rechaza y no recibe los logos de mi enseñanza, tiene ya quien lo juzgue; el logos que yo he hablado, le condenará en el ésjato-último gran día del Juicio universal.

49 Porque yo no he enseñado nada de mí mismo; el Padre que me ha enviado al mundo es el que me ha dado mandamiento de lo que tengo que decir y enseñar.

50 Y conozco que su mandamiento es la vida eterna, porque el logos de Dios contiene energía increada vivificante y renovadora. Así, pues, lo que yo digo y enseño, lo digo y enseño exactamente como el Padre me lo ha dicho a mí».

 

Capítulo 13: Jesús lava los pies de sus discípulos 1-17. El alejamiento de Judas y anuncio de la traición de Judas 18-30. La última enseñanza del Señor hacia sus discípulos y su separación de los doce por la Pasión 31-38.

 

Jesús lava los pies de sus discípulos 13:1-17.

13:1 Antes de la fiesta de la Pascua, como Jesús conocía claramente que había llegado la hora predeterminada por Dios para ofrecer su gran sacrificio y pasar de este mundo al Padre, habiendo amado perfectamente a los suyos que estaban en el mundo y ahora se quedaban aquí, les amó hasta el fin.

2 Y cuando cenaban, el diablo ya había metido al corazón de Judas el Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregar a Jesús a sus enemigos;

3 conociendo Jesús que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas, y que había salido de Dios para venir al mundo y a Dios volvía,

4 se levantó de la mesa, se quitó la ropa exterior, tomó una toalla y se la ciño.

5 Luego puso agua en un barreño y comenzó a lavar los pies de sus discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

6 Al llegar a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿tú mi maestro me lavarás los pies?”

7 Respondió Jesús y le dijo: «Lo que yo hago, tú no lo conoces ni lo entenderás ahora; lo comprenderás después de todo esto».

8 Le dijo Pedro: “Jamás en este siglo tú me lavarás los pies”. Le contestó Jesús: «Si no te los lavare, no tendrás parte conmigo».

9 Simón Pedro le dijo: “Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”.

10 Jesús le dijo: «El que se ha bañado entero su cuerpo, no necesita lavarse más que los pies, pues está completamente limpio; y vosotros estáis limpios espiritualmente, aunque no todos».

10 Jesús le dijo: «El que se ha bañado entero su cuerpo, no necesita lavarse más que los pies, que se ensucian fácilmente mientras va caminando por la calle, porque todo su cuerpo está limpio. Y vosotros, a pesar de vuestros pequeños defectos estáis puros, purgados y limpiados espiritualmente; pero no todos».

11 Porque conocía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No todos estáis limpios».

12 Después de lavarles los pies, se puso la ropa exterior y se sentó de nuevo en la mesa, diciéndoles: «¿Conocéis el sentido y significado de lo que os he hecho?

13 Os lo explicaré. Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque de verdad lo soy.

14 Pues si yo os he lavado los pies, siendo vuestro Maestro y Señor, también vosotros debéis de lavar los pies los unos a los otros.

15 Y os he dado el ejemplo, para que vosotros hagáis también como yo he hecho.

16 Amín, amín, de verdad, en vedad os digo: no es el siervo mayor que su Señor, ni el apóstol o enviado es mayor que el que le envió.

17 Si conocéis bien esto que os he dicho, seréis bienaventurados y felices si lo practicáis, aplicáis y cumplís».

El alejamiento y anuncio de la traición de Judas 13:18-30.

18 «No lo digo de vosotros. Yo sé muy bien a quienes he elegido; pero debe cumplirse la Escritura: Aquel que come conmigo en la misma mesa, se ha vuelto contra mí y ha alzado su pierna dando una patada contra a mí.

  1. «Estas cosas no las digo de vosotros, porque no todos están bien dispuestos a cumplirlas. Yo conozco desde el principio, que tipo de personas eran los que he escogido como estrechos colaboradores míos para el axioma de Apóstol. Conocía muy bien que un indigno se ha introducido entre vosotros para que se cumpla la profecía de las Escrituras: “Aquel que come continuamente conmigo el pan en esta mesa como amigo, se ha vuelto contra mí y levantó su pierna dándome una patada”».

19 Os lo digo ahora antes de que suceda, para que cuando suceda la traición creáis que YoSoY, o yoSoy el que soy, el Cristo, el que han anunciado los profetas.

20 Amín, amín, de verdad en verdad os digo que, el que recibe al que yo enviare, a mí me recibe. Y aquel que recibe y acepta a mí, recibe al que me ha enviado. Por lo tanto, aquel que os recibe y acepta como discípulos y apóstoles míos, es como si recibiese a mí y a mi Padre».

21 Al decir esto Jesús, se conmovió interiormente su espíritu, porque vio con claridad y gran tristeza el terrible resultado del discípulo traidor, y testimonió claramente sobre el traidor, y dijo: «Amín, amín, de verdad en verdad os digo que uno de vosotros me entregará».

22 Entonces los discípulos se miraban con inquietud y miedo el uno al otro, dudando de quién hablaba.

23 En aquel momento había recostado a lado de Jesús uno de sus discípulos a quien Jesús amaba especialmente.

24 A éste le hizo señas Simón el Pedro para que preguntase de quién habla.

25 Al haber caído con cariño y devoción aquel discípulo al pecho de Jesús le dijo: “Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?” (Es san Juan el escritor de éste Evangelio, pero por humildad no nos dice su nombre).

26 Jesús le contestó: «Es aquel a quien yo antes le mojaré un trozo de pan y se lo daré». Y realmente mojando un trozo de pan, lo ha dado a Judas el Iscariote, el hijo de Simón.

27 Después Judas tomó el bocado de la mano del Maestro, al mismo instante se introdujo en él el satanás y le dominó completamente. Jesús le dijo: «Lo que tengas de hacer, hazlo pronto».

28 Ninguno de los discípulos que estaban sentados en la mesa conoció por qué le dijo esto.

29 Algunos pensaron que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta o que diese algo a los pobres».

30 Judas tomó el bocado y salió enseguida. Ya era de noche.

La última enseñanza del Señor hacia sus discípulos, y su separación de los doce por la Pasión 13:31-38.

31 Tan pronto como Judas salió, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre y el Dios es glorificado en él.

  1. «Cuando Judas salió de la sala de la cena, Jesús dijo: Ahora que Judas va a traicionarme y empieza mi pasión, se ha glorificado el Hijo del hombre mediante la muerte por crucifixión, puesto que con ella anula el pecado y la muerte espiritual. Y Dios se ha glorificado con toda la vida del Hijo del hombre y sobre todo por su obediencia hasta la muerte en la cruz».

32 Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará a él, y le glorificará enseguida.

33 Queridos hijos míos, voy a estar ya muy poco con vosotros; me buscaréis, pero como dije a los judíos, así os digo ahora vosotros: que adonde yo voy, vosotros no podéis venir ahora. (Es decir, que me buscaréis y no me encontraréis, porque yo estaré en los cielos, en cambio vosotros estaréis por bastante tiempo aún en la tierra, para que prediquéis como apóstoles o enviados míos enseñando la psicoterapia, terapia, redención y salvación a los hombres.)

34 Un mandamiento nuevo os doy: «Que os améis los unos a los otros como yo también os he amado.

35 En esto se convencerán y conocerán todos que sois mis discípulos: si tenéis la agapi amor desinteresado entre vosotros».

36 Le dijo Simón el Pedro: “Señor, ¿adónde vas?” Respondió Jesús: «Adonde yo voy no puedes tú seguirme ahora; más tarde me seguirás», cuando cumplas tu misión en la tierra.

37 Pedro le dijo: “Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida o lo que sea por ti para seguirte”.

38 Jesús le contestó: «¿Darás tu vida por mí? De verdad en verdad  te aseguro que no cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces».

 

Capítulo 14: Preguntas, enseñanzas, consuelos y promesas del Señor 1-19. Promete que les enviará el Espíritu Santo 20-31.

 

Preguntas, enseñanzas, consuelos y promesas del Señor 1-19.

14:1 «No se turbe ni se angustie vuestro corazón; creéis en Dios y creed también en mí;

  1. «No os asustéis ni se angustie vuestro corazón por lo que os he dicho esta noche, es decir, por la traición de Judas y la negación de Pedro. Confiad y creed en Dios quien proveerá para vosotros que os habéis puesto en esta obra. Creed y confiad también en mí, quien como enviado y Mesías de Dios continuaré después de mi muerte en los cielos completando mi obra».

2 En la casa de mi Padre hay sitio y muchas habitaciones; si no fuera así, os lo hubiera dicho; yo voy a preparaos el lugar;

  1. «Allá en el cielo, al inmenso palacio de mi Padre existen muchas y ricas moradas para recibir a todos los creyentes. Si no existiesen, os lo hubiera dicho; pero existen. Y yo ahora voy al cielo para abrir, como pionero, las cerradas entradas del reinado de la realeza increada de Dios y prepararos el sitio. Para que eso sea así es imprescindible mi intervención. Por eso debéis creer y confiar en mí».

3 Y cuando yo me haya ido y os haya preparado el lugar, volveré de muevo y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros;

  1. «Y cuando yo me haya ido y os haya preparado sitio en los cielos, volveré otra vez en el momento de la muerte de cada uno de vosotros, y durante mi segunda presencia para todos, y os llevaré junto a mí para que estéis vosotros también donde yo estaré».

4 Y a donde yo voy lo sabéis y el camino que conduce allí también lo conocéis».

5 Tomás le dijo: “Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos conocer el camino?”

6 Jesús le dijo: «YoSoY el Camino, la Verdad y la Vida; nadie puede venir al Padre sino es por mí.

  1. «YoSoY el Camino único que conduce al cielo; y la Verdad increada, absoluta y real; también la fuente de la Vida increada y donador de la Vida eterna. Nadie puede venir al Padre y disfrutar de la vida eterna sino sólo por mí».

7 Si me habéis conocido bien a mí, también conoceréis a mi Padre; y desde ahora lo conocéis y lo habéis visto». (Puesto que os enviaré el Espíritu Santo que iluminará a los ojos de vuestras psiques-almas. Y con los ojos psíquicos espiritualizados veréis y conoceréis el Padre.)

8 Felipe le dijo: “Señor muéstranos al Padre y nos basta”.

9 Jesús le dijo: «Felipe, ¿tanto tiempo hace que estoy con vosotros y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”?

  1. «Jesús le dijo: Felipe llevo tanto tiempo con vosotros y todavía no conoces quién soy, o sea que, no conoces mi divina naturaleza. Y que yo soy el Hijo de Dios y Dios, igual que el Padre. El que me ha visto a mí y se ha introducido al misterio de mi encarnación, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: Muéstranos al Padre?»

10 ¿Tú no crees que yo estoy unido en el Padre y el Padre en mí? La sabiduría de los logos que yo os hablo y enseño no los digo de mí mismo, sino el Padre que permanece unido en mí, él energiza, opera y realiza las obras.

11 Creedme que yo estoy en el Padre y el Padre en mí; pero nos discernimos en hipostasis-personas distintas e inseparables y a la vez constituimos un Dios; si tenéis alguna duda, creedlo por la multitud de obras sobrenaturales que realizo.

12 En verdad, de verdad os digo, el que cree en mí hará las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre,

13 y lo que pidáis por la oración implorando mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el hijo.

14 Si algo pidiereis, por la oración implorando en mi nombre, yo lo haré.

15 Si me amáis guardad, aplicad y cumplid mis logos-mandamientos;

16 Y yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito, Consolador y guía para que esté con vosotros siempre,

17 el Espíritu de la verdad, que el mundo pecador alejado de Dios no puede recibir, porque no lo contempla ni lo conoce; vosotros lo conocéis porque está y vive con vosotros, y estará en vosotros.

  1. «Os dará el Espíritu de la verdad que apocaliptará-revelará y enseñará la verdad en las psiques-almas de buena voluntad. Pero el mundo pecador alejado de Dios no lo puede recibir, porque sus ojos psíquicos o espirituales están embotados y ciegos por sus pecados. Sin embargo, vosotros habéis seguido mi enseñanza, habéis visto mis milagros y lo conocéis. Porque ahora el Espíritu Santo queda cerca de vosotros y habita completamente en mí que estoy cerca de vosotros. Después del Pentecostés habitará también entre vosotros, dentro de vuestras psiques-almas».

18 No os dejaré huérfanos; volveré a estar con vosotros, a través del otro Paráclitos, el Espíritu Santo que habitará en vuestro interior y os unirá conmigo como miembros míos.

19 Todavía un poco y el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis.

  1. «Todavía un poco tiempo y el mundo el que está alejado de Dios ya no me verá, porque no estaré físicamente en la tierra como estoy ahora. Pero vosotros con los ojos de la psique-alma iluminada por la jaris-gracia, la energía increada del Espíritu Santo me estaréis percibiendo, contemplando y sintiendo. Porque yo, a pesar de que dentro de poco moriré por la cruz, vivo y seguiré viviendo eternamente. Y vosotros viviréis una nueva vida espiritual y eterna que la recibiréis de mí».

Promete que les enviará el Espíritu Santo 14:20-31.

20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mí Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.

  1. «En aquel día que recibiréis el Espíritu Santo os abrirá los ojos psíquicos para que me veáis, me contempléis y sabréis por vuestra experiencia que yo existo íntegramente en mi Padre como Hijo natural de él. Y vosotros mediante la jaris gracia, la energía increada del Paráclitos o Espíritu Santo estaréis incorporados o en-somatizados en mí y yo me habré formado en vuestro interior de manera que yo y vosotros seamos inseparables, formando un cuerpo espiritual inquebrantable».

21 El que cumple mis mandamientos/logos y los tiene interiorizados, ése es el que me ama; y al que me ama, lo amará mi Padre y yo también lo amaré y me apocaliptaré-revelaré a él, mediante la iluminación interior por la energía increada».

22 Judas, no el Iscariote, le preguntó: “Señor, ¿cómo se explica que te revelarás-apocaliptarás en nosotros y no al mundo?”

23 Jesús le contestó: «El que me ama aplicará y cumplirá la enseñanza de mis logos, y mi Padre lo amará y vendremos a él y en él nos alojaremos permanentemente, metamorfoseando y convirtiendo su corazón y su cuerpo en templo vivificado y deificado del Dios vivo.

24 El que no me ama no cumple la enseñanza de mis logos; y la enseñanza de los logos que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado.

25 Os he dicho estas cosas estando con vosotros,

26 pero el Paráclitos, es decir, el Espíritu Santo, el que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las verdades salvíficas y os recordará todo lo que yo os he dicho. Revelará-apocaliptará a los fieles mi misión, mi obra y lo relativo con mi nombre y mi persona y extenderá mi obra por toda la οικουμενη icumeni la tierra habitada.

27 La paz os dejo, os doy mi profunda y verdadera paz; no como este mundo la da. No estéis angustiados, ni tengáis temores interiores, tampoco estéis acobardados en vuestros corazones.

  1. «Me voy y os dejo la paz, os doy mi profunda y verdadera paz; no como este mundo la da, que es una paz hipócrita, engañosa e inestable. No estéis angustiados, ni tengáis falsos temores interiores, tampoco estéis acobardados en vuestros corazones por miedos y amenazas exteriores».

28 Ya sabéis lo que yo os he dicho: Me voy, pero volveré a estar con vosotros; si me amáis, os alegraréis de que me vaya al Padre; porque el Padre es mayor que yo.

  1. «Habéis oído lo que os he dicho, yo me voy hacia el Padre y otra vez volveré con vosotros. Si tuvieseis agapi en abundancia y firme, tendríais mucha alegría, porque os dije que me voy hacia el Padre. Porque mi Padre es mayor que yo, porque ahora yo he tomado la naturaleza humana, por tanto, como hombre soy inferior al Padre; pero después de poco como hombre adquiriré también la divina doxa-gloria increada y majestuosidad».

29 Os lo he dicho todo ahora antes que suceda, para que cuando suceda, creáis firmemente en mí.

30 Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el príncipe o soberano de este mundo pecador. En mí no tiene ningún poder;

  1. «No hablaré ya muchas cosas con vosotros, porque viene el príncipe, el satanás, el que gobierna el mundo que está en el pecado y alejado de Dios, y viene para ejecutar el último ataque violento contra mí. Pero en mí no encontrará nada suyo que le dé poder sobre mí, no tiene ningún poder sobre mí».

31 Pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado. Levantaos. Vámonos de aquí».

  1. «Pero se le concederá matarme, para que el mundo sepa que yo amo al Padre y que hago exactamente lo que el Padre me ha ordenado, quien quiere mi muerte en la cruz, para que se salven los hombres. Levantaos, vayámonos de aquí».

 

Capítulo 15: Cristo es la vid verdadera 1-11. El mandamiento de la agapi 12-17. El odio del mundo contra Cristo y sus discípulos 18-27.

 

Cristo es la vid verdadera 14:1-11.

14:1 Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador y viñador.

2 Todo sarmiento que en mí no lleva fruto, el Padre lo corta; y todo el que da fruto lo cuida, lo limpia y lo poda, para que dé más fruto. (Cada hombre que dice que cree en mí y no tiene la virtud como fruto de la fe, el Padre lo separa de mí. Al contrario, el que tiene obras de virtud, le ilumina y le refuerza para que pueda hacer obras más virtuosas.)

3 Y vosotros gracias a los logos que os he anunciado y enseñado, estáis lúcidos y limpios, como sarmientos espirituales estáis purificados y preparados para fructificar;

4 Permaneced unidos en mí y yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis unidos en mí, no podréis hacer obras virtuosas.

5 YoSoY la vid y vosotros los sarmientos. El que permanece unido en mí y yo en él, ése trae mucho fruto. Porque sin mí nada podéis hacer. Separados de mí, sin mi jaris-gracia que es mi energía increada, vivificadora, sanadora y salvadora que emana de mí, nada bueno podéis hacer.

6 El que no permanece unido en mí, será echado fuera como el sarmiento inútil, y se seca, y los hombres los recogen y los echan al fuego para que ardan.

  1. «Aquel que no permanece unido en mí espiritualmente, será echado fuera como el infructuoso sarmiento; y se secarán porque no tienen vida espiritual y no les queda ni huella de la energía increada jaris-gracia. Éstos espiritualmente son como los sarmientos secos, y serán echados por los ángeles al fuego eterno e increado del infierno».

7 Si permanecéis unidos en mí, las enseñanzas de mis logos permanecen como tesoro en vuestros corazones, pedid todo lo que queráis, mediante la oración en mi nombre, y os será concedido.

8 En esto será glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto de virtud y así os convertiréis y os haréis dignos discípulos míos.

9 Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mí agapi-amor.

  1. «El vínculo que nos une como los sarmientos con la vid, es la agapi-amor desinteresado e incondicional. Tal y como me amó el Padre, cuando me hice hombre y mostré obediencia en él, así yo también os he amado. Seguid permaneciendo en mi agapi, demostrando que sois dignos merecedores de ella».

10 Permaneceréis en mi agapi, si guardáis y aplicáis en vuestras vidas mis logos-mandamientos, tal y como yo he guardado los logos-mandamientos de mi Padre y permanezco siempre en su infinita agapi (amor divino y energía increada).

11 Estas cosas os he dicho para que sea transmitida y esté dentro de vosotros mi alegría y gozo y vuestra alegría sea completa y el gozo colmado.

El mandamiento de la agapi 15:12-17.

12 Éste es mi mandamiento: «Que os améis unos a otros, como yo os he amado.»

13 Nadie tiene mayor agapi-amor que este, que uno ponga su psique-alma y vida por sus amigos.

14 Pero vosotros, por los que yo me sacrifico, sois mis amigos y seréis siempre mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

15 Ya no os llamo más siervos, porque el siervo no conoce lo que hace su señor. Os he llamado y llamo amigos míos, porque todas las cosas que he oído de mi Padre os las he dado a conocer. (Por lo tanto, tenéis mucha gnosis-conocimiento de lo que yo hago y sabéis la causa por la que lo realizo, es decir, para que con pleno conocimiento seáis colaboradores y continuadores de mi obra.)

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino yo a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto y este fruto vuestro sea permanente; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

  1. «No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo elegí a vosotros, y os he destinado en la gran obra de Apóstol, para que vayáis predicando el Evangelio y deis fruto como los buenos sarmientos. Este fruto vuestro que será la psicoterapia, terapia, redención y salvación de las psiques-almas inmortales, permanecerá eternamente. Os he dado el privilegio a fin de que todo lo que pidan al Padre, mediante la oración en mi nombre, él os lo dé».

17 Esto os mando: que os améis los unos a los otros y permanezcáis unidos y fuertes en esta agapi, así seréis potentes e invencibles de los que os odiarán.

El odio del mundo contra Cristo y sus discípulos 15:18-27.

18 Si el malvado y astuto maligno mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros.

19 Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya; pero como no sois del mundo, antes yo os elegí y os he sacado del mundo, por eso el mundo os odia.

  1. «Si fuerais del mundo pecaminoso y tuvierais vida pecaminosa, entonces el mundo os amaría, porque os consideraría como suyos. Pero como yo os he escogido del mundo, por eso el malvado astuto y maligno y la gente del mundo sin metania os odia».

20 Acordaos siempre del logos que yo os he dicho: «Νo es el siervo mayor que su señor. Si los hombres del mundo me persiguieron a mí, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi logos, también guardarán el logos vuestro».

21 Todas estas cosas os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

  1. «Pero todas estas cosas os harán a causa de la fe que tenéis en mí y por confesar y predicar en mi nombre, porque no tienen la verdadera y ortodoxa gnosis de Dios por experiencia, ni quieren conocer aquel que me ha enviado».

22 Si yo no hubiera venido en la tierra y no les hubiera hablado y enseñado el logos de la verdad y mis milagros, entonces por esta ignorancia e incredulidad, no tendrían culpa o pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado.

23 Porque aquel que me odia a mí, odia también a mi Padre.

24 Si no hubiera hecho ante ellos milagros y obras sobrenaturales que nadie del Antiguo Testamento ha hecho, entonces no serían culpables, ni tendrían pecado. Pero ahora están en pecado porque han visto mis obras y, a pesar de todo, han odiado a mí y a mi Padre quien me envió en la tierra.

25 Pero es para que se cumpla el logos profético que está escrito en su ley: “Μe han odiado sin motivo”.

26 Pero cuando venga el Paráclitos, Espíritu Santo, al que yo os enviaré de parte del Padre, el Espíritu Santo de la verdad que la transmite a los hombres, el cual procede del Padre, como agua del río emana de su fuente, él os dará testimonio de mí.

27 Y vosotros también daréis el buen testimonio, porque habéis estado desde el principio conmigo.

  1. «Y vosotros también daréis el buen testimonio, porque estáis conmigo desde el principio de mi aparición pública, e iluminados por el Espíritu Santo entenderéis más profundamente y daréis testimonio de todo lo que yo hice y dije, predicando con claridad y certeza».

 

Capítulo 16: Testimonio y obra del Paráclitos 1-15. La última despedida 16-19. La tristeza se convertirá en alegría 20-33.

 

Testimonio y obra del Paráclitos 16:1-15.

16:1 Estas cosas os he hablado para que no os escandalicéis.

  1. «Os he dicho estas cosas para que no os escandalicéis y os deprimáis a causa del odio que muestra el mundo contra mí, debilitando así vuestra fe hacia mí».

2 Os expulsarán de las sinagogas como heréticos; más aún, se acerca la hora en que cualquiera que os mate, pensará que con ello rinde culto y servicio a Dios.

3 Os harán esto porque, a causa de su ceguera y su corazón duro sin metania, no han conocido al Padre ni a mí.

4 Pero estas cosas os he dicho para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os las había dicho; pero esto no os lo dije al principio porque estaba con vosotros.

  1. «Pero estas cosas os las he dicho para que cuando llegue su hora os acordéis de ellas, de que yo os las había anunciado, así cuando os persigan, estaréis fortalecidos en paciencia para sufrirlas, permaneciendo estables e imperturbables en vuestra fe. Pero esto no os lo dije al principio porque estaba con vosotros».

5 Ahora voy al que me envió y como estáis tristes por la separación y las persecuciones que os he anunciado, ninguno me pregunta: ¿Adónde vas?

6 Antes, porque os he dicho estas cosas, vuestro corazón se ha llenado de tristeza, de modo que no podéis estar atentos a mis promesas gratificantes y salvadoras.

7 Pero yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya. Porque si no me voy, el Paráclitos, Consolador no vendrá a vosotros, pero si me voy, os lo enviaré.

  1. «Pero yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya, porque si no muero en la cruz y no me voy, el Paráclitos no vendrá a vosotros. Pero si ofrezco mi redentor sacrificio de expiación sobre la cruz y me voy de este mundo hacia mi Padre, os enviaré el Paráclitos».

8 Y cuando él venga, examinará al mundo en lo referente de pecado, de justicia y de juicio, más la condena del diablo.

9 El pecado consiste en que no creen en mí.

  1. Sobre el pecado, en efecto, condenará a los hombres del mundo, que consiste en que a pesar de que han visto y escuchado tantas cosas sobrenaturales sobre mí, no creen en mí;

10 En lo referente a la justicia, porque me voy al Padre y ya no me veréis más.

  1. Sobre la justicia, por todo lo que han decidido e hicieron contra mí los crucificadores tratándome como un criminal, el Paráclitos atribuirá justicia y demostrará que soy justo y me voy hacia al Padre, porque he cumplido plenamente su voluntad y vosotros ya no me veréis más con los ojos físicos.

11 y de juicio, en que el príncipe del mal del mundo ha sido ya juzgado y condenado para siempre.

  1. Y a lo referente al juicio y condena, el Paráclitos demostrará que el príncipe del mal de este mundo, es decir, el satanás, ya está juzgado y condenado y ha perdido para siempre su poder sobre la humanidad.

12 Todavía tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis comprender, ni retener y sobrellevar a causa de vuestra imperfección.

13 Pero cuando venga Aquel, el Espíritu de la verdad, os guiará a toda la verdad. Porque no os hablará por su cuenta, sino que os hablará lo que ha oído del Padre y os anunciará las cosas que habrán de ocurrir en mi Iglesia.

14 Aquel me glorificará, porque de mi infinita riqueza tomará y todo os lo revelará-apocaliptará.

15 Todo lo que el Padre tiene es mío; por eso os he dicho que el Paráclitos tomará de lo mío, es decir, de mí sabiduría y conocimiento que son también del Padre y todo os lo revelará-apocaliptará.

16 Aún poco tiempo y ya no me veréis más con vuestros ojos y dentro de otro poco tiempo, después de mi resurrección, me veréis y contemplaréis espiritualmente en Espíritu Santo, porque yo me voy a mi Padre.

  1. «Todavía un poco y ya no me veréis, y todavía otro poco tiempo y me veréis, es decir, inmediatamente después de mi resurrección, en Espíritu Santo me estaréis contemplando espiritualmente con los ojos de vuestra psique-alma y me estaréis sintiendo en vuestro interior, porque yo me voy al Padre, al cual yo rogaré que os envíe el Paráclitos o Espíritu Santo con su jaris-energía increada».

La última despedida 16:16-19.

17 Entonces algunos de sus discípulos se preguntaban: ¿Qué quiere decir ese “aún poco tiempo y ya no me veréis más con vuestros ojos y dentro de un poco tiempo me veréis y contemplaréis y que yo me voy al Padre?”

18 Decían pues: ¿qué quiere decir ese “un poco”, no lo entendemos?

19 Jesús por su conocimiento sobrenatural se dio cuenta que querían preguntarle y se adelantó diciéndoles: «Andáis averiguando y discutiendo unos con otros sobre lo que os dije: ese poco y no me veréis y dentro de otro poco, me veréis».

La tristeza se convertirá en alegría 16:20-33.

20 «De verdad en verdad  os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis por mi muerte, pero el mundo, el alejado de Dios se alegrará, pero vuestra pena y tristeza se convertirá en alegría y gozo.

21 La mujer cuando va a dar a luz, se siente angustiada y tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero cuando ya ha dado a luz al niño, no se acuerda más de la angustia y del dolor, por la alegría y el gozo que haya nacido un hombre en el mundo.

22 Así también vosotros estáis ahora tristes, pero yo os veré otra vez, después de mi resurrección, entonces vuestro corazón se colmará de gozo y alegría, y este gozo y alegría será permanente y nadie será capaz de quitaros.

23 En aquel día no me preguntaréis nada; de verdad en verdad os digo que todo lo que pidan en mi nombre al Padre os lo concederá.

  1. «En aquel día que bajará el Espíritu Santo sobre vosotros, no me preguntaréis nada, porque estaréis iluminados por Él. Amín, amín, de verdad en verdad os digo y aseguro que todo lo que pidan al Padre, por la oración en mi nombre, os lo dará».

24 Hasta ahora no habéis pedido nada implorando en mi nombre. A partir de ahora pedid continuamente y recibiréis, para que vuestra alegría y gozo sean completos, y lo estaréis comprobando por el hecho que el Padre estará escuchando vuestras oraciones.

25 Estas cosas os he hablado en parábolas y proverbios. Pero llega la hora que no os hablaré en parábolas o alegorías, sino que os estaré hablando e informando ciertamente y claramente sobre el Dios Padre, que por la iluminación del Espíritu Santo todo lo entenderéis perfectamente.

  1. «Estas cosas os he hablado en parábolas y proverbios. Pero llega la hora que no os hablaré en parábolas o alegorías, sino mediante la iluminación que tendréis por el Espíritu Santo todo lo entenderéis perfectamente, y os estaré informando ciertamente y claramente sobre el Dios, como Padre mío y vuestro».

26 En aquel tiempo pediréis por la oración implorando en mi nombre. Y causa de la relación inmediata que tendréis con el Padre, yo ya no os digo que rogaré al Padre por vosotros,

27 y esto porque el Padre mismo os ama, ya que vosotros me habéis amado a mí, y habéis creído que yo nací de Dios y he sido enviado por Él al mundo.

28 Salí del Padre, y he venido al mundo; de nuevo dejo el mundo y voy al Padre».

  1. «Salí del Dios Padre, como hijo unigénito y vine al mundo por mi encarnación; de nuevo, por mi muerte, dejo el mundo y por mi ascensión yo voy al Padre y como hombre recibo la doxa infinita (gloria, luz increada) que también como Dios la tengo perpetuamente».

29 Sus discípulos dijeron: “Ahora sí que hablas claro, y no en parábolas.

30 Ahora sabemos que lo conoces todo y no necesitas que nadie te pregunte; por este conocimiento sobrenatural, creemos que has salido de Dios”.

31 Jesús les respondió: «Ahora creéis, pero vuestra fe aún no es fuerte, permanente e imperturbable.

32 Mirad que llega la hora –y ya ha llegado- en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo; pero yo no estoy solo, pues el Padre está conmigo.

33 Os he dicho estas cosas, para que tengáis paz en mí; en el mundo tendréis tribulaciones; pero confiad y tened ánimo, yo he vencido al mundo».

  1. «Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí, mediante la comunión y unión conmigo. Puesto que estáis en el mundo tendréis tristezas, tribulaciones y sufrimientos; pero tened ánimo y confiad en mí, yo he vencido al mundo y con esta victoria he asegurado también vuestra victoria y la doxa (gloria, luz increada) para vosotros».

 

Capítulo 17: 1-26 La oración sacerdotal del Señor

1 Estas cosas dijo Jesús a sus Discípulos, luego alzando sus ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu hijo, para que tu hijo te glorifique a ti.

  1. «Así habló Jesús a sus discípulos. Luego alzando sus ojos hacia el cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora de la pasión y del sacrificio que tu sabiduría ha definido; glorifica a Tu Hijo también sobre su naturaleza humana, quien como hombre camina hacia su sacrificio, para que tu Hijo te glorifique junto con las innumerables multitudes, quienes por mi sacrificio redentor y psicoterapéutico creerán en ti y se salvarán».

2 Y por el poder que tú le has dado sobre todos los hombres, él dé también vida eterna a todos los que le has dado.

3 Y esta es la vida eterna: “que los hombres te conozcan a ti, único verdadero Dios y al que tú has enviado, Jesús Cristo”.

   3 «Esta es la vida eterna, que los hombres te conozcan a ti, único verdadero Dios con tres hipostasis-personas y al que tú has enviado, el Jesús Cristo con dos naturalezas y voluntades, física y divina. Y con esta gnosis progresen espiritualmente, disfrutando de tus infinitas perfecciones en comunión y colaboración estrecha con la agapi-amor incondicional y desinteresada hacia ti, y también conozcan a Jesús Cristo, al cual tú has enviado al mundo».

4 Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.

  1. «Yo con mi vida y mi obra te he glorificado en la tierra. He dado a conocer tu nombre a los hombres y por mi sacrificio que dentro de poco ofreceré en la cruz, la obra que me has encomendado realizar la he llevado a cabo».

5 Y ahora, Padre, glorifícame tú a mí como hombre a lado tuyo, con la gloria que tenía a tu lado, antes que el mundo existiese.

6 He revelado-apocaliptado tu nombre a los hombres que de este mundo me has dado como discípulos míos. Tuyos eran, y tú me los confiaste; y ellos han guardado la enseñanza de tu logos que yo les revelé-apocalipté.

7 Ahora ya conocen perfectamente que todo lo que me has dado procede de ti.

8 Porque les he comunicado los logos y las enseñanzas que tú me diste, y ellos los han aceptado. Ahora conocen con toda certeza que yo nací y salí de ti al mundo, y ya están convencidos que tú me enviaste.

9 Yo ahora especialmente, (como gran sacerdote y mediador,) te ruego por ellos; no te ruego para el mundo el pecaminoso e infiel, sino para los que me diste, porque no dejan de ser tuyos.

10 Además, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y yo he sido glorificado en ellos, y ellos mis discípulos eran tuyos y se hicieron míos y siguen siendo tuyos y ellos me han conocido como Hijo tuyo y Dios.

11 Yo ya no estaré entre ellos con mi cuerpo en este mundo, pero ellos están en el mundo, para cumplir su gran misión y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has confiado, guárdalos en tu nombre con tu poder y tu energía increada, para que sean unidos en uno, así como nosotros, en un cuerpo espiritual.

12 Cuando yo estaba en el mundo con ellos, yo los protegía y guardaba en tu nombre con tu poder y energía increada; tú me los confiaste, y ninguno se perdió, sino sólo el hijo de la perdición, el Judas, para que la profecía de la Escritura se cumpliese.

13 Pero yo ahora voy a ti, y digo estas cosas cuando todavía estoy en el mundo para que ellos tengan en sí mismos la plenitud de mi alegría y gozo.

14 Yo les he dado tus logos y la enseñanza de tu evangelio. Y el mundo del pecado los odió, porque por sus conductas y virtudes ya no son de este mundo pecaminoso, como tampoco yo soy de este mundo, y no tengo ninguna relación con el mundo del pecado.

15 No te pido que los quites ahora de este mundo, sino que los protejas del astuto malvado, quien inspira y domina al mundo pecaminoso.

16 Ellos ya no son del mundo, como tampoco yo soy de este mundo.

17 Santifícalos en tu verdad. Tu logos es verdad.

  1. «Con la iluminación y renacimiento que regala y crea tu verdad en las psiques-almas, conságralos ya fijos en tu obra. El logos tuyo es siempre la verdad absoluta y pura».

18 Como tú me enviaste al mundo, así también yo los he enviado al mundo para continuar mi obra, por eso santifícalos.

19 Y yo por ellos me santifico, para que también ellos sean consagrados en la verdad.

20 Pero no te ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por su logos.

21 Para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, también que sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

22 La doxa ilimitada (gloria, luz increada) que me has dado como hombre, la he dado a ellos, para que sean uno, así como tú y yo somos uno.

  1. «También como hombre, me has glorificado, puesto que por mí naturaleza humana les has revelado-apocaliptado mi divina naturaleza, como unigénito Hijo tuyo pleno de jaris (energía increada) y verdad. Y esta gloria de filiación que también diste a mi naturaleza humana, yo la he dado a ellos. Les he regalado el poder de adopción y les he hecho coparticipes de nuestra vida divina, para que entre ellos sean cada uno enteramente uno o una persona o personalidad completa, como lo somos nosotros».

23 Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en uno, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado y amas a ellos como me amas a mí.

  1. «Yo viviendo dentro de cada uno de ellos, tal y como tú vives dentro de mí, para que estén perfeccionados cada uno en una persona íntegra y un cuerpo espiritual y que el mundo viendo este milagro de unidad, conozca y crea que tú me has enviado al mundo y que a ellos les has amado y amas como amas a mí».

24 Padre, quiero los que tú me has confiado estén conmigo donde yo estoy, para que vean y disfruten de mi doxa (gloria, luz increada), que tú me has dado, porque me amaste antes de la creación del mundo.

25 Padre justo, aunque el mundo no te ha conocido, yo sí que te conocí y éstos, mis discípulos, han conocido que tú me has enviado.

  1. «Padre justo, a pesar de que el mundo no te ha conocido a causa de su maldad, pero yo te he conocido claramente hasta el punto que ningún otro hombre te ha conocido ni te conocerá. Y estos, mis discípulos escuchando mi enseñanza y viendo mis obras son informados ya claramente y han creído que tú me has enviado al mundo. Por eso son dignos de tu agapi paternal y de tu protección».

26 Y les di a conocer tu nombre, y lo seguiré dando a conocer aún, para que la agapi-amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos.

  1. «Y yo les di a conocer tu nombre y mediante la infusión del Espíritu Santo haré que sea aún más conocido; de modo que la infinita agapi-(amor divino y energía increada) que me has amado esté dentro en la psique de ellos y sientan claramente que yo estoy dentro de cada uno de ellos y en todos juntos, de manera que constituyan un cuerpo espiritual conmigo».

 

Capítulo 18: Detención de Cristo en Getzsimaní 1-12. Cristo ante Anás 13-18. Ante Caifás y los consejeros 19-24. La negación de Pedro 25-27. Cristo ante Pilatos, primer interrogatorio 28-32.

 

Detención de Cristo en Getzsimaní 18:1-12.

18:1 Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente de Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró con sus discípulos.

2 Judas el traidor, conocía el sitio, porque muchas veces concurría allí Jesús con sus discípulos.

3 Judas, pues, tomando una compañía de soldados del ejército Romano con su jefe y los alguaciles de los sacerdotes y los fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas.

4 Conociendo Jesús todo lo que iba a sucederle, salió y les dijo: «¿A quién buscáis?»

5 Ellos le contestaron: “A Jesús el Nazareno”. Jesús les dijo: «YoSoY». Estaba también con ellos Judas el traidor.

6 Cuando les dijo: «YoSoY», ellos dominados por el miedo, retrocedieron y cayeron en tierra.

7 Otra vez les preguntó: «¿A quién buscáis?» Ellos dijeron: “A Jesús el Nazareno”.

8 Respondió Jesús: «Ya os dije yoSoy; y si me buscáis a mí, dejad ir a éstos».

9 Esto lo dijo para proteger a sus discípulos y se cumpla el logos que había dicho antes a su Padre: «No se ha perdido ninguno de los que me diste y los he protegido, tanto de los peligros físicos, como de los espirituales».

10 Entonces Simón Pedro que tenía una espada, la desenvainó e hirió a un siervo del sumo pontífice, cortándole la oreja derecha. Este siervo se llamaba Malco.

11 Entonces inmediatamente Jesús dijo a Pedro. «Mete tu espada en la vaina; el cáliz que el Padre me ha dado, ¿no he de beberlo?»

12 Entonces la compañía de los soldados, el tribuno y los alguaciles de los judíos detuvieron a Jesús y le ataron.

Cristo ante Anás 18:13-18.

13 Y le llevaron primero a Anás, hombre muy fuerte que había sido prelado y también era suegro de Caifás. Caifás era el sumo pontífice de aquel año.

14 Caifás era el que había aconsejado a los judíos: “Conviene que muriera un solo hombre por el pueblo; por consiguiente, Caifás ya había decidido y deseaba la muerte de Cristo.

15 Simón Pedro y otro discípulo (Juan) seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del pontífice, por eso entró con Jesús en el patio del sumo sacerdote.

16 Mientras que Pedro, como desconocido, se quedó fuera, junto a la puerta, porque no se permitía la entrada. Entonces salió el otro discípulo, el que era conocido del pontífice, habló a la portera e introdujo a Pedro.

17 Entonces la portera viendo a Pedro le dijo: ¿Eres tú acaso también de los discípulos de este hombre? Él dijo: “No soy”.

18 Los siervos y los alguaciles del pontífice habían preparado un brasero, porque hacía frío, y se calentaban, y Pedro también estaba en pie calentándose con ellos.

Ante Caifás y los consejeros 18:19-24.

19 Y el sumo pontífice interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su enseñanza.

  1. «Y el pontífice interrogó a Jesús sobre sus discípulos, quiénes eran, por qué le siguieron, y después sobre su enseñanza, examinando si estaba de acuerdo con la ley y las tradiciones».

20 Respondió Jesús: «Yo he hablado públicamente a todo el mundo; siempre he enseñado en las sinagogas y en el templo, donde siempre concurría multitud de judíos, no hablé ni enseñé nada a escondidas y en secreto.

21 ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me han oído, qué les he dicho; ellos saben lo que yo he dicho y enseñado».

22 Al decir esto Jesús, uno de los guardias que estaba a su lado, le dio una bofetada, diciendo: “¿Así respondes al sumo sacerdote?”

23 Jesús contestó: «Si hablé mal, demuéstralo y cuéntalo aquí el mal ante el tribunal. Pero si hablé bien, ¿por qué me golpeas?»

24 Entonces Anás le envió atado al sumo pontífice Caifás.

La negación de Pedro 18:25-27.

25 Entre tanto, Simón Pedro continuaba de pie calentándose y le preguntaron: ¿No eres tú también de sus discípulos?

26 Él negó, y dijo: “No soy”. Entonces le dijo uno de los siervos del Pontífice que era pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja: “¿Qué dices? Yo te he visto en el huerto con él”.

27 Pedro lo negó de nuevo, y al instante cantó el gallo.

Cristo ante Pilatos, primer interrogatorio 18:28-32.

28 Después, llevaron a Jesús de casa de Caifás atado al pretorio. Era por la mañana, y ellos no entraron al pretorio para no contaminarse y así poder comer la cena de la pascua.

  1. «Mientras que los sacerdotes y el consejo durante la noche le condenaron a la muerte, inmediatamente de madrugada llevaron a Jesús atado de casa de Caifás al pretorio, a donde permanecía y estaba juzgando el soberano romano. Era por la mañana. Ellos no entraron a la sala para no contaminarse, y poder así comer la cena de pascua. Ellos este lugar lo consideraban contaminado, porque allí entraban idólatras y se juzgaban malhechores».

29 Entonces salió Pilatos fuera y les dijo: “¿Qué acusación traéis contra este hombre?”

30 Respondieron y le dijeron: “Si no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado”.

31 Entonces les dijo Pilatos: “Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra ley”. Le dijeron entonces los judíos: “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie”.

  1. «Entonces les dijo Pilatos: “Como no tenéis ninguna acusación concreta y habláis vagamente, tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley”. Le dijeron entonces los judíos: “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie, mediante la cruz, sin el permiso del soberano romano”».

32 Le dijeron todo esto para que se cumpliese plenamente el logos que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir. (Porque los romanos condenaban a muerte por la cruz. En cambio los judíos, de acuerdo con sus leyes y cuando estaban libres, como pueblo, condenaban a muerte por apedreamiento. Mientras que los judíos acusaron a Jesús que buscaba ser rey).

33 Entró Pilatos de nuevo al pretorio y llamando aparte a Jesús, le preguntó: “¿Tú eres el rey de los judíos?”

34 Jesús le respondió: «¿Dices esto por tu cuenta o es que otros te lo han dicho de mí, como acusación contra mí

35 Pilatos contestó: “¿Acaso yo soy judío para meterme en los asuntos de ellos? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí, como culpable. ¿Qué has hecho?”

36 Respondió Jesús: «El reinado de mi realeza no proviene de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo mis súbditos hubiesen luchado para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero el poder de mi realeza no está basado en las armas y no proviene de este mundo, sino del cielo».

37 Le dijo entonces Pilatos: “¿Luego tú eres rey?” Respondió Jesús: «Tú dices que yoSoy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para predicar y dar testimonio de la verdad. Y todo aquel que siente la disposición y el anhelo por la verdad, escucha, acepta y aplica los logos de mi enseñanza y así se convierte en copartícipe de mi realeza increada espiritual y celeste».

38 Le dijo Pilatos: “¿Qué es la verdad y quién puede encontrarla?” Y cuando dijo esto, salió otra vez a los judíos y les dijo: “Yo no encuentro en él ningún delito.

39 Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte un preso por la pascua; ¿queréis que os suelte al rey de los judíos?”

40 Entonces de nuevo gritaron, diciendo: “¡No a éste, sino a Barrabás!” Barrabás era un bandido.

 

Capítulo 19: La flagelación y desprecio de parte de los soldados 1-3. Intento de Pilatos para liberarlo 4-8. Nuevo interrogatorio de Pilatos y condena 9-16. La crucifixión, la madre y el amado discípulo 17-30. El entierro de Jesús 31-42.

 

La flagelación y el desprecio de parte de los soldados 19:1-3.

1 Entonces Pilatos tomó a Jesús y le mandó azotar.

2 Después de los azotes, los soldados, para despreciarle y reírse de él como supuesto rey de los judíos, trenzaron una corona de espinas y la pusieron en su cabeza y le vistieron con un manto de púrpura, como si fuera un rey;

3 Y, acercándose a él, le decían irónicamente: Χαῖρε (Jere) alégrate o salve rey de los judíos y le daban bofetadas.

Intento de Pilatos para liberarlo 19:4-7.

4 Después de todo esto, otra vez salió Pilatos fuera del pretorio y dice a los judíos: “Aquí os lo traigo. Yo le he interrogado pero no encuentro ningún delito en él”. Os lo digo oficialmente para que os convenzáis, no encuentro en él nada que sea digno de castigo y menos de muerte.

5 Y salió, pues, Jesús fuera con la corona de espinas y el manto de púrpura;

6 y Pilatos les dijo: “Aquí tenéis al hombre;” Cuando vieron los sumos sacerdotes y los alguaciles, gritaron diciendo: “Crucifícale, crucifícale”. Les dijo Pilatos: “Tomadlo vosotros y crucificadle porque yo no encuentro en él ningún delito digno de muerte”.

7 Respondieron los judíos: “Nosotros tenemos una ley y según la ley debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios, así que ha blasfemado a Dios”.

Nuevo interrogatorio de Pilatos y condena 19:8-16.

8 Cuando Pilatos oyó esto, tuvo aún más miedo, porque era idólatra y creía en muchos dioses e hijos de dioses;

9 y entrando otra vez al pretorio, dijo a Jesús: “¿De dónde eres tú? ¿Realmente eres hijo de Dios?” Pero Jesús no le dio respuesta alguna.

10 Entonces dijo Pilatos: “¿Por qué no me contestas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte y autoridad para soltarte?”

11 Respondió Jesús: «No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubiera dado Dios; por tanto, el que a ti me ha entregado, tiene mayor pecado que tú».

  1. «No tendrías ningún poder contra mí, si no te lo hubiera dado Dios. La tolerancia de Dios, te deja como juez estos días y estás obligado a juzgarme, puesto que me han traído delante de ti los judíos como acusado y culpable. Por eso Caifás y el consejo de los judíos, que por envidia y odio me han entregado en tus manos y te presionan para que me juzgues y condenes, tienen mayor pecado y son más culpables que tú».

12 Y por esta respuesta Pilatos se asustó aún más y desde entonces buscaba librarlo; pero los judíos gritaron diciendo: “Si sueltas a ése, no eres amigo del César, todo el que se hace rey va contra el César”.

13 Cuando Pilatos escuchó estas palabras de los judíos que eran una amenaza contra él, sacó fuera a Jesús y se sentó en el tribunal del sitio llamado “enlosado”, en hebreo gabatá o altura.

14 Era el día de la preparación de la Pascua y la hora sexta, (viernes al mediodía). Y dice Pilatos a los judíos: “He aquí tenéis vuestro rey, mirad como se ha degradado y qué bajo ha caído”.

15 Pero ellos, duros de corazón y lleno de odio asesino, gritaban: “Fuera, fuera, llévenlo de aquí, no queremos ni verlo, crucifícale, crucifícale”. Pilatos les dijo: “¿A vuestro rey he de crucificar?” Replicaron los sumos sacerdotes: “No tenemos más rey que el César, pisoteando así su propia fe religiosa y dignidad nacional”.

16 Entonces Pilatos se lo entregó a ellos para que fuese crucificado.

La crucifixión, la madre y el amado discípulo 19:17-30.

17 Tomaron, pues, los soldados a Jesús conduciéndole al sitio de su crucifixión; cargado en su hombro con la cruz, salió fuera de la ciudad al lugar llamado “calvario”, en hebreo Gólgota,

18 y allí le crucificaron, y con él otros dos bandidos uno en cada lado y Jesús en medio.

19 Pilatos, por su parte, escribió y puso sobre la cruz este rótulo: “Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos”.

20 Y muchos de los judíos leyeron este título, porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad y el título estaba escrito en hebreo, en latín y en heleno-griego para dar más publicidad, puesto que la lengua helénica era el idioma internacional y oficial de los romanos.

21 Los sumos sacerdotes de los judíos, dijeron a Pilatos: No escribas el rey de los judíos, sino lo que él dijo: «Yo soy el rey de los judíos».

22 Respondió Pilatos con ira y desprecio: “Lo que he escrito, escrito está”.

23 Los soldados, después de crucificar a Jesús, se repartieron la ropa en cuatro partes, uno para cada uno, y dejaron aparte la túnica que era tejida de una pieza de arriba abajo sin costura alguna.

24 Entonces se dijeron: “No la rompamos, echémosla a suertes sobre ella para ver a quién le toca”. Así fueron todos estos acontecimientos, a fin de que se cumpliese la Escritura, que dice: “Repartieron entre sí mis vestiduras y sobre mi túnica echaron suertes”.

25 Mientras los soldados hacían estas cosas, estaban en pie junto a la cruz de Jesús su Madre, y la hermana de su madre, María la mujer de Cléopas y María Magdalena.

26 Jesús viendo su Madre, y junto a ella al discípulo preferido, dice a su Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo o éste será tu hijo a partir de ahora».

27 Después dice al discípulo: «He aquí tu Madre». Y desde aquel momento el discípulo la acogió en su casa.

28 Después de esto, sabiendo Jesús claramente que todo lo que predijeron los profetas y lo había decidido Dios, se había consumado plenamente y para que se cumpliese la Escritura hasta el último detalle, dijo: «Tengo sed».

29 Había allí un botijo lleno de vinagre. Cuando ellos escucharon que Jesús tenía sed, fijaron en una rama de hisopo una esponja empanada en vinagre y se la acercaron a la boca.

30 Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: «Todo ha sido cumplido y consumado». Y una vez habiendo declinado la cabeza, entregó el espíritu.

  1. «Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: «Todo está ya cumplido y consumado; el plan divino de Dios y todas las profecías se han cumplido. La salvación de los hombres está ya asegurada plenamente. Y una vez habiendo declinado por sí solo soberanamente la cabeza y cuando él lo quiso por el poder que tenía, entregó su psique-alma a su Padre».

El entierro de Jesús 19:31-42.

31 Como era víspera de pascua, para que no quedaran los cuerpos encima de la cruz el sábado -pues era un día muy solemne-, los judíos rogaron a Pilatos que se les quebraran las piernas y fuesen quitados de allí. Así se abreviaría el tiempo de la muerte y los llevarían de allí antes de la puesta del sol, para que no fuera profanada la fiesta de la Pascua. Porque por el Deuteronomio estaba totalmente prohibido que trasnocharan los cuerpos en la cruz sin enterrarse.

32 Fueron, pues, los soldados a Gólgota mandados por Pilatos y quebraron las piernas de los dos que habían sido crucificados con Jesús.

33 Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.

34 Pero uno de los soldados, por si acaso, le atravesó entre las costillas con una lanza, e inmediatamente salió sangre y agua pura. (Cosa paradójica y sin precedente de un muerto, porque la sangre se coagula en todos los muertos y por mucho que lo pinchen nunca sale sangre pura y agua clara).

35 Y este gran y simbólico acontecimiento, el que lo ha visto con sus propios ojos, (es decir, Juan el Evangelista), da su testimonio y lo certifica de manera oficial, y su testimonio es absolutamente verdadero. Y él conoce muy bien que dice la verdad, para que vosotros también creáis.

36 Porque estas cosas sucedieron, para que se cumpliese la Escritura: “Que no le quebrarán hueso alguno”.

37 Y también otra profecía de la Escritura dice: “Verán aquel que le traspasaron”.

38 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque lo tenía en secreto por miedo a los judíos, rogó a Pilatos que le dejara llevar el cuerpo de Jesús. Pilatos se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo de Jesús.

39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo una mezcla de mirra y de áloe, como unas cien libras.

40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especies aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos.

41 Había cerca del sitio donde fue crucificado Jesús un huerto y en el huerto había un sepulcro nuevo, en el cual nadie aún había sido depositado.

42 Como este sepulcro estaba cerca al sitio de la crucifixión y tenían prisa para terminar el entierro a causa de la preparación de la Pascua, allí pues, pusieron a Jesús.

 

Capítulo 20: La resurrección 1-2. María, Pedro y Juan al sepulcro 3-10. La aparición del señor a María 11-18. La aparición a los discípulos 19-25. Aparición a Tomás, 20:26-29. Primer epílogo 20:30-31.

 

La resurrección 20:1-2.

20:1 El día primero de la semana, el domingo, María Magdalena vino al sepulcro muy de madrugada, siendo aún oscuro, y vio quitada la piedra del sepulcro.

2 Entonces corrió y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba especialmente, y les dijo: “Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde le han puesto”.

María, Pedro y Juan al sepulcro 20:3-10

3 Salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.

4 Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro.

5 Se asomó y vio los lienzos puestos en el suelo, pero por respeto no entró al sepulcro.

6 Luego llegó Simón Pedro después de él y entró en el sepulcro y ve los lienzos allí colocados y no faltaban como sería lo normal si se hubiera robado el cuerpo.

7 Y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no estaba en el suelo con los lienzos sino doblado cuidadosamente en lugar aparte.

8 Entonces, entró también el otro discípulo que había llegado primero, vio de cerca estas cosas paradójicas y creyó que no se había robado el cuerpo, sino que Jesús se había resucitado.

9 Porque hasta entonces aún no habían entendido las profecías de la Santa Escritura, según la cual había profetizado que Cristo tenía que resucitar de entre los muertos.

10 Los discípulos se volvieron de nuevo a casa con los suyos.

La aparición del señor a María 20:11-18

11 Pero María se quedó cerca del sepulcro, fuera, llorando, porque había creído que habían robado el cuerpo de Jesús Cristo.

12 Tal y como estaba llorando se asomó al sepulcro y de golpe ve dos ángeles con vestiduras blancas sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido puesto el cuerpo de Cristo.

13 Le dijeron: “Mujer ¿por qué lloras?” Ella les respondió: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto”.

14 Al decir esto, se volvió para atrás y vio a Jesús que estaba allí de pie, pero no percibió que era Jesús.

15 Le dijo Jesús: «Mujer ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella creyendo que era el hortelano, le dijo: “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a recogerlo”.

16 Jesús le dijo: «¡María!» Ella inmediatamente reconoció la voz y girando hacia él, le dijo en hebreo: “¡Rabuní!” Que quiere decir Didáscalos Maestro.

17 Jesús le dijo: «No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; ve a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre natural y vuestro Padre por la jaris (gracia energía increada), a mi Dios y vuestro Dios».

18 María la Magdalena fue a decir a los discípulos que había visto al Señor y anunciarlos lo que él le había dicho, es decir, anunciarlos su resurrección.

La aparición a los discípulos 20:19-25.

19 En la tarde de aquel mismo día, el primero de la semana, (el domingo,) estando cerradas las puertas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por temor de los judíos, de repente vino Jesús, y puesto en medio de ellos, les dijo: «La paz con vosotros».

20 Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado, para que vean las señales de las heridas y creer que él es el maestro de ellos. Entonces los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor resucitado.

21 Jesús les dijo otra vez: «La paz esté con vosotros. Como el Padre me envió mí, así yo os envío a vosotros.

  1. «Jesús les dijo otra vez: «La paz esté con vosotros. Tal y como el Padre me ha enviado a mí para terminar la obra de la psicoterapia, sanación, redención y salvación de los hombres, así yo también os envío a vosotros para continuar transmitiendo mi obra».

22 Diciendo esto, sopló sobre la cara de ellos y les dijo: «Recibid Espíritu Divino».

  1. «Al decir esto, les sopló en sus rostros el vivificante aliento de la nueva vida celeste, y les dijo: «Recibid Espíritu Divino; es decir, la energía increada Jaris–Gracia, (tal y como al principio el Dios sopló al rostro de Adán)».

23 A quienes perdonéis los pecados les serán perdonados; a quienes se los retengáis, les serán retenidos».

24 Pero Tomás, uno de los doce, a quien llamaban Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.

25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: “Hemos visto al Señor”, pero él les dijo: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos y mi mano en su costado, no creeré.

Aparición a Tomás, 20:26-29

26 Pasados ocho días, de nuevo estaban dentro en la casa los discípulos y Tomás con ellos. Mientras las puertas estaban cerradas, de repente se presentó Jesús en medio de ellos y dijo: «La paz esté con vosotros»

27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo, y mira mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente».

28 Entonces Tomás contestó, diciendo: “¡Señor mío y Dios mío!”

29 Jesús le dijo: «Porque me has visto, has creído, a partir de ahora en los siglos de los siglos, bienaventurados y felices serán los que creen sin haberme visto. Así creerán las futuras generaciones de mi Iglesia».

Primer epílogo 20:30-31.

30 Aparte de este milagro de la resurrección y de los que había hecho anteriormente Jesús hizo muchos más milagros y señales en presencia de sus discípulos, los cuales demostraban su deidad y no están escritas en este libro sagrado.

31 Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

  1. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, Hijo y Logos increado de Dios, el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre; y creyendo en él con la iluminación de la fe operativa, tengáis nueva vida inalienable, divina y eterna, la que se transmite en el nus (el espíritu o ojo o energía del corazón de la psique) de los hombres por la oración implorando su nombre.

(Es decir, Jesús Cristo Hijo y Logos de Dios, eleisón me, compadécete de mí pecador, o ten misericordia, caridad o alíviame, sáname, ayúdame, consuélame).

 

Capítulo 21: Los discípulos otra vez a la pesca 1-3. La aparición del Señor en la orilla del lago Tiberiades 4-14. El restablecimiento de Pedro 15-19. Logos sobre Juan, el discípulo amado 20-23. Segundo epílogo, 24-25.

 

Los discípulos otra vez a la pesca 21:1-3.

1 Después de esto Jesús se apareció de nuevo a los discípulos junto al mar de Tiberiades; y se manifestó de esta manera:

2 Estaban juntos Simón Pedro y Tomás, el llamado Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.

3 Les dijo Simón Pedro: “Voy a pescar”. Le contestaron: “Nosotros también vamos contigo”. Salieron y subieron a la barca. Pero aquella noche no pescaron nada.

La aparición del Señor en la orilla del lago Tiberiades 21:4-14.

4 Al amanecer, estaba Jesús en la playa; pero los discípulos no se dieron cuenta de que era Jesús.

5 Jesús les dijo: «Muchachos ¿no tenéis algún pescado para comer?» Le respondieron: «No».

6 Él les dijo: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, pues, y ya no podían arrastrar la red, por la cantidad de pescados.

7 Entonces aquel discípulo (Juan) a quien Jesús amaba, dijo a Pedro: “¡Es el Señor!”  Simón Pedro cuando escuchó que el que estaba parado allí era el Señor, se ciño la túnica, porque al estar pescando se había despojado de ella y se lanzó al mar, para llegar lo antes posible al Señor.

8 Y los otros discípulos vinieron con la barca, ya que no estaban lejos de la tierra, a unos doscientos codos, arrastrando la red con los peces.

9 Al saltar a tierra, vieron encendidas brasas y un pez encima de ellas, y a lado pan.

10 Les dijo Jesús: «Traed de los peces que acabáis de pescar».

11 Subió Simón Pedro y sacó a tierra la red, llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y aún siendo tantos peces y grandes, la red no se rompió.

12 Les dijo Jesús: «Venid y comed». Y ninguno se atrevía a preguntarle: “¿Tú quién eres?”, pues, sabían muy bien que era el Señor.

13 Entonces Jesús se acercó, tomó el pan y les dio; y lo mismo el pescado.

14 Esta fue ya la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos, después de haber resucitado de entre los muertos.

El restablecimiento de Pedro 21:15-19.

15 Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Jonás ¿me amas más que éstos?, tal como has sostenido aquella noche de mi detención». Le respondió: “Sí Señor, tú conoces que te amo”. Le dijo: «Apacienta mis corderos lógicos de mi rebaño espiritual»

16 Por segunda vez le dijo: «Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?». Le dice Pedro: “Sí Señor, tú conoces que te amo”. Entonces le dice: «Pastorea mis ovejas lógicas».

17 Por tercera vez le dijo: «Simón, hijo de Jonás ¿me amas?». Pedro se entristeció porque tres veces le dijo Jesús: “¿me amas?” Porque creyó que Jesús dudaba de su agapi-amor y Pedro respondió: “Sí Señor, tú sabes que te amo”. Jesús le dijo: «Pastorea mis ovejas lógicas». (Con esta triple afirmación, borró totalmente su triple negación y le restableció al axioma apostólico).

18 Amín, amín, de verdad en verdad te digo que: «Cuando eras joven, tú mismo te ceñías la túnica con el cinturón e ibas adonde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus manos, y otro te ceñirá, y te sujetará la túnica, y te llevará allí adonde no quieras». (Es decir, te conducirá al terrible martirio, el cual lo aceptarás, a pesar de la repulsión natural de la muerte).

19 Esto lo dijo el Señor indicando con qué muerte Pedro iba a glorificar a Dios; dicho esto, añadió: «Sígueme».

Logos sobre Juan, el discípulo amado 21:20-23.

20 Volviéndose Pedro, ve que les seguía el discípulo preferido de Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado y le había preguntado: “¿Señor quién es el que te va a entregar?”

21 Viéndolo, pues, Pedro dice a Jesús: “¿Señor qué pasará con éste, qué será de su futuro?”

22 Dice Jesús a Pedro: «Si yo quiero que éste permanezca en vida hasta que yo vuelva otra vez ¿a ti que te importa? Tú sígueme».

  1. Dice Jesús a Pedro: «Si yo quiero que éste permanezca en vida hasta que yo vuelva otra vez, en mi segunda Parusía- Presencia, ¿a ti que te importa? ¿Qué beneficio espiritual tienes sabiendo esto? Tú sígueme y cuídate de ti mismo, de lo que yo te digo y de lo que concierne tu salvación».

23 Y entre los hermanos se corrió la voz de que aquel discípulo no moriría. Jesús no le dijo a Pedro que el discípulo no moriría, sino: «Si yo quiero que él permanezca en vida hasta que yo venga, a ti ¿qué te importa?»

Segundo epílogo, 21:24-25.

24 Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito en su Evangelio; y conocemos bien que su testimonio es verdadero.

25 Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús Cristo. Si se escribieran una por una, creo que en el mundo entero con sus bibliotecas no cabrían los libros que podrían escribirse. Amín.

 

Traducido por: Jristos Jrisulas Χρῆστος Χρυσούλας  www.logosortodoxo.com  (en español)

 

LÉXICO DE LOS EVANGELIOS

De nuestro “ALFAωMEGA gran léxico ortodoxo helénico-español”

Contenidos

  1. Agapi, Αγάπη (agapi)  amor, cariño.
  2. Adopción en hijos de Dios, ahijamiento Υιοθεσία (iocesía),
  3. Alma, Ψυχή psijí Psique ánima
  4. Anticristo Αντίχριστος antíjristos
  5. Apocálipsis, Ἀποκάλυψις revelación.
  6. Bautismo, Βαπτίζω, (Baptisllzo) Bautizo,
  7. Carisma Χάρισμα Járisma
  8. Carne σάρξ cuerpo y carne ver: Sarx 
  9. Catarsis, Κάθαρσις (kázarsis) catarsis
  10. Corazón Καρδία kardía
  11. Cosmos Κόσμος kosmos mundo
  12. Cristo Χριστός Jristós, y Χρῆστος Cristos Jristos
  13. Efjaristía Εὐχαριστία Θεία Zía Eucaristía Divina
  14. Eklisía Iglesia Εκκλησία
  15. Eléison, ver también «Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison
  16. Elenos Ἐλληνες élines, Griegos
  17. Escribas Gramatís, intelectuales
  18. Esjatología Ἐσχατολογία y Ésjato/s,
  19. Espíritu Santo Πνεύμα Αγιον áyion Πνεύμα pnevma ο Παράκλητος Paráclitos
  20. Espíritu o espíritu de Dios Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú)
  21. Eucaristía Divina ver: Efjaristía
  22. Gehena Γέεννα
  23. Gracia Jaris de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú) –
  24. Gramatís Escribas, intelectuales ver: Escribas
  25. Griegos Ἐλληνες élines ver: Elenos
  26. Hades Ἄδης
  27. Hermano/os, Αδερφός/οί / Aderfós/í
  28. Hipótasis Υπόστασις
  29. Iglesia Εκκλησία ver: Eklisía
  30. Increado Ἀκτιστο (aktisto) inconstituido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido
  31. Infierno Κόλαση kólasi,
  32. Iluminación, (del nus) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú)
  33. Intelecto Διάνοια diania, mente- o mente analítica, ver: Mente
  34. Jaris, Gracia de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú), ver: Gracia
  35. Juicio Κρίσιs o día del Kirios Señor
  36. Κακό Μal
  37. Kerós Καιρός según contexto: tiempo// espacio del tiempo o temporada, un período de tiempo limitado e indeterminado// época // Momento adecuado u oportuno//
  38. Kerigma, Κήρυγμα (kirigma)
  39. Krisis Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου Juicio o día del Kirios Señor, ver: Juicio
  40. Kosmos Κόσμος mundo, ver: Cosmos
  41. Kirios Κύριος Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison».
  42. Lógico Λογικός
  43. Logos Λόγος y Logos de los seres
  44. Luz increada, Ἄκτιστον Φῶς (áktiston fos).
  45. Mal Κακό ver: Kakó
  46. Mente Διάνοια diania, mente-intelecto
  47. Metania, Μετάνοια
  48. Metamórfosis Μεταμόρφωσις
  49. Misterio, Μυστήριο Mistírio (sacramento)
  50. Muerte Θάνατος (zánatos) thanatos,
  51. Mundo Κόσμος kosmos
  52. Naós Ναός templo increado y creado
  53. Nus Νοῦς o νοερά ενέργεια noerá ο espiritual energía
  54. Obediencia Yπακοή (ipakoí).
  55. Paraíso Παράδεισος parádisos
  56. Paráclitos Παράκλητος ver: Espíritu Santo
  57. Parusía, Παρουσία Presencia
  58. Pazos Πάθος, pathos, pasión, padecimiento
  59. Pecado Ἁμαρτία (amartía)
  60. Persona Πρόσωπον Prósopon
  61. Praxis Πράξις
  62. Psique, Ψυχή psijí alma, ánima
  63. Realeza, Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos
  64. Salvación Σωτηρία (sotiría) sanación y redención
  65. Sarx, sarkosis carne, encarnación Σάρκα σαρξ σαρκóσις cuerpo con carne,
  66. Señor Κύριος ver: Kirios
  67. Siglo Aἰών-Eón
  68. Sotiría Σωτηρία sanación, redención y salvación, ver: Salvación
  69. Templo Ναός (naós) increado y creado, ver: Naós
  70. Tentación Πειρασμός pirasmós
  71. Tiempo Καιρός kerós ver: Kerós
  72. Virtud Ἀρετή aretí

 

  1. Agapi, Αγάπη (agapi)  amor, cariño. “Ὁ θεός γάπη στίν Dios es agapi-amor… Porque la agapi proviene de Dios” (1 Jn 4,7-8).

La Αγάπη (agapi) cristiana en su faceta divina y como término teológico ortodoxo es la primera y superior energía increada de las energías increadas de la Jaris de Dios. Se aproxima más a la misericordia increada y perdón de Dios que enseñaba Cristo Dios. La agapi está vinculada y unida estrictamente con la libertad y la verdad. Cada una depende y se enlaza con la otra, fuera de esta interrelación ninguna es auténtica. Dicen los Santos Padres Ortodoxos: Nadie puede conocer la increada agapi como energía increada de Dios si no es a través de la energía increada Χάρις (Jaris, Gracia) del Espíritu Santo. La agapi cristiana en su faceta secular, mundana se refiere al amor desinteresado, altruista o cariño, amor al cónyuge, a los padres, a los amigos, a los jefes y trabajadores, como también a las comunidades sociales y toda la creación.

Éste es el propósito de la psicoterapia de la Iglesia Ortodoxa, el convertir, mediante la constante metania (introspección, arrepentimiento y confesión), la φιλαυτία (filaftía, egolatría) que es el creado amor interesado egocéntrico y enfermizo a uno mismo y al cuerpo y convertirla en agapi desinteresada divina e increada de Dios. Ésta comprende tres estadios: catarsis, iluminación y zéosis o glorificación. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).

  1. Adopción en hijos de Dios Υιοθεσία (iocesía) ahijamiento,

Υιοθεσία (iocesía), de y iós= hijo y t-zesis sitio, lugar o posición, filiación, ahijamiento, adopción en hijos de Dios, «ἕδωκεν αυτοίς ἕξουσίαν τέκνα Θεοῦ γενέσθαι dio en ellos poder, autoridad, fuerza y energía para renacerse, desarrollarse, convertirse y hacerse “metamorfosearse” en hijos de Dios» (Jn 1,12).

Aquí el verbo γενέσθαι manifiesta una acción continua, hasta la muerte. Estado carismático de los hombres que aceptaron libremente la llamada, creyendo y siguiendo a Cristo. Proviene y se da por el Dios Padre, el cual “nos escogió en él antes de la fundación del mundo para ser santos e inmaculados en presencia de Él en amor, predestinándonos para la adopción como hijos suyos por Cristo (Ef 1, 4-5). La adopción es consecuencia por un lado del sacrificio del Señor crucificado, por otro lado por el santo bautizo, con el cual los creyentes renacen místicamente por los misterios, convirtiéndose en hijos de Dios “por la energía increada Jaris”. El resultado esencial de la adopción como hijos de Dios es que el creyente se hace heredero de la vida eterna: “… y si hijo, también heredero de Dios por Cristo” (Gal 4,7). Para la energización, activación del carisma de adopción como hijos de Dios es imprescindible la sinergia cooperación de la libre voluntad (predisposición y preferencia) del hombre.

  1. Alma, Ψυχή psijí Psique ánima

Ψυχή Psique alma, ánima, el término viene desde la antigüedad y se usa con excepciones más o menos igualmente hasta hoy.

En el Nuevo Testamento y en los santos Padres, se usa a menudo en vez de la palabra άνθρωπος anzropos, ser humano, hombre, (Rom.13,1). A veces en la Sagrada Escritura significa simplemente la vida. (Mt 2,20. Jn 10,11. Rom 16,4). Pero psique se dice sobre todo del elemento espiritual, no material de nuestra existencia (Mt 10,28); Es la base substancial que vivifica el cuerpo. Es un componente de las dos partes de nuestra naturaleza; el otro es el soma, cuerpo. El cuerpo no contiene la psique sino que la psique contiene y conjunta al cuerpo. La prueba está en que cuando la psique sale del cuerpo este se convierte en cadáver y se disuelve. Los hombres tienen psique con esencia y energía, por eso tienen nus, logos (lógica) y espíritu, el cual espíritu, es la increada energía Jaris que vivifica psique y  el cuerpo conjuntado; nus y logos están unidos e inseparables de la psique después de la muerte física; los animales tienen psique por energía, por eso no tienen nus y logos (lógica) como la humana que se crea de la energía increada hiperlógica suprema de Dios Logos increado en Espíritu Santo procedente del Padre, por tanto a imagen y semejanza del Θεάνθρωπος zeánzropos Dios-Hombre, el Cristo . (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Lexis apocalípticas” al blog en español http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/).

  1. Anticristo Αντίχριστος antíjristos

Αντίχριστος antíjristos anticristo

[Diccionario Academia Platónica de Atenas. El Anticristo significa el que está en oposición a Cristo o su adversario. Esta expresión es mencionada en la Santa Escritura sólo por el discípulo de Cristo Ioannis-Juan y especialmente en Sus epístolas I y II.

No se trata de un individuo aislado quien jugaría un papel futuro sino durante todos los siglos por sus enseñanzas opuestos a Cristo.

Este cuerpo colectivo del anticristo hizo su aparición cuando aún vivía Juan. “…ahora existen muchos anticristos” (1 Jn 2,18),: «y ahora están en el mundo» (1 Juan 4,3). Es una advertencia para percibir una situación ya existente sobre personas que ya se oponían a Cristo para que los cristianos tengan cuidado.

El anticristo también es calificado:

  1. como «engañoso, seductor» (2 Jn 7) ως «ο πλάνος»
  2. como «el mentiroso» (I Jn 2, 22) ως «ο ψεύστης»
  3. como «negador del Padre y del Hijo» (1 Jn 22)
  4. el que «niega que Jesús es Cristo» (1 Jn 2, 22)

El anticristo es mencionado también por el apóstol Pablo en su II carta a Tesalonicenses.]

¿Qué significa anticristo o anticristos?

Por los santos Padres de la Iglesia Católica Apostólica Helénica

La palabra anticristo se encuentra en el Nuevo Testamento. Es cierto que no es un término que fue inventado después, por la literatura eclesiástica sino que es un término bíblico y hagiográfico. Pero se utiliza por el evangelista Juan en sus epístolas y él mismo da su definición, significa: anticristo es aquel que niega la naturaleza humana de Cristo. Más exacto: si niegas la divina naturaleza de Cristo, esto que hizo Arriano, eres anticristo, si niegas la naturaleza material, la humana y aceptas sólo la divina, como es el monofisismo, entonces, también eres anticristo. Porque no aceptas aquello que es Cristo. Por lo tanto, es la negación de lo qué es el Jesús Cristo, sea por parte de fisis (naturaleza) humana o por parte de naturaleza divina, entonces aquel que sostiene esto está calificado como anticristo. Este es el término que se da por el mismo evangelista Juan. Muy correctamente, pues, dijo el padre Justino Pópovits que:

El primer anticristo, se entiende después de Cristo, porque tenemos anticristos también antes de Cristo, el primero es Judas. Porque no creyó quién era su maestro. Porque si hubiese creído nunca hubiese hecho lo que hizo, por consiguiente, no creyó en la naturaleza divina de su maestro, así consideró interesante que sacase un dinero y vendió a su maestro, negó su naturaleza divina. También el mismo santo dijo que: en la historia de la humanidad tenemos tres caídas grandes a) la de Adán, b) la de Judas y c) la del Papa de Roma.

El segundo anticristo, que niega la naturaleza divina es Arriano y decía que simplemente es creación y no Dios. El tercer anticristo, antes del último que será cuarto, ¿quién será, temblarán si lo escuchan?. Es el cristianismo occidental en la persona del Papa y de cada Papa de Roma. No lo digo yo, lo decía el Padre Justino y también san Cosme de Etolia. Por eso san Cosme decía: “al papa maldecid y le llamaba anticristo”. ¿En qué es anticristo?. Porque la falsificación del kerigma evangélico se encuentra en el cristianismo papista. Y una falsedad del kerigma cristiano, no sana ni salva nunca y al momento que no sana, ni salva, finalmente es una negación del cristianismo. Así pues el anticristo según san Juan es este.

Aún, anticristo se llama a aquel que usurpa la persona de Cristo, ahora vengo un paso más adelante, por ejemplo, si insultas a Cristo eres anticristo. Kazantzakis (famoso escritor heleno) insultaba a Cristo, si uno lee sus libros lo verá, a éste se le llama anticristo. Pero Kazantzakis hiriendo a Cristo, quería crear una nueva religión y proclamarse a sí mismo como mesías. Aquí ahora tenemos un paso más allá, no solamente hiero a Cristo, sino que le sustituyo, es decir, usurpo el título de Cristo y del Mesías. Esto lo hará el último anticristo, usurpará el título de Cristo.

Así que diríamos, me quedo sólo en estos dos, primero es aquel que no acepta la teantrópina, divino-humana persona de Cristo y segundo es aquel que quiere sustituir la persona de Cristo y proclamar algún otro o principalmente proclamarse él mismo, como Mesías. Porque también el último el Anticristo, el definitivo, del que su nombre será 666, ¿éste qué hará?. Nos los dice el apóstol Pablo: entrará en el templo de Dios, el de Salomón, que lo reconstruirá y se proclamará a sí mismo Dios, mientras haya herido toda piedad que hay en este mundo, no sólo del cristianismo, sino de cada religión y anulará cada religión para proclamarse él Dios. Veis pues, que es el segundo paso el que uno se proclame como Dios.

En resumen, por un hermano cristiano hispanohablante nativo: En realidad… anticristo… es todo aquel que niega y contradice el Logos divino (palabra, verbo) de Dios… y que por lo tanto… va en contra de Dios y de su Cristo… quien es en sí mismo… el Logos (palabra, verbo) de Dios encarnado… y el Hijo eterno de Dios.
Por esto reconocemos quiénes son anticristos… porque niegan el Logos de Dios que es eterno… aunque naciese como hombre… hace poco más de dos mil años… y al hacer eso… niegan y contradicen a Dios.

Más sobre el tema: http://www.logosortodoxo.com/el-yerontas-mitilineos-responde-a-dudas-y-preguntas/ 7 ESJATOLOGIA

  1. Apocálipsis, Ἀποκάλυψις revelación, la palabra más bella de la lengua helénica y de la Divina Escritura.

Desgraciadamente muy malinterpretada en Occidente, cuando la escucha un occidental se asusta y la identifican mayormente con el libro del Apocalipsis o como una catástrofe y es todo lo contrario. En cambio en griego es muy de uso común y es revelación de Dios o de Sus logos, de Su energía y luz increadas. En todas las traducciones la utilizo con el sentido griego: la apocálipsis y las apocalipsis y el verbo apocaliptar-revelar; porque quiero que el lector lo conciencie bien y se acostumbre a este bellísimo término.

El Apóstol Pablo dice que escuchó logos, verbos inefables que el hombre no puede expresar, (2ªCor 12,4). Las apocalipsis-revelaciones son los logos y verbos inefables, increados que se formulan con logos, conceptos y verbos creados. La apocálipsis o revelación es praxis y energía de la Deidad y como tal, pertenece a otro nivel, transciende las energías cósmicas. Así que apocálipsis significa aparición, manifestación o revelación de la divina doxa (gloria luz increada) del Dios Trino y participación del hombre en la divina jaris (gracia energía increada) y la zéosis que es la vivencia, experiencia de la Apocálipsis-Revelación. Apocálipsis tal y como la manifiesta la palabra es la revelación, por lo tanto, es manifestación o aparición de algo que antes estaba cubierto y oculto. El grado más alto de apocálipsis o revelación es el Pentecostés.

En contraposición de la ἀνακάλυψις (anakálipsis) descubrimiento de algo creado, que se mueve en los límites de la lógica de la diania (mente o cerebro), del esfuerzo y la invención humana. La Apocálipsis reveló cosas totalmente desconocidas a la lógica humana. Los Profetas, los Apóstoles y los Santos son los portadores de la divina Apocálipsis que trajo al mundo el Cristo y los que expresan la Tradición Ortodoxa. La vivieron al límite de sus vidas personales y la enseñaron a sus rebaños. Con ella afrontaron a todas las herejías que aparecieron a través de los siglos; también con la apocálipsis (revelación) superaron y vencieron la muerte y la opresión del tiempo.

Nosotros por mala costumbre decimos que la Biblia, la Santa Escritura, contiene el Logos de Dios. La Biblia no es el Logos de Dios, sino la descripción y el registro de la Apocálipsis de Dios en el corazón de los Santos, los Apóstoles y los Profetas. El Dios no se comunica con lenguaje humano, ni con textos escritos. El Dios se comunica por Su Increada Luz introduciéndose en el interior del corazón del hombre, el cual llega a ser receptivo de la Jaris (gracia increada energía) de Dios. Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.

Religión se crea con el movimiento del hombre hacia Dios. El Cristianismo ortodoxo al contrario, se presenta como movimiento y apocálipsis (revelación) de Dios hacia el hombre. En la religión el hombre se sacrifica para el Dios. En el Cristianismo ortodoxo, el Dios se sacrifica para el hombre, es la apocálipsis (revelación) de la verdad que es el mismo Dios, Jesús Cristo.

  1. Bautismo, Βαπτίζω, (Baptiszllo) Bautizo,

Βαπτίζω /Βαπτίζειν, (vaptisllso/in, vaptisso/in) Bautizo/Bautizar, es el verbo más claro del idioma griego y significa “SUMERGIR, INMERSIÓN TOTAL AL AGUA”, no cabe otro verbo ni siquiera sinónimo o metáfora,

Sólo hay una expresión metafórica popular diciéndolo en el sentido más claro: “ponle nombre esto”, nada más y SE ACABÓ!: LO DIJO CRISTODIOS!!!… βαπτίζοντες αὐτοὺς εἰς τὸ ὄνομα τοῦ Πατρὸς καὶ τοῦΥἱοῦ κα ὶτοῦ Ἁγίου Πνεύματος, (Mt 28,19). Esto lo dijo Cristo, no  lo dije yo, el des-graciado!! http://www.logosortodoxo.com/…/los-misterios-de-la…/

Nada de rociar que no existe, ni falsas economías y rociamientos tipo rocieros de la feria de Huelva…tipo Vaticano!  https://laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com/p/inmersion-o-en-el-bautismo-dogmatica-de.html

EkadoRodhe  (Héctor Rodríguez) Algunas veces los re-bautizos en la ortodoxia depende en mucho del consentimiento de un obispo ortodoxo. La mayoría de obispos ortodoxos son flexibles para aceptar a nuevos ortodoxos solo crismándolos, otros que son minoría exigen un nuevo bautismo, y no sólo obispos sino todos los Yérontas/as iluminados y los Santos rechazan sólo crismación para los romano-católicos o papistas. El verbo griego es «Baptisma» y significa INMERSIÓN y NO «aspersión» -tal cual-.  En la antigüedad algunos casos se dieron por emergencias extremas la aspersión del agua como por ejemplo algunos que estaban presos y se convirtieron al cristianismo, en estos casos especiales, no habían piscinas, ni estanques, ni ríos ni nada de eso;  otros en cambio han sido recién nacidos en serio peligro de muerte aún sin sacerdote que lo hiciera;  pero han sido casos de emergencia extrema. Esto no es la regla ni es lo correcto; la iglesia romana lo tomó como una regla y no como una excepción. Hoy en día los papistas (papikós) alegan que esto es lo correcto y normal violando muy flagrantemente lo que la Santa Escritura dice.

En cuanto a reciprocidad: Si no hubiese reciprocidad, muchas cosas no serían posibles pues si nos pusiéramos ultra-canonistas, los Santos Cánones de Los Santos Padres prohíben expresamente juntarse con herejes. La clausula «filioque» que insertó la iglesia romana en el símbolo de la fe, es decir “El Credo”,  es una herejía flagrante y descarada. Pero como no es así, en los países ortodoxos se permite la existencia de iglesia romano-católica y son invitados de honor en diferentes ceremonias especiales como por ejemplo la entronización de un nuevo obispo ortodoxo. Para entender la ortodoxia, es necesario primero despojarse de verla con ojos occidentales franco-romanistas, de rostro afeitado y cabellos cortos.

  1. Carisma Χάρισμα Járisma Χάρισμα (járisma)

Carisma viene de Jaris, es don, virtud, cualidad, talento y regalo, resultado de la divina Jaris, pero concretamente regalo del Espíritu Santo al hombre (como por ejemplo la santidad).

Los jarismas del Espíritu Santo son muchos y distintos, algunos son nombrados por el Apóstolos Pablo: c-jarisma apostólico, profético, instructivo, milagroso, sanador, perceptivo, gobernativo, interpretativo, de lenguas. (1Cor 12,28). Personas jarismáticas nunca han faltado de la Iglesia, hoy también tenemos cristianos ortodoxos con el carisma de clarividencia, provisor y milagroso. Carismas adicionales del Espíritu Santo son: información interior, jará (alegría) interior, lágrimas de recogimiento, sentimientos de infinito agradecimiento a Dios, resplandecimientos del nus, etc. que muchos creyentes Cristianos concienciados y humildes saborean y disfrutan en sus vidas de estas donaciones-jarismas. Pero el mantenimiento de ellos depende sobre todo de la humildad, decía San Marcos el Asceta: “El que tiene algún jarisma y es amable y cariñoso con los que no lo tienen, con su cariño y simpatía guarda el jarisma. El arrogante, presuntuoso y soberbio, lo perderá por sus arrogantes y orgullosos loyismí, pensamientos”.

Estos carismas-donaciones de Dios al hombre es Él quien decide a quien se las dará, sin que nosotros podamos “conquistarlas” o pedirlas a Él.

  1. Carne σάρξ cuerpo y carne ver: Sarx
  2. Catarsis, Κάθαρσις (kázarsis) catarsis, literalmente sanación, terapia, curación, limpieza, purgación, purificación, se refiere principalmente a la psique.

Aunque la mayoría de los españoles la traducen como purificación, apenas utilizo esta palabra en mis traducciones, porque parece que la catarsis sea como algo mágico. Además, purificación traducido en griego es agnisis o agnismós no catarsis. Catarsis como término teológico ortodoxo se aproxima más como limpieza, purgación y sanación o terapia de la psique, “psicoterapia”. En la teología ortodoxa conecta con la sanación (psicoterapia) y metamorfosis, transformación o conversión continua de las fuerzas psicosomáticas del hombre, de manera que funcionen natural y sobrenaturalmente, y la liberación de la psique y el cuerpo de la conducta mundana (pecaminosa y viciosa) y carnal. En la teología Patrística Elénica sirve para expresar tres estados. El primero es la expulsión del corazón todo lo que no es natural, de los tentadores y malos astutos loyismí pensamientos simples o compuestos con la fantasía y de los malos deseos, ilusiones, codicias, ansias: la transformación y conversión de los pazos, con el cultivo y familiarización de las virtudes, expuestos en el lugar adecuado a la presencia de Dios. Este es el primer estadio de la vida espiritual que se llama catártico o catarsis del corazón. El segundo es la lucha askítica (ascética, práctica) que opera en los aspectos “naturales y sobrenaturales” del funcionamiento de las tres fuerzas de la psique: logística, anhelante e irascible (o emocional); o sea su giro en dirección hacia Dios. El tercero es la manera ascética, práctica con la que el hombre llega desde el amor-agapi interesado al amor-agapi desinteresado. La catarsis es para toda la vida, hasta para los que llegaron a la zéosis y también los santos porque no son infalibles.

San Máximo el Confesor considera que la catarsis es el primer estadio de la vida espiritual que se llama “filosofía práctica” y esto significa que en este estado el hombre vive la increada energía catártica (terapéutica, sanadora o purgante) de Dios y de este es conducido a la iluminación y la zéosis o glorificación.

San Teódoro de Edesa, Filocalía t.2, pag.34, dice: «Catarsis de la psique, por un lado, para la parte logística de ella, es la liberación y la eliminación perfecta de todos los elementos inestables y terrenales, es decir, los hábitos pecaminosos; por otro lado, para la parte anhelante (volitiva, voluntad) de la psique, es que no se mueva para nada hacia la materia, ni se ambicione a la sensibilidad o sentido y que sea obediente a lo lógico; y por otro lado, para la parte irascible o emocional de la psique es que no sea perturbada nunca por todas las cosas que ocurren. Después de esta catarsis y la necrosis (mortificación) o sanación, y arreglo de las peores fuerzas, también es necesaria la subida y la zéosis. Porque mientras uno haya abandonado el mal, debe realizar el bien (Sal 33,15), y aún, primero olvidarse, negarse a sí mismo y si ha levantado su cruz, siga al Señor (Mt 16,24) hacia el sublime estado de la zéosis».

El significado de la catarsis, por el metropolita Ieroteo Vlajos: «Hay clara diferencia entre la catarsis que funciona en distintos sectores de la vida social, y de la catarsis que funciona dentro del “espacio” de la Iglesia.

Según el significado humanocéntrico, catarsis es la expulsión y alejamiento de un miembro de un consejo o gobierno, de un partido político o de una organización. Pero según la tradición eclesiástica, la catarsis no funciona como una expulsión, sino como una introducción de un miembro a la vida eclesiástica, puesto que antes por el pecado se alejó y se separó de ella. Por lo tanto, mientras que para el mundo, la catarsis se entiende como expulsión, éxodos, salida, de una organización, para la Iglesia se entiende como un regreso de la división de la relación con Dios y los hombres. Para un partido político, la catarsis es cese, para Iglesia la catarsis funciona como introducción y terapia. Así que la catarsis en la Iglesia se entiende como metania, sanación y terapia “psicoterapia del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad del mismo hombre.

Este carácter terapéutico de la catarsis, lo encontramos en los santos Cánones de la Iglesia que fueron instituidos por los Sínodos Locales y los Ecuménicos. La catarsis se puede realizar en la Iglesia, sólo con la utilización de los santos cánones, para que se encuentre dentro de su propósito y finalidad, que es la metania de sus miembros enfermizos.

En este punto uno puede ver la diferencia entre leyes del gobierno del Estado y de los santos Cánones de la Iglesia. Las leyes del Estado castigan a los infractores por un error o fallo de manera que se mantenga el tejido social. Pero los santos Cánones no castigan, sino que sanan la enfermedad espiritual de los enfermos y aun mantienen la salud al resto del cuerpo de la Iglesia.

Así que los santos Cánones se encuentran en los antípodas de la ley del Antiguo Testamento, de la ley romana y del derecho civil alemán, tal y como se desarrolló en la sociedad feudal de occidente. Además, aquí se ve la diferencia entre la tradición Occidental y la Ortodoxa, puesto que el cristianismo occidental está empapado del llamado espíritu legislativo o de derecho civil y de la reacción al anti-ley; en cambio el Cristianismo Ortodoxo se discierne por el espíritu filántropo terapéutico.

Es característico en este punto el canon 102º del 5ª Sínodo Ecuménico, el cual considera el pecado como enfermedad y al Clérigo como médico que debe indicar “la ciencia médica en Espíritu” y naturalmente esta ciencia consiste en utilizar para el enfermo “la terapia adecuada”, evitando “la desmedida” que no conduce al enfermo a la sanación y salvación. La catarsis es dada para todos, clérigos y laicos, no fue dado un Evangelio para los Clérigos y otro para los laicos».

Así que catarsis en la Iglesia se entiende principalmente como metania y terapia “psicoterapia” del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad o libre voluntad del mismo hombre.

  1. Corazón Καρδία kardía

Καρδία (kardía) Corazón para la enseñanza de nuestra Iglesia, es el centro de las fuerzas psicosomáticas de la existencia humana y es constituido por las energías y fuerzas psíquicas (logística, volitiva o anhelosa e irascible).

El corazón psicosomático constituye el espacio espiritual de la psique donde se enfrentan y entran en conflicto la energía increada jaris de Dios con los pazos, padecimientos, vicios, pasiones, emociones y apegos. Dentro al corazón se realiza la guerra invisible interior, la lucha por la vida y la muerte. Allí dentro se escuchan la voz de Dios y del diablo. Allí la divina energía increada Jaris intenta conducir al hombre a la bondad y a la virtud, y allí el espíritu tránsfuga de la apostasía se esfuerza para atraer y llevar al hombre en obras oscuras y de pecado. Todos los bienes que realizan los justos provienen y salen “del bondadoso tesoro de su corazón” y todos los males que realizan los malvados e injustos los hacen “desde el malvado tesoro de su corazón” (Luc 6,45), y “porque  desde el interior del corazón de los hombres proceden las malas meditaciones, adulterios, fornicaciones, hurtos, homicidios, codicias, maldades, robos, dolo, insultos, soberbia, libertinaje, lujuria, violaciones, inmoralidad…” (Mt 7, 21-22).

El corazón es el subconsciente y el cerebro el consciente, según los Padres. Explica San Nikitas Stizatos en la Filocalía: Dios no observa las cosas superficiales que decimos y hacemos, sino las disposiciones de las psiques y la finalidad por la que hacemos algo de todo lo que se ve y se entiende… El hombre mira la cara, el Dios al corazón. Y los que están “sanados, limpios, catartizados del corazón, ellos contemplarán, verán a Dios” (Mt 5,8). La catarsis se consigue con la nipsis, la oración, la ascesis, práctica, con un buen Yérontas, guía espiritual Ortodoxo con experiencia, participando en los Misterios ortodoxos y el mantenimiento general de los mandamientos de Cristo.

Nus y Corazón por Ieroteo Vlajos

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bendice a los sanados, purificados del corazón “que ellos contemplarán a Dios”. (Mat. 5,8). En el corazón se apocalipta=revela el Dios y allí el hombre Le conoce. El Apóstol Pablo escribe que allí se hace la iluminación de Dios. “…Dios es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la doxa=gloria (luz increada) de Dios en la faz, persona de Jesús Cristo” (2ªCor. 4,6). El mismo Apóstol desea y bendice “para que el Dios de nuestro Señor Jesús Cristo, el Padre de la gloria increada, os conceda el carisma espiritual de la sabiduría (increada) y la apocálipsis (revelación) de las verdades de él; y que ilumine los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza de su llamada…” (Ef 1,17-18). El corazón recibe la apocálipsis (revelación) del conocimiento de Dios. En otro punto el corazón es sustituido por el nus. El Señor después de Su Resurrección encontrándose entre Sus Discípulos, “transmitiéndoles luz (increada) los abrió el nus para que entendiesen las Escrituras” (Lc.24, 45). Como el hombre, al abrir los ojos del corazón y con la catarsis del mismo, conoce a Dios, por eso “abrir el nus” se identifica con “abrir el corazón”. También, “bienaventurados los sanados, purificados y claros del corazón porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8), creo que conecta con el pasaje apostólico “… transformaos con la renovación de vuestro nus…” (Rom.12,2).

Entonces en este punto el nus se llama corazón también y los dos términos se enlazan. San Máximo el Confesor interpretando el logos de Cristo “sin embargo, dar limosna de lo que tenéis, entonces todo será limpio” (Lc 11,41), dice que “porque no os ocuparéis ya de las cosas para el cuerpo, sino que vuestro fin será sanar, purgar, limpiar vuestro nus del odio y de la suciedad, el cual nus, el Señor le llama corazón. Porque al manchar el nus, no le dejan ver a Cristo que habita en el interior por la jaris (gracia, energía increada) del santo Bautismo” 80. (Filocalía t.2º, 4v.73). Nus, pues, se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. Con este sentido el nus y el corazón se identifican puesto que al nus reside el Cristo.

El mismo en su libro “conversaciones sobre Ortodoxa psicoterapia”, pág. 33-34, nos dice que: «Así que de nosotros los que no conocemos por experiencia qué es exactamente el nus, recibimos y aceptamos la experiencia y apocálipsis (revelación al corazón) de los Santos. Después de la catarsis (sanación, limpieza), cuando llegamos a la iluminación del nus que es energía noerá (espiritual humana) y oración del corazón (corazón como esencia), entonces conoceremos por experiencia claramente qué es el nus, cómo se distingue de la lógica (la mente o cerebro) y qué lugar ocupa en la psique.

Hemos perdido nuestra tradición y por eso muchos de nosotros identificamos a la vez el nus con la lógica, la razón. No sospechamos en absoluto que además de la lógica (razón) existe otra fuerza que tiene un valor superior que es el nus (o energía), con el corazón (como esencia, sustancia). Toda la cultura está sobre la pérdida del corazón. Algo que el hombre no tiene en su interior no lo puede percibir, conceptuar y comprender. El corazón (como esencia) se mortifica (desanima), el nus (como energía) se oscurece, se empaña y se embriaga por la energía lógica y por eso no podemos percibir y comprender la presencia de ellos. Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, el que se encuentra en apocálipsis (revelación), no son necesarias muchas aclaraciones, porque él conoce por su experiencia la existencia del corazón y del nus».

  1. Cosmos Κόσμος kosmos mundo

Κόσμος kosmos mundo: el verbo es κοσμώ (kosmó) adornar, ornamentar, es decir, que el cosmos, mundo es un ornamento, adorno que hizo Dios para sí mismo, también según el contexto significa universo, el mundo pecaminoso o la gente.

Cosmos, mundo, la palabra en muchos pasajes del Testamento Nuevo, manifiesta la conducta carnal, pecaminosa, el deseo malicioso y el comportamiento arrogante de los hombres que están sometidos al diablo (1ªJn 2,16); cosmos son los pazos parciales, o un manojo de pazos. Cósmico, mundano, término contenido en las pasiones o pazos, el “sentido del cuerpo” y la moral mundana. Pero también “las cosas que pertenecen en este vanidoso mundo”. Según san Máximo el Confesor: “Cosmos llama la escritura las cosas materiales de este mundo y cósmicos, mundanos son los que se ocupan con el nus sobre estas”.

En la terminología bíblica y teológica la palabra cosmos tiene dos significados: uno es neutro y se refiere al conjunto de la Creación=Universo. El segundo significado es negativo y se refiere a las fuerzas del mundo del mal que se enemistan y hacen la  guerra a la voluntad y a la obra de Dios. Esta reacción de las fuerzas contrarias no es otra cosa que la continuación de la revolución y caída que ocurrió al mundo espiritual de los Ángeles (los demonios) y al microcosmos, al hombre (pecado original).

  1. Cristo Χριστός Jristós, y Χρῆστος Cristos Jristo

Χριστός Jristós, el Cristo y Χρῆστος Jristos Desde siempre hasta hoy en día: ΧΡΙΣΤΟΣ Χριστός en helénico, JRISTÓS Jristós en español literalmente que es el Cristo, Dios ungido o iniciado divinamente en hombre, el Logos increado, de Dios hecho hombre.

Y χριστός jristós en letra minúscula que es el hombre ungido o iniciado en Dios, que no es lo mismo con lo anterior, el Dios ungido o iniciado hombre.

También tenemos:  ΧΡΗΣΤΟΣ Χρῆστος en helénico-griego, JRÍSTOS Jrístos en español literalmente, que es Cristos, es mi nombre recibido cuando me sumergieron en la pila bautismal, no me rociaron; igual que los hispanohablantes ponéis el nombre Jesús nosotros los helenos-griegos tenemos como costumbre poner el nombre Χρῆστος Jrístos en español literalmente, que es Cristos;

Pues, Χρῆστος en helénico, Jrístos en español literalmente, que es Crístos, viene de la palabra muy antigua adC, χρηστός jristós (adjetivo con la η ita la i femenina). Es muy típica la frase en los helenos: ¡qué χρηστός jristós άνθρωπος! (la i con la (η ita la i femenina), que significa: qué hombre más bondadoso e indulgente (consigo mismo y con los demás), benigno, bondadoso, íntegro, honrado y honesto.

De esta palabra viene la virtud de la χρηστότης indulgencia, benignidad, entereza, honradez.

Aquí lo tienen también en la Epístola a los Gálatas del Apóstol Pablo:

5,22-23 ὁ δὲ καρπὸς τοῦ Πνεύματός ἐστιν ἀγάπη, χαρά, εἰρήνη, μακροθυμία, χρηστότης, ἀγαθωσύνη, πίστις,  πρᾳότης, ἐγκράτεια· κατὰ τῶν τοιούτων οὐκ ἔστι νόμος.

5, 22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad-cristotis, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

  1. Efjaristía Εὐχαριστία Θεία Zía Eucaristía Divina

Εὐχαριστία, Θεία (Efjaristía Zía) Eucaristía divina, divina Comunión, ef-jaris=buena jaris.

Uno de los siete Misterios de nuestra Iglesia, el más importante que se celebra durante la Divina Liturgia. Los puntos visibles son: el pan (con levadura) y el vino. En la celebración del Misterio con la Epíclisis (imploración) del sacerdote el Pan y el Vino se transforman en Cuerpo y Sangre de Cristo. Este “cambio” no tiene sentido físico-químico, es decir, no se hace desnaturalización (percepción romano-papista), sino “metabole, transubstanciación”, o sea, cambio espiritual y superlógico o lógica divina del Pan y el Vino en Cuerpo y Sangre de Cristo, sin que se cambie la sustancia del Pan, etc., por razones de Economía divina para que sean sensibles por el hombre.

  1. Eklisía Iglesia Εκκλησία

Εκκλησία (eklisía) Iglesia increada y creada y Ναός (naós) templo increado y creado.

Εκκλησία (eklisía) Iglesia es el pueblo santo de Dios y especialmente en cada Sinaxis (reunión) que se hace en nombre de Cristo en un lugar determinado (templo). Por consiguiente, la Iglesia se interpreta Cristológicamente. El Cristo es la cabeza de la Iglesia, y la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, nosotros somos miembros del Cuerpo de Cristo y a través de Cristo participamos de las energías increadas del Dios Trinitario.

El término Iglesia, por Ierotheo Vlajos, Metropólita de Lepanto.

  1. a) Discernimiento de los términos: El término Iglesia es polisémico, de muchos significados. Proviene del verbo ἐκκαλέω-ῶ, (ekaléo- ekaló), que expresa asamblea o reunión de seres humanos. En los textos de la Santa Escritura, de los Santos Padres de la Iglesia y de distintos grupos sociales se encuentra muchas veces el término Iglesia. Veremos algunos de estos casos.

De parte sociológica: Iglesia es la reunión o asamblea de hombres para hablar de temas que preocupan la sociedad. Es conocida la Iglesia del Municipio (actualmente ayuntamiento) en la Antigua Atenas. Con este aspecto existe también la expresión en el Salmo 25: “la iglesia de los astutos malos o viles”.

De parte religiosa: Iglesia es el encuentro de seres humanos para alabar, venerar y glorificar a Dios o para manifestar y declarar sus sentimientos religiosos. En este sentido se habla en el Antiguo Testamento sobre Iglesia de heréticos, incluso de asamblea de hombres para alabar y venerar al diablo, y así se llama iglesia satánica.

De parte teológica: la Iglesia es el Cuerpo de Cristo en el cual el Cristo tomó de la Παναγία (Panayía Santísima Madre) y lo deificó. En este Cuerpo se incorporaron los Apóstoles y los cristianos posteriores, después del Pentecostés.

El Apóstol Pablo escribe: “La Iglesia de Dios es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1Tim 3,15).

  1. b) La Iglesia con ακρίβεια akribia precisión, exactitud y economía: En los textos eclesiásticos un puede encontrar el término Iglesia con exactitud y también con economía (Ver el término economía).

Con akribia precisión, exactitud la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, el Cristo es la cabeza de la Iglesia, los bautizados y los que testifican la fe son los miembros del Cuerpo de Cristo. Simultáneamente la Iglesia es«κοινωνία θεώσεως kinonia de la zeosis», según san Gregorio Palamás y muchos más, y los miembros de la Iglesia participan de varios grados de la zéosis.

Con este sentido y significado debe uno ver la enseñanza de san Basilio el Grande en el 1ºánon: «Los que han apostatado o tránsfugas de la Iglesia ya no tienen la Jaris, la energía increada del Espíritu Santo».

Con economía el término Iglesia se encuentra en algunos textos Patrísticos y escritores y así se califican los heréticos. En muchos de estos casos si uno observa bien, verá que con el término Iglesia se entienden las asambleas o también los Templos donde se hacen estas asambleas.

La Iglesia increada y la creada, de la Santa Parádosis (Entrega y Tradición) de la Iglesia Ortodoxa de los Profetas, de los Apóstoles y de los Santos/as de todos los siglos.

«La Iglesia es un misterio y sólo así uno puede aproximarse. No es una organización humana, sino un organismo θεανθρώπινο zeanzrópino divino-humano. Nosotros conocemos la Iglesia como Cuerpo de Cristo, según la enseñanza de san Pablo. Pero más allá de esto la Iglesia es la increada doxa-gloria y la Realeza increada donde reside el Dios y están llamados a habitar en ella también Sus amigos. Así que la Iglesia es increada y creada, pero como creada recibe la energía increada Χάρις Jaris de Dios.

En principio la Iglesia es la doxa-gloria increada de Dios; y antes de la creación había la Iglesia increada, como oculta Realeza y doxa increada, en la que habita el Dios Padre con el Logos y el Espíritu Santo. En este caso la Iglesia es increada, es decir, es la doxa-gloria increada del Dios Tríadico, la Jerusalén de arriba, como madre de todos nosotros (Gal 4,26). Por eso nuestro régimen de gobierno “está en los cielos” (Fil 3,20); por lo tanto, tal y como la Realeza increada de Dios, así también la Iglesia “no es de este mundo” (Jn 18,36). A continuación por esta Doxa increada del Dios Tríadico se creó el cosmos-mundo en el cual se manifiesta la Iglesia increada de los cielos.

Por la voluntad de Dios se crearon los siglos, las potencias celestes de estos y los nus (espíritus) incorpóreos  o ángeles y a continuación el tiempo (χρόνος jronos, cronos) y en el tiempo el mundo, en el cual se creó también el hombre, conectando en el sí mismo la energía noerá (o espiritual) de los ángeles, con el logos y el soma- cuerpo humano.

Adán y Eva en el Paraíso antes de la caída, vivían en esta increada Realeza del Dios Tríadico-Iglesia. Pero después de la caída, ellos han perdido la participación y conexión de la Realeza increada de Dios, entonces la Iglesia se salvaguarda por los justos y los Profetas del Antiguo Testamento, pero ellos a la vez se encontraban bajo el dominio de la muerte.

La humanización o encarnación de Cristo apocaliptó-reveló esta Iglesia increada en el Cuerpo deificado de Cristo, el cual se constituye como fuente de la Jaris (gracia) y energía increada de Dios. Esto se ve por el hecho, que veremos más abajo, cómo la Jaris de Dios “ se divide indivisiblemente en los separados” y “ se multiplica sin multiplicarse en muchos”, lo mismo se hace también con el cuerpo de Cristo en el Misterio (sacramento) de la Divina Ευχαριστία Efjaristía o Eucaristía.

De todas formas, los que viven en la Iglesia increada que ahora se manifiesta más perfecta y completa en la sarx (cuerpo o carne) de Cristo, se santifican o se divinizan tomando parte de la Jaris (gracia, energía increada) de Dios, y se trasladan o desplazan en la Realeza increada de Dios, el Paraíso, la Iglesia celeste y la doxa-gloria increada de la Santa Trinidad. Con estas condiciones decimos que la Iglesia es la Realeza increada de Dios; no se trata de una realidad creada sino de la increada Doxa (gloria, luz de luces).

Por lo tanto, la Iglesia es increada y creada, porque es la doxa increada y la creada naturaleza humana que ha tomado el Cristo; pero también esta naturaleza humana que ha tomado el Cristo y la deificó, participa de la Jaris (energía increada) de la divina naturaleza por la fuerza de la unión hipostática de la naturaleza humana y la divina en Su hipostasis, y así ella se hace también fuente de la Jaris increada. Y los que conectan con el Cristo se hacen partícipes de la doxa increada de Dios y logran la zéosis o se glorifican por la Jaris increada, entonces se convierten y se hacen sin principio ni fin e increados por la Jaris. Esto se hace con el Misterio del Pentecostés.» (Entresacado de los Santos Padres  por Jhon Romanidis e Ierotheo Vlajos)

La Iglesia como Cuerpo de Cristo y κοινωνία (kinonía conexión, comunión y unión) de la zéosis.

«El Hijo y Logos de Dios con Su humanización o encarnación entró en la historia, incambiablemente,  inalterablemente, indivisiblemente e inseparablemente, y en Su Cuerpo se opera o energiza la σωτηρία (sotiría redención, sanación y salvación) del ser humano.

La Iglesia existía también antes de la creación de los ángeles y de los hombres. Después de la caída de Adán y Eva, la Iglesia se salvaguarda en las personas de los Patriarcas, los justos y los Profetas del Antiguo Testamento que llegaron a la visión contemplación o zeoría de Dios. En el Antiguo Testamento la Iglesia era espiritual, en cambio con la encarnación de Cristo se hace corporal (carnal)- Cuerpo de Cristo. Ahora el centro de la Iglesia es por un lado la divina Efjaristía, en la que bebemos y comemos el Cuerpo y la Sangre de Cristo; y por otro lado, con toda la vida eclesiástica, es decir, los Misterios (sacramentos), la oración, los dogmas y la enseñanza».

La Iglesia, según la única definición que existe y es del Apóstol Pablo, es el Cuerpo mistiríaco del Θεάνθρωπος (zeántropos Dios y hombre) Cristo. Es una realidad que es indefinible. Y se vive también de la persona que se incorpora y permanece orgánicamente unida en Ella.

La Iglesia fue creada por Jesús Cristo con la composición del primer grupo de los doce discípulos y fue establecida con el descenso del Espíritu Santo durante el Pentecostés. La Iglesia es la constante presencia del divino Logos increado y la continuación de la obra redentora de Jesús Cristo. Miembros de la Iglesia son los que creen en Jesús Cristo y se han bautizado en su nombre. Los miembros de la Iglesia se distinguen en dos clases, los clérigos y los láicos. Los miembros que pertenecen en la Iglesia terrenal, los vivos, constituyen la Iglesia militante. Se llama militante porque sus miembros luchan al combate bueno de la fe. Los miembros que pertenecen en la Iglesia celeste (los difuntos) constituyen la increada Iglesia triunfante junto con la Cabeza de la Iglesia, el Cristo, la Zeotocos, los Ángeles y los Santos. Se llama triunfante porque esta parte de la Iglesia participa desde ahora en la victoria y el triunfo de Jesús Cristo sobre las fuerzas oponentes del mal.

Se debe recalcar desde el principio que, cuando utilizamos el término Iglesia, entendemos la auténtica Iglesia, la Ortodoxa y sólo Ella. Ninguna otra, de las llamadas “iglesias”, es la verdadera Iglesia, puesto que Una es la Iglesia que ha fundado el Cristo. Sólo la ortodoxa ha mantenido totalmente enteros los dogmas de los auténticos Sínodos Ecuménicos (no de los pseudosínodos de bandidos) sin cambiar ni manipular nada, y también la Santa Παράδοση (parádosi, divina entrega y tradición; que son la Santa escritura, los Santos Cánones, los escritos de los Santos Padres, el Culto, los Misterios o Sacramentos, la Iconografía y generalmente la ética y los dogmas ortodoxos).

Cuando se vive el Misterio de la Iglesia, a través de la fe viva, la “energetizada, operada por la agapi divina (energía increada)”, entonces el creyente conoce verdaderamente lo que es la Iglesia.

Cuando decimos Iglesia, la mayoría pensamos el templo, los clérigos o la jerarquía. Por supuesto que estos pertenecen a la Iglesia, pero no son la Iglesia. La Iglesia tiene como Cabeza Suya a nuestro Cristo y todos nosotros Sus miembros, bautizados Cristianos, Clérigos y Laicos, quienes vivimos ortodoxamente dentro de ella, es decir, vivimos la vida ascético-hisijasta de ella, como también nuestra participación frecuente en la Divina Jaris (gracia, energía increada) mediante Sus santos misterios: La Santa Confesión y Metania y la Divina Comunión o Efjaristía.

La primera Iglesia, sin principio ni fin, increada y pre-eterna, es la Santa Trinidad, las Bienaventuradas Tres Personas. Miembros de la Iglesia son todos los santos del Antiguo y del Nuevo Testamento, todos los fieles que han vivido y han muerto ortodoxamente y todas las Potencias Angelicales las no caídas, como también todos los luchadores y creyentes cristianos ortodoxos “en esta vida aquí”.

La eclesiología correcta, es decir, la fe ortodoxa sobre lo qué es la Iglesia y cómo funciona, está conectada estrictamente con la terapia de la psique del hombre.

San Justino Pópovits: ‘’Άνθρωπος και Θεάνθρωπος hombre y Dioshombre”:

«La Iglesia es eternidad θεανθρώπινη zeantrópina divino-humana encarnada en los límites del tiempo y del espacio. Se encuentra en este mundo y no es de este mundo (Jn 18,36). Se encuentre en este mundo para elevar al mundo hacia arriba de donde procede también la misma. La Iglesia es ecuménica, católica (no romano-papista), θεανθρώπινη zeantrópina… »Y esto es la Iglesia Ortodoxa.

San Juan Crisóstomo: La Iglesia es el hospital o clínica general (espiritual).

La Iglesia es el Cuerpo de Cristo unido inquebrantablemente con El Mismo, que es la cabeza de Ella. Verdad (dogma) y vida (ética, conducta y actitud moral) es el Cristo, según Su inquebrantable logos inequívoco: «YoSoY el camino, la verdad y la vida» (Jn 14,6)…

ver también:  Naós Ναός templo increado y creado.

 

  1. Eléison, ver también «Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison

Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latino.

Pero decir, “Eléisonme ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, implica no sólo el deseo de perdón que comienza del miedo, sino que se trata de la súplica sincera del amor filial, que pone mi esperanza en la misericordia de Dios, y uno reconoce humildemente que es demasiado débil para doblegar su propia voluntad y mantener una cuidadosa vigilancia sobre sí mismo. Es una llamada a la misericordia, es decir, a la jaris (gracia, energía increada) que se manifestará en el don por parte de Dios de la fuerza que nos permite resistir a la tentación y superar nuestras inclinaciones pecaminosas. Es como un deudor sin dinero que pide a su benigno acreedor no sólo que le condone la deuda sino que se compadezca también de su extrema pobreza y le dé una limosna; esto es lo que estas profundas palabras “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, es como decir: «Dios misericordioso, perdona mis pecados y ayúdame a corregirme; despierta en mi psique-alma un fuerte impulso a seguir Tus mandatos. Dispensa Tu jaris (gracia, energía increada) en el perdón de mis pecados presentes, conscientes e inconscientes, y para que solo dirija hacia Ti la atención de mi nus (espíritu), de mi mente, de mi voluntad y de mi corazón negligentes.»

El “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo. El “Kirie eleison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eleison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar.

  1. Elenos Ἐλληνες élines, Griegos

Ἑλληνες (élines) Helenos o Griegos en el Nuevo Testamento en contraposición con el término Judío, expresa generalmente los étnicos, nacionales de distintas naciones que son idólatras (Rom 1,6 y otros), en cambio en contraposición con los “bárbaros” el término expresa generalmente los hombres cultos, instruidos y educados, incluidos los romanos, que habían recibido la pedagogía educativa Helénica.

  1. Escribas Gramatís, intelectuales

Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales, escribas o los que tienen estudios.

Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales o escribas pertenecían a la clase de los Fariseos y ocupaban un puesto eminente entre ellos. Constituían la aristocracia espiritual de los hebreos; eran llamados súper λόγιος (loyios, sabedores intelectuales), componían odas para el culto, eran maestros, guías, juristas, abogados de la ley… Se ocupaban de la interpretación y análisis de la ley Mosáica y sobre todo del registro y explicación de la célebre tradición de los antepasados. Ellos ideaban leyes propias, por las que ellos mismos enriquecían o interpretaban la tradición como les parecía. Pero en realidad, ensombrecían y dejaban de lado la ley Mosáica y los mandamientos de Dios. Como agentes judiciales o abogados, tomaban parte en juicios en los tribunales y en la asamblea, y a la vez la opinión de ellos se consideraba muy respetada. El hecho, es que imponían sobre los hombres “cargas pesadas, difíciles de soportar, pero ellos no movían ni un dedo por cumplirlas”.

Lo mismo está pasando hoy con los heterodoxos y algunos sólo de nombre ortodoxos (cristianos burgueses), que sin tener la Jaris, la Increada Energía del Espíritu Santo, se ponen a interpretar las Escrituras y los Santos Padres del Espíritu Santo; así estamos llenos de gramatís o escribas intelectuales “tiólogos/as”, que creen que pueden meter la Verdad y la Jaris (Energía Increada de Dios) en las jaulas de las aulas; que lean con atención el capítulo 23º de San Mateo o pregunten a la Santa Iglesia Ortodoxa Griega o a la Santa Montaña Athos, allí aún se habla el Elénico de la época de Cristo Dios; así pues, se iluminarán por la Jaris, saldrán de toda duda y nos ayudarán.

  1. Esjatología y Ésjato/s,

Ἐσχατολογία, esjatología. El término esjatología manifiesta el logos (tratado) sobre las cosas o acontecimientos ésjatos (últimos, postreros o extremos), es decir, hablar sobre ellas. Tal y como el término Cristología manifiesta el logos sobre Cristo, y el término Eclesiología manifiesta el logos sobre la Iglesia, lo mismo ocurre con el término esjatología.

La palabra ésjato se utiliza con muchos significados. En principio, claro está, significa al último y las últimas cosas o acontecimientos, y esto se toma de parte del lugar, del grado (superior-inferior), del estado o situación de la persona y del tiempo. Así que podemos hablar sobre ésjato lugar, para hombre inferior, para hombre humilde, hombre falso y para acontecimientos que pasarán al futuro.

En el Nuevo Testamento cada vez que encontramos la palabra ésjato puede ser que manifieste muchas cosas. Me gustaría mencionar algunos ejemplos muy característicos.

Cristo hablando sobre la doxa-gloria de los Santos Apóstoles que abandonaron todo y Le siguieron, dijo: «Muchos de los primeros serán ésjatos (últimos) y los ésjatos primeros» (Mt 18,30). Esto se llama de parte del valor. Los apóstoles que se consideraban los últimos en relación con los sabios y los fuertes de su época, se han destacado los primeros en valor. Con este significado existen muchos pasajes en la Santa Escritura.

En otro caso Cristo refiriéndose a los banquetes, decía que el hombre tiene que escoger el último lugar, de manera que si hace falta sea destacado por el dueño de la casa: «Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el ésjato-último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba…» (Lc 14,10). Aquí el término en contraposición con la parte anterior, también significa la parte inferior. Además, de otras cosas se expresa también la humildad que debe distinguir los discípulos de Cristo. Por eso el Señor en otra parte les aconsejaba: «…Si alguno quiere ser el primero, será el postrero-ésjato de todos, y el servidor de todos» (Mc 9,35).

La palabra ésjato se utiliza también de parte geográfica, para manifestar el último punto, límite del horizonte o de la tierra. El Cristo anunció a Sus discípulos que: «…recibiréis una fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los esjatos (confines) de la tierra» (Hec 1,8). Con este logos el Cristo anuncia que recibirán el Espíritu Santo y se convertirán en testigos Suyos en todo el mundo.

Cierto que el término esjatología se utiliza principalmente para expresar el final del tiempo. Y con este significado hay muchos pasajes dentro del Nuevo Testamento. Por eso a continuación veremos algunos de estos, sin referirnos a los pasajes que expresan otros conceptos de la palabra ésjato.

En Sus homilías el Cristo conecta los ésjatos (postreros) con la resurrección de los cuerpos, y naturalmente con el Juicio que la sigue. Hablando hacia los Judíos entre otras cosas decía: «Y esta es la voluntad del Padre que me ha enviado: que yo no pierda ninguno de todos los que él me ha dado, sino que les resucite gloriosamente aquel ésjato-último gran día (de la Parusía, Presencia universal)» (Jn 6,39). Esta era también la convicción de los Judíos, por eso también la hermana de Lázaro, Marta, en la afirmación de Cristo que “tu hermano resucitará”, contestó: «…sé que resucitará durante la resurrección de aquel gran ésjato (último) día» (Jn 11, 23-24). Tal y como hemos dicho antes, la resurrección de los muertos conecta con el Juicio que seguirá. Por eso el Cristo decía que: « El que me rechaza y no recibe los logos de mi enseñanza, tiene ya quien lo juzgue; El logos que yo he hablado, lo condenará en el ésjato o último, el gran día del Juicio universal» (Jn 12,48).

Los ésjatos se refieren también al período antes de la segunda venida de Cristo para juzgar a los hombres, es decir, al final del tiempo, cuando los hombres se endurecerán y el mal llegará a su mayor exaltación. Por eso el Apóstol Pablo afirma a Su discípulo Timoteo: «Has de saber que en los ésjatos-últimos días sobrevendrán tiempos difíciles» (2ªTim 3,1). En la misma perspectiva se encuentra también el Apóstol Pedro cuando hace un recordatorio sobre esta verdad: «Y ante todo debéis saber que en los ésjatos-postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, deseos…» (2ªPed 3,3).

Por lo tanto, el término esjatología se utiliza para expresar los ésjatos tiempos, el final del crono (tiempo) y los tiempos aquellos que aparecerá Cristo para juzgar a los hombres y todo lo que seguirá antes y después de esta aparición. Pero podemos añadir que la esjatología se refiere también a la salida de la psique del cuerpo, por lo tanto, empieza inmediatamente el juicio parcial de los hombres.

De estas pocas introducciones se ve que no es tan fácil delimitar la esjatología en un espacio del tiempo, porque en la percepción ortodoxa sobre el tiempo, vivimos el pasado, el presente y el futuro en aquí y ahora, puesto que los santos que son los miembros verdaderos de la Iglesia, pasados, presentes y futuros se viven como presentes. Por eso podemos hablar para esjatología diacrónica, puesto que los esjatos son como los primeros y los intermedios.

La esjatología ortodoxa es el Hisijasmo.

  1. Espíritu Santo Πνεύμα Αγιον áyion Πνεύμα pnevma ο Παράκλητος Paráclitos

Πνεύμα Αγιον (pnevma áyion) Espíritu Santo ο Παράκλητος Paráclitos, la tercera Persona-Hipóstasis de la Santa Trinidad.

Παράκλητος (Paráclitos) Espíritu Santo el término viene de los textos de San Juan Evangelista, en el 4º Evangelio y la 1ª Epístola, que lo expresa así y lo mismo también para nuestro Señor Jesús Cristo (1ª Jn. 2,1). Es la tercera persona de la Santa Trinidad. La palabra quiere decir: “consolador”, que cumple todo y consuela. La venida del Paráclitos se relaciona con la salida de Cristo (Jn 16,17). El Paráclitos, o sea, el Espíritu Santo, procede siempre del Padre y se envía para cumplir la obra de la Divina Economía por el Hijo y conduce la Iglesia a toda la Verdad. “Cuando venga Aquel, el Espíritu de la Verdad, os conducirá a toda la Verdad… ” (Jn 16,13). El Espíritu Santo procede del Padre (Jn 15,26). Está clarísimo no del Hijo, tal y como se dice herética y erróneamente en el “Filioque” de la recitación del Catolicismo Romano y en el Protestantismo (ellos otra cosa dicen, otra hacen y otra veneran).

Porque Dios es Espíritu Infinito, autoexistente, teniendo en Sí Mismo al “Logos” de su propio Infinito Ser. Dos “infinitos” quedan excluidos. La matemática es una ciencia exacta y el cesaropapismo con su “neoplasma, nueva creatura”, es decir, “filioque” de “que el Espíritu Santo procede también del Hijo”, nos demuestra matemáticamente su herejía, entonces existen dos principios y no Un Dios Triádico. De Dios Padre nace el Hijo y procede el Espíritu Santo y se envía de los dos, pero procede sólo del Padre.

San Gregorio Palamás nos dice: «Decimos que el Hijo es del Padre como nacido de la Divina esencia, es decir, de la Hipóstasis Paternal; porque la esencia es la misma en las Tres Hipóstasis (bases substanciales)… La procedencia pertenece a la Hipóstasis Paternal y no es posible que el Espíritu proceda también del Hijo porque no tiene las mismas cualidades del Padre. Según San Juan Damasceno, “la diferencia entre las Divinas Hipóstasis las reconocemos en tres únicas cualidades: a) El Padre no tiene causa, b) La segunda Hipóstasis no es causa y es filiada, y c) La tercera no es causa pero sí que tiene procedencia de la primera. La cualidad paternal como tal contiene ambas ideas: el nacer y proceder… Si el Espíritu Santo procediera del Hijo, Éste también sería causa y a la vez, Padre como causante». (“Sobre la procedencia” tomo1º, capítulo 1º).

Consideración sobre el Paráclito según San Cirilo de Jerusalén: «Nos hace falta tener la Jaris energía increada para hablar del Espíritu Santo y poder decir aquello que es conveniente. Hay un peligro que se manifiesta, si reflexionamos en las palabras del Señor que dice: “Aquel que cometa un pecado contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en el presente tiempo, ni en el futuro siglo”. Existe el temor de que por ignorancia o por un exagerado pietismo digamos algo que no conviene y nos condenemos eternamente. Por eso nos referiremos a aquellas cosas que el mismo Espíritu Santo nos ha revelado en las Escrituras… Único es el Espíritu Santo como uno es también Dios Padre y uno es el Unigénito Hijo y Logos de Dios. No existe un segundo espíritu igual. Es algo divino e inescrutable. Es vivo, lógico y espiritual. Está en todas partes siempre junto con el Padre y el Hijo. No es una energía, respiro o soplo, ni una homilía de los labios del Padre o del Hijo que se esparza por el aire, sino una persona con una particular hipóstasis (base sustancial). Es una existencia excepcional independiente. Habla, energiza, opera, economiza, santifica, ilumina las psiques o vidas de los Justos, Profetas y Apóstoles. Es algo muy grande, magnifico y Omnipotente. Se encuentra entre nosotros y ve los actos de cada uno leyendo los pensamientos y la conciencia individual y escuchando todo lo que decimos. Ve lo que pensamos y creemos, ¡qué cosa grandiosa! Pero esto no es nada. Imaginemos a los cristianos de todos los pueblos y observemos al Protector y gran Donante de los carismas que a unos da prudencia, a otros da serenidad, a otros da castidad, a otros da sabiduría etc. Tal y como el sol con sus rayos alumbra todo, así el también Espíritu Santo a los que tienen ojos espirituales. Aquellos que no acostumbraron sus ojos (espirituales) a ver estos regalos, no deben acusar al Espíritu Santo sino su propia incredulidad…Todas las energías y operaciones del Espíritu Santo aspiran al bien y la bondad para nuestra sanación y salvación. Su presencia es apacible y fragante, su carga ligerísima. Rayos de conocimiento anticipan su presencia. Viene con el cariño y la compasión del Padre a sanar, salvar, enseñar, instruir, ayudar, consolar, iluminar la diania (mente) y el nus, enseñar aquellas cosas que nunca uno se imaginó. Con su venida el hombre ve los Cielos abiertos…El Espíritu Santo es uno e indivisible, pero reparte sus carismas como quiere. A unos les otorga sabiduría. A otros les ilumina su psique (alma) para realizar profecías. A algunos les da carismas contra los demonios y a muchos la posibilidad de interpretar las Escrituras. A unos les enseña a ayunar, a otros a tener autodominio y serenidad. Algunos los otorga el alegrarse por cosas de este mundo y a otros la preparación para el martirio. Pero Él es el mismo siempre…Así como el árbol medio seco cuando se riega produce brotes, lo mismo la psique con la metania (introspección, arrepentimiento y confesión) y la Jaris energía increada del Espíritu Santo producirá frutos espirituales…»

San Gregorio Palamás dice que: «…del Logos que se Encarnó y se asoció conviviendo con nosotros, hemos aprendido el nombre de la procedencia del Espíritu, que procede del Padre y que Éste no es sólo del Padre sino que está también en el Hijo. Cristo dijo que: “…el Espíritu de la Verdad, el que procede del Padre…” (Jn 15,26). De esto aprendemos que no es sólo el Logos el que proviene del Padre sino también el Espíritu pero no de nacimiento sino por procedencia. También el Espíritu está en el Hijo que lo obtiene por el Padre puesto que es Espíritu de Verdad, Sabiduría y Logos. Porque la verdad y la sabiduría son un logos (pensamiento lógico divino expresado) adecuado para el Hacedor. Cristo como Logos se alegra con el Padre y viceversa de acuerdo con lo dicho por Él a Salomón: “Yo me alegraba junto a Él” (Prov 8,30). No dijo que se alegraba sólo, sino junto a Él. Esta alegría secular de antes del tiempo por el Padre y el Hijo es el Espíritu Santo, porque es de los dos y por eso se envía a los dignos merecedores pero como existencia sólo procede del Padre» (Filocalía t.4º, v.36).

Hay tantas cosas que no tendríamos tiempo de contarlas todas. De momento basta con esto. Los vacíos los rellenarán las energías increadas del Paráclitos. Yo os ofrecí las mínimas y vosotros habéis de buscar más, porque el Espíritu Santo regala lo que podemos aceptar y según nuestra capacidad. Sus regalos son riquísimos para los que tienen el corazón sanado y limpio. Este corazón es el jardín del Paráclitos con sus dulces frutos espirituales que son: amor, alegría, gozo, paz, tolerancia, serenidad, magnanimidad, apacibilidad, indulgencia, bondad, sabiduría, honradez, ayuno, autodominio etc. AMEN.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Espíritu o espíritu de Dios Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú).

Πνεύμα Θεοῦ (Pnevma Zeú) Espíritu de Dios. No se debe confundir con el Espíritu Santo, la segunda persona-hipóstasis de la Santa Trinidad. El término significa “aire”, “soplo, respiro” y expresa la energía increada y el medio portador por el que Dios transmite la vida a Sus creaciones. Pero a menudo el Espíritu de Dios energitiza a hombres moviéndolos hacia concretos actos enérgicos (Jue13, 25), apoderándose de profetas (Sam 10, 10-12) transportándolos a otro lugar (Reyes 18, 12). En algunos casos también funciona engañosamente burlando. (Sam18, 10). Los profetas esperan en el último extremo el derramamiento del Espíritu de Dios (la energía increada) sobre todo el pueblo (Iez.36,27, Ioil.3).

Los escritores del Nuevo Testamento ven la plenitud de esta profecía en el rostro y persona de Jesús que es portador del Espíritu de Dios (Mc 1,10) es decir, la energía increada, y la transmite a Sus creyentes (Hechos 2´10,44-48). Con el bautizo o la imposición de manos (Hechos 8,7. 19,6) el Espíritu se transmite a los creyentes quienes producen sus “frutos” (1Cor 12. y Ef 4,7-13).

Espíritu malo o mal-astuto: la caída del hombre en el pecado se describe en el Nuevo Testamento como el dominio de los malos espíritus, por cuyos actos nos afligen muchas enfermedades, sobre todo psíquicas. Pero Cristo echando los espíritus malastutos con la fuerza del Espíritu de Dios afirma que el Dios impone otra vez su dominio (Mt 12,28 Lc 11,20) y vence sobradamente las fuerzas contrarias (Lc 10,18).

  1. Eucaristía Divina Εὐχαριστία, Θεία Efjaristía Zía ver el término Efjaristía
  2. Gehena Γέεννα

Γέεννα Gehena es una región bíblica que se menciona en el Antiguo Testamento. Se trata del “infierno” donde los pecadores serán castigados, después de la muerte. La palabra proviene del hebreo » Geh hinnóm » o » Gee Ben Hinnom «, que significa «el valle del hijo de Ennom «.

Se trata de un cañón profundo y estrecho ubicado en los muros del sureste de Jerusalén, que une el sur de la ciudad con el valle de José o Ioasaf.

Durante los tiempos idólatras, se había construido la estatua monstruosa de Moloch, al que los Judíos ofrecían a sus hijos como sacrificio. Josías  maldijo este lugar llamándolo Tofeth (= de terror), sin embargo Jeremías predijo que allí serán castigados todos los hijos de Israel que han sido impíos, irrespetuosos, y de esto, dominó la palabra «γέεννα» ή «γέενα πυρός «gehena» o «gehena de fuego».

Geh hinnóm también era un lugar que ardía continuamente gran fuego donde se quemaban los desperdicios, la basura de Jerusalén y los cadáveres de las ejecuciones que allí se hacían.

  1. Gracia Jaris de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú)

Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú zeú), “Gracia de Dios” energía increada. El verbo es Χαίρω (jero), “alegrarse”, “encantarse”, “agraciarse” y Χαρίζω, jarisllzo regalar. De aquí provienen los términos siguientes entre otros:

Χάρις (jaris) gracia, energía increada y favor

Χαρά (jará) “alegría”,

Χάρισμα (járisma), “carisma”,

Χαῖρε (jere) “alégrate” u “hola”,

Χαρισματικός (jarismaticós) “carismático”,

Χαριτωμένος (jaritomenos) “agraciado”, “agradable”, “estar en jaris, energía increada”

Εὐχαριστία (ef-jaristía), “Divina Eucaristía”, “buena Jaris”, “gratitud” “agradecimiento”.

En el Evangelio de la Luz increada, Juan 1,14 vemos que el Logos de Dios se hizo hombre, acampó y habitó entre nosotros. Gracias a esto se ha visto su grandiosa Doxa=Gloria increada. No la humana sino la Divina, que la tenía en su estado natural, como Hijo Unigénito de Dios Padre en plenitud de Χάρις Jaris y Verdad. La Χάρις Jaris es energía increada divina que existe en la ουσία (usía) “esencia” de Dios, como una riqueza innata de la Deidad, especialmente en el campo de la redención. La Χάρις Jaris increada es el particular favor de la energía increada de Dios que se derramó del Sacrificio de Cristo Crucificado y operando dentro de la Iglesia acoge al hombre débil y pecador y lo sana, santifica y glorifica, si colabora libremente con ella. La Χάρις Jaris increada es un regalo de Dios para todos los hombres sin excepción alguna. No se puede exigir como recompensa por obras buenas. Se atrae especialmente mediante una actitud modesta, sensata y humilde en el nus y la diania (mente, intelecto). También gracias a la metania y el corazón quebrantado y anonadado (1Pedro 5,5). La Divina Jaris increada se facilita a través de los Santos Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa. Primeramente con el santo Bautismo y después principalmente por la Metania y la divina Efjaristía. Se mantiene con el cumplimiento de los logos, mandamientos de Cristo, aplicando también los consejos de un sabio guía experimentado ortodoxo (yérontas, starets) y frecuentando a los Misterios Ortodoxos. Disminuye o se aleja por negligencia, pereza, olvido, desconocimiento y los pazos, pecados, debilidades y faltas.

Es característico el ejemplo que expone san Máximo: “El Dios es el Sol de la justicia que con Su Jaris increada esparce generalmente en todos los rayos de su bondad. Y la psique se convierte por la Jaris, según su conducta, blanda como la cera por el sol, cuando ama a Diosm llegando a ser residencia espiritual de Él, o dura como la arcilla o barro que se seca por el sol, cuando ama la materia y lo mundano llegando a su perdición o catástrofe”.

El sacerdote Jorge Dorbarakis en su “logos sobre la Metamorfosis del Señor y del hombre”, nos dice: “Como hemos dicho, lo que han visto los discípulos en el Monte Tabor, era lo que podían aguantar. Según el contakio (maitines) de la fiesta: “En la montaña te has metamorfoseado, en proporción de lo que cabía en Tus discípulos, contemplaron Tu doxa=gloria increada”. Y es obvio que: El hombre es limitado y el Dios ilimitado. Por lo tanto el hombre, como también los ángeles y toda la creación, no solo no pueden participar de la esencia increada de Dios –esto es sólo de la Santa Trinidad- sino que puede ver y participar en esto que llamamos energía increada de Dios o de otra manera, de Su Jaris o Doxa-Luz (increadas), pero parcialmente, a medida que el hombre aguanta. Pero esto que recibe de Dios como dación de Su jaris, es lo máximo, lo más alto para aquel. Si recibiese algo más le “mataría” y le “destruiría”. Los santos Padres los Nípticos de la Filocalía dicen que de dos maneras encuentra uno la energía increada del Espíritu Santo que la hemos recibido místicamente con el santo bautismo. La primera a nivel general se apocalipta=revela como donación por el trabajo de los logos, mandamientos con mucho esfuerzo y tiempo. Cuando más trabajamos los mandamientos, tanto más se va resplandeciendo y viendo la luz increada de la divina Jaris. Segundo, se manifiesta con la invocación sistemática y constante del Señor Jesús Cristo, es decir, con el recuerdo a Dios, cuando uno vive bajo la obediencia de su padre espiritual. En el primer caso de vida, la Jaris se manifiesta más tarde, en cambio en el segundo más pronto.

San Marcos el asceta nos dice que: “Todo el bautizado ortodoxamente recibió de forma mística toda la Jaris increada.”

San Máximo el Confesor comenta: “Por eso el Logos de Dios se hace hombre de verdad, para que con la energía increada de la Jaris podamos “metamorfosearnos”, transformarnos y hacernos dioses/as”.

San Simeón el nuevo Teólogo explica que: ”La Jaris increada es la psique de nuestra psique…tal y como la muerte del cuerpo es la salida de la psique del mismo, así también, la muerte de la psique es la salida de la Jaris increada del Santo Espíritu de Dios… Este es el gran combate de cada cristiano. En cada psique piadosa y respetuosa con Dios existen dos grandes luchas: una es para recibir la Jaris increada y la otra para no privarse de Ella una vez que se ha recibido después de mucho trabajo, cansancio, sudor y lágrimas. Ésta segunda, perdura más que la primera… ¿Existe algo más grande y sublime que el que cada cristiano/a se haga dios/a por la energía increada Jaris.

San Gregorio Palamás nos dice apofáticamente (afirmación lo que si no es Dios) y después de manera catafática (lo que sí es Dios): “No conocemos a Dios a través de la esencia sino mediante sus energías increadas. De la esencia increada es la energía increada y de la esencia creada la energía creada. No hay esencia sin energía y viceversa”.

Los herejes heterodoxos están muy confundidos y oscurecidos sobre este tema. Esencia y energía están relacionadas; no hay esencia sin energía ni energía sin esencia. Aceptan la jaris como creada y no solo esto, sino que siguen atacando, tergiversando y confundiendo la increada energía Jaris de Jristós Hijo y Logos de Dios y del Espíritu Santo procedente del Padre.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Gramatís Escribas, intelectuales ver: Escribas
  2. Griegos Ἐλληνες élines ver: Elenos
  3. Hades Ἄδης

Ἄδης Hades del verbo α-ιδείν= no-ver, invisible, o lugar donde no se pueden ver caras y cosas).

Hades se llama el lugar donde se retenían cautivas las psiques de los difuntos justos e injustos antes de la época de Cristo. Según la percepción Elénica y Judaica, era “la realeza, reinado de la realeza oscura e invisible de los muertos”. Después con la muerte del Señor en la cruz, Él bajó al hades donde permaneció tres días y predicó en las psiques de los difuntos (1Pedro 3,19). Los que creyeron en Él se liberaron de las angustias, los males y del hades. A continuación, en Su gloriosa Resurrección, Jesús Cristo disolvió la realeza o reino del hades. En las escrituras cristianas se acostumbra a identificarse con el infierno o con un estado medio de las psiques y no es un lugar estático sino una forma espiritual de estar y ser sin luz, sin energía y doxa-gloria (luz) increada de Dios. Es un estado interior infernado.

El Yérontas Mitilineos en sus preguntas y respuestas nos dice: “Como siempre había una icona, imagen e impresión que el Hades está en la tierra, pero sin duda el Hades no está en la tierra. Aún en nuestra himnografía veréis imágenes y cantos: “Que has bajado a lo más hondo de la tierra”, es decir, decimos para Cristo cuando bajó al Hades. Pero no vayáis demasiado lejos, en la oda de Jonás se dice lo siguiente: Cuando fue tragado por el cetáceo y estaba en su barriga, la barriga del cetáceo la llama Hades.
Pero es una icona, imagen, para indicar el lugar oscuro, un lugar separado de la luz y está separado también de los hombres y de la comunión con los demás hombres. Por lo tanto, el Dios ciertamente es omnipresente, pero el Hades no está en la tierra, naturalmente tampoco el Paraíso al que ahora van las psiques, ni tampoco están en la realeza de Dios. Existe discernimiento entre realeza de Dios y el paraíso. El paraíso es el lugar o espacio de las psiques de los justos que esperan la resurrección y que estas psiques se unirán con sus antiguos cuerpos ya renovados y entonces entrarán en la realeza de Dios. Así que, el Hades no está en la tierra y el paraíso no está en las nubes. ¿Dónde están el Paraíso y el Hades? Sólo lo sabe Dios, es algo que no podemos decir ni definir nada, repito, sólo lo sabe Dios. Sabemos esto: que el Hades es el lugar oscuro y allí es ausencia de Dios y van las psiques de los pecadores. El Hades no es el infierno sino que es el presabor del infierno. El Paraíso es el lugar luminoso, es la comunión con Cristo, pero no en plenitud, porque falta el cuerpo. Antes hablábamos sobre los gnósticos que dicen que el principio del mal es el cuerpo o la materia. Mirad que lejos están. El cuerpo no es la causa del mal, sino la preferencia o libre voluntad es la causa del mal.
Por lo tanto, el cuerpo resucitará y co-reinará con la psique por los siglos de los siglos dentro de la Realeza de Dios. Y si queréis más, con estos ojos propios veremos a Jesús Cristo glorificado y “…lo veremos, contemplaremos con nuestros ojos tal como es” (1ªJn 3,2), pero con ojos y cuerpo renovados, pero el cuerpo que hemos tomado aquí en la tierra se hará incorruptible e inmortal. Así que no conocemos dónde está el Paraíso y dónde el Hades. El Dios obviamente es omnipresente, está en el Hades, pero allí no manifiesta su presencia, está también en el Paraíso pero allí manifiesta su presencia, y también toda su gloria está en Su Realeza”. http://www.logosortodoxo.com/el-yerontas-mitilineos-responde-a-dudas-y-preguntas/

  1. Hermano/os, Αδερφός/οί / Aderfós/í

Αδερφός/ή Aderfós/í o αδελφός/ή Adelfós/í, hermano/a. En la Santa Escritura “hermanos, adelfos” se llaman también los parientes lejanos, y no sólo los hijos de los mismos padres. Ved el ejemplo entre Abraham y  Lot; Abraham era el tío de Lot, sin embargo la Santa Escritura les llama: «hermanos adelfos αδέλφια», se encuentra en el pasaje del Génesis 13,8, dice Abraham a Lot: «…porque somos hermanos…άνθρωποι αδελφοί ημείς εσμέν».

Otro ejemplo, de muchos que podríamos decir: «Entonces dijo Labán a Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me servirás de balde? Είπε δε Λάβαν τω Ιακώβ, ότι γαρ αδελφός μου εί, ου δουλεύεις μοι δωρεάν» (Gen 29,15). Pero no eran hermanos con el sentido y significado actual!.

Veamos otro ejemplo en pasaje de Luca 2,48. Allí la misma Παναγία Todasanta-Santísima o más que Santa, dice a Jesús sobre José: “He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia”; es decir, como María llama a José como “padre” de Jesús, ¿significa que realmente era su padre? ¿No lo sabía ella de que no era su padre? Lo mismo sucede también con los “hermanos” de Jesús, eran hijos del otro matrimonio.

Aquí la respuesta es sencilla; incluso hoy en día decimos “hermanos” los hermanos de distintos padres o madres o adoptados.

Αδερφός aderfós αδερφή aderfí o αδελφός αδελφή Adelfós adelfí, de las dos maneras con l, o r, es válido; en helénico-griego significa hermano/a o amigo/a, palabra utilizada con el mismo sentido y significado desde la antigüedad antes de Cristo y por la tradición oral y cultural hasta hoy en día lo mismo; según la forma, puede ser hermano carnal, puede ser un primo cercano o un pariente lejano, puede ser un amigo de niñez o un simple amigo y conocido, puede ser cualquier ser humano, puede ser también cualquier cristiano; culturalmente y desde la antigüedad y siempre cuando un heleno-griego, sea cristiano, sea ateo o no o de cualquier otra religión, cuando visita a un monasterio, siempre por costumbre llama a los monjes/as hermano/a…

Hay muchas personas que tienen la costumbre hoy en día también hablando con cualquier ser humano o discutiendo y peleando, que al otro ser humano aunque sea enemigo lo llaman hermano; es muy característico ver y escuchar uno cuando está en Helas-Grecia escuchar o ver dos personas peleando o gritando y oír uno decir, no me llames hermano, no soy tu hermano, y porque esta persona tiene el hábito de llamar todos los seres humanos, hermano; es muy característico en nosotros los helenos en cualquier lugar, mercado, teatro, plaza, etc… ver a uno llamar a un desconocido hermano…

Yo personalmente y muchos otros, tengo el hábito y me sale sólo instintivamente muchas veces de responder como hermano a una persona desconocida que me está hablando bien, elegante y serenamente con prudencia y templanza; y cuando a uno yo quiero serenarle su ira y enfado le llamo intencionadamente con amabilidad y con serenidad hermano para calmarle su ira; también cuando voy a Helas-Grecia y veo a uno de mis amigos de niñez y del colegio y nos abrazamos, instintivamente le saludo diciéndole hermano mío, por el cariño y la emoción, no me sale ni siquiera la palabra amigo mío…

También existe desde la antigüedad αδελφικός adelfikós fraternal, persona o amigo fraternal, en Odisea de Homero, veremos a Aquiles llamando hermano a su mejor amigo Pátroclo, etc…

Desgraciadamente hay algunos protestantes que blasfeman contra la Zeotokos y contra al Justo, Profeta José, que era el Yérontas Guía espiritual de la Virgen, y dicen que tenía hermanos carnales y oh!!! la blasfemia que tuvo relaciones sexuales con su Yérontas de 80 años con una niña de 15 años que tenía la Zeotokos-Madre de Dios; es decir, tratan como un pederasta al Justo José…

Ματθ. 1,25 καὶ οὐκ ἐγίνωσκεν αὐτὴν ἕως οὗ ἔτεκε τὸν υἱὸν αὐτῆς τὸν πρωτότοκον, καὶ ἐκάλεσε τὸ ὄνομα αὐτοῦ Ἰησοῦν.

Ματθ. 1,25 Και ποτέ δεν εγνώρισεν αυτήν ως σύζυγον ούτε και όταν εγέννησεν αυτή τον πρώτον και μοναδικόν υιόν της ούτε και μετά ταύτα. Και εκάλεσεν ο Ιωσήφ το όνομα του παιδίου Ιησούν.

Mateo 1,25: Pero no la reconoció cómo cónyuge ni siquiera después de haber dado a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.

Para un heleno-griego nativo el texto está muy claro no deja ninguna sombra de duda.  οὐκ, ἕως, οὗ definen el ni siquiera o ni siquiera cuando o ni siquiera después de… en español.

Los ortodoxos helenos decimos, “la siempre Virgen Maria”, no sé si hay diferencia con lo perpetua.

Además que está confirmado por los santos Padres helenos, como San Juan el Crisóstomo el mayor filólogo de toda la historia del mundo, dicho también por las universidades occidentales y del segundo gran filólogo san Focio el Grande, también san Basilio y otros Padres se ocupan de este versículo pero a nivel espiritual, porque el texto como dije para un heleno nativo está muy claro.

De todas formas uno cuando entiende y conciencia qué es Misterio, qué es el Hijo nace del Padre y Espíritu Santo procede del Padre, qué es Iglesia, qué es ser Católico (que nada tiene que ver con el romanocatolicismo papista), todos estos Grandes Misterios, entonces hablamos… o mejor dicho nada que hablar con nuestra mente lógica o intelecto racionalista supralimitada… -Dios me libre a mí querer interpretar y racionalizar a los Misterios- algo nos dicen los santos porque llegaron a la zéosis pero también nos dicen que sigue siendo MISTERIO!!!

Los textos originales son muy claros sobre esto, simplemente los elementos de Satanás intentan confundir… además que está testimoniado por nuestra Santa Parádosi-Tradición que es equivalente a las Santas Escrituras una confirma la otra y claro está el origen de las Escrituras es de la Una Santa-Parádosi…  http://www.logosortodoxo.com/?s=Sobre+los+enga%C3%B1os  Sobre los engaños de los papistas, protestantes y otros herejes sobre la Virgen María

  1. Hipótasis Υπόστασις

Υπόστασις (hipóstasis), base subsistencial o substancial, fundamento base, fundamento, forma existencial.

Υπόστασις (hipóstasis), proviene del verbo ὑφίστημι (ifístimi), en principio expresa por debajo de, significando la estabilidad, subsistir, el cimiento, la base,  etc. En el lenguaje teológico hipóstasis expresa principalmente la existencia o subsistencia o base substancial invisible, la realidad. Υπόστασις Hipóstasis o Πρόσωπον Persona: Términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάδα monada Unidad» sobre Su indivisible e unificada «ουσία usía esencia (sustancia, o naturaleza)» y Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.

Υπόστασις (hipóstasis), base subsistencial o substancial, fundamento base, fundamento, forma existencial. Los helenos según qué, preferimos y usamos mucho, igual hoy en día también, el término Υπόστασις (hipóstasis), que hace ver o declara el όντως όν ontos on ser real, lo que está o yace como cimiento (invisible) de todo del ser.
No hay persona sin hipóstasis… a lo que respecta al hombre no cabe división entre persona e hipóstasis es impensable persona sin hipóstasis…
Persona sólo se puede ser… en Dios… a la imagen y semejanza de Cristo… y en Cristo Jesús por el Espíritu Santo… (pero ese concepto… no es el que se entiende en el mundo occidental… como persona, porque creo que en occidente está tomado del idealismo Alemán, de la filosofía y del herético escolasticismo del Tomás Aquino mezclando al pobre de Aristóteles).

Según San Juan el Damasceno el término hipóstasis expresa dos cosas. 1) la existencia y 2) la particular existencia de cada hombre. Es decir, cada persona es hipóstasis, tiene existencia verdadera, pero que cada hombre también tiene sus particularidades que le disciernen de las demás personas, de las otras hipostasis.

Hipóstasis significa dos cosas. Una es la existencia y en este caso la hipóstasis conecta con la esencia, por eso algunos de los Padres dijeron: fisis (natura) igual hipostasis. La otra cosa significa la «existencia por sí misma y su composición particular», y manifiesta la diferencia, lo particular de un individuo del otro. Finalmente dominó la usía que conecta con la fisis y la hipóstasis con la persona.

San Gregorio Palamás utiliza a menudo el término “luz hipostática”. Para tapar la boca de los en creían la luz de la gnosis creada, las fantasías y los conceptos de la diania (cerebro, mente intelecto). Decía característicamente: La luz divina increada que ven los santos es hipostática, porque no es concepción del nus ni producto de la fantasía, ni una visión o fenómeno creado. No obstante la palabra hipóstasis, que por procedencia aristotélica no se refiere algo más que “esencia” o “realidad”, tenía un nuevo significado el de persona. Este nuevo significado con sus extensiones Triadológicas y Cristológicas fue inevitable en las disputas Bizantinas durante el siglo 14.

Pág 133. La teología de los Padres no se puede conectar con el tiempo. Para los santos Padres, Dios pertenece a lo perpetuo, los ángeles y los santos a lo inmortal, imperecedero y el hombre al tiempo. La diferencia entre el tiempo y lo inmortal o imperecedero no es muy grande, pero la diferencia entre lo inmortal y lo perpetuo es enorme, la misma diferencia que existe entre creado e increado. Cierto que la economía se ha hecho al tiempo, en cambio la teología pertenece a lo perpetuo.

Es sabido de la enseñanza de los Padres que la muerte no es un fenómeno ontológico, es decir, un elemento estructural de la hipóstasis del hombre, sino interpuesta a la existencia del hombre y del mundo. La corrupción y la mortandad es un parásito de la naturaleza. La muerte es el enemigo del hombre y finalmente de esta muerte nos ha liberado Cristo. Así que con la vida en Cristo, se vive la superación de la muerte. Dios no ha creado el mundo negativamente, sino positivamente, es decir, sin la muerte. La muerte es interpuesta. Por eso no es un fenómeno ontológico, es decir, característico de la hipostasis-persona.

Por eso también el Señor en la parábola del Rico y del Lázaro dice al Rico que vio a Lázaro en el seno de Abraham, y no vio simplemente la psique de Lázaro. Porque sí la psique de Lázaro se encontraba en el seno de Abraham, a pesar de eso es el Lázaro, puesto que no queda abolida la hipóstasis del hombre después de la muerte. Es decir, el hombre se constituye de psique y cuerpo, los cuales se unieron en una hipóstasis por Dios durante el principio de su creación. Ésta hipóstasis no se disgrega ni después de la muerte. Por eso en la muerte aunque se separa la psique del hombre, la hipóstasis de ambos permanece y es la misma.

  1. Iglesia Εκκλησία ver: Eklisía
  2. Increado Ἀκτιστο (aktisto) inconstituido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido

Ἀκτιστο (aktisto) Increado, no-constituido, no construido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido.

No existe ninguna similitud entre increado y creado. En principio, Dios es áktisto (increado). Increado se llama lo que no tiene principio ni fin, en cambio lo creado tiene un principio concreto, y no tiene fin porque Dios quiere que no sea así. Dios no tiene cuerpo, en cambio el hombre sí. Lo increado es inalterable, no cambiable e infinito, en cambio, lo creado cambia, se altera, se corrompe y se desgasta.

San Máximo el Confesor: «En el Dios no hay nada creado, como en el hombre no hay nada increado. De la esencia increada de Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y la divina voluntad y la energía increada es común entre los tres. Según el santo, en unos de sus pasajes se ve que de las obras de Dios unas son iniciadas, es decir, que tienen un principio de existencia y otras no. Además, aquí las increadas y perpetuas energías de Dios se califican como perpetuas, porque lo perpetuo va más allá del tiempo y del siglo. Y lo que va más allá del tiempo y del siglo es divino e increado.  …Energía es la dinamis, fuerza o potencia manifestante de toda esencia, de la que la nada está privada. La energía es el movimiento de la esencia de Dios, por lo tanto de la deidad, pero la esencia no es movimiento».

Está claro que virtud, bondad, santidad, inmortalidad, agapi son energías de Dios, que son perpetuas e increadas. Existe diferencia entre energías las increadas de Dios y las creadas de las creaciones. La virtud es energía increada de Dios, pero las cosas virtuosas son creadas. La vida es luz, energía increada de Dios, pero los seres vivos son creados y son los resultados de la energía increada.

Por lo tanto, las energías de Dios no tienen principio, son perpetuas e increadas. Y como la esencia de Dios es divina, también son divinas Sus energías. Esto es una cuestión importante para la teología ortodoxa. Porque si consideramos que las energías de Dios son creadas, entonces nos obstruimos a recibir la zéosis (glorificación). Es decir, si Dios se comunica con el mundo con las energías creadas, entonces no podemos conseguir la κοινωνία (kinonía, conexión y comunión) con Dios, y la salvación se hace imposible con las energías creadas. Por lo tanto, Dios permanecerá sin ser conocido por el hombre y si intentamos conectar y unirnos con Su esencia, entonces se anula la diferencia entre creado e increado.

No hay ninguna relación analógica entre lo creado y lo Increado. Por eso, lo Increado es conocido por Su autoapocalipsis (auto-revelación).

 

  1. Infierno Κόλαση (kólasi),

Κόλαση (kólasi) Infierno, tinieblas. Es un término evangélico (Mt 25,46) y se refiere al estado esjatológico que vivirán los hombres que definitivamente libremente negaron a Dios. La noción y duración del infierno son misterios inconcebibles a los que nos aproximamos con fe, temor y oración. El Kirios (Señor) para hacernos cuidadosos por lo que nos pueda pasar por nuestra responsabilidad, nos habló parabólicamente sobre la realidad del infierno, con iconas, figuras e imágenes de nuestra vida y experiencia física. Habló de “llama” (Lc 16,24) “gusano” (Mrc. 9,44), “tiniebla, oscuridad exterior” (Mt 8.12), “llanto y rechinar de los dientes” (Mt 8,12) descripciones que no debemos de interpretar en pie de la letra. Son simples figuras, imágenes que intentan representar situaciones interiores incomprensibles por su naturaleza. Se debe pues, aclarar que el castigo de los pecadores al infierno no será procedente de Dios, ni será una “satisfacción de divina justicia” o “expiación” por los pecados, sino consecuencia de su libre alejamiento de la fuente de la vida, del Señor. La agapi (amor, energía increada) de Dios será presente también en el infierno, pero los infernados, condenados la estarán viviendo como suplicio, tortura porque serán ya incapaces de corresponder a ese agapi amor.

El infierno como concepto (corrección o castigo) y duración (eternidad o no) son misterios imperceptibles que la Ortodoxia los aborda con fe, temor y oración. “El cálculo de la esjatología no es sólo cuestión de la Historia, sino también de la sabiduría de Dios”, dice Evdokimof. Sin embargo la enseñanza de la Iglesia es unánime en los siguientes puntos:

1) el infierno no es un medio por el que Dios castigará a los hombres, sino un estado esjatológico que resultará el hombre con su libre y definitiva elección. Además, esta libre elección del hombre entre la agapi de Dios y la agapi a sí mismo comienza desde esta vida presente. San Juan el Crisóstomo en su homilía 79, comentando el pasaje de Mateo 25, 41 dice que: ¡“el fuego eterno” no fue preparado para los hombres, sino para el diablo y sus ángeles y que en este pasaje el Señor no dijo “antes de la creación del mundo” como dijo para su Realeza increada!

2) las situaciones desagradables (pena, tristeza y gemido), estarán acompañando a los pecadores en el infierno (ver Lc 16,24), no serán provenientes de Dios, ni será una “satisfacción” de la justicia Divina ο “expiación” por los pecados. Estos estados desagradables de los hombres      serán la consecuencia del definitivo alejamiento de ellos de la fuente de la vida, el Dios; será el vacio de la existencia y la pobreza del corazón de ellos, que será incapaz de responder a la agapi de Dios (Evdokimof).

3) La agapi (amor, energía increada) de Dios estará presente también en el infierno. “Los pecadores no serán privados de la agapi de Dios” (Evdokimof). El drama y el martirio de los que se encontrarán en este estado es que esta energía increada de la agapi de Dios la estarán viviendo como tortura. La luz increada de la doxa (gloria) de Dios que estarán disfrutando los Santos como alegría, será a la vez fuego de juicio para los pecadores.

4) Es imposible no aceptar la idea del Infierno. Esta idea es el incentivo necesario para la sanación y salvación del hombre. Porque, puesto que existe el infierno, cada hombre es ayudado de modo que esta idea no se convierta en realidad en su existencia.

5) Nuestra Iglesia Ortodoxa en las oraciones del Pentecostés ora incluso para aquellos que están al Infierno.

Anexo: El cristianismo occidental consideró el tema del Infierno bajo un prisma judicial y dentro de unos marcos de intimidación y terror. La ortodoxia, al contrario, el tema del Infierno lo considera más en los marcos de la crucificante Jaris de Cristo y la infinita filantropía de Dios (= μέγα έλεος, gran misericordia increada). Por eso lo aborda con silencio y oración. También la religiosidad occidental ha utilizado el tema del Infierno como medio de represión contra los que opinan distintamente.

  1. Iluminación, (del nus) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú)

Φωτισμός, τοῦ νοῦ (fotismós, tu nú) Iluminación, del nus: es la segunda etapa de la vida espiritual, después de la catarsis del corazón.

San Pedro el Damasceno, en la Filocalía nos dice: “Principio de la iluminación y la salud del nus es cuando en su estado de catarsis empieza a ver sus pecados como los granos de la arena del mar”.

El hombre al principio antes de la caída no tenía fantasías. Esto lo analiza más exhaustivamente san Máximo el Confesor, cuando dice que el hombre en principio no fue creado para tener ηδονή hidoní (placer, voluptuosidad) y οδύνη (odini, angustia, dolor); tampoco el olvido y la ignorancia en la psique; ni fantasía en el nus. Todo esto es causa de la caída, por eso hace falta liberación de estos. Esto san Máximo lo tiene en cuenta, cuando en su enseñanza sostiene que: el que se ha liberado de la hidoní (placer, voluptuosidad) y odini (angustia, sufrimiento, dolor), entonces adquiere la catarsis purgación y sanación del corazón; y aquel que se ha liberado de la ignorancia y del olvido, tiene memoria perpetua de Dios; por lo tanto, vive la iluminación del nus; y aquel que se ha liberado de las figuras, espectros y fantasías, ha llegado a la teología mística. Esto significa que teólogo es aquel que se ha liberado de la fantasía y los ídolos (reflejos, espectros). Porque con la fantasía y los ídolos-espectros es imposible para el hombre teologizar con certeza y sin engaño, es decir, inspirado por el espíritu divino, tal como enseñan los santos Padres de nuestra Iglesia.

San Máximo, Filocalía 33. Nus puro y lúcido es el que se ha alejado de la oscuridad de la ignorancia y es iluminado por la divina Luz increada.

  1. Psique pura y lúcida es aquella que se ha librado de los pazos y deleita siempre de alegría por la agapi divina (amor, energía increada).

San Gregorio Palamás:  “teniendo gnosis empírica de la tradición hisijasta, hablaba ortodoxamente sobre la oración incesante del corazón que enlaza y conecta con la iluminación del nus y la memoria incesante de Dios, y decía que el éxtasis no es alejamiento del nus del cuerpo, sino que alejamiento del nus de la conducta y actitud carnal”.

Ioanis Romanidis: La Iglesia de los apóstoles y de los padres no se ocupaba de Dios mediante meditaciones intelectuales y pensamientos abstractos sobre Él. Eso porque Dios en la lógica o razón de la mente o intelecto permanece como misterio, incluso en aquellos que es apocaliptada= revelada la en Cristo doxa-luz increada gloria y Su realeza increada, y los cuales participan de esta manera en el misterio de la cruz, mediante la glorificación, es decir, su zéosis. La única ocupación de los profetas, apóstoles y padres era:  1) la terapia y sanación “psicoterapia” de los particulares o laicos mediante la catarsis de sus corazones y 2) la iniciación de ellos a) en la situación o estado de ser miembros del cuerpo de Cristo y templos del Santo Espíritu, mediante la iluminación del corazón y b) en “lo perfecto” (1Cor 13,12), es decir, en la visión, expectación de Cristo en doxa increada “cara a cara” (1Cor 15,12) mediante la glorificación o zéosis (1Cor 12,26; Rom 8,30), para el servicio de la humanidad (Jn. 17). Lo de “…a los que perdonó e hizo justicia, a ellos también glorificó”, en el reinado de la Realeza increada de Dios (Rom. 8,30), significa que la iluminación y la glorificación o zéosis conectan o enlazan entre sí en esta vida, pero no se identifican.

…El Espíritu Santo por sí mismo cohabita y co-ora por todos los hombres con “gemidos o inspiraciones inenarrables” (Rom. 8´26). Pero encuentra respuesta o correspondencia en aquellos que colaboran 1) en la catarsis de su propio nus espíritu, es decir, del “hombre interior” o “de la noerá energía” de todos los loyismí buenos y malos, 2) de la salida, separación de este nus espíritu de la lógica y 3) en el retorno del nus espíritu o de su energía al corazón junto con las oraciones y los psalmos de la diania. Así la terapia de la personalidad humana se va introduciendo en el estadio de la iluminación. Esto es lo que condiciona Pablo cuando escribe: “oraré con el espíritu oraré con la lógica, psalmodiaré con el espíritu y psalmodiaré con la lógica” (1Cor 14´15).

…Pablo habla claramente sobre oraciones y psalmos no recitados con “la fuerza de la voz”, sino escuchados dentro del corazón. Esta iluminación del corazón neutraliza la esclavitud del instinto de auto-conservación y empieza la metamorfosis (conversión, transformación) de la agapi-amor egocéntrico e interesado en agapi-amor desinteresada y altruista. Esto constituye el carisma de la fe innata, íntima en el hombre interior, lo cual es justicia y perdón, reconciliación y adopción, paz, esperanza y vivificación o despertar espiritual…

Durante el tiempo de la terapia de la iluminación aumenta el perfeccionamiento de la agapi y sobre todo por la derrota del diablo, el iluminado recibe proporcionadamente los carismas enumerados anteriormente en la 1Cor12´28, con la culminación en la zéosis o glorificación…

En el estado de iluminación el creyente es “niño”. Puesto que mientras se ha glorificado, retorna a la iluminación como “hombre” (1Cor.13´11).

…El misterio de la Metania confesión tiene claramente su raíz en la conducción de los laicos a la catarsis del corazón y a la iluminación del mismo corazón. Sea o no sea uno correspondido, el Espíritu Santo “coexiste” en el corazón de cada hombre. Con otras palabras, la agapi-amor increada de Dios llama por igual a cada uno, pero no todos corresponden.

Las dedicaciones sobre la catarsis, toda la práctica sobre la catarsis, el propósito que tienen es preparar al hombre a estar en memoria con Dios día y noche incluso cuando duerme; es decir, tener la memoria perpetua de Dios que significa la iluminación del nus, que ya existe en el Antiguo Testamento.

El Cristiano teniendo como guía conductor la Santa Escritura, los dogmas y los textos patrísticos, atraviesa por el estadio de la catarsis y a continuación, se introduce al estadio de la iluminación, que es el estadio de la noerá oración del corazón. Y en este estadio existen creados verbos, palabras y conceptos con los que se hace la oración. Pero cuando llega a la glorificación o zéosis son abolidos, suspendidos los verbos y conceptos creados durante la experiencia.

«En la experiencia de la iluminación, por supuesto que existen conceptos, palabras y verbos creados. Por eso el dogma es el guía conductor a este estadio. Pero cuando uno llega a la zéosis, los conceptos, palabras y verbos quedan abolidos, y a causa de esto, también queda abolido y trascendido el dogma. Esto significa que el dogma para la teología ortodoxa tiene carácter provisional, y no sólo carácter.» El mismo Espíritu Santo ora en nuestro interior con logos, verbos y conceptos creados. Pero en la zéosis estos son suspendidos.

«En la experiencia de la iluminación, por supuesto que existen conceptos, palabras y verbos creados. Por eso el dogma es el guía conductor a este estadio. Pero cuando uno llega a la zéosis, los conceptos, palabras y verbos quedan abolidos, y a causa de esto, también queda abolido y trascendido el dogma. Esto significa que el dogma para la teología ortodoxa tiene carácter provisional, y no sólo carácter.»

«La Santa Escritura está llena de logos, dichos y conceptos  y la oración está constituida de estos. Pero cuando el hombre llega a la zéosis, estos logos, verbos y conceptos sobre Dios quedan abolidos. ¿Por qué? Porque Dios transciende todos los logos y conceptos. Ya no hay ningún verbo o concepto que pueda expresar a Dios, porque Dios lo transciende todo, por lo tanto el hombre no puede conocer a Dios por su lógica. El hombre puede conocer a Dios por la iluminación, sólo como regalo del Espíritu Santo, una vez ya teniendo el estado de la iluminación.»

En el estadio de la catarsis y de la iluminación son necesarios los logos, verbos y conceptos de la Santa Escritura y de los Padres de la Iglesia. Pero son superados, trascendidos en la zéosis o glorificación. Amín.

  1. Intelecto Διάνοια diania, mente- o mente analítica, ver: Mente
  2. Jaris, Gracia de Dios Χάρις τοῦ Θεοῦ (jaris tú Zeú), ver: Gracia
  3. Juicio Κρίσιs/ o día del Kirios Señor

Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου (crisis o imera tu Kiríu) Juicio o día del Kirios-Señor.

En el Nuevo Testamento con los términos “día”, “día del juicio”, “el ésjato o último día”, “día del Kirios”, se expresa la Segunda Parusía-Presencia o Advenimiento de Cristo, acontecimiento esjatolójico que se enlaza además con la segunda venida y la resurrección final (ver también esjatología). Entonces el Kirios juzgará a todos los hombres como Él mismo lo confirmó (Mt 25,31 y otros), con su criterio divino las buenas o malas obras que hayan hecho durante sus vidas, especialmente si han tenido agapi– amor desinteresado durante sus áskisis prácticas. Y a los buenos les recompensará con Su Realeza increada celeste, en cambio a los malos los condenará al eterno infierno (kólasis). Este es el juicio final e universal. Pero existe también el juicio parcial al que se somete la psique inmediatamente después de su salida del cuerpo a la hora de su muerte. Entonces la psique en una primera fase es juzgada por Dios y según el resultado de su vida pre-saborea parte de su bienaventuranza en el paraíso o de su tormento en el infierno. En este estado, que se llama medio, quedarán hasta el juicio final todas las psiques de los difuntos manteniendo entera su autoconciencia. (Lc 16.22-31).

San Gregorio el Sinaita: “Krisis-juicio de este mundo”, según el logos evangélico (Jn 3,19) es la incredulidad de los infieles, según el versículo: “el que no cree ya se ha juzgado” (Jn. 3,18). Las pruebas dolorosas que manda la divina providencia son para limitación del mal o la metania (giro del nus hacia dentro, conversión y confesión) y también, para corregir las inclinaciones y desviaciones de los hombres, para que se activen y operen hacia el bien o el mal, según el Salmo: “Se perdieron los pecadores antes que nacieran”. Puesto que entonces se manifiesta el justo juicio de Dios, según la infidelidad, la instrucción y los hechos de cada hombre. Así a unos los castiga, porque son irrespetuosos o incrédulos. A otros los compadece, porque son creyentes pero negligentes, descuidados, y por eso les instruye por la Filantropía. Por último, recibirán sus correspondientes recompensas los que se hicieron perfectos en virtudes o maldades, los virtuosos recibirán coronas y los perfectos en maldades recibirán el infierno (kólasis)”, (Filocalía t. 4 c.40, pag.182).

  1. Kakó Μal

Κακό Μal‖desgracia, calamidad, daño. En la enseñanza Ortodoxa, el mal de por sí no tiene existencia independiente; ontológicamente por sí mismo es inexistente, pero aparece en la praxis como negación o carencia, privación del bien. O sea, el mal es una habilidad del hombre libre e independiente para alejarse de Dios. Generalmente es enfermedad, debilidad, falta de verdadera gnosis y fe, mas voluntad y preferencia o carencia de energía para el bien. Aunque realmente no existe, a pesar de eso provoca distorsiones y situaciones reales en la vida del hombre, porque le altera la fuente de su existencia que es el Dios. El Mal no es un ser que se opone a Dios y que existe paralelamente con el Dios (dualidad). El Mal es una habilidad misteriosa que el Dios ha permitido que su criatura, el hombre, pueda decir de una manera no a su Creador y alejarse de Él, quien siempre se ofrece como amigo desde el momento de la creación, como también negar la llamada de Dios que esta es también llamada de la libertad.

De acuerdo con la enseñanza Cristiana, las primeras criaturas que hicieron mal uso de esta habilidad fue una fracción del mundo espiritual angelical (ángeles), en consecuencia convertirse en espíritus sin libertad, malignos, viles y astutos malos (demonios). Después hizo lo mismo el hombre (pecado original), pero con inducción y tentación del maligno espíritu, el demonio.

San Diadoco Fótica, en la Filocalía: el mal no tiene existencia natural, física ni nadie es por naturaleza malo, porque el Dios no creó nada malo. Cuando uno desea el mal, entonces lo inexistente empieza hacerse existencia tal y como quiere aquel que lo hace. Debemos pues, con el cuidado de la memoria a Dios, descuidar la costumbre del mal. Porque es más fuerte la naturaleza del bien que la costumbre del mal y eso porque el bien existe, en cambio el mal no existe, sino solo cuando lo hacemos, (Filocalía t. 1 c3).

San Dionisio el Areopagita en el capítulo sobre “Divinos Nombres”, en la sección sobre el mal, escribe: «El verdadero logos que uno puede expresar es que el mal no construye ninguna esencia o nacimiento, sino sólo desgracia, y deteriora la hipóstasis (base substancial) de los seres a la medida que le resulta posible… así pues el mal no es ser, ni existe dentro de los seres… entonces el mal no es el castigo, sino que uno se haga merecedor del castigo esto es el mal… ¿Qué es el mal en los demonios?: ira insensata, deseo necio y fantasía descarada… entonces el mal no se encuentra ni en los demonios, ni en nuestro interior como ser o ente, sino como falta y privación de perfeccionamiento de los bienes habituales… el bien proviene de la única y perfecta causa, el mal de la cantidad de pequeñas faltas… por eso el mal carece de hipóstasis (base substancial), por el contrario es parahipóstato, parásito y parasitante… por lo que el mal está fuera del camino y el fin, fuera de la fisis, naturaleza y causa, fuera de la voluntad, de los límites y de la hipóstasis; resulta que el mal es privación y falta; asimetría y enfermedad; pecado y desacierto; feo y sin psique; insensato, ilógico y necio; defectuoso, imperfecto e inconsistente; sin causa o motivo e indefinido; infructuoso, árido y lento; inerte e indisciplinado desordenado; desigual e infinito; oscuro y sin base esencial o esencia… para el demonio, su mal, es que se encuentra fuera del nus bondadoso, y para la psique es que estar fuera del logos (lógica) y para el soma (cuerpo) es estar fuera de su fisis (naturaleza)…  En conciencia pues, las Escrituras llaman a los pecadores débiles frente a la infalible gnosis del bien y su realización (Rom. 1,18-20), los que conocen la voluntad de Dios y no la realizan (Lu. 12,47), los que han escuchado la enseñanza y se debilitan en la fe y en la acción del bien (Mar. 4,18)… todo esto lo hemos desarrollado adecuadamente y suficientemente donde aludíamos la verdad de los Logos (Evangelios) rechazando como paranoicos, los logos o dichos que atribuyen a Dios injusticia y mentira» San Dionisio el Areopagita.

  1. Kerós Καιρός según contexto: tiempo

Καιρός kerós según contexto: tiempo// espacio del tiempo o temporada, un período de tiempo limitado e indeterminado// época, por ejemplo, kerós-tiempo de cerezas// Momento adecuado u oportuno//, Clima, en meteorología kerós es el conjunto de parámetros meteorológicos en un lugar concreto y durante un momento concreto.

Actualmente, el concepto es utilizado en diferentes ámbitos con significados variables, a veces relacionados con un espacio de tiempo y otras con un tiempo y lugar específicos.

En la teología cristiana se lo asocia con el «tiempo de Dios»; el término aparece mencionado en versiones griegas del Nuevo Testamento, por ejemplo en Marcos 1:15,7​ en donde significa «el momento señalado en el propósito de Dios», que representa el tiempo necesario para que la voluntad de Dios se cumpla. Es característica la frase de los santos Padres Helénicos: Καιρός τού ποιήσαι kerós tu piise tiempo de hacer (tiempo de, actuar, realizar, practicar, obrar, crear). Al comienzo de la Divina Liturgia de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, el diácono le dice al sacerdote: «Es kerós-tiempo para que el Señor actúe» (Kerós tu piise o Kyrios), lo que indica que el tiempo de la liturgia es una intersección con la eternidad.

Algunas interpretaciones más: «En la medida justa». Como unidad de tiempo: «un momento de crisis», «la época decisiva», «el momento oportuno», «un período de tiempo limitado e indeterminado», «lo que viene con el tiempo», «la hora señalada» o «el momento decisivo».

«el instante fugaz en el que aparece, metafóricamente hablando, una abertura (o sea, el lugar preciso) que hay que atravesar necesariamente para alcanzar o conseguir el objetivo propuesto.». «un Momento-lugar único e irrepetible que no es presente sino siempre está por llegar y siempre ya ha pasado. Que nos sobrevuela», «el tiempo de nuestros momentos trascendentes, de los hechos que marcan fuerte el camino personal de cada uno de nosotros, eso que algunos denominan destino, y que en determinados momentos nos hizo tomar decisiones importantes».​

Sin embargo, no se pueden unificar todos sus usos y el significado exacto debe extraerse del contexto. Ni siquiera siempre es asociado con el tiempo, pero sí con la eficiencia y aparentemente siempre juega un papel decisivo en las situaciones imprevisibles e inusuales y es una condición necesaria para lograr el éxito en una empresa.

Καιρός kerós (en griego antiguo καιρός, kairós) es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso o espacio indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es «momento adecuado u oportuno». La principal diferencia con χρόνος (jronos) cronos en griego antiguo y actual, es que, mientras Kerós es de naturaleza cualitativa, χρόνος jronos es cuantitativo. Como dios, Kerós era semidesconocido, mientras que Xρόνος jronos era la divinidad por excelencia de la época.

Aunque el término utilizado en la antigüedad varía en los diferentes textos y aparece con significados ligeramente distintos. Así, Hesíodo lo define como «todo lo que es mejor que algo», y Eurípides dice que es «el mejor guía en cualquier actividad humana». el significado exacto debe extraerse del contexto. Ni siquiera siempre es asociado con el tiempo, pero sí con la eficiencia y aparentemente siempre juega un papel decisivo en las situaciones imprevisibles e inusuales y es una condición necesaria para lograr el éxito en una empresa.

En la retórica, el concepto era fundamental para los sofistas, que hacían hincapié en la capacidad de la retórica para adaptarse y aprovechar las circunstancias cambiantes y contingentes. En este sentido, kerós es «el momento adecuado para hacer algo». Así, en Panazinaicos, Isócrates escribe que «las personas educadas son aquellas que manejan bien “los kerós” las circunstancias que enfrentan día a día, que poseen el juicio que es preciso en ocasiones especiales o reuniones que puedan surgir, y rara vez pierden el curso oportuno de la acción».

Aristóteles también lo valora, para él representa «el momento y contexto adecuado en el que la prueba debe entregarse».​ Esta prueba lógica es el argumento usado por los oradores de la antigua Grecia para persuadir en el arte de la política y la ciudadanía, y así hacerse un lugar en la administración de la polis. En este ámbito, el kerós está al lado de otros elementos contextuales de la retórica, como el público, que es el maquillaje psicológico y emocional de los que van a recibir la prueba.

En la mitología griega, Kerós es el dios del clima y las estaciones. Habitualmente es considerado hijo menor de Zeus, el que rechaza la tiranía de Χρόνο Jrono (cronos) y queda siendo el amo, del orden cósmico.​ Sin embargo, otros indican que Kerós es hermano del Χρόνο Jrono y otros su hijo. http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-relacion-del-hombre-con-el-espacio-y-el-tiempo/

  1. Kerigma, Κήρυγμα (kirigma)

Κήρυγμα (kirigma) kerigma es la anunciación del logos de Dios que se hace por los enviados de Cristo y la Iglesia. El kerigma se habla en el Templo, en reuniones exteriores y el escrito en libros, manuales, periódicos… y se refiere a todas las edades. Especial importancia tiene el kerigma del Domingo que se hace durante la Divina Liturgia.

  1. Krisis Κρίσιs/ημέρα τοῦ Κυρίου Juicio o día del Kirios Señor, ver: Juicio
  2. Kosmos Κόσμος mundo, ver: Cosmos
  3. Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον Kirie eleison».

Κύριος (kirios) Señor y «Κύριε ελέησον  Kirie eleison». Κύριος (kirios) Señor  con mayúscula Dios, Señor, Don o Cristo y con minúscula: dueño,  propietario, amo, lo más importante, principal, esencial. De Kirios viene Kiriakí Domingo. La palabra Kirios se usa en las traducciones del Antiguo Testamento de acuerdo con la antigua tradición, como atributo del nombre del Dios Hebraico que posiblemente se pronuncia “Γιαχβέ Yahvé”. Los hebreos por respeto al nombre de Dios evitaban pronunciarlo y en el lugar de las consonantes de la palabra “Γιαχβέ Iahvé” leían la palabra “Αδωνάι Adonai” que quiere decir Kirios, Señor. A consecuencia de esta práctica resulta en los años nuevos la malinterpretada paranoica palabra técnica de “Ιεχωβά iejová Jehová”, de las consonantes de la primera y las vocales de la segunda. El nombre “Γιαχβέ Yajvé” es el nombre por excelencia de Dios, con el cual se apocalipta (revela) en su pueblo (Ex. 3,13-15). El significado exacto de la palabra nos es confuso, pero de acuerdo con el Éxodo (Ex. 3,15) se manifiesta que proviene del verbo “soy”, “existo”. Así, revelado con este nombre, el Dios pone de relieve su principal característica, la existencia, en antítesis de los dioses del mundo idólatra que en realidad no existen. La existencia de Dios no es condición sine qua non de nadie, en cambio todo emana y toma de Él su existencia (Sal. 96,5) por las energías increadas. Dios dirigiéndose a los hombres con este nombre, no se presenta en ellos como alguien desconocido, sino expresa que es el que ha conocido el hombre en su historia (Ex. 6,2). Dios repitiendo su nombre en cada mandamiento (Lev. 18.4,5,6 y 19.10,14,16,18, y otros) no se manifiesta como un tirano dominador, que sólo la audición de su nombre produzca terror y miedo, y no dicta sumisión a los hombres, sino como Padre caritativo que beneficia a sus Hijos y pide de ellos un comportamiento parecido, análogo, que el de ÉL. La alocución “kirie” (en arameo: maré) durante la época del Nuevo Testamento se dirigía a destacadas personalidades como reconocimiento de su autoridad (Mt 8,8 Lc 6,46).

En el mundo Elenoromano, el título se daba al auto-deificado emperador (Hec. 25,26), en cambio los creyentes de distintos grupos llamaban con el mismo título sus dioses, (Cor 8,5). Los autores del N.T. usando fragmentos del A.T. donde Dios se llama “Kirios” en relación con el prósopon (persona, rostro) y la obra de Jesús, reconocen a Cristo como verdadero Kirios y Dios, (El. 3,5 con Hec 2.21 y Rom. 10.9-13, El. 3,4 y Am. 5.8 con Cor.1.8, Is.45.22-25 con Fil.2.9-11). San Dionisio el Areopagita sobre Nombres Divinos 2cap.1, 10 dice: “Además, la conjuntiva deidad posee la kiriotis (propiedad, posesión) de todo y es enteramente clara sobre la paternidad y la filiación, porque el nombre Kirios se atribuye al Padre y al Hijo en tantos puntos de la teología (se refiere a los autores teológicos del Evangelio), de manera que no hace falta ni que se mencione. También se dice “Kirios el Espíritu”, (2Cor 2,7).

«Κύριε, ἐλέησον» “Kirie eleison” es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo. El “Kirie eleison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eleison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar.

Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latino.

Pero decir, “Eléisonme ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, implica no sólo el deseo de perdón que comienza del miedo, sino que se trata de la súplica sincera del amor filial, que pone mi esperanza en la misericordia de Dios, y uno reconoce humildemente que es demasiado débil para doblegar su propia voluntad y mantener una cuidadosa vigilancia sobre sí mismo. Es una llamada a la misericordia, es decir, a la jaris (gracia, energía increada) que se manifestará en el don por parte de Dios de la fuerza que nos permite resistir a la tentación y superar nuestras inclinaciones pecaminosas. Es como un deudor sin dinero que pide a su benigno acreedor no sólo que le condone la deuda sino que se compadezca también de su extrema pobreza y le dé una limosna; esto es lo que estas profundas palabras “Eléison me ἐλέησον με Ten compasión, misericordia o caridad de mí”, es como decir: «Dios misericordioso, perdona mis pecados y ayúdame a corregirme; despierta en mi psique-alma un fuerte impulso a seguir Tus mandatos. Dispensa Tu jaris (gracia, energía increada) en el perdón de mis pecados presentes, conscientes e inconscientes, y para que solo dirija hacia Ti la atención de mi nus (espíritu), de mi mente, de mi voluntad y de mi corazón negligentes.»

  1. Lógico Λογικός

Λογικός Lógico, razonable, sensato. El término lógico conecta con el logos y de éste con el divino Logos. Así, que la traducción de lo lógico como la capacidad de meditar, razonar es evidentemente insuficiente. El término se refiere más a la habilidad del nus en alcanzar la gnosis increada (conocimiento espiritual). Cuando el término se usa en combinación con la psique, o sea, como psique lógica, entonces significa divina belleza dotada de lógica. Correspondientemente, lógico, logístico o loyismós constituyen los principales elementos del nus o de su función.

  1. Logos Λόγος y logos de los seres

Λόγος Logos: Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος(en arjí in o logos) en el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente…

Los Sabios Santos Padres Helénicos Ortodoxos y todos los Helenos, sostenemos que según el contexto en general cuando este término está escrito con la “L” mayúscula se alude a Cristo. “Logos” significa el desarrollo del pensamiento expresado con la voz propia del lenguaje, manifiesta lo que se encuentra en la diania (cerebro, mente o intelecto) y al corazón del hombre, es decir, revela al invisible, dominador y creador nus. También significa causa, razón, motivo, relato, opinión, dicho, discurso, expresión, intelección y tratado. En Occidente se ha mal traducido como “palabra” que poco tendría que ver con el “logos, ya que palabra en griego es λέξιs (lexis)”.  (Con mucho dolor, digo que es una lástima que se traduzca a veces: ”todo se hizo por Ella”, o sea, para el Logos de Dios, Cristo, se emplea el término “Palabra” (Ella) en vez de Él, (Jn1,3)). Tampoco puede ser traducido por “Verbo” puesto que el Helénico verbo es ρῆμα (rima), que según el contexto significa también lo dicho. Los términos ὁ Χριστός ( o Jristós) el Cristo que es el Logos de Dios como ungido, iniciado y hecho hombre y χριστός (jristós) es el hombre iniciado en Dios y χρηστός (jristós, bondadoso, indulgente o útil) no están verbalizados como muchos términos helénicos en todas las lenguas.

Tenemos el Logos no encarnado en el A. Testamento y el Logos encarnado en la persona de Jesús Cristo en el N. Testamento. Por ejemplo, dicen los sabios padres: «Y dijo el (Logos) Dios: «Haya luz» (Gén 1,3), «Y dijo el (Logos) Dios: Hagamos al hombre a imagen y semejanza» Gén 1,26). Este “hágase la luz” es y proviene del Logos de Dios;  y “hagamos” en plural se refiere a las tres personas de la Santa Trinidad que el Logos nace del Padre y el Espíritu procede del Padre, es decir, se refiere a imagen y semejanza del Logos que más tarde se haría hombre, aquí también es el Logos Dios. «Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad» (Jn, 1,14) y «Todo fue hecho por el Logos y sin Él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1,3). Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.

El término logos es muy conocido en la antigua filosofía Elénica y tiene muchos significados. No se agota exclusivamente con la lógica de la mente o intelecto. Para Heráclito, “logos” significaba el espíritu supremo que derrama el Universo y determina las relaciones de los seres, dándoles la posibilidad de pensar, racionalizar y hablar. Para Platón, el “logos” expresa la suprema idea que constituye la ψυχή (psique) “alma” del Todo. Para Aristóteles, el “logos” es la suprema mente divina y para Demócrito el supremo principio divino que todo lo rige.

Los hombres tienen psique con esencia y energía y por eso disponen de nus (con atención y memoria), logos (lógica) y espíritu. El espíritu es la energía de la Jaris (gracia) increada que vivifica la psique y la psique vivifica el cuerpo. Nus y logos están unidos y resultan inseparables de la psique (alma) después de la muerte física. Podemos distinguir, según los Padres, entre varios tipos de logos, como por ejemplo, el innato que es la voz interior de la conciencia, el oral, el conceptual o intelectual, el escrito, el pintado o iconografiado y el que se hace mediante señas.

En el Evangelio de San Juan (1.1-5)

1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos.

   1:1 «En el principio junto con en el espíritu infinito e increado de la creación espiritual y material existía siempre el Logos increado, como Hijo y Logos de Dios nace siempre de-el Padre como Logos vivo, increado e infinito de Nus perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis o persona de la Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios; y el Logos era y es siempre Dios, increado, perfecto e infinito, tal como el Padre y el Espíritu Santo; (un Dios tres hipostasis/bases substistenciales y una usía-esencia/substancia y una energía increadas)».

2 Él existía y está siempre desde el principio de la creación unido con Dios.

3 Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado.

4 En Él existe y está la vida y la vida era y es la luz de los hombres.

  1. «En Él existe y es la vida increada, y como fuente increada de la vida creó y mantiene toda vida creada. Para los hombres lógicos además de la vida natural, es también la luz ética y espiritual que ilumina el nus de ellos, es decir, el espíritu de los corazones de sus psiques y sus mentes/intelectos, que los conduce a la comprensión, a la gnosis y a la aceptación de la verdad».

5 Y la luz ilumina en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron ni la dominaron, tampoco la sofocaron.

  1. «Y la luz increada con su resplandor luce a los hombres oscurecidos, entenebrecidos por sus egoísmos, pecados, faltas, autoengaños, vicios…, es decir, los pazos; pero los seres humanos con el corazón retenido y obstruido y la mente/intelecto embotada y oscurecida no la percibieron y no la introdujeron en sus corazones, ni pudieron neutralizarla y aniquilarla, ni tampoco vencerla y sofocarla nunca.

En la Iglesia Ortodoxa, Apostólica y Católica, el “Logos” es la Segunda Persona e Hipostasis (base substancial) de la Santísima Trinidad. (No confundir “Católica” con la religión del Papa de Roma). Dios es Trinitario y comprende: Νοῦς, Λόγος, Πνεῦμα (Nus, Logos y Pnevma o Espíritu) increados. Creó al hombre dotado de libre voluntad y a imagen y semejanza del Logos Encarnado que es el Θεάνθρωπος (zeántropos, Dios y hombre), confiriéndole nus, logos y pnevma (espíritu). El Logos como principio cósmico unificador, contiene todos los logos que son los principios, las esencias interiores y los pensamientos de Dios con los cuales se crean y desarrollan todas las cosas en el tiempo y el espacio, más las formas que son dadas por las que cada objeto contiene los principios de su propio desarrollo. Éstos son los logos contenidos en el Logos y aparecen de distintas formas en el universo creado, constituyendo la segunda etapa en la contemplación del Universo.

El Evangelio de San Juan (1.1) empieza señalando la deidad de Cristo y los demás evangelistas terminan mostrando esta realidad. San Juan escoge el término “Logos” para combinar conceptos, nociones e imágenes que se habían formado en el pensamiento judaico con términos filosóficos de su época provenientes de la filosofía Helénica. El “Logos” significa la Sofía (Sabiduría) de Dios del Antiguo Testamento y el divino nus de la filosofía Helénica que lo gobierna todo; representada por Filón de Alejandría, filósofo de origen judío influido por el Platonismo. Proclama la doxa=gloria y la obra salvadora de Cristo como “Logos de Dios”.

En relación con el acontecimiento de la Encarnación del Logos (Jn 1,14), se aclara totalmente en el Evangelio de San Juan el carácter personal del Logos, el cual preexistía antes de los siglos en Dios (Jn 1,12; 10,30) “todo se hizo por Él…” (Jn 1,3). Tenía siempre una diversidad de forma en relación con el cosmos e Israel. Vino al mundo mandado por el Padre para cumplir su misión y regresar otra vez en Él al terminar su misión. El hecho que el primer capítulo del cuarto Evangelio califica a Cristo como “Logos” y no como “Sofía Sabiduría” (ni tampoco como palabra o verbo) se debe a la elección del escritor de un término que en la filosofía y religiones de la época expresa la mente universal que gobierna todo, que es la Persona de Cristo y es presente antes que el mundo. De esta forma las reivindicaciones del Señor se manifiestan claras en el mundo no judaico. El himno de Juan 1,1 recalca que el “Logos” que se humanizó en Jesús, no es una creación sino el mismo Dios (Jn 1,2), el cual se hizo realmente hombre con cuerpo y sangre en la plenitud de la energía increada Χάρις (Jaris) y Verdad (Jn 1,14).

Metropólita Ierózeos Vlajos, «…Tal y como sabemos, Dios es Trinitario: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los Padres llaman “Nus” el Padre, “Logos” el Cristo y “Espíritu” el Espíritu Santo. Puesto que la psique (alma) es como imagen de Dios, entonces ella también tiene tres fuerzas: “nus”, “logos” y “espíritu”. El nus como hemos dicho anteriormente es el núcleo de la existencia del hombre, y el logos es aquel que expresa las experiencias del nus. Tal y como el Cristo, el Cual es el Logos del Padre que nació de Él, así también el logos del hombre que conecta con la lógica, nace del nus del ser humano. El espíritu en la psique humana es el “eros” (amor) del hombre a Dios. Entonces el nus (como energía y el corazón como esencia) es el centro de la existencia del hombre que adquiere la experiencia de Dios y el logos es aquel que formula las experiencias del nus». (Metropólita Ierózeos Vlajos, “Conversaciones sobre la Psicoterapia Ortodoxa” Pág:32)

Ierotheo Vlajos: «El logos es a la vez liturgia, función que percibe los conceptos, pensamientos (los logos) para transmitirlos a los demás. Por eso en la lengua helénica logos significa el pensamiento (concepto o idea) y la palabra que lo expresa.

…Es interesante la observación de que la teología escolástica identifica el término “ratio” (razón) con el término “logos”. Mientras que el primero significa una posibilidad racional del intelecto para discernir y relacionar los objetos creados, el logos en la lengua helénica significa entre otras cosas, el reunir, concebir y definir en orden y armonía. San Agustín separó la ratio en “superior” e “inferior”. La primera la identificó con el “intellectus” que también fue considerado equivocadamente como el nus.

Es sabido que durante la antigua filosofía helénica y también en la presocrática, el logos no es la lógica, la razón, sino aquella fuerza que en el universo dirige y coloca en armonía la multiplicidad de las cosas creadas en toda la naturaleza. Con este concepto Logos se denominó la Segunda Persona de la Santa Trinidad, como Aquél que expresa la voluntad de Dios, como Aquél que ha creado el mundo. También el nus en la Tradición Ortodoxa es el ojo de la psique, una energía de ella, que es distinta de la energía lógica de la mente o cerebro». (Pág.402, Ierozeos Vlajos: Hisijía y Teología).

Logos inefables, increados y logos-conceptos creados.

Los visionarios de Dios son elevados al Paraíso y entonces escuchan logos inefables, según el testimonio del Apóstol Pablo: “Conozco un hombre, un cristiano… Fue arrebatado al paraíso y oyó logos inefables que el hombre no puede expresar” (2ª Cor.12,2-4)…

El caso del Apóstol Pablo es muy característico. Ascendió hasta el tercer cielo y entró en el Paraíso, escuchó logos inefables que no podía transmitir tal y como los escuchó y se fue iniciado, instruido en el conocimiento (increado) de los misterios de Dios. Pero algunas de estas experiencias las transmitió a continuación a sus hijos espirituales para conducirlos en sus vidas espirituales. Así pues, durante la experiencia se inició en los logos inefables y a continuación trasladó esta experiencia, en la medida de lo posible para los hombres, con logos y conceptos creados, es decir, utilizando la creada lengua humana y las imágenes de la naturaleza creada. Así, trasladado el misterio de la apocalipsis=revelación a la realidad sensible, permanece misterio, pero capaz de ser vivido por los que ascenderán y participarán de la experiencia del Pentecostés. Pág.233

El ejemplo relevante de la relación entre logos-conceptos creados y logos inefables es el acontecimiento del descenso del Espíritu Santo durante el día del Pentecostés. El Espíritu Santo descendió a los corazones de los Discípulos y de los Apóstoles…

Es decir, una es la voz y el trueno que todos escuchaban, otra es la voz espiritual que los Apóstoles escuchaban dentro de sus corazones y otra distinta es la voz que transmitía los misterios del Espíritu al corazón de los oyentes en el kerigma de San Pedro (He 2,1-13). En todos estos casos actuaba el mismo Espíritu Santo de múltiples maneras. (Pág.234)

Así vemos que hay discernimiento entre logos inefables y logos-conceptos creados. Los misterios del Espíritu se viven con la participación de la energía increada de Dios que se denomina como “logos inefables”. En cambio, la transmisión de los misterios a los hombres se hace con logos y conceptos creados con la finalidad de ser conducidos a los logos increados y a la participación de la glorificante o deificante energía increada de Dios. (Ierotheo Vlajos: “Hisijía y teología” (pág.232).

Λόγος ενδιάθετος (logos endiazetos) logos innato: es decir, el logos del corazón por el que reflexionamos, juzgamos y decidimos, sin abrir la boca. El nus utiliza a éste logos mediante lo logístico de la psique y dice la oración del corazón o de Jesús: Κύριε Ιησού Χριστέ ελέησόν με (Kirie, Jesús Cristo, eleisón me.

Λόγοι τῶν ὄντων, (loyi ton onton) Logos de los seres o entes: los Santos acostumbran a llamarlos también “bondadosas voluntades”. Los logos de los seres constituyen medios de elevación del nus a Dios por la creación. Existen dos clases de este tipo de logos, los increados e idénticos a Dios y los creados y naturales que se ven en las creaciones de Dios. Los primeros son creadores de esencias y los segundos (que son resultados, imágenes y ejemplos de los primeros) constituyen las esencias de los seres o entes que se han producido en el tiempo como creaciones de la voluntad de Dios. Los que tienen claridad psíquica contemplan de la creación los logos creadores que tienen su principio en la sabiduría, fuerza y bondad de Dios. Conocen analógicamente a Dios y le elogian alaban, aman y agradecen.

San Nicodemo el Ayiorita al respecto nos dice: “El ancestral Logos y Creador y el nus lógico humano son dos extremos. Los logos espirituales de los seres que hay entre medio de estos dos extremos son los que causan la unión entre ambos”.

San Juan de Crostanda,  Rusia dice: 247. El logos revela lo que está en el cerebro y al corazón del hombre, es decir, revela al dominador y creador nus invisible. Así más o menos de una manera también el Logos de Dios nos apocalipta-revela al Padre y al Espíritu Santo el Vivificador y la Fuerza del Altísimo que procede del Padre eternamente antes de los siglos y se apocalipta=revela a los hombres por el Hijo. “…la fuerza del altísimo te cubrirá…”. ¡Gloria a Ti, Hijo de Dios que nos has revelado el misterio de la Santísima Trinidad – De el Padre, por Hijo y en Espíritu Santo! Tu Logos es verdad. Vivimos de todos Tus logos junto también con cada logos Tuyo separadamente. Tus logos son dulzura, paz y vida, especialmente a los que se refieren al Paráclitos. (Tomado de la “vida en Cristo” de San Juan de Crostanda).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Luz increada

Ἄκτιστον Φῶς (áktiston fos) increada Luz.Es la energía increada de Dios que muchas veces se puede ver como Luz. Esta energía de Dios es la doxa (glorialuz de luces) increada de la deidad. Se llama increada Luz porque es divina por consecuencia increada. No es energía de la existencia creada. Es la energía y luz increada de la Metamorfosis del Señor en monte Tabor.

  1. Mal Κακό ver: Kakó
  2. Mente Διάνοια diania, mente-intelecto

Διάνοια (diania) mente, intelecto, cerebro, según contexto inteligencia, ingenio, genio. Διάνοια (diania) de dianús, διά (dia)= dividido por, a través de y nus=el espíritu o energía del corazón de la psique; diania es la parte del nus que elige, divide, analiza y desarrolla un loyismós, tiene el poder de conceptuar teóricamente la realidad expresada mediante el lenguaje del logos. La capacidad intelectual lógica y racional del hombre es deducida de conclusiones o por transformación y desarrollo de conceptos que resultan de datos que se facilitan por apocalipsis (revelación), mediante gnosis y percepción espiritual del nus, o mediante la observación por los sentidos. La diania que se encuentra al cerebro es el segundo ojo inferior de la psique, (recordemos que el ojo principal es el nus).

La diania coopera con la fantasía en la creación de los loyismí compuestos, es como una fantasía del logos, puesto que da forma a las meditaciones sin hipóstasis (base substancial) que se extienden por las opiniones incorrectas y el mal uso de las cosas. Los pecados empiezan por la diania que es por donde nos atacan y asaltan los demonios, luego la lucha con el nus, acto seguido el consentimiento del nus y de la diania, después la acción.

La gnosis intelectual de la diania es, pues, inferior a la gnosis espiritual y no significa necesariamente la inmediata percepción o toma de las esencias interiores o principios de las creaciones, tanto menos la verdad divina. Realmente, la verdad y la gnosis espiritual se encuentran por encima del nivel de la diania y son percibidas por el nus. En síntesis la Verdad es superior a la gnosis espiritual y la gnosis espiritual es superior a la gnosis lógica racional que es el saber del intelecto.

La madre de todas las imperfecciones es el perfeccionismo intelectual humano que conduce al orgullo, la soberbia espiritual e intelectual. En este fallo tan fino de discernir han caído y siguen cayendo muchos, no todos por suerte, intelectuales, filósofos, “tiólogos/as”, teoliyinas y peor aún pseudo-psicólogos y pseudo-psiquiatras con papel fino (títulos), que intentan encerrar la libertad en las jaulas de las aulas.

Por el Padre Romanidis: La caída de cada hombre y su esclavitud en la creación, consiste en la confusión de la energía del espíritu humano del hombre (la noerá) con esta misma energía de la diania, confusión en la que los loyismí provenientes del ambiente se convierten en loyismí del espíritu humano del hombre, con el resultado de debilitar en varios grados la κοινωνία (kinonia, comunión, conexión o participación) del corazón con la increada energía y realeza increada de Dios. La terapia y sanación de esta enfermedad empieza con la catarsis del espíritu (nus) del hombre, de todos los loyismí buenos y malos, y su limitación en la diania; a la vez el espíritu humano (nus o noerá energía) del hombre, se libera de la diania y regresa mediante la oración del corazón o noerá en el corazón. En su estado natural el espíritu humano (nus) del hombre se energiza, opera como un remolino o válvula dentro al corazón, en cambio en su situación o estado caído (enfermizo) se encuentra expandido en el enkéfalos-cerebro, identificado con sus conceptos, significados, ideas y dichos y se queda atrapado, subyugado y esclavizado en ellos.

En la Filocalia, San Cálisto y San Ignacio los Xanzopuli: “La alteración, cambio y giro de la diania (dianús) por la metania (metanús) quiere Dios de nosotros porque con ella mejoramos. La diania es capaz quedarse sola ante Dios y rogar por nosotros… “

Conocemos bien que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado διάνοια (diania) iluminada, capacitada de conocer el Verdadero Dios… (1ª Jn. 5,20).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas”en el blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Metania, Μετάνοια

Μετάνοια Metania (metanús), del verbo μετά-νοώ, metá= después (de), tras, con, luego o más tarde; y noó= comprender, concebir, percibo con el nus (como energía o espíritu humano) y el corazón (como esencia).

Μetania es arrepentimiento, penitencia, introspección, alteración, renovación, cambio, conversión, metamorfosis, renacimiento, despertar espiritual y enjertación del nus por el Espíritu Santo; giro del nus (metanús), conversión de la conducta del hombre y sobre todo, giro, cambio de actitud de la vida en pecado y en el mal por la vida en Cristo. La metania en la Tradición Ortodoxa no proviene de una percepción psicológica de culpabilidad, sino de la apocálipsis-revelación de la deformación de la psique y esta apocálipsis-revelación se manifiesta por la energía increada de la divina Luz en el corazón psicosomático del hombre.

La metania es la piedra angular de la vida espiritual. El nuevo Testamento empieza y acaba con la metania,  «…μετανοεῖτε (metanoíte)» que define un tiempo continuo, sin interrupción; cambiad de actitudes, conductas y modo de vivir porque la Realeza increada de los Cielos se ha acercado (Mt 3,2), y termina con: «y se proclamará en su nombre la mετάνοια (metania, la absolución y perdón de los pecados, faltas y errores) en todos los pueblos… (Lc 24,47), y diciendo esto les sopló en la cara diciendo: recibid divino, santo Espíritu (energía increada, la divina Jaris) a quien perdonéis los pecados les serán perdonados, a quienes retengáis les serán retenidos» (Jn 20,22). Vemos aquí que Cristo lo primero que decreta después de la resurrección es el Misterio de la Metania que lo trajo desde el sepulcro. San Juan el Precursor y nuestro Señor empezaron sus kerigmas (discursos) invitando a la metania que es el alimento de nuestra vida espiritual. Nadie puede psicoterapiarse, sanarse y salvarse si no lleva a cabo la metania. Sólo con la metania un gran ladrón “robó” hasta el paraíso.

Metania se llama también a uno de los Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa con el cual se facilita la absolución y perdón de los pecados. La metania es confesión, aceptación, arrepentimiento, rectificación, psicoterapia y sanación. El Misterio de la Santa Metania no es solamente una premisa imprescindible de la Divina Comunión, sino a la vez fuente de paz, serenidad de la psique, solución de problemas, entrada en la nueva vida de Cristo, renovación espiritual del nus y del corazón, su terapia e introducción a la divina energía increada de la Jaris. Metania y confesión van unidas, la metania sin confesión no da resultado y viceversa. Muchos utilizan este Misterio pero algunos lo hacen unilateralmente cumpliendo solamente una parte. Desgraciadamente tenemos personas confesadas y nunca metanoizadas (arrepentidas y convertidas). Se confiesan por ejemplo el Miércoles Santo para tomar la comunión el Jueves Santo y al día siguiente siguen haciendo lo mismo. Luego durante el año en alguna gran fiesta repiten lo mismo pero nunca cambian de actitud, ni mejoran ni convierten su conducta interior en ortodoxa. Este tipo de personas se confiesan pero no se metanoizan (no se convierten, no cambian). Tenemos otros que sí se arrepienten diciendo: “no lo volveré hacer”, “es cierto, lo entiendo, no tengo la conciencia tranquila…”, aceptando sus pecados pero no se confiesan. No se beneficiarán de nada por este reconocimiento. Son como las personas que saben que tienen una enfermedad y no van al médico ni toman los medicamentos ni se someten a la operación quirúrgica y por ello morirán.

También se llama metania a un gesto reverente que se acostumbra hacer en la veneración Ortodoxa. Hay dos metanias distintas: una es un simple movimiento de la cabeza hacia abajo y la otra implica una postración reverencial arrodillándose.

De acuerdo con la enseñanza de San Nikódimo el Ayiorita, la Metania y la Confesión debe ser:

1º) Voluntaria, es decir, nadie puede obligarnos al Misterio.

2º) Con recogimiento y devoción, con quebrantamiento del corazón porque hemos fallado a Dios “sólo en ti he pecado” (Sal. 50,6).

3º). Contundente, es decir, autocrítica y autoreproche. Aquel que vive la verdadera metania, mientras avanza en la virtud más pecador se considera. La verdadera metania trae el luto en la psique y a la vez una profunda alegría y paz que no puede reducir ninguna tentación y tristeza de este mundo. Es el luto alegre o pena-alegre del que hablan a menudo los Padres de la Iglesia.

4º) Recta. Es necesario que confesemos nuestros pecados con rectitud y exactitud, sin rodeos ni medias tintas. Es imprescindible el autoconocimiento tanto para la confesión como para la catarsis (sanación, limpieza).

5º) Sin vergüenza. La vergüenza es un sentimiento que lo usa el diablo para su beneficio. Cuando se trata de pecar, lo debilita y cuando decidimos que vamos a confesarnos lo agrava.

6º) Decidida. La metania y confesión es sincera, cuando tenemos tomada la decisión consolidada no repetir los mismos pecados. Pero la recaída no debe ser el argumento para evitar la confesión, “si voy a recaer para que voy”.

7º) Continua. Para que tengamos frutos en nuestra vida espiritual es necesaria nuestra frecuente aproximación al Misterio de la Confesión y no sólo cuando hemos hecho un pecado grande.

Escribe sobre ella San Isaac: “La metania es la más alta de todas las virtudes y su ejercicio no puede terminar sino sólo a la hora de la muerte. Por eso es necesaria siempre para todos y no existe límite de consumación o terminación. Porque el perfeccionamiento de los perfeccionados también es interminable. Por eso la metania no se debe limitar a ciertos tiempos definidos ni a ciertas praxis (actos), y debe durar hasta la hora de la muerte”.

San Juan el Clímaco en el capítulo 5 de su obra, “La Escalera”, manifiesta que: “Metania quiere decir renovación del bautizo. Metania es acuerdo con Dios para una vida nueva y adquiridora de humildad… Metania significa pensamiento de autocrítica, despreocupación de todo y ocupación de nuestra sanación y salvación. Es hija de la esperanza, repudio de la desesperanza y liberación de la infamia… reconciliación con el Señor y catarsis de la conciencia… castigo duro de la gula”

Ierózeos Vlajos, en su libro “Psicoterapia Ortodoxa”, nos enseña que: “Hablando sobre el regreso del nus al corazón, es decir, regreso de la energía del nus al corazón, debemos de hablar para los tres movimientos del nus: el cíclico, el directo y el espiral. El movimiento cíclico es “la introducción del sí mismo desde exterior hacia su interior, el uniforme recogimiento y recolección de las fuerzas o energías”. Durante este movimiento la psique mediante el nus hacia el corazón primero se vuelve a sí mismo y reúne todas las energías. De esta manera se eleva hacia la eternidad de Dios que es el Superior de todas las existencias. Este camino es inconfundible, no da la posibilidad al nus que se confunda y así concentrado se eleva a Dios. El nus se libra de todo lo creado, expulsa cualquier noción de la creación, de cada fantasía y se une con el corazón a través de la metania y allí se apocalipta (revela) el Dios, puesto que se hace la unión del nus con el Dios. Éste es el movimiento cíclico de la llamada teología apofática, siendo teología en el sentido heleno ortodoxo, como ciencia psico-terapéutica. Este movimiento cíclico del nus se consigue con la oración del corazón por la que el atleta espiritual lucha “girando el nus hacía sí mismo que es un movimiento cíclico e inconfundible” (San Gregorio Palamás). De este método terapéutico de la psique por la metania, sus primeros frutos son la apazia (sin pazos, impasibilidad), paz y serenidad interior activa. De este modo cuando vienen las tristezas, penas, ansiedades, fatigas y contrariedades se alegra y cuando llegan las alegrías se autocontiene y se autodomina, entonces siente y vive la pena alegre. Esta apazia es la mortificación vivificadora del Señor que se consigue por la energía increada de la Jaris del Espíritu Santo (San Nikitas Stizatos, Filocalía).

En toda la tradición biblio-patrística se habla sobre el perfeccionamiento del hombre, sobre su camino del “como imagen” hacia el “como semejanza”. Antes de la caída el hombre se encontraba a la iluminación del nus; después por la caída el nus se oscureció. Ahora el nus debe sanarse, limpiarse y regresar al estado que estaba Adán al Paraíso y de allí llegar a la zeosis-zeoría (contemplación o glorificación) de la doxa-gloria increada de Dios. Dentro de este marco se habla para catarsis, iluminación y zéosis. Este camino se califica y define como metania, como cambio y giro del nus”. Cuando hablamos sobre metania, entendemos la existencia humana entera, el nus, la diania, el corazón, la psique y el cuerpo del hombre, que se inspira y se dirige hacia el Dios. Es decir, se trata de una unión ontológica del hombre con el Dios a través del fuego inmaterial de la metania.

Yérontas Atanasio del Santo Monasterio Metamorfosis de Meteoros: La vía de la Iglesia Ortodoxa que es el Camino, nos ofrece maneras prácticas para nuestra sanación y salvación. No se limita sólo a la absolución de los pecados, sino que ofrece también la terapia y sanación. Nos recibe como pecadores, sucios y enfermos y nos convierte en saludables, limpios, divinizados y santos, gracias al Misterio de la Metania y de la Confesión que es el olvidado por muchos como el medicamento y baño espiritual de nuestra psique (alma).

Yérontas Sofronio Sajarof: «La metania conecta con la teología. Siempre en el hombre existe la metania, pero cambia de forma. Al principio es metania, porque se ha alejado de Dios, después por la pérdida de la divina Jaris y a continuación para encontrar más Jaris. Cuando uno se metanoiza (o hace la metania) recibe Jaris de Dios. Cuando recibe la Jaris (gracia, la energía increada), entonces ve mucho más sus defectos y pecados, hasta llegar a la Luz increada y convertirse él mismo luz. En la visión, expectación de la Luz increada, se ve como creado, construido, ve su corruptibilidad, su mortandad y desarrolla mayor metania. Así la metania conduce a la teología y se inspira de ella. La metania no se detiene ni termina nunca».

El camino de la metania no es una cuestión fácil, es un largo proceso practicante o ascético, una ciencia fina y un arte que lo aprendes cuando decides tener un guía experimentado, Yérontas que ha vivido todos los estadios de la metania. Esto es en el fondo la esencia de la Tradición Patrística, la transmisión de la luz y el espíritu de la metania de generación en generación. Amín.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Metamórfosis Μεταμόρφωσις

Μεταμόρφωσις Metamórfosis: la bella palabra en el léxico quiere decir transformación, transfiguración, cambio de faz, de forma o modificación exterior o interior.

Según Pablo la metamorfosis no es exterior y superficial, sino interior, psíquica y espiritual «… sino que estéis metamorfoseando continuamente por la renovación de vuestro nus, discerniendo y comprobando cuál es la voluntad de Dios, que es buena, perfecta y la que gusta a Dios» (Rom 12,2). Metamorfosis verdadera es la continua formación, conversión y renovación del pensamiento, los deseos, las conductas y movimientos del corazón y su voluntad. Para la consecución de esta metamorfosis la Santa Escritura y la Tradición de los Santos Padres nos muestran dos caminos. Primero, el camino místico. Aquí domina la jaris (gracia, energía y luz increada). El cristiano sube al monte Tabor de la Metamorfosis con la jaris (gracia, energía increada) del Espíritu Santo que recibe de los Santos Misterios. Segundo, la metamorfosis del hombre no se hace mecánicamente, simplemente con la participación típica a los Santos Misterios, sino también con la ascesis o ejercicio espiritual, el esfuerzo personal y la lucha de la psique para formación y crecimiento espiritual de sus tres partes de la psique por igual.

Los verbos μετανοώ (metanoó, cambio de mentalidad, arrepentirse y confesarse, metania), (Mt 3,2) y γίγνεσθαι, (gígnesze) convertirse y hacerse, convirtiéndose y haciéndose hijos de Dios (Jn 1,12) y μεταμορφώνω (metamorfono), transformarse, convertirse y cambio de mentalidad e imagen se enlazan entre sí y lo común de los tres es estar convirtiéndose, es decir, estar metanoizándose, metamorfoseándose y haciéndose; dentro de las Santas Escrituras manifiestan un tiempo continuo hasta la muerte, junto con el verbo κατηχούμαι (katijume, catequizarse) que es recibir catequesis.

La Metamorfosis del Señor Jesús Cristo y la Metamorfosis de los hombres

La Metamorfosis del Señor es una de las grandes fiestas de las llamadas Soberanas y se celebra por la Iglesia Ortodoxa cada 6 de Agosto. Allí en el monte Tabor el Señor habiendo llevado consigo sus alumnos puntales, Pedro, Juan y Jacobo, se metamorfoseó, transformó ante ellos; es decir, Su rostro brilló como el sol, Sus vestimentas se hicieron blancas como el sol y a lado Suyo aparecieron los profetas Moisés y Elías; mientras que se escuchó de arriba, del cielo, la voz del Dios Padre diciendo: “Este es mi hijo amado, a Él escuchad y obedeced”. O mejor dicho, metamorfoseó, transformó los ojos físicos y espirituales de los discípulos para que pudieran verLe tal como es, como siempre era, es decir, como Luz increada.

Esta doxa (gloria, luz increada) espera a cada creyente; “los justos resplandecerán como el sol” y “seremos semejantes a Cristo”, dice el Evangelista Juan. Porque en nuestro interior estará la Luz increada-Cristo y no simplemente Le estaremos viendo sino que estaremos unidos con Él. Esto no sólo se hará en la otra vida, sino en esta aquí y ahora, cuando hacemos vida en verdad y virtud, en los misterios y la vida de la Iglesia. Entonces el Cristo nos metamorfosea, transforma y nos cambia; sana nuestros pazos y cambia nuestros hábitos y vicios, incluso los genes y lo hereditario. Puesto que Él nos ha creado, Él puede renovarnos, basta que nos confiemos en Él. Entonces nos hacemos hombres nuevos y la luz increada está en nuestro interior y nosotros nos hacemos “la luz del mundo”. La Metamorfosis del Señor es fuente de la teognosía y de la teología de la contemplación (expectación o visión) de la divina doxa (gloria luz increada), tal y como fue marcada y señalizada en la Divina Metamorfosis, es la única verdadera teología, la que conoce la Iglesia Ortodoxa.

Occidente (papismo, protestantismo etc) no acepta la luz del Tabor como increada y tampoco hacen discernimiento entre energía increadas y creadas; la diferencia que hay entre lo creado e increado es equivalente a la diferencia que hay entre la Iglesia Ortodoxa y todas las demás llamadas “iglesias” y religiones, con ellos nos separa el abismo.

San Gregorio Palamás con su teología demostrativa nos demuestra: «Aquel extraordinario fenómeno de la Metamorfosis, es decir, la luz increada que rodeó la forma del Salvador, no era otra cosa que una de las energías fundamentales de la Una y tres Hipostasis Deidad. Era la luz de la Deidad, eterna, increada, interminable, fuera del tiempo y del espacio. !El Θεάνθρωπος (Dios y hombre) no ha recibido o tomado algo que no tenía! Al contrario, los Apóstoles salieron por un rato de las cadenas del tiempo y del espacio y saborearon la realidad de la divina doxa (gloria) increada como podían. La luz increada de la Divina Metamorfosis, aunque fuera visualizada por los ojos del cuerpo por poco rato encima del monte, no se gasta ni se corrompe ni tampoco es percibida o captada por los sentidos del hombre. Pero los discípulos la vieron porque sufrieron un cambio de sus sentidos que se convirtieron de carnales en espirituales. Es decir, el misterio de la inefable Deidad Trinitaria se apocaliptó (reveló) a través de sus energías increadas, tanto como podían aguantar los sorprendidos ojos (espirituales) de los Apóstoles, mucho menos nosotros plagados de pecados. La Metamorfosis del Señor, pues, fue sabor de inmortalidad y vivencia, experiencia de la eternidad para los Discípulos mortales y también para nosotros»…más en http://www.logosortodoxo.com/san-gregorio-palamas/la-metamorfosis-de-cristo/

también http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-metamorfosis-del-salvador/

y también http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/la-metamorfosis-del-senor-jesus-cristo-y-del-hombre/

  1. Misterio, Μυστήριο Mistírio (sacramento)

Μυστήριο (mistirio, misterio, sacramento). «Y conozco al tal hombre, si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios los sabe, que fue arrebatado al paraíso, donde escuchó logos inefables (increados), que no le es dado al hombre expresar» (2Cor 12,3-4).

La terapia “psicoterapia” ascética ortodoxa conecta y se asocia inseparablemente con la vida mistiríaca de la Iglesia. Se trata de la catarsis (sanación), la iluminación y la zéosis o glorificación, que encontramos en toda la enseñanza patrística de la Iglesia. No se entiende misterios fuera de la ascesis, porque entonces sería una condena para el hombre, ni ascesis fuera de los misterios, porque entonces consiste en un perfeccionamiento humano-céntrico. Es difícil para uno creer en la vida Mistiríaca de la Iglesia, si antes no entiende primero qué significa la palabra “Misterio”.

La palabra helénica μυστήριο misterio significa “sacramento”, “iniciación”, “secreto”, más “revelación y secreto”. El Cristianismo heredó este concepto y por extensión es “apocálipsis=revelación de Dios”.

Los Misterios son a la vez símbolo y Misterio. Mientras el misterio permanece oculto en los rituales está al nivel de lo simbólico e iconográfico. Pero cuando es recibido y la jaris (energía increada) energiza, opera entonces los Misterios revelan las cosas que están detrás del “velo”. Misterio lleva doble significado, es decir, de algo que está oculto y se revela y a la vez enigma y apocálipsis (revelación).

Pero dentro de la Iglesia los misterios son interminables. Porque dentro de ella todas las cosas “liturgizan”, funcionan de una manera misteriosa, para que revelen la realeza (estado en luz y energía increada) de Dios. Misterio es algo que vemos que se celebra o realiza, pero es difícil para el espíritu y mente humana entender el cómo se celebra. Si comprendiésemos el modo de realización del Misterio, entonces no sería Misterio, sino una praxis-acción lógica acostumbrada de la vida diaria.

Por ejemplo: decimos que el Dios es Trinitario. Os pregunto: ¿quién de nosotros entiende el Misterio de la Santa Trinidad? ¡Tres Personas en una esencia! Este Misterio juzgado o razonado por la lógica humana es paradójico. Pero si uno lo ve con la dimensión de la Fe, entonces entiende que no es paradójico, sino supra o superlógico o lógica suprema. ¿Quién puede entender, qué es Dios? Es decir, ¿cuál es la esencia de Dios? ¡NADIE! Y a pesar de eso, creemos en Dios. No porque le entendemos, sino porque sentimos místicamente Su presencia y saboreamos con el corazón Su agapi (amor, como energía increada). Es decir, podemos entender las energías increadas de Dios, pero no Su Esencia, tal y como muy bien han teologizado los grandes Padres de la Iglesia Ortodoxa. Veamos en la Escritura lo que dijo el Dios a Moisés, cuando pidió de Él que le enseñase su Doxa=gloria (increada): “…yo pasaré delante de ti mi doxa=gloria… no puede el hombre verme y permanecer con vida…” (Ex 33 18-20).

Lo mismo ocurre también con todos los temas de la fe que superan las leyes naturales. Los “vemos sin verlos”, “los conocemos sin conocerlos, sin comprenderlos con la lógica”, porque todos están enrollados dentro al “divino gnofos”, (san Gregorio de Nicea). (Gnofos, supra-luz de luces que supera toda luz de la que el hombre participa pero no de su esencia). Los Misterios los vivimos y participamos en estos sólo con la fuerza de la Fe. Si insistimos en creer sólo a lo que entendemos con nuestra lógica limitada, estrechamos inimaginablemente nuestro horizonte espiritual y finalmente no podemos ser cristianos. Porque, en definitiva, “fe es la hipóstasis (base substancial invisible) de la esperanza de cosas que se esperan y no se controlan y la prueba de aquellas que no se ven”, (Heb 11,1). Y es cierto que la condición para la fe verdadera es la humildad, con la que atraemos la jaris (gracia, energía increada) de Dios. Porque “el Dios se resiste y se contraria a los orgullosos, en cambio a los humildes les da Jaris” (Sant 4,6). El humilde que confía a Dios más que a su lógica, y con la jaris (gracia, energía increada) de Dios puede entender los Misterios de la Iglesia.

Así, entendemos que, una cosa es el misterio y otra el dogma. Cuando los santos llegan a la experiencia de la doxa-gloria de Dios, viven y ven que Dios es luz, pero entonces también Dios permanece misterio, ya que no pueden llegar a la unión por esencia. La unión del santo con el Dios durante la experiencia es mediante la energía increada y no por esencia. Por eso la Santa Trinidad aún en esta experiencia permanece misterio. Aquello que se puede hacer comprensible lógicamente, es el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Así los santos Padres en la co-participación a la doxa increada de Dios que permanece misterio también durante la zeoría-contemplación, la expresan con terminología y le hacen dogma que se pueda entender. Una cosa es el misterio y otra cosa el dogma sobre el misterio de la Santa Trinidad. Por eso los Padres hacen uso diferente de la terminología de cada época. Pero cuando en un Sínodo ecuménico se determina el significado concreto de la terminología, entonces permanece invariable.

Por lo tanto, el dogma expresa y formula la experiencia de la apocálipsis (revelación), pero nunca la comprensión del dogma significa que paralelamente se entiende el misterio de la Santa Trinidad, que es inexplicable e incomprensible aún hasta su manifestación. Los Padres dicen que los santos ven invisiblemente, escuchan sin escuchar, co-participan in-partícipemente y entienden incomprensiblemente a Dios.

San Gregorio el Teólogo dice que comprender a Dios por la lógica de la mente, con meditaciones o reflexiones es difícil, no se puede. Y cuando participa de Su gloria-doxa (luz y energía) increada, es más difícil aún formular esta experiencia.

Por Miguel Julis, Teólogo ortodoxo, “la Iglesia se define por sus Misterios: A través de la Iglesia las fuentes espirituales de la jaris (gracia, energía increada) de Dios mediante los siete misterios principales, emanan no sólo a la humanidad sino a toda la creación, con el propósito de la redención del hombre y la realización del destino o el fin natural de todo ser creado. Decimos “mediante los siete misterios principales”, porque la Iglesia a través de los santos Padres y la Παράδοσις Sucesión o Entrega apostólica, nunca ha negado que misterio es toda la vida eclesiástica y en jaris, de los fieles que hacen vida ascética y en metania, mas la iluminación y resplandecimiento de la divina e increada luz. Incluso misterios son: La separación de la psique y del cuerpo al momento de la muerte, la vida interminable de los que se van de esta vida, el efecto de la energía en la psique de los dormidos (difuntos) a través de la memoria a ellos y el discernimiento provisional de la Iglesia: luchadora y militante en la tierra y triunfante en los cielos.

Los principales Grandes Misterios Ortodoxos son los siete siguientes

  1. Βάπτισμα (Vaptisma) Bautismo, sumersión tres veces del cuerpo entero al agua, no el rociar de los rocieros del papismo.
  2. Χρίσμα (jrisma) Crismación, unción de los carismas del Espíritu Santo.
  3. Μετάνοια (metania) cambio de mentalidad y vida en Cristo, conversión, introspección, arrepentimiento, penitencia y confesión.
  4. Θεία Ευχαριστία (Zia Efjaristia) Divina eucaristía o Comunión.
  5. Ευχέλαιο (efjeleo) Santificación o Unción de oleos
  6. Γάμος (gamos) Matrimonio
  7. Ιερωσύνη (ierosyni) Sacerdocio.

Especialmente el Apóstol Pablo llama a la Iglesia “Cuerpo de Cristo” (Rom 12,5 1Cor 10,17/cap.12), donde pone como cabeza a Cristo y como miembros suyos los fieles. En las funciones del cuerpo natural corresponden también las funciones carismáticas del cuerpo eclesiástico. O sea, la nueva familia en la que se incorpora el hombre con el Bautismo y continuación. En el movimiento y crecimiento corresponde el misterio de la Crismación o Unción. En la comida corresponde el misterio de la Divina Efjaristía. En la edad adulta corresponde el misterio del Matrimonio y la familia o la vida monástica. En la necesidad de terapia psicosomática o psicoterapia y curación corresponde el misterio de la Bendición o Unción de Oleos. En la necesidad de reconciliación y comunión con sus semejantes corresponde el Misterio de la Metania-santa Confesión. La Iglesia no abandona al hombre indefenso y “a su suerte, o al azar”, ni durante su muerte, ni tampoco después de la muerte. Le sigue hasta su última residencia con el oficio del funeral y ora por él a Dios con las conmemoraciones y también durante la Divina Liturgia.

LOS MISTERIOS DE LA IGLESIA Y HOMBRE CONTEMPORÁNEO

Los misterios de la Iglesia satisfacen la necesidad del hombre contemporáneo a sentirse que no está solo, sino hermano entre hermanos, y que tiene a Jesús Cristo como Padre, hermano y amigo. Contribuyen a la transformación espiritual del hombre y se convierte de individuo en persona (personalidad), partícipe de la doxa (gloria, luz increada) del Dios Trinitario. Sobre todo sanan y completan sus necesidades existenciales y materiales; incluso confirman la unidad del cuerpo y la psique, puesto que en la Iglesia el hombre es tratado psicosomáticamente y no heréticamente; es decir, sólo somáticamente-físicamente, o sólo psíquicamente o sólo intelectualmente. Finalmente a través de los misterios de la Iglesia se metamorfosea, transforma todo el universo en realeza de Dios, retroceden los demonios, se renueva la creación y se unifica lo dividido, pero también se sana cada debilidad, enfermedad y une cualquier división del pueblo, mediante la relación personal con el Dios y el prójimo”. Μιχαήλ Χούλης   Miguel Julis, Teólogo.

En Occidente los Misterios se traducen como sacramentos, pero este término no incluye la plenitud y la profundidad del sentido y significado del término helénico Μυστήριο (mistirio, misterio, sacramento).

En conclusión la vida es y sigue siendo un misterio. Parcialmente conocemos y parcialmente hablamos y hablamos sobre lo nos ha apocaliptado=revelado el Cristo Dios y Sus Santos, tenemos experiencia propia que sus logos son verdaderos “YoSoy la vida, la verdad y el camino”. Dentro en la Iglesia vivimos desde el más pequeño misterio hasta el Gran Misterio.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Muerte Θάνατος (zánatos) thanatos

Θάνατος (zánatos) thanatos, muerte, es el fenómeno de la separación de la psique del cuerpo, del θάνατος (zánatos) thanatos viene tanatorio español.

El hombre fue creado con la capacidad de la inmortalidad (posse non mori). Esto por supuesto si permaneciera estable a la voluntad y la obediencia de Dios, su vida se estabilizaría, obtendría la inmortalidad y no conocería la muerte nunca. La muerte no vino como castigo sino a consecuencia del alejamiento del hombre de Dios. El Dios es la vida. Cuando el hombre se alejó de la luz de la Vida, se acercó a la oscuridad de la muerte.

Finalmente se demostró la benevolencia de Dios hacia el género humano. Puesto que el hombre se alejó de Dios y perdió los Regalos de la justicia ancestral, su vida se hundió al dolor, la fatiga, la decadencia, la corrupción, el desastre y la muerte. Entonces esta situación continuando infinitamente sería un martirio y la condena eterna para el humano. La posibilidad de la muerte en combinación con la Resurrección fueron las mayores benevolencias de Dios para el hombre post caída.

La muerte es también un fenómeno provisional. Por eso Jesús Cristo la comparó con el sueño, (Jn 11, 11-15). El “sueño” de la Muerte se anulará definitivamente con la Resurrección común de los Dormidos (difuntos) durante la Segunda Parusía, Presencia de Cristo. Entonces los dos componentes del hombre, el cuerpo y la psique se unirán otra vez con la intervención de la creadora energía increada de Dios para que el hombre viva ya la vida de la eternidad.

  1. Mundo Κόσμος kosmos ver: Cosmos
  2. Naós Ναός templo increado y creado

Por Metropolita Ierotheo Vlajos: “Hisijía y Teología Ortodoxa” (Cap. F pág. 238, 239, 249)

«Lo que se ha dicho en el capítulo anterior sobre la ley increada y la creada es válido también para el templo increado y el creado. El culto se hace dentro de un Templo concreto, pero simultáneamente con la monologa oración del corazón (noerá o del Jesús) y la teología ortodoxa empírica, el hombre puede introducirse en un Templo increado, el Templo de la Deidad.

El Apóstol Pablo habla sobre la tienda creada de Moisés y la tienda increada del Logos. Tienda creada es la que construyó Moisés por mandamiento de Dios e increada es el misterio que vive uno con la encarnación del Hijo y Logos de Dios. (Ver la epístola a los Hebreos 8,1-2 y 9,11).

Templo increado es la contemplación de Dios en la que los Profetas se hacen dignos y merecedores de ver. En el libro del Apocalipsis, San Juan el Evangelista analiza y explica todo el Templo increado en el que se hizo merecedor de entrar, mientras estuvo dentro de la cueva de la Apocalipsis en la isla Helénica de Patmos. Allí vio a la Iglesia celeste, a Cristo con Sus Santos, los Apóstoles, los Mártires y los Confesores de la fe. Vio el reinado de la Realeza increada de Dios, el Paraíso, en el cual no había ningún Templo creado, porque el Templo real era el Mismo Cristo. Es cierto que este estado lo describe con imágenes y conceptos creados, pero a la vez las descripciones transcienden a la creatividad y muestran en qué estado espiritual es elevado el Profeta. San Gregorio Palamás dice que Moisés subió al monte y “allí vio la tienda inmaterial”, la increada, que es la fuerza y energía increada de Dios y la sabiduría “auto-hipostasiada” de Dios. Entró dentro al γνοφος gnofos1 (lit. conocimiento de la luz increada; gnofos es luz que supera toda luz, que deslumbra al hombre y desconocimiento de la esencia de Dios, según los Padres) y “todo dentro del gnofos es sencillo, absoluto e inalterable”. Pero la tienda que construyó y todas las cosas que se encuentran dentro de ella, la Santidad y todo lo que se hace alrededor de ella son símbolos sensibles “de las visiones… del gnofos”. Así, mientras lo visto en el interior del gnofos es sencillo, absoluto e inalterable, los símbolos al ser separados y sensibles, son cambiables, compuestos adjuntos a los seres, es decir, a lo creado (San Gregorio Palamás E.P.E t. 2º pág. 616-618).

Pero esto, los tres discípulos también lo vivieron encima del monte Tabor. En algún momento en que veían la visión de la doxa-gloria increada de Dios en la persona-hipóstasis del Logos, el Apóstol Pedro dijo: “Señor, qué bien se está aquí. Si quieres hago tres tiendas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías” (Mat. 17,49). Mientras Pedro pedía hacer tres tiendas creadas con la mano, Cristo les reveló la tienda increada, porque según lo dicho por el Evangelista: “mientras les estaba hablando una nube luminosa los cubrió y una voz desde la nube dijo: Éste es mi hijo bien amado, en quién tengo complacencia, escuchadlo” (Mt 17,5). El Dios-hombre Cristo, que muestra Su deidad a los hombres, es la increada tienda real espiritual, que alivia y da descanso a los hombres; por eso el Evangelista Juan certifica: 1,14 y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad”.

En su Apocalipsis San Juan el Teólogo, refiriéndose al nuevo cielo y la nueva tierra, dice que escuchó una voz potente desde el cielo que decía: “…He aquí la tienda de Dios junto a los hombres; Él fijará su tienda entre ellos, ellos serán Su pueblo y el mismo Dios estará con ellos como Dios suyo” (Apoc. 21,3).

Esto significa que desde la tienda creada debemos de caminar hacia la tienda increada, que es la visión de Dios en la persona de Jesús Cristo. Se trata de la vivencia de la zéosis por la Χάρις Jaris increada, que conecta con la visión de la Luz increada. Los que se introducen en esta tienda increada constituirán el nuevo Israel de la Χάρις Jaris increada, el pueblo espiritual de Dios.

Así pues, todo lo dicho hasta ahora muestra que la Iglesia mediante los Padres glorificados y los Misterios, el culto y toda la tradición de ascesis, conduce a sus miembros a la zéosis y a la santificación o divinización. La zéosis es la participación de la Χάρις Jaris increada de Dios, la cual conduce al hombre a los misterios del espíritu, los que han sido revelados gradualmente en la historia por el Logos no encarnado y por el Logos encarnado. La lecturas de la Santa Escritura, que fueron determinadas por los Santos Padres para ser leídas en las fiestas Soberanas y en las de la Madre de Dios, están estrechamente relacionadas con esta realidad, es decir, con la relación entre Santa Escritura y la experiencia de Profetas y Apóstoles, entre el Logos no encarnado y el Logos encarnado, entre los logos inefables y los logos-conceptos creados, y entre el Templo creado y el Templo increado».

Por el sacerdote José Luis hispano-hablante de la iglesia Ortodoxa de Barcelona:

«Algunos teólogos romanocatólicos, papistas de “Universidad” sostienen que “todo” hombre es templo de Dios. Esto no es así. La posibilidad de ser templo de Dios solo se da en quien se hace uno con Cristo, y eso solo se realiza en el Espíritu Santo que es lo mismo que decir en los misterios / a través de la vida sacramental / en la  acción” litúrgica / por la plegaria interior del corazón / y por otras expresiones que los Padres nos han enseñado para nombrar ese estado de santificación o zéosis al que todos podemos acceder, y no en el que todos estamos ya por el hecho de ser hombres y gracias a la Encarnación. El misterio de la Iglesia, una vez más, es la piedra de toque, la prueba que muestra la intención que reside en el corazón del hombre…».

Ver también: Eklisía Iglesia Εκκλησία

  1. Nus Νοῦς o νοερά ενέργεια noerá ο espiritual energía

“Νοῦς” (nus) y “νοερά ενέργεια” (noerá energía, o energía espiritual del corazón). Se usan por los Padres con varios significados. El verbo es: “noῶ” (noó) que quiere decir “entender”, “significar”, “percibir” y “concebir”. “Nοερá ενέργεια” (noerá energía) significa energía humana espiritual, perceptiva y conductiva del corazón (psicosomático) espiritual.

El Dios es Νοῦς, Λόγος y Πνεῦμα Nus, Logos y Pnevma (Espíritu). San Gregorio Palamás el gran Didáscalos (maestro) del discernimiento entre esencia y energías creadas e increadas nos aclaró que: “nuestro nus se compone de esencia y energía. La energía del nus está mezclada con el cuerpo, mayoritariamente en el cerebro y tiene como centro conductor el corazón que es su esencia. Entonces el movimiento cíclico del nus no hace otra cosa que restablecer esta energía en su esencia (el corazón) y así unifica al nus con el hombre y le ayuda establecer a Cristo en el centro de su existencia. El nus constituye la dinamis (fuerza) y energía superior del hombre, siendo su esencia el corazón (espiritual o psicosomático). Básicamente es el instrumento con el cual se energiza, activa la parte logística de la psique.

El nus es el principal ojo de la psique y su parte más limpia debe estar atento, en guardia, como un vigilante en la puerta de la psique e impedir la entrada de los malos loyismí. Su funcionamiento tiene una diferencia respecto con el ojo físico del cuerpo que ve todos los objetos pero no puede verse a sí mismo; en cambio el nus puede regresar a sí mismo y autovisionarse. El nus, según san Dionisio el Areopagita, funciona con tres movimientos: el directo, el espiral y el cíclico.

Νο se debe confundir el nus con la diania (mente, intelecto o cerebro) que tiene la posibilidad de formalizar conceptos abstractos y a continuación llegar a conclusiones mediante silogismos productivos.

El nus saludable es el que está vigilando y orando (el níptico). El enfermo se sana también por la nipsis y la oración. El estado natural del nus, como algo creado por Dios, es su permanencia con la memoria de Dios en oración continua, veneración y expulsión de los loyismí del corazón. Este retorno y permanencia del nus al corazón se llama iluminación del nus. Ésta es exactamente la práctica ascética ortodoxa (o la psicoterapia ortodoxa), el regreso y permanencia del nus al corazón, el cual, a causa de la caída del hombre se pierde en el entorno, se esclaviza en las creaciones y se convierte en idólatra, transformando en Dios las creaciones y alabándolas en lugar de agradecer, alabar y glorificar a su Creador, al Señor. Mediante el nus (con la condición de que esté sanado, purificado) el hombre tiene la capacidad de percibir a Dios y la esencia interior de los principios de las cosas creadas, por la percepción inmediata en el corazón espiritual.

El monje Crisóstomo del Monasterio San Dionisio de Athos, en su libro “Logos de Dios y logos humano” describe que: “Aunque el nus tiene un rol conductivo sobre los órganos psíquicos, generalmente, por la influencia de las emociones y los pensamientos, se reduce su luz natural y su fuerza contemplativa, haciéndole sumiso al sentido (sensación, sentimiento) y al logos (lógica). Su sitio exacto en el interior de la psique lo define la atención. Esta es una particular energía del nus, la que define en un grado grande su sitio sobre las otras fuerzas. Cuando intensificamos nuestra atención en los pensamientos o en un objeto visible, entonces el nus opera y energiza cerca de la lógica, cerebro o en el sentido correspondientemente. Pero al apartarse de todo pensamiento o sentido exterior, entonces el nus es llevado a su sitio natural contemplativo. Su liberación de cualquier tipo de afecto psicosomático, le deja el sitio necesario para el funcionamiento del entendimiento claro, lúcido y puro“.

San Diadoco de Fótica en la Filocalía t.1 nos dirá que: …”el nus se encuentra en las profundidades de la psique y constituye la parte más interior del corazón, es el ojo e instrumento de concentración, cosecha y recogimiento de la psique”.

El Padre Romanidis en su libro “Teología Patrística” en su primer capítulo nos comenta que es el nus del hombre: “La terapia de la psique del ser humano resulta la principal preocupación de la Iglesia Ortodoxa. La Iglesia siempre sana en el lugar de la psique. Había comprobado desde la tradición Hebrea y del mismo Cristo y los Apóstoles que en el lugar del corazón natural del hombre funciona algo que los Padres lo llamaron “nus”. Tomaron el nus tradicional que significaba diania que viene de “dianús”, (parte del nus) que es cerebro, mente o intelecto y logos e hicieron una diferenciación. Llamaron nus a esta energía que funciona en el corazón del hombre sano psíquicamente. No conocemos cuando se hizo esta modificación porque algunos Padres con la misma palabra nus designan también la lógica y la energía del nus cuando baja y opera en el lugar del corazón. Desde esta perspectiva la energía del nus es la única fuerza de la psique, la que funciona en el cerebro como lógica, pero la misma energía opera a la vez en el corazón como nus. El mismo nus ora incesantemente en el corazón y se entiende en los que a la vez piensan, por ejemplo, en problemas matemáticos o cualquier otra cosa en el cerebro.

San Pablo en su expresión “El Espíritu mismo (de Dios) testifica a una con nuestro espíritu…” (Rom 8,16), habla para dos espíritus: el Espíritu de Dios y el humano. Este último por una extraña evolución en la época de San Macario el Egipcio pasó a llamarse “nus” y sólo los nombres “logos” y “diania” permanecieron como referentes a la lógica del hombre. Así se identificó el nus con el “pnevma”, (espíritu) o sea, el corazón porque el lugar del espíritu del hombre está en el corazón, según San Pablo.

En los 5 tomos de la Filocalía de los Padres Nípticos se explica detalladamente sobre el nus, su función y su sanación.

Ierózeos Vlajos en su libro: “La Psicoterapia Ortodoxa”, nos dice que en los textos del Nuevo Testamento y de los Santos Padres el término “nus” se identifica muchas veces con el término “psique”. Estos dos términos se alternan.

El nus es el ojo de la psique, el cual, cuando se libera de su enfermedad que es su esclavitud en la lógica (razón), la ansiedad, el estrés, el ambiente y los pazos, adquiere la gnosis (conocimiento auténtico, increado) de Dios. Así se ilumina el nus y así conoce a Dios, come la Cena Mística, el cordero de Dios…

San Gregorio Palamás utilizará el término “nus” con dos significados, el nus es toda la psique, “como imagen” y también como una fuerza o energía de la psique. Es característica su frase: “Cuando lo uniforme del nus se hace trinitario permaneciendo uniforme, entonces es cuando se une con la divinidad primitiva del Uno Trinitario, excluye la entrada del engaño y se hace superior del cuerpo carnal, del mundo y de su príncipe el diablo. El nus ha de ser vigilante, orador y orado. A continuación nos explica el Santo que por esta breve oración la unión de estas tres fuerzas es más dura y difícil que cualquier otro de los esfuerzos para la virtud, pero es generativa de inefables tesoros y apocalipsis (revelaciones) de Dios, cuando uno permanece mucho tiempo en este trabajo y unión. Según este santo y otros Padres, a través de la sabiduría y el discernimiento, mediante la oración del corazón se nos revela en nuestro interior, por la Jaris (energía increada), el conocimiento de nuestro nus y muchas realidades…

Respecto a la relación del nus y la atención cabe decir que otros Padres vinculan esta última con el nus que es más fina que la diania (cerebro, mente, intelecto). San Teolepto de Filadelfia vincula el nus con la atención, el logos con la imploración y el espíritu con el estado de recogimiento, la devoción y la agapi. El nus se revela en el hombre cuando vive y practica el método hisijasta. El hisijasmo ha sido y es maniáticamente perseguido por Satanás y sus discípulos. Tal y como en Dios esencia y energía se disciernen indivisiblemente, lo mismo se hace con el nus y el corazón. Por esta razón en otros puntos los Padres definen como nus la esencia, es decir, el corazón que se identifica con el nus y otros definen también la energía, los pensamientos, los loyismí (reflexiones) y la atención más fina que se difunde fuera mediante los sentidos. Entonces es necesario su regreso al corazón…

En este estado en Espíritu Santo, el nus (energía) se une con el corazón (substancia o esencia) ve el fondo de su corazón y el infierno de sus pazos… (Psicoterapia Ortodoxa del capítulo sobre el nus)

El nus es el que determina todo el estado de la psique del hombre, puesto que él es el suministrador de la psique. Nuestro nus está en el medio de dos cosas: la virtud y la maldad, el ángel y el demonio. Conectando el nus con la libertad tiene la fuerza de seguir uno de los dos u oponerse. El nus es aquel que divide la psique, primero la provoca padecimiento y a continuación arrastra toda la psique. Por eso la psicoterapia y ascética ortodoxas dan tanta importancia al nus.

San Marcos el asceta describe los tres movimientos del nus que son los lugares comprendidos en los que se introduce: el natural, el sobrenatural y el contranatural. Cuando el nus se introduce en lo natural entonces se encuentra a sí mismo como causante de los malos y astutos loyismí y conoce la causa de sus pazos y se confiesa a Dios. Cuando se introduce en lo contranatural, olvida la justicia de Dios y lucha contra los hombres considerando que ellos le son injustos. Cuando se introduce en lo sobrenatural encuentra los frutos del Espíritu Santo.

Los Padres en la Filocalía hacen mención al Νούς καθαρός (Nus kazarós, sanado, limpio, lúcido, claro, puro), que es aquel que se alejó de la ignorancia y se ilumina continuamente por la Jaris (energía increada) de la Divina Luz increada. Sólo el Espíritu Santo puede sanar, purificar y frenar al nus. El que quiera ver el estado de su nus, ha de privarse y olvidarse del sí mismo, de todos sus pensamientos y nociones, y entonces lo verá semejante a una perla. El estado del nus es un gran nivel espiritual semejante al color celeste, el cual viene en el momento de la oración como luz de la Santa Trinidad. Cuando el nus se desvista del viejo hombre y se reviste el nuevo, que será el de la Jaris increada (Col 3,9-109), entonces verá su καθαρότις (kazarótis, limpieza, pureza) con claridad semejante al color celeste que se ha llamado el lugar de Dios de los reyes de Israel, cuando apareció en ellos en el monte Sinaí (Ex 24,10). Cuando hagas tal y como hemos dicho, o sea, cuando ores con pureza, lucidez sin fantasías, figuras, planos e imaginaciones, te encontrarás caminando tras las huellas de los Santos. De lo contrario serás un fantasioso en lugar de un hisijasta y en vez de uvas vendimiarás espinas. Ojalá que no sea así”.

San Hesijio el Presbítero en la Filocalía tomo 1 comenta al respecto: “El nus humano junto con el nus demoníaco invisiblemente se enlazan y combaten. Por eso es necesario en cada momento clamar hacia Cristo para que expulse al nus diabólico y su energía y darnos la victoria puesto que Él es caritativo”.

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bendice a los sanados, purificados del corazón “que ellos contemplarán a Dios” (Mt.5,8). En el corazón se apocalipta=revela el Dios y allí el hombre Le conoce.

Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, el que se encuentra en apocálipsis (revelación), no son necesarias muchas aclaraciones porque él conoce por su experiencia la existencia del corazón y del nus.

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Obediencia Yπακοή (ipakoí).

Yπακοή (ipakoí) Obediencia, en su significado restringido, es la obediencia que hace el monje a un Guía espiritual o Yérontas experimentado, anciano sabio con el propósito de psicoterapiarse, terapiarse, sanarse y adquirir la iluminación y la zéosis por la energía increada Jaris. Dice san Teódoro de Edesa en la Filocalía “si quieres cortar tu voluntad egoísta la degollarás con el cuchillo de la tapinofrosini (humildad, nus e intelecto sensatos y humildes). Obediencia en el más amplio significado, es practicada por todo cristiano que recibe la educación y conducción espiritual de un Yérontas o Guía espiritual iluminado. Obediencia no quiere decir negación de la libertad personal, porque no se identifica con la esclavitud. Al contrario da la fuerza a la verdadera libertad “en Espíritu” quebrantando y destruyendo la actitud egoísta y egocéntrica, la voluntad orgullosa y la ególatra filaftía que conduce a la esclavitud, en cambio nos cultiva la tapinofrosini (humildad, nus y diania serenos, sensatos y humildes), la base de cada virtud.

  1. Paraíso Παράδεισος parádisos

Παράδεισος parádisos Paraíso, del verbo παραδινω paradino ο παραδιδω paradído y de este muy importante de las Santas Escrituras procede, tiene la raíz y sentido la palabra παράδεισος parádiso, y παράδοσις parádosi entega, transmisión y tradición.

Término Hebraico que se helenizó, significa jardín, huerto, oasis. En terminología cristiana representa un estado esjatológico que es la consecuencia natural y continuación de la vida en Cristo y se identifica con la Realeza increada de los Cielos…ver también muy interesante sobre paraíso e infierno en la Tradición Ortodoxa:

El Cristo es Ortodoxo Católico y el Fundador de Su Una Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa, la de los 12 Apóstoles y Profética-Patrística, continuación de los Hechos, que no en vano el libro acaba con punto y seguido, junto con Su bella Παράδοση PARADOSI Transmisión yTradición Santa, Una, Única y Ortodoxa que παρέδοσε PARÉDOSE transmitió y entregó en nosotros el PARADISO Παράδεισον (Gén 2,8), bajo supervisión del Espíritu Santo… de la que las fuerzas demoníacas del Hades jamás destruirán…y del El Mismo Cristo que dijo: “He aquí YoSoY y estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” Mateo 28, 20.”  http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/paraiso-e-infierno-en-la-tradicion-ortodoxa/

  1. Paráclitos Παράκλητος ver: Espíritu Santo
  2. Parusía, Παρουσία Presencia

Παρουσία parusía, presencia , asistencia. Παρουσία parusía no quiere decir bajada ni aparición, sino presente entre nosotros dentro y fuera en todas partes, no bajará ni subiremos para verle. Todos verán, será un ojo añadido para todos y todos tomarán esta jaris de ver a Cristo, también los demonios. El Espíritu Santo es omnipresente ni sube ni baja. Pecadores y demonios como no quieren a Cristo se autocastigan.

  1. Pazos Πάθος, pathos, pasión, padecimiento

Πάθος pazos, padecimiento, pasión, emoción, hábito, adicción, mala costumbre, vicio, patología también fervor, manía u obsesión según el contexto.

En la terminología patrística se llama así a todo movimiento anormal, en el sentido de no natural, de las fuerzas y energías de la psique. Pazos son fuerzas que con su energía de la voluntad han tomado el camino equivocado. Todos los pazos que nacen de algún pecado que se repite, y así se consolida en la psique una tendencia pecadora o apego/adictiva, que con el tiempo llega a ser una segunda «naturaleza», influyendo en los pensamientos y decisiones, dominando la voluntad y sellando toda su “psicosíntesis”. Es preferible reeducarlos, convertirlos y sanarlos, que oprimirlos o reprimirlos y así finalmente se usarán de forma fructífera y no negativa. Los santos sabios Padres distinguen entre los pazos los nobles, decentes y los indecentes. Pazos decentes son el hambre, la sed… Y los indecentes los ocho pazos capitales: 1) Gula, la tiranía y el dominio de la panza referente a la comida, bebida y sus ansiedades. 2) Lujuria manía sexual y prostitución. 3) Avaricia, el deseo, ansia, codicia de acaparar riquezas. 4) Ira (rencor, odio, resentimiento). 5) Acedia o pereza desgano por obrar trabajo, ascesis físico o espiritual. 6) Pena, tristeza, aflicción o depresión. 7) Soberbia, orgullo. 8) Vanagloria el deseo de alto honor, alabanza y gloria mundana. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).

  1. Pecado Ἁμαρτία (amartía)

Ἀμαρτία amartía pecado, del antiguo verbo ἀμαρτάνω amartano pecar que es fracasar, errar, fallar el blanco.

En general como enfermedad espiritual de todo ser humano, ¿quién no tiene egoísmo, ira, resentimientos, rencor, orgullo, vanagloria….? El fracaso del hombre a conseguir un objetivo, cierto punto de mira y vivir auténticamente tal y como Dios lo ha creado, se manifiesta como rebelión contra Él, contra Su voluntad, infracción de Su ley con todo tipo de loyismí, pensamientos, ideas, palabras o acciones y se debe leer y tener en la mente con esta interpretación y también de esta manera, el pecado es pariente de enfermedad espiritual y del autoengaño “autoengañarse es por sí mismo lo más peligroso y lo peor de todo, según Platón”. Cuando decimos absolución de los pecados principalmente debemos de comprender como terapia de los pazos, patologías, producidos a causa del pecado repetido. “Toda injusticia e ilegalidad es pecado” (1Jn 3,4 y 5,4).

Arsenio, hieromonje Αthonita: «Los Santos Padres de la Iglesia nos dicen el hombre que caer en el pecado es humano, pero mantenerse constantemente en el pecado voluntariamente es demoníaco, infernal y punible. La palabra pecado significa el descarrilamiento voluntario de la meta y el fracaso intencional, también pecado significa que el hombre haga todo lo que  odia nuestro Dios Triuno. Para cualquier pecado que el hombre comete la responsabilidad es de él mismo por completo. El enemigo el diablo no tiene ningún poder para empujar al hombre al pecado y sobre todo al cristiano, sino que lo único que puede hacer y está libre de hacerlo es asaltar o atacar y estimular nuestra mente y nus de malos pensamientos y fantasías. Pero si el primer ataque o asalto que nos hace el diablo no obedecemos, entonces no corremos el riesgo de hacer el pecado que es el objetivo del astuto maligno. Pero si aceptamos el asalto que es un pensamiento astuto para una cosa, entonces poco a poco estamos conducidos a la comisión del pecado. Así pues, el hombre mismo es totalmente responsable por el pecado cometido, nadie lo obligó».

  1. Persona Πρόσωπον Prósopon

Πρόσωπον (prósopon) Persona, personalidad, personaje, cara, rostro, faz, fachada. (Ver también hipóstasis).

Se crea mucha confusión sobre el término persona, porque es distinta la problemática, pero también es el punto de salida de discusión sobre este tema en Occidente y en la Ortodoxia (Oriente). Πρόσωπον ή Υπόστασις Persona o Hipóstasis: Términos que se utilizan para expresar el misterio de la Trinidad de Dios. El Dios es «Μονάς monás Unidad» sobre Su indivisible y unificada «ουσία usía esencia (naturaleza)» Trinidad, porque se discierne en tres Personas o Hipostasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que constituyen la una deidad unificada, consubstancial, inseparable e indivisible.

Conocemos que uno es el puente que une increado y creado, este es el Cristo, la Persona a la que se unió firme, inseparable e indivisiblemente la fisis (natura) divina con la humana en la hipóstasis-persona del Logos. El hombre que es como imagen de Dios, la cual imagen es en dinami (en potencia) semejanza, viviendo en la Iglesia y unido con Cristo se puede hacer persona en energía e increado por la Jaris.

Generalmente podemos decir que en Occidente la persona se interpreta dentro de los marcos filosóficos y psicológicos, en cambio en la Ortodoxia teológicamente. Este punto es muy importante para la comprensión de este tema y de este término tan serio, porque si no se interpreta así entonces las consecuencias y las confusiones son muchas.

En occidente el principal atributo de la persona es el autoconocimiento, las capacidades de la lógica y, principalmente la conciencia. Cuando uno consigue conocerse a sí mismo y consigue introducirse dentro del espacio y del tiempo, entonces, según los occidentales se hace persona y personalidad. Algunos llegan hasta el punto de sostener que la emersión del elemento erótico, principalmente en la época de juventud, es lo que caracteriza el desarrollo de la personalidad del hombre. Realmente muchos análisis psicológicos contemporáneos conectan la persona y la personalidad con el autoconocimiento y la libertad. Lo más tremendo es que este tipo de interpretaciones humanocéntricas las trasladan y proyectan también a Dios. Cuando intentamos ver las Personas de la Santa Trinidad dentro de interpretaciones psicológicas, entonces tergiversamos la enseñanza de los santos Padres de la Iglesia. Se ve claro que los teólogos occidentales intentan a entender las Personas de la Santa Trinidad dentro de los análisis psicológicos de la persona humana, como si Dios fuera como imagen del hombre y no el hombre como imagen y semejanza de Dios. Así desde esta perspectiva el personalismo occidental ha conducido su teología a la herejía del filioque que es suspendida y rechazada de parte ortodoxa.

Pero en oriente ortodoxo la consideración de la persona se hace en la teología, es decir, debido al esfuerzo de los Padres para determinar la relación de las Personas de la Santa Trinidad. Esto significa que la enseñanza de los Padres sobre la persona no se hizo por el intento de analizar al hombre y calificar su poder, autoconocimiento y libertad, sino para contestar asuntos teológicos que interponían los heréticos. Los Santos Padres creen que el hombre es como icona, imagen y semejanza de Dios y no viceversa, y especialmente imagen y semejanza del Zeántropos (Dios y hombre) Jesús Cristo. Con este significado los santos Padres sostienen que el hombre es persona.

La filosofía a pesar de algunas aclaraciones no puede dar respuesta y corresponder a la plena interpretación y análisis de la persona. Esta interpretación presupone la verdad, es decir, la apocálipsis (revelación), tal y como se ha dado a los Padres de la Iglesia. Lo que la filosofía de los heréticos considera parálogo, insensato o paradójico, esto es hiper-lógico (lógica suprema o más que lógico, supremo logos) y apocalíptico (revelación por Dios), y lo que para la teología es apocalíptico es parálogo o paradójico para la filosofía.

Entonces en la Tradición Ortodoxa cuando hablamos sobre ascética de la persona, principalmente entendemos la metamorfosis, transformación del hombre que se hace con la aplicación y el cumplimiento de los mandamientos, logos de Cristo y con los misterios de la Iglesia. Dios es Persona. El hombre que es como imagen y semejanza de Dios tiene que unirse con Él y vivir el “siempre bien ser y estar” y no “el siempre mal estar y ser”, como dice san Máximo el Confesor. Porque el pecador vive eternamente, pero en el mal no en el bien.

Según la enseñanza de san Juan el Damasceno, hipóstasis-persona es aquello que presenta la claridad de un hombre concreto respecto a la multitud de sus semejantes. Cuando hablamos sobre hipóstasis o persona damos a entender la fisis o esencia con sus cualidades o atributos.

En los santos encontramos la coexistencia de la agapi y la libertad. Aman realmente a Dios, se podría decir extensamente, por eso la libertad de ellos dirigiéndose a Dios se mueve naturalmente porque se ha desencadenado y librado de todas las mezclas y otras enfermedades. De esta manera los santos son seres humanos, personas reales y libres, esto que acostumbramos a llamar πρόσωπον (prósopon, persona).

El individuo-átomo se asocia estrechamente con el egoísmo, está encerrado en la cárcel del sí mismo. No ve más del sí mismo y su familia. Proyecta el sí mismo y se centra para llamar la atención a los demás.

Pero la persona es inconcebible e ininteligible sin la agapi (amor incondicional), la comunión esencial con los seres humanos. La persona sale de sí mismo, ama, se vacía y se ofrece al otro, se sacrifica. Vive la catolicidad o universalidad, el drama de toda la οικουμένη icumeni toda la tierra habitada, del mundo.

Persona sólo se puede ser… en Dios… a la imagen y semejanza de Cristo… y en Cristo Jesús por el Espíritu Santo… (pero ese concepto… no es el que se entiende en el mundo occidental… como persona, porque creo que en occidente está tomado del idealismo Alemán, de la filosofía y del herético escolasticismo del Tomás Aquino mezclando al pobre de Aristóteles).
…Personas sólo lo serían los que están con Dios en Cristo Jesús por la jaris energía increada del Espíritu santo… y el resto sólo serían «individuos ególatras» e idólatras de sí mismo, de sus ideas, opiniones y fantasías… y estas consideraciones… para quien no está informado… le confunden… pues que se informe, el tema es serio…

  1. Praxis Πράξις

 Πράξις (praxis) acción, acto, hecho y πρακτικός (practicós) practicante. Praxis es el esfuerzo por la catarsis del corazón que es el primer estadio de la vida espiritual. Practicante es aquel que lucha para sanar, limpiar el corazón. En la teología patrística πρακτικός practicós se caracteriza el pastor, es decir, como el pastor de los animales que lucha para domarlos y domesticarlos.

  1. Psique, Ψυχή psijí alma, ánima, ver: Alma
  2. Realeza, Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos

A Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón) Realeza increada de Dios/de los cielos, o reinado de la realeza increada de Cristo Dios, sinónimo a la increada Iglesia del Dios Trina, el nombre Reino (βασίλειο vasilio) no está en ninguno de los textos originales Helénicos del Nuevo Testamento.

Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original.

Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Χριστός (Jristós) Cristo, en la que domina, en vez de odio el amor; en vez de la oscuridad, tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Parusía-Presencia de Cristo.

La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal “la realeza de los cielos está dentro, en vuestro interior” (Luc 17,21), como en la vida social “que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10).

La realeza increada de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, “los hijos de la realeza” (Mt. 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia.

Realeza increada de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde aquí y ahora como en el noviazgo, en cambio entonces la viviremos como en la boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado.

La realeza increada es sinónima con la Doxa (gloria, luz increada) y la Jaris (gracia, energía increada).

San Máximo el Confesor en la Filocalía sobre la oración del “Padre nuestro”, nos dice que: «la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su energía increada Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre.

Por el mismo 2ª centuria sobre la agapi, en la Filocalía: v. 92. La realeza increada de Dios se encuentra como energía increada en todos los que creen pero se energiza o activa en aquellos que voluntariamente han expulsado la vida natural de su psique-alma y del cuerpo y han adquirido sólo la vida del Espíritu y pueden decir: “ya no vivo yo, pues es Cristo el que vive en mi interior” (Gal 2,20).

  1. 93. Algunos dicen que la realeza increada de los cielos es la vida de los dignos y los merecedores en los cielos. Otros dicen que es semejante con la situación de los ángeles de los salvados. Otros dicen que es la forma de la belleza divina de aquellos que se han revestido la imagen celestial (1Cor 15,49). Creo que estas tres opiniones todas coinciden. Porque en todos según la calidad y la cantidad de la virtud de la justicia se concede la jaris (energía increada) futura».

Por Hieromonje Savas el Aghiorita: El papel de la Iglesia Ortodoxa: La terapia de la psique 4ª parte: El reinado de la Realeza increada de Dios es Realeza de sangre.

 “El que come de mi cuerpo y bebe de mi sangre en mí permanece y yo en él”

 “El tiempo se ha cumplido, y el reinado de la realeza increada de Dios ha llegado” (Mrc 1,15 Mt 4,17).

“El reinado de Mi realeza (increada) no proviene de este mundo” (Jn 36), decía el Señor.

“Porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de la ciudad, y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni tampoco de luna, que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lámpara. A su luz caminarán las naciones…” (Apo 21,22-27), esto es el reinado de la Realeza increada también es la Iglesia increada, según los Santos/as que llegaron a la Zéosis y se convirtieron en dioses/as aquí en la tierra.

El Α (alfa) y el Ω (omega), τό ἔσχατο lο αίσχατο ésjato (último) vino a la historia. El reinado de la Realeza increada de Dios vino a nosotros y podemos comenzar a saborearla aquí y ahora, desde esta vida con los Misterios (Bautismo y Divina Efjaristía) y el renacimiento en Cristo. Pero existe una intensa nostalgia y esperanza de lo “perfecto y completo” de esta vida que se apocaliptará-revelará en el siglo futuro. Pero esta Realeza increada de Dios…

…La Realeza increada de Dios es Realeza de sangre porque es vida en y por Cristo. Esto se ve también en el libro del Apocalipsis donde se describe la ciudad celeste: “Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso-Pantocrator es el templo de ella, y el Cordero” (Apo 21,22). Es decir, en el reinado de la Realeza increada de Dios los salvados estarán viviendo junto con el Dios y el Cordero. En realidad, cuando se destruirá el Templo creado, entonces habrá relación y comunión con el Templo increado, con el Mismo Cristo Dios… El Templo increado que no está hecho a mano, lo viven como compromiso, promesa desde aquí y ahora los deificados o los que alcanzaron la zéosis, especialmente los que ven la doxa (gloria increada, luz de luces) que es la misma Realeza increada de Dios…

En este punto existe gran diferencia entre Oriente y Occidente. Cuando en Occidente se habla sobre la Realeza de Dios (que utilizan el término reino), dan a entender más bien realidades creadas, un reino creado, simplemente un dominio de la ley moral en la tierra. En el Oriente ortodoxo cuando hablamos sobre realeza increada de Dios, entendemos participación, conexión y contemplación de la Doxa (gloria increada, luz de luces) y Jaris (gracia, la energía increada) de Dios. La realeza increada en nuestro interior significa que en nuestra vida se hace la voluntad de Dios y participamos de Su energía y luz increada. Nuestro tiempo, nuestra vida y día Le pertenecen y nosotros no tenemos nada nuestro. Todo es de nuestro Rey, Él tiene nuestra vida en Sus manos y habita en nuestros corazones. En este caso reino sería el espacio o lugar que es nuestro cuerpo, nuestra psique alma, nuestra vida y nuestra existencia. (He conocido fieles Ortodoxos hispanohablantes que me han dicho que cuando han hecho el cambio del término reino a Realeza increada se les abrió un mundo nuevo en sus percepciones y experiencias divinas y han profundizado más).

Es imprescindible la catarsis del fiel para la entrada en la Realeza increada de Dios de la Sangre de Cristo y la dosis “de la sangre espiritual de la obediencia y de la áskisis” (ascesis, práctica, ejercicio espiritual) para recibir espíritu (energía increada). “Dad sangre para recibir espíritu”… continua en: http://www.logosortodoxo.com/psicoterapia-ortodoxa/el-papel-de-la-iglesia-ortodoxa-la-terapia-de-la-psique/ y también en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el mismo blog.

Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original. Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Χριστός (Jristós) Cristo, en la que domina, en vez de odio el amor; en vez de la oscuridad, tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Presencia venida de Cristo. La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal “la realeza de los cielos está dentro, en vuestro interior” (Luc 17,21), como en la vida social “que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10). La realeza de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, “los hijos de la realeza” (Mt. 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia.

Realeza de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde ahora como en el noviazgo, en cambio entonces la viviremos como en la boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado.

San Máximo el Confesor nos dice que la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su increada energía Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre. (Filocalía).

La realeza increada es sinónima con la Doxa (gloria, luz increada) y la Jaris (gracia, energía increada).

Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/

  1. Salvación Σωτηρία (sotiría) sanación y redención

Σωτηρία (sotiría) redención, sanación y salvación, proviene de σώος (soos sano, entero, salvado), exactamente tal y como lo testifica la palabra, significa que el hombre permanece sano, es decir, entero y en plenitud, no separado y dividido.

Así frente a las ideologías dualistas contemporáneas, recuerda que κοινωνία (kinonía, sociedad, comunidad, conexión, unión y comunión) no es una suma de individuos, hombres sin relación y aislados entre sí, sino una kinonía (comunión y comunidad), es lo común del espíritu, la libertad que ama y la agapi que libera. El otro es una bendición, su existencia es condición de vida. Lo que sana y salva al hombre es la unión y κοινωνία (kinonía, sociedad, comunidad, conexión, unión y comunión). Al contrario cada separación y división es también una forma de muerte: así que, muerte espiritual que trae todas las demás muertes es la separación del hombre de Dios; la muerte biológica es la separación del cuerpo de la psique; muerte social es la separación del hombre del prójimo; muerte ecológica es separación del hombre de la naturaleza.

El hombre cada día entiende que es y está creado y vive diariamente el problema de su mortalidad. Pues, sólo su unión con Dios, la vida eterna, puede ayudarle a superar su mayor enemigo que es su corrupción y su muerte. He aquí porque san Gregorio Palamás necesita un Dios no sólo prototipo o modelo y también un Sanador y Salvador que pueda y quiera sanar, salvar y divinizar al hombre. Solamente el encuentro agapítico, (amoroso, cariñoso) y la unión del hombre con el increado Dios puede mantenerlo en la vida. Sólo una Instrucción, Educación que es presabor de la Resurrección, es realmente cristiana.

Por el divino Yérontas Mitilineos: «Σωτηρία (sotiría) sanación y salvación. El término sotiría se refiere a muchas cosas y sectores. En temas de economía, de salud, de vida, de seguridad, etc. Decimos: he encontrado un buen trabajo, me he salvado, he encontrado la salud me he salvado, en todo ponemos me he salvado… Sotiría de la psique no es la liberación de ella del cuerpo, sino su liberación de las conductas, actitudes o morales carnales y la comunión del hombre entero con Dios. Sotiría es cuando la psique recibe la Jaris energía increada de Dios y por la Jaris de la psique ella es introducida al cuerpo, por lo tanto hablamos de sanación y salvación del hombre entero. Por lo tanto, sotiría-salvación ontológica es la salvación del hombre entero del cuerpo y de la psique. El único y absoluto fin de la vida en Cristo es la zéosis, es decir, la unión con el Dios, de manera que el hombre, participando de la energía increada de Dios, hacerse “por la jaris increada” esto que el Dios es por naturaleza (sin principio ni fin, interminable e infinito). Esto es el significado del término σωτηρία (sotiría). No se trata de un mejoramiento ético o moral del hombre, sino de la re-creación del hombre y la kinonía (comunión, unión y conexión) dentro de la relación ontológica (existencial) con el Cristo en la historia.

El Cristianismo es sotiría redención, sanación y salvación de la psique-alma y del cuerpo, (es la verdadera psicoterapia, psique, logos y terapia palabras helénicas que abundan al Nuevo Testamento). Y cuando decimos Σω­τη­ρί­α sotiría, ¿qué entendemos? Σω­τη­ρί­α sotiría viendo e interpretando el logos de Dios ortodoxamente, es la redención, la sanación y la salvación del hombre entero, es decir, que sea vencido el pecado (enfermedad) y la muerte; el pecado en la psique, la muerte en el cuerpo por la resurrección de los muertos. Esto quiere decir, σω­τη­ρί­α sotiría. Con este significado el Cristo se llama Σωτήρ Sotir Salvador. Porque ha resucitado de los muertos, para resucitar a nosotros también. Lo vuelvo a repetir una vez más: Esto quiere decir Σω­τη­ρί­α Sotiría y nada más. Todas las demás cosas son desviaciones, son herejía; sin vacilaciones, ni contemplaciones, son herejía!» (Yérontas Atanasio Mitilineos)

Σωτηρία (sotiría) es la gnosis increada de Dios. 

  1. Sarx, sarkosis carne, encarnación Σάρκα σαρξ σαρκóσις cuerpo con carne,

A Σάρκα, σαρξ, (sarka, sarx), carne o carne con hueso, cuerpo. El término comprende varias nociones. Primero, la noción de antítesis entre lo divino y lo humano, como por ejemplo en el Evangelio de San Juan, donde proclama que “el Logos se hizo sarx, tomó cuerpo humano, o se hizo carne o hombre, (Jn 1,14). Segundo, antítesis entre la recaída sarx humana pecadora y la fisis naturaleza humana, tal y como fue creado desde el principio para que viva en κοινωνία kinonía comunión con Dios. O sea, se refiere al hombre caído en rebelión que ya vive separado de Dios. Tercero se refiere al soma-cuerpo en antítesis del espíritu. El segundo significado es lo que más se acostumbra. Cuando la palabra se usa con esta noción es significativa la distinción de sarx de la de soma (cuerpo). En Su Epístola hacia los Galatas, el Apóstolos Pablo (Gal 5:19-21) combina las obras de la sarx con las nociones de adulterio, ira, odio, herejías, resentimientos, envidias, etc. Estas nociones no se relacionan con el soma cuerpo. En la segunda interpretación del término, la sarx marca el conjunto del hombre caído, la psique y soma (cuerpo) unidos. La psique y el soma-cuerpo tienen la misma posibilidad de caer, ser presos de la sarkikotis (o sea apegados, enganchados al mundo carnal, al cuerpo o al sensualismo o hedonismo,), como también de la misma manera la psique y el soma tienen la posibilidad de convertirse y hacerse espirituales. El askitismo-ascetismo significa la guerra, el combate y la lucha contra la sarx (con su segundo significado), pero no contra el cuerpo expresamente. Dicen los Padres Elenos que somos mata-pazos y no mata-cuerpos, es decir, somos enemigos de los pazos y de los pecados que afectan la psique y el cuerpo y no enemigos del cuerpo.

  1. Señor Κύριος ver: Kirios
  2. Siglo Aἰών-Eón

Aἰών (eón) Siglo: El conjunto de duración del mundo. Contiene las órdenes de los ángeles y constituye la cualidad de Dios como principio y terminación del tiempo que fue creado por Él.

Concretamente el término se usa en dos sentidos: Frecuentemente se distingue en siglo presente y futuro. El siglo presente se relaciona con la percepción humana del tiempo, en cambio el futuro se refiere en el tiempo de Dios, o sea, al tiempo con el concepto de eternidad no como tiempo infinito sino como perpetuo presente. El sentido del tiempo que tiene el hombre y de acuerdo con el que percibe apartado de Dios es el resultado de su caída, la pérdida de su percepción espiritual y su visión. Por esta razón la percepción del hombre sobre el tiempo es más o menos engañosa. En realidad el tiempo, el presente tiempo, no es – tampoco puede ser- apartado del futuro siglo de Dios. Por esa razón no debemos reflexionar sobre la Realeza de Dios como algo que no existe ahora y pasará en el futuro, sino como una realidad que con la Jaris (gracia, energía increada) del Espíritu Santo, el hombre puede vivir en el presente. El futuro siglo a veces se refiere en “cosas venideras”, con el significado de bendición que está guardada para nosotros.

En algunos textos sobre todo en San Máximo el Confesor el término tiene tres conceptos distintos:

  1. La eternidad (totum simul) o sea la presencia del tiempo y los acontecimientos en su totalidad tal y como son conocidos por Dios, que solo Él no tiene principio, es inmortal, entonces el único eterno.
  2. Eón (totum simul) tal y como es conocido en los ángeles y en los hombres que tienen experiencia del futuro siglo, aunque son creaciones de Dios son inmortales (ángeles y hombres de la Jaris) y tienen principio, pero, son inmortales con el mismo concepto que es Dios.
  3. Existe el tiempo de alternancia temporal, tal y como la conoce el hombre en el “siglo presente”.
  4. Sotiría Σωτηρία sanación, redención y salvación, ver: Salvación
  5. Templo Ναός (naós) increado y creado, ver: Naós
  6. Tentación Πειρασμός pirasmós

Πειρασμός pirasmós Tentación: el término tiene dos significados, uno es la persuasión, incitación en la ejecución del pecado y otro es la prueba.

La incitación y estimulación al pecado proviene del diablo o de personas o de cosas (tentación exterior), o de la misma inclinación instintiva hacia el mal y del deseo, ilusión del recaído hombre (tentación interior). El diablo trastornador y tentador molestando con sus tentaciones aspira a un fin, que es el alejamiento del hombre de Dios y su perdición. El Dios por otra parte, concede las tentaciones como pruebas, permitiendo al diablo tentarnos y molestarnos, pero siempre con el fin de que nos instruyamos, bien sea con la metania de los pecadores y la vuelta a la vida espiritual, o como prueba y mayor glorificación de los justos. Todo tipo de tentación cuando está de acuerdo con nuestra opinión, predisposición y consentimiento se llama voluntaria, en cambio cuando viene sin nuestra predisposición, opinión y consentimiento es involuntaria. Las causas más importantes de las tentaciones voluntarias son tres, la salud, la riqueza y la gloria u opinión; y tres también son las causas más frecuentes de las involuntarias, el daño o perjuicio, las acusaciones y las enfermedades. Las tentaciones voluntarias crean las “preferentes” voluntarias hidonés placeres, en cambio las involuntarias provocan “preferentes” dolores o perjuicios involuntarios, (San Máximo el Confesor). Para los primeros rogamos al Señor” y no nos dejes caer en la tentación” (Mt 6,23) o sea rogándole que no nos abandone Su energía increada Jaris (Gracia) y pasar de largo las voluntarias tentaciones hedónicas. Al contrario las tentaciones involuntarias debemos evitarlas y no debemos tenerlas miedo. Para ellas dice San Santiago: “Hermanos míos, tened por sumo gozo y alegría cuando os halléis en diversas pruebas y tentaciones, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia y la paciencia es para nosotros obra completa y perfecta, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Sant 2-4). En cada caso vale la confirmación Apostólica: “Fiel es Dios, quien no permitirá que seáis tentados más de lo que podáis, antes hará que con la tentación tengáis el buen suceso de poderla sobrellevar” (1Cor 10,13). En los textos de la Filocalía el discernimiento básico que hacen casi todos los Padres Helénicos es entre la provocación demoníaca y el consentimiento del hombre. En el primer caso el hombre no tiene ninguna responsabilidad y en el segundo es éticamente responsable. Detalladamente los términos que se utilizan por los Padres son los siguientes:

1º. Προσβολή asalto, ataque, inducción e incitación al pecado. San Marcos el Asceta lo define como sin imagen en el corazón, puesto que el asalto no se acompaña de imágenes. Este tipo de asaltos, ataques provienen del diablo y son ataques duros contra el hombre. Así el hombre no tiene ninguna responsabilidad por ellos. El hecho que el hombre sea propenso a estos asaltos no es por el resultado de la caída: aún en el paraíso Adán estaba propenso a los ataques del diablo, nos dice San Marcos el Asceta en la Filocalía. El hombre no puede hacer nada para impedir los asaltos, ataques del diablo. Lo máximo que puede hacer es abrirse al espíritu níptico (o sea alerta con la vigilancia de su nus y corazón), y de este modo rechaza cualquier asalto o ataque que llega al nivel del consciente, o sea, apenas se crea el pensamiento en su nus o en su diania. Esto es lo que llaman los Padres “monolóyistos énfasis (monologo pensamiento)”. Si el hombre rechaza el asalto, ataque no hay continuación y la vía de la tentación se ha cortado.

2º. Παραρριπισμός τού νού, soplo o susurro rápido sucio en el nus: puede ocurrir sin ningún movimiento del pazos somático o corporal. Se ve que se trata de algo más que la primera aparición del asalto o ataque que hemos descrito en el primer estadio. Y eso, porque en algún punto del proceso espiritual podía el hombre librarse de aquel tipo de afectaciones; en cambio es imposible que el hombre pueda librarse totalmente de las afectaciones de los soplos diabólicos.

3º. Homilía, conversación (o combinación): aunque puede no corresponder en los asaltos o ataques de pensamientos demoníacos, a pesar de ello es posible que el hombre empiece a dialogar con ellos, pensarlos con agrado, aunque tenga sus dudas sobre en qué medida debería aplicarlos en la praxis. En este estadio que es conocido como homilía, diálogo o combinación, el afecto ya no está sin imagen sino que se ha hecho loyismós, idea, meditación, reflexión y el hombre es éticamente responsable por el hecho de haberlo permitido.

4º. Συγκατάθεσις, consentimiento: se trata de un estadio más allá de la homilía, diálogo y combinación. El hombre no “juega” solo con el pensamiento de la tentación sino que decide hacerla praxis, hecho y sin duda es su responsabilidad ética. Aunque sus condiciones exteriores no le permitan entrar en pecado, el hombre es juzgado por Dios de acuerdo con la disposición de su corazón.

5º. Πρόληψις, prólipsis remoto recuerdo, superstición. San Marcos el Asceta la define como la presencia involuntaria de los antiguos pecados en la memoria. Este estado de perjuicio es resultado de repetidos hechos pecaminosos que hacen vulnerable al hombre y en algunas tentaciones particulares. Teóricamente el hombre mantiene su libre voluntad y tiene la habilidad de rechazar los afectos demoníacos, pero en la praxis, de hecho, la fuerza de la costumbre hace la oposición a la tentación cada vez más difícil.

6º. Πάθος pazos, patología: si el hombre no resiste y no combate vigorosamente la prólipsis, entonces ella se desarrollará en pazos negativos.

  1. Tiempo Καιρός kerós ver: Kerós
  2. Virtud Ἀρετή aretí

ρετή (aretí) Virtud: En su significado amplio generalmente quiere decir la realización del bien y la bondad, se identifica con la voluntad de Dios o el mismo Dios, porque Él es “completamente virtud”, san Gregorio de Nicea.

Como idea fina, virtud se llama también cada mandamiento de Dios, es el resultado de la lucha espiritual del cristiano y también el regalo del Espíritu Santo al combatiente. San Juan el Crisóstomo (boca de oro): La virtud del hombre no es el dinero, aunque se tenga miedo a la pobreza; ni la salud del cuerpo, aunque se tenga miedo a la enfermedad; ni tampoco el aprecio de muchos para evitar la mala fama; ni es vivir frívolamente ni superficialmente sin propósito, que es lo que produce miedo a la muerte; ni libertad para evitar la esclavitud; pues es la exactitud de los verdaderos dogmas, la fe y la forma correcta de vida. Estas dos cosas, ni el mismo diablo podrá arrebatárselas al creyente que las tiene si las guarda cuidadosamente.

 Jaris para todos!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL EVANGELIO SEGÚN MARCOS

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Del original helénico de la Santa Diaconía de la Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Helas-Grecia

 

En este trabajo se ha hecho un intento de traducir en la bella lengua de Cervantes, con exactitud y amplitud en la medida de lo posible, el significado de los textos de inspiración divina. En letra normal, la traducción más literal del original en griego clásico, y en letra cursiva, la del griego moderno, ampliando un poco el sentido y significado profundo de cada frase, ayudados por los Santos Padres y la hermandad de teólogos “ΖΩΗ  VIDA” de Atenas, bajo dirección de Ioanis Kolitsarás (1903-1989), teólogo carismático, doctor de teología. Para mejor comprensión del lector, al final de este trabajo figura un diccionario con un análisis detallado del léxico más importante específico del texto divino. También se pueden consultar los léxicos de https://logosortodoxo.es/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/  y  https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/, con mucho éxito y aceptación en el mundo hispanohablante.

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, instruido en la Santa Parádosi-Tradición y en la lengua (katharévousa) del Nuevo Testamento la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

 

Amigos en y de Cristo, el Dios-Hombre: con la bendición de mi Yérontas Fotios, del Monasterio san Gregorio de  la Santa Montaña Athos, después de varios años de muchas peticiones por hispanohablantes ortodoxos para traducir el Nuevo Testamento en español desde el original helénico-griego, al final accedí a este trabajo nada fácil, ya que no he encontrado ninguna traducción en español que me guste, ya que comparándolas con el original helénico he encontrado muchos errores graves, que aquí no es el lugar para exponerlos. Vosotros mismos comparad y sacad vuestras conclusiones… Es un atrevimiento para mí, con respeto y temor sagrado espero que CristoDios y vuestras oraciones me ayuden.

El Nuevo Testamento, según los santos Padres es el manual de la psicoterapia espiritual verdadera con sus dogmas-logos-mandamientos infalibles. La Iglesia es el Hospital General, dice san Juan el Crisóstomo. “Cristo el médico de nuestras psiques-almas y cuerpos”, decimos en la Divina Liturgia, y por excelencia el único verdadero Psicólogo, Psicoterapeuta y Filósofo divino (amigo de la sabiduría divina), ya que: «1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos… Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1, 1-3).

La terapia/psicoterapia tiene lugar a través de Su χάρις jaris (gracia, energía increada) que se proporciona, con la participación de cada hombre con su libre buena voluntad, por los Misterios de nuestra Santa Iglesia Apostólica Católica Ortodoxa, guardados por nuestra Santa Parádosi-Tradición sin quitar nada, tal y como Cristo los enseñó a los Apóstoles.

En el original helénico abundan las palabras ψυχή psijí [psique, alma, ánima], θεραπεία zerapía [terapia], λόγος logos, πάθος pazos, χάρις jaris [gracia energía increada], σωτηρία sotiría [redención, sanación y salvación], etc. Algunas palabras las he dejado en griego ya que con la traducción literal no expresan la profundidad de las palabras en helénico. Por la misma razón he introducido algunos neologismos, en concreto algunos verbos, como por ejemplo, “psicoterapiar” [de: ψυχοθεραπεύω psijozerapevo] y “apocaliptar” [de: αποκαλύπτω apokalipto = revelar] que existen en griego, mientras que en español sólo existen los sustantivos correspondientes [psicoterapia, apocalipsis].

Ruego a todos que me ayuden y cualquier error o duda que encuentren y por favor no duden en avisarme en kristokrisulas@hotmail.es

Dedicado a mis bellos nietos, a mis hijos y a todo ser humano de libre buena voluntad,

Χρῆστος Χρυσούλας  (Jristos Jrisulas), verano del año 2021.

 

 

EL EVANGELIO SEGÚN MARCOS ΚΑΤΑ ΜΑΡΚΟΝ ΕΥΑΓΓΕΛΙΟΝ

Del original helénico de la Santa Diaconía de la Iglesia Ortodoxa Helénica-Griega

 

Capítulo 1: El kerigma de Juan el Bautista, 1-8. El Bautismo de Jesús y las tentaciones, 9-13. La acción pública, 14-15. Los primeros cuatro discípulos, 16-20. En la sinagoga de Capernaum y muchas terapias, 21-45

 

El kerigma de Juan el Bautista, 1:1-8.

1:1 Principio del evangelio de Jesús Cristo, Hijo de Dios.
2 Como está escrito por los profetas sobre Juan el Precursor: He aquí dice Dios, por el profeta Malajías, yo envío delante de ti a mi mensajero que preparará tu camino para recibirte, es decir, preparar las psiques-almas y los corazones de los hombres.

3 Y este mensajero, enviado por Dios, es el que se dijo también por el profeta Isaías: Voz del que clama en el desierto; preparad el camino del Señor; Enderezad sus senderos, es decir, enderezar vuestros corazones.

4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de la μετάνοια metania, arrepentimiento, conversión y confesión, para que los bautizados reciban el perdón de pecados, cuando recibirían al Mesías que iba a venir dentro de poco. 

5 Y acudían a él de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando a la vez sus pecados.

6 Y Juan llevaba un vestido de pelos de camello y un cinturón de cuero alrededor de su cintura; y comía langostas y miel silvestre.

7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien yo no soy digno de agacharme para desatarle la correa de sus zapatos.

8 Yo os bautizo con agua; pero él os bautizará con Santo Espíritu, es decir, con la Jaris/Gracia energía increada.

El Bautismo de Jesús y las tentaciones, 1:9-13.

9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.

10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu de Dios como paloma que descendía sobre él.

11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto, en ti tengo plena complacencia.

12 Y enseguida el Espíritu le condujo al desierto.

13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, sin caer lo mínimo a las tentaciones, y estaba con las fieras del desierto; y los ángeles de Dios le servían.

La acción pública, 1:14-15.

14 Después que Juan fue encarcelado, por Herodes Antipa, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio o el mensaje alegre de la realeza increada de Dios,

15 diciendo: “El tiempo se ha cumplido, y la realeza de Dios ha llegado; μετανοεῖτε metanoite volved a la metania, arrepentíos, confesaos y convertíos, y creed en el evangelio que yo os predico, (μετανοεῖτε metanoite el verbo declara acción continua).

Los primeros cuatro discípulos, 1:16-20.

16 Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres, (es decir, por vuestro kerigma atraeréis hombres en el reinado de la realeza increada de Dios).

18 Y al instante dejando sus redes, le siguieron.

19 Continuando un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, que estaban también dentro de la barca, remendando y preparando sus redes.

20 E inmediatamente los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.

En la sinagoga de Capernaum y muchas terapias, 1:21-45

21 Y entraron en Capernaum; y enseguida, el sábado, Jesús fue en la sinagoga y se puso a enseñar.

22 Y se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como maestro-didaskalos, como quien tiene autoridad, sabiduría divina y prestigio, y no como los escribas-gramatís-gramaticales, los cuales buscaban a sostener sus enseñanzas al prestigio de otros rabinos antiguos, y por regla general, sobre las cosas esenciales enseñaban lo contrario de lo que se había escrito por los Profetas.

23 Pero en aquel momento había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu inmundo, que se puso a gritar,

24 diciendo: “¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para condenarnos y echarnos a la perdición eterna? Sé quién eres; eres el Santo de Dios por excelencia y dedicado a su obra”. 

25 Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal inmediatamente de este hombre!

26 Y el espíritu inmundo, sacudiendo al endemoniado con violencia, y por la boca de él gritando a gran voz, salió de él.

27 Y todos quedaron estupefactos y maravillados por este acontecimiento, de tal manera que conversaban entre sí, diciendo: ¡Qué es este milagro asombroso! ¡Qué enseñanza nueva y admirable es esta, que con autoridad y dinamis potencia de energía manda a los espíritus inmundos y astutos, y le obedecen!

28 Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.

29 Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.

30 Y la suegra de Simón estaba en la cama acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.

31 Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella totalmente curada les servía.

32 Llegado el atardecer, puesto ya el sol, le trajeron todos los enfermos y los endemoniados;

33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta de la casa.

34 Curó y psicoterapió a muchos pacientes de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque conocían que él es el Cristo y él no quería el testimonio de los sucios demonios.

35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió de la ciudad y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

36 Y le buscó Simón y los que con él estaban;

37 y encontrándole, le dijeron: “Todos en la ciudad te buscan”.

38 Él les dijo: «Vamos a otras partes, a los pueblos vecinos, para predicar también allí; pues, para esto he salido de la ciudad».

39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y expulsaba a los demonios astutos de los endemoniados.

40 Y viene a él un leproso, se puso de rodilla suplicando, y le dice: Si quieres, puedes hacerme la catarsis, limpiarme y librarme de mi terrible enfermedad. 

41 Y Jesús, viendo la fe de este hombre, se compadeció de él, extendió la mano, lo tocó, y le dijo: «Quiero, queda limpio».

42 Y al instante, diciendo Jesús estos logos, quedó totalmente limpio y sano de su lepra.

43 Luego advirtiéndole severamente que no se lo revele a nadie de que él había sido su benefactor, y sacándole fuera del lugar de donde estaban, le despidió y le dijo:

44 Mira, ten cuidado, no digas a nadie nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece la ofrenda por tu purgación y sanación de la lepra, lo que Moisés mandó, para que les conste tu curación.

45 Pero él, en cuanto se retiró, comenzó a divulgar a voces lo sucedido, de manera que ya el Señor no podía entrar abiertamente en la ciudad por la multitud que le rodeaba, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y a pesar de esto, venían a él de todas partes.

 

Capítulo 2: Terapia del paralítico, 1-13. Llamada de Mateo y ciertas críticas, 14-17. Cuestión sobre ayuno, 18-22. Sobre el Sábado, 23-28.

 

Terapia del paralítico, 2:1-13.

2:1 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en una casa.

2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les enseñaba el logos de Dios.

3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro encima de una camilla.

4 Y como no podían acercarse al Señor a causa de la multitud, descubrieron el terrado por donde él estaba, y haciendo una abertura, descolgaron la camilla en que yacía el paralítico.

5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados», los cuales son también la causa de tu enfermedad física. 

6 Estaban allí sentados algunos de los escribas-gramatís, los cuales meditaban en sus corazones:

7 ¿Cómo habla así éste? ¡Blasfema! ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?

8 E inmediatamente conociendo Jesús, por la fuerza de su espíritu divino, que meditaban con estos pensamientos dentro de sí mismos, les dijo: «¿Por qué meditáis así en vuestros corazones?

9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate sano, carga con tu camilla y anda?

10 Pues para que veáis y sepáis que el hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados, dijo al paralítico:

11 A ti te digo: Levántate sano, carga con tu camilla, y vete a tu casa».

12 Entonces él se levantó inmediatamente y cargó con su camilla, salió delante de todos, de manera que todos quedaron asombrados, y glorificaron a Dios, diciendo: “Nunca hemos visto cosa igual, es decir, por un logos sean perdonados los pecados y por el perdón también sea curada la parálisis milagrosamente.

13 Después volvió a salir al mar; y toda la gente venía a él, y les enseñaba. (Los milagros se hacían para curación y psicoterapia de los enfermos que tenían fe, pero también para inspirar a la fe a los otros). 

Llamada de Mateo y ciertas críticas, 2:14-17.

14 Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos o aduana, y le dijo: «Sígueme». Y levantándose, le siguió.

15 Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores (como despectivamente les llamaban los Fariseos) estaban también a la mesa juntamente con Jesús y sus discípulos; porque había muchos que le habían seguido.

16 Y los escribas-gramatís y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: “¿por qué come y bebe con publicanos y pecadores, cómo se explica esto?”

17 Al oír esto Jesús, les dijo: «Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido al mundo a llamar a los que se imaginan que son justos, sino llamar a pecadores a la μετάνοια metania arrepentimiento, confesión y conversión».

Cuestión sobre ayuno, 2:18-22
18 Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron pues algunos, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?

19 Jesús les dijo: «¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el novio? Mientras tienen consigo al novio, no pueden ayunar, porque el ayuno no es muestra de alegría, más bien de luto. 

20 Pero vendrán días cuando el novio les será quitado, es decir, a mí el Maestro, entonces ayunarán en aquellos días.

21 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace mayor la rotura. Es decir, mi nueva enseñanza no puede ser mezclada y pegada en los antiguos tipos, modelos exteriores que están envejecidos y rotos; si se hace algo así, los tipos exteriores se romperán y mi enseñanza se falsificará.

22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar. Es decir, así también los Fariseos y sus seguidores son odres viejos que no pueden soportar mi nueva enseñanza; esta la recibirán mis discípulos que son jóvenes y sanos en su psique-alma y en su corazón».

Sobre el Sábado, 2:23-28.

23 Aconteció que un sábado pasaba el Señor por los sembrados, y sus discípulos, al pasar, comenzaron a arrancar espigas y comían las semillas.

24 Entonces los fariseos le dijeron: “Mira, ¿por qué tus discípulos hacen en el sábado lo que no está permitido?”

25 Pero él les dijo: «¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban;

26 cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? Sin embargo Dios no le recriminó por esta praxis

27 También les dijo: «El Sábado día de reposo fue hecho por causa del hombre, para conducir al hombre a su vida espiritual y no el hombre por causa del sábado, para que sea esclavo en un sábado seco, duro y típico.

28 Por tanto, el Hijo del hombre, quien vino para instruir al hombre en la vida espiritual superior, es Señor también del Sábado, día de reposo y tiene poder de modificarlo y hacerlo más espiritual».

 

Capítulo 3: Terapia en sábado del hombre con la mano seca, 1-6. Predicación al pueblo y muchas terapias, 7-12.Elección de los doce, 13-21. Blasfemia contra el Espíritu Santo 22-30. La madre y sus hermanos, 31-35.

 

Terapia en sábado del hombre con la mano seca, 3:1-6.

3:1 Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.

2 Y estaban acechando para ver si le sanaría en sábado, a fin de poder acusarle.

3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte en medio».

4 Y les dijo: «¿Es lícito en los sábados, días de reposo, hacer bien o hacer mal; sanar, psicoterapiar la psique-alma y salvar una vida o quitarla? Pero ellos callaban.

5 Entonces, dirigiéndoles una mirada airada y entristecido por la dureza y depravación de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano». Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana como la otra.

6 Y salidos los fariseos de la sinagoga, realizaron un consejo con los herodianos para encontrar una forma de acabar con Jesús.

Predicación al pueblo y muchas terapias, 3:7-12.
7 Después Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió gran multitud de Galilea;

8 y otros muchos de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, al oír las cosas asombrosas que hacía, vinieron a él.

9 Y dijo a sus discípulos que le tuviesen siempre lista una barca, a causa de la muchedumbre, para que no le estrujasen y oprimiesen.

10 Porque había curado y psicoterapiado a muchos; de manera que los que tenían plagas y enfermedades caían sobre él para tocarlo y recibir la psicoterapia y curación.

11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, gritando: “Tú eres el Hijo de Dios”.

12 Pero él los reprendía y los ordenaba severamente a que no lo descubriesen que es el hijo de Dios. No tenía ninguna necesidad del testimonio de los malignos y astutos demonios, los cuales siempre escondían algún propósito tramposo.

Elección de los doce, 3:13-21.

13 Después subió al monte, y llamó a los que él quiso; y vinieron a él.

14 Y eligió a doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar,

15 y con poder de expulsar a los demonios, y de psicoterapiar y curar enfermedades.

16 y a Simón, a quien puso por nombre nuevo Pedro;

17 a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes dio el nombre Boanergés clamor o trueno de energías increadas, esto es, Hijos del trueno; (y esto por el carácter impetuoso que a veces presentaban),

18 y Andrés y Felipe, Bartolomé y Mateo, Tomás, y Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo y Simón el cananeo,

19 y Judas Iscariote, el que le entregó.

20 Y vinieron a casa, en Capernaum. Y se agolpó de nuevo la gente, tanto que no podían encontrar la ocasión ni siquiera comer pan.

21 Cuando los suyos oyeron estas obras exageradas, vinieron para prenderle, es decir, sus considerados como hermanos, los que no habían creído en él, quisieron prenderlo y limitarlo en casa, porque creían que tanta dedicación exagerada a su obra era resultado de trastorno psíquico y mental; porque decían: Está fuera de sí.

Blasfemia contra el Espíritu Santo 3:22-30.

22 Pero los escribas-gramatís que habían venido de Jerusalén decían que tenía en su interior a Beelzebúl, y que expulsa fuera a los demonios en cooperación con el príncipe de los demonios.

23 Y habiéndolos llamado Jesús, les decía en parábolas: «¿Cómo puede satanás echar fuera a satanás?

24 Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.

25 Y si una casa está dividida contra sí misma, no puede permanecer la familia en aquella casa.

26 Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide en fracciones combatiendo entre sí, no puede permanecer, sino que su poder llega a su fin.

27 Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa. (Yo tampoco podría librar de las manos del satanás a los endemoniados, si primero no venciera y atara al satanás)

28 De verdad os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;

29 pero quien blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás, sino que es reo de juicio y condena eterna».

30 Dijo esto Jesús, porque ellos habían dicho calumniándolo que tiene espíritu inmundo.

La madre y sus hermanos, 3:31-35.

31 Vienen después su madre y sus hermanos, y quedándose afuera de la casa, enviaron a llamarle.

32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: “Mira, ahí afuera están tu madre y tus hermanos y te buscan”.

33 Él les respondió diciendo: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?»

34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: «He aquí mi madre y mis hermanos.

35 Porque todo aquel que hace y hará la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre».

 

Capítulo 4: La parábola del sembrador, 1-20. La luz que da la gnosis/conocimiento, 21-25. La semilla que crece, 26-29. La parábola del grano de mostaza, 30-34. La tempestad calmada, 35-41.

 

La parábola del sembrador, 4:1-20.

4:1 Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de él mucha gente para escucharle, tanto que tuvo que subir en una barca en el mar, se sentó en ella; y toda la gente estaba en tierra junto al mar.

2 Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su enseñanza:

3 «Oíd con atención: He aquí, salió el sembrador a sembrar;

4 y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron.

5 Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra.

6 Pero salido el sol, se quemó; y como no tenía raíz, se secó.

7 Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto.

8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno».

9 Entonces les dijo: «El que tiene oídos espirituales para oír, y obedezca estas enseñanzas y sea enseñado».

10 Cuando estuvo solo, los que estaban entorno de él con los doce, le preguntaron sobre el significado y sentido de la parábola.

11 Y les dijo: «A vosotros os es dado saber las verdades del misterio del reinado de la realeza increada de Dios; en cambio a los que están fuera de vuestro círculo, se ofrecen por parábolas todas las verdades;

12 para que mirando con los ojos del cuerpo, vean y no perciban ni vean profundamente con los ojos de la psique-alma, porque el nus/espíritu y el cerebro de ellos están grueso e incapaces; y oyendo, oigan y no entiendan, no sea que no se conviertan y sean perdonados». (Si en ellos no hubiera el endurecimiento de la psique, la indiferencia por conocer la verdad y el odio contra el Señor, estarían en posición de entender todas estas cosas y enseñanzas que oyen).

13 Y les dijo: «¿No habéis entendido  el significado de esta parábola? ¿Cómo, pues, conoceréis y entenderéis el significado de todas las parábolas?

14 El sembrador simboliza y es el que siembra en las psiques-almas el logos de Dios.

15 Y aquellos que son reflejados por los que están junto al camino donde calló la semilla, son los que se siembra el logos, pero después que lo oyen, enseguida viene el satanás y quita el logos que se sembró en sus corazones.

16 Y aquellos que son reflejados por los que fueron sembrados en pedregales, son los que cuando han oído el logos, al momento lo reciben con gozo y alegría;

17 pero no tienen raíz profunda en sí mismos, ni fe y decisión firmes, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa del logos del Evangelio, se tambalean, tropiezan y pierden la fe.

18 Y los que fueron sembrados entre espinos, donde se siembra el logos, son los que oyen el logos de Dios,

19 pero los afanes y las preocupaciones de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan el logos, y se hace infructuoso.

20 Y los que son reflejados por los que fueron sembrados en buena tierra, son los que oyen el logos y lo reciben con todo su corazón, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno».

La luz que da la gnosis/conocimiento, 4:21-25.

21 También les dijo: «Lo que os he enseñado es luz. ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? (Vosotros sois la luz encendida, la luz espiritual. Con vuestros logos y con el ejemplo, debéis iluminar a los demás y no esconder los logos y las realidades que habéis oído de mí).

22 Porque no hay nada oculto y secreto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a la luz.

23 El que tenga oídos espirituales para oír, que escuche y obedezca estas enseñanzas con praxis».

24 Les dijo también: «Tened cuidado a lo que oís; porque con la medida con la que midáis y entendáis, seréis medidos y se os dará por Dios entendimiento, gnosis/conocimiento y sabiduría, y mucho más.

25 Porque al que tiene interés, buena disposición y gnosis, se le dará aún más; y al que no tiene interés, aun lo poco de gnosis que tiene se le quitará».

La semilla que crece, 4:26-29

26 También decía: «La realeza increada de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra;

27 y después duerme y se levanta de noche y de día, sin que se preocupe si la semilla brota, y la semilla brota y crece de una manera misteriosa sin que él sepa cómo.

28 Porque la tierra sola por sí misma da el fruto, es decir, brota primero hierba, luego espiga, después el trigo en la espiga llena en grano gordo; (O sea que, el crecimiento espiritual de la vida cristiana se hace por Dios de una forma misteriosa que no cae inmediatamente a la percepción del hombre).

29 y cuando el fruto está maduro y listo para la siega, en seguida el hombre mete la hoz, porque ha llegado el tiempo de la siega».

La parábola del grano de mostaza, 4:30-34.

30 Decía también: «¿A qué asemejaremos la realeza increada de Dios, o con qué parábola la compararemos  o con qué icona/imagen la representaremos?

31 Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en la tierra, es la semilla más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra;

32 pero una vez sembrada, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra».

33 Con muchas parábolas como estas les hablaba y exponía el logos de Dios, conforme a lo que podían oír y entender.
34 Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular se las explicaba y analizaba a todas. (Los explicaba las cosas que preguntaban y estaban sedientos para aprender; el Dios siempre por muchas maneras y modos responde a las preguntas y dudas e informa a los fieles sobre su voluntad).

La tempestad calmada, 4:35-41.

35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: «Pasemos al otro lado».

36 Y despidiendo a la multitud, los discípulos le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.

37 Pero se levantó una gran tempestad de viento, y las olas saltaban en la barca, de tal manera que peligraba a hundirse.

38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; ellos le despertaron, y le dijeron: “Maestro, ¿no te importa que nos hundamos y perezcamos?

39 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: «Calla, enmudece y cálmate». Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

40 Y les dijo: «¿Por qué sois tan miedosos y cobardes? ¿Ya que habéis visto tantos milagros, cómo es que no tenéis fe?»

41 Entonces ellos quedaron sumamente atemorizados, y se decían el uno al otro: “¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Obedecen y se someten a Él no sólo las enfermedades, la muerte y los demonios, sino también los elementos de la naturaleza).

 

Capítulo 5: La terapia del endemoniado, 1-21. Terapia de la mujer con hemorragia y la resurrección de la hija de Jairo 22-43.

 

La terapia del endemoniado, 5:1-21.

5:1 Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.

2 Y cuando salió Jesús de la barca, en seguida vino a su encuentro, desde el cementerio, un hombre poseído de un espíritu inmundo,

3 que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía sujetarlo ni siquiera con cadenas.

4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los grillos; y nadie podía dominarlo.

5 Y se pasaba el día y la noche entre los sepulcros y andaba dando voces en los montes, y golpeándose con piedras.

6 Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él y le reverenció.

7 Y clamando a gran voz, dijo: “¿Qué tienes conmigo, déjame en paz Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes”.

8 Porque le decía: “Sal de este hombre, espíritu inmundo”.

9 Y le preguntó: «¿Cómo te llamas?» Y respondió diciendo: “Legión me llamo; porque somos muchos aquí dentro”.
10 Y se puso a rogar a Jesús que no los enviase fuera de aquella región.

11 Estaba allí, en la ladera del monte, una gran manada de cerdos paciendo.

12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: “Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos”.

13 Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y la manada de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron. (Así fueron castigados los gergesenos, porque alimentaban cerdos, a pesar que la ley de Moisés lo prohibía).

14 Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los que encontraron en los campos y caseríos. Y los habitantes salieron a ver qué era aquello que había sucedido.

15 Y al llegar a Jesús, y ver al endemoniado vestido y sentado en su lógica y sano juicio, el que antes había tenido la legión de demonios; se llenaron de mucho miedo.

16 Y los que lo habían visto contaban lo ocurrido con el endemoniado y con los cerdos.

17 Y comenzaron a rogar a Jesús que se fuera de allí de sus contornos, (porque tuvieron miedo por otras violaciones de la ley de Moisés). 

18 Y al entrar Jesús en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejara ir con él.

19 Y Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: «Vete a tu casa con los tuyos, y cuéntales todo lo que el Señor, compadecido de ti, ha hecho contigo».

20 Él se fue, y comenzó a predicar en Decápolis, en las diez ciudades griegas, las que se encontraban al este del río Jordán, cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban. (Siendo beneficiados espiritualmente y materialmente por el Señor tenemos el deber de contar sus grandezas a todos).

21 Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar.

Terapia de la mujer con hemorragia y la resurrección de la hija de Jairo 5:22-43.

22 Y vino uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo; el cual al verlo, se postró a sus pies,

23 y le rogaba mucho, diciendo: “Mi hija está agonizando; por favor ven en mi casa y pon las manos sobre ella para que se sane, se salve y viva”.

24 Jesús fue con él; y le seguía una gran multitud, y los hombres le apretaban.

25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragia,

26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía sin obtener ninguna mejoría, más bien iba de mal en peor,

27 cuando oyó hablar de Jesús, se mezcló entre la multitud, vino por detrás de Jesús y tocó su manto.

28 Porque se decía: “por sólo tocar su manto, seré curada”.

29 Inmediatamente la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba curada de aquella enfermedad.

30 Luego Jesús como omnisciente que es, conociendo en sí mismo la potencia de la energía que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: «¿Quién ha tocado mis vestiduras?»

31 Sus discípulos le dijeron: “Ves que la multitud te aprieta por todas partes, y tú dices: ¿Quién me ha tocado?”

32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.

33 Entonces la mujer asustada y temblorosa, conociendo lo que en ella había sucedido, vino y se arrodilló delante de él, y le dijo toda la verdad.

34 Y él le dijo: «Hija mía, tu fe te ha curado y salvado; vete en paz, y seas liberada de esta enfermedad azotadora».

35 Mientras él aún estaba hablando, llegaron algunos de casa del jefe de la sinagoga, diciendo: “Tu hija ha muerto; ¿por qué molestas aún al Maestro?”

36 Pero Jesús inmediatamente al oír lo que se decía, dijo al jefe de la sinagoga: «No temas, cree solamente».

37 Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo y Juan hermano de Jacobo.

38 Y vino a casa del jefe de la sinagoga, y vio el alboroto y a muchos que lloraban y se lamentaban mucho.

39 Y entrando, les dijo: «¿Por qué alborotáis y lloráis así? La niña no está muerta, sino duerme». Y se burlaban de él.

40 Pero él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba estirada la niña.

41 Y tomando la mano de la niña, le dijo: «Talita kumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate».

42 Y luego la niña se levantó y totalmente sana andaba, pues tenía doce años. Y se sobrecogieron todos de gran asombro y admiración.

43 Pero él les ordenó y lo repitió mucho que nadie lo supiese, y mandó que diesen de comer a la niña.

 

Capítulo 6: Jesús rechazado en su patria Nazaret, 1-6. La misión de los doce Apóstoles, 7-15. Decapitación del Bautista, 16-29. Multiplicación de los panes, 30-46. Jesús camina sobre las aguas, 47-52. Psicoterapias y curaciones en Genesaret, 53-56

 

Jesús rechazado en su patria Nazaret, 1-6.

6:1 Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos.

2 Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde le viene a éste la dinamis potencia energía y la autoridad para hacer estas cosas que vemos y oímos? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y cómo se explican tantos milagros que son hechos por sus manos?

3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.

4 Jesús les decía: «Sólo en su tierra, entre sus parientes y en su casa desprecian y deshonran al profeta, en ninguna otra parte más».

5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que psicoterapió y curó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.

6 Y estaba asombrado de la incredulidad de estos hombres. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando el logos del Evangelio.

La misión de los doce Apóstoles, 6:7-15.

7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

8 Y les ordenó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bastón; ni alforja, ni pan, ni dinero en la faja,

9 sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.

10 Y les dijo: «Dondequiera que entréis en una casa, quedaos en ella hasta que salgáis de aquel lugar.

11 Y si en algún lugar no os reciben ni os oyen, al salir de allí, sacudid hasta el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos que nada habéis recibido de allí. De verdad os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad».

12 Y saliendo, predicaban a los hombres que volviesen a la μετάνοια metania, se arrepintiesen y se convirtiesen. (La percepción clara y concienciada de la pecaminosidad, la verdadera metania y retorno a la vida en Cristo es el principio indispensable y cimiento necesario de la nueva vida en Cristo).

13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los psicoterapiaban y sanaban.

14 Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había divulgado y conocido mucho; y decía que Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estas dinamis potencias y energías sobrenaturales.

15 Otros decían: es el Elías; y otros decían: es un profeta, o alguno de los profetas.

Decapitación del Bautista, 6:16-29.

16 Al oír esto Herodes, dijo que, “este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos”.
17 Porque el mismo Herodes había detenido y enviado a Juan en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de Felipe su hermano; qué la había tomado ilegalmente por esposa.

18 Porque Juan decía a Herodes: “No te es lícito tener como esposa la mujer de tu hermano”.

19 Pero Herodías odiaba y acechaba a Juan deseando matarle, pero no podía;

20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana.

21 y llegó el día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, ofrecía una cena a los magnates, a los tribunos y a los grandes personajes de Galilea,

22 y entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él en la mesa; y el rey dijo a la muchacha: “Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré”.
23 Y le juró que, “todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino”.

24 Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista.

25 Entonces ella entró directamente al rey, y pidió diciendo: “Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista”.

26 Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento que había hecho, y de los que estaban con él a la mesa, para que no quedara como perjuro y ridículo ante ellos, no quiso desechar su promesa.

27 Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, ordenó que fuese traída la cabeza de Juan.

28 El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato y la dio a la hija, y ella la dio a su madre.

29 Cuando sus discípulos oyeron este acontecimiento terrible, vinieron y recogieron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro.

Multiplicación de los panes, 6:30-46.

30 Entonces los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado.

31 El les dijo: «Venid conmigo a un lugar retirado y tranquilo, y descansad un poco». Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que no tenían tiempo ni para comer.

32 Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto y tranquilo. (Los obreros del Evangelio tienen que dejar un poco su trabajo y retirarse en lugares tranquilos para descanso, recogimiento y renovación de las fuerzas).

33 Pero muchos los vieron ir, y reconocieron el lugar donde iban; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y se les adelantaron, y se reunieron cerca de Jesús.

34 Y Jesús cuando salió de este lugar tranquilo, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

35 Cuando la hora ya era muy avanzada, sus discípulos se acercaron a él, diciendo: “El lugar es desierto, y la hora muy avanzada;

36 despídelos para que vayan a los caseríos y a las aldeas de alrededor, y compren pan, porque no tienen qué comer”.

37 Respondiendo él, les dijo: «Dadles vosotros de comer». Ellos le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?

38 El les dijo: «¿Cuántos panes tenéis?» Id a ver. Lo averiguaron y dijeron: “Cinco, y dos peces”.

39 Y les mandó que se sentasen todos por grupos sobre la hierba verde.

40 Y se sentaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.

41 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, glorificó al Padre, bendijo y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los distribuyeran a la gente; repartió también los dos peces entre todos.

42 Y comieron todos, y se saciaron.

43 Y recogieron lo que sobró de los panes y de los peces doce cestas llenas.

44 Y los que comieron eran cinco mil hombres, sin contar mujeres e hijos.

45 En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera a esperarle, hasta que él terminara de despedir a la multitud.

46 Y una vez que se despidió de la multitud, se fue al monte a orar.

Jesús camina sobre las aguas, 6:47-52.

47 Y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.

48 Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche (entre las tres y seis de la mañana), Jesús vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles.

49 Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron;

50 porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: «¡Ánimo tranquilizaos; yoSoy, no tengáis miedo!»

51 Y subió en la barca con ellos, y se calmó el viento; y los discípulos se quedaron estupefactos y con gran admiración.

52 Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban embotadas sus mentes/intelectos y endurecidos sus corazones.

Psicoterapias y curaciones en Genesaret, 6:53-56
53 Terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret, y atracaron a la orilla.

54 Y saliendo ellos de la barca, en seguida la gente le reconoció.

55 Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer de todas partes enfermos en camillas, a donde oían que Jesús se encontraba.

56 Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o caseríos, ponían a los enfermos  en las plazas, y le rogaban que les dejase tocar el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban psicoterapiados y curados, (el acercamiento con fe al Señor se hace causa de muchas donaciones, materiales y espirituales).

 

Capítulo 7: Los fariseos y la tradición, 1-23. La fe de la Cananea, 24-30. Terapia del sordo y tartamudo, 31-37.

 

Los fariseos y la tradición, 7:1-23.

7:1 Se reunieron en torno de Jesús los fariseos, y algunos de los escribas-gramatís, que habían venido de Jerusalén;

2 los cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos sin lavar, los criticaban.

3 Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de sus mayores, si muchas veces no se lavan las manos, no comen, (y esto lo hacen para mantener la tradición de sus mayores o ancianos).

4 Y volviendo de la plaza o de otros lugares públicos, si no se bañan enteros, no comen. Y otras muchas prácticas que guardan por tradición, tales como lavar con mucha agua los vasos, los jarros, los utensilios de metal, y los lechos (que son como hamacas bajas o catres, sobre los cuales comían estirados). 

5 Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas-gramatís: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los mayores, sino que comen pan sin lavar las manos?

6 Respondiendo él, les dijo: «Hipócritas, bien profetizó Isaías acerca de vosotros, según está escrito: Este pueblo de labios me honra, mientras que su corazón está lejos de mí. 

7 Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. (Los fariseos se cuidaban de los tipos y no de la esencia, de la pureza exterior y no la interior, de invenciones de hombres y no de los mandamientos y logos de Dios).

8 Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres, es decir, a los lavamientos de los jarros y de los vasos; y otras muchas cosas semejantes hacéis».

9 Les decía también: «Bien fácil invalidáis el mandamiento de Dios con la idea de que actuáis bien, para guardar y aplicar vuestra tradición.

10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre y el que maldiga al padre o a la madre, es condenado a muerte.

11 Pero vosotros decís: un hombre no está comprometido ante sus padres, si dice al padre o a la madre que esto que quieres de mí para asistencia y ayuda para ti es Corbán, que quiere decir, regalo sagrado y ofrenda a Dios,

12 y no le permitís hacer más nada por su padre o por su madre, como manda la ley de Dios,

13 invalidando así el logos de Dios con vuestra tradición que habéis recibido y transmitido al laós-pueblo. Y muchas cosas semejantes a estas hacéis ».

14 Y llamando de nuevo a toda la multitud, les dijo: «Oídme todos con atención, y entended bien que:

15 Nada hay fuera del hombre que entre en él por la boca como comida, que le pueda contaminar ante Dios; pero lo que sale de su corazón sucio, que está sin catarsis, eso es lo que contamina y ensucia al hombre.

16 El que tiene abiertos los oídos espirituales para oír, que escuche y obedezca con praxis».

17 Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre esta parábola.

18 El les dijo: «¿También vosotros estáis faltos de sentido? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar y ensuciar,

19 porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina dejando limpios y puros todos los alimentos que quedan en el organismo?».

20 Decía también esto: «Lo que sale desde el interior del hombre, eso contamina al hombre.

21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,

22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez y el oscurecimiento del nus/espíritu por el pecado, (siendo el nus energía y el corazón esencia). 

23 Todas estas maldades y astucias de dentro salen, y estas contaminan al hombre haciéndole sucio frente a Dios.

La fe de la Cananea, 7:24-30.

24 Partiendo de allí, se fue a los confines de Tiro y de Sidón; entró en una casa y no quiso que nadie lo supiese; pero no pudo escaparse de la atención de los hombres.

25 Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, había oído hablar de Jesús, fue y se postró a sus pies.

26 La mujer era helénica-griega, y sirofenicia de origen; y suplicaba a Jesús que echase fuera de su hija al demonio.

27 Pero Jesús le dijo: «Deja primero que se sacien los hijos, es decir, los Israelitas, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos, o sea, a los idólatras». (Esto lo decía para dar motivo a la sirofenicia a manifestar su fe y se convenzan los discípulos de que los nacionales, los de otras naciones también son dignos de sus regalos y donaciones.)

28 Respondió ella y le dijo: “Sí, Señor, yo realmente soy como los perrillos; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos”.

29 Entonces le dijo: «Vete pues, por este logos que has dicho que muestra fe y humildad, el demonio ha salido de tu hija».

30 Y cuando llegó ella a su casa, encontró a la hija acostada tranquila en la cama y el demonio ya había salido.

Terapia del sordo y tartamudo, 7:31-37.

31 Volviendo a salir de la región de Tiro, vino por Sidón al mar de Galilea, pasando por la región de Decápolis, de las diez ciudades helénicas-griegas.

32 Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le suplicaron que le pusiera la mano encima.

33 Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo un poco en su dedo, le tocó la lengua;

34 y levantando los ojos al cielo, gimió por las tribulaciones y sufrimientos de los hombres, y le dijo: Efata, es decir, que se abra inmediatamente tu oído.

35 Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien con facilidad y exactitud.

36 Y les ordenó que no lo dijesen a nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más ellos divulgaban sus milagros.

37 Y en gran manera se maravillaban, diciendo: “muy bien lo ha hecho todo; a los sordos física y espiritualmente hace oír, y a los mudos hablar”.

 

Capítulo 8: Segunda multiplicación de los panes, 1-10. Los fariseos piden señal, 11-13. La levadura de los fariseos, 14-21. Terapia del ciego de Bitsesdá, 22-26. La confesión de Pedro, 27-30. Primer anuncio sobre su pazos-pasión, 31-33. Necesidad de abnegación, 34-38

 

Segunda multiplicación de los panes, 8:1-10.

8:1 En aquellos días, había reunida de nuevo con Jesús una gran muchedumbre, y no tenían qué comer, él llamó a sus discípulos, y les dijo:

2 «Me da lástima de esta gente, porque hace tres días que permanecen conmigo, y no tienen qué comer;

3 y si los despido en ayunas para sus casas, se desmayarán y se quedarán en el camino, porque algunos de ellos han venido de lejos».

4 Sus discípulos le respondieron: ¿Cómo podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto?

5 Y les preguntó: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos dijeron: Siete.

6 Entonces mandó a la gente que se sentara en el suelo; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias al Padre, los partió, y dio a sus discípulos para que los repartieran; y los repartieron a la gente.

7 Tenían también unos pocos pececillos; y los bendijo también, y mandó que los repartieran.

8 Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas.

9 Los que comieron eran como unos cuatro mil; luego los despidió.

10 A continuación entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta.

Los fariseos piden señal, 8:11-13.

11 Vinieron entonces los fariseos y comenzaron con su hipocresía a discutir con él, pidiéndole una señal del cielo, para tentarle. Esto lo hacían, no porque los fariseos hipócritas estaban dispuestos a creer, sino para tentarlo con la esperanza de ridiculizarlo delante del laós-pueblo.

12 Jesús dando un profundo respiro desde su psique-alma, dijo: «¿Para que pedirá esta generación una señal? Os aseguro que no se dará ninguna señal a esta generación».

13 Y dejándolos, volvió a entrar en la barca, y se fue rumbo a la otra orilla.

La levadura de los fariseos, 8:14-21.
14 Los discípulos se habían olvidado de llevar consigo pan, y sólo tenían un pan en la barca.

15 Y Jesús les amonestó, diciendo: «Mirad, tened cuidado y protegeos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes».

16 Y ellos discutían entre sí, diciendo: “el Maestro nos amonesta porque no hemos traído pan”.

17 Y Jesús dándose cuenta, les dijo: «¿Por qué discutís de que no tenéis pan? ¿Aún no entendéis ni comprendéis, después de tantos milagros que habéis visto? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón y embotado vuestro intelecto/mente?

18 ¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Ya no os acordáis de las cosas que habéis visto y oído?

19 ¿Cuando partí los cinco panes entre cinco mil hombres, cuántas cestas llenas de pedazos de pan recogisteis? Y ellos dijeron: Doce.

20 Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete.

21 Y les dijo: «¿Todavía no entendéis ni os dais cuenta?» No os he hablado sobre la levadura/fermento material, sino sobre la mala levadura espiritual de los fariseos, que es su maldad y su hipocresía. (Por tanto, los discípulos y los fieles a través de los siglos deben protegerse de los hipócritas).

Terapia del ciego de Bitsesdá, 8:22-26.

22 Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase para psico-terapiarlo, y curarlo. 

23 Entonces Jesús, cogió de la mano al ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntaba si veía algo.

24  Empezó a ver y dijo: Veo los hombres algo así como árboles que andan. (La terapia se hacía progresivamente análoga con la fe desarrollada del ciego).

25 Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y vio claramente; y recobró la vista, y veía desde lejos todo claramente.

26 Y Jesús le mandó a su casa, diciéndole: «No entres en la aldea, ni siquiera digas nada a nadie de la aldea sobre el milagro».

La confesión de Pedro, 8:27-30.

27 Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntaba a sus discípulos: «¿Quién dicen y creen los hombres que soy yo?»

28 Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.

29 Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo, el que predijeron los profetas.

30 Pero Jesús les ordenó con severidad que no dijesen esto de él a ninguno, es decir, de que él es el Cristo.

Primer anuncio sobre su pazos-pasión, 8:31-33.

31 Y comenzó a enseñarles que, según la voluntad de Dios y por la salvación de los hombres, le era necesario al Hijo del hombre padecer mucho, y ser menospreciado y desechado por los ancianos, por los sumos sacerdotes y por los escribas-gramatís, y ser muerto, y resucitar después de tres días.

32 Y desde entonces el Señor les repetía estos logos sobre su pasión con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a reprenderle, para evitarle la muerte.

33 Pero el Señor, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: ¡Quítate de delante de mí, vete atrás Satanás!, porque arrastrado por tus emociones y tus sentimientos humanos, no pones la mirada en las cosas que quiere Dios, sino en las que gustan a los hombres.

Necesidad de abnegación, 8:34-38
34 Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese de sí mismo, tome su cruz, y sígame. El que quiere seguirme como fiel discípulo mío, niéguese a su pecador sí mismo con sus debilidades y sus pazos, y que tome la decisión de que por mí sufrirá fatigas e incluso muerte por la cruz, y si quiere entonces que me siga en el camino que yo he marcado».

35 Porque todo el que quiera salvar su vida terrenal, éste perderá la vida eterna y bienaventurada; y todo el que sacrifique y pierda su vida por causa de mí y del evangelio, éste  salvará su psique-alma y vida en la eterna felicidad y bienaventuranza.

36 Porque ¿de qué le vale al hombre ganar el mundo entero material, si pierde su psique-alma y vida?

37 ¿O qué recompensa dará el hombre por su psique-alma, o para recuperar su psique-alma desde el Hades/Infierno, ya que el mundo entero no puede contrapesar el valor de la psique-alma?

38 Porque el que, a causa de su egolatría y cobardía, se avergüenza y niega de mí y de mis logos en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará también de él y le renegará y rechazará, cuando venga, como juez de los hombres, con la doxa-gloria luz increada de su Padre acompañado por los santos ángeles,.

 

Capítulo 9: La Metamorfosis, 1-13. Terapia del niño endemoniado, 14-32. Quién es el más grande, 33-41. El peso del escándalo, 42-50.

 

La Metamorfosis, 9:1-13.

9:1 Y les decía: «De verdad os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto la realeza increada de Dios venida con dinami (poder y energía increada), es decir, la Iglesia, instalarse y cimentarse en la tierra con la dinamis potencia y energía increada del Espíritu Santo, durante el día del Pentecostés».

2 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se metamorfoseó, se transformó delante de ellos.

3 Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.

4 Y les apareció Elías como representante de los profetas y Moisés como representante de la ley, que hablaban con Jesús. Entonces Pedro dijo a Jesús:

5 “Maestro, que bien es estarnos aquí; y hagamos tres tiendas de cabaña, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías”.
6 Es que no sabía lo que decía, pues él y los otros dos estaban dominados por el miedo que les había mareado sus cerebros y perturbado sus nus/espíritus.

7 Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, el predilecto; a él escuchad y obedeced».

8 Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo.

9 Y mientras descendían ellos del monte, les ordenó severamente que a nadie dijesen lo que habían visto, sino sólo cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de entre los muertos.

10 Y guardaron secreto el acontecimiento de la metamorfosis, pero entre ellos estaban discutiendo qué quería decir aquello de “resucitar de entre los muertos”.

11 Y le preguntaron diciendo: ¿Por qué dicen los escribas-gramatís-gramaticales que es necesario que Elías venga primero?

12 Respondiendo él, les dijo: «Cierto que Elías, vendrá primero, preparará y restablecerá todas las cosas; ¿pero por qué no dicen los gramatís-escribas también, cómo está escrito y profetizado sobre Hijo del hombre, que padecerá mucho y será despreciado por sus enemigos?

13 Pero os digo que Elías ha venido, y que hicieron todo lo que quisieron contra él, como de él está escrito». (Y estas cosas las decía sobre san Juan el Bautista, quien vino en poder y espíritu de Elías, para preparar el pueblo).

Terapia del niño endemoniado, 9:14-32.

14 Cuando llegó a donde estaban los otros nueve discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas-gramatís que disputaban intensamente con ellos.

15 Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaban.

16 Y preguntó a los gramatís-escribas: ¿De qué discutís entre vosotros?

17 Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que está poseído de un espíritu maligno que le ha quitado el habla dejándole mudo,

18 el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se queda seco y tieso; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.

19 Jesús respondiendo, les dijo: «¡Oh generación incrédula! Que permaneces aún sin creer, a pesar de los milagros que has visto; ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar y tolerar? Traédmelo». Y se lo trajeron;

20 y cuando el espíritu maligno vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra, se revolcaba y echaba espumarajos.

21 Jesús preguntó al padre: «¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto?» Y el padre respondió: Desde niño.

22 Y muchas veces le echó en el fuego y en el agua, para matarle; pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia/compasión de nosotros, y ayúdanos.

23 Jesús le dijo: «Si puedes creer, al que cree todo le es posible».

24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: “Sí creo, Señor, ayúdame a librarme de mi incredulidad y adquirir fe viva.

25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: «Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal del muchacho y nunca más entres en él».

26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y el joven quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.

27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó en pie.

28 Cuando el Señor entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera este espíritu impuro?

29 Y les dijo: «Este género de demonios con nada puede salir, sino con oración y ayuno».

30 Habiendo salido de allí, caminaban por Galilea en lugares apartados; y no quería que nadie supiera que pasaba por allí.

31 Porque enseñaba particularmente a sus discípulos, y los informaba que: «El hijo del hombre será entregado en manos de hombres malvados, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día».

32 Pero ellos no entendían a este logos, y tenían miedo de preguntarle.

Quién es el más grande, 9:33-41.

33 Y vino a Capernaum; y cuando llegó a casa, les preguntó: «¿Qué meditabais y discutíais entre vosotros en el camino?»

34 Pero ellos avergonzados callaban; porque en el camino habían disputado entre sí sobre quién sería el más grande cerca de Cristo.

35 Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: «Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos, y el servidor de todos».

36 Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo:

37 El que recibe en mi nombre a un niño como este o a un hombre que con su sencillez e inocencia se parece a un niño, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no es a mí a quien recibe, sino a mi Padre que me envió en la tierra.

38 Juan le respondió diciendo: “Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía como discípulo tuyo”.

39 Pero Jesús dijo: «No se lo prohibáis; porque no hay ningún hombre que haga milagro por la dinamis potencia y energía de mi nombre, que luego pueda hablar mal de mí.

40 Porque el que no está en contra de nosotros, está con nosotros, a nuestro favor.

41 Todo el que en mi nombre os diere el mínimo servicio, por ejemplo, un vaso de agua, porque sois discípulos de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa».

El peso del escándalo, 9:42-50.

42 «Y el que empuja al camino del mal y escandalice a uno de estos pequeñitos e humildes que creen en mí, más le valdría que le ataran al cuello una rueda de molino y lo arrojaran al mar; porque el castigo que le espera de Dios será terriblemente peor. 

43 Y si una persona cercana y valiosa como tu mano te escandaliza, corta y deja la relación con esta persona, tal como cortarías la mano; más te vale entrar manco en la vida del reinado de la realeza increada de los cielos que ir con las dos manos a la gehena/infierno, al fuego increado e inextinguible,

44 donde el gusano, que estará devorando a los pecadores, nunca muere, y el terrible fuego increado, nunca se apaga.

45 Y si tu pie te fuere ocasión de escandalizar y pecar, córtalo; porque mejor te es entrar a la vida eterna cojo, que ser arrojado con dos pies a la gehena/infierno, al fuego increado e inextinguible.

46 donde el gusano que devora a los infernados no tiene fin, y el fuego increado nunca se apaga. (Es mejor que te prives de ciertas personas, si a causa de ellas existe el peligro que seas echado al infierno eterno.)

47 Y si tu ojo te escandaliza y te hace caer en pecado, sácalo; más te vale entrar en la realeza increada de Dios con un ojo que ser arrojado con los dos ojos a la gehena/infierno del fuego increado, (es mejor que te separes de cosas y personas que te son valiosas, como los dos ojos, en vez que, a causa de estos, seas arrojado al infierno eterno).

48 donde el gusano no muere, y el fuego increado nunca se apaga.

49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. Y por una parte, para los justos, fuego expiatorio y santificador son los sacrificios, los que se hacen a favor de Dios; por otra parte, para los pecadores es fuego increado terrible e interminable, es el infierno eterno. Y este fuego de los sacrificios que son realizados por los justos es análogo a la sal que hace sabroso todo sacrificio ofrecido a Dios.

50 Buena es la sal; pero si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos y tened paz los unos con los otros. Si desaparecen y se sustituyen por las maldades los sacrificios y las virtudes del justo que hacen la sal espiritual que nos regala el sabor de la vida en comunión y evita la putrefacción, ¿entonces de donde podrá el hombre volver a adquirir las buenas cualidades y atributos que tenía como fiel? Por eso retened en vuestro interior el fuego increado del Divino celo, del sacrificio y de la virtud, para tener entre vosotros paz, serenidad y no pelear por axiomas y posiciones honorables en el mundo.

 

Capítulo 10: Matrimonio y divorcio, 1-12. Jesús bendice a los niños, 13-16. El joven rico y el peligro de las riquezas 17-31. Jesús corrige la ambición de los hijos de Zebedeo, 35-45. La terapia del ciego Bartimeo, 46-52.

 

Matrimonio y divorcio, 10:1-12.

10:1 Jesús levantándose de allí, vino a los confines de Judea y al otro lado del Jordán; y de nuevo se le juntaron en el camino muchedumbres y él otra vez, según su costumbre, se ponía a enseñarlos.

2 Y se acercaron los fariseos y le preguntaban, con intención de tentarlo, si era lícito al marido despedir y dar el divorcio a su mujer. (Esta pregunta maliciosa la hacían porque creían que recibirían una respuesta equivocada, de modo que tendrían motivo para acusarlo).

3 Jesús les respondió: «¿Qué mandamiento os ha dado Moisés?»

4 Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio a la mujer, y despedirla.

5 Y Jesús les dijo: «Por la dureza de vuestro corazón Moisés condescendió y os escribió este mandamiento;  (para prevenir crímenes y cosas peores que podríais cometer en contra de vuestras esposas).

6 pero al principio de la creación, «varón y hembra los hizo Dios, (para que se mantenga como matrimonio de por siempre, sin la posibilidad de divorcio).

Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos ya un cuerpo y carne»;

8 de modo que ya no serán dos como antes, sino un cuerpo.

9 Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre».

10 Y vueltos a casa los discípulos de nuevo le preguntaron sobre esto,

11 y les dijo: «El que despide a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la esposa legal;

12 y si la mujer despide a su marido y se casa con otro, comete adulterio».

Jesús bendice a los niños, 10:13-16.

13 Y le presentaron unos niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que traían los niños, también porque querían protegerlo de las molestias.

14 Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: « Dejad que los niños se acerquen  a mí, y no los estorbéis; porque de los que son sencillos, humildes e inocentes sin maldad como los niños es la realeza increada de Dios.

15 De verdad os digo que, el que no reciba la realeza increada de Dios con la sencillez y la confianza de un niño, no entrará en ella».

16 Y abrazándolos, los bendecía con mucho cariño imponiéndoles las manos.

El joven rico y el peligro de las riquezas 10:17-31.

17 Y mientras salía Jesús para seguir su camino, vino uno corriendo y arrodillándose delante de él, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?”

18 Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es plenamente bueno, sino sólo uno, el Dios.

19 Ya sabes los mandamientos: No cometas adulterio. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre».

20 Él le dijo: “Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud”.

21 Entonces Jesús, mirándole, le cayó simpático, y le dijo: «Una cosa te falta si quieres ser perfecto: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y adquirirás tesoro en el cielo; y después ven y sígueme, decidido y dispuesto a aguantar gracias a mi hasta la muerte por la cruz».

22 Pero él, ante estos logos, se nubló su semblante y se fue triste, porque tenía muchas posesiones y muchos bienes, en los que estaba apegado y atado su corazón, (los cuales a pesar de su aparente disposición, le impedían tener agapi-amor incondicional y desinteresado hacia Dios y su prójimo). 

23 Entonces Jesús, mirando alrededor hacia los que habían seguido esta escena, dijo a sus discípulos: «¡Cuán difícilmente entrarán en el reinado de la realeza increada de Dios los que tienen riquezas!»

24 Los discípulos quedaron asombrados y deslumbrados por estos logos; pero Jesús, respondiendo de nuevo, les repitió: «Hijos míos, ¡cuán difícil les es entrar en realeza increada de Dios, los que han puesto su confianza, su esperanza y su convicción para una vida feliz al dinero y a la riqueza!

25 Más fácil es pasar un kámiloncuerda gorda de atar los barcos por el pequeño agujero que abre una aguja, que entrar un rico en la realeza increada de Dios».

26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Entonces quién puede salvarse, si todos los hombres somos tan débiles?

27 Entonces Jesús, mirándolos seriamente, los dijo: «Para los hombres es imposible, pero para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios, el cual puede por Su jaris/gracia energía increada conducir a la salvación incluso a los hombres ricos».

28 Entonces Pedro, por motivo de la exhortación del Señor hacia al rico para que niegue sus riquezas, comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.

29 Respondió Jesús y dijo: «De verdad os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,

30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, (porque se incorporará en la gran familia espiritual que se llama Iglesia); pero tendrá persecuciones por parte de los impíos e infieles; y en el siglo venidero recibirá la vida eterna.

31 Pero muchos que se consideran primeros en este mundo serán últimos y los últimos, anónimos y desconocidos serán primeros».

Tercer anuncio de su pasión y muerte 10:32-35.

32 Iban de camino subiendo a Jerusalén; y Jesús caminaba delante, y ellos iban sobrecogidos: entonces el Señor volviendo a tomar a los doce aparte, comenzó a decir lo que había de sucederle.

33 «He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas-gramatís, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles idólatras, a los soldados de Roma;

34 se burlarán de él y le azotarán, le escupirán y le matarán; pero al tercer día resucitará».

Jesús corrige la ambición de los hijos de Zebedeo, 10:35-45.

35 Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querremos que nos hagas lo que vamos a pedirte.

36 Él les dijo: «¿Qué queréis que os haga?»

37 Ellos le dijeron: que nos concedas sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda en tu gloria cuando te sientas como rey en el trono real de Jerusalén.

38 Entonces Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del cáliz del dolor y del martirio que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo de sangre con que yo soy bautizado?»

39 Ellos sin pensarlo, dijeron: “Podemos”. Jesús les dijo: «Del cáliz del martirio del cual yo he de beber, beberéis, y con el bautismo del sufrimiento y sacrificio con que yo he de ser bautizado, seréis bautizados vosotros; (porque vosotros también probaréis los sufrimientos y persecuciones a causa de vuestra fe en mí);

40 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no me toca a mí dároslo, sino que es para aquellos para quienes está preparado»; (es decir, será dado a los dignos-áxios, a aquellos que lucharán y vivirán según el Evangelio, por los que se ha preparado).

41 Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan por esta actitud ambiciosa.

42 Pero Jesús, llamándolos a sí, les dijo: Sabéis que los jefes de las naciones se comportan con sus pueblos como si fueran dueños absolutos de ellos; y los que tienen grandes axiomas y poderíos hacen mal uso de su posición y poder y los oprimen como si fueran sus esclavos.

43 Pero no debe haber esta tendencia y comportamiento egoísta entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros debe hacerse vuestro servidor y serviros con agapi-amor desinteresado e incondicional, 

44 y el que de vosotros quiera ser el primero, sea siervo de todos, y comportarse con la humildad, la paciencia y la obediencia del esclavo.

45 Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido de los hombres, sino para servir, y para dar su psique y vida en rescate por muchos, y los muchos librarse de la culpabilidad del pecado y de la muerte eterna.

La terapia del ciego Bartimeo, 10:46-52.

46 Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.

47 Y oyendo que era Jesús el nazareno, comenzó a gritar y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ἐλέησόν με eleisón me ten misericordia/compasión de mí!

48 Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ἐλέησόν με eleisón me ten misericordia/compasión de mí!

49 Entonces Jesús, deteniéndose, dijo: «Llamadlo»; y llamaron al ciego, diciéndole: “Ánimo, levántate, que te llama Jesús.

50 El entonces, arrojando su manto, enseguida se levantó y vino a Jesús.

51 Respondiendo Jesús, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?» Y el ciego le dijo: “Maestro, que recobre la vista”.

52 Y Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha salvado». Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino hacia Jerusalén.

 

Capítulo 11: La entrada triunfal en Jerusalén, 1-11. Maldición de la higuera, 12-14. Expulsión de los vendedores del templo, 15-19. La higuera seca, 20-26. La autoridad de Jesús, 27-33.

 

La entrada triunfal en Jerusalén, 11:1-11.

11:1 Cuando se acercaban a Jerusalén, a Betfagé y a Betania, hacia al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos,

2 y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, encontraréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo.

3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá.

4 Fueron, y encontraron el pollino atado afuera a la puerta, en el cruce del camino, y lo desataron.

5 Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?

6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había dicho; y los dejaron.

7 Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.

8 También muchos tendían sus mantos por el camino para pasar el Jesús y otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino.

9 Y los que iban delante y los que venían detrás gritaban entusiasmados diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, para salvar el mundo!

10 ¡Bendito el reinado de nuestro ancestro David, que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! ¡Que canten doxologías los ángeles del cielo!

11 Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y echando una mirada alrededor sobre todo, como ya anochecía, salió para Betania con los doce.

Maldición de la higuera, 11:12-14.

12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania retornado a Jerusalén, el Señor tuvo hambre.

13 Y viendo de lejos una higuera que tenía muchas hojas, fue a ver si tal vez encontraba en ella algún fruto; pero cuando llegó a ella, nada encontró sino hojas, porque no era tiempo de higos.

14 Entonces Jesús dijo a la higuera: «Nunca jamás coma nadie fruto de ti». Y lo oyeron sus discípulos, (sin poder entender que la higuera estéril, sin fruto simbolizaba la sinagoga sin fruto de los hebreos, la cual sólo tipos o figuras exteriores tenía que presentar y no virtud, y la cual ya permanecería para siempre en el siglo estéril y sin fruto).

Expulsión de los vendedores del templo, 11:15-19.

15 Y vinieron de nuevo a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas (los que intercambiaban las divisas, dinero extranjero con el judío, porque sólo con dinero judío se pagaba el impuesto del templo,) como también las sillas de los que vendían palomas para los sacrificios;

16 y no consentía que nadie atravesase por el templo llevando utensilio u objeto alguno.

17 Y les enseñaba, diciendo: «¿No está escrito por el profeta Isaías que: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones que creerán en mí? Pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones, donde con engaños, mentiras y artimañas robáis y cometéis injusticias uno al otro».

18 Y los escribas-gramatís y los sumos sacerdotes se enteraron de estos acontecimientos, se enfadaron y buscaban cómo matarle, (porque por una parte, perderían los porcentajes de comisión por estas compraventas, y por otra parte, habían quedado en evidencia y en ridículo ante el pueblo, porque sólo ellos tenían derecho a expulsar a los vendedores del templo). Pero no querían capturarlo en público delante de todos, porque le tenían miedo, por cuanto todo el laós-pueblo estaba deslumbrado y admirado de su enseñanza.

19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.

La higuera seca, 11:20-26.

20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.

21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.

22 Respondiendo Jesús, les dijo: «debéis tener fe en Dios.

23 Porque os aseguro que el que tiene tal tipo de fe, sin dudar interiormente lo más mínimo, sino  creyendo que lo que dice Dios se hace, se cumplirán sus palabras y dirá a este monte: Quítate y arrójate en el mar, y verá que lo que diga le será hecho.

24 Por tanto, os digo que todo lo que pidáis en oración, creed que lo recibiréis, y se os dará de Dios.

25 Y cuando estéis orando, si tenéis algo contra alguno perdonadlo primero con todo vuestro corazón, para que también vuestro Padre celestial os perdone vuestras ofensas, faltas, errores y culpas.

26 Porque si vosotros no perdonáis a los demás sus faltas, errores, culpas y ofensas, tampoco vuestro Padre celestial os perdonará las vuestras.

La autoridad de Jesús, 11:27-33.

27 Viene de nuevo a Jerusalén; y paseando él por el patio del templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas-gramatís y los ancianos,

28 y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio autoridad para hacerlas, es decir, expulsar a los vendedores y a los compradores del templo?

29 Jesús, respondiendo, les dijo: «Yo también os haré una pregunta, y, si me respondéis, yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.

30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres? Respondedme».
31 Entonces ellos comenzaron a meditar entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?

32 “Y si decimos que es de los hombres o es una invención humana”; temían al laós-pueblo porque todos tenían a Juan como verdadero profeta.

33 Así que, ellos que como maestros del pueblo deberían discernir entre lo bueno y lo malo e ilustrar al pueblo, respondieron y dijeron a Jesús: No sabemos de donde era el bautismo de Juan. Entonces respondiendo Jesús, les dijo: «Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas, porque sois falsos y mentirosos».

 

Capítulo 12: Parábola de los malos viñadores, 1-12. El Impuesto del Cesar 13-17. Resurrección de los muertos, 18-27. Cuál es el gran mandamiento, 28-34. La naturaleza divina y origen de Cristo, 35-37. Denuncia la hipocresía de los Fariseos y de los escribas, 38-40. Los dos céntimos de la viuda, 41-44.

 

Parábola de los malos viñadores, 12:1-12

12:1 Entonces Jesús se puso a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, la cercó de vallado, cavó un lagar, edificó una torre para los guardias, y la arrendó a unos labradores, y se fue de viaje a otro país.

2 Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para recibir su parte del fruto de la viña.

3 pero ellos, tomándole, le golpearon, y le expulsaron con las manos vacías.

4 Volvió a enviarles otro siervo; pero apedreándole, le hirieron en la cabeza, y también le expulsaron ultrajado.

5 Volvió a enviar otro, y a éste lo mataron; y a otros muchos, pegando y maltratando a unos y matando a otros.

6 Por último, aún le quedaba uno, su hijo querido, y se lo envió también a ellos pensando que: estos hombres por fin respetarán a mi hijo.

7 Pero aquellos labradores al ver al hijo viniendo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y su herencia será nuestra.

8 Y agarrándole, le mataron, y le echaron fuera de la viña.

9 Por tanto, ¿qué hará el señor de la viña? Vendrá, y acabará con los labradores, y dará su viña a otros. (Así castigará Dios a los guías espirituales de Israel, a los cuales como viña fructífera confió su laós-pueblo, que ellos de muchas maneras querían explotar para su propio interés. Y para que ellos permaneciesen imperturbables, expulsaban, golpeaban y mataban a los profetas, a los que en tiempos les mandaba Dios para recordarles sus deberes. Y el Dios confiará al nuevo pueblo-laós de la Jaris/Gracia increada a otros guías espirituales).

10 ¿Ni siquiera este logos de la Escritura habéis leído que dice: La piedra que desecharon los edificadores como inadecuada, esta ha venido a ser cabeza del ángulo para todo el edificio; 

11 Por el Señor se ha colocado esta piedra, y es cosa maravillosa y admirable a nuestros ojos, o sea, a los fieles

12 Y los sumos sacerdotes procuraban detenerle, porque entendieron bien que aquella parábola la decía contra ellos; pero temían al laós-pueblo, y dejándolo, se fueron.

El Impuesto del Cesar 12:13-17.

13 Y le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos (seguidores de Herodes y amigos de los romanos), para meterlo en alguna trampa y así sorprenderlo y cazarlo en algún logos, (tal como se pilla el pez por el anzuelo). 

14 Viniendo ellos, le dijeron: Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te importa nada ni te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. Dinos pues: ¿es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos este tributo?

15 Pero Jesús percibiendo la hipocresía y la falsedad de ellos, les dijo: «¿Por qué me tentáis? Traedme un denario por el que pagáis el tributo para verlo».

16 Ellos se lo trajeron; y les dijo: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?» Ellos le dijeron: De César.

17 Respondiendo Jesús, les dijo: «Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios». Y se maravillaron por la respuesta de él. (A los soberanos dad los atributos, el respeto y la obediencia, si estos no son contrarios a la voluntad de Dios. A Dios entregad vuestro nus-espíritu y vuestro corazón, entero vuestro sí mismo)

Resurrección de los muertos, 12:18-27.

18 Después vinieron algunos saduceos, de los que niegan la resurrección, y le preguntaban diciendo:
19 Maestro, Moisés nos escribió que si el hermano de uno muere y deja esposa sin hijos, su hermano debe casarse con la viuda y dar descendencia a su hermano.
20 Hubo siete hermanos; el primero tomó esposa, y murió sin dejar descendencia.

21 Y el segundo se casó con ella, y murió, y tampoco dejó descendencia; y el tercero, de la misma manera.

22 Y así los siete, y no dejaron descendencia; y después de todos murió también la mujer.

23 En la resurrección, pues, cuando resuciten, ¿de quién de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?

24 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: «¿Estáis en un error por esto, porque no conocéis la enseñanza de las Escrituras, ni la dinamis potencia y energía increada de Dios?

25 Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino que vivirán y serán como los ángeles de los cielos.

26 Pero respecto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: YoSoY el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?

27 Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos, (y como vivos en la eternidad aquí menciona a los tres patriarcas), así que vosotros mucho erráis».

Cuál es el gran mandamiento, 12:28-34.

28 Y acercándose uno de los escribas-gramatís/gramaticales, que había oído la disputa, el cual viendo cuán bien había respondido Cristo, le preguntó: ¿Cuál es el primero y mayor mandamiento de todos?

29 Jesús le respondió: «El mandamiento primero y mayor de todos es: Escucha, Israel; el Señor nuestro Dios, es uno y único Señor;

30 y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu psique-alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”.

31 Y el segundo es semejante al primero: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento mayor que éstos dos».

32 Entonces el escriba-gramatical le dijo: “Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es el Señor y Dios, y no hay otro fuera de él;

33 y el amarLe con todo el corazón, con toda la mente/intelecto, con toda la psique-alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es superior y mejor que todos los holocaustos y sacrificios”

34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: «No estás lejos de la realeza de Dios», (como lo están los otros, los fariseos y los escribas-gramaticales). Y ya nadie se atrevía a preguntarle más.

La naturaleza divina y origen de Cristo, 12:3537

35 Tomando Jesús la palabra, decía, enseñando en el templo: «¿Cómo pueden sostener y decir los escribas/gramatís que el Cristo es un simple descendiente de David?

36 Porque el mismo David inspirado por el Espíritu Santo, dice: El Señor dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que destruya y ponga tus enemigos por estrado de tus pies.

37 Por tanto, si el mismo David le llama Señor; ¿cómo puede ser hijo suyo?» Y gran multitud del pueblo le escuchaba con sumo gusto y agrado.

Denuncia la hipocresía de los Fariseos y de los escribas-gramatís, 12:38-40

38 Y les decía en su enseñanza: «Protegeos y guardaos de los escribas-gramaticales, que gustan de andar con largas túnicas lujosas, y pretenden ser saludados y abrazados en las plazas,

39 y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes;

40 ellos son los que pisotean la justicia y devoran los bienes de las viudas, y después con mucha hipocresía y con el pretexto de la piedad hacen largas oraciones, para engañar a los demás. Estos recibirán mayor condenación, que cualquier otro ladrón».

Los dos céntimos de la viuda, 12:41-44.

41 Estando Jesús sentado frente del gazofilakio arca de la ofrenda, observaba cómo el pueblo echaba dinero en el gazofilakio arca.

42 y muchos ricos echaban mucho. Pero vino una viuda pobre, y echó una moneda de dos céntimos, es decir, un kodrantis (así se llamaba la moneda de dos céntimos).

43 Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: «De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos de los que han echado en el gazofilakio arca;

44 porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo su sustento que tenía para vivir».

 

Capítulo 13: Profecía sobre la destrucción de Jerusalén, 1-23. Sobre el fin del mundo y la venida del Hijo del hombre, 24-32. “Estad en alerta” 33-37.

 

Profecía sobre la destrucción de Jerusalén, 13:1-23.

13:1 Saliendo Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: Maestro, mira qué bellos mármoles, y qué edificios majestuosos son estos.

2 Jesús, respondiendo, le dijo: «¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada».

3 Y estando sentado en el monte de los Olivos, frente al templo, le preguntaron aparte Pedro, Jacobo, Juan y Andrés:

4 Dinos, ¿cuándo serán estas cosas y qué señal habrá cuando todo esto se va a cumplirse?

5 Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir: «Mirad que nadie os engañe e induzca a error;

6 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo/Mesías; y engañarán a muchos.

7 Pero cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os alarméis y os asustéis, porque según el plan de Dios es necesario que suceda así; pero todavía no habrá llegado el fin.

8 Porque se levantará nación contra nación, y reinado contra reinado; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos;

9 Eso será el comienzo de los dolores. Pero estad en alerta y mirad por vosotros mismos, pasaréis por muchas pruebas; porque los enemigos del Evangelio os entregarán a los tribunales o sanedrines, y os azotarán y os torturarán públicamente en las sinagogas; y os llevarán delante de gobernadores y de reyes por causa mía, por vuestra fe y amor en mí; y daréis testimonio ante ellos sobre la verdad del Evangelio. 

10 Antes habrá de ser predicado el Evangelio a todas las naciones, según el plan de Dios.

11 Pero cuando os lleven para entregaros a los tribunales, no os preocupéis ni angustiáis por lo que habéis de hablar, ni penséis de antemano nada, decid lo que os sea inspirado por Dios en aquella hora, eso hablad, porque no seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu Santo.

12 Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos infieles contra los padres, y los matarán.

13 Y seréis odiados de todos los impíos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin de su vida, éste se salvará.

14 Pero cuando veáis la abominación desoladora, repugnante y asquerosa, puesta donde no debe estar, que traerá la catástrofe de Jerusalén, tal como se predijo por el profeta Daniel, -“el que lee, que entienda”-, (se trata de los criminales revolucionarios y malhechores hebreos y de los soldados romanos, que profanarán y destruirán todo), entonces los que estén en Judea huyan a los montes para esconderse.

15 El que esté en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa;

16 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a recoger su manto.

17 ¡Ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días, les será difícil correr para salvarse!

18 Orad para que no suceda esta huida vuestra en mal tiempo del invierno;

19 porque aquellos días de tribulación tan grande y dura serán como nunca la ha habido desde el principio de la creación que Dios creó al mundo hasta este tiempo, ni la habrá.

20 Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvado; pero por causa de los escogidos que él escogió y no quiere que sufran mucho, acortó aquellos días.

21 Entonces si alguien os dice: Mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis.

22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar e inducir a error, si fuera posible, aun a los mismos escogidos.

23 Pero vosotros tened cuidado y estad atentos; he aquí, de antemano os he dicho todas las cosas».

Sobre el fin del mundo y la venida del Hijo del hombre, 13:24-32.

24 «Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor,

25 y las estrellas caerán del cielo, y las dinamis potencias y energías que sostienen la armonía en los cielos serán conmovidas.

26 Entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes iluminadas con mucha dinamis potencia y energía y con la divina doxa-gloria luz increada.

27 Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

28 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

29 Así también vosotros, cuando veáis estas cosas que sean realizadas, entended que está cerca, que ya ha llegado a las puertas y se realizará la krisis/juicio de Dios.

30 De verdad os aseguro que no pasará esta generación antes que todas estas cosas que os he dicho sucedan.

31 El cielo y la tierra que parecen tan firmes e inamovibles pasarán, pero mis logos no pasarán, sino que se realizaran exactamente.

32 Pero de aquel día y de la hora, que se hará la segunda parusía/presencia nadie conoce exactamente, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo como hombre, sino sólo el Padre, (el Hijo como Dios Logos increado lo conoce todo, también la segunda parusía/presencia)».

“Estad en alerta” 13:33-37.

33 «Estaos en alerta, observad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo de la parusía/presencia del Señor.

34 Y para que lo entendáis mejor, es análogo con el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno encargó su obra, y al portero mandó que esté en vela y esperar. (Así también el Mesías puso en orden las cosas de la Iglesia y dio el mandamiento que estén todos en vela, alerta y preparados para recibirLe, cuando venga).

35 Velad, pues, y estaos atentos, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana;

36 no sea que, viniendo de repente, os encuentre durmiendo.

37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad, estad en alerta continua».

 

Capítulo 14: Conspiración del tribunal supremo, 1-2. La mirra en la casa de Betania, 3-11. La cena mística e institución del Misterio de la divina Efjaristía, 12-31. La agonía de Getsemaní, 32-42. La detención, 43-52. Jesús ante Caifás y los magistrados del Sanedrín, 53-65. La negación de Pedro, 66-72.

 

Conspiración del tribunal supremo, 14:1-2.

14:1 Faltaban dos días para la fiesta de la pascua y de los ázimos, panes sin levadura; y buscaban los sumos sacerdotes y los escribas-gramatís-gramaticales cómo prenderle sin ruido por engaño y matarle.

2 Y decían: “No durante la fiesta, no sea que se alborote el pueblo, (puesto que eran muchos los que rodeaban, admiraban y respetaban a Cristo).

La mirra en la casa de Betania, 14:3-11.

3 Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de gran valor; y rompiendo el vaso de alabastro, lo derramó sobre la cabeza de Jesús..

4 Y había algunos que se enojaron dentro de sí, diciendo: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume caro?

5 Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y el dinero haberse dado a los pobres; y murmuraban contra la mujer.

6 Pero Jesús dijo: «Dejadla, ¿por qué la molestáis? Ηa hecho una obra buena conmigo.

7 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.

8 Ella ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir con mirra mi cuerpo y prepararlo para la sepultura. (Pero esto sin que la misma lo entendiese).

9 De verdad os digo que en todo el mundo dondequiera que se predique este evangelio, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria inolvidable de ella».

10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, lleno de enojo, fue directamente a los sumos sacerdotes y les propuso a entregarles a Cristo.

11 Ellos, al oír la propuesta, se alegraron y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba la ocasión oportuna para entregárselo.

La cena mística e institución del Misterio de la divina Efjaristía, 14:12-31.

12 El primer día de la fiesta de los ázimos panes sin levadura, vísperas del sacrificio del cordero de la pascua, los discípulos le dijeron al Señor: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua?

13 Y envió dos de sus discípulos, y les dijo: «Id a la ciudad y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle,

14 y donde entre, decid al dueño de la casa: el Maestro dice: ¿dónde está la sala donde he de comer la pascua con mis discípulos?

15 Y él os mostrará una sala grande ya dispuesta; allí preparad la pascua para nosotros».

16 Fueron sus discípulos y entraron en la ciudad, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua, (o sea, la nueva pascua cristiana, el de la divina Ευχαριστία Efjaristía).

17 Llegada la tarde, vino allí Jesús con los doce discípulos.

18 Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: «De verdad os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar».

19 Entonces ellos comenzaron a entristecerse y a decirle uno por uno: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo?

20 Jesús respondiendo, les dijo: «Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato».

21 Pues, el Hijo del hombre va hacia su muerte redentora, según está escrito de él; pero, ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.

22 Y mientras comían, Jesús tomó pan, agradeció y alabó al Padre celestial, lo bendijo, lo partió y les dio, diciendo: «Tomad y comed, esto es mi cuerpo».

23 Y tomando el cáliz, y habiendo dado gracias al Padre, les dio y bebieron todos del cáliz.

24 Y les dijo: «Esta es mi sangre por la que se confirma y se consagra el nuevo testamento o alianza, que es derramada para la σωτηρία sotiría sanación, redención y salvación de muchos.

25 De verdad os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en la realeza increada de Dios».

26 Después de haber cantado los himnos, salieron al monte de los Olivos.

27 Entonces Jesús les dijo: «Todos os escandalizaréis a causa de los acontecimientos trágicos de esta noche y vuestra fe en mí se tambaleará; porque escrito está por el profeta: Yo el Dios y Padre permitiré que sea herido el pastor y las ovejas serán dispersadas.

28 Pero después de haber resucitado, iré delante de vosotros y os esperaré a Galilea».

29 Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalizaren y se tambalearen en la fe, yo no me tambalearé.

30 Y le dijo Jesús: «De verdad te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces».

31 Pero él más y más insistía: “Aunque fuera necesario morir contigo, yo jamás te negaré”. También todos los otros decían lo mismo.

La agonía de Getsemaní, 14:32-42.

32 Y vinieron a un lugar que se llama Getsemaní, y dice a sus discípulos: Sentaos aquí, mientras voy a orar.

33 Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo/Santiago y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse sintiendo gran dolor psíquico.

34 Y les dijo: «Mi psique-alma está inundada de tristeza, hasta peligro morir; quedaos aquí y velad».

35 Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oraba que, si era posible, pasase de él aquella hora dura, pero sin que se anulase el plan divino de la sotiría salvación de los hombres.

36 Y decía: «Abba, Padre mío, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí este cáliz; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quieres».

37 Vino luego y los encontró a los discípulos durmiendo; y dijo a Pedro: «Simón, ¿duermes? ¿No habéis podido velar ni una hora?

38 Velad y orad, para que no entréis en tentación; porque el espíritu está bien dispuesto a la divina voluntad, pero la carne no, la naturaleza humana es débil y enferma».

39 Otra vez fue y oró, diciendo los mismos logos.

40 Al volver, otra vez los encontró durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño, y no sabían qué responderle.

41 Y vino la tercera vez, y les dijo: «Dormid ya, y descansad. Se acabó. ¡Ha llegado la hora! He aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de los pecadores.

42 Levantaos, vamos; he aquí, el que me entrega llega ya».

La detención, 14:43-52.

43 En aquel instante, cuando aún estaba él hablando, llega Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, enviados por los sumos sacerdotes, los escribas-gramatís/gramaticales  y los ancianos.

44 Y Judas el traidor el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo bese, ése es; prendedlo, y llevadlo con seguridad.

45 Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo: hola Maestro; y le besó  hipócritamente.

46 Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron.

47 Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja.

48 Y respondiendo Jesús, les dijo: «¿Como si se tratara contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para detenerme?

49 Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me detuvisteis; pero todo esto sucede para que se cumplan las profecías de las Escrituras».

50 Entonces todos los discípulos le abandonaron y huyeron.

51 Pero cierto joven le seguía, cubierto el cuerpo con una sábana; y le detuvieron;

52 mas él, dejando la sábana, huyó desnudo; así el Señor quedó totalmente abandonado de todos.

Jesús ante Caifás y los magistrados del Sanedrín, 14:53-65.

53 Y trajeron a Jesús al sumo sacerdote; y se reunieron todos los sumos sacerdotes y los ancianos y los escribas-gramatís.

54 Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y se quedó sentado con los alguaciles y con los criados, calentándose al fuego.

55 Y los sumos sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; pero no lo encontraban.

56 Porque muchos decían falso testimonio contra él y sus testimonios no concordaban.

57 Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:

58 Nosotros le hemos oído decir: «Yo derribaré este templo hecho a mano, y en tres días edificaré otro no hecho por manos humanas».

59 Pero ni aun así concordaban en el testimonio.

60 Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes nada? ¿Qué es esto que te acusan y testifican éstos contra ti?

61 Y el callaba y no respondía ninguna pregunta. De nuevo el pontífice le preguntó y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el hijo del Dios bendito?

62 Y Jesús le dijo: «YoSoY, y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del omnipotente Dios, viniendo de nuevo sobre las nubes del cielo». (Preanuncia su gloriosa segunda parusía-presencia, para darles la ocasión quizás vuelvan en sí, reconozcan y sientan el peso de su crimen y vuelvan a la metania).

63 Entonces el sumo sacerdote, rasgando sus vestiduras (como si lo dicho por Jesús fuera blasfemia contra Dios), dijo: ¿Qué más necesidad tenemos ya de testigos?

64 Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos a una voz declararon que es digno de muerte, por la blasfemia que acababa de prorrumpir.

65 Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro de modo que no pueda ver y lo abofeteaban diciendo: ¡Adivina! ¡Haz de profeta! ¿Quién es el que te abofeteó? Y los criados también le daban bofetadas.

La negación de Pedro, 14:66-72.

66 Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote;

67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, fijó en él sus ojos y le dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno.

68 Pero Pedro negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió fuera del patio y cantó el gallo.

69 Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos.

70 Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Efectivamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos.

71 Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: “No conozco a este hombre que vosotros decís”.

72 Y al instante el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba. (La profunda convicción y sentimiento de la gravedad de su error, su conmovedora tristeza y las lágrimas ardientes de la metania y arrepentimiento, le retornaron de nuevo psíquicamente cerca de su Maestro-Didákalos y le hicieron digno de recibir el perdón y la eliminación del sentimiento de su gran culpabilidad).

 

Capítulo 15: Jesús ante Pilatos, 1-15. Burla de los soldados y la crucifixión del Señor, 16-41. La sepultura de Jesús, 42-47.

 

Jesús ante Pilatos, 15:1-15.

15:1 Inmediatamente al amanecer, habiendo tenido consejo los sumos sacerdotes con los ancianos, con los escribas-gramatís y con todo el concilio, y una vez condenado, llevaron a Jesús atado y le entregaron a Pilatos como criminal digno de muerte.

2 Pilatos, después de tantas acusaciones que había oído por parte de los hebreos contra Jesús, le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: «Tú lo dices que lo soy».

3 Y los sumos sacerdotes le acusaban insistentemente sobre muchos crímenes dignos de la muerte; pero él no daba ninguna respuesta.

4 Otra vez le preguntó Pilatos, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan.

5 Pero Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilatos se maravillaba, porque veía que no recurría a ninguna justificación y acusación que hacían sus acusadores.

6 Ahora bien, en el día de la fiesta, por costumbre, el gobernador les soltaba un preso, el que pedían.

7 Y había entonces un preso, que se llamaba Barrabás, encarcelado con sus compañeros de motín que en una revuelta habían cometido un homicidio.

8 Y viniendo la multitud, comenzó a pedir a Pilatos que hiciese como siempre se acostumbraba hacer, soltar a un preso.

9 Y Pilatos les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos?

10 Porque conocía que por envidia se lo habían entregado los sumos sacerdotes.

11 Pero los sumos sacerdotes excitaban a la muchedumbre para que les soltase más bien a Barrabás.

12 Respondiendo Pilatos, les dijo otra vez: ¿Qué queréis, pues, que haga de este que llamáis Rey de los judíos?

13 Y ellos otra vez gritaron: ¡Crucifícale, crucifícale!

14 Y Pilatos les decía: ¿Pues qué mal ha hecho, por qué queréis su muerte? Pero ellos gritaban aun más: ¡Crucifícale!

15 Y Pilatos, queriendo satisfacer a la turba, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado. (Sin sospechar que sería ofrecido el gran sacrificio para la redención de los hombres).

Burla de los soldados y la crucifixión del Señor, 15:16-41.

16 Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la cohorte.

17 Y le vistieron de púrpura para burlarse como rey falso, y poniéndole una corona tejida de espinas,

18 comenzaron luego a saludarle: ¡Salve/saluda, Rey de los judíos!

19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias de burla.

20 Después de haberse burlado, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus ropas, y le sacaron fuera de la ciudad para crucificarle.

21 Y requisaron a un transeúnte, llamado Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase la cruz de Jesús. (Porque el cuerpo después de tantos azotes y castigos ya se había agotado y no se podía mantener en la cruz).

22 Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: “Lugar de la Calavera”.

23 Y le daban a beber vino aromatizado mezclado con mirra; pero él no lo tomó; (le dieron esta droga para narcotizarlo, de modo que, por una parte, no pueda sentir la agudeza de la acción y efecto de clavar, y por otra parte, para que no se dificulte a los verdugos en su obra; pero Jesús no lo tomó).

24 Y cuando le crucificaron, repartieron entre sí sus vestiduras, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaría cada uno.

25 Era la hora tercera cuando le crucificaron, (tres horas después de salir el sol, más o menos a la nueve). 

26 Y el título inscrito en la parte de arriba de la cruz, con la causa de su condena en la cruz, decía: “el rey de los judíos”.

27 Crucificaron también con él a dos bandidos, uno a su derecha, y el otro a su izquierda, (para así representar también a Jesús como criminal).

28 Y se cumplió la Escritura que dice: “Y fue contado con los inicuos y criminales”.

29 Y los que pasaban por el camino de cerca de la cruz, le injuriaban moviendo la cabeza y diciendo: ¡Bah, tú que derribarías el templo de Dios, y en tres días lo reedificarías!

30 sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz”.

31 De esta manera también los sumos sacerdotes se mofaban entre sí con los escribas-gramaticales, diciendo: “A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar;

32 el Cristo, Rey de Israel, que descienda ahora de la cruz, para que veamos el milagro y creamos”. También los dos bandidos que estaban crucificados con él, le injuriaban.

33 Cuando vino la hora sexta (doce del mediodía), hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena (tres de la tarde).

34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

35 Y algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: Mirad, llama a Elías. (Ellos no conocían la lengua hebrea para entender la frase, pero aunque la conociesen les sería imposibles a ahondar al misterio difícil de interpretar del “abandono del Señor”).
36 Y corrió uno, empapó una esponja en vinagre, la puso en una caña y se lo dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si viene Elías a bajarlo de la cruz.

37 Pero Jesús, dando una gran voz, expiró.

38 Entonces inmediatamente el velo del altar que separaba el templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

39 Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: “Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios”.

40 También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo/Santiago el menor y de José, y Salomé,

41 quienes, cuando Jesús estaba en Galilea, le seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él de Galilea a Jerusalén.

La sepultura de Jesús, 15:42-47.

42 Cuando llegó la noche, porque era la preparación/viernes, es decir, la víspera de reposo del Sábado,

43 José de Arimatea, diputado distinguido y noble, quién había creído en Cristo y también esperaba la realeza increada de Dios, vino y entró osadamente a Pilatos, y pidió el cuerpo de Jesús.

44 Pilatos se sorprendió de que ya hubiese muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó si hacía mucho rato que estaba muerto.

45 E informado por el centurión, dio el cuerpo a José,

46 el cual compró una sábana nueva, y bajándolo de la cruz, lo envolvió en la sábana, y lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una roca, y luego hizo rodar una piedra pesada a la puerta del sepulcro.

47 Y María Magdalena y María madre de José miraban con atención, dónde ponían el cuerpo del Señor.

 

Capítulo 16: La Resurrección del Señor, 1-14. Mensaje final y la Ascensión, 15-20.

 

La Resurrección del Señor, 16:1-18

16:1 Pasado el Sábado, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirlo.

2 Y muy de madrugada, el primer día de la semana, al alba vinieron al sepulcro.

3 Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?

4 Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande y pesada.

5 Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una túnica blanca larga; y quedaron sobrecogidas de mucho miedo y espanto.
6 Pero él les dijo: No os asustéis; sé que buscáis a Jesús el nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el sitio donde le pusieron.

7 Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro que él precederá a Galilea antes que vosotros; allí le veréis, como os ha dicho.

8 Y ellas se fueron huyendo del sepulcro, porque les había tomado mucho temblor, espanto y éxtasis; y a nadie dijeron nada, porque tenían miedo. (Al ver al ángel y sobre todo oír sobre la resurrección, quedaron anonadadas, y les sobrecogió mucho temor y éxtasis)

9 Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.

10 Ella fue y lo hizo saber a los que habían estado con él, que estaban sumidos en luto, tristeza y llanto.

11 Ellos, cuando oyeron que el Maestro vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron.

12 Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, y se dirigían al campo.

13 Estos volvieron para dar la noticia a los otros Apóstoles; y ni aun a estos creyeron.

14 Finalmente se apareció a los once estando ellos sentados a la mesa para comer, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.

Mensaje final y la Ascensión, 16:15-20.

15 Y les dijo: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio, el mensaje de la alegría y de la sotiría sanación redención y salvación, a toda la humanidad.

16 El que crea y sea bautizado, será salvado; pero el que no crea, se condenará.

17 Y estas señales seguirán a los que creen; por la invocación en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán lenguas extranjeras, nuevas y desconocidas por ellos;

18 tomarán en las manos serpientes venenosas, y aunque beban veneno mortífero, no les hará daño; pondrán sus manos sobre los enfermos y se curarán, se psicoterapiarán y se sanarán». (Los milagros que Él hizo también los harán ellos).

19 Y el Señor, después de estas homilías y muchas otras que habló hacia ellos, ascendió al cielo, y se sentó a la diestra de Dios.

20 Y ellos, saliendo, predicaron por todas partes el Evangelio, ayudando y cooperando con ellos el Señor y confirmando con las señales y los milagros que los acompañaban después de cada kerigma. Amén.

 

EL EVANGELIO SEGÚN LUCAS

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

EL EVANGELIO SEGÚN LUCAS ΚΑΤΑ ΛΟΥΚΑΝ ΕΥΑΓΓΕΛΙΟΝ

Del original helénico de la Santa Diaconía de la Iglesia Ortodoxa Helénica-Griega

En este trabajo se ha hecho un intento de traducir en la bella lengua de Cervantes, con exactitud y amplitud en la medida de lo posible, el significado de los textos de inspiración divina. En letra normal, la traducción más literal del original en griego clásico, y en letra cursiva, la del griego moderno, ampliando un poco el sentido y significado profundo de cada frase, ayudados por los Santos Padres y la hermandad de teólogos “ΖΩΗ  VIDA” de Atenas, bajo dirección de Ioanis Kolitsarás (1903-1989), teólogo carismático, doctor de teología. Para mejor comprensión del lector, al final de este trabajo figura un diccionario con un análisis detallado del léxico más importante específico del texto divino. También se pueden consultar los léxicos de https://logosortodoxo.es/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/  y  https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/, con mucho éxito y aceptación en el mundo hispanohablante.

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, instruido en la Santa Parádosi-Tradición y en la lengua (katharévousa) del Nuevo Testamento la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

Amigos en y de Cristo, el Dios-Hombre: con la bendición de mi Yérontas Fotios, del Monasterio san Gregorio de  la Santa Montaña Athos, después de varios años de muchas peticiones por hispanohablantes ortodoxos para traducir el Nuevo Testamento en español desde el original helénico-griego, al final accedí a este trabajo nada fácil, ya que no he encontrado ninguna traducción en español que me guste, ya que comparándolas con el original helénico he encontrado muchos errores graves, que aquí no es el lugar para exponerlos. Vosotros mismos comparad y sacad vuestras conclusiones… Es un atrevimiento para mí, con respeto y temor sagrado espero que CristoDios y vuestras oraciones me ayuden.

El Nuevo Testamento, según los santos Padres es el manual de la psicoterapia espiritual verdadera con sus dogmas-logos-mandamientos infalibles. La Iglesia es el Hospital General, dice san Juan el Crisóstomo. “Cristo el médico de nuestras psiques-almas y cuerpos”, decimos en la Divina Liturgia, y por excelencia el único verdadero Psicólogo, Psicoterapeuta y Filósofo divino (amigo de la sabiduría divina), ya que: «1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos… Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1, 1-3).

La terapia/psicoterapia tiene lugar a través de Su χάρις jaris (gracia, energía increada) que se proporciona, con la participación de cada hombre con su libre buena voluntad, por los Misterios de nuestra Santa Iglesia Apostólica Católica Ortodoxa, guardados por nuestra Santa Parádosi-Tradición sin quitar nada, tal y como Cristo los enseñó a los Apóstoles.

En el original helénico abundan las palabras ψυχή psijí [psique, alma, ánima], θεραπεία zerapía [terapia], λόγος logos, πάθος pazos, χάρις jaris [gracia energía increada], σωτηρία sotiría [redención, sanación y salvación], etc. Algunas palabras las he dejado en griego ya que con la traducción literal no expresan la profundidad de las palabras en helénico. Por la misma razón he introducido algunos neologismos, en concreto algunos verbos, como por ejemplo, “psicoterapiar” [de: ψυχοθεραπεύω psijozerapevo] y “apocaliptar” [de: αποκαλύπτω apokalipto = revelar] que existen en griego, mientras que en español sólo existen los sustantivos correspondientes [psicoterapia, apocalipsis].

Ruego a todos que me ayuden y cualquier error o duda que encuentren y por favor no duden en avisarme en kristokrisulas@hotmail.es

Dedicado a mis bellos nietos, a mis hijos y a todo ser humano de libre buena voluntad,

Χρῆστος Χρυσούλας  (Jristos Jrisulas), verano del año 2021.

 

EL EVANGELIO SEGÚN LUCAS

 

Capítulo 1: Introducción, 1-4. Aviso del nacimiento de Juan el Bautista, 5-25. La anunciación, 26-38. Visita de la Zeotokos a Elisabeth, 39-45. Oda a la Zeotokos, 46-56. Nacimiento de Juan el Bautista, 57-66. Oda de Zacarías, 67-80.

Introducción, 1:1-4.

1:1 Ya que muchos intentaron componer un relato de los acontecimientos y de las enseñanzas que en nosotros los fieles son conocidas  y certificadas con exactitud y certeza,

2 según nos lo han enseñado y entregado los que desde el principio fueron testigos presentes y después convertidos en servidores del Logos y de su kerigma,

3 me ha parecido bien también a mí, habiendo seguido exactamente todas las cosas, que se refieren a la vida y obra del Salvador, desde su principio con atención y exactitud, escribírtelas en orden, oh excelentísimo Teófilo,

4 para que conozcas con precisión, claridad y exactitud la verdad de la enseñanza, en la que fuiste oralmente instruido.

Aviso del nacimiento de Juan el Bautista, 1:5-25.

5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote de nombre Zacarías, de la jerarquía del grupo de Abías, y su mujer era descendiente de Aarón, y su nombre era Elisabeth.

6 Ambos eran justos delante de Dios, caminaban y vivían irreprochablemente en todos los mandamientos y preceptos del Señor.

7 Y no tenían ningún hijo, porque Elisabeth era estéril, y ambos eran ya bien avanzados en edad. .

8 Aconteció, pues, que mientras él ministraba como sacerdote delante de Dios según la orden de turno,

9 conforme al uso del servicio divino, le tocó entrar en el santuario del Señor para ofrecer incienso.

10 Y toda la muchedumbre del pueblo estaba orando afuera, a la hora de la ofrenda del incienso.

11 Entonces, desde la derecha del altar del incienso, se le apareció de pie un ángel del Señor.

12 Al verlo, Zacarías se turbó, y el temor se apoderó de él.

13 Y el ángel le dijo: No temas, Zacarías, porque fue oída tu oración y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.

14Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán y alegrarán por su nacimiento, cuando más tarde escuchen su kerigma.

15 porque será grande delante del Señor. No beberá vino ni licores, y será lleno de ricos carismas del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre.

16 Convertirá a muchos de los hijos descendientes de Israel al Señor y Dios de ellos.

17 E irá delante de Él con el espíritu profético y la dinamis potencia y energía de Elías, para hacer volver los corazones duros de los padres, ahora llenos de cariño hacia los hijos, y a los rebeldes y desobedientes a la prudencia y virtudes de los justos, y a preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto para recibir el Salvador.

18 Y Zacarías dijo al ángel: ¿Cómo conoceré esto con seguridad? Porque soy anciano y mi mujer muy avanzada en edad.

19 Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que asisto en la presencia de Dios, y he sido enviado para hablar contigo y anunciarte estas buenas noticias alegres.

20 He aquí estarás mudo y sin poder hablar hasta el día que lleguen a suceder estas cosas, por cuanto no creíste a mis palabras, las cuales serán cumplidas a su debido tiempo.

21 Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba que se demorara en el santuario.

22 Y cuando salió, no podía hablarles; y comprendieron que había visto una visión en el templo, porque les hacía señas, pero permanecía mudo.

23 Y aconteció que cuando se cumplieron los días de su ministerio en el templo, se fue a su casa.

24 Después de esos días su mujer Elisabeth concibió, y se mantenía en reclusión cinco meses,

25 diciendo: así este bien ha hecho conmigo el Señor, en los días de mi vejez se dignó quitar mi vergüenza entre los hombres por ser estéril.

La anunciación, 1:26-38.

26 Al sexto mes del embarazo de Isabel, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, cuyo nombre era Nazaret,

27 a una virgen prometida con un varón cuyo nombre era José, descendiente de la casa de David, y el nombre de la virgen era María.

28 Y entrando en donde ella estaba, dijo: ¡alégrate o saludos, χαῖρε jere, κεχαριτωμένη kejaritomeni llena de jaris-gracia energía increada! ¡El Señor está contigo! ¡Eres la más bendita entre las mujeres!

29 Ella se turbó mucho al oír estos logos, y se preguntaba qué significa y qué propósito tiene este saludo.

30 Pero el ángel le dijo: ¡No temas María, porque has encontrado y entrado en gracia-jaris y bendición ante Dios!

31 He aquí concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.

32 Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de su ancestro padre David;

33 y reinará por los siglos como rey eterno en todas las generaciones de los fieles, que constituirán la nueva familia espiritual de Jacob, y el reinado de su realeza increada no tendrá fin.

34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo ocurrirá esto, lo nunca oído, puesto que no conozco varón?

35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo que vendrá sobre ti, y te quitará la sombra del pecado original o ancestral y te santificará, vendrá también la dinamis potencia y energía divina increada y creativa del Altísimo para cubrirte; por lo cual también el niño santo nacido de ti de esta forma sobrenatural, será llamado, porque lo es, Hijo de Dios.

36 Y he aquí tu parienta Elisabeth, ella también ha concebido un hijo en su vejez, y está en el sexto mes del embarazo, la cual hasta ahora era llamada estéril;

37 porque de parte de Dios ninguna cosa es imposible.

38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu logos, dicho. Y el ángel se retiró de ella.

Visita de la Zeotokos a Elisabeth, 1:39-45.

39 En esos días,ἀναστᾶσα anastasa resucitada o al haber resucitado o despertado espiritualmente María, después del evangelismo o anunciación, partió apresuradamente hacia una ciudad en la región montañosa de Judá;

40 y entrando en casa de Zacarías, saludó a Elisabeth.

41 Cuando Elisabeth oyó el saludo de María, aconteció que la criatura saltó de gozo en su vientre, y Elisabeth fue llena del Santo Espíritu, es decir, de Jaris/Gracia energía increada.

42 Y exclamó a gran voz y alegría y con la iluminación del Espíritu Santo, dijo: ¡tú eres por Dios incomparablemente la más bendita entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

43 ¿Y cómo se me concede este honor, que la madre de mi Señor venga de visita a mí?

44 Entendí que eres la madre de mi Señor, porque he aquí, en cuanto la voz de tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.

45 ¡Bienaventurada y dichosa la que creyó que tendrán cumplimiento las cosas que le fueron dichas por el ángel de parte del Señor!

Oda a la Zeotokos, 1:46-56.

46 Entonces María dijo: Mi psique-alma engrandece, alaba y glorifica al Señor,

47 y mi espíritu se regocija en Dios, Salvador Redentor y Sanador mío y de todo el género humano,

48 porque se ha fijado su mirada cariñosa en su humilde e insignificante sierva; pues he aquí desde ahora me estarán bienaventurando y felicitando con alegría todas las generaciones;

49 ¡porque el todopoderoso Señor me ha hecho cosas grandes y admirables, y Santo es su nombre!

50 Su misericordia (energía increada) es de generación en generación para los que le temen y respetan.

51 Hizo en el pasado, también especialmente ahora, proezas e impuso su voluntad por su omnipotente brazo; venció y esparció a los soberbios que se enorgullecen con su corazón y su engreída diania mente/intelecto.

52 Derribó de los tronos a los poderosos y tiranos, y exaltó a los humildes y débiles.

53 A los hambrientos colmó de bienes, y despidió con las manos vacías a los ricos.

54 Protegió con su brazo a su pueblo siervo de Israel, acordándose de su misericordia,

55 según lo había prometido a nuestros padres, a favor de Abraham y su descendencia para siempre.

56 Y María permaneció con ella como tres meses, y regresó a su casa.

Nacimiento de Juan el Bautista, 1:57-66.

57 Entonces se le cumplió a Elisabeth el tiempo de dar a luz; y dio a luz un hijo.

58 Y sus vecinos y parientes oyeron que el Señor le había mostrado la grandeza de su misericordia, por regalarla un hijo en esta edad, y todos se congratulaban y se regocijaban juntamente con ella.

59 Y aconteció que al octavo día fueron de nuevo los parientes y los vecinos a circuncidar al niño; y lo llamaban Zacarías, por el nombre de su padre.

60 Pero interviniendo su madre, iluminada por el espíritu de Dios, dijo: ¡No!, sino que será llamado Ioannis-Juan.

62 y por señas le preguntaban a su padre cómo desearía llamarlo.

63 Entonces él pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Ioannis-Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.

64 Y al instante fue abierta su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo y alabando a Dios.

65 Y sobrevino temor a todos sus vecinos, y en toda la región montañosa de Judea eran comentadas todas estas cosas.

66 Y todos los que las oyeron las guardaron en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, llegará a ser este niño? Porque la mano omnipotente del Señor ciertamente estaba con él.

Oda de Zacarías, 1:67-80.

67 Y su padre Zacarías fue lleno de la energía increada Jaris/Gracia del Santo Espíritu y profetizó, diciendo:

68 Bendito el Señor Dios de Israel, porque ha visitado e intervenido para redimir y liberar a su pueblo de varios enemigos,

69 y nos suscitó una poderosa fuerza de salvación, porque complació en nacer el Salvador del mundo en la casa de David su siervo,

70 como lo había anunciado a través de los siglos por boca de sus santos profetas,

71 para salvarnos de nuestros enemigos y de la mano de todos los enemigos visibles e invisibles que nos odian,

72 para hacer misericordia con nuestros padres, que esperan en el Hades al Redentor, acordándose de su santo testamento o alianza,

73 y del juramento que juró a nuestro padre Abraham, darnos,

74 para que, rescatados de mano del enemigo, sin miedo podamos servirle y venerarle,

75 en todos nuestros días en santidad del corazón, en justicia y vida virtuosa ante Él.

76 ¡Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo! Porque irás delante de la faz del Señor, para preparar sus caminos; es decir, para preparar los corazones de los hombres para su recepción,

77 y anunciar la salvación a su pueblo, que se la ofrecerá mediante el perdón o remisión de sus pecados;

78 y esto no por nuestras obras, sino a causa de la infinita e increada misericordia de las entrañas de nuestro Dios. Exactamente a causa de esta misericordia o caridad hacia nosotros nos ha visitado desde lo alto el Sol de la justicia, es decir, el Cristo,

79 para iluminar a los que están hundidos en las tinieblas del engaño y en las sombras de la muerte espiritual, para enderezar nuestro camino que conduce a la paz de Dios y en la sotiría redención y salvación eterna.

80 Y el niño crecía éticamente y se fortalecía espiritualmente por la iluminación y refuerzo del Santo Espíritu (es decir, de la Jaris/Gracia energía increada del Espíritu Santo); y estuvo permaneciendo en los desiertos hasta el día que, de acuerdo con el plan divino, sería alzado como profeta enviado por Dios al pueblo Israelita.

 

Capítulo 2: El nacimiento del Señor, 1-7. El mensaje de los ángeles, 8-14. La visita de los pastores, 15-20. La circuncisión del Señor, 21-24. La presentación en el Templo, oda y profecía de Simeón, 25-40. El Señor con doce años en el Templo, 41-52.

 

El nacimiento del Señor, 2:1-7.

2:1 En aquellos días aconteció, después del nacimiento de Juan, que se promulgó un edicto de parte de César Augusto, para que toda la tierra habitada bajo el dominio de Roma fuera empadronada.

2 Este primer censo ocurrió siendo Cirenio gobernador de Siria.

3 E iban todos a registrarse, cada uno a su ciudad de origen.

4 José subió pues de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, por cuanto era de la casa y de la familia descendiente de David,

5 para ser inscrito junto con María, su esposa (supuesta, en papeles), la cual estaba encinta.

6 Y aconteció que mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días de dar a luz,

7 y dio a luz a su hijo primogénito y único, y lo envolvió en pañales, y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada. (Porque se había ocupado por los judíos que descendían de Belén y que habían venido para el empadronamiento. Y así desde la niñez el Señor no tenía donde inclinar su cabeza).

El mensaje de los ángeles, 2:8-14.

8 Y había pastores en aquella región posando en campos abiertos, guardando por turnos la vigilia de la noche sobre sus rebaños.

9 Y he aquí un ángel del Señor se presentó ante ellos, y los rodeó la luz increada, sobrenatural y supra-luminosa, y por lo que vieron tuvieron gran temor.

10 Pero el ángel les dijo: ¡No temáis! pues he aquí os anunciaré buenas noticias de gran gozo y alegría, que será para todo el pueblo de Dios:

11 ¡Hoy os nació en la ciudad de David un Σωτήρ Sotir-Salvador Redentor y Sanador, que es el Mesías, el Señor y Dios! Y nació en Belén, la ciudad de David, según las profecías de la Escritura.

12 Y esto os será la señal para vosotros: encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

13 Y repentinamente, junto con aquel ángel apareció una multitud del ejército celestial alabando a Dios diciendo:

14 ¡Doxa-Gloria y Gracias a Dios en las alturas, y en la tierra paz y bendición a los hombres

La visita de los pastores, 2:15-20.

15 Y aconteció que cuando los ángeles se apartaron de ellos al cielo, los pastores decían unos a otros: Vayamos ahora a Belén, y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha manifestado por el ángel.

16 Y fueron de prisa y encontraron juntos a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.

17 Y después de verlo, reconocieron entonces con detalle lo que les fue dicho por el ángel acerca del niño.

18 Y todos los que lo oyeron, se maravillaron de las cosas dichas por los pastores.

19 Y María guardaba todos estos logos, reflexionándolos en su corazón y comparándolos con los que le había dicho el ángel durante la anunciación.

20 Y los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como les había sido dicho el ángel.

La circuncisión del Señor, 2:21-24.

21 Y cuando se cumplieron ocho días para circuncidarlo, entonces fue llamado su nombre Jesús; tal como lo había llamado el ángel antes de que ella quedara encinta.

22 Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la ley de Moisés, lo subieron a Jerusalén para presentarlo y ofrecerlo al Señor,

23 como está escrito en la ley del Señor: Todo varón primogénito que abre matriz será consagrado y considerado santo al Señor,

24 y subieron también para ofrecer un sacrificio para la purificación conforme a lo dicho en la ley del Señor, es decir, un par de tórtolas, o dos palominos, como pobres que eran.

La presentación en el Templo, oda y profecía de Simeón, 2:25-40.

25 Y he aquí había en Jerusalén un hombre cuyo nombre era Simeón. Y este hombre justo y devoto esperaba la liberación de Israel con la venida de Cristo, como habían predicho las Escrituras; y el Santo Espíritu estaba sobre él.

26Y le había sido revelado por el Santo Espíritu, es decir, por la Jaris/Gracia energía increada, que no vería la muerte antes que viera al Cristo del Señor, es decir, a aquel que el Dios ungiría como Σωτήρ Sotir Salvador, Sanador y Redentor y rey del mundo.

27 Y movido por el Espíritu entró en el templo; y al entrar los padres con el niño Jesús, para cumplir lo que prescribe la ley sobre él, es decir, sobre los primogénitos,

28 también Simeón tomó el niño en sus brazos, y alabando y bendiciendo a Dios, dijo:

29 Ahora, Soberano, puedes ya dejar ir a tu siervo en paz, según el logos que dijiste;

30 Porque vieron mis ojos a Cristo, el que traerá la sotiría redención, sanación y salvación,

31 la que has preparado para ver todos los todos pueblos de la tierra;

32 es Luz espiritual e increada que apocaliptará-revelará a todas las naciones a Dios verdadero, y doxa-gloria de tu pueblo Israel, del cual proviene según lo humano el Cristo.

33 Y José y la madre del niño estaban maravillados de las cosas que se decían acerca de Él.

34 Y Simeón los bendijo, y dijo a su madre María: he aquí, Éste está destinado y será para caída y resurrección de muchos en Israel, (caerán los que no van a creer y se redimirán y resucitarán los que creerán), y será señal y signo de contradicción entre los hombres,

35 y una espada de dolor traspasará tu psique-alma, para que sean revelados los pensamientos y deseos escondidos de muchos corazones.

36 Había una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, que había vivido con su marido siete años desde su virginidad.

37  y era viuda de hacía ochenta y cuatro años, y no se alejaba del templo, dando culto y alabanza a Dios de noche y de día con ayunos y oraciones;

38 también ésta presentándose en la misma hora, al ver el niño, daba gracias y glorificaba a Dios, y hablaba acerca de Él a todos los habitantes de Jerusalén que esperaban su redención de los males, de las desgracias y de la condena del pecado.

39 Y cuando cumplieron todas las cosas que mandaba la ley del Señor, regresaron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

40 Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría, y la jaris-gracia energía increada de Dios estaba sobre Él que lo protegía de todo pecado, conduciéndole y reforzándole a cada virtud.

El Señor con doce años en el Templo, 2:41-52.

41E iban sus padres cada año a Jerusalén, a la fiesta de la pascua.

42Y cuando el niño llegó a ser de doce años, subieron a Jerusalén con él conforme a la costumbre de la fiesta que había establecido la ley.

43 y habiéndose cumplido los días de la permanencia allí, mientras ellos regresaban, el joven Jesús se quedó en Jerusalén sin haberlo percibido José y su madre;

44 creyendo que iba en la caravana con los peregrinos, anduvieron camino de un día, y lo buscaban entre los parientes y conocidos.

45 Pero al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo por el camino por si estuviese entre los viajantes peregrinos.

46 Y aconteció que después de tres días cuando volvieron a Jerusalén, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, no sólo oyéndolos, sino también haciéndoles preguntas sobre temas altos e importantes, no acostumbrados a su edad de niño.

47 Y cuantos lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas.

48 Y al verlo, se sorprendieron, y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos hiciste esto y te quedaste atrás? ¡He aquí tu padre y yo te hemos buscado angustiados con mucho dolor e inquietud!

49 Les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es necesario que esté en la casa de mi Padre? (Les recordó que su padre no era José, sino el Dios del cual su casa era el templo);

50 pero ellos no entendieron el logos que les dijo, porque no podían introducirse al gran misterio de la humanización-encarnación del Hijo y Logos increado de Dios.

51 Y descendió con ellos y fue a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todos los logos y acontecimientos en su corazón y en su memoria.

52 Y Jesús crecía en sabiduría, en edad y en jarisgracia energía increada que recibía de Dios, y cada vez más aprecio y admiración disfrutaba de parte de los hombres por la multitud de sus carismas divinos.

 

 Capítulo 3: El kerigma de Juan el Bautista, 1-20. El Bautismo de Jesús, 21-22. Su genealogía, 23-38.

 

El kerigma de Juan el Bautista, 3:1-20.

3:1 En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilatos gobernador de Judea, y Herodes Antipa tetrarca de Galilea, y siendo su hermano Filipo tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia,

2 bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, Dios habló a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto;

3 y él fue a toda la región alrededor del Jordán proclamando y exhortándolos el bautismo de la metania y arrepentimiento para perdón de los pecados, que se los daría dentro de poco el Mesías;

4 tal como está escrito en el libro de los logos del profeta Isaías: “se oirá la voz de un hombre que clama en el desierto, diciendo: preparad el camino del Señor, allanad sus sendas, es decir, preparad vuestros corazones para que os visite el Redentor.

5 Todo valle será rellenado, es decir, se cubrirán y llenarán los vacíos o abismos que produce en vuestros corazones la falta de virtud, y todo monte y collado será rebajado y allanado, es decir, todo egoísmo, orgullo y altanería que impide la redentora jaris-gracia energía increada será expulsado y borrado de vuestras psiques-almas; y los caminos ásperos, rocosos y torcidos, serán enderezados y normales, es decir, todas las anomalías, durezas y defectos de carácter que crean los pazos, se marcharán de vuestras psiques-almas para que puedan recibir al Σωτήρ Sotir-Salvador, Redentor y Sanador;

6 Y todo cuerpo y carne verá la salvación de Dios, cuando se realice esta preparación ética, entonces cada ser humano de libre buena voluntad y predisposición verá y disfrutará su σωτηρία sotiría sanación redención y salvación que envía el Dios.

7 Y Juan decía a las multitudes que salían de las ciudades para ser bautizadas por él: Engendros, o descendientes de pensamientos venenosos como víboras, que habéis heredado de vuestros antepasados, ¿quién os mostró cómo huir de la inminente ira de la divina justicia, que dentro de poco va a explotar?

8 Si queréis ser salvos de la ira de Dios, haced pues frutos dignos de metania y arrepentimiento, y no comencéis a decir entre vosotros mismos con arrogancia: a Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede también levantar hijos a Abraham de estas piedras.

9Y ahora mismo el hacha de la divina justicia está puesta en la raíz de los árboles; todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego.

10 Y las multitudes le preguntaban, diciendo: ¿Qué podemos hacer, pues, para salvarnos de la ira de Dios?

11 Respondiendo, les decía: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene alimentos, haga lo mismo.

12 Y unos publicanos fueron también para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué tenemos que hacer nosotros?

13 Él entonces les dijo: No cobrar ni exigir nada más de lo que os ha sido mandado por la ley.

14 Le preguntaron también unos soldados: Y nosotros, ¿qué hemos de hacer? Y les dijo: no difaméis, ni atraquéis ni extorsionéis a nadie con amenazas para quitarle el dinero, sino contentaos con vuestra paga.

15 Y cuando el pueblo estaba esperando al Cristo/Mesías, y todos cavilaban en sus corazones acerca de Juan, si tal vez él sería el Cristo/Mesías,

16 Juan declaró diciendo a todos: Yo en verdad os bautizo con agua, pero viene el que es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias: Él os bautizará con Santo Espíritu (con la Jaris energía increada) y fuego (luz increada).

17 Su aventador está en su mano para limpiar bien su era y recoger el trigo en su granero, es decir, a los justos para el reinado de la realeza increada de los cielos, pero quemará la paja con fuego increado e inextinguible que nunca se apaga, o sea, a los pecadores que están sin metania ni arrepentimiento.

18 Así, con estas y otras muchas exhortaciones, proclamaba las nuevas buenas y alegres noticias al pueblo sobre la venida de Cristo.

19 Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por él a causa de Herodías, mujer de su hermano que convivía con Herodes, y por todas las maldades y crímenes que había hecho,

20 añadió a todos los crímenes que había cometido también esto: encerró a Juan en la cárcel, para acabar con las represiones e inspecciones hacia él.

El Bautismo de Jesús, 3:21-22.

21 Cuando todo el pueblo era bautizado, aconteció que también Jesús fue bautizado y mientras oraba, fue abierto el cielo,

22 y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal parecido como paloma, y surgió una voz del cielo diciendo: Tú eres mi Hijo amado, el predilecto, en ti me complazco, porque también como hombre has cumplido todo lo que es gustado a mí.

Su genealogía, 3:23-38.

23 Jesús mismo, al comenzar, tenía como treinta años, siendo hijo según se suponía de José, hijo de Elí,

24 hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José,

25 hijo de Matatías, de Amós, hijo de Nahúm, hijo de Hesli, hijo de Nagai,

26 hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, hijo de José, hijo de Judá,

27 hijo de Joanán, de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri,

28 hijo de Melqui, de Adi, hijo de Cosam, hijo de Elmadam, hijo de Her,

29 hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Matat, hijo de Leví,

30 hijo de Simeón, hijo de Judá, de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim,

31 hijo de Melea, hijo de Mainán, de Matata, hijo de Natán, hijo de David,

32 hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Sala, hijo de Naasón,

33 hijo de Aminadab, hijo de Admín, hijo de Arní, de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá,

34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor,

35 hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala,

36 hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec,

37de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán,

38 hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, al cual como hijo suyo fue creado de Dios directamente.

(El mismo Dios por su energía increada creativa, creó en la Virgen a Jesús, el nuevo Adán)

 

Capítulo 4: Las tentaciones, 1-13. La homilía en Nazaret, 14-30. Terapia del endemoniado en Capernaum, 31-37. Terapia de la suegra de Pedro y de muchos más enfermos, 38-44.

 

Las tentaciones, 4:1-13.

4:1 Y Jesús, lleno del Santo Espíritu, regresó del Jordán, y el Espíritu le guiaba al desierto,

2 donde durante cuarenta días fue tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, y al final tuvo hambre.

3 Entonces el diablo le dijo: Ya que eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.

4 Jesús le respondió: Está escrito que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de todo logos precedido de la boca de Dios; si Dios da la orden, el hombre puede vivir también sin pan.

5 Y elevándolo, le mostró panorámicamente en una fracción de tiempo todas las realezas e imperios de la οἰκουμένη icumeni tierra habitada con todas sus riquezas y esplendores.

6 Y le dijo el diablo: te daré todo este poder y su gloria, porque se han entregado y sometido en mí, a causa de sus pecados, y al que yo quiero se lo doy;

7 por tanto, si te postras y me adoras como señor tuyo, todo será tuyo.

8 Respondiendo Jesús, le dijo: sal detrás de mi Satanás, porque escrito está que ante al Señor tu Dios te postrarás y a Él solo adorarás o rendirás culto.

9 Lo llevó entonces a Jerusalén, y lo puso en pie sobre al alero del templo, y le dijo: si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo y no te pasará nada,

10 porque está escrito en la Escritura que: el Dios ordenará a sus ángeles que cuiden de ti,

11 y en las manos te llevarán para que tu pie nunca tropiece en piedra. (Así los hombres que están en los patios del templo cuando vean el milagro creerán en ti).

12 Jesús respondió y le dijo: también está escrito que no tentarás al Señor tu Dios.

13 Y habiendo acabado toda tentación, el diablo se apartó de Jesús hasta un tiempo oportuno para volver a tentarlo.

La homilía en Nazaret, 4:14-30.

14 Jesús regresó a Galilea pleno en dinamis (potencia y energía increada) del Espíritu, y se extendió su fama por toda la comarca por los milagros que hacía;

15 y él enseñaba en las sinagogas de los Judíos, siendo admirado y elogiado por todos.

16 Y llegó a Nazaret, donde había sido criado, y en el día sábado entró en la sinagoga, y conforme a su costumbre se levantó a leer un pasaje de la Biblia.

17 Y le fue entregado el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, encontró el lugar donde estaba escrito lo siguiente:

18 El Espíritu del Señor está sobre mí, porque con este me crismó-ungió como hombre y me ha enviado a predicar, a los hombres pobres y desnudos de fe, el mensaje alegre de la redención, y sanar-psicoterapiar a los que el corazón se les ha quebrantado y oprimido por el peso del pecado,

19 a proclamar a los esclavos del pecado el perdón y la liberación, y a restaurar la vista a los ciegos físicamente y espiritualmente, es decir, regalar la iluminación a los que tienen el nus/espíritu ciego y oscurecido por los pazos del pecado; me ha mandado a proclamar a los hombres el principio de la nueva era o época que será aceptada y agradable a Dios y a los hombres.

20 Y habiendo envuelto el libro, lo devolvió al asistente, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.

21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta escritura en vuestros oídos.

22 Y todos daban testimonio de Él, y se maravillaban de las palabras de jaris-gracia que salían de su boca, pero decían: ¿No es éste el hijo de nuestro José, el carpintero?

23 Entonces les dijo: Sin duda me diréis este proverbio: Médico, cúrate a ti mismo. Cuantas cosas oímos que se han hecho en Capernaum, hazlas también aquí en tu tierra.

24 Y añadió: En verdad os digo que ningún profeta ha sido bien recibido con su debido honor en su tierra;

25 y os recuerdo también esta verdad, que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, mientras hubo una gran hambre en toda la tierra de Palestina;

26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda desconocida e insignificante en Sarepta de Sidón.

27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue limpiado, sino sólo Neemán el sirio.

28 Oyendo estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira incontrolable; porque creyeron que el Señor los pone en posición inferior que a los idólatras;

29 y levantándose, lo sacaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual había sido edificada la ciudad de ellos, para despeñarlo;

30 pero él, atravesando por medio de ellos de una forma admirable, se fue.

Terapia del endemoniado en Capernaum, 4:31-37.

31 Y descendió a Capernaum, ciudad de Galilea, y allí enseñaba durante los sábados a sus habitantes.

32 Y se admiraban de su enseñanza, porque su logos era con autoridad y fuerza de modo que convencía a todos.

33 Y en la sinagoga había un hombre que tenía un espíritu demoníaco inmundo, y gritaba a gran voz:

34 ¡Ah! ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús nazareno? ¿Viniste a expulsarnos y destruirnos? Sé quién eres: ¡el Santo de Dios!

35 Y Jesús le ordenó, diciendo: ¡Enmudece, cierra tu boca y sal de este hombre! Y el demonio arrojándolo en medio de la sinagoga, salió de él sin hacerle daño.

36 Y sobrevino un gran asombro sobre todos, y conversaban entre ellos, diciendo: ¿Qué potente y terrible es el logos de éste hombre, porque con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen inmediatamente?

37 Y su fama se difundía por todo lugar de la región de Galilea.

Terapia de la suegra de Pedro y de muchos más enfermos, 4:38-44.

38 Y levantándose de la sinagoga, entró en la casa de Simón, y la suegra de Simón estaba enferma con una gran fiebre y le rogaron que la curara.

39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre, y la dejó; e inmediatamente, habiéndose levantado, los servía.

40 Y cuando el sol se estaba poniendo, todos cuantos tenían enfermos de diversas dolencias y enfermedades los llevaron a él, e imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.

41 También salían demonios de muchos, vociferando y diciendo: ¡Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios! Pero Jesús reprendiéndolos, no les permitía hablar estas cosas, porque sabían que él era el Cristo/Mesías (y no quería el testimonio de los demonios).

42 Al hacerse de día, Jesús salió y se fue a un lugar solitario, pero las multitudes lo buscaban, y fueron a Él y trataron de que no se alejara de ellos.

43 Pero Él les dijo: Es necesario que yo proclame el mensaje alegre del reinado de la realeza increada de Dios también a las demás ciudades, porque para esto he sido enviado.

44 E iba predicando el Evangelio en las sinagogas de Galilea.

 

Capítulo 5: La admirable pesca y el llamamiento de los cuatro discípulos, 1-11. Terapia de un leproso, 12-16. Terapia del paralítico, 17-26. La vocación de Mateo 27-32. Por qué no ayunan los discípulos de Jesús, 34-39.

 

La admirable pesca y el llamamiento de los cuatro discípulos, 5:1-11.

5:1 Sucedió que al agolparse la multitud sobre él para oír el logos de Dios, él estaba de pie junto al lago Genesaret,

2 y vio dos barcas ancladas en el lago, pues los pescadores habían salido de ellas y lavaban las redes.

3 Subiendo a una de las barcas, la cual era de Simón, le rogó que se alejara un poco de la orilla, y, sentado, enseñaba a las multitudes desde la barca.

4 Cuando cesó de hablar, dijo a Simón: rema mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.

5 Y respondiendo Simón, dijo: Maestro, después de bregar durante toda la noche, nada hemos pescado; pero obedeceré a tu logos y echaré la red.

6 Y cuando hicieron esto, capturaron tan gran cantidad de peces que casi se rompían sus redes.

7 E hicieron señas a los compañeros en la otra barca para que vinieran a ayudarles. Y fueron y llenaron ambas barcas, hasta tal punto que casi se hundían.

8 Al verlo Simón Pedro, se postró a los pies de Jesús, y dijo: ¡Apártate de mi barco Señor, que soy hombre pecador y no soy digno de estar contigo!

9 Porque el asombro lo había dominado a él y a todos los que estaban con él, ante la pesca realizada;

10 e igualmente a Jacobo/Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, los cuales eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas, desde ahora serás pescador de hombres vivos por tu kerigma y los conducirás al reinado de la realeza increada de Dios

11 Y después de arrimar las barcas a tierra, dejando todas las cosas, siguieron a Cristo como fieles discípulos.

Terapia de un leproso, 5:12-16.

12 Aconteció que estando Él en una de las ciudades, había allí un varón cubierto de lepra; y al ver a Jesús, cayó arrodillado sobre su rostro, y le rogó diciendo: Señor, creo que si quieres, puedes limpiarme de la lepra.

13 Y extendiendo la mano, lo tocó diciendo: ¡Quiero, sé limpio de la lepra! Y al instante la lepra salió de él.

14 Y le ordenó: no se lo diga a nadie; pero, anda, muéstrate al sacerdote y presenta ofrenda por tu catarsis y terapia conforme ordenó Moisés, para testimonio al sacerdote y a los otros hombres, de que realmente te has sanado.

15 Pero su fama se difundía más y más, y grandes multitudes concurrían para oír su enseñanza y para psicoterapiarse y curarse de sus enfermedades.

16 Pero Él se retiraba a lugares solitarios y oraba.

Terapia del paralítico, 5:17-26.

17 En uno de aquellos días, aconteció que estaba enseñando, y había allí sentados fariseos y doctores de la ley, los cuales habían llegado de todas las aldeas de Galilea y de Judea, y de Jerusalén, y la dinamis potencia y energía increada del Señor estaba siempre en él para sanar a los enfermos.

18 Y he aquí unos varones traían en una camilla a un hombre que era paralítico, y procuraban meterlo adentro de la casa y ponerlo delante de Él.

19 Pero no encontrando cómo meterlo adentro a causa del gentío, subieron a la azotea y a través de las losas lo descolgaron con la camilla hasta ponerlo en medio de la sala, delante de Jesús.

20 Viendo la fe de ellos, dijo al paralítico: ¡Hombre, tus pecados, que son la causa se tu enfermedad, te son perdonados!

21 Y los escribasgramatís y los fariseos comenzaron a meditar interiormente diciendo: ¿Quién es éste que habla tales blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? ¿Cómo es que éste arrebata y usurpa los derechos divinos?

22 Pero Jesús, con su divina omnisciencia percibió sus meditaciones, y tomando la palabra, les dijo: ¿Qué meditáis y caviláis en vuestros corazones?

23 ¿Qué es más fácil: decir, tus pecados te son perdonados, o decir, levántate y anda?

24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad y poder en la tierra para perdonar pecados, dijo al paralítico: A ti te digo: ¡Levántate, alza tu camilla y vete a tu casa!

25 Y al instante, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a su casa glorificando a Dios.

26 Y el éxtasis sobrecogió a todos quedándose fuera de sí, y glorificaban a Dios, y se llenaron de temor, diciendo: ¡Hoy hemos visto cosas increíbles, insólitas y nunca vistas!

La vocación de Mateo, 5:27-32.

27 Después de estas cosas, salió y observó a un publicano de nombre Leví, sentado en el telonio (aduana, lugar de los impuestos), y le dijo: ¡Sígueme!

28 Y Mateo dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

29 Y entonces Leví le hizo un gran banquete en su casa. Y había un gran número de publicanos y otros que estaban reclinados a la mesa con ellos.

30 Y los escribas-gramatís y los fariseos murmuraban contra sus discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?

31 Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que padecen de enfermedades.

32 No he venido a llamar justos a los que por sí mismos se consideran justos, sino a pecadores para la metania, arrepentimiento, conversión y confesión.

Por qué no ayunan los discípulos de Jesús, 5:33-39

33 Entonces ellos le dijeron: Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oraciones, igualmente también los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben.

34 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden ayunar los invitados de la boda mientras el novio está con ellos? (En la alegría de la boda no ayunan los hombres; ya que yo que soy el novio de la Iglesia y ahora estoy con mis discípulos, no es normal que estén en luto y ayunen).

35 Pero vendrán días cuando también el novio les sea quitado, entonces, en aquellos días, ayunarán. (Daba a entender Su crucifixión por la que llenaría de luto y tristeza profunda a los discípulos y otras tribulaciones que ellos sufrirían).

36 Les decía también la parábola: Nadie corta una pieza de un vestido nuevo para remendar a una vestido viejo; de lo contrario, no sólo se rasgará el nuevo, sino que tampoco al viejo le quedará bien un parche nuevo.

37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se echarán a perder;

38 sino que el vino nuevo tiene que ser echado en odres nuevos. (Los fariseos y sus discípulos son los trajes corruptos, los odres viejos que tienen la vieja mentalidad, modos de vida y culto antiquísimos y no pueden recibir y aceptar la nueva enseñanza. Mis discípulos, hombres jóvenes, puros, la aceptarán con mucho gusto y alegría).

39 Y nadie, después de beber el vino añejo, desea el nuevo, porque dice: El añejo es mejor.  (Así también los habituados a los antiquísimos tipos de la ley antigua, no pueden contentarse y agradarse en el nuevo espíritu de mi enseñanza).

 

Capítulo 6: Primeras conversaciones sobre el Sábado, 1-11. Elección de los doce, 12-19. Las bienaventuranzas, 20-23. Los ayes, 24-26. Amor a los enemigos, 27-38. Espíritu de benevolencia, 39-46. Casa en roca o en tierra, 47-49.

 

Primeras conversaciones sobre el Sábado, 6:1-11.

6:1 Aconteció que en el segundo sábado de la fiesta de la Pascua atravesando por unos sembrados, sus discípulos arrancaban las espigas, y restregándolas con las manos comían las semillas.

2 Entonces algunos de los fariseos dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no está permitido en los sábados?

3 Jesús les respondió: ¿Ni siquiera leísteis lo que hizo David cuando tuvo hambre, él y los que estaban con él?

4 ¿cómo entró en la Casa de Dios, y tomando los panes de la proposición, comió y dio también a los que estaban con él, aunque a nadie le es permitido comer de ellos, sino sólo a los sacerdotes? (Sin embargo esta praxis de David, más dura que la que están haciendo ahora mis discípulos, no la condena Dios y por supuesto ni tampoco vosotros).

5 Y les decía: el hijo del hombre es Señor también del sábado; (por su poder divino tiene el derecho de rectificar y dar esplendor a este vínculo).

6 En otro sábado, que entró en la sinagoga para enseñar, aconteció que allí había un hombre que tenía su mano derecha seca.

7 Y los escribas-gramatís y los fariseos lo observaban atentamente, por si acaso curaba en el sábado, para encontrar de qué acusarlo.

8 Pero él, conociendo los pensamientos de ellos, dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio de la sinagoga. Y levantándose, se puso en pie.

9 Entonces Jesús les dijo: Os pregunto: ¿Es lícito en el sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar una vida que está en peligro o pasar indiferente y sea destruida?

10 Y mirándolos a todos alrededor por si acaso alguien responda, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo, y su mano inmediatamente fue restaurada, igual que la otra mano.

11 Pero ellos se dominaron por la oscuridad en su nus-espíritu y la depravación en su corazón, y discutían intensamente unos con otros sobre lo que tenían que hacer contra Jesús.

Elección de los doce, 6:12-19.

12 Aconteció en aquellos días que el Señor salió al monte a orar, y pasó la noche en oración a Dios.

13 Y cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:

14 A Simón, a quien también llamó Pedro, y a su hermano Andrés, a Jacobo/Santiago y a Juan, a Felipe y a Bartolomé,

15 a Mateo y a Tomás, a Jacobo de Alfeo, y a Simón el llamado Zelote,

16 a Judas de Jacobo, y a Judas Iscariote, quien llegó a ser el traidor.

17 Y bajó con ellos y se detuvo en una explanada, y había una gran multitud de discípulos suyos, y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén, y de la región costera de Tiro y Sidón; los cuales habían ido para oírlo y para ser psicoterapiados y sanados de sus enfermedades físicas, psíquicas y espirituales o demoníacas.

18 También los atormentados por espíritus inmundos y sucios eran sanados por la dinamis la potencia de la energía increada de Cristo.

19 y toda la multitud procuraba tocarlo, porque salía dinamis (fuerza y energía increada) divina de Él y a todos los curaba y psicoterapiaba, los que tenían fe en él.

Las bienaventuranzas, 6:20-23.

20 Y levantando sus ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados y dichosos sois vosotros los pobres, porque por vuestra libre voluntad no han entregado vuestros corazones a las riquezas, sino que ponéis toda vuestra esperanza en Dios, porque vuestra es la realeza increada de Dios.

21 Bienaventurados y dichosos sois los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados por las donaciones incalculables del reinado de la realeza increada de los cielos. Bienaventurados y dichosos sois los que ahora lloráis por vuestros pecados y por otras tribulaciones que estáis padeciendo, porque reiréis y os alegraréis.

22 Bienaventurados y dichosos sois vosotros cuando los hombres os odian, os excluyan y cortan todo tipo de relación con vosotros, y os insultan y difaman vuestro nombre como maligno, vil e infame, por causa de ser discípulos fieles del hijo del hombre.

23 Regocijaos y alegraos en ese día y saltad de gozo, porque he aquí vuestra recompensa será grande en el cielo. Porque del mismo modo trataban también sus padres a los profetas que hoy están glorificados en el cielo.

Los ayes, 6:24-26.

24 Pero ¡ay de vosotros los ricos, los que utilizáis la riqueza única y exclusivamente para vuestro propio bienestar y disfrute, porque ya tenéis vuestro consuelo y alegría, no tenéis derecho a esperar la recompensa del Dios!

25 ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados de disfrutes y bienes materiales, porque tendréis hambre, seréis privados y hambrientos de bienes espirituales y tendréis hambre eterna! ¡Ay de los que ahora os divertís y reís con vuestros disfrutes pecadores, porque en la vida futura lamentaréis, gemiréis y lloraréis amargamente!

26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres os alaben y digan bien de vosotros, porque a todos los halagaréis y adularéis queriendo gustar a todos, pisoteando la ley de Dios, porque así halagaban sus padres a los falsos profetas!

Amor a los enemigos, 6:27-38.

27 Pero yo os digo a vosotros que me escucháis con buena disposición: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian,

28 bendecid a los que os maldicen, orad a Dios por los que os difaman y os perjudican.

29 Al que te abofetea en una mejilla, ofrécele también la otra, y al que te quita el manto, no le impidas tomar también tu túnica.

30 A todo el que te pide con agapi real y discernimiento, dale; y al que te quite por la fuerza lo tuyo, no se lo reclames y no te metas en luchas judiciales.

31 Comportaos y tratad a los hombres como queréis que ellos se comporten y os traten a vosotros.

32 Pues, si amáis a los que os aman, ¿qué clase de gracia es la vuestra y la recompensa que merecéis? Porque los pecadores también aman a quienes los aman.

33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué clase de gracia es la vuestra y qué recompensa tendréis de Dios? También los pecadores hacen lo mismo.

34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué clase de gracia es la vuestra y qué recompensa tendréis de Dios? También los pecadores dan prestado a los pecadores para recuperar lo mismo.

35 Más bien, amad a vuestros enemigos, y haced bien, y dad prestado no esperando nada, y vuestro salario será grande, y seréis hijos del Altísimo en la realeza increada de los cielos, porque Él es bondadoso incluso hacia los ingratos y malvados.

36 Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso hacia todos.

37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados.

38 Dad con alegría a los necesitados, y se os dará por parte de Dios una buena medida, rellena y rebosante; porque con la medida con que medís seréis medidos y recompensados también vosotros de Dios.

Espíritu de benevolencia, 6:39-46.

39 También les dijo una parábola: ¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No es cierto que ambos caerán en el hoyo? ¿Cómo es posible vosotros pecadores y débiles que sois, podéis juzgar y guiar a los demás?

40 El discípulo no es más que su maestro, y cualquiera que haya sido bien instruido, será como su maestro.

41 ¿Cómo es que ves la paja que está en el ojo de tu hermano, y no percibes ni ves la viga que está en el tuyo?

42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: hermano, deja que saque la paja que está en tu ojo, no viendo tú mismo la viga que está en el tuyo? ¡Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claramente para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano! (Cómo te atreves a aconsejar, controlar y examinar, para supuesta rectificación de tu hermano, mientras que tu presentas errores y defectos más gordos y más grandes que él).

43 No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno. (El hombre que sus obras son malas, no es posible ofrecer obras buenas a los otros).

44 Cada árbol es conocido por su fruto; no se recogen higos de los espinos, ni se vendimian uvas de la zarza.

45 El hombre bueno, del tesoro bueno del corazón saca y ofrece lo bueno, y el malvado, saca el mal de la maldad que tiene, porque de la abundancia del corazón habla su boca. (Sólo el hombre bondadoso puede indicar el bien y ser buen guía de los engañados).

46 ¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, y no hacéis lo que os digo? Porque unas cosas confesáis y decís por la boca, y distintas obras presentáis.

Casa en roca o en tierra, 6:47-49.

47 Os mostraré a quién es semejante todo el que viene a mí, y escucha mis logos, y los pone en práctica.

48 Es semejante a un hombre que edifica una casa, el cual excavó profundamente y puso el cimiento sobre la roca; y viniendo una inundación, el torrente embistió contra aquella casa pero no pudo sacudirla por estar bien edificada encima de la roca fuerte e imperturbable.

49 Pero el que escucha mis logos y no los pone en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre la tierra, sin cimiento, contra la cual irrumpió el torrente y al instante cayó, y se arruinó totalmente. (El fiel afronta con valor, firmeza y estabilidad las tentaciones permaneciendo imperturbable; en cambio el de poca fe es arrastrado y arruinado).

 

Capítulo 7: Terapia del criado del centurión, 1-10. Resurrección del hijo de la viuda de Naín, 11-17. Envío de los discípulos de Juan el Bautista a Jesús, 18-23. Elogio sobre Juan el Bautista, 24-30. La generación paradójica, 31-35. Cena en la casa del Fariseo, 36-50.

 

Terapia del criado del centurión, 7:1-10.

7:1 Cuando terminó de hablar todos sus logos a los oídos del pueblo que lo escuchaba con atención, entró en Capernaum.

2 Y el criado de un centurión, a quien éste estimaba mucho, estaba enfermo y a punto de morir.

3 Y al oír acerca de Jesús, envió a él unos ancianos de los judíos a rogarle que fuese a curar y salvar a su criado.

4 Presentándose pues ante Jesús, le rogaban insistentemente, diciendo: merece que se le concedas este favor,

5 porque ama a nuestra nación, y él mismo con su dinero nos ha edificado la sinagoga.

6 Jesús fue con ellos, no estaba lejos de la casa, cuando el centurión envió unos amigos a decirle: Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres en mi casa,

7 por eso no me consideré digno de ir yo personalmente; pero di una palabra, y mi criado se curará inmediatamente.

8 Porque también yo, siendo hombre bajo autoridad superior, tengo soldados bajo mi mando, y digo a éste: Ve, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi criado: Haz esto; y lo hace.

9 Al oír estas cosas, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que lo seguía: ¡Os digo que ni aun en Israel encontré una fe tan grande! E inmediatamente en aquel momento con la potencia de su divina energía increada curó al criado sin visitarlo a casa.

10 Y cuando los enviados regresaron, encontraron curado y con buena salud al criado.

Resurrección del hijo de la viuda de Naín, 7:11-17.

11 Un poco después, aconteció que fue a una ciudad llamada Naín. E iban con Él sus discípulos y mucha gente.

12 Y cuando se acercó a la puerta de la ciudad, he aquí estaban sacando a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, siendo ella misma viuda; y una gran multitud de la ciudad estaba con ella acompañándola en el entierro.

13 Viéndola el Señor se compadeció de ella, y le dijo: «No llores».

14 Y acercándose, agarró el féretro, de manera que los que lo llevaban se detuvieron; y dijo: «Joven, a ti te digo: ¡Levántate!»

15 Y el muerto inmediatamente se levantó, se sentó y comenzó a hablar. Y Jesús lo entregó a su madre.

16 Y un gran temor los sobrecogió a todos, y glorificaban a Dios, diciendo: ¡Un gran profeta ha surgido entre nosotros, Dios bondadoso ha visitado a su pueblo!

17 Y su fama se extendió por toda Judea y por todas aquellas comarcas. Es decir, que Jesús con un logos sin ninguna dificultad resucitó inmediatamente al muerto.

Envío de los discípulos de Juan el Bautista a Jesús, 7:18-23.

18 Los discípulos de Juan le informaron acerca de todas estas cosas milagrosas que hacía Jesús,

19 y Juan, llamando a dos de sus discípulos, los envió al Jesús, diciendo: ¿Eres Tú el que viene, o hemos de esperar a otro? (Esto lo hizo Juan para poner sus discípulos en contacto con el Señor y apoyarlos así en la fe).

20 Cuando los hombres fueron a Él, le dijeron: Juan el Bautista nos envió a ti, diciendo: ¿Eres Tú el que viene, o hemos de esperar a otro?

21Y en aquella hora sanó a muchos de enfermedades y dolencias, y de espíritus malignos, y a muchos ciegos los regaló la luz de sus ojos.

22 Y respondiendo, les dijo: Id y contad a Juan lo que visteis y oísteis: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, y los hombres humildes y pobres se evangelizan y escuchan el mensaje alegre del reinado de la realeza increada de los cielos.

23 y bienaventurado y dichoso es cualquiera que no se escandalice de mí y no se tambalee su fe a causa de mi apariencia humilde y pobre.

Elogio sobre Juan el Bautista, 7:24-30.

24 Cuando los mensajeros de Juan se marcharon, el Señor comenzó a decir a las multitudes acerca de Juan: ¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿Quizás habéis venido a ver algún hombre inestable que es arrastrado por las opiniones de uno y de otro intentando agradar y estar de acuerdo con todos? Por supuesto que no.

25 ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto con vestiduras caras y finas? He aquí los que tienen vestidos espléndidos y viven en deleites están en los palacios reales.

26 Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo; éste es mucho más que un profeta.

27 Éste es de quien está escrito, por el profeta Malajías: He aquí envío mi mensajero delante de tu presencia, el cual preparará tu camino delante de ti, es decir, los corazones de los hombres para que te reciban y te acepten.

28 Os digo que entre los hombres nacidos de mujeres, ninguno es mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en la realeza increada de Dios es mayor que él. Pero debéis saber también esto, que el más humilde e insignificante ciudadano del reinado de la realeza increada de Dios, o sea, el miembro más pequeño de mi Iglesia, es, sobre la salvación y los divinos carismas que toma en la Iglesia, superior que Juan el Bautista, el cual aún no ha recibido estas donaciones divinas.

29 Y todo el pueblo y los publicanos, que habían oído a Juan y se bautizaron con su bautismo y volvieron a la metania y arrepentimiento, como él dijo, demostraron y justificaron que el Dios actuó con claridad y justicia,

30 pero los fariseos y los intérpretes de la ley, que se consideraban virtuosos y conocedores de la Santa Escritura, frustraron para ellos mismos vano e inútil el plan de Dios para la sotiría redención y salvación del hombre. Y consideraron vana la misión del Bautista ya que no aceptaron su bautismo ni su kerigma.

La generación paradójica, 7:31-35.

31 Entonces ¿a qué compararé yo a los hombres de esta generación, y a quién son semejantes?

32 Son semejantes a esos muchachos que se sientan en la plaza y gritan unos a otros, y se dicen: ¡Os tocamos cantos alegres con la  flauta y no bailasteis; entonamos lamentos y no llorasteis! Ni de un modo ni de otro os hemos satisfecho.

33 Porque vino Juan el Bautista, como asceta que era, no comía pan ni bebía vino, y decís: ¡Demonio tiene!

34 Viene el hijo del hombre, que come y bebe como cualquier hombre prudente y social, y decís: ¡Mirad, un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores!

35 Y la sabiduría-sofía divina es reivindicada y justificada por parte de todos sus hijos.

Cena en la casa del Fariseo, 7:36-50.

36 Uno de los fariseos le rogó que comiera con él, y entrando en la casa del fariseo, se reclinó a la mesa según la costumbre que había entonces.

37 Y he aquí había en la ciudad una mujer que era pecadora, al enterarse de que Jesús estaba reclinado a la mesa en la casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro lleno de perfume,

38 y situándose detrás, llorando a los pies de Jesús, comenzó a regar sus pies con las lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza, y besaba con devoción a sus pies y los ungía con el perfume.

39 Viéndolo el fariseo que lo había invitado, se decía en su interior: Éste, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que lo toca, es  decir, sabría que es una pecadora.

40 Y Jesús respondiendo a las meditaciones de Simón, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte; y él dice: dime, Maestro.

41 Cierto acreedor tenía dos deudores: el uno debía quinientos denarios, y el otro cincuenta.

42 No teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. ¿Cuál de ellos, pues, lo amará más?

43 Respondiendo Simón, dijo: Pienso que a quien perdonó más. Él le dijo: has juzgado correctamente.

44 Y vuelto hacia la mujer, dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para lavar mis pies, pero ésta ha regado mis pies con las lágrimas, y los ha secado con sus cabellos.

45 No me diste beso, pero ésta, desde que entré no ha cesado con mucha devoción de besar mis pies.

46 No ungiste mi cabeza con aceite, pero ésta ungió con perfume caro mis pies.

47 Por lo cual te digo que han sido perdonados sus muchos pecados, porque mucho amó al Redentor y anheló profundamente su redención; pero al que se le perdona poco, piensa que poca deuda y poco deber tiene frente a Dios, éste poco ama.

48 Y Jesús le dijo la mujer: Tus pecados han sido perdonados.

49 Y los que estaban sentados con Él en la mesa comenzaron a pensar y decirse: ¿Quién es éste, que perdona también pecados?

50 Y Jesús dijo a la mujer: «tu fe te ha salvado, ve en el camino de la paz, y con el corazón pacífico, purgado y purificado».

 

Capítulo 8: Las discípulas, diaconisas del Señor, 1-3. La parábola del sembrador, 4-18. La madre y los considerados hermanos del Señor, 19-21. El cese de la tempestad, 22-25. Terapia del endemoniado, 26-39. Resurrección de la hija de Jairo y la terapia de la mujer con hemorragia, 40-56.

 

Las discípulas, diaconisas del Señor, 8:1-3.

8:1 Y después de esto, iba por todas las ciudades y aldeas, enseñando y predicando el mensaje alegre de la realeza increada de Dios, y con él iban también los doce discípulos,

2 y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y curadas-psicoterapiadas de patologías tormentosas y enfermedades, María, la que llamaban Magdalena y de la cual se habían expulsado con la fuerza del Señor siete demonios,

3 y Juana, mujer de Juzá, mayordomo de Herodes, y Susana, y otras muchas que con sus bienes asistían y ofrecían mantenimiento a Él y a los Apóstoles.

La parábola del sembrador, 8:4-18.

4 Y mientras se reunía una inmensa muchedumbre que acudían a Él de varias ciudades, el Señor les dijo esta enseñanza en parábola:

5 El sembrador salió a sembrar su semilla, y al sembrarla, una parte cayó junto al camino y fue pisoteada por los transeúntes, y las aves del cielo la comieron.

6 Otra parte cayó sobre terreno pedregoso, y habiendo brotado, se secó por no tener humedad.

7 Otra parte cayó en medio de las espinas, las espinas crecieron y la ahogaron.

8 Y otra parte cayó en buena tierra, y habiendo crecido, dio fruto a ciento por uno. Dicho esto, exclamó: ¡El que tiene oídos espirituales para oír la verdad de Dios, que oiga lo que yo enseño!

9 Y sus discípulos le preguntaban qué significaba esta parábola.

10 Él dijo: A vosotros se os ha sido dado conocer los misterios de la realeza increada de Dios, pero a los demás sólo en parábolas, para que viendo no vean ni puedan introducirse al significado más profundo y oyendo no puedan entender la verdad. (A vosotros que tenéis interés y buena disposición, se ha dado de Dios como regalo a aprender las verdades secretas de la realeza increada de Dios, pero a los otros los hablo en parábolas. Ellos no tienen interés para conocer y aceptar las verdades espirituales. Y el nus/espíritu y el intelecto de ellos están embotados e incapaces para la enseñanza espiritual. Por eso enseño de esta manera, para que no puedan ver lo más profundo y puro, mientras que con los ojos de sus cuerpos ven, y para que no puedan entender mientras oyen la enseñanza que les explica los misterios. Y esto no lo hago sólo por justicia, sino también por bondad, para que ellos, por menospreciar la verdad no agraven su situación y se endurezcan aún más.)

11 Este es, pues, el significado de la parábola: La semilla simboliza el logos de Dios

12 Los que se asemejan con la tierra que está cerca del camino son los que oyeron y no fueron atentos al logos de Dios; pero luego viene el diablo y quita el logos de sus corazones, para que no crean y sean salvos.

13 Los que son simbolizados con el terreno pedregoso, son los que cuando oyen y reciben el logos de Dios con gozo y alegría, pero éstos no tienen raíces profundas en sus corazones; creen por un tiempo, pero al tiempo de prueba y tentación sucumben y se alejan de la fe.

14 La semilla que cae entre las espinas, simboliza a éstos que cuando oyeron el logos de Dios e intentaron a aplicar y cumplir con algunas ganas, pero luego se ahogan en las preocupaciones para adquirir riquezas y en los placeres y disfrutes materialistas de la vida mundana, y así no avanzan hasta al final, no maduran para tener frutos buenos y fijos.

15 Pero la semilla que cae en buena tierra, simboliza a los hombres con buena voluntad y predisposición, que al haber oído el logos de Dios con corazón recto y bueno, lo retienen con atención y devoción en su interior y producen como frutos las obras de la virtud junto con la paciencia, la que mostrarán en distintas circunstancias, tribulaciones y sufrimientos.

16 Nadie cuando enciende una lámpara, la oculta en una vasija o la pone debajo de una cama, sino que la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz.

17 Porque no hay nada oculto que no sea descubierto, ni secreto que no haya de ser plenamente conocido y salga a la luz. Esto sucede también con mi enseñanza que será conocida en todo el mundo.

18 Por tanto, vosotros que como apóstoles-enviados del mundo la transmitiréis, mirad bien cómo escucháis mi enseñanza, (oírla con fe inquebrantable, para apropiarse de ella); porque al que contiene la verdad, le será dado más rica y más clara gnosis-conocimiento e iluminación de la verdad, y al que por indiferencia no contenga la verdad, aun lo que imagina tener como gnosis-conocimiento le será quitado.

La madre y los considerados hermanos del Señor, 8:19-21

19 Se presentaron ante Él su madre y sus supuestos hermanos, pero no podían acercársele a causa de la multitud.

20 Y le fue informado: Tu madre y tus hermanos están fuera y desean verte.

21 Él respondió y les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que escuchan el logos de Dios y lo aplican y cumplen en sus vidas.

El cese de la tempestad, 8:22-25.

22 En uno de aquellos días, aconteció que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: «Pasemos al otro lado del lago»; y se adentraron al lago.

23 Pero mientras navegaban, se durmió; y un torbellino de viento cayó sobre el lago y la barca se inundaba y corrían peligro.

24 Entonces los discípulos se acercaron y lo despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro! ¡Perecemos! Y Él despertó y reprendió al viento y a la furia del agua, y cesaron, y sobrevino inmediatamente la calma.

25 Y les dijo: «¿Dónde está vuestra fe?, ¿tantos milagros me habéis visto hacer y aún no habéis creído con todo vuestro corazón en mí?» Y llenos de miedo, se maravillaron diciéndose unos a otros: ¿Quién es éste? ¡Porque aun a los vientos y al agua manda, y le obedecen!

Terapia del endemoniado, 8:26-40.

26 Y navegaron hacia la región de los gerasenos, que está frente de Galilea.

27 Y al llegar a tierra, salió al encuentro un hombre de la ciudad que tenía demonios, y desde hacía mucho tiempo andaba desnudo, no se vestía ni vivía en casas, sino entre los sepulcros.

28 Al ver a Jesús, se puso a gritar y se postró ante Él, gritando a gran voz: ¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego, ¡no me atormentes y no me encierres desde ahora al terrible Hades!

29 Porque Jesús mandó al espíritu inmundo salir del hombre, porque durante mucho tiempo se había apoderado de él, y aunque atado con cadenas y grillos para ser custodiado, rompía las cadenas y era conducido por el demonio a lugares desiertos.

30 Jesús le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: “Legión”, porque habían entrado muchos demonios en este hombre.

31 Y los demonios le rogaban que no les mandara ir al abismo, a las profundidades del Hades.

32 Y había allí una piara de muchos cerdos paciendo en el monte; y le rogaron que los dejara entrar en ellos; y los dejó. (En realidad deberían ser castigados los dueños de los cerdos, con la pérdida de los cerdos, porque los apacentaban y los alimentaban, a pesar de la prohibición por la ley de Moisés).

33 Saliendo entonces del hombre, los demonios entraron en los cerdos, y la piara se precipitó por el despeñadero al lago, y se ahogó.

34 Al ver lo sucedido los pastores de los cerdos, huyeron y lo contaron en la ciudad y en los caseríos.

35 Salieron entonces a ver lo sucedido, y fueron adonde Jesús, y encontraron al hombre de quien habían salido los demonios sentado a los pies de Jesús, vestido y en su sano juicio; y se llenaron de miedo.

36 Y los que lo vieron, les contaron cómo el endemoniado había sido liberado.

37 Y toda la multitud de alrededor de los gerasenos le rogó que se alejara de ellos, porque estaban sobrecogidos de un gran miedo. Como se sentían culpables tenían miedo a más castigos. Y Jesús entrando en una barca, regresó.

38 Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba estar con Él; pero le mandó a su casa en paz, diciendo:

39 Vuelve a tu casa, y cuenta lo que ha hecho Dios contigo. Y él fue proclamando por toda la ciudad cuán grandes cosas le había hecho Jesús con él.

Resurrección de la hija de Jairo y la terapia de la mujer con hemorragia, 8:41-56.

40 Al regresar Jesús, la multitud entusiasmada le dio la bienvenida, porque todos lo estaban esperando.

41Y he aquí llegó un hombre que era jefe de la sinagoga, cuyo nombre era Jairo; y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que fuera a su casa,

42 porque tenía una hija única, como de doce años, y se estaba muriendo. Y mientras Él iba, las multitudes lo apretujaban,

43 y una mujer que padecía hemorragia desde hacía doce años, la cual había gastado toda su fortuna en los médicos sin que ninguno pudiera curarla,

44 acercándose por detrás, se agarró del borde de su manto; e inmediatamente cesó la hemorragia.

45 Y dijo Jesús: ¿Quién me ha tocado? Y negándolo todos, dijo Pedro y los discípulos que estaban juntos allí: Maestro, las multitudes te apretujan y te oprimen y tú dices: ¿Quién se agarró de mí?

46 Pero Jesús dijo: Alguien se agarró de mí, porque percibí que ha salido una dinamis (milagrosa potencia y energía) de mí.

47 Entonces la mujer, viendo que no había pasado inadvertida, se acercó temblando, y después de postrarse ante Él, confesó delante de todo el pueblo por qué lo había tocado, y cómo había sido curada al instante.

48 Él entonces le dijo: Ánimo, hija mía, tu fe te ha psicoterapiado, curado y salvado. Ve en paz y alegre sin ninguna inquietud y sufrimiento que antes tenías por tu enfermedad.

49 Estando Él aún hablando, llega uno de la casa del jefe de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto. No molestes más al Maestro.

50 Pero Jesús, al oírlo, le respondió: No temas; solamente sigue creyendo y será salva y sana tu hija.

51Y entrando en la casa, a nadie permitió entrar consigo, sino a Pedro, a Juan y a Jacobo, y al padre y a la madre de la joven.

52 Y todos lloraban y lamentaban por ella. Pero Él dijo: No lloréis, porque no está muerta, está dormida.

53 Y se reían de Él, sabiendo bien que la hija había muerto.

54 Pero Él, tomando su mano, clamó, diciendo: ¡Niña, levántate!

55 Y su espíritu volvió, y al instante se levantó; y ordenó que se le diera de comer.

56 Y sus padres se asombraron, pero Él les encargó no decir a nadie lo sucedido.

 

Capítulo 9: La misión de los doce, 1-10. Multiplicación de los panes, 11-17. La confesión de Pedro, 18-27. La Metamorfosis, 28-36. Terapia del joven endemoniado, 37-43. Segundo anuncio de la pasión, 44-46. Quien sería el mayor, 46-50. Negación de los Samaritanos a recibirle, 51-56. Los tres discípulos inestables, y exigencias para seguirle, 57-62.

 

La misión de los doce, 9:1-10.

9:1 Después de convocar a los doce, les dio dínamis (potencia y energía) poder y autoridad sobre todos los demonios, y de psicoterapiar y sanar enfermedades físicas, psíquicas y espirituales o demoníacas.

2 Y los envió a proclamar la realeza increada de Dios y a psicoterapiar y sanar a los enfermos, y así por los milagros sea confirmada la enseñanza de ellos.

3 Y les dijo: No toméis nada para el camino: ni bastones, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni dos túnicas.

4 En cualquier casa en que entréis, quedaos allí todo el tiempo de vuestra estancia hasta que dejéis aquella ciudad.

5 Y dondequiera que no os reciban, saliendo de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies, como testimonio contra ellos.

6 Ellos pues, recorrieron una por una las aldeas, anunciando las buenas nuevas, psicoterapiando y curando los enfermos por todas partes.

7 También el tetrarca Herodes se enteró de todo lo que hacía; y estaba desconcertado, porque unos decían que Juan ha resucitado de los muertos y hace estos milagros;

8 otros decían que Elías apareció otra vez en la tierra; y de otros se decía que había resucitado un antiguo profeta.

9 Pero Herodes dijo: Yo decapité a Juan, ya no vive. ¿Quién es éste pues, de quien oigo tales cosas? Y procuraba ver a Jesús.

10 Cuando los apóstoles regresaron, le contaron cuanto habían hecho. Y Jesús tomándolos consigo, se retiró aparte a una ciudad llamada Betsaidá.

Multiplicación de los panes, 9:11-17.

11 Pero al darse cuenta las multitudes, lo siguieron, y después de recibirlos, les hablaba acerca de la realeza increada de Dios, y psicoterapiaba curaba y sanaba a los que tenían necesidad de terapia.

12 Al comenzar a declinar el día, se acercaron los doce y le dijeron: Despide a la multitud, para que vayan a las aldeas y a los caseríos del contorno a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario.

13 Pero Él les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos dijeron: No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para todo este pueblo.

14 Porque eran como cinco mil hombres (sin contar mujeres y niños). Entonces dijo a sus discípulos: decidles que se sienten en grupos de cincuenta.

15 Y lo hicieron así, haciéndolos sentar a todos.

16 Tomando entonces los cinco panes y los dos peces, alzó los ojos al cielo, para agradecer al Padre, y bendijo los panes. Después los partió en trozos, y los iba dando a los discípulos para que lo distribuyeran a la multitud.

17 Y todos comieron y se saciaron, y de lo que había sobrado se recogieron doce cestos de trozos.

La confesión de Pedro, 9:18-27.

18 Aconteció que un día estaba orando a solas, los discípulos estaban con Él, y les preguntó: ¿Quién dicen la gente que soy yo?

19 Y ellos respondiendo, dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros que eres algún profeta de los antiguos que ha resucitado.

20 Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy yo? Respondiendo Pedro, dijo: el Cristo/Mesías de Dios, al cual el Dios ha ungido y le mandó como salvador del mundo.

21 Pero Él, con mandamiento riguroso, les ordenó no hablar esto a nadie,

22 y añadió: el hijo del hombre tiene que padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas-gramatís, y ser matado y resucitado al tercer día.

23 Y a todos decía: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo y de su pecado, y tome su cruz cada día y sígame, y que piense que vivirá y actuará teniendo a mí como ejemplo.

24 Porque cualquiera que quiera salvar su vida o psique-alma, la perderá, y cualquiera que pierda su vida por mí, salvará su psique-alma y vida, en la vida eterna.

25 Porque, ¿qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se destruye a sí mismo con la eterna condena y el infierno?

26 Porque el que se avergüence de mí y de mis logos, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su doxa-gloria luz increada, y la del Padre y de los santos ángeles, como juez de todos.

27 En verdad os digo: Hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean la realeza increada de Dios. (Es decir, que se constituya la Iglesia durante el día del Pentecostés por el Espíritu Santo con mucha dinamis potencia y energía y se expanda en todo el mundo conocido entonces).

La Metamorfosis, 9:28-36.

28 Como ocho días después de estos logos, sucedió que tomando a Pedro, a Juan y a Jacobo, subió al monte a orar.

29 Y mientras oraba, se transformó el aspecto de su rostro, y sus vestidos se volvieron de una blancura resplandeciente.

30 Y he aquí dos hombres hablaban con Él, los cuales eran Moisés y Elías,

31 quienes, habiéndose aparecido en esplendor glorioso, hablaban del éxodo, de su partida de este mundo, la cual, de acuerdo con las profecías, Él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.

32 Y Pedro y los que estaban con él se encontraban cargados de sueño, pero habiéndose sacudido el sueño, vieron su doxa-gloria luz increada, y a los dos hombres que estaban con Él.

33 Y sucedió que al tiempo que ellos se apartaban de Él, dijo Pedro a Jesús: Maestro, que bien se está aquí, bueno es quedarnos aquí y hacer tres tiendas de cabaña, una para ti, y otra para Moisés y otra para Elías, sin entender claramente qué es lo que decía.

34 Y diciendo Pedro estas cosas, apareció una nube que los cubrió con su sombra, y Pedro y los otros dos discípulos, se asustaron al entrar en aquella nube paradójica, la cual era una señal de la presencia de Dios como otra vez antiguamente al monte Sinaí.

35 Y de la nube vino una voz que decía: ¡Este es mi Hijo unigénito, el amado, a él oíd y obedeced!

36 Y al venir la voz, Jesús se quedó solo; y los tres discípulos callaron el acontecimiento, y en aquellos días nada dijeron a nadie de las cosas que habían visto.

Terapia del joven endemoniado, 9:37-43.

37 Al día siguiente, aconteció que bajando del monte, les salió al encuentro una gran multitud.

38 Y he aquí un hombre de la multitud clamó diciendo: Maestro-Didáskale, te ruego que veas atentamente a mi hijo, que es mi unigénito, el único que tengo;

39 porque he aquí un espíritu maligno se apodera de él y de repente da alaridos y lo convulsiona con espumarajos, y a duras penas se aparta de él, dejándolo extenuado.

40 Y he rogado a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.

41 Entonces Jesús respondió y dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros y os soportaré? ¡Tráeme aquí a tu hijo!

42 Y cuando el joven se acercaba a Jesús, el demonio aun lo tiró por tierra y lo convulsionó; pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, sanó al muchacho, y lo devolvió a su padre.

43 Y todos estaban asombrados de la grandeza de Dios. Mientras todos estaban maravillados de todas las cosas que hacía Jesús, dijo a sus discípulos:

Segundo anuncio de la pasión, 9:44-46

44 Vosotros os entusiasmáis fácilmente y formáis una opinión falsa sobre mí; poned atención a estos logos que os voy a decir, porque el hijo del hombre está a punto de ser entregado en mano de los hombres, según la voluntad de Dios, para torturarlo y matarlo.

45 Pero ellos no entendían el significado y sentido de este logos, y este logos quedó encubierto en ellos para que no lo entendieran; porque aún no habían recibido la iluminación del Espíritu Santo y temían preguntarle el significado sobre este logos.

Quien sería el mayor, 9:46-50.

46 Surgió entonces una meditación y discusión entre ellos sobre quién sería el más grande de ellos en el reinado de la realeza increada de Cristo.

47 Pero Jesús con su omnisciencia divina vio claramente esta meditación egoísta del corazón de ellos, y tomó a un niño y lo puso de pie junto a sí mismo,

48 y les dijo: el que recibe y acoge a este niño en mi nombre o a uno de estos hombres humildes y sencillos que parecen a este niño, a mí recibe y acoge, y el que me recibe a mí, recibe al Padre que me envió en el mundo; porque quien se hace humilde y se comporta como el más pequeño entre vosotros, ése será grande en el reinado de la realeza increada de los cielos.

49 Y tomando la palabra Juan, dijo: Maestro, vimos a uno echando fuera demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no sigue con nosotros.

50 Jesús le dijo: No se lo prohibáis, porque el que no está contra vosotros, está a favor de vosotros.

Negación de los Samaritanos a recibirle, 9:51-56.

51 Aconteció que al cumplirse los días después de las cuales se haría su ascensión a los cielos, Él decidió resueltamente ir a Jerusalén donde sufriría su terrible pasión.

52 Y envió mensajeros delante de sí, y al ir, entraron en una aldea de samaritanos para preparar el alojamiento que iban a quedar.

53 Pero no lo recibieron, porque su aspecto era como del que iba a Jerusalén, ciudad enemiga de ellos.

54 Viendo esto los discípulos Jacobo y Juan que los enviados vuelven expulsados, dijeron con enfado: Señor, ¿quieres que digamos que descienda fuego del cielo y los consuma, tal como en otros tiempos hizo Elías?

55 Pero volviéndose Jesús, los reprendió y dijo: “no conocéis aún de qué espíritu sois; es decir, no sois hombres del espíritu de la ira y del castigo, el que predominaba en el Antiguo Testamento, sino del espíritu de la agapi y del perdón, el que psicoterapia, sana y salva;

56 el hijo del hombre no ha venido a condenar psiques-almas a la destrucción y perdición, sino a psicoterapiarlas, redimirlas y salvarlas y se fueron a otra aldea.

Los tres discípulos inestables, y exigencias para seguirle, 9:57-62.

57 Y mientras iban por el camino, alguien le dijo: Señor, te seguiré adondequiera que vayas.

58 Jesús le dijo: «Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza, y cada uno que me sigue será sometido, igual que yo, en privaciones y sacrificios».

59 Y dijo a otro: «¡Sígueme!» Pero él dijo: «Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre y después te seguiré»

60 Y Jesús le dijo: «Deja que los muertos espiritualmente entierren a sus muertos, (porque quería protegerlo de los follones por la herencia, que por costumbre suceden después de la muerte del padre) y tú anda junto mis otros discípulos y proclama la realeza de Dios».

61 Un tercero le dijo: «Te seguiré, Señor; pero primero permíteme que me despida de los de mi casa».

62 Y dijo Jesús: «Ninguno pone la mano en el arado y mira atrás, no puede arar el terreno; así también cada uno que asume a trabajar como alumno y apóstol mío y vuelve atrás a los suyos y a los hombres de este mundo, no es apto para el reinado de la realeza increada de Dios».

 

Capítulo 10: La misión de los setenta, 1-16. Apocalipsis divinas a los niños, 17-24. El mandamiento más importante, 25-29.La parábola del buen Samaritano, 30-37. Martha y María, 38-42.

 

La misión de los setenta, 10:1-16.

10:1 Después de estas cosas, el Señor designó a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de él, a toda ciudad y lugar adonde Él pensaba ir después.

2 Y les decía: En verdad la mies para la siega es mucha, y los obreros pocos, es decir, muchos los que tienen buena disposición y voluntad de oír el Evangelio, pero los obreros del Evangelio son pocos. Rogad pues al Señor de la mies, para que envíe obreros para la siega de su mies.

3 ¡Id ahora como obreros del Evangelio! Pero encontraréis dificultades e impedimentos. He aquí yo os envío, como corderos en medio de lobos.

4 No llevéis cartera, ni alforja, ni sandalias excepto las que lleváis puestas; y no paréis a saludar a nadie a en el camino, como acostumbran los Hebreos.

5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: ¡La paz de Dios sea a esta casa!

6 Y si hay allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.

7 Y quedaos en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que sea de parte de ellos, porque vosotros sois obreros espirituales y es justo que por este trabajo recibáis por lo menos el alimento; porque el obrero es digno de su salario. No andéis de casa en casa.

8 Y en cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan delante sin pedir nada especial y mejor,

9 y psicoterapiad y curad a los enfermos que haya en ella y decidles: la realeza increada de Dios se ha acercado a vosotros, la que el Cristo/Mesías vino a instalar en la οικουμένη icumeni-toda tierra habitada.

10 Pero en la ciudad donde entréis y no os recibieren, salid a sus plazas y decid a la gente que estará allí reunida:

11 Os sacudimos aun el polvo de vuestra ciudad que se nos pegó a los pies; pero sabed esto: la realeza increada de Dios ha llegado y está entre vosotros.

12 Os digo que en aquel día del gran juicio será más tolerable el castigo para Sodoma, que el castigo para aquella ciudad.

13 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se hicieron en vosotras, haría tiempo que se hubieran arrepentido y vuelto en metania sus habitantes, y en testimonio de metania y arrepentimiento, sentados en la tierra, en vez de vestido, vestirían saco y en vez de perfume en la cabeza, pondrían ceniza.

14 Por tanto, en el juicio será más tolerable la situación para Tiro y Sidón que para vosotras.

15 Y tú, Capernaum, que has sido exaltada y glorificada hasta el cielo, caerás y te hundirás en las profundidades del Hades.

16 El que os escucha a vosotros, me escucha a mí, y el que os rechaza, me rechaza a mí, y el que me rechaza, rechaza al que me envió como salvador del mundo.

Apocalipsis divinas a los niños, 10:17-24.

17 Regresaron los setenta y dos con mucha alegría, diciendo: Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre apenas lo imploramos.

18 Les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo; es decir, desde que comencé mi obra veía al Satanás ser desnudado de su poder tiránico y se ser derrumbado y destruido a la velocidad de un rayo de las alturas de su dominio.

19 He aquí, yo ahora os doy poder de pisar encima de serpientes y escorpiones y el poder de aniquilar toda dinamis fuerza y energía del enemigo, sin que nada os dañe y perjudique, es decir, del diablo por todas estas malas astucias y artimañas que inventará contra vosotros.

20 Pero no os alegréis por esto, de que los espíritus se os someten, sino alegraos y regocijaos de que vuestros nombres están inscritos en los cielos, en la realeza increada de Dios.

21 En aquella misma hora Jesús se regocijó y sintió profunda alegría en su psique-alma y corazón y dijo: ¡Te agradezco y te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra! porque escondiste estas cosas de los que se consideran sabios y entendidos y las revelaste a niños o a estos discípulos míos sencillos y humildes que parecen como niños delante de los sabios del mundo. Sí, Padre, porque así lo quiso tu justa y bondadosa voluntad.

22 Y girando hacia los discípulos, dijo: “Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre, y como hombre tomé también de él todo poder, porque soy también Dios como el Padre; y nadie conoce exactamente y plenamente quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera apocaliptar-revelar.

23Y volviéndose a los discípulos aparte, les dijo: Bienaventurados y dichosos vuestros ojos que ven las cosas que veis,

24 porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver las cosas que vosotros veis, y no las vieron, y oír las cosas que oís, y no las oyeron.

El mandamiento más importante, 10:25-29.

25 Y, he aquí, un doctor de la ley se levanta con la intención de tentarlo, le dijo: “Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?”

26 El  Señor entonces le dijo: «¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lo percibes tú que lees la ley?»

27 Y el maestro de la ley le contestó: en la ley está escrito que: “amarás al Señor tu Dios de todo corazón, y con toda tu psique-alma, y con toda la fuerza de tu voluntad y con toda tu mente y espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo”.

28 Jesús le dijo: «has respondido correctamente. Haz esto, y vivirás, heredarás la vida eterna».

29 Pero el maestro de la ley, avergonzado porque se demostró que puso a Jesús una pregunta sobre la cual la respuesta era conocida, queriendo justificarse, dijo a Jesús: “¿Y quién según la Escritura debo considerar como mi prójimo y amarlo como a mí mismo?”

La parábola del buen Samaritano, 10:30-37.

30 Respondiendo Jesús, dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales después de desnudarlo y golpearlo, se fueron dejándolo medio muerto.

31 Y por coincidencia, un sacerdote bajaba por aquel camino, y al verlo herido, pasó por el lado opuesto sin ofrecerle ninguna ayuda.

32 Igualmente un levita, al llegar junto al lugar y al verlo, dio un rodeo y pasó de largo impávido.

33 Pero un samaritano que iba de camino, se acercó a él, y al ver al herido medio muerto, se compadeció de él;

34 se acercó, vendó con atención sus heridas echando aceite y vino, y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a una posada, y cuidó de él.

35 Y al día siguiente, al partir, sacó dos denarios, los dio al posadero, y le dijo: Cuídalo, y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.

36 Entonces el Señor preguntó al maestro de la ley: ¿Quién de estos tres te parece que llegó a ser prójimo y hermano del que cayó en manos de los ladrones?»

37 Y él dijo: “El que se compadeció de él”. Entonces Jesús le dijo: «Ve y haz tú lo mismo. (Haz el bien con agapi-amor desinteresado e incondicional, sean Judíos o Samaritanos, sean amigos o enemigos).»

Martha y María, 10:38-42.

Mientras los discípulos y el Señor iban camino adelante, llegó en una aldea, y una mujer de nombre Marta lo acogió en su casa.

39 Marta tenía una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies del Señor, escuchaba los logos de su enseñanza.

40 Pero Marta que andaba atareada y absorbida por los muchos servicios que hacía para atender dignamente al maestro, parándose en un momento, dijo: Señor, ¿no te parece que mi hermana me dejó sola para preparar y servir la comida para ti y tus discípulos? Dile pues que me ayude.

41 Pero el Señor, respondiendo, le dijo: «Marta, Marta, te ocupas, te cansas y te apuras para preparar muchas cosas;

42 pero sólo una cosa es necesaria e indispensable, el alimento espiritual, el que yo ofrezco, y María escogió la parte mejor, la espiritual la cual no le será quitada nunca a nadie; porque los beneficios de los alimentos espirituales son eternos e irreducibles.»

 

Capítulo 11: La oración del Señor, 1-13. La blasfemia de los Fariseos, 14-27. Los judíos piden una señal a Jesús, 29-32. La luz de la psique-alma, 33-36. Refuta e inspecciona la hipocresía de los Fariseos y de los Gramatís-Escribas, 37-54.

 

La oración del Señor, 11:1-13.

11:1 Estando Jesús en un lugar orando, cuando terminó, sucedió que uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos”.

2 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; Venga en nosotros tu realeza increada (o la jaris del Espíritu Santo); hágase tu voluntad tal como en el cielo también en la tierra;

3 El pan nuestro el sobre-esencial o espiritual y también el natural, dánoslo hoy.

4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe y ha sido injusto con nosotros; y no permitas que caigamos en tentación, sino protegemos del  astuto maligno, el diablo.

5 También les dijo: ¿suponed que uno de vosotros tiene un amigo, y acude a él a media noche, y le dice: Amigo, préstame tres panes,

6 porque un amigo ha llegado a mí de viaje, y no tengo qué darle de comer;

7 y aquél, respondiendo desde adentro, diga: No me molestes; la puerta ya ha sido cerrada y mis niños están conmigo en la cama y no puedo levantarme a dártelos

8 Os digo que, aunque no se levante para darle los panes por ser su amigo, al menos para que deje de molestarle, se levantará y le dará todo lo que necesite.

9 Y yo os digo: Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad a la puerta de la divina agapi-amor desinteresado, y se os abrirá.

10 Porque todo el que pide de Dios, recibe, y el que busca, encuentra, y al que llama a la puerta de Dios, se le abre.

11¿Y a cuál de vosotros, como padre, si su hijo le pide un pescado, le dará en lugar de un pescado una serpiente?

12 O si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión?

13 Pues si vosotros, siendo astutos malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu bondadoso (la jaris/gracia, energía increada) a los que se lo pidan? (¿Si dará el bien sublime y grandísimo, no es lógico y correcto que dará los bienes materiales, que incomparablemente son de valor mucho más pequeño?)

La blasfemia de los Fariseos, 11:14-28.

14 Aconteció que el momento que el Señor acabando de expulsar un demonio que había dejado mudo al paciente, el mudo habló, y las multitudes se asombraron y se maravillaron.

15 Pero algunos de ellos decían que Éste echa a los demonios en cooperación con el Beelzebul, el príncipe de los demonios.

16 Otros, para tentarlo y con el propósito de presentarle al laós-pueblo de que no puede hacer grandes milagros, demandaban de Él una señal grande del cielo, (como el fuego que bajó Elías del cielo y como el maná que Moisés con la oración cayó desde el cielo a los hambrientos israelitas).

17 Pero Él, conociendo sus pensamientos e intenciones, les dijo: Todo reinado dividido en grupos enemigos combatiendo uno contra el otro es asolado, y cuando una familia se divide con enemistad contra sí misma cae y se disuelve.

18 Y si Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo se sostendrá su reinado? ¿Porque decís que en cooperación con el Beelzebul yo echo fuera los demonios?

19 Y si yo echo fuera los demonios en colaboración con la fuerza de Beelzebul, ¿por quién y con qué fuerza los echan fuera vuestros hijos espirituales? Por esto, ellos serán vuestros jueces y os condenarán por vuestra doble cara.

20 Pero, si con la fuerza del dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces es señal que ha llegado a vosotros la realeza increada de Dios.

21 Cuando el fuerte, bien armado, guarda su propio palacio, están seguros sus bienes;

22 pero si llega uno más fuerte que él y lo vence, le quita su armadura en la cual confiaba, y reparte todos sus bienes. (Así también yo como absolutamente más fuerte que el Satanás, le venzo y libero a los que tenía encarcelados como propiedad suya en su corte y además doy autoridad a mis discípulos hacer lo mismo).

23 El que no está conmigo con todo su corazón, está contra mí, y el que conmigo no recoge y no conduce a mis ovejas a los campos de pasto espiritual, éste desparrama como lobo sanguinario.

24 Cuando un espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, es decir, como el hombre sediento que pasa entre lugares secos sin agua y vanamente busca reposo; y al no encontrarlo, dice: regresaré a mi casa, es decir, al hombre de donde me expulsaron.

25 Y al regresar, encuentra la casa barrida, ordenada y adornada; es decir, encuentra al hombre perezoso física y espiritualmente, desidioso y ocupado de cosas mundanas, sin preparación, sin práctica y sin trabajo espiritual.

26 Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores y más astutos que él mismo y, entrando, habitan ya permanentemente allí, y lo postrero de aquel hombre llega a ser peor que lo primero. (O sea que, los que se han liberado de los demonios y por la jaris energía increada de Dios recibieron el perdón de los pecados y entraron en el camino de la psicoterapia, redención o despertar espiritual y salvación, pues, que anden con cuidado en no dejar la vida nueva de la jaris/gracia increada, porque entonces se harán mucho peor de lo que antes estaban).

27 Mientras decía estas cosas, sucedió que una mujer de la multitud entusiasmada por su enseñanza, alzando la voz, le dijo: “¡Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que mamaste; bienaventurada la madre que te dio a luz y te ha criado!”

28 Él le respondió: «Por supuesto que es bienaventurada mi madre, pero también son bienaventurados y dichosos todos los que escuchan el logos de Dios y lo ponen en práctica, lo obedecen y lo cumplen.»

Los judíos piden una señal a Jesús, 11:29-32

29 Y apelotonándose las multitudes a su alrededor, comenzó a decir: Esta es una generación mala astuta y perversa, que busca una señal, supuestamente para creer, pero no se le dará otra sino la señal del profeta Jonás.

30 Porque como Jonás llegó a ser señal para los ninivitas, así también lo será señal para esta generación el hijo del hombre por su resurrección de entre los muertos, confirmando que realmente él es el redentor de los hombres.

31 La reina idólatra del Sur, la de Arabia, se levantará en el día del gran juicio con los hombres de esta generación y los condenará, porque ella siendo idólatra vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y he aquí en este lugar hay algo incomparablemente más que Salomón, ya que yo no soy simplemente un sabio como aquel, sino la misma encarnación de la Sofía-Sabiduría divina.

32 Varones ninivitas resucitarán en el día del gran juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y he aquí en este lugar hay algo incomparablemente más que Jonás, yoSoy el encarnado Hijo y Logos de Dios, y sin embargo esta generación por mi kerigma no vuelve a la metania y al arrepentimiento.

La luz de la psique-alma, 11:33-36

33 Nadie que enciende una lámpara la pone en un lugar oculto, sino que la pone en el candelero, para que los que entran vean la luz.

34 La lámpara del cuerpo es tu ojo. Cuando tu ojo esté sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz, pero cuando esté malo, también tu cuerpo estará en la oscuridad.

35 Mira, pues, que la luz que hay en ti, la que ha puesto Dios en tu interior o sea la lógica y la conciencia, no sea oscuridad. (Porque entonces aunque la luz existe exteriormente, por muchas enseñanzas altas que escuches no te iluminarás).

36 Por tanto, si todo tu cuerpo está lleno de luz, y no tiene ninguna parte oscura, todo será luminoso, como cuando una lámpara te ilumina con su resplandor. (Cuando la psique-alma y la conciencia no se oscurecen por los pazos, entonces la psique estará llena de la luz increada de CristoDios).

Refuta e inspecciona la hipocresía de los Fariseos y de los Gramatís-Escribas, 11:37-54.

37 Cuando terminó de hablar, un fariseo le rogó que comiera con él; y entrando Jesús se reclinó a la mesa; sin antes lavarse las manos como acostumbraban los Fariseos por razones supuestamente religiosas.

38 Pero el fariseo, observándolo, se extrañó de que no se lavara sus manos primero, antes de la comida.

39 Y el Señor le dijo: vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso o del plato, pero vuestro interior está lleno de rapiña y de maldad. Cumplís sólo los tipos exteriores para aparecer que sois piadosos, laváis vuestras manos y cuerpos, pero vuestra psique-alma está sucia y llena de pazos (patologías, pecados, pasiones, padecimientos, malos hábitos, adicciones y vicios).

40 ¡Insensatos!, ¿El Dios que hizo lo de fuera, es decir el cuerpo, no hizo también lo de dentro, o sea, la psique-alma? ¿Cómo vuestro cuerpo intentáis mantenerlo limpio, en cambio lo más importante, vuestra psique-alma la dejáis sucia, ya que tanto lo uno como lo otro son obras de Dios?

41 Más bien, dad misericordia o caridad a vuestros bienes, y he aquí todo se os hará limpio, también la comida que comeréis a pesar de que antes no habéis lavado las manos.

42 Pero ¡ay de vosotros, los fariseos! Que dais en el templo el diezmo por la menta y la ruda, y de todas las hortalizas, es decir, cumplís detalles insignificantes pero pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Debía hacerse esto, sin descuidar aquello.

43 ¡Ay de vosotros, los fariseos! Que amáis la primera silla en las sinagogas y ser saludados en las plazas.

44 ¡Ay de vosotros gramatís-escribas y fariseos hipócritas! Porque sois como los sepulcros, disimulados, y los hombres que caminan encima de estos no lo saben, sin quererlo se contaminan, de acuerdo con las cosas que escribe la ley. Así también vosotros, por vuestra hipocresía escondéis vuestra maldad, y aquellos que insospechadamente se acercan a vosotros se contaminan y se perjudican.

45 Respondiendo entonces uno de los doctores de la ley, le dice: “Maestro, diciendo estas cosas, ofendes e insultas también a nosotros los doctores de la ley”.

46 Él respondió: ¡Ay también de vosotros, los doctos de la ley! Porque cargáis a los hombres con cargas difíciles de llevar, pero vosotros no tocáis las cargas ni con uno de vuestros dedos. Es decir, habéis inventado mandamientos insoportables para los demás que no las dice la ley de Dios y vosotros encontráis maneras de no cumplirlos.

47 ¡Ay de vosotros que edificáis los sepulcros de los profetas, como de respeto hacia ellos, mientras que vuestros mismos antepasados los mataron y también vosotros tenéis escondidas las mismas intenciones asesinas que vuestros antepasados, los cuales mataron a los profetas!

48 Así que por un lado testificáis y confirmáis que los profetas, como enviados de Dios, son dignos de respeto, y por otro lado, por vuestras praxis y vuestra disposición estáis de acuerdo y aprobáis las obras de vuestros antepasados. Porque ellos mataron a los profetas y vosotros edificáis monumentos en honor de ellos.

49 Por esto, también la sabiduría de Dios dijo: Enviaré a ellos profetas y apóstoles, pero ellos sin metania ni arrepentimiento y endurecidos por la maldad, a unos los matarán y a otros los perseguirán,

50 pero Dios pedirá cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas asesinados desde la creación del mundo;

51 desde la sangre del inocente Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. En verdad os digo, que por todos estos crímenes se pedirán cuentas y responsabilidades de esta generación.

52 ¡Ay de vosotros, los doctores de la ley!, porque habéis quitado de los hombres la llave del conocimiento/gnosis, es decir, habéis oscurecido el nus/espíritu de ellos por vuestras falsas enseñanzas y gnosis/conocimientos y los habéis quitado la llave por la que conocerían la verdad y avanzarían hacia la redención y salvación; así vosotros mismos no entráis en la realeza increada de Cristo, y a los que querían entrar se lo habéis impedido.

53 Cuando Él salió de allí, los escribas-gramatís y los fariseos fueron poseídos interiormente de amargura e ira contra él y comenzaron a hostigarlo en gran manera y a provocarlo con preguntas acerca de muchas cosas de la ley,

54 tendiéndole trampas para sorprenderlo y cazar algo de su boca que no sería de acuerdo con la ley y así tener un motivo para acusarlo.

 

Capítulo 12: El Cristo instruye sus discípulos y la multitud, 1-12. Condena de la hipocresía y las preocupaciones materialistas 13-15. La parábola del rico insensato, 16-21. Confianza a la divina Providencia, 22-34. Bienaventurados los que están en guardia y vigilancia, 35-48. La división entre los hombres, por Jesús o contra Jesús, 49-53. Las señales del tiempo, 54-59.

 

El Cristo instruye sus discípulos y la multitud, 12:1-12.

12:1 En esto, juntándose la multitud por millares, tanto que se atropellaban unos a otros, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos y vigilaos de la levadura de los fariseos que es la hipocresía.

2 Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse, ni oculto, que no haya de conocerse.

3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas. (Es decir, la verdad del Evangelio que ahora en pocos se dice de un modo místico, secreto, será proclamada claramente en toda la tierra).

4 Yο os digo, amigos míos, que no tengáis miedo de los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer.

5 Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haberos quitado la vida presente, tiene poder de echaros en la vida eterna del infierno; sí, os digo, a éste temed. (A vuestros perseguidores no los tengáis en cuenta, porque el Dios será vuestro protector).

6 ¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos (unos 15 céntimos)? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de los ojos de Dios.

7 Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados, quien observa y conoce hasta los más mínimos detalles de vuestra vida. No temáis, pues, más valéis vosotros que muchos pajarillos.

8 Os digo que todo aquel que me confesare como salvador y Dios delante de los hombres, también el Hijo del Hombre (o el Θεάνθρωπος zeántropos, Dios y hombre) le confesará como fiel delante de los ángeles de Dios;

9 pero el que por vergüenza o miedo me niegue delante de los hombres, también yo lo negaré delante de los ángeles de Dios.

10 A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado. (Es un gran pecado que uno hable mal contra el hijo del hombre, escandalizado por la debilidad de la naturaleza humana, y tendrá el perdón por este pecado, si se arrepiente de verdad. Pero aquel que exprese logos blasfemos contra el Espíritu Santo, y con conocimiento tergiversa sus sanadoras y redentoras energías increadas, no será perdonado nunca; porque por este gran pecado suyo, manifiesta que éste, por la maldad de su corazón, se ha endurecido y ya no hay esperanza que vuelva en la metania y se arrepienta).

11 Cuando os lleven como culpables a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo habéis de decir o qué habéis de responder;

12 porque el Espíritu Santo os inspirará y os enseñará en la misma hora lo que debéis decir.

Condena de la hipocresía y de las preocupaciones materialistas 12:13-15.

13 Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que reparta conmigo la herencia.

14 Él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o repartidor?

15 Y prosiguió: Mirad, tened cuidado y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste ni depende de la abundancia de los bienes y riquezas que posee.

La parábola del rico insensato, 12:16-21.

16 También les dijo una parábola: Las fincas de un hombre rico habían producido mucho.

17 Y él pensaba dentro de sí, meditando: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar las cosechas de mis tierras?

18 Y se dijo: esto haré, derribaré mis graneros, los ampliaré, y allí guardaré todas mis cosechas y mis bienes;

19 y luego diré a mi psique-alma: Psique-alma mía, muchos bienes y riquezas tienes guardados para muchos años; ahora repósate, come, bebe y pásalo bien.

20 Pero cuando lo tenía todo preparado para disfrutar, Dios le dijo: hombre necio, esta noche que creíste que vas a comenzar a disfrutar de la vida buena vienen los demonios a pedirte tu psique-alma; y lo que has acaparado, ¿de quién será?

21 Así le sucederá al que egoístamente amontona riquezas para sí, y no es rico con obras de las que Dios se agrada..

Confianza a la divina Providencia, 12:22-34.

22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: «No os angustiéis y os preocupéis por vuestra vida pensando qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.

23 La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido. ¿Dios que os ha dado lo superior no os dará lo inferior?

24 Observad los cuervos, que no siembran, ni siegan y no tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?

25 ¿Y quién de vosotros por mucho que se esfuerce puede añadir a su estatura un palmo o una hora al tiempo de su vida?

26 Pues, si no podéis ni con las cosas más pequeñas, ¿a qué preocuparse de las demás por las que no tenéis ningún poder y autoridad?

27 Mirad y enseñaos de los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; pero yo os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria no se vistió de una prenda tan esplendorosa como uno de los lirios del campo.

28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?

29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo qué habéis de comer o qué beber, ni estéis distraídos y mareados con estas ansiosas inquietudes.

30 Porque todas estas cosas buscan y luchan para adquirirlas las gentes del mundo, los paganos que no han conocido al verdadero Dios, sino que tienen como dioses los ídolos; pero vuestro Padre conoce muy bien que tenéis necesidad de estas cosas y os las dará.

31 Mas buscad la realeza increada de Dios en vuestro interior, y todas estas cosas terrenales os serán añadidas junto con las riquezas espirituales y celestes.

32 No temáis, rebaño pequeño, en comparación con la multitud de los infieles, porque vuestro Padre ha decidido daros la realeza increada de los cielos, (y mucho más, os dará los bienes materiales provisionales y necesarios).

33 Si veis que los bienes materiales se convierten en impedimento para la realeza increada de los cielos, vended todo lo que poseáis, y dad limosna con ello; haceos bolsas que no se gastan ni se envejecen nunca, tesoro inagotable en los cielos que no se pierde, allí donde no entra ningún ladrón, ni roe la polilla.

34 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Bienaventurados los que están en guardia y vigilancia, 12:35-48.

35 Estén preparados y ceñidos vuestros lomos, tened  encendidas vuestras lámparas; es decir, que estéis siempre preparados y en vigilancia para hacer la voluntad de Dios, para adquirir así tesoros en el cielo.

36 y vosotros sed semejantes a hombres o criados que esperan que su señor regrese de las bodas, para abrirle tan pronto como llegue y llame a la puerta.

37 Bienaventurados y dichosos son aquellos siervos a quienes el señor encuentra en vela, cuando venga; de verdad os digo que los hará sentar en la mesa y él mismo se pondrá a servirlos.

38 Si llega a media noche o de madrugada y los encuentra así, os digo que, ¡bienaventurados y dichosos son aquellos siervos!

39 Pero sabed esto, que si supiese el amo de la casa a qué hora iba a venir el ladrón, estaría en guardia y no dejaría que asaltaran su casa.

40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no conocéis, el Hijo del Hombre viene, sea por la muerte natural de cada uno o en la Segunda Parusía-Presencia.

41 Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola por nosotros, o por todos?

42 Y dijo el Señor: ¿Quién es pues, el administrador fiel y prudente, que el señor pondrá, para que dé al personal la comida a su hora?

43 Bienaventurado y dichoso es el siervo que si, cuando su señor venga, le encuentre cumpliendo con su deber.

44 En verdad os digo que le pondrá administrador sobre todos sus bienes.

45 Pero, si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir y comenzase a maltratar a los demás criados y criadas, y a comer y beber hasta emborracharse,

46 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste menos espera y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá en la calle con los infieles. (Es decir, los pastores y maestros de la Iglesia serán bienaventurados, si a los fieles administran bien el poder espiritual y los carismas que Cristo ha confiado en ellos; si no administran bien y se demuestra que son indignos y usurpadores, serán duramente castigados,).

47 El siervo que sabe lo que su señor quiere y no lo hizo adecuadamente conforme la voluntad del Señor, será severamente castigado, porque en conocimiento ha transgredido la voluntad del Señor.

48 Pero el que sin conocer la voluntad del Señor hizo cosas dignas de castigo, será castigado con menos severidad; porque al que se ha dado mucho o muchos carismas, mucho se le reclamará y al que mucho se le ha confiado, más obras buenas se le pedirá;

La división entre los hombres, por Jesús o contra Jesús, 12:49-53.

49 Yo he venido a echar fuego en la tierra, (es decir, para los hombres de buena y libre voluntad he venido para encenderlos de entusiasmo, celo ardiente y diligencia en sus corazones; y a los de mala voluntad este entusiasmo y celo será fuego de odio contra mí y mis fieles), ¿y qué más quiero, si este fuego ahora ya se ha encendido?

50 Yo tengo que recibir el bautismo del martirio y dolor; ¡y estoy con anhelo y me angustio hasta que se cumpla y sea proclamado y extendido en todo el mundo el fuego de la fe y del celo divino!

51 ¿Pensáis que he venido para dar paz falsa e hipócrita en la tierra como lo imaginan los hebreos? Os digo que no, sino a provocar división, por la cual división, responsables serán los hombres malos astutos, viles y sin metania, no arrepentidos ni convertidos.

52 Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres.

53 Estará dividido el padre no creyente contra el hijo creyente, y el hijo no creyente contra el padre creyente; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra, los miembros infieles de la familia contra los miembros fieles.

Las señales del tiempo 12:54-59

54 Decía también a la multitud: Cuando veis una nube levantarse por poniente, decís: Lluvia viene; y así sucede.

55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y así sucede.

56 ¡Hipócritas! Sabéis interpretar y distinguir los signos del cielo y de la tierra que anuncian el tiempo, ¿y cómo no sabéis interpretar y distinguir los signos del tiempo presente, que todos los signos o señales presentan como época o tiempo de la llegada del Mesías)?

57¿Y por qué no razonáis y juzgáis con sano juicio por vosotros mismos lo que es justo (es decir, que ya es tiempo para que volváis a la metania y os convirtáis para encontrar la sotiría sanación, redención y salvación?)

58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.

59 Te digo que no saldrás de allí, hasta que hayas pagado aun el último céntimo. (Es decir, reconciliaos con el Dios por la metania, que es cambio de mentalidad, conversión, arrepentimiento y confesión, antes de que sea sacada de Él la decisión condenatoria para vosotros).

 

Capítulo 13: Matanza en Galilea por Pilatos y metania, 1-5. La parábola de la higuera sin frutos, 6-9. La terapia de la mujer encorvada, 10-17. La parábola de la semilla de mostaza, 18-22. El camino estrecho, 23-30. La amenaza de Herodes, 31-35.

 

Matanza en Galilea por Pilatos y metania, 13:1-5.

13:1 En este mismo tiempo que estaba hablando el Señor, llegaron algunos anunciándole que Pilatos con sus soldados había matado a unos galileos, mezclando su sangre con la de las víctimas que ofrecían en sacrificio.

2 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos?

3 Os digo: No; porque los demás galileos también son pecadores; antes si no volvéis a la metania, os arrepentís, os confeséis y os convertís, todos pereceréis igualmente (porque el ejército romano estaba preparado para atacarlos y degollarlos).

4 O creéis que aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más pecadores y culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén?

5 Os digo: No; antes si no volvéis a la metania, os arrepentís, os confeséis y os convertís, todos pereceréis igualmente.

La parábola de la higuera sin frutos, 13:6-9.

6 Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar higos en ella, y no los encontró.

7 Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿por qué va a ocupar inútilmente la tierra?

8 Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone;

9 Y si da fruto el año que viene, bien; y si no, la cortarás después. (El Dios aceptando la súplica de su Hijo espera la metania del pecador, es decir, conversión, arrepentimiento y confesión, y las buenas obras como fruto espiritual. Pero si el pecador permanece endurecido y sin metania, entonces será castigado por Dios. Esto ocurrió con los hebreos, los cuales simbolizaba la higuera que no hacía frutos).

La terapia de la mujer encorvada, 13:10-17.

10 Un sábado enseñaba Jesús en una sinagoga;

11 y había allí una mujer que estaba poseída de un espíritu inmundo, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años, estaba encorvada, y de ninguna manera podía enderezarse.

12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.

13 Y puso las manos sobre ella; y ella al instante se enderezó y después glorificaba a Dios.

14 Pero el jefe de la sinagoga, indignado y enojado de que Jesús había curado en Sábado que es el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en esos días laborables, pues, venid y curaos, y no vengáis en sábado el día de reposo.

15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Esto no lo consideráis como transgresión del día de reposo del Sábado, y es muy correcto.

16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura terrible y depresiva en sábado?

17 Al decir estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba y se alegraba por todas las cosas gloriosas hechas por Señor.

La parábola de la semilla de mostaza, 13:18-22.

18 Decía también a la gente: ¿A qué es semejante la realeza increada de Dios, y con qué la compararé?

19 Es semejante a un grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas. (Pequeña e insignificante parece la Iglesia de Cristo; pero crecerá y se expandirá por toda la tierra con multitudes innumerables de hombres).

20 Y volvió a decir: ¿A qué compararé la realeza increada de Dios?

21 Es semejante a la levadura, que una mujer toma y esconde en tres medidas de harina, hasta que fermenta toda la masa. (La realeza increada de Dios parece pequeña, pero tiene enorme potencia y energía increada para amasar poco a poco la humanidad y transformarla en mejor).

El camino estrecho, 13:23-30

22 Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando el evangelio, y encaminándose a Jerusalén alguien le dijo:

23 “Señor, ¿son pocos los que se salvan?” Y le respondió:

24 «Esforzaos a entrar a la realeza increada de Dios por la puerta estrecha, por el camino que requiere esfuerzos y sacrificios; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán conseguirlo, porque no tendrán firme la decisión de luchar.

25 Una vez que el amo de la casa se haya levantado y cerrado la puerta, os quedaréis fuera, y comenzaréis a llamar a la puerta, diciendo: ¡Señor, Señor!, ábrenos; y él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois, no os conozco. (Puerta abierta, para que entremos en la realeza increada de Dios, es la vida presente. Pero cuando la muerte la cierre, sobre todo en la Segunda Parusía-Presencia, entonces ya será tarde y no se volverá a abrir para los pecadores sin metania que no se han convertido, confesado y arrepentido).

26 Entonces comenzaréis a decir: hemos comido y bebido contigo, y en nuestras plazas tú has enseñado y te seguimos.

27 Pero él os dirá: no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad y agentes de injusticias.

28 Allí estando alejados de la realeza increada de Dios, en el eterno infierno, será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en la realeza increada de Dios, mientras que vosotros sois echados fuera.

29 Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la majestuosa mesa de la realeza increada de Dios.

30 Y he aquí, hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos. He aquí un acontecimiento inesperado y paradójico sucederá entonces. Aquí en la tierra y entre vosotros existen algunos que son anónimos, considerados pequeños e insignificantes, sin embargo ellos por su fe y virtud serán primeros en la realeza increada de Dios. Los pecadores y los paganos que creerán, tomarán grandes axiomas en la realeza increada de Dios; en cambio, muchos del pueblo hebreo, que se consideraban como escogidos de Dios, serán los últimos».

La amenaza de Herodes, 13:31-35.

31 Aquel mismo día llegaron unos fariseos, diciéndole: Sal de aquí de esta región y vete, porque Herodes te quiere matar.

32 Y les dijo: Id, y decid a aquella persona vil y maligna como una zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día terminaré mi obra.

33 Sin embargo, es necesario que hoy y mañana y pasado mañana siga mi camino hacia Jerusalén; no me matará Herodes aquí, porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.

34 ¡Jerusalén, Jerusalén, ciudad pecadora y sin metania, que apedreas y matas a los profetas que te son enviados por Dios! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisisteis!

35 he aquí que vuestra casa se queda abandonada de Dios y desprotegida vuestra ciudad con su templo; y os digo que no me veréis, hasta que llegue el tiempo en que digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor.

 

Capítulo 14: Comida en la casa de un Fariseo y el hidrópico curado en Sábado, 1-14. La parábola de la cena grande, 15-24. Las obligaciones de los discípulos del Señor, 25-35.

 

Comida en la casa de un Fariseo y el hidrópico curado en Sábado, 14:1-14.

14:1 Cuando un sábado el Señor, habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban por si hiciera algo ilegal.

2 Y he aquí estaban delante de él un hombre hidrópico (sediento o ansioso).

3 Entonces Jesús habló a los intérpretes de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito curar en el Sábado, día de reposo? Pero ellos quedaron callados.

4 Y Jesús lo agarró de la mano, lo psicoterapió, lo curó, y lo despidió.

5 Y conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: ¿Quién de vosotros, si su hijo o su buey caen en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea sábado?

6 Y no le podían replicar a estas cosas, porque sabían muy bien la injusticia por parte de ellos.

7 Jesús al observar que los invitados escogían los primeros asientos a la mesa, para avisarlos que tengan cuidado de su egoísmo por el que ellos buscaban los primeros puestos, dijo a los convidados esta parábola:

8 Cuando seas convidado por alguno a una boda, no te sientes en el primer asiento, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por el dueño,

9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces tengas que ir avergonzado a ocupar el último puesto.

10 Por el contrario, cuando seas invitado, ponte en el último puesto, para que cuando venga el que te invitó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces te verás honrado delante de todos los que se sientan contigo a la mesa.

11 Porque cualquiera que se enaltece pidiendo honores y primeros puestos, será humillado; y el que se humilla a sí mismo, será enaltecido.

12 Dijo también al que le había invitado: Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a invitar, y seas recompensado de los hombres y no de Dios. Los malos también hacen lo mismo, buscan recompensa por parte de los hombres.

13 Cuando des un banquete y recibes invitados, invita a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos;

14 y serás bien aventurado y dichoso; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en aquel gran día de la resurrección de los justos o de los (cuerpos) muertos.

La parábola de la cena grande, 14:15-24.

15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados a la mesa con él, le dijo: Bienaventurado y dichoso el que participe en el convite de la realeza increada de Dios.

16 Entonces Jesús le dijo la siguiente parábola: Un hombre daba una gran cena, y convidó a muchos.

17 Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya está preparado todo.

18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado un terreno, y necesito ir a verlo; te ruego que me excuses no puedo participar en la cena.

19 El segundo dijo: He comprado cinco pares de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que excuses mi ausencia.

20 Y otro dijo: Acabo de casarme, por tanto no puedo ir.

21 Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces el amo enojado, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos.

22 Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay sitio.

23 Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, e insiste a la gente a entrar, para que se llene mi casa.

24 Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, probará mi cena. (Los convidados principales son los jefes espirituales de Israel y los demás hebreos, pero absorbidos en sus intereses materiales y sus vanaglorias, negaron la invitación de Cristo y por sí mismos fueron rechazados del reinado de la realeza increada de los cielos. En cambio los publicanos, los pecadores y los despreciados por los intelectuales escribas-gramatís y los fariseos, aceptaron con humildad y agradecimiento la invitación y así se convirtieron en miembros gloriosos del reinado de la Realeza increada de los cielos.)

Las obligaciones de los discípulos del Señor, 14:25-35.

25 Grandes multitudes iban con él;  y volviéndose hacia ellos, les dijo:

26 Si alguno viene a mí para ser mi discípulo, y no aborrece y no deja a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, si ellos son impedimento en la nueva vida y aun también su propia vida cuando la ocasión lo requiera sacrificarla, no puede ser mi discípulo.

27 Y el que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.

28 Porque ¿quién de vosotros, si quiere edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene suficiente para terminarla? Antes de que os hagáis discípulos míos examinad muy bien si podéis seguirme como yo quiero.

29 No sea que después que haya puesto los cimientos, y no puede acabar la obra, todos los que lo vean la obra medio acabada comiencen a burlarse de él, diciendo:

30 Este hombre comenzó a edificar, y no pudo terminar la obra.

31¿O qué rey, si va a ir a la guerra contra otro rey, no se sienta antes a considerar si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?

32 Y si no puede, cuando el otro rey está todavía lejos, le envía una embajada y le pide que negocien la paz.

33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee y por mi nombre no corta todo vínculo que puede mantenerle lejos de mí, no puede ser mi discípulo.

34 Buena es la sal; (Cada discípulo mío está llamado a hacerse sal espiritual dentro en la sociedad). Pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se sazonará?

35 No sirve ni para la tierra, ni es útil para abono, se tira. El que tiene oídos (espirituales) para escuchar, que escuche, entienda y acepte lo que digo.

 

Capítulo 15: Murmuración de los Fariseos, 1-2. La parábola de la oveja perdida, 3-7. La dracma perdida, 8-10. El hijo pródigo 11-32.

 

Murmuración de los Fariseos, 15:1-2.

15:1 Mientras pasaba por varios lugares, se acercaban todos los publicanos y los pecadores con interés para oír sus enseñanzas,

2 y los fariseos y los escribas-gramatís murmuraban y lo criticaban entre ellos, diciendo: Éste acoge con mucha simpatía a los pecadores y en concreto come con ellos.

La parábola de la oveja perdida, 15:3-7.

4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve solas, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?

5 Y cuando la encuentra, se la pone sobre su hombro lleno de alegría;

6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: alegraos conmigo, porque he encontrado mi oveja perdida.

7 Os digo que así habrá más alegría en el cielo por un pecador que se vuelve a la metania, se convierte, se confiesa y se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan metania, arrepentimiento, conversión y confesión. (Así también se alegra Dios y los ángeles).

La dracma perdida, 15:8-10.

8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas (monedas helénicas-griegas), si pierde una, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con atención hasta encontrarla?

9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: alegraos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.

10 Os digo que así se alegran los ángeles de Dios por un pecador que se vuelve a la metania, se confiesa, se arrepiente y se convierte.

El hijo pródigo 11-32.

11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos;

12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y el padre les repartió su fortuna.

13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí derrochó y gastó toda su fortuna haciendo una mala vida.

14 Y cuando se lo había malgastado todo, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a padecer necesidad y tener hambre.

15 Y por el hambre que sufría, fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a sus tierras a guardar cerdos.

16 Y deseaba llenar su estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie de los siervos le daba, porque estaban destinadas para los cerdos.

17 Y un día volviendo en sí, en su sano juicio, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan y comidas, y yo aquí me muero de hambre!

18 Resucitado o despertado espiritualmente se dijo a sí mismo, me iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo ante Dios y sus ángeles, y contra ti. (Aquí la palabra ἀναστὰς anastás la traduzco literalmente: resucitado o al haber resucitado, o despertado espiritualmente, en vez de levantado o al levantarse; expresamente el divino escritor pone el verbo ανασταίνω anasteno resucitar en vez de εγείρω eguíro levantar; y por mi experiencia personal así la he vivido esta parábola hasta en los comas y los acentos que no me sobra nada)

19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo y llevar tu honorable nombre; tenme como a uno de tus jornaleros.

20 Y al haber resucitado o despertado espiritualmente, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, su padre que desde mucho tiempo lo esperaba y siempre miraba con anhelo a la calle, lo vio, se conmovió, se compadeció de él y corrió a su encuentro, y se echó con mucho cariño  sobre el cuello de su hijo, y le cubrió de besos.

21 Y el hijo quebrantado y conmovido, le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.

22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad inmediatamente el mejor traje, y ponédselo; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies para que no ande descalzo.

23 Y traed el ternero cebado y matadlo, y celebremos un banquete y deleitemos todos por este acontecimiento agradable;

24 porque este mi hijo estaba muerto espiritualmente, y ha resucitado o despertado espiritualmente y revivido; se había perdido, y ha sido encontrado. Y comenzaron todos a festejarlo. (Cuando un pecador que antes había abandonado a Dios, haciendo el ridículo y hundido al desprecio derrochó los divinos regalos en el pecado, y se vuelve con sinceridad a la metania, se arrepiente, y regresa al Padre, vuelve a tomar la adopción y su primera posición, entonces los Ángeles y los justos están llamados de Dios a alegrarse y deleitar).

25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;

26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello que sucedía.

27 Él le dijo: Tu hermano ha vuelto y tu padre se alegró mucho y ha hecho matar el ternero cebado, por haberle recibido sano.

28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Su padre salió para convencerlo y con cariño le rogaba entrar.

29 Pero él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para celebrar y gozar con mis amigos.

30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha derrochado tus bienes con rameras, has hecho matar para él el ternero cebado.

31 Entonces el padre le dijo: ¡Hijo mío, tú  siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas y nunca te he privado de nada!

32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto espiritualmente, y ha resucitado o despertado espiritualmente y revivido; estaba perdido, y lo hemos hallado. (Se enfadaban los arrogantes y altaneros Fariseos cuando veían al Señor recibir con cariño a los pecadores que volvían a la metania arrepentidos y proclamándolos ciudadanos del reinado de su realeza increada. Los Fariseos y sus semejantes, siendo ególatras e interesados, honraban a Dios sólo exteriormente y típicamente, y se alejaban ellos mismos de la agapi-amor desinteresado e incondicional de Dios y de la alegre comunión con los ciudadanos del reinado de la realeza increada de los cielos).

 

Capítulo 16: La parábola del administrador infiel, 1-12. El uso de la riqueza, 13-18. La parábola del rico y del pobre Lázaro, 19-31.

 

La parábola del administrador infiel, 16:1-12.

16:1 Decía también a sus discípulos, para condenar la avaricia, codicia por la que estaban dominados los Fariseos: «Había un hombre rico que tenía un administrador, y éste fue acusado ante él como malversador de sus bienes.

2 Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Dame cuenta de tu administración, porque quedas despedido, ya no serás más mi administrador.

3 Entonces el administrador dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la administración. Cavar ya no puedo; mendigar, me da vergüenza.

4 Ya sé lo que haré cuando se me expulsen de la administración, para que me reciban otros hombres conocidos en sus casas.

5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo?

6 Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu recibo, siéntate pronto, y escribe cincuenta.

7 Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo, unos cuatro mil quinientos kilos. El administrador le dijo: Toma tu recibo, y escribe que debes ochenta, unos tres mil quinientos kilos.

8 Y alabó el amo al administrador infiel por haber actuado con sagacidad; porque los hijos de este siglo son más sagaces en sus relaciones que los hijos de la luz. (Porque los hombres pecadores de este mundo, para asegurar sus intereses, quieren demostrar que son más buenos, más prudentes y más provisores que los hijos de la luz increada, es decir, de aquellos que han sido iluminados por la verdad de Dios).»

9 Y yo os digo: Imitad la manera de hacer amigos del administrador infiel. Los que tenéis grandes fortunas, las cuales por regla general se adquieren con injusticia, mientras habéis vuelto en la metania, es decir, conversión, confesión y arrepentimiento, haced obras buenas con este dinero injusto; y con vuestras buenas obras adquirid amigos, para que cuando os vayáis de este mundo, los amigos os reciban en las tiendas de cabaña de la vida eterna.

10 El que es fiel en lo muy poco, es decir, en la riqueza material que utiliza para obras buenas, también en lo más es fiel o sea, en la riquezas espirituales y celestes; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto, es decir, en la mucha e inestimable riqueza espiritual.

11 Pues si en el dinero y en las riquezas que injustamente habéis adquirido no fuisteis fieles, ¿quién os confiará los bienes verdaderos y eternos de la realeza increada de Dios?

12 Y si no habéis sido fieles en lo ajeno, ¿quién os dará lo que es vuestro? Es decir, si a la riqueza material que es ajena a vuestra naturaleza espiritual, que no se convierte nunca en riqueza eterna y firme, y es adquirida solo provisionalmente por el injusto mamonás-mamón dinero no fuisteis dignos de confianza, entonces la riqueza espiritual que el Dios ha destinado como eterna propiedad vuestra, ¿quién os la dará? Pues, nadie.

El uso de la riqueza, 16:13-18.

13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque odiará a uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No es posible que seáis a la vez siervos de Dios y del mamonás el dios mamón dinero y el materialismo.

14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él, porque ellos creían que las riquezas son donación honorífica de Dios hacia ellos.

15 Entonces les dijo: «Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos y os presentáis como justos delante de los hombres; pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres por hipocresía tienen por sublime, delante de Dios es abominación y odiado.

16 La ley con sus prefiguraciones y los profetas con sus profecías, instruyeron a los hombres hasta Juan el Bautista y ahora han concedido su posición a la nueva época, tiempo de la Jaris/Gracia increada; desde la época o tiempos de Juan Bautista la realeza increada de Dios es anunciada claramente; y todos que desean su salvación, se quebrantan por incorporarse en el reinado de la realeza increada.

17 Pero más fácil es que pasen y se destruyan el cielo y la tierra, que se caiga una sola letra o tilde de la ley, es decir, ni siquiera el más pequeño mandamiento de la ley será neutralizado y perderá su prestigio y validez.

18 Todo el que se divorcia de su mujer, y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la divorciada del marido, también comete adulterio».

La parábola del rico y del pobre Lázaro, 16:19-31.

19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía espléndidamente cada día banquetes muy costosos.

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta del rico, lleno de llagas,

21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; hasta los perros venían y le lamían las llagas de su cuerpo.

22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles en el seno de Abraham, es decir, al paraíso donde Abraham junto con los justos deleitan y reposan; y murió también el rico, y fue sepultado con pompa y grandeza, pero su psique-alma bajó al Hades, al infierno.

23 Y estando en tormentos en el Hades alzó sus ojos y vio de lejos a Abraham y a Lázaro en su seno o golfos/bahías.

24 Entonces él, que había mostrado tanta dureza e indiferencia cuando vivía en la tierra, ahora gritando, dijo: Padre Abraham, ἐλέησόν με eleisónme ten misericordia/compasión de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado terriblemente en esta llama del Hades.

25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste, disfrutaste y deleitaste continuamente a lo máximo tus bienes en tu vida, y Lázaro, por el contrario, los males, la pobreza y la enfermedad; pero ahora éste, por su paciencia en el tiempo de su tribulación, es consolado disfrutando y deleitando aquí, y tú eres atormentado allí continuamente a causa de la egolatría, de la crueldad y de la dureza de tu corazón.

26 Y no es sólo esto, entre nosotros y vosotros hay un gran abismo, de tal manera que los que quisieren pasar de aquí para allá a vosotros no pueden, ni los de allá pueden pasar aquí a nosotros

27 Entonces el rico le dijo: Te ruego, pues, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique lo que aquí ocurre, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; ¡que los escuchen!

30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; que si alguno de entre los muertos va a verlos, volverán a la metania y se arrepentirán.

31 Abraham contestó: Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso aunque alguno resucitara de los muertos. (Cuando falta la buena voluntad y predisposición, ni siquiera el mayor milagro puede conducir a la fe y a la metania.)

 

Capítulo 17: La enseñanza de Jesús sobre escándalos, perdón, fuerza de la fe y obligaciones y humildad al servir, 1-10. Los diez leprosos, 11-19. La realeza de Dios y la venida del Hijo del hombre, 20-37.

 

La enseñanza de Jesús sobre escándalos, perdón, fuerza de la fe y obligaciones y humildad al servir, 17:1-10.

17:1 Y decía Jesús a sus discípulos: Es inevitable que no vengan escándalos, tropiezos y tentaciones dentro de este mundo pervertido y corrompido; mas ¡ay de aquel por quien viene escándalo y hace tropezar al débil!

2 Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos o simples y humildes que creen en mí.

3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano peca contra ti, repréndele con amor fraternal; y si se arrepintiere, perdónale su falta y error.

4 Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti, diciendo: Me arrepiento; debes perdonarle.

5 Dijeron los apóstoles al Señor: Acrecienta nuestra fe, de modo que cuando vengan los escándalos, las tentaciones y los tropiezos poder vencerlos y con todo nuestro corazón poder perdonar a los hermanos.

6 Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

7 Aunque realicéis este tipo de milagros, no olvidéis que sois siervos de Dios y no os enorgullezcáis y ensalcéis por eso. ¿Porque quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: pasa, siéntate a la mesa a comer?

8¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?

9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.

10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, porque simplemente hicimos lo que debíamos hacer.

Los diez leprosos, 17:11-19.

11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.

12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos, porque la ley de Moisés prohibía a los leprosos acercase a los sanos,

13 y levantaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ἐλέησον ἡμᾶς eleísón nos ten misericordia/compasión de nosotros!

14 Cuando Jesús los vio, les dijo: Id y mostrar vuestros cuerpos a los sacerdotes, para que confirmen ellos oficialmente vuestra terapia. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados y curados de la lepra.

15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,

16 y se postró rostro en tierra a los pies de Jesús, dándole gracias; y éste era samaritano.

17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No han sido diez los limpiados y sanados? Y los otros nueve, ¿dónde están?

18 ¿No hubo quien volviera a dar gracias y gloria a Dios sino este que era extranjero?

19 Y le dijo: Levántate, anda; tu fe te ha curado tu cuerpo y psicoterapiado y salvado tu psique-alma. (Y el agradecimiento a Dios nos hace dignos incluso de más grandes donaciones por su parte).

La realeza de Dios y la venida del Hijo del hombre, 17:20-37.

20 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir la realeza increada de Dios, les respondió y dijo: “La realeza de Dios no vendrá con advertencia, ni con observación de señales exteriores de modo que llame la atención a los hombres,

21 ni dirán los hombres: está aquí, o allí; porque en realidad la realeza increada de Dios está aquí entre y dentro de vosotros, pero no lo habéis percibido.

22 Y dijo a sus discípulos: Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del hijo del hombre, y no lo veréis, porque yo ya me habré marchado y no estaré ya con vosotros de una forma sensible.

23 Y os dirán: está aquí el Cristo, o allí. No vayáis, ni sigáis al que os traiga esta falsa información.

24 Porque de la misma manera que el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será cuando el hijo del hombre de repente venga en el día de su gloriosa segunda parusía-presencia.

25 Pero antes de que venga con toda Su gloria como juez, primero según la voluntad de Dios es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación.

26 Como sucedió en los días de Noé, así también será en los días que vendrá el hijo del hombre.

27 Comían, bebían, fornicaban y se daban en casamiento, sin importarles nada de lo que les decía Noé, hasta el día en que entró Noé en el arca, y de repente vino el diluvio y los destruyó a todos.

28 Pasará lo mismo que sucedió también en los días de Lot; entonces también los hombres, comían, bebían, fornicaban, tenían relaciones homosexuales, compraban, vendían, plantaban, edificaban, sin pensar para nada a Dios;

29 pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

30 Así será el día de la segunda parusía-presencia en que se apocaliptará-revelará con toda su doxa-gloria luz increada el hijo del hombre.

31 En aquel día de la ira de Dios, (es decir, cuando las tropas romanas se vayan acercando para destruir a Jerusalén), el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a recogerlos; y el que esté en el campo, no vuelva atrás a buscar nada.

32 Acordaos de la mujer de Lot, que se convirtió en columna de sal, sólo por girar su cabeza para ver lo qué sucede en Sodoma.

33 Todo el que procure salvar su psique o vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará; es decir, el que vivirá apegado a los bienes materiales por asegurar su vida, la perderá, y el que pierda su vida por permanecer fiel en su deber, en realidad la mantendrá, porque asegurará la vida eterna.

34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno el fiel será tomado (y llevado por los ángeles en la realeza increada), y el otro el infiel será dejado (para ser castigado).

35 Dos mujeres estarán moliendo juntas; una será tomada, la fiel y será salvada, y la otra dejada, la incrédula dejada para castigo.

36 Dos estarán en el campo; uno será tomado, el fiel para ser salvo y el otro dejado, el incrédulo para ser castigado.

37 Y respondiendo los discípulos, le dijeron: ¿Dónde, Señor se harán estas cosas? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán también las águilas para tragarlos. (Donde están los muertos éticamente y espiritualmente, allí caerán también los castigos).

 

Capítulo 18: La parábola del juez injusto, 1-8. La parábola del Fariseo y del publicano, 9-14. Jesús bendice los niños, 15-17. El joven rico, 18-34. La terapia del ciego de Jericó, 35-43.

 

La parábola del juez injusto, 18:1-8.

18:1 Jesús para enseñar a sus discípulos a orar siempre sin desfallecer, les dijo la siguiente parábola:

2 Había en una ciudad un juez, que no respetaba ni temía a Dios, y tampoco tenía vergüenza a los hombres.

3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia y protégeme de mi enemigo, quien es injusto conmigo.

4 Pero el juez durante algún tiempo no quiso; pero después de esto, como continuaba molestándole, dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo vergüenza a los hombres,

5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia para que me deje en paz y no me moleste más.

6 Y dijo  el Señor: Oíd bien lo que dijo el juez injusto.

7 ¿Y acaso el Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche, aunque en muchos casos tarda en responder (con el propósito de apoyarlos en la fe y a los injustos llamarlos en metania, confesión, arrepentimiento y conversión)?

8 Os digo que pronto Dios les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre para hacer justicia, ¿encontrará esta fe viva en la tierra, que les estará sosteniendo para que no se desvíen y desfallezcan de la oración?

La parábola del Fariseo y del publicano, 18:9-14.

9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:

10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.

11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano;

12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

13 Y el publicano, al contrario, se quedó a distancia y no se atrevía ni alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, perdóname, ten compasión de mí que soy un pecador.

14 Os digo que, éste, el menospreciado por el Fariseo, volvió a su casa perdonado, absuelto de sus pecados y justo ante el Dios, y el Fariseo no; porque cualquiera que se enaltece, será humillado y condenado por Dios; en cambio el que se humilla y se hace humilde, será enaltecido y glorificado por Dios.

Jesús bendice los niños, 18:15-17.

15 Traían a él los niños para que les impusiera las manos y bendecirlos; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron para que no molestaran al maestro con asuntos pequeños e insignificantes.

16 Y Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los que son como ellos en sencillez y bondad es el reinado de la realeza increada de los cielos.

17 Amín, amín, de verdad en verdad os digo, que el que no recibe la realeza increada de Dios con la sencillez y confianza de un niño, no entrará en ella.

El joven rico, 18:18-34.

18 Un hombre distinguido le preguntó: Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?

19 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno?, ya que me consideras como un hombre simple; Ninguno hay bueno, el único bueno es el Dios.

20 Sabes los mandamientos: No cometerás adulterio; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre.

21 Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud.

22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, así tendrás tesoro en el cielo, después, ven y sígueme como discípulo mío fiel y obediente.

23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico y apegado a sus riquezas.

24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reinado de la realeza increada de Dios los que tienen riquezas y dinero!

25 Porque es más fácil pasar un kámilon (cuerda gorda que atan los barcos) por el pequeño agujero que abre una aguja, que entrar un rico en la realeza increada de Dios.

26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá salvarse? Ya que todos más o menos nos enredamos con el dinero, nos autoengañamos y somos atraídos por él.

27 El Señor les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

28 Entonces Pedro dijo: “Señor, he aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”.

29 Y él les dijo: «os aseguro que no hay nadie que haya dejado casa, padres, hermanos, mujer e hijos, a causa de la realeza increada de Dios,

30 sin que reciba mucho más en este tiempo de su vida terrenal, y en el siglo venidero la vida eterna».

31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: «he aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las profecías escritas por los profetas acerca del hijo del hombre.

32 Porque el hijo del hombre será entregado a los gentiles y paganos, y será burlado, insultado y escupido.

33 Y después que le hayan azotado, le matarán; y al tercer día resucitará».

34 Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y este logos del maestro les quedó encubierto, y no entendían el significado.

La terapia del ciego de Jericó, 18:35-43.

35 Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;

36 y al oír el ruido de la multitud que pasaba, preguntó qué sería aquello que oía.

37 Y le informaron que pasaba el Jesús de Nazaret.

38 Entonces gritaba, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ἐλέησόν με-eléison me ten misericordia/compasión de mí, ayúdame, sáname y alíviame!

39 Y los que iban delante le reprendían para que callase y no molestase al Maestro; pero él clamaba mucho más: ¡Jesús, Hijo de David, ἐλέησόν με-eléison me ten misericordia/compasión de mí!

40 Jesús entonces, deteniéndose, mandó que lo trajeran; y cuando se acercó, le preguntó:

41 «¿Qué quieres que te haga?» Y él dijo: “Señor, que reciba la vista”.

42 Jesús le dijo: «Recíbela, la fe, que tienes en mi, te ha sanado de la ceguera».

43 Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios. La gente de libre buena voluntad agradecen, glorifican y alaban a Dios también para el bien que se hace a los demás.

 

Capítulo 19: El Zakeo, 1-10. La parábola de las monedas, 11-28. Entrada triunfal del Señor en Jerusalén, 29-44. Expulsión de los vendedores del templo, 45-48.

 

El Zakeo, 19:1-10.

19:1 Y habiendo entrado en Jericó, iba pasando por la ciudad.

2 Y he aquí un varón llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico,

3 procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.

4 Corriendo entonces adelante, se subió a un sicómoro para ver a Jesús, porque estaba a punto de pasar por aquella calle.

5 Cuando Jesús llegó al lugar, miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, baja de prisa, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa.

6 Y él se apresuró y bajó, y lo recibió con mucha alegría.

7 Pero al verlo, todos murmuraban, diciendo: Entró a hospedarse con un hombre pecador.

8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres, y si algo he defraudado a alguno, lo restituyo cuadruplicado.

9 Jesús viendo su verdadera metania, le dijo: Hoy ha venido salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham, quien recibió la promesa de Dios para la salvación de sus descendientes;

10 porque el hijo del hombre vino a buscar y a salvar al hombre perdido pecador, semejante a la oveja perdida.

La parábola de las monedas, 19:11-28.

11 Mientras la gente estaban escuchando estas cosas, propuso una parábola, ya que estaba cerca de Jerusalén, y porque ellos pensaban que la realeza increada de Dios iba a ser manifestada inmediatamente con toda su gloria.

12 Dijo pues: «Un hombre de la nobleza partió para un país lejano a recibir para sí un reinado o una realeza, y regresar.

13 Y llamando a diez de sus siervos, les dio diez monedas de gran valor (más o menos cien dracmas monedas griegas de aquella época), y les dijo: Negociad con este dinero hasta que venga y me daréis cuentas.

14 Pero sus conciudadanos lo odiaban, y enviaron tras él una delegación, diciendo: No queremos que éste llegue a reinar sobre nosotros.

15 Después de recibido la realeza, sucedió que él regresó y ordenó que le llamaran a aquellos siervos a los cuales había entregado el dinero, para saber qué había negociado y cuánto había ganado cada uno.

16 Llegó el primero, diciendo: Señor, tu dinero ha producido diez monedas.

17 Le dijo: ¡Bien hecho, buen siervo! Por cuanto en lo muy poco fuiste fiel, ten autoridad sobre diez ciudades.

18 Y llegó el segundo, diciendo: Señor, tu dinero ha producido cinco veces más.

19 También dijo a éste: Tú también manda en cinco ciudades.

20 Y el otro llegó, diciendo: Señor, aquí está tu moneda, que he tenido guardada en un pañuelo.

21 Porque te temía, pues eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste.

23 ¿Por qué pues no diste mi dinero al banco, para que viniendo yo lo demandara con los intereses?

24 Y a los presentes les dijo: ¡Quitadle la moneda, y dadla al que tiene las diez monedas!

25 Y le dijeron: ¡Señor, ya tiene diez monedas!

26 Os digo que a todo el que tiene los carismas o dones y los cultiva y los usa como es debido, le será dado, pero al que no tiene ni la mínima obra buena, aun lo que tiene le será quitado, y también el pequeño carisma que tiene.

27 Y a aquellos enemigos míos que no quisieron que yo llegara a reinar sobre ellos, ¡traedlos acá y decapitadlos ante mi presencia!

28 Y habiendo dicho esto, seguía adelante subiendo a Jerusalén.

Entrada triunfal del Señor en Jerusalén, 19:29-44.

29 Y aconteció que cuando se acercó a Betfagé y Betania, cerca del llamado monte de los Olivos, envió a dos de los discípulos,

30 y les dijo: «Id a la aldea de enfrente, al entrar en ella, hallaréis un pollino atado en que ningún hombre se ha montado aún; desatadlo y traedlo.

31 Y si alguien os pregunta: ¿Por qué lo desatáis? diréis así: Porque el Señor tiene necesidad de él».

32 Yendo entonces los enviados, encontraron como les había dicho,

33 y desatando ellos el pollino, sus dueños les dijeron: “¿Por qué desatáis el pollino?”

34 Ellos dijeron: Porque el Señor tiene necesidad de él.

35 Y lo llevaron a Jesús, y echando sus mantos sobre el pollino, hicieron montar a Jesús,

36 y mientras avanzaba, la gente que lo seguían, en muestra de respeto, tendían sus mantos en el camino para pasar encima de ellos.

37 Cuando ya se acercaba a la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, se regocijaron y comenzaron a alabar a Dios a gran voz por todos los milagros que habían visto,

38 diciendo: “¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor! ¡Paz en el cielo, y gloria en las alturas a Dios altísimo!”

39 Y algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: “Maestro, reprende a tus discípulos por la gloria que te atribuyen y la que sólo pertenece a Dios”.

40 Respondiendo, dijo: “Os aseguro que si éstos callaran, entonces las piedras clamarían”.

41 Y cuando llegó cerca de Jerusalén y vio la ciudad, lloró sobre ella, diciendo:

42 «¡Oh si tú hubieras conocido, siquiera en este último día, que Dios te da esta gran oportunidad de metania, si conocieras y aceptaras que yo te proporcionaría la paz y la seguridad, te salvarías de esta gran destrucción que te espera! Pero ahora está encubierto de tus ojos, a causa de la no metania y arrepentimiento de tu maldad, tus ojos no pueden ver el desastre que viene.

43 Porque vendrán días terribles en que tus enemigos te rodearán con trincheras, te cercarán y te estrecharán por todas partes y te estarán dañando,

44 y arrasarán tus edificios, matarán a tus hijos y no dejarán de ti piedra sobre piedra, porque no quisiste conocer y aceptar el tiempo en que te ha visitado Dios para salvarte».

Expulsión de los vendedores del templo, 19:45-48.

45 Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a los que allí estaban vendiendo y comprando,

46 diciéndoles: «Está escrito por los profetas: mi casa es casa de oración; pero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones, robáis y engañáis a los demás con vuestras mentiras y artimañas».

47 Y enseñaba cada día en el templo, pero los sumos sacerdotes y los escribas-gramatís, y los más prominentes del pueblo trataban de prenderlo y aniquilarlo,

48 pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de Él, escuchando su enseñanza.

 

Capítulo 20: La autoridad del Señor, 1-8. La parábola de los malos viñadores, 9-19. El tributo al Cesar, 20-26. Pregunta de los Saduceos sobre la resurrección, 27-40. El origen de Cristo, 41-47.

 

La autoridad del Señor, 20:1-8.

20:1 Aconteció en uno de aquellos días, mientras enseñaba y evangelizaba al pueblo en el templo, se le enfrentaron los sumos sacerdotes y los escribas-gramatís y los ancianos,

2 y dirigiéndose a Él, le dijeron: Dinos ¿con qué clase de autoridad haces estas cosas?, ¿o quién es el que te ha dado poder a echar los comerciantes del templo?

3 Respondiendo, les dijo el Señor: «Yo también os haré una pregunta, y respondedme vosotros como maestros que sois:

4 El bautismo de Juan, ¿era del cielo por mandato de Dios o invención de los hombres?»

5 Entonces ellos meditaban entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, es decir, de Dios, dirá: ¿por qué no le creísteis?

6 Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará, porque están convencidos de que Juan era profeta.

7 Y respondieron que no sabían de dónde era el bautismo de Juan.

8 Jesús les dijo: «Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas».

La parábola de los malos viñadores, 20:9-19.

9 Comenzó entonces a enseñar al pueblo esta parábola: «Cierto hombre plantó una viña, y la arrendó a unos labradores, y viajó y se ausentó en otro país por una larga temporada.

10 A su debido tiempo envió un siervo a los labradores, para que le dieran la parte de la vendimia, pero los labradores, después de golpearlo, lo despidieron con las manos vacías.

11 Y el señor volvió a enviar otro siervo, pero ellos también a éste, habiéndolo golpeado y maltratado, lo despidieron con las manos vacías.

12 Y volvió a enviar un tercero, y ellos también a éste lo hirieron y lo echaron fuera.

13 Dijo entonces el señor de la viña: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado, al menos a éste lo respetarán.

14 Pero al verlo, los labradores pensaban entre sí, diciendo: Éste es el heredero, matémoslo para que la herencia sea nuestra.

15 Y echándolo fuera de la viña, lo mataron. ¿Qué les hará pues el señor de la viña?

16 Irá, y destruirá a estos labradores, y dará la viña a otros». Al oírlo, algunos de los fariseos que estaban allí, dijeron: ¡Nunca suceda!

17 Pero el Señor, mirándolos fijamente, dijo: «y sin embargo así se hará, ¿qué significa, pues, esto que está escrito: La piedra que desecharon los edificadores, esa llegó a ser cabecera de la esquina/ángulo o piedra del cimiento de todo el edificio?

18 Todo el que caiga sobre esta piedra, será quebrantado; pero sobre el que ella caiga, será aplastado. (El campo del viñedo era el pueblo Israelita, malos labradores eran los soberanos del pueblo, siervos eran los profetas a los que los soberanos del pueblo maltrataron y mataron; hijo del señor del viñedo, es el Hijo de Dios hecho hombre, al que los soberanos del pueblo crucificarían a las afueras de Jerusalén. Y el Dios por justa razón, les quitaría ya la conducción del pueblo, para darla a otros y el Hijo de Dios sería la piedra fundamental o cabecera del cimiento de la Iglesia y los destruiría por tener su corazón duro.)»

19 Entonces los escribas-gramatís y los sumos sacerdotes trataron de echarle mano en aquella hora, porque entendieron que había dicho esa parábola contra ellos, pero temieron al pueblo.

El tributo al Cesar, 20:20-26.

20 Y acechándolo, enviaron espías que aparentaban ser justos, para atraparlo en algún logos, a fin de entregarlo al poder y autoridad del gobernador.

21 Y le preguntaron, diciendo: “Maestro, sabemos que hablas y enseñas rectamente y que no te importa nada el qué dirán, no haces acepción de personas, sino que basado en la verdad enseñas siempre el camino de Dios.

22 ¿Nos es lícito dar tributo a César, o no?”

23 El Señor percibiendo claramente la mala astucia de ellos, les dijo: «¿por qué me preguntáis con mala astucia y queréis meterme en una trampa?

24 Mostradme un denario. ¿De quién tiene imagen e inscripción?» Ellos dijeron: “Del César”.

25 Él les dijo: «Así pues, dad a César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios, es decir, todo vuestro sí mismo con agapi y obediencia en Él».

26 Y no pudieron cazarlo en ninguno de sus logos delante del pueblo, y maravillados por su respuesta, callaron.

Pregunta de los Saduceos sobre la resurrección, 20:27-40.

27 También se acercaron algunos de los saduceos que niegan la resurrección, y le preguntaron,

28 diciendo: “Maestro, Moisés nos prescribió que, si el hermano de alguno muere teniendo mujer sin hijos, que su hermano tome a la mujer y dar descendencia a su hermano.

29 Eran, pues, siete hermanos, y el primero se casó y murió sin hijos.

31 y el tercero también la tomó como esposa, y así también los siete no dejaron hijos y murieron,

32 y finalmente, murió también la mujer.

33 En la resurrección, pues, ¿de cuál de ellos viene a ser mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer legal”.

34 Jesús les dijo: «Los hijos de este siglo se casan y son dados en casamiento.

35 Pero los que han sido dignos de tener parte en el otro mundo y disfrutar de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos, allí ni se casarán ni serán dados en casamiento,

36 pues no pueden ya más morir, porque son semejantes a los ángeles e hijos de Dios, de la resurrección, hijos que no provienen de nacimiento natural sino de la resurrección que el Dios mandará y se realizará.

37 Y en cuanto a que los muertos resucitan, Moisés también lo da a entender y lo anunció en la zarza, cuando llama al Señor como el Dios de Abraham, y Dios de Isaac y Dios de Jacob.

38 Así que no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos viven, porque los que se han ido de la tierra y son para nosotros muertos, para el Dios son vivos y viven cerca y en comunión con él».

39 Respondiendo entonces algunos de los escribas-gramatís, (contrarios de los Saduceos) dijeron: “Maestro, muy bien dijiste”.

El origen de Cristo, 20:41-47.

40 Y ya no se atrevían a preguntarle nada con mala astucia, porque salían perdidos y avergonzados.

41 Entonces Él les dijo a ellos: «¿Cómo dicen que el Cristo/Mesías es descendiente de David?

42 Porque el mismo David dice en el libro de salmos: Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi diestra,

43 hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

44 Si David pues, lo llama Señor ¿cómo es posible que sea sólo descendiente suyo?» (Esta alocución por parte de David, manifiesta que el Mesías no sólo es descendiente de David sino también Dios y Señor.)

45 Y mientras le escuchaba todo el pueblo, dijo a sus discípulos:

46 «Guardaos y tened cuidado de los escribas-gramatís, quienes andan con amplios ropajes y aman las salutaciones en las plazas, y en los primeros asientos en las sinagogas y en los primeros puestos en las cenas;

47 pero devoran las casas de las viudas, y después con piedad hipócrita hacen delante de los hombres largas oraciones. Éstos tendrán un juicio y recibirán condena más severa que los otros pecadores».

 

Capítulo 21: Los dos céntimos de la viuda 1-4. Logos esjatológico: templo arruinado, señales, angustias y persecuciones, 5-19. Señales de la destrucción de Jerusalén y del pueblo hebreo, 20-25. La segunda venida de Cristo, 25-28. Parábola de la higuera, 29-33. Exhortación a la vigilancia de la venida del hijo del hombre, 35-38. 

 

Los dos céntimos de la viuda 21:1-4.

21:1 Y levantando los ojos, vio a los ricos echando sus ofrendas en el gazofilákio arca de las ofrendas,

2 y vio también a una viuda pobre que echaba allí dos céntimos,

3 y dijo: En verdad de verdad os aseguro que esta viuda pobre echó más que todos,

4 porque todos estos echaron las ofrendas de lo que les sobraba, pero ésta viuda, de su indigencia, echó todo el sustento que tenía para vivir.

Logos esjatológico: templo arruinado, señales, angustias y persecuciones, 21:5-19.

5 Mientras algunos le hablaban acerca del templo, cómo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas, dijo:

6 De estas cosas que contempláis, vendrán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida.

7 Y le preguntaron, diciendo: “Maestro, ¿y cuándo, pues, sucederán estas cosas y qué señal habrá cuando estén a punto de realizarse estas cosas?”

8 Él dijo: «Mirad que no seáis engañados de nadie, porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: ¡Yo soy el Mesías y el tiempo está cerca! No vayáis en pos de ellos, porque son falsos profetas.

9 Y cuando oigáis de guerras y revueltas, no os alarméis, porque estas cosas tienen que acontecer primero, según el plan divino, pero el fin no será inmediatamente».

10 Entonces les dijo: «Será levantada nación contra nación y reino contra reino;

11 y habrá grandes terremotos y hambrunas y epidemias o pandemias enfermedades infecciosas de virus, bacterias etc… en diferentes lugares, y sucesos aterradores y grandes señales del cielo.

12 Pero antes de todas estas cosas, os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y metiéndoos en cárceles, y seréis llevados como condenados ante reyes y gobernadores única y exclusivamente porque me amáis y creéis en mi nombre.

13 Os será ocasión para buen testimonio para mí e incluso martirio, y para que ganéis la gloria y los premios del martirio.

14 Por tanto, estas cosas ponedlas bien en vuestros corazones, de modo que no penséis de antes lo qué vais a confesar,

15 porque yo os daré espíritu luminoso y sabiduría para que encontréis los logos y conceptos por los que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios.

16 Y seréis entregados aun por padres y hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros.

17 Y seréis odiados de todos por mi nombre,

18 pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá, sin que Dios lo permita, y esto sólo por vuestro beneficio espiritual y la propagación del Evangelio.

19 ¡Ganad vuestras psiques-almas para la vida eterna con vuestra paciencia y perseverancia!

Señales de la destrucción de Jerusalén y del pueblo hebreo, 21:20-25.

20 Y cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que ha llegado el tiempo de su destrucción.

21 Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes, y los que estén en medio de la ciudad, salgan de la región, y los que estén en los campos, no entren en la ciudad.

22 Porque estos son días de venganza, para que se cumplan todas las cosas que han sido escritas, sobre la destrucción de Jerusalén y del pueblo israelita.

23 ¡Ay de las que estén encintas y de las que críen en aquellos días!, porque habrá gran tribulación y calamidad sobre la tierra, y la ira de Dios y de los hombres contra este pueblo.

24 Y caerán a filo de espada, y otros serán llevados cautivos y vendidos como esclavos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por las naciones extranjeras, hasta que se cumpla el tiempo que ha definido Dios para el dominio de Jerusalén por las naciones.

La segunda venida de Cristo, 21:25-28.

25 Y sobre la segunda parusía-presencia habrá fenómenos sorprendentes y señales en el sol, en la luna, y en las estrellas; y sobre la tierra habrá mucha angustia y miedo, desconcierto y desespero de las gentes ante el bramido del mar y del oleaje,

26 desfalleciendo los hombres por el miedo de estas cosas y la expectación de otros males grandes que vendrán sobre la οἰκουμένῃ icumeni tierra habitada, porque las potencias de los cielos que mantienen la armonía del universo, serán sacudidas.

27 Y entonces verán al hijo del hombre viniendo en una nube supra-luminosa con poder y gran doxa-gloria increada.

28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, vosotros mis fieles, sin miedo erguíos y levantad vuestras cabezas hacia el cielo, porque vuestra liberación de los males de la vida presente está cerca y la gloriosa redención y salvación en el reinado de la realeza increada de los cielos».

Parábola de la higuera, 21:29-33.

29 Y les contó también una parábola: «Mirad la higuera y todos los árboles.

30 Cuando ya brotan y empiezan a salir hojas, lo veis, y por vosotros mismos sabéis que el verano está cerca.

31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden todas estas cosas, sabed que está cerca la realeza increada de Dios, la alegría, la dicha y la bienaventuranza de los justos.

32 De verdad os digo que lo que os dije sobre la terrible destrucción de Jerusalén no pasará esta generación, antes que todo esto haya acontecido.

33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis logos no pasarán, se realizarán hasta el último detalle.

Exhortación a la vigilancia de la venida del hijo del hombre, 21:34-38. 

34 Cuidad pues por vosotros mismos, no sea que vuestros corazones queden impasibles y negligentes al logos de Dios y se carguen con glotonería y embriaguez, y con los afanes y preocupaciones de esta vida. Estad en alerta no vaya ser que dentro en el estado de aflojamiento espiritual y mareo, caiga sobre vosotros de repente aquel gran día de la segunda parusía-presencia.

35 Porque realmente el día aquel vendrá como una trampa o lazo y captará desprevenidos todos estos, los cuales despreocupados en la vida pecadora y mundana estarán sentados sobre la faz de toda la tierra.

36 Así que velad y orad en todo tiempo y momento, que Dios os dé fuerza, valor y jaris/gracia energía increada, para poder escapar de todas estas cosas que están por suceder, y estar en pie con ánimo y alegría ante el Hijo del hombre».

37 En aquellos días el Señor enseñaba en el templo de Jerusalén, pero por la noche salía para pasarla en el monte llamado de los Olivos.

38 Y todo el laós-pueblo acudía a Él de mañana en el templo y sus patios para escucharlo.

 

Capítulo 22: La traición de Judas, 1-6. La cena mística, institución de la Efjaristía 7-22. Conversación del Señor después de la cena, 23-38. La agonía de Getsemaní, 39-46. La detención del Señor, 47-54. La negación de Pedro, 55-62. Jesús ante Caifás y al tribunal supremo, 63-71.

 

La traición de Judas, 1-6

22:1 Se acercaba entonces la fiesta de los ázimos, la llamada pascua.

2 Y los sumos sacerdotes y los escribas-gramatís buscaban cómo hacer que lo mataran, porque temían al laós-pueblo.

3 Entonces Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era uno de los doce Apóstoles,

4 y él fue a hablar con los sumos sacerdotes, con los escribas-gramatís y con los jefes de la guardia del templo, cómo iba a entregarlos a Cristo.

5 Y se alegraron, y acordaron darle dinero en monedas de plata.

6 Y él se comprometía con todo su corazón que los ayudaría, y buscaba la ocasión para entregárselo a escondidas del laós-pueblo.

La cena mística, institución de la Efjaristía 22:7-22.

7 Llegó entonces el día de los ázimos, en el cual se debería sacrificar el cordero pascual. (El día de ázimos comenzaba al ocaso del Jueves Santo y terminaba al ocaso del Viernes Santo. Durante este tiempo los hebreos debían preparar los panes ázimos, para sacrificar y asar el cordero pascual, de modo que fuera preparado después del ocaso del Viernes Santo, que comenzaba el gran día de la Pascua).

8 y envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la cena de la pascua.

9 Ellos le preguntaron: ¿Dónde quieres que preparemos?

10 Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Seguidlo hasta la casa donde entre,

11 y diréis al dueño de casa: el Maestro nos manda a decirte: ¿Dónde está la sala en la que voy comer con mis discípulos la de la pascua?

12 Y él os mostrará una sala grande de arriba y alfombrada; preparadla allí. (Es decir, allí preparad la pascua nueva, la del Nuevo Testamento, que yo inauguraré esta noche con vosotros).

13 Y fueron los dos discípulos y encontraron como les había dicho el Señor, y prepararon la pascua.

14 Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los doce apóstoles,

15 y les dijo: «¡Cuán intensamente he deseado comer esta pascua con vosotros antes de padecer, o antes de mi pazos-padecimiento, pasión! (Pero no la pascua hebrea que comienza mañana con el cordero pascual, sino la nueva pascua del Nuevo Testamento, en la que yo celebraré el misterio de la divina Ευχαριστία Efjaristía y os daré como alimento, no el simbólico cordero pascual, sino este mi cuerpo y mi sangre).

16 Porque os digo que esta es mi última pascua y no la comeré ya más con vosotros, hasta que sea cumplida en la realeza de Dios, entonces la comunión y unidad entre nosotros será plena y eterna».

17 Y tomando una copa, después de dar gracias a Dios, dijo: «Tomad este cáliz con el vino y repartidlo entre vosotros, así que beber todos en muestra de la agapi-amor desinteresado e incondicional que nos une.

18 porque os digo que ya no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el reinado de la realeza increada de Dios».

19 Luego tomó pan, y después de dar gracias a Dios, lo partió y se lo dio, diciendo: «Esto es mi cuerpo, que es entregado por vosotros, haced esto en memoria mía». (Esto que os doy ahora no es pan común. Esto es mi cuerpo, el que después de poco es entregado en sacrificio encima de la cruz para la sotiría sanación, redención y salvación de los hombres. Esto hacedlo siempre para que llevéis vivo en vuestra memoria el recuerdo del sacrificio, el que yo ofrezco para la sotiría sanación, redención y salvación, no sólo la vuestra sino también para todo el mundo).

20 Y de la misma manera el cáliz, después de la cena, diciendo: «Este cáliz es el nuevo pacto o alianza sellada con mi sangre, la cual es derramada por vosotros, (esto que contiene la copa no es ya el vino, es el Nuevo Testamento que se sella y se consagra con mi sangre, la que dentro de poco será derramada para vuestra sotiría sanación, redención y salvación).

21 Pero he aquí, mirad la mano del que me entrega, está conmigo en la mesa.

22 Porque el hijo del hombre se va según está determinado; pero ¡ay de aquel hombre por medio del cual es entregado!»

Conversación del Señor después de la cena, 22:23-38.

23 Y ellos comenzaron a preguntarse quién de ellos sería el que iba a hacer esto.

24 Hubo también entre ellos una contienda sobre quién de ellos parecía ser el más grande o primero.

25 Él entonces les dijo: «Los reyes de las naciones las tiranizan, y los que tienen autoridad sobre las mismas son llamados bienhechores por los halagadores y por el pueblo también por necesidad.

26 Pero no así vosotros, sino que el más grande entre vosotros hágase como el más joven; y el que mande, como el que sirve.

27 Porque, ¿quién es más grande, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Pues bien, yo Maestro y Señor vuestro estoy en medio de vosotros como el que sirve.

28 Pero vosotros sois los que habéis perseverado conmigo todo el tiempo en mis tentaciones y persecuciones, y no os habéis tambaleado en la fe;

29 Yo pues os recompensaré por vuestra dedicación y os prometo el reinado de la realeza increada, igual que el  Padre me dio el reinado de la realeza increada y me asignó el axioma de rey,

30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi realeza increada, disfrutando de los bienes de inestimable valor de la vida eterna, y os sentéis en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel».

31Y dijo aún el Señor: «Simón, Simón, he aquí Satanás os reclamó y pidió permiso de Dios para zarandearos como a trigo en el tamiz.

32 Pero yo he rogado por ti para que no desfallezca tu fe. Y tú, cuando hayas vuelto conmigo arrepentido, apoya y fortalece a tus hermanos con tus logos y con el ejemplo de tu metania y arrepentimiento.

33 Pero Pedro le dijo: Señor, no sólo estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel, sino también a la muerte».

34 Pero el Señor le dijo: «Te aseguro, Pedro, que el gallo no cantará hoy, sin que tú hayas negado tres veces y digas que no me conoces».

35 Y después les dijo: «Cuando os envié sin bolsa ni alforja ni sandalias, ¿os faltó algo?» Y ellos dijeron: “Nada”.

36 Entonces les dijo: «Pero ahora, el que tiene cartera para guardar dinero, tómela; lo mismo también alforja; y el que no tiene espada, venda su manto y cómprela. Es decir, ahora las cosas cambian y debéis ser valientes, provisores y prudentes, porque encontraréis dificultades y tener presente en vuestra mente que seréis rodeados de enemigos; el que tiene una cartera de guardar dinero que se la lleve consigo, porque le hará falta dinero para su mantenimiento; lo mismo haga también el que tiene alforja, que la lleve llena de alimentos; y el que no tiene espada o navaja grande, que venda su vestimenta para comprarla. (Con estos logos no quiero deciros que se os permite por violencia resistir a la violencia y os arméis con armas asesinas para resistir a vuestros enemigos; sino que quiero haceros entender bien que os debéis comportar con serenidad, valor y prudencia; por eso os debéis de armar con las armas espirituales de la fe y de la virtud)

37 Porque os digo que esto debe cumplirse en mí que ha sido escrito por el profeta Isaías: «Y fue incluido entre ladrones y criminales para ser castigado junto con estos inicuos». Y se debe hacer también esto, porque todo lo que se ha profetizado sobre mí ahora toma su fin y su plena realización.

38 Y los discípulos, que no entendieron el sentido alegórico de sus logos, dijeron: Señor, mira, aquí hay dos espadas. Él les dijo: «Basta, hasta aquí, dejemos esta conversación».

La agonía de Getsemaní, 22:39-46.

39 Y saliendo, se fue, según la costumbre, al monte de los Olivos; y lo siguieron también los discípulos.

40 Y cuando llegó al lugar acostumbrado, les dijo: «Orad y rogad a Dios para no caer en la tentación».

41 Y se apartó de ellos como a un tiro de piedra, y puesto de rodillas, oraba,

42 diciendo: «Padre, si quieres, aparta de mí esta amarga copa de la Muerte, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya».

43 y se le apareció un ángel del cielo que le reforzaba sus fuerzas corporales físicas que se habían agotado.

44  Y lleno de agonía angustia, oraba más ardiente y extensamente y sudó como gruesas y expensas gotas de sangre que corrían por el suelo.

45 Y cuando se levantó de la oración, yendo a los discípulos, los encontró durmiendo por causa del agotamiento por la tristeza y la angustia,

46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, orad para que no entréis en tentación.

La detención del Señor, 22:47-54.

47 Estando Él aún hablando, he aquí llegó una turba, y el llamado Judas, uno de los doce, los precedía, y se acercó a Jesús para besarlo. Porque les había dado como señal que: “al que voy a besar éste es el Jesús”.

48 Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso, con esta muestra de amor traicionas y entregas ahora al hijo del hombre?

49 Entonces los discípulos que estaban con Él, viendo lo que iba a suceder, dijeron: “Señor, ¿nos das permiso a herir con la espada?”

50 Y uno de ellos hirió al siervo del sumo sacerdote y le quitó su oreja derecha.

51 Entonces Jesús tomó la palabra, y dijo: «¡basta, hasta aquí, no más!» Y tomando la oreja, lo sanó.

52 Y dijo Jesús a los sumos sacerdotes, y a los oficiales del templo que habían venido también contra Él: «¿Ηabéis venido con espadas y con garrotes como contra un bandido?

53 Estando yo con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí. Pero ésta es vuestra hora, que permitió Dios como hora vuestra y la potestad de las tinieblas, para realizar vuestra decisión criminal».

54 Después de arrestarlo, lo llevaron en la ciudad y lo introdujeron en la casa del sumo sacerdote. Y Pedro lo seguía de lejos.

La negación de Pedro, 22:55-62.

55 Y los soldados y los sirvientes habiendo encendido un fuego en medio del patio y sentándose juntos alrededor del fuego; y Pedro se sentó en medio de ellos.

56 Entonces una criada, viéndolo sentado junto al fuego, lo miró fijamente y dijo: ¡Éste también estaba con él!

57 Pero Pedro lo negó, diciendo: ¡No lo conozco mujer!

58 Poco después, otro lo vio, y dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: ¡Hombre, no lo soy!

59 Transcurrió como una hora y otro afirmó rotundamente: seguro que éste andaba con él, pues también es galileo.

60 Pero Pedro dijo: ¡Hombre, no sé lo que dices! Y al instante, estando él aún hablando, cantó el gallo.

61 Y volviéndose el Señor, miró a Pedro, y Pedro se acordó del logos del Señor, cuando le había dicho: Antes que el gallo cante hoy, me negarás tres veces.

62 Y saliendo afuera, Pedro lloró amargamente.

Jesús ante Caifás y al tribunal supremo, 22:63-71.

63 Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de Él golpeándolo,

64 y después lo cubrieron con un velo para no ver, y le golpeaban en la cara preguntándole: dijiste que eres profeta, ¿profetiza, pues, quién es el que te golpeó?

65 Y decían muchas otras injurias y groserías, blasfemándolo.

66 Cuando se hizo de día, fue reunido el consejo del pueblo, tanto los sumos sacerdotes como los escribas-gramatís, y lo llevaron ante su Sanedrín (tribunal de sumos sacerdotes), diciéndole: “Si tú eres el Cristo/Mesías, dínoslo”.

67 Él les dijo: Si os lo digo, no me vais a creer;

68 y si yo os pregunto, no me vais a creer, ni me dejaréis libre.

69 Pero desde ahora el hijo del hombre está sentado a la diestra de la dinamis potencia  y energía increada del todopoderoso Dios».

70 Entonces todos dijeron: ¿Así que tú eres el Hijo de Dios? Él les dijo: «Vosotros mismos decís que yoSoy el Hijo de Dios».

71 Ellos entonces dijeron: ¿Qué necesidad tenemos ya de más testigos, si nosotros mismos lo oímos de su boca diciendo que es el Hijo de Dios? (Y así la verdad que les había dicho el Señor, de que él es el Mesías, y la que había demostrado por su santa enseñanza, por sus innumerables milagros únicos y por su santísima vida, fue utilizada por aquellos jueces ilícitos como causa de su condena). 

 

Capítulo 23: Jesús acusado ante Pilatos, 1-7. Presentación a Herodes, 8-12. De nuevo ante Pilatos, 13-25. Hacia Gólgota, 26-32. La crucifixión y los sucesos durante ella, 33-49. Entierro del Señor, 50-56.

 

Jesús acusado ante Pilatos, 23:1-7.

23:1 Y levantándose toda su asamblea, llevaron a Jesús al Pilato.

2 Y comenzaron a acusarle, diciendo: “Hemos encontrado que éste alborota y pervierte nuestra nación y la promueve en revolución, y no sólo prohíbe dar tributo a César, sino que dice que él mismo es el Mesías/Cristo el rey”.

3 Entonces Pilatos le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el rey de los Judíos? Él respondiendo, dijo: “Tú lo dices”; pero no como los reyes mundanos.

4 Pilatos dijo entonces a los sumos sacerdotes y a las multitudes: Ningún delito y ninguna culpa encuentro en este hombre.

5 Pero ellos con más manía insistían, diciendo que alborota al pueblo, enseñando por toda Judea kerigmas revolucionarios, comenzando desde Galilea hasta aquí.

6 Al oírlo Pilatos, preguntó si este hombre era galileo.

7 Y cuando se enteró de que era de la jurisdicción de Herodes, lo envió a Herodes, que estaba también en Jerusalén en aquellos días; esto para que él se libere de aquel juicio molesto.

Presentación a  Herodes, 23:8-12.

8 Al ver Herodes a Jesús, se alegró grandemente, desde hacía bastante tiempo deseaba verlo, porque había oído hablar mucho de él, y para satisfacer su curiosidad esperaba ver algún milagro hecho por Jesús.

9 Y Herodes le hizo muchas preguntas, pero Jesús nada le respondió.

10 Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los escribas-gramatís lo estaban acusando porfiadamente.

11 Entonces Herodes, con sus soldados, después de menospreciarlo y ridiculizarlo, por burla le vistió una vestidura blanca y lo devolvió a Pilatos.

12 Y aquel mismo día Herodes y Pilatos a causa de este acontecimiento se hicieron amigos, pues habían estado enemistados el uno con el otro.

De nuevo ante Pilatos, 23:13-25.

13 Pilatos entonces, convocando a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al laós-pueblo,

14 les dijo: Me habéis traído a este hombre para juzgarle como uno que amotina al pueblo (contra el César y las leyes del estado), pero he aquí yo lo he interrogado ante de vosotros y no lo he encontrado en este hombre culpable de delito alguno de que lo acusáis.

15 y tampoco Herodes, porque nos lo ha devuelto, y mirad, nada digno de muerte hay que haya sido hecho por él.

16 Por tanto, lo pondré en libertad después de haberlo castigado y azotado.

17 Pilatos tenía la obligación de liberar a un preso, por una costumbre del pueblo en la fiesta de la Pascua.

18 Pero todos gritaron a una, diciendo: ¡Quita de en medio a ése, y suéltanos a Barrabás!

19 El cual por una insurrección hecha en la ciudad, y por homicidio, había sido echado en la cárcel.

20 Y Pilatos, de nuevo deseando soltar a Jesús, volvió a llamarlos.

21 Pero ellos gritaban, diciendo: ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!

22 Pilatos entonces, les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal hizo éste? Ningún delito de muerte encontré en él. Por tanto, después de azotarlo, lo soltaré. (Si fuera inocente, ¿porqué tendría que azotarlo?, y si fuera culpable, ¿por qué tendría que soltarlo? Pilatos como injusto que era, no tenía el valor de atribuir justicia y librar al Señor)

23 Pero ellos maniáticamente insistían a grandes voces, demandando que fuera crucificado. Y prevalecieron los gritos de la multitud y de los sumos sacerdotes.

24 Definitivamente Pilatos decidió que se ejecutara la demanda de ellos.

25 Soltó entonces al que pedían, a Barrabás que había sido echado en la cárcel por insurrección y homicidio, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos, para ser crucificado.

Hacia Gólgota, 23:26-32.

26 Mientras lo llevaban hacia Gólgota, echaron mano de un tal Simón el cireneo, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús quien físicamente estaba ya agotado;

27 y lo seguía mucha gente del pueblo y mujeres que se lamentaban, se daban golpes de pecho y lloraban por Él.

28 Pero Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos;

29 porque he aquí vienen días en los cuales dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no amamantaron; (porque las que tienen hijos sentirán y sufrirán dolor más fuerte por los males que vendrán sobre ellas y sobre sus hijos).

30 Entonces comenzarán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! y a los collados: ¡Sepultadnos! (para morirnos una hora antes y no ser atormentadas ya por tantos males insoportables).

31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas los Romanos, ¿qué no harán en el seco? (Si a mí el inocente, que tengo vida divina e impecable, hacen estas cosas, ¿qué va a ser de vosotros que sois tan culpables por vuestros muchos pecados grandes y duros?)»

32 Y también eran conducidos al lugar de la crucifixión otros dos que eran criminales, para ser ejecutados con Él.

La crucifixión y los sucesos durante ella, 23:33-49.

33 Y cuando llegaron al lugar llamado Calavera, lo crucificaron allí, y a los criminales, uno a la derecha, y otro a la izquierda.

34 Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen»; y repartiendo sus vestidos, echaron suertes sobre ellos, cuál va a recoger cada uno.

35 Y el pueblo estaba observando el espectáculo de la crucifixión; y junto con ellos también los soberanos magistrados se burlaban, diciendo: “Salvó a otros; sálvese a sí mismo, si realmente es el Mesías o Ungido el elegido de Dios».

36 Y también se burlaban de Él los soldados, se acercaban y le ofrecían vinagre

37 y diciendo: “Si tú eres el rey de los Judíos, sálvate a ti mismo”.

38 Y había también una inscripción por encima de Él, escrita en letras helénicas-griegas, romanas-latinas y hebreas: “Éste es el Rey de los judíos”.

39 Y uno de los criminales que había sido colgado, lo injuriaba, diciendo: “¿No eres tú el Cristo/Mesías? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!”

40 Pero el otro le reprendió diciendo: ¿Ni siquiera temes a Dios, tú criminal y culpable que estás en el mismo castigo que este inocente?

41Porque nosotros estamos castigados en justicia, porque nosotros recibimos lo que merecen las fechorías que hicimos, pero éste no ha hecho nada malo.

42 Y decía: ¡Oh Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu realeza increada, para que yo también disfrute de esta bienaventuranza y felicidad!

43 Y le dijo Jesús: «De verdad te digo, te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso».

44 Era ya como la hora sexta (mediodía), y vinieron  tinieblas y cubrieron sobre toda la tierra hasta la hora novena (tres de la tarde), porque el sol se había desaparecido del cielo.

45 El sol se eclipsó, y el velo del templo se rasgó por el medio.

46 Y Jesús, clamando a gran voz, dijo: «¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!» Y habiendo dicho estos logos, expiró.

47 Cuando el centurión vio todo esto que había acontecido, es decir, la oscuridad, el seísmo y sobre todo la forma por la que el Cristo como Señor de su vida entregó el espíritu, entonces glorificó a Dios, diciendo: “¡Realmente este hombre era justo!”

48 Y todas las multitudes reunidas para ver este espectáculo de la crucifixión, viendo lo acontecido, volvían en la ciudad, golpeándose el pecho, para expresar así su metania y arrepentimiento.

49 Pero todos sus conocidos, y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, estaban a lo lejos viendo estos acontecimientos de la crucifixión.

Entierro del Señor, 23:50-56.

50 Y he aquí un hombre llamado José, quien era diputado, o sea miembro del consejo, hombre bueno y justo,

51 y aunque no había consentido con la voluntad del tribunal ni con las acciones de los otros para crucificar a Cristo, José era de Arimatea, ciudad de Judea, el cual había aceptado y creído el kerigma sobre la realeza increada de Dios, la que también esperaba.

52 José de Arimatea se acercó a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.

53 Y después de bajarlo, lo envolvió en una sábana, y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde no había sido puesto nadie todavía.

54 Era el día de la preparación/viernes-paraskeva  de la pascua y se acercaba el sábado que comenzaría con la puesta del sol.

55 Y las mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea, siguiendo de cerca, observaron el sepulcro y vieron cómo había sido puesto su cuerpo en sábana.

56 Y después de regresar en la ciudad, prepararon antes de la puesta del sol aromas y mirras/ungüentos. Y durante el sábado reposaron fielmente conforme al mandamiento sobre la festividad sabática.

 

Capítulo 24: Las mirroforas visitan la tumba y Pedro después, 1-12. Los dos discípulos del camino de Emaús, 13-35. Aparición del Señor a los once Apóstoles, 36-49. La Ascensión, 50-53.

 

Las mirroforas visitan la tumba y Pedro después, 24:1-12.

24:1  Y después del sábado al alba, al primer albor del primer día de la semana, fueron al sepulcro las mujeres que había preparado los aromas y junto con ellas algunas más.

2 Y encontraron que la piedra que cerraba el sepulcro había sido rodada más allá del sepulcro,

3 y cuando entraron, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.

4 Y mientras se encontraban sumamente desconcertadas por este acontecimiento, he aquí, dos varones con vestiduras resplandecientes se presentaron junto a ellas,

5 mientras ellas estaban llenas de mucho miedo y cabizbajas, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos qué os dijo estando aún en Galilea,

7 diciendo que de acuerdo con la voluntad de Dios, el Hijo del Hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores y ser crucificado, y resucitar al tercer día.

8 Y se acordaron entonces de los logos-dichos del Señor,

9 y una vez que regresaron del sepulcro, anunciaron todas estas cosas que vieron a los once y a todos los demás discípulos del Señor que estaban allí.

10 Y eran María de Magdala y Juana, y María, la de Jacobo, y las demás que estaban con ellas, las que dijeron estas cosas a los Apóstoles.

11 Y estos relatos les parecieron a los Apóstoles como delirios de la fantasía, y no les creyeron.

12 Pero Pedro, levantándose, corrió al sepulcro, y agachándose, vio solos los lienzos de la sábana, sin el cuerpo y regresó a casa maravillado de lo sucedido.

Los dos discípulos del camino de Emaús, 24:13-35.

13 El mismo día, he aquí dos de los discípulos iban este día caminando hacia una aldea cuyo nombre era Emaús, que dista sesenta estadios unos once kilómetros de Jerusalén.

14 Y conversaban entre sí de todos estos acontecimientos que habían acontecido.

15 Y sucedió que mientras ellos conversaban y discutían sobre Jesús, el mismo Jesús se acercó y caminaba con ellos.

16 Pero sus ojos físicos y espirituales estaban retenidos y obstruidos por una fuerza sobrenatural para que no lo reconocieran.

17 Les dijo: ¿Qué logos y temas son éstos que habláis entre vosotros que estáis entristecidos mientras camináis?

18 y uno de ellos, llamado Cleopa, respondió y le dijo: ¿Eres tú el único peregrino en Jerusalén que no te has enterado de las cosas sucedidas en ella en estos días?

19 Y les dijo: “¿Cuáles?” Ellos le dijeron: “Las cosas acerca de Jesús el Nazareno, un profeta poderoso en obra, praxis y logos delante de Dios y de todo el pueblo y su admirable enseñanza oída por primera vez;

20 y cómo los sumos sacerdotes y cómo nuestras autoridades lo entregaron para ser condenado a muerte, y lo crucificaron.

21 Y nosotros esperábamos que Él sería el libertador de Israel, pero, además a todo esto, ya es el tercer día desde que acontecieron estas cosas, aunque nosotros aún no hemos visto nada que justifique nuestras esperanzas.

22 Pero sucedió que algunas mujeres de nuestro grupo nos asombraron después de ir muy temprano al sepulcro,

23 pues al no encontrar su cuerpo, vinieron diciendo que habían visto una visión de ángeles, los cuales dijeron que Jesús vive.

24 Y algunos de los nuestros fueron al sepulcro, y encontraron todo como habían dicho las mujeres, pero a Jesús no lo vieron.

25 Entonces Él les dijo: ¡Oh insensatos, torpes y tardos de corazón para creer en todo lo que hablaron los profetas!

26¿Acaso no era necesario que el Cristo/Mesías padeciera todo esto para entrar en su doxa-gloria luz increada?

27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les interpretó y explicó todo lo que hay en las Escrituras referente a Él mismo.

28 Y acercándose a la aldea donde iban y él dio la impresión de ir más lejos.

29 Pero ellos le insistieron, diciendo: “Quédate con nosotros, pues está anocheciendo y el día ya ha declinado”. Y entró en la casa a quedarse con ellos.

30 Y sucedió que al ponerse a la mesa con ellos, tomó el pan, lo bendijo y agradeció a Dios, y después de partirlo en trozos, les daba.

31 Entonces les fueron abiertos los ojos físicos y espirituales el nus/espíritu y la mente/intelecto y lo reconocieron, pero él desapareció de su lado.

32 Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía el interior de nuestro corazón por el divino entusiasmo, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba los logos y conceptos difíciles de entender de las Escrituras?

33 Y levantándose inmediatamente en aquella misma hora, regresaron a Jerusalén, y encontraron a los once Apóstoles reunidos y a los que estaban con ellos,

34 que decían: ¡Realmente ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón!

35 Y estos dos entonces contaron lo sucedido en el camino, y cómo fue reconocido por ellos al momento que partía el pan.

36 Mientras ellos hablaban estas cosas, de repente el mismo Jesús se puso en medio de ellos, y les dice: “Paz a vosotros”.

Aparición del Señor a los once Apóstoles, 24:36-49.

37 Ellos entonces se turbaron y se llenaron de miedo, porque pensaban que veían un espíritu.

38 Pero él les dijo: ¿Por qué os turbáis, y por qué surgen pensamientos de dudas en vuestro corazón?

39 Ved mis manos y mis pies, que yoSoy el mismo; palpadme y ved, que no soy un espíritu como pensáis, pues un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.

40Y habiendo dicho esto, les mostró las manos y los pies.

41 Pero como ellos, a causa del asombro, del gozo y de la alegría, aún no creían, y el Señor les dijo: ¿Tenéis aquí algún alimento?

42 Ellos entonces le dieron un trozo de un pez asado y panal de abeja.

43 Y tomándolo, lo comió delante de ellos, no porque su cuerpo resucitado tenía necesidad de alimento, sino para que ellos se convencieran de que él es realmente el maestro resucitado.

44 y les dijo: Estos son mis logos, que os hablé estando aún con vosotros, es decir, que tenían que cumplirse todas las cosas que habían sido escritas acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

45 Entonces les iluminó y les abrió el nus/espíritu y la mente/intelecto para que entendieran las Escrituras,

46 y les dijo: Así, tal y como sucedieron, así está escrito en la Santa Escritura, y así según el plan sapientísimo de Dios, el Cristo/Mesías debería padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día,

47 y que se predicaría en su nombre la metania, conversión, arrepentimiento y confesión para perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando el kerigma desde Jerusalén.

48 Vosotros sois testigos de estas cosas, es decir, que vais a predicar y confirmar todas las cosas que habéis oído y visto de mí.

49 He aquí os anuncio ahora que yo os voy a enviar la promesa de mi Padre sobre vosotros, es decir, el Espíritu Santo para que os ilumine, os refuerce y os proteja en vuestra obra apostólica; así que vosotros permaneced en la ciudad Jerusalén hasta que seáis investidos de dinamis poder y energía desde lo alto, o sea, por la jaris/gracia energía increada del Espíritu Santo.

La Ascensión, 24:50-53.

50 Y después de estas y otras enseñanzas, los condujo fuera hasta cerca de Betania, y alzando sus manos, los bendijo.

51 Y sucedió que mientras los bendecía, se separó de ellos, y era llevado al cielo.

52 Y ellos, habiéndolo venerado y adorado, regresaron a Jerusalén con gran alegría y gozo,

53 y estaban siempre en el templo en las horas del culto, alabando, agradeciendo y bendiciendo a Dios. Amín. 25/5/2021

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL EVANGELIO SEGÚN MATEO

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Del original helénico de la Santa Diaconía de la Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Helas-Grecia

 

En este trabajo se ha hecho un intento de traducir en la bella lengua de Cervantes, con exactitud y amplitud en la medida de lo posible, el significado de los textos de inspiración divina. En letra normal, la traducción más literal del original en griego clásico, y en letra cursiva, la del griego moderno, ampliando un poco el sentido y significado profundo de cada frase, ayudados por los Santos Padres y la hermandad de teólogos “ΖΩΗ  VIDA” de Atenas, bajo dirección de Ioanis Kolitsarás (1903-1989), teólogo carismático, doctor de teología. Para mejor comprensión del lector, al final de este trabajo figura un diccionario con un análisis detallado del léxico más importante específico del texto divino. También se pueden consultar los léxicos de https://logosortodoxo.es/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/  y  https://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/, con mucho éxito y aceptación en el mundo hispanohablante.

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, instruido en la Santa Parádosi-Tradición y en la lengua (katharévousa) del Nuevo Testamento la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

Amigos en y de Cristo, el Dios-Hombre: con la bendición de mi Yérontas Fotios, del Monasterio san Gregorio de  la Santa Montaña Athos, después de varios años de muchas peticiones por hispanohablantes ortodoxos para traducir el Nuevo Testamento en español desde el original helénico-griego, al final accedí a este trabajo nada fácil,ya que no he encontrado ninguna traducción en español que me guste, ya que comparándolas con el original helénico he encontrado muchos errores graves, que aquí no es el lugar para exponerlos.Vosotros mismos comparad y sacad vuestras conclusiones… Es un atrevimiento para mí, con respeto y temor sagrado espero que CristoDios y vuestras oraciones me ayuden.

El Nuevo Testamento, según los santos Padres es el manual de la psicoterapia espiritual verdadera con sus dogmas-logos-mandamientos infalibles. La Iglesia es el Hospital General, dice san Juan el Crisóstomo. “Cristo el médico de nuestras psiques-almas y cuerpos”, decimos en la Divina Liturgia, y por excelencia el único verdadero Psicólogo, Psicoterapeuta y Filósofo divino (amigo de la sabiduría divina), ya que: «1:1 Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (en arjí in o logos) Junto con el principio era y siempre es el Logos; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es siempre Logos… Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1, 1-3).

La terapia/psicoterapia tiene lugar a través de Su χάρις jaris (gracia, energía increada) que se proporciona, con la participación de cada hombre con su libre buena voluntad, por los Misterios de nuestra Santa Iglesia Apostólica Católica Ortodoxa, guardados por nuestra Santa Parádosi-Tradición sin quitar nada, tal y como Cristo los enseñó a los Apóstoles.

En el original helénico abundan las palabras ψυχή psijí [psique, alma, ánima], θεραπεία zerapía[terapia], λόγος logos, πάθος pazos, χάρις jaris [gracia energía increada], σωτηρία sotiría [redención, sanación y salvación], etc. Algunas palabras las he dejado en griego ya que con la traducción literal no expresan la profundidad de las palabras en helénico. Por la misma razón he introducido algunos neologismos, en concreto algunos verbos, como por ejemplo, “psicoterapiar” [de: ψυχοθεραπεύω psijozerapevo] y “apocaliptar” [de: αποκαλύπτω apokalipto = revelar] que existen en griego, mientras que en español sólo existen los sustantivos correspondientes [psicoterapia, apocalipsis].

Ruego a todos que me ayuden y cualquier error o duda que encuentren y por favor no duden en avisarme en kristokrisulas@hotmail.es

Dedicado a mis bellos nietos, a mis hijos y a todo ser humano de libre buena voluntad,

Χρῆστος Χρυσούλας  (Jristos Jrisulas), verano del año 2021.

 

EL EVANGELIO SEGÚN MATEO ΚΑΤΑ ΜΑΤΘΑΙΟΝ ΕΥΑΓΓΕΛΙΟΝ

Capítulo 1: La Genealogía de Jesús Cristo, 1-17. El nacimiento 18-25

 

La Genealogía de Jesús Cristo 1-17

                1,1 Libro de la genealogía de Jesús Cristo, descendiente de David, quien a su vez es descendiente de Abraham:

2 Abraham engendró a Isaac, e Isaac engendró a Jacob, y Jacob engendró a Judá y a sus hermanos,

3 y Judá engendró de Tamar a los mellizos Fares y Zara, y Fares engendró a Esrom, y Esrom engendró a Aram,

4 y Aram engendró a Aminadab, y Aminadab engendró a Naasón, y Naasón engendró a Salmón,

5 y Salmón engendró de Rahab a Booz, y Booz engendró de Rut a Obed, y Obed engendró a Jesé,

6 y Jesé engendró al rey David; y David de la mujer de Urías, engendró a Salomón,

7 y Salomón engendró a Roboam, y Roboam engendró a Abías, y Abías engendró a Asá,

8 y Asa engendró a Josafat, y Josafat engendró a Joram, y Joram engendró a Uzías,

9 y Uzías engendró a Jotam, y Jotam engendró a Acaz, y Acaz engendró a Ezequías,

10 y Ezequías engendró a Manasés, y Manasés engendró a Amón, y Amón engendró a Josías,

11 y Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos en el tiempo de la deportación babilónica.

12 Y después de la deportación babilónica, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel engendró a Zorobabel,

13 y Zorobabel engendró a Abiud, y Abiud engendró a Eliaquim, y Eliaquim engendró a Azor,

14 y Azor engendró a Sadoc, y Sadoc engendró a Aquim, y Aquim engendró a Eliud,

15 y Eliud engendró a Eleazar, y Eleazar engendró a Matán, y Matán engendró a Jacob,

16 y Jacob engendró a José, el marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo (Mesías).

17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones, y desde David hasta la deportación babilónica, catorce generaciones, y desde la deportación babilónica hasta el Mesías, catorce generaciones.

El nacimiento 18-25

18 Por tanto, el nacimiento de Jesús Cristo (el Mesías) fue de la siguiente manera sobrenatural: Cuando su madre María se juntó con José (haciendo el papel de marido o tipo de noviazgo), sin que convivieran como cónyuges (o matrimonio), fue hallada encinta por la acción de la energía increada del Espíritu Santo.

19 Y José su novio-marido de apariencia, cuando percibió el embarazo de ella, tomó la decisión de no disolver el noviazgo. Pero como era justo, virtuoso y caritativo, no quiso denunciarla públicamente, pensó repudiarla en secreto sin anunciar a nadie sus sospechas.

20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: « José, descendiente de David, no tengas ningún reparo en recibir en tu casa a María, la pura y fiel novia tuya, porque el hijo que se está gestando dentro de ella ha sido concebido por la acción y la creativa energía increada del Espíritu Santo.»

21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús es decir, Dios-Salvador, (tú que de acuerdo con la ley eres considerado como su protector y padre), porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.

22 Y todo esto aconteció para que se cumpliera lo dicho por el Señor mediante el profeta Isaías, cuando dice:

23 He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo sin conocer varón, y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa: «Dios está entre y con nosotros».

24 Y levantándose José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y la recibió en su casa con confianza y respeto como si fuera su mujer,

25 pero nunca la reconoció como esposa o cónyuge, ni siquiera hasta después cuando ella dio a luz a su primogénito y único hijo, al que José puso por nombre Jesús.

 

Capítulo 2: Los Magos en Jerusalén y Belén, 1-12. La huida a Egipto, 13-18. El establecimiento en Nazaret 19-23.

Los Magos en Jerusalén y Belén, 1-12

2,1 Cuando ya Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, (es decir, hombres sabios que estudiaban las estrellas del cielo)

2 diciendo: ¿Dónde está el que ha nacido, el Rey de los judíos? Porque vimos su estrella en el oriente y de este fenómeno nos hemos informado de su nacimiento y vinimos a venerarlo y adorarlo.

3 Pero al oír esto, el rey Herodes se inquietó y se turbó no vaya ser que le arrebatase su reinado, y con él se asustaron todos los habitantes de Jerusalén no vaya ser que saliera la ira del rey sangriento.

4 Y habiendo convocado a todos los sumos sacerdotes y a los γραμματεῖς1 maestros del pueblo, (escribas, teólogos intelectuales, a los que se consideraba que conocían la ley y los profetas), les preguntaba dónde había de nacer el Mesías según las Escrituras.

5 Y ellos le contestaron: “En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta Micea:

6 «Y tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la menor entre las principales ciudades de la tribu Judá. Porque de ti saldrá el soberano, el cual como buen pastor conducirá con cariño a mi pueblo Israel».

7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, se informó cuidadosamente de parte de ellos el tiempo de la aparición de la estrella.

8 Y enviándolos a Belén, dijo: Id y averiguad exactamente acerca del niño, y cuando lo hayáis encontrado, avisadme para que yo también vaya a venerarlo y adorarlo.

9 Y los magos después de oír al rey, se marcharon hacia Belén, y he aquí la estrella que vieron en el oriente iba delante de ellos, hasta que fue a posarse sobre el lugar donde estaba el niño.

10 Entonces, al ver la estrella, se regocijaron con un grande gozo, porque reencontraron su guía seguro,

11 y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose lo veneraron; y abrieron sus tesoros, le ofrecieron regalos, oro y aromas de incienso y mirra.

12 Pero siendo advertidos en sueños que no volvieran a Herodes, regresaron a su país por otro camino.

La huida a Egipto, 2:13-18.

13 Tan pronto como se marcharon, he aquí un ángel del Señor se apareció en sueños a José, diciendo: Al levantarte, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga, porque Herodes está buscando al niño para matarlo.

14 Y él, levantándose, tomó de noche al niño y a su madre y se fue a Egipto.

15 Y allá se quedó hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo dicho por el Señor mediante el profeta, que dice: «de Egipto llamé a mi hijo».

16 Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció mucho, y enviando soldados, mató a todos los niños menores de dos años en Belén y en sus alrededores, según el tiempo que particularmente había calculado por los magos.

17 Y se cumplió entonces lo que se había dicho por el profeta Jeremías, que dice:

18 «Una voz fue se oyó en Ramá, llanto y gran lamentación; es Raquel que llora a sus hijos, y no quería ser consolada, porque ya no existen».

El establecimiento en Nazaret 2:19-23.

19 Pero cuando Herodes murió, he aquí un ángel del Señor aparece en sueños a José en Egipto,

20 y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño».

21 Levantándose pues, tomó al niño y a su madre, y retornó en la tierra de Israel.

22 Pero cuando oyó que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo temor de ir allá, y avisado por revelación-apocálipsis en sueños, se retiró a la región de Galilea, donde reinaba el Herodes Antipa, menos duro que su hermano Arquelao.

23 Cuando llegó allí, habitó en una ciudad llamada Nazaret, para que se cumpliera lo dicho por los profetas: “Será llamado Nazareno, despectivamente por sus enemigos,

Apuntes

  1. Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales, escribas o los que tienen estudios.

Γραμματεῖς (gramatís) intelectuales o escribas pertenecían a la clase de los Fariseos y ocupaban un puesto eminente entre ellos. Constituían la aristocracia espiritual de los hebreos; eran llamados súper λόγιος (loyios, sabedores intelectuales), componían odas para el culto, eran maestros, guías, juristas, abogados de la ley… Se ocupaban de la interpretación y análisis de la ley Mosáica y sobre todo del registro y explicación de la célebre tradición de los antepasados. Ellos ideaban leyes propias, por las que ellos mismos enriquecían o interpretaban la tradición como les parecía. Pero en realidad, ensombrecían y dejaban de lado la ley Mosáica y los mandamientos de Dios. Como agentes judiciales o abogados, tomaban parte en juicios en los tribunales y en la asamblea, y a la vez la opinión de ellos se consideraba muy respetada. El hecho, es que imponían sobre los hombres “cargas pesadas, difíciles de soportar, pero ellos no movían ni un dedo por cumplirlas”.

Lo mismo está pasando hoy con los heterodoxos y algunos sólo de nombre ortodoxos (cristianos burgueses), que sin tener la Jaris, la Increada Energía del Espíritu Santo, se ponen a interpretar las Escrituras y los Santos Padres del Espíritu Santo; así estamos llenos de gramatís o escribas intelectuales “tiólogos/as”, que creen que pueden meter la Verdad y la Jaris (Energía Increada de Dios) en las jaulas de las aulas; que lean con atención el capítulo 23º de San Mateo o pregunten a la Santa Iglesia Ortodoxa Griega o a la Santa Montaña Athos, allí aún se habla el Elénico de la época de Cristo Dios; así pues, se iluminarán por la Jaris, saldrán de toda duda y nos ayudarán.

 

Capítulo 3: El kerigma y el bautismo de Juan, 1-6. Saduceos y Fariseos en el bautismo, 7-12. Jesús se bautiza, 13-17.

 

El kerigma y el bautismo de Juan 3:1-6

3,1 En aquellos días que Jesús vivía desapercibido en Nazaret, se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

2 diciendo: μετανοείτε metanoite, volved a la metania, arrepentíos, convertíos, cambiad de mentalidad y de forma de vida, porque el reinado de la realeza increada de los cielos2 que nos traerá el Mesías ya se ha acercado.

3 Pues éste es el anunciado por el profeta Isaías, cuando dice: «Voz del que clama en voz grande en el desierto: Preparad el camino del Señor, haced rectas sus sendas, es decir, preparad vuestros corazones y haced la κάθαρσις catarsis3 de vuestras ψυχές psijés psiquesalmas4, para que las visite el Señor.

4 Y este Juan, dedicado al Señor y su misión, tenía su vestido de pelos de camello y un cinturón de cuero alrededor de su cintura, y su comida era langostas y miel silvestre.

5 Y los habitantes de Jerusalén y toda Judea, y toda la región en torno al Jordán acudían en el desierto a Juan,

6 y por Juan eran bautizados en el río Jordán y a la vez se confesaban también de sus pecados.

Saduceos y Fariseos en el bautismo, 3:7-12.

7 Pero al ver que muchos de los fariseos hipócritas y de los saduceos hedonistas y  materialistas venían a su bautismo, les dijo: ¡Generación de pensamientos de víboras venenosas que habéis heredado de vuestros progenitores el veneno de la maldad y perversidad! ¿Quién os enseñó a huir de la inminente ira venidera de Dios, que estallará dentro de poco?

8 Para salvaros, no basta sólo el bautismo, sino que debéis hacer también obras buenas que serán fruto y demostración de vuestra verdadera μετάνοια metania5 (cοnversión, introspección, arrepentimientos y confesión),

9 y no penséis y digáis entre vosotros que a Abraham tenemos por padre y así os podéis salvar, porque os digo que Dios puede milagrosamente de estas piedras levantar hijos dignos herederos de Abraham.

10 Y ya está puesta el hacha a la raíz de los árboles, es decir, ha llegado el tiempo que se manifestará la justicia de Dios, de modo que todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa al fuego, esto le sucederá a cada ser humano que sus obras interiores y exteriores no son buenas.

11 Yo ciertamente os bautizo con agua para conduciros en μετάνοια metania5, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, cuyas sandalias no soy digno de llevar. Él os bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego increado de la Jaris (gracia luz, energía increada, que quema, destruye todo pecado, y purga, limpia y revivifica, sana y despierta espiritualmente la psique-alma; la verdadera psicoterapia).

12 Tiene ya el bieldo en su mano y limpiará bien su era/ejido; recogerá su trigo en el granero y quemará la paja con fuego inextinguible increado, es decir, los justos los recibirá en su realeza increada y los pecadores sin metania ni arrepentimiento los condenará a la gehena del fuego increado.

(Aquí tenemos la doble cualidad de la Luz increada, iluminar y quemar. Como dice san Máximo el Confesor, que la luz divina increada es como la doble cualidad de la luz del sol, ilumina y quema o el barro que está blando lo endurece y la vela que está dura la ablandece siendo la misma luz con su calor).

Jesús se bautiza 3:13-17

13 Llega entonces Jesús desde Galilea al Jordán, donde estaba Juan, para ser bautizado por él.

14 Pero él trataba de impedírselo diciendo: Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y Tú el impecable vienes a bautizarte de mí?

15 Pero respondiendo Jesús, le dijo: deja ahora las objeciones y no dificultes mi bautismo, porque así debe ser tanto para mí como para ti, es conveniente que yo cumpla toda justicia y todo mandamiento de Dios. Entonces le dejó bautizarse.

16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió enseguida del agua, (porque no tenía ningún pecado que confesar, mientras que los otros permanecían al agua el tiempo que duraba su confesión); y he aquí se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descendiendo como paloma viniendo sobre Él.

17 Y he aquí se abrieron los cielos y se oyó una voz, la voz de Dios y Padre, que decía: Este es mi Hijo, el amado, en quien me complací. (Este es mi hijo bien amado y predilecto, mi unigénito hijo como Dios y absolutamente como hombre sin pecado, en el cual siempre reposo plenamente, porque realiza plenamente lo gustado por mí).

 

Apuntes

  1. Κήρυγμα (kirigma) kerigmaes la anunciación del logos de Dios que se hace por los enviados de Cristo y la Iglesia.
    El kerigma se habla en el Templo, en reuniones exteriores y el kerigma escrito en libros, manuales, periódicos… y es para todas las edades. Especial importancia tiene el kerigma del Domingo que se hace durante la Divina Liturgia, es una tarea para toda la vida.
  2. Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón) Realeza de Dios/de los cielos,el nombre Reino (βασίλειο vasilio) no está en ninguno de los textos originales Helénicos del Nuevo Testamento.
    Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original. Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Cristo y en la cual domina, en vez de odio agapi-amor; en vez de la oscuridad tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz increada de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época con la realeza se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Presencia venida de Cristo. La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal «la realeza de los cielos está dentro de vosotros» (Luc 17,21), como en la vida social «que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10). La realeza de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, «los hijos de la realeza” (Mt 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia. Realeza de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde ahora como noviazgo, en cambio entonces la viviremos como boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado. En cambio la Realeza increada manifiesta un estado interior y exterior de estar y de ser con la energía increada Jaris (gracia) y con la Doxa-gloria, luz increada. Muchas veces según el contexto en la teología ortodoxa jaris (gracia, energía increada), doxa (gloria, luz increada) y realeza son sinónimas.
    San Máximo el Confesor en la Filocalía nos dice que la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su increada energía Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).
  3. Κάθαρσις (kázarsis) catarsis,literalmente sanación, terapia, curación, limpieza, purgación, purificación, se refiere principalmente a la psique.
    En la Iglesia Ortodoxa se entiende principalmente como metania y terapia “psicoterapia” del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad del mismo hombre. En la teología ortodoxa este término conecta con la sanación (psicoterapia) y metamorfosis, transformación o conversión continua de las fuerzas psicosomáticas del hombre, de manera que funcionen natural y supranaturalmente, y la liberación de la psique y el cuerpo de la conducta mundana (pecaminosa y viciosa) y carnal. En la teología Patrística helénica sirve para expresar tres estados. El primero es la expulsión del corazón de todo lo que no es natural, de los tentadores y malos astutos loyismí y de los malos deseos, ilusiones, codicias, ansias: la transformación y conversión de los pazos, con el cultivo y familiarización con las virtudes, expuestos en el lugar adecuado a la presencia de Dios. Este es el primer estadio de la vida espiritual que se llama catártico o catarsis del corazón. El segundo es la lucha askítica (ascética, práctica) que opera en los aspectos “naturales y sobrenaturales” del funcionamiento de las tres fuerzas de la psique: logística, anhelante e irascible (o emocional); o sea su giro en dirección hacia Dios. El tercero es la manera ascética, práctica con la que el hombre llega desde el amor-agapi interesado al amor-agapi desinteresado. La catarsis es para toda la vida, hasta para los que llegaron a la zéosis y también los santos porque no son infalibles. Este carácter terapéutico de la catarsis, lo encontramos en los santos Cánones de la Iglesia que fueron instituidos por los Sínodos Locales y los Ecuménicos.
    Hay clara diferencia entre la catarsis que funciona en distintos sectores de la vida social, y de la catarsis que funciona dentro en el “espacio” de la Iglesia. Según el significado humanocéntrico, catarsis es la expulsión y alejamiento de un miembro de un consejo o gobierno, de un partido político o de una organización. Aunque la mayoría de los españoles la traducen como purificación, no lo voy a utilizar este término, porque parece que la catarsis sea como algo mágico. Además, purificación traducido en griego es agnisis o agnismós no catarsis.
  4. Ψυχή Psique alma, ánima,el término viene desde la antigüedad y se usa igualmente hasta hoy.
    En el Nuevo Testamento y en los santos Padres, se usa a menudo en vez de la palabra anzropos, humano, hombre, (Rom.13,1). A veces en la Sagrada Escritura significa simplemente la vida. (Mt 2,20. Jn 10,11. Rom 16,4). Pero psique se dice sobre todo del elemento espiritual, no material de nuestra existencia (Mt 10,28); Es la base substancial que vivifica el cuerpo. Es un componente de las dos partes de nuestra naturaleza; el otro es el soma, cuerpo. El cuerpo no contiene la psique sino que la psique contiene y conjunta al cuerpo. La prueba está en que cuando la psique sale del cuerpo este se convierte en cadáver y se disuelve. Los hombres tienen psique con esencia y energía, por eso tienen nus, logos (lógica) y espíritu, el cual espíritu, es la increada energía Jaris que vivifica el conjuntado cuerpo; nus y logos están unidos e inseparables de la psique después de la muerte física; los animales tienen psique por energía por eso no tienen nus y logos (lógica). (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Lexis apocalípticas” al blog en español: logosortodoxo.es/).
  5. Μετάνοια Metaniadel verbo μετά-νοώ, metá=después, con, y noó= concibo, percibo con el nus como energía y con el corazón como esencia.
    Quiere decir giro del nus y metanús, introspección y conversión de la conducta y mentalidad del hombre y sobre todo giro, cambio de actitud de la vida en pecado y en el mal por la vida en Cristo. La metania en la Tradición Ortodoxa no proviene de una percepción psicológica de culpabilidad, sino de la apocálipsis (revelación) de la deformación de la psique y esta apocálipsis se manifiesta por la energía increada de la divina Luz en el corazón psicosomático del hombre. El nuevo Testamento empieza y acaba con la metania (Mt 3,2 Lc 24,47)
    Metania se llama también uno de los Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa, con el cual se facilita la absolución y perdón de los pecados, aceptación, confesión, arrepentimiento, rectificación y terapia, sanación. También se llama así a un gesto reverente que se acostumbra hacer en la veneración Ortodoxa. Hay dos metanias-genuflexiones distintas: una es un simple movimiento de la cabeza hacia abajo y otra grande reverencial, arrodillándose. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).

 

Capítulo 4: Las tentaciones de Jesús Cristo, 1-11. El Señor en Capernaum, 12-17. Llamada de los cuatro primeros discípulos, 18-25.

 

Las tentaciones de Jesús Cristo, 4:1-11

4,1 Entonces Jesús fue conducido por el Espíritu a subir a una parte alta del desierto para ser tentado como hombre por el diablo y vencerlo totalmente.

2 Y después de haber ayunado continuamente cuarenta días y cuarenta noches, como hombre que era tuvo hambre.

3 Y entonces el diablo, que su trabajo es tentar a los hombres, le dijo: si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes para que comas.

4 Pero Él, respondiendo, dijo: Escrito está en las Santas Escrituras: no sólo de pan vivirá el hombre, sino de todo logos, dicho que sale de la boca de Dios, es decir, cuando Dios quiera y lo diga, el hombre vive también sin comida.

5 Entonces el diablo lo lleva hasta la santa ciudad, Jerusalén, lo puso en pie sobre el alero del templo de Salomón,

6 y le dice: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo, porque está escrito: “Dios mandará a sus ángeles acerca de ti, en sus manos te llevarán y te protegerán para que tu pie jamás tropiece en piedra”; y la multitud concentrada allí en los recintos verán el milagro y creerán.

7 Jesús le dijo: también está escrito: “No no te expondrás en peligro para tentar al Señor tu Dios”.

8 De nuevo el diablo lo lleva esta vez a un monte muy alto y le muestra panorámicamente todos los reinados del mundo, las riquezas, la grandeza y la gloria de ellos,

9 y le dijo: Todo esto te daré es mío si me reconoces como señor tuyo y te postras y me veneras.

10 Pero Jesús enfadado le dice: Apártate de mí, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo venerarás y servirás.

11 Entonces el diablo después de la triple derrota deja a Jesús, y he aquí unos ángeles se acercaron y lo servían como vencedor.

El Señor en Capernaum, 4:12-17.

12 Cuando oyó que Juan por orden de Herodes había sido encarcelado, se retiró a Galilea,

13 y dejando Nazaret, habitó en Capernaum, ciudad situada a orillas del mar, en los confines de Zabulón y de Neftalí,

14 para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:

15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, más allá del Jordán, Galilea llena de naciones.

16 El pueblo asentado en tinieblas religiosas y en la ignorancia y el engaño, vio gran luz espiritual (a Cristo), y a los asentados en región y sombra de muerte, esclavos psíquicamente, por la oscuridad del pecado, una luz increada desde el cielo resplandeció.

17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: μετανοεῖτε metanoite, convertíos, arrepentíos y confesaos, cambiar de modo de vivir, porque la realeza increada de los cielos se ha acercado; ha llegado la vida santa y espiritual de la redención, bienaventuranza y felicidad; (μετανοεῖτε metanoite, el verbo aquí en tiempo continuo, metania ininterrumpida)

Llamada de los cuatro primeros discípulos, 4:18-25.

18 Andando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos: Simón, más tarde llamado Pedro por el mismo Cristo, y su hermano Andrés, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores,

19 Les dice: Venid conmigo y os haré capaces de pescar y atraer hombres en el reinado de la realeza increada de los cielos por vuestra red del kerigma.

20 Y ellos, dejando al instante las redes, lo siguieron.

21 Y pasando de allí adelante, vio a otros dos hermanos: Jacobo, el de Zebedeo, y Juan su hermano, que remendaban sus redes en la barca con su padre Zebedeo; y los llamó.

22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, lo siguieron.

23 Y recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la alegre noticia, el evangelio del reinado de la realeza increada, y sanando toda enfermedad física, psíquica y espiritual y toda dolencia del pueblo.

24 Y su fama se difundió por toda Siria, y le trajeron a todos los que padecían males, afligidos por diversas enfermedades incurables y tormentos, psíquicas, físicas y espirituales, endemoniados, lunáticos, y paralíticos; y él los sanó todos.

25 Y grandes multitudes lo siguieron desde Galilea y desde Decápolis, las diez ciudades helénicas-griegas, y desde Jerusalén y Judea, y desde más allá del Jordán.

 

Capítulo 5: La homilía del Señor en la montaña, las bienaventuranzas, 1-12. Los discípulos son la sal y la luz, 13-16. Cristo, la ley y los profetas, 17-20. Quinto y sexto mandamiento, 21-30. Sobre el divorcio, 31-32. Segundo mandamiento, 33-37. Amor a los enemigos, 38-48.

 

La homilía del Señor en la montaña, las bienaventuranzas, 5:1-12.

5,1 Viendo la multitud subió a la montaña, se sentó y se le acercaron sus discípulos,

2 y abriendo él su boca les enseñaba, diciendo:

3 Bienaventurados y felices serán los pobres del espíritu porque de ellos es y será el reinado de la realeza increada de los cielos; (bienaventurados y felices son y serán aquellos que están pobres de males y pecados en el espíritu de su corazón de la psique e humildemente sienten su pobreza espiritual y su dependencia integra con fe y humildad a Dios, porque de ellos es y será la realeza increada de los cielos.)

4 Bienaventurados y felices los que están en luto, afligidos por sus pecados y del mal que domina al mundo, porque ellos serán consolados por Dios.

5 Bienaventurados y felices los apacibles porque ellos heredarán la tierra; (Bienaventurados y felices los que dominan su ira, porque ellos recibirán como herencia de Dios la nueva tierra prometida, la Jerusalén de arriba, o la Jaris-Gracia increada y desde esta vida disfrutarán los bienes de la herencia de la realeza increada celeste).

6 Bienaventurados y felices los hambrientos y sedientos de justicia y virtud, porque ellos serán saciados. (Dichosos los que anhelan, como hambrientos y sedientos, la justicia y la virtud, porque en ellos serán satisfechos plenamente sus deseos);

7 Bienaventurados y felices los misericordiosos y caritativos, más los que se compadecen con las desgracias del prójimo, porque ellos alcanzarán la misericordia increada de Dios;

8 Bienaventurados los sanados, puros y limpios del corazón, o los que han hecho la catarsis, la purgación, sanación y limpieza de su corazón de cada mancha del pecado, porque ellos contemplarán y verán la doxa-gloria luz increada de Dios;

9 Bienaventurados y felices los pacificadores o los que hacen obra de paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios; (Dichosos los que a su interior por su santificación tienen la paz y la transmiten también a los demás, pacificándolos entre sí y con Dios, porque ellos serán reconocidos y proclamados en el mundo terrenal y celeste hijos de Dios)

10 Bienaventurados y felices seréis los perseguidos por ser justos, virtuosos y perfectos cristianos, porque de ellos es y será la realeza increada de los cielos.

11 Bienaventurados y felices seréis los que os habéis convertido en mis discípulos y os injurien, os persigan y digan contra vosotros todo tipo de calumnias y mentiras por causa mía.

12 Alegraos y deleitaos porque vuestra recompensa en los cielos será grande e incalculable. Porque también persiguieron a los profetas que ha mandado Dios antes que vosotros y son bienaventurados y felices.

Los discípulos son la sal y la luz, 5:13-16.

13 Vosotros sois la sal de la tierra, porque con vuestro ejemplo y enseñanza tenéis la capacidad de dar sabor a la vida de los hombres y prevenirlos de la basura ética. Pero si la sal pierde su cualidad de salar, se desvirtúa, ¿con qué será salada, para volver a retomar su esencia y fuerza de salar? Ya no tiene valor, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.

14 Vosotros con vuestro ejemplo y los logos del Evangelio sois la luz (espiritual) del mundo. Igual que una ciudad construida sobre un monte no puede ser escondida, así también vuestra vida será percibida en los hombres.

15 Tampoco encienden una lámpara y la ponen debajo del almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.

16 Así la luz que habéis recibido de mi y ahora es vuestra luz, alumbre y brille delante de los hombres, de forma que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos, por tener este tipo de hijos virtuosos.

Cristo, la ley y los profetas, 5:17-20.

17 No penséis que vine a abrogar la ley de Moisés o la enseñanza de los profetas; no vine a abrogarla, sino a aplicarla, cumplirla, y completarla en una ley perfecta.

18 Porque de cierto os digo: Hasta que pase el cielo y la tierra, de ningún modo pasará una iota (ι, i letra del alfabeto griego), ni una coma, ni una tilde de la letra de la ley, hasta que todo esto se haya cumplido en mi vida y obra.

19 Por tanto, aquel que suprima uno solo de estos mandamientos-logos que parecen pequeños e insignificantes, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reinado de la realeza increada de los cielos; pero aquel que practique y aplique todos los mandamientos-logos y enseñe también a los hombres, éste será proclamado grande en el reinado de la realeza increada de los cielos.

20 Porque os digo que si vuestra justicia no supera la virtud típica y  superficial de los fariseos y de los Γραμματεῖς Gramatís, maestros, (escribas, teólogos intelectuales sin práctica, solo teoría), de ningún modo entraréis en el reinado de la realeza increada de los cielos.

Quinto y sexto mandamiento, 5:21-30.

21 Oísteis que fue dicho por Dios a los antiguos: No matarás; y el que mate, será llevado a juicio.

22 Pero yo os digo que el que se irrite y se enfade injustamente y se enfurezca sin causa espiritual justificada contra su hermano, tiene la misma culpa, igual que el que está juzgado por asesinato; y el que insulta y diga a su hermano con desprecio: ¡necio o idiota!, es culpable de crimen mayor de los que juzga el Sanedrín, (tribunal superior religioso de los hebreos); y el que diga con odio a su hermano: ¡loco, nimio!, es culpable y digno para ser castigado al fuego increado de la gehena/infierno.

23 Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, a causa de tu comportamiento indigno e injusto,

24 deja allí tu ofrenda ante el altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y luego regresa y presenta tu ofrenda a Dios.

25 Ponte de acuerdo y reconcíliate con tu adversario pronto, mientras estás con él en el camino que conduce al juzgado, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez como culpable al alguacil, y seas echado en la cárcel.

26 De cierto, de verdad te digo que de ninguna manera saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo.

27 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No adulterarás;

28 pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya con esta mirada apasionada ha cometido el pecado del adulterio en su sucio corazón.

29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer en escándalo y pecar, sácalo y échalo de ti; porque más te conviene que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado en la gehena/infierno. (Es decir, si una persona apreciada y valiosa, como tu ojo derecho, te pone en peligro de pecar, sepárate definitivamente y corta toda relación con ella, porque te conviene que seas privado de esta persona, en vez de ser echado con ella al fuego inextinguible e increado del infierno).

30 Y si una persona útil para ti, como tu mano derecha, te pone en peligro de caer en pecado, córtala y échala de ti, corta toda relación con esta persona; porque más te conviene que se pierda uno de tus miembros, o sea, privarte de la relación con tu amigo, y no que todo tu cuerpo se eche en aquel fuego increado del infierno junto con tu amigo.

Sobre el divorcio, 5:31-32.

31 también se dijo: el que se separe de su mujer, que le conceda la carta de divorcio.

32 Pero yo os digo que todo el que se separe de su mujer, salvo por causa de fornicación, la expone a cometer adulterio, (porque ya es adulterio cuando ella se casa de nuevo, viviendo su primer marido) y el que se case con una separada, comete adulterio.

Segundo mandamiento, 5:33-37.

33 También sabéis que se dijo a los antiguos: No transgredirás tu juramento o no jurarás en falso, sino que cumplirás al Señor tus juramentos y promesas.

34 Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera, ni por el cielo, porque es el trono del Dios pantocrátor-omnipotente,

35 ni por la tierra, porque es como estrado de sus pies, ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey (ya que allí está construido su templo);

36 no jures ni por tu cabeza que es creación de Dios, pues no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello, es decir, no jures a nada ya que todo lo llena la parusía-presencia de Dios.

37 Pero vuestro logos al hablar sea: Sí, sí. No, no. Porque lo que es más de esto procede del astuto maligno, del padre de la mentira.

Amor a los enemigos, 5:38-48.

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente; es decir, devolver el mal por igual y mismo mal que os han hecho.

39 pero yo os digo: No resistáis al astuto malvado; más bien, al que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. (Yo os digo que no os sobrecoja la ira y enemistad y no resistáis al hombre astuto malo y vil devolviendo mal por mal, sino que cuando uno te golpea la parte derecha de tu mejilla, vuelve con serenidad y condescendencia la otra parte de tu cara, dispuesto a recibir segundo golpe).

40 Al que quiera conducirte a juicio y quitarte la camisa, déjale también el manto o la chaqueta.

41 y al que te obligue a andar una milla, ve con él dos; es decir, que seas condescendiente para evitar los conflictos y los follones.

42 al que te pida caridad y limosna, dale con agapi-amor incondicional verdadera; y al que quiera tomar de ti prestado sin intereses, no le desprecies ni le vuelvas la espalda.

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo;

44 pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os insultan, os calumnian y os persiguen injustamente;

45 para que seáis así hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis solo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis y qué recompensa esperáis de Dios? ¿Acaso no hacen también lo mismo los publicanos, los recopiladores de impuestos?

47 Y si sólo saludáis a vuestros hermanos (los judíos), ¿qué hacéis de más que los otros? ¿Acaso no hacen también así los publicanos, los recopiladores de impuestos y los gentiles paganos?

48 Luchad pues, para ser perfectos en agapi-amor incondicional, desinteresado hacia todos, como vuestro Padre celestial es perfecto.

 

Capítulo 6: La caridad o limosna, 1-4. La oración, 5-15. El ayuno, 16-18. Las riquezas y tesoros terrenales, 19-24. Las preocupaciones y angustias de la vida, 25-34.

 

La caridad o limosna, 6:1-4.

6,1 Tened cuidado de dar vuestra caridad, limosna delante de los hombres para ser vistos, admirados y elogiados por ellos, de esta manera, no tenéis mérito, ni recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

2 Cuando pues des limosna, no la proclames con toques de trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. De cierto os digo que ya están recibiendo y disfrutando toda su recompensa de los otros.

3 Pero tú, cuando des limosna, caridad hazla en secreto y anónimamente, que no sepa tu izquierda qué hace tu derecha,.

4 para que así tu limosna permanezca en secreto, y tu Padre que ve tus obras secretas te recompensará delante de todo el mundo.

La oración, 5-15.

5 Cuando estéis orando, no seáis como los hipócritas, que aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para exhibirse ante los hombres. De cierto os digo que ya están recibiendo toda su recompensa por los hombres.

6 Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento interior en tu corazón, cierra con llave tu puerta y ora a tu Padre que está en secreto e invisible, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

7 Y orando, no os convirtáis en charlatanes sin tener contacto consciente con lo que decís, como los gentiles que piensan que de forma mágica serán oídos por su palabrería.

8 No seáis pues semejantes a ellos, porque vuestro Padre conoce de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis.

9 Vosotros pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos (presente en todas partes), santificado (y glorificado) sea tu nombre, (y glorificado sea por todos los seres lógicos del cielo y de la tierra).

10 Venga tu realeza increada (o tu energía jaris-gracia increada del Espíritu Santo en los corazones de todos los hombres). Hágase tu voluntad, tal como en el cielo por los ángeles y los santos, también se realice en la tierra, por los hombres.

11 El pan el sobre-esencial dánoslo hoy, el necesario para nuestro mantenimiento y el pan espiritual, la divina jaris-gracia increada.

12 y perdónanos nuestras deudas, es decir, nuestros pecados pesados y ofensas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores, o sea, a los que nos han perjudicado y ofendido.

13 Y no nos metas en prueba por la tentación, mas líbranos del astuto maligno, es decir, del diablo. Porque tuya es la realeza increada, la dinamis (potencia y energía increada) y la doxa-gloria (luz increada) por los siglos de los siglos, amén.

14 Porque si perdonáis a los hombres sus pecados, deudas y ofensas, también vuestro Padre celestial perdonará los vuestros,

15 pero si no perdonáis a los hombres sus pecados, ofensas y faltas, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas, faltas y pecados.

El ayuno, 6:16-18.

16 Cuando estéis ayunando, no seáis tristes como los hipócritas, que desfiguran sus rostros, para demostrar a los hombres que están ayunando. De cierto os digo, ya están recibiendo toda su recompensa, es decir, los elogios de los hombres.

17 Pero cuando tú ayunes, úngete la cabeza y lávate la cara, como de costumbre

18 para que no parezca a los hombres que ayunas, sino a tu Padre celeste que es omnipresente y está en las partes más secretas, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Las riquezas y tesoros terrenales, 6:19-24.

19 No acumuléis riquezas y tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde los ladrones irrumpen en las paredes, rompen las cajas fuertes y roban,

20 sino acumulaos riquezas y tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde los ladrones no irrumpen en las paredes y no roban,

21 porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón, en el cielo está vuestro tesoro, en el cielo también vuestro corazón.

22 La lámpara del cuerpo es el ojo, es decir, la lámpara que ilumina vuestra psique es vuestro nus-espíritu lógico humano que os ha dado Dios. Así que, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz, es decir, así será iluminada vuestra psique, si vuestro corazón (como esencia) y vuestro nus-espíritu (como energía), no están ciegos por el apego en los tesoros y riquezas terrenales.

23 Pero si tu ojo, es maligno, todo tu cuerpo estará sumido en tinieblas, y si la luz que hay en ti es oscuridad, ¿cuánto más no lo serán las tinieblas mismas? Es decir, si la luz del nus (ojo) y la conciencia que te ha dado el Dios están en la oscuridad a causa de tu apego a los bienes materiales, ¿entonces cuánto más densa lo será la oscuridad espiritual y ética?

24 Ninguno puede trabajar y servir a la vez a dos señores, porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se apegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a dios Mamón dinero o a la riqueza terrenal y material; amaréis a Dios y menospreciaréis a los tesoros terrenales u os apegaréis y esclavizareis en estos menospreciando también a Dios.

Las preocupaciones y angustias de la vida, 6:25-34.

25 Por tanto os digo: No os angustiéis, os estreséis y os preocupéis por vuestra vida, qué habéis de comer y beber, ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? ¿El Dios que os ha dado lo más valioso no os dará también lo inferior?

26 Mirad las aves del cielo, que no siembran ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

27 Y ¿quién de vosotros puede, aun preocupándose, estresándose y angustiándose, añadir a su estatura un solo codo?

28 También en cuanto al vestido, ¿por qué os preocupéis, os estreséis y os angustiéis? Observad atentamente los lirios y las flores del campo, cómo crecen, no trabajan con fatiga, ni se cansan, ni tampoco hilan,

29 pero os digo que ni Salomón en todo su esplendor se vistió como uno de ellos.

30 Y si la hierba del campo, que hoy existe y mañana es echada al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, oh hombres de poca fe?

31 No os preocupéis, os estreséis y os angustiéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué seremos vestidos?

32 Porque los gentiles o idólatras, que no conocen los bienes eternos y la providencia cariñosa de Dios, buscan con afán todas esas cosas. Pero vosotros nos os preocupéis y os angustiéis para estas cosas porque vuestro Padre celestial y bondadoso sabe que tenéis necesidad de todas ellas y os las dará.

33 Buscad, pues, primeramente el reinado de la realeza increada y la justicia/virtud que Él quiere de vosotros, y todos estos bienes terrenales os serán añadidos junto con los incalculables bienes de la realeza increada de los cielos.

34 Y no os afanéis, angustiéis y preocupéis por el mañana, porque el mañana se preocupa de sí mismo. Basta a cada día con sus propias ocupaciones y problemas.

 

Capítulo 7: Juzgar y condenar 1-6. Pedid y se os dará, 7-14. Los falsos profetas, 15-23. Los cimientos de la casa, 24-29.

 

Juzgar y condenar 7:1-6.

7:1 No juzguéis maliciosamente condenando a vuestro prójimo, para que no seáis vosotros también juzgados y condenados por Dios;

2 porque con el juicio duro con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, por Dios os será medido y juzgado vuestro comportamiento y vida.

3 ¿Cómo ves la paja que está en el ojo de tu hermano, teniendo tú una viga que está en tu ojo? ¿Por qué ves y juzgas el pequeño error del hermano y no eres consciente o no asumes ni ves tus propios pecados y errores grandes y graves?

4 O, ¿cómo dirás a tu hermano: Deja que saque la paja de tu ojo, y he aquí la viga en tu propio ojo? O ¿cómo yo supuestamente bueno voy a rectificar el error o falta del hermano, mientras yo estoy metido en grandes y graves pecados y errores?

5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

6 No deis lo santo de la fe a los perros ni echéis vuestras perlas (de la verdad cristiana) a los cerdos, no sea que las pisoteen con sus patas y se vuelvan y os despedacen.

Pero tened cuidado a quiénes ofrecéis servicios con la agapi-amor fraternal y os interesáis para la rectificación de ellos; porque existen algunos hombres que son sinvergüenzas, descarados y sucios en sus vidas como los perros y los cerdos. ¡Por tanto no deis lo santo de la fe a los perros, ni pongáis las perlas preciosas de la fe cristiana delante de los cerdos, porque hay el peligro que con sus pies pisoteen las perlas dentro en la cloaca y se vuelvan contra vosotros para  perjudicaros y destruiros de alguna manera!

Pedir y se os dará, 7:7-14.

7 Pedid de Dios bienes espirituales y de las materiales las necesarias y se os dará, buscad y encontraréis el bien que queréis, llamad a la puerta de la divina agapi-amor incondicional y se os abrirá.

8 Porque todo el que pide con fe a Dios recibe, y el que busca encuentra, y el que llama a la puerta de Dios, se le abre.

9 O ¿qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide un pan, le dará una piedra?

10 O si le pide un pescado, ¿le dará acaso una serpiente?

11 Pues si vosotros, siendo astutos malos y corruptos por el pecado, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre celestial dará cosas buenas a los que le piden!

12 Así que, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también hacedles vosotros, porque ésta es la ley y los profetas, es decir, amarse y comportarse con los otros tal y como queréis que os amen y se comporten los otros hacia vosotros.

13 (Aunque difícil es la aplicación de esta ley de oro de la agapi,) sin embargo vosotros luchad y entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa la vía que conduce a la perdición y al desastre y muchos son los que entran por ella con facilidad.

14 ¡Cuán estrecha es la puerta y lleno de dificultades el camino que conduce a la vida eterna y por eso se requiere práctica espiritual y lucha contra el pecado para seguir el camino! Pocos son los que encuentran el camino y siguen hasta el final.

Los falsos profetas, 7:15-23.

15  Tened cuidado de los falsos profetas y maestros, que vienen a vosotros con el vestido exterior de paz y serenidad de oveja, pero por dentro son salvajes y lobos rapaces.

16 Por sus frutos los reconoceréis bien. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

17 Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos.

18 No puede un árbol bueno dar frutos malos, ni un árbol malo dar frutos buenos. Es decir, el hombre bueno y virtuoso siempre presentará praxis buenas, en cambio el hombre astuto malo e hipócrita, mientras permanece en su astucia maligna, hará praxis y obras malas)

19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego.

20 Así que, por sus frutos los reconoceréis fácilmente.

21 No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reinado de la realeza increada de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre celeste.

22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y por la fuerza de tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

23 Entonces yo delante de todos les diré: Nunca os reconocí como míos. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad, habéis utilizado los carismas que os he dado para vuestro propio beneficio y exhibición!

Los cimientos de la casa, 7:24-29

24 Cualquiera pues que oye estos logos míos y los practica y aplica en su vida, será comparado a un varón prudente y sensato, que edificó su casa sobre la roca, (el cimiento firme e inquebrantable de mi enseñanza)

25 y cayó la lluvia, y vinieron los torrentes, y soplaron los vientos y golpearon contra aquella casa, pero no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca verdadera y la fe viva.

26 Pero cualquiera que oye estos logos míos y no los aplica, será comparado a un varón insensato que edificó su casa sobre la arena,

27 y cayó la lluvia, y vinieron los torrentes, y soplaron los vientos, e irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue total su ruina.

28 Y sucedió que cuando Jesús terminó estos logos, las multitudes quedaron asombradas de su enseñanza,

29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los γραμματεῖς gramatís escribas de ellos, (maestros o teólogos de academia sin práctica, sólo teoría, que falseaban y mezclaban la enseñanza divina con invenciones tontas de la tradición de los presbíteros).    

 

Capítulo 8: Terapia del leproso, del hijo del criado del centurión, de la suegra de Pedro y otros, 1-17. Enseñanza para el prójimo y condiciones para seguirle, 18-22. La tempestad calmada, 23-27. Terapia a dos endemoniados, 28-34.

 

Terapia del leproso, del hijo del criado del centurión, de la suegra de Pedro y otros 8:1-17.

8:1 Cuando descendió del monte, lo siguieron grandes multitudes.

2 Y he aquí un leproso, se acercó con devoción, y se postraba ante Él diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme y sanarme de esta lepra, enfermedad incurable y atormentadora.

3 Y extendiendo la mano lo tocó diciendo: Quiero, sé limpio. Y al instante fue limpiada su lepra y se sanó totalmente.

4 Entonces Jesús le dice: Mira, no lo digas a nadie, solamente ve y muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para que tomes el permiso y la certificación por el sacerdote de que ya estás totalmente curado y ya puedes relacionarte con los demás hombres.

5 Cuando Él entró en Capernaum, se le acercó con respeto un centurión, rogándole y diciendo:

6 Señor, mi criado yace en casa paralítico, atrozmente atormentado por terribles dolores.

7 Le dice: Yo iré y lo sanaré.

8 Pero el centurión, respondiendo, dijo: Señor, no soy digno de que Tú el omnipotente entres bajo mi techo, pero sólo con un logos tuyo, mi siervo será sanado inmediatamente,

9 porque yo, siendo hombre sujeto al mando, tengo bajo mis órdenes soldados, y digo a éste: Ve, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oír estas palabras llenas de fe, Jesús se maravilló y dijo a los que lo seguían: De verdad os digo, que en nadie de Israel he encontrado una fe tan grande como esta.

11Y de verdad os digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se sentarán a la mesa de la cena espiritual con Abraham, Isaac y Jacob en el reinado de la realeza increada de los cielos,

12 pero los herederos del reinado de la realeza increada de los cielos, es decir, los descendientes de los patriarcas que tienen las promesas de Dios, serán expulsados y echados a las tinieblas exteriores o del más allá. Allí será el llanto y el crujido de los dientes.

13 Entonces dijo Jesús al centurión: Ve, que se te haga como has creído, es decir, que puedo con un logos sanar a tu siervo gracias a ti. Y el siervo inmediatamente quedó sano en aquella hora.

14 Y llegando Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de éste acostada en cama y con fiebre,

15 y tocando su mano, inmediatamente la fiebre la dejó; y fue levantada, y lo servía

16 Al atardecer le trajeron muchos endemoniados, y con su logos echó los demonios y psicoterapió, sanó a todos los enfermos y a los que estaban mal psíquicamente, (psicoterapia verdadera).

17 para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías, que dice: Él tomó y cargó con nuestras dolencias y enfermedades físicas, psíquicas y espirituales o demoníacas y con su sacrificio nos ha redimido y liberado de nuestra culpabilidad y condena.

Enseñanza para el prójimo y condiciones para seguirle 8:18-22

18 Viendo Jesús una muchedumbre a su alrededor, mandó pasar a la otra orilla opuesta del lago de Genisaret

19 Y cierto maestro de la ley-gramatís (teólogo intelectual sin práctica, sólo teoría) se acercó y le dijo: Maestro, te seguiré a dondequiera que vayas.

20 Jesús le dice: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza, por tanto, cada uno que quiere seguirme será sometido en fatigas y privaciones.

21 Y otro de los discípulos le dijo: Señor, permíteme primero ir y enterrar a mi padre y después te seguiré.

22 Jesús, para protegerle de los follones por la herencia que desgraciadamente siguen después de la muerte del padre, le dice: Sígueme, deja a los muertos los parientes espiritualmente muertos enterrar a sus físicamente muertos.

La tempestad calmada 8:23-27

23 Y entrando en la barca, sus discípulos lo siguieron.

24 Y de pronto se levantó en el mar un gran terremoto y agitación, tanto que la barca era cubierta por las olas; pero Él dormía.

25 Y acercándose, lo despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

26 Les dice: ¡Hombres de poca fe!, ¿por qué estáis temerosos y cobardes? Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.

27 Y los hombres se asombraron y se maravillaron, diciendo: ¿Quién y qué clase de hombre es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?

Terapia a dos endemoniados 8:28-34

28 Al llegar a la otra orilla, a la región de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, furiosos y agresivos en extremo; tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

29 Y de súbito gritaron, diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús Hijo de Dios? ¿Viniste aquí antes de tiempo del juicio definido para castigarnos y atormentarnos?

30 Y, lejos de ellos, estaba paciendo una piara de muchos cerdos;

31 y los demonios le rogaban, diciendo: Si nos expulsas de estos dos hombres, danos permiso ir a la piara de los cerdos.

32 Y les dijo: Id. Y ellos salieron de los hombres y se fueron a los cerdos, y he aquí toda la piara de cerdos se precipitó por el despeñadero al mar, y perecieron en las aguas. (El Señor permitió esto, para ser castigados los dueños de la piara, porque a pesar que la ley prohibía comer cerdo, ellos criaban cerdos).

33 Y los que los apacentaban huyeron, y al llegar a la ciudad contaron todas las cosas que sucedieron y en concreto la terapia de los endemoniados.

34 Y todo el pueblo salió entonces al encuentro de Jesús, y al verlo, le rogaron que se alejara de sus contornos, y esto porque tuvieron miedo no vaya ser que pos sus transgresiones sufran otro castigo.

 

Capítulo 9: Terapia del paralítico, 1-8. Llamada de Mateo, 9-17. La resurrección de la hija de Jairo, la terapia de la mujer con hemorragias y otras terapias, 18-38

 

Terapia del paralítico, 9:1-8.

9:1 Y Jesús entrando en una barca, pasó a la otra orilla del lago y fue a su propia ciudad, o sea, en Capernaum.

2 Y he aquí le trajeron un paralítico, acostado en una cama, y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo, no tengas miedo a que tus pecados te impedirán la terapia, porque por tu fe ya tus pecados son perdonados.

3 Pero algunos de los gramatís escribas presentes pensaron dentro de sí: Éste blasfema, es decir, que es impío porque se apropia del poder de Dios de perdonar pecados.

4 Y Jesús como omnisciente viendo sus pensamientos malignos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: tus pecados son perdonados, o decir: levántate y anda? (Lo primero al ser interior, uno no lo ve y no puede verificarlo. Lo segundo como exterior y visible, uno no puede negarlo por muy incrédulo que sea).

6 Pues para que sepáis bien que el Hijo del Hombre tiene en la tierra autoridad de perdonar pecados y dar terapia, -dice entonces al paralítico: ¡Levántate sano, toma tu cama y vete a tu casa!

7 Y él inmediatamente siendo levantado y sanado totalmente, se fue a su casa.

8 Al ver esto, las multitudes tuvieron temor y glorificaron a Dios, porque había dado tal autoridad a Jesús, que le consideraban como uno de los hombres, es decir, tener poder de perdonar los pecados, psicoterapiar y sanar a los hombres de enfermedades físicas, psíquicas y demoníacas o espirituales.

Llamada de Mateo, 9:9-17

9 Pasando de allí, Jesús vio a un hombre sentado en su despacho de los tributos de aduana, llamado Mateo, y le dice: Sígueme. Y Mateo levantándose, lo siguió inmediatamente.

10Y aconteció que estando Él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores llegaron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos.

11 Y viendo esto, los fariseos decían a sus discípulos: ¿Por qué vuestro maestro come junto con los publicanos y con los pecadores?

12 Pero cuando Jesús lo oyó, dijo: No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos.

13 ¡Id a los intérpretes de las Escrituras y aprended qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio!, porque no vine a llamar a justos sino a pecadores para conducirlos en metania y sotiría psicoterapia, sanación, redención y salvación.

14 Llegaron a Él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?

15 Jesús les dijo: ¿Acaso es posible y debido que los amigos del novio y los invitados a la boda tener luto y estar en ayuno mientras que el novio (de la Iglesia) está con ellos? Pero vendrán días cuando les sea quitado el novio, y entonces ayunarán.

16  Nadie pone un parche de paño nuevo sobre un vestido viejo, pues el parche tira del vestido viejo, y se hace una rotura peor.

17 Ni echan un vino nuevo en odres viejos; de otra manera, los odres se revientan y el vino se derrama, y se echan a perder los odres; sino que echan un vino nuevo en odres nuevos, y ambos se conservan juntamente; (Mi nueva enseñanza no la pondré en tipos viejos y en hombres con tipos, modelos viejos como son los Fariseos, sino que la transmito en nuevos hombres, como son mis discípulos y la pongo en nuevos marcos y tipos/modelos).

La resurrección de la hija de Jairo, terapia de la mujer con hemorragias y otras terapias, 9:18-38

18 Mientras Jesús les hablaba estas cosas, de pronto llegó un jefe de la sinagoga y se postró ante Él, diciendo: Mi hija acaba de morir, pero ven, pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19 Y levantándose Jesús lo siguió, juntamente con sus discípulos.

20 Y he aquí una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, se acercó por detrás y le tocó el borde de su manto.

21 Porque decía dentro de sí: Si sólo toco su manto, seré sanada de mi enfermedad.

22  Jesús entonces volviéndose, la miró y le dijo: ¡Ten ánimo, hija, tu fe te ha salvado! Y realmente la mujer fue curada totalmente desde aquella hora.

23 Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, viendo a los flautistas tocando canciones de luto y el alboroto de la gente, les dijo:

24 Retiraos, porque la muchacha no ha muerto, sino que duerme. Pero ellos se burlaban de Él,

25 Mas cuando la muchedumbre fue echada fuera, entró y tomó a la muchacha muerta de la mano, y ésta resucitó inmediatamente.

26 Y se difundió la fama sobre la resurrección de la muchacha muerta por toda aquella tierra.

27 Y pasando Jesús de allí, lo siguieron dos ciegos diciendo a gritos: ¡Hijo de David ἐλέησον eléison nos ten misericordia/compasión de nosotros, y danos la luz de nuestros ojos!

28 Y llegando a la casa, acudieron a Él los ciegos y Jesús les dice: ¿Creéis que realmente puedo hacer esto que pedís? Le respondieron: Sí, Señor.

29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.

30 Y se les abrieron los ojos, y Jesús con tono severo los avisó: Mirad que nadie lo sepa.

31 Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama en toda aquella tierra.

32 Al salir ellos, he aquí le trajeron un mudo endemoniado.

33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló, y la multitud, asombrada, exclamó: ¡Nunca se vio en el pueblo de Israel tantos grandes milagros!

34 Pero los malvados fariseos decían: Éste echa fuera los demonios por la fuerza del jefe de los demonios.

35 Jesús recorría todas las ciudades y las aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando el evangelio de la realeza increada, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.

36 Y viendo las multitudes, sintió ternura y dolor por ellas, porque estaban perdidas espiritualmente como ovejas que no tienen pastor.

37 Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos, es decir, muchos son lo que tienen necesidad de recibir y aceptar los logos de la sotiría sanación, redención y salvación, pero los obreros espirituales son pocos.

38 Rogad pues al Señor de la mies, para que envíe obreros a su mies.

 

Capítulo 10: La misión de los doce. 1-8. Simples y pobres, 9-15. Imperturbables por las persecuciones, 16-33. Inevitables objeciones y perturbaciones a causa del Evangelio, 34-42.

 

La misión de los doce. 10:1-8.

10:1 Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad y poder sobre los espíritus inmundos y sucios para que los echaran fuera y sanaran toda enfermedad física, psíquica y demoníaca o espiritual y toda dolencia

2 Los nombres de los doce apóstoles son éstos: el primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, y Jacobo, el de Zebedeo, y Juan su hermano;

3 Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano, Jacobo, el de Alfeo, y Tadeo;

4 Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que lo entregó.

5 A estos doce envió Jesús a predicar el evangelio, diciendo: No vayáis a las naciones paganas ni entréis en la ciudad de los Samaritanos,

6 sino id más bien a las ovejas perdidas espiritualmente de la casa de Israel.

7 Y allá donde vayáis, pues, proclamad diciendo: El reinado de la realeza increada de los cielos se ha acercado. Es decir, ha llegado el tiempo que se establecerá la Iglesia creada en la tierra unida con la Iglesia increada del cielo.

8 Sanad y psicoterapiad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad fuera demonios (psicoterapia verdadera); gratis lo habéis recibido, gratis dadlo, tened cuidado no comercialicéis con los carismas.

Simples y pobres, 10:9-15.

9 No aceptéis ni guardéis en vuestros cintos monedas de oro ni de plata ni de cobre,

10 ni llevéis alforja para el camino para poner vuestros alimentos, ni dos túnicas, ni sandalias ni bastón; porque digno es el obrero de su alimento, es decir, vosotros sois obreros espirituales, por lo que los hombres os darán lo que os haga falta, ya que para ellos trabajáis.

11 En cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién es digno de acogeros, y alojaos allí hasta que salgáis.

12 Y al entrar en esta casa, saludad a todos y bendecidla, diciendo: “la paz de Dios que venga en esta casa.

13 Si en verdad la casa es digna de recibir la paz, repose vuestra paz sobre ella, pero si no es digna, vuélvase vuestra paz a vosotros.

14 Y si el que no os recibe y no quiere oír vuestros logos, al salir de aquella casa o ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies, para indicar que ya no tenéis ninguna relación con ellos.

15 De cierto os digo que en el gran día del juicio, habrá más tolerancia para la tierra de Sodoma y de Gomorra que para aquella ciudad que ha negado a recibiros.

Imperturbables por las persecuciones, 10:16-33.

16 He aquí, yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed pues prudentes como serpientes que en momento de peligro protegen más la cabeza, y sencillos e íntegros como palomas.

17 Tened cuidado de los hombres, porque os arrastrarán y os entregarán a los sanedrines-tribunales de los hebreos y en sus sinagogas os azotarán delante de la gente.

18 Seréis llevados y arrastrados violentamente a los gobernadores y reyes por causa del amor y fe en mí, pero allí no tengáis miedo, vosotros daréis el buen testimonio en ellos y en general a las naciones paganas.

19 Y cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué habéis de hablar, porque en esa hora os será dado lo que habéis de hablar,

20 pues no sois vosotros quienes habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre celestial el que habla a través de vosotros.

21 El hermano infiel entregará a muerte al hermano fiel, y el padre infiel al hijo fiel, y los hijos infieles se rebelarán contra los padres fieles, y los matarán.

22 Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre, pero el que haya perseverado hasta el fin, éste será salvo y se hará digno del reinado de la realeza increada de los cielos.

23 Y cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo: No terminaréis de recorrer las ciudades de Israel, hasta que venga en vuestro encuentro el Hijo del Hombre.

24 Tened en cuenta que un discípulo no está por encima del maestro, ni un criado por encima de su señor.

25 Basta al discípulo que llegue a ser y padecer como su maestro, y al criado como su señor. Si a mí, el amo y maestro de la casa, me llamaron Beelzebul, ¡cuánto más a los familiares de su casa que sois vosotros!

26 Así que, a los que os calumnian y os persiguen no los temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser manifestado, ni oculto que no haya de saberse, es decir, vuestra inocencia brillará y la verdad del Evangelio que hoy está oculta y desconocida, se hará conocida.

27 Lo que ahora os digo particularmente a solas, predicadlo en la luz, y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados hacia todos.

28 No temáis a los que matan el cuerpo pero la psique-alma no pueden matarla, temed más bien a Dios, el que puede la psique-alma y al cuerpo destruir y condenar en la perdición de la gehena/infierno.

29 ¿Acaso no se venden dos pajarillos por un asario (ocho céntimos)? Sin embargo, ni uno de ellos cae muerto a tierra sin que lo permita vuestro Padre.

30 y en cuanto a vosotros, aun los cabellos de la cabeza, todos están contados; es decir, ya que vuestro Padre proviene incluso para los pájaros, ¿cómo no va a provenir para vosotros?, él estará observando hasta el más mínimo detalle de vuestras vidas.

31Así que, no temáis, más valéis vosotros que muchos pajarillos.

32 Cualquiera, pues, que con fe y valor me confiese delante de los hombres como su salvador y Dios, yo también lo confesaré como mío delante de mi Padre celestial;

33 pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre celestial.

Inevitables objeciones y perturbaciones a causa del Evangelio, 10:34-42

34 No penséis que vine a traer paz a la tierra, tal y como la imaginan los israelitas, los cuales esperan al Mesías como un rey terrenal, mundano. No vine a traer paz, sino espada y división.

35 Porque he venido a dividir el hijo infiel contra su padre fiel, y a la hija infiel contra su madre fiel, y a la nuera contra su suegra,

36 y se harán enemigos del hombre fiel sus familiares, los que no aceptarán el Evangelio de la sotiría-redención, sanación y salvación.

37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno-axios de llamarse discípulo mío; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno-axios de llamarse discípulo mío;

38 y el que no toma su cruz, es decir, no toma la decisión firme de que sufrirá todo tipo de tormentos, incluso muerte por la cruz por su fe en mí, y no sigue en pos de mí como jefe suyo y ejemplo, no es digno-axios de mí.

39 El que durante el tiempo de persecuciones evitará la tribulación y el martirio para salvar su vida, perderá la vida verdadera, la eterna y bienaventurada, y el que sacrifique su vida por causa de mí, ganará la vida verdadera, eterna y bienaventurada.

40 El que os recibe a vosotros como enviados míos y os acoge, a mí me recibe, y el que a mí me recibe, recibe al que me envió al mundo.

41 El que recibe a un profeta por el nombre de profeta, recibirá recompensa de profeta, y el que recibe a un justo por el nombre de justo, recibirá recompensa de justo.

42 Y cualquiera que dé a beber tan sólo un vaso de agua fría a uno de estos pequeños e insignificantes discípulos míos, de cierto os digo que de ningún modo perderá su recompensa de Dios.

 

Capítulo 11: Pregunta de los discípulos de Juan el Bautista, 1-6. El Señor sobre Juan, 7-15. La generación que no cree, 16-24. Grandes apocalipsis-revelaciones a los “humildes como niños”, 25-30.

 

Pregunta de los discípulos de Juan el Bautista, 11:1-6.

11:1 Y cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos y ellos empezaron sus giras, él se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de los Judíos.

2 Entonces Juan, estando en la cárcel, al oír sobre los hechos del Cristo, envió a dos de sus discípulos a preguntarle:

3 ¿Eres tú el Mesías que ha de venir o esperaremos a otro? (Esto lo hizo no porque el mismo dudaba sino para fortalecer la fe a sus discípulos dudosos en la fe en Cristo)

4 Respondiendo Jesús, les dijo: id, e informad a Juan las cosas que oís y veis:

5 Los ciegos física y espiritualmente vuelven a ver y los cojos andan, los leprosos e infectados por enfermedades infecciosas, virus y bacterias son purgados, limpiados y sanados, los sordos física y espiritualmente oyen y los muertos física y espiritualmente son resucitados y despertados espiritualmente, los pobres, los ignorados y despreciados son evangelizados, y todos reciben con alegría la buena noticia del reinado de la realeza increada de los cielos.

6 y bienaventurado y feliz es el que no se escandalizará y no se tambaleará su fe en mí.

El Señor sobre Juan, 11:7-15.

7 Y mientras ellos se iban para anunciar a Juan las cosas que oyeron, Jesús comenzó a decir a las multitudes acerca de Juan: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Un hombre que parecería a una caña sacudida por el viento? (Por supuesto que no).

8 ¿Qué salisteis a ver? ¿A un hombre vestido lujosamente? Porque se sabe que los que llevan ropas lujosas están en los palacios de los reyes.

9 Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo y lo recalco, mucho más que un profeta.

10 Él es de quien se ha escrito (por el profeta Malajías): He aquí, yo envío delante de ti a mi mensajero, para que te prepare el camino y prepare con antelación a los hombres para recibirte y aceptarte.

11 De cierto os aseguro que entre los nacidos de mujeres, no hay hombre alguno más grande que Juan el Bautista, pero el más pequeño y humilde ciudadano en el reinado de la realeza increada de los cielos –de la Iglesia que se fundamenta ahora- es desde el aspecto de carismas y conocimientos mayor que él, quien aún no ha disfrutado de la jaris y el regalo de mi sacrificio redentor.

12 Pero ahora comienza otra época (la época de la Jaris) muy distinta que la época del Antiguo Testamento que llega hasta Juan el Bautista. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reinado de la realeza increada de los cielos se instala en la tierra, y se adquiere con dura lucha, fervor, esfuerzo, ascética y violencia por los que luchan y combaten con valentía contra el pecado y los pazos que existen en su interior y en el mundo, y la arrebatan y la retienen fuerte y firmemente.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan,

14 y si queréis admitirlo, él es Elías, el que había de venir antes de la venida del Mesías (como profetizó Malajías).

15 El que tiene oídos espirituales y buena disposición para escuchar, que escuche y obedezca con praxis.

La generación que no cree, 11:16-24.

16 ¿A qué, pues, compararé esta generación? Se parece a esos niños sentados en las plazas que se gritan unos a otros, diciendo:

17 Hemos tocado canciones de baile con la flauta y no bailasteis, hemos cantado lamentaciones y no lamentasteis.

18 Porque vino Juan, que vivía ascéticamente sin comer ni beber, y dicen los hombres de esta generación que: ¡Demonio tiene!

19 Vino el Hijo del Hombre que come y bebe, y dicen: ¡He aquí un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de los publicanos y de los pecadores. ¡Y así la sabiduría-sofía divina ha sido justificada y admirada por sus hijos prudentes, porque utiliza siempre formas sabias y justas para la sotiría, redención, sanación y salvación del hombre.

20 Entonces comenzó a examinar y a increpar a las ciudades en las cuales se habían hecho la mayoría de sus milagros, y a pesar de esto, no volvieron a la metania ni se arrepintieron:

21 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en los habitante de Tiro y Sidón ciudades famosas por su maldad se hubieran hecho los milagros que se hicieron en vosotros, hace tiempo que se habrían arrepentido y vuelto en metania y se vestirían cubiertos de saco y se rociarían en sus cabezas con ceniza en vez de aroma.

22 Por tanto os digo: En el día del juicio, será más tolerable y soportable la situación para los habitantes de Tiro y Sidón que para vosotros.

23 Y tú, Capernaum, que te escogido como lugar de mi casa y has sido elevada hasta el cielo, ¡caerás hasta al profundo Hades! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se hicieron en ti, los hombres volverían en la metania y no sería destruida la ciudad, sino que habría permanecido hasta hoy.

24 Por tanto os digo que en el día del juicio, la situación será más tolerable y soportable para los habitantes de la tierra de Sodoma que para vosotros.

Grandes apocalipsis-revelaciones a los “humildes como niños”, 11:25-30.

25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: Te agradezco y te glorifico, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas verdades sublimes a los sabios y a los entendidos, y las apocaliptaste-revelaste a hombres sencillos y humildes, como niños, pero que tenían la buena disposición y libre voluntad de aceptarlas.

26 Sí, Padre, porque así fue de tu agrado y complacencia, y así lo quisiste como justo y bondadoso que eres.

27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre y como auténtico Hijo unigénito de Él, tengo todo poder y autoridad. Nadie conoce plenamente al Hijo sino el Padre, y nadie conoce plenamente al Padre sino el Hijo, (omoúsios-consubstancial e igual que el Padre) y aquel a quien el Hijo lo quiera apocaliptará-revelará al Padre.

28 Venid a mí todos los que estáis psíquicamente cargados y cansados, agotados y afligidos, agobiados y deprimidos por vuestros pecados, autoengaños, sufrimientos y perturbaciones y yo os daré psicoterapia, alivio y paz en vuestra psique-alma y os haré descansar psíquica y espiritualmente.

29 Llevad mi yugo de la obediencia sobre vosotros, y aprended de mí, que soy apacible y humilde de corazón, y encontraréis psicoterapia y sanación, alivio y descanso, paz y serenidad en vuestras psiques-almas,

30 no dudéis, porque mi yugo de la obediencia es bueno, fácil y útil, y ligera mi carga de las obligaciones y deberes que yo os impondré y yo os ayudaré para llevarla.

 

 Capítulo 12: Las espigas y la fiesta del sábado, 1-8. La terapia en sábado, 9-21. Terapia del endemoniado, acusaciones sobre cooperación demoníaca, 22-30. Blasfemia contra el Espíritu Santo, 31-37. Piden señales, 38-50.

 

Las espigas y la fiesta del sábado, 1-8. 

12:1 En aquel tiempo, un sábado iba Jesús por los sembrados; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a cortar espigas y a comer su fruto.

2 Al verlo los fariseos, le dijeron: Mira, tus discípulos están haciendo lo que no es lícito hacer en sábado.

3 Y Él les dijo: ¿No habéis leído qué hizo David cuando tuvo hambre él y los hombres que estaban con él?

4 ¿cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes colocados en la mesa de la proposición como sacrificio a Dios, que no le era lícito comer a él ni a los que estaban con él, sino sólo a los sacerdotes? Sin embargo Dios no se enfadó por esto.

5 ¿O no leísteis en la ley, que en los sábados los sacerdotes en el templo quebrantan el sábado, (cuando encienden fuego para el sacrificadero, degollar animales que serán ofrecidas como sacrificio etc.) y sin embargo, no son culpables, nadie los acusa por esto?

6 Pues os digo que: hay aquí algo más grande que el templo, (porque yoSoy el Señor del templo, el Sacerdote eterno, y mis discípulos se harán mis sacerdotes de la jaris energía increada y mis apóstoles).

7 Y si hubierais conocido bien qué significa esto que dijo Dios: agapi-amor incondicional y misericordia o caridad quiero, y no sacrificio típico, no habríais condenado a los inocentes discípulos míos,

8 porque el Hijo del Hombre es el Señor del sábado, o sea yo, y como señor también del sábado puede cambiar esta institución si le parece y, por tanto, lo que hicieron mis discípulos lo hicieron por mí consentimiento, por eso no son culpables.

La terapia en sábado, 12:9-21.

9 Y de allí se marchó y entró en la sinagoga de ellos.

10 Y había un hombre que tenía seca e inamovible una mano, y le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado? Esto lo hicieron para encontrar un motivo para poder acusarlo.

11Y Él les dijo: ¿Qué hombre hay de vosotros que teniendo una oveja, si ésta cae en un hoyo en sábado, no le echará mano y no la sacará de allí?

12 Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Si se permite hacer bien a los animales en sábado, es lícito también hacer bien a los hombres en sábados.

13 Y dijo al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió e inmediatamente fue restaurada sana como la otra.

14 Pero una vez que los fariseos salieron de la sinagoga, tuvieron consejo contra Él para encontrar una forma de acabar con él.

15 Y Jesús, sabiéndolo, se apartó de allí, pero las multitudes lo siguieron, y él curó a todos los enfermos.

16 Y les advirtió estrictamente que no lo descubrieran y no difundieran sus milagros,

17 para que se cumpliera lo dicho de Dios por medio del profeta Isaías, sobre la humildad y la apacibilidad del Mesías, cuando dice:

18 «He aquí mi hijo, a quien escogí, mi amado, en quien se complació mi psique-alma; pondré mi Espíritu sobre Él y proclamará la divina justicia/virtud a los hombres,

19 no disputará, ni voceará, ni nadie oirá su voz en las plazas

20 No quebrará la caña cascada, ni la mecha quedará medio apagada, hasta hacer triunfar la justicia divina en los corazones de los hombres; es decir, a los hombres rotos por las amarguras de la vida y el peso del pecado que peligran a perder toda esperanza y su salvación, no sólo no los decepcionará sino que los animará a aceptar la ley y la sotiría redención, sanación y salvación que da Dios y así saldrán victoriosos.

21 Y en su nombre todas las naciones de la tierra pondrán sus esperanzas».

Terapia del endemoniado, acusaciones sobre cooperación demoníaca, 12:22-30.

22 Entonces le fue llevado un endemoniado, ciego y mudo; y lo sanó, de tal manera que el ciego y mudo hablaba y veía.

23 Y todas las multitudes estaban asombradas, y decían: ¿No será éste el Cristo, el Mesías, descendiente de David?

24 Pero los fariseos, al oírlo, movidos por la envidia, dijeron: Éste no echa fuera los demonios sino por Beelzebul, príncipe de los demonios.

25 Y conociendo sus pensamientos astutos malos y viles, les dijo: Todo reinado dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no quedará en pie.

26 Entonces, si Satanás echa fuera a Satanás, está dividido contra sí mismo, ¿cómo, pues, permanecerá su poder y reinado (con su energía creada demoníaca)?

27 Y si yo echo fuera los demonios por la ayuda de Beelzebul como decís vosotros, ¿vuestros hijos (espirituales) por quién y con qué fuerza los echan? ¿Por qué no los acusáis? Por tanto, ellos serán vuestros jueces por vuestra hipocresía y maldad.

28 Pero, si por la energía increada y potencia del Espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, entonces llegó a vosotros la realeza increada de Dios.

29¿O cómo puede alguno entrar en la casa del fuerte y arrebatar sus bienes, si primero no ata al fuerte? Entonces saqueará su casa. Es decir, yo hasta ahora siempre he aniquilado y vencido al invencible hasta ahora diablo y por eso asolo su reinado de las creadas energías demoníacas y a los que tiene cautivos los arrebato.

30 El que no está conmigo, está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama o el que junto conmigo no reúne y no vigila las ovejas de mi cabaña, las esparce y las aleja.

Blasfemia contra el Espíritu Santo, 12:31-37.

31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia serán perdonados a los hombres mientras vuelvan a la metania, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada a los hombres (es decir, cuando uno por su obcecación interior y en conocimiento, las obras del Espíritu Santo las atribuye al Satanás).

32 Cualquiera que diga un logos contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, porque es posible que vuelva en metania y arrepentimiento; pero al que hable logos blasfemos contra el Espíritu Santo y por la voluntad pervertida atribuya las energías y operaciones del Espíritu Santo al diablo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero, porque ya su corazón se habrá endurecido y será incapaz de arrepentirse y volver en metania.

33 Igual que el árbol según los frutos que produce decís que es bueno o malo, así haced también de mí, porque por el fruto es conocida la calidad del árbol; y mis frutos y mis obras dan testimonio lo qué soy yo.

34 ¡Descendientes de víboras venenosas! ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo astutos malignos y pervertidos? Porque de la abundancia del corazón absorbe y habla la boca.

35 El hombre bueno, del tesoro bueno saca cosas buenas; y el hombre astuto maligno y vil, del tesoro malo y blasfemo saca logos blasfemos y cosas malas.

36 Y Yo os digo que de todo logos ocioso y vano que hablen los hombres, de este logos darán cuenta en el día del juicio,

37 porque por tus logos serás justificado y por tus logos serás condenado.

Piden señales, 12:38-50.

38 Entonces algunos de los escribas-gramatís y fariseos le replicaron, diciendo: Διδάσκαλε-didáskale Maestro deseamos ver una señal o milagro de parte tuya.

39 Él, respondiendo, les dijo: Una generación malvada, vil y adúltera que ha traicionado su fe en Dios demanda una señal milagrosa, pero no le será dada otra señal que la señal milagrosa del profeta Jonás;

40 de la misma manera que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran cetáceo, así estará el hijo del hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra, es decir, en la tumba y en el Hades.

41 Los hombres de Nínive se resucitarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque se arrepintieron y volvieron en metania ante el kerigma de Jonás. Pero la generación actual permanece dura y sin metania, a pesar que aquí se hacen y se dicen cosas muy superiores de las que hizo y dijo Jonás.

42 La reina del Sur será resucitada en el juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón. Y he aquí algo más sublime que Salomón en este lugar. (YoSoY la encarnación de esta misma sabiduría-sofía divina).

43 Y cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares áridos buscando reposo, pero no lo encuentra,

44 entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí, es decir, al corazón del hombre de donde salí; y al llegar, la encuentra desocupada, barrida y puesta en orden, o sea, encuentra al hombre con desidia y pereza espiritual y bien dispuesto a volver a la primera situación pecadora y desastrosa..

45 Entonces el espíritu malvado va, y toma consigo otros siete espíritus superiores y peores que él mismo, y entran y se instalan allí. Y así el estado final de aquel hombre llega a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta generación malvada; la cual cuando vino Juan el Bautista por el momento no se removió ni se conmocionó por su kerigma-predicación; pero cuando vino el Cristo, el Mesías a ofrecer la sotiría redención sanación y salvación negó a recibirlo y aceptarlo, se quedó irreparable, sin corregirse y se pervirtió aún más.

46 Mientras Él aún estaba hablando a las multitudes, he aquí su madre y sus supuestos ἀδελφοὶ hermanos (o hermanastros) estaban fuera y procuraban hablarle.

47 Y alguien le dijo: Mira, tu madre y tus ἀδελφοὶ hermanos están fuera y quieren verte.

48 Pero Él, respondiendo al que le hablaba, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?

49 Y extendiendo su mano sobre sus discípulos, dijo: He aquí estos son mi madre y mis hermanos.

50 Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano y hermana, y madre.

 

Capítulo 13: La parábola del sembrador 1-23. Parábolas de la cizaña 24-30 y de la semilla de mostaza 31-32, de la levadura 33-35. Explicación de la parábola de la cizaña 36-43. Parábolas del tesoro escondido 44, de la perla preciosa 45-46 y de la red 47-53. Visita y rechazo en Nazaret, 54-58.

 

La parábola del sembrador 13:1-23. 

13:1 Aquel mismo día, saliendo Jesús de la casa, se sentó a la orilla del mar.

2 Y se le juntaron grandes multitudes, por lo cual, subiendo a una barca, se sentó, mientras que toda la muchedumbre estaba de pie en la playa.

3 Y les habló muchas verdades en parábolas, diciendo:

4 He aquí el sembrador salió a sembrar, y cuando iba sembrando, unas semillas cayeron cerca del camino, y llegaron las aves del cielo y se las comieron.

5 Otras cayeron en los pedregales, donde no tenían mucha tierra, y brotaron pronto antes de echar raíces porque la tierra era poco profunda,

6 pero salido el sol, se abrasaron, y por no tener raíz, se secaron.

7 Otras cayeron entre los espinos, y los espinos crecieron y las ahogaron;

8 pero otras cayeron en tierra buena, y dieron fruto, una a ciento por uno, otra a sesenta y otra a treinta por uno.

9 El que tiene oídos espirituales de su psique-alma y buena disposición en aceptar el logos de Dios, que escuche y obedezca con praxis las cosas que digo.

10 Y acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas?

11 Él respondiendo, dijo: Porque a vosotros ha sido dado el carisma a conocer las verdades misteriosas u ocultas del reinado de la realeza increada de los cielos, pero a ellos no ha sido dado.

12 Porque al que tiene buena disposición y fe viva, le será dado más gnosis-conocimiento de las verdades divinas, y tendrá más que suficiente; pero al que no tiene fe, aun le será quitada también la poca gnosis que tiene.

13 Por esto les hablo en parábolas, porque viendo mis milagros no ven, y oyendo mi enseñanza no escuchan para beneficiarse, ni las entienden.

14 Quizás alguna vez vuelvan en la metania; y entonces se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis muchas cosas, y no las entenderéis, y viendo veréis muy bien por vuestros ojos del cuerpo, sin embargo no las percibiréis ni la veréis por los ojos espirituales de la psique-alma.

15 Porque el corazón, el nus-espíritu y la mente de este pueblo se ha engrosado y embotado, y tienen los oídos tapados, y sus ojos espirituales cerrados, para que no vean con los ojos de sus psiques-almas las grandezas y señales de Dios, y oigan con los oídos, y entiendan con el corazón el kerigma de la metania y se conviertan, y así reciban mi psico-terapia y sanación.

16 Pero vosotros mis alumnos fieles sois bienaventurados, porque vuestros ojos ven y vuestros oídos oyen con atención y entienden mi enseñanza y obra.

17 Porque de cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.

18 Así pues, vosotros, que habéis recibido la iluminación y la fuerza de Dios, oíd ahora también el significado y sentido de la parábola del sembrador:

19 Todo hombre que oye el logos de la realeza increada y no se interesa para entenderlo, viene el maligno astuto y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Éste simboliza el que fue sembrado junto al camino.

20 Y el que fue sembrado en los pedregales, simboliza al hombre éste que oye el logos de Dios y al momento le recibe y acepta con alegría,

21 pero el logos no echa raíz profunda en este, sino que es de corta duración, y llegada una tribulación o persecución por causa del logos, enseguida se escandaliza y pierde su fe y celo.

22 Y el que fue sembrado entre espinas, éste es el que oye el logos de Dios, pero el afán del mundo, las preocupaciones de la vida, el engaño de la riqueza y el materialismo ahogan el logos y se hace infructuoso.

23 Pero el que fue sembrado en tierra buena, éste es el hombre que oye con atención el logos, entiende y le acepta; éste, pues, da fruto y produce ciento, sesenta, treinta por uno. Es decir, trae como frutos de la gnosis-conocimiento de la voluntad divina obras buenas, progresa a la santificación y se convierte en hijo de Dios.

Parábola de la cizaña 13:24-30

24 Otra parábola les propuso, diciendo: El reinado de la realeza increada de los cielos, es decir, la Iglesia increada unida con la creada, es comparada a un hombre que sembró buena semilla en su campo.

25 Pero en la hora que dormían los hombres, vino su enemigo, el diablo y sobresembró cizaña en medio del trigo, y se fue, es decir, el diablo que su obra es reaccionar en contra de la obra de Dios y sembrar dudas, confusiones y malos entendidos en los hombres,

26 Y cuando creció la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña entre la hierba.

27 Y acercándose los siervos del amo, le dijeron: Señor, ¿acaso no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

28 Y él les dijo: Algún enemigo hizo esto. Le dicen los siervos: ¿Quieres, pues, que vayamos y recojamos la cizaña?

29 Pero él dice: No, no sea que recogiendo la cizaña arranquéis con ella el trigo.

30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega, y en tiempo de la siega diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla totalmente, pero el trigo reunidlo en mi granero. Es decir, durante mi segunda presencia-parusía diré a mis ángeles que separen a los hombres malvados y echadlos al fuego increado del infierno; y a los justos acompañadlos al reinado de la realeza increada de los cielos.

La semilla de mostaza 13:31-32

31 Les propuso otra parábola, diciendo: El reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a una semilla de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo, (al principio el reinado de la realeza increada o de la jaris, parecerá pequeño e insignificante pero en su interior tiene dinamis, potencia y energía y vida que se parece a la semilla de mostaza),

32 la cual es más pequeña que todas las semillas, pero cuando se ha sembrado y ha crecido es la mayor de las hortalizas, y llega a ser árbol, hasta el punto que vienen las aves del cielo y anidan en sus ramas.

La levadura 13:33-35.

33 Otra parábola les habló: El reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a la levadura que una mujer toma y la mete en tres medidas de harina, hasta que fermenta toda la masa y se hace pan. Así también el evangelio de la realeza increada de Dios se introducirá en las sociedades de hombres y amasará las psiques de buena voluntad y predisposición.

34 Todas estas cosas enseñó Jesús a las multitudes en parábolas, y sin parábola nada les enseñaba,

35 para que se cumpliera lo dicho por el profeta, cuando dice: «Abriré mi boca y enseñaré en parábolas, revelaré y declararé cosas escondidas por Dios desde que se pusieron los cimientos de la creación del mundo».

Explicación de la parábola de la cizaña 13:36-43.

36 Habiendo despedido entonces a las multitudes, entró en la casa donde vivía principalmente durante el tiempo de su actividad pública, y vinieron sus discípulos diciéndole: “explícanos la parábola de la cizaña del campo”.

37 El Señor respondió y dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre, es decir, Yo,

38 el campo es el mundo, la buena semilla son los hijos de la realeza increada celeste, y la cizaña son los hijos del astuto maligno, del diablo.

39 el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es la consumación del siglo o fin del mundo, y los segadores son los ángeles de Dios.

40 Por tanto, así como la cizaña es recogida y consumida por el fuego, así será en la consumación del siglo o fin del mundo.

41 El Hijo del Hombre, el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre y juez del mundo, enviará a sus ángeles, y recogerán de su reinado o de Su Iglesia a todos los que causan escándalos para caer en tropiezos y en pecado a los otros y a todos que hacen iniquidad,

42 y los echarán al horno del inapagable fuego increado, es decir, al eterno infierno. Allí será el llanto y el crujido de los dientes.

43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reinado de la realeza increada de su Padre. El que tiene oídos que oiga, es decir, el que tenga oídos espirituales que escuche y obedezca y adecúe su posición con praxis sobre lo que escucha, porque dará cuentas por los logos que ha escuchado.

Parábola del tesoro escondido 13:44,

44 De nuevo, el reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, que al hallarlo un hombre, lo escondió, y por la alegría de ello, va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (Vale la pena que uno niegue y se desapegue de todos los bienes materiales para ganar los tesoros de la realeza increada o de la jaris increada de los cielos).

La perla preciosa 13:45-46

45 También el reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a un mercader en busca de buenas perlas,

46 y cuando encontró una perla muy preciosa de mucho valor, inmediatamente fue y vendió todo lo que tenía y la compró. Así también el fiel como buen comerciante que conoce su beneficio, sacrifica con buenas ganas los bienes materiales de la vida presente para ganar la realeza increada o la jaris increada de Dios.

Parábola de la red 13:47-53.

47 También el reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a una red que, echada al mar, recoge de todo tipo de peces,

48 la cual, una vez llena, la sacan los pescadores a la orilla, y sentándose, recogen los peces buenos en canastos, y echan fuera los malos e inadecuados para comer.

49 Así será en la consumación del siglo o el fin del mundo. Saldrán los ángeles del cielo para reunir a todos los hombres y separarán a los astutos malvados que ahora están mezclados entre los justos,

50 y los echarán al horno de fuego increado, o sea, al infierno eterno. Allí será el llanto y el crujido de los dientes.

51 Y Jesús les dice: ¿Entendisteis todas estas cosas? Le responden: Sí, Señor.

52 Él les dijo: Por esto, yo os digo que todo escriba-gramatís que ha sido enseñado en el reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a un buen padre de la casa, que de su tesoro va sacando cosas nuevas y cosas viejas. (Así también él estará utilizando para sí mismo y para los demás, las preciosas gnosis (conocimientos) del Antiguo Testamento y de los tesoros de mi nueva enseñanza.)

53 Cuando Jesús acabó de decir estas enseñanzas de las parábolas, se fue de allí.

Visita y rechazo en Nazaret, 13:54-58.

54 Y llegando a su propia tierra, enseñaba a los Nazarenos en la sinagoga de ellos con tanta sabiduría que quedaban atónitos, y decían: ¿De dónde tiene éste esa sabiduría y estos poderes milagrosos?

55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo y José y Simón y Judas?

56 Y sus hermanas, ¿no viven con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste toda esa sabiduría de cosas, ya que procede de una familia pobre y humilde y no ha estudiado en ninguna parte?

57 Y en vez de creer que Jesús es el Mesías que esperaban, se escandalizaban a causa de Él. Jesús les dijo: en ninguna otra parte se deshonra más un profeta como en su patria y en su casa.

58 Y no hizo allí muchos milagros por causa de la incredulidad de ellos.

 

Capítulo 14: La decapitación de Juan Bautista, 1-12. La multiplicación de los panes, 13-23. Jesús camina sobre las aguas, 24-36.

 

La decapitación de Juan Bautista, 1-12.

14:1 En aquel tiempo, Herodes Antipa, el tetrarca de Galilea, se informó de la fama de Jesús,

2 y dijo a los hombres de su ambiente: Éste es Juan el Bautista el que yo he cortado la cabeza y que ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él esas dinamis, fuerzas y energías milagrosas.

3 Porque Herodes había capturado a Juan, y lo había encadenado y metido en la cárcel a causa de la Herodías, con la que convivía ilegalmente, la mujer de su hermano Felipe;

4 porque Juan le decía: No te es lícito convivir con ella.

5 Y quería matarlo, pero temía al pueblo porque consideraban a Juan como profeta.

6 Pero llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías, la Salomé, danzó allí con mucho arte y provocación, y su baile agradó a Herodes,

7 por lo cual le prometió con juramento público darle lo que pidiera.

8 Y ella, instigada por su madre, dice: ¡Dame ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja!

9 Y se entristeció el rey, pero a causa del juramento para que no se vea por los invitados como falso juramento, ordenó que la dieran la cabeza de Juan.

10 Y enviando al verdugo, decapitó a Juan en la cárcel,

11 y su cabeza fue llevada en una bandeja, y se la entregaron a la muchacha, y ella la llevó a su madre.

12 Y llegando sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron, e informaron a Jesús este acontecimiento terrible.

La multiplicación de los panes, 14:13-23.

13 Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca a un lugar apartado y solitario con sus discípulos. En cuanto lo oyeron las multitudes, lo siguieron a pie desde las ciudades.

14 Y al salir, vio una gran multitud de gente, y se compadeció por ellos, y sanó a todos sus enfermos.

15 Al atardecer se acercaron a Él los discípulos, diciendo: El lugar es desierto y es pasada la hora, despide pues a las multitudes, para que vayan a las aldeas y compren alimentos para sí.

16 Jesús les dijo: No tienen necesidad de ir. Dadles vosotros de comer. (Dijo esto para dar la oportunidad a los discípulos de mostrar agapi y para prepararlos psicológicamente para el milagro).

17 Le dicen ellos: No tenemos aquí sino solamente cinco panes y dos peces.

18 Entonces Jesús dijo: Traédmelos acá.

19 Y habiendo ordenado a las multitudes que se recostaran en la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, para agradecer al Padre, pronunció la bendición, y partiendo los panes, los dio a los discípulos, y los discípulos a las multitudes.

20 Y comieron todos y se saciaron, y de lo sobrante de los trozos, recogieron doce cestos llenos.

21 Y los que comieron, aparte de las mujeres y los niños, eran como cinco mil varones.

22 Seguidamente obligó a los discípulos a subir a la barca, para que fueran delante de Él a la orilla opuesta, mientras despedía a las multitudes. (Esto lo hizo para que no sean arrastrados y engañados los discípulos por el entusiasmo ferviente de esta gente que querían proclamarle como rey).

23 Y luego de despedir a las multitudes subió al monte a orar en privado, y al anochecer estaba allí solo.

Jesús camina sobre las aguas, 14:24-36.

24 Cuando la barca estaba ya en medio del mar, era zarandeada por las olas, porque el viento le era contrario.

25 Y hacia las tres de la madrugada, vino Jesús hacia ellos andando sobre el mar,

26 pero cuando los discípulos lo vieron andando sobre el mar, se turbaron, y dijeron: ¡Es un fantasma! Y comenzaron a gritar de miedo.

27 Pero enseguida les habló, diciendo: ¡Tened ánimo, yoSoy, no temáis!

28 Pedro entonces, respondiéndole, dijo: Señor, si eres Tú, mándame ir hacia ti sobre las aguas.

29 Él dijo: ¡Ven! Y bajando de la barca, Pedro anduvo sobre las aguas y fue hacia Jesús.

30 Pero al ver el viento fuerte, tuvo miedo, se tambaleó su fe y comenzó a hundirse, y gritó fuerte: ¡Señor, sálvame!

31 Al instante, Jesús extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: ¡Falto de fe! ¿Por qué tambaleaste en tu fe y dudaste?

32 Y al subir ellos a la barca, el viento se calmó.

33 Y los que estaban en la barca se postraron ante él, diciendo: verdaderamente Tú eres el Hijo de Dios.

34 Y pasando a la otra orilla, llegaron a la región de Genesaret.

35 Y reconociéndolo los hombres de aquel lugar, lo notificaron a toda aquella comarca, y le trajeron todos los enfermos,

36 y le rogaban que les permita tan sólo tocar el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, fueron sanados.

 

Capítulo 15: La tradición de los ancianos y la ley de Moisés, 1-20. La Cananea y su fe, 21-28. Segunda multiplicación de los panes 29-39.

 

La tradición de los ancianos y la ley de Moisés, 15:1-20.

15:1 Entonces se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas-gramatís de Jerusalén, diciendo:

2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

3 Él respondió y les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por causa de vuestra tradición?

4 Porque Dios dijo: Honra y respeta a tu padre y a tu madre; y el que maldiga e insulta a su padre o a su madre, debe ser condenado a la muerte.

5 Pero vosotros decís: Cualquiera que diga al padre o a la madre: todo lo que tenía para ayudarte lo he ofrecido a Dios en el templo, éste, en consecuencia de esta tradición, queda absuelto de ayudar y honrar a su padre o a su madre.

6 Así habéis anulado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

7 ¡Hipócritas! Bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:

8 Este pueblo me honra y se acerca en mí sólo con la boca y los labios, es decir, la piedad de ellos se limita en palabras hipócritas, pero su corazón está lejos de mí.

9 Y en vano me respetan y me rinden culto, porque enseñan como doctrinas preceptos de hombres y abandonan la verdad mía.

10 Y llamando a la muchedumbre, les dijo: Oíd bien y entended las cosas que os voy a decir:

11 No es lo que entra por la boca lo que contamina al hombre, sino lo que sale de la boca, eso contamina al hombre.

12 Entonces acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se escandalizaron y se enfadaron cuando oyeron estos logos?

13 Él respondió y dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada

14 Dejadlos, son guías de ciegos; si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo.

15 Tomando la palabra, Pedro le dijo: Explícanos esa parábola.

16 Él respondió: ¿También vosotros que estáis tanto tiempo conmigo aún no habéis entendido el significado y sentido de mis logos?

17 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre y es echado en la letrina?

18 Pero las cosas que salen de la boca provienen del corazón, y estas contaminan al hombre.

19 Porque del corazón provienen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las difamaciones y las blasfemias.

20 Esto es lo que hace impuro al hombre ante Dios; pero comer sin lavarse las manos, eso no contamina ni hace impuro al hombre.’

La Cananea y su fe, 15:21-28.

21 Saliendo de allí, Jesús se fue a las regiones de Tiro y Sidón.

22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquellos confines, clamaba diciendo: “Ten compasión y misericordia de mí ἐλέησόν με eleisón me, Señor, Hijo de David”, mi hija está endemoniada y atormentada horriblemente por el demonio.

23 Pero Él no le respondió palabra. Entonces, acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: “escucha su súplica, ten compasión de ella y haz lo que te pide con tanto dolor, y déjala marchar porque nos sigue y grita detrás de nosotros.

24 Él respondió y dijo: “No fui enviado sino sólo para las ovejas perdidas de la casa de Israel”.

25 Pero ella, acercándose, se postró y reverenció ante Él, diciendo con devoción: ¡Señor, ayúdame!

26 Él respondió y dijo: No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros.

27 Pero ella dijo: Sí, Señor, pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.

28 Entonces respondiendo Jesús, le dijo: ¡Oh mujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres. Y su hija quedó curada desde aquella hora.

Segunda multiplicación de los panes 15:29-39.

29 Y partiendo de allí, Jesús vino junto al mar de Galilea, y subiendo al monte, se sentó allí.

30 Y se acercaron a Él grandes multitudes, que traían consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos, y muchos otros de enfermedades físicas, psíquicas y demoníacas o espirituales, y se echaron a sus pies, y los psicoterapió y curó.

31 Y la muchedumbre se asombró al ver a los mudos hablando, a los lisiados sanados, a los cojos andando, y a los ciegos física y espiritualmente viendo. Y glorificaron al Dios de Israel.

32 Llamando entonces Jesús a sus discípulos, dijo: Siento compasión por la muchedumbre, porque ya hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer, y no quiero enviarlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino.

33 Le dicen los discípulos: ¿De dónde vamos a conseguir aquí en un desierto tantos panes como para saciar a tanta muchedumbre?

34 Jesús les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.

35 Y mandó a la muchedumbre que se recostara sobre la tierra.

36 Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias al Padre celeste y los partió, e iba dando a los discípulos, y los discípulos a las multitudes.

37 Y comieron todos y fueron saciados, y de lo sobrante de los trozos recogieron siete cestas llenas.

38 Y los que habían comido eran cuatro mil varones, además de las mujeres y los niños

39 Y despedida la muchedumbre, subió a la barca y llegó a los confines de Magdala.

 

Capítulo 16: Los tentadores fariseos y saduceos y la mala levadura, 1-12. La confesión de fe de Pedro, 13-20. La anunciación de Su pazos-padecimiento o pasión, 21-28.

 

Los tentadores fariseos y saudiceos y la mala levadura, 16:1-12.

16:1 Y se le acercaron para tentarlo los fariseos y los saduceos (que eran enemigos entre sí, pero los unió el odio común contra Cristo), y le pidieron que les mostrara una señal del cielo de que él había sido enviado por el Padre celeste, esto lo hacían no porque iban a creer, sino para tentar a Jesús y dejarlo en evidencia delante del pueblo.

2 Pero Él, respondiendo, les dijo: Por la tarde decís: hará buen tiempo, porque el cielo está enrojecido.

3 Y por la mañana miráis y decís: Mal tiempo hoy, porque el cielo está enrojecido y nebuloso. Hipócritas, sabéis distinguir los fenómenos del cielo, en cambio las señales del tiempo, es decir, los milagros que yo hago, que testifican que han llegado los días del Mesías, ¿no las sabéis y no las podéis distinguir e interpretar?

4 Esta generación perversa y astuta, infiel y adúltera, demanda con insistencia una señal milagrosa, pero no le será dada otra señal que la señal de Jonás. Y dejándolos, se retiró.

5 Cuando llegaron a la otra orilla, los discípulos habían olvidado llevar los panes.

6 Jesús les dijo: Cuidaos bien y guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.

7 Entonces ellos pensaban y reflexionaban en sus interiores, diciendo: es que no hemos traído los panes.

8 Jesús como omnisciente que conocía muy bien los pensamientos de ellos, les dijo: ¿Qué estáis pensando en vuestro interior, oh hombres de poca fe, y os inquietáis porque que no habéis traído los panes?

9 ¿No entendéis aún el significado de mis logos? ¿Ni recordáis los cinco panes de los cinco mil, y cuántos cestos de sobra recogisteis?

10 ¿Ni los siete panes de los cuatro mil, y cuántas canastas de sobra recogisteis?

11¿No entendéis que no os hablo acerca de panes, sino de que tengáis cuidado de la levadura de los fariseos y de los saduceos?

12 Entonces los discípulos entendieron que no les decía que se guardaran de la levadura de los panes, sino de la enseñanza falsa de los fariseos y saduceos, que se parece a la levadura estropeada.

La confesión de fe de Pedro, 16:13-20.

13 Cuando llegó a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntaba a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

14 Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista, y otros Elías, y otros Jeremías, o uno de los profetas.

15 Les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios eterno viviente, que tiene vida y da vida.

17 Respondió Jesús y le dijo: Bienaventurado eres Simón hijo de Barionás o hijo de Jonás, porque la confesión de fe que has hecho no te la reveló-apocaliptó carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18 Y yo también te digo, que tú eres Πέτρο (petro) Pedro, y sobre esta confesión de fe inquebrantable como la «πέτρα petra piedra» (roca) edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades, no prevalecerán contra ella, es decir, todas las fuerzas malignas del diablo y de los hombres pervertidos, no la vencerán.

19 Y te daré las llaves del reinado de la realeza de los cielos, es decir, te daré poder y la divina jaris-gracia increada de modo que cualquier pecado que tú no perdones en la tierra, no será perdonado tampoco en los cielos; y cualquier pecado que perdones en la tierra será perdonado también en los cielos.

20 Entonces advirtió a los discípulos que a nadie dijeran que Él es el Jesús el Cristo (el Mesías).

La anunciación de Su pazos-padecimiento o pasión, 16:21-28.

21 Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén y padecer mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribasgramatís; y ser matado, y resucitar al tercer día.

22 Pero Pedro asustado por las apocalipsis-revelaciones de su Maestro-Didáskalos, tomándolo aparte, se puso a reprenderle, diciendo: “¡Dios te libre y proteja Señor de estas cosas terribles que nos has dicho! ¡De ningún modo te suceda esto!”.

23 Entonces Jesús, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mí, sal detrás, Satanás! Me eres tropiezo, porque no dices ni sientes lo que es gustado de Dios, sino lo que gusta a los hombres.

24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí y quiere ser mi discípulo, olvídese y niéguese a sí mismo, de su pecaminosidad y se prepare a sufrir muchas tribulaciones incluso hasta muerte por la cruz, tome su cruz y me siga.

25 Porque el que quiera salvar su vida negando a mí, la perderá, pero el que sacrifica y pierda su vida por causa de mí, este encontrará y heredará la vida eterna, feliz y bienaventurada.

26 Pues, ¿qué le vale el hombre ganar el mundo entero si arruina y pierde su psique-alma inmortal? O, ¿qué dará el hombre a cambio de su psique-alma?

27 Porque el Hijo del Hombre vendrá con toda la doxa-gloria (luz increada) de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno, como juez justo y supremo que es, y según sus praxis y obras colocará a cada uno en su posición en la eternidad.

28 De cierto os aseguro que hay algunos de los que están aquí, que de ningún modo gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su realeza increada (se refiere al Metamorfosis que sucedió después), es decir, constituyendo su Iglesia por la bajada del Espíritu Santo.

 

Capítulo 17: La metamorfosis del Señor, 1-13. Terapia del lunático, 14-21. Segundo anuncio de la pasión, 22-23. El pago del impuesto por un milagro, 24-27.

 

La metamorfosis del Señor, 17:1-13.

17:1 Y después de seis días, Jesús toma consigo a Pedro, a Jacobo y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte muy alto.

2 Y se metamorfoseó, transformó ante ellos, y su rostro resplandeció como el sol, y sus vestiduras se hicieron blancas como la luz.

3 Y he aquí, se les aparecieron Moisés y Elías conversando con Él.

4 Entonces Pedro entusiasmado por el espectáculo tomó la palabra y dijo a Jesús: ¡Señor, bueno es quedarnos aquí! Si quieres, haremos aquí tres tiendas de cabaña: una para ti, una para Moisés, y otra para Elías.

5 Estando él aún hablando, he aquí una nube luminosa los cubrió, y de la nube salió una voz, diciendo: Éste es mi Hijo unigénito, mi amado y predilecto, en quien me he complacido y reposado; a Él tenéis que escuchar y obedecer.

6 Y los discípulos, al oírlo, cayeron sobre sus rostros en la tierra, aterrados de miedo.

7 Pero Jesús se acercó, y tocándolos, dijo: levantaos, no temáis.

8 Y alzando sus ojos, a nadie vieron, sino al mismo Jesús solo.

9 Y mientras ellos descendían del monte, Jesús les encargó, diciendo: a nadie digáis la visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de los muertos.

10 Y los discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas-gramatís que Elías debe venir primero y después el Mesías?

11 Él respondió y dijo: Realmente Elías vendrá antes que el Mesías a ponerlo todo en orden, según las Escrituras,

12 pero Yo os digo que Elías ya vino antes que yo, y no lo reconocieron, sino que hicieron con él todo mal cuanto quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer de parte de ellos.

13 Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado acerca de Juan el Bautista, quien había venido como otro Elías.

Terapia del lunático, 17:14-23.

14 Y cuando llegaron donde estaba la gente, se le acercó un hombre arrodillándose con devoción ante Él, y diciendo:

15 Señor, ten compasión o misericordia Κύριε, ἐλέησόν (Kirie eléison) de mi hijo, pues es lunático, y padece muchísimo, porque muchas veces cae en el fuego y muchas veces en el agua;

16 y lo traje a tus discípulos, pero ellos no pudieron proporcionarle la terapia y sanarlo.

17 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa por el mal! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os soportaré? ¡Traédmelo acá!

18 Y Jesús reprendió el demonio y salió del joven, y el muchacho quedó sano, psicoterapiado desde aquella hora.

19 Entonces los discípulos se acercaron a Jesús aparte, y dijeron: ¿Por qué no pudimos echarlo nosotros? (Esto lo dijeron porque en otras ocasiones habían expulsado los demonios).

20 Y Jesús les dice: Por vuestra poca fe; porque os aseguro que si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este monte: ¡Pásate de aquí allá!, y se pasaría, y nada os sería imposible.

21 Este tipo o género de demonios no se expulsa con nada más que con oración y ayuno.

Segundo anuncio de la pasión 22-23

22 Reunidos en Galilea, les dijo Jesús: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de hombres malvados,

23 y lo matarán, pero al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron mucho.

El pago del impuesto por un milagro, 17:24-27

24 Cuando llegaron a Capernaum, se acercaron a Pedro los que cobran de los judíos las dos dracmas (moneda griega) como impuesto para el templo, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro-Didáskalos no paga las dos dracmas?

25 Contestó Pedro: «Sí paga”. Y cuando Pedro llegó a la casa, Jesús se le anticipó, diciendo: ¿Qué opinas Simón? ¿De quiénes reciben impuestos o tributo los reyes de la tierra? ¿De sus hijos, o de los extraños o extranjeros?

26 Y contestó Pedro: De los extraños o extranjeros; Jesús le dijo: Entonces los hijos del rey están exentos de todo tipo de impuestos. (Yo como Hijo de Dios impecable y vosotros mis apóstoles estáis libres de todo impuesto).

27 Sin embargo, para que no los ofendamos y consideren como desprecio al no pagar nosotros el impuesto, ve al mar y lanza un anzuelo, y el primer pez que salga, tómalo, ábrele la boca y hallarás un tetrádracmo (moneda griega de cuatro dracmas), tómalo y dáselo por mí y por ti.

 

Capítulo 18: El mayor en el reinado de la realeza increada de los cielos, 1-6. El escándalo y su peso, 7-14. Consejo a los culpables y el perdón, 15-22. La parábola del deudor, 23-35.

 

El mayor en el reinado de la realeza increada de los cielos, 18:1-6.

18:1 En aquella hora los discípulos se acercaron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reinado de la realeza increada de los cielos?

2 Y llamando a un niño, lo puso de pie en medio de ellos, y dijo:

3 De verdad os digo: si no fuerais transformados, cambiados y convertidos en vuestra forma de vivir, y llegarais a ser sencillos y sin maldad como niños, de ningún modo entraréis en el reinado de la realeza increada de los cielos.

4 Por tanto, cualquiera que se humilla a sí mismo y se hace sencillo como este niño, éste es el mayor en el reinado de la realeza increada de los cielos;

5 y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como éste o un hombre sencillo como niño, a mí me recibe.

6 Pero cualquiera que haga escandalizar, tropezar y caer en pecado a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que se colgara al cuello una piedra de molino de asno, y se arrojase en lo profundo del mar.

El escándalo y su peso, 18:7-14.

7 ¡Ay del mundo por los escándalos y las piedras de tropiezo! Porque a causa de las perversiones de los hombres es inevitable que vengan los escándalos, las piedras de tropiezo y las tentaciones, pero ¡ay del hombre por quien viene la piedra de tropiezo y el escándalo!

8 Por tanto, si tu mano o tu pie, es decir, una persona que te es útil, te es motivo de caer y arrastrarte en el pecado, córtalo y échalo lejos de ti. Más te vale entrar manco o cojo en la vida, que teniendo dos manos o dos pies, y ser echado en el eterno fuego increado.

9 Y si tu ojo te escandaliza, te engaña y te es motivo de caer en el pecado, sácalo y échalo de ti. Más te vale entrar con un ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el fuego increado de la gehena/infierno. Es decir, corta la relación y comunión con las personas que te son útiles y preciosas como el ojo, si te arrastran al pecado, para que de esta manera evites la gehena del fuego increado y entres al reinado de la realeza increada de los cielos.

10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños y pocos fieles míos, porque os digo que tienen mucho valor ante Dios y sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

11 Porque el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido, es decir, al hombre que a causa de su ignorancia e impotencia anda perdido en el camino que conduce a la perdición eterna.

12 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se extravía una de ellas lejos del rebaño, ¿no dejará acaso las noventa y nueve en las montañas e irá a buscar la extraviada?

13 Y si llega a encontrarla, de cierto os digo que se regocija más por ella que por las noventa y nueve que no estaban extraviadas.

14 Así también, no es la voluntad ante vuestro Padre celestial que se pierda uno de estos pequeños. Por tanto cuidado que no despreciéis alguno de estos fieles simples, pequeños y anónimos.

Consejo a los culpables y el perdón, 18:15-22.

15 Por tanto, si tu hermano peca, ve, muéstralo y repréndelo estando tú y él solos. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano para Dios y para ti;

16 pero si no escucha, toma contigo a uno o dos y hazle la observación, para que por boca de dos o de tres testigos quede firme la verdad de todo lo dicho.

17 Y si los desoye a ellos, dilo a la Iglesia; y si desoye a la Iglesia, sea para ti como el gentil idólatra y el publicano que están sin metania, los cuales no pertenecen a la Iglesia.

18 De cierto os digo que todo cuanto dejéis atado y no perdonado en la tierra, quedará atado y no perdonado en el cielo, y todo cuanto perdonéis en la tierra será perdonado y desatado en el cielo.

19 Otra vez os aseguro, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa buena que pidan por la oración, les será concedida por mi Padre celestial.

20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre y este objetivo es de acuerdo a mi voluntad, allí estoy yo en medio de ellos para iluminarlos, bendecirlos y fortalecerlos.

21 Acercándose entonces Pedro, le dijo: Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano las ofensas que hace contra mí? ¿Hasta siete veces?

22 Jesús le dice: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete, es decir, siempre tienes que perdonar.

La parábola del deudor, 18:23-35.

23 El deber de perdonar es ilimitado; por esto, el reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a cierto rey que quiso arreglar cuentas con sus siervos a quienes había dejado la administración de sus bienes económicos.

24 Y cuando comenzó a arreglar las cuentas, le fue presentado uno que debía la gran cantidad de diez mil talentos.

25 Y no teniendo éste con qué pagar, el señor ordenó que fuera vendido junto con su esposa, sus hijos y todo cuanto tenía, para que fuera pagada parte de la deuda.

26 El siervo entonces, cayó postrado ante sus pies y le suplicó: Señor, ten paciencia y tolerancia conmigo, dame un plazo y te pagaré todo lo que te debo.

27 Y el señor se compadeció de aquel siervo, y lo despidió perdonándole toda la deuda.

28 Pero al salir aquel siervo, encontró a uno de sus consiervos que le debía poco dinero, unos cien denarios, lo agarró del cuello y de forma dura, le decía: ¡págame lo que me debes!

29 Su consiervo entonces, postrado en sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia y tolerancia conmigo y te devolveré todo lo que te debo.

30 Pero él no quiso saber nada, sino que fue lo denunció y lo hizo encerrar en la cárcel hasta que pagara la deuda.

31 Viendo pues lo ocurrido, sus consiervos se disgustaron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido.

32 Su señor entonces, llamándolo, le dice: Siervo astuto malvado, toda aquella deuda te la condoné, porque me suplicaste.

33 ¿No debías tú también tener misericordia y compasión de tu consiervo, como yo tuve compasión y misericordia de ti y te condoné la deuda?

34 Y enfurecido, su señor lo entregó a los verdugos hasta que pagase toda la deuda.

35 Así también os hará mi Padre celestial si cada uno de vosotros no perdonase de corazón a su hermano todas las culpas, ofensas, errores y faltas que os ha hecho.

 

Capítulo 19: El divorcio y la vida en castidad, 1-12. Los niños, 13-15. El joven rico, 16-30.

 

El divorcio y la vida en castidad, 1-12.

19:1 Y aconteció que cuando Jesús acabó de decir todos estos logos, se marchó de Galilea, y partió a las regiones de Judea, más allá del Jordán.

2 Y lo siguieron grandes multitudes, y allí psicoterapió y sanó a los enfermos que había entre ellos.

3 Y se acercaron a Él unos fariseos para tentarlo, preguntando: ¿Le está permitido al hombre separarse de su mujer por cualquier causa?

4 Él respondió y dijo: ¿No leísteis que el creador desde el principio los hizo varón y hembra, como un matrimonio? Y dijo:

5 Por esto dejará el hombre al padre y a la madre, y se unirá a su mujer, y vendrán a ser los dos un cuerpo, una carne.

6 Así que ya no son dos, sino un cuerpo, una carne. Por tanto, el matrimonio que Dios lo unió tan estrechamente al mismo yugo no lo separe un hombre.

7 Le dicen: ¿Por qué pues Moisés permitió el divorcio, y pidió al hombre dar carta de divorcio a la mujer?

8 Les dice: Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés separaros de vuestras mujeres, (para preveniros de los peores crímenes que podríais cometer para que os libréis de una esposa indeseable), pero desde un principio de la creación no fue así.

9 Yo os digo que cualquiera que se separe de su mujer, a no ser por causa de fornicación, y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una separada comete adulterio.

10 Le dicen los discípulos: Si así tan estrecha es la relación y situación del hombre con la mujer, no conviene casarse.

11 Entonces Él les dijo: No todos tienen capacidad para comprender este logos, sino aquellos a quienes ha sido dado por Dios el carisma o don de poder permanecer castos, solteros puros y sin matrimonio;

12 porque hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, tanto los unos como los otros son impotentes para matrimonio y por necesidad se quedan castos, solteros sin casarse, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos, castos por causa del reinado de la realeza increada de los cielos. El que sea capaz de aceptar y aplicar este logos, que así sea y avance hacia el camino de la castidad y virtud.

Los niños, 19:13-15.

13 Entonces le fueron llevados unos niños para que pusiera las manos sobre ellos, bendecirlos y orara por ellos, y los discípulos a los que llevaron los niños, para que no sea molestado el maestro, los reprendieron.

14 Pero Jesús dijo: Dejad a los niños y no les impidáis venir a mí, porque de ellos y de los que se parecen a ellos sobre la sencillez y la inocencia, pertenece el reinado de la realeza increada de los cielos.

15 Y después de imponer las manos sobre ellos, los bendijo y se marchó de allí.

El joven rico, 19:16-30.

16 Y he aquí, acercándose uno, le dijo: Maestro bueno, ¿qué cosa buena tengo que hacer yo para tener vida eterna?

17 Entonces Él le dijo: ¿Por qué me dices bueno, ya que crees que soy un hombre simple? Nadie es absolutamente bueno sino sólo el Dios; pero si quieres entrar en la vida eterna, guarda y aplica los mandamientos-logos de Dios.

18 Le dice: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: los conocidos, es decir, no matarás, no cometerás adulterio, no hurtarás, no dirás falso testimonio,

19 honra y respeta al padre y a la madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.

20 Le dice el joven: todas estas cosas las he conocido y cumplido desde joven, ¿qué más me falta para ser digno del reinado de la realeza increada de los cielos?

21 Jesús le dijo: Ya que quieres ser perfecto, anda, vende tus posesiones y repártelas a los pobres, y adquirirás un tesoro en los cielos, después ven y sígueme.

22 Pero al oír el joven este logos, se fue entristecido, porque tenía muchas posesiones y bienes y su corazón estaba apegado en estos bienes materiales.

23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: de verdad os digo que difícilmente entrará un rico en el reinado de la realeza increada de los cielos.

24 Otra vez os digo: Es más fácil pasar una cuerda gorda de las que atan el camello o el barco por un ojo de aguja, que un rico entrar en el reinado de la realeza increada de Dios (o kámilon se llamaban y eran las cuerdas gordas que los helenos-griegos ataban los barcos en el puerto).

25 Y oyéndolo los discípulos, se asombraban en gran manera, diciendo: Entonces, ¿quién puede salvarse?

26 Y mirándolos Jesús, les dijo: para con los hombres es imposible, pero para con Dios, todas las cosas son posibles, (por tanto, es posible la salvación también de todos aquellos que de alguna manera se enredan con dineros y posesiones; basta que tengan buena disposición y voluntad de abnegación y sacrificio).

27 Interviniendo entonces Pedro, le dijo: he aquí, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué, pues, tendremos o cuál será nuestra recompensa?

28 Y Jesús les dijo: de cierto os digo y os aseguro que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su doxa-gloria (luz increada), vosotros, los que me habéis seguido, también os sentaréis sobre doce tronos gloriosos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

29 Y todo el que dejó casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o campos, por causa de mi nombre, recibirá aquí en la tierra cien veces más, y, lo más importante, heredará la vida eterna.

30 Pero muchos que en este mundo a causa de los axiomas que tienen y no por su virtud, son considerados primeros, ellos serán los últimos, y muchos que en este mundo son considerados los últimos serán los primeros en reinado de la realeza increada de Dios.

 

Capítulo 20: La parábola de los trabajadores de la viña, 1-16. Pre-anunciación del Pazos-Pasión y de la Resurrección, 17-19. La petición ambiciosa de los hijos del Zebedeo, 20-29. La terapia de los dos ciegos de Jericó, 30-34.

 

La parábola de los trabajadores de la viña, 20:1-16.

20:1 Porque el reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a un hombre, dueño de casa, que salió temprano de mañana a contratar obreros para su viña.

2 Y puesto de acuerdo con los obreros por un denario al día, los envió a su viña.

3 Y saliendo hacia la hora tercera, vio a otros parados en la plaza sin trabajo, esperando a ser contratados por alguien,

4 y les dijo: Id también vosotros a la viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron.

5 Saliendo otra vez cerca de la hora sexta, y de la novena, hizo lo mismo.

6 Y saliendo hacia la undécima, encontró a otros parados sin trabajo, y les dice: ¿Por qué habéis estado aquí todo el día desocupados?

7 Le dicen: Porque nadie nos ha contratado. Les dice: Id también vosotros a mi viña y cobraréis lo que sea justo.

8 Llegado el atardecer, el señor de la viña dice a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los últimos hasta los primeros.

9 Acudiendo, pues, los que habían ido cerca de la hora undécima por la tarde, recibieron cada uno un denario.

10 Llegando después los primeros, supusieron que recibirían más, pero también ellos recibieron un denario cada uno.

11 Y al recibirlo, refunfuñaban contra el dueño de la casa,

12 diciendo: Estos últimos trabajaron una sola hora, y los pagaste igual que a nosotros que hemos soportado la carga y el calor abrasador del día.

13 Pero él, respondiendo a uno de ellos, dijo: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No conviniste conmigo en un denario?

14 Toma lo tuyo y vete, pero yo quiero dar también a este último lo mismo que a ti,

15 ¿no me es lícito hacer lo que quiero con las cosas mías? ¿O es tu ojo envidioso, vil e insaciable, porque yo soy bueno?

16 Así, los últimos serán primeros, y los primeros serán los últimos a causa de su aflojamiento, mala astucia y su envidia. Porque muchos son los que han sido llamados, pero pocos los escogidos que trabajarán hasta el final con deseo ardiente y mucho celo.

Pre-anunciación del Pazos-Pasión y de la Resurrección, 20:17-19.

17 Y subiendo a Jerusalén, Jesús tomó aparte a los doce discípulos, y en el camino les dijo:

18 He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas-gramatís, y lo condenarán a muerte,

19 y lo entregarán a los gentiles idólatras, se burlarán de él y será azotado y crucificado, pero al tercer día resucitará.

La petición ambiciosa de los hijos del Zebedeo, 20:20-29.

20 En ese tiempo se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose y pidiéndole algo.

21 Él le dijo: ¿Qué deseas? Le dice: manda que estos dos hijos míos se sientan uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando te hagas cargo en tu reinado.

22 Respondiendo entonces Jesús, dijo: No sabéis qué estáis pidiendo. ¿Podéis beber el cáliz del dolor que yo he de beber, o bautizarse al bautismo de sangre y padecimientos en el cual yo me bautizo? Le responden: Podemos.

23 Les dice: De mi copa beberéis y el bautismo que yo me bautizo os bautizaréis; pero el sentarse a mi derecha e izquierda, no es mío darlo a quien me lo pida, sino que será dado por mi Padre en aquellos por los que se ha preparado; es decir, para los buenos fieles en él y buenos luchadores en el camino de la virtud.

24 Y cuando oyeron esto los diez, se enojaron a causa de la ambición de los dos hermanos.

25 Entonces Jesús los llamó y les dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se comportan duramente sobre ellas y las tiranizan, y los que tienen axiomas y poderes los oprimen por su poderío como esclavos.

26 Pero esto no debe suceder entre vosotros, sino el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor.

27 Y el que quiera ser primero entre vosotros, debe hacerse vuestro servidor y ofrecer en todos con agapi-amor desinteresado y humildad sus servicios,

28 así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate y liberación por muchos, es decir, pagar rescate y liberar del pecado y de la muerte eterna a muchos de los que creerán en él.

La terapia de los dos ciegos de Jericó, 20:29-34

29 Y saliendo de Jericó, lo seguía una gran multitud;

30 y he aquí dos ciegos, sentados junto al camino, al oír que Jesús estaba pasando, gritaron, diciendo: ¡Señor, Hijo descendiente de David Κύριε ἐλέησον ἡμᾶς Kirie eleisón nos, sánanos,  ten misericordia y compasión de nosotros!

31 Y la muchedumbre los reprendió para que callaran, pero ellos gritaban más, diciendo: ¡Señor, Κύριε ἐλέησον ἡμᾶς Kirie eleisón nos ten misericordia o compasión de nosotros, sánanos Hijo descendiente de David!

32 Y deteniéndose entonces Jesús, los llamó y los dijo: ¿Qué queréis que os haga?

33 Le dicen: Señor, que se abran nuestros ojos.

34 Entonces Jesús, se compadeció, les tocó los ojos, y al instante recobraron la vista, y lo siguieron con mucho agradecimiento.

 

Capítulo 21: La entrada triunfal en Jerusalén, 1-11. Expulsión de los mercaderes del templo, 12-14. Diálogo con soberanos religiosos, 15-17. Maldice la higuera y se seca, 18-22. La autoridad y poder de Jesús, 23-27. La parábola de los dos hijos, 28-32. La parábola de los viñadores asesinos, 33-46.

 

La entrada triunfal en Jerusalén, 21:1-11.

21:1 Cuando se acercaron a Jerusalén, y llegaron por Betfagé cerca al monte de los Olivos, entonces Jesús envió a dos discípulos,

2 diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y enseguida hallaréis una borrica atada y un mulo con ella: desatadlos y traédmelos.

3 Y si alguien os dice algo, diréis: el Señor los necesita, y pronto os los devolverá.

4 Y todo esto se hizo para que se cumpliera lo dicho por el profeta (Zacarías), cuando dice:

5 Decid a la hija de Sión, la Jerusalén: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, apacible y humilde, y sentado sobre una borrica, y sobre un mulo, hijo de la bestia de carga.

6 Y los discípulos fueron e hicieron como Jesús les mandó; (y sin duda se asombraron cuando vieron que las cosas sucedieron exactamente como los predijo el Maestro).

7 y trajeron la borrica y el mulo, y pusieron sobre ellos sus mantos, y se montó encima de ellos el maestro.

8 Y la mayoría de la gente que acompañaban al Señor, extendían sus mantos en el camino en muestra de respeto, y otros cortaban ramas de los árboles y las tendían en el camino.

9 Y las multitudes que iban delante y detrás de Él, gritaban: ¡Hosanna, gloria y alabanza al Hijo descendiente de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor para salvar a su pueblo! ¡Hosanna en las alturas, es decir, que canten alabanzas e himnos al Mesías las legiones de ángeles que están en los cielos!

10 Y cuando Él entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió por la grandeza de la pompa, diciendo: ¿Quién es éste?

11 Y las multitudes decían: Éste es el profeta Jesús, el de Nazaret de Galilea.

Expulsión de los mercaderes del templo, 21:12-14.

12 Y Jesús entró en el templo, y echó a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas para el sacrificio,

13 y les dice: Está escrito: Mi casa será llamada casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones.

14 Y se le acercaron en el templo los cojos y los ciegos (física y psíquicamente), los psicoterapió y los curó.

Diálogo con soberanos religiosos, 21:15-17.

15 Pero los sumos sacerdotes y los escribasgramatís, viendo las maravillas que hacía, y a los niños que aclamaban en el templo, diciendo: ¡Hosanna gloria y honor al Hijo descendiente de David!, se indignaron,

16 y le dijeron: ¿Oyes qué dicen estos niños? Jesús les comenta: Sí, escucho y ¿por qué os molesta, nunca leísteis la Escritura que dice?: “De boca de niños y lactantes, oh Dios, has compuesto alabanza”.

17 Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y pernoctó allí.

Maldice la higuera y se seca, 18-22.

18 Al subir a la ciudad muy de mañana, tuvo hambre;

19 y viendo una higuera sola junto al camino, se fue hacia ella, pero nada encontró en ella más que hojas y le dice: nunca jamás nazca fruto de ti, para siempre. Y al instante se secó la higuera. (Esto el Señor lo hizo para simbolizar la condena que esperaba a los gramatís-escribas y a los fariseos, quienes tenían una apariencia de piedad exterior, pero no la fuerza y la virtud de ella).

20 Y al verlo, los discípulos se maravillaron de este acontecimiento, diciendo: ¿Cómo se secó al instante la higuera?

21 Y respondiendo Jesús, les dijo: de cierto, en verdad os digo, si tenéis fe inquebrantable y no dudáis de la potencia de Dios, no sólo haréis el milagro de la higuera, sino que aun si a este monte dijerais: quítate y échate al mar, se haría;

22 y todo cuanto pidáis en oración con fe, lo recibiréis.

La autoridad y poder de Jesús, 21:23-27.

23 Cuando entró en el templo, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo: ¿Con qué clase de autoridad haces estas cosas, es decir, de expulsar a los vendedores y a los compradores del templo? ¿Y quién te dio esta autoridad a enseñar al pueblo, ya que no has estudiado en ninguna escuela rabínica?

24 Respondiendo Jesús les dijo: Yo también os preguntaré un asunto, y cuando me lo respondáis, yo entonces os diré con qué clase de autoridad hago estas cosas que vosotros os exasperáis.

25 El bautismo de Juan, quién ha dado testimonio oficial sobre mí ¿de dónde era?, ¿provenía del cielo, de Dios o era una invención engañosa de hombres? Ellos entonces pensaban entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, de Dios, nos dirá: ¿Por qué, pues, no creísteis a Juan y las cosas que él dijo sobre mí?

26 Y si decimos: que es invención de hombres, tememos al pueblo; porque todos aceptan y honran a Juan como profeta.

27 Y respondiendo a Jesús, dijeron avergonzados: No conocemos. Entonces él les dijo: Tampoco yo os digo con qué clase de autoridad hago estas obras.

La parábola de los dos hijos, 21:28-32.

28 Y ¿qué opinión tenéis sobre lo que os voy a decir? Un hombre tenía dos hijos; acercándose al primero, dijo: hijo, ve y trabaja hoy en la viña.

29 Y respondiendo el hijo, dijo: No quiero; pero después, cambió de opinión y fue.

30 Y acercándose al segundo, dijo lo mismo; y él, respondiendo, dijo: Sí señor, voy a la viña; pero no fue.

31 ¿Quién de los dos hizo la voluntad del padre? Dicen: el primero. Jesús les dice: de verdad os digo que los publicanos y las rameras que al principio mostraron desobediencia a la voluntad de Dios, ahora como han vuelto en la metania, van al reinado de la realeza increada de Dios delante de vosotros que sólo con palabras y no con obras mostráis obediencia a Dios.

32 Porque vino Juan a vosotros predicando y manifestando con obras y logos el camino de justicia, y no le creísteis, pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis ni habéis vuelto a la metania de modo que vosotros después creer en él.

La parábola de los viñadores asesinos, 21:33-46.

33 Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre para que vivieran los obreros y los vigilantes, y la arrendó a unos labradores, y se fue a otro país.

34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió a sus siervos a los labradores para recibir sus frutos que tenía derecho.

35 Pero los labradores, tomando a sus siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.

36 De nuevo envió a otros siervos, más que los primeros, e hicieron con ellos lo mismo.

37 Finalmente, les envió a su hijo, pensando que respetarán a mi hijo.

38 Pero los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: éste es el heredero; ¡venid, matémoslo y quedemos nosotros con su herencia!

39 Y prendiéndolo, lo echaron fuera de la viña, y lo mataron. (Malos labradores son los jefes espirituales de Israel, que sacaban provecho de la finca siendo indignos y desagradecidos hacia al dueño de la finca, es decir, al pueblo judío, maltrataban y mataban a los profetas que mandaba Dios, y finalmente matarían por muerte en la cruz al hijo de Dios, a Cristo, fuera de Jerusalén, para quedarse imperturbables y tranquilos poseedores y explotadores de la viña de Dios).

40 Cuando venga pues el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?

41 Le responden: A los malos los destruirá atrozmente, y arrendará la viña a otros labradores, que le darán los frutos en sus tiempos adecuados.

42 Jesús les dice: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: la piedra, (es decir, a mí), que desecharon los constructores como inadecuada, vosotros los edificadores del pueblo, ésa se ha convertido en piedra angular en la edificación espiritual de Dios, es decir, en la Iglesia, la cual se hizo de parte del Señor y es maravillosa a nuestros ojos?

43 Por esto os digo que la realeza increada de Dios os será quitada y será dada a un pueblo que produzca los frutos, es decir, buenas obras.

44 y el que cayere sobre esta piedra, se hará pedazos; mas sobre quien ella caiga, lo desmenuzará y lo hará polvo.

45 Y luego de oír sus parábolas, los sumos sacerdotes y los fariseos comprendieron que hablaba acerca de ellos.

46 Y querían prenderlo, pero no se atrevieron porque temían a las multitudes, porque le tenían y le respetaban como profeta.

 

Capítulo 22: La parábola del gran banquete de boda, 1-14. El impuesto del Cesar, 15-22. La resurrección de los muertos, 23-33. El gran mandamiento, 34-40. El origen del Mesías, 41-46.

 

La parábola del gran banquete de boda, 22:1-14.

22:1 Jesús continuando su homilía hacia los sumos sacerdotes y los fariseos, les habló de nuevo en parábolas, diciendo:

2 El reinado de la realeza increada de los cielos es semejante a cierto rey que hizo majestuosamente el banquete de bodas para su hijo.

3 Y envió a sus siervos para llamar a los que habían sido invitados al banquete de bodas, pero ellos no querían venir.

4 Volvió a enviar a otros siervos, diciendo: Decid a los que han sido invitados: he aquí, he preparado mi simposio-banquete, se han sacrificado mis novillos y las reses cebadas, y todo está dispuesto: venid al banquete de bodas.

5 Pero ellos, menospreciaron la invitación, no hicieron caso y se fueron uno a su campo, otro a su negocio,

6 y los demás, echando mano a sus siervos, los insultaron y los mataron.

7 Entonces el rey se enfureció, y enviando sus ejércitos destruyó a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.

8 Después dijo a sus siervos: el banquete de bodas está preparado, pero los invitados no eran dignos de sentar al banquete-simposio.

9 Id pues a las encrucijadas de los caminos, y convidad al banquete de bodas a todos los que encontréis.

10 Y saliendo aquellos siervos a los caminos, recogieron a todos los que encontraron, tanto malos como buenos, y el salón de bodas se llenó de convidados.

11 Pero cuando el rey entró a ver a los invitados, vio allí a un hombre no vestido con traje de boda.

12 Y le dice: Amigo, ¿cómo entraste aquí sin traje de boda? Por el honor que te he hecho deberías por lo menos intentar a encontrar vestimenta adecuada. Y él enmudeció.

13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: atadlo de pies y manos y echadlo al más allá, a las tinieblas exteriores, allí será el llanto y el crujido de los dientes;

14 porque muchos son llamados a la realeza increada de Dios, pero pocos los escogidos que reciben con agradecimiento la invitación y se preparan como es debido.

El impuesto del Cesar, 22:15-22.

15 Entonces los fariseos salieron y deliberaron cómo podrían cazarlo y enredarlo por algún logos en el diálogo que harían con él.

16 Y le enviaron a los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres honesto y sincero, y con verdad enseñas el camino de Dios, y no te importa nada, pues, no miras la apariencia de los hombres, y no tienes problemas de imagen de qué dirán.

17 Dinos pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito pagar el impuesto al César, o no? (La pregunta es con mala astucia y malicia, porque si el Señor dijera que sí, sería denunciado al pueblo de que beneficia el dominio tiránico de los Romanos; y si dijera no, le denunciarían a los romanos como revolucionario y enemigo del Cesar).

18 Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?

19 Mostradme la moneda que pagáis el impuesto. Y ellos le presentaron un denario.

20 Les dice: ¿De quién es esta imagen y la inscripción?

21 Dicen: del César. Entonces les dice: dad pues al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.

22 Al oír esto se asombraron, y dejándolo, se fueron sin atreverse continuar la conversación.

La resurrección de los muertos, 22:23-33.

23 El mismo día se le acercaron unos saduceos que negaban la resurrección, y le preguntaron:

24 Maestro, Moisés dijo: si un hombre casado muere sin tener hijos, debe su hermano casarse con la viuda para dar descendencia a su hermano.

25 Ahora bien, había entre nosotros siete hermanos, y el primero murió después de casarse, y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano.

26 De la misma manera, también el segundo, y el tercero, así hasta los siete se casaron con la mujer;

27 al final de todos, murió la mujer.

28 Por tanto, en la resurrección, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque todos la tuvieron como esposa legal.

29 Entonces, respondiendo Jesús, les dijo: Estáis errando al ignorar las Escrituras y el poder de Dios;

30 porque en la resurrección, ni los hombres ni las mujeres se casan, sino que todos son como los ángeles en el cielo.

31 Pero acerca de la resurrección de los muertos, ¿no leísteis lo dicho por Dios sobre los tres patriarcas, que ya habían muerto?, cuando dice:

32 YoSoY el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. No es Dios de muertos, sino de vivos, como son los patriarcas, los cuales, a pesar de haber muerto físicamente, continúan viviendo y seguirán viviendo eternamente.

33 Y las multitudes, oyéndolo, se maravillaban de su enseñanza.

El gran mandamiento, 22:34-40.

34 Cuando los fariseos entonces oyeron que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron de común acuerdo al mismo lugar donde estaba Jesús.

35 Y uno de ellos, experto en la ley, para tentarlo, preguntó con mala astucia:

36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?

37 Jesús le respondió: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu psique-alma, y con toda tu diania-intelecto-mente.

38 Éste es el primero y gran mandamiento,

39 y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

40 De estos dos mandamientos penden toda la ley y los profetas.

El origen del Mesías, 22:41-46.

41Y habiéndose reunido los fariseos, Jesús les preguntó,

42 diciendo: ¿Qué opinión tenéis sobre el Mesías? ¿De quién es descendiente? Le dicen: de David.

43 Les dice: ¿Pues si es un simple descendiente de David, cómo en Espíritu lo llama Señor y Dios, diciendo:

44 dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?

45 Pues si David lo llama Señor, ¿cómo es que es un simple descendiente como vosotros creéis? (Por tanto, David según su apocálipsis-revelación por parte de Dios, creyó y proclamó al Mesías, el descendiente suyo en cuerpo y carne, como su Señor y Dios).

46 Y nadie le podía responder palabra, ni desde aquel día se atrevió ninguno a preguntarle más.

 

Capítulo 23: Control a los hipócritas Gramatís-Escribas y a los Fariseos, 1-28. Crímenes y castigo de Jerusalén, 29-39.

 

Control a los hipócritas Gramatís-Escribas y a los Fariseos, 23:1-28.

23:1 Entonces Jesús habló con una forma muy dura y con autoridad a las multitudes y a sus discípulos,

2 diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas-gramatís y los fariseos.

3 Haced y cumplid pues todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, pero no hacen ni aplican nada de lo que dicen;

4 porque atan cargas pesadas e insoportables y las echan a los hombros de los hombres, mientras que ellos no las quieren mover ni con su dedo.

5 Antes bien, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres, porque ensanchan sus filacterias (hojas largas con lemas de la Ley) y alargan los flecos de sus mantos, para parecer así que son piadosos e impresionar a los hombres.

6 y les gusta estar en los primeros puestos en las cenas y en las primeras sillas en las sinagogas,

7 y los saludos pomposos en las plazas, y que los hombres los llamen Rabbí-Maestros.

8 Pero vosotros no seáis llamados Rabbí, porque uno solo es vuestro maestro, el Cristo y todos vosotros sois hermanos, por tanto iguales entre sí.

9 Y no llaméis padre, sea carnal o espiritual a nadie en la tierra, en el sentido que él tiene autoridad absoluta e ilimitada ante vosotros, pues uno solo es vuestro Padre, el celestial,

10 ni seáis llamados profesores, porque uno es vuestro único y perfecto profesor: el Cristo; el cual es el único que enseña la verdad pura e inconfundible y conduce con seguridad a los hombres al difícil camino de la sotiría redención, sanación y salvación.

11 Y el que es mayor de vosotros sobre la gnosis-conocimiento y axioma, debe con humildad y bondad ser vuestro servidor.

12 Porque el que se enaltezca y enorgullezca frente a los demás será humillado, y el que con amor-agapi cristiano se humille y se haga servidor de los demás, será enaltecido y glorificado por Dios.

13 ¡Ay de vosotros, escribas-gramatís y fariseos, hipócritas! porque, como sinvergüenzas y ambiciosos que sois, coméis en las casas de las viudas y a la vez con el pretexto de la piedad hacéis largas oraciones; por eso seréis castigados por la divina justicia mucho más que los ladrones y los desvalijadores.

14 ¡Ay de vosotros, escribas-gramatís y fariseos, hipócritas! porque por vuestra falsa enseñanza que la presentáis como si fuera de Dios, cerráis el reinado de la realeza increada de los cielos delante de los hombres, así no entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren.

15 ¡Ay de vosotros, escribas-gramatís y fariseos hipócritas! que para hacer a un idólatra prosélito recorréis mar y tierra, y cuando lo llega a ser, lo hacéis dos veces más hijo de la gehena/ infierno que a vosotros.

16 ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: todo el que jure por el santuario/templo, eso no es nada, pero quien jure por el oro del santuario/templo, debe cumplir su juramento.

17 ¡Necios y ciegos!, porque ¿qué es de mayor valor: el oro, o el santuario que santifica el oro?

18 Y decís además: todo el que jure por el altar, nada es; pero quien jure por la ofrenda que está sobre él, debe cumplir su juramento.

19 ¡Necios y ciegos! porque ¿qué es mayor y más sagrado, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?

20 Sabed pues, que el que juró por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él.

21 Y el que juró por el santuario/templo, jura por él, y por el que habita en él, es decir, a Dios.

22 Y el que jura por el cielo, jura a la vez por el trono de Dios, y por el Dios que está sentado sobre él.

23 ¡Ay de vosotros, escribas-gramatís y fariseos, hipócritas! que diezmáis la menta, el eneldo y el comino, cumplís pero dejasteis lo más importante de la ley, el sano y justo juicio, la caridad/misericordia y la fe verdadera; esto era necesario hacer sin dejar aquello.

24 ¡Guías ciegos, que coláis el agua y el vino no vaya ser que bebáis algún mosquito, y tragáis un camello! Es decir, cumplís con las cosas pequeñas e insignificantes y sois indiferentes para las grandes e importantes.

25 ¡Ay de vosotros, escribas-gramatís y fariseos hipócritas! que limpiáis lo de afuera de la copa y del plato, pero por dentro están llenos de comidas que provienen de rapiñas, codicias e injusticias.

26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro de la copa y del plato, para que no provenga de la injusticia, sino de tu trabajo honrado, para que sea limpio también lo de fuera. Es decir, no miréis aparecer piadosos sólo exteriormente, sino que intentéis adquirir también la catarsis, limpieza, sanación y santidad interior.

27 ¡Ay de vosotros, escribas-gramatís y fariseos hipócritas! que os parecéis a sepulcros blanqueados, los cuales a la verdad se muestran hermosos por fuera, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

28 Así también vosotros, por fuera, ciertamente aparecéis justos ante los hombres, mas por dentro estáis llenos de hipocresía, basura e iniquidad

Crímenes y castigo de Jerusalén, 23:29-39.

29 ¡Ay de vosotros, escribas-gramatís y fariseos hipócritas! que edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos,

30 y decís: Si estuviéramos en los días de nuestros padres, no habríamos participado con ellos en el derramamiento de sangre y muerte injusta de los profetas.

31 De modo que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos descendientes auténticos de los que mataron a los profetas.

32 ¡Completad también vosotros la obra de vuestros padres! (es decir, hacéis las cosas que ellos no hicieron, matasteis al Mesías llegando así al límite extremo de maldad).

33 ¡Serpientes, raza con pensamientos venenosos de víboras! ¿Cómo pensáis escapar del juicio justo y de la condena del infierno/gehena?

34 Por tanto, he aquí tenéis la última ocasión para salvaros, yo os envío profetas, sabios y escribas-gramatís, que son mis Apóstoles. Pero vosotros a unos de ellos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los expulsaréis y perseguiréis de ciudad en ciudad.

35 Para que caiga sobre vosotros toda la sangre justa que está siendo derramada sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el santuario y el altar sin tener miedo y respeto a su santidad.

36 En verdad de verdad os digo: Todo esto vendrá sobre esta generación.

37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que Dios te ha enviado! ¡Cuántas veces quise rejuntar a tus hijos, como los pájaros juntan sus polluelos bajo las alas, y no quisisteis!

38 He aquí para castigo por vuestra maldad y para vuestra destrucción se queda desierta y desprotegida por Dios vuestra ciudad y vuestro templo.

39 Porque os digo que desde ahora en adelante, de ningún modo me veréis hasta que vueltos en metania, digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

 

Capítulo 24: La destrucción de Jerusalén y de Judea, 1-28. El fin de los siglos y la segunda venida del hijo del hombre 29-51.

 

La destrucción de Jerusalén y de Judea, 24:1-28.

24:1 Y saliendo Jesús, se iba del templo, cuando sus discípulos se acercaron para mostrarle las bellas edificaciones del templo.

2 Jesús les dijo: ¿Veis todas estas cosas y os maravilláis de los edificios? De verdad os digo y os aseguro que de ningún modo quedará aquí piedra sobre piedra que no sea totalmente derribada.

3 Y estando sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, y le dijeron: Dinos, ¿cuándo se hará todo esto, y cuál será la señal que preanunciará de tu gloriosa venida (o parusía-presencia) y del fin del mundo?

4 Jesús respondió y les dijo: Mirad que nadie os engañe.

5 Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: Yo soy el Cristo (o Mesías), y a muchos engañarán.

6 Cuando oigáis hablar de guerras y noticias alarmantes de guerras; mirad, no os alarméis, creyendo que estas son señales del fin; porque así debe acontecer; pero todavía no será el fin.

7 Porque será levantada nación contra nación y reino contra reino, y habrá hambrunas, y pandemias enfermedades infecciosas por virus, bacterias, o enfermedades epidémicas y terremotos en diversos lugares.

8 Y todas estas cosas serán el principio de los dolores de parto, de tormentos y fatigas.

9 Entonces os entregarán a tribulación, sufrimiento y tormento y os matarán, y seréis odiados por todas las naciones por creer y predicar mi nombre.

10 Y muchos se tambalearán, se escandalizarán y tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se odiarán.

11 Y se levantarán muchos falsos profetas y engañarán y arrastrarán a muchos.

12 Y por haberse multiplicado excesivamente el pecado y la maldad, se enfriará la agapi-amor desinteresado de la mayoría hacia Dios y hacia los hombres; (El pisoteo de la ley de Dios, los vicios, el libertinaje y la corrupción es una situación de interés propio, individualismo y egocentrismo, su consecuencia es muerte y caída espiritual, congelación de la agapi-amor desinteresado incluso de los mismos familiares, alejamiento de Dios y incredulidad. La incredulidad e infidelidad por regla general nace del pecado)

13 pero el que persevere hasta el fin durante el tiempo de estas pruebas, éste se salvará.

14 Y este evangelio de la realeza increada de Dios será predicado en toda la οἰκουμένῃ icumeni tierra habitada, de modo que será el testimonio bueno para la sotiría redención, sanación y salvación de todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

15 Por tanto, cuando veáis la abominación de la desolación, o el canalla odiado y asqueroso, como se ha profetizado por el profeta Daniel, que esté puesto en el lugar santo, -que cada lector que está leyendo, que entienda bien esto-

16 entonces, cuando veáis la profanación del templo, los que estén en Judea, huyan a los montes para esconderse;

17 el que está en el terrado, no baje a su casa para tomar las cosas, sino que se marche rápidamente;

18 y el que esté trabajando en el campo, no regrese en su casa para tomar sus ropas.

19 Mas, ¡ay de las que estén embarazadas y de las que estén amamantando niños pequeños en aquellos días, porque no les será tan fácil salir corriendo para salvarse!

20 Orad, por tanto, para que vuestra huida no sea en invierno, ni en sábado, que se prohíbe hacer camino largo.

21 Porque habrá entonces una gran tribulación y angustia, cual no la ha habido desde el comienzo del mundo hasta ahora, ni la habrá.

22 Y si aquellos días no hubieran sido acortados, ningún ser humano se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días de la terrible tribulación serán acortados.

23 Entonces, si alguno os dice: ¡He aquí o allá el Cristo, el Mesías!, no lo creáis.

24 Porque surgirán falsos mesías y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y obras prodigiosas, hasta el punto de engañar, si fuera posible, aun a los escogidos.

25 Mirad que os lo he predicho de antemano, para que toméis las medidas.

26 Si, pues, os dicen: ¡Mirad, el Cristo o Mesías está en el desierto!, no salgáis. ¡Mirad, está en un escondite!, no lo creáis.

27 Porque como el relámpago sale de oriente y brilla hasta occidente, así también será vista la venida gloriosa del Hijo del Hombre.

28 Porque dondequiera que esté el cadáver, allí se juntarán los buitres. Donde hay corrupción y podredumbre, allí se reúnen para actuar los ladrones, los estafadores y los criminales. (En épocas de apostasías aparecen muchos pseudocristos o pseudomesías).

El fin de los siglos y la segunda venida del hijo del hombre 24:29-51.

29 E inmediatamente después de la tribulación y turbación de aquellos días, el sol será oscurecido y la luna no dará su resplandor; las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos que contienen el universo en armonía, serán conmovidas.

30 Y entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre, y todas las tribus de la tierra que no han creído, entonces se lamentarán abromadamente, y verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes del cielo con dinami gran potencia y energía increada y con mucha doxa-gloria luz increada.

31Y enviará a sus ángeles, los cuales con gran voz de trompeta, reunirán a sus escogidos de los cuatro puntos cardinales de la tierra, de un extremo al otro extremo de los cielos.

32 Así que, de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas, el tiempo del juicio de Dios.

34 De cierto, en verdad os digo: De ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas que os dije sobre la destrucción de Jerusalén.

35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis logos no pasarán, sino que se realizarán totalmente.

36 Pero acerca de aquél día y hora de la segunda parusía-presencia, nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, sino sólo el Padre.

37 Como en los días de Noé, así será también la venida del Hijo del Hombre;

38 Porque como en aquellos días antes del diluvio, estaban comiendo y bebiendo imprudentemente, comprometiéndose y dándose en casamiento sus hijos, hasta el día en que Noé entró en el arca,

39 y no se dieron cuenta hasta que de repente el diluvio llegó y se los llevó a todos, así también de repente será la venida y parusía-presencia del Hijo del Hombre.

40 Entonces estarán dos en el campo: uno, el justo, será tomado por los ángeles del cielo y el otro será dejado para ser castigado.

41 Dos mujeres estarán moliendo en el molino: una será tomada y la otra será dejada.

42 ¡Velad, pues, y estaos atentos y preparados siempre, porque no sabéis en cuál día viene vuestro Señor!

43 Tened en cuenta que si el dueño de la casa supiera a qué hora de la noche vendría el ladrón, estaría en guardia y no permitiría al ladrón asaltar su casa.

44 Por esto, vosotros también estad preparados siempre, porque el Hijo del Hombre viene a la hora que no pensáis ni imagináis.

45 ¿Quién es pues el siervo fiel y prudente, al cual el señor puso sobre su servidumbre, para que les dé el alimento a su tiempo?

46 ¡Bienaventurado el siervo aquel que, cuando llegue su señor, lo encuentre haciendo así con sentido de responsabilidad!

47 De cierto, de verdad, os digo que lo pondrá como administrador y economista al frente de todos sus bienes.

48 Pero si aquel siervo malo piensa y dice en su corazón: mi señor tarda,

49 y comienza a golpear a sus consiervos y come y bebe con los borrachos,

50 vendrá el señor de aquel siervo en día que menos espera y a la hora que no conoce,

51 y lo castigará severamente, y le echará con los hipócritas; allí será el llanto y el crujido de los dientes.

 

Capítulo 25: Parábola de las diez vírgenes 1-13. Parábola de los talentos, 14-30. El gran juicio final, 31-46.

 

La parábola de las diez vírgenes y de los talentos

25:1 Entonces el reinado de la realeza increada de los cielos será semejante a diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del novio, que vendría de noche para llevarse la novia.

2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco eran insensatas;

3 porque las insensatas, al tomar las lámparas, no tomaron consigo aceite,

4 pero las prudentes tomaron aceite en las vasijas juntamente con sus lámparas.

5 Y tardándose el novio, todas tuvieron sueño y se durmieron.

6 Pero a la medianoche se oyó un clamor: ¡He aquí el novio viene, salid a su encuentro!

7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron y adornaron sus lámparas.

8 Y las insensatas dijeron a las prudentes: dadnos de vuestro aceite, pues nuestras lámparas se están apagando.

9 Pero las prudentes respondieron, diciendo: id más bien a los que venden y comprad para vosotras mismas, no sea que no haya suficiente para nosotras y vosotras.

10 Pero mientras iban a comprar, llegó el novio, y las preparadas entraron con él a la sala de bodas, y fue cerrada la puerta.

11 Luego, las otras vírgenes también llegan diciendo: ¡Señor, Señor, ábrenos!

12 Pero él respondiendo, dijo: En verdad os digo que no os conozco.

13 Velad pues, y estaos en alerta, ya que no sabéis el día ni la hora que viene el hijo del hombre, el novio de la Iglesia, el Kirios-Señor y juez de toda la tierra habitada. (No conocéis el día ni la hora que por la muerte os marcharéis del mundo para presentaros con vuestras obras ante del Hijo del Hombre)

Parábola de los talentos, 25:14-30.

14 Porque el reinado de la realeza increada de los cielos y la segunda venida o presencia-parusía del Hijo del Hombre, es como un hombre que yéndose de viaje, llamó a sus siervos y les encargó sus bienes y cuando vuelva le darían cuentas.

15 A uno dio cinco talentos a otro dos, y a otro uno; a cada uno según su capacidad. Y se fue de viaje.

16 Enseguida el que recibió los cinco talentos, fue y trabajó con ellos, y ganó otros cinco.

17 Asimismo el de los dos ganó otros dos talentos.

18 Pero el que recibió uno, fue y cavó en la tierra y escondió el dinero de su señor. (No era ladrón, ni usurpador, sino negligente, perezoso y astuto. No gastó el talento ni lo usó para nada, sino que lo dejó sin usar, cosa que manifiesta impiedad y desobediencia hacia su señor).

19 Después de mucho tiempo, llega el señor de aquellos siervos para ajustar cuentas con ellos.

20 Y acercándose el que recibió los cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, me entregaste cinco talentos. Mira, gané otros cinco talentos.

21 Y su señor le dijo: Bien, siervo bueno y fiel, sobre poco has sido fiel, y te pondré sobre mucho; entra a tomar parte en el gozo y alegría de tu Señor.

22 Acercándose también el de los dos talentos, dijo: Señor, me entregaste dos talentos. Mira, gané otros dos talentos.

23 Su señor le dijo: Bien, siervo bueno y fiel; sobre poco has sido fiel, te pondré sobre mucho; entra tú también a tomar parte en el gozo y alegría de tu Señor.

24 Y acercándose también el que había recibido un talento, dijo: Señor, yo te conocía que eres hombre exigente, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;

25 por eso tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; he aquí tienes lo tuyo.

26 Pero respondiendo su Señor, le dijo: Siervo malo y negligente, ¡sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí!

27 Debías, por tanto, llevar mi dinero a los banqueros, y al venir yo hubiera recibido lo mío con intereses.

28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene los diez talentos.

29 Porque a todo el que con su trabajo y honestidad ha aumentado lo que se le había dado, le será dado en abundancia, pero al que le han sido dados los carismas, pero no los ha cultivado, aun lo que tiene le será quitado.

30 Y al siervo negligente e inútil echadlo en las tinieblas exteriores del más allá; allí será el llanto y el crujido de los dientes.

El gran juicio final, 25:31-46.

31 Y cuando el Hijo del Hombre venga en su doxa-gloria luz increada, y todos los ángeles con Él entonces se sentará en su trono de doxa-gloria luz increada,

32 y serán reunidas delante de Él todas las naciones, desde la creación de Adán hasta el fin del mundo, y los apartará unos de otros como el pastor separa las ovejas de las cabras:

33 Colocará las ovejas a su derecha, y las cabras a la izquierda.

34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ¡Venid vosotros los benditos de mi Padre, heredad el reinado de la realeza increada de los cielos preparado para vosotros desde el momento que se estaba fundamentado, cimentado el mundo!

35 Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis en vuestra casa,

36 estaba desnudo, y me vestisteis; estuve enfermo y me visitasteis; estaba en prisión y vinisteis a mí.

37 Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber agua?

38 ¿Cuándo te vimos forastero y te acogimos, o desnudo y te vestimos?

39 O, ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a visitarte?

40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto, en verdad os digo, en cuanto lo hicisteis a uno de éstos, mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis. (El Cristo, el Rey, que es el Hijo de Dios y también hijo del hombre, a los pacientes, a los pobres y a los desnudos, a estos que los vanidosos y orgullosos menosprecian, los considera como hermanos suyos, hijos del Padre celestial y los asiste con toda Su agapi. Por eso cada ayuda que se ofrece a ellos la considera como ofrecida a él mismo)

41 Entonces dirá también a los de la izquierda: ¡Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles!

42 Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber,

43 fui forastero y no me acogisteis en vuestra casa, estaba desnudo y no me vestisteis, enfermo y en prisión, y no me visitasteis.

44 Ellos entonces también responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en prisión, y no te servimos?

45 Entonces les responderá, diciendo: De cierto, de verdad os digo que en cuanto no los hicisteis estos bienes a uno de estos que el mundo los considera muy pequeños e insignificantes, tampoco me lo hicisteis a mí.

46 E irán éstos al infierno eterno junto con el diablo, y los justos a la vida eterna junto con Dios. (Así el juicio justo se habrá hecho y será dada la justicia y la apocatástasis-restablecimiento firme se realizará).

 

Capítulo 26: La conspiración de los judíos, 1-5. La mirra-perfume en la casa de Betania, 6-13. La traición de Judas, 14-16. La cena mística, 17-29. La agonía de Getsemaní, 30-46. Detención de Jesús, 47-56. El consejo de los sumos sacerdotes y el juicio, 57-68. La negación de Pedro, 69-75.

 

La conspiración de los judíos, 26:1-5.

26:1 Aconteció que cuando Jesús terminó todοs estοs logos, dijo a sus discípulos:

2 Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para que lo crucifiquen.

3 Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el atrio del sumo sacerdote, llamado Caifás,

4 y se consultaron y decidieron  todos a una voz como con engaño iban a detener a Jesús y a matarlo.

5 Pero decían entre sí que no lo detuviesen durante la fiesta de pascua, para que no haya alboroto en el pueblo.

La mirra-perfume en la casa de Betania, 26:6-13.

6 Y hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,

7 se le acercó una mujer que tenía un frasco de alabastro, lleno de un ungüento muy costoso, y cuando estaba recostado a la mesa, lo derramó sobre su cabeza.

8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este derroche?

9 Pues esto podía haberse vendido por mucho y dado a los pobres.

10 Pero Jesús percibió este malestar de ellos y les dijo: ¿Por qué molestáis a la mujer? Ha hecho conmigo obra buena y admirable,

11 porque a los pobres siempre los tenéis con vosotros y podéis ayudarlos cuando queráis, pero a mí no siempre me tendréis.

12 Porque derramando este ungüento sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.

13 En verdad os digo que dondequiera que se proclame este evangelio –y se predicará en todo el mundo-, se dirá también lo que ésta hizo, para memoria de ella. (Toda ofrenda hecha al Señor por un corazón piadoso y humilde adquiere valor eterno).

La traición de Judas, 26:14-16.

14 Entonces uno de los doce, aquel que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y dijo:

15 ¿Qué queréis darme para que yo os lo entregue? Y ellos le fijaron treinta monedas de plata.

16 Desde entonces buscaba una oportunidad para entregarlo.

La cena mística, 26:17-29.

17 El primer día de los ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús, diciendo: ¿Dónde quieres que te preparemos para comer la pascua?

18Y Él dijo: Id a la ciudad, a tal hombre, y decidle: el Maestro dice: mi tiempo para terminar mi obra está cercano, vísperas de la pascua hebrea, celebraré la pascua nueva en tu casa con mis discípulos.

19 Y los discípulos hicieron como Jesús les ordenó, y prepararon la cosas para la pascua.

20 Y llegado el atardecer, se sentó a la mesa junto con los doce discípulos,

21 y mientras ellos comían, dijo: de cierto, de verdad os digo que uno de vosotros me entregará

22 Y entristecidos en gran manera, comenzaron a decirle, uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor?

23 Él respondió y dijo: aquel que metió la mano conmigo en el zumo del plato, éste me entregará.

24 Y el Hijo del Hombre se va según ha sido escrito de Él, pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Más le valdría a ese hombre no haber nacido.

26 Y mientras ellos comían, tomó Jesús un pan, y habiendo pronunciado la bendición, lo partió, y dándolo a los discípulos, dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo.

27 Y tomando un cáliz, dio gracias y se la dio, diciendo: Bebed de este cáliz todos,

28 porque esta es mi sangre, por el que se ratifica el nuevo testamento/alianza, la cual es derramada a favor de muchos, para perdón, remisión de los pecados y la sotiría redención, sanación y salvación de muchos.

29 Y os digo que desde ahora no beberé de este fruto de la vid hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en la realeza increada, espiritual y alegre de mi Padre.

La agonía de Getsemaní, 26:30-46.

30 Y después de cantar los himnos, salieron camino del monte de los Olivos. Entonces Jesús les dice:

31 Todos vosotros seréis escandalizados y vuestra fe en mí se tambaleará a causa de mí en esta noche, porque así está escrito: Heriré al pastor, es decir, yo, pero por mi consentimiento y serán dispersadas las ovejas del rebaño, o sea, vosotros.

32 Pero después de ser resucitado, yo iré delante de vosotros a Galilea, allí es donde nos encontraremos.

33 Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos serán escandalizados por las cosas que te sucederán, yo nunca seré escandalizado.

34 Jesús le dijo: De cierto, de verdad te digo que en esta noche, antes que cante un gallo, te habrás escandalizado tanto que me negarás tres veces.

35 Pedro le dice: aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

36 Entonces Jesús llega con ellos a un huerto llamado Getsemaní, y dice a los discípulos: sentaos aquí, mientras yo voy allá a orar.

37 Y tomando a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y angustiarse en gran manera,

38 y les dice: una angustia y tristeza psíquica profunda está sobrecogiendo mi psique-alma. ¡Quedaos aquí y velad conmigo!

39 Y yendo un poco más adelante, cayó sobre su rostro, y orando dijo: ¡Padre mío, si es posible que pase de mí este cáliz! pero que sea no como yo quiero, sino como Tú quieres.

40 Luego va a los discípulos, y encontrándolos durmiendo, dice a Pedro: ¿No pudisteis velar conmigo ni una sola hora, vosotros antes hace poco rato dijisteis que sacrificarías vuestra vida

41 Velad, estad en alerta y orad, para que no entréis en tentación que os hundirá a la negación; en verdad, el espíritu está bien dispuesto, pero la carne es débil y enferma.

42 Y de nuevo, por segunda vez se fue a orar, diciendo: ¡Padre mío, si esto no puede pasar sin que lo beba y debo beberlo para la sotiría redención, sanación y salvación de los hombres, hágase tu voluntad!

43 Al regresar, los halló otra vez durmiendo, porque sus ojos estaban cargados y vencidos por el sueño,

44 y dejándolos nuevamente, fue y oró por tercera vez, repitiendo los mismos logos hacia el Padre.

45 Luego viene a los discípulos y les dice: dormid lo que resta y descansad. He aquí, la hora se ha acercado y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.

46 Levantaos, vamos; he aquí se acerca el que me va a entregar.

Detención de Jesús, 26:47-56.

47 Aún estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y garrotes, enviados de parte de los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo.

48 Y el que lo entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ése es el Jesús, prendedlo.

49 Y enseguida, acercándose a Jesús, dijo: ¡χαίρε jere saludos o salve, Rabbí! Y con hipocresía lo besó aparatosamente.

50 Y Jesús le dijo: ¡Amigo, a lo que vienes! Entonces se aproximaron y echaron mano a Jesús y lo apresaron.

51 Pero he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendió la mano y sacó su espada, e hiriendo al siervo del sumo sacerdote, le cortó la oreja.

52 Entonces Jesús le dice: vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que manejan la espada contra su prójimo, a espada perecerán.

53 ¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y ahora mismo me mandaría más de doce legiones de ángeles?

54 ¿Pero cómo se cumplirían las Escrituras, las cuales predicen de que así debe suceder los acontecimientos?

55 En aquella hora Jesús dijo a la turba: ¿Como contra a un bandido salisteis a prenderme con espadas y garrotes? Cada día me sentaba para enseñar en el templo, y no me prendisteis.

56 Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.

El consejo de los sumos sacerdotes y el juicio, 26:57-68.

57 Los que habían apresado a Jesús, lo llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote, donde estaban reunidos los escribas-gramatís y los ancianos.

58 Y Pedro lo seguía de lejos, hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los guardianes para ver el fin.

59 Y los principales sacerdotes y todo el Sanedrín-Consejo de sumos sacerdotes, buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte.

60 Pero a pesar de haberse presentado muchos testigos falsos, no lo hallaron. Después, por fin, se acercaron dos falsos testigos que dijeron:

61 Éste dijo: Puedo derribar el santuario/templo de Dios, y reconstruirlo en tres días.

62 Levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿Nada respondes de lo que éstos testifican contra ti?

63 Pero Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: ¡Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Mesías, el Hijo de Dios!

64 Jesús le dice: Tú lo has dicho. Y además, os digo: desde ahora veréis al Hijo del Hombre, como ΘεάνθρωποςZeánzropos Dios-Hombre que es, sentado a la diestra del omnipotente Dios, y viniendo sobre las nubes del cielo.

65 Entonces el sumo sacerdote, fingiendo como enfadado, rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? ¡He aquí ahora mismo todos habéis oído la blasfemia!

66 ¿Qué os parece? Respondiendo ellos, dijeron: ¡Es reo de muerte!

67 Entonces lo escupieron en el rostro y le dieron puñetazos; otros le dieron bofetadas

68 diciendo: ¡Profetízanos, Cristo/Mesías! ¿Quién es el que te golpeó?

La negación de Pedro, 26:69-75.

69 Pedro estaba sentado afuera en el patio, y se le acercó una sirvienta, diciendo: ¡Tú también estabas con Jesús el galileo!

70 Pero él negó delante de todos, diciendo: ¡No sé de qué hablas!

71 Y saliendo a la puerta, lo vio otra sirvienta, y dice a los que estaban allí: ¡Éste también estaba con Jesús el nazareno!

72 Y otra vez negó con juramento: ¡No conozco a ese hombre!

73 Y un poco después, acercándose los que estaban de pie, dijeron a Pedro: En verdad tú también eres de ellos, porque hasta tu manera de hablar te delata.

74 Entonces comenzó a maldecir y a jurar: ¡No conozco a tal hombre! Y enseguida cantó un gallo.

75 Y Pedro se acordó del logos de Jesús, que había dicho: Antes que cante un gallo, me negarás tres veces. Y saliendo afuera, lloró amargamente por su pecado grande.

 

Capítulo 27: Suicidio de Judas, 1-10. Jesús ante Pilatos, 11-26. Desprecios por parte de los solados, 27-32. Jesús sobre la cruz, 33-56. El entierro 57-61. El sellado de la tumba, 62-66.

 

Suicidio de Judas, 27:1-10.

27:1 Y llegada la madrugada, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo hicieron consejo contra Jesús para encontrar una causa para matarlo.

2 Y habiéndolo atado, lo llevaron y lo entregaron a Poncio Pilatos, gobernador Romano.

3 Entonces Judas, el que lo había entregado, viendo que había sido condenado, sintió remordimiento, (pero no arrepentimiento de verdadera metania que conduce a Cristo y como si sintiera un peso inaguantable por las treinta monedas de plata), devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos,

4 diciendo: Pequé entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: ¿Y a nosotros qué nos importa? ¡Allá tú!

5 Y arrojando las monedas de plata en el santuario, se marchó de allí desesperado, y se ahorcó.

6 Y los sumos sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: no es lícito echarlas en la caja de ingresos, por cuanto es precio de sangre.

7 Y una vez hecho el consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, como cementerio para los forasteros, los que morirían en Jerusalén.

8 Por lo cual, aquel campo fue llamado “campo de sangre” hasta hoy.

9 Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dice: Y tomaron las treinta monedas de plata, precio de aquél cuyo valor fue estipulado por algunos de los hijos de Israel;

10 y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.

Jesús ante Pilatos, 27:11-26.

11 Jesús fue llevado delante del gobernador, y el gobernador le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús dijo: Tú lo dices.

12 Y al ser acusado por los sumos sacerdotes y los ancianos, nada respondió.

13 Pilatos entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas denuncian y testifican contra ti?

14 Pero no le respondió ni una palabra, hasta el punto que el gobernador se asombró en gran manera por su serenidad y grandeza ética.

15 Es cierto que en cada fiesta, el gobernador acostumbraba soltar un preso a la multitud; el que querían. (Porque no tenía el ánimo y el valor de absolver a Jesús como inocente, como desde el principio había reconocido, pensó darle el perdón gracias a la costumbre que había).

16 Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás.

17 Estando ellos pues reunidos, les dijo Pilatos: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás o a Jesús, el que llaman Cristo/Mesías?

18 Porque había entendido bien que por envidia lo habían entregado a él.

19 Y estando sentado él en el tribunal, le mandó a decir su mujer: ten cuidado, no tengas nada que ver con ese justo, no te metas en líos, porque hoy sufrí mucho en sueños a causa de él.

20 Pero los sumos sacerdotes y los ancianos persuadieron a las multitudes para que pidiesen soltar a Barrabás y matar a Jesús.

21 Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Ellos dijeron: ¡A Barrabás!

22 Pilatos les dice: ¿Qué pues haré a Jesús, el llamado Cristo/Mesías? Dicen todos: ¡Sea crucificado!

23 El gobernador dijo: Pues, ¿qué mal hizo? Pero ellos gritaban más fuertemente, diciendo: ¡Sea crucificado!

24 Viendo Pilatos que ningún beneficio se lograba, sino que más bien se estaba formando un alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del gentío, diciendo: ¡Inocente soy de la sangre de éste! ¡Allá vosotros, la responsabilidad y la maldición será para vosotros!

25 Y todo el pueblo respondió y dijo: ¡Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros descendientes! (Y Pilatos fue también culpable, porque no se atrevió como juez que era, soltar al inocente, y los Hebreos aún más culpables porque insistieron y crucificaron al Σωτήρ Sotir-Redentor, Sanador y Salvador y benefactor de ellos).

26 Entonces les dejó libre a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, lo entregó para que fuera crucificado.

Desprecios por parte de los solados, 27:27-32.

27 Los soldados del gobernador, llevando entonces a Jesús dentro del pretorio, reunieron a toda la tropa de guardia alrededor de Él,

28 y lo desnudaron y lo cubrieron con un manto rojo, de púrpura, para burlarse de él como rey.

29 Y trenzaron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, y le dieron una caña en su mano diestra; y arrodillándose ante Él, se burlaron, diciendo: ¡Salve, rey de los judíos!

30 Y escupiendo en Él, tomaron la caña y lo golpeaban en la cabeza.

31 Después de burlarse de Él, le quitaron el manto, le pusieron su ropa, y lo llevaron para crucificarlo.

32 Y cuando salía, encontraron a un hombre de la ciudad de Cirene, llamado Simón; a éste obligaron para que llevara hasta Gólgota la cruz de Jesús.

Jesús sobre la cruz, 27:33-56.

33 Y llegando a un lugar llamado Gólgota, que significa: “lugar de la calavera”,

34 le dieron a beber vinagre mezclado con hiel, para que le traiga una narcosis provisional, pero después de probarlo, no lo quiso beber.

35 Y lo crucificaron, y se repartieron sus vestiduras a suertes,

36 y allí sentados, lo vigilaban.

37 Por encima de su cabeza pusieron escrita en la cruz la acusación contra Él: Éste es Jesús, el Rey de los judíos.

38 Entonces con Él fueron crucificados dos ladrones: uno a la derecha y otro a la izquierda, y esto para que el Cristo sea aún más ridiculizado y proyectado a los ojos de todos como uno de los criminales condenados a muerte.

39 Y los que pasaban lo insultaban meneando la cabeza,

40 diciendo: ¡El que derriba el templo y en tres días lo edifica! ¡Si realmente eres hijo de Dios, sálvate a ti mismo ahora y baja de la cruz!

41 De igual manera, los sumos sacerdotes, burlándose junto con los escribas-gramatís, con los ancianos y con los fariseos, decían erróneamente:

42 A otros sanó y salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡Si realmente es enviado de Dios como rey de Israel que baje ahora de la cruz, y creeremos en él!

43 Había confiado en Dios, pues, que lo libere ahora si realmente lo quiere, porque el mismo dijo: yoSoy hijo de Dios.

44 Y del mismo modo lo insultaban también los ladrones que habían sido crucificados con Él.

45 Y cierto que desde la hora sexta (doce del mediodía) hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena (tres de la tarde),

46 y alrededor de la hora novena (tres de la tarde), Jesús exclamó con gran voz, diciendo: Eli, Eli ¿limá sabajzaní? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me abandonas?

47 Y algunos de los que estaban allí, como no conocían el idioma Arameo, al oírlo, decían: éste llama a Elías.

48 Al instante, uno de ellos corrió y tomó una esponja, y empapándola en vinagre, la puso en una caña y le dio de beber.

49 Pero los demás decían: deja, veamos si Elías viene a salvarlo.

50 Entonces Jesús, clamando otra vez a gran voz, dejó él mismo que se marche su espíritu del cuerpo.

51 Y he aquí el velo del templo fue rasgado en dos, de arriba abajo, y la tierra fue sacudida por terremoto, y las rocas fueron partidas,

52 y los sepulcros de la región de Jerusalén fueron abiertos solos, y muchos cuerpos de los santos que habían dormido fueron resucitados;

53 y saliendo de los sepulcros después de la resurrección de Cristo, entraron en la santa ciudad y se aparecieron a muchos.

54 Y el centurión y los soldados que estaban con él custodiando a Jesús, viendo el terremoto y lo que estaba sucediendo, se atemorizaron en gran manera, diciendo: ¡Verdaderamente éste era Hijo de Dios!

55 Estaban allí muchas mujeres, mirando desde lejos, las cuales habían seguido a Jesús sirviéndole desde Galilea,

56 entre ellas estaba María de Magdala, María, la madre de Jacobo y José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

El entierro 27:57-61.

57 Llegado el atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, de nombre José, el cual también se había hecho discípulo de Jesús.

58 Éste se acercó a Pilatos y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilatos mandó que le fuera dado.

59 Y José, tomando el cuerpo, lo envolvió en una sábana nueva y limpia

60 y lo puso en su sepulcro nuevo que había excavado en la roca; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se retiró.

61 Y María de Magdala y la otra María, estaban allí sentadas frente al sepulcro.

El sellado de la tumba, 27:62-66.

62 Y al día siguiente, que es después de la Paraskeva-Viernes-Preparación, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilatos,

63 diciendo: Señor, recordamos que aquel impostor y farsante, estando aún vivo, dijo: después de tres días, resucitaré.

64 Manda pues que sea sellado y asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que lleguen sus discípulos y lo roben, y digan al pueblo: ha resucitado de entre los muertos, y sea el último engaño peor que el primero, que algunos le habían creído como Mesías.

65 Pilatos les dijo: tenéis una guardia. Id, aseguradlo como sabéis.

66 Y ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra en compañía de la guardia.

 

Capítulo 28: La Resurrección y la aparición a las Mirroforas, 1-10. El sobornos a los soldados, 11-15. La aparición al monte de Galilea, 16-20.

 

La Resurrección y la aparición a las Mirroforas, 28:1-10.

28:1 Muy tarde al final de los sábados, al profundo amanecer del día uno o primero de la semana, llegó María de Magdala, con la otra María, para ver el sepulcro.

2 He aquí, hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo, se acercó e hizo rodar la piedra de la puerta, y se sentó encima de ella.

3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestidura blanca como la nieve

4 Y por temor al ángel, los guardias que custodiaban, se paralizaron y quedaron como muertos.

5 Y el ángel tomó la palabra y dijo a las mujeres: Vosotras no temáis, porque sé que estáis buscando a Jesús, el que fue crucificado.

6 No está ya aquí, porque resucitó como lo había dicho. Venid y ved el lugar donde yacía el Señor.

7 Id rápido a decir a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y va delante de vosotros y os espera en Galilea, allí lo veréis. ¡He aquí os he dicho lo que debía deciros!

8 Y ellas, partiendo del sepulcro con temor y gran gozo y alegría, corrieron a dar la noticia alegre a sus discípulos.

9 Y mientras iban a anunciar estas cosas a sus discípulos, he aquí Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡χαίρετε jérete, saludos, o salve! Y ellas se acercaron y se postraron ante Él y abrazaron con devoción sus pies y le veneraron.

10 Jesús les dice: No temáis. Id, anunciad a mis hermanos, es decir a mis discípulos que también son mis hermanos, que me habéis visto y que se marchen a Galilea, allí me verán.

El sobornos a los soldados, 28:11-15.

11 Mientras ellas iban, he aquí algunos soldados de la guardia fueron a la ciudad y anunciaron a los sumos sacerdotes todo lo sucedido.

12 Ellos, después de reunirse  en consejo con los ancianos, dieron muchas monedas de plata a los soldados, y les dijeron:

13 Decid que vinieron sus discípulos durante la noche mientras nosotros dormíamos y le robaron.

14 Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros lo persuadiremos y os evitaremos los problemas.

15 Ellos entonces, tomando las monedas de plata, hicieron como se les había instruido. Y este logos-dicho se divulgó entre los judíos hasta hoy en día.

La aparición al monte de Galilea, 28:16-20.

16 Pero los once discípulos fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado para el encuentro.

17 Y al verlo, lo adoraron y veneraron; aunque algunos dudaron.

18 Entonces Jesús se acercó y les habló, diciendo: me ha sido dado también como hombre todo el poder en el cielo y en la tierra,

19 Id pues, a enseñar la metania y la verdad a todas las naciones; y a los que creerán y se harán vuestros discípulos, bautizadlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo;

20 enseñándoles a aplicar, cumplir y guardar todas las cosas que os mandé. He aquí YoSoY y estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo o de los siglos.

(Estará siempre junto con nosotros porque Él es el Emanuel, del cual el nombre significa: el Dios con nosotros).

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, instruido en la Santa Parádosi-Tradición y en la lengua (katharévousa) del Nuevo Testamento la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo. 7/5/2021

 

Ortodoxa Psicoterapia IV Instrucción terapéutica patrística

Ortodoxa Psicoterapia IV

Instrucción terapéutica patrística

Ierotheo Vlajos, Metropolita de Lepanto

 

Ortodoxa Patología

  1. Qué son los “πάθος pazos”
  2. División y evolución de los pazos.
  3. La terapia, psicoterapia de los pazos
  4. Απάθεια Apázia, sin pazos

Se sugiere leer primero el MINILÉXICO: http://www.logosortodoxo.com/minilexico/

(Libro aceptado y aprobado oficialmente por la SANTA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ORTODOXA, traducido en más de 15 idiomas hasta en Chino y se enseña por muchas Universidades del mundo sobre todo en los ramos de Psiquiatria y Psicología…)

 

Ortodoxa Patología

El Evangelista Juan con el fin de presentar el milagro del Señor al paralítico, nos describe la Pila bautismal de Bitzesdá y la situación que dominaba allí durante la visita del Señor. Bitzesdá tenía cinco galerías y “en éstas yacían multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua” (Jn 5,3).

Una Pila bautismal, una Bitzesdá espiritual es también la Iglesia. Todos nosotros, los miembros de la Iglesia dominados por la muerte y la corrupción, la disgregación y la mortalidad con todas sus consecuencias, permanecemos en ella teniendo nuestra esperanza en nuestra terapia espiritual.

San Crisóstomo interpretando el milagro que se hizo en la Pila bautismal por el Señor y poniendo la pregunta “¿cuál es la manera de esta terapia, cuál es el misterio  que se realiza en nosotros? Contesta que la Pila bautismal iconiza-representa y prefigura las cosas que se harían en el futuro y una de estas cosas principalmente es el Santo Bautismo. “Daría el Bautismo para el futuro, el cual tendrá mucha fuerza y sería una donación grande, bautismo que elimina todos los pecados, y en vez de muertos hace vivos” 1 (PG 9, 203).

Como el Santo Bautismo es el “Misterio inicial e introductorio” por el cual nos introducimos en la Iglesia, podemos decir que, extendiendo el simbolismo, la Iglesia es la Bitzesdá espiritual, el centro terapéutico espiritual y el hospital. Todos los Cristianos Ortodoxos saboreando la agapi (amor desinteresado, energía increada) de Dios, simultáneamente sentimos nuestra miseria espiritual. Porque la Χάρις Jaris de Dios que es divina energía increada, ilumina nuestro interior y por eso vemos la fuerza de los pazos dentro de nosotros y la ley del pecado en nuestros miembros. Por eso nos sentimos enfermos. Esta percepción es el principio de la terapia, o para expresarse mejor, es como el inicio de la zeoría contemplación espiritual de Dios, ya que la metania y el luto espiritual para hombre carnal son imposibles. Sólo el que participa de la Jaris increada de Dios vive y experimenta esta realidad interior.

En los Hospitales hay una sección especial que se llama sección patológica. También en la Iglesia, que es el Hospital espiritual, el centro terapéutico espiritual, existe la clínica patológica. No intentamos crear confusión sobre estos términos, sino que creemos firmemente que el logos sobre los pazos es patología. Por eso aquí veremos extensamente el muy importante tema de los pazos. Definiremos el pazos y avanzaremos hacia la división de los pazos y examinaremos más detalladamente la terapia de los pazos.

Esta referencia es necesaria, porque consiste y está relacionada con el carácter ortodoxo, la conducta y la ética ortodoxa. Tenemos la certeza que el logos para que sea ortodoxo debe discernirse de algunos elementos básicos. En principio se debe hacer referencia a la caída de la vida divina del hombre y del estado trágico a causa de la caída. Después se debe hablar del renacimiento con el Santo Bautismo y a continuación del continuo renacimiento que se hace dentro de la Iglesia (por el Misterio de la Metania y Confesión). No es ortodoxa la enseñanza sobre el renacimiento, cuando se insinúa como un acontecimiento momentáneo que se hace con la fe exterior a Cristo, porque el renacimiento continúa durante toda la vida y no hay fin o límite del perfeccionamiento. Tenemos el caso del Apóstol Pedro que se hizo digno de la contemplación de la Luz increada encima del monte Tabor, donde sus ojos se metamorfosearon y así vieron la doxa-gloria increada del Señor, y a pesar de esto unos días después negó a Cristo. Por supuesto que en aquel momento grande (la Teofanía) le condujo a la metania y al llanto. Su caída se vio muy grande comprándola con la gran visión. De todos modos aquí observamos el hecho que la fuerza de la ley del pecado fue tan grande, de modo que fue conducido también en caída después de la certeza de la deidad de Cristo. Existe el atenuante que el Apóstol Pedro cuando vio la doxa-gloria increada de Dios, se encontraba antes del Bautismo que se hizo durante el día del Pentecostés. La naturaleza del Apóstol aún no se había fortalecido por la energía increada del Santísimo Espíritu.

Lo mismo vemos también en el Apóstol Pablo. Aunque sentía su estrecha comunión con Cristo, hasta llegar a decir “yo no vivo ya en mí, sino que es Cristo el que vive en mí” (Gal 2,20), a pesar de esto, expresaba todo el dolor de la humanidad diciendo: “veo otra ley en mis miembros del cuerpo que se enfrenta a la ley de mi espíritu y queda preso en la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Desgraciado de mí! ¿Quién me liberará y redimirá de este cuerpo dentro del cual por el pecado domina la muerte?” (Rom 7, 23-24).

A continuación intentaremos ver esta ley del pecado, “la otra ley”. Creemos que este capítulo, que lo hemos llamado patología, será de los más básicos de este libro. En algunos puntos intentaremos ser muy analíticos describiendo y detallando todos los pazos, tal y como nos los presenta el Señor, los santos Apóstoles y los Santos Padres, porque  queremos localizar esta realidad horrorosa que nos infesta y devasta, la cual la mayoría de las veces la ignoramos.

 

    1. Qué son los “πάθος pazos”

“Πάθος pazos”, tal y como la misma palabra lo testifica, proviene del “πάσχω pasjo” (que en castellano quiere decir padezco, sufro) y muestra la enfermedad interior. Según San Filoteo el Sinaíta: “pazos (patología) se llama aquello que anida apasionadamente largo tiempo en la psique” (2 Filocalía t2, v.35). A continuación veremos como un pecado se convierte en pazos. Aquí queremos subrayar principalmente el hecho que, cuando un pecado se repite continuamente y anida mucho tiempo dentro de nuestra psique, se llama pazos. Los Padres llegan hasta el punto de explicar la diferencia entre “pazos” y “pecado”. Pazos es lo que “se mueve sobre la psique”, en cambio la praxis acción pecadora es la que se hace y “se ve en el cuerpo”. Sigue el mismo santo: “Por tanto, los que conocen este combate que dice Pablo (Ef 6,12), posiblemente no se han hecho firmes ni permanentes al bien por la experiencia, considerando sólo como caídas los pecados en praxis, sin haber considerado y tener en cuenta las victorias y las derrotas de los loyismí, pensamientos, ideas y reflexiones las cuales los ojos no pueden ver, porque son inaccesibles e invisibles y sólo el juez Dios y la conciencia del luchador las conocen”  (3 Idem v.37).

La enseñanza sobre los pazos la desarrolló el Señor en muchos puntos y está escrita en los Evangelios. Aquí describiremos algunos pasajes porque más tarde volveremos. El Señor motivado por los Fariseos que Le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no siguen la tradición de los ancianos sino que comen el pan sin lavarse las manos?”(Mc 7,5), entonces, giró y dirigió la atención hacia al hombre interior, diciendo: “Porque de dentro del corazón de los hombres salen los malos pensamientos y meditaciones malas: adulterios,  fornicaciones, homicidios, hurtos, avaricias, maldades, engaño, lujuria, mal de ojo, insulto, blasfemia soberbia, insensatez. Todas estas maldades salen del interior y contaminan al hombre” (Mc 7. 22-23).

Explicando la parábola de la semilla del sembrador y sobre todo la que “cayó entre los espinos”, dice que los pazos son aquellos que ahogan la semilla y no le dejan dar los frutos: “La que cayó entre espinos, éstos son los que oyeron, pero yéndose se ahogan por las preocupaciones, ansiedades, las riquezas y los placeres de esta vida, se ahogan y no fructifican.” (Luc 8,14).

Y el Apóstol Pablo conoce la existencia de los pazos dentro del corazón del hombre. Hablando sobre el estado de antes del Bautismo que es una vida carnal, escribe: “Porque mientras estábamos en la carne, los pazos pecaminosos que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte” (Rom 7:5). Describiendo la vida de los gentiles, nacionales-idólatras, escribe: “Por esto Dios los entregó a pazos vergonzosos; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza”,  (Rom 1:26).

Así pues, los pazos anidan dentro en nuestra psique y crean problemas terribles en toda nuestra existencia, tal como veremos a continuación en muchos puntos. Según la enseñanza de San Gregorio Palamás, aquel que ama la injusticia, odia su psique, disgrega y degrada la icona-imagen de Dios, es decir, su psique, y “sufre un pazos similar” a aquellos que están apoderados de manía y se destruyen sus carnes. Tal como aquel, el maniático, destruye su cuerpo, lo mismo el injusto y todo el que tiene pazos, “rompiéndose insensiblemente, desgraciadamente destruye su propia belleza innata, el adorno sobrenatural de su psique, el cual crea la agapi” (4. Filocalía t4 v.40) El pazos es zófosis (profunda oscuridad, tiniebla, melancolía), denigra y oscurece lo “como a icona-imagen” del hombre, la belleza de Dios.

Hablando sobre los pazos tenemos que localizar qué son exactamente estos. ¿Son fuerzas que se han introducido en nuestra psique y tenemos que desarraigarlas, o son fuerzas naturales de la psique que se han distorsionado por el pecado y por nuestro alejamiento de Dios? Toda la tradición bíblico-patrística cree lo segundo. Por eso tenemos que examinar la psique y su división, de manera que podamos ver a continuación como se pervierten estas fuerzas.

San Gregorio Palamás enseña que como Dios es Nus, Logos y Pnevma (Espíritu), así también la psique tiene nus, logos y espíritu. El espíritu de la psique es “aquello que coexiste con nuestros logos oral;  es el impulso del nus que es cohesivo con nuestro íntimo logos interior innato y con el de la diania, aunque incorpóreamente, y este impulso del nus que coexiste crónicamente con nuestro logos, necesita de los mismos espacios del tiempo y de imperfecto progresa en perfecto” (5. Filocalía t4 v.36). Según el santo aghiorita lo trinitario de la naturaleza de la psique es el nus, el logos y el espíritu; lo trinitario de la gnosis es noeró (espiritual), lógico y sensible y lo trinitario del nus como giro hacia a sí mismo y su elevación a Dios es nus, gnosis y eros (6 Idem Filocalía y Amfiloki Rantovits: El Misterio de la Santa Trinidad, según san Gregorio Palamás, Tesalónica 1973, pag 55).

Más allá de estas divisiones San Gregorio Palamás el arzobispo de Tesalónica, utiliza también la división de la psique instituida desde la época de los antiguos filósofos Helenos. La psique del hombre es uniforme y polidínamos-multifuerza-multidinámica. “La psique es una pero de múltiples fuerzas” (7 Filocalía t4, v.3). Se divide en tres: la logística o racional, la anhelante y la irascible (emocional) (8 Idem). La misma división utiliza también San Máximo el Confesor, tres son las fuerzas de la psique: logos, anhelo (deseo) e ira (emoción). Las dos últimas constituyen la parte llamada pasional de la psique y el logos lo logístico o racional (9 Filocalía t2, v.35). Así que cuando a continuación del desarrollo del tema sobre los pazos, se estará hablando sobre la parte pasional de la psique, que es el que se contamina y se debe sanar, tenemos que entender la ira (emoción) y el deseo (anhelo, obsesión). En la enseñanza de estos dos grandes Padres se debe de añadir también la del San Doroteo quien utilizando el pasaje de San Gregorio el Teólogo escribe que la psique es tripartita. “Porque tiene la parte logística o racional, la anhelante y la irascible” (10 Abad Dorotheo, Filocalía de los nípticos y de los ascéticos ediciones “Gregorio Palamás” tomo 12, pag 592).

Estas tres potencias deben estar girando hacia Dios. Este es el estado natural de ellas. Según San Doroteo que está de acuerdo también con Evagrio el Póntico, “la psique lógica energiza, opera por naturaleza cuando la parte anhelante de ella está dirigida por la virtud, la parte irascible por la lucha y la logística-racional expone e impone la zeoría contemplación y expresión de los acontecimientos, (11 Filocalía de los nípticos y de los ascéticos ediciones “Gregorio Palamás” tomo 12, pag 594).

San Thalasio escribe que la propia cualidad de lo logístico de la psique es ocuparse del conocimiento de Dios y lo pasional (deseo y ira/ emoción) de la agapi y la contención o autodominio (12 Filocalía t2, v.52). Nicolaos Cabásilas refiriéndose sobre el mismo tema está de acuerdo con los Padres anteriores y dice que la naturaleza del hombre se ha creado para el nuevo hombre. Hemos recibido el loyismós “para conocer a Cristo, el deseo (anhelo) para estar corriendo hacia Él y memoria para tenerle”, puesto que Cristo es el arquetipo de los hombres (13. Nicolás Cabásilas: “La vida en Cristo ”Filocalía de los nípticos y de los ascéticos ediciones “Gregorio Palamás” tomo 22, pag 574).

De acuerdo con lo anterior el hombre no se ha creado con los pazos, tal como ellos funcionan hoy en el hombre de la carne, el cual no tiene las energías (increadas) del Santísimo Espíritu. Los pazos no tienen esencia o hipóstasis (base substancial). Tal como la oscuridad no existe por esencia sino que es privación de la luz, así también se hace con el pazos. “La psique al haber declinado hacia el hedonismo por las virtudes hizo los pazos y los consolidó para sí misma” (14 Abad Dorotheo idem antes pag 310). Podemos decir mejor que los pazos son distorsión de las fuerzas psíquicas. Dios no ha creado al hombre con los pazos de la infamia y deshonra. Tal como dice San Juan el Clímaco, la maldad o el pazos “no está en la naturaleza, porque el Dios no es creador de pazos…” (15 san Juan el Sinaita: Escalera v.41). El estado natural del hombre es la existencia de las virtudes, en cambio los pazos son estado o situación contranatural. Entonces nosotros hemos cambiado y tergiversado las energías de la psique y de su estado natural las hemos conducido al contranatural. Dios, según San Juan el Sinaíta no ha creado ni construido el mal. Nosotros “las cualidades de los componentes e ingredientes de la naturaleza las hemos convertido en pazos” (16. Idem v.41)

En concreto el mismo santo comenta algunos ejemplos para hacerlo claro esto. Es natural en nosotros “la inseminación para hacer hijos”, pero nosotros la hemos convertido en lujuria, prostitución. Es natural la ira que se nos dio por Dios contra la serpiente, para combatir al diablo y nosotros utilizamos la ira contra el prójimo. Es natural el celo para tenerlo a las virtudes y así conseguirlas, pero nosotros utilizamos el celo, la envidia para las cosas feas. Es natural el deseo de doxa-gloria pero para la realeza y el reinado de arriba y para el disfrute y gozo de la bienaventuranza y felicidad celeste. Es natural el orgullo, pero que sea utilizado contra los demonios. También es natural la alegría pero aquella que tiene relación con el Señor y para la felicidad de nuestro prójimo. Hemos recibido el resentimiento, pero usarlo contra los enemigos de nuestra psique. Aún, hemos recibido la inclinación para el disfrute de las cosas pero no para el despilfarro, (17 idem v. 41)

Por esta razón los Padres recalcan continuamente la verdad de que los pazos tal como nosotros los conocemos en el estado de caída, son vida contranatural y movimiento anormal, antinatural. “Pazos es movimiento antinatural, anormal de la naturaleza” (18 idem Filocalía v.35).  San Máximo explicando cual es este movimiento contranatural de la psique dice que “es amistad irracional, insensata, anormal u odio exagerado a uno o a alguna cosa sensible” (19 idem v.16). En otro punto el mismo escribe que la maldad, el mal, es movimiento incorrecto de los conceptos en el cual sigue también el mal uso de las cosas. Utilizando el ejemplo del matrimonio dice que, el acto sexual es el fin de tener hijos. Aquel que ve sólo al placer “se ha equivocado sobre el juicio y lo no bueno es lo que le conduce como bueno”. En este caso este hombre “utiliza mal a la mujer”. Lo mismo sucede también con el resto de las cosas (20 idem v.17).

En la parte logística/racional de la psique del hombre post-caída domina el orgullo, en la parte anhelante (deseo) de la psique principalmente dominan los pazos carnales y en la parte irascible (emocional) los pazos del odio, del resentimiento y de la ira.

San Máximo quien se ha ocupado con la vida contra natural y la natural de nuestra psique nos lo analiza detalladamente. Escribe el santo, las fuerzas naturales de la psique, son el logos, el deseo (anhelo) y la ira (emoción). El funcionamiento y uso natural de estas fuerzas es por una parte “movimiento del logos buscando sólo la gnosis de Dios”, por otra parte el deseo, anhelo con dirección sólo hacia la  de Dios y de la ira (emoción) el impulso sólo a encontrar a  Dios. Es decir, el hombre cuando vive naturalmente, quiere conocer a Dios enteramente, desea sólo a Dios y lucha para conseguir a Dios, es decir, adquirir comunión con Dios. Resultado de este movimiento natural es la agapi (amor incondicional, desinteresado, energía divina increada). El hombre unido con Dios adquiere el bienaventurado y feliz estado de la agapi, puesto que Dios es agapi. En este punto se refiere el logos de la Santa Escritura: “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu psique, con toda tu mente y con toda la fuerza de tu voluntad,” (Mc 12, 30). Cuando el hombre utiliza estas tres fuerzas de su psique contranaturalmente, entonces el resultado del logos es la ignorancia, del deseo es la filaftía (que es el excesivo amor a uno mismo y su cuerpo, egolatría, egocentrismo) y de la ira el resultado es la tiranía. Así ocurre la esclavitud completa del hombre al diablo y la depravación de la belleza de su psique, (21 Hieromonje Artemio Rantovasilevits: “El Misterio de la Salvación” según san Máximo el Confesor, pag 130).

En otro punto el mismo San Máximo analiza que es el abuso, mal uso o desvirtuar. De la fuerza lógica el mal uso es la ignorancia y la insensatez. De la fuerza anhelante y de la irascible es el odio y el vicio. Al contrario el uso bueno de estas fuerzas son la gnosis, la sensatez, la agapi y sofrosini-templanza. Por eso nada es malo de lo que se ha creado por Dios (22 Filocalía t2, v.3). Puesto que lo que es natural no es malo, significa que el mal existe cuando se tergiversan las fuerzas por nosotros. El santo utiliza también algunos ejemplos. No son las comidas malas sino la gula, ni el sexo es malo para tener hijos, sino la lujuria, la prostitución, ni el dinero sino la avaricia, ni la gloria sino la vanagloria (23 idem v.4).

El mal uso de las fuerzas de la psique es pecado, enfermedad. La maldad, según San Doroteo es “enfermedad de la psique privada de la misma salud natural; que es la virtud” (24 PG 88, 1728 A, y Hieromonje Rantovasilevits idem antes pag 125).

Así podemos hablar de la enfermedad del hombre que se debe sanar, psico-terapiar. Porque la suciedad de la psique es “no funcionar y operar por naturaleza” y de este estado nacen al nus los apasionados y malignos  loyismí. El estado natural de la psique del hombre que es sobre todo la salud, se ve cuando son atacadas las fuerzas pasionales de la psique, es decir, la ira/emoción y el deseo y permanecen apazís inafectados, imperturbables y serenos. Como la psique del hombre es uniforme y polidínamo-multi-fuerzas, por esta razón, cuando enferma una fuerza de la psique enseguida enferman también el resto de las fuerzas (26 san Gregorio Palamás, Filocalía t4, pag. 133).

San Gregorio Palamás enseña que, tal como el mal uso de la gnosis de los seres crea la “sabiduría idiota, tonta”, así también el mal uso de las fuerzas de la psique es el que siembra los pazos desastrosos” (27 EPE tomo 2, pag 288, 6, 30-32).

El que los pazos son un movimiento contranatural de la psique y su giro de las partes pasional y logística/racional de Dios hacía las creaciones, esto se ve cuando el hombre con la energía increada de la divina Jaris y su lucha personal se ha sanado, “psicoterapiado” interiormente, entonces no se anulan las fuerzas pasionales de la psique, ni desaparecen sino que se giran hacia Dios, se impulsan hacia Él y adquieren la gnosis (increada) y la comunión junto con Él.

San Gregorio Palamás refiriéndose a Barlaam quien insistía que no hace falta el padecimiento y el luto (según Dios) durante la oración, porque las fuerzas pasionales durante la oración tienen que mortificarse ya que son malas, nos enseña que “existen pazos buenos y energías comunes de la psique y del cuerpo” las cuales no fijan el espíritu a la carne, sino que ellas elevan el cuerpo “cerca al valor del Espíritu”. Estas energías son las espirituales, las cuales no avanzan desde el cuerpo al nus sino desde el nus al cuerpo (28 idem antes pag 370).

Por eso pretendemos sanarnos, psico-terapiarnos, no mortificamos los pazos sino que los cambiamos, transformamos, tal como desarrollaremos más abajo. Las lágrimas, el luto, la metania, el sufrimiento y el dolor que son medios efectivos para la terapia de la psique, son aquellos que purgan, sanan y purifican la parte pasional y la parte logística/racional de la psique.

Cerrando este párrafo principalmente queremos recalcar que los pazos son las energías pervertidas de la psique. Cuando la psique se mueve fuera de la agapi y de la engratia-contención, autodominio, entonces pervierten los pazos de la parte anhelante e irascible (emocional) de la psique. Entonces estos pazos se mueven por los sentidos (29 san Máximo, Filocalía t2, v.65). Los pazos de la vida carnal son en el sentido general ausencia del Espíritu Santo, (falta de Su Jaris-gracia energía increada), son el movimiento contranatural de la psique y por eso el resultado es necrosis, muerte (espiritual) y enfermedad de la psique.

 

2. División y evolución de los pazos.

Puesto que hasta ahora hemos visto qué son los pazos a continuación examinaremos su división y evolución. Emprenderemos simultáneamente a numerarlos porque creemos que así ayudaremos a los Cristianos que combaten la lucha buena. A fin de sanarnos, psico-terapiarnos de los pazos es imprescindible y necesaria la diagnosis de ellos.

En principio se tiene que subrayar que la enseñanza sobre los pazos no la encontramos sólo en los escritos patrísticos sino también en la Santa Escritura. El Apóstol Pablo habla sobre la carne y el cuerpo. Es conocido que el hombre carnal, según el Apóstol, está privado de las energías del Santísimo Espíritu. “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis” (Gal 5,17). A continuación define las obras de la carne que son pazos de ella: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reinado de la realeza increada de Dios” (Gal 5,19-21).

También en la epístola a los Romanos enumera las obras del pecado, los pazos que devastan toda nuestra existencia. Refiriéndose a todos aquellos que abandonaron a Dios y alabaron a los ídolos, escribe característicamente: “Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables y sin misericordia” (Rom. 1,28-31).

A su discípulo Timoteo describe el estado de los hombres en los “ésjatos” últimos días. “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”  (2 Tim 3,1-5).

Dentro de estos tres textos que hemos expuesto antes, se ve toda la situación del hombre que se encuentra lejos de Dios. Esto es realmente un escrito psiquiátrico, una radioscopia real de la psique del hombre que es dominado por los pazos. Pero continuaremos para ver el análisis en las obras patrísticas.

Según San Máximo el Confesor el pazos básico que vienen y nacen todos los pazos es la filaftía (egolatría, egocentrismo, excesivo amor a sí mismo y al cuerpo,). El fílaftos-ególatra es el hombre aquel que se ama excesivamente a sí mismo y se auto-alaba. Cuando la atención del hombre se separa de Dios y no se interesa unirse a Él y hacer Su voluntad, entonces obligatoriamente gira hacia sí mismo queriendo satisfacerse continuamente. “Vigílate a ti mismo de la madre de los males que es la filaftía-egolatría, egocentrismo, nos dice San Máximo”. Y definiendo la filaftía-egolatría, dice que es el amor excesivo e insensato al cuerpo y a sí mismo. Del pazos de la filaftía-egolatría, nacen los primeros malignos y apasionados loyismí “los tres generales y maniáticos loyismí”, es decir la gula, la avaricia y la vanagloria. De estos tres loyismí nace “todo el catálogo de los males” (30 san Máximo, Filocalía t2, v.59).

En otro punto presentando los horrorosos resultados de la filaftía-egolatría, egocentrismo, la nombra madre de la que provienen muchas hijas. La charlatanería y la gula hedónica son las causas de los vicios. La avaricia y la vanagloria son causa del odio hacia prójimo. La filaftía-egolatría, que es la madre de ellos es la causa de estas dos (31. san Máximo, Filocalía t2, v.7). En su obra a Thalasio, San Máximo el Confesor enumera todas las creaturas de la filaftía-egolatría, y las clasifica en dos categorías. En una categoría están los pazos que conducen a la hedoní-placer, al hedonismo y en la otra los que alejan de la odini-sufrimiento, dolor. En la primera categoría denominan los siguientes pazos: “La gula, la soberbia, el orgullo, la vanagloria, la exaltación, la avaricia, la codicia, la ambición, el ensalzamiento, la tiranía, la arrogancia, la insensibilidad, la manía, la jactancia, el tifus, el desprecio, el sacrilegio, el cotilleo, la prodiguez, el derroche, el vicio, la idiotez, la charlatanería, la grosería y todo lo demás que son del mismo género”.

En la segunda categoría son los siguientes pazos: “La ira, la envidia, el odio, la enemistad, el resentimiento, la maledicencia, la burla, la calumnia, la tristeza, la desesperación, la depresión, la providencia diabólica, la acedia, la pereza espiritual, la indolencia, la desgana, la falta de fe, y todos los demás que son del mismo género” (32 Hieromonje Artemio Rantovasilevits, idem antes pag 131).

San Gregorio Palamás crea una otra división. Hemos recalcado en el párrafo anterior que la psique dividida en tres partes, logístico, anhelante e irascible. De la parte anhelante su primera creatura astuta y maligna es el amor a la fortuna, propiedades y segunda la avaricia. De la parte logística de la psique su creatura es la vanagloria y de la irascible su cualidad es la gula de la cual proviene “toda suciedad carnal” (33 Filocalía t4, pag 100-104). Con otras palabras, de la egolatría que es la principal y madre de todos los pazos nacen los tres pazos generales, la vanagloria (φιλοδοξία, filodoxía), la avaricia (φιλαργυρία filaryiría) y el hedonismo (φιληδονία filidonía). De estos tres grandes pazos nacen todos los demás que contaminan la psique y el cuerpo del hombre.

San Marcos el Asceta intentando a valorar los pazos y encontrar las madres que paren los otros escribe que, tres son los gigantes grandes que cuando se mortifican, se limpian y purifican entonces fácilmente se reduce cualquier otra fuerza de los malignos astutos espíritus. Estos tres gigantes son la ignorancia que es madre de todos los males, el olvido que es “hermana y cooperante de la ignorancia y la razimía pereza espiritual y física que entreteje la prenda oscura y capa de la psique, la nube oscura. De estos tres pazos básicos, es decir, la razimía- pereza espiritual y física, el olvido y la ignorancia, “se sostienen, se mantienen y crecen el resto de los pazos”  (34 idem antes pag 137)… (ver https://logosortodoxo.es/filocalia/san-marcos-el-asceta-los-tres-enemigos-gigantes/)

Esta diferencia entre los tres Padres no es esencial. La filaftía-egolatría, la razimíapereza espiritual y física, el olvido y la ignorancia sobre Dios es el clima bueno dentro en el que se desarrollan todos los pazos de la vanagloria, avaricia y hedonismo. Cada Padre según su lucha personal y el tema que quería subrayar, ha descrito también los distintos pazos. Además, los santos Padres no han hecho filosofía o análisis de cada psique describiendo estos pazos, sino que siempre hablaban de su experiencia personal. Aún, se tiene que apuntar que la egolatría (filaftía) conecta estrechamente con la ignorancia, el olvido y la razimía pereza espiritual y física. Porque cuando el hombre gira su atención hacia sí mismo, por supuesto que entonces viene el olvido y la ignorancia de Dios con el resultado del nacimiento de todos los demás pecados-pazos.

Según San Juan el Damasceno la psique se divide en tres partes, es decir, la logística, la anhelante y la irascible (emocional). Los pecados de la parte logística son in-creencia, herejía, insensatez, insultos, ingratitud  y “los consentimientos de los pecados que se hacen por la parte pasional”. Los pecados de la parte irascible (emocional) de la psique son crueldad, odio, antipatía, resentimiento, envidia, crimen, homicidio y el “continuo recuerdo y estudio sobre ellos”. Los pecados de la parte anhelante son gula, alcoholismo, lujuria, prostitución, adulterio, suciedad, avaricia material o de dinero, vanagloria y el deseo de las riquezas y los placeres carnales. También el mismo describe los ocho concisos loyismí de la maldad que conectan naturalmente con los correspondientes pazos, puesto que mediante los loyismí se forma y se realizan los pecados que se desarrollan en pazos. Esto ocho loyismí son gula, lujuria, avaricia, tristeza (depresión), acedia (desinterés espiritual y por la salvación), vanagloria y el rey orgullo o soberbia, (35 idem ante pag 234-23).

Si la división de los pazos que hemos examinado hasta aquí es análoga con la división de la psique, ahora debemos de avanzar hacia otra división que encontramos en la enseñanza patrística. De acuerdo con esta enseñanza, los pazos se dividen en somáticos y psíquicos. La psique tiene sus correspondientes pazos y el cuerpo también sus correspondientes pazos.

Es conocida la enseñanza que encontramos en los textos patrísticos de que antes de la caída la psique del hombre estaba abierta a Dios y se alimentaba por la Jaris energía increada de Dios. Es cierto que el hombre debía de luchar para llegar a la plena comunión y unidad con Dios, pero entonces también saboreaba la Jaris-Gracia energía increada de Dios. Así la psique se alimentaba de la Jaris increada y el cuerpo también se alimentaba por la “agraciada-jaritificada psique”. El hombre entero saboreaba las donaciones de Dios. Después de la caída la psique separada de Dios, de la fuente de la vida real, “busca en alimentarse absorbiendo del cuerpo. Así nacen los pazos psíquicos… el cuerpo por su parte, no encontrando vida en la psique gira hacia fuera y es capturado y aprisionado, como es natural, en la materia y queda  enjaulado en el reciclaje de la corrupción, disgregación. Así aparecen los filídonos –hedonistas, placenteros pazos somáticos con los que el hombre lucha para bombear y absorber vida y alegría de la materia” (36 Panagiotis Nelas: “Animal deificándose”, Atenas 1979 pag 203-204). Esta es la muerte del cuerpo y principalmente de la psique. Al contrario, con la ascesis y la vida en Cristo pretendemos girar la psique hacia Dios para que sea alimentada por Él, de modo que el cuerpo a continuación sea alimentado de “la psique agraciada-jaritificada” y así se vaya santificando el hombre entero. Esto lo vemos en los Santos de la Iglesia, en los cuales algunas veces se interrumpen las funciones somáticas.

Según san Máximo, de los pazos unos son somáticos-corporales y otros psíquicos. La causa de los somáticos está en el cuerpo, en cambio los psíquicos la causa está en las cosas exteriores. La misma enseñanza sobre distinción de los pazos la encontramos también en San Elías el Presbítero quien dice. “Unos pazos son somáticos y otros psíquicos” (38 Filocalía t2, v.64).

San Juan el Damasceno emprende la descripción de los pazos, los somáticos y los psíquicos. Los pazos psíquicos son el olvido, la pereza espiritual y la ignorancia, por los que se oscurece el nus el ojo de la psique y a continuación es dominado por todos los demás pazos que son la impiedad, kakodoxía (mala gloria, alabanza u opinión), es decir, por cada herejía, blasfemia, ira, enojo, odio, resentimiento, maledicencia, juicio y condena, tristeza insensata, melancolía, hipocresía, miedo, cobardía, conflictos, incredulidad, ambición, materialismo, avaricia, tendencia a los pazos, relación con cosas terrenales, ingratitud, oscuridad, queja, zozobra, jactancia, desánimo, falta de seriedad, arrogancia, sed de poder, vanagloria, gustar a los demás, falsedad, desvergüenza, osadía, insensibilidad, zorrería, ironía, doble moral o cara, “los consentimientos de los pazos de la parte pasional y el continuo estudio de ellos”. También el engaño de los loyismí, la egolatría (filaftía) es la raíz y madre de todos los males que son la avaricia, el mal carácter, adicciones o malos hábitos y conductas de mala astucia y viles.

Los pazos somáticos según San Juan el Damasceno son: gula, glotonería, embriaguez, hedonismo, distintos placeres corporales, adulterio, lujuria, prostitución, suciedad, incesto, perversión de niños, sexo con animales, malos deseos y todos los pazos contranaturales, robo, sacrilegio, atraco, homicidio, cualquier comodidad carnal y deleite de voluntades carnales cuando el cuerpo está sano. También pazos somáticos son adivinaciones, magias, males de ojo, hechicerías, tarot-magia, estupideces, horóscopo, adornaciones, alucinaciones, fantasías, vagancia, juego de cartas y dados, y el uso apasionado y abuso de las cosas del mundo. También pazos somáticos son la vida dedicada sólo al cuerpo, la cual infla el nus y le hace terrenal, animal y bestial y nunca se dirige hacia Dios y al trabajo para las virtudes” (39 Filocalía t2, pag 233)

San Gregorio Sinaíta resume todo el proceso de los santos Padres  sobre los pazos psíquicos y somáticos. Escribe: “Pazos se llaman de muchas maneras y se dividen en somáticos-corporales y en psíquicos. Los somáticos se subdividen en penosos y pecaminosos. Los penosos se subdividen en morbosos e instructivos. Los psíquicos por su parte, se dividen en irascibles (emocionales), anhelantes y logísticos. Los logísticos se subdividen en fantasiosos y mentales-intelectuales. De estos unos por mal uso son voluntarios y otros por la fuerza y necesidad involuntarios, que se llaman pazos irreprochables, los cuales los Padres los llamaron cualidades naturales y asistentes. Una cosa son los pazos somáticos y otra cosa son los pazos psíquicos; otra cosa son los pazos del anhelo y otra cosa los pazos de la emoción, los irascibles: distintos son los de la parte logística/racional de la psique y otros son los del nus y de la diania (mente, intelecto); pero cooperan entres sí y están en sinergia los unos con los otros; y por su lado los somáticos hacia el anhelo, deseo, y los psíquicos hacia la parte emocional, irascible; y por su lado los pazos logísticos hacia el nus, hacia la diania y la memoria” (P G 150,1260-1261).

A pesar de la enumeración y la división de los pazos se debe de observar que los pazos no son impermeables, estancados y separados entre sí. De un modo conectan el uno con el otro estrechamente y de esta manera el hombre está totalmente contaminado y mortificado. Con los pazos se enferma la psique y se mortifica el nus. Así el hombre se convierte y se hace idólatra  y no puede heredar la Realeza increada celeste. Por eso el Apóstol Pablo es claro y categórico: “Porque debéis conocer bien y tener en cuenta esto, que todo lujurioso, o fornicario, o inmundo, o avaro, o ambicioso, o codicioso por amar los bienes materiales es idólatra, no tiene herencia y parte en el reinado de la realeza increada de Cristo y de Dios” (Ef 5,5).

Existe también otra división de los pazos. Es entre los monjes y los laicos. Como es distinta la manera de vivir de los hombres que viven en el mundo y de los monjes que practican el ejercicio espiritual en los Monasterios, por eso unos pazos dominan en una situación y otros en la otra. San Juan el Sinaíta escribe que los hombres que viven en el mundo, la raíz de todos los males es la avaricia, en cambio para los monjes  la raíz de todos los males es la gula, glotonería, (41 San Juan el Sinaita: Escalera v.44). Explicando el mismo santo, describe que unos pazos empiezan por el interior y se manifiestan en el cuerpo y otros desde afuera avanzando al interior de la psique. Lo primero por regla general, sucede a los monjes “por ser faltos de las materias”;  en cambio el segundo, por regla general, sucede en aquellos que viven en el mundo (42 idem v.44).

También son distintos los pazos que se manifiestan en los monjes y los que se manifiestan en los mundanos durante la enfermedad. Los mundanos cuando enferman son tentados por los pazos de la ira (enfado, enojo, resentimiento) y el insulto o blasfemia. Los monjes que tienen las cosas necesarias son molestados principalmente por el demonio de la gula y de la lujuria o fornicación, en cambio los monjes que viven en lugares inconsolables y ascéticos son molestados principalmente por el demonio de la acedia (desgana y pereza espiritual) e ingratitud (43 idem v.15). Aquí vemos que el hombre no recibe siempre las mismas tentaciones. Esto depende de su estado espiritual, su forma de vida y de otros factores. El diablo es muy astuto y maquinador y conoce muy bien a combatir en cada ser humano según su situación.

Antes hemos localizado el hecho de que unos de los pazos se califican como madres y otros como hijas. Porque algunos de los pazos paren, generan  y otros son creaturas de los anteriores. San Juan el Sinaíta aprendió de hombres santísimos que la gula es la madre de la lujuria y la vanagloria es la madre de la acedia (desinterés y pereza espiritual). Es decir, lo cierto es que cuando nos posee la acedia, eso indica que estamos afectados e influenciados por el pazos de la vanagloria. También la tristeza (depresión, angustia) y la ira, son hijas de las tres. La vanagloria es la madre de la soberbia, orgullo. Además, se ha enseñado que, por regla general, en los hombres imprudentes no hay moderación, coherencia y orden sino más bien desorden y confusión. La risa a destiempo a veces nace de la lujuria, fornicación y otras veces de la vanagloria. El dormir mucho a veces proviene del hedonismo, la vida placentera, y a veces por el ayuno, y otras veces por la acedia y la necesidad física. La habladuría, charlatanería unas veces nace de la gula y otras de la vanagloria. La acedia unas veces nace del hedonismo y otras de no tener temor a Dios. La blasfemia es creatura principalmente de la soberbia. Pero muchas veces proviene de las censuras, juicios y condenas interiores o a destiempo por la envidia de los demonios. El corazón duro proviene a veces de la saciedad y la mayoría de las veces de la insensibilidad, la declinación hacia el pazos y el apego. El apego que es apegarse en cualquier cosa sensible proviene de la lujuria, de la avaricia, de la vanagloria y de otros. La mala astucia o vileza nace del presumir, jactarse y de la ira. La hipocresía proviene de la jactancia y de la peculiaridad. Generalmente la madre paridora de todos los pazos es la hidoni (voluptuosidad, hedonismo) y la mala astucia o vileza, (44 idem antes v.29).

Es importante en este punto examinar cómo se desarrolla un pecado en pazos. Porque los Santos Padres científicos en esta lucha interior no se limitan simplemente en la enumeración de los pazos sino que continúan en la descripción de las causas y el desarrollo del pazos. Según San Thalasio, los pazos son movidos por estos tres: “la memoria, el temperamento y el sentido (sensibilidad o sensación)” (45 Filocalía t2, v.32). El hombre concentrando su nus a las cosas sensibles, alejado de la agapi-amor espiritual y del autodominio, contención y aceptando la energía y acción del demonio, se convierte en objeto de ataque. “Los pazos son movidos por los sentidos, cuando no existe la agapi espiritual y la contención o autodominio”, (46 idem antes v.34).

Cuando se desatan y se sueltan las riendas de los sentidos hegemónicos, entonces se hace la revolución de los pazos, y “se mueve y opera la energía de los sentidos más serviles y rastreros”, (47 san Nikitas Stizatos, Filocalía t2, v.6). La insensatez, irracionalidad de los sentidos, cuando el sentido se suelta de las riendas del autodominio o contención crea las causas de los pazos, (48 idem antes). Tal como se ha observado antes, realmente cuando en el nus del hombre pierde su tiempo en alguna cosa sensible entonces seguro que está poseído de este pazos, o sea, el pazos del deseo, de la ira o del resentimiento, (49. San Máximo el Confesor, Filocalía t2. v.2,2). Por eso, la declinación hacia el pazos del apego que se describe de todos los Padres, consiste en que no sea aprisionado el nus por algo sensible o alguna idea, porque enseguida sigue el pazos y la catástrofe. Con el aprisionamiento del nus se siembran en nuestra psique los espermas de la tragedia.

También, aparte del aprisionamiento del nus, un papel importante para el desarrollo de los pazos lo hace el deseo que existe en nuestro interior. San Santiago el hermano de Dios describe esta situación: “14 sino que cada uno es tentado de su propia concupiscencia y de su deseo malo es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia y el deseo, una vez concebidos, producen el pecado; y el pecado, una vez cometido esclaviza la psique-alma, y produce la muerte psíquica y espiritual” Sant. 1, 14-15). Y un hermano preguntó al abad Sisois: “¿qué tengo que hacer para los pazos?”, el Yérontas contestó: “Cada uno de nosotros es tentado por nuestro deseo” (50 Gerontikón, pag114, v.44).

Detalladamente el desarrollo de los pazos es el siguiente. Según San Máximo el Confesor primero la memoria trae un loyismós pensamiento fino. Cuando este loyismós se hace crónico entonces se mueve el pazos. El siguiente paso es el consentimiento. Este conduce en energía y acción al pecado, (51 Filocalía t2, 84).

San Hisijio el Presbítero presenta el camino que sigue un pazos. Primero es  el asalto, ataque, sigue la combinación cuando se mezclan nuestros loyismí-pensamientos simples o unidos con la fantasía con los loyismí del diablo. Después viene el consentimiento y a continuación “la praxis sensible, física, es decir, el pecado” (52 Filocalía 21, v.46).  Y cuando el pecado se repite muchas veces entonces se convierte en pazos.

San Gregorio Palamás incorporado dentro en la tradición terapéutica ortodoxa, escribe que el amor al placer-hedonismo es el principio de todos los pazos carnales y de las enfermedades de la psique. En estos “el nus es el primer afectado”, es decir, primero es atacado el nus y se mueve astuta y vilmente mediante los sentidos se introduce dentro en la psique la fantasía de las cosas sensibles y se dispone para los pecaminosos de ellos. Principalmente la  huella de estas iconas, imágenes se hace por los ojos (53 Filocalía t4, pag 105).

San Juan el Sinaíta describe analíticamente el desarrollo del loyismós hasta que se convierta en pazos. Una cosa es el asalto, ataque, otra cosa es  la combinación, distinto es el consentimiento, otra cosa  el aprisionamiento, otra cosa el combate y otra cosa es el pazos. Analizando todos estos nos escribe que el “asalto, ataque” es un logos, una palabra o una imagen cualquiera simple que aparece como primera vez al corazón. Esto no es culpable y pecador. La “combinación” es la conversación, diálogo con lo que apareció, o sea apasionadamente o no. Incluso esta situación tampoco es tan culpable. El “consentimiento” es el guiño hedónico de la psique hacia lo aparecido. Esto es malo o bueno depende del estado del fiel luchador. El “aprisionamiento” es el rapto involuntario y violento del corazón o la involuntaria cohesión con cualquier cosa. El aprisionamiento es de una manera cuando se juzga y se razona durante la oración y de otra manera en las demás horas. “Lucha” es el afrontamiento entre fuerzas iguales con el enemigo, es decir, es el esfuerzo y la lucha de la psique para que no se cometa el pecado. Esta lucha provocará triunfos, coronas,  o castigos. Finalmente viene el “pazos” que es, tal como hemos dicho, el que anida largo tiempo en la psique y el cual, por el hábito, ha hecho que la psique sea entregada sola a este. Este pazos se arregla con la análoga metania o se castiga en el futuro infierno” (54 san Juan el Sinaita: Escalera v.73).

Más allá de este desarrollo de cada pazos, es decir, cómo el loyismós se hace pazos en la psique del hombre los Santos Padres nos describen también un otro desarrollo. Cómo se desarrollan los pazos según la edad. Es decir, tenemos un desarrollo particular de los pazos.

San Gregorio Palamás se refiere que desde la pequeña edad se desarrollan pazos con el siguiente orden. Primero se desarrollan los pazos de la parte anhelante de la psique, es decir, amistad material y avaricia, por eso los niños quieren tener cosas y cuando avanzan un poco de edad piden dinero. Más tarde “avanzando de edad”, se desarrollan los pazos de la vanagloria. La vanagloria se distingue en dos formas. Primera es la amor a la gloria (vana) mundana que aspira a “la belleza y adorno corporal y a las prendas de lujo” y la segunda gloria (vana) mundana es aquella que ataca a los virtuosos y se manifiesta con el engreimiento, presumir y la hipocresía, por las que el enemigo está maquinando para destruir la riqueza espiritual de la psique. Finalmente después de la amistad a la fortuna material, propiedades y a la gloria (vana) o ambición, se desarrolla la φιληδονία filidonía (hedonismo, amigo al placer), es decir, la gula “que es la causa de toda suciedad carnal”. San Gregorio a la vez hace una interesante observación. La hidoní-placer o voluptuosidad y los movimientos naturales para la recreación de hijos que se ponen en el pecho o teta, sin embargo no son muestras de psique enferma, porque los pazos naturales no son perversos o malos, ya que fueron creados por el Dios bondadoso, para que con estos andemos en obras buenas”. El pazos es malo, cuando nos cuidamos para los deseos de la carne. Por tanto, sinópticamente recalcamos que, según san Gregorio Palamás, durante la niñez se desarrollan los pazos de la avaricia y de la codicia material, en la edad de muchacho se desarrollan los pazos del amor a la doxa-gloria, ambición, más tarde los pazos de la filidonía-hedonismo, de la voluptuosidad, (55 Filocalía t4, pag 100-105).

Es cierto que los pazos tanto somáticos-físicos como psíquicos son difíciles de discernir; no es fácil distinguirlos; porque los demonios que los promueven generalmente se esconden y no podemos distinguirlos. Por eso se necesita un buen terapeuta conocedor de esta vida interior escondida, el cual tiene que ser recipiente del Santísimo Espíritu para discernir y psicoterapiar, sanar; según el temperamento de cada persona y su estado espiritual darle el correspondiente fármaco espiritual para sanarlos. Este discernimiento es uno de los grandes carismas del Santísimo Espíritu.

San Juan el Sinaíta refiriéndose al ejemplo, que  muchas veces hemos bombeado agua de las fuentes “sin darnos cuenta hemos cogido también la rana”, lo conecta con las virtudes. Cultivando las virtudes servimos también las maldades, que sin ser vistas están mezcladas con ellas. Comenta algunos ejemplos. Con la filoxenía (hospitalidad) se mezcla la gula. Con la agapi la lujuria. Con el discernimiento los sufrimientos o temores. Con la prudencia la vileza. Con la apacibilidad la socarronería, la pereza, la contradicción, el individualismo y la desobediencia. Con el silencio se mezcla la por enseñanza altanería, y con la alegría se mezcla la jactancia, el presumir. Con la esperanza se mezcla la holgazanería. Con la agapi la crítica. Con la hisijía la acedia (desanimo espiritual) y la pereza. Con la pureza, el comportamiento amargo. Con la humildad, el libertinaje (56 san Juan el Sinaita: Escalera, v.37).

 Se ve claramente de este logos que uno le hace falta mucha atención para descubrir los pazos. Porque es posible que pensemos que estamos trabajando en la virtud y en realidad servimos a las obras del diablo y estar cultivando los pazos. Es necesario estar atentos a la rana que generalmente es el pazos de la vanagloria. Este pazos contamina el trabajo de los mandamientos.

Según el mismo Santo, el demonio de la avaricia finge la humildad. Y el demonio de la vanagloria o del hedonismo nos incita a la caridad, a dar limosna (57 idem v.56). Por eso más que nada se necesita mucha atención para discernir la mala astucia y vileza del demonio, aún cuando cultivamos las virtudes. Se refiere a un caso en el que uno había sido dominado por el demonio de razimía desinterés, desánimo espiritual y pensaba marcharse de la celda. Cuando vinieron unos hombres y le felicitaron como hisijasta, entonces enseguida “el loyismós de la razimía expulsado por el de la vanagloria, se marchó”. Entonces se asombró como el demonio de la vanagloria combate a todos los malos astutos demonios (58 idem v.10). También el demonio de la avaricia combate fuertemente a los insolventes, pobres materialmente. Cuando no puede conseguir nada, entonces utilizando como causa la limosna, o la caridad a los pobres, convence “a los inmateriales que vuelvan otra vez a ser materialistas (59 idem v.30).

Otro punto que citan los Padres en sus obras es cómo podemos comprender la existencia del pazos. Es cierto que el sitio importante en este caso lo tiene el Yérontas-anciano sabio con discernimiento y apázia (sin pazos), quien ve los movimientos de la psique y nos corregirá. Pero más allá de él también existen otras maneras de percibir la existencia y energía de los pazos. Señal de que energiza, opera el pazos voluntario es cuando el hombre “se le inspecciona o se le corrige sobre esto y se atormenta, enfada. Cuando uno soporta serenamente sin perturbarse la inspección que se le hace es señal que el pazos está vencido o que el que le ha inspeccionado ignora esto” (60, abad Dorotheo v.18 pag 648). Con otras palabras, la inspección y la perturbación o imperturbabilidad muestran la existencia del pazos, el voluntario y el involuntario, consciente o inconsciente. “Los malos pazos están escondidos en nuestras psiques. Se manifiestan cuando aparecen las cosas correspondientes que los provocan” (61 san Thalasio, Filocalía t2, v.30).

San Máximo en el intento de describir exactamente qué es el pazos, dice que uno cosa es la cosa, otra cosa es el significado o concepto y otra cosa es el pazos. La cosa es el hombre, la mujer, el oro etc. El significado o concepto es “la memoria fina de lo dicho anteriormente”, y el pazos es “amistad insensata u odio indiscreto de lo dicho anteriormente” (62. Idem ante v.42). También el abad Theódoro, a fin de separar el pecado del pazos, escribe que una cosa son los pazos y otra cosa son los pecados. Los pazos son la emoción, la ira, la vanagloria, el hedonismo, el odio, el deseo malo e indecente y los semejantes. Los pecados son las energías y operaciones de los pazos. Así que es posible en un hombre “que tenga los pazos pero no los active y opere” (63 abad Dorotheo pag 246-266). Y de este pasaje comprendemos que es posible que estemos llenos de pazos y que no podemos percibirlo, porque por casualidad no hemos cometido ningún pecado. Por eso se requiere terapia completa por Yérontas-guía espiritual con discernimiento y  experimentado.

Para concluir con esta unidad debemos sinópticamente citar cuales son los terribles resultados de los pazos. Hemos escrito esporádicamente que los pazos narcotizan y mortifican nuestro nus. Queremos desarrollar más este tema.

La revolución de los pazos “son dolor en el cuerpo y ensuciamiento de la psique” (64 san Marcos el Asceta, Filocalía, t1, v.77). Tal como un pájaro que está atado por el pie mientras empieza a volar cae en la tierra, así también el nus, si no tiene apázia (sin pazos), “atraído por los pazos sobre la tierra se destruye” (65 Filocalía t,2, pag 12, v.85). Apegan al hombre en las cosas terrenales.

Los pazos pervertidos son cadenas del nus teniéndole atado en las cosas sensibles (66 san Thalasio, Filocalía t2, v41, pag 219).

Muchas veces con el paso del tiempo, los pazos contaminan la psique, tal como algunos alimentos perjudican el cuerpo y traen la enfermedad más tarde o el día siguiente (67 San Juan Sinaita: Escalera v.55). De todos modos se ve de este pasaje que los pazos enferman a la psique.

La psique del hombre con pazos “es un taller de malos loyismí” y una psique así desde su propio tesoro ofrece las cosas malignas (68 san Thalasio, Filocalía t2, v.77).

El nus se narcotiza y se mortifica de los pazos y no siente el consejo. Además, no siente “la instrucción espiritual” (69 idem antes pag 22, v.41).

Cada pazos lleva en su interior el esperma de la muerte.

Los pazos son el infierno. La psique con pazos siempre se infierna “por el mismo mal hábito y teniendo siempre la memoria amarga y siempre con la dolorosa charlatanería de los pazos quemándola”. Este tormento es el principio, es una pequeña sensación de aquel otro tormento en aquellos terribles lugares que se encontrarán y estarán atormentándose los “cuerpos aquellos, los que servían a la psique en tanto tormento y tristeza y al no destruirse, estarán en aquel fuego inefable y oscuridad o tiniebla…” (70 Abad Dorotheo pag 498).

El salario de los dolores para la virtud es la apazia y la gnosis, que se hacen causantes de la Realeza increada de los Cielos, en cambio “los pazos y el desconocimiento, ignorancia son autores del perpetuo infierno” (71san Máximo, Filocalía II, v.34).

San Gregorio Palamás interpretando el versículo aquel que los demonios salieron del endemoniado y se introdujeron en los cerdos, los cuales a continuación cayeron en el mar, escribe que “la vida cerdícola” insinúa y provoca todo pazos maligno para la suciedad. Aquellos que llevan la prenda de la carne son cerdos: “En concreto, cerdos son los que por la carne llevan manchada su vestimenta” (72 Homilías de san Gregorio Palamás, pag 106).

Por tanto, los pazos narcotizan y mortifican totalmente al nus y trabajan curtiendo nuestro infierno. Se requiere terapia espiritual para liberarse el nus y se deleite en Dios. Ahora nuestro logos girará sobre el tema de la terapia, psicoterapia, sanación.

 

3. La terapia, psicoterapia de los pazos

Habiendo concienciado la gran catástrofe que provocan los pazos en nuestra existencia entera, debemos de avanzar hacia el tema de terapia, psicoterapia, sanación. Esto es un punto básico del capítulo presente y queremos retener nuestra atención. Porque muchos de nosotros conocemos que estamos enfermos y tenemos el sentido, sensación y percepción de la enfermedad espiritual pero ignoramos totalmente o parcialmente la manera de terapia. Creo que la Ortodoxia, la cual es una ciencia terapéutica, debe desarrollar estos temas que son muy contemporáneos. Tenemos la certeza que uno de los mensajes que debe ofrecer la Iglesia Ortodoxa al tambaleante mundo contemporáneo, es el mensaje de enfermedad y a la vez terapia. Con todo esto nos ocuparemos a continuación.

En principio debemos de hacer algunas aclaraciones. Una es que, la terapia de los pazos principalmente es la transformación, metamorfosis de ellos, tal como hemos descrito anteriormente. Puesto que los pazos naturales in-perversos o in-apasionados, se han pervertido y, por consiguiente, aceptando la instrucción terapéutica debemos transformarlos. Esto es principalmente terapia de los pazos. El abad Pimín citó al abad Isaac: “nosotros no nos hemos instruido para ser matacuerpos sino para ser mata-pazos” (73 Geronticón pag 101, v.193). Mata-pazos debemos de entenderlo en el sentido de transformación de los pazos.

Una otra observación es que los Padres en sus obras ofrecen mucha instrucción terapéutica. Uno estudiando los capítulos sobre la agapi de san Máximo verá que existe mucho material terapéutico. Tengo que confesar que cuando quise estudiar esta obra creía que encontraría algunas reglas para la agapi y la descripción del valor de ella. Pero enseguida observé que san Máximo se fija más en los temas de los loyismí, de los pazos y de la terapia de los pazos. San Máximo da un gran peso en la terapia del hombre, porque la agapi hacia Dios y al hombre genera y es “madre de la apazia”. Un corazón que está dominado por los pazos es imposible amar. (ver https://logosortodoxo.es/filocalia/san-maximo-el-confesor-filocalia-4-centurias-sobre-la-agapi/ )

También una otra observación es que los santos Padres, cuando hablan para la terapia del hombre, exponen principios básicos. Es decir, tienen en cuenta al hombre entero y dan varias recetas y maneras de terapia. Nosotros a continuación citaremos todas estas cosas y realidades, pero insistimos que cada hombre necesita su propio método terapéutico. Este método la da, el terapeuta experimentado y con discernimiento, en aquel que viene a preguntar con humildad, obediencia y buena disposición para terapiarse, “psicoterapiarse”. Entonces en este punto se citarán las reglas generales de la instrucción terapéutica. Cada hombre debe ejercer su propia terapia bajo la conducción espiritual de contemporáneos “organismos vivos espiritualmente”.

La terapia de las enfermedades de nuestra psique, que son los pazos, es necesaria e indispensable. Esto ya se ha visto anteriormente. Hemos localizado la situación deformadora que crean los pazos en nuestro interior. En esta deformación se refieren muchos versículos de la Santa Escritura.

El Apóstol Pablo a los Colosenses da la siguiente petición: “Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en doxa-gloria luz increada. Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: lujuria/fornicación, impureza, pazos desordenados, malos deseos y avaricia, que son idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos” (Col. 3, 5-11).

Según san Máximo, el Apóstol aquí llamó tierra la conducta de la carne. Prostitución/lujuria el pecado por energía y acción. Un consentimiento que se realiza y se hace pecado, se llama pecado por energía y acción. Suciedad es el consentimiento. Pazos llamó al apasionado y maligno loyismós. Deseo malo el Apóstol llamó “la fina aceptación del loyismós-pensamiento y del deseo”. La codicia creadora y crecedera del pazos la llamó materia. Los que son miembros de la conducta de la carne se tienen que mortificar, (74 Filocalía, t2, v.83). Cuando estos se hayan mortificado y metamorfoseado, más abajo veremos de qué manera, es decir, que se entreguen a Dios, entonces se expulsa el antiguo hombre con las praxis y los deseos y se viste el nuevo hombre que se convierte como imagen de Dios y semejanza de Jesús Cristo el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre, es decir, se hace prósopon persona con personalidad.

En otra epístola el Apóstol portador del Espíritu da las mismas exhortaciones: “Lujuria, fornicación y toda inmundicia, o avaricia el deseo insaciable de bienes materiales, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a los que han sido santificados por Dios y progresan hacia la santidad (la zéosis); ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias y agradecimiento a Dios. Porque debéis conocer bien y tener en cuenta esto, que todo lujurioso, o fornicario, o inmundo, o avaro, o ambicioso, o codicioso por amar los bienes materiales es idólatra, no tiene herencia y parte en el reinado de la realeza increada de Cristo y de Dios” (Ef 5,3-5),

Y en otra epístola escribe: “No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” (Gal 5,26).

Todo esto muestra la necesidad de la terapia, psico-terapia. Los Cristianos, como residencias del Santísimo Dios Tríadico, no deben estar sin catarsis, sucios o más bien se tienen que convertir en templos del Espíritu Santo y para que en el interior de ellos habite Dios, antes deben hacer la catarsis, depurarse y purgarse espiritualmente y, una vez se han hecho templos del Espíritu Santo deben mantenerse limpios, purgados y purificados.

Además, esto muestra también la finalidad de la terapia. No luchamos simplemente para hacernos buenas personas adaptadas en la sociedad. Es decir, la causa de la instrucción terapéutica no es hacer los hombres sociales y satisfacer una enseñanza humano-céntrica sino conducirles a la comunión con Dios y esta visión, expectación de Dios no se haga fuego que los queme, sino luz que los iluminará.

Los Padres conocen por experiencia claramente esta finalidad de la instrucción terapéutica, pero conocen también el propósito que ponen varios hombres. San Máximo dice que unos de los hombres se alejan de los pazos “por miedo humano”, otros por el autodominio y autocontención y otros se liberan de los pazos por “las divinas maldiciones” (75 idem antes v.23). Aún, el abad Dorotheos nos hace ver sobre este tema en que uno “no debe de querer librarse del pazos como si quisiera “evitar y huir del sufrimiento y aflicción de los pazos, sino a odiarlo exactamente con perfecto odio” (76 abad Dorotheo pag 646, v16).

Los Santos conocen que algunos quieren liberarse de los pazos porque producen mucho dolor. Pero esto no es el propósito de la instrucción terapéutica ortodoxa. El propósito y fin básico es llegar a la comunión con Dios. Cierto que conocemos bien que dentro en la Iglesia existen varias edades espirituales y situaciones. Tal como dicen los Padres, unos cumplen el logos de Dios por miedo al Infierno, otros para ganar el Paraíso y otros por agapi-amor incondicional hacia Cristo. Los primeros son esclavos, los segundos asalariados y los terceros son hijos de Dios. Aceptamos estas tres edades espirituales, pero recalcamos que luchamos para llegar a la tercera categoría. Se requiere una continua terapia y el propósito de la instrucción.

Es necesario recalcar que la terapia de los pazos no es trabajo solo del hombre o solo de Dios. Deben de estar en cooperación, sinergia los dos. Es decir, Dios y el hombre. Esta es la sinergia de Dios y del hombre. Todo dentro en nuestra Iglesia es Θεανθρώπινο Zeantrópino (Divino-humano). En principio se tiene que dar la Χάρις Jaris increada de Cristo. La catarsis del hombre que es la terapia, psicoterapia, se hace por la energía (increada) y acción de Cristo, la cual se ofrece con toda la vida espiritual, la que vive el Cristiano dentro en la Iglesia Ortodoxa. El Apóstol Pablo en sus epístolas insiste con frecuencia esta realidad. El hombre que vive por su carne tiene en su interior la energía de los pazos. Pero cuando recibe la Jaris increada de Cristo, entonces se libera del hombre antiguo y del mundo del pecado. “Porque mientras hacíamos vida carnal del antiguo hombre, los pazos o las pasiones pecaminosas que eran condenadas pero no sanadas por la ley, obraban en nuestros interior por nuestros miembros llevando fruto para muerte (espiritual). Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo ahora obedecer a Dios, para vivir la nueva situación y nuevo régimen que nos ha regalado el Espíritu y no bajo el régimen viejo que dominaban los tipos y la letra” (Rom 7, 5-6).

Sólo los hombres de Cristo y los que viven en Cristo se liberan de la carne y del deseo de la carne, que consisten el mundo del pecado: “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pazos y deseos. Si realmente vivimos la vida el Santo Espíritu, debemos andar y comportarnos también conforme las cosas que nos enseña el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” (Gal 5, 24-25). Cuando el hombre camina en espíritu, es decir, cuando tiene la Jaris increada de Dios Trinitario, entonces se psico-terapia, se sana interiormente: “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley” (Gal 5:16-18). Además, conocemos muy bien que las obras de la carne son todos los pazos tal como hemos dicho antes, (ver Gal 5, 19-21).

El combatir a los pazos y el pecado es trabajo nuestro, pero desarraigar y metamorfosear los pazos, esencialmente es obra de Dios. Tal como el hombre no puede ver sin el ojo y hablar sin la lengua, o escuchar sin orejas o oídos, o caminar sin pies, o trabajar sin manos, lo mismo “sin Jesús no puede sanarse y salvarse y entrar en la Realeza increada de los Cielos” (77 san Macario de Egipto: “Homilías espirituales”, ver Dionisio Metropolita de Trikis y Stagón, “el Monaquismo Ortodoxo Oriental, pag 396). “Porque contradecir el pecado puede hacerlo la psique pero vencerlo y desarraigar el mal sin Dios no puede” (78 idem antes pag 372).

El sentimiento de la agapi de Dios que es comunión con la Jaris energía increada de Dios, y nuestra propia agapi hacia Dios, que es fruto del Santísimo Espíritu, son las que metamorfosean y sanan los pazos. El mortificar la parte pasional de la psique no significa que la enceramos en sí misma quieta e inamovible, es decir, no cometer el pecado, sino quitarlo, cambiarlo y trasladarlo de su relación con la mala astucia hacia “la agapi a Dios” (79 Obras de san Gregorio Palamás, EPE. Tomo 2, pag 396”. Pero este traslado hacia la agapi de Dios no se hace sin la vivencia, experiencia de la agapi. De todos modos cuando se está abrasando por la agapi hacia Dios, que es divina inspiración, entonces el mundo interior se metamorfosea, se transforma entero y se calienta por la divina Jaris energía increada y se santifica. “Dominando la agapi (amor incondicional, energía increada) de Dios, desata las cadenas del nus y convence al hombre a despreciar no sólo las cosas sensibles, sino incluso su vida provisional” (80 san Máximo, Filocalía, t2, v.3). Con todo esto se ve que la terapia de los pazos se consigue cuando energiza y opera la divina Jaris, la agapi de Dios. Esta divina Jaris energía increada se ofrece mediante los santos Misterios. Principalmente queremos recalcar el hecho que la divina Efjaristía y la comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo ayuda eficazmente al hombre en el esfuerzo de hacer la catarsis de su psique. La divina Comunión/Efjaristía es el fármaco de la inmortalidad.

Pero más allá de la fuerza y energía increada de Cristo que juega un papel importante, debe de cooperar-sinergizar también la voluntad humana. Si no se hace esto, entonces es imposible para que el hombre pueda vencer los pazos y esencialmente vencer a los demonios, puesto que “el que vence los pazos daña a los demonios” (81 san Juan el Sinaita: Escalera, v.25) y “según el pazos que uno se ocupa, también expulsa el demonio de este” (82 Gerontikón idem pag104). A continuación intentaremos esta sinergia de la voluntad humana.

Primeramente es necesaria la autognosis (autoconocimiento). Es muy importante conocer nuestro estado espiritual. La ignorancia (desconocimiento) nos constituye perpetuamente insanos. El Evangelista Juan escribe. ”Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (1Jn 1,8).

San Pedro el Damasceno describiendo las ocho zeorías contemplaciones o gnosis espirituales de las que las primeras siete son de este siglo, en cambio la octava es del siglo venidero, como segunda gnosis considera “la gnosis/conocimiento de nuestras faltas y las beneficencias de Dios” (83 Filocalía t3, pag. 32). Es decir, el conocimiento de nuestros pecados y pazos es zeoría contemplación de Dios.

Como la soberbia se mezcla con la valentía, por eso nuestro trabajo es evitar continuamente hasta el más fino pensamiento de que hemos adquirido el bien (84 san Juan el Sinaita: Escalera, v.46). (Así adquirimos humildad).

Los Padres conocen por la larga experiencia espiritual que disponen, que las señales o puntos de los pazos no son fáciles de diagnosticar exactamente, porque estamos enfermos y se han unido con nuestra naturaleza. Por eso nos aconsejan buscar cuidadosamente el hallazgo de los pazos (85 idem antes). Es necesario que en todos los pazos y en todas las virtudes, pero principalmente en los pazos, a analizar y examinar, “conversando con nosotros mismos dónde estamos: en principio, en el medio o en el perfeccionamiento” (86 idem v.48). Es indispensable esto que se haga, porque la vida espiritual es un continuo camino, crecimiento espiritual y la terapia es sin fin. Continuamente hacemos la catarsis depurándonos, purgándonos para llegar a la unión y comunión con Dios (por la Jaris).

Además, es indispensable, porque el estancamiento y la autosuficiencia acechan continuamente en nuestro camino espiritual. Además, el autoconocimiento es indispensable porque en el hombre existen tres situaciones o estados: “a) el que activa, energiza el pazos, b) el que lo contiene y lo padece, y c) el que lo desarraiga” (87Abad Dorotheo pag 460). Es decir, no basta con hacer parar de activar y operar el pazos con distintos medios terapéuticos, sino que debemos de metamorfosearlo, convertirlo en agapi-amor incondicional hacia Dios y los hombres. Para que se haga buen autoconocimiento se necesita hisijía-tranquilidad exterior. Debemos de parar el pecado por energía y acción. Mientras los sentidos funcionan carnalmente es imposible el autoconocimiento. “Hace falta dirigir el nus sobre las cosas y conocer hacia qué cosa tiene el pazos” (88 Sam Máximo, Filocalía t2, v.77).

El autoconocimiento de nuestros pazos conecta estrechamente con la metania y la confesión. Además que el primer grado de la metania es el conocimiento de nuestros pecados, el sentido y percepción de las enfermedades (espirituales) de la psique y la exteriorización de la metania es la confesión de la falta, el error o del pecado. Aquí el logos trata sobre la divina confesión.

Cierto que se debe observar que en los textos de la Santa Escritura y de los Santos Padres existen dos clases de confesión. Primera, es la confesión noerá (con el nus, espiritual) que hacemos suplicando y orando hacia Dios y segunda, es la confesión que hacemos al médico espiritual que es también nuestro terapeuta. San Juan el Sinaíta hablando sobre la compunción/κατάνυξις katanixis dilatación del corazón y definiendo su significado dice que: “la compunción/κατάνυξις katanixis es castigo y sufrimiento continuo de la conciencia, la cual por la confesión noerá o mental logra refrescar el corazón que está en llamas” (89. Escalera, v.3). La noerá-mental confesión crea dilatación, quebrantamiento del corazón y consuela el corazón del hombre. Más allá de estas cosas, la confesión es metania continua, sin detención y se completa dentro en la atmósfera de la metania. Es el luto del corazón, que crea “olvido de la naturaleza”. “Confesión significa olvidarnos de nuestra naturaleza; alguien a causa de esto se olvidaba aún hasta comer”, «Salmo 101», (90 Escalera logos 7, v.4).

Se debe, según san Diádoco de Fótica, ofrecer confesión persistente  e incesable al Soberano Cristo también por los pecados involuntarios y no parar hasta que “reciba nuestra conciencia la información en lágrimas de agapi sobre esta absolución” (91 Filocalía t1, v.100). Más allá de esto el santo nos sugiere que tengamos mucho cuidado no vaya ser que nuestra conciencia “se mienta a sí misma dando a entender que se ha confesado a Dios” (92 idem antes, v.100)). Esto lo escribe porque orando, suplicando y confesando nuestros pecados a Dios muchas veces cometemos errores en este trabajo y así vivimos en una autosuficiencia de que hemos confesado a nuestros pecados. Esto es un autoengaño, una falsa ilusión. Debemos, pues, tener cuidado constantemente del tipo de confesión, no vaya ser que nuestra conciencia se engañe a sí misma, creyendo que nos hemos confesado suficientemente a Dios. Porque si estas cosas no las confesamos convenientemente como es debido, en la hora de la muerte probaremos una cobardía desconocida y un temor tenebroso” (93 idem antes v.100).

La confesión a Dios mediante la oración no anula la confesión de nuestros pecados al padre espiritual, ni la confesión al terapeuta espiritual revoca la confesión por la oración. Es indispensable que las dos formas de confesión estén unidas. Sobre todo después de la confesión por la oración hace falta también nuestra venida a nuestro guía confesor. En ellos el Dios ha dado el derecho, poder de absolución de los pecados: «les sopló en sus rostros el vivificante aliento de la nueva vida celeste, y les dijo: «Recibid divino Espíritu; es decir, la energía increada Jaris–Gracia, tal y como al principio el Dios sopló al rostro de Adán. A quienes perdonéis o remitiereis los pecados les son perdonados o remitidos; a quienes se los retengáis, les son retenidos» (Jn 20, 22-23). De este pasaje se ve claramente “qué honor ha dado a los sacerdotes la jaris del Espíritu Santo” (94 PG 48, 643). Los sacerdotes según san Crisóstomo, viviendo en la tierra “se les ha permitido gobernar las cosas celestes”, puesto que “aquellas cosas que los sacerdotes trabajan en la tierra, estas Dios arriba las ratifica y la opinión de los esclavos/servidores el Soberano certifica” (95 PG 48, 643). Por eso es necesario acudir a los médicos espirituales para nuestra terapia. “Sobre todo confesémonos a nuestro único buen juez”. Aún, si nuestro buen juez nos pide confesarnos delante de todos, debemos hacerlo, porque el principio básico es que los traumas que se denuncian se sanan. Es cierto que para conseguir la terapia es indispensable un buen médico. Todos los guías espirituales pueden hacer el Misterio de la sagrada confesión, pero no todos pueden sanar, porque no tienen la santidad espiritual, tal como la hemos desarrollado en otro capítulo.

Si el diagnóstico de las enfermedades somáticas a veces es equivocado y bien conocido en pocos, mucho más en las enfermedades espirituales. “Además los pazos de la psique son muy difíciles de distinguir” (97 San Nikita Stizatos, Filocalía t2, v11). Cuando un sacerdote proyecta debilidad, debemos entonces recurrir a otro, “porque sin médico es raro que se sane uno” (98 san Juan Sinaita: Escalera v.63).

El valor de la confesión se ha subrayado mucho por muchos psiquiatras contemporáneos. Es muy básico que el hombre se abra y no se cierre a sí mismo. En la lengua eclesiástica decimos que, cuando el hombre sabe abrirse a Dios, mediante su guía espiritual, puede evitar muchas enfermedades psíquicas, aún hasta la misma locura. Sentimos el valor de la confesión en la praxis. Es decir, un pecado existente nos cansa también somáticamente. Vivimos incluso la debilidad del cuerpo también. Cuando decidimos confesarnos entonces empieza el estadio de la terapia. La serenidad y la paz inundan la psique y el cuerpo. Pero claro está, hace falta que hagamos confesión correcta.

Como el diablo conoce el valor de la confesión, por eso hace lo que sea para convencernos a no confesarnos, o hacer este trabajo como si hubiese cometido los pecados otro o echar la culpa y responsabilidad a otros (99 San Juan el Sinaíta: Escalera v.55). Pero se requiere mucha valentía espiritual para que el hombre revele su trauma o herida al médico espiritual. San Juan el Sinaíta aconseja: “Desnude, desnude tu trauma al médico espiritual”. Además, junto con la revelación de la enfermedad que se haga cargo de toda la culpabilidad sobre sí mismo, diciendo humildemente: “Páter, es mío el trauma y mía la herida. Mi acedia y pereza espiritual y negligencia la ha provocado. Nadie más es causante de mi pecado, ni hombre, ni el diablo, ni cuerpo ni nadie, sino sólo mi negligencia” (100 San Juan el Sinaíta: Escalera v.46). No tiene que avergonzarse, más bien tiene que vencer la vergüenza del pecado y su desnudez. La hora de la revelación al guía de las heridas interiores debe parecer en el comportamiento, en la cara y en el loyismós como de un condenado. Y en concreto, sugiere san Juan el Sinaíta, “si puedes moja con tus lágrimas los pies de tu guía espiritual y juez como si fuesen los pies de Cristo” (101 Escalera v.46). El mismo santo certifica que ha visto confesados que mostraron disposición humilde y confesaron con cara de lágrimas, llantos y súplicas de desesperación y de esta manera ablandecieron la dureza del juez y alteraron “el enfado de él en caridad y misericordia” (102 Escalera v.58).

Es natural que uno sienta vergüenza, cuando se trata de confesar su herida pero debe de superarlo y vencer. “No escondas tu vergüenza” (103 Escalera v.31). Inmediatamente después de la confesión, compartimiento de los pecados, viene la serenidad y la paz interior. Se salvaguarda la información de que un monje importante poseído por el loyismós-pensamiento de la blasfemia, fundió su cuerpo en ayunos y vigilias pero no sentía ningún beneficio y alivio. Cuando decidió compartir este loyismós al médico espiritual, escribiéndolo en un papel, entonces se sanó inmediatamente, (104 Escalera v.14). Esto muestra también la verdad que la confesión no es un esfuerzo humano, sino que se energiza, opera con la fuerza y energía increada de Dios. La psique se sana por la divina Jaris energía increada. Ni el ayuno ni la vigilia benefician mucho, si no se combinan con el compartimiento y la confesión.

Por regla general los médicos espirituales reciben los ataques de los confesados, cuando los últimos no se confiesan con humildad y autoconocimiento. Con la sagrada confesión se hace una operación espiritual y por eso el enfermo resiste. Pero la petición de los Padres es clara. “No te enojes y te enfades contra aquel que te ha operado por sus inspecciones sin quererlo; mira la porquería que ha sacado de tu interior, menospréciate a ti mismo y agradezca a este que te ha provocado este beneficio según la divina economía” (105 San Elías el Ékdiko, Filocalía t3, v.31). El compartimento y confesión de los pecados extrae toda la suciedad y porquería de la psique, por eso, por un lado debe de movernos en balanceos, removimientos de nosotros mismos y por otro lado, agradecimiento al médico espiritual. De todos modos aquel que resiste la inspección muestra la existencia del pazos, en cambio el que acepta la inspección “se desata de la atadura” (106 Filocalía t.3 v.50).

Es necesario recalcar que la metania combinada con la divina confesión cura la herida del hombre. La metania, que es inspiración del Paráclitos, arde al corazón y allí donde hay luto se psico-terapian, se sanan todas las heridas. El hombre en este estado adquiere el gran tesoro de la castidad. San Nikitas Stizatos nos pide que: “no digas con tu corazón que ya que he perdido la castidad es imposible para mí en el futuro que readquiera, ya que con el cuerpo he caído en varias manías y corrupciones”. Aunque el hombre haya perdido su virginidad o castidad puede adquirirla de nuevo con las lágrimas de la metania, del segundo bautismo que es la metania. Por eso continúa el mismo Santo Padre: “Porque donde hay esfuerzos grandes de metania, para el cuerpo y el calor de la psique y se han corrido ríos de lágrimas de compunción y dilatación del corazón, todos estos castillos del pecado caen y se apaga todo fuego de los pazos y se celebra el renacimiento celeste por la venida del Paráclitos y de nuevo la psique se hace palacio de la castidad y de la pureza” (107 Filocalía t4, v.50).

El renacimiento del hombre no se puede conseguir si no se somete en padres espirituales que en Cristo le sanarán: “El no someterse al Padre Espiritual”, que es según la imitación de Cristo que hizo obediencia a Su Padre hasta la muerte y la cruz, equivale con “el no renacimiento de arriba” (108 san Nikita Stizatos, Filocalía t4, v.54). Porque este renacimiento “se hace y se consigue por la sumisión y obediencia a padres espirituales” (109 san Nikita Stizatos, Filocalía t4, v.53).

Pero muchas veces los miserables pazos de la psique no se sanan enseguida después de la confesión. Hace falta mucha ascesis, mucha lucha y ejercicio espiritual de la psique para liberarse de sus pazos. Esencialmente la absolución de los pecados no es una confesión típica que quizá la hacemos bajo grandes presiones psicológicas, sino que es la liberación, libertad de los pazos. Aquel que no se ha liberado de los pazos con la Jaris energía increada de Cristo, “aún no ha recibido el perdón o absolución (110 San Thalasio, Filocalía t2, v.101). Tal como un enfermo que padece de una enfermedad física crónica no puede conseguir la salud “en una ráfaga del tiempo, así tampoco se puede expulsar de golpe los pazos y sanarse” (111 san Juan Sinaita: Escalera v.47). Se necesita tiempo y sobre todo ascesis, ejercicio espiritual y praxis-acción y así se sanan “psicoterapian” los pazos (112 San Nikitas Stizatos Filocalía t4, v.34). Por eso “las luchas, los ejercicios y los sufrimientos espirituales traen la apázia-sin pazos en la psique” (113 idem v.34).

A continuación intentaremos describir como se sana, “se psicoterapia” lo tripartito de la psique, los pazos psíquicos y los somáticos, cuáles preceden y cuáles los siguen. Aquí describiremos las maneras generales de la terapia “psicoterapia” de la psique.

En otro párrafo hemos subrayado que san Gregorio Palamás separando la psique en tres partes, lo logístico/racional, lo irascible/emocional y lo anhelante, escribe que con el alejamiento del hombre de Dios toda fuerza de la psique se enferma pero también la psique entera del hombre. Por tanto, se necesita terapia, psicoterapia. La terapia consiste en la pobreza espiritual, la que bienaventuró y bendijo el Señor: “Por tanto, hagámonos humildes en espíritu nosotros también, descuidando y ejercitando duramente la carne y en nuestra vida permanezcamos, por libre voluntad, insolventes, pobres materialmente”, para que nos hagamos herederos de la Realeza increada Celeste” (114 Filocalía t4, pag 106). Lo logístico/racional de la psique donde rabian los pazos de la vanagloria, lo sanaremos por la humildad. Lo anhelante de la psique donde rabian los pazos de la posesión material y la avaricia, lo sanaremos por la insolvencia, la pobreza material; y lo emocional de la psique que le hacen rabiar los pazos de la carne, lo sanaremos con la ascesis, autodominio, ayuno y contención. Es muy característico que san Gregorio Palamás en sus métodos de terapia de los pazos de la vanagloria incluye la partida, huida y la noerá hisijía-quietud, tranquilidad y serenidad en autogobierno o régimen en silencio y soledad en la kelia-celda (115 Filocalía t.4 pag 106). Y los pazos de la carne no se sanan de otra manera sino por el ejercicio y descuido de la carne y por la oración operativa del corazón humillado o de la pobreza en espíritu” (116 idem pag 105)

La vivencia de la triple pobreza nace por el luto en Dios que conecta con la súplica realizada. Del luto nacen las lágrimas. El valor del luto para la catarsis del nus del hombre es muy grande. La pobreza somática quebranta el corazón. “Quebranta el corazón la tripartita contención del dormir, comer y confort carne” (117 idem antes pag108). La autocrítica o autocondena que juega un papel grande en la vida espiritual del hombre, nace de esta humildad y del luto somático, carnal. (De nuestro léxico: ALFAOMEGA; 109. Πένθος (penzos) luto: en los textos patrísticos, es “la lipi tristeza o luto según Dios, es sufrimiento del que nace la metania”. El “luto según Dios no se identifica con el luto cósmico mundano, el que sienten los hombres cuando por ejemplo, pierden seres queridos, sino que es resultado de su concienciación del pecado y la creación de sanas vivencias y experiencias mediante la metania y el regreso al Señor. Se trata de un luto con originalidad propia, que con la increada energía divina Jaris, combina la alegría y la tristeza del luto (“luto alegre, pena-alegre”). No causa conflictos ni perturbaciones psíquicas, todo lo contrario trae paz y serenidad en la psique y buena disposición para cumplir los divinos mandamientos, logos y esperanza en Dios.)

La pobreza material que se expresa por la insolvencia, pobreza (sin posesiones materiales), la cual está unida con la pobreza del espíritu y hace la catarsis del nus. Cuando el nus, según san Gregorio Palamás, se ha liberado de las cosas sensibles y sube por encima del cataclismo del tumulto de las cosas terrenales y gira hacia sí mismo, entonces ve “la máscara (careto) especial que se ha hecho por deambular abajo” y acude mediante el luto a lavarla (118 idem pag 109). Así consigue la catarsis del nus y disfruta de la paz de los loyismí-pensamientos. Cuando el nus saborea la bondad (cristotis) del Santísimo Espíritu, entonces “empieza la Jaris increada a pintar en el “como a imagen” el “como a semejanza” (de Cristo)(119 idem pag 111). Entonces el hombre se convierte en prósopo-persona con personalidad, puesto que la vivencia, experiencia del “como a semejanza” nos constituye en prósopos-personas, personalidades. El luto al principio es doloroso, porque conecta con el temor a Dios pero contiene y trae gran beneficio. Mientras se va haciendo crónico se nace la agapi hacia Dios y el hombre se asemeja con ella. Y cuando haya vivido profundamente el luto, entonces “fructifica y disfruta de la divina súplica por la bondad del Paráclitos-Espíritu Santo” (120 idem pag. 114). El principio del luto por Dios “es búsqueda del nuncio (lazo, unión) con el Dios”. Como se ve muy débil y difícil el nuncio (lazo, unión) con Dios, por eso los amantes de Dios se esfuerzan y oran. El final del luto es la perfecta unión y comunión de la psique con Dios en noviazgo puro y perfecto, por la Jaris increada (121 idem 114).

Por consiguiente, según san Gregorio Palamás, la terapia, psicoterapia del tripartito de la psique se consigue por la correspondiente triple pobreza. De la pobreza nace el luto, el cual a continuación después de muchas expresiones y manifestaciones conduce al hombre en comunión con Dios. El luto es purgante, purificante y sanador del nus y del corazón (espiritual, o psicosomático).

San Juan e Damasceno, separa la psique, tal como dijimos anteriormente, en tres fuerzas, la logística o lógica/racional, la irascible/emocional y la anhelante. La terapia, psicoterapia y sanación de la fuerza logística/racional “es la fe decidida, firme e inquebrantable hacia Dios y los dogmas verdaderos, inequívocos y ortodoxos de la piedad, el continuo estudio de los logos del espíritu, la oración pura y continua, y el agradecimiento a Dios”. De la fuerza irascible o emocional de la psique, la terapia y curación es “la filantropía, la agapi, la apacibilidad, la fraternidad, la simpatía, la indulgencia y la bondad (cristótis). Y de la fuerza anhelante de la psique la terapia y curación es “el ayuno, la contención, autodominio, privaciones carnales, la pobreza, entrega de dinero a los pobres, el deseo de aquellos bienes futuros y el anhelo, apetito del reinado de la realeza increada de Dios y el deseo de adopción o ser hijo adoptivo de Dios” (122 idem pag. 234-235).

Es muy sinóptica la formulación de San Juan el Sinaíta: Con la divina Trinidad armarnos contra los tres pazos, es decir, armarnos contra la φιληδονία filidonía (hedonismo), la φιλαργυρία filaryiría (avaricia, codicia) y la φιλοδοξία filodoxía amor a la vana gloria, ambición, osea, a través de las tres, o sea, la contención/autodominio, la agapi/amor desinteresado y la humildad, (123 Escalera v.24)

Hemos dicho que lo emocional/irascible y lo anhelante de la psique los padres lo llaman παθητικό pazitikó pasional-padeciente o sentimental. Así pues existe la parte logística/racional y la parte pasional de la psique. La parte logística la catartiza, purga, sana y  purifica el leer, el  estudiar, y la oración, y la parte pasional la sana la agapi y la contención/autodominio (124 san Thalasio Filocalía t2, v.84).

San Marcos el asceta, tal como hemos observado, considera el olvido, la ignorancia y la pereza o desgana/desidia espiritual como los tres gigantes de los pazos. Sugiere que debemos de sanar el olvido mediante “la perfecta memoria sobre Dios”, la desastrosa ignorancia hacerla desaparecer “por la gnosis iluminada y celeste” y la razimía-pereza espiritual expulsarla “mediante la disposición virtuosa y bondadosa” (125 Filocalía t1, pag 138). Ver: http://www.logosortodoxo.com/filocalia/san-marcos-el-asceta-los-tres-enemigos-gigantes/

También existe una división de los pazos psíquicos y somáticos. Estos pazos se sanan con las correspondientes praxis espirituales. Los apetitos carnales y las exaltaciones corporales se frenan por la contención/autodominio, el ayuno y las luchas espirituales. Las inflamaciones de la psique y “los placeres del corazón los frena y congela la lectura de las santas escrituras y la continua oración humilde; todas estas como aceite las ablanda la compunción y dilatación del corazón” (126 san Stizatos Filocalía t4, v.68).

Los santos Padres en su terapéutica ascética presentan también el orden que se debe tener para luchar contra los pazos. Los pazos básicos según san Nikitas Stizatos son la φιληδονία filidonía (hedonismo), la φιλαργυρία filaryiría (avaricia, codicia) y la φιλοδοξία filodoxía amor a la vana gloria, ambición, que corresponden al tripartito de la psique. Tal como los pazos generales son tres, lo mismo tres son los modos de combatirlos. El introductorio, el medio y el perfeccionador. “El que se está introduciendo en la lucha por la piedad, comienza por lucha contra el espíritu del hedonismo φιληδονία filidonía. Destruye la carne con el ayuno, la vigilia y las oraciones nocturnas, y la psique la quebranta el recuerdo del castigo del hades/infierno y el estudio de la muerte. Aquel que se encuentra en el medio de las luchas, es decir, puesto que se ha catartizado purgado y depurado del hedonismo, “gira las armas contra el espíritu infiel de la avaricia, codicia”. Y  “el que ha pasado del medio por la contemplación espiritual y la apázia (sin pazos)” y se ha introducido en la teología, lucha contra el espíritu de la vanagloria (127 idem antes pad 282-283). Por consiguiente, lo primero que se combate es el hedonismo, después la avaricia y finalmente la vanagloria. Este es el orden de la terapia, psicoterapia.

Hasta ahora hemos enumerado los medios terapéuticos que se debe de utilizar para sanar varias fuerzas de la psique, es decir, el tripartito de la psique, los pazos somáticos y psíquicos, más los tres gigantes de los pazos etc. Ahora examinaremos métodos y formas terapéuticas generales que son adecuadas para todos los pazos.

En principio de todo en esta lucha espiritual no hace falta perturbarse, inquietarse y deprimirse o estar en tensión. Porque la turbación, la inquietud y la tensión crean y hacen mucho daño a la psique que combate espiritualmente. Cuando nos alborote un pazos, entonces no debemos perturbarnos; “porque el que uno se perturbe por un pazos, es signo de orgullo y de desconocimiento, porque no quiere ver su propia situación y porque quiere huir de la lucha”. Debemos de tener paciencia y persistencia, luchar y rogar a Dios (128 Abad Dorotheo pag 522-524).

Después es indispensable no tener gran convicción y confianza en nosotros mismos sino que giremos hacia Dios. “Realmente siéndonos con pazos no debemos creer a nuestro corazón”, porque la regla torcida hasta las cosas y realidades correctas y rectas las tuerce (129 idem antes pag 644,2).

Otra manera de combatir los pazos es cuando aún son pequeños. Mientras la falta sea pequeña “expúlsala antes que se amplíe y crezca”. Si el hombre se descuida más tarde encontrará “un hombre cruel”. El que combate desde el principio contra un pazos, rápidamente lo dominará, (120 San Isaac el Sirio, pag 20). Porque realmente una cosa es “arrancar una hierba pequeña y otra cosa es arrancar un árbol grande” (131 Abad Dorotheo pag 424). Al principio el corte de los pazos es fácil y se requiere poco esfuerzo, en cambio si se hacen grandes y pasa mucho tiempo entonces “se necesita mucho esfuerzo y violencia” (132 idem antes 474). Mientras los pazos están frescos más fácil es el esfuerzo y la lucha contra ellos.

Se requiere recortar los asaltos, ataques y las causas que provocan los pazos. Ya hemos descrito como un loyismós-pensamiento se desarrolla en pazos. Cuando estamos atentos a los loyismí y rechazamos la oferta del astuto maligno entonces evitamos el nacimiento y la excitación de los pazos. Aquel que rechaza el asalto, ataque “por una acción ha cortado todas las posteriores” (133 san Juan Damasceno, Filocalía t2, 23, 30). Cuando el nus del hombre se hace crónico en una cosa sensible, entonces es natural que nazcan o se exciten los pazos. Hace falta despreciar aquella cosa por el que el nus está prisionero. Si el hombre no desprecia esta cosa “no se puede liberar de este pazos” (134 san Máximo Filocalía t2, v.2). En este deporte espiritual es necesario que nos alejemos de los apetitos corruptos y de las praxis pecadoras, “y huir de ellos sin vuelta atrás” (135 san Gregorio Palamás, EPE,t.2, pag 398).

Es común la enseñanza patrística en relación al corte de las causas y motivos del pecado. CristoDios el médico de nuestras psiques y cuerpos no pide que abandonemos las relaciones y tratos con los hombres sino que cortemos las causas de nuestros males (136 san Casiano el Romano, Filocalía t1, v.14). “Aquel que odia los pazos quita del medio los motivos y las causas de ellos” (137 san Marcos el Asceta, Filocalía t1, v.119). Si el atleta de la vida espiritual se contraría y rechaza al loyismós, entonces “se debilita el pazos y se hace impotente para atacarle y afligirle y así poco a poco luchando y ayudado por Dios desaparece y se libera de este pazos” (138 abad Dorotheo pag 624.626). Sinópticamente para el tema del corte de las causas y motivos, podemos decir que es una petición general de los Padres, “al momento que te viene el pazos inmediatamente córtalo” (139 Gerontikón, pag 113, v.22).

Hace falta lucha intensa y persistente para reducir los pazos y a continuación se necesita la nipsis* espiritual para que no crezcan, y también la guerra para adquirir las virtudes y la nipsis para guardar las virtudes (140 san Máximo Filocalía, t2, v.41). Así todos nuestros esfuerzos se encuentran entre la guerra y la nipsis. («Hablando sobre la nipsis ortodoxa entendemos la alerta y atención del hombre en mantener limpio su nus de varios loyismí (pensamientos, reflexiones) e imágenes, fantasías que mortifican su libertad interior y su claridad, limpieza y le separan de la comunión con Dios que consiste en la gnosis (conocimiento increado) de Dios. En el corazón se debe de encontrar sólo el nus, la atención y su energía y no los loyismí. Esta nipsis es llamada por los Padres de la Iglesia también como “santa hisijía” o santa serenidad o serenidad cardíaca (del corazón psicosomático)»).

La lucha es grande. No es cosa fácil para uno metamorfosearse, transformarse a sí mismo, catartizarse purgarse, purificarse y sanarse de los pazos y llenarse de virtudes. Porque la catarsis del hombre es negativa y positiva. Según los Santos Padres la guerra espiritual se hace con la aplicación y el cumplimiento de los mandamientos/logos de Cristo, y conocemos bien que cuando el hombre lucha para someter el cuerpo a la psique y la psique a Dios, entonces nacen las virtudes psíquicas y físicas/somáticas. En el hombre post-caída el cuerpo se alimenta de materia, las cosas materiales, y la psique por el cuerpo. Ahora se tiene que hacer lo contrario. Debemos de liberarnos del estado contra-natura. La psique tiene que aprender alimentarse de la Jaris-Gracia energía increada de Dios y el cuerpo alimentarse de la “psique jaritificada-agraciada, poseída por la Jaris” y el resultado es un equilibrio en nuestro organismo. Esto lo conseguimos con el esfuerzo de adquirir las virtudes, tales como la humildad, la agapi, el ayuno, la ascesis, la oración, la obediencia etc. En este punto queremos recalcar algunas virtudes de este tipo que son indispensables para la metamorfosis de nosotros mismos.

El esfuerzo de vivir la agapi (amor incondicional, desinteresado) expulsa todos los pazos: “lucha por amar a todo ser humano por igual, y así expulsas conjuntamente a todos los pazos” (141 san Thalasio Filocalía t2, v.39).

La oración incesante, el nombrar incesantemente a Dios es un fármaco que revoca no sólo todos los pazos sino la misma praxis. Tal como el médico coloca un fármaco encima de una herida del paciente y esto opera de una manera que el enfermo no la sabe, así también el Nombre de Dios “cuando se nombra sin que nosotros los sepamos revoca todos los pazos” (142 San Nicodemo el Aghiorita: Libro sobre Barnasufio y Juan, pag 216-217).

San Juan de Clímaco dice que el revocante de todos los pazos es la humildad “los que la han adquirido han vencido todo” (143 Escalera v.29). El Profeta David en su salmo introductorio refiriéndose a las bestias del monte dice “el sol se puso y se reunieron y se acostaron en sus rediles”. Y San Juan interpreta que cuando amanece en nuestra psique el sol de la justicia por la humildad huyen todas las bestias de los pazos de los corazones hedónicos, voluptuosos (144 Escalera, v.44).

El casamiento de las fuerzas de la psique con las virtudes nos liberará de la tiranía de los pazos (145 san Thalasio, Filocalía t2, v.65)

La sumisión en un Padre espiritual conecta con la contención y la doma las bestias de los pazos (146 Gerontikón, pag 5, v.35).

El Cristiano ortodoxo debe delimitar su sentido sólo a un alimento y sus nus a la monóloga oración del corazón o de Jesús; así saliendo de la relación con los pazos, llegará también a ser arrebatado hacia al Señor durante la oración (147 San Elías el Ekdikos, Filocalía t3, v.75).

El que quiere liberarse de todos los pazos tiene que emprender y hacerse cargo de “la contención/autodominio, la agapi y la oración” (148 san Thalasio, Filocalía t2, v.93). Existen algunos trabajos que frenan los pazos y no los dejan crecer y existen otros trabajos que disminuyen los pazos. Por ejemplo, el ayuno, el esfuerzo y la vigilia no dejan el deseo a crecer, y la partida/huida, la contemplación, la oración, el estudio y el eros (amor ardiente) hacia Dios frenan y exterminan el deseo. El pazos de la ira (enojo) lo frenan y no lo dejan crecer, la tolerancia, la magnanimidad, el no resentimiento y la apacibilidad, pero lo reducen la agapi, la caridad, la bondad y la filantropía (149san Máximo Filocalía, t2, v.47). El que ha destituido auténticamente todas las cosas del mundo y sirviendo sin hipocresía a su prójimo mediante la agapi, “este se libera rápidamente del pazos y se constituye partícipe de la divina agapi y de la gnosis-conocimiento divina, (150 san Máximo Filocalía, t2, v.27).

La nipsis, la objeción y la oración expulsan el asalto/ataque de la tentación y todo queda lento, es decir, el asalto no llega hacerse consentimiento y pazos: “46. En principio se produce el asalto del pensamiento malo; en segundo lugar la combinación, cuando se mezclan nuestros loyismí y los demoníacos; en tercer lugar, el consentimiento, cuando nuestros loyismí se acoplan, co-meditan y asocian con los demoníacos para cometer el mal; en cuarto lugar, está la acción sensi­ble, es decir, el pecado. Si el nus pone atención con la nipsis, y por me­dio del rechazo y de la invocación del Señor Jesús expulsa el asalto desde su aparición, entonces los siguientes (combinación, consentimiento y pecado) quedan tardíos, vanos y alejados. Pues el maligno astuto demonio, siendo un nus incorpóreo, no puede engañar a las psiques más que por medio de la fantasía, imaginación y de los loyismí. Y en lo que concierne al asalto, David dice: cada mañana yo mataba todos los pecadores de la tierra (Sal 100,8). Sobre el consentimiento y la alianza, el gran Moisés dice: no harás una alianza con ellos, no los consentirás para que no te hagan pecar (Ex 23, 32). 151 san Hisijio Filocalía, e1, v-4.

Dos grandes carismas ha dado Dios al hombre por los que puede sanarse, salvarse “y ser redimido y liberado de todos los pazos de, antiguo hombre, la humildad y la obediencia” (152 San Nicodemo el Aghiorita: Libro sobre Barnasufio y Juan, pag 224).

Medios auxiliares para la catarsis y la liberación de los pazos es también el logos de Dios. El Apóstol Pablo hablando sobre la armadura espiritual que debe de tener cada Cristiano se refiere al logos de Dios. “Y tomad como otro yelmo la convicción de la sotiría redención, sanación salvación, y tomad la espada del Espíritu, que es el logos iluminador de Dios” (Ef 6,17). Es necesario tener continuamente ante nuestros ojos los logos, dichos de Dios. “Ocúpate continuamente con los logos divinos, porque la ocupación y esmero sobre ellos destruye los pazos” (153 san Thalasio, Filocalía t2, v.18). En otra parte san Thalasio pide que luchemos por los mandamientos/logos “para que nos liberemos de los pazos” (154Filocalía t2, v.18). Los mandamientos/logos de Dios se refieren al tripartito de la psique. Los mandamientos de Cristo, “todos los logos/mandamientos del santo Evangelio se ve que legislan, ordenan y sanan, psicoterapian las tres partes de la psique, o más bien, que en verdad la sanan. Estas tres partes de la psique se ve que el diablo las combate día y noche. Y ya que el Satanás combate las partes de la psique, está claro que combate los logos-mandamientos de Cristo; efectivamente, el Cristo con los logos-mandamientos legisla y ordena las tres partes de la psique que son: la irascible/emocional, la anhelante (deseo, volitiva) y la logística/lógica-racional (155 san Filoteo el Sinaita Filocalía t3, v.16).

A continuación san Filoteo cita algunos ejemplos para que esto sea claro. Para la parte irascible/emocional cita el mandamiento, “pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” (Mt 5,22), para la parte anhelante cita el mandamiento “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mt 5,28) y para la parte logística/racional el mandamiento “el que no niega todo y no toma su cruz y sigue en pos de mí no es digno de mí” (Mt 10,37-38). El Cristo, según el Santo, legisla el tripartito de la psique mediante los logos-mandamientos. Pero el diablo combate el tripartito de la psique, por consiguiente, combate los mandamientos de Cristo (156 san Filoteo el Sinaita Filocalía t3, v.16).  Sus mandamientos realizados nos catartizan, nos purgan, nos sanan y nos purifican de los pazos que son las malas disposiciones, intenciones y conductas “de nuestro hombre interior” (157 abad Dorotheo pag 143, v.49).

Hemos recalcado anteriormente que el luto, la metania y la confesión son las armas más eficaces contra los pazos. Aquellos se han oscurecido o ensuciado por el vino “se han lavado mucho y muchas veces con mucha agua, y los que se han oscurecido por los pazos se han lavado con las lágrimas” (158Escalera v.9).

Complementos de la metania son también distintas tentaciones y pruebas en nuestra vida, es decir, “efectos involuntarios”. Los virus del mal son muchos y se requiere el fuego catártico y purificador de la metania mediante las lágrimas. Porque nos catartizamos limpiamos, purgamos y purificamos de las infecciones del pecado “o por sufrimientos voluntarios” de la ascesis o “por involuntarios efectos” de las tentaciones. Cuando preceden los dolores voluntarios de la metania, no siguen los involuntarios, es decir, las grandes tentaciones. El Dios economizó de manera que si la ascesis voluntaria no haya energizado, operado la catarsis, entonces vienen los efectos de las fatigas involuntarias “operan con más intensidad y violencia contribuyendo para la apocatástasis-restablecimiento en la belleza ancestral” (159 san Nikitas Stizatos, Filocalía t4, v.19). Esto significa que muchas tentaciones que vienen en nuestra vida son porque aún no hemos hecho la metania voluntaria. La carga voluntaria de la cruz de la metania tiene como consecuencia la liberación de la cruz involuntaria de las tentaciones y de las pruebas.

También un arma grande para la terapia de los pazos es la hisijía*, principalmente la noerá hisijía (del corazón) de la que hablaremos en otro capítulo. El Apóstol Pablo afirma que: “ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida” (2 Tim 2,4). (* «Hablando sobre la nipsis ortodoxa, entendemos la alerta, atención y prontitud del hombre en mantener y tener su nus limpio de distintos loyismí e imágenes que mortifican su libertad interior y su limpieza separándole de su comunión-conexión con Dios, que consiste en la gnosis increada de Dios. Esta nipsis es calificada por los Padres de la Iglesia como “santa hisijía”. Así, pues, hisijía entendemos el método aquel que utiliza todo hombre para unirse con Dios y superar la muerte, que es uno de los mayores problemas del hombre».)

Y san Marcos el Asceta comenta que aquel que con la implicación mundana quiere vencer los pazos, parece semejante a aquel que quiere apagar el fuego con pajas (160 Filocalía t2, v.107).

Cierto que el tema de la hisijía y la partida, (huida, salida) es muy grande y muy fino. La partida, salida no es para todos buena. Porque si existe un pequeño pazos psíquico escondido, en el desierto no se puede sanar, porque allí no existe el objeto que lo provocará. Dice san Juan el Sinaíta: aquel que se enferma de un pazos psíquico e intenta la hisijía, parece a aquel que saltó del barco en alta mar y cree que con una tabla llegará a tierra (161 Escalera v.11).

No son contrarios los consejos de los santos Padres sobre la hisijía. Hisijía es la “permanencia en Dios” y la pureza, claridad del nus. Esta es la llamada noerá hisijía(espiritual). El esfuerzo de limitar las excitaciones de los sentidos y la dedicación a la oración, ayuda a la libertad de los pazos. Pero cuando el hombre, está sin la preparación especial y la bendición particular de guía espiritual experimentado con discernimiento, huye y evita  de los hombres y se dirige al desierto, entonces es posible que no consiga la terapia, ni se sane. Porque el desierto, para el hombre aquel que no tiene las condiciones indispensables, cubre los pazos y no los sana (162 Filocalía t1, pag72).

Hasta aquí hemos citado varios medios que generalmente sanan “psicoterapian” los pazos. Ahora queremos presentar también algunos medios terapéuticos que sanan los pazos especiales.

Según san Casiano el Romano existen ocho loyismí-pensamientos de la maldad: gula, lujuria, avaricia, ira, pena (depresión), acedia, vanagloria y soberbia. ¿Cómo se sanan estos ocho loyismí que corresponden a los ocho pazos correspondientes?

La gula se sana con la contención, ayuno y autodominio de la panza, por el ayuno diario y por no salir de tu garanta placer, hedonismo “(163 Filocalía t1, pag 61-62).

La lujuria la sana uno cuando vigila su corazón “de los sucios loyismí”. La lujuria la sana con el quebrantamiento y dilatación del corazón, la oración del corazón o de Jesús y el estudio cuidadoso y continuo de las Escrituras, más el trabajo manual… y todo contribuye a la humildad de la psique ((164 Filocalía t1, pag 63).

La avaricia se sana con el desprendimiento, renuncia y la pobreza/insolvencia, tal y como enseñan la Santa Escritura y los santos Padres (165 Filocalía t1, pag 68-70).

La ira que es la emoción ciega los ojos de nuestro corazón, se sana por la sin maldad y la indulgencia hacia nuestros prójimos. La paz interior que es contraria de la ira “no se consigue por la tolerancia y magnanimidad que se hace hacia nosotros por los demás, sino por nuestra no maldad, ni resentimiento hacia el prójimo. No basta con no enfadarnos ni enojarnos contra los hombres, sino ni siquiera hacia las cosas irracionales y las que no tienen psique. También se sana por expulsar no sólo la ira en acción… sino también la ira de la diania, mente, cerebro, intelecto. No sólo mantener nuestra boca cerrada en tiempo de tentación, sino el catartizar, purgar y sanar el corazón del resentimiento y no dejar rodeando loyismí astutos malignos en la diania-mente contra el hermano. La terapia perfecta es cuando nosotros no movemos ni hacia los justos ni hacia los injustos. (166 Filocalía t1, pag 72-74).

La lipi- depresión tristeza, melancolía, se sana por la guerra que se tiene que hacer contra los pazos interiores. Debemos luchar contra el espíritu de la tristeza-depresión, que trae la desesperación en la psique, para expulsarlo de nuestro corazón. Debemos tener sólo la tristeza la que viene por el arrepentimiento de nuestros pecados que se hace y trae esperanza buena. Es decir, la lipi-tristeza se expulsa y se sana cuando por la Jaris de Cristo y nuestra valentía la convertimos en lipi-tristeza espiritual, tristeza de metania. Esta lipi-tristeza según Dios convierte al hombre y le constituye bueno, afable, humilde, apacible, sin maldad y persistente con paciencia hacia todo dolor bueno, bien dispuesto y obediente a todo trabajo espiritual, (167 Filocalía t1, pag. 75-76).

La acedia o desidia espiritual no se sana de otra cosa “sino por la oración, abstención del charloteo, la paciencia de las tentaciones y el estudio de los divinos logos”. Se necesita también trabajo somático, físico. “Los Santos Padres que se ejercitaron en Egipto, no permiten en ningún tiempo que el monje estuviera sin trabajo”. Trabajan y así ofrecen comida no sólo para ellos mismos sino a los que necesitan también; creyendo que con esto realizan obra buena y sacrificio divino que es bien recibido de Dios” (168 Filocalía t1, pag76-78).

La vanagloria es de múltiples formas y difícil de combatir. Se requiere mucha atención. El hombre debe de utilizar cualquier medio para vencer “esta bestia multiforme”. No hacer nada con la intención que le elogien los hombres “y rechazando siempre los loyismí que vienen en su corazón y lo elogian, y que se agote a sí mismo ante Dios” (169 Filocalía t1, pag78-79).

Finalmente, la soberbia es la peor de todas las luchas anteriores y la más salvaje. Se sana por la humildad, la que viene por la fe y el temor a Dios, la apacibilidad y la perfecta pobreza, por la que se logra la agapi perfecta (170 Filocalía t1, pag79-80).

Pero el enemigo de nuestra salvación, el diablo, es ingenioso y listo. Por eso también el Cristiano, el combatiente en esta lucha tiene que ser él también ingenioso. La inteligencia del hombre se ve por las maneras que trata para engañar al diablo. En las obras patrísticas encontramos muchas “inteligentes” ocasiones y experiencias por las que se esquiva el diablo y se sana la psique.

Generalmente los pazos “les gusta volver” (171 Escalera v.8). Mientras parece que se han ido o sanado, después de poco tiempo vuelven más fuertes. Es conocido el logos del Señor sobre el espíritu sucio e impuro: «Y cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares áridos buscando reposo, pero no lo encuentra, entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí, es decir, al corazón del hombre de donde salí; y al llegar, la encuentra desocupada, barrida y puesta en orden, o sea, encuentra al hombre con desidia y pereza espiritual y bien dispuesto a volver a la primera situación pecadora y desastrosa. Entonces el espíritu malvado va, y toma consigo otros siete espíritus superiores y peores que él mismo, y entran y se instalan allí. Y así el estado final de aquel hombre llega a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta generación malvada; la cual cuando vino Juan el Bautista por el momento no se removió ni conmocionó por su kerigma-predicación; pero cuando vino el Cristo, el Mesías a ofrecer la sotiría redención sanación y salvación negó a recibirlo y aceptarlo, se quedó irreparable, sin corregirse y se pervirtió aún más» (Mat 12, 43-45). Esto lo conocen los santos y toman todas sus medidas.

Algunos métodos, modos e indicaciones de los Santos Padres nos gustaría a continuación exponer. La guerra se debe de hacer principalmente contra el pazos principal, “sobre todo ármate sobre este pazos”. Porque si no se vence el pazos que está en aventaja y domina en nuestro interior “la victoria a los demás pazos en nada nos beneficia” (172 Escalera v.39).

Cuando estamos atacados a la vez con dos pazos, entonces debemos de retroceder al más débil para que no seamos vencidos por el pazos más fuerte. San Juan el Sinaíta menciona dos ejemplos. Algunas veces cuando estamos en oración ocurre que vienen hermanos. Entonces tenemos que hacer una cosa de las dos: no recibir a los hermanos o parar la oración a favor de los hermanos. Preferiremos parar la oración, porque la agapi es superior a la oración. Otras veces, escribe el mismo Santo, encontrándose en una ciudad, apenas sentándose a la mesa recibió los loyismí de la gula y de la vanagloria. Y prefirió ser vencido por la vanagloria, es decir, contenerse de la gula y ser alabado por el ayuno, porque temió más el aprisionamiento de la panza, de la gula, que es la madre de la fornicación y fue vencida por la vanagloria (173Escalera v.39).

El abad José enseña que a veces es preferible que dejemos que sean introducidos en nuestro interior los pazos y allí combatirlos y otras veces cortarlos inmediatamente desde el principio. Por eso en un hermano que le preguntó en relación le contestó: “déjalos que se introduzcan y combátelos” y eso para que te conviertas más experimentado. Pero en otro hermano que le hizo la misma pregunta, si debe de dejar que los pazos se le acerquen, le contestó: “No dejes que se introduzcan sino córtalos inmediatamente” (174 Gerontikón, pag 53, v.3). Esto muestra que es el terapeuta espiritual que nos determinará la clase de lucha y combate y también la manera, porque cada hombre es distinto y cada caso por separado.

San Juan el Clímaco se refiere dos maneras o modos con los que uno puede vencer los demonios. Estos modos o maneras se ven muy extremas pero se tiene que decir que no puede aplicarlas cualquier hombre, sino el que ha vencido los pazos. Es decir, el catartizado sanado, purificado y limpio del corazón utiliza muchos medios a fin de herir a los demonios.

Un hermano sufrió injusticias pero no se ha turbado para nado, sino que oraba noerós-espiritualmente con el nus (o el corazón contacto consciente con CristoDios). Pero después empezó a protestar por las injusticias, así de esta forma con un falso pazos esconder su apázia (sin pazos) (y evitar los elogios).

Otro hermano mientras estaba totalmente desanimado, sin ganas por el primer puesto, en cambio hipócritamente decía que luchaba para conseguirlo. Otro hermano que se distinguía por su pureza entró en un prostíbulo y arrastró la prostituta a la vida de la ascesis cristiana.

A un asceta le trajeron uvas. Aquel después de la marcha del hermano mientras no tenía apetito tragó todas las uvas presentándose como goloso a los demonios.

Este tipo de praxis, las hacían los llamados locos por Cristo para burlarse del demonio y beneficiar de varias maneras a los hermanos. Pero esto requiere una particular bendición, pureza y Jaris de Dios. Por eso san Juan el Sinaíta, presentando estos sucesos escribe: A los que emprenden este método se necesita mucha nipsis no vaya ser que burlando a los demonios sean burlados por ellos (175 San Juan el Sinaita: Escalera v.8).

Después de mucha lucha el hombre consigue por la Jaris de Cristo a sanar sus pazos, los sufrimientos de su psique y se convierse el rey. Muchas veces el atleta de la lucha espiritual saborea este tipo de alegrías, de manera que repita lo que decía el abad José: “Yo soy el rey hoy, porque he reinado sobre los pazos” (176 Gerontikón, pag 54). Entonces disfruta de la vida de y en Cristo, porque “el que pasa a la vida es aquel que ha vencido los pazos y se ha separado de la ignorancia” (177 san Thalasio, Filocalía t2, v.53). 

Pero mientras nos encontramos en esta vida y vestimos del desgaste, de la corrupción y de la mortandad, tenemos que luchar continuamente. Por eso cuando el hombre ha vencido “casi todos los pazos”, entonces quedan dos demonios para que combatan contra al hombre de Dios.

“99. Cuando el hombre de Dios ha vencido casi todos los pazos, entonces quedan dos demonios que combaten contra él. De ellos uno molesta la psique y de la gran agapi a Dios la conduce en un celo inoportuno, de manera que no quiera que nadie más complazca tanto a Dios como ella. El otro, combate al cuerpo impulsándolo a un ardiente deseo sexual. Esto ocurre al cuerpo, en primer lugar, porque el placer carnal está dentro de su naturaleza para la procreación y así fácilmente vence y en segundo lugar, por concesión de Dios. Cuando el Señor ve que un luchador prospera con multitud de virtudes, alguna vez concede que sea manchado por este demonio, para tener una razón en considerarse como el peor de todos los hombres y ser humilde. Sin embargo, la molestia de este pazos acompaña las hazañas, u otras veces precede antes y después opera el pazos y la psique se ve como inútil por muy grande que sean sus hazañas. El primero de estos demonios lo combatiremos con mucha tapinofrosisni-humildad, modestia (conducta interior humilde, modesta y serena) y agapi. El segundo demonio lo combatiremos con engratia (autodominio, continencia y ayuno), ausencia de ira y profundo estudio de la muerte, para que así, teniendo continuo el sentimiento del Espíritu Santo, vencer estos pazos con la jaris (energía increada) del Señor” ( 178 San Diadoco de Fótica, Filocalía t1, v,99). El Dios permite que seamos atacados por el diablo en toda nuestra vida para que nos humillemos y seamos humildes.

Un hermano dijo al abad Pimin: “Mi cuerpo se ha agotado pero mis pazos no se agotan” (179 Gerontikón pag 99, v.161). A pesar de todo esto el hombre en su esfuerzo en hacer la catarsis vive la bienaventurada y feliz situación de la apázia. Por eso ahora vamos a estudiar la bendita vida de la apázia.

 

4.Απάθεια Apázia, sin pazos

El desarrollo de la apázia intentaremos que sea más resumido porque ya por las cosas anteriores se nos muestra la manera de la adquisición de este estado feliz y bienaventurado.

El valor de la apázia para la vida espiritual es muy grande. El hombre que la ha adquirido se ha acercado y tocado a Dios y se ha unido junto con Él, puesto que la comunión con Dios muestra la existencia de la apázia. La apázia según la enseñanza de los Padres “es la salud de la psique” (180 san Thalasio, Filocalía t2, v.2). Si los pazos son la enfermedad de la psique, la apázia es el estado saludable de la psique. La apázia  “es resurrección de la psique antes del cuerpo” (181 san Juan el Sinaita, Escalera, v.2). Apazís (sin pazos) es aquel que ha hecho incorruptibles los instintos, elevó su nus por encima de la creación y ha sometido todos sus sentidos-instintos al nus y presentó su psique delante la cara/persona del Señor (182 idem antes). Así que la apázia es la entrada en la tierra prometida (183 San Hisiquio el Presbítero, Filocalía t2, v.14). Aquel que se ha acercado en la montaña de la apázia, subiendo según su limpieza, por la belleza de las creaciones hacia el Creador, “recibe inundaciones de la luz increada del Espíritu” (184 san Nikitas Stizatos, Filocalía t4, v.90). Con otras palabras, la apázia tiene un gran valor y se alaba por los santos Padres, porque es liberación del nus. Si los pazos esclavizan y aprisionan al nus, la apázia le libera y le conduce hacia el conocimiento de los seres y del conocimiento/gnosis de Dios. “La apázia conduce hacia el conocimientos de los seres” (185 san Thalasio, Filocalía t2, v. 20). Entonces es “el camino de la gnosis (increada)” (186 san Máximo, Filocalía t2, v.58). El resultado de esta gnosis es adquirir el gran carisma del discernimiento. El hombre por y en Jaris increada puede separar y discernir lo bueno de lo malo, las energías creadas de las increadas, las energías satánicas de las energías de Dios. “La apázia genera y hace nacer el discernimiento” (187 idem antes v.90).

Nuestros contemporáneos hablan mucho sobre las pertenencias o bienes comunes. Pero el error de la mayoría está en que limitan la insolvencia o pobreza en los bienes materiales y se olvidan que es algo más que todo esto. Cuando el nus del hombre se libera de las cosas creadas y deja de ser esclavizado a las cosas creadas y se eleva hacia Dios, entonces vive la verdadera insolvencia o pobreza. Esta verdadera pobreza del espíritu, la disfruta el apazís (sin pazos): “La pobreza o insolvencia es espiritual e ilegible, es la apázia total, por la que el nus que la ha logrado sale de sí y abandona las cosas mundanas”  (188 san Thalasio Filocalía t2, v.90).

Pero tenemos que definir qué es la apázia. Desde la antigua época los filósofos Estóicos hablaban sobre la apázia como necrosis de la parte pasional de la psique. Hemos recalcado que la parte pasional de la psique es la irascible (emocional) y la anhelante. Cuando estos se mortifiquen según la antigua interpretación, entonces tenemos apázia. Pero cuando los Padres hablan de la apázia no dan a entender la necrosis de la parte pasional de la psique sino que hablan para su metamorfosis, transformación y conversión. Puesto que, por causa de la caída, nosotros vivimos el estado contranatural de las fuerzas de la psique y con la apázia, es decir, con la liberación de los pazos tenemos el estado natural de la psique.

La apázia en la enseñanza de los santos Padres es la inmovilidad de la psique hacia el mal, y claro está, esto es imposible de conseguir sin la misericordia (energía increada) de Dios (189 san Thalasio Filocalía t2, v.36). Según san Máximo, la apázia es un estado pacífico y sereno de la psique durante el cual la psique se hace “difícil de moverse hacia la maldad” (190 Filocalía t2, v.3). Esto significa que apázia es que uno no padezca por los conceptos de las cosas (191san Máximo Filocalía, t2 v.38). Es decir, la psique está libre de los loyismí-pensamientos simples o unidos con la fantasía imaginación, que se mueven por los instintos y por las mismas cosas. Tal como en la antigua época de la zarza ardiente, mientras estaba ardiendo no se quemaba (no se consumía), así también el hombre apazís (sin pazos) aunque tenga “el cuerpo muy pesado y ardiente” sin embargo el calor del cuerpo “no molesta ni ensucia el cuerpo-carne ni al nus”. Porque en este caso “la voz del Señor suspendió la llama de la naturaleza” (192 san Karpacio, Filocalía t1, v.3). Así el hombre apazís (el que logró la apázia) vive la libertad del nus y no le molesta ninguna cosa terrenal, ni la temperatura del cuerpo. Por supuesto que esta libertad del nus por todos los movimientos de la carne y los conceptos de las cosas es incomprensible para los hombres que no viven el estado de la apazia, sino más bien viven las energías y operaciones de los pazos. Pero para los hombres de Dios lo llamado por la gente mundana natural es contranatural y lo llamado sobrenatural lo vive como natural.

San Simeón el Nuevo Teólogo enfrentando las acusaciones de que no era posible para el hombre vivir situaciones sobrenaturales y vivir la libertad de la carne, escribía que aquel que no es apazís no conoce qué es la apázia, “además ni siquiera cree que uno puede tenerla en esta tierra” (193 SC 1, pag 66, v.85). Esto de una manera es normal, puesto que cada uno “juzga y razona a su prójimo según su estado interior, sea por la virtud, sea por la maldad” (194 idem antes). Cada uno juzga según el contenido de su vida y de la manera que vive. De todos modos es cierto que, para los que tienen experiencia, es que la cualidad característica del apazís es “estar en todo imperturbable y sin miedo”, puesto que ha recibido de Dios “ser fuerte e imperturbable en todo” (195 San Pedro Damasceno, Filocalía t3, pag 388).

Con todo esto queremos recalcar la verdad que la apázia es un estado natural en todo, es la metamorfosis (transformación, conversión) de la parte pasional de la psique y su vuelta al estado de vida natural. En este tema se ha discutido enormemente en el siglo 14 entre san Gregorio Palamás y el filósofo papista Barlaam. El segundo acusando la forma de oración que hacían y hacen los hisijastas, insistía que la apázia es la necrosis de la parte pasional, pero san Gregorio Palamás teniendo experiencia personal sobre el tema y expresando toda la experiencia de la Iglesia Ortodoxa refutó esta opinión y aspecto de Barlaam. “Pero nosotros, oh filósofo, no nos ha sido enseñado que la apazia es esto que tú dices, o sea, la mortificación de la parte pasional de la psique, sino que el traspaso de lo pasional desde lo inferior a lo superior y por la acción de la increada energía divina, total aversión y rechazo de las cosas malignas y vuelta hacia las cosas buenas” (196 san Gregorio Palamás, EPE tomo 2, pag 388). Apazís es el “que se ha apropiado de las virtudes, tal como los que tienen los pazos de los placeres malos o del hedonismo”. Los que están con pazos someten la parte lógica de la psique a la pasional, en cambio el apazís (sin pazos) somete la parte pasional de la psique, es decir, irascible/emocional y anhelante, las somete “a la parte lógica de la psique del sano juicio y del conocimiento” (197 idem antes). Con la parte logística/lógica de la psique mediante la gnosis-conocimiento de los seres adquirirá la teognosía (conocimiento de Dios) y con la parte pasional trabajará “las virtudes adecuadas” y “la parte anhelante abrazará la agapi y la parte irascible/emocional la dominará la paciencia” (198 idem antes pag 390). Apázia, pues, es la metamorfosis, conversión de la parte pasional de la psique y su sometimiento al nus que por la naturaleza contiene la hegemonía y el movimiento, “por la memoria incesante de Dios hacia Dios” y así de esta manera consigue la divina disposición y el hábito perfecto que es “la agapi a Dios” (199 idem antes). Así comprendemos que no se mortifica la parte pasional, sino que adquiere gran fuerza, fortaleza y vida. En otro punto san Gregorio enseña que al crucificar la carne “con sus pazos y deseos” no significa que tenemos que mortificar cada energía y fuerza del cuerpo, es decir, suicidarse, sino que nos alejemos de los apetitos corruptos y praxis corruptas, pecadoras “y salir de estas sin volver atrás”, es decir, no permitirlas, así nos haremos hombres de deseos espirituales y avanzando con valor hacia adelante, según el prototipo del Lot en Sodoma. En resumen podemos decir que según san Gregorio Palamás, los apazís no mortifican la parte pasional de la psique sino “que la tienen viva y operativa hacia las cosas superiores” (200 idem pag 398).

Así pues la apazia se conecta y enlaza con la agapi y es vida, movimiento. Según san Juan el Sianaíta tal como la luz, el fuego y la llama están concurridos y asistidos por una energía, ocurre lo mismo con la apázia, la agapi y la adopción. La apázia, la agapi y la adopción se diferencian solamente por los nombres (201 San Juan el Sinaita; Escalera, v.4). La apázia está estrechamente conectada con la agapi y la adopción y son vida y κοινωνία kinonía comunión, unión con Dios (por la Jaris).

Por supuesto que cuando decimos apázia no queremos decir que el hombre no es atacado por el diablo. El enemigo de nuestra vida sigue molestando también al hombre sin pazos, puesto que tentó al mismo Señor al desierto con las tres tentaciones conocidas, pero la apázia es de los que están en combate y atacados permanecen incompatibles (202 san Diádoco de Fótica, Filocalía t1, v.98)

Existen muchos estadios o grados de apázia que queremos citarlos presentando la enseñanza de los santos Padres.

San Máximo cita cuatro grados de apázia. La primera apázia se observa a los introductorios, principiantes y es la abstención de los pazos que están en energía y acción. En este grado el hombre no hace las praxis exteriormente. La segunda apázia es la que se encuentra en los virtuosos y es la total expulsión de la diania mente, intelecto de los apasionados loyismí. La tercera apázia es la total inmovilidad del deseo sobre los pazos y se observa en los glorificados, los que han logrado la zéosis y la cuarta apázia es la catarsis total hasta de esta simple fantasía, esta es de los perfectos (203 san Máximo,PG 90, 1281). Se ve claro por este pasaje que, según el grado de la catarsis del hombre se manifiesta también la correspondiente apázia.

San Simeón el Nuevo Teólogo separa la apázia en dos categorías. Una es la apázia de la psique y la otra es la del cuerpo. La apázia de la psique santifica también al cuerpo por el propio esplendor y la inundación de luz increada del Espíritu y la apázia del cuerpo por sí misma, si no existe la apázia de la psique, no beneficia en nada a su poseedor, (204 PG 66, 86). Además, aunque el hombre haya superado toda virtud práctica no debe de confiarse que ha llegado a la apázia (205 san Teógnosto, Filocalía t2, v.4).

San Juan el Clímaco encontrándose dentro en la tradición eclesiástica escribe que existe el apazís y “el apazís más apazís”. El primero odia fuertemente los astutos malignos demonios, pensamientos, ideas y cosas y el segundo “se enriquece insaciablemente en virtudes” (206 Escalera, v.4). Entonces se ve aquí que la apázia no es trabajo solo negativo sino positivo también. Es la adquisición de las virtudes que es fruto del Santísimo Espíritu.

San Nikitas Stizatos hablando sobre la apázia la separa en dos categorías. En los importantes la apázia es doble. La primera viene después del final de la filosofía práctica que es la catarsis, es decir, el entrenamiento legal, cuando se han mortificado los pazos y quedan inactivos los impulsos carnales y las fuerzas de la psique se mueven hacia al por naturaleza. La segunda y más perfecta apázia según el Santo es “después del inicio de la zeoría-contemplación natural viene la segunda apázia, la más perfecta, la cual, una vez que por la noerá hisijía del nus se ha elevado en un estado pacífico del nus, le convierte y le hace excepcionalmente perspicaz y provisor. El nus del apazís se hace excepcionalmente perspicaz en las cosas de Dios, en visiones y en apocalipsis-revelaciones de los misterios de Dios, y muy providente a las cosas humanas, entonces ve desde lejos las cosas humanas de los hombres que en el futuro vendrán hacia él, (207 Filocalía t4, v.89).

Los Padres generalmente aconsejan tener mucho cuidado en el tema de la apázia, porque es posible que uno no se turbe por los pazos cuando faltan las cosas, pero cuando aparezcan las cosas entonces los pazos perturban al nus. Esta es la apázia parcial (208 San Máximo, Filocalía, t2, v.53). La apázia tiene grados y aquel que se esfuerza y lucha por conseguirla no debe de parar nunca, sino que esté luchando continuamente puesto que el perfeccionamiento es interminable. Generalmente se tiene que recalcar que una cosa es la absolución de los pecados y otra la apázia. San Juan el Clímaco escribe: “absolución y perdón de los pecados en breve lo consiguen muchos, pero nadie de esos consigue la apázia, porque ella se consigue después de mucho tiempo y anhelo y con la ayuda de Dios” (209 Escalera v.49). Por eso hemos recalcado en otros capítulos que no basta solo la confesión, sino que es necesaria la terapia, psicoterapia de la psique, es decir, la adquisición de la apázia parcial y aún hasta la perfecta.

De todo esto que hemos dicho se ve claramente que existen unos elementos que distinguen la apázia real, la pragmática de la falsa. San Juan el Sinaita, conocedor de la vida interior de la psique y teniendo el carisma del discernimiento, escribe que los pazos y los demonios se marchan de la psique durante un tiempo o para siempre. Pero pocos hombres conocen las maneras y las causas de la marcha. Primero desaparecen los pazos por el divino fuego. La divina Jaris (Gracia energía increada) como fuego quema los pazos y realiza la catarsis, purga, limpia y purifica la psique. Segundo, los demonios retroceden solos para hacernos creer que se han ido y despreocuparnos, de modo que de forma repentina atacarnos y arrebatar nuestra psique. Tercero, los demonios retroceden cuando la psique se ha acostumbrado a los pazos y la misma psique auto-engañada se ha hecho enemiga y auto impostora de sí misma. Ocurre lo mismo que a los niños después de la larga lactancia, que sin el pecho de la madre los niños están chupando su propio dedo. Finalmente otra apázia es la que viene por mucha sencillez y entereza (210 Escalera, v.49).

Además, la apázia real, la pragmática se distingue de la falsa y se ve por la actitud que tenemos ante los hombres. La apázia conecta con la agapi, por eso por regla general la actitud que mantenemos con los demás muestra la verdadera o falsa apázia. No tiene aún apázia “aquel que por una tentación no puede ignorar el defecto de su amigo, sea real o hipotético”. Porque los pazos que están en la psique al ser removidos ciegan la diania mente y el nus y no dejan ver la luz de la verdad; ni puede discernir lo mejor de lo peor; por tanto ni la perfecta agapi ha logrado este hombre, (211 san Máximo el Confesor, Filocalía t2, v.92).

La extrema e inalterable apázia se encuentra en aquellos que han llegado a la perfecta agapi “y por la zeoría contemplación espiritual incesante han subido por encima de las cosas sensibles y han superado a este pobre cuerpo” (212 san Teognostos, Filocalía, t2, v.29). Aquel que se ha acercado en los límites de la apázia tiene consideraciones buenas hacia todos los hombres “siempre piensa bien para todos, todos los ve como santos y puros y tiene juicio correcto para cosas divinas y para las humanas. Y así no ama nada de las cosas materiales del mundo, por las que tanto se preocupan los hombres”. El nus del hombre apazís (sin pazos) se libera de todo lo creado “y siendo despojado, se lanza hacia los cielos y hacia Dios, limpio de todo barro y libre de cualquier esclavitud; está absorbido totalmente de los bienes espirituales de Dios en solo espíritu, ve la divina belleza increada y se introduce de modo divino en lugares divinos de la bienaventurada doxa (gloria luz increada) de Dios en silencio y con inexplicable alegría. Así de esta manera, alterados todos los sentidos, es como un ángel dentro en cuerpo material, y se relaciona y se comporta como inmaterial entre los hombres” (213 san Nikitas Stizatos, Filocalía, t4, v.90). “Aún cuando el apazís habla sobre el pecado del hermano, lo hace por dos razones: para corregirlo o para provecho de otro. Si lo dice fuera de estas dos razones, sea a este hermano, sea a otro, lo dice para ultrajarlo o para herirlo; y no podrá escapar del abandono por parte de Dios, sino que caerá absolutamente en el mismo o en otro pecado y falta y, una vez, acusado, rechazado y ultrajado por otros, será avergonzado”, (214 san Máximo el Confesor, Filocalía t2, v.72).

Perfecta apázia es cuando el hombre permanece inamovible durante la aparición de una cosa y también con la aparición en su memoria. “La virtud que se hace crónica, mata los pazos; pero si se descuida, otra vez los despierta” (215 idem antes v.4). Por eso apázia no tiene aquel que unas veces es molestados por los pazos y otras se calma y descansa, “sino “el que se regocija y disfruta ininterrumpidamente con la apázia, y a pesar de estar presentes las causas de los pazos permanece firme e inamovible; aún más, éste no se inmuta ni por los conceptos de los pazos” (216 san Teógnostos, Filocalía t2, v.25).

También otro punto de perfecta existencia de apázia al hombre es cuando al tiempo de la oración no molesta a su nus ninguno de los conceptos del mundo (217 san Máximo el Confesor, Filocalía t2, v. 88).

San Juan el Sinaita dice que de los soberbios que han creído que eran apazís “en su salida han visto su propia pobreza” (218 Escalera v.28).

El discernimiento entre la apázia verdadera y la falsa conduce al punto de examinar cuales son las verdaderas cualidades de la verdadera apázia.

Cualidad de la apázia es el verdadero discernimiento (219 san Thalasio, Filocalía t2, v.43).

Se ha recalcado antes que el punto de distinción entre la verdadera apázia y la falsa es la agapi. Ahora queremos puntualizarlo aún más. Según san Máximo el Confesor aquel que ha llegado a la extrema apázia no conoce la diferencia entre “sí mismo y otro, de sí misma u otra, de fiel e infiel o de femenino y masculino”. Aspirando en la una naturaleza de los seres humanos “todos los considera igual y de la misma forma se comporta con todos” (220 Filocalía t2, v.30). De nuevo el mismo san Máximo dice que, tal como Dios es por naturaleza bondadoso y apazís (sin pazos) y ama por igual a todos los seres humanos “por un lado glorifica al virtuoso y al que se ha apropiado de la gnosis y al corrupto por su naturaleza y pazos”  (221 idem Filocalía t2 v.25). También el apazís-sin pazos es aquel que entre otras cosas no tiene resentimientos contra aquellos que le han perjudicado o han hablado mal sobre él mismo (222 San Máximo, Filocalía t2, v.42). El apazís ama a todos los hombres “no distingue entre santos y no santos” (223 San NIkita Stizatos, Filocalía t4, v.44). Más allá de todo esto el apazís se aflige y ora mucho por prójimo, (224 san Marcos el Asceta, Filocalía I, v.132”

También aquel que tiene apázia y corre hacia Dios todo el día; y no sólo no se entristece por las injusticias y los insultos de los hombres sino que se aflige y se entristece cuando no se burlan de él, (225 san Juan el de la Ecalera, v.130). Esto indica la pureza del corazón de los pazos incluidos los escondidos, secretos.

Generalmente el apazís está pleno de carismas del Santísimo Espíritu, es decir, es un árbol con muchos frutos bondadosos, que tiene como frutos del Espíritu Santo las virtudes. Los Padres cuando citan las virtudes no las consideran como praxis autónomas de una deontología ética, sino que las consideran virtudes ontológicas. Es decir, las virtudes no son praxis buenas y valores abstractos sino prósopo-persona, personalidad, naturalmente no en-hipostasiada en el sentido de autoexistente. La agapi es comunión con la verdadera agapi que es Cristo. La paz no es un valor abstracto sino el Mismo Cristo. Lo mismo también la justicia etc. Puesto que el apazís tiene conexión y comunión con Cristo, es normal que las virtudes de Cristo se hagan también propiedad de él. No queremos tratar sobre el tema de las virtudes. Sólo decimos que tal como existen pazos somáticos/físicos y psíquicos así también existen virtudes psíquicas y somáticas. Y tal como existen estadios y grados de pazos, así también existen estadios y grados de virtudes. Y como existen madres e hijas de los pazos, así también existen madres e hijas de las virtudes. Pero creo que no se deben de enumerar aquí. Les remitimos a los siguientes Padres. Para las virtudes somáticas y psíquicas a San Juan el Damasceno (226 Filocalía II pag232). Para las virtudes que corresponden a las tres edades espirituales, para los principiantes o introductorios, para los medianos y para los perfeccionadores a San Juan el Sinaita 227 pag 126, v.14.

En todo caso cuando al hombre no le molesta el pazos, cuando crece el divino anhelo en su corazón y no teme la muerte considerándola como un sueño, entonces ha adquirido el nuncio, el lazo de la salvación y “la realeza increada de los cielos circula en el interior alegrándose con inenarrable alegría” (228 san Teógnosto, Filocalía II, v.12).

El carisma de la apázia no lo recibe el hombre así de fácil y por suerte. Por eso se requiere esfuerzo intensivo y gran lucha. Por eso vamos a ver cómo se consigue la apázia. Cierto que con lo que hemos dicho en el párrafo anterior en relación con la lucha para la psico-terapia de los pazos se ve la manera de la adquisición de la apázia. Pero aquí queremos contar sinópticamente las maneras que conducen en la tierra prometida, es decir, en la tierra de la apázia. Obligatoriamente debemos de ser breves exponiendo los pasajes patrísticos.

La humildad nace de la obediencia que produce la apázia (229 San Juan el Sinaita pag 42, v.65). Si el hombre avanza por otro camino, no podrá encontrar lo deseado (230 san Teognosto, Filocalía II, v.39). La apázia no se consigue sin la agapi (231 idem antes v.25). Como existen estadios de agapi y como existe la recíproca inter-circundeación-coexistencia de las virtudes, ya que la vida espiritual es unificada y conectada orgánicamente, por eso la vivencia, experiencia de la agapi trae la apázia y la apázia está conectada estrechamente con la agapi. La agapi y la engratia-autodominio, continencia “mantienen el nus apazís sin pazos hacia las cosas y los conceptos” (232 san Máximo, Filocalía II, pag 32, v.79). La apázia es el salario de la εγκράτεια engratia-continencia/autodominio” (233 idem v.25). Para el desarrollo de la apázia ayuda mucho el ayuno, la vigilia y la oración, y rápidamente con esto sube a las montañas de la apázia, por supuesto que si la psique está contenida de humildad provocada por las lágrimas y está incendiada por la agapi de Dios (234 Nikita Stizatos Filocalía IV,v.6). También la dieta no dura y anómala que conecta con la agapi, introduce muy rápido al monje en el puerto de la apázia (235 Abad Evagrio, Gerontikón pa. 34, v.6). Trabaja con paciencia, con la engratia-autodominio y contención, con  oración continua y a la vez la extrema humildad con autojuicio, autoexamen y autocondena, y guarda todo esto que has trabajado. Y después de esto espera el tiempo adecuado y la jaris de la apázia” (236 san Teógnosto, Filocalía II v.30). San Juan el Sinaita dice que la apázia que se logra con la hisijía, la quietud del cuerpo, no permanece imperturbable, en cambio la que se consigue por la obediencia en todas partes está inalterable e imperturbable, (237 Escalera, pag 90, v.34). La pureza y lucidez que viene por los mandamientos/logos de Dios produce la apázia (238 san Máximo, Filocalía II, v.71). Se ve de todo esto que de la aplicación y el cumplimiento de los logos/mandamientos de Dios nace la apázia (239 san Talasio Filocalía, II v.25) .Pero sólo por la gimnasia física corporal, sin la fe, no pueden los hombres introducirse en la perfecta apázia y en el perfeccionamiento de la gnosis-increada (240 San Nikita Stizatos, Filocalía IV, v.71).

San Teógnosto también dice claramente que, el hombre trabajando la virtud práctica, en praxis, no podrá sólo con esta alcanzar la apázia, de modo que pueda orar claramente y sin molestias, si no siguen en el nus zeorías contemplaciones espirituales de la gnosis que ilumina y del entendimiento de los seres, (241 san Teógnostos, Filocalía, v.46). Este pasaje es muy importante. Porque existen hoy también seres humanos que dicen que con la práctica de la virtud podemos alcanzar la apázia. Esto no lo admite san Teógnosto. Hace falta indispensablemente que cooperen también las zeorías-contemplaciones espirituales, la metania y la oración, principalmente la oración del corazón o de Jesús.

Una ayuda importante para la adquisición de la apázia proviene del luto según Dios. Según san Juan el Sinaita el luto según Dios en muchos se ha hecho la bienaventurada apázia, Por eso este luto según Dios es una forma de vida. Esta catartiza, purga y sana la psique-alma, al nus y le constituye capaz de recibir súplicas divinas. Este luto según Dios  conecta con la metania y la verdadera metania con el aborrecimiento u odio de nosotros mismos. El Señor habló sobre el odio de nuestra psique-alma, tratando de seguir a Cristo y conseguir el reinado de la Realeza increada de los Cielos. “25 El que ama su psique la perderá; y el que aborrece su psique (vida) en este mundo la conservará para la vida eterna. 25. El que ama su psique (alma o vida) y evita sacrificarla cuando el deber se lo exige, éste perderá la eternidad de la realeza increada. Y aquel que gracias a su deber no le importa su psique-vida en este mundo, éste conservará y disfrutará la realeza increada en la vida eterna” (Jn 12,25); y “el que viene detrás de mí y no odia a su padre y madre… incluso a su propia psique-alma, no puede ser discípulo mío” (Lc 14,26). San Gregorio Palamás escribe que también los que viven en el mundo deben ejercer violencia para utilizar las cosas según los logos-mandamientos de Cristo. Esta violencia, sincronizándose con el hábito, hace dulce la relación hacia los mandamientos-logos de Dios y transforma esta disposición en hábito. Este hábito regala el odio o aborrecimiento fijo contra los malos hábitos y las relaciones y fructifica la apázia, (243 Obras de san Gregorio Palamás EPE t2. Pag 390). Así que el odio contra el mal y de nuestro sí mismo pervertido, se hace fuente de la apázia. Y cuando el hombre ha adquirido la apázia, entonces el pecado no le domina y se ocupa de la libertad y la ley del Espíritu (244 san NIkitas Stizatos , Filocalía IV, v.75)

Cuando vemos que existen algunos hombres muy importantes en la vida espiritual, los cuales tienen algunos defectos y pazos pequeños, no debemos escandalizarnos, porque el Dios concede por economía algunos pazos de este tipo, de modo que por estos se auto-inculpen y se examinen de sí mismos y reciban la divina riqueza la humildad.

Este es el gran tesoro de la apázia. Conecta y se relaciona con todas las virtudes y la vida espiritual. Por eso hace falta que oremos mucho para adquirir la bienaventurada apázia. Todos los apasionados, los que tenemos pazos, dice san Juan el Sinaita que roguemos al Señor insistentemente, porque todos los apazís libres de los pazos progresaron a la apázia. Por supuesto que esta apázia no debemos pedirla con orgullo y egoísmo para tener grandes y sobrenaturales regalos. Porque puede ser que el hombre pida un regalo de este tipo, como es la apázia, y que le sea dado por el diablo, en el sentido de que el pazos se vaya por poco tiempo y el diablo engañarle por la vanagloria. Por eso san Teógnosto nos aconseja: “Y no pidas apázia, como indigno de este regalo, sino que pidas la sotiría redención, sanación y salvación con dolor y recibirás junto con esto también la apázia.

A pesar de la oración que haremos y la lucha intensiva que ejercitaremos, es posible que el Dios no permita que nos liberemos de algún pazos, para saborear parcialmente o totalmente la apázia. Esto sucede porque lo hemos pedido de Dios antes del tiempo o indignamente sin merecerlo o vanagloriosamente, o recibiendo esto podría ser que nos ensalcemos y descuidar después de la adquisición. Por tanto, no debemos entristecernos cuando pedimos al Señor algo y no somos escuchados. El Dios podría constituirnos en apazís en un momento, pero economiza para nuestro interés propio, como hemos dicho antes. Además en la historia de la Iglesia tenemos casos que los hombres al haber recibido la apázia, pedían de Dios que le quitase esta bendición para que combatan contra el enemigo. San Efrén, una vez que por la Jaris de Cristo que hubo vencido los pazos físicos y psíquicos, para que se encuentre lento y perezoso de las guerras del enemigo y así sea juzgado, pedía que le fuera quitada la jaris de la apázia.

La apázia parcial o total muestra la psico-terapia, sanación de la psique. La psique es psicoterapiada, sanada y se despierta de su necrosis y oscurecimiento. La apázia al nus le levanta, le despierta (espiritualmente) cuando se oscurece y se mortifica por los pazos. “La bienaventurada apázia eleva desde la tierra al cielo al pobre nus y al pobre hombre le levanta y le limpia del estiércol de los pazos. Mientras que la agapi le hace digno de sentar junto con los soberanos Ángeles, con los soberanos del pueblo del Señor. Amín.

Próximamente capítulo V, “La hisijía como método de terapia”

y

Capítulo VI “Gnosiología Ortodoxa

Traducción Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas)  logosortodoxo.es/ 

 

 

Ortodoxa Psicoterapia III Instrucción terapéutica patrística

Ortodoxa Psicoterapia III

Instrucción terapéutica patrística

Ierotheo Vlajos, Metropolita de Nafpaktos-Lepanto

 

3.1 La psique

Qué es la psique

Enfermedad y necrosis de la psique

Terapia de la psique

 

3.2 Relación entre psique, nus, corazón y diania (mente, intelecto o lógica).

Nus y psique

Nus y Corazón

Nus y diania (mente, intelecto, cerebro)

Nus y atención

 

3.3  Sobre nus, corazón y loyismí

a) Nus νους

La vida natural del nus

La enfermedad del nus

Terapia del nus

b) Corazón καρδιά

Qué es corazón

Calificaciones del corazón

Enfermedad del corazón

Terapia del corazón

c) Lógica y loyismí

I La lógica

II Loyismí

Qué son los loyismí.

La causa de los loyismí.

Los resultados de los loyismí.

La terapia y sanación de los loyismí.

 

Se sugiere leer primero el MINILÉXICO: http://www.logosortodoxo.com/minilexico/

(Libro aceptado y aprobado oficialmente por la SANTA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ORTODOXA, traducido en más de 15 idiomas hasta en Chino y se enseña por muchas Universidades del mundo sobre todo en los ramos de Psiquiatria y Psicología…)

 

CAPÍTULO  III

Ortodoxa Psicoterapia

3.1 La psique

Qué es la psique

Enfermedad y necrosis de la psique

Terapia de la psique

 

Desarrollando el tema de la psicoterapia ortodoxa, debemos ver en este capítulo, primero qué es la psique y cómo se sana; segundo cuál es la relación entre el “como imagen”, psique, nus, corazón y diania (mente, intelecto o cerebro; y tercero cómo se sana el nus, el corazón y la diania (los loyismí). Estos temas yo creo que son muy interesantes e imprescindibles para la gnosis de la catarsis interior y la terapia de la psique, pero también para la obtención de este divino trabajo.

 

  1. La Psique

Qué es la psique

La palabra psique “es de las más difíciles en la Biblia y en las escrituras cristianas”1. (Cristos Yanarás, abecedario de la fe). La psique en la Santa Escritura y en la escritura patrística es polisémica. Manifiesta muchas cosas. Tal como apunta el profesor Cristos Yanarás: «Los 70 traductores del Antiguo Testamento tradujeron en helénico con la palabra psique la hebrea “nephech” que es un término de múltiples significados. Psique se llama cada ente vivo, cada animal, pero por regla general en la Escritura se trata del hombre; expresa la manera por la que es manifestada la vida en el hombre. No se refiere sólo a una parte de la existencia humana -la espiritual en antítesis de la material-, sino que significa el hombre entero como viva hipóstasis (base substancial o subsistencial) unitaria. La psique no habita simplemente al cuerpo, sino que es expresada con el cuerpo, y que éste también, igual que el corazón, corresponde a nuestro yo, de la manera o modo que realizamos la vida. Psique es un hombre, es alguien…»2. «La psique no es la causa de la vida, sino principalmente la portadora de la vida»3.

Psique es la vida que existe en cada creación, como las plantas y los animales, es también la vida que existe en el hombre y es también cada hombre que tiene vida, y psique también es la vida expresada a través del elemento espiritual de nuestra existencia, es este mismo elemento espiritual de nuestra existencia. La psique, como es un término de múltiples significados, por eso en muchos puntos las cosas no están clarificadas.

A continuación intentaremos dar algunas extensiones del término psique desde los textos del Nuevo Testamento y de los Santos Padres de la Iglesia.

La psique como vida es utilizada por el Señor y los Santos Apóstoles.  El Ángel del Señor dijo a José el protector de la Santísima Zeotokos: “Levántate y recoge al niño y a su madre y camina hacia la tierra de Israel porque han muerto los que piden la psique del niño” (Mt 2,20). El Señor describiéndose a Sí Mismo como Buen Pastor, dice: “Yo soy el Buen Pastor. El Buen Pastor expone su psique por las ovejas…” (Jn 10,11). También el Apóstol Pablo escribiendo para Priscila y Akila dice: “…los cuales expusieron su cabeza por mi psique” (Rom 16,4). Y en estos tres casos el término expresa la vida.

La psique es utilizada, como hemos dicho antes, para expresar el elemento espiritual de nuestra existencia. Nos referiremos algunos  versículos hagiográficos para sostener este aspecto. El Señor dijo a sus discípulos: “No temáis a los que matan el cuerpo porque la psique no pueden matarla; temed más bien a Dios que puede mandar al infierno la psique y el cuerpo” (Mt 10,28). Los hombres no pueden asesinar la psique, en cambio el diablo puede hacerlo, en el sentido de que la psique si no tiene el Espíritu Santo está muerta. El Diablo es espíritu muerto (espiritualmente), porque no participa de Dios y transmite la mortificación (espiritual) también a aquellos que se conectan y se unen con él. Es entidad viva, pero no existe según Dios. El Señor en la parábola del rico insensato presenta a Dios diciéndole al rico: “rico insensato, esta noche te reclamarán tu psique; ¿todo esto que has acumulado para quién será?” (Lc 12,20). (La exclamación “te reclamarán” en plural, se refiere a los demonios que rodean la psique durante la salida de su cuerpo y su muerte física, según los Padres).

La diferencia entre la psique, como elemento espiritual de la existencia del hombre, que es por naturaleza mortal, pero por la Jaris (gracia, energía increada) inmortal, y de la vida se ve también por una otra enseñanza de Cristo: “Porque todo el que quiera salvar su psique, la perderá; y todo el que pierda su psique por causa de mí, la hallará” (Mt 16,25). En un caso con el término “psique” el Señor da a entender el elemento espiritual de nuestra existencia y en el otro caso significa la vida. El Apóstol Pablo desea a los Tesalonicenses: “Que el Dios de la paz os santifique plenamente y todo vuestro ser, espíritu, psique y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesús Cristo” (1 Tes 5, 23). Aquí no se trata de la llamada composición tríadica del hombre, sino que con el término espíritu da a entender la Jaris increada de Dios que recibe la psique, el carisma. En todo caso aquí lo que queremos identificar es el discernimiento entre psique y cuerpo. Además, el Evangelista Juan es su libro del Apocalipsis escribe: “… vi debajo del altar las psiques de los que habían degollado por causa del logos de Dios y habían mantenido el testimonio del cordero (Cristo)” (Ap 6,9). El cuerpo fue degollado, pero la psique se encuentra cerca de Dios y desde luego conversa con el Dios, como se refiere a continuación el Evangelista.

Aún la palabra psique es utilizada para expresar al hombre entero. El Apóstol Pablo sugiere. “Toda psique que se someta a las autoridades que están en el poder…” (Rom 13,1).

Con este pequeño análisis creo que se hace claro lo trascendental que es el término psique dentro de la Santa Escritura. Con este término se entiende también el hombre entero y el elemento espiritual de su existencia y la vida que existe al hombre, a las plantas y a los animales, en todas aquellas que participan de la vivificadora energía increada de Dios. San Gregorio Palamás hablando sobre la increada Luz, la que nace en la psique teofora (portadora de la luz divina) “por el alojado Dios”, dice que esto es la energía increada de Dios y no la esencia increada de Dios, y tal como se llama Luz la esencia, así se llama Luz también la energía. Lo mismo sucede también con la psique. Psique se llama también la vida espiritual y la biológica, pero sabemos bien que una cosa es la vida espiritual y otra la biológica: «tal como por la psique se hace la vida en el cuerpo empsiquizado (animado, vivificado y contenido por la psique), así llamamos psique también la misma vida, pero conocemos que la vida es algo distinto que la psique que existe en nuestro interior y proporciona vida, así también en el interior de la psique teofora se hace la luz increada por el residente Dios»4.

Hemos localizado este versículo del santo para que se vea que los Padres conocen bien que el término psique es atribuido a la vez al elemento espiritual de nuestra existencia, como también en la misma vida y, además, que hay gran diferencia entre la primera y la segunda. Esto lo veremos mejor más abajo, cuando analicemos la diferencia entre la psique de los animales y la del hombre.

Intentando dar una definición de la psique en su sentido espiritual, como el elemento espiritual de nuestra existencia, nos referiremos a San Juan el Damasceno el cual dice que la psique es viva, simple, incorpórea, invisible por los ojos del cuerpo, lógica y noerá (espiritual humana), sin forma, mientras que utiliza el cuerpo como instrumento que le da vida, independiente, voluntariosa y energética o dinámica, es decir,  creada y alterable por su voluntad,

«La psique, pues, es usía-esencia o sustancia viva, simple. Incorpórea. Invisible por su fisis-natura a los ojos físicos, lógica y noerá, sin forma y utiliza como órgano suyo el cuerpo y lo proporciona la vida, el crecimiento y el nacimiento… es independiente, voluntaria y energética u operativa, alterable, (es decir, se altera por su voluntad) porque es creada, ya que todas estas cosas las ha recibido naturalmente por la jaris (energía increada) de su creador de la que tomó también sus ser por naturaleza»5.

 

La psique es creada por su Soberano simple y buena6 .

Casi la misma definición que San Juan el Damasceno dice San Gregorio de Niza quien precede del primero: “La psique es sustancia creada, viva, espiritual, transmisora de la vida al cuerpo orgánico, es sensible, intuitiva y sensitiva, mientras dura la vida en el cuerpo. La psique introduce la fuerza vivificadora en el organismo somático o físico para la energía operativa de los sentidos”. Esto significa que el cuerpo se mueve por la fuerza y energía de la psique7.

San Gregorio Palamás interpretando el versículo de San Pablo “se ha creado el primer hombre en psique viva viviente” (1 Cor 15,45), dice que psique viva significa «siempre viva, inmortal y lógica; en efecto, inmortal es lógica, y no sólo esto sino también plena de jaris; porque, así es la verdadera psique viva» 8.

Se dice que la psique es inmortal. Sabemos bien que este concepto de inmortalidad de la psique no es de procedencia Cristiana, pero los Cristianos la aceptaron con algunas condiciones imprescindibles. El profesor Ioanis Zisiulas escribe al respeto: “La idea de la inmortalidad de la psique, aunque no es de procedencia cristiana, pasó en la tradición de nuestra Iglesia empapando también nuestra misma himnografía. Nadie la puede negar, sin encontrarse fuera del clima del mismo culto de la Iglesia…

La Iglesia no aceptó esta idea Platónica sin condiciones y premisas. Estas condiciones contienen, entre otras cosas, tres cosas fundamentales. Una es que las psiques no son eternas sino creadas. La otra es que de ninguna manera se debe de identificar con el hombre, la psique del hombre no es el hombre. Una cosa es la psique y otra el hombre, el cual es entidad psicosomática. Tercera, la más importante es que la inmortalidad del hombre no se sostiene en la inmortalidad de la psique sino en la resurrección de Cristo y en la futura resurrección de los cuerpos”9.

Hemos recalcado anteriormente que la psique del hombre por la Jaris increada es inmortal y no por naturaleza y aún se debe de recalcar que en la Tradición Patrística Ortodoxa la inmortalidad del hombre no es la vida de la psique más allá del sepulcro, sino la superación de la muerte con la energía increada Jaris de Cristo. La vida en Cristo es aquella que hace al hombre inmortal, porque sin la vida en Cristo existe la necrosis, puesto que la energía increada Jaris de Dios da vida en la psique.

Puesto que hemos dado algunos elementos que constituyen el término de la psique, debemos de avanzar un poco en el tema de la creación de la psique. La psique es creada, puesto que fue formada por Dios. Nuestra fuente básica es la apocálipsis (revelación) que ha sido dada a Moisés: “Y creó Dios al hombre de polvo de tierra y sopló en su cara aliento de vida y se hizo en psique viva o viviente”(Gén 2,7). Este versículo nos describe la creación de la psique del hombre. San Juan el Crisóstomo interpretando este versículo, dice que es necesario para uno ver las cosas dichas con los ojos de la fe y lo que se dice “sea dicho con mucha condescendencia y para nuestra enfermedad”10. Lo de «Dios ha creado y soplado no es digno de decirlo sobre el Dios; pero para nosotros y para nuestra debilidad y enfermedad así las describe estas cosas la santa Escritura, condescendiendo a nosotros de manera que siendo dignos de esta condescendencia poder subir y alcanzar a aquella altura»10. La manera o modo por el que ha creado Dios el cuerpo y lo hizo en psique viva, como describe la Divina Escritura, es condescendiente. Se describe así para nuestra enfermedad.

San Juan el Damasceno escribe que lo que se dice sobre Dios, es simbólicamente a través del pazos-pasión humano, pero tienen un significado más elevado, puesto que lo divino es simple y sin forma definida. Y como la Escritura dice que el Dios sopló a la cara del hombre, veremos la interpretación, sobre la boca de Dios, que hace san Juan el Damasceno: «Boca y habla significa esto que indica su voluntad, ya que en nosotros con la boca y el habla son señalados los conceptos del corazón”»11. Cierto es que una cosa es la boca y otra el soplo, pero lo cito como indicativo, puesto que existe una relación y conexo.

Generalmente, tal como dice san Juan el Damasceno, todas las cosas que somáticamente o corporalmente se han descrito sobre Dios, aparte de las cosas que se ha dicho sobre la encarnación del Logos, “tienen algún concepto y significado escondido, puesto que mediante las cosas y realidades que son válidas para el hombre, nos enseña las que están por encima de nosotros 12.

Por lo tanto, la psique igual que el cuerpo, es creación o formación de Dios.13.

San Juan el Crisóstomo, interpretando este soplo de Dios, dice que “este logos no sólo es plena ignorancia, sino también es absurdo, está fuera de lugar”,  de que el soplo a Adán es la psique y que la psique fue transmitida al cuerpo por la esencia de Dios. Si esto fuera verdadero, entonces la psique no sería sabia en unos y en otros tonta e imprudente, ni en unos psique justa y en otros injusta. La esencia de Dios no se divide, ni se altera sino que es inalterable. Por tanto, el soplo  de Dios fue energía increada del divino Espíritu Santo”. Tal como Cristo dijo “tomad o recibid divino Espíritu” (que no es el Espíritu Santo o Paráclitos Persona sino la jaris la energía increada), así también “el soplo divino oído humanamente, es Espíritu divino y adorado”. Según el santo, la psique no es un trozo de Dios sino energía del Espíritu Santo que ha creado y formado la psique, sin que Éste se haga psique. La psique es producida por el Espíritu, pero no se hizo el Espíritu psique, sino que ha creado la psique. Porque el Espíritu Santo como creador participa en la creación del cuerpo y de la psique. En efecto, de el Padre por el Hijo en Espíritu Santo con la divina dinami potencia y energía increada crea la criatura” 14.

Un otro punto importante que sostienen los Padres es que no tenemos existencia del cuerpo sin la psique ni existencia de la psique sin cuerpo. Inmediatamente cuando apenas Dios crea al cuerpo forma también la psique. San Anastasio el Sinaita escribe: “porque la psique no es ni se crea antes que el cuerpo y tampoco el cuerpo antes que la psique” 15. San Juan el Damasceno rechazando a Orígenes, epigramáticamente sostiene que “a la vez con el soma (cuerpo) es creada también la psique no uno primero y después el otro”16. La psique y el cuerpo son creados simultáneamente.

San Juan el Sinaíta: “La psique no se es creada antes que el cuerpo, ni el cuerpo antes que ella, sino los dos a la vez17.

El hombre está creado como imagen de Dios. Cierto es que el “como imagen” no se refiere al cuerpo sino principalmente a la psique. En el hombre, el “como imagen”, es más fuerte que el de los ángeles, porque, tal como veremos, la psique del hombre vivifica el conjuntado cuerpo. Generalmente podemos decir que la psique es “como imagen” de Dios. Y tal como Dios es trinitario, Nus, Logos y Espíritu así también la psique del hombre tiene tres fuerzas nus, logos y espíritu18. En toda la naturaleza hay figuras, formas o tipos figurativos de la Santa Trinidad19, pero principalmente esto se ve al hombre. El “como imagen” del hombre es más fuerte que el “como imagen” de los ángeles.  San Gregorio Palamás hablando sobre el Bautismo de Cristo en el río Jordán y explicando el por qué de las razones “del formado y reformado hombre se manifiesta el misterio de la Santa Trinidad”, escribe que esto se hizo no sólo porque el hombre es el único mistis (instructor de los misterios) y adorador terrenal de la Santa Trinidad, sino también el único que es “como imagen” de ella. Los animales sensibles e insensatos tienen sólo espíritu vivificador, y esto no subsiste de por sí mismos, y tampoco tienen nus y logos. Los ángeles y arcángeles tienen nus y logos porque son noerós (espirituales) y lógicos, pero no tienen espíritu vivificador porque no tienen soma (cuerpo) que sea vivificado por el espíritu. Así que, como el hombre tiene nus, logos y espíritu vivificador, puesto que vivifica el conjuntado cuerpo, es el único “como imagen-icona” de la trihipostasiada naturaleza (de tres bases subsistenciales o substanciales)20.

La misma enseñanza desarrolla san Gregorio Palamás en sus capítulos físicos y teológicos. Tal como el Dios Trinitario es Nus, Logos y Espíritu lo mismo también el hombre. El espíritu que vivifica el cuerpo es “el eros noerós (amor espiritual)” que tiene su existencia del nus y pertenece también al logos;  y está en el nus y en el logos y contiene también a los dos 21. La naturaleza noerá y lógica de los ángeles aunque tiene nus, logos y espíritu, a pesar de eso “no tienen este espíritu como vivificante”22. Tal como hemos señalado anteriormente, el “como imagen” se refiere principalmente a la psique, pero como el cuerpo se vivifica por el espíritu, por eso el “como imagen” del hombre es más vigoroso que el de los ángeles.

San Gregorio ve la diferencia entre “como imagen” del hombre y de los ángeles desde un otro punto. Es conocida su enseñanza que en Dios hay ουσία (usía, esencia, sustancia) y energía increadas, las cuales se contraen y se juntan ente sí separadamente y se dividen o disciernen conjuntamente. Este es el misterio de la indivisible división o discernimiento de esencia y energía. La esencia increada de Dios no es participativa por el hombre, en cambio las energías increadas de Dios si son participativas. Y como el hombre es como imagen de Dios, por eso en esta enseñanza sobre esencia y energía, la pasó también a la psique. Así también la psique se divide o discierne inseparablemente en esencia y energía. (Discernimiento clarísimo E=M.C2, quitando el C2 la velocidad de la luz tenemos energía igual a esencia o sustancia, discernimiento sin división, moneda con dos caras).

El Santo comparando la psique de los animales con la de los hombres, dice que los animales tienen la psique según y por energía y no como esencia. La psique de cada uno de los animales irracionales es la vida del cuerpo que le empsiquiza (vivifica, anima). No tienen la vida como o por esencia sino como o por energía, porque ella existe en relación con otro y no de sí misma. Por eso la psique de los animales como solo tiene energía muere junto con el cuerpo. Al contrario la psique del hombre “no tiene solo energía sino también esencia, como viva de sí misma”. Por eso cuando es disuelto el cuerpo ella no se disuelve con éste, sino que permanece inmortal. “La psique lógica y noerá es compuesta, por su energía que antes nos hemos referido, pero como se manifiesta sobre otra cosa (el cuerpo) no puede crear composición; la composición se crea por la esencia de la psique con alguna de las cualidades opuestas anteriormente referidas, es decir, de la virtud y de la maldad”23.

San Máximo el Confesor en su enseñanza cita que son tres, las dinamis fuerzas y energías de la psique: 1) la nutritiva 2) la fantasiosa, imaginativa y furiosa, impetuosa y 3) la logística y comprensiva. De la fuerza nutritiva participan las plantas. De la nutritiva y la fantasiosa e furiosa participan los animales y de la logística y comprensiva junto con las otras dos participan los hombres24. Esto indica el gran valor del hombre en relación con los animales irracionales. También lo dicho anteriormente indica claramente también la diferencia del hombre con los ángeles. Por eso el Cristo humanizado tomó cuerpo humano y no forma de ángel, se hizo Θεάνθρωπος (Zeánzropos, Dios y hombre) y no Θεάγγελος (zeánguelos, Dios y ángel).

De lo que se ha dicho, se nos da la capacidad de ver la división de la psique. No trataremos de desarrollar el tema en su máxima extensión, sino que presentaremos las cosas imprescindibles y necesarias que tienen relación sobre el tema de este estudio.

San Juan el Damasceno dice que la psique es lógica y noerá (espiritual humana). Ha dado Dios “la psique lógica y noerá por su propio soplo”25. Es la enseñanza básica de los Santos Padres de que el nus y la lógica son dos energías paralelas de la psique.

San Gregorio Palamás refiriéndose en que la psique es como imagen de la Santa Trinidad y escribiendo que la Santa Trinidad es Nus, Logos y Espíritu, dice que la psique creada por Dios a Su imagen es noerá, lógica y espiritual. Por eso debe guardar este orden, dedicándose enteramente a Dios; vaya viendo sólo a Dios, adornándose con la continua memoria, la zeoría contemplación y la ardiente agapi hacia Él26.

La psique mediante los pazos y los pecados se va disgregando y esparciendo, por eso necesita estar conjuntándose, unificándose y ofreciéndose a Dios. Esta unificación se consigue de muchas maneras, principalmente con la aplicación de la enseñanza del logos de Cristo. Theolepto Metropolita de Filadelfia principalmente recalca el valor de la oración. “Y la oración pura, genuina y lúcida adjuntada con el nus, el logos y el espíritu, con el logos implora al divino nombre, con el nus aborda firmemente sin ensueños o fantasías al suplicado Dios, en cambio con el espíritu atrae el regocijo, la humildad y la agapi; y así alaba la sin principio ni fin Trinidad, el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, el Dios uno27. Con el logos mencionamos continuamente el nombre de Cristo, con el nus nos fijamos atentamente sin ensueños o fantasías y con el espíritu nos sobrecogemos con devoción, humildad y agapi.

De esta manera se unen las tres fuerzas de la psique y se ofrecen a la Santa Trinidad. Así es conseguida la terapia de la psique, que en otro punto emprenderemos un desarrollo mayor. La digresión de las fuerzas de la psique supone enfermedad y la unificación terapia.

San Nikitas Srizatos divide la psique en tres partes, pero insiste principalmente en las dos, la parte lógica o logística y la pasional. La parte lógica o lo logístico es invisible e inconexa con los sentidos, estando como dentro y fuera de ellos. Diciendo logistico, creo que el santo da a entender el nus del hombre. Más abajo haremos un discernimiento entre lógica y nus, pero aquí debemos de recalcar que el nus tiene relación con Dios, en el nus se apocalipta-revela el Dios y la lógica como energía, formula, describe y expresa las experiencias del nus. La parte pasional de la psique queda muy fragmentada en los sentidos y en los pazos. Se llama pasional o padeciente “porque queda sujeto y partido en los pazos28.

San Gregorio el Sinaíta analizando las fuerzas de la psique, describiendo lo que domina exactamente en cada fuerza, dice que: en la lógica o logística se energizan y operan los loyismí, en la irascible (o emocional) los pazos brutales, en la anhelante el apetito bestial y en la noerá las formaciones fantasiosas o imaginarias y en el intelectual o mental los conceptos y significados.” 29.

El mismo Santo cita que: “Cuando Dios por Su inspiración vivificadora ha creado la psique como lógica y noerá, no la hizo con deseo e ira bestial, sino que la puso la fuerza de deseo y a la vez el valor, fortaleza para seducir, atraer amorosamente“ 30. Con la creación de la psique “no se ha co-creado con ella la insensata ira y el paranoico deseo perverso” 31; estos vinieron como resultado del pecado.

No desarrollaremos más sobre la división de la psique porque lo relativo a ella está descrito en el capítulo sobre los pazos. Aquí, hizo falta escribir algunas cosas para la división, porque se habla especialmente sobre la psique.

De cualquier modo existe una relación y conexión de la psique respecto al cuerpo. ¿Pero qué es esta relación y en qué grado existe? Es un tema que lo afrontaremos en este punto.

El hombre está constituido de cuerpo y psique. Cada elemento no constituye por sí sólo al hombre. San Justino el filósofo y mártir dice que la psique por sí misma no es el hombre, sino que se dice: la psique del hombre. Como también el cuerpo no se llama hombre sino el cuerpo del hombre. La unión de estos dos se llama άνθρωπος ánzropos ser humano u hombre; y el Dios  ha llamado en vida y resurrección al hombre, no una parte, sino el hombre entero con la psique y el cuerpo32.

La psique, tal como hemos dicho, se ha formado junto con el cuerpo. Y aún el embrión en la concepción es empsiquitizado (se crea la psique). Junto con la concepción es creada y se desarrollada la psique, a medida que crece el cuerpo también son manifestadas a la vez las energías de la psique 33.

Existe discernimiento claro entre la psique y el cuerpo “no es la psique soma (cuerpo físico) sino incorpórea” 34. A pesar de esto no es posible encontrar, existir y llamarse el cuerpo o la psique inconexos e independientes el uno con el otro. Porque la relación es inamovible 35.

Los antiguos filósofos creían que la psique se encuentra en una parte concreta del cuerpo y que el cuerpo es la cárcel de la psique y su salvación es la liberación del cuerpo. Los santos Padres enseñan que la psique está en todo el cuerpo. San Gregorio Palamás dice que los ángeles y la psique son entes, existencias incorpóreas, “no están en un lugar y tampoco en todas partes”. La psique conteniendo el cuerpo con el cual se ha constituido “está en todo el cuerpo, pero no como en un lugar, ni está como contenida en este, sino que conjunta, contiene y vivifica el cuerpo, teniendo también esto, el “como imagen de Dios” 36.

El mismo santo, teniendo en cuenta que existen hombres, son los helenizantes, los cuales colocan la psique al cerebro como en una acrópolis (punto extremo de la ciudad) y otros, los Judaizantes, la ponen en el interior del corazón como auténtico vehículo, dice que nosotros conocemos exactamente que lo logístico o lógico se encuentra en el corazón no como en un envase, puesto que es incorpóreo ni fuera del corazón, puesto que está conjuntado. El corazón del hombre es el órgano hegemónico según san Gregorio, es el trono de la Jaris (gracia, energía increada). Allí se encuentra el nus y todos los loyismí de la psique. El Santo insiste que esta enseñanza la hemos recibido del mismo Cristo, el Cual es el creador del hombre. Recuerda el logos de Cristo: “No lo introducido de la boca ensucia al hombre; sino lo que sale de la boca eso es lo que ensucia al hombre” (Mt 15,11), como también el logos del Señor “del corazón salen reflexiones, malos pensamientos…” (Mt 15,19). El santo expone también el logos de san Macario que “el corazón conduce hegemónicamente el órgano completo y la Jaris ocupa el corazón entero, reinando en todos los loyismí y las partes; porque allí está el nus y todos los loyismí de la psique”. Por eso el propósito fundamental de la terapia, según el santo, es el nus que mediante los sentidos está esparcido fuera, retornarlo de afuera al interior del corazón, que es el banco o almacén de los loyismí y el primer órgano logístico carnal” 37.

Volveremos a este tema, pero lo que principalmente queremos subrayar según la enseñanza de los santos Padres es que la psique utiliza como órgano, instrumento el corazón y es el que dirige al cuerpo. Tiene una cohesión con el cuerpo, no es algo ajeno a este. Nemesios el Emesis enseña que la psique «es incorpórea, intangible y no se puede describir en un lugar, toda mediante todo el cuerpo y con su luz procede progresando y no hay parte que no esté totalmente iluminado de ella y que ella no esté entera. A pesar de esto, “la psique unida al cuerpo permanece totalmente inconfundible” 38.

La psique energiza, opera y dirige todo el cuerpo y todos los miembros del cuerpo. Es la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa de que el Dios dirige personalmente el mundo sin medios creados, sino con Su energía increada. Así como el Dios energiza y opera en la naturaleza, de la misma manera “la psique también energiza y opera a los miembros del cuerpo y mueve cada uno según su propia energía y operación”39. Por consiguiente, tal como el trabajo de Dios es gobernar el mundo, “así también el trabajo de la psique es gobernar el cuerpo”40.

San Gregorio Palamás, que trabajó y trató mucho sobre este tema de la relación de la psique y el cuerpo, dice que ocurre lo mismo con la psique y con Dios. La psique tiene en su interior unitariamente “todas las dinamis fuerzas y energías providentes del cuerpo.” Aún cuando son dañadas algunas partes del cuerpo, cuando se ciegan los ojos y se hacen sordos los oídos, la psique no tiene menos dinamis fuerzas providentes del cuerpo. La psique no es las dinamis fuerzas y energías provisoras sino que las posee. A pesar de la existencia en su interior de las dinamis providentes, es “una, simple, no compuesta ni multiplicada o compuesta”41.

Es muy característico que en este pasaje, lo que le ocurre la psique en relación con el cuerpo, enlaza con la relación de Dios con toda la creación. Dios dirige el mundo con todas con Sus fuerzas y energías providentes. Dios las tenía antes de la creación del cosmos. Aún es polidinámico (multipotente) y pantodínamo (omnipotente) y lo unificado y simple de Dios no es desplazado a causa de las dinamis fuerzas y energías increadas que existen en Él42. Esto indica claramente que la psique es “como imagen de Dios”. Y lo que ocurre a Dios, en proporción ocurre también en la psique del hombre.

San Gregorio de Niza dice que la psique es inmaterial e incorpórea «opera y se mueve con su propia natura también y a través de los órganos corporales manifiesta sus propios movimientos»43. El mismo san Gregorio de Nicea, dice epigramáticamente que la psique no es detenida por el cuerpo sino ella es la que lo retiene. No se encuentra dentro del cuerpo como en un envase o saco, sino más bien el cuerpo está dentro de ella.  La psique cabe por todo el cuerpo «no hay parte que no sea iluminado de ella y no esté presente completamente»44.

La conclusión general en lo referente a la psique con el cuerpo es que ella se encuentra dentro de todo el cuerpo, no hay parte del cuerpo humano en el cual no se encuentra la psique y que el corazón es la primera caja logística de la psique y allí se encuentra el centro de la psique no como en un envase, sino como órgano, instrumento que dirige todo el cuerpo y que la psique, mientras es discernida del cuerpo, a pesar de eso, conecta y enlaza estrechamente con este.

Todas estas cosas las hemos dicho porque conectan y enlazan estrechamente con el tema que desarrollamos en este estudio. Porque no podemos percibir y entender la caída y la enfermedad de la psique, si ignoramos qué es la psique  y cómo es enlazada y conectada con el cuerpo.

 

Enfermedad y necrosis de la psique.

En la Iglesia muy a menudo hablamos sobre la caída del hombre y la muerte que vino como resultado de la caída. Precedió la muerte espiritual y a continuación la somática (física del cuerpo). La psique perdió la Jaris energía increada de Dios, el nus cesó de tener relación con Dios y se obscureció. Esta mortificación transmitió la necrosis en el cuerpo también. Según san Gregorio el Sinaíta, el cuerpo del hombre se había creado incorruptible “el cual también resucitará” y la psique se había creado sin pazos. Y como, por el entretejimiento y transmisión de los dos, había un enlace o una unión cohesiva entre el cuerpo y la psique, por eso se corrompieron los dos, “y la psique tomó la cualidad de los pazos, o más bien de los demonios; y el cuerpo se asimiló con las bestias irracionales, y por la influencia de esta situación caída y por el dominio de la corrupción”. Puesto que se corrompieron la psique y el cuerpo, “se han constituido en una bestia, irracional y tonta, a causa de la ira y el deseo”. Así el hombre tal como dice la Escritura “se ha hecho semejante a las bestias en maneras y formas”45. La psique con la caída se llenó de pazos y se asemejó a los animales. El hombre se vistió las prendas de piel de la corrupción y de la mortandad y se asemejó con los animales irracionales.

Esta enfermedad, cadena y bloqueo, suciedad y narcosis de la psique, está descrita maravillosamente en las obras patrísticas. Cada pecado es repetición del pecado de Adán y con cada pecado probamos el oscurecimiento y la necrosis de la psique caída. Veamos más analíticamente a estos estados decaídos y caóticos de la psique.

Cuando el hombre deja libres los sentidos y a través de ellos el nus es esparcido fuera del corazón, entonces viene la cadena o bloqueo de la psique. “La fragmentación, disolución de los sentidos se convierte en cadena y bloqueo de la psique”. Este bloqueo equivale a oscurecimiento u oscurantismo. Y cuando Cristo retroceda de la psique y ella es ocupada por el oscurecimiento de los pazos, entonces “las bestias espirituales la esparcen”46. La psique cae y es introducida en oscuridad impenetrable y los demonios energizan y operan en ella. El hombre se encuentra en la noche sin luna.

Esto constituye también la enfermedad de la psique. San Thalasio nos dice que la enfermedad de la psique es el hábito hacia la maldad, en cambio la muerte es el pecado en energía y acción47. Enfermándose la psique es conducida poco a poco a la muerte (espiritual).

La enfermedad de la psique es en realidad suciedad de la psique. La suciedad de la psique es el no funcionar por naturalidad. De este estado son creados dentro del nus los apasionados, indecentes y maliciosos loyismí (pensamientos, reflexiones, meditaciones, fantasías)48. Psique sucia, enferma, no purgada, ni sanada, sin catarsis, según el mismo San Máximo es una psique que está llena de loyismí, deseos indecentes, enojos, resentimientos y odios49.

San Hesiquio el Presbítero describe la manera que enferma la psique y finalmente se muere. En cambio la psique ha sido creada por Dios, simple y buena, pero cuando es agradada con los estímulos y efectos del diablo y “engañada corre de mal en peor” y de esta manera mezcla mediante las fantasías sus propios loyismí con el estímulo y efecto del demonio. A continuación, “al consentir, entonces realiza también con el cuerpo aquel pecado que había visto con su nus y mente, con el resultado de su propia condenación”50.

San Gregorio Palamás presentando versículos de la Escritura, como los del Apóstol Pablo: “aún cuando estábamos éticamente muertos por nuestras faltas y deslices, nos vivificó espiritualmente con la vida de Cristo…” (Ef 2,5), del Evangelista Juan: “es el pecado que lleva a la muerte…” (1 Jn 5,16) y el logos de Cristo sobre su alumno “… y deja que los muertos entierren a sus muertos” (Mt 8,22), dice que aunque la psique es inmortal por la Jaris, a pesar de esto “al estar en una dispersión, en una entrega y derroche de sí misma por los placeres (o hedonismo), esta psique mientras está viva (porque en su esencia es inmortal), está muerta”. Así interpreta el logos del Apóstol Pablo: “pero la viuda que derrocha y vive de los placeres, aunque parezca que vive, está muerta espiritualmente” (1 Tim 5,6). La psique aunque esté viva, a pesar de esto, si no tiene la verdadera vida que es la Jaris (energía increada) de Dios, está muerta51. Los padres ancestros del género humano, como voluntariamente han alejado de sí mismos la zeoría contemplación espiritual y la memoria de Dios e infringieron Su mandamiento y se aliaron con el espíritu muerto de Satanás, fueron desnudados de las prendas celestes, vivificantes y resplandecientes, y se convirtieron –ojalá que así no sea de nosotros- ellos también como el Satanás, oscurecidos y muertos sobre el espíritu52. Así ocurre siempre. Cuando el hombre conecta con el satanás y hace sus propias voluntades, entonces su psique se mortifica, en efecto, el satanás no sólo es un espíritu muerto sino que mortifica a los que se acercan y lo palpan53.

Cuando la psique no actúa por naturalidad está muerta. «Cuando no tiene nada sano, aunque parezca que vive, está muerta… Por ejemplo, cuando yo no me cuido sobre la virtud, sino que transgredo, arrebato y hago cosas fuera de la ley, ¿cómo puedo decir que tengo psique? ¿Si acaso por qué caminas? Pero esto también es atributo de los insensatos animales. O quizás, ¿por qué comes y bebes? pero esto también es una característica de las bestias. ¿O quizás, porque estás de pie con dos patas?, esto más bien muestra que eres una bestia con forma humana»54.

En la enseñanza del Apóstol Pablo, el hombre muerto (espiritualmente) se llama “carnal” o “psíquico”. En la epístola a los Corintios escribe que “el hombre psíquico (de espíritu mundano) no acepta y no recibe las cosas del Espíritu de Dios…” (1 Cor 2,14). También escribe que: “porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y como seres humanos andáis con espíritu humano, mundano?” (1 Cor. 3,3). Según el profesor y Padre Romanidis, los términos “psíquico”, “sarkikós, carnal”  y “camináis como seres humanos” tienen el mismo significado55.

En otros puntos de su estudio escribe que “hombre carnal y el psíquico es el ser humano entero con cuerpo y psique, el cual es privado de la energía incorruptible e increada del Espíritu Santo” 56. “Cuando el hombre no sigue al Espíritu, es privado de la vivificadora energía increada de Dios, convirtiéndose en psíquico”57.

 

Terapia de la psique

Toda la tradición de la Iglesia Ortodoxa consiste en sanar y vivificar la psique muerta (espiritualmente) por el pecado. En este punto radica la terapia de la psique (psicoterapia) y en esto contribuyen todos los Misterios y toda la vida ascética de la Iglesia. El que ignora esta realidad no puede sentir la atmósfera o el ambiente de la Tradición Ortodoxa. Veremos a continuación qué es esta salud y vivificación de la psique y algunos tropos o métodos para su consecución y también cómo funciona una psique saludable y viva.

La salud de la psique es la apazia (sin pazos) y la gnosis espiritual58. Psique perfecta es la que se ha reconvertido y adquirido las virtudes59. Psique perfecta es aquella que “su fuerza pasional se ha vuelto totalmente hacia Dios”60. Psique purgada, pura y sanada es la que “ama a Dios”61. Psique sanada y pura es la que se ha liberado de los pazos y bajo la divina agapi (amor incondicional y energía increada) goza y deleita incesantemente62.

Los santos Padres describen algunas maneras por las cueles la psique es resucitada, vivificada y sanada. La tristeza por o según Dios, es decir, la metania rebate y anula la hidoní, el placer, voluptuosidad, “la refutación de la hidoní trae la resurrección de la psique”63. San Antonio el gran terapeuta de Dios decía que debemos limpiar, purgar y sanar la diania (mente, intelecto). “Seamos limpios, puros y lúcidos en la diania (mente, intelecto). Yo creo que, cuando ella está purificada y sanada en cada una de sus partes y es estable según naturaleza y puede hacerse perspicaz, clarividente y capaz de ver más y de más lejos los demonios, ya que tiene al Señor que la abre los ojos (espirituales)64. Es decir, el Santo terapeuta de la psique, nos sugiere que purguemos y purifiquemos la diania. Está comprobado que cuando uno retiene su nus limpio de loyismí y de distintas imágenes, entonces puede mantener limpia, pura y sana su psique.

San Theolepto, Metropolita de Filadelfia, enseña: “Cuando expulsas y anulas las distracciones exteriores y abandonas los loyismí interiores, entonces el nus se eleva en trabajos y logos del espíritu”. El intento de mantener el nus limpio y liberarse de la cantidad de distracciones, trae como resultado el poder ver en nuestro interior el nus y cómo funciona, el cual antes estaba muerto y por tanto invisible. Por eso otra vez san Theolepto pide que: “Dejad, pues, las compañías exteriores y ocupaos con los loyismí interiores hasta encontrar el lugar de la casa y la oración pura y lúcida, donde habita el Cristo”65. El corazón como veremos en otro punto, es la casa donde habita el Dios. Solamente descubriremos a Dios, cuando luchamos para vivir de forma hisijasta y cuando luchamos contra los loyismí que dominan nuestro interior. Tiene gran valor la limpieza, purgación o catarsis del nus. Este método es sencillo, pero conciso y produce gran beneficio a la psique del hombre, puesto que le convierte en templo del Espíritu Santo.

La psique es sanada, cuando se aleja de la relación por las cosas peores y se apega con agapi a las divinas, superiores y trascendentales66.

San Gregorio Palamás interpretando toda la Tradición de la Iglesia Ortodoxa dice que, con la infracción y el pecado hemos perdido el “como semejanza”, pero el “como imagen” no lo hemos perdido. Precisamente como no hemos perdido el “como imagen”, por eso podemos hacer resucitar la psique. Liberada la psique de su relación de las cosas peores (las sensibles) y apegada por la agapi hacia el Dios y las cosas más bondadosas y sometida a esto por las obras y las formas de las virtudes, “es iluminada por Él y se va embelleciendo, mientras mejora y obedece los mandamientos-logos, las voluntades y las intervenciones de Él, por las que recibe y disfruta la verdadera vida eterna”67. La psique cuando obedece la ley de Dios, poco a poco se hace saludable, se va iluminando y disfruta de la vida eterna.

San Nikitas Stizatos a excepción del método práctico que se puede sanar la psique, nos propone también otro método, el contemplativo. Allí donde existe eros (amor ardiente) a Dios, trabajo espiritual y participación a la luz inefable e increada “allí está la paz de las fuerzas de la psique, la catarsis del nus y el alojamiento de la Santa Trinidad”68. Por eso, además del intento de mantener nuestro nus limpio y sano, hace falta también que nos acostumbremos al trabajo espiritual del nus y la oración noerá o del corazón y adquirir agapi, eros hacia Dios, porque allí donde habita este eros, se consigue la paz de las fuerzas de la psique y la limpieza, sanación del nus.

En otro capítulo de este estudio describimos más detallado que la psique es terapiada o sanada, cuando se mueve por naturalidad y allí presentamos cuál es el movimiento natural de cada parte de la psique. Aquí como hablamos sobre la terapia de la psique epigramáticamente recalcamos algunas realidades.

San Gregorio Palamás escribe que, luchamos para desarraigar del cuerpo la ley del pecado e introducir y establecer en el interior del cuerpo la atención y vigilancia del nus, y después ordenamos y establecemos las leyes adecuadas en cada fuerza de la psique y en los miembros del cuerpo. En los sentidos establecemos la engratia (autodominio, continencia). En la parte pasional de la psique la agapi (amor). La parte logística la mejoramos expulsando todo lo que impide la diania su elevación a Dios y esto lo llamamos nipsis (sobriedad o vigilancia sobria). Cuando uno con la engratia haya purgado, limpiado el cuerpo, la ira y el deseo con la divina agapi y presenta a Dios su nus expiado por la oración, entonces “adquiere y ve, contempla la anunciada Jaris (energía increada) de los katartizados purificados y sanados del corazón”69.

San Máximo el Confesor, encontrándose en la Tradición Ortodoxa, exhorta: “La parte irascible de la psique dómala con la agapi y la parte anhelante de ella con la engratia (continencia, autodominio); la parte logística dale alas con la oración y la luz del nus no se oscurecerá nunca”70.

La terapia de la psique enferma, la vivificación del mortificado nus y la catarsis del corazón sucio, no se consigue con consejos, ni con fármacos o psicofármacos, sino con el ejercicio o ascesis del método terapéutico de nuestra Iglesia Ortodoxa, con la engratia (continencia, autodominio), la agapi, la oración y la conservación del nus de los ataques del Satanás mediante los loyismí. Por eso creemos que la Ortodoxa Παράδοση (parádosi Tradición y Entrega Santa) tiene un gran valor e importancia para nuestra época, porque es la única que puede liberar al hombre, “psicoterapiarlo” y sanarlo de la angustia, de la ansiedad, de la inseguridad y de la depresión que provienen de la muerte (espiritual) de la psique.

 

1)  Cristos Yanarás, abecedario de la fe. 2) San Simeón pág. 334 3) San Simeón pág. 334 4) Obras de San Gregorio Palamás t.2º pág.198. 5) San Juan Damasceno: Edición sobre la fe Ortodoxa correcta. 6) San Hisiquio el Presbítero, Filocalía t. 1º, v.43. 7) P G 46, 29. 8) San Gregorio Palamás, t.1, pág.85 9) Sínaxis, ejemplar 6, pág. 82-82. 10) P G, t. 53, 102-105. 11) San Juan el Damasceno, idem pag 74 12) San Juan el Damasceno, idem pag 76 13 San Hisijio, Filocalía t.1º pág.171. 14) San Nicaodemoe el AGhiorita, Eortodromio, pág 73. 15) P. G 89, 724 16) Igual antes, pág.150 17) San Juan Sinaíta: Escalera logos 26. 18) San Gregorio Palamás Filocalía, t 4, v 36-37.

19) Amfiloqui Rántovits, “el Misterio de la Santa Trinidad” pág38. 20) Homilías de san Gregorio Palamás pág.248-249). 21) Filocalía t 4, pag 147, v.39 22) Filocalía t 4, v 38. 23) San Gregorio Palamás, Filocalía t 4, v 30, 31, 32, 33. 24) Filocalía t 2, v 32. 25) Igual antes pág. 150-152 26) Filocalía t.4º,v. 40. 27)  Idem pág 10 28) Filocalía, t 3, v 9. 29) Filocalía t 4, pág 39, v.63 30) Idem v.82. 31) Idem v. 81. 32) Justino: Sobre resurrección, 229-230. 33) San Juan el Sinaíta: Escalera pág.136. 34) San Gregorio el Teólogo, P G 10,1141. 35) San Máximo el Confesor, Estudios filosóficos y teológicos, pág. 222. 36) Filocalía, t 4, v 61. 37)  San Gregorio Palamás, tomo 2º, pág 124-126. 38) P G 40, 597 y 600. 39) San Gregorio el Sinaíta, Filocalía t.4º, v.81. 40) San Thalasio, Filocalía, t 2, v 31. 41) Gregorio Palamás, tomo 2º. 42) Mismo antes. 43) P G 46, 29 44) Idem 45,217. 45) Filocalía t 4, pag 43, v.82. 46) Theolepto de Filadelfia, Filocalía t 4 pág. 6. 47) Filocalía, t 2, v 89. 48) San Máximo el Confesor, Filocalía t 2, v 35. 49) igual, t 2 v 14. 50) Filocalía, t 1, v 43. 51)  Filocalía, t. 4, v. 45. 52) Igual, v. 46. 53)  Igual v. 46. 54) San Crisóstomo PG 61, 439. 55)  El pecado original, pág. 131. 56) Igual, pág 130. 57) Igual, pág. 131. 58) San Thalasio, Filocalía, t 2, v2. 59) Mismo, v 54. 60) San Máximo el Confesor, Filocalía t 2, pág 40. 61) San Thalasio, Filocalía t 2, v 79. 62) San Máximo el Confesor t2, v.34. 63) San Thalasio, Filocalía t 2, v 79. 64) San Hisiquio Filocalía t.1 pág 169 v.179. 65) Filocalía t 4, pág. 6. 66) San Gregorio Palamás, Filocalía t 4, v 39. 67) Filocalía t 4, v 39. 68) Filocalía t 4, pág. 298.  69) San Gregorio Palamás t 2, pág.122 70) Filocalía t 2, pag 49, v. 80.

 

Psicoterapia Ortodoxa III

3.2 Relación entre psique, nus, corazón y diania (mente, intelecto o lógica).

En los textos de la Santa Escritura y de los Santos Padres hay una mezcla, pero también un discernimiento entre los términos psique, nus, corazón y diania. El que estudia y goza de los escritos de los Santos Padres y del Nuevo Testamento el primer problema que encontrará es esta mezcla entre estos conceptos y términos. Verá que estos términos se enlazan. Este tema me ocupaba por muchos años e intentaba encontrar una solución. Estudiando en relación la bibliografía verificaba la debilidad de los intérpretes, a excepción de algunos, en determinar la relación y discernimiento de estos términos. Por eso en este párrafo intentaremos a separar los términos e intentaremos a describir los marcos dentro en los cuales se mueve cada término.

Hasta ahora hemos desarrollado que la psique del hombre es el como a imagen y como la psique vivifica el soma (cuerpo) cohesivo o adjuntado, por eso el como a imagen del hombre es más potente que el como a imagen de los ángeles. Como la psique se encuentra en el interior de todo el cuerpo, por eso se puede considerar como imagen también el hombre entero y aún este mismo cuerpo. Es característico el tropario de San Juan el Damasceno que se psalmodea en el oficio de salida del difunto. “Lamento y me duele cuando comprendo la muerte y veo en el sepulcro yaciendo el “como imagen” de Dios, nuestra belleza creada, estando sin forma ni gloria”.

Está claro que en este tropario el como a imagen se refiere al cuerpo que está en el sepulcro.

 

Nus y psique

En los textos del Nuevo Testamento y de los Santos Padres la psique se identifica con el nus. Los términos nus y psique de enlazan. San Juan el Damasceno, por supuesto, escribe que el nus es la parte más clara de la psique, es el ojo de ella:

71 “…tal y como en el cuerpo existe el ojo, así también, según el santo, el nus es el ojo de la psique” (San Juan el Damasceno: Edición de la fe exacta Ortodoxa, pág. 152).

San Gregorio Palamás utiliza el término nus con dos significados. Nus es incluso la psique entera, el como imagen, y nus también es una dinami potencia y energía de la psique tal como hemos explicado en otro párrafo. Porque tal como el Dios Trinitario es Nus, Logos y Espíritu así también la psique tiene nus, logos y espíritu. Según el santo hagiortita el nus se identifica con la psique pero también es una dinami fuerza, energía de la psique. Me referiré en un versículo característico en el cual existen estos conceptos. Después de la creación del hombre, escribe el santo haghiorita, “los ángeles entonces veían con sus ojos la psique del hombre articulada y conjuntada en sentido, sentimiento y cuerpo y veían aun otro dios sobre la tierra no simplemente creado. A causa de la divina bondad, nus y cuerpo el mismo, pero a causa de la grandiosa bondad metamorfoseado por la jaris gracia-energía increada) de Dios, de modo que el mismo sea sarx-cuerpo, nus y espíritu, y la psique tener el “como a imagen y semejanza” totalmente como esencia unificada en nus, logos y espíritu”. (72. San Gregorio Palamás t.1º, pág.196).

En este texto se ven las siguientes cosas. Al principio se habla para la psique que está unida con el cuerpo y los sentidos. Un poco más abajo se enlazan los términos psique y nus. En vez de la psique utiliza el término nus, “nus y cuerpo”. A continuación utiliza la división sarx (cuerpo), nus y espíritu el cual espíritu es la Jaris (energía increada) del Espíritu Santo, puesto que Dios no ha creado al hombre solo de psique y cuerpo, “sino que le ha hecho también pleno de jarisy no sólo esto sino la psique con la divina jaris. Porque ella es realmente lapsique vivificada o viva” (Id. Pág 196)

Después de esto escribe que la psique es como imagen y semejanza de Dios “la psique tiene totalmente unificada y uniforme la esencia en nus, logos y espíritu”.

Se ve pues claramente que en este texto que la psique es como imagen de Dios y el nus unas veces se identifica con la psique y otras es considerado como una dinami potencia y energía de la psique que es su ojo como dice san Juan el Damasceno.

La identificación nus y psique se ve claramente también en otro pasaje de san Gregorio Palamás. Escribe en uno de sus capítulos: “Porque esto lo de cómo imagen no se refiere al cuerpo, sino a la naturaleza del nus del cual no hay otra naturaleza mejor que la de él” 74. (Filoc. t.4º, v.27).

La psique del hombre como a imagen de Dios es trinitaria. Es nus, logos y espíritu. Puesto que nus en su significado general se identifica con la psique, significa que el nus tiene tres dinamis fuerzas o energías. Mientras que el nus es una de las fuerzas o energías de la psique, a la vez es también toda la psique. Un pasaje característico de san Gregorio Palamás es “cuando lo unificado uno del nus se hace o adviene en trinitario permaneciendo uno unificado, entonces se une con la principiante Divina Trinidad y Mónada-Unidad… Sin embargo lo unificado o unitario del nus se convierte en tres permaneciendo unificado por su giro hacia si mismo y por simismo a la elevación hacia Dios” (75. Idem v.2). Así la psique “es una cosa multi-dinámica” (76. v.3) de la cual una dinami es el nus, pero a pesar de esto también toda la psique con sus tres dinamis es y se llama nus.

Vimos anteriormente que el como a imagen se refiere por los Padres a la psique. Pero a la vez se dice que el como a imagen se refiere también al nus. “Este como imagen no tiene lugar en el cuerpo sino que es la naturaleza del nus” (77. idem v.27).

Puesto que Dios tiene esencia y energía y la psique, que es como imagen de Dios, tiene esencia y energía. Pero como hemos visto que, el nus también se identifica con la psique y puesto que nus y psique son términos que se enlazan, por eso el nus también tiene esencia y energía.

San Gregorio Palamás con todo su discernimiento y sabiduría analiza esta realidad. Esencia de la psique es el corazón y energía de la psique es “la resultante y constituyente de los loyismí y los conceptos”. Por lo tanto, el nus tiene esencia y energía. Por eso con el término nus unas veces entendemos esencia y otras veces energía. Escribe  característicamente el santo: “Nus se llama la energía resultante por los loyismí, conceptos y significados. Nus también es la dinamis operante, la que en la Escritura se llama también corazón”. (78. idem v.3). Como en la época de san Gregorio sus contemporáneos le acusaban cuando hablaba del regreso del nus al corazón, el santo escribe: “porque ignoran que una cosa es la esencia del nus y otra la energía. 79. (San Gregorio Palamás t.2º, pág.128).

 

Nus y Corazón

Nus se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. En muchos pasajes de la Santa Escritura y de los santos Padres hay esta identificación entre nus y corazón puesto que estos términos se enlazan entre sí. El Señor bienaveturiza, bendice a los purgados, purificados y sanados del corazón: “bienaventurados los puros de corazón porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8). En el corazón se apocalipta=revela Dios y allí el hombre Le conoce. El Apóstol Pablo escribe que allí se hace la iluminación de Dios. “… el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la doxa-gloria increada de Dios en la faz-persona de Jesús Cristo” (2 Cor 4,6). El mismo Apóstol desea y bendice: “17 para que el Dios de nuestro Señor Jesús Cristo, el Padre de la doxa-gloria (increada), os dé espíritu de sabiduría y de revelación para conocerlo o reconocerlo. También pido en mis oraciones para que el Dios de nuestro Señor Jesús Cristo y Padre os dé doxa-gloria (increada) os dé espíritu (carisma, jaris energía increada) de sabiduría y de apocalipsis-revelación de las verdades divinas, para que (seáis iluminados) y recibáis, a medida de lo posible, conocimiento o gnosis precisa de él y de su divina voluntad.

18 Lluminando los ojos de vuestro corazón, para que vosotros sepáis y conozcáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuál la riqueza de la doxa-gloria de la herencia (dada por él) en los santos. También ruego a Dios que os conceda iluminación a los ojos de vuestro corazón (o psique), para que podáis conocer cuáles son los bienes esperados, por los que Dios nos ha llamado a disfrutar, y cuál es la riqueza de la doxa-gloria, la que Dios antes de la creación del mundo ha decidido dar como herencia a los santos (cristianos)” (Ef 1,17-18).

El corazón recibe la apocálipsis-revelación del conocimiento de Dios. En otro punto el corazón se sustituye por el nus. El Señor después Su Resurrección encontrándose entre Sus Discípulos, “les abrió el nus transmitiéndoles luz increada para que entendiesen las Escrituras” (Lc 24,45). Como el hombre con la apertura de los ojos del corazón y con la catarsis del corazón conoce a Dios, por eso “abrir el nus” se identifica con “abrir el corazón”. También, “bienaventurados y felices los purgados, purificados y sanados del corazón porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8), creo que conecta con el pasaje apostólico “…metamorfoseados, transformaos con la renovación de vuestro nus…” (Rom.12,2).

Por tanto, en este punto el nus se llama corazón también y los dos términos se enlazan. San Máximo el Confesor interpretando el logos de Cristo «sin embargo, dar limosna de lo que tenéis, entonces todo será limpio y puro» (Lc 11,41), dice: “porque no os ocuparéis ya de las cosas concernientes al cuerpo, sino que vuestro fin será estar purgando y sanando vuestro nus de la suciedad y del odio, al cual nus, el Señor lo llama corazón. Porque el odio y la suciedad al manchar el nus, no le dejan ver a Cristo que habita en el interior por la jaris (gracia, energía increada) del santo Bautismo” 80. (Filocalía t.2, c. 4 v.73). Nus, pues, se llama también la esencia de la psique, es decir, el corazón. Con este sentido el nus y el corazón se identifican puesto que en ell nus reside el Cristo.

 

Nus y diania (mente, intelecto, cerebro)

Pero nus se dice también su energía, la que está formada en loyismí y conceptos. San Pablo dice: “Porque si con el carisma de la lengua rezo a Dios, mi espíritu ora y el nus se queda sin fruto. ¿Qué se debe hacer en este caso? Oraré con el espíritu y con el nus también, psalmodiaré con el espíritu y con el nus también” (1 Cor 14, 14-15). En este pasaje el espíritu es el carisma de la glosolaliá. Y el nus es la diania (mente, intelecto). Por tanto aquí el nus es identificado con la diania o la lógica. Con este sentido y significado hay muchos pasajes en la Santa Escritura.

Más allá de todo esto,  San Máximo el Confesor calificando la lógica o logos y el corazón como el centro de nuestra existencia con el cual adquirimos la gnosis de Dios, como nus, presenta también la diferencia de la energía de cada función. “El nus que ha logrado la catarsis, está purgado y sanado y ve correctamente las cosas. El logos bien ejercitado contempla y expresa correctamente las cosas contempladas” (81. Idem)

El nus (corazón) es aquel que ve con claridad las cosas y por eso debe ser catartizado (purgado y sanado); y el logos (lógica), es la que formula y expresa las cosas vistas. Con este pasaje llegamos a la conclusión que para que alguien llegue a ser Padre de la Iglesia no sólo debe tener el nus purgado, sanado y lúcido sino también la expresión, es decir, tener ejercitado el logos para expresar estas realidades sobrenaturales a medida de lo posible.

 

Nus y atención

Otros Padres con el nus definen la atención que es más fina que la diania-mente intelecto. (82. San Gregorio Palamás, tomo 2º pág. 132). San Teolepto de Filadelfia conecta el nus con la atención, el logos con la imploración y el espíritu con el estado de dilatación del corazón, el recogimiento y la agapi. Cuando funcionan de esta manera las dinamis fuerzas y energías de la psique, entonces “todo el hombre interior funciona en el Señor”. Pero es posible que la diania exprese las oraciones de la bendición pero el nus (la más fina atención) no acompañe y se extravíe con distintos conceptos y resbale de la gnosis de Dios. “Muchas veces mientras la diania dice las palabras de la oración, el nus no la acompaña ni se fija hacia Dios, con el cual se hace una conversación durante la oración, sino que se extravía por varios pensamientos sin darse cuenta. Así la diana (con el logos) dice por costumbre las palabras, pero el nus se aleja de la gnosis-conocimiento de Dios. Por eso entonces parece que la psique no entiende, ni tiene disposición y ganas, porque el nus se esparce en algunas fantasías e imaginaciones y se ocupa de aquellas cosas que le engañan y el que está orando no asiste delante a Él que proporciona el consuelo, ¿entonces cómo se va a endulzar la psique? Cómo gozará y deleitará el corazón que hace como si orase, como hipócrita cuando ora? “Deleitará el corazón a los que buscan y piden al Señor” (Sal 104,3) (83. San Zeolepto de Filadelfia, Filocalía t.4º, pág.149)

Por tanto, este nus no es sólo los loyismí sino la más fina atención y debe regresar al corazón, a la esencia de la psique que se encuentra como órgano o instrumento, dentro en el órgano carnal puesto que órgano carnal del corazón “es la caja de lo logístico de la psique y el primer órgano logístico”.

Así que el nus que se dispersa por los sentidos hacia fuera, debemos de concentrarlo y hacerlo regresar “hacia al corazón mismo que es la caja de los loyismí”. 84. (San Gregorio Palamás t.2º, pág. 126)

El tema del nus aún no lo hemos agotado, simplemente en este párrafo hemos querido separar de una manera los términos nus, corazón, psique y localizar la relación entre ellos y la diferencia. Volveremos en estos conceptos más abajo cuando el logos-tratado sobre el nus, el corazón y los loyismí lo habremos desarrollado más extensamente.

Sinópticamente en este párrafo queremos subrayar que el término nus es de múltiples significados en la escritura patrística. El nus se identifica con la psique y a la vez es también una energía de la psique. Tal como la psique así también el nus es como a imagen de Dios. Tal como la psique se divide en esencia y energía el nus también se divide en esencia y energía. Tal como en Dios la esencia y la energía se separan o disciernen indivisiblemente, lo mismo se hace con el nus. Por esta razón en otros puntos los Padres nus califican la esencia, es decir, el corazón, entonces en este caso el nus se identifica con el corazón y en otros puntos nus califican también la energía, los conceptos y los pensamientos y la más fina atención que se esparce fuera por los sentidos, entonces hace falta que retorne al corazón. Principalmente por regla general los Padres nus califican el corazón y la psique, sin que excluyan la otra denominación que nos hemos referido anteriormente.

Estamos perdiendo (por no decir la hemos perdido) nuestra tradición y por eso muchos de nosotros identificamos a la vez el nus con la lógica, la razón. No sospechamos en absoluto que aparte de la lógica (razón) existe otra fuerza que tiene un valor superior que es el nus (energía), o sea, el corazón (esencia). Toda la cultura es cultura sobre la pérdida del corazón. Y algo que el hombre no tiene en su interior no lo puede percibir, conceptuar y comprender. El corazón (como esencia) se mortifica, el nus (como energía) se oscurece y se embriaga por la energía lógica y por eso no podemos percibir y comprender la presencia de ellos. Para el hombre que tiene en su interior el Espíritu Santo, para el que se encuentra en apocálipsis-revelación no son necesarias muchas aclaraciones porque él conoce por su experiencia la existencia del corazón y del nus.

 

Psicoterapia Ortodoxa III parte

3.3  Sobre nus, corazón y loyismí

 

  1. Nus νους

La vida natural del nus

La enfermedad del nus

Terapia del nus

 

  1. Corazón καρδιά

Qué es corazón

Calificaciones del corazón

Enfermedad del corazón

Terapia del corazón

 

  1. Lógica y loyismí

I La lógica

II Loyismí

Qué son los loyismí.

La causa de los loyismí.

Los resultados de los loyismí.

La terapia y sanación de los loyismí.

 

3.3 Sobre nus, corazón y loyismí

Todo lo que hemos dicho hasta aquí es introductorio para que vayamos entrando  en el análisis e interpretación de la vida interior de la psique. La enfermedad y la terapia de la psique, es principalmente enfermedad y terapia del nus, del corazón y de los loyismí. Sobre este tema girarán los próximos capítulos. Estudiaremos por separado el nus, el corazón y los loyismí. Creo que este análisis ayudará a la endoscopia de nuestro interior.

 

  1. Nus νους

La vida natural del nus

La enfermedad del nus

Terapia del nus

 

Ya hemos recalcado que el término nus es de varios significados en las obras de los santos Padres de la Iglesia. Unas veces se identifica con la psique y otras es una energía de la psique, el ojo de ella y otras es la atención que es más fina que la diania (cerebro, mente, intelecto). En este párrafo estudiando la enfermedad y la terapia del nus le consideraremos como el ojo (espiritual) de la psique. Con el término nus daremos a entender principalmente la dinami potencia y energía de la psique (85 idem san Gregorio Palamás pag 124), como también la parte más limpia, pura de la psique, que según san Juan el Damasceno es el ojo de la psique (86 idem pag 152,) igual que es el ojo para el cuerpo, lo mismo es el nus para la psique y es la parte más limpia.

Este ojo de la psique, que se llama nus y opera a través de los sentidos, es lo que se mancha, se contamina, se enferma y necesita terapia. Tal como el ojo del cuerpo cuando enferma se oscurece todo el cuerpo, de la misma manera cuando enferma el ojo de la psique que es el nus entonces se oscurece toda la psique del hombre. Esto daba a entender el Señor cuando decía “si la luz que hay en ti es tu propia oscuridad ¿cuánta será tu oscuridad” (Mt 6,23). El nus saliendo del corazón y alejándose de Dios enferma y muere, entonces de esta manera se mortifica toda la psique también. Esto lo veremos más detalladamente a continuación.

 

La vida natural del nus.

Los santos Padres determinan claramente la vida natural del nus. Según san Nikitas Stizatos: “Nus apazís sin pazos, impasibilidad es el Dios, está por encima de toda apazia impasibilidad y de todo; es luz, fuente de luz bondadosa, sabiduría, logos y gnosis; también dador de gnosis, logos y sabiduría” 87 (Filocalía, v.1 pág.326). Y también el hombre, como imagen de Dios, tiene nus sin pazos, cuando este se encuentra en su estado natural y no se mueve más allá de su propio valor y su propia naturaleza. Por eso el nus del hombre desea y busca unirse con Dios “de donde tenía y tiene su principio” y acude con sus cualidades o atributos naturales hacia Él y “desea imitar su filantropía y sencillez”. Tal como el Nus-Padre genera (hace nacer) al Logos, el Cual (Logos) genera, reconstruye y renueva a los hombres, así también el nus de la psique genera (hace nacer) al logos y “como en otros cielos genera, reconstruye y renueva a las psiques de semejantes hombres y las hace firmes, estéreos por la paciencia en practicar las virtudes”. Además el nus mediante el logos no solo reconstruye las psiques de los demás hombres sino que las revivifica por el espíritu de su boca. Así el nus del hombre que se mueve hacia Dios reconstruye y reforma las psiques y reconstruye y reforma las otras psiques  e imitando a Él “se ve él también como creador de la creación espiritual y del gran mundo” y escucha claramente desde el cielo (88 Id v.12): “El que convierte y hace digno al indigno, se hará como mi boca” ( Jer 15,19). Se ve claramente en este pasaje de san Nikitas Stizatos que, cuando el nus se mueve naturalmente hacia Dios y se une con Él, se convierte y se hace también él por la Jaris (energía increada) lo que es por naturaleza el Nus Celeste.

La unión de nus y Dios es parada y a la vez movimiento, puesto que el perfeccionamiento es interminable. San Máximo en sus obras habla de continuo movimiento y parada y estable movimiento. El hombre permaneciendo en Dios se mueve continuamente. Lo mismo escribe san Nikitas Stizatos sobre el nus, “… todos estos nus en este primer nus tienen su parada fija y el movimiento interminable”. Esto ocurre al nus que está catartizado, purgado, purificado, limpio y no obcecado, pero no al sucio, no sanado, ni purgado. (89Id. v.28). El nus unido con el Primer Nus se convierte y se hace bondadoso y sabio. “Sabio y bondadoso por naturaleza sólo es Dios; pero se hace el nus también por participación, si estudia y se instruye”. (90San Zalasios, Filocalía t. 2º, v. 37).

Describiendo el estado natural del nus, estamos obligados a determinar claramente cuál es el movimiento del nus por naturaleza, por sobre-naturaleza y por contranatura o antinatural. San Marcos el Asceta describe estos tres movimientos del nus. Tres son los lugares comprensivos que se introduce el nus por el metabolismo 1) por naturaleza, 2) por sobrenaturaleza y 3) por contranatura. Cuando el nus entra en el funcionamiento natural entonces encuentra el sí mismo como causante de los astutos malos y perversos loyismí, conoce las causas de los pazos y confiesa a Dios los pecados. Cuando se introduce en el funcionamiento antinatural olvida la justicia de Dios y pelea con los hombres considerando que los demás le son injustos. Cuando se introduce al sobrenatural encuentra los frutos del Espíritu Santo 91. (Filocalía t.1º v.9). Esto significa que cuando el nus se evade de Dios y pelea con los hombres, está en el estado antinatural, en cambio cuando conoce la causa de sus pazos y encuentra los  frutos del Espíritu Santo vive el estado natural y el sobrenatural respectivamente. La vida del Espíritu Santo es aquella que manifiesta el estado natural del nus y describe su camino natural. Cuando el hombre persevera en mantener su nus en el movimiento natural y el valor del logos, entonces permanece limpio de la materia y “se adorna de agapi, simpatía, apacibilidad, humildad y serenidad de su y se sobreilumina por los resplandecimientos del Espíritu Santo” 92 (San Nikitas Stizatos, Filocalía, 3ª v.13).

Según San Máximo el Confesor, el nus opera y funciona por naturaleza cuando tiene dominados los pazos, cuando contempla los logos de los seres y cuando camina hacia Dios, 93 (Filocalía t.2º v.55). También los Santos Padres recalcan la realidad de que el nus se transforma por y en cada concepto de las cosas que recibe. Considerando los conceptos de las cosas espiritualmente “se transforma según cada percepción diversa que recibe”. Pero cuando se une con Dios entonces se convierte y se hace sin forma ni figura, 94 (San Máximo, Filocalía pág.40, v.96). Por eso tiene gran importancia que el nus aprenda a recibir espiritualmente los conceptos de las cosas, porque de otra manera no vive su natural estado y entonces se altera automáticamente también la psique. Porque cuando se mancha y enferma una energía de la psique, entonces se alteran y enferman todas las demás fuerzas puesto que “por la una se comunican todas en lo uniforme de la psique” 95 (San Gregorio Palamás, Filocalía, t.4º, v.3).

El nus es el que determina todo el estado de la psique puesto que es el abastecedor de la psique. Nuestro nus está entre medio de dos cosas, entre la virtud y la maldad, entre el ángel y el demonio, que cada parte energiza y opera las cosas que le interesan. El nus conectado con la libertad, tiene la fuerza de seguir uno de los dos o rechazar uno de los dos. “El nus tiene la independencia, el poder y la fuerza de seguir lo que quiere o rechazarlo” 96 (San Máximo, Filocalía, pág.39 v.91). El nus es el que parte y divide la psique. Primero padece él y a continuación arrastra la psique entera “…la psique dividida va a donde el nus la dirige, es decir, en alguna cosa según el pazos humano” 97 (San Nikitas Srizatos, Filocalía). “Es cualidad característica del nus que en cualquier cosa que permanece, allí se amplía y a continuación hacia esta cosa emprende su deseo y agapi (amor). Esto se puede hacer sea por propias cosas divinas y espirituales, sea por las cosas y los pazos de la carne” 98 (San Máximo el Confesor, Filocalía t.2º, v.60).  El pazos de la agapi (amor) del nus en las cosas materiales es condenable, en cambio el pazos de la agapi que le ata con las divinas realidades y cosas es elogiable y admirable“99(Idem). Por eso la ascética ortodoxa da mucha importancia al camino y al movimiento del nus. Porque cuando el nus se vuelve y se fija a la idea de las cosas materiales, entonces enferma y a continuación traspasa la enfermedad en todas las fuerzas de la psique.

Generalmente para el movimiento del nus podemos sostener que es por naturaleza, por sobrenaturaleza y por contranatura, antinatural. El nus con la libertad que dispone camina según su propio deseo y según el camino que sigue y el lugar que permanece se altera y después altera la psique positivamente o negativamente. “Los hombres tienen el nus a Jesús o al pecado o a los hombres” 100 (Abad Elías, Yerontikón pág.37). Esto creemos que se verá más claro en los capítulos siguientes que se hablará sobre la enfermedad y la psico-terapia, sanación del nus.

San Gregorio de Niza enseña que “…el nus no está contenido ni permanece sólo en una parte de nosotros, sino que en está en todo y a través de todo…  Pero la comunión y conexión del nus con el cuerpo tiene una cohesión incomprensible e inefable, porque ni está dentro, (ya que lo incorpóreo no está retenido en el cuerpo), ni tampoco por afuera (porque las cosas incorpóreas no contienen nada), sino que el nus tocando la naturaleza de una manera incomprensible e inexplicable está unido con ella, sin que esté asentado dentro en ella ni que la rodee 101 (P G 44, 177, B-C).

San Gregorio Palamás exponiendo el pasaje de san Macario donde enseña que el nus y todos los loyismí de la psique se encuentran dentro del corazón como en un órgano (instrumento) y el pasaje de san Gregorio de Niza que enseña que el nus como incorpóreo no está dentro en el cuerpo, escribe que estos dos pasajes no son contrarios sino que conducen a una unidad. San Macario y San Gregorio de Niza tenían distintas presuposiciones en sus antropologías, es decir, con otro significado dice san Macario que el nus está dentro en el cuerpo y con otro sentido y significado san Gregorio dice que está fuera del cuerpo. Tal como aquel que sostiene que Dios como incorpóreo no se encuentra en un lugar definido no está en contradicción con aquel que sostiene que el Logos de Dios una vez se encontró en la matriz impecable y virgen de la Zeotokos, lo mismo se hace en estos pasajes de los Padres en relación con el nus. El nus del hombre como incorpóreo está fuera del cuerpo pero también dentro en el cuerpo utilizando indiscutiblemente el corazón como primer órgano, 102 (Obras de San Gregorio Palamás, t.2º, pág. 406). Hemos explicado en otro párrafo que el nus tiene esencia y energía y como esencia se encuentra dentro en el corazón, en cambio como energía está en los loyismí y así sale del cuerpo concibe y detiene el concepto y significado de las cosas. En su estado natural el nus se introduce en el corazón, la energía en la esencia y así se eleva hacia el Dios. Este es el movimiento cíclico del nus por el cual hablaremos más tarde.

El nus, como a icona-imagen de Dios tiene vida sólo cuando se une con Dios y se hace sabio y bueno. Esta es la vida del nus. El Apóstol Pablo escribe: “Porque ¿quién conoció el nus del Señor de modo que pueda instruirle? Nosotros tenemos el nus y el pensamiento de Cristo” (1Cor. 2,16). El estado natural del nus es unirse con el nus de Cristo. Entonces se alumbra, se ilumina. La vida real del nus es cuando la parte logística de la psique con conceptos divinos dirige hacia Dios himnos y gratitud, además, con el continuo recuerdo se apega en Él, 103 (Idem pág. 396). Narcosis y mortificación del nus es su alejamiento de Dios mientras que su vida es la comunión y la unión junto con Él. La vida del nus según san Máximo es la iluminación de la gnosis (conocimiento) y como esta iluminación nace de la agapi (amor) hacia Dios por eso no existe nada mayor que la agapi a Dios 104 (Filocalía, t.2º Pág.4).

Tal como el cuerpo para vivir tiene necesidad de alimento, también la psique tiene necesidad de la virtud, así también la oración espiritual es alimento del nus 105 (San Nilos el asceta, Filocalía t.1º, v.91).

La oración suministra al nus y le vivifica. Cuando el nus se mueve hacia Dios y se junta con Él es saludable y vivificado. En éste estado recibe la paráklisis (consuelo, súplica) de Dios. En Dios el nus adquiere la salud y el sentido, sentimiento este sentido es “el sabor exacto de las cosas discernidas” 106 (San Diádojo de Fótica, Filocalía t.1º v.30). Es indispensable en la vida espiritual que el nus tenga vida de manera que pueda discernir las energías y los consuelos de Dios de las energías del diablo. En el nus saludable que se ocupa continuamente de las divinas realidades “también la parte pasional se ha convertido en arma divina”107  (San Zalasio, Filocalía t.1ª, v.49). Entonces toda la psique está saludable. El nus es un arma que arrastra la psique hacia Dios o hacia al diablo y las obras del pecado. De todos modos el nus cuando es saludable es informado de Dios. Es claro el mandamiento del Apóstol Pablo que es válido para el nus limpio, claro, vivificado y lúcido: “Sobre esto cada uno que se informe por la conciencia de su propio nus” (Rom 14,5).

Aunque el nus es una dinami (potencia y energía) de la psique con el significado que le damos en este párrafo, a pesar de eso tiene otras fuerzas y energías. San Nikitas Stizatos en la Filocalía t.1, v.12, comenta: “Cuatro son las fuerzas de la psique: 1)prudencia, 2)perspicacia (o fineza del nus), 3)percepción y 4)destreza (o habilidad)”. Por tanto se debe unirlas estas cuatro fuerzas del nus con las cuatro virtudes generales, o sea, la prudencia del nus con la sensatez (sofrosini) de la psique, la perspicacia con la serenidad, la percepción con la justicia y la destreza o habilidad con la fortaleza. Así se crea “una arma candente y celeste” que afronta los tres pazos, avaricia (filaryiría, codicia, amor al dinero), voluptuosidad (filidonía, hedonismo) y ambición (filodoxía, amigo de la gloria) 108 (Filocalía t.4º v.12).

Es cierto que estas divisiones del nus son inconcebibles e incomprensibles por nosotros, pero los Santos Padres con la lucha personal que hicieron y la iluminación por el Espíritu Santo, separaron, discernieron y escribieron estas dinamis fuerzas y energías y conocieron toda la composición psíquica (psicosíntesis, psicosomática) interior del hombre. El hombre viviendo en apocálipsis-revelación, iluminándose por la energía increada del Santísimo Espíritu conoce todas las profundidades de la psique y todas las fuerzas del nus que para el hombre que está alejado de la Χάρις (Jaris energía increada) son desconocidas e incomprensibles. Además, el hombre alejado de Dios se hace y está perdido, oscurecido y descocido.

Todo esto en que nos hemos referido, indica el estado natural del nus, tal como funciona al hombre natural, normal, al hombre de Dios. “Trabajo del nus es que no consienta ningún loyismós que critique y condene a escondidas al prójimo” 109 (Filokalía San Zalasio t.1º. v.38). El nus en su estado natural rechaza los loyismí que provienen del diablo y generalmente rechaza todo loyismós que es contrario de la agapi (amor incondicional). Además, se va constituyendo más perfecto cuando se va enriqueciendo de la gnosis (increada) de Dios. “Nus perfecto es aquel que adquirió como cualidad la gnosis (increada)”110  (Filokalía San Zalasio t.1. v.54). Esta gnosis es la misma gnosis de Dios y de las creaciones de manera muy supra-conocida, dice san Máximo el Confesor (Filokalía pag.40 v.8).

 

Enfermedad del nus

El nus con la caída se oscureció, se anestesió y se enfermó. Dejó de ser perfecto. Esto mismo se hace cada vez que el hombre comete el pecado.

La primea batalla del diablo se hace con el nus. Los demonios pretenden a esclavizarlo, entonces a continuación el hombre viene al consentimiento, estimulación y al pecado. San Máximo enseña que los demonios teniendo como causa, motivo los pazos que existen en la psique, estos promueven y estimulan los malignos, apasionados y compulsivos loyismí, por los cuales atacan al nus, le coaccionan y le chantajean para llegar al consentimiento del pecado. Se hace una batalla grande para que el nus sea aprisionado y atraído al apasionado y patético loyismós. Cuando el nus está vencido “le conducen en el pecado por la diania (mente, cerebro) y estando perdida, enseguida llevan prisionero el nus en la acción”. Pero el mal no queda hasta allí. Ya que los demonios, una vez con los apasionados y maliciosos loyismí han aislado el corazón se retiran, mientras tanto queda en el nus el ídolo (falsa imagen o fantasía) del pecado. San Máximo refiriéndose al logos del Señor “cuando veáis el abominable ídolo desolador… estar en lugar santo” (Mt 24,15), dice que el naós-templo de Dios es el nus del hombre, en el cual mientras los demonios le hayan devastado por los apasionados y maliciosos loyismí, “el ídolo toma el sitio del pecado” (Filocalía, t.2º, v. 31).

Esta es la enfermedad del nus. No sólo queda aprisionado sino que enferma también, puesto que permanece el ídolo (fantasía) del pecado, el cual es una herida continua y la causa de un nuevo pecado. En este estado decimos que el nus está preso por el diablo y los pazos, y “el nus detenido por los pazos piensa también lo que no es debido”. Esto lo manifiestan los logos (dichos, ideas) y las obras 113 (San Zalasio, Filocalía t.2º, v.4). Aquello que dice y hace el hombre manifiesta la salud o la enfermedad del nus. Por eso, los que tienen el carisma del discernimiento por los movimientos exteriores y de las palabras, dichos de cada persona distinguen el estado de su nus. La relación del nus hacia lo sensible “le convierte en esclavo de los placeres carnales” (San Zalasio, Filocalía t.2º, v.55). Entonces el nus en vez de girar dirigiéndose hacia Dios y unirse con Él, gira y se une con las cosas sensibles, por eso se convierte en esclavo. En esta esclavitud de aprisionamiento consiste la enfermedad del nus. Y naturalmente esta enfermedad provoca y causa la muerte del nus.

A continuación describiremos pasajes patrísticos que manifiestan el estado y las cualidades de la enfermedad del nus.

La Santa Escritura habla para el nus pervertido, el nus del cuerpo, carne. Algunos versículos que enseñan la enfermedad del nus los pondremos aquí. “…de hombres que tienen pervertido y obcecado su nus y están privados de la verdad…  (1ªTim. 6,5). Aquellos que se oponen a la verdad “son hombres que están corrompidos en su nus…” (2ª Tim. 3,8). El Apóstol Pablo refiriéndose a un hereje de su época dice que es “… presumido e hinchado por su nus carnal” (Col 2,18). En este versículo se ve claramente, cuando el hombre es carnal, está privado de la energía increada del Espíritu Santo, tal como es referido en la teología del Apóstol Pablo, “tiene nus carnal”. En otra parte el nus del hombre que está alejado de Dios es “inexperto y depravado” (Rom 1,28). También el Apóstol Pablo no quiere que caminen tal como los gentiles “en la vanidad de los falsos pensamientos y vanas ideas de su nus” (Ef.4,17).

Y los Santos Padres, igual que san Zalasio, hablan de removimiento y enloquecimiento del nus por la parte de la gnosis, cuando la parte pasional de la psique se ha movido más allá de las virtudes. 115 (Filocalía t.2 pag 214 v. 56).

La enfermedad del nus se califica también con la palabra “obscurecimiento”. El nus como imagen de Dios es luminoso. Pero cuando se aleja de Dios además de perder su estado natural también se oscurece y se ennegrece. San Hisiquio el Presbítero enseña que los ocho loyismí generales del mal dentro de los cuales existe cada loyismós, vienen en la puerta del corazón. Y cuando encuentran el nus descuidado se introducen al corazón uno detrás del otro en el momento preciso y cada uno deja allí “contaminación y sabor de loyismí repugnantes y sucios, y  una vez oscurecido el nus, excita al cuerpo, empujándolo a cometer actos repugnantes e indebidos 116 (Filocalía t.1º v.177).  El nus por los muchos loyismí se obscurece. En otro pasaje el mismo santo enseña que cuando el hombre pasa la vida en el pecado, a la prodiguez y al derroche insaciable, “oscurece su nus”116, (Idem. V.69). Por eso por la enseñanza patrística se aconseja que vigilemos los loyismí “para que no se obscurezca el nus y vea otras cosas por otras”118 (San Zalasio, Filocalía, t.2º, v.76).

Así podemos hablar de ceguera del nus y la incapacidad de ver, contemplar las cosas claramente. Y cuando el nus se oscurece entonces no tiene limpios y abiertos los pasillos hacia su prójimo. Todo se infecta y se oscurece con terribles e impactantes consecuencias para nuestras vidas. Los conceptos perversos oscurecen y destruyen al nus tal como las nubes esconden el sol 119 (San Juan el Sinaíta: Climax, v.14). El nus se oscurece y se queda sin frutos cuando habla logos mundanos o cuando acepta estos logos  en su diania (mente, intelecto, cerebro) y conversa con ellos o cuando el cuerpo junto con su nus se ocupa para las cosas sensibles. Entonces inmediatamente pierde el calor, el recogimiento, la participación y la devoción en Dios y la gnosis. Por eso “cuanto más vigilamos el nus nos iluminamos y cuando no le vigilamos nos obscurecemos”120, (San Hisijio el Presbítero, Filocalía, t.1º, pág.160).

El oscurecimiento del nus se llama también ceguera, puesto que es ceguera real del nus. Y el nus se ciega por los tres pazos siguientes: la avaricia, la vanagloria y el hedonismo o voluptuosidad121, (San Marcos el Asceta, Filocalía, t.1, v.91). Porque la ignorancia del nus terrenal  que está profundamente tétrico y nublado, según San Nikitas Stizatos “cubre los ojos de la psique y la convierte oscura y tétrica, porque está cubierta de profunda nube tenebrosa que la impide ver las realidades divinas y las humanas, de modo que no pueda fijarse a los resplandecimientos de la divina luz (increada) o disfrutar de las cosas que ojos no las han visto y oído no ha escuchado y hombre no ha pensado y concebido, las que ha preparado Dios para los que le aman (1Cor 2,9)” 122 (Filocalía, t.2º, v.87). El nus y en general la psique es impotente fijarse a Dios e iluminarse y eso constituye la enfermedad y la muerte (espiritual) del hombre. En este estado y situación el hombre no puede encontrar la verdad. San Basilio el Grande enseña que tal como cuando el ojo se mueve continuamente izquierda derecha y arriba abajo no puede ver con claridad el objeto, lo mismo ocurre también con el nus que es el ojo de la psique. Cuando se esparce ocupándose de muchas preocupaciones y cosas es imposible que encuentre la verdad.123 (Obras de San Basilio, t.1º, pág.61, 14).

Otro estado enfermizo del nus es la depravación, obcecación, depresión e insensibilidad, dice san Juan el Sinaita 124, (Escalera pág. 60, v. 14). Cuando vienen los demonios en la psique y rodean la luz del nus, entonces no hay nipsis, discernimiento, reconocimiento y vergüenza, sino “obcecación, insensibilidad, ceguera y no discernimiento” 125(Idem pág.125, v.7).

El nus enfermo está cautivo y preso. “Los perversos pazos son ataduras para el nus que le mantienen atado en las cosas sensibles” 126 (S. Zalasio, Filocalía, t.2º, c.3, v.41). San Máximo el Confesor nos dice que “tal como un pájaro que está atado de su pie no puede volar por mucho que lo intenta vuelve en la tierra, lo mismo también el nus que aún no ha conseguido la apázia (sin pazos, impasibilidad, sobriedad) y vuela hacia las cosas celestes, cae atraído por los pazos hacia la tierra” 127 (Filocalía t,2º, 1ª.C, v.85). El nus por mucho que intente a volar hacia la gnosis de las realidades celestes no puede si antes no se ha liberado de sus distintos pazos. Los pazos le bloquean y le retienen preso en la tierra. El nus también se infla y se engorda por los distintos pazos y no puede orar lúcidamente y claramente a Dios 128 (S. Nilos el Asceta, Filocalía v.51).

El nus obcecado es como una nube sin lluvia que se engaña, puesto que está rodeado por los espíritus de la vanagloria y del orgullo 129 (San Zalasio, Filocalía v.26).

El nus que enferma por el pazos de la vanagloria se autoengaña, ya que intenta con planos, figuras y formas a describir lo divino, 130 (S. Nilo el Asceta, Filocalía t.1. v.96).

San Hisijio el Presbítero describe también la manera por la que se hace preso el nus. Si es inexperto y se conduce sin la nipsis, entonces enseguida se mezcla apasionadamente con lo imaginado en él, es decir, con lo que le trae la fantasía y a continuación conversa y da respuestas. De esta forma “se mezclan nuestros loyismí con la fantasía demoníaca” y a medida que se multiplica la fantasía tanto padece el nus131, (Filocalía t.1º pág. 163).

Además de los estados anteriores de enfermedad del nus existe también la contaminación o infección. El Apóstol Pablo dice: “Todo es puro para los limpios; pero para los contaminados y los que no tienen fe nada es puro, porque tienen contaminado su nus y su conciencia” (Tit 1,15). La contaminación del nus no proviene sólo de un gran pecado mortal sino también de un pequeño logos que sale de la boca: “muchas veces el nus se contamina por una palabra o dicho descuidado”, pero esto ocurre principalmente en aquel que saboreó la gracia y la energía de la oración, 132 (San Juan el Sinaíta: Climax, v.51).

San Juan el Sinaíta o Clímaco nos habla sobre el pararipismós (ataque repentino inesperado) del nus que sin que medie el tiempo, el logos o la imagen presenta con más agudeza el pazos al hombre. Con un movimiento simple se presenta el pazos dentro en la psique del hombre, (Idem, 63). Se ve como el nus se aprisiona con un mínimo movimiento sin que antes haya prevenido loyismós grande y compuesto.

Por tanto, la enfermedad del nus, con todo lo que antes nos hemos referido, es la corrupción, el oscurecimiento, la ceguera, la obcecación, la depresión, la obligación, el aprisionamiento, el parapismós (ataque repentino) y la afección o contaminación. Cada cosa que desvía al nus de su movimiento natural es enfermedad de la cual consecuencia es la muerte o necrosis del nus. En este estado todo el hombre está enfermo, infectado, narcotizado, anestesiado y muerto.

 

Terapia del nus

Una enseñanza e instrucción ortodoxa condiciona principalmente la parte noerá (del nus) de la psique. Puesto que cuando se oscurece el nus, se contamina también la psique, esto quiere decir que la terapia, “psicoterapia” del nus tiene como consecuencia terapia, psicoterapia para el hombre entero. En el tema de la terapia, psicoterapia del nus girará ahora nuestro logos.

Para concretar el tema nos limitaremos en dos puntos básicos. Uno es cómo se consigue la terapia del nus y el otro cuáles son los resultados de la psicoterapia del nus.

En principio debemos examinar las maneras, modos o formas por las que se consigue la psico-terapia del nus

Enseñanza básica de nuestros santos es que la psico-terapia del nus se consigue con la atención y vigilancia del nus que se llama nipsis. La vigilancia del nus “es la torre por donde uno ve los logos (razones, causas) y el objetivo de cada virtud, 134 (san Hisijio el Presbítero, Filocalía t.1º v.76). La vigilancia del nus se ha llamado “resplandecedora, iluminadora y portadora de fuego” que es superior a muchas virtudes. La vigilancia del nus es aquella que con la fuerza de Cristo puede a los hombres de pecadores, incapacitados, profanados, imprudentes e injustos transformarlos en justos, útiles, limpios, santos y prudentes. Más allá que todo esto, la vigilancia del nus puede hacer a los hombres “contemplar místicamente y teologizar” 135 (S. Hisijio el Presbítero. Filocalía t.1º pág. 161). De la vigilancia y atención el nus se limpia, se sana, se santifica y se hace capaz de teologizar. El hombre según Filoteo el Sinaíta tiene que ser vigilante exacto y atento de su nus. Cuando ve un loyismós tiene que contradecirlo enseguida e implorar inmediatamente a Cristo. “Y el dulce Jesús, mientras estás todavía hablando, te dirá: “He aquí estoy, para socorrerte” (Is 58,9). Y tú, una vez que con la oración se hayan calmado todos los enemigos, de nuevo vigila y cuida tu nus” 136 (Filocalía, t.2º, v.26).

Pero la vigilancia del nus no es solamente la atención de los loyismí, es decir, el intento para que no entren los loyismí y aprisionen al nus, sino que es trabajo diverso. Como los loyismí vienen tomando forma a causa de los pazos, por eso el principio de la vigilancia del nus es la abstinencia de comidas y bebidas, negación y abstención de todo tipo de loyismí como también la hisijía del corazón” 137(San Hisijio el Presbítero, Filocalía t.1º, v.165, pág.167). La vigilancia del nus combina con la nipsis y con la oración de Jesús Cristo porque “un barco no puede viajar sin agua; y la vigilancia y protección del nus no progresará sin nipsis, humildad y oración de Jesús” 138 (San Hisijio el Presbítero, Filocalía t.1º, v-168, pág.167). Eso significa que la atención del nus sin el esfuerzo para que uno se libere de los pazos y sin el intento de adquirir las virtudes no puede llegar al fin.

Mas la psico-terapia del mortificado (narcotizado) nus se hace con el valor y el coraje. Los santos Padres recalcan mucho la importancia del valor para la vida espiritual. “El valiente atleta (espiritual) no se agota ni se desanima ni aún en el caso que haya reverenciado al diablo sino que tiene esperanza en Dios. Psique valiente resucita al nus muerto” 139 (San Juan el Sinaita: Escalerapág. 81, v.7). “El caballo experto se precalienta y así avanzando aumenta la velocidad en el camino. El camino es la himnología, alabanza y el caballo es la valentía” 140 (Idem, v.57). Sólo la valentía anima al hombre a resucitar su nus drogado y mortificado por el pecado.

Pero el nus del hombre necesita dedicarse a muchos trabajos. Es decir, se requiere cumplimiento de todos los mandamientos-logos de Cristo a fin de resucitar. Porque si por la negación de los mandamientos viene la muerte, por el cumplimiento de ellos vendrá la resurrección y vivificación del mortificado (narcotizado) nus. Se requiere concepción de la agapi hacia Dios, memoria de Dios, memoria de la Realeza increada, memoria de celo de los santos Mártires, memoria del mismo Dios presente, memoria de las divinas energías y potencias espirituales, recuerdo de salida de esta vida, memoria de respuesta, decisión y condena 141 (Idem pág. 60, v.17). La hisijía (serenidad y paz), la oración, la agapi y la contención o autodominio son un vehículo de cuatro ruedas que conducen el nus en los cielos, 142 (San Zalasio, Filocalía t.2º, v.24). El nus se ilumina cuando el hombre no descuida la práctica espiritual en la vida. 143(San Zalasio, Filocalía t.2º, v.58).

San Nikitas Stizatos, discípulo de san Simeón el Nuevo Teólogo, teniendo la misma tradición recomienda que “el camino rápido para la virtud es el silencio en la entrada de los labios, el cierre de los ojos y de los oídos” (Filocalía t.4º, v.26). Esta hisijía de los sentidos, mientras haya cerrado las entradas, ayuda al nus a verse claramente y distinguir los movimientos. Así el nus se convierte “tal y como gobierna el soberano estando entre conceptos juzgando y separando los superiores loyismí de los inferiores” y unos los acepta como buenos y los guarda en almacenes espirituales de los cuales se alimenta, se fortalece y se hace pleno de luz y otros los rechaza y abandona “al fondo del olvido, alejándose de sus amarguras”, 144 (Filocalía, t.2º, v.80).

Este versículo es digno de observación. Se ve claramente que el nus que se libera de la esclavitud por las cosas sensibles mediante el silencio de los labios y la inactividad de los estímulos exteriores, se hace regulador de la psique. No deja que entren al llamado subconsciente, al fondo de su corazón, al fondo de la psique los sucios y satánicos loyismí. En el fondo de la psique se introducen los buenos loyismí que alimentan y vivifican al hombre. Así todos los conceptos y los trabajos del hombre del cual el loyismós es el soberano conductor son limpios, puros y claros.

San Máximo el confesor exhorta al luchador a domar lo irascible de la psique con la agapi, marchitar lo anhelante con la contención y dar alas a lo logístico con la oración, “así la luz del nus no se oscurecerá nunca”, 145 (Filocalía t.2º, v.80). Es una petición básica de los Padres que se debe al principio del trabajo interior espiritual, que consiste en la terapia del nus, que le mantengamos limpio. Esto por supuesto que se debe continuar después también. San Juan el Sinaita pide: “Retenga en el cuerpo al incontenible e impetuoso nus que está esparcido por ahí… clava tu nus en la madera de la psique como otra cruz… tapa y encierra en el cuidado de sí mismo al nus curioso… coloca severos vigilantes en la puerta de tu corazón…” 146 (Climax, pág. 37-38, v.31). Pero este trabajo se debe combinar con el esfuerzo del hombre para guardar en su vida los derechos de Dios. Se debe subrayar que de distinta manera se subordina el nus práctico y de otra el nus contemplativo. Según la edad espiritual que se encuentra el hombre, existe también el trabajo de atención y vigilancia del nus. El práctico puede subordinar fácilmente el nus en la oración y el contemplativo la oración en el nus 147 (Elías el Presbítero, Filocalía t.2º, v.9)

Con este trabajo se consigue la psico-terapia del nus que se llama en el lenguaje de los Padres catarsis (limpieza, purificación, purgación). El nus que está manchado y contaminado por las energías de los pazos se debe purgar, catartizar. Este trabajo de la catarsis es energía y acción del Espíritu Santo. “28- Sólo el Espíritu Santo puede hacer la catarsis, (sanación, terapia) del nus. Porque si no entra dentro de la casa el más fuerte que el ladrón para reducir las cosas robadas y atar al ladrón (Lc 11,21-22), el botín no será liberado. Se debe, pues, por todos los medios y especialmente con la paz de la psique, que el Espíritu Santo repose, para mantener el candil de la gnosis espiritual siempre encendido dentro de nosotros. Cuando esto resplandece incesantemente dentro de los fondos de la psique, entonces dentro del nus no sólo llegan a ser evidentes y claros aquellos ataques y accesos de los demonios, sino también que se debilitan bastante y al ser inspeccionados, salen a la luz por aquella luz divina y gloriosa. Por eso el Apóstol dice: “No apaguéis el Espíritu”, es decir: no entristecer la bondad del Espíritu Santo, con malas obras o malos loyismí, para que no seáis privados de Su luz (increada) victoriosa e invencible. Porque el Eterno y Vivificante Espíritu no se apaga, sino que Su tristeza, es decir, Su alejamiento, deja al nus del hombre triste y sin la divina gnosis increada” 148 (San Diadoco de Fótica, Filocalía t.1º pág. 295, v.28).

San Nikitas Stizatos describe la manera de la catarsis del nus. Tal como tenemos cinco sentidos así también tenemos cinco ejercicios correspondientes. Los cinco ejercicios son: vigilia, estudio, oración, contención e hisijía. Es necesario para uno unir la visión con la vigilia, el oído con el estudio, el olfato con la oración, el sabor con la contención o abstención, y el tacto con la hisijía. De esta manera el nus rápidamente se purga y se purifica, se afina y se convierte sin pazos-impasible, lúcido y perspicaz, 149 (Filocalía, t.3º, pág. 295, v.21).

San Hisijio el Presbítero da mayor importancia en la oración de Jesús, porque ella purga, purifica y limpia al nus de los sucios loyismí. Cuando uno enferma por comidas enfermizas de mal estado, toma el fármaco adecuado y las desecha. Lo mismo se hace con la oración de Jesús en relación con el nus manchado. “…así también el nus, cuando recibe loyismí malignos y los acepta, de inmediato siente su amargura, entonces se cura fácilmente mediante la oración de Jesús invocada desde lo más profundo de su corazón, rechazándolos completamente; porque el aprendizaje con la ayuda de Dios y con la experiencia que nos viene de este aprendiza­je, permiten a los que tienen nipsis conocer y comprender sobre este tema” 150 (Filocalía, v-188 pág.171,).

Entonces el tema de la catarsis del nus no es simplemente el hallazgo de los loyismí que se han introducido en el interior de él, sino la expulsión de ellos que no se hace con pensamientos lógicos y varios análisis sino sólo por la oración de Jesús o del corazón. Cuando decimos oración o bendición, entendemos la energía del Espíritu Santo que viene con la memoria de Cristo dentro en el corazón. Es cierto que san Gregorio Palamás recalca que la energía del nus que está compuesta de loyismí, se purga y se purifica rápidamente “para los que se ocupan minuciosamente en la oración y en concreto en la monóloga oración de Jesús”. Cuando el hombre se dedica en el trabajo de la oración, la energía del nus se prico-terapia, se purifica y se sana. Cesan los loyismí pero no está limpia toda la psique. La fuerza, potencia que nace la energía no puede purgarse y purificarse si no se limpian “todas las demás fuerzas”. Se debe de purificar las demás fuerzas  con la contención, la agapi etc., porque de otra manera el hombre se engaña si cree que se ha purgado y purificado, 151(Filocalía, t.4º, pág.133, v.3). En esta catarsis coopera mucho la contención del sueño, es decir, la vigilia: “ojo en vigilia, purificó al nus” 152 (S. Juan Sinaita: Climax, pág.103, v.2).

Si la ignorancia del nus que es obcecación profunda que cubre la visión de la psique y la hace oscura y embotada para comprender las cosas divinas y humanas, la metania la sana, la hace psico-terapiada. Aquí podemos ver el gran valor de la metania. Por eso san Nikitas Stizatos que describe el oscurecimiento del nus, nos presenta también la sanación del nus mediante la metania. “Y estas realidades apocaliptadas-reveladas por la metania en los ojos (psíquicos), entonces ve claramente, escucha con gnosis-conocimiento y entiende con prudencia.  Al mismo tiempo adquiere la gnosis de Dios y a continuación “mediante logos de sabiduría de Dios narra a todos los admirables bienes de Dios” 153(Filocalía t.3º, pág. 330, v.87). La metania que se completa con el profundo luto (espiritual) y conecta con la confesión es la que descubre los ojos de la psique, los cuales ven las grandezas de Dios.

En los escritos de los santos Padres se habla mucho para el regreso del nus al corazón, es decir, del regreso de la energía a la sustancia o esencia. Es clásico el pasaje de san Basilio el Grande que está en su carta hacia su amigo San Gregorio. “Y el nus cuando no está ocupándose por los sentidos sobre la cosas exteriores y esparcido sobre el mundo, vuelve en sí mismo, y por sí mismo sube hacia el concepto y comprensión de Dios; y rodeado y sobreiluminado de aquella belleza hasta se olvida de su propia naturaleza, no le importa la comida ni de las cosas que le rodean se atrae, pasa de la ocupación terrenal y toda la ocupación y atención de sí mismo la dirige y conduce hacia la adquisición de los bienes eternos” 154(Obras de san Basilio t.1º, pág. 64).

He citado todo este pasaje porque es muy expresivo y fue utilizado por san Gregorio Palamás durante su conflicto con Barlaam (racionalista filósofo latino). Dice san Basilio que el nus que no se esparce hacia fuera y no se dispersa por los sentidos en el mundo, regresa a sí mismo y por sí mismo sube al concepto y significado de Dios. A continuación siendo sobreiluminado e ilustrado por la belleza no se interesa para las cosas terrenales y olvida hasta su propia naturaleza.

El regreso del nus de su dispersión al corazón, es decir, el regreso de la energía a la sustancia o esencia, es psico-terapia del nus. El nus encuentra allí su verdadero sitio. A su regreso, primero encuentra el corazón carnal y a continuación el corazón metafísico o espiritual. “Introduciéndose (el atleta espiritual, el asceta) mediante el nus al corazón, primero al corazón carnal, empieza a penetrar en aquellas profundidades suyas donde ya no está la carne. Encuentra el corazón profundo, el corazón espiritual o metafísico y en su interior ve que la existencia de toda la humanidad no es para él algo ajeno y desconocido sino que está indivisiblemente unida, enlazada y conectada con su propia existencia personal” 155(San Siluán el Athonita, pág. 47-48). Este regreso del nus al corazón en realidad es la reunificación del nus, es decir, la unión del nus y del corazón. Certificación de esta unión son las lágrimas de corazón o contrición y el sentimiento de la dulce agapi (amor) de Dios. “Las lágrimas de contrición y la dilatación del corazón durante la oración es la demostración fidedigna de que el nus se ha unido con el corazón y la presente oración encontró su primer lugar, el primer escalón de ascensión, de su elevación hacia Dios. Mirad porque la contrición o dilatación del corazón se aprecia tanto por todos los ascetas” 156(Idem. Pág. 152). Introducido el nus al corazón se despoja de toda imagen y fantasía no sólo sensible sino también de toda imaginable o espiritual 157(idem, pág. 152). Se cierran las entradas del corazón a todo ajeno y entonces “la psique se introduce al gnofos (luz que transciende toda luz) que es una orden particular y después se hace merecedora de inefable complacencia delante de Dios en nus limpio, claro, puro y lúcido” 158(idem. Pág. 146).

Hablando sobre el regreso del nus al corazón, es decir, de la energía del nus a la esencia, debemos de hablar para los tres movimientos del nus tal como los describe san Dionisio el Areopagita. Según san Dionisio existen tres movimientos de la psique y del nus. El primero es el cíclico, “que es la reunificación e  introducción uniforme desde afuera de las fuerzas y energías espirituales de la psique”. Durante este movimiento la psique primero regresa en sí mismo y reunifica todas sus fuerzas y de esta manera asciende hacia el infinito y al sin principio ni fin Dios que es más que todas las existencias o entes. Este camino es inconfundible, no da la posibilidad que el nus se engañe y así concentrado asciende hacia Dios. El nus se libera de cada creado, expulsa toda noción de la creación, cada fantasía y se une con el corazón por la metania (metanús giro del nus) y allí  se revela Dios, puesto que ya se ha hecho la unión del nus con Dios. Este movimiento es el movimiento de la llamada teología apofática (si lo que no es).

El segundo movimiento es el directo cuando la psique del hombre “ve las cosas exteriores con los sentidos o con sus imágenes, representaciones o símbolos y se eleva por las zeorías-contemplaciones unidas, sencillas y simples”. Esta es la llamada natural zeoría-contemplación espiritual o teología catafática (si a lo que es) que ve a Dios en la naturaleza, y por la contemplación de la naturaleza se eleva a Dios. Es un método que es susceptible a engaño, porque muchos hombres acostumbrados a ver directamente las creaciones de Dios se confunden y llegan a alabar más las creaciones que al Creador.

El tercer movimiento es el llamado espiral, que es la combinación de los dos movimientos anteriores.

Los santos Padres dan prioridad al primer movimiento que se llama cíclico porque hace un círculo. Regresa el nus al corazón y a través del corazón se eleva a la zeoría-contemplación espiritual de Dios. Así evita el engaño 159(San Dionisio el Areopagita, sobre Nombres Divinos PG 3, 704-705). Este movimiento cíclico se consigue con la oración noerá o del corazón por la cual el atleta lucha “para regresar al nus (energía) no con movimiento directo sino con el cíclico que es inconfundible e inequívoco” 160(Obras de S .G. Palamás t.2º, pág. 134).

Por tanto, el regreso se consigue por la oración de Jesús, la llamada oración monóloga noerá o del corazón, cuando el nus está limpio de cada loyismós y concepto, entonces ora a Dios sin distraerse. Por eso san Nilos el Asceta bienaventuriza y bendice aquel nus que ora sin ensoñaciones e inmaterialmente a Dios. “Bienaventurado el nus, quien en tiempo de oración consiguió la falta total de figuras, formas y fantasías. Bienaventurado el nus que orando sin distracciones, consigue continuamente más anhelo hacia Dios. Bienaventurado el nus que en el tiempo de oración se hace inmaterial y libre de todo. Bienaventurado el nus que durante la oración consiguió insensibilidad total para todas las cosas”, 161(Filocalía t.1º, v.117,118,119,120).

Puesto que ya hemos visto las maneras y modos por los cuales se consigue la psico-terapia del nus, a continuación veremos los resultados de la terapia. Es decir, veremos por las obras de los santos Padres qué se hace y qué sucede con el nus después o durante su terapia “psico-terapia”.

Uno de sus primeros frutos es la apázia (sin pazos, impasibilidad). Nus apazís (sin pazos) es “el que se ha mantenido a sí mismo por encima de los pazos, y por encima de la tristeza y de la alegría”. Encontrándose en este estado, cuando vienen las tristezas se alegra y cuando vienen las alegrías se contiene de manera que no salga de la medida ideal, 163(San Nikitas Stizatos, Filocalía, t.3º, v.22). Esta apázia es la mortificación vivificadora del Señor que se hace con la energía (increada) del Espíritu Santo, 163(Idem. v.20). Cuando el nus se libera de los estímulos e irritaciones exteriores y se purga y se limpia de las infecciones del pecado, entonces ve más claras las cosas. Ve todas las triquiñuelas y maquinaciones de astuto maligno, aún hasta el momento que se prepara para la guerra. Conoce con certeza todas sus astucias malignas. “Ve por analogía las astucias malignas de los enemigos” 164(San Marcos el Asceta, Filocalía t.1º, pág.106). El nus apazís-sin pazos “ve finamente los conceptos cuando está despierto, incluso durante los sueños” 165(San Zalasio, Filocalía t.2º, v.54). La conciencia como está limpia, lúcida y clarísima no se molesta por los apasionados loyismí durante el tiempo que está durmiendo, cuando la diania está inactiva.

Junto con la apázia está unida estrechamente también la catarsis. “El nus limpio, puro y lúcido es el que se ha separado de la ignorancia y está iluminándose por la luz divina” 166(San Máximo el Confesor, Filocalía t.2º, v.33). Es importante la catarsis del nus porque de esta manera el hombre adquiere la gnosis de Dios. Al nus limpio unas veces le enseña Dios, otras las divinas dinamis (potencias) y a veces “la zeoría-contemplación espiritual de la naturaleza de las cosas” 167(Idem. v.23). El nus limpio y lúcido, según san Máximo, se encuentra en los conceptos finos de las cosas o en la natural contemplación de las visibles e invisibles o en la luz de la Santa Trinidad. 168(Idem. v.27). Comprende entonces las Escrituras. “Entonces les abrió el nus para que comprendieran las escrituras” (Lc. 24,45).

Según san Máximo el Confesor hay una atracción del nus limpio y de la gnosis. “La gnosis de Dios atrae hacia ella al nus por naturalidad mediante la agapi” 169(Idem. v.32). Al nus limpio le encuentra el Espíritu Santo y “cuando el Espíritu Santo encuentra el nus que se ha desnudado de los pazos, le mistagogiza, instruye místicamente analógicamente sobre todas las cosas que esperábamos y anhelábamos” 170(San Zalasio, Filocalía, t.2º, v.75). Así el hombre se constituye en Teólogo. Porque la teología no la ofrece la gnosis humana y el estudio sino la energía (increada) del Espíritu Santo que está reposando en el corazón limpio, puro y lúcido. El nus que se ha katartizado purgado y purificado “se ha convertido claro como el cielo y la psique se hace y se llena de conceptos resplandecientes, teniendo el sol de la justicia resplandeciendo en sí mismo e irradia enviando al mundo rayos de teología alegre” 171(san Nikitas Stizatos, Filocalía t.3º, v.67). Por eso el Abad Sisóis en la pregunta del Abad Amós si debía estudiando la Escritura componer discurso de manera que lo tenga preparado en caso que fuera preguntado, contestó: “No es necesario; más bien de la lucidez y pureza de tu nus, si la has adquirido, te vendrá el hablar y el estar despreocupado” 172(Geronticón, pág.112, v.17).

La verdadera teología no es fruto de concentración de materia sino de manifestación del Espíritu Santo. Cuando el nus del hombre está purificado y lúcido, entonces se ilumina, y si el hombre dispone de cabida, capacidad, es decir, de sabiduría, entonces el hombre puede teologizar. Por eso decimos que la vida entera y el cuerpo del hombre son teología. El hombre purgado y purificado se convierte enteramente una teología. Ciertamente algunas veces los Santos Padres utilizaban a Padres anteriores que ellos no porque los mismos no tenían experiencia sino para certificar esta experiencia sobre todo en épocas que había personas que la negaban.

Mediante la catarsis del nus se consigue también el verdadero conocimiento de nosotros mismos. El filósofo Barlaam sostenía que la santidad y el perfeccionamiento es imposible que se encuentren “sin división, silogismo y análisis”, por eso aconsejaba para aquel que quiere adquirir la perfección y la santidad que es necesario de ser enseñado de “los métodos divisionarios, silogísticos y analíticos”. Pero San Gregorio Palamás rechaza este aspecto que es herejía de los Estoicos y de los Pitagóricos. Nosotros los Cristianos, enseña San Gregorio, no consideramos verdadera esta gnosis que se encuentra con discursos y silogismos sino “la que se demuestra por vida, experiencia y obras y que sólo es verdadera sino también segura e inalterable”. A continuación dice que no puede uno conocerse a sí mismo con métodos de división, análisis y silogismos si no ha constituido su nus sin mancha ni maldades astutas por su laboriosa y constante metania e intensa ascesis. El que no ha hecho la catarsis de su nus y no lo ha hecho inmancable y puro no podrá adquirir gnosis-conocimiento de su pobreza que es útil al principio del conocimiento de sí mismo, 173(Obras de San Gregorio Palamás t.2 pág.178).

Este versículo es muy importante. Porque muchos hoy en día enseñan que el hombre puede llegar a la gnosis de sí mismo por el autoanálisis y psicoanálisis. Pero esto es un engaño y puede conducir al hombre en horrorosos resultados. Cuando uno se autoanaliza entonces lo más posible es que llegue a la esquizofrenia. El método ascético es sencillo. De las maneras que hemos descrito anteriormente, es decir, con la catarsis (purgación y purificación), la vigilancia del nus y su regreso al corazón mediante la metania y la oración del corazón y el cumplimiento de los mandamientos-logos de Cristo, perseguimos a liberarle el nus de las imágenes, fantasías y del aprisionamiento de las cosas sensibles y así regresando a su corazón ver su devastado desierto. El conocimiento de nosotros mismos se hace por la energía increada del Espíritu Santo. Sólo cuando la Jaris energía increada de Dios con nuestro trabajo haya iluminado la psique, conoceremos con cada detalle a nuestro ser con exactitud. Por eso la psico-terapia de nuestro nus revela la existencia de los pazos, entonces, iluminados por Espíritu Santo y fortaleciéndonos de Éste, podremos luchar contra estos.

El nus cuando se haya terapiado “psicoterapiado” permanece inimaginable (sin fantasías) y sin pazos carnales, es decir, limpio, luciente, puro y libre de fantasías y superior de cualquier ilusión carnal, 174(San Diádoco de Fótica v.49).

Otro fruto de la terapia del nus es la libertad. Antes estaba aprisionado, ahora se está liberando y “hacía las realidades celestes va caminando con alegría y gozo” 175(Elías el Presbítero. Filocalía t.2º, v. 113). Liberado de los pazos, haga lo que haga se considera como un regalo puro de Dios, 176(Elías el Presbítero. Filocalía t.2º, v. 10).

Cuando el nus sea liberado de los pazos que constituyen su necrosis, se despierta y se levanta. Así se habla para la resurrección del nus. San Nikitas Stizatos adapta el milagro de la resurrección del Lázaro con la resurrección (despertar espiritual) del nus muerto. Tal como Lázaro murió, así también el nus muere por el pecado y se entierra. Tal como el Cristo viene de Bizania para resucitar a Lázaro, así viene al nus muerto para resucitarlo de la corrupción de los pazos. Y tal y como las hermanas de Lázaro, Marta y María fueron al encuentro de Él llorando y lamentando, así “la justicia es la vida con privaciones y la ascesis trabajo- espiritual, en cambio la prudencia es el trabajo del nus y la zeoría-contemplación espiritual”.

Esta comparación entre los dos milagros, la resurrección de Lázaro y la resurrección del nus mortificado, la encontramos también en muchos troparios de la himnografía ortodoxa. En un tropario del Jueves antes del Domingo de Ramos en el orzros-maitines, se ve que la praxis es María y la zeoría-contemplación espiritual es la Marta, por las cuales se suplica a Cristo a resucitar nuestro nus muerto. El nus se encuentra muerto en la tumba y no tiene energía vital vivificante, por eso estamos exhortados a mandar a Cristo la Marta y la María, es decir, las praxis para resucitarle. El nus del continente (nus resucitado) se hace templo del Espíritu Santo y el nus del glotón, avaricioso por la comida, la gula, se hace templo de cuervos” 180 (san Talasio Filocalía T.2 v. 55)

En este estado el nus limpio y puro se ilumina y sufre el rapto, 181 (San Nikita Stizatos Filocalía v.18.) Se encanta y es atraído por la zeoría contemplación espiritual y habla con el Señor. Ciertamente los Padres cuando hablan para el rapto y la éxtasis del nus no dan a entender que el nus sale del cuerpo, tal como se hacía con la Pitonisa de Delfos, sino que se libera de la conducta mundana y carnal y se ofrece a Dios, mientras que no pierde el sentido, percepción y sensación del mundo. Aquel que tiene oración incesante vive la éxtasis del nus. Esto se llama rapto y es una especie de zeoría contemplación espiritual o avistamiento de Dios.

El nus purificado se ilumina. En este punto consideramos que es indispensable referirnos a esta luz y particularmente a la luz del nus, porque se habla en las obras patrísticas.

San Diádoco de Fótica se refiere a esta luz del nus. En uno de sus capítulos, como conocedor de la teología mística dice: «40- Uno no debe dudar que, cuando el nus comienza a recibir continuamente la energía (increada) de la luz divina, se hace todo transparente, de modo que él mismo vea abundantemente la riqueza de su propia luz. Esto sucede cuando la potencia de la energía de la psique ha vencido los pazos y domina sobre ellos. Pero cada figura que se manifiesta al nus, sea como luz, sea como fuego, proviene de la mala astucia del enemigo; tal como claramente nos enseña san Pablo: “…que el diablo se metamorfosea, transforma en ángel de luz”, (2ªCor 11,14). Uno no debe emprender la vida ascética con una esperanza de este tipo de ensueños, no vaya ser que el satanás encuentre la psique lista para arrastrarla. Nuestra pretensión sólo debe ser amar a Dios con todo sentido, sentimiento y fuerza del corazón y con la psique entera (la parte logística, la irascible o emocional y la anhelante-voluntad) y con cada información interior, es decir, “…con todo el corazón, con toda nuestra diania y con la psique entera, (Mat 22,37)”. Porque aquel que por la jaris (energía increada) de Dios energiza y opera a este grado, aun cuando vive en este mundo, se encuentra alejado del mundo», 182 (Filocalía t.1 v.40). También en otro punto dice: “Aquellos que estudian sin cesar este santo y glorioso Nombre en la profundidad de su corazón, ellos algunas veces pueden ver también la luz de su propio nus” 183 (Idem v.59).

Esta enseñanza de San Diádojo de Fótica la adoptan también los Santos Cálistos e Ignacio los Xanzópuli, (Filocalía tomo 5).

San Nilos el asceta enseña que: “75. Cuando venga el Ángel de Dios, sólo con su logos, cesa esta energía demoníaca y mueve la luz del nus de manera que se energice y opere sin engaño” 185 (Filocalía t.1 v.7)

El nus es como a imagen de Dios. Puesto que Dios es Luz el nus también tiene luz. En este sentido dicen los Santos que el hombre puede ver la luz de su nus. Pero esto ocurre al hombre natural, en cambio en el hombre caído su nus se oscurece y se cubre por los pazos. Pero cuando se ha liberado de los pazos y se ha iluminado de Dios, entonces puede el hombre durante la oración ver la luz de su nus.

San Gregorio Palamás en muchos puntos de su obra “sobre los santos hisijastas” se refiere sobre este tema. Presentando varios logos de los Santos resulta: “entiendes, oh hombre, que el nus liberado de los pazos, se ve a sí mismo como luz y durante la oración también es rodeado e iluminado por la divina luz increada”186 (Obras de san Gregorio Palamás, EPE, t.2 pág.164). Es cierto que “el nus viéndose a si mismo se ve como luz” 187 (idem pag 168), pero continua el Santo diciendo que “así es toda naturaleza espiritual del nus catartizada purgada y purificada, no lleva la capa de la maldad”. Cuando no lleva la capa de la maldad, del mal, entonces “se ve como luz noerá-espiritual” 188 (idem pag 168). Pero esta visión de la luz del nus se hace por la acción y energía increada del Espíritu Santo. “El nus una vez que se haya purificado e iluminado y haya alcanzado con claridad y certeza a la participación de la Jaris increada de Dios, por supuesto que se hace partícipe también de otras expectaciones místicas sobrenaturales, y viéndose a sí mismo, es cierto que se ve como otro, pero no en otro y no sólo ve simplemente su propia imagen-icona, sino su metamorfoseada imagen-icona por la jaris energía increada de Dios…” 189 (idem pag 364)

Con esta enseñanza del santo se ve claramente que el nus purgado y purificado no ve su propia imagen, sino la brillantez de la formada Jaris de Dios en su icona-imagen. Los Santos ven metamorfoseados de doxa-gloria en doxa-gloria esta icona-imagen. Tal como la visión sensible no puede ser vista si no está iluminada por la luz exterior, así también el nus no puede ver con su sentido noeró (espiritual) sino le sobre-ilumina la Luz divina” 191 (Idem 168).

Sinópticamente podemos decir que según la enseñanza de San Gregorio Palamás, el nus por un lado es luz como a imagen de Dios, pero por otro lado se oscurece por los pazos. Sólo cuando ilumine la Luz divina y el nus se ha purificado, entonces puede ver no solamente su propia luz sino el esplendor que se forma en su icona-imagen por la energía de la Jaris increada de Dios. Porque esta misma visión del sentido por sí misma no puede ayudar en nada al hombre sin la luz sensible. Lo mismo sucede con la visión de la divina Luz increada dentro en el nus del hombre. Toda esta enseñanza la desarrolló el Santo porque el Filósofo Barlaam sostenía que por la gnosis humana, por la elaboración del pensamiento humano uno puede ver a Dios y adquirir gnosis de Dios. Pero esto es totalmente equivocado.

El archimandrita Sofronio en su obra “El Yérontas Sofronio” escribe en relación sobre esta luz natural del nus: “llegando «hasta la consumación de la luz por la oscuridad» (Job 26,10), el hombre contempla su belleza noerá (espiritual) que muchos la han calificado como Deidad. La luz que se ve es luz pero no aquella Luz, la Verdadera, en la cual no hay ninguna oscuridad sino la luz natural del nus del hombre creado como a imagen de Dios.

Esta luz del nus, supera en valor cualquier otra gnosis empírica y con certeza se puede llamar skotos (oscuridad, tiniebla), porque es el vacío del despojo, y Dios no está en esta. Quizá en este caso en vez de cualquier otro conviene recordar los logos del Señor: «Vigila no vaya ser que la luz propia tuya sea tu oscuridad» (Lc 11,35). Realmente la primera catástrofe cósmica prehistórica, la caída del Lucifer, del hijo matinal hecho príncipe de la oscuridad, de las tinieblas, ha sido resultado de auto-contemplación amorosa de su belleza, zeoría-contemplación que resultó a la autozéosis o autoglorificación” 192 (San Siluan el Athonita pag 162-163). El mismo, en otro punto escribe en relación con esta luz natural que es el gnofos (nube oscura) del despojamiento: «Si queremos poner una definición de este “lugar” espiritual de este gnofos, podemos decir que se encuentra en las fronteras de la contemplación de la luz increada. Pero cuando el trabajo de la oración noerá o de Jesús se celebra sin metania profunda y hacía la absolución de Dios, entonces la psique desnuda de todas las representaciones puede permanecer por tiempo indeterminable en este gnofos sin ver a Dios, porque en este mismo gnofos Dios no se presenta, no aparece.

El hombre permaneciendo en la ley del despojamiento de cualquier cosa visible y concebible, el nus prueba un original regocijo, gusto y alivio, y entonces si gira hacia sí mismo puede sentirse a semejanza de alguna luz; pero esta luz no es la luz increada de la Deidad, sino una peculiaridad natural del nus creado como a imagen del Primer Nus, es decir, de Dios.

Como salida más allá de los límites del tiempo, esta contemplación es posible que acerque al nus hacia una intuición o percepción de dimensión intemporal y hace al hombre poseedor de nueva gnosis. Pero ¡ay! en aquel que ésta sabiduría la toma como gnosis-conocimiento de Dios verdadero, y esta zeoría-contemplación la toma como participación en la divina existencia. ¡Ay!, porque en este caso el gnofos del despojamiento estando sobre los límites de la verdadera visión divina resulta en impenetrable cubierta de la Deidad y pared medianera separando de Dios más que los brutos y materiales pazos, o el oscurecimiento por sugestiones demoníacas, como también el oscurecimiento por la pérdida de la Jaris o el abandono por parte de ella. ¡Ay!, porque se trataría de un engaño, una equivocación. En el gnofos del despojamiento aún no está Dios. Dios se revela en la luz y como Luz e introduce al hombre la luz sin crepúsculo (increada) de la profunda existencia de Dios» 193 (Idem pag 189-190).

Es imposible en nosotros hacer una comparación entre los textos de San Gregorio Palamás y el Archimandrita Sofronio sobre la relación de la luz del nus porque no tenemos la relativa experiencia. Mientras que exteriormente parece que hay deferencias, a pesar de eso creemos que es más bien una diferencia léctica, de dicción, verbal. Creemos inconmoviblemente que los dos Padres tienen experiencia de estas situaciones y expresan en un aspecto distinto estas experiencias. Tenemos la sensación, sin ser absolutamente seguros, que el Padre Sofronio se refiere más a la lógica (mente, intelecto) por la cual el hombre se auto-deifica y se auto-enamora. Por eso sostiene epigramáticamente que este gnofos de despojamiento constituye “una impenetrable cubierta, capa de la Deidad y pared medianera” que separa más al hombre de Dios que los pazos, el oscurecimiento de los ataques demoníacos y el abandono de Dios. En realidad esta luz del nus es gnofos y oscuridad y en este punto concuerda totalmente con San Gregorio Palamás, igual que concuerda absolutamente también con la enseñanza de san Gregorio que la zeoría-contemplación de Dios es energía pura de Dios al hombre. “…la zeoría-contemplación de la Divina Luz Increada es imposible, excepto sí uno se encuentra en estado de iluminación por la Jaris increada, situación por la que la praxis de la zeoría-contemplación espiritual de por sí misma es sobre todo comunión y unión con el Dios Vivo, participación de la Vida Divina” 184 (Idem pag 188). Personalmente no podemos encontrar diferencias entre estos dos testigos presentes. Simplemente se expresan de distintas palabras teniendo en cuenta que tienen que refutar distintas comprensiones y percepciones heréticas.

De todos modos es un hecho que cuando el nus del hombre se hace uno con el espíritu del Señor, “así grandiosamente ve las realidades espirituales” 195 (San Gregorio Palamás, EPE tomo 2 pag 186). La apázia (sin pazos) del nus le conduce a la contemplación de los seres, 196 (San Talasio, Filocalía t.2 v-20). El nus que se ha liberado de los pazos, se hace de forma luminosa, ya que se sobreilumina incesantemente por las zeorías-contemplaciones espirituales de los seres 197 (Idem v-50).

El nus psico-terapiado, sanado se hace digno también de la zeoría-contemplación de Dios. Naturalmente no ve la esencia increada de Dios sino Su energía increada. Los Santos cuando ven la Luz mientras se unen con Dios ven la prenda de sus zéosis, “del nus glorificado”. El nus se glorifica y se llena de doxa-gloria de la divina Jaris, 198 (San Gregorio Palamás, EPE tomo 2 pag 158). Así el nus se glorifica.

Entonces se desarrolla dentro del nus el placer (hidoní) espiritual, porque “el nus abriéndose totalmente sobre la zeoría-contemplación de las realidades espirituales, difícilmente se desapega del placer de estas realidades” 199 (San Talasio, Filocalía t.2 v-46). El nus que permanece estando unido con Dios con oración y agapi, se hace sabio, fuerte, magnánimo, tolerante, filántropo y misericordioso y generalmente  en pocas palabras “lleva en sí mismo todas las divinas cualidades”, mientras que el nus cuando se va alejándose de Dios “se convierte demoníaco, hedonista o bestial peleándose por estas con los hombres” 200 (San Maximo el Confesor Filocalía t.2, 1.v-52, pag 68).

Consecuencia de la terapia del nus es también la terapia, curación del cuerpo. Naturalmente cuando decimos que el cuerpo se sana no entendemos que se libera de las enfermedades, aunque esto hasta cierto punto se puede conseguir. Decimos hasta cierto punto, porque muchas enfermedades, principalmente de naturaleza neurótica, se producen por la necrosis del nus, pero esencialmente se libera de los pazos somáticos del cuerpo. San Máximo dice: “Cuando veas que tu nus se ocupa con justicia y piadosamente de los conceptos del mundo, sabrás que también tu cuerpo permanece puro y sin pecado” 201 (Filocalía t.2 3.v-52 pag 83). El nus que obedece a las divinas realidades mantiene el cuerpo también limpio de los llamados pazos somáticos. Primero el nus es receptivo de la arras de los futuros bienes y después se eleva hacia al primer nus y santificado este, también se va transformando más divino su cuerpo conjuntado”,  es decir, transforma el cuerpo que está conjuntado con él y así se prepara también a saborear las realidades del siglo futuro”. Ya que el cuerpo también saboreará los bienes eternos, entonces es imprescindible que el cuerpo que se prepare desde esta vida, 202 ((San Gregorio Palamás, EPE tomo 2 pag 220).

Todos los Santos que viven este tipo de vida siguen el mismo método de terapia y catarsis del nus y así adquieren la misma enseñanza.

Creemos que los Santos no tienen aspectos particulares y distinta colocación dogmática. Ya que tienen la misma experiencia, tienen la misma enseñanza. Si en algunos puntos nosotros vemos diferencia, esto es porque interpretamos sus enseñanzas con presuposiciones equivocadas. Si intentamos ver la expresión distinta de cada Santo, puesto que, aunque todos tienen la gnosis de Dios, a pesar de esto, no tienen la misma sabiduría; si intentamos descubrir el sentido real de cada palabra, no encontraremos enseñanzas distintas. En realidad nosotros somos fragmentarios, incompletos e inexpertos en temas espirituales, separados de la tradición viva de la Iglesia Ortodoxa, por eso vemos diferencias en los Santos Padres.

El Apóstol Pablo escribe: “…que seáis constituidos en armonía en un mismo nus y en una misma opinión” (1Cor 1,10). Los santos comparten las mismas cosas y realidades. Y San Gregorio Palamás recalca que la experiencia y la gnosis sobrenatural (increada) es común en todos los que han creído en Cristo, 203 (Idem pag 558).

Todo lo que se ha dicho manifiesta que el nus recibiendo la energía de los pazos enferma, se mortifica y se narcotiza perdiendo su estado natural y necesita terapia “psicoterapia”. El método ortodoxo de la ascética describe todas las maneras y modos de terapia “psicoterapia”. del nus. Esta terapia es indispensable, porque el nus se purga, se purifica y conoce a Dios, adquiere gnosis increada de Dios y esta gnosis increada constituye la sotiría redención, sanación y salvación del hombre.

 

 

  1. b) El corazón

Qué es corazón

Calificaciones del corazón

Enfermedad del corazón

Terapia del corazón

 

Una de nuestras peticiones básicas hacia Dios es adquirir la sotiría redención, sanación y salvación. “Por la paz superior, la sanación y la salvación de nuestras psiques pedimos al Señor”. También muchos troparios (cantos) terminan con la frase “interceda para que se sanen y salven nuestras psiques”.

La sotiría redención, sanación y salvación (y psicoterapia) de la psique no es despojarnos de una cosa, sino vestirnos a Cristo, no es un estado negativo sino positivo, básicamente es comunión y unión con Cristo. Esta comunión se hace principalmente en el corazón. Por eso la adquisición de la sotiría sanación y salvación principalmente es encontrar el corazón. Cuando por Dios nos hayamos hecho dignos y merecedores a encontrar el corazón, entonces andamos el camino de la sotiría sanación y salvación. Es característico el logos del Abad Pambó: “Sí tienes y conocer corazón te puedes sanar y salvar” 204. El que uno tenga corazón significa que uno encuentre su corazón (centro psicosomático) y de allí dentro le guiará y dirigirá el mismo Dios.

San Marco el Asceta, interpretando el logos del Señor “la realeza (estado con la energía increada) de Dios está en nuestro interior” (Luc 17,21), dice que: “Es necesario tener la Jaris (energía increada) del Espíritu Santo energizando, operando en el corazón y así entrar proporcionalmente al reinado de la Realeza increada de Dios” 205. Por eso muchos Padres consideran indispensable el hallazgo del corazón dentro en el cual energiza y opera la increada Jaris de Dios, porque entonces el Cristiano tiene como maestro a Dios y es dirigido con seguridad por el Espíritu Santo.

 

Qué es el corazón

Cuando la Santa Escritura y los Santos Padres hablan sobre el corazón dan a entender el corazón metafísico o espiritual. Es decir, el corazón por una parte como órgano carnal y por otra como centro de nuestra existencia dentro en el cual se hace la comunión y unión con Dios. En un punto se encuentran los dos conceptos del corazón, pero a la vez se diferencian. Esto lo veremos más detalladamente en los siguientes párrafos.

Primero analizaremos los conceptos sobre el corazón espiritual o metafísico. Es bastante difícil dar una definición sobre el corazón espiritual, porque “el corazón verdaderamente es un abismo difícil de concebir” 206. Particularmente al hombre carnal, materialista que está poseído de la razón y está viviendo la zófosis-obcecación, oscuridad de la vida después de la caída, es imposible este conocimiento sobre el corazón espiritual. Por eso no se puede encontrar ninguna definición o termino quien podrá describir esta realidad que vive el hombre espiritual. Sólo calificaciones características e imágenes puede uno formular.

El hombre espiritual que vive con la oración “conoce que su corazón no es sólo un órgano físico o el órgano de la vida psíquica, sino que es algo metafísico (más allá de lo físico), y no se subordina en un término capaz de tocar a Dios, la fuente de toda existencia” 207. El corazón es aquel espacio donde se desarrolla toda la vida espiritual y que opera, energiza la energía increada de Dios. Este “corazón profundo” en muchos es desconocido y no solo por los otros, sino también por el mismo hombre. Porque la Jaris-Gracia energía increada trabaja místicamente la sotiría sanación y salvación del hombre dentro en su corazón. Es característico lo que dice el Archimandrita Sofronio: «El campo de la lucha espiritual para cada uno de nosotros más que nada es nuestro corazón. Y aquel que ama a introducirse en su corazón, comprende el logos del profeta David que dice: “se acercará el hombre, y su corazón profundo” (Sal. 63,7).

La auténtica vida en Cristo fluye allí en la profundidad del corazón, escondida no sólo de los ojos ajenos sino también en su plenitud por el mismo hombre. Aquel que ha entrado en este nuncio místico, sin duda ha probado una sorpresa inefable frente al misterio de su existencia. Aquel que con diania-mente (intelecto) catartizada purificada y lúcida se ha entregado a la observación intensiva de su corazón profundo, éste comprende que es imposible observar y seguir en todo la fluidez de la vida, aunque fuera por un largo espacio del tiempo. Éste se da cuenta de lo difícil que es captar el camino de la vida espiritual del corazón y el fondo en el que se introduce en contacto consciente con aquel Ser, donde ya no existen caminos ni vías» 208.

El Apóstol Pedro llama el corazón, “el hombre escondido del corazón (1Ped 3,4). Realmente es el campo aquel que se santifica Dios: “santificad al Señor el único Dios en vuestros corazones…” (1Ped 3,15). Dentro en nuestros corazones amanece la Jaris increada de Dios: “… hasta que alboree el día y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” (2Ped 1,19). A pesar de la unión del corazón del hombre con Dios, el corazón permanece “el pequeño” y Dios “el mayor”. “…mayor es Dios que nuestro corazón…” (1Jn 3,20).

Se han referido estos puntos no para presentar las calificaciones características de la Santa Escritura y de los Santos Padres, cosa que haremos en un otro párrafo, pero para darnos cuenta que en muchos puntos del Nuevo Testamento y los Santos Padres se refieren y hablan sobre el corazón.

En otra parte hemos localizado el hecho que el nus es principalmente el ojo de la psique. También hemos apuntado que en muchos pasajes de los Santos Padres el nus se conecta con el corazón. Realmente el corazón se identifica con el nus. San Máximo el Confesor es característico “… al nus hazle la catarsis cuando vienen el odio y la insensibilidad (dureza), al cual nus el Señor le llama corazón” 209. El nus es el ojo de la psique y el corazón es el centro de la existencia del ser humano, es el centro del mundo espiritual, pero parece ser que estos dos se conectan entre sí. Es muy importante decir que San Gregorio Palamás mientras habla sobre la catarsis, limpieza, pureza y lucidez del corazón a continuación analiza detalladamente  al nus y su catarsis, su pureza y claridad, 210.

Ciertamente tenemos que recordarnos lo que dijimos en el párrafo anterior, el que los Padres llaman nus también la esencia de la psique que se encuentra en el corazón y también la energía de la psique que consiste de los loyismí. “También nus se llama la energía que se constituye de los loyismí y los conceptos. Nus también es la fuerza que opera, energiza, la cual por la Escritura se llama corazón” 211. San Nikiforos el Monasta analizando y describiendo la atención, dice que unos de los Padres la atención la calificaron como vigilancia del nus y otros guardia del corazón, otros nipsis (vigilancia de la sobriedad) y otros hisijía noerá (serenidad y paz del nus). “Con todo esto expresan uno y lo mismo, tal como decimos pan, barra, bocado, o bollo”, 212. Por lo tanto, según San Nikiforos el Monasta, si decimos vigilancia del nus o guardia del corazón es la misma cosa. Esto significa que en la teología patrística el nus conecta y se identifica con el corazón. Por eso lo que hemos escrito anteriormente sobre el nus es válido también para el corazón, pero aquí hablaremos más sobre el corazón.

La conexión entre nus y corazón se ve también en la enseñanza de San Diádoco de Fótica. El Santo enseña que desde el momento del bautismo la Jaris increada de Dios “se esconde en el fondo del nus”, escondiendo a la vez su presencia en el sentido y sentimiento del nus. Cuando el hombre empieza amar a Dios con toda su intención, entonces con el sentido del nus transmite parte de sus bondades a la psique. Pero cuando haya esparcido toda la riqueza material, “entonces encuentra el lugar en el cual está escondida la jaris increada de Dios” 213. En otro capítulo el Santo dice que la Jaris, energía increada, con el Santo Bautismo habita en el fondo de la psique, es decir, en el nus. Cuando ardientemente nos recordamos de Dios, entonces “desde este fondo del corazón sentimos a Dios” 214. En estos pasajes aquí vemos la conexión entre nus, psique y corazón.

Como en la época de San Diádoco dominaba la idea herética de los Masalianos, sosteniendo que al mismo espacio de la psique coexiste la Jaris increada de Dios y satanás. El mismo Santo separa las cosas por el conocimiento de la Santa Escritura y por el sentido del nus. El Santo recalca que: “76- Algunos creyeron que la jaris y el pecado, es decir, el Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño, juntos se esconden en el nus de los bautizados. Por eso dicen que uno sugiere al nus las cosas buenas y el otro inmediatamente las opuestas. Pero yo, a partir de la Sagradas Escrituras y de mi sentido espiritual del nus, he comprendido que antes del santo bautismo, la jaris promueve la psique hacia el bien desde fuera, en cambio el Satanás se anida en las entrañas de la psique intentando tapar y obstruir todas las salidas hacia el bien. Desde el momento del bautismo el diablo está echado fuera y la jaris (increada) se introduce dentro de la psique. Por eso, tal como antes del bautismo en la psique había dominado el engaño, así, después del bautismo domina la verdad. Sin embargo, también después del bautismo el satanás opera contra la psique como anteriormente, e incluso peor, y con más frecuencia. Pero no es verdad que coexiste con la jaris -así no es- sino que nubla al nus con la dulzura de los placeres o del hedonismo, a causa de la flojera o sopor del cuerpo. Esto sucede por la concesión de Dios, con el propósito que pasando de la tempestad y del fuego de la prueba, entonces el hombre si quiere, llega al gozo del bien. Tal como dice la Escritura: “Hemos pasado por agua y fuego, y nos condujiste en lugar de recreo y placer” (Sal 65,12) 215.

Antes del bautizo en el fondo del corazón se encuentra el satanás y la Jaris exteriormente incita la psique hacia el bien, pero después del Santo Bautismo sale el satanás de la psique y se introduce la divina Jaris. Por tanto, no coexisten en la misma parte la Jaris y el satanás. La divina Jaris mediante el sentido del nus regocija el cuerpo con inefable deleite, en cambio los demonios aprisionan la psique forzándola mediante los sentidos del cuerpo, principalmente cuando encuentran al hombre con desgana y pereza para la lucha espiritual, 216.

La Jaris de Dios, que se encuentra dentro en el fondo del corazón espiritual, después del Bautismo cuando actuamos según nuestros deseos e ilusiones de la carne, se cubre de los pazos, entonces el esfuerzo del hombre está en descubrir esta Jaris mediante la vida ascética-práctica en Jaris. Es decir, el esfuerzo que trata de expulsar la nubosidad que cubre el corazón. Puesto que según San Diádoco de Fótica mediante el Santo Bautismo se expulsa el satanás del corazón: “84- Dice el Señor en sus evangelios que el fuerte no puede ser expulsado de su casa si mientras le despojas de sus bienes no le encadenas y le expulsas fuera. ¿Cómo, pues, puede aquel que con tanta vergüenza fue expulsado, regresar a entrar y cohabitar con el dueño que está reposando en su casa? En efecto, ningún rey, habiendo apresado algún tirano que va contra él, pensará alguna vez estar junto con él dentro en su palacio; sino más bien, le degollará, o le entregará a su ejército para que sea castigado brutalmente y sea ejecutado penosamente” 217.

Esta enseñanza de San Diádoco se ha puesto aquí en este punto para que sea claro que con el Santo Bautismo la increada Jaris de Dios se introduce en el corazón profundo, en el profundísimo corazón espiritual. Cuando este corazón se cubre de los pazos entonces hacemos un gran esfuerzo para descubrirlo.

San Theóliptos de Filadelfia enseña que el corazón, es decir, el nus se revela cuando el hombre ha vivido el método hisijasta. “Cuando anules las distracciones y preocupaciones exteriores y abandones los loyismí interiores, entonces se estimula el nus para obras y logos del Espíritu” 218 Y nos exhorta para que paremos las relaciones y las habladurías y luchemos contra los loyismí interiores hasta que encontremos el lugar de la oración pura que es la casa en la que habita Cristo 219 .

Por este pasaje se ve que el corazón es el lugar el cual se descubre por la en Jaris ascesis-práctica espiritual y en el que se manifiesta el Cristo. Esto lo conoce el hombre que hace la catarsis, se purga y se limpia de los pazos y todas las obras del pecado. Para el hombre post caída que vive lejos de Dios, el corazón está cubierto, está totalmente desconocido, el hombre no conoce que existe. En cambio para el hombre que vive según y para Dios el corazón es conocido, es realidad.

Esta enseñanza nos conduce al punto de vista que la apocálipsis-revelación del corazón en realidad es una apocálipsis-revelación de la persona/hipóstasis del hombre. Cuando el hombre con la en Jaris ascesis descubre el corazón dentro del cual se apocalipta-revela y reina el Cristo, entonces se hace persona, puesto que la persona es principalmente el “como a semejanza” (de Cristo). Así que la apocálipsis-revelación del corazón es una apocálipsis-revelación de la persona-hipóstasis.

No tenemos intención en este punto de desarrollar la ontología de la persona-hipostasis, tal como se presenta en la enseñanza de los santos Padres de la Iglesia. Se han escrito valiosos estudios sobre este tema. Creemos que de acuerdo con la enseñanza de los Santos Padres el “como a imagen” es en potencia el “como semejanza” y el “como semejanza” es en energía “como a imagen”. De la misma manera el hombre creado por Dios y renacido por el santo Bautismo de la Iglesia Ortodoxa es persona-hipóstasis. Pero cuando por la lucha personal y principalmente con la Jaris increada de Dios llega al como semejanza, entonces es en energía persona. Por eso sostenemos que ontológicamente todos los hombres son personas-hipóstasis, incluso el mismo diablo también, pero sotiriológicamente (salvíficamente) no todos somos personas, puesto que no hemos llegado todos al como semejanza. Sin desconsiderar la ascética de la persona, en este punto recalcamos especialmente la ascética sobre la persona, la cual se desconsidera y se deja de lado por los teólogos contemporáneos.

Es característico en este punto lo que dice el archimandrita Sofronio: “En el divino Ser la Hipóstasis consiste el principio profundísimo del Ser. En el ser humano igualmente la hipóstasis es el elemento básico esencial. La persona-hipóstasis es “el hombre escondido del corazón, que tiene como ornamento el espíritu incorruptible, apacible y en hisijía, el cual ante Dios tiene un gran valor y es un lujo (1Ped 3,4), es el núcleo más precioso de toda la existencia humana que se manifiesta en la capacidad del hombre para autoconocimiento y autodisposición, en que contiene energía creadora y en que tiene capacidad de gnosis-conocimiento no sólo del mundo visible sino también de Dios y las realidades divinas. El hombre ardiendo por la agapi siente el sí mismo unido con su amado Dios. Dentro de esta unión conoce a Dios y así agapi y gnosis se funden en una praxis única”, 220.

Persona-hipóstasis es “el hombre escondido del corazón”. Sólo esto uno puede formular y describir como persona-hipóstasis, porque no se puede formular y definir con términos científicos, puesto que es una comunión y unión mística, secreta con Cristo. Tal y como sobre la Iglesia uno no puede dar una definición, sino sólo que es el Cuerpo de Cristo, lo mismo ocurre también con la persona humana, el corazón, dentro del cual se hace la comunión y unión mística de Dios con el hombre. “El conocimiento-gnosis científico y filosófico se puede formular y definir, pero la persona está más allá de toda definición, y entonces es imposible de conocerse desde afuera al no ser que lo mismo se revele-apocalipte. Puesto que es Dios Místico-Secreto así también el ser humano tiene profundidades místicas, secretas. No es ni el principio ni fin de su existencia. Dios es el A Alfa y el Ω Omega y no el hombre. La divina cualidad del hombre estriba en la forma de su existencia. El “como a semejanza” de su existencia es el que hablan las Divinas Escrituras” 221. Por tanto, ya que la persona no se define, entonces no se define el corazón que es la persona.

La persona es una realidad que nace por la Jaris energía increada de Dios. “…la persona nace de arriba y por eso no está sujeto en las leyes de la Naturaleza. La persona supera los límites terrenales y se mueve en otras esferas. No se puede traducir. Es uno y único”, 222. Como persona es el corazón, por eso podemos decir que el corazón renace de arriba. No es un estado natural. Sólo por la Jaris increada de Dios uno puede discernir el espacio del corazón.

Este renacimiento de la persona en realidad es revelación-apocálipsis. “La persona es un renacimiento de arriba. Una flor exquisita que se desarrolla en nuestro interior: la hipóstasis-persona. Tal como la Realeza increada de Dios, también la persona “no viene por observación” (Luc 17,20). El proceso con que el espíritu humano se introduce al espacio de la divina eternidad es distinto en cada uno de nosotros”, 223. Así pues la persona, igual que el corazón también nace de arriba.

El corazón es el espacio donde se revela Dios como agapi y Luz increada. “El Dios se apocalipta-revela principalmente mediante el corazón, como Agapi y Luz increada. Dentro en esta Luz el hombre contempla los mandamientos del Evangelio como reflejo en la tierra de la Eternidad Celeste y la Doxa-Gloria de Cristo como hijo unigénito del Padre, la doxa-gloria increada, la que vieron los discípulos en el monte Tabor. La revelación/apocálipsis personal establece la apocalipsis/revelación general del Nuevo Testamento propia casa espiritual”, 224.

Se ha dicho todo esto para que sea concebible y entendido que, cuando el hombre descubre el corazón entonces se hace principalmente persona. También se dijo para que sea claro y entendido que el corazón es aquel espacio que con la en Jaris ascesis-práctica se apocalipta-revela el Dios. Allí el hombre percibe y siente la Luz increada de Dios y allí se inunda de la agapi de Dios y la agapi hacia Dios. El hombre adquiere el sentido y sentimiento del corazón pero toda la vida que hay allí dentro es imposible que se haga percibida y entendida.

Este corazón espiritual se encuentra dentro en el corazón carnal como un órgano según los Santos Padres. Hemos dicho las cosas necesarias cuando estudiábamos la posición en la que se encuentran la psique y el nus. Lo mismo es válido también sobre el corazón espiritual. San Gregorio Palamás refiriéndose al logos del Señor: “Porque desde el corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias e insultos” (Mat 15,19) y también al logos de San Macario: “el corazón reina en todo el órgano y cuando opera la Jaris increada en las partes del corazón, reina sobre los loyismí y sobre los miembros; porque allí está el nus y todos los loyismí de la psique”, y escribe que “nuestro corazón es la caja de lo logístico (de la psique) y el primer órgano logístico carnal” 225.

El mismo santo para sostener la enseñanza que en el corazón, el órgano carnal, existe un corazón espiritual, se refiere al logos del Apóstol Pablo: “Nuestra carta sois vosotros, escrita en nuestros corazones, conocida y leída por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón” (2Cor 3, 2-3) y también en la enseñanza de San Máximo el Confesor: “cuando Dios viene en esta tierra del corazón le hace digno de escribir las letras el Dios por el Espíritu, igual que las tablas de Moisés” 226.

Cuando el nus por su dispersión afuera regresa, entonces primero encuentra su corazón natural y a continuación se introduce en el corazón espiritual, en el profundo corazón. Esta es la experiencia común de los que se ocupan con la oración de Jesús y ejercen el trabajo sagrado de la práctica del regreso del nus al corazón. “Por la pura y lúcida oración del corazón o noerá el asceta se enseña de los grandes misterios del Espíritu. Introduciéndose mediante el nus primero en el corazón carnal empieza a penetrar en aquellas profundidades de corazón donde ya no es carne. Encuentra el “profundo” corazón, el espiritual, el metafísico y en su interior ve que la existencia de la humanidad no es una cosa ajena y extranjera, sino que está inseparablemente conectada con su existencia personal,” 227. Por consiguiente, el atleta de este método hisijasta puede distinguir claramente el corazón espiritual y el carnal. Siente la existencia y la energía también de los dos corazones. Al principio el nus encuentra el corazón carnal y después revela-apocalipta también el espiritual y puede sentir a la vez los movimientos de los dos corazones. Entonces en este caso no existe confusión.

San Nicodemo el Agiorita establecido orgánicamente dentro en la Tradición Ortodoxa, comenta que el corazón carnal es el centro natural, contranatural y sobrenatural, 228. Es centro natural porque el corazón ante todos los miembros del cuerpo humano es el primero que se crea, según lo dicho por San Basilio el Grande: “En el nacimiento de los animales el corazón es el primero que nace y se crea en la naturaleza que será constituida la vida futura del animal” 229.

Es centro contranatural porque desde allí provienen todos los pazos y los blasfemos loyismí. Cierto que esto se debe de interpretar de acuerdo con las cosas dichas anteriormente, el que después del Santo Bautismo la increada Jaris de Dios se encuentra en el centro del corazón en cambio el diablo (y sus energías) actúa por fuera. El Apóstol Pedro dijo al Ananías: “Ananías ¿cómo es que satanás se posesionó de tu corazón para que quisieses engañar el Espíritu Santo…? (Hec 5,3). El satanás se introdujo al corazón de Judas: “Y cuando cenaban, el diablo ya se había puesto al corazón de Judas el Iscariote, hijo de Simón, para que le entregase” (Jn. 13,2).  También es conocida la enseñanza del Señor que “desde el corazón salen reflexiones, malos pensamientos, homicidios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y blasfemias” (Mat 15,19). El corazón, además, es el centro sobrenatural porque allí energiza y opera la Jaris energía increada de Cristo. El Apóstol Pablo dice: “Y como prueba que sois hijos, Dios ha mandado en vuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¿Abba, el Padre! (Gal 4,6). En otra parte también escribe: “…la agapi de Dios ha sido derramada en nuestros corazones…” (Rom 5,5). San Thalasio escribe que el corazón bondadoso trae conceptos y pensamientos bondadosos, porque los recuerdos del corazón son análogos con su tesoro 230.

El que desde el corazón provienen buenos y malos loyismí no quiere decir que existe a la vez en el mismo lugar la Jaris y el satanás. “El corazón lleva en sí mismo buenos y malos loyismí” pero los malos loyismí y conceptos no nacen de su naturaleza sino de la memoria del mal. La mayoría de los malignos astutos loyismí el corazón los toma y los capta por la amargura de los demonios. En todo caso nosotros sentimos que provienen del corazón, 231. San Diádoco recalca aún que la Jaris de Dios con el Santo Bautismo se esconde de sí misma “aceptando la disposición de la psique”. Cuando el hombre cumple los mandamientos de Cristo y tiene memoria incesante de Su nombre, entonces el fuego de la divina Jaris se mueve también en los sentidos exteriores del corazón y abrasa “las cizañas de la tierra humana”. La brisa del Espíritu Santo en este estado apaga las flechas del diablo en el sentido exterior del hombre y, además, apaga también las flechas encendidas que están en el aire”, 232.

Por consiguiente, dentro en el corazón se hace la mayor guerra. Cuando allí venza el Cristo y pierda el diablo, viene la paz interior y exterior. Por eso el trabajo principal del atleta es “entrar por sí mismo en su corazón y haga la guerra contra satanás y odiarle”, 233. El corazón que es el centro natural, contranatural y sobrenatural es la fuente de la vida espiritual y carnal, pero puede convertirse y hacerse también fuente de la muerte espiritual.

 

Calificaciones características del corazón

Con todo lo que hemos escrito se hace claro que no se puede dar una definición exacta del corazón espiritual, en cambio, se puede decir que corazón es este lugar que con la en Jaris ascesis se apocalipta-revela y habita el Mismo Dios. Este espacio es percibido y concebido por el que está ingresado orgánica y esencialmente dentro en la Tradición Ortodoxa.

Los Santos Padres que vivieron esta realidad han dado algunas características e imágenes de esta vida. A continuación intentaremos ver estas definiciones y características que muestran más claramente el corazón y el papel que juega en toda la vida espiritual.

El corazón es el lugar donde habita Dios. “Y que Cristo habite en vuestros corazones por la fe” (Ef. 3,17). “La agapi de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por el Espíritu Santo dado en nosotros” (Rom 5,5). Tal como del carbón nace la llama “así también Dios habita en nuestro corazón por el santo Bautismo”. Y sí encuentra el aire de nuestra diania-mente, intelecto limpio de aires astutos malignos y si está vigilada por el nus, “entonces se enciende nuestra parte intelectual hacia la zeoría contemplación espiritual, como la llama de la vela”, 234. Como allí habita Dios por eso allí existen todos los apócrifos, secretos “tesoros de la sabiduría y de la gnosis-conocimiento. Se revelan en el corazón según la catarsis de cada uno, que se consigue por los mandamientos” 235. Dentro en el espejo psíquico “se marca y se fotografía luminosamente Jesús Cristo, la sabiduría y dinami (potencia y energía) de Dios Padre”. Dentro en el corazón debemos de buscar la Realeza increada de Dios y sí limpiamos el ojo del nus, allí realmente encontraremos la Realeza increada de Dios, la semilla, la perla, la levadura y muchas más. Dentro en el corazón encontraremos la deidad. “La Realeza increada de Dios está en nuestro interior” (17,21), y con esto ha manifestado que su deidad (increada) permanece y habita dentro del corazón, 236.

Quedando dentro en el corazón el Dios enseña y escribe los dogmas y Su ley. Entonces el corazón es aquel espacio que se escriben los mandamientos de Dios. El  Apóstol Pablo certifica que: “Ellos muestran que llevan la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia…” (Rom 2,15). Dentro en el corazón, Dios “escribe sus propias leyes”, 237. Allí el hombre conoce “los logos, pero después de la trascendencia ve de alguna manera también a Dios” 238. Dios encontrándose y descansando en el corazón “lo hace digno de escribir Sus letras mediante el Espíritu” 239.

Así los Santos teniendo a Dios dentro en su corazón y haciéndose dignos de la inscripción de la ley de Dios, adquieren nus de Cristo, de acuerdo con el logos del Apóstol “nosotros tenemos nus de Cristo” (1ªCor. 2,16). El nus de Cristo que adquieren los santos no se crea en nosotros por privación de la potencia y energía noerá (espiritual) que tenemos, ni “como complemento de nuestro nus”, ni tampoco “viene en nuestro nus según su esencia e hipóstasis, sino por la divina cualidad o energía da esplendor y conduce la energía que es la misma que la suya. Es decir, la potencia de nuestra energía de nuestro nus sin perderse se abrillanta por la energía increada de Cristo. El “tenemos nus de Cristo”, digo yo (san Máximo) que nus de Cristo tiene aquel que concibe igual que Cristo y mediante todo concibe a Cristo“240.

El hombre piensa de acuerdo con la voluntad de Dios y tiene memoria incesante de Dios. Esto se hace también con el deseo. Continuamente desea lo que quiere Dios y desea insaciablemente a Él. San Pedro el Damasceno se refiere al logos de San Basilio el Grande que cuando Dios encuentra el corazón del hombre limpio de cosas y enseñanzas mundanas, entonces “como título no escrito escribe sus propios dogmas” 241. Así en este estado se habla para “la conciencia dogmática”. El hombre conoce por su experiencia los dogmas de la Iglesia, puesto que tiene la vida de Dios dentro a su corazón. Es necesario que luchemos para hacer habitar el Cristo dentro en nuestros corazones porque entonces este Mismo Dios “nos enseña a aplicar y cumplir sir error sus leyes y sus logos” 242.

El corazón es el hades a quien desciende Cristo y libera la psique del hombre. Tal como bajó al hades y liberó las psiques de los justos, así Cristo desciende al hades que se llama fondo del corazón. San Macario enseña que cuando escuchamos que el Señor, una vez bajando al hades, liberó las psiques, no debemos creer que esto es ajeno de lo que ahora se hace. El sepulcro, la tumba es el corazón. “El Señor viene llamando las psiques que están en el hades, es decir, al fondo del corazón”, y después por el diálogo con la muerte, “levanta la piedra grande y pesada y entonces abre la tumba que está encerrada la psique y resucita al verdadero muerto y libera la psique que está encerrada en la profunda oscuridad” 243.

Corazón es el tierra donde se siembra por el Señor la semilla de la mostaza. Según San Máximo el Confesor, “la semilla de mostaza es el Señor, según la fe sembrada en espíritu en los corazones de los receptivos” 244.

El corazón es el templo y el altar o sacrificadero, aquel lugar donde se glorifica y se santifica el Señor. El Apóstol Pedro sugiere: “Al Señor que es el único Dios glorificad como santo en vuestros corazones…” (1Ped 3,15). Todas las cosas visibles según San Macario son sombras de las escondidas. El templo visible es tipo del templo del corazón. El sacerdote que celebra los santos Misterios es el tipo “del verdadero sacerdote de la Jaris de Cristo” 245. Dentro en este templo espiritual que es el fondo del corazón se hace liturgia perpetua en el renacido hombre: “Recitando entre vosotros psalmos, himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor con el corazón teniendo allí contacto consciente con las frases que se cantan” (Ef. 5,19). El corazón que no tiene loyismí y se energiza, se activa por el Espíritu Santo es “clero, altar o santuario también antes de la vivencia futura” 246.  El corazón es templo y sacrificadero/altar. San Juan el Sinaíta enseña que una cosa es “inspeccionar (obispar) a menudo el corazón y otra cosa es inspeccionarse (obisparse) en el corazón”, es decir, hacer deberes de obispo. En el primer caso el nus es el señor, el soberano y en el segundo es sacerdote que ofrece sacrificios lógicos, 247.

El corazón es también el hisopo donde se encuentra el fuego 248. Es esto que sentían los dos Discípulos caminando hacia Emaús en el momento que les hablaba Cristo: “Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón mientras en el camino nos hablaba y explicaba las Escrituras? (Luc 24, 32). El corazón es “la sala de recepción del Señor”, 249.

El corazón es el utensilio que contiene el aceite, es decir, la energía increada de la divina Jaris. Según San Macario el Egipcio “las cinco vírgenes que permanecieron despiertas y que tomaron el ajeno de su naturaleza aceite en sus utensilios del corazón, -este aceite es la Jaris increada del Espíritu-, pudieron entrar con el Novio a la habitación nupcial” 250. Así que el corazón es el utensilio que el hombre prudente guarda la Jaris increada del Espíritu Santo y de esta manera se introduce en la habitación nupcial para disfrutar, deleitar y gozar con las bodas del novio.

El corazón es el campo-agrós dentro del cual está escondido el tesoro que el hombre cuando lo encontrará, va y vende todo para comprarlo, 251.

El corazón es la icona-imagen del Nuevo Testamento o mejor dicho el Nuevo Testamento es el tipo de la pureza del corazón y de la vigilancia del nus252. El Antiguo Testamento es la icona-imagen de la ascesis-práctica somática exterior y sensible, “el Antiguo Testamento es la icona-imagen de la ascesis externa y sensible del cuerpo; el Santo Evangelio, el Nuevo Testamento, es la icona-imagen de la atención, o mejor dicho, de la pureza y de la claridad del corazón” 253.

El corazón es el cielo. “Donde existe la humildad y el recuerdo, la memoria de Dios hecha por la nipsis y la atención, y por la oración continua dirigida contra los demonios, allí por supuesto está el “lugar de Dios”, es decir, el cielo del corazón, donde la falange de los demonios temen acercarse, porque en este lugar habita Dios” 254.

En el corazón se hace el arras-compromiso del Espíritu: “Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (2Cor 1,22).

El corazón es las placas sobre las que se escribe la epístola/carta de Dios. “Nuestra epístola que certifica quienes somos, sois vosotros, epístola escrita en nuestros corazones… Esta epístola no se ha escrito con tinta sino por la jaris increada del Espíritu Santo del Dios vivo; No en tablas de piedra sino en tablas de corazones carnales” (2Cor 3, 2-3.)

El corazón es el lugar que brilla la Luz increada de Dios. “…el que iluminó en nuestros corazones y mediante nuestro se transmita la iluminación que proviene de la gnosis de la doxa-gloria increada de Dios, que fue apocaliptada-revelada en la persona de Jesús Cristo” (2Cor. 4,6).

Dentro en el corazón se certifica la adopción y allí se escucha claramente la voz de Dios: “Y como prueba que sois hijos, Dios ha mandado a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¿Abba, el Padre!” (Gal 4,6.) Puesto que allí reposa Dios y allí habla con el hombre. Allí se escucha limpiamente con claridad el logos de Dios.

En el corazón limpio, puro existen también los ojos con los que ve los misterios, secretos de Dios. “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria increada, os dé espíritu de sabiduría y de apocálipsis-revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro corazón, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria increada” (Ef 1,17-18).

En el corazón predomina la paz de Dios: “y la paz de Dios reine en vuestros corazones…” (Col. 3,15).

“El corazón es la guitarra, cuerdas son los sentidos, la diania es la tecla que mediante la lógica del intelecto mueve permanentemente la tecla que es la memoria de Dios, y de esta viene en la psique un placer inexpresable y se reflejan los divinos esplendores en el nus limpio, puro y lúcido” 255.

El corazón es la fuente por la que con la oración y el calor sale el agua “desde el espíritu vivificador” 256.

El corazón es nuestro hombre interior, 257.

Estas y muchas más imágenes, definiciones y calificaciones características utilizan los Apóstoles y los Santos Padres para presentar y expresar el corazón. Sinópticamente podemos decir que es “nuestro hombre interior”, el lugar aquel donde se apocalipta-revela y habita Dios mediante la en Jaris ascesis, práctica. Es el templo espiritual que se celebra la divina Liturgia perpetua y se ofrece alabanza perpetua hacia Dios. Este lugar el desconocido para muchos y conocido por los Santos vivifica al hombre.

 

La enfermedad del corazón

En toda la tradición bíblico-patrística es conocido que el corazón del hombre cuando deja de aplicar y cumplir la voluntad de Dios y hace la voluntad del diablo, se enferma y se mortifica. Se habla para la enfermedad, la depravación, la suciedad y la mortificación/necrosis espiritual del corazón. En este párrafo veremos algunas manifestaciones del corazón enfermo.

El diablo se introduce en el corazón del hombre y le aprisiona. “Y cuando cenaban, como el diablo ya se había metido en el corazón de Judas el Iscariote, hijo de Simón, para que le entregase” (Jn 13, 2). Es cierto que precedió un aprisionamiento de su nus desde mucho tiempo. Tal como es imposible introducir en un tubo a la vez el agua y el fuego, así es imposible introducirse el pecado en el corazón, “si antes no pica la puerta del corazón un ataque o asalto astuto maligno mediante la fantasía” 258. La fantasía es la que conduce el ataque del diablo. En el hombre post caída la fantasía es más fina que la diania mente intelecto y más espesa que el nus, es el principio del mal. Por eso los Santos Padres sugieren que uno debe vigilar la fantasía limpia o más bien vivir de esta manera que no se energice, active la fantasía, mortificar la parte fantasiosa. Sólo cuando esto se mortifique en el hombre mediante la gran metania y mucho luto entonces puede teologizar.

En las obras de los Padres se habla sobre la pérdida del corazón. Esto se entiende en el sentido que en el corazón no opera la Jaris increada de Cristo, sino que de centro sobrenatural se hace en centro contranatural. La pérdida del corazón es la pérdida de la sotiría sanación y salvación.

Una de las enfermedades del corazón es la ignorancia y el olvido. El corazón al haber perdido la Jaris de Dios está como nublado, en una nube oscura y en una cubierta o en un velo. Es esto que se observa en los Judíos y en los heréticos. Leen la Escritura pero les es incomprensible porque su corazón está cubierto. “Y aún hasta hoy el día, cuando se lea Moisés, un velo está puesto sobre el corazón de ellos” (2Cor 3,15.) Mediante el corazón uno adquiere la certeza de Dios, allí en el corazón se apocalipta-revela, habla e interpreta Su logos. Cuando el corazón está cubierto, entonces el hombre se encuentra en profunda oscuridad. Y un corazón que es ignorante es hades (oscuro, infierno, no ve). “Porque Hades es la ignorancia o desconocimiento, ya que los dos no se ven, están oscuros. Pérdida es el olvido, porque hemos perdido algo que teníamos” 259.

La enfermedad del corazón es la dureza y la depravación. Puesto que no recibe la Jaris energía increada de Dios que altera todo, permanece en la dureza. “Hombres duros e incircuncisos de corazón y oídos…”, dijo a los Judíos el Protomártir Esteban (He 7, 51). Esta dureza es aquella que atesora ira, a causa de la cual se condenará el hombre. “Según la dureza y la no metania impenitencia de tu corazón, estás atesorando para ti ira para el día de la ira y de la apocálipsis-revelación del justo juicio de Dios” (Rom 2,5). Los hombres serán juzgados por la dureza del corazón. El corazón duro es la puerta de hierro que introduce a la ciudad. Si la puerta está cerrada, no deja al hombre entrar en la ciudad. En cambio en el corazón arrepentido, quebrantado  y privado de cosas, automáticamente se abrirá, tal como pasó con Pedro, 260. Tenemos el deber de no crear condiciones que endurecen, oscurecen y ofuscan el corazón. “No endurezcan a vuestros corazones, como cuando ocurrió en la rebelión, en el día de la tentación en el desierto” (Heb 3,8), El corazón duro es insensible y depravado también. El Señor muchas veces encontró este tipo de corazones depravados. Después del milagro de los cinco panes y de la tempestad “el corazón de ellos estaba embotado, endurecido” (Mc 6,52). En otro versículo el Señor dijo: “Aún tenéis encallecido y endurecido vuestro corazón” (Mc 8,17). Teniendo el Señor frente Suyo a los hombres que Le observaban si iba a sanar en sábado, “entonces, mirándoles enojado y apenado por la dureza y el embotamiento de sus corazones…” sanó al que tenía el brazo disecado (Mc 3,5.)

La enfermedad del corazón es también la suciedad. Cuando el corazón pierde la Jaris energía increada de Dios y energizan u operan sobre él los malignos demonios, es normal que el corazón esté sucio. Según Nikitas Stizatos la suciedad del corazón no es sólo que el hombre tenga pensamientos y conceptos sucios, sino que se ensalce también por sus conquistas, se infle por sus virtudes y se cree grande, es decir, enorgullecerse por la sabiduría y el conocimiento sobre Dios y acusar de indolentes y negligentes a sus hermanos. Esto se ve muy claro en la parábola del Fariseo y del Publicano, 261. Todo deseo o ilusión que se hace dentro del corazón aunque exteriormente no se ejecuta, es suciedad y adulterio. El Señor certificó que “… todo el que mira una mujer para codiciarla, desearla, ya ha cometido adulterio en su corazón” (Mt 5,28). Pero cualquier otro deseo que no es carnal en el sentido fino del término y es contrario a la voluntad de Dios es contaminación, infección del corazón, por tanto, es enfermedad. Entonces el corazón enferma.

También el corazón imprudente, insensato está enfermo. Los idólatras que alaban las creaciones más que al Creador, “…se ha oscurecido el corazón insensato e imprudente de ellos” (Rom 1,21).

Enfermedad del corazón es también la falta de rectitud. Es decir, el corazón que hace las voluntades del maligno no es recto, puesto que la rectitud del corazón sólo en el estado natural es posible, es decir, cuando es casa, morada de Dios. El Apóstol Pedro al Mago Simón que querría adquirir la Jaris energía increada con dinero, le dijo categóricamente: “… porque tu corazón no es recto delante de Dios” (He 8,21).

Enfermedad del corazón es también la rudeza. Los pazos que se encuentran en el corazón constituyen la rudeza y esta rudeza se manifiesta también exteriormente. Por tanto, dentro en la Tradición Ortodoxa se habla continuamente para la nobleza, no tanto de la exterior, sino más para la interior. El corazón debe ser sencillo y fino. Un hombre con el corazón sencillo es también exteriormente noble. Entonces existe la nobleza exterior que no proviene por la nobleza del corazón o más bien es claramente opuesta con rudeza existente del corazón y existe la nobleza exterior que es consecuencia y reflejo de la sinceridad interior.

El Archimandrita Sofronio escribiendo sobre el Yérontas Siluán dice: “En la relación bajo diversas situaciones con el Yérontas hasta el hombre más perspicaz y detallado no podía observar al Yérontas movimientos rudos del corazón, como: antipatía, descuido, desprecio, fingimiento y otros parecidos. Realmente era un hombre amable, como puede ser sólo el Cristiano” 262. Es decir, cuando hay fingimiento, hipocresía, ironía, antipatía es seguro que el corazón está enfermo, puesto que está en movimientos rudos.

Aún enfermedad del corazón es la φιληδονία filhidonía (amor al placer, hedonismo) interior. La hidoní-placer del corazón en vez de estar girada hacia la agapi (amor) a Dios regocijando y deleitando de ella, se gira y se contenta por las cosas carnales que no le gustan a Dios. Un corazón hedonista-voluptuoso es la cárcel de la psique, principalmente en el momento de la salida de la psique del cuerpo. Según San Marcos el Asceta “el corazón hedonista-voluptuoso se convierte en cárcel y cadena de la psique en la hora de la muerte; en cambio el corazón amable y diligente es una puerta abierta” 263. Los pazos de la psique mientras existe el cuerpo se satisfacen. Pero cuando la psique es liberada del cuerpo no podrá satisfacerse, puesto que las cosas materiales desaparecerán. Por eso estos pazos y principalmente el hedonismo de la psique no encontrando satisfacción, ahogarán la psique. Estos son los telónios (aduaneros) por los que se habla en las obras patrísticas. Por eso el corazón hedonista es la cárcel y la cadena de la psique en el tiempo de la salida.

La psique  enferma y muerta transmite la enfermedad y la mortificación/necrosis en toda la existencia psicosomática. Las cosas que piensa y desea el hombre están muertas. Por eso el Abad Doroteo dice que mientras estamos con pazos no debemos creer nada del corazón. Porque un canon que está torcido hace también torcidas las cosas rectas, 264. San Marcos el Asceta aconseja que: “Antes de retractar los males no obedezcas a tu corazón” 265.

El corazón enfermo debe sanarse. Sí este no se sana todo el organismo del hombre enferma.

 

La terapia del corazón

El fin más alto del hombre es adquirir conocimiento de Dios, porque esto es su sotiría redención, sanación y salvación. Naturalmente cuando hablamos de conocimiento-gnosis de Dios no nos referimos al cerebral, intelectual, sino “la κοινωνία kinonía comunión en existencia”, es decir, la gnosis de Dios que es la comunión y unión del hombre con Dios. Donde se consigue esta comunión allí hay sotiría redención, sanación y salvación. Pero esta comunión se hace en el fondo del corazón. Allí se encuentra el Dios con el hombre y allí le transmite Su conocimiento y allí el hombre adquiere el sentido de Su existencia. Para adquirir esta comunión y visión de Dios, se requiere la catarsis del corazón. El Señor lo afirmó: “Bienaventurados los que se han hecho la catarsis del corazón porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8). El corazón que ha enfermado y mortificado es necesario purgarse, limpiarse y sanarse para ofrecer al hombre el conocimiento de Dios. El corazón limpio, puro es el órgano gnóstico, el de la gnosiología ortodoxa.

A continuación nos ocuparemos como se psico-terapia, se sana el corazón.

Como primer fármaco terapéutico diremos la metania (introspección, arrepentimiento, conversión y confesión, metanús giro del nus, ver http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/ 8. ΜΕΤΑΝΟΙΑ-METANIA). El corazón debe volver en la metania y alcanzar al estado natural. Si la vida del pecado le ha conducido en estado contranatural, la vida en metania le devolverá en su estado correcto y le dará la vida. San Juan el Clímaco hablando sobre la metania da definiciones exactas: “Metania es un modo de renovar el santo Bautismo. Metania es acordar con Dios una nueva vida. Metania es el hombre que compra humildad. Metania es repudio perpetuo de todo consuelo corporal. Metanoon-penitente es aquel que permanentemente se autocritica y se está juzgando su loyismós y, el cual tiene un corazón descuidado de sí mismo por el continuo cuidado de satisfacer a Dios. Metania es hija de la esperanza y destierro de la desesperación. Penitente es el reo que está libre de confusión por la esperanza que tiene en Dios. Metania es reconciliación con el Señor… Metania es catarsis purgación, purificación y limpieza de la conciencia…” 266. En otro punto el mismo Santo dice que los que después del Bautismo se han infectado, es necesario que se purguen, se purifiquen y limpien la pisa por el incesante fuego del corazón y por el aceite de la caridad, 267. La caridad de Dios y el fuego del corazón sanan, “psico-terapian” al hombre de su enfermedad.

En cuanto la metania es más profunda tanto más se aumenta el quebrantamiento del corazón. El corazón que vive la metania propiamente dicho se quebranta. El profeta David dice: “El sacrificio que Dios quiere es espíritu y corazón quebrantado y corazón que se ha hecho humilde Dios no lo agota ni lo desprecia” (Sal 50,19). En un corazón quebrantado el Dios reposa. Los que caminan hacia al Rey para pedir absolución de sus deudas “ruegan con gran contrición” 268. Según San Nikitas Stizatos la verdad no se caracteriza en personas, en figuras, en formas y en palabras, ni tampoco en estos descansa Dios, sino que, tanto la verdad como Dios, descansan “en corazones quebrantados, en espíritus humildes y en psiques que se han iluminado por el conocimiento-gnosis de Dios”, 269.

Hablando sobre el quebrantamiento del corazón debemos de describir cómo se quebranta el corazón y qué es este quebrantamiento o contrición. San Marcos el Asceta empezando con la frase de que es imposible para el hombre librarse de la maldad sin el quebrantamiento del corazón, define qué es lo que exactamente le quebranta: “Les digo que el corazón lo quebranta la contención tripartita: de dormir, de comer y del confort del cuerpo”, 270. Cuando el hombre intenta contenerse en el sueño, en la comida y del confort corporal es ayudado el quebrantamiento del corazón. El confort del cuerpo produce el hedonismo, el cual recibe los astutos malignos loyismí. El quebrantamiento produce también “cuando uno permanece en el aislamiento con conocimiento y silencio” 271. San Marcos el Asceta volviendo sobre este tema recalca que la vigilia, la oración y la paciencia de los luchadores son útiles para el quebrantamiento del corazón 272. El cansancio corporal y la privación de cosas necesarias crean un dolor al corazón que es benéfico y salvador para el hombre. San Filoteo el Sinaita dice que mientras nos ocupamos para la humildad del corazón a causa de su ensalzamiento, recalca las maneras que podemos conseguir este trabajo. El corazón lo quebranta y lo hace humilde el recuerdo de la antigua vida, es decir, la vida del Adán antes de la caída y el recuerdo de todos los pecados desde la vida de joven, excepto naturalmente los pazos carnales, porque el recuerdo de ellos es dañino para nosotros. Del recuerdo de estos pecados nacen las lágrimas y mueve el corazón al agradecimiento de Dios con todo el corazón, como también la incesante y clarividente memoria de la muerte que nace el luto por Dios. También hacen humilde la psique la memoria de los padecimientos del Señor Jesús y las grandes beneficencias de Dios a nosotros, 273. El hombre carnal, es decir, el que se encuentra alejado de Dios se distingue por su dureza y rudeza del corazón. El hombre de Dios que recibe el Santo Espíritu se distingue por la finura de su corazón. Puesto que una vez haya hecho la catarsis de los pazos y el quebrantamiento, entonces el corazón se ablanda, se sensibiliza y se hace amable.

Los Santos Padres describen también el dañino y perjudicial quebrantamiento. Según San Marcos el Asceta existe el quebrantamiento bueno y el malo. El primero es regular y benéfico y conduce al recogimiento, dilatación del corazón y el segundo es perjudicial y conduce a la reprensión del corazón, 274. El quebrantamiento bueno se hace dentro de un espíritu de recogimiento y en un ambiente de oración. Es decir, el corazón quebrantado ora incesantemente a Dios. No se desencanta, sino que tiene esperanza en la gran agapi y filantropía de Dios. Se distingue pues por la esperanza. San Simeón el Nuevo Teólogo como médico espiritual experimentado, conoce que mucho quebrantamiento y fuera de tiempo “oscurece y pervierte la diania-mente”, hace desaparecer de la psique la oración pura, el recogimiento y la dilatación del corazón  y crea dolor al corazón con el resultado de crear dureza, depravación y ofuscación infinita. Mediante estas formas los demonios traen la desesperación, depresión y ofuscación, 275. Así pues un quebrantamiento que no se hace dentro en el recogimiento y en oración, oscurece más al hombre y es el clima adecuado para que el diablo introduzca la depresión y la desesperación. El auténtico quebrantamiento que no es perjudicial para el corazón, repetimos, se distingue por la existencia de la oración, del recogimiento y la esperanza en Dios.

El quebrantamiento del corazón que se hace con la oración trae muchísimos resultados. Un anónimo hisijasta presenta las ventajas de este método sanador y salvador:

“1. Quebrántate tu corazón para quebrantarse la fuerza del satanás con el perfeccionamiento del corazón…

  1. Tal como el hombre tiene miedo a coger con la mano un hierro candente, así también el satanás tiene miedo al quebrantamiento del corazón. Porque el quebrantamiento del corazón quebranta totalmente el poder de su mala astucia.
  2. En el corazón acomodado y no quebrantado, una vez que aparezca la fantasía del diablo, la acepta, se formaliza y se configura profundamente la idea de la fantasía, pero en el corazón quebrantado no tiene espacio ninguna fantasía.
  3. Donde hay quebrantamiento del corazón allí huye toda astucia satánica y se quema toda energía demoníaca.
  4. Quebranta tu corazón con la oración del corazón o noerá o de Jesús para quebrantar el pecado de tu corazón…
  5. El diablo vio un corazón muy herido por el quebrantamiento de la oración del corazón y se acordó inmediatamente de las heridas que padeció el Cristo para el hombre, por eso se aterrorizó y se acobardó.
  6. Por tanto, querido mío, que quebrantes al diablo por el quebrantamiento de tu corazón para así introducirte triunfador en la alegría de tu Señor.
  7. Quebranta tu corazón por la oración del corazón o de Jesús para quedar destruido en innumerables pedazos tu engañador satanás, 276.

Para interpretar y comprender un poco el quebrantamiento del corazón debemos de hablar sobre el dolor del corazón. Empezando diremos que como dolor del corazón damos a entender principalmente del dolor del corazón espiritual. Este se duele, se fatiga y se angustia. Pero esto, cuando proviene de la Jaris de Dios no tiene consecuencias trágicas sobre el corazón espiritual. Es decir, mientras que el corazón espiritual se quebranta, se aflige y sufre por la alegre-pena (jarmolipi) viviendo la metania, por otra parte el corazón carnal, a pesar de esto, continúa su proceso natural, no sufre ninguna consecuencia y en la mayoría de los casos incluso los cardiólogos no pueden detectar la enfermedad, exactamente porque el corazón carnal, por el dolor del corazón recibido, no está enfermo.

Es necesario el dolor del corazón porque hasta la más dura vida ascética sin este dolor es falsa e inútil, 277. Y por supuesto para que exista este dolor del corazón que es tan necesario para la vida espiritual no tiene que haber saciedad de comidas para el cuerpo. Porque, como dice San Marcos el Asceta, tal y como la oveja no se aparea con el lobo para reproducción, de la misma manera el dolor del corazón no se junta con la saciedad de comer “en el nacimiento de virtudes”, 278. Por el dolor del corazón se engendran y se conciben todas las virtudes. La vida cristiana fuera de este dolor es falsa.

El dolor del corazón es indispensable para la “psicoterapia” y sotiría sanación y salvación. Debemos de conocer que el camino seguro de la ascesis y con ello la prosperidad es la aflicción y el sufrimiento, es decir, el sentimiento de nuestra vergonzosa pecaminosidad, cuando con llanto y luto nos arrodillamos delante de Jesús como la mujer pecadora se arrodilló sobre Sus pies en la casa del Simón el leproso en Bitszania, la que escuchó por sí mismo que se dispensaron sus pecados. El insensible y endurecido del corazón no trae frutos, porque tal como dice San Isaac el Sirio “oración sin dolor se considera de Dios como aborto”. La fatiga, el sufrimiento del corazón y el dolor corporal revelan la jaris increada del Espíritu Santo, la que se ofrece a cada creyente durante el Santo Bautismo, la cual por nuestra negligencia a no cumplir los mandamientos de Dios se entierra por nuestros pazos, pero por la inexpresable magnanimidad de Dios de desentierra y resucita otra vez cuando volvemos en la metania.

No te retires frente al gran cansancio a causa de esta angustia, para que no seas condenado por no traer frutos y escuches: “¡quitarle el talento!” Todo ejercicio tanto corporal como psíquico-espiritual que no es acompañado con dolor y cansancio no trae fruta: “La Realeza de los Cielos se fuerza y los que la fuerzan la arrebatan” (Mt 11,12). Son muchos aquellos que por muchos años insensiblemente se han esforzado y se esfuerzan, pero a causa de su endurecimiento están ajenos de la catarsis, depuración, limpieza y de la pureza y están sin la participación del Espíritu Santo, como negadores del sufrimiento y del cansancio de la ascesis/práctica espiritual.

Los que están en negligencia e indiferencia, quizá piensen que se cansan mucho, según su opinión, por sus obras, pero recogen poca fruta a causa de su trabajo sin esfuerzo. Según el Profeta, sí no quebrantamos los riñones, y no escapamos de los cansancios del ayuno y no instalamos en nuestro corazón el sentimiento de fatiga, sufrimiento y quebrantamiento por nuestros mal olientes y vergonzosos pecados y nuestros sentimientos y conceptos sucios, y sí no probamos los dolores como el del parto de la mujer, es imposible el nacimiento del espíritu salvador de nuestro corazón en la tierra, tal como está escrito: “Mediante muchas angustias entraremos en la Realeza increada de los Cielos” (He 11,22), 279.

Este dolor en el corazón espiritual que lo siente también el corazón carnal sin que le pase nada, cuando se hace de acuerdo con lo que recalca la Tradición Ortodoxa es indispensable para la sanación y salvación, porque ayuda a que se concentren todas las fuerzas de la psique. El nus fácilmente se fija en el corazón y regresa en este. Este dolor que produce, por decirlo de una manera, una herida muchas veces conecta con el lamento. El hombre se disuelve en llanto en combinación con el clamor. Esto se llama lamento. Y conocemos perfectamente por las obras de nuestros santos Padres que esta herida que contribuye a la sotiría sanación y salvación, es percibida más que la herida del cuerpo. El hombre que vive el quebrantamiento del corazón sufre y le duele más que el cuerpo herido. Pero tal como veremos a continuación, el quebrantamiento es una hedoní (placer) inexpresable.

Teófanes el recluso escribe característicamente sobre esta herida que crea la fatiga metafísica: “Interesaos y poner atención en esto para que el nus se concentre en el corazón y no en el cerebro, para que se encuentre allí dentro trabajando la oración con el corazón, no solamente durante y en la posición de oración sino cualquier momento. Esforzaos y cansaos hasta que se crea en el corazón una especie de herida (espiritual). Este trabajo hecho persistente, rápidamente lo conseguirá. No tiene importancia que se llama herida, pero en su esencia es fatiga, aflicción y sufrimiento. Esta herida y dolor no es físico que desespera y amenaza la vida, sino herida por y bajo el eros-amor ardiente del corazón y la agapi embriagadora mediante la unión de la psique metanoizada-arrepentida por este abrazo divino, como en el hijo pródigo.. Es dolor misericordioso y goce insaciable, zeoría-contemplación mística inexpresable, es enlace inseparable con Dios, es deseo de marchar de la presente vida y es diálogo erótico con Dios. Esta herida, al principio reúne todas las fuerzas de la psique en este dolor agapítico-amoroso y Dios viendo la diligencia y el deseo, concede y da lo que se ha pedido. Entonces dentro del corazón pasarán alteraciones especiales, estados y situaciones de divino orden” 280. San Juan el Sinaita ofrece un testimonio, que es posible que sea experiencia suya, de que en algunos era tan grande este dolor metafísico, tanto dolía el corazón, de modo que sensiblemente por el corazón herido y por la boca salió sangre 281.

Resultado de este dolor es también el derramamiento de las lágrimas. El Señor bendijo a los que están en luto: “Bienaventurados los que están en luto” (Mat 5,4). Así el luto por Dios y las lágrimas que provienen de esto es un mandamiento de Cristo. Las lágrimas son una forma de vida. Puesto que la metania y el luto son una manera de vivir, lo mismo ocurre con las lágrimas que se derraman del corazón metanoizado arrepentido y quebrantado.

Hablando sobre las lágrimas, debemos de apuntar que existen lágrimas del corazón interiores y existen lágrimas exteriores del cuerpo. El corazón muchas veces llora y se baña por un río de lágrimas. El atleta de la vida espiritual que vive el espíritu de la Tradición Ortodoxa muchas veces capta el corazón llorando. La mayoría de las veces estas lágrimas se exteriorizan y algunas son místicas. Vamos a ver ahora el valor de las lágrimas.

Los Santos incitan al Cristiano a llorar, porque dentro en este clima el corazón se purga y se purifica y adquiere la sensibilidad espiritual, expulsa la dureza, el embotamiento y la insensibilidad. San Isaac el Sirio sugiere: “Pinta tus mejillas por el llanto o las lágrimas de tus ojos…”282. Aún el mismo Santo nos incita a que roguemos a María y a Marta que nos enseñen “voces de luto” 283. San Nilo el asceta enseña que oremos primero de todo para la adquisición de las lágrimas, 284. También para la consecución de cada petición debemos utilizar las lágrimas, 285.

El valor de las lágrimas es muy grande. Los Santos Padres que vivieron esta realidad son muy característicos. Las lágrimas son bautismo. “Mayor que el Bautismo después del bautizo se ha constituido la fuente de las lágrimas… ” 286 Las lágrimas por llorar son señal de hombre renacido. Según el Abad Pimén: “El llorar es el camino que nos ha entregado la Escritura y nuestros Padres diciendo: llorad porque no hay otro camino más que este” 287. Es una forma de vida, tal como dijimos antes. Es imposible conocernos a nosotros mismos sin las lágrimas. Es decir, si no hemos comprendido nuestra pecaminosidad (enfermedad espiritual), que es indicio de la venida de la divina  Jaris increada en nuestro interior, si adquirimos el carisma del autoconocimiento, autojuicio y autocondenam entonces automáticamente empezamos a llorar. Porque “nadie debe dejar muerto a su propio sí mismo y salir a llorar a otro muerto” 288. Las lágrimas en el hombre son señal que Cristo “ha tocado tus ojos y ha sanado la ceguera espiritual de tu nus”289. Las lágrimas abren los ojos de la psique. Son necesarias aún, porque, según la enseñanza de san Arsenio, el hombre alguna vez seguro que llorará. El que llora aquí en la tierra por su voluntad, éste no llorará en la otra vida. Al contrario aquel que no llora aquí  “eternamente llorará allí” 290.

San Simeón el Nuevo Teólogo quien junto con lo demás se puede calificar como el teólogo de las lágrimas, dice que las lágrimas son señal de vida. Tal como los bebés cuando salen del vientre de su madre lloran y esto es la señal de vida, así ocurre también con el nacimiento espiritual. Las lágrimas son el elemento del hombre renacido. Si el bebé no llora, manifiesta que no vive. Entonces, según San Simeón el Nuevo Teólogo “la naturaleza trae consigo junto con el luto las lágrimas” 291. El Santo lo decía esto porque en su época muchos insistían que no tienen la misma naturaleza, entonces no pueden llorar todos. Pero esto no es correcto.

Y concluye el Santo que, tal como la comida y la bebida son necesarias para el cuerpo, tanto necesarias son las lágrimas para la psique. Aquel que no llora diariamente y cada hora “enferma su psique y se pierde” 292. Cuando el hombre haya adquirido la predisposición y voluntad para el bien, el estudio, la paciencia, la humildad y la agapi hacia Dios, entonces “se convertirá… en fuente de lágrimas de la psique que actualmente está dura como la piedra” 293. En concreto salvaguarda la información, la que también encontró en la Santa Escritura, de que algunos hombres bautizados mayores y regocijados por el Espíritu Santo lloraron y lagrimearon “no lágrimas por dolor y sufrimiento, sino por acción y energía del Espíritu Santo y esta donación es viva y más dulce que la miel, vaciándose de los ojos sin dolor ” 294.

Todo esto indica que, por un lado, las lágrimas son necesarias para la vida espiritual y por otro lado, son una forma de vida, son estos que alimentan la vida y que se distinguen en muchos tipos. En este último quiero dirigir mi atención a continuación.

San Nikitas Stizatos discípulo de San Simeón el Nuevo Teólogo, enseña que unas lágrimas son las que provienen de la metania y otras las lágrimas que provienen del divino regocijo, del corazón dilatado divinamente. Las primeras se parecen al río que se desborda y arrastra todas fortificaciones del pecado; las segundas son como lluvia fina sobre el campo y como la nieve encima de la hierba “alimentan la espiga de la gnosis-conocimiento y la hacen fructífera y abundante” 295. El mismo recalca que por el sabor de las lágrimas viene en el sentido noeró (espiritual) del corazón a veces amargura y dolor y a veces deleite y goce. Es decir, las lágrimas de la metania crean amargura y dolor, en cambio las lágrimas del corazón purificado que adquirió la libertad de los pazos son lágrimas de placer y dulzura inefable, 296. Lo mismo ocurre casi entre las lágrimas del temor divino y del divino eros (amor ardiente), 297.

Muchos son los resultados de las lágrimas. Estas purifican el corazón del hombre por la suciedad de los pecados y a continuación lo iluminan. Los Padres enseñan que cuando el diablo viene a la psique del hombre, arroja varias imágenes y después se aleja dejando el ídolo-reflejo del pecado en el corazón. Con las lágrimas se limpia este reflejo-ídolo. Se lava el espacio del corazón del hombre y se va la nube oscura que cubría el corazón. Por lo tanto, por las lágrimas se consigue la catarsis de los pecados.

El Abad Pimén dice que, el que quiere liberarse de los pecados con el llanto lo conseguirá, 298. En otro punto el mismo santo nos dice que lloremos frente a la bondad de Dios con mucho esfuerzo hasta que haga misericordia para nosotros, 299. Por eso donde existe luto allí no hay chismorreo, maledicencia o crítica maligna, 300. Realmente está comprobado por la experiencia que adquirimos dentro en la Iglesia que, tal como el agua borra las letras, así la lágrima puede eliminar los errores y los pecados, 301. Con las lágrimas viene el Santísimo Espíritu, habita en nuestros corazones purificándonos y lavándonos de la suciedad por la maldad, 302.

Las lágrimas además de depurar la psique también la iluminan. En realidad la Jaris increada de Dios que viene mediante la metania, abrillanta y santifica el corazón del hombre. El abismo del luto, es decir, el gran luto, ve la súplica. Con las lágrimas se consigue la catarsis, la pureza y lucidez del corazón. El corazón sanado y purificado recibe el esplendor. “El esplendor es la inenarrable energía increada, concebida desconocidamente y vista invisiblemente. Con el luto viene la paráclisis-súplica de acuerdo con la bienaventuranza de Cristo. Esta súplica es el refresco de la dolorosa psique 303. San Nikitas Stizatos enseña que uno no puede adquirir la medida posible de asimilación hacia Dios, sí antes no limpia con las lágrimas ardientes el barro que existe en su interior y no aplica y cumple los mandamientos-logos de Cristo. De esta manera expulsa la deformación 304, y se hace capaz de disfrutar de la doxa-gloria increada de Dios.

Es cierto que los Padres señalan y avisan también sobre las lágrimas del engaño. Es posible que algunas lágrimas se energicen y operen por el diablo. Cuando el hombre llora y a continuación se ensalza entonces se engaña. Por eso la petición de los Padres es que no nos enorgullezcamos si tenemos lágrimas en la oración. “No te ensalces si derramas lágrimas en tu oración” 305. Uno no debe jactarse y creer que está por encima de muchos. El propósito y finalidad de las lágrimas es limpiar el barro de los pazos. Cuando olvidamos el propósito de las lágrimas y nos ensalzamos, entonces es posible que nos volvamos locos: “Muchos que lloraban lágrimas por sus pecados, se olvidaron de la finalidad de las lágrimas, se enorgullecieron, se extraviaron y se convirtieron en maniáticos” 306.

Son muchos los tipos de lágrimas. Las emocionales, las egoístas, las del satanás, las de Dios etc. Pero nosotros debemos de seguir luchando e incluso hasta estas lágrimas emocionales debemos ir transformándolas. La sugerencia de los Padres de la Iglesia es que lloremos. Si el llorar tiene elementos de egoísmo, entonces con girar la atención hacia nosotros mismos y hacia nuestros pecados con autocrítica y auto-condena, con parar de hacer diálogo con los demás y con hacer diálogo con Dios, viendo nuestra miseria, se puede transformar y contribuir a la sotiría sanación y salvación.

Creo que la terrible situación que se encuentran muchos hombres se debe a que nos hemos alejado del lloro, no lloramos. Por eso cuando estamos cargados de varias dificultades, cuando los nervios están tensos y cuando toda nuestra atmósfera está en estado desastroso, entonces con nuestro loyismós de autoanálisis e introspección debemos pretender a llorar. Si hacemos un intento, entonces también Dios mandará Su Jaris y las lágrimas se harán forma de vida y así se irá purgando, purificando y sanando el corazón de los pazos.

La metania, el luto, el quebrantamiento y las lágrimas conectan estrechamente con el fuego que nace dentro del corazón. La metania se hace perceptible por el fuego que enciende el Espíritu Santo en el corazón del hombre. El Señor dando a entender este fuego que prende en el corazón dijo: “He venido poner fuego sobre la tierra y qué digo ya está encendido” (Lc 12,49). Con la aproximación de Cristo al corazón, a causa de nuestros pazos, tal como analizaremos a continuación, el corazón se está ardiendo. Es este ardor que sintieron los Discípulos caminando hacia Emaús: “Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?” (Lc 24,32).

Este fuego cuando haya quemado los pazos del corazón, se vive como luz. El Apóstol Pablo teniendo esta experiencia escribía: “hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones” (1Cor 4,5). El Apóstol Pedro expresa la misma experiencia cuando escribe: “…hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” (2Ped 1,19).  El corazón vive la Jaris increada de Dios primero como fuego que quema el pecado y los pazos y después, cuando se queman los pazos, vive la Jaris increada de Dios como luz que ilumina todo nuestro hombre interior.

Esta enseñanza en la que primero se vive la Jaris increada de Dios como fuego y después como luz, se analiza por San Juan el Sinaíta, el escritor de la Escalera. Dice el Santo que el fuego hiper-celeste cuando entra en el corazón a unos los arde por estar faltos de catarsis y a otros los ilumina “a la medida de su perfeccionamiento”.

Esto mismo se llama también “fuego consumador e iluminador”. Por eso unos salieron de la oración como si saliesen de un horno candente, sintiéndose un vaciamiento de la suciedad; y otros cuando acaba la oración sienten como si saliesen iluminados por la luz increada y vestidos con la prenda de la humildad y del deleite”, 307. Este fuego que siente el corazón del hombre, la siente muchas veces también su cuerpo. Así el hombre siente y cree que se encuentra dentro en el infierno y se quema por sus llamas. Esto es importante y salvífico, sanador y redentor. Porque una metania de este tipo sana “psico-terapia” la psique. Sabemos muy bien que cuanto mayor es la metania tanto más efectiva resulta ser la “psico-terapia”, sanación. Cuando más se vive y se experimenta este fuego de la metania, tanto más se crean las condiciones para la visión de la increada Luz.

Nuestro Dios según el Apóstol Pablo es fuego consumidor (Heb 12,29). Todo nuestro esfuerzo dice San Juan el Clímaco es hasta que se introduzca en nuestro santuario, es decir, en el corazón el fuego de Dios. Este Dios que es fuego que quema todo 308.

La metania es obra y tiempo de la Jaris-Gracia (energía increada), pero debemos nosotros también ayudar para que venga la verdadera metania, es decir, el fuego de Dios en nuestro corazón. Además, toda la vida ascética es sinergia de la voluntad divina y la humana. Los Padres enseñan que nos limpiamos de los pazos “por los sufrimientos voluntarios” o “por irrupciones involuntarias”. Voluntarios sufrimientos son el luto según Dios, es decir, metania y sentimiento del fuego de la metania. Involuntarias irrupciones son varias pruebas de nuestra vida. “Si preceden los voluntarios, no vienen los involuntarios” 309. Por eso tenemos que luchar para que se desarrolle en nuestro interior la metania, el fuego de Dios de manera que nos liberemos de las irrupciones involuntarias. Este fuego de la metania y el calor que proviene de esto debemos de mantenerlos siempre dentro en nuestro corazón. El diablo teme al monje que pasa la vida con luto y así no se atreve a acercarse. Por eso fiel y prudente es aquel que ha mantenido su propio fuego o calor sin apagarlo, y hasta el momento de su salida de esta vida añadir cada día fuego en el fuego, calor en el calor, anhelo en el anhelo y disposición en la disposición” 310.

La oración pura nace del corazón en aquel que existe este fuego. Por eso una de las peticiones de nuestro corazón será, por un lado, que venga este fuego para quemar nuestros pecados y pazos, y por otro lado, para darnos la oración pura. “Y el fuego que ha entrado en el corazón, resucitó la oración” y esto tiene como resultado que se introduzca en la cámara superior de nuestra psique el fuego del Espíritu Santo 311. Por eso el pedido es claro. Mientras dure el fuego de la  Jaris y el agua de las lágrimas no debemos parar la oración, 312.

Este bendito fuego que se enciende dentro en nuestro corazón con la venida de la energía increada Jaris en combinación con la metania y las lágrimas, es el que produce nuestro renacimiento espiritual. Con la ayuda de este fuego se metamorfosea todo nuestro estado interior y cambian muchas expresiones de nuestro cuerpo. Teófanes el recluso escribe: “Cuando vuestro corazón se calienta por el divino calor, entonces empieza esencialmente vuestra metamorfosis interior, el renacimiento. Aquel pequeño fuego quemará los pazos de nuestro interior o en otras palabras, todo se espiritualizará. Hasta que aparezca este bendito fuego, el iluminador y santificante, la espiritualización no se realiza por mucho que intensifiquemos nuestros esfuerzos.

Así que a partir de ahora el fin y propósito es la adquisición de este fuego. He aquí la dirección. Pero debéis saber que este bendito fuego no aparece si los pazos de la psique permanecen, a pesar de que no están operativos sobre el hombre. Los pazos son como la humedad de la leña. Las maderas húmedas no se queman. Hace falta a añadir astillas secas. Las astillas secas, quemándose, secan la humedad y a medida del secamiento de las leñas húmedas estas se van prendiendo fuego hasta que las últimas quemarse totalmente.

Por tanto, nuestras leñas son todos los esfuerzos e intentos de nuestra psique y todos los ejercicios de nuestro cuerpo. Todo el estado interior del hombre si no se cuida a sí mismo y no lucha tal como se debe, está remojado por humedad, es decir, de nuestros pazos. Puesto que aún nuestros pazos no se han expulsado fuera, estos resisten en la inflamación del fuego espiritual. Los pazos se introducen en la psique y al cuerpo y se apoderan del nuestro espíritu mismo, de la conciencia y de nuestra libertad y así dominan totalmente sobre el hombre. Como los pazos se adhieren con los demonios, mediante los pazos los demonios predominan en el hombre, quien se auto-engaña creyéndose supuestamente como que se autodomina y es dueño de sí mismo. De estas cadenas la psique del hombre en principio se escapa mediante la divina  Jaris energía increada. Nuestra psique, cubierta plenamente de la energía increada Jaris bajo el temor a Dios, suspende toda relación con los pazos y los demonios; entonces haciéndose la metania sobre las cosas pasadas, toma una decisión estable, de manera que a partir de ahora en el futuro agradar a Dios solamente y vivir el resto de su vida para Él y sólo para Él, caminando en Sus mandamientos” 313.

El mismo san Juan el Clímaco escribe sobre este bendito fuego: “Se enciende, según el abad Barnasufio, el fuego que en el tiempo el Señor vino a encender el mundo y dentro de este fuego empiezan a quemarse todos los pazos contranaturales del hombre; igual que cuando se ha provocado el fuego con tiempo de práctica y en este ponéis las leñas, se encenderá el fuego y quemándose provocarán el relativo ruido y humo, hasta que se quemen totalmente todas la leñas. Pero cuando el fuego haya traspasado en las leñas y están hechas carbón, entonces todas brillan con resplandor agradable sin humo y sin ruido. Lo mismo exactamente ocurre también en el interior del espíritu del hombre.

El fuego se ha encendido y comienza el abrasamiento de los pazos. Qué cantidad de ruido y humo se produce, ¡esto lo conocen los que lo han sufrido! Pero una vez que se haya abrasado todo, el ruido y el humo se suspenden y en el interior sólo predomina luz. Por tanto, este estado es exactamente estado de limpieza, pureza. El camino de llegar hasta aquí no es nada fácil. Está ya claro que los que han recibido el fuego de la comunión afirmativa por el Señor, hace falta esfuerzo, lucha y esmero, no descanso. Pero el esfuerzo ya es dulce y fructífero, puesto que el Señor es misericordioso y omnipotente, en cambio hasta ahora este camino era amargo, duro y poco fructífero por no decir nulo totalmente” 314.

Cuanto el bendito fuego abrasa los pazos, tanto más se vive como Luz que ilumina al corazón. San Hisijio el Presbítero enseña que, tal como cuando el hombre está expuesto al sol es imposible que no se ilumine la faz, lo mismo ocurre también con el corazón. “El que siempre se gira y se asoma hacia al aire del espacio del corazón no puede no ser iluminado” 315. El corazón mientras recibe las imágenes, las formas y las fantasías de los espíritus malignos es natural que nazcan y se generen loyismí iluminantes. El carbón genera la llama. Mucho más Dios que habita, por el Santo Bautizo en el corazón, “enciende la parte intelectual-mental por la zeoría-contemplación espiritual”, por supuesto que si encuentra el aire de nuestra diania limpia de vientos malignos y si se mantiene en la vigilancia del nus 316. El corazón liberado de las fantasías “engendrará pensamientos y conceptos divinos, místicos y exultantes”317. El corazón se convierte en instrumento del Espíritu Santo y adquiere el conocimiento de Dios. Todos los pensamientos, energías y actitudes del hombre que tiene el corazón liberado de los pazos son teológicos. El hombre entero es una teología. La teología emana por el logos y el silencio, por la acción y la hisijía. Dentro en el corazón depurado y limpio que es “el cielo cardíaco, el lugar de Dios” 318, ilumina el sol de la justicia.

Antes hemos hablado para el fuego que se introduce en el corazón en  el “santuario de Dios”. La existencia del fuego crea el calor en el corazón y en el cuerpo. Además, una energía del fuego es la calorífica. San Diádoco de Fótica es expresivo de este calor que se crea en el corazón. Dice que cuando la psique adquiere la gnosis-conocimiento de sí mismo, entonces emana de sí mismo un divino calor regocijante. Este calor fácilmente se debilita. Pero el calor que proviene del Espíritu Santo es apacible y continuo. No se esparce fuera del corazón pero por este “al hombre entero es poseído de una agapi infinita, increada… y le deleita de gozo y alegría”. El primer calor es natural, en cambio el segundo es calor espiritual319. El calor que emana como de una fuente es aquel que reúne y concentra el nus del hombre y así se hace la oración pura. El atleta de esta práctica noerá (ejercicio espiritual) debe de conocer que el calor espiritual no viene por la derecha ni por la izquierda o por arriba, sino que brota por el espíritu vivificador en el corazón como fuente propia de agua“. Este calor existe dentro en el corazón. “Y sólo debes anhelar y desear encontrar tu corazón y adquirirás el calor manteniendo tu nus siempre sin fantasías y desnudo de loyismí y conceptos”320.

Es importante esta aparición del calor en nuestro corazón, porque así se concentrarán todas las fuerzas de la psique y allí se hará la oración sin distracción. Teófanes el Recluso enseña que: “Este calor es obra de la Jaris de Dios sin excepción alguna, y está destinado por supuesto para todos generalmente. Es decir, este calor aviene al hombre que está orando y aparece en una cierta medida de pureza de toda la estructura ética del hombre. Apenas se encienda y opere en el corazón este estado de calor y lleva cierto tiempo, entonces se intercepta y se frena el hervor de las fantasías y de las meditaciones. Entonces en la psique  ocurre algo semejante a la mujer con hemorragia: “…se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre” (Lc  8,44). En este estado nuestra oración se constituye más o menos incesante. Entonces tenemos en nuestro interior la oración de Jesús. ¡Por tanto, este es el límite o frontera que puede llegar la oración, la que trabaja el hombre por sí mismo! Creo que hasta aquí lo comprendéis todo.

A continuación se da la oración como requisito de la energía increada Jaris y no es como esta que trabaja el hombre por sí mismo. Sobreviene espíritu suplicante y os atrae en la profundidad del corazón. En este caso la psique es poseída por dinami (potencia y energía) divina y superior y permanece gratificamente dentro de Ella, puesto que continúa la energía del espíritu suplicante. Conozco dos grados de esta clase de divina energía. En el primero grado la psique reflexiona en todo lo que se está energizando, operando y tiene conciencia de sí mismo y de su situación, puede conversar y conducirse a sí mismo, además que si lo desea, puede cambiar este estado. Creo que esto también ha sido comprendido por vosotros.

Pero en los Santos principalmente en San Isaac el Sirio, se refiere también a este segundo grado de esta oración entregada de lo alto. Esta oración, la cual llama como éxtasis-extensión divina o zeoría-contemplación espiritual visible, se considera superior que la oración anterior 321.

Tal como se ha referido anteriormente San Diádoco es posible que se encienda un ardor natural. Es decir, existen dos tipos de ardores, el natural y el sobrenatural. Para este tema como para los resultados del ardor sobrenatural nos escribe otra vez Teófanes el Recluso: “El verdadero ardor es regalo de Dios. Pero existe un ardor natural que es fruto de nuestros esfuerzos personales y de nuestras libres disposiciones e intenciones. Se distancian entre sí como el cielo de la tierra. Cuál poseéis vosotros, aún no se ve, se verá más tarde. Escribís que os habéis cansado por vuestros loyismí y no os podéis concentrar ante Dios. Esto significa que el ardor no es de Dios sino nuestro, el natural.

El primer fruto del ardor de Dios es la paz y la concentración de los loyismí en un punto y la dirección de ellos establemente hacia Dios. Aquí ocurre lo mismo que con la mujer de la hemorragia: en la cual “paró el derramamiento de la sangre”. Aquí se reduce y se detiene el flujo de los indebidos loyismí. ¿Qué debemos de hacer pues? Teniendo el ardor natural no tenéis dar importancia especial sino que lo consideréis como preámbulo del ardor esperada de Dios. Después que os aflijáis por la falta de la divina energía increada en vuestros corazones y con dolor suplicar al Señor incesantemente de esta manera: ¡Compadécete de mí, ten misericordia de mí! ¡No me niegues de Tu persona! ¡Que se encienda la luz de Tu persona en mí! Para esto fortalecen las privaciones corporales de comida, dormir, etc. Encargar este asunto entero en manos de Dios” 322.

Además, tenemos que apuntar aquí, igual que en muchos más temas, que el diablo es posible que provoque un ardor en el corazón para desviar del hombre la atención a Dios. Cuando el referido ardor desvía la atención a Dios y la oración deja de ser pura y lúcida, de esta manera se convierte en motivo para que el hombre sea exaltado, entonces es señal que es satánica. El atleta bueno y prudente no se auto-elogia, porque no deja que se vaya el nus por el sentido del pecado, la vivencia, experiencia de la metania y la memoria insaciable de Dios dentro en profunda humildad.

De todos modos el ardor del corazón se transmite también al cuerpo. San Gregorio Palamás enfrentándose en la oposición de Barlaam de que en la oración no participa el cuerpo y que se debe de mortificar la parte pasional de la psique, dice que esto no es enseñanza patrística y ortodoxa. No sólo la psique recibe el nuncio o arras de los bienes futuros sino también el cuerpo, 323. El renacimiento de la psique supone también el renacimiento del cuerpo. El luto no se comete sólo en la psique,  sino que “mediante ella sobre el cuerpo y mediante este pasa al sentido y sentimiento”, 324. La Jaris-Gracia energía increada de Dios que se encuentra en la psique, traspasa también al cuerpo. Utiliza argumentos de la Escritura, en el caso de Moisés a quien se iluminó su rostro y del Esteban a quien su cara se hizo como cara de ángel, 325.

Esto se hace también con el ardor de la psique que traspasa al cuerpo. Durante la oración perseverante, cuando se encienda la vela espiritual y el nus eleva el dolor mediante la zeoría-contemplación espiritual en llama alta, entonces “también el cuerpo paradójicamente se dilata y se sobrecalienta; los que ven a este hombre sienten que sale como de fuego de un horno” 326. Además, también el sudor de Cristo enseña el ardor sensible que viene al cuerpo y es “sólo por la oración persistente y extensa hacia Dios” 327.

Es tan indispensable este ardor para la vida espiritual de manera que San Juan el Clímaco sugiere que si perdemos este bienaventurado y muy amado ardor que busquemos detalladamente a encontrar la causa por la que se marchó “y hacía esta causa tenemos que dirigir todo el esfuerzo y la lucha”, 328.

La existencia de la Jaris increada dentro en el corazón se manifiesta también con el sobresalto del corazón. Esto es señal de salud del corazón. San Gregorio Palamás teniendo en cuenta a San Basilio el Grande  y San Atanasio el Grande, dice que el sobresalto del corazón es señal de la Jaris increada y el corazón salta por el entusiasmo de la agapi del bien, 329. Así que el corazón sobresalta moviéndose para el encuentro del Señor cuando vendrá en nubes. Desde ahora se prepara para el recibimiento del Rey celeste.

De estas maneras el corazón se purifica, se limpia y se sana del lodo creado por el pecado. Los pazos se metamorfosean. En vez de servir al diablo y las obras del pecado, sirven al Señor. Así se purifica y se sana el corazón del hombre y se prepara para la visión, contemplación de Dios. A continuación veremos esta catarsis del corazón y los resultados que ofrecen al hombre.

El Señor dijo: “Bienaventurados los que han hecho la catarsis del corazón, porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8). San Santiago sugiere: “purificad vuestros corazones hombres de doble psique o cara” (Sant 4,8). Y el Apóstol Pedro nos pide: “amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro” (1Ped 1,22).

El corazón puro ve a Dios y “los tesoros que están en su interior” 331. Ve a Dios el cual es “el punto extremo y fin de los bienes” 332. La ascesis exterior, el ejercicio del cuerpo es la icona-imagen del Antiguo Testamento, en cambio la pureza del corazón es la icona-imagen del Evangelio del Nuevo Testamento. El ayuno, la contención, el autodominio, la vigilia, el estar de pie y todos los demás ejercicios somáticos son buenos porque tranquilizan la parte pasional del cuerpo de la energía del pecado. Es instrucción de nuestro hombre exterior y vigilante de los pecados activos. A la vez es vigilante también de los pecados por la diania mente o intelecto. Pero “el Antiguo Testamento no perfeccionaba ni completaba al hombre interior en su piedad hacia Dios, como dice el Apóstol: “la ley no ha perfeccionado nunca a nadie” (Heb 7, 19), solamente impedía los pecados muy groseros; aunque uno corte del corazón los loyismí y recuerdos malignos –que es un precepto del Evangelio- es superior y contribuye más para la catarsis, limpieza y pureza de la psique que prohibir a uno el arrancar el ojo o el diente del prójimo. En lo relativo a la virtud y la ascesis del cuerpo, me refiero al ayuno, la temperancia, el dormir en el suelo, el estar de pie sin moverse, el velar… todas estas cosas que conciernen al cuerpo y aplacan el pecado en obra y tranquilizan la parte pasional del cuerpo, -como lo he dicho para el Antiguo Testamento-, son todas cosas buenas. Ya que todas estas cosas son la pedagogía del hombre exterior y la vigilancia de los pecados que se efectúan con el cuerpo, pero también nos resguardan y nos impiden de los pecados de la diania (mente, intelecto), como por ejemplo, con la ayuda de Dios, pueden liberarnos de la envidia, de la ira, etc. 113. La pureza del corazón, es decir, la vigilancia y la protección del nus, cuyo tipo es el Nuevo Testamento, si es protegido por nosotros como es debido, erradica del corazón todos nuestros males, pazos y vicios, y en su lugar introduce la alegría, la buena esperanza, la compunción, el luto, las lágrimas, el conocimiento preciso de nosotros mismos y de nuestros pecados, el recuerdo de la muerte, la verdadera humildad y la agapi infinita (amor desinteresado, energía increada) para el Dios y para los hombres, y el eros divino (amor ardiente) dentro del corazón” 333.

Los Santos Padres sin dejar de lado los ejercicios exteriores que por supuesto son instructivos, dan mucha importancia a la limpieza interior, a la pureza del corazón. Los ejercicios exteriores preparan el campo para desarrollarse la lucha interior. Si el hombre permanece en los ejercicios exteriores y no progresa interiormente también entonces vive el período del Antiguo Testamento. El esfuerzo por la catarsis del corazón consiste en expulsar las nubes de la mala astucia del aire del corazón pera poder ver el sol de la justicia, a Cristo “y en esta medida podremos recibir y ver de alguna manera en el nus el alumbramiento de los logos de Su majestuosidad” 334.

¿Pero qué es el corazón puro? ¿Cuál corazón está puro? San Simeón el Nuevo Teólogo describe el corazón puro. Dice que el corazón puro es aquel que no se perturba ni se molesta por ningún pazos biológico ni entiende ninguna mala astucia y tiene en su interior sólo la memoria de Dios con inseparable eros-amor ardiente, 335. Corazón puro es aquel que es arrebatado y “ve los nuncios o arras de los bienes prometidos a los santos y estos bienes eternos que se proporcionan y caben en la naturaleza humana” 336.

Y también otros Padres hablan sobre el corazón puro. Corazón puro es aquel que no tiene ningún movimiento natural y en el cual Dios escribe Sus leyes como en un diploma 337. Corazón puro es aquel que no deja para nada los loyismí que se introduzcan en la psique 338. Corazón puro es aquel que el corazón no le acusa por negligencia o aceptación de opinión contraria en violar y transgredir el mandamiento de Dios, 339. Pureza del corazón existe cuando el hombre lucha para no criticar y condenar para nada la prostituta, los pecadores y los perversos, sino que los ve todos con ojo puro y claro, 340.

¿Cómo se consigue la pureza del corazón que en realidad es la psico-terapia de los pazos? San Gregorio Palamás analizando la enseñanza teológica de que la energía de la psique está en los loyismí y la esencia de la psique se encuentra en el corazón, dice que la energía de los loyismí del nus se purifica fácilmente por la monóloga oración. Pero en este caso que no se crea uno que se ha limpiado totalmente si no se han limpiado y purificado también las otras fuerzas de la psique, si no se ha purificado la esencia del nus que se encuentra en el corazón. Si el hombre piensa así se engaña.

Cuando el hombre ve la suciedad del corazón, entonces junto con la oración tiene que utilizar también todas las demás fuerzas. Con la praxis limpia lo práctico, con la gnosis lo gnóstico, con la oración lo contemplativo y así mediante esto “llega a la perfecta, verdadera y estable pureza del corazón y del nus”. Por eso se requiere la praxis, el ejercicio persistente, la zeoría-contemplación y la oración en zeoría (o contemplativa) 342. Según San Simeón el Nuevo Teólogo, la pureza del corazón no la efectúan sólo un mandamiento sino todos. Tampoco se puede purificar el corazón si no energiza y opera el Espíritu Santo. Tal como el herrero utiliza herramientas y fuego porque sin esto no puede fabricar nada, así también el hombre “para hacer todo necesita como instrumentos las virtudes, y sin la presencia del fuego espiritual queda in-energizado e inoperativo y no puede limpiar la suciedad del espacio de la psique” 343.

El Abad Pimín recalca especialmente la energía del logos de Dios. Tal como el agua que corre poco a poco agujerea la piedra, así también el logos de Dios es blando pero el corazón está duro. “El hombre escuchando muchas veces el logos de Dios se abre su corazón al temor a Dios” 344.

Los Santos Padres recalcan mucho la potencia de la energía de la oración y en concreto la oración monóloga de Jesús o del corazón. Por la oración se limpia y se purifica el hombre por la sinergia del Espíritu Santo. San Hisijio el Presbítero dice que es imposible que el hombre pueda limpiar su corazón y echar los apasionados y apegados conceptos y los enemigos espirituales del corazón “sin la imploración frecuente de Jesús Cristo” 345. La imploración del nombre de Jesús crea alegría y serenidad en el aire del corazón, pero la perfecta catarsis del corazón se consigue con la dinami fuerza de Cristo: “Causante de la catarsis total del corazón es Jesús Cristo el Hijo de Dios y Dios, el causante y creador de todos los bienes” 346. Muchos Padres recalcan mucho el valor de la oración para la metamorfosis de los pazos y la catarsis del corazón 347.

En concreto, San Gregorio el Sinaíta dice que “existen dos tropos, modos y maneras de unión o mejor una doble entrada de la oración de corazón o noerá que el espíritu activa y opera en el corazón”. Es decir, existen dos modos de oración noerá-espiritual y unión del nus y corazón. “Primero el nus se encuentra en el corazón antes de la oración adhiriéndose, uniéndose al Señor, (1Cor 6,17) (contacto consciente en el corazón con el nombre Señor Jesús…) según la Escritura; y el segundo es que la energía de la oración, mientras se mueve progresivamente en un fuego gozoso, atrae el nus y lo liga y compromete a la invocación del Señor Jesús y a la unión con Él. Porque aunque el espíritu opera en cada uno como le place (1Cor 12,11), tal como dice el Apóstol, a pesar de esto, a veces en algunos una forma precede la otra, con los tropos, modos o formas que antes nos hemos referido. Y otras veces la energía opera en el corazón, mientras se van reduciendo los pazos con la continua invocación de Jesús Cristo y reaparece el divino calor, “porque nuestro Dios es fuego abrasador”, que abrasa los pazos, dice la Escritura (Heb 12,29 Deut 4,24). A veces, el Espíritu atrae el nus hacía sí mismo, delimitándole en la profundidad de su corazón y le impide de sus acostumbrados rodeos e idas y venidas por ahí fuera…” 348. En todo caso es un hecho que cuando se ha hecho la catarsis del corazón, entonces allí se hace una perpetua Liturgia (oficio) y se dirigen himnos hacia Dios. Vale esto que dice el Apóstol Pablo: “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Ef 5,19). Esta oración es la mejor recibida de Dios.

Es cierto que cuando el corazón ha hecho la catarsis, entonces el hombre no debe enorgullecerse, porque ninguna de las cosas creadas es más pura y limpia que las incorpóreas, es decir, los ángeles, y a pesar de eso el Lucifer (eosforos) por la exaltación se endemonió, se hizo diablo y sucio y “el enaltecimiento de él se considera por Dios como suciedad”349. Así la pureza del corazón es una cosa muy fina y se consigue con gran esfuerzo, principalmente con la ayuda y la energía increada de Dios. Corazón sucio sin catarsis, aunque sea por loyismís orgullosos, está ciego.

Los resultados de la catarsis y la lucidez del corazón son muchos. Enumeraremos sólo algunos de estos.

Aquel que lucha para mantener la catarsis pureza y lucidez del corazón tiene como maestro al Mismo Cristo, el legislador del corazón, quien le enseña místicamente Su voluntad 350.

El corazón puro vive la llamada hisijía cordial, del corazón 351. Vive la paz de Dios. “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo” (Col 3,15). Vence la cobardía, las fobias y los falsos miedos. “El que ha hecho la catarsis del corazón éste ha vencido el miedo y la cobardía” 352. Este no tiene miedo nada ni siquiera la muerte. Porque el miedo a la muerte es consecuencia de la suciedad del corazón. Se libera de los demoníacos loyismí, logos y obras 353. Adquiere el silencio interior del corazón y la hisijía serenidad de todo loyismós 354. Se hace el corazón “del Espíritu Santo… ampliado todo cabida” y allí ve claramente como reflejo o en espejo a Dios 355. Expulsa la tristeza que crean las preocupaciones somáticas del cuerpo y se abre, cosa que es la esperanza hacia Dios. “Amplitud del corazón es esperanza en Dios. Lo que le entristece es preocupación corporal” 356. El hombre que tiene el corazón purificado su cara es alegre, su lengua melódica en súplicas y su forma de hablar dulcísima357. El corazón purificado está liberado de la fantasía no peca. “Es imposible que entre el pecado en el corazón purificado, si antes no golpea en la puerta del corazón, mediante la fantasía del maligno ataque” 358.

La catarsis del corazón y de los resultados que hemos expuesto antes, se muestra qué es la psico-terapia, sanación del corazón. Se expulsa la enfermedad que son los pazos. El corazón se hace sano, está saludable. Pero los Padres aconsejan que antes, durante y después de la catarsis de parte nuestra se requiere mucha atención y vigilancia. Se necesita una continua nipsis y vigilancia del corazón. Se requiere que estemos atentos al corazón, porque si este se hiere, se seca todo el cuerpo, tal como cuando golpeamos el corazón del árbol todo el árbol se seca 359.

Isaías el anacoreta sugiere que investiguemos diariamente y entender el corazón y rechazar toda mala astucia y vileza. “Investígate a ti mismo delante de Dios con gran atención y mira en tu corazón cuál de los pazos se encuentra dentro en él y arrójalo lejos de tu corazón, para que no se te haga la causa de tu condena. Por tanto, hermano, estate en alerta y vigilancia de tu corazón para poder afrontar tus enemigos, porque es muy astuta y de muchos tipos la maldad de ellos” 360.

Se necesita esta atención aún cuando el hombre es muy pecador. Porque cuando abandone los pecados y regrese a Dios, entonces “la metania le renace y le hace todo nuevo” 361. “En todas partes la divina Escritura nueva y antigua habla sobre la vigilancia del corazón” 362. Y en este tipo de versículos se refiere. “Aquel que trata e investiga siempre dentro de su corazón, se aleja de las cosas que se llaman cosas bellas de la vida. Porque, mientras vive espiritualmente, no puede conocer los deseos de la carne. (Gal 5,16). Este hombre circula dentro de la fortaleza del castillo de las virtudes, teniendo como guardianes las mismas virtudes que vigilan la ciudad de la pureza. Por eso permanecen ineficaces las maquinaciones de los demonios contra él, aunque las flechas del eros carnal lleguen hasta las puertas de la naturaleza, es decir, los sentidos físicos” 363.

Más allá del intento de mantener nuestro nus claro, puro y lúcido, nuestro objetivo es rechazar los loyismí y las fantasías para mantener el corazón puro, se requiere también contención y autodominio de la lengua y de la panza. Porque muchas charlas y comidas son las que con sus exhalaciones infectan primero el nus y después el corazón, puesto que el nus es el suministrador del corazón. Un hermano preguntó al abad Tizóis ¿cómo vigilaré mi corazón? El anciano sabio le contestó: “¡cómo vamos a proteger nuestro corazón, si tenemos abierta la lengua y la panza!” 364.

Creo que de todo esto se ha hecho claro que para hacer vida cristiana concienciada y conseguir nuestra sotiría redención, sanación y salvación, debemos encontrar el espacio del corazón. Un asceta en las preguntas por varias personas contestaba: Pregunta tu corazón. ¿Qué te dice tu corazón? Y tal como hemos desarrollado y analizado aquí, el corazón no es simplemente las emociones sino el espacio donde se apocalipta-revela Dios por la en Jaris ascesis, ejercicio o práctica espiritual.

Debemos de adquirir su sentido, sentimiento del corazón. En este punto se dirige toda la ascesis en Cristo. Y una vez encontramos el corazón, tenemos que hacer todo esfuerzo para sanarse de sus enfermedades espirituales. Todos estamos enfermos del corazón (cardiópatas espiritualmente). El encuentro del corazón y su terapia o psicoterapia es la sotiría redención, sanación y salvación esencial.

 

[204] Geronticon, ed. Papadimitriou, pp. 102, v-10 [205] Filocalía I, p. 119, v-149. [206] st. Makarios, Filocalía III, pp. 205, . 1-2 [207] Archim. Sofronio: El Yérontas Silouan, p. 241 [208] idem p. 12 [209] Filocalía II, p. 48, v-73 [210] Filocalía IV, p. 132-133 [211] idem133, c’ [212] idem pag 26, f. 12-15  [213]Filocalía, san Diadoco de Fótica v-77 [214] idem v-70  [215] idem v-76. [216] idem v-79 [217] idem v-84 [218] Filocalía IV, p. 6, . 9-11 [219] idem 29-31 [220] Archimandrita Sofronio, Su vida es mía, Londres, pp. 44 [221] idem pag 43 [222]idem pag. 43 [223] idem pag 42 [224] idem pag 44 [225] Gregorio Palamás obras EPE tomo 2o, pp. 124-126  [226] idem pag 236 [227] Archim. Sofronio: El Yérontas Silouan, pag. 47-48 [228] Manual Consultivo, ed. Schinas, Volos 1969, pp. 109-113 [229] idem p.110 [230] Filocalía II, p. 209,  v-85 [231] san Diadoco de Fótica, Fiocalía, v-83. [232] idem 190-191 [233] Ag. Makarios Grand, Filocalía IV, p. 24, . 6, 8-10 [234] San Hisijio, Filocalía I, p. 157, v-104 [235] ag. Máximo, Filocalía II, p. 48, 80 [236] Philotheou Sinaitou, Filocalía II, p. 282, v-23′ [237] ag. Máximo, Filocalía II, p. 85, v-81 [238] idem v-80 [239] idem v-80  [ 240] idem v-83  [241] Petros Damascenos, Filocalía III, p. 68, 6. 29-33  [242] Abat Philimonos Filocalía II, p. 246, 6. 10-19 [243] Filocalía III, p. 219, rv-116  [244] Filocalía II, p. 71, v-11 [245] Filocalía III, p. 217, v-113  [246] ag. Gregorio Sinaita, Filocalía IV, p. 31, v-7  [247] san Juan, Sinaita: Climax, p. 163, 52  [248] idem v-7  [249] Theofanos el Recluso, por Ger. Clement Mount Athos, 1978, p. 141 [250] Filocalía III, p. 197, v-65  [251] san Máximo, Filocalía II, pp. 48, v-71 [252] San Hisijio, Filocalía I, p. 158, 113  [253] idem 112  [254] Philotheou Sinaita, Filocalía II, p. 275, v-4 [255] Patriarca Kallistos, Filocalía IV, p. 296, v-3  [256] san Gregorio Sinaita, Filocalía IV, p. 86-87 [257] san Gregorio Palamás, Filocalía IV, pp. 109 [258]san Hisijio, Filocalía I, p. 148, v-55  [259] san Marco el asceta, Filocalía I, p. 100, v-62  [260] idem v-27 [261] Nikita Stizatos, Filocalía III, p. 284, v-48 [262] Archim. Sofronio: El Yérontas Siluán el AThonita, pág. 53 [263] Filocalía I, p. 97, 20  [264] Abad Dorotheo, Filocalía tomo 2, p. 644, v,2 [265] Filocalía I, p. 106, v-177  [266] san Juan Sinaita: Climax, p. 51, b’ [267] idem p.9 v-65  [268] idem p.161 v-26 [269] Filocalía III, p. 305, v-32  [270] Filocalía I, p. 124,  [271] san Gregorio Sinaita, Filocalía IV, p. 49, v-104  [272] Filocalía I, p. 97, v-19  [273] Filocalía II, p. 277, v-13 [274] Filocalía I, p. 97, v.18 [275] Filocalía III, p. 244, v. 46 [276] Anonymous Hisicasta: Theoría Níptica, ed. Kypseli, Salónica 1977, pp. 171-74 [277] San Juan el Sinaita Climax, pp. 69, v.64 [278] Filocalía I, p. 125, 117 [279] Ejercicio espiritual 83-84 [280] Idem 87-88 [281] San Juan el Sinaita, Climax, p.69, v.66 [282] Isaac el Sirio:L”Los Ascéticos encontrados” ed. Rigopoulou, Tesalónica 1977, pp. 10 [283] Idem. [284] Filocalía I, p. 177, v.5 [285] San Nilo, Filocalía I, pp. 177, v.6 [286] San Juan el Sinaita Escalerap. 63, v.8 [287] Gerontikón, ed. Papadimitriou, p. 96, [288] san Nicodemo el Aghiorita: Libro de Varnasufio y Juan, ed. Rigopoulou, Tesalónica 1974, p. 185 [289] san Marcos el Asceta, Filocalía I, pp. 97, v.15 [290] Gerontikón, ed. Papadimitriou, p. 11, v.41[291] S C 113, 184 [292]idem p. 184 [293] idem p. 180 [294] idem p. 182 [295] Filocalía III, p. 289, v.70 [296] Filocalía III, p. 289, 69 [297] Kallistou e Ignacio Xanthopoulou, Filocalía IV, p. 255, 58 [298] Gerontikón, ed. Papadimitriou, pp. 96, [299] idem pag 96,[300] San Juan el Sinaita Escalerap. 77, v.12l [301] Idem pag148, v.35 [302] San Isaac el Sirio, idem pag 10, [303] San Juan el Sinaita, Climax, p. 68, v.53 [304] Filocalía III, p. 334, v.34 [305] San Marcos el Asceta Filocalía I. p. 97, v.15 [306] SanNilo, Filocalía I, p. 177, v.7,8 [ 307] San Juan el Sinaita, Climax, p. 163, v.2 [308] J. San Juan el Sinaita, Climax: idem pag 12, v.9 [309] san Nikita Stizatos, Filocalía III, p. 300,  v.9 [310] San Juan el Sinaita Climax, p. 20, v.48 [311] Idem 162, 47 [312] Idem 163, v.51[31 3] Ejercicio Espiritual, idem pag 97-98 [314] Idem p.78-70 [315] Filocalía pag 17, v.98 [316] san Hisiquio el Presbítero, Filocalía t,1 v.94 [317] idem v.156 [318] Filotheo Sinaita, Filocalía II, p. 275, v.4 [319] San Diadoco de Fótica: Los Cien…idem v.74 [320] san Gregorio Sinaita, Filocalía IV, p. 86-87 [321] Ejercicio Espiritual p, 48 [322] idem pag 89-90 [323] San Gregorio Palamas, Obras tomo 2, p. 220 [324] idem218 [325] idem214-216 [326] idem216 [327] idem216 [328] San Juan el Sinaita, Escalerap. 17, v.23 [329] San Gregorio Palamas, Obras tomo 2, p. 152 [330] idem p.216 [331] San Máximo, Filocalía II, p. 48, v.72 [332] idem 85, v.80. [333] San Hisijio el Presbítero, Filocalía I, p. 158, v.112,113 [334] Filoteo Sinaita, Filocalía II, p. 276, v.8 [335] S C 51, p. 89, v,32 [336] idem pag 90, v.35 [337] san Máximo, Filocalía II, p. 85, v.81 [338] San Hisijio el Presbítero Filocalía I, p. 171, pv.203. [339] San Teodoro, Filocalía I, p. 320, v.7. [340] san Makarios de Egipto, por Metropolita Dionisio de Trikis: El monaquismo ortodoxo oriental, p. 724 [341] idem [342] Filocalía IV, p. 133, v.3 [343] S C 51, p. 88-89, v.29. [344] Gerontikón, ed. Papadimitriou, p. 101, v.182. [345] Filocalía I., p. 145, v. 28 [346] San Hisijio el Presbítero, Filocalía I, p. 155 v.91 [347] San Hisijio el Presbítero, Filocalía I, v.170, v.184, y kailisto e Ignacio Xanzopuli Filocalia, v.75 [348] Filocalía IV, p. 71, v.1 [349] San Filoteo Sinaita, Filocalía II, p. 277, v.11 [350] San Hisijio el Presbítero, Filocalía I, p. 170, v.186 [351] Idem p 156, v.100 [352] San Simeón el Nuevo Teólogo, Filocalía III, p. 245, v.50 [353] San Hisijio el Presbítero, Filocalía I, p. 159, v.122 [354] San Hisijio el Presbítero p 143, v.70 [355] Abat Filimonos, Filocalía II, p. 249, v. 35 [356] San Marcos el Asceta, Filocalía I, p 116, v.114 [357] Nikita Stizatos, Filocalía, v.33 [358] San Hisijio el Presbítero, Filocalía I, v. 45[ 359] idem v.78 [360] Filocalía v.34, 31[361] idem v.22 [362] idem v. 23 [363] San Diadoco de Fótica: Los Cien… idem anterior v.7 [364] Gerontikón, ed. Papadimitriou, p. 122, v.3.

 

c) Lógica y loyismí

I La lógica

II)Los loyismí

Qué son los loyismí

La causa de los loyismí

Los resultados de los loyismí

Terapia de los loyismí

El papel principal en la enfermedad de la psique y en la terapia lo representan la lógica y los loyismí. Allí se hace el ataque del maligno y los loyismí simples (pensamientos) se hacen compuestos y a continuación se atrapa el deseo que conduce al hombre a la realización del pecado. Por eso un método de terapia ortodoxa debe ver el tema de los loyismí y el significado de la lógica. Exactamente por esta razón examinaremos ahora por un lado, la lógica y por otro lado, los loyismí para ver cómo se consigue la terapia “psicoterapia” de nuestra psique. (También ver: http://www.logosortodoxo.com/san-gregorio-palamas/el-uso-de-la-noera-energia-y-de-la-energia-logica-del-hombre-segun-san-gregorio-palamas/ )

 

I La lógica

Ya anteriormente hemos dicho que la psique del hombre creada por Dios es lógica y noerá (espiritual). San Thalasio escribe que el Dios Creador creó la lógica y la esencia noerá de tal forma que sea receptora de todo y de Su gnosis, y el sentido y las cosas las produjo para que sirvan a ella, la psique 365. Mientras que los ángeles tienen lógica y nus, los hombres tienen lógica, nus y sentido (sentimiento), puesto que el hombre es una micrografía del universo y un resumen de toda la creación. Entonces con el nus y la lógica el hombre conoce a Dios. La energía lógica de la psique no se identifica con la noerá energía. No se identifican entre sí. Una cosa es el trabajo de la lógica (mente, cerebro, intelecto) y otra el trabajo del nus, tal como veremos a continuación.

Hablando sobre la psique  hemos visto que está creada como a imagen de Dios. Y como el Dios es Tríadico, Nus, Logos y Espíritu, lo mismo sucede también respecto a la psique, tiene nus, logos y espíritu. El que la psique tenga nus, logos y espíritu se dice con unas  condiciones.

Primera condición, según la enseñanza de San Gregorio Palamás, es que la representación del hombre sobre el misterio Tríadico se entiende en el sentido de que la Triadología no es “antropomorfa”, sino antropología “tríadomorfa” (de forma trinitaria), es decir, que no se interpreta el Dios Tríadico a partir del hombre, sino el hombre en base a Dios Tríadico, 366. Esta interpretación no es simplemente psicológica y humana sino apocalíptica (por revelación). Esto significa que sólo cuando el hombre se encuentra en apocálipsis-revelación, tal como la han vivido todos los santos, puede percibir y entender esta realidad.

Segunda condición es que se entienda que el hombre tiene nus, logos y pnevma (aliento, espíritu), según el modo tríadico de existencia, pero el nus, el logos y el espíritu del hombre no son hipóstasis (bases esenciales, subsistenciales), tal como ocurre en las personas-hipostasis de la Santa Trinidad, sino energías de la psique. Por lo tanto, estos tres, nus, logos y pnevma (aliento, espíritu) son inseparables entre sí, pero no tienen carácter hipostático 367”.

El nus es el ojo de la psique, al que algunos padres le llaman corazón. El logos es “innato del nus, como la gnosis es siempre coexistente en él” 368. Tal como el Logos Cristo es aquel que apocalipta-revela la voluntad del Nus, es decir, del Padre, así también el logos del hombre es aquel que apocalipta-revela las cosas que percibe, siente, vive y experimenta  el nus. Y tal como uno no puede comprender logos sin pnevma (aliento, espíritu), así también en el hombre el logos está conectado con el pnevma 369. Y tal y como el Espíritu que es hipóstasis particular, es eros (amor ardiente) inefable del Padre hacia este inefable Logos nacido” 370, así también el espíritu en el hombre es la fuerza del impulso del nus que se prolonga temporalmente y necesita de los mismos espacios de tiempo y de lo inacabado avanza a lo terminado 371.

Se han dicho estas cosas para que se vea cuál es la tesis, posición del logos dentro en la psique del hombre y cuál es su valor. El logos es aquel que expresa la experiencia y la vida del nus y por eso se hace en pnevma (aliento, espíritu).

En muchos Padres, como en San Máximo el Confesor, el logos se llama también logistikón/racional de la psique. El logos en el hombre es innato y oral. Se dice interiormente pero se expresa también exteriormente. Silencio exterior no significa inexistencia interior del logos. Pero después del estudio de la obras Patrísticas uno puede sostener con alguna reserva que el logos es innato y oral y está unido al nus, en cambio la lógica que conecta con la diania (mente, cerebro, intelecto) es el órgano (instrumento) aquel por el que se expresa el logos. Así puede uno sostener que existe una fina, sutil diferencia entre el logos y la lógica como también entre logos y diania.

San Thalasio enseña que “cualidad de la lógica o lo lógico/racional es someterse al logos correcto” 372. El hombre lógico debe someterse al logos recto. La diania (mente, intelecto) según San Gregorio Palamás no es el ojo de la psique. El nus es el ojo de la psique, en cambio la diania hace comprensibles, conceptuales las cosas y realidades sensibles y espirituales. Escribe característicamente: la diania no es la que conoce los tesoros celestes, cosa que la hace el nus del hombre. La diania (mente, intelecto, cerebro) conceptúa las cosas que empíricamente vive el nus del hombre. En el nus se revela Dios y la diania describe esta experiencia con frases, oraciones lógicas373.

Se dice generalmente que el hombre es un ser lógico y eso en el sentido que tiene lógica y piensa. Pero en la teología patrística hombre lógico no es aquel que tiene simplemente la lógica o el logos oral, sino aquel que mediante el logos y la lógica busca a encontrar a Dios y unirse con Él 374. Aquel que hace la catarsis de su nus dentro en el cual se apocalipta-revela Dios y a continuación por el logos y la diania expresa esta experiencia interior este es hombre lógico. Fuera de esta colocación el hombre es a-logos (ilógico, irracional) y no se diferencia de los animales. Cierto que tiene lógica y logos pero como no conecta con Dios está muerto. La psique  muerta (espiritualmente) muestra también la muerte, necrosis (espiritual) del logos.

Al hombre antes de la caída así le funcionaba el logos. Es decir, el nus percibía y sentía a Dios y el logos expresaba las experiencias del nus. “Porque nus purificado, claro y limpio ve las cosas claras y correctas. Y el logos ejercitado trae delante suyo las realidades que ha visto; y el oído puro, limpio las acepta” 375. De acuerdo con la teología de san Thalasio en la que antes hemos mencionado, la cualidad particular de lo lógico-racional del hombre es someterse al logos recto y calmar e instruir al cuerpo a la sumisión, en cambio la hibris (insulto, acción insensata, antinatural) en el hombre lógico es someterse al a-logo (ilógico, animal, insensato, irracional), es decir, someterse al cuerpo y “al cuidado en hacer sus deseos indecentes e impuros”. También trabajo maligno astuto de la psique lógica es abandonar al creador y hacer culto al cuerpo, 376. En el hombre primitivo, el de antes de la caída, el nus tenía relación con Dios y el logos expresaba esta experiencia y vida con la ayuda de la diania (mente, intelecto), de aquel instrumento particular del cuerpo.

Pero después de la caída se consumó la mortificación de la psique, que tuvo como consecuencia la debilidad del funcionamiento natural de todo el mundo interior de la psique y que sufriesen anomalías todas las funciones interiores. El nus del hombre se obscureció y se cubrió de pazos y fue abordado de una oscuridad impenetrable. El logos no pudiendo expresar las experiencias del nus se identificó con la diania o la ratio (razón). Así la lógica, lo lógico/racional se elevó más arriba del nus, dominando así al hombre post-caída. Esto en realidad es la enfermedad del logos y de la lógica (ratio, racionalismo). La lógica hipertrófica se subió a una posición superior que el nus y se ha cautivado por el logos. La lógica hipertrófica se sobrealimenta y se convierte en fuente de gran anomalía en el organismo espiritual. Allí especialmente se reciben maniáticamente ataques fuertes del orgullo, de arrogancia y de todas las energías del egoísmo que son la fuente de la anomalía. Es muy característico lo que se refiere el Archimandrita Sofronio sobre los movimientos de lo lógico/racional al hombre post-caída y la anomalía que crea en el organismo espiritual entero. Cito el párrafo entero porque es muy expresivo:

«Las guerras espirituales son de varias formas y modos, pero la guerra contra la soberbia, el orgullo es la más profunda y dura. La soberbia (orgullo) es enemiga de la ley de Dios. Pervierte el orden Divino de los seres, en todas partes trae disgregación y muerte. También aparece en el nivel de la carne, pero principalmente se maniata sobre el nivel intelectual y espiritual. Instalándose esta soberbia/orgullo en la primera posición, lleva una lucha por dominar todo, teniendo como cabeza visible conductora la lógica o lo lógico (Ratio).

La lógica proyecta sus propios argumentos y rechaza como ilógicos/irracionales los mandamientos de Cristo y sobre todo el que dice “no juzgues, no critiques y condenes, para que no seas juzgado y condenado” (Mat 7,1). Dice que la capacidad de juicio constituye una virtud distinguida del hombre, en esta capacidad está contenida la superioridad frente a todo el mundo y gracias a esta el hombre puede dominar en todo.

Para mostrar su superioridad en su ser, muestra sus descubrimientos y su cultura. Trae multitud de demostraciones, aparentemente grandes y fuertes, las cuales supuestamente indican por su experiencia histórica, que sólo en la lógica pertenece el derecho de decisión, el derecho de composición y acreditación de la verdad. El logos se autoproclama regulador del ser.

Lo lógico/irracional, siendo impersonal, según las leyes de su funcionamiento, es no ser según la esencia, sino que es una de las manifestaciones de la hipóstasis (subsistencia, substancia) humana, una de las energías y en este caso se le da el lugar capital en la existencia espiritual del hombre y gradualmente resulta hasta el punto de luchar ya contra su fuente, es decir, contra su principio “hipostático/substancial”.

Subiendo, tal como se imagina, hasta puntos altísimos y bajando hasta abismos ésjatos (fondos extremos bajos) como cree, la lógica o lo lógico intenta acariciar y tocar los límites del ser para dar en todo su particular “definición” lógica. Pero al no conseguir este propósito y finalidad cae agotado y decide: “no existe Dios”.

Continuando esta guerra por dominar, después con mucho atrevimiento en esto y con nostalgia, dice:

“¿Si existe Dios, cómo es posible demostrar que este Dios no soy yo?” (Esta frase pertenece a una persona célebre el cual siguió por este camino).

No llegando a los límites del ser cósmico y restituyendo en sí mismo este infinito, se eleva a un orgulloso ensalzamiento y concluye: “He investigado todo y no he encontrado en ninguna parte algo mayor que yo, entonces yo soy Dios”.

Y realmente, el nus-lógica, cuando sobre él se concentra la existencia humana del hombre, reina y domina en su propia esfera abstracta tanto, que no encuentra algo superior a este y termina por la aceptación en él del principio divino.

Esto constituye el ésjato (extremo, último) límite de la fantasía intelectual y a la vez el ésjato fondo de caída y oscuridad» 377.

Todos los hombres sabios fuera de Dios no pueden tener lógica y logos depurados, claros y lúcidos. Sólo los Santos son lógicos por naturaleza. San Gregorio el Sinaíta localiza esta realidad: “Por naturaleza lógicos sólo se hicieron los santos y los vimos. Nadie de los sabios en palabras tuvo lógica clara, porque la corrompieron desde el principio por los loyismí” 378.

Para ver la diferencia de la lógica al hombre post-caída y lo que crea en todo nuestro organismo espiritual, examinaremos tres niveles en los que se introduce la lógica caída.

Primero en nuestras relaciones con Dios. Mientras que el nus era aquel que adquiría la experiencia de Dios, ahora este trabajo intenta hacerlo la lógica-logos, la razón/ratio. Así la lógica intenta crear argumentos para demostrar la existencia de Dios y esto naturalmente no puede satisfacerse absolutamente. Porque el único argumento para la existencia de Dios es la experiencia del nus catartizado purgado, limpio, puro y claro. Por eso la lógica en su intento en avanzar sola al camino de la teognosía (conocimiento de Dios) fracasa, porque no encuentra para nada a Dios o crea una imagen equivocada sobre Él. Así se crearon entre los tiempos distintas corrientes de teorías filosóficas sobre Dios y varias religiones. Las herejías que agitaron la Iglesia se deben en esta arrogante exaltación de la lógica. Por eso se recalca por los Padres que no teologizan aristotélicamente, es decir, con la lógica sino atractivamente (en forma de pesca), es decir, por la experiencia, después de la catarsis interior y de la apocálipsis-revelación del nus.

Es característico en este punto el dialogo que se hizo entre San Gregorio Palamás y el filósofo (occidental, Papista) Barlaam. Este segundo, (Barlaam) sostenía que lo lógico/racional del hombre es el único valedero de recibir la gnosis (conocimiento) de Dios. Esto es el elemento más noble de la existencia del hombre. A continuación insistía que lo que veían los Profetas en el Antiguo Testamento y los Apóstoles encima del monte Tabor era un símbolo, por eso los filósofos tenían gnosis más auténtica que los Profetas y los Apóstoles. La contemplación de la Luz increada es “inferior a nuestra comprensión y concepción”, así decía Barlaam. Contestando San Gregorio Palamás enseña que la zeoría contemplación espiritual de los Santos no se hace ni es exteriormente, sino interiormente por la metamorfosis interior y la catarsis. Entonces la luz no es simplemente símbolo exterior y material, sino símbolo natural, es decir, energía y operación de la Jaris increada. La Luz increada no es un espectro y símbolo que se hace y se deshace, entonces no es “energía y operación inferior que la comprensión y concepción”, sino “inefable, increada, perpetua, inconmensurable, extraordinaria, invisible, infinita e ilimitada. Invisible por los Ángeles y los hombres, belleza arquetipo e inalterable, doxa-gloria increada de Dios y de Cristo y del Espíritu, rayo de deidad…”379. En la opinión del Barlaam de que la Luz increada es “inferior a nuestra comprensión y concepción”, escribe: ¿“inferior a nuestra comprensión y concepción, oh cielo y tierra y todo estos que ven y contemplan la luz de la divina increada Realeza, la belleza del futuro siglo, la doxa de la divina naturaleza?” 380. La Luz increada es la doxa-gloria de la divina naturaleza y la belleza del futuro siglo.

La mentalidad del Barlaam de elevar la filosofía por encima de la terapia por la zeoptía-visión divina, cosa que obligó a San Gregorio a llamarle no visionario divino sino filósofo charlatán, es mentalidad de todos los heréticos que querían sustituir la apocálipsis-revelación por la filosofía, y la zeoría contemplación espiritual de Dios por la gnosis que proviene por el pensamiento lógico hipertrófico. Realmente cuando la lógica domina al hombre, entonces le conduce a varias teorías heréticas. Creo que en este punto se ve la diferencia de los filósofos y los teólogos. Los primeros filosofan, meditan sobre Dios y los segundos después de haber hecho la catarsis de su nus contemplan a Dios. Los filósofos tienen oscurecido su nus y todo lo interpretan unilateralmente con la lógica, la razón, en cambio los Padres, los verdaderos teólogos adquieren experiencia de Dios con el nus, entonces la lógica es servidora del nus en expresar las frases u oraciones de esta experiencia interior.

El camino de la teognosía (conocimiento de Dios) en la teología patrística es distinto que el camino de los filósofos. El verdadero conocimiento de Dios se basa en la humildad: “bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es la realeza increada de los cielos” (Mt 5,3), en la catarsis del corazón: “bienaventurados los que han hecho la catarsis y están puros del corazón, porque ellos contemplarán a Dios” (Mt 5,8), y en la aplicación y el cumplimiento de los mandamientos de Cristo: “Todo aquel que incumple y no permanece en la enseñanza de Cristo, éste no tiene al padre ni tampoco al hijo” (2Jn 9); también se sostiene en la agapi: “si uno ama a Dios éste será conocido por Él” (1Cor 8,3). Con la sabiduría humana, es decir, con la riqueza de la diania (mente, intelecto) y con la lógica uno no puede conocer a Dios. La sabiduría de Dios “ninguno de los soberanos de este mundo conoció, porque si la hubieran conocido no hubieran crucificado al Señor de la doxa-gloria increada” (1 Cor 2,8). Realmente “el hombre psíquico (mundano) no acepta ni recibe las cosas del Espíritu” (1Cor 2,14).

Segundo, en las relaciones con nosotros mismos, es decir, en el autoconocimiento. Muchos influidos por el autoconocimiento pitagórico, intentan con la lógica investigarse a sí mismos y adquirir el autoconocimiento de sí mismos. Pero, según San Gregorio Palamás, esto es una herejía de los filósofos Pitagóricos y de los Estoicos. Cuando el hombre intenta con la lógica investigarse a sí mismo, entonces puede caer y resultar rápidamente a una esquizofrenia (frenos rotos, que son el nus y la diania). Porque atribuirá en otras causas la existencia de sus problemas interiores y así caerá en la melancolía, en la depresión y en la ansiedad. El método de instrucción de la psicoterapia ortodoxa y del autoconocimiento ortodoxo consiste en constituir al nus humilde sin vanidad, sin orgullo  y sin malicia astuta, no con métodos silogísticos, analíticos y divisorios, sino con persistente metania y asiduo ejercicio espiritual (ascesis) sintonizado, tal como dice San Gregorio Palamás que hemos desarrollado aquí y en otra parte, 381. Así adquirimos conocimiento de nuestro mundo interior no por la lógica sino por la nipsis, la catarsis del nus, por la ascesis y por la metania. El hombre en su esfuerzo de conservar y salvaguardar su nus limpio, lúcido y puro conoce sus problemas interiores y descubre los pazos que dominan a su interior.

Tercero, en sus relaciones con los demás. La exaltación de la lógica se ve también por la manera que nos acercamos a nuestros semejantes. Generalmente por costumbre los psiquiatras observan el pensamiento de los enfermos y se introducen en este, en la mente, para poder discernir sus enfermedades. Así se utiliza mucha lógica, la cual puede conducir a resultados equivocados. Esto extendido a las relaciones interpersonales conduce a sus catástrofes, destrucciones, en el desarrollo de los pazos, al juicio y condena, la crítica mala, que todo esto no gusta a Dios. Nuestro comportamiento con nuestros semejantes no se caracteriza por la lógica sino por la agapi (amor incondicional, desinteresado). Evitamos a juzgar a los demás y a catalogarlos en varios caracteres y formas. En concreto, intentamos hacer lo contrario de lo que nos dicta la lógica humana. Intentamos estar posesionados de plena agapi, tolerancia y magnanimidad hacia el hermano y no ver el pecado y los movimientos errantes de nuestro hermano (sino los propios nuestros).

Los cristianos deben, según San Macario el Egipcio, a luchar “para no juzgar y no condenar a nadie, ni la prostituta o los errantes, sino que los veamos todos con buena voluntad sencilla y con el ojo limpio y puro…”. Bebemos de hacer vida de tal manera que si alguna persona padece de una enfermedad somática, física, que no podamos juzgarla y condenarla 382.

Además, como padres espirituales estamos frente a los hombres hipostáticamente. Es decir, nos desvestimos cualquier imagen, característica, calificación e idea y oramos para que Dios nos revele el problema real del hombre e iluminarnos para dar la instrucción terapéutica adecuada para él. Nos interesa cada hombre personalmente. De esta manera evitamos a enjuiciar psíquicamente al hombre enfermo, evitamos a clasificarlo en categorías e intentamos ofrecerle la verdadera instrucción terapéutica personal. Esto significa que estamos ante los confesados hipostáticamente.

Con las cosas que se han dicho se hace claro que el hombre caído está poseído por el estado y dominio de la lógica, tanto en sus relaciones con Dios, como con sus relaciones con el prójimo y aún en el intento de verse a sí mismo. La logicocracia (dominio del racionalismo) que es la base de la cultura occidental, es el cimiento de toda anomalía exterior e interior. Viviendo dentro en la Iglesia Ortodoxa intentamos a restablecer las cosas. Nuestra meta es doble. Luchamos, por una parte, para reducir el poder de la lógica y por otra parte, luchamos para descubrir nuestro nus. Puesto que en el hombre post caída el nus se encuentra en una profunda oscuridad y la lógica constituye la única fuente de nuestra existencia, esto revela que para llegar al estado anterior de la caída y conducirnos a la vida natural se debe invertir los términos y las condiciones, es decir, tanto el nus como la lógica se deben poner en su sitio natural, tal como hemos descrito anteriormente. O sea que, la lógica se debe limitar, para así desarrollarse el nus y el logos nazca del nus iluminado y a continuación la lógica (mente, intelecto, logos) formular el conocimiento-gnosis del nus en palabras, en frases y oraciones.

En el limitar de la lógica el papel importante lo representa la obediencia a la voluntad de Dios. Luchamos para no tener confianza en nuestra inteligencia y en nuestra opinión que es consecuencia de la lógica. El abad Doroteo dice que “en cualquier cosa que me haya sucedido nunca quise tratarla con mi conducta e inteligencia humana, sino que reduzco y empequeñezco mi fuerza, me siento impotente ante todo y lo dejo todo en manos de Dios “ 383. Evitamos de tener confianza en nuestra inteligencia y coherencia. Sobre todo el mismo santo dedica un capítulo entero con el título “Sobre el no tener confianza en nuestra propia inteligencia” 384. El diablo cuando encuentra al hombre una voluntad y un derecho “mediante este le domina y le derriba” 385. Paralelamente se requiere que hagamos obediencia sin distinción a la voluntad de Dios, tal como se expresa en la Santa Escritura y en las obras de los santos Padres de la Iglesia. La lógica por supuesto que se revolucionará y estará protestando, pero será necesario someterla a la voluntad de Dios. Y  cómo es posible que no conozcamos la voluntad de Dios en tantos y muchos pequeños detalles de nuestra vida diaria, por eso se requiere obediencia al padre espiritual que nos conducirá en nuestro camino espiritual. Según el abad Doroteo, “nadie es más miserable y fácil de conquistar que los que no tienen algún conductor, guía espiritual que les guíe en el camino de Dios” 386. Así que la desobediencia es muerte (espiritual), en cambio obediencia es vida.

Son características las cosas que escribe san Juan el Clímaco sobre la obediencia: “3. La obediencia es un perfecto renunciamiento a la propia psique que se expresa claramente por medio del cuerpo; obediencia es la negación de los miembros del cuerpo, practicada con fervor y voluntad. Obediencia es obra sin examen previo, muerte voluntaria, vida sin curiosidad, puerto seguro, excusa delante de Dios, menosprecio del temor a la muerte, navegación sin miedo, camino que durmiendo se pasa. Obediencia es sepulcro de la propia voluntad y resurrección de la humildad. Aquel que en verdad es obediente, en nada resiste, en nada discute lo que le mandan, porque el que está muerto no discierne ni emite juicios sobre lo que es bueno o parece malo… porque la obediencia es no confiar en tus buenas obras hasta el fin de tu vida… Aquel que santamente mortificará su psique de este modo, dará razón de sí a Dios 387.

La obediencia es la mortificación de la propia voluntad, no para llegar el hombre en la mortificación del pazos, sino para su metamorfosis. La obediencia que se hace de la manera que indica la Iglesia no contribuye en la destrucción de la lógica sino en su terapia y su colocación en su posición natural. Entonces es vida. La larga experiencia de la Iglesia tiene demostraciones que el que puede hacer obediencia este puede sanarse de enfermedades psíquicas interiores y puede metamorfosear, transformar todo su mundo interior. La obediencia es el medio de progreso del hombre.

Simultáneamente con la limitación de la lógica intentamos por la metania y la vida ascética de la Iglesia a limpiar, depurar nuestro nus de manera que sea iluminado por la energía increada de Dios. Esto se consigue por la nipsis, por la oración y principalmente por la llamada oración noerá o del corazón y con toda la vida práctica y contemplativa. Con todas las maneras que describe la santa Parádosi-Tradición* Ortodoxa, el nus se llena de Jaris, se vivifica y se eleva a su sitio y a continuación se llena de Jaris también la lógica. De esta manera la lógica se convierte en servidora del nus jarificado-agraciado  y el hombre vuelve en su estado natural. *(ver http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/santa-tradicion-de-la-una-santa-iglesia-catolica-apostolica-ortodoxa/)

La lógica cuando no está sometida al nus jarificado (con gracia divina), está enferma y crea muchísimas anomalías en nuestra vida, pero cuando se subyuga y se somete al nus, entonces está sana y natural. A este propósito y finalidad pone en mira la instrucción psico-terapéutica ascética-práctica de la Iglesia Ortodoxa.

 

II Los loyismí

En la parte logística/racional de la psique operan los llamados loyismí, los cuales excitan su parte anhelante y cautivan al nus del hombre con el resultado que se realice el pecado. El desarrollo del pecado empieza por los loyismí. Por eso, aquel que quiere hacer la catarsis de su mundo interior, liberarse del pecado y liberarse el nus del cautiverio, debe de prestar atención en la parte logística de la psique que es influenciada por los loyismí. Así que en este párrafo intentaremos de analizar qué son los loyismí, simples y compuestos, cuáles son las causas que los provocan, cuáles son los resultados que crean en nuestro organismo espiritual y finalmente cuáles son los métodos de psico-terapia, sanación de los loyismí. El tema es muy decisivo, porque por el afrontamiento de los loyismí depende la vida espiritual o la muerte espiritual. Además, tal como veremos a continuación, también muchas anomalías físicas, somáticas y enfermedades provienen de los indomables loyismí.

 

Qué son los loyismí

Cuando los Santos Padres Ortodoxos hablan de loyismí no dan a entender simplemente los pensamientos, sino las imágenes, fantasías y representaciones bajo las cuales existen también cada vez los correspondientes pensamientos. Las imágenes junto con los pensamientos se llaman loyismí. “Las imágenes en unos casos llevan carácter más bien visible y en otras principalmente conceptual y más frecuente mixtas. Puesto que las imágenes visibles atraen detrás de sí uno u otros pensamientos, los ascetas todas las imágenes y fantasías las llaman loyismí 388. Los distintos pensamientos diabólicos utilizan como vehículo  unas veces llevando percepciones, sensaciones al nus y otras veces movilizan la fantasía y la memoria dividida y atacan afectando al hombre con el propósito de conseguir su aprisionamiento.

Según San Hisijio, todos los hombres ignoran que los loyismí no son otra cosa más que “fantasías de cosas sensibles y mundanas” 389. Tal como se ve por este texto, el principal papel lo juega la fantasía en la fabricación de la imagen en nuestro interior. Así uno puede decir que los loyismí son pintores que pintan en la parte logística/racional de la psique varias imágenes y representaciones y la  mayoría de las veces son recuerdos del pasado. Un hermano que estaba guerreado y atacado por los recuerdos del pasado, decía sobre esto: “los antiguos y nuevos pintores son mis loyismí, los recuerdos me perturban presentándome imágenes-ídolos de mujeres 390.

Todas las cosas tienen sus logos (causas, conceptos) por los que hablan y comunican con el hombre. Según San Gregorio el Sinaíta, la Santa Escritura llama loyismí también estos logos (causas, conceptos) de las cosas. Los logos (causas, conceptos) de las cosas se llaman comprensiones, concepciones y viceversa. El movimiento de ellos “de por sí mismos es inmaterial, sin embargo toman forma por las cosas y se transforman; y así lo que se ha movido por su manifestación es reconocido y dicho 391. Los logos (conceptos, causas) de las cosas se utilizan por el diablo, por eso también se pueden llamar logos y precursores de los pazos de los demonios, igual que los logos y las concepciones son precursores de las praxis 392. El mismo Santo califica los loyismí o más bien el ataque de los loyismí como inundación de olas o como “corriente de río”, que con el consentimiento del pecado se transforma en inundación que cubre el corazón 393.

Hablando sobre los loyismí e intentando a localizar qué son exactamente, creo que debemos a referirnos en la división de los loyismí que hace San Máximo el Confesor. Según el Santo, unos de los loyismí son simples y otros compuestos. Loyismí simples son apazís (impasivos, sin pazos), son los que no conectan con el pazos, en cambio los compuestos son los pasionales, en pazos, es decir, los “que están unidos con el pazos y la concepción, comprensión. Por ejemplo, sobre el oro, vino en el nus de uno un loyismós pasional sobre el oro, él sintió el impulso de robarlo y así cometió el pecado por el nus…” 394 La memoria de una cosa cuando se mezcla con el pazos hace al loyismós pasional y compuesto. Creo que en este punto es bueno describir la distinción entre la cosa u objeto, la concepción y el pazos, tal como lo describe san Máximo. Una cosa es el oro, la mujer, el hombre etc. Concepción, comprensión es la memoria fina de los anteriores, es decir, del oro, de la mujer, del hombre. Concepto pasional es el loyismós compuesto constituido de pazos y concepción. Por eso debemos de luchar en separar el pazos de la concepción de forma que el loyismós permanezca simple. Pero esta separación se hace con la agapi espiritual (amor desinteresado, incondicional) y con la contención o autodominio.

Los loyismí pasionales irritan la parte anhelante de la psique o inquietan y perturban la parte irascible y la parte logística/racional 396.

Evagrio el Póntico recalca que existen loyismí que dividen y otros que se dividen. Los malignos astutos dividen los bondadosos, pero también los malignos son divididos por los bondadosos. Se refiere a un ejemplo. El loyismós de la filoxenía-hospitalidad por la doxa-gloria del Padre se divide por el maligno astuto, que presenta al loyismós de la filoxenía para la doxa-gloria humana (vanagloria), agradar a los hombres. También el loyismós de la filoxenía-hospitalidad por agradar a los hombres (vanagloria) se divide por el superior loyismós bondadoso que nos obliga a acoger en filoxenía para doxa-gloria del Señor y para la virtud 397. Entonces un loyismós puede empezar como malo pero con nuestro esfuerzo y la inspiración del Espíritu Santo convertirse en bueno y viceversa. Pero esto lo veremos más detalladamente en otro punto donde hablaremos para la terapia de los loyismí. En todo caso aquí vemos que existen loyismí que se dividen y otros que dividen, loyismí buenos y loyismí malignos astutos.

 

La causa de los loyismí

Lo que se ha escrito sobre los loyismí también nos revela las causas por las que provienen. Según San Gregorio el Sinaíta el principio y la causa de los loyismí es “la uniforme memoria simple, dividida por la infracción del hombre” 398. Antes de la infracción la memoria del hombre era simple, es decir, no tenía ningún pazos y giraba enteramente hacia Dios. Todas las fuerzas de la psique tenían como centro a Dios. Inmediatamente después de la infracción esta memoria uniforme se dividió. San Thalasio enseña que tres son las causas por las que vienen los loyismí: el sentido (sentimiento, sensación), la memoria y el temperamento del cuerpo. Los peores son los loyismí que provienen de la memoria 399.

 

Creo que el punto de salida para poder ver más clara la causa por la que se provocan y provienen los loyismí, es un versículo de San Isaak el Sirio. El santo enseña que el movimiento de los loyismí en el hombre se hace por cuatro causas. Primero, por la voluntad natural de la carne, del cuerpo; segundo, por la fantasía de los sentidos (sensaciones) de las cosas de este mundo por las que escucha y ve; tercero, por las premoniciones y la declinación de la psique a lo que tiene y piensa en el nus y mente; cuarto, por las ofensas y ataques de los demonios que nos guerrean en todos los pazos. Por esta razón el hombre mientras permanece en esta vida no puede estar sin loyismí y mientras esté en esta vida tendrá la guerra de la carne, cuerpo” 400.

La causa fundamental de los loyismí es la guerra del diablo. La mayoría de los loyismí son diabólicos. El propósito del diablo es conducir al hombre en energía y acción (en praxis) al pecado, o por la diania (mente, intelecto, cerebro). Además al mismo Cristo también le combatió, naturalmente sin conseguir nada. Los demonios que siempre buscan nuestra psique, mediante los pasionales y malignos loyismí intentan llevarla en el pecado por la diania o en energía y acción 401. Cuando el hombre piensa el mal, entonces peca por la diania, en cambio cuando hace la voluntad del diablo y satisface su deseo, entonces peca en energía y acción (en praxis). La ejecución del pecado se llama por energía y acción (praxis u operación). Los demonios siembran continuamente loyismí para aprisionar el nus. Los Santos conocen “las siembras de los demonios” y analógicamente dan consejos al hombre 408.

Los loyismí, según San Gregorio el Sinaíta, son logos de los demonios y percusores de los pazos. Precede el loyismós y sigue la ejecución del pecado 403.

Según Elías el Presbítero los demonios guerrean nuestra psique primero mediante los loyismí y no por las cosas. De las cosas causa es el oído y la visión, pero de los loyismí la causa es la costumbre, el hábito y los demonios 404.

Los demonios siembran continuamente sucios e indecentes loyismí. Cada pazos tiene su correspondiente demonio, por eso San Juan el Sinaíta recalca que los indecentes y sucios loyismí en el corazón vienen por el demonio estafador y pérfido del corazón 405. La mala astucia de los demonios en esta guerra es muy grande y sólo los santos que tienen el nus puro, sanado y lúcido y el carisma perspicaz que pueden discernir la mala astucia de ellos. Así San Juan el Sinaíta escribe que una vez observó al demonio de la vanagloria hacer un doble trabajo. En un hermano sembró los loyismí de la vanagloria y en otro al mismo momento reveló estos loyismí, de manera que se felicite y se crea como providente y así caer al pecado y al pazos de la vanagloria 406. Por eso la guerra del diablo contra nosotros, mediante los loyismí, es más penosa y peor que la guerra por las cosas 407.

Pero la mayoría de las veces el diablo toma como pretexto de los pazos que existen en nuestra psique, para lanzar la guerra adecuada de los loyismí. El diablo conoce los pazos existentes en nuestra psique y en estos puntos irrita la psique, “tomando estos motivos los demonios mueven en nosotros los pasionales y malignos loyismí 408. Y como el pazos fundamental por el que nacen los otros pazos es la filaftía (excesivo amor a sí mismo y al cuerpo, egolatría), por eso por el pazos de la filaftía nacen los tres loyismí generales del deseo 409. El corazón del hombre cuando es hedonista, es decir, cuando fluye hacia el pazos de la voluptuosidad, se hace motivo y causa de malos loyismí: “Del corazón hedonista, voluptuoso, nacen y brotan loyismí y logos mortales, viles y pestosos 410. Como existen loyismí involuntarios y voluntarios, es decir, loyismí que vienen sin que nosotros los provoquemos y loyismí que vienen por nuestra voluntad – porque los involuntarios emanan por el pecado efectuado, en cambio los voluntarios por la independencia de la voluntad- por eso podemos decir que los loyismí voluntarios son causantes de los involuntarios 412. La causa de los loyismí son los pazos y la causa de los pazos son las praxis de cada pecado 412.

Generalmente podemos decir que los loyismí los provenientes de los demonios cautivan el nus y le conducen en la ejecución del pecado en diania o en energía y praxis-acción, el cual pecado cuando se repite muchas veces y el organismo adquiere costumbre, hábito, entonces se hace pazos. Después de los pazos que de una manera son heridas de la psique, vienen los correspondientes loyismí. Se hace lo mismo con lo que se hace con las heridas del cuerpo. Por alguna causa el cuerpo es herido y a continuación la herida produce irritación, entonces se mantiene y aumenta más el problema.

El Señor en muchos puntos de Su enseñanza se refiere que los loyismí provienen desde el interior del corazón. “Porque desde el corazón salen loyismí, reflexiones y pensamientos malignos astutos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Mt 15,19). El evangelista Lucas relata que se introdujo el dia-loyismós-meditación “sobre quién de ellos sería el mayor y más”. “Y Jesús viendo el dia-logismós-meditación en los corazones de ellos, tomó a un niño y lo puso junto a sí” (Lc 9, 4-,47). Cuando el Señor, después de la Resurrección, apareció a Sus Discípulos dijo: “¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos dia-logismí-meditaciones? (Lc 24,39). Todos estos pasajes muestran que los loyismí vienen desde el interior del corazón del hombre. Cierto que el nus primero es atacado por el loyismós, pero como dentro en el corazón operan los pazos, mediante los cuales el diablo toma el motivo para mover sus propios loyismí, por eso se dice que salen desde el interior del corazón los loyismí.

San Diádojo de Fótica enseña en relación. El corazón produce loyismí buenos y malos, pero no por su naturaleza genera malos loyismí, sino por la memoria del mal, de aquel primer pecado que cometió y que condujo a la costumbre, al hábito. La mayoría de los loyismí los percibe el corazón por la maldad de los demonios. Pero nosotros sentimos que los loyismí provienen desde el interior del corazón. El nus del hombre como tiene un sentido finísimo de energía, por eso se apropia de los loyismí que siembran los astutos malignos espíritus.

Lo mismo ocurre también con el cuerpo. Como la carne ama en jactarse por el engaño y como no hay una unión coordinada entre la psique y el cuerpo, por eso también los loyismí que se siembran por los demonios en la psique parece que vengan del corazón 413. El nus es el administrador del corazón. Lo que tiene, lo traspasa al corazón, sea bueno o malo. Como generalmente somos inexpertos en este deporte y como se hace rápidamente este traspaso, por eso nosotros sentimos que los loyismí se generan por el corazón.

Además del diablo y los pazos, loyismí genera también la materia de las cosas. Pero, como enseña san Gregorio el Sinaíta, la materia de las cosas genera loyismí simples, en cambio el ataque demoníaco genera malignos astutos loyismí. Por esta razón la materia no es mala, sino que malo es nuestro indecente deseo interior, nuestros pazos existentes y el ataque por parte de los demonios. Tal como el molino que se mueve por las aguas no puede parar el movimiento y lo que le metamos trigo o cizaña aquello molerá, lo mismo ocurre también con la diania (mente, intelecto, cerebro). Se mueve continuamente. De nosotros depende en darle la diania estudio espiritual o trabajo carnal. Por eso cuando nos ocupamos de las preocupaciones mundanas y de las cosas carnales y cuando nos entregamos en habladurías vanas y falsas, entonces “exceden en nosotros los malvados loyismí” 415. Por consiguiente, no es malo el uso y la existencia del mundo, sino nuestra disposición y nuestra voluntad independiente.

Ciertamente que además de los astutos malos loyismí, existen los loyismí bondadosos, los provenientes de Dios. ¿Cómo podemos discernir estos loyismí? Mientras seamos novatos en la vida espiritual debemos de preguntar experimentados padres espirituales y sobre todo aquellos que tienen el carisma del discernimiento de espíritus. En todo caso una enseñanza general es que, cuando el loyismós nos somete algo y se crea en nuestro interior alegría, esto es una señal de que proviene de Dios. Los loyismí del diablo están llenos de turbación, inquietud y tristeza. San Barnasufio enseña que: “Cuando el loyismós te dicta y te somete hacer algo sobre esta voluntad y encuentras en esta cosa mucha alegría y tristeza que resiste, sepas que es de Dios… Los loyismí de los demonios en principio son turbados, inquietantes y llenos de tristeza y a escondidas sutilmente atraen hacia atrás; se visten de piel de cordero, es decir, te someten en loyismí buenos de justicia pero interiormente son lobos rapaces” 416.

Se debe de observar que un loyismós es posible que produzca alegría pero que esta alegría sea producida por la vanagloria y el hedonismo del corazón. Por eso el discernimiento de los loyismí lo hace aquel que ha saboreado la Jaris energía increada del Espíritu Santo y se ha hecho la catarsis de los pazos que se encuentran en la psique. Los que no tienen esta experiencia deben de ir visitando padres espirituales experimentados, porque el diablo susurra y nos dicta loyismí de justicia, mientras que él es injusto.

Puesto que hemos localizado qué son los loyismí y las causas que los producen, debemos ver en resumen las especies o tipos de loyismí. Existen loyismí a proporción análoga con los pazos. Cuantos pazos existen tantos son también los loyismí. San Casiano el Romano los divide en ocho y analiza detalladamente los ocho loyismí de la maldad, que son: “gula, lujuria /fornicación, avaricia, ira, tristeza/depresión, acedia (negligencia o pereza espiritual), vanagloria y orgullo” 417.

San Thalasio dice que existen tres loyismí básicos: la gula, la vanagloria y la avaricia, por los que siguen todos los loyismí pasionales malignos y compulsivos 418. Estos tres loyismí corresponden en tres grandes pazos generales: la filhidonía (amor al placer, hedonismo), filodoxía (amor a la doxa-gloria, ambición) y la filaryiría (avaricia, codicia, amor en bienes materiales y el dinero) en estos pazos se refieren las tentaciones de Cristo. Debemos de tener en cuenta y recordar un gran loyismós indecente y asqueroso es el de la blasfemia (insulto). San Juan el Sinaíta como conocía la mala astucia y dureza de los loyismí de la blasfemia, también cómo asalta principalmente a los luchadores de la vida espiritual, dedica un capítulo entero para describirlos y presentar las maneras por las que podemos liberarnos de estos loyismí. Escribe que el loyismós de la blasfemia proviene del orgullo, de la soberbia. Ataca al hombre hasta en estas asambleas de alabanza y aún durante el tiempo de preparación para Divina Comunión o Efjaristía. Ataca afectando al nus y le desagrega de los logos, conceptos de la oración. En el momento de la oración, estos pensamientos impuros e incalificables nos asaltan y muchos los hace parar de la oración y otros muchos los alejó de los Misterios, en otros hombres por medio del disgusto y la tristeza destruyó sus cuerpos. Aconseja san Juan que no nos consideremos a nosotros mismos causantes de los loyismí de la blasfemia. Son logos del diablo para alejarnos de Dios y de Su Iglesia 419.

Pero los loyismí son el principio de la guerra del diablo contra nosotros. El loyismós que se siembra por el diablo está bajo un desarrollo hasta que se cometa el pecado y resultar en pazos. Por eso a continuación intentaremos ver de la experiencia de los santos Padres sobre este desarrollo de los loyismí.

San Máximo el Confesor enseña que, los loyismí que toman el motivo por los pazos que están sujetos en la psique, atacan y guerrean al nus y le extorsionan a venir al consentimiento del pecado. Cuando en esta guerra el nus queda vencido, “le conducen al pecado en diania, y vencida y perdida la diania entonces conducen al nus cautivo en la praxis”. Después de la praxis los demonios, que han devastado la psique por los loyismí, retroceden, pero queda dentro en el nus el ídolo (imagen, fetiche) del pecado420, por el que el Señor dice: “cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora…el que lee, entienda” (Mt 24,15). Así los loyismí capturan al nus y le conducen cautivo al pecado. Y el ídolo del pecado, si no se va por la persistente y continua metania (y la monologa oración de Jesús o del corazón), se convierte en fuente de anomalías en el organismo espiritual.

En líneas generales este es el desarrollo del loyismós. Pero es bueno poner algunos detalles más de este camino, tal como nos los describen los Santos Padres.

El loyismós introducido en la parte logística/racional de la psique pretende cautivar al nus. Hacia esta finalidad persigue en provocar la hidoni (placer) del pazos que se encuentra dentro de la psique. Este estadio se llama tentación y uno puede sostener que no es pecado 421. “La propuesta hidoní (placer) pasional atrae la atención del nus” 422. Si el hombre no separa el nus de la hidoní (placer), entonces aparece la simpatía, la cordialidad y empezando con esta conversación favorable y agradable, continúa la combinación llegando al consentimiento. La hidoní (placer) aumentándose, captura todo el nus, incluso la misma voluntad. Así el hombre se vuelve en impotente a resistir y rechazar. A continuación se realiza el pecado. Cuando las capturas se repiten, entonces se crea la costumbre, el hábito del pazos, “entonces todas las fuerzas naturales del hombre empiezan a trabajar en este pazos” 423. Tiene mucha importancia la existencia y amplificación de la hidoní (placer) para la realización de la captura, del aprisionamiento y de la energía operativa del pazos. Por eso los Padres aconsejan la mortificación en lo posible de la hidoní (placer) o mejor su metamorfosis o conversión, puesto que captura al nus del hombre. El abad Doroteo dice que, cuando en la psique van amaneciendo los pasionales y malignos loyismí, entonces amanecen los pazos 424.

San Hisijio el Presbítero escribe sobre la mezcla y unión de los loyismí de la psique por el ataque, asalto del demonio mediante la fantasía: “…la psique mezcla con sus loyismí la fantasía del endemoniado ataque, asalto” y así llega el consentimiento y la praxis, obra 425.

La fantasía representa un papel muy importante, especialmente en los casos que el objeto o la persona están lejos de nosotros. Pero cuando por los sentidos se ve también la persona o el objeto, es decir, cuando se une con los sentidos, entonces la fantasía también engrandece y embellece más las cosas para capturar al nus y traerle al consentimiento. Bajo este prisma podemos decir que los pasionales loyismí turban y confunden al nus y le llenan de sucios ídolos y le llevan “a la precipitación y violencia y sin querer a la operación del pecado 426.

Se ve que la libertad del hombre consiente la proposición por parte del loyismós demoníaco, no sólo en aquel momento que recibe la tentación, sino también anteriormente, cuando con el consentimiento de la libertad del hombre se oscurece el ojo y el oído de la psique. Tal y como enseña Filoteo el Sinaíta, “la causa de que el hombre vea con disposición de adulterio, se debe a que los ojos interiores han mirado con disposición adúltera y se han oscurecido; y también por querer escuchar tonterías y torpezas, tiene como causa el que las orejas (oídos) psíquicas escuchan lo que nos susurran los indecentes demonios en nuestro interior” 427. Uno se altera interiormente, se adultera el ojo del corazón y a continuación se alteran también los sentidos exteriores. Por eso también la lucha del hombre debe de hacerse primero en el interior.

También cuando uno retiene loyismí en su interior y los trabaja y los curte, entonces se desarrolla la hidoní (placer) y el nus viene en el consentimiento y en la praxis. “Tal y como los huevos de la gallina cuando están en la basura se vivifican, así también los loyismí al no verlos, se vivifican y avanzan hacia las obras” 428.

Todo lo que se ha expuesto muestra claramente también los resultados de los loyismí que se curten y se hacen crónicos, y los resultados vamos a presentarlos a continuación.

 

Los resultados de los loyismí

Cuando un loyismós se hace crónico en nuestro interior, entonces nos constituimos esclavos del pazos. “El loyismós cuando se va haciendo crónico en el hombre, manifiesta que tiene amor pasional-emocional hacia la cosa” 429. Este amor pasional-emocional es al apego del hombre en las cosas creadas y el deseo de realizar y adquirir sólo estas. Cuando el nus se suelta del alimento celeste, de la memoria de las cosas celestes, entonces se ofrece continuamente a las cosas sensibles y creadas del mundo. Esto se llama apego pasional o amor pasional-emocional. Allí le conduce el loyismós que es crónico en su interior.

El hombre se hace incontinente, impetuoso e impulsivo. No puede auto-dominarse y contenerse. “El que se alimenta de loyismí no es continente ni auto-dominante” 430.

Tal como nos hemos referido, aquel que deja sin molestar al loyismós que trabaja en su interior y no le combate, se conduce a su la realización. “El pecado por y en la diania el que no lo contradice ni lo combate, entonces ejecuta y comete el pecado corporalmente” 431.

Aún el loyismós cuando se hace crónico y no es combatido, sino que se realiza, entonces se fortifica el pazos y se hace poderoso, con la consecuencia que le ataque cada vez más, y más le aflige y le angustia432.

Los loyismí nos pudren y nos destrozan creando problemas también en las relaciones interpersonales. “…por nuestros loyismí nos estamos pudriendo y entre nosotros nos vamos destruyendo unos a otros…” 433. Los loyismí manchan e infectan nuestra psique, 434, la amargan y la envenenan. “Este arte y artimaña del maligno astuto junto con sus flechas envenena toda la psique” 435.

“Aquel que queda capturado por los loyismí se ciega y mientras ve las energías y operaciones del pecado, a pesar de eso, no puede ver las causas de estos” 436. Por la aceptación de los loyismí, el diablo toma dominio sobre el hombre y puede conducirle también hasta el mismo suicidio, puesto que no puede resistir a la potencia y la energía del diablo.

El sucio loyismós infierna la psique  437, es decir, tira por el suelo la psique del hombre.

Los loyismí irritan la parte anhelante de la psique y perturban su parte irascible como también la parte logística, “y a causa de esto el nus se debilita hacia la zeoría-contemplación espiritual y su transcendencia fuera del mundo por la oración” 438. Esto significa que el ojo de la psique enferma y no puede ver la zeoría-contemplación espiritual y sentir la transcendencia de la oración, por tanto el hombre sin Dios se convierte en muerto (espiritualmente, como cadáver andante).

Aquel que siente el continuo ruido de los loyismí y se inflaman los hipogastrios (debajo de la región umbilical) del cuerpo, muestra que se encuentra lejano de la fragancia del Espíritu 439.

La franqueza, sinceridad hacia Dios se pierde, cuando el nus se hace co-conversador con los malignos astutos y sucios loyismí, entonces “cae de la franqueza, sinceridad hacia Dios” 440. Dios no puede tener comunión con el hombre que su nus se contamina continuamente con malignos sucios y astutos loyismí. Especialmente Dios se repugna de aquel que se presenta en la oración y acepta loyismí sucios, exactamente tal como es repugnante aquel que se presenta delante del rey terrenal y el rey se repugna y gira su cara del que dialoga con sus enemigos 441.

El hombre teniendo sucios loyismí no sólo pierde la franqueza con Dios y el perfume del Espíritu Santo, sino que se separa totalmente de Dios. “Porque los impuros loyismí separan al hombre de Dios”. El Dios en el hombre que está contenido de malignos astutos loyismí no apocalipta-revela Sus misterios. En concreto el abad Doroteo es muy claro diciendo que “a un sólo loyismós si el hombre lo acepta y lo consiente, le puede separar de Dios” 443.

Como los loyismí separan al hombre de Dios, por eso, como consecuencia de estos, también se crean otras anomalías somáticas-corporales. La ansiedad, la angustia, la inseguridad y las enfermedades somáticas o físicas tienen la causa en los loyismí. Esto lo han concienciado aún hasta los médicos, por eso nos piden que no pensemos, ni nos angustiemos, tampoco nos entristezcamos. Un loyismós puede dejar al hombre con insomnio, sin dormir toda la noche. Por eso decimos que los loyismí perturban al hombre y rompen hasta los nervios. El abad Teódoro decía: “viene un loyismós y me perturba…” 444.

Los resultados de los malignos loyismí realmente son terribles. En gran resumen los hemos localizado, mientras que podríamos exponeros aún más versículos patrísticos. Hemos intentado exponer las anomalías generales que crean en nuestro organismo psicosomático. Pero un método psicoterapéutico debe de describir también los modos y maneras de la psico-terapia, sanación de los malos y demoníacos loyismí. Exactamente en este tema vamos ahora.

 

Terapia de los loyismí

Tal como en todas las enfermedades psíquicas y somáticas existe instrucción preventiva y después de la enfermedad instrucción terapéutica, lo mismo también en el tema de los loyismí. Veremos estos dos casos.

La instrucción preventiva consiste en el esfuerzo que el loyismós no se introduzca en nuestro interior y capture a nuestro nus. En esto contribuye la nipsis, la atención, la hisijía y la supresión de los malos loyismí. El Apóstol Pablo pide a su discípulo Timoteo que tenga continua nipsis: “tú estate en nipsis en y por todo” (2Tim 4,5). En las obras patrísticas se hace un gran análisis de esta lucha.

La nipsis se llama también vigilancia de los loyismí. San Juan el Sinaíta enseña que una cosa es la vigilancia de los loyismí y otra la atención y vigilancia del nus. La atención y vigilancia del nus es más alta que la vigilancia de los loyismí 445. Esto se dice en el sentido que hemos determinado en los capítulos anteriores que el nus es el ojo de la psique, el corazón, en cambio el loyismós es esto que funciona en la diania (mente, intelecto) del hombre. Una cosa es el esfuerzo de mantener limpia, pura y lúcida la diania del hombre y otra cosa es mantener al nus lúcido, limpio y puro, es decir, el corazón. Pero se necesita la pureza de los loyismí, porque es imposible que uno le sea puro y limpio el hombre interior, si tiene loyismí malignos astutos 446. El mandamiento patrístico es que concentremos nuestro nus (la energía de la psique en su esencia) vigilar los loyismí y combatir a los pasionales, malignos: “Recoja tu nus y vigila los loyismí, y los que encuentres pasionales, maliciosos combata contra ellos 447. Es indispensable prestar atención a los loyismí, las meditaciones, los recuerdos y los significados, concepciones de ellos 448. Sobre todo, en esta lucha para poder mantener el nus limpio, puro y tener memoria incesante de Dios, se requiere expulsar también a los buenos loyismí, porque también con los buenos loyismí se acostumbra el nus poco a poco alejarse de Dios.

San Siluán el Athonita enseñaba que “los santos fueron enseñados en la guerra contra al enemigo. Conocían que los enemigos actúan atractivamente y tentativamente mediante los loyismí, y por eso en toda su vida no aceptaban los loyismí. El loyismós al principio aparece como bueno, pero después separa el nus de la oración y después empieza a liar los pensamientos. Por eso es necesario negar inmediatamente todo loyismós aunque parezca bueno en nosotros y tener el nus limpio, puro y lúcido en Dios 449. No debemos de tener ningún loyismós sensato, bendito ni insensato en el corazón 450. Debemos de vigilar y proteger el ojo de la psique de todo loyismós, tal como el ojo del cuerpo lo protegemos de cualquier objeto prejudicial.

Cuando el hombre se acostumbra en esta lucha sagrada de rechazo y despojo de todos los loyismí, entonces el nus saborea la bondad del Señor y adquiere la catarsis de manera que pueda discernir los loyismí y “deben mantener sus dianias siempre serenas e imperturbables, para que el nus pueda discernir los loyismí que le atraviesan; y los buenos que el Dios envía, colocarlos en los depósitos de la memoria; en cambio los malos y demoníacos rechazarlos” 451.

Esta nipsis de la psique y vigilancia de los loyismí, se llama noerá hisijía. Por eso la enseñanza Ortodoxa no es simplemente la hisijía (quietud, serenidad) de las excitaciones exteriores (es esto también principio de la hisijía, principalmente a los novatos), pero principalmente es la hisijía del corazón. San Thalasio pide que: “asegura los sentidos por la hisijía y juzga los loyismí que vienen al corazón” 452. Según San Juan el Sinaíta la hisijía del cuerpo es la disciplina y el estado apacible de las conductas del carácter y de los sentimientos; la hisijía de la psique es la ciencia y disciplina de los loyismí y un espíritu inviolable”. El amigo de la hisijía es “aquel cuyo loyismós, siempre despierto, se mantiene con valor e intransigencia en la puerta del corazón para destruir o rechazar los pensamientos que sobrevienen” 453. Cuando el hombre se ha hecho crónico en esta lucha y particularmente cuando el nus se ha quedado encantado y mayéutico por la Realeza increada de Dios, entonces quedan abolidos todos los loyismí, tal como se esconden las estrellas por el sol naciente 454.

Además de la nipsis y la noerá hisijía, una otra forma preventiva para que el nus no se irrite es evitar, esquivar de las causas que provocan los loyismí. San Máximo el Confesor da un ejemplo como debemos luchar para mantener la pureza del corazón: “3.20 Todos los loyismí malignos e indecentes, excitan la parte anhelante de la psique, o bien perturban la parte irascible o la lógica. Y de esto sucede que el nus se quede debilitado hacia la zeoría contemplación espiritual y salir fuera de sí en la oración. Por eso el practicante cristiano o monje y sobre todo el hisijasta, debe vigilar con exactitud sus loyismí, para conocer sus causas y cortarlas. Y las conoce de la siguiente manera: la parte anhelante de la psique la excitan los recuerdos pasionales de las mujeres, y las causas son el abuso de comidas y bebidas y la continua y sin razón compañía con mujeres. Los antídotos para estos recuerdos son el hambre, la sed, la vigilia, la huida y olvido del mundo. Por otro lado, la parte anhelante de la psique la perturban los recuerdos pasionales de aquellos que nos han entristecido, resentimientos y la causa es el amor al placer, la vanagloria y el amor a las cosas materiales. En efecto, para estas cosas se entristece el hombre pasional, porque ha sido privado de alguna cosa o porque no la ha conseguido. Estos recuerdos se eliminan por el desprecio de estas mismas cosas, por la agapi a Dios” 455.

También para liberarse el hombre de los loyismí tiene que luchar contra los pazos, puesto que de ellos los demonios toman el motivo para sembrar los adecuados loyismí. San Máximo aconseja: “3.13 Si quieres vencer los malos astutos loyismí, cuídate de los pazos y fácilmente los expulsarás de tu nus. En el caso de la fornicación o lujuria, por ejemplo, haz ayuno y vigilia, esfuérzate en permanecer contigo mismo. En el caso de la ira y de la tristeza o pena, debes despreciar la gloria y el deshonor de los hombres y las cosas materiales. En el caso del resentimiento, orar por aquel que te ha afligido, y así quedas liberado y redimido” 456.

Otra lucha más es recortar el pazos del hedonismo del corazón 457, puesto que los loyismí pretenden a ensalzar la hidoní (placer) y atraer el nus. Junto con el hedonismo del corazón es necesario para uno luchar también contra el hedonismo del cuerpo. El atleta espiritual de esta lucha interior, cada cosa que provoca hedonismo corporal y comodidad corporal tiene que expulsarla. Porque si el hombre se rinde al pazos del hedonismo del cuerpo “se obliga forzosamente, a ser conducido por la violencia en los Asirios y trabajar para Nabucodonosor” 458. Sí uno en el tema del hedonismo no se hace a sí mismo muy severo y fuerte no podrá adquirir o guardar su libertad interior.

Tal como hemos apuntado un poquito antes, es necesario evitar las cosas y las personas que nos provocan los loyismí. Un asceta a la pregunta de un hermano de que estaban atacando mucho los recuerdos de las mujeres del pasado, contestó: “Los muertos no los tengas miedo, pero de los vivos aléjate y más bien extiéndete y métete a la oración”459. Es cierto que no se aconseja evitar a todos los hombres. Esto lo pueden hacer algunos que buscan la perfecta catarsis de modo que puedan entregarse enteramente a Dios; pero debemos de evitar las personas aquellas que nos provocan tentación, no tanto porque son malos, sino porque nosotros estamos enfermos interiormente y propensos a la enfermedad. Cuando el hombre tiene como principio observar y vigilar su nus y cuidar de las cosas, los objetos y las personas, entonces puede aprender en qué cosa tiene el pazos, 460.

El temor a Dios ayuda mucho en nuestra liberación de la guerra de los loyismí. El temor a Dios es un carisma que lo da Dios al hombre. Aquel que recibe este carisma todo el día lucha para no hacer algo que no agrada a Dios o más bien, no sólo lucha simplemente, sino que el fuego del temor a Dios funde todo loyismós que viene. Si no existe este carismático temor, por lo menos que luchemos nosotros mismos por crear el sentido y sentimiento de la presencia de Dios y del futuro juicio. Tal como se funde la vela por el fuego, así se funde “por el temor a Dios el sucio loyismós” 461.

El temor a Dios es el pastor aquel que conduce las ovejas, es decir, los loyismí. Sin el temor, sin el pastor, los loyismí se encuentran en confusión 462.

Paralelamente con esto, la manera de terapia es el esfuerzo y la vida ascética-ejercicio espiritual. El ayuno, la vigilia y la oración ayudan al nus a no ser capturado por los venideros loyismí. “Funde y agota tu cuerpo el ayuno y la vigilia y así expulsas al verdugo loyismós del hedonismo” 463 “Someta y agota el cuerpo con ejercicio y ayuno, y muy rápidamente te liberarás  de los loyismí que provocan las impresiones pasionales y malignas” 464. San Macario el Asceta enseña que si queremos no estar afectados por los loyismí malignos astutos, debemos aceptar el agotamiento de la psique y el sufrimiento de la carne. Y esto se tiene que hacer no pocas veces, “sino en todo tiempo, en todo lugar y para toda cosa” 465.

Todas estas realidades que se han referido, se pueden utilizar como prevención para que el hombre no enferme por los loyismí, pero si se enferma, también son necesarias como método de psico-terapia, sanación de ellos. Pero vamos a ver más detalladamente cómo podemos sanar, psicoterapiar la psique que recibió el efecto de los loyismí.

En principio no hace falta turbación para nada. La pretensión de los demonios es crear turbación al hombre y entonces en la confusión intervenir más enérgicamente en la psique y capturarla. Por eso San Máximo enseña: “Lleva valientemente las ondas de los loyismí sobre todo los loyismí de la depresión (tristeza) y de la acedia (desgana, pereza espiritual)” 466. El afrontamiento de los loyismí con valentía es el segundo martirio. El no perturbarnos cuando recibimos los ataques de los satánicos loyismí, se aconseja por todos los Padres Santos. San Barnasufio pide que: “Si se introduce un loyismós no te perturbes, sino comprende lo que quiere hacer y contra actúa implorando al Señor”. Lo malo no es que entre el ladrón en la casa sino que lo malo es que se lleve de lo que se encuentra en ella 467.

Algunos dejan al loyismós que se introduzca en el nus y al corazón para dialogar con él y vencerle por la fuerza y energía de Cristo. Esto lo hacen algunos que tienen en abundancia la Χάρις Jaris (gracia energía increada) de Cristo y quieren venir en lucha y combate con el diablo cara a cara para agotarle. Pero esto no es posible que se pueda hacer por la mayoría de los Cristianos que son débiles para esta lucha dolorosa y peligrosa. Así que la mayoría debemos de despreciar, no hacer caso a los loyismí.

Se debe decir que mientras el hombre es novato en los temas espirituales, percibe con más retraso la entrada del loyismós. Normalmente aquellos que se han ejercitado y practicado en este deporte espiritual, perciben al loyismós antes de entrar en la parte logística/racional de la psique y aún cuando se prepara para combatir al atleta. Algunos sienten el loyismós cuando se hace la combinación o cuando ya ha sido consentido o cuando se encuentra al borde de la praxis, incluso aún después de la ejecución del pecado. “El inexperto espiritualmente se encuentra normalmente con el contiguo loyismós pecaminoso, cuando el último indispensablemente ha pasado las primeras fases de su desarrollo y cuando ya ha adquirido cierta fuerza y aún más, cuando toca el peligro de la ejecución en obra del pecado” 468. De todos modos en cualquier parte que lo encuentre debe combatirlo enseguida a. Y mientras tanto se entrena en este deporte divino, tanto más será percibiendo el loyismós en los primeros estadios de su desarrollo.

La mejor manera más que el diálogo es el desprecio y el corte de los loyismí. El Archimandrita Sofronio presenta la enseñanza de San Siluán sobre el método para el mejor enfrentamiento y la guerra de los loyismí: “Decía el Yérontas Siluán, que en el camino de los Santos Padres podemos ver las distintas maneras y modos de guerra contra el loyismós, pero la mejor manera es que uno de ninguna manera entre en conversación, diálogo con este mismo loyismós.

Si el nus empieza a conversar, dialogar con el loyismós, encontrará su continuo desarrollo, y arrastrado, se separará de la memoria de Dios; y esto exactamente es el fin de los demonios. Así con la conversación, diálogo con el loyismós el nus no saldrá limpio sino perturbado.

El eremita Esteban, el que crió con sus manos un leopardo (Escalera, Logos 7), antes de su fin, por la costumbre de contradecir a los loyismí, cayó en conflicto con ellos y por eso se encontró combatiendo hacia los adversarios demonios.

San Marcos el Ateniense, el que se ejercitó al monte de Tracia, a causa de que antes de su salida de esta vida consolaba su psique contando sus esfuerzos ascéticos y se detuvo en el aire por una hora; pero esto de una hora, significa había el peligro de permanecer así para siempre…

Otros Padres eran más prudentes en la lucha espiritual” 469.

Así no es seguro, sobre todo al principio de la vida espiritual dejar que entren los loyismí al corazón: “por eso no es seguro dejar entrar los loyismí en nuestro corazón, antes que el nus adquiera gran experiencia de la guerra, sobre todo al principio nuestra psique goza todavía de los asaltos y efectos demoníacos, porque encuentra placer en ellos y los sigue. Sin embargo, es necesario sólo tomar conciencia, conocerlos y eliminarlos al instante, al surgir el asalto” 470. El desprecio del loyismós es una un método y manera buena, sobre todo para los inexpertos y principiantes en esta lucha.

No entrar en diálogo con el loyismós, debemos negar hacer lo que nos dice y de esta manera se debilita el mismo pazos también y “así poco a poco luchando y ayudados por Dios se va deshaciendo también este mismo pazos” 471. Esto se llama oposición al loyismós.

Alguien dijo al abad Pimín: “Abad, tengo muchos loyismí y estoy en peligro por ellos”. El yérontas le condujo fuera y le dijo: “extienda tu pecho y detenga los vientos”. En la respuesta del hermano de que es imposible a detenerlos, el abad Pimín le respondió: “Si esto no puedes hacerlo, tampoco puedes impedir que vengan los loyismí; pero lo tuyo es oponerte a ellos” 472. Así pues, tal y como es difícil de detener y atrapar los vientos, tanto más difícil es impedir a los loyismí que vengan en nosotros.

Es necesaria la oposición a ellos. Esta oposición consiste por un lado el total desprecio, y por otro lado, en no hacer lo que nos piden. “Si no los hacemos caso y no los hacemos corporal-somáticamente, en el tiempo se pudren y desaparecen” 473. Tal como una serpiente o un escorpión si uno lo cierra en un recipiente, allí dentro con el paso del tiempo muere, “así también los malignos loyismí, floreciendo por los demonios, mediante la paciencia desaparecen” 474.

El abad Agazon cuando un loyismós le conducía a juzgar, criticar y condenar, decía: “Agazon tú no debes hacer eso” y así tranquilizaba el loyismós, 475. También el abad Teódoros y el abad Lukio cincuenta años se burlaban y se reían de los loyismí. Al loyismós que les dictaba que marchasen del lugar del ejercicio-ascesis le decían: “después de este invierno nos marchamos de aquí”. Y cuando venía el verano decían: “después de este verano nos marchamos de aquí”. Así hacían todo el tiempo y se burlaban de los demonios 476. El cambio del tiempo de satisfacer al loyismós nos ayuda a liberarnos de este.

Otra manera de terapia es la lucha para que los loyismí no se hagan crónicos. La lucha consiste en que el loyismós fino, sutil, no mueva el pazos y que al loyismós pasional, maligno no llegue al consentimiento y se realice. “Las dos maneras o modos no dejan hacerse crónicos los loyismí” 477. Porque del loyismós que se hace crónico nacerán otros y creará muchos problemas al mundo interior y sin darnos cuenta capturará al nus.

También al loyismós simple no debemos dejar que se haga compuesto o pasional, sino que al loyismós compuesto debemos de transformarlo en simple. El loyismós compuesto se constituye de pazos y concepción. Debemos con la agapi espiritual y la continencia separar el pazos de la concepción y entonces el loyismós se hace simple 478.

Como el loyismós es exaltación de la hidoní (placer), la que a continuación capturará al nus, por eso se debe desviar y acortar el nus de la propuesta hedónica, 479. San Máximo enseña que  no tenemos que ser matadores sólo de los pazos somáticos sino también de los pasionales loyismí de la psique 480.

Además de cortar y despreciar a los loyismí también es necesario el acoso y expulsión de ellos, y eso se hace principalmente por la oración en contacto consciente con Dios. San Gregorio el Sinaíta enseña que el principiante inexperto no puede expulsar al loyismós sino lo hace Dios. Los fuertes pueden combatir con los loyismí y echarlos, pero ellos también lo hacen con la ayuda de Dios. “Tú, por eso, cuando van viniendo los loyismí, implora al Señor frecuentemente y persistentemente y se marcharán;  porque llevando el calor o el fuego que proviene de la oración, entonces se marchan como si fueran quemados por fuego” 481. Con la oración se pronuncia el nombre de Jesús que es el látigo para el diablo y con la presencia de la divina Jaris increada se crea al calor cordial, del corazón. Estas operaciones queman los loyismí y los expulsan del nus. El que no tiene la energía y acción de la oración, pues que imite a Moisés, levantando las manos y con su vista al cielo entonces los loyismí los expulsa el Mismo Dios 481ª. Tal como se disuelve el humo en el aire, así se disuelven los loyismí por la imploración del Nombre de Cristo 482.

No podemos liberarnos de los demoníacos loyismí con la ayuda de los loyismí humanos. Debemos de abandonar cualquier loyismós aunque seamos prudentes, y que dejemos toda nuestra esperanza a Dios diciendo, “Señor como Tú quieres y conoces economiza sobre esta cosa…” 483

Este versículo es importante porque muchos en el tiempo de la tentación persiguen afrontarla con la lógica humana. Por muy fuerte que sea la lógica no puede ser más fuerte que el loyismós diabólico. Porque en la lucha contra el loyismós, en realidad combatimos al diablo y no un simple loyismós.

La bendita oración que se hace por la nipsis limpia y purifica la diania de cualquier fantasía de astutos malignos loyismí y así la diania conoce la causa de los enemigos e incluso la gran ganancia y beneficio de la oración y de la nipsis 484. Con la oración el atleta de la vida espiritual conoce claramente al loyismós entero y hace inimaginablemente una anatomía del loyismós y de esta manera sin haber cometido el pecado conoce las consecuencias del loyismós. Por eso por regla general los ascetas-practicantes que se han ejercitado en este deporte espiritual que no dejan a introducirse el loyismós en su interior, conocen muy bien la vida del pecado y del pecador, sin haber tenido experiencia personal propia.

Si la semilla del enemigo es el fuego, la esperanza en Dios, por la oración, es el agua que le apaga, 485. El abad Juan Kolovós dice: “Me siento en mi kelia-celda y contemplo los malignos astutos loyismí sobre mí y cuando no puedo con ellos recurro a Dios mediante la oración y así me salvo del enemigo 486.

La manera eficaz de liberarse de los loyismí es compartirlos a un padre guía-espiritual con experiencia. San Casiano el Romano dice que una serpiente cuando sale de un agujero oscuro a la luz busca a esconderse y desaparecer, así “también los malignos loyismí, cuando los decimos y compartimos mediante la perfecta confesión, entonces buscan marcharse del hombre” 487. No hay otra cosa más que perjudica tanto a los monjes y a los cristianos y alegra a los demonios que cuando los hombres esconden los loyismí a los padres espirituales 488. Así se tuerce toda la vida espiritual y el hombre se convierte en juego en las manos del diablo, quien puede hacer lo que quiere. Por eso San Casiano enseña que no se puede encontrar otro camino de sotiría redención, sanación y salvación más que compartamos nuestros loyismí a los padres espirituales, a los más distinguidos que tiene el don del discernimiento y por ellos nos adecuemos hacia la virtud y no seguir nuestro loyismós y nuestro juicio 489. Aquel que no cuenta los loyismí a su padre espiritual no se sana: “Porque el que se calla y no comenta sus loyismí a su padre espiritual permanece insanable, enfermo” 490. Por eso el loyismós que se hace crónico debemos de contarlo a nuestro padre espiritual que tiene la responsabilidad de nuestra sotiría redención, sanación y salvación. “Al loyismós que se alarga en tu interior y te guerrea, cuéntalo a tu Abad y mediante Dios te sanará” 491. Cuando decimos loyismós crónico nos referimos aquel que con la contradicción, el desprecio y la oración no se marcha, sino que continúa combatiéndonos, como también el loyismós pasional, patético que está unido con el pazos.

San Juan el Sinaíta se refiere al caso de un monje que encontró un cenobio (monasterio de vida en comunidad) que tenía una libreta colgada en su cinturón y apuntaba cada día sus loyismí para contárselos a su Yérontas-anciano sabio 492.

El yérontas con discernimiento puede ser que sea analfabeto para el mundo y no conozca la sapiencia mundana, pero conoce la sofía (sabiduría) de Dios. El abad Arsenio para sus loyismí acostumbraba preguntar a Yérontas con discernimiento pero que fuera rudo, analfabeto y sin estudios. Por eso un hermano le preguntó: ¿Abad Arsenio cómo es que tú que conoces la enseñanza Helena y la Romana preguntas para tus loyismí a este rudo sin estudios? El Arsenio contestó: “La ciencia instructiva Helénica y Romana la he aprendido, pero el alfabeto de este rudo analfabeto no lo he aprendido aún” 493.

Cuando el hombre haya aprendido abrirse a Dios mediante su padre espiritual y presentar todas sus heridas que le crean los loyismí y sus propios loyismí y a la vez obedece a su consejo, éste se libera de todo, de cualquier tipo y se apacigua interiormente y conoce qué significa la paz de Cristo.

Junto con el compartimiento al padre espiritual le pedimos también su bendición y oración. San Crisóstomo refiriéndose al logos de Cristo hacia los Apóstoles, cuando entran en una casa que deseen y den la paz, dice que muchas veces sin que nadie nos moleste tenemos la guerra del loyismós, nos alteramos y se revolucionan los deseos astutos malignos. Este combate lo anula el logos de los santos, es decir, la bendición de los Santos y esto trae mucha serenidad y calma en nuestro interior. “Porque una vez que habló aquel santo Yérontas entonces inmediatamente todo recuerdo demoníaco y loyismós absurdo se largó de nuestra psique” 494.

Tal como hemos recalcado en otro sitio, podemos líbranos de los loyismí, cuando cultivamos las distintas virtudes. La engratia (contención, autodominio) y la agapi nos liberan de los pasionales loyismí 495. Con detener uno la ira y el deseo se libera rápidamente de los loyismí 496. También coopera mucho la vigilia: “Monje despierto en vigilia es pescador de loyismí en la serenidad y la paz de la noche, así puede con facilidad a comprenderlos, y así se endurece y se hace fuerte contra ellos” 497.

La lectura de la ley de Dios y las vidas de los Santos recortan y suprimen los loyismí. Porque los relatos de los Apóstoles y de los Padres, como también sus vidas, tienen mucha fuerza de energía y pacifican y serenan la psique.

Una otra manera es crear buenos loyismí. Es cierto que antes hemos observado que debemos de suprimir todo loyismós aunque fuera bueno, principalmente durante el tiempo de oración. Pero en otros tiempos y en concreto cuando nos encontramos al principio de la vida espiritual podemos cultivar buenos loyismí. Pero es necesario ir con mucha atención de manera que no les cultivemos con la fantasía, porque de esta manera desarrollamos una espiritualidad demoníaca. “Estudia y practica en cultivar buenos loyismí para que los encuentres allí” 498. Recibir y aceptar todas las cosas con buen loyismós. Aunque todas las cosas sean feas, nosotros debemos aceptar las cosas con loyismós normal, bueno y llano y entonces Dios derriba e invierte las anomalías de las cosas” 499. Aún, debemos metamorfosear, convertir los malos loyismí en buenos.

Una de las mejores maneras de terapia y liberación de los loyismí es tener nuestro nus al hades quemándose de las llamas del Hades. El santo Yérontas Siluán enseñaba: “San Macario el Grande atravesando ya del espacio aéreo no había dejado de humillarse y cuando de lejos le llamaban los demonios diciéndole, Macario se nos has escapado, respondió: aún no. Así respondió, porque estaba acostumbrado a mantener su nus en el hades, infierno y realmente así se escapó de los demonios.

San Pimín el Grande, enseñado por la larga experiencia dice que el peor y más peligroso enemigo es el orgullo, la soberbia y se forzó a sí mismo en toda su vida para “arrebatar” la humildad de Cristo, por eso decía a sus discípulos: “En el lugar donde se encuentra el satanás allí me pongo”. Pero conociendo que en las profundidades de su psique cuanto bondadoso y misericordioso es el Señor, tenía la esperanza fuerte y grande que le salvará.

Así el que uno se tenga a sí mismo al infierno es la mejor manera de mantener el nus limpio, purgado y purificado de cada loyismós pasional, patético e indecente” 500.

El que el hombre mantenga su nus al Hades y que se inflamen todos los loyismí por las llamas del Hades, es un estado y situación que se inspira dentro de la metania y sobre todo metania grande y ardiente que es regalo de la Χάρις Jaris increada de Χριστός (Jristós) Cristo. Si esto no existe, por lo menos que tenga el hombre en su memoria el pensamiento de su llegada a la muerte y su condena al Hades. Este mismo pensamiento es capaz de hacer la catarsis (purgarse y purificarse) al hombre y librarse de la tiranía y de la opresión de los loyismí.

Cuando el hombre con todo este método ascético se haya liberado de la tiranía y opresión de los loyismí y el nus (energía) y el corazón (esencia) se han catartizado purgado, purificado y sanado, entonces se colma de la energía increada del Espíritu Santo y vive la verdadera psico-terapia, sanación de la psique. La psique se libera de todas las heridas y se convierte en Naós-Templo del Santo Dios Trinitario. El hombre se convierte verdadero sacerdote de la  Χάρις Jaris increada de Dios y pre-saborea los bienes del reinado de la Realeza increada de los Cielos. Éste es el hombre verdadero y natural, el por la Χάρις Jaris increada θεάνθρωπος (zeánzropos) dios-hombre.

sigue

CAPÍTULO IV LA ORTODOXA PATOLOGÍA que próximamente si CristoDios quiere lo tenemostraducudi falta un repaso 

Traducción Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas)  logosortodoxo.es/ 

 

-365 Filocalía pag 223 v.13. -366 Amfiloquio Rándovits: El misterio de la Santa Trinidad según san Gregorio Palamás, casa de estudios Patrísticod, Tesalónica 1973, pag 47. -367 idem pag 50. -368 idem pag 50 -369 San Gregorio Palamás, Filocalía pag 145 t.4 v.36. -370 idem pag 145, t.4 v.36. -371 idem pag 145, t.4 v.36. -372 Filocalía t.2 pag 211, v.5. -373  Obras de san Gregorio Palamás. EPE t.2, pag 222. -374 San Teógnosto, Filocalía t.2, pag 211, v.5,6,7. -377 Archimandrita Sofronio: El Yérontas Siluán el AThonita, pag 166-167. -378 Filocalía t.4 pag 31 v.2. -379 idem pag 191. -380 Obras de san Gregorio Palamás EPE t.2 pag 608. -381 idem pag 178. -382 Metropolita de Triki y Stagón: El Monaquismo Oriental Ortodoxo, Atenas 1969, pag 724.    

-383 Abad Dorotheo en la Filocalía de los níp ticos y ascéticos, ediciones “san Gregorio Palamás, Tesalónica 1981, tomo 12, pag 646,11. -384 idem pag 360. -385 idem pag 362. -386 idem pag 360-362. -387 San Juan el Sinaita: Escalerapag 28-29, v.3-6 -388 Archimandrita Sofronio: El Yérontas Siluán, pag 136. -389 Filocalía t1, v.154.  -390 Gerontikón, ediciones papadimitriu, pag 61. -391 Filocalía t4, v. 66. -392 idem  v.64. -393 idem v. 64 -394 Filocalía t2 pag 25, v.84. -395 idem v.42,43. -396 San Máximo, Filocalía t2, pag 30, v.20. -397 Filocalía t1 pag 47-48. -398 Filocalía t4, v.60. -399 Filocalía t2, v.46. -400 San Isaak el Sirio: Los ejercicios ascéticos, ediciones Rigopoulu Tesalónica 1977, pag 319. -401 San Máximo el Confesor, Filocalía t2, v.20. -402 Gerontikón, ediciones Pappadimitriu, pag 6 v.11. -403 San Gregorio el Sinaita, Filocalía t4, v.67. -404 Filocalía t2, pag 290. V.18. -405 San Juan el Sinaita, Climax, pag 97, v.82. -406 idem pag 106 v.16. -407 san Máximo el Confesor, Filocalia 13, pag 13, v.21. -408 idem pag 18,, v.31. -409 san Thalasio, Filocalía t2, pag 221, v.87. -410 san Marcos el Asceta, Filocalía t1 pag 106, v.162. -411 idem pag 122, v.120. -412 san Gregorio el Sinaita, Filocalía t4, pag 39, v.62. -413 san Diadoco de Fótica: los cien capítulos… Filocalía t1, v.83. -414 Filocalía, pag 40, v.68. -415 san Casiano el Romanos, Filocalía t1, pag84, v.6, 24.30. -416 san Nicodemo el Aghiorita: Libro sobre san Barnasufio y Juan, pag 60-61, v.6 -417 Filocalía t1, pag 1, v.7-9. -418 Filocalía t2, pag 221, 88. -419 san Juan el Sinaita, Escalerapag 112-113. -420 Filocalía t2, pag 18, v.31. -421 Arcimandrita Sofronio: El Yérontas Siluan, pag 136 -422 idem. -423 idem pag 13-137. -424Abad Dorotheo iden anterior pag 528-530. -425 Filocalía t1, pag 148, v.43. -426 Abad Dorotheo iden anterior pag 524. -427 Filocalía t2, pag 285, v.33. -428 San Juan el Sinaita, Climax, pag 146, v.12 -429 san Marcos el Asceta, Filocalía t1, pag 115. v.89. -430 idem antes pag 112, v.40 -431 Geronticón, ediciones Papadimitriu, pag 61. -432 Abad Dorotheo, idem antes pag 624-626. -435 San Hisiquio el Oresbítero, Filocalía t1, pag 148, v.44. -436 san Marcos el Asceta, Filocalía, t1, pag 10, v.168.  -437 san Thalasio, Filocalía t1, pag 210, v.2. -438 san Máximo el Confesor, Filocalía t2, pag 8, v.50. -439san Nikita Stizatos, Filocalía pag 28, v.57 -440 san Máximo el Confesor, Filocalía t2, v.50. -441 san Juan el Sinaita, Climax, pag 13, v.54. -442 Gerontikón, ediciones Papadimitriu, pag 82-83. V.1. -443 Abad Dorotheo idem antes pag 514-516. -444 Gerontikón, ediciones Papadimitriu , pag 42. -445 san Juan el Sinaita, Escalerapag 132, v.50. -446 san Filoteo el Sinaita, Filocalía t2, pag 207, 45. -448 Geronticón, ediciones Papadimitriu, pag 37, v.4. -449 Archimandrita Sofrono. El Yerontas Siluán, pag 169. -450 san Hisiquio el Presbítero, Filocalía, t1, pag 149, v.49. -451 San Diádoco de Fótica, Filocalía t1, v.26 -452 Filocalía t2, pag 308, v.22. -453 san Juan el Sinaita: Escalera, pag 10, v.2 454  san Elías el Presbítero, Filocalía t2, àg 308, v.13. -457 san Marcos el Asceta, Filocalía t1, pag 106, v.162. -455 Filocalía t2, pag 30, v.20. -458 Abad Dorotheo, idem antes, pag 524. -459 Geronticón, ediciones Papadimitriu, pag 61. -460san Máximo el Confesor, Filocalía t2, v.77. -461 san Thalasio, Filocalía t2, v.26. -462 san Elías el Presbítero, Filocalía t2, pag 313, v.126. -463 san Thalasio, Filocalía t2, pag 206, v.25 -464 san Thalasio, Filocalía t2, pag 224, v.17. -465 Filocalía t1, pag 124 v.97. -466 Filocalía t2, v.2. -467 san Nicodemo el Aghiorita: Libro de san Barnasufio y Juan, idem antes pag 223. -468 Archimandrita Sofronio: El Yérontas Sofronio, pag 137. -469 idem antes pag 64-65. -470 san Hisiquio el Presbítero, Filocalía t1, pag 148, v.44. -471 Abad Dorotheo idem antes pag 626. -472 Geronticón ediciones Papadimitríu pag 88, v.28. -473 idem antes pag 87, v.20. -474 idem anes pag 87, v.21. -475 idem antes pag 13, v.18. -476 idem antes pag 33, v.43. -477 san Máximo el Confesor, Filocalía t2, pag39, v.87. -478 idem antes pag 33, v.43. -479 Archimandrita Sofronio: El Yérontas Sofronio, pag 136. -480 Filocalía t2, pag 89, v.27. -481 Filocalía t4, pag 81. -481ª idem antes. -482 san Hisiquio el Presbítero, Filocalía t1, pag 1, v.28. -483 Abad Dorotheo idem antes pag 632. -484 san Hisiquio el Presbítero, Filocalía t1, v.154 -485 Abad Pimín Geronticón ediciones Papadimitríu pag 98, v.146. -486 Geronticón ediciones Papadimitríu pag 45, v.12. -487 Filocalía t1, v. 143. -488 idem antes pa 89, v.6 etc. -489 idem antes pag 92, v., 12-16. -490 san Nicodemo el Aghiorita: Libro de san Barnasufio y Juan, idem antes pag 178. -491 idem antes pag 97, v.143. -492 san Juan el Sinaita: Escalera pag 193, v.4. -493 Geronticón ediciones Papadimitríu pag 5, v. 6. -494 PG51, 334. –san Thalasio, Filocalía t2, pag 206, v. 14. -496 idem antes pag 20, v. 17. -497 san Juan el Sinaita: Escalera pag 103, v.4. -498 idem antes pag 20, v.17. -499 san Marcos le Asceta, Filocalía t1, pág 10, v.159. -500 Archimandrita Sofronio: El Yérontas Sofronio, pag 65.

 

 

 

Ortodoxa Psicoterapia I, II Instrucción terapéutica patrística

Ortodoxa Psicoterapia I, II

Instrucción terapéutica patrística

Ierotheo Vlajos, Metropolita de Nafpaktos-Lepanto

 

Se sugiere leer primero el MINILÉXICO: http://www.logosortodoxo.com/minilexico/

(Libro aceptado y aprobado oficialmente por la SANTA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ORTODOXA, traducido en más de 15 idiomas hasta en Chino y se enseña por muchas Universidades del mundo sobre todo en los ramos de Psiquiatría y Psicología…)

 

CAPÍTULO 1

La Ortodoxia como ciencia terapéutica

  1. Qué es el Cristianismo
  2. Θεολογία (zeología), la teología como ciencia terapéutica
  3. Qué es la terapia
  4. El método de terapia – Instrucción terapéutica

 

CAPÍTULO 2

El Ortodoxo terapeuta

  1. Condiciones para el ascenso de sacerdotes-terapeutas.

El valor del sacerdocio

Llamamiento y ordenación de los Apóstoles.

Condición básica para la ordenación.

Los tres grados del sacerdocio o santidad.

  1. “Reanimar el carisma”

Atributos básicos de los terapeutas – sacerdotes

  1. La santidad espiritual
  2. La búsqueda de terapeutas.

 

Prólogo del Santo Monasterio

Con alegría especial y gran honor nuestro Santo Monasterio procede a la tercera edición del libro del sabio Archimandrita Ierotheos Vlajos, con el título “Ortodoxa Psicoterapia”.

Tal como el mismo título expresa se trata de un libro que se ocupa principalmente para la terapia de la psique del hombre, según la enseñanza de los Santos Padres de nuestra Iglesia que vivieron la vida ascética y se convirtieron en terapeutas experimentados del laós (pueblo) de Dios. El padre Ierotheos viviendo dentro en el mundo y como padre espiritual que es, diagnosticó que la enfermedad más seria de nuestra época es la enfermedad de la psique, los llamados problemas psicológicos. Ha distinguido que todos éstos son problemas principalmente de los loyismí, del oscurecimiento del nus y del corazón sucio no sanado. Él mismo, al haber gozado de las obras de ellos, ha registrado los pazos del caído hombre y nos ha ofrecido la instrucción terapéutica de cada uno, de manera que el lector pueda ver como en un espejo la enfermedad de sí mismo. Para buscar médico terapeuta (yérontas) y continuar en la terapia de su psique, su nus y su corazón, llegando a la zeoría (contemplación espiritual, visión) de Dios y la divina comunión.

Creemos firmemente que este libro ayudará al hombre contemporáneo que está infectándose literalmente de problemas psíquicos, ansiedad, inseguridad, desequilibrio, vacío… sin salida y en vez de otra terapia o pseudoterapia recurrirá y se refugiará al hospital-albergue, que es la Iglesia, donde encontrará al Señor y sus terapeutas, los antiguos con sus admirables textos eclesiásticos y los contemporáneos. Ellos como portadores de la Tradición Ortodoxa pueden dar a cada uno particularmente los fármacos adecuados, la dosis necesaria y en el preciso tiempo. Además, el Señor dijo: “Venid a mí todos los cansados, deprimidos y cargados psíquicamente y yo os daré descanso y alivio psíquico y espiritual” (Mt 11, 28), como también, Él mismo dio poder a Sus Apóstoles curar “…toda enfermedad y dolencia” (Mt 10,1).

Para nuestro Monasterio será una gran bendición si algunas personas encuentran el camino hacia el Arca de la sanación y salvación, que es la Iglesia y quisieran incorporarse en el santo y bendecido Cuerpo de Cristo, y los que ya se encuentran en ella ayudarse, catartizarse y purificarse de manera que se conviertan en sus dignos miembros, “el divino y santo laós de Dios”.

Para la re-edición de este libro, como para la edición de tantos más, debemos un gran agradecimiento al nuestro Excelentísimo Metropolita de Tebas y Livadiá, Señor Jerónimo, (actualmente Patriarca de Grecia), el cual como obispo ortodoxo auténtico ama la Tradición de nuestra Iglesia, nos dio su bendición con mucho gusto; nos tiene acogidos con mucho cariño y agapi y se ocupa para el florecimiento y el resurgimiento del monaquismo de su Metrópolis. Suplicamos al Señor que le mantenga “sano, saludable y honesto vigilando el logos de su verdad”.

Y al Santo y Trinitario Dios, el que inspiró y condujo esta composición y edición, que sea la gloria, la potencia, la honra y la veneración por los siglos de los siglos. Amén.

 

Santo Monasterio para mujeres Nacimiento de la Zeotocos.

 

Prólogo del escritor.

El hombre actual cansado (psíquicamente), desilusionado y decepcionado por varios problemas que le torturan busca un descanso, una reanimación de su psique. Esencialmente, busca terapia de su psique, porque allí principalmente siente el problema. Vive estando aplastado por un peso y una opresión psíquica, depresión. Por eso en nuestros días las interpretaciones psiquiátricas circulan mucho. Principalmente se divulga mucho la psicoterapia. Mientras que hasta ahora estas cosas eran casi desconocidas, en la época actual han tomado una tremenda propagación y muchas personas acuden y se refugian en psicoterapeutas para encontrar consuelos, descanso y alivio psíquico. Porque el hombre contemporáneo repito, siente que tiene necesidad de terapia.

Junto con la concienciación de esta necesidad básica, compruebo diariamente que el Cristianismo y principalmente la Ortodoxia que guardó la esencia del Cristianismo, dispone de mucha “psicoterapia”, o más bien, la Ortodoxia es una ciencia terapéutica. Todos los medios que usa y su misma finalidad es sanar al hombre y conducirlo a Dios. Porque para que lleguemos a la comunión con Dios y encontrar el bienaventurado y feliz estado de la zéosis o glorificación antes debemos de sanarnos. Por eso, más allá de cualquier otra interpretación, la Ortodoxia es principalmente ciencia e instrucción terapéutica. Se distingue claramente de los demás métodos psiquiátricos porque es Θεανθρωποκεντρική (Zeanzropokentrikí, Dioshumanocéntrica) y no ανθρωποκεντρική (anzropokentrikí, humanocéntrica), además, esto no lo hace con métodos humanos sino con la ayuda y energía de la divina Jaris (Gracia increada), esencialmente también con la sinergia (colaboración) de la voluntad divina y la humana.

He querido recalcar algunas verdades en este libro. Quiero mostrar la esencia del Cristianismo Ortodoxo y añadir aún el método que utiliza para conseguir esta terapia. El fin básico mío es ayudar al hombre contemporáneo a vivir su terapia dentro en la Iglesia Ortodoxa, tal como nosotros también luchamos para conseguirlo. Conozco que todos estamos enfermos y buscamos al Médico. La Iglesia Ortodoxa es el albergue y la clínica en el cual cada enfermo y dolido puede sanarse.

Si este libro llega a ser la causa que algunos hombres puedan dirigirse hacia la Iglesia Ortodoxa y sus enseñanzas para que consigan sus terapias, alabaré a Dios que me dio la iluminación y la fuerza para terminar esta difícil empresa y Le rogaré que sea misericordioso para mí por la cantidad de mis enfermedades.

Escribía en Édesa el 30 de septiembre del 1985,

memoria de san Gregorio Mártir el iluminador,

Obispo de Gran Armenia.

Archimandrita Ierózeos Vlajos.

 

 

Introducción

 

Considero que mi obligación es dar unas explicaciones que son indispensables para el estudio y comprensión de los capítulos que siguen.

El título del libro es “Ortodoxa Psicoterapia” porque presenta la enseñanza de los santos Padres para la terapia de la psique. Conozco que el término psicoterapia es casi contemporáneo y se usa por muchos psiquiatras para presentar el método que siguen para que se sanen los neuróticos. Pero como muchos psiquiatras no conocen la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa o mejor dicho, no quieren utilizarla, y como la antropología de ellos es muy distinta de la antropología y la sotiriología (terapia y salvación) de los santos Padres, por eso, aunque he utilizado el término “psicoterapia” no utilizando sus opiniones. Me era muy fácil en algunos temas exponer también sus opiniones de las cuales unas están de acuerdo con la enseñanza de los Padres y otras son contrarias y hacer las observaciones correspondientes pero no lo quise. He creído que es mejor escuchar la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa mediante los santos Padres sin otras mezclas. Por eso en la palabra “psicoterapia” se antepuso la palabra “ortodoxa”, es decir” “Ortodoxa Psicoterapia” que se podría también formular como “instrucción terapéutica ortodoxa”.

Se han puesto muchas enseñanzas de los santos Padres junto con sus citaciones para garantizar el desarrollo. Conozco muy bien que los textos que tienen cantidad de citaciones no se hacen agradables para la lectura. Pero he preferido este método que es más seguro, en vez de hacer este estudio de fácil lectura, puesto que no ayudaría eficazmente al lector. Desgraciadamente muchos libros hoy se leen emocionalmente, por eso no he querido escribir de esta manera sobre este tema crucial de nuestra época.

Se han utilizado muchos Padres durante el desarrollo de este tema. Principalmente los llamados nípticos sin dejar naturalmente de lado los llamados sociales. Digo los llamados nípticos y sociales porque creo que en esencia no existe esta distinción. En la teología ortodoxa los llamados nípticos son sociales por excelencia y los llamados sociales son principalmente nípticos. Por el ejemplo los tres Jerarcas, san Juan Crisóstomo, san Basilio el Magno y san Gregorio el Teólogo vivieron la nipsis, la ascesis, purificaron sus nus y así pastorearon al laós, pueblo de Dios. Creo firmemente que la sociabilidad de los santos es dimensión de la nipsis.

En las obras de los Tres Jerarcas existe mucha enseñanza níptica. Utilicé más los Padres de la “Filocalía de los Nípticos” porque tiene bastante material y como éste texto es antología de textos de la teología mística o de apocálipsis-revelación, “constituye el reflejo de gran inspiración de la santificada vida ascética de personalidades de divinos Padres a los que ha iluminado en abundancia el Santísimo e Iluminador Espíritu” (Filocalía t.1º, prólogo de los editores).

De acuerdo con los editores helenos de la Filocalía, después del cese de las disputas hisijastas del siglo 14, fue necesaria una recolección de las principales obras de los Padres sobre la vida hisijasta y la oración noerá o del corazón. Escriben característicamente: “Según todas las demostraciones la colección se hizo de las bibliotecas de la Santa Montaña de Athos, empezando desde 1350 hacia delante por Monjes Aghioritas de altísimo nivel espiritual. Este período coincide con el cese de las famosas disputas hisijastas y concretamente con la Sinódica celebración festejada, dando la razón y justicia a los Padres Aghioritas. Entonces se hizo necesaria una codificación de la enseñanza de los Santos Padres de la Ortodoxia oriental sobre la áskisis (ascesis, ejercicio) Hisijasta y la oración noerá o del corazón, las cuales habían sido el blanco de los ataques del racionalismo social del Romanocatolicismo, es decir, del papismo y su proyectado calumniador, el llamado Barlaam monje de Calabria y después Obispo del Vaticano” (Filocalía tomo 1º pag10-11).

La elaboración definitiva de los textos de la Filocalía se hizo por el antes Obispo de Corinto san Macario Notarás y san Nicodemo el aghiorita y así la “Filocalía toma las dimensiones sinódicas y de una manera la aparición y presentación de la Teología Mística de la Ortodoxa Iglesia de Oriente… (idem pág.11)”. Por esta causa con el fin de describir y presentar la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa para la enfermedad de la psique, del nus, del corazón y de los loyismí, se han utilizado principalmente los textos de la Filocalía de los Padres. Pero no hemos omitido donde hacía falta recurrir en textos de otros grandes Padres tales como San Gregorio el Teólogo, San Gregorio Palamás (principalmente su majestuosa obra “sobre los santos hisijastas”), del divino Crisóstomo, de Basilio el Grande, de san Simeón el Nuevo Teólogo etc.

Es verdad que no se desarrolla en un capítulo aparte el Misterio del Santo Bautizo y de la divina Efjaristía y eso no por omisión. En muchos puntos se recalca el gran valor de la vida mistiríaca (sacramental) de nuestra Iglesia Ortodoxa. Pero para el santo Bautismo Ortodoxo no se ha hecho un capítulo separado porque sé que me dirijo a personas que ya están bautizadas puesto que condiciono su necesidad. Además, el misterio de la divina Efjaristía es el centro de la vida espiritual y mistiríaca de la Iglesia Ortodoxa. La divina Comunión/Efjaristía es aquella que discierne la ascética de la Iglesia Ortodoxa de cualquier otra “ascética”. La considero muy necesaria para la vida espiritual del hombre y para su sanación y salvación. Sin embargo, para que uno se haga digno de comulgar el Cuerpo y Sangre de Cristo antes hace falta preparación relativa. Porque la divina comunión, según las súplicas litúrgicas, para aquellos que se han preparado es luz que ilumina y para los que no están preparados es fuego que los quema. El Apóstol Pablo dice: “Por eso aquel que come del pan o bebe del cáliz del Señor indignamente será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, que se examine cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba del cáliz. Porque el que come y bebe sin discernir que se trata del cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación. Por eso muchos de vosotros estáis enfermos y débiles, y bastantes mueren” (1Cor 11, 27-30).

Vivimos en una época que se habla mucho de la eclesiología, la efjaristología y la esjatología. No estamos en contra de esto. Creemos que son elementos indispensables para la vida espiritual. Pero la Iglesia, la divina Efjaristía y la esjatología conectan estrechamente con la vida ascética. Creo firmemente que se debe dar prioridad en el tema de la vida ascética que es el camino de preparación para la divina Comunión. Como se pone de lado este aspecto, por eso se hizo necesario recalcar especialmente en estos textos. La divina comunión ayuda a la terapia, si se sigue toda la demás instrucción religiosa, que es la base de la ascesis ortodoxa.

Hoy se habla mucho de problemas psicológicos. Creo que los llamados problemas psicológicos son principalmente problemas que provienen de los loyismí, oscurecimiento del nus y del corazón sucio, no purificado. El corazón no purificado, tal como lo describen los santos Padres, el tétrico y tenebroso nus, más los sucios loyismí son aquellos que crean los llamados problemas psicológicos. Cuando el hombre está terapiado interiormente, cuando descubre el espacio de su corazón, cuando está purificada, sanada la parte noerá (espiritual) de la psique y está liberada la parte logística/racional de la misma, entonces no tiene problemas psicológicos. Vive la bienaventurada, feliz e imperturbable paz de Cristo. Se dice todo esto con la precaución de la enfermedad del cuerpo a causa del cansancio, agotamiento, debilitamiento y desgaste somático.

El primer capítulo con el título: “La Ortodoxia como ciencia terapéutica” se puede considerar como el resumen de todo el libro. Realmente en este punto se han incluido los puntos más centrales de todos los capítulos. También confieso que el tercer capítulo con el título: “Ortodoxa psicoterapia” en algunos puntos es difícil. No podría evitarlo porque tendría que analizar los términos psique, nus, kardía (corazón), lógica y encontrar la relación y la diferencia entre ellos.

Quizá se podría escribir un séptimo capítulo con el título “La oración noerá o del corazón como método de la terapia”. Pero como en todos los capítulos había puntos que recalcaban el valor y la necesidad de la oración, principalmente en el capítulo sobre la hisijía como método de terapia y, además, como existen excelentes libros que describen el método y el valor de la noerá oración, por eso he preferido no incluir este capítulo a pesar de mi pensamiento inicial. Sugiero el estudio de otros libros sobre la oración noerá o del corazón que circulan en nuestra tierra.

Rogaría no solamente se leyera este libro sino que se estudie. Quizá haga falta que se lea por segunda y tercera vez, principalmente que se estudie con el propósito de aplicar. Los santos Padres de los cuales su enseñanza se presenta aquí que ilumine tanto a mí, como a los lectores de manera que avancemos al camino de la terapia y salvación de nuestras psiques.

Verdaderamente ruego a Dios que rectifique mis posibles errores y si existen que no hagan daño a las psiques de los lectores, porque estos capítulos se han escrito para beneficiar y no para perjudicar, como también ruego a los lectores que si descubren este tipo de errores que nos lo comuniquen para rectificarlos. (Lo mismo el traductor, ruego que me comuniquen posibles fallos de traducción en castellano).

Terminando me gustaría desde esta posición agradecer todos los que me han ayudado para esta edición. El posible beneficio que venga se deberá también a ellos. “El Señor que conceda a ellos según su corazón”.

Archimandrita Ierotheos Vlajos.

 

CAPÍTULO 1

La Ortodoxia como ciencia terapéutica

  1. Qué es el Cristianismo
  2. Θεολογία (zeología), la teología como ciencia terapéutica
  3. Qué es la terapia
  4. El método de terapia – Instrucción terapéutica

 

La Ortodoxia como ciencia terapéutica

Se han formulado muchas zeoría s sobre el Cristianismo y muchas respuestas se han dado sobre lo qué es y cuál es su misión dentro en el mundo. La mayoría no son verdaderas. A continuación analizaremos más ampliamente que el Cristianismo y principalmente la Ortodoxia es una ciencia terapéutica, también describiremos que es terapia y como se consigue.

 

  1. Qué es el Cristianismo

Muchos interpretando el carácter del Cristianismo, formulan la opinión de que el Cristianismo es filosofía o una religión dentro de tantas conocidas desde la antigüedad. Es cierto que el Cristianismo no es filosofía con el sentido que domina actualmente. La filosofía dispone de sistema encefálico (cerebral) que la mayoría de las veces no tiene relación con la vida. Principalmente la diferencia del Cristianismo de la filosofía se ve en este punto que la segunda es meditación humana, en cambio el Cristianismo es apocálipsis-revelación de Dios. No es anakálipsis-descubrimiento del hombre sino apocálipsis-revelación del Mismo Dios al hombre. Las verdades del Cristianismo eran imposibles de encontrarlas la lógica humana. Allí donde el logos (razón) humano estaba débil vino el Θεανθρώπινος Λόγος (Zeanzrópinos, Divino-humano Logos) o mejor dicho el Θεάνθρωπος (Zeánzropos Dios-Hombre) Cristo el Logos de Dios. Las verdades del Cristianismo la lógica o razón humana le eran imposibles encontrarlas. Esta apocálipsis de Dios se formuló con los términos filosóficos de aquella época, pero otra vez se tiene que subrayar que no es filosofía. La prenda del Zeantrópino (Divino-humano) Logos está tomada de la filosofía de aquella época.

El divino Crisóstomo interpretando lo de Isaías: “Mirad que el Soberano Señor Sabaoz restará del soberano de Judea y de Jerusalén el poder del mismo y al juez y el profeta y también al filósofo intelectual…”, y observa que restará del filósofo intelectual, el cual al tener mucha prudencia cuando piensa e imagina habla de las cosas futuras a causa de la experiencia de las cosas que el mismo tiene. Porque una cosa es la filosofía intelectual y otra la profecía. Porque aquel que habla inspirado por el Espíritu Santo, no ofrece nada suyo. Pero el filósofo tomando como causa de los que ya son acontecimientos y excita su propia sabiduría y ve muchas de las cosas futuras, tal como es natural al hombre que es sabio en prevenir las cosas futuras. Pero hay gran diferencia entre la sabiduría humana y la divina Jaris (Gracia energía increada).

Entonces una cosa es la meditación (filosofía) y otra la profecía, es decir, el logos del Profeta que teologiza. La primera es operación humana y la segunda es apocálipsis-revelación del Santísimo Espíritu.

En las obras patrísticas y principalmente de san Máximo el Confesor, se habla sobre la filosofía como principio de la vida espiritual. Pero se debe de observar que con el término ¡filosofía práctica”, el santo da a entender la catarsis del corazón de los pazos, que realmente es el primer estadio del camino de la psique hacia Dios.

Además, el Cristianismo ortodoxo no se puede considerar como una religión con el sentido que se presenta hoy la religión. Por regla general hoy se considera que Dios habita en los cielos y desde allí gobierna la historia humana, es duramente exigente, pide satisfacción por el hombre que está caído en la tierra dentro en su enfermedad y debilidad. Entre Dios y el hombre existe una pared que les separa. Esto se tiene que superar y en esto ayuda muy eficazmente la religión. Para este propósito se utilizan varias ceremonias de culto.

Según otro aspecto, el hombre se siente débil dentro en el universo y tiene la necesidad de crear y desarrollar un Dios potente, el Cual le estará ayudando en su debilidad. De acuerdo con esta zeoría  no crea Dios al hombre sino el hombre a Dios. Además, religión no se entiende como relación del hombre con el Absoluto Dios, es decir, “la relación del yo hacia el Absoluto Tú”. También se considera la religión como un medio para engañar el pueblo con el traslado de las esperanzas en la vida futura. De esta manera con la religión como medio presionan al pueblo con fuerzas potentes.

Pero el Cristianismo es algo más que estas interpretaciones y zeoría s, por eso no se puede encerrar el significado y definición de religión como generalmente se da en las llamadas religiones “naturales”. Dios no es el Absoluto Tú, sino Hipostasis-Prósopon Persona viviente que tiene comunión orgánica con el hombre. Además, el Cristianismo Ortodoxo no traslada simplemente el problema al futuro, ni espera el goce del reinado de la Realeza increada de los Cielos después de la historia y del fin del tiempo. El futuro del Cristianismo Ortodoxo se vive en el presente y la Realeza increada de Dios empieza desde esta vida. La Realeza de Dios según la interpretación patrística ortodoxa es la energía increada Jaris de Dios Trinitario, la zeoría contemplación espiritual, expectación de la increada Luz.

Nosotros los Ortodoxos no esperamos el fin de la historia y del tiempo, sino que con la vida en Cristo caminamos hacia el fin de la historia y así vivimos las cosas que tratan de las que ocurrirán después de la Segunda Parusía Presencia. San Simeón el Nuevo Teólogo dice que aquel que vio la Luz increada y se ha unido con Dios no espera la Segunda Parusía del Señor sino que la vive. Así en la enseñanza Ortodoxa no existe exposición lineal sobre el tiempo sino cíclica y encrucijada. Es decir, lo eterno se apodera de nosotros en cada momento crónico. Por eso el pasado, el presente y el futuro esencialmente se viven en una unidad inquebrantable. Es el llamado tiempo condensado.

Por eso la Ortodoxia no se puede considerar como el “opio del pueblo” exactamente porque no traslada el problema. Ofrece vida, metamorfosea, convierte la vida biológica y santifica y metamorfosea las sociedades. La Ortodoxia allí donde se vive correctamente y funciona divino-espiritualmente es una sociedad de comunión de Dios y de los hombres, de celestes y terrenales, de los vivos y de los que han dormido (fallecido). Dentro en esta comunidad se resuelven verdaderamente todos los problemas que aparecen en nuestra vida.

Pero como entre los miembros de la Iglesia existen enfermos y principiantes espiritualmente, es posible que algunos vean al Cristianismo Ortodoxo como una religión tal como hemos expresado anteriormente. Además, la vida espiritual es un camino dinámico. Empieza con el Bautismo que es la catarsis del “como a imagen” y continúa con la vida ascética (ejercicio espiritual) para llegar el hombre al “como a semejanza”, es decir, la comunión, unión con Dios. De todos modos se debe aclarar que aún cuando hablamos para el Cristianismo como religión se debe de hacer dentro de unas indispensables presuposiciones y condiciones.

La primera es que el Cristianismo ortodoxo es principalmente Iglesia. Iglesia quiere decir Cuerpo de Cristo. Existen muchos pasajes en el Nuevo Testamento en los cuales se habla de que el Cristianismo ortodoxo es Iglesia. Nos basta el logos de Cristo “tú eres Pedro y sobre esta confesión de fe inquebrantable como esta roca edificaré mi Iglesia…” (Mt 16,18), y por un lado, en los logos del Apóstol Pablo a los Colosenses: “Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia…” (Col. 1´18) y por otro lado, al logos hacia su discípulo Timoteo “… para que conozcas como debes de vivir y comportarte en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad” (1 Tim 3,15). Esto significa que Cristo no habita simplemente en los Cielos y desde allí dirige la historia y la vida de los hombres, sino que está unido con nosotros. Tomó naturaleza humana, la glorificó o la unió con Dios y así en Cristo la naturaleza humana glorificada se encuentra a la derecha del Padre. Así Cristo es nuestra vida y nosotros somos miembros de Cristo.

La segunda condición es que la finalidad del Cristiano ortodoxo es conseguir el bienaventurado y feliz estado de la zéosis o glorificación. La zéosis y lo “como a semejanza” se identifican. Pero para que uno pueda llegar al como semejanza que es la zeoría expectación de Dios y esta expectación, visión no se convierta en fuego abrasador quemándole, sino luz que le vivificará, se requiere antes la catarsis (limpieza, purificación). Esta catarsis y terapia es obra de la Iglesia. Cuando el Cristiano participa al culto sin sufrir la vivificadora catarsis (además, estas manifestaciones ceremoniales aspiran a la catarsis de la persona), entonces no vive realmente dentro en el lugar de la Iglesia. Cristianismo sin catarsis es utopía. Así pues, mediante la catarsis y sobre todo cuando nos cuidamos de nuestra terapia, podemos hablar sobre religión, además de acuerdo con san Santiago: “Si alguno se cree religioso y piadoso entre vosotros, y no refrena su lengua, se engaña a sí mismo y a su corazón, y su religiosidad es vana no vale para nada. La práctica religiosa y piedad pura y sin mancha delante de Dios y Padre consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y en guardarse de los vicios del mundo” (Snt 1, 26-27). Se ve claramente en este pasaje que religioso es aquel que doma su lengua y no engaña su corazón, sino que lo purifica de aquellas cosas que se encuentran dentro de este. Aún, religión es el que uno tenga interés por los dolidos y principalmente mantenerse a sí mismo en catarsis purificado de las cosas mundanas. Aquel que se cuida de su catarsis es religioso y pertenece a la religión.

Esta abstención nos da el derecho de sostener y afirmar que el Cristianismo ortodoxo no es filosofía ni religión con el sentido que se califican las religiones “naturales”, sino que principalmente es terapia. Es terapia del hombre de sus pazos para llegar a continuación a la comunión y unión con Dios.

El Señor en la parábola del buen Samaritano nos indicó algunas verdades. El buen Samaritano inmediatamente al ver al hombre en manos de los atracadores que le dejaron herido y medio muerto “… se compadeció de él, se acercó, le vendó las heridas echando en ellas aceite y vino; le montó en su cabalgadura llevándole a un albergue y cuidó de él”, (Lc 10, 33-34). Cristo sanó al hombre herido y le condujo al albergue, es decir, al Hospital que es la Iglesia. Aquí se presenta Cristo como médico que sana las enfermedades del hombre y la Iglesia como Hospital general.

Es muy característico que el divino Crisóstomo analizando esta parábola, presenta las verdades que hemos presentado anteriormente. El hombre por engaño “desde el régimen político celeste bajó al régimen engañoso del diablo” y “se somete a los atracadores, es decir, al diablo y sus fuerzas”. Las heridas que sufrió son varios pecados, tal como dice David: “Por mi insensatez han crecido en mi rostro las heridas y las llagas pudriéndose”. Porque cada pecado produce heridas y llagas. Samaritano es el mismo Cristo, el Cual bajó del Cielo a la tierra para sanar al herido hombre. Usó el vino y el aceite para las heridas, es decir, “mezclando Espíritu divino con la sangre vivificó al hombre”. Según otra interpretación “el aceite introduce al logos consolador, el vino rocía y provoca recogimiento, la enseñanza reúne la esparcida diania (mente). Le puso a su propio caballo, es decir “tomando la sarx (cuerpo y carne) sobre sus propios hombros de la deidad y subió al Padre en los cielos”. A continuación el buen Samaritano, es decir, Cristo, condujo al hombre “al albergue grande, amplio y majestuoso, en esta misma Iglesia universal”. Le entregó al responsable del albergue que es el Apóstol Pablo y “a cada Iglesia mediante el Apóstol Pablo a los sacerdotes, maestros y funcionarios” diciendo, “ocúpate del laós de las Naciones, el cual te lo he entregado dentro en la Iglesia”. Porque los hombres se enferman y están heridos por sus pecados, sánales dándoles los logos proféticos y las enseñanzas evangélicas, haciéndoles saludables mediante las instrucciones, doctrinas, consejos, ruegos y consuelos del Antiguo y del Nuevo Testamento…”.   Así según el divino Crisóstomo, Pablo es aquel que sostiene las Iglesias de Dios “y sanando todos los hombres mediante sus enseñanzas espirituales del nus, repartiendo las adecuadas para cada uno…” 2. (P.G. 62,755-757).

En esta interpretación del divino Crisóstomo, se ve claramente que la Iglesia es el Hospital que sana a los enfermos del pecado y los obispos-sacerdotes, tal como el Apóstol Pablo, son los terapeutas del laós-pueblo.

Estas verdades se ven también en muchos puntos del Nuevo Testamento. El Señor decía que “… no tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos” (Mt 9,12). También Cristo como médico de nuestras psiques y cuerpos sanaba cada enfermedad de la psique y del cuerpo. “…curando todas las enfermedades, dolencias y males del pueblo… Le traían todos los aquejados de diversas enfermedades, que tenían dolencias, depresiones, sufrimientos y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos” (Mt 4, 23-24). El Apóstol Pablo conoce bien que la conciencia de los hombres se enferma, principalmente de la gente simple (1Cor 8,12). También se refiere en la Apocalipsis que el Evangelista Juan ha visto un río de agua que emanaba del trono de Dios y del cordero: “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que procedía del trono de la jaris de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol son destinadas para la terapia de los hombres de las naciones” (Apoc 22, 1-2).

Así la obra de la Iglesia es terapéutica. Aspira a sanar las enfermedades de los hombres y principalmente las psíquicas que les torturan. Esta es la enseñanza básica del Nuevo Testamento y los Padres de la Iglesia. A continuación de este capítulo, como también en otros muchos, se expondrán muchos pasajes de los Padres que revelan esta verdad.

De todos modos volviendo en este punto, recalco que debemos de ver la necesidad de la Iglesia. Al profesor de Universidad y padre Romanidis le debemos mucha gratitud porque en sus obras insiste mucho en esta realidad. Presenta en nuestra época esta verdad olvidada. Tengo la convicción que el mencionado profesor estudió muy bien a los Padres Nípticos, y principalmente las obras que están contenidas en la Filocalía, por eso captó bien el verdadero significado del Cristianismo Ortodoxo. Creo que en este punto se encuentra la gran contribución del padre Romanidis. Porque en esta época que el Cristianismo se presenta como filosofía o racionalismo estéril (teología encefálica) o como una cultura y tradición del pueblo (costumbres, y pietismos laicos), él presenta esta enseñanza sobre ciencia terapéutica e instrucción.

Dice concretamente. “La fe en Cristo si uno no pasa por la sanación en Cristo de ningún modo es fe. Se trata exactamente de la misma contrariedad que presenta un enfermo que teniendo mucha confianza a su médico no aplica nunca la instrucción que aquel le recomienda. Para una correcta consideración de esta terapia en relación con el mundo en general, se debe de apuntar que: si el Judaísmo profético y su sucesor el Cristianismo hubiesen aparecido por primera vez en el siglo veinte, seguramente se hubiesen calificado, no como religiones, sino como ciencias médicas, parientes de la psiquiatría con amplísimas repercusiones en la sociedad, debidas al éxito de sanar en varios grados la enfermedad del funcionamiento parcial de la personalidad. De ninguna manera se podrían tomar como religiones que con distintas formas mágicas y cultos prometen huida del supuesto mundo de la materia y del mal o la hipocresía en un supuesto mundo espiritual de seguridad y éxito” (3. P. Romanidis: “Jesús Cristo la vida del mundo”, págs 28-29).

En otra obra el mismo Profesor insiste sobre esta verdad: “En su naturaleza la Tradición Patrística no es filosofía social, ni un sistema ético, moral, tampoco un dogmatismo religioso, sino instrucción terapéutica. En este punto se parece mucho con la medicina, principalmente con la psiquiatría. La noerá (del nus) energía de la psique que ora noeramente (espiritualmente) sin cesar en el corazón, que es un órgano fisiológico que todos lo tienen y necesita terapia. Ni la filosofía ni ninguna de las conocidas ciencias positivas o sociales pueden sanar este órgano. Sólo la instrucción níptica o ascética de los Padres conduce en la terapia de este órgano… Por eso el no terapiado ni siquiera conoce la existencia de este órgano”. 4. (P: Romanidis: Padres Románicos de la Iglesia. T. 1 pág 22-23).

Así dentro en la Iglesia nos distinguimos en personas enfermas que pasan por la instrucción terapéutica y en hombres (los santos) que se han sanado. “… para los Padres, los hombres no se separan en morales e inmorales o buenos y malos a base de los cánones éticos. Esta separación es superficial. En el fondo se distingue la humanidad en hombres enfermos psíquicamente, en los que se están sanando y en los sanados… Todos los que no están en el estado de iluminación están enfermos psíquicamente. No es sólo la buena voluntad, la buena decisión, la acción ética y la dedicación a la Tradición Patrística que hace al ortodoxo, sino la catarsis, la iluminación y la zéosis o glorificación. Los estadios de esta terapia son la finalidad de la vida mistiríaca (sacramental) de la Iglesia Ortodoxa, tal como lo testifican los textos litúrgicos” (5. Idem pag. 27).

 

  1. Θεολογία (zeología), la teología como ciencia terapéutica

De todo lo que se ha dicho hasta aquí se ve claramente que el Cristianismo Ortodoxo es una ciencia que sana, es decir, es un método psicoterapéutico e instrucción. Lo mismo debemos de decir también para la teología. No es filosofía sino principalmente instrucción terapéutica. La ortodoxa teología muestra claramente que es el fruto de una terapia y el camino que la muestra. De todos modos sólo los que se han terapiado y consiguieron la comunión con Dios son teólogos y sólo ellos pueden indicar a los Cristianos el verdadero camino para llegar al “lugar” de la terapia. Entonces la teología es fruto y método de terapia.

Aquí hace falta de extendernos un poco para ver más claro estas verdades. Expondremos la enseñanza de los santos Padres en relación con la teología y los teólogos.

Creo que uno debe de empezar de san Gregorio el Teólogo al cual no por casualidad la Iglesia le dio el sobrenombre de Teólogo. Al principio de sus espléndidos logos teológicos escribe que no todo hombre puede teologizar y hablar sobre Dios, porque el que uno hable sobre Dios no es una cosa barata y de personas con mentalidad materialista y terrenal”. Esto no es trabajo para todos, sino de los que están probados y experimentados en la vida espiritual y de los que han llegado a la zéosis o glorificación. Antes de ellos están los que han catartizado purificado, limpiado su psique y cuerpo o por lo menos han hecho una catarsis normal.” Sólo aquellos que pasaron por la praxis a la zeoría contemplación espiritual pueden hablar sobre Dios. ¿Cuándo se consigue esto? “Cuando cesamos de las preocupaciones terrenales, de los conflictos y de las suciedades de las tentaciones exteriores, y cuando la parte hegemónica, es decir, el nus de la psique, no está rabiando o confundido por malas conductas y engaños”. Por eso el Santo nos sugiere que “realmente el hombre bebe liberarse de las preocupaciones terrenales y conocer a Dios” 6. (San Gregorio el Teólogo, E.P.E t.4º, 14).

San Nilos el Asceta conecta la teología con la plegaria, especialmente con la oración noerá o del corazón. Sabemos bien por la enseñanza de los santos Padres que aquel que consiguió el carisma de la oración del corazón, se ha introducido en los primeros estadios de la zeoría de Dios. Esta también es un tipo, una variedad de zeoría. Por eso los que oran noeramente (espiritualmente con el nus al corazón) adquieren la comunión con Dios y esta comunión es gnosis, conocimiento de Dios por el hombre. Dice pues, san Nilos el Asceta: “Sí, eres teólogo orarás verdaderamente, y sí oras de verdad eres realmente teólogo” 7. (Filocalía, t.1º c.61).

San Juan el Sinaíta o el Klímaco en muchos puntos de su gozosa obra que se llama “Klímax”, (escalera) presenta la verdadera teología. “El fin de la catarsis es cuestión de la teología. Aquel que ha unido totalmente sus sentidos con Dios se instruye místicamente de Él, si no se ha conseguido esto, entonces es difícil y peligroso que hable sobre Dios”. Aquel que no conoció a Dios existencialmente, éste “se expresa intelectual y reflexivamente”. 9. (Logos 30,13). Desde luego según la enseñanza patrística, el que uno hable sobre Dios por meditación es muy malo y peligroso, porque conduce la persona al engaño. El mismo santo conoce la manera que se desarrolla en nuestro interior “la teología de los demonios”. En los vanagloriados corazones que anteriormente no se han catartizado, limpiado y purificado por la energía increada del Espíritu Santo, los sucios demonios “… apenas que empiezan a estudiar la Santa Escritura les revelan sus interpretaciones”. 10. (Logos 26b,36). Por eso aquel que tiene un pazos es “peligroso tocar la teología”. 10. (Logos 27,9).

Los santos sufrían y pasaban por “las experiencias divinas no intelectualizando” y como dicen los Padres no teologizaban aristotélicamente, es decir, con la diania (mente, intelecto, cerebro), sino pescadamente (por atracción sin privar la libertad), es decir, atraían por la energía increada del Espíritu Santo. Si antes no se hace la catarsis no se limpia ni se purifica el hombre de los pazos y principalmente de la fantasía, es incapaz, incompetente e impotente para dialogar y hablar sobre Dios, puesto que “el nus imaginando con la fantasía es impotente para la teología”. Los santos han vivido una “teología escrita por el espíritu”.

La misma enseñanza se encuentra en las obras de san Máximo el Confesor. Cuando el hombre vive la “filosofía práctica” que es metania y catarsis de los pazos, “avanza en prudencia y sano juicio”. Cuando vive en zeoría entonces prospera en “increada gnosis, conocimiento de Dios”. En el primer caso puede discernir entre la virtud y la maldad. En el segundo el de la zeoría contemplación espiritual “conduce al participante a los logos somáticos (corpóreos) e incorpóreos”. A continuación progresa “… y entonces se hace digno de la Jaris increada para teologizar, pasando con las alas de la agapi por todo lo que se ha dicho, y viene en zeoría y examina – a medida de la posibilidad del nus humano- el logos sobre las cualidades de Dios con la ayuda del Espíritu”. 12. (Filocalía tomo 2º pág.17, logos 26). La teología, es decir, la gnosis (increada) sobre Dios se mistagoyiza se instruye místicamente en aquel que llegó a la zeoría contemplación espiritual, expectación de la luz increada. En otro punto el mismo Padre dice que aquel que incesantemente se ocupa y trata sobre sus interiores “no sólo tiene sano juicio y es tolerante y bondadoso y tiene conducta humilde sana y serena, sino que “contempla, teologiza y ora” 13. (Filocalía tomo 2º pág.47, logos 64). En este punto la teología también conecta y se une con la zeoría y la oración.

Debemos de subrayar que la teología que no es resultado de la catarsis, es decir, de la praxis, es demoníaca. Según san Máximo el Confesor la gnosis sin praxis es teología de los demonios. 14, (P.G 91, 601 C).

San Thalasio encontrándose en la misma perspectiva escribe que cuando el nus del hombre empieza por la fe “termina en la teología que está más allá de cada nus y la definen como fe sostenida y visión de las cosas invisibles” 15, (Filocalía 2º tomo pág.227, 13). La teología es superior y está más allá de la lógica, es apocálipsis-revelación de Dios al hombre y los Padres la definen como zeoría. Aquí la teología es principalmente zeoría de Dios, es decir, contemplación, expectación, avistamiento de Dios. En otro punto el mismo santo escribe que “de la verdadera agapi nace la gnosis. Esta la sucede el ésjaton (último) deseo. Esto es la Jaris de la teología” 16, (Filocalía 2º tomo pág.226, 62).

En la enseñanza de san Diádoco de Fótica, la teología se presenta como el mayor carisma que ofrece al hombre el Santísimo Espíritu. “Todos los carismas de Dios son muy buenos y capaces de suministrar cualquier bondad. Pero ningún otro enciende y mueve al corazón a la bondad de Dios, como la teología”. Porque la teología como nacimiento de la jaris increada de Dios “sobre todo hace muchos regalos a la psique” 17 (Filocalía, San Diadoco de Fótica v.67).

Según el logos de Apóstol Pablo, el Espíritu Santo da a un hombre el carisma de la gnosis y a otro el de la sofía sabiduría. (2Cor 12,8). Y san Diádoco de Fótica dice que la gnosis junta al hombre con Dios pero no mueve la psique para logos de las cosas. Existen monjes que aman la hisijía y se iluminan por la jaris de Dios, “pero no llegan en logos divinos”. La sofía, sabiduría es de los regalos más escasos que se dan por Dios al hombre para aquel que tiene expresión y nus receptivo y abierto con espacio para caber. Por eso la gnosis de Dios “trae mucha oración, hisijía y perfecta despreocupación, en cambio la sabiduría la produce el continuo estudio de los logos de Dios que se hace sin vanagloria y sobre todo por la Jaris increada de Dios, (18. Idem). El carisma de teología es la energía (increada) del Paráclitos y a la vez sinergia (colaboración con la energía de la voluntad) del hombre, puesto que el Espíritu Santo no da la gnosis de los misterios “cuando no tenemos la fuerza que por su naturaleza busca e investiga la gnosis”, (19. San Máximo el Confesor, Filocalía t2, v.16)

En la enseñanza de san Gregorio Palamás los teólogos son principalmente zeoptes-visionarios de Dios y la teología es la zeoría contemplación espiritual. “Porque existe el conocimiento de Dios y la gnosis de los dogmas sobre Dios, es decir, la zeoría, la cual llamamos teología…”, (20.  San Gregorio Palamás, Ε.Π.Ε. tomo 2º pág.182). Aquel que sin tener gnosis y experiencia de los temas de la fe enseña sobre estos, “aquel que se sostiene en sus propios loyismí y quiere demostrar con la lógica humana el bien, que está más allá de cada lógica, es evidente que baja al último escalón de la idiotez y la locura…”, (21. San Gregorio Palamás, Ε.Π.Ε. tomo 1 pag 422). Existen aún casos sobre hombres que sin tener obras, es decir, sin haber sufrido y pasado por la catarsis hayan encontrado y escuchado hombres santos pero después “meditando, intelectualizando y pensando por sí mismos” rechazan a la vez al mismo santo y por el enaltecimiento e inflamiento de su mente, intelecto y su nus se engañan. (22 idem antes)

Todo esto nos indica que la teología es principalmente fruto de la terapia del hombre y no una ciencia intelectual. Sólo el que ha hecho lacatarsis, el purificado o el que por lo menos está en un estado de catarsis puede mistagoyizarse (iniciarse, instruirse místicamente) en los inefables misterios y en la grandes verdades, recibir la apocálipsis-revelación y a continuación transferirlas al laós-pueblo. Para la teología es indispensable la terapia y a continuación sanar a otros. Por eso en la Tradición Patrística Ortodoxa el teólogo se conecta y se identifica con el padre espiritual que es por excelencia el teólogo, es decir, aquel que padece y experimenta las realidades divinas y así puede conducir inconfundiblemente sus discípulos espirituales.

El padre Ioanis Romanidis escribe característicamente: “El teólogo Ortodoxo por excelencia es el conocedor directamente de algunas de las energías (increadas) de Dios por el centelleo, lucimiento o más a ellas por la expectación, avistamiento, o conoce indirectamente las energías (increadas) de Dios mediante los profetas, apóstoles y los santos, o mediante la Santa Escritura, los textos de los Santos Padres y las decisiones y cánones de los Sínodos Ecuménicos y Locales. Teólogo es aquel que por la directa e indirecta gnosis (conocimiento increado) y zeoría conoce claramente sin duda a discernir entre energías increadas) de Dios y energías creadas de las creaciones y particularmente de las acciones del diablo y de los demonios. Sin el carisma del discernimiento de espíritus no puede uno probar los espíritus y ver qué energía y operación es del Espíritu Santo o del diablo y los demonios.

Entonces teólogo y padre espiritual es la misma cosa. El meditador mental e intelectual en su búsqueda de comprensión de los dogmas de la fe, poniendo como principio su diania (mente, intelecto, cerebro) y su nus, como el prototipo de la tradición Francolatina es claro que no sólo no es padre espiritual ni si quiera se puede llamar teólogo. La teología no es una ciencia abstracta o práctica como en la lógica, las matemáticas, la astronomía o química etc., sino todo lo contrario, tiene un carácter polémico como en la estrategia bélica y en la medicina; la primera se ocupa de la defensa y el ataque contra los enemigos por el perfeccionamiento somático y estratégico en la utilización de las armas, fortificaciones y planes defensivos y atacantes. La segunda con la guerra contra las enfermedades psíquicas y somáticas por la salud y los medios de la apocatástasis (restablecimiento) de la salud.

El teólogo que ignora los métodos del enemigo y el perfeccionamiento continuo en Cristo, no puede luchar sólo él mismo contra el enemigo para su perfeccionamiento y tampoco está en situación de conducir y sanar a otros. Es como un general que nunca practicó, ni luchó y nunca estudió la estrategia bélica, sino que es el que se cuidó solamente en su bella y gloriosa apariencia de los lujosos uniformes en los banquetes, reuniones y eventos. Es como si apareciese el carnicero como quirurgo y que tenga un sitio como médico sin conocer ni las causas de las enfermedades, ni la manera de sanarlas y tampoco el estado de salud al que debe restablecer al enfermo”. (P. Romanidis, Teología dogmática de la Ortodoxa Iglesia Católica de Oriente, pág.85-86).

 

  1. Qué es la terapia

Puesto que hemos hablado que el Cristianismo Ortodoxo y la teología es principalmente y en concreto ciencia terapéutica, ahora debemos de escribir un poco sobre lo qué es la terapia. De qué nos cura la Ortodoxia con su teología y su culto. Esto es imprescindible aclarar a continuación.

Terapia de la psique significa principalmente terapia y liberación del nus. La naturaleza del hombre se enfermó por su caída de Dios. Esta enfermedad es principalmente cautiverio y caída del hombre de Dios, la pérdida de la divina Jaris (Gracia increada) con consecuencia la destrucción, narcotización, oscurecimiento y muerte del nus. Exactamente podemos sostener que la caída del hombre o la situación del pecado heredado es: 1) el fracaso de la fuerza noerá (energía espiritual humana del nus) en funcionar correctamente o aunque sea funcionar 2) su confusión con las funciones del enkéfalos (cerebro, mente, intelecto) y generalmente con el cuerpo, 3) por consecuencia su esclavitud en la ansiedad, angustia y condiciones del ambiente. Cada persona adquiere la experiencia de la caída de su propia fuerza noerá del nus en varios grados mientras se expone en ambientes donde no funciona o sub-funciona la fuerza noerá… Resultado del mal funcionamiento de la fuerza noerá del nus son las malas relaciones del hombre con Dios y con los hombres entre sí, y la utilización tanto de Dios como del caído hombre para la garantía de su seguridad y felicidad personal.

Esta pérdida de la Jaris increada de Dios narcotizó y mortificó al nus del hombre, toda la naturaleza enfermó y transmitió esta enfermedad también a los progenitores. Así comprendemos la herencia del pecado en la enseñanza Ortodoxa. Los Padres en el pasaje del Apóstol Pablo “porque, como por la desobediencia de un sólo hombre nos hemos convertido en pecadores todos…” (Rom 5,19), lo interpretan no judicialmente sino… médicamente, es decir, que se ha enfermado la naturaleza humana. San Cirilo de Alejandría interpreta: “Como la naturaleza por Adán ha caído al pecado y resbaló en la corrupción, desde aquí se introdujo dentro en la naturaleza del cuerpo placeres carnales y suciedades. Así nació dentro de los miembros humanos la ley salvaje. Entonces se ha enfermado la naturaleza humana a causa del pecado por la desobediencia del uno, es decir, de Adán. De esta manera la mayoría de los hombres se han convertido en pecadores, no porque han desobedecido el pecado junto con Adán, porque entonces no existían, sino porque co-participan de la naturaleza de Adán, la cual se ha esclavizado a la ley del pecado… Mediante la naturaleza de Adán se ha enfermado la naturaleza humana y mediante la desobediencia vino la corrupción; así de esta manera se introdujeron en la naturaleza los pazos (25. P G 74, 788-789). En otro punto el mismo santo Padre usa como ejemplo la raíz. La muerte en todo el género humano ha venido de Adán, “tal como cuando una planta se enferma en la raíz, el resultado es que se marchiten también sus plantas” (26. P G 74, 785).

San Gregorio Palamás dice característicamente que: “El nus disertado y separado de Dios se convierte y se hace demoníaco o bestial y disertando de los límites de la naturaleza desea las cosas de los demás…” 27.

Con la “ceremonia de la divina génesis”, es decir, del Santo Bautismo, el nus del hombre se ilumina y se libera de la esclavitud del pecado y del diablo y se une con Dios. Por eso el Bautismo se llama también iluminación. Pero desde entonces, a causa del pecado, ocurre otra vez el oscurecimiento, la narcotización y la necrosis del nus. En las obras patrísticas se ve claramente que en cada pecado y pazos se mortifica el nus del hombre.

San Juan el Sinaíta escribe que los astutos malos demonios pretenden y luchan para el oscurecimiento de la parte noerá (espiritual y lógica) de nuestra psique. Particularmente el demonio de la lujuria al oscurecer al hegemónico nus de la psique, incita a los hombres hacer aquellas cosas que sólo los insensatos las hacen, (28, Climax Logos 15,78).

En otro capítulo describiremos claramente que es el nus del hombre. Pero insistimos más en el tema del oscurecimiento. San Máximo el Confesor nos enseña que tal como el cuerpo tiene su mundo de las cosas, también el nus tiene su mundo de conceptos y nociones y tal como el cuerpo se prostituye con el cuerpo de la mujer, lo mismo también el nus se prostituye con la noción de mujer por la fantasía del mismo cuerpo, (29 Filocalía 2º tomo, v.53). Esto es la caída y el oscurantismo del nus.

En otro lugar el mismo Santo nos enseña que tal como el cuerpo peca mediante las cosas y para su pedagogía tiene las virtudes somáticas, así también el nus peca por las nociones apasionadas y lo mismo para su pedagogía tiene las virtudes psíquicas (30, Filocalía 2º tomo, v.64). Esta verdad revela que la caída del nus crea y desarrolla confusión en todo el organismo espiritual, crea la ansiedad o fatiga, alteración, perturbación, y generalmente convierte y hace al ser humano vivir la caída con toda su tragedia. Así muchos problemas que nos azotan provienen de esta enfermedad interior. Por eso los psicoterapeutas no pueden ayudar mucho, puesto que solo Cristo es aquel que puede resucitar al nus mortificado o narcotizado por sus pazos.

Aún, san Máximo intentando definir con más claridad lo qué es la suciedad y en consecuencia la caída del nus, escribe que la suciedad del nus la representan cuatro cosas: Primera la falsa gnosis. Segunda la ignorancia de algo de las generales, me refiero lo relacionado con el nus humano. Tercera, el de tener loyismí compulsivos apasionantes con pazos. Cuarta, dar consentimiento al pecado, (31. Idem antes)

Se requiere pues terapia del nus que los Padres llaman vivificación o catarsis del nus.

Sobre la catarsis del nus y del corazón se habla mucho en la enseñanza del Señor y los santos Apóstoles. El Señor refiriéndose a los Fariseos de su época que se cuidaban de la catarsis, limpieza exterior y abandonaban la interior dice: “Fariseo ciego limpia primero el interior del vaso y del plato, para que también por fuera queden limpios” (Mt 23,26). El Apóstol Pedro en el Sínodo apostólico en Jerusalén afrontando el problema de los Cristianos de las naciones si antes debían de hacer la circuncisión y cumplir la ley del Antiguo Testamento dijo: “Y Dios, conocedor de los corazones, dio testimonio a favor de ellos, dándoles el Espíritu Santo, igual que a nosotros; y no ha hecho diferencia alguna entre ellos y nosotros, haciendo la catarsis y purificando sus corazones con la fe” (He, 15,8-9). El Apóstolos Pablo en la carta a los Corintios sugiere que: “hagamos la catarsis y purifiquémonos de cualquier mancha del cuerpo y del espíritu, realizando nuestra consagración en el temor de Dios” (2 Cor 7,1). La sangre de Cristo “nos hace la catarsis y purifica nuestra conciencia de las obras muertas…” (Heb 9,14). El mismo Apóstol nos certifica también escribiendo a su discípulo Timoteo que tenemos el misterio de la fe “en conciencia limpia, purificada” (1Tim 3,9). Además, el mismo Apóstol Pedro conoce bien que la agapi (amor incondicional) entre nosotros es fruto del corazón catartizado purificado, limpio y por eso sugiere que: “desde el corazón purificado amaos intensamente” (1Ped 1,22).

Entonces es indispensable la catarsis del nus y del corazón. Escribimos nus (atención fina y energía) y corazón (esencia) aunque conocemos que estos dos en la teología patrística se interconectan y se entrelazan. Pero sobre esto volveremos hablar en otro capítulo.

San Máximo el Confesor separa estos dos estadios de la vida espiritual en tres, que son: la filosofía práctica, la zeoría natural y la teología mística en sentido ortodoxo. Según un investigador estudioso del santo “la ascética del san Máximo, es decir, la enseñanza sobre apropiación de la sanación y salvación personal se divide en tres partes básicas: I) la filosofía práctica, praxis, II) la zeoría natural o simplemente zeoría y III) la teología mística o simplemente teología. La primera sana y purifica al hombre de los pazos y le adorna mediante las virtudes; la segunda le ilumina su nus mediante la verdadera gnosis; y la tercera corona al hombre mediante la sublime experiencia mística, la cual el santo Padre llama éxtasis  (Dios se extiende sobre el hombre). Estas tres partes constituyen las etapas básicas sobre el camino de la sanación y salvación personal del hombre, (32, Artemio Rantovasilevits, El misterio de la sanación y salvación según San Máximo el Confesor, Atenas 1975, pág.122).

Es cierto que debemos de apuntar que muchos Padres distinguen la vida espiritual en estos tres estadios que son por un lado la filosofía práctica que es la catarsis del corazón, por otro la zeoría natural que es la iluminación y el tercero la comunión mística con Dios mediante la zeoría, contemplación o expectación de la luz increada.

De acuerdo con otra división que se presenta en las obras patrísticas, la vida espiritual se separa en praxis y zeoría. Está claro que no se trata de otra división contraria a la anterior, sino que es la misma cosa. Porque de todos modos la praxis precede la zeoría (expectación) de Dios. “Porque la praxis es la causante de la zeoría”, (33, San Gregorio el teólogo, PG 36, 412). Más detalladamente, la praxis es el ayuno del cuerpo y la vigilia. “Praxis de la boca es la psalmodía, la oración y el silencio que es más precioso del hablar”, (34, Elías el Presbítero Filocalía tomo 2 v.4). Pág. 38 “Zeoría es la contemplación espiritual del nus, el sorprenderse, y comprender todas las cosas porque se han creado y las que se harán, y zeoría es la visión del nus…” (35 Isaak el Sirio: Las obras encontradas.  Salónica 1977, pág.384).

Por supuesto, según la didascalía-enseñanza de san Máximo la zeoría no es independiente de la praxis. “No existe praxis segura sin zeoría  ni verdadera zeoría  sin praxis. Porque es necesario que sea la praxis lógica y la zeoría  práctica experimentada”. Sobre todo el santo sostiene que “para los que tienen estudios la zeoría precede de la praxis, para los de menos estudios la praxis precede de la zeoría ”. Pero en los dos casos el fin es bondadoso, llegan al mismo resultado que es la catarsis, la sanación y la salvación del hombre, (36 PG 90, 6.1433-1437).

Es cierto que cuando decimos catarsis de la psique principalmente entendemos exculpación y liberación de los pazos, (37, San Thalasio, Filocalía tomo 2 v.78) y para expresarnos mejor, es metamorfosis, conversión de los pazos. Más allá de esto, catarsis es también el “uniforme recogimiento” del ser humano que concluye a la iluminación, esplendor del nus. Es pues, no solo negativa sino también positiva. Cualidad característica de la psique sanada y purificada es “logos en abundancia, celo sin maldad y eros (amor ardiente) incesante al Señor de la doxa-gloria, (38. San Diadoco de Fótica, c.19). Al contrario, si nuestro logos tiene envidia, nuestro celo maldad y el eros a Dios no es incesante, significa que aún no se ha sanado y purificado.

El nus es el “como a imagen”. Esto “como a imagen” lo hemos manchado por el pecado y ahora se debe de limpiar y purificar. Por eso el abad Dorotheo recomienda: “Hagamos nuestra icona (imagen) pura y limpia tal como la hemos recibido…” . (39, Abad Doroteo, Filocalía 12, pág.582). Se exige pues esfuerzo y amargura insoportable hasta terminar la catarsis,  sanar y purificar el nus y hacerle amigo de la atención y de la pureza con la ayuda de la simplicidad, el cuidado y muy sin enojarse, (40. San Juan el Sinaíta, Clímax logos A-17). Si el hombre lucha contra el energizado y operativo pecado y guerrea hacia los apasionados y compulsivos loyismí, entonces se convierte en humilde, se quebranta y lucha, “ y por la aflicción de las luchas se sana, se limpia y se purifica poco a poco y retorna al por o según naturaleza” (41 Abad Dorozeo, mismo que antes pág.528).

Pero a pesar del esfuerzo del hombre si no baja el Santísimo Espíritu no se puede sanar, purificar y vivificar al muerto nus, porque “la catarsis del nus solamente por el Espíritu Santo es posible”, (42. San Diádoco de Fótica, v.28).

De todos modos cuando con la sinergia de la divina energía increada y la voluntad, el nus se ha sanado y purificado, entonces se ilumina, puesto que “donde hay catarsis allí hay el alumbramiento”, (43, San Gregorio el Teólogo, ver San Nicodemo el Aghiorita, el camino de la fiesta). Y después de la catarsis, cuando el hombre vigila su nus para no mancharse por el pecado, entonces el nus puede llamarse “fototokos” “nacedor o generador de la luz”, “reluciente”, “luminiscente” y “portador de fuego”, (44. Hisiquio el Presbítero, para Theódulos, Filocalía 1 tomo pág168).

Brevemente podemos sostener que la terapia del hombre es en realidad la catarsis del nus, del corazón, del como imagen y el restablecimiento del nus en su primitiva belleza creada y algo más, la comunión del hombre con Dios. Cuando se convierte y se hace templo del Espíritu Santo, entonces decimos que se ha conseguido la terapia y los sanados son los santos de Dios.

 

  1. El método de terapia – Instrucción terapéutica

Puesto que hasta ahora hemos visto qué es el Cristianismo Ortodoxo, quién es el carácter de la teología ortodoxa y qué es la terapia, vamos a ver ahora el método de la instrucción terapéutica que es el método de la piedad y devoción ortodoxa. Si hasta aquí hemos localizado el problema, ahora debemos a avanzar a medida de lo posible también en el registro de los métodos por los cuales se consigue la catarsis del corazón, es decir, la terapia. Porque no tiene sentido el registro de altas situaciones sino avanzamos en la concienciación y aplicación de ellas.

 

Como se consigue la terapia de la psique

Primero debemos de recalcar la fe ortodoxa, la correcta. Nosotros los ortodoxos damos un gran valor y significado en la protección de la fe, exactamente porque conocemos que por la alteración de la fe se altera automáticamente la terapia. Hemos recalcado anteriormente que la teología se debe interpretar principalmente como medicina. La medicina también tiene en cuenta al hombre sano, entonces intenta con distintos métodos terapéuticos conducir al enfermo allí. Lo mismo podemos decir también para la teología. Teología ortodoxa es la enseñanza de la Iglesia Ortodoxa sobre la salud espiritual y a la vez el camino que debemos de seguir los enfermos para sanarnos. Por eso los Ortodoxos damos un gran énfasis e importancia en la protección de los dogmas no sólo porque tenemos miedo la perturbación de una enseñanza, sino porque se pierde la posibilidad de la terapia y, por consiguiente, la sotiría redención, sanación y salvación. Además, el conflicto entre San Gregorio Palamás y Barlaam (papista) no se hizo tanto sobre el tipo del dogma, sino sobre la cimentación metodológica de Barlaam que se apoyó sobre la metafísica, la gnoseología metafísica y la razón, en cambio Palamás sobre la comprobación y averiguación empírica, por experiencia y las consecuencias demostrativas de ellas” (P. Romanidis, Padres Romanos de la Iglesia, pág.18).

Además, para la terapia de la psique es indispensable el sentido de enfermedad. Cuando un enfermo no conoce su enfermedad no puede recurrir al médico. El autoconocimiento es el primer escalón de la terapia. San Máximo el Confesor enseña que aquel que conoce la enfermedad de la naturaleza humana, éste “ha probado la fuerza y energía divina por experiencia” y con la fuerza de Dios unas cosas las ha conseguido y otras aspira a conseguirlas”, (46. Filocalía tomo 2º v.39). San Pedro el Damasceno describiendo el gran valor que tiene la oración nocturna, dice que la praxis ética se consigue cuando el hombre estudia las obras del día y las caídas que ha tenido “en la confusión del día… para que tome conciencia mediante la hisijía serenidad y silencio de la noche y así poder estar en luto por las cosas que ha pecado”, (47. Filocalía tomo 3º, pág.154). Sólo cuando nos conocemos a nosotros mismos podemos estar en luto por nosotros.

Es un hecho y no cabe ninguna duda que la mayoría de los Cristianos hoy ignoran su estado espiritual. Estamos muertos por nuestras faltas leves y no sólo no lo percibimos, sino que tenemos la conciencia de que estamos plenos de los regalos del Santísimo Espíritu adornados de virtudes. Desgraciadamente esta autosuficiencia que nos carcome, destruye toda la obra de sanación y salvación. ¿Cómo puede hablar Cristo a un hombre que se autojusticia, autojustifica y se exculpa a sí mismo? Desgraciadamente parecemos a los Fariseos de la época del Señor que no sentían la necesidad del médico. Como puede desarrollarse el gran carisma de la metania y del luto en un corazón que no siente su desierto; entonces no se puede desarrollar la vida interior.

Junto con el sentido de enfermedad se debe de unir también el autoconocimiento propio, es decir, el gran carisma de la autocrítica o autocondena. Esto muestra que hay humildad, puesto que “la autocrítica consiste en la continua humildad de la psique”, (48. San Gregorio Palamás Filocalía tomo 4º pág108). Esta autoanálisis, autocrítica y autocondena es un peso espiritual, el cual puesto en la psique “presiona y destruye trayendo el vino de la salvación que deleita al corazón del hombre, es decir, nuestro hombre interior. Este vino es el recogimiento”.  La autocrítica y autocondena con el luto que lo caracteriza, co-consterna los pazos y llena la psique de bienaventurada alegría, (49. San Gregorio Palamás Filocalía tomo 4º, pág.109). Por eso debemos continuamente autoanalizarnos, autocriticarnos y autocondenarnos “de manera que con el desprecio voluntario alejar los pecados involuntarios”, (50. San Juan el Sinaíta, Klímax, logos 25,51).

Pero no sólo basta el sentido y conciencia de enfermedad. Sin falta se requiere también médico terapeuta. Este terapeuta es el sacerdote o el guía espiritual. Primero se sana él de sus propias enfermedades o por lo menos lucha para sanarse y después sana también a sus discípulos espirituales. Hemos dicho anteriormente que el padre espiritual tiene que ser teólogo y viceversa. En este caso se aplica el logos “médico sánate a ti mismo” (Lc 4,23). Aquel que ha pasado por los métodos del diablo, puede conducir correctamente sus discípulos espirituales. Aquel que conoció el gran tesoro que se llama salud espiritual puede ayudar a los demás a sanarse. Aquel que ha encontrado su nus puede también a ayudar a los demás a encontrar el suyo. “Médico es el nus que se ha sanado a sí mismo y el que se ha sanado sana a los demás”, (51. San Zalasio, Filocalía tomo 2º v.44).

Muchos cristianos contemporáneos consideran a los sacerdotes como funcionarios del Altísimo y empleados eclesiásticos que les ayudan en los trabajos burocráticos, a celebrar varios Misterios cuando los necesitan o celebrar la divina Liturgia y así ellos podrán… satisfacer sus necesidades psíquicas o …cumplir un deber tradicional. ¡Los consideran como magos que hacen magias! Pero conocemos que la Jaris (energía increada) de Dios no se transmite mágicamente ni mecánicamente sino por los misterios. Es cierto que el incompetente sacerdote celebra el Misterio pero no puede sanar. Porque una cosa es la absolución de los pecados y otra la terapia. La mayoría de los Cristianos se contentan en una típica confesión y seguimiento de la Divina Liturgia, aún más, en una comunión de los inmaculados Misterios y nada más. No avanzan en la terapia de la psique. Pero los sacerdotes y los Padres espirituales no celebran solamente Misterios sino que sanan a las personas. Conocen por supuesto e indican a sus discípulos espirituales la manera de la terapia de los pazos. Les muestran como pueden liberarse del aprisionamiento y como el nus se puede liberarse de la esclavitud.

Así consideran la paternidad espiritual los Padres. El pastor es también médico. “Médico es aquel que ha adquirido inmunidad somática y psíquica y no necesita ningún fármaco para su salud”, (52, San Juan el Sinaíta, Klímax 4º logos hacia Pimín).

“Consiga tu también querido cataplasmas, líquidos medicinales, cuchillas de afeitar, colirios, esponjas, interventores de venas, termómetros, pomadas, hipnóticos, navaja, ventas y eso que se llama anafsía (es decir, no tener mareo y asco por el olor de las heridas). ¿Si no disponemos de estos como ejercitaremos nuestra ciencia? No hay otra manera. Porque no con palabras sino con intervenciones prácticas benefician los médicos a los enfermos y reciben sus recompensas.

Cataplasma es la terapia de los pazos que se ven exteriormente, es decir, los somáticos. Líquido medicinal es la terapia de los pazos esotéricos (interiores) y el vaciamiento de la suciedad interior que no se ve. Cuchilla de afeitar es la humillación que muerde pero purifica, limpia la pudrición del presumir y del engreimiento.

Colirio es la catarsis del ojo psíquico, el cual se ha enturbiado y empañado por la ira.

Colirio es la reprimenda que amarga pero después de un rato terapia, sana.

Interventor de venas es el breve vaciamiento de la suciedad y la fetidez. También la intensa y rápida intervención para la salvación de los enfermos.

Esponja es la terapia después del vaciamiento e intervención de las venas y el refrescamiento del enfermo por el médico con palabras dulces, serenas y blandas. Calentador térmico es el canon y la reprimenda que se da por el médico con amor para un tiempo al arrepentido. Pomada es el alivio después de la cauterización que se ofrece al enfermo para una causa u otro pequeño consuelo.

Hipnótico es el que llevemos el peso de la obediencia y con ella regalarle el descanso y sueño al no sueño y ceguera divina de manera que vea bien los bienes que tiene. Vendaje es la fijación hasta la muerte y atar fuertemente con la paciencia los paralizados y languidecidos por la vanagloria.

Por último la cuchilla es la medida y la decisión para cortar la parte que se mortificó psíquicamente y así que no pueda transmitir también al resto su propia avería.

Bienaventurada y admirable la anafsía (no asco) es para los médicos y para los Higúmenos (Guía del Monasterio) la apazia (sin pazos). Porque por un lado los primeros mientras no sienten mareo y asco sin cansancio emprenderán la terapia de cada fetidez. Por otro lado los segundos cada psique mortificada o narcotizada podrán resucitarla”. (53. San Juan el Sinaíta, Klímax 4º logos hacia el Pimena).

El padre Ioanis Romanidis escribe: “La repetición victoriosa de la experiencia de la confirmación, que en la medicina y en la ciencia Patrística es también la terapia, es la verdad de cada ciencia. Tal como es tonto decir médico alguien que no sana y no conoce sanar, así de absurdo es considerar teólogo a uno que no está por lo menos en el estado de iluminación y zéosis, que no conoce lo que estos son y cómo llega uno a estos estados y por consecuencia no sana”, (54. P. Romanidis. Padres Romanos de la Iglesia pág.18-19).

También el mismo escribe: “Se supone que los terapeutas por excelencia que conducen a los enfermos en los estadios son los obispos y los presbíteros, que para los primeros predominó la procedencia del monaquismo. Pero hoy después de un siglo y medio de propaganda neohelénica catastrófica contra el hisijasmo, este tipo de clérigos son pocos. Los monjes hisijastas también. Los hisijastas tal como los describe san Dionisio el Areopagita casi han desaparecido” (P. Romanidis, igual que antes).

El terapeuta sacerdote sugiere a sus discípulos espirituales también un método ortodoxo que es el método de la ortodoxa piedad y devoción. Por eso a continuación giraremos sobre este punto. Describir el método que debe seguir el enfermo por la conducción de su padre espiritual para llegar a la sanación espiritual.

Principalmente queremos localizar la ascesis, práctica. “La intensa ascesis con contención y agapi, paciencia e hisijía mata los pazos que se encuentran a nuestro interior”, (56. San Thalasio Filocalía tomo 2º v.8). San Nikitas Stizatos discípulo de san Simeón el Nuevo Teólogo, describe esta ascesis. El hombre tiene cinco sentidos y por eso también son cinco las ascesis, vigilia, estudio, la monologa oración, engratia (autodominio, autocontención y abstinencia) e hisijía. El practicante deberá de unir los sentidos con estas cinco ascesis. Es decir, la visión con la vigilia, el oído con el estudio, el olfato con la bendición (la monologa oración), el sabor con la engratia y el tacto con la hisijía. Cuando haya conseguido esta unión entonces “rápidamente sana y purifica el nus de su propia psique y afinado por ellos se constituye en perspicaz y apazís (sin pazos), (57. Filocalía 4º tomo, v.21).

Sinópticamente podemos decir que la ascesis-áskisis es la aplicación de la ley de Dios y el cumplimiento de Sus mandamientos. El esfuerzo que hacemos para someter nuestra voluntad a la de Dios y que sea alterada por la divina, esto se llama áskisis ascesis. Además, conocemos bien por nuestros santos Padres que el Evangelio es “mandatos de sanación y salvación”. Lo que existe dentro en la Escritura es mandamiento de Dios que se debe de aplicar y cumplir por los hombres que buscan su sanación y salvación. En las bienaventuranzas (Mt 5,1-12) esto se ve claramente.

Lo “bienaventurados los pobres de espíritu humano” es mandamiento del Señor para vivir nuestra pobreza, es decir, sentir nuestra miseria. Lo de “bienaventurados los que están en luto” es mandamiento del Señor para llorar por nuestros pazos, que para nuestra devastación los tenemos en nuestro interior. Lo de “bienaventurados los hambrientos y sedientos de justicia” es mandamiento del Señor para que tengamos hambre y sed por la comunión con Dios. Lo de “bienaventurados los catartizados, sanados y purificados del corazón” es mandamiento de Cristo para hacer la catarsis del corazón. Cuando dice: “bienaventurados o felices”, es como si dijera haceos pobres en pecados, estar en luto, sedientos de justicia etc.

Así el mandamiento de Cristo es la oración incesante, la celebración de la Divina Liturgia, la nipsis, es decir, la vigilancia del nus, la pureza, limpieza o catarsis del corazón etc. “La ley es santa y el mandamiento santo, justo y bondadoso” (Rom 7,12). Juan el Evangelista el discípulo de la agapi (amor, energía increada) subraya a los Cristianos: “Y en esto sabemos que le conocemos: si aplicamos y cumplimos sus mandamientos. El que dice que le ha conocido y no cumple sus mandamientos es un mentiroso y la verdad no está en él, pero el que aplica y  cumple sus logos verdaderamente en él se ha perfeccionado la agapi de Dios, en esto conocemos que estamos en él” (1Jn 2,3-5). El mismo Evangelista subraya auténticamente: “porque esta es la agapi de Dios, la aplicación y el cumplimiento de sus mandamientos” (1Jn 5,3).

“La finalidad jerárquica espiritual para nosotros es, a la medida de lo posible, asimilación y unión con Dios. Esta asimilación y unión tal como enseñan las divinas Escrituras la conseguimos sólo con la agapi y la aplicación de los divinos mandamientos”, según san Dionisio el Areopagita, (58. P.G. 3, 592 A). San Gregorio Palamás enseña que la gnosis de los seres la trae el trabajo de las virtudes. Preguntando cuál es el fin del trabajo para las virtudes escribe: “La unión y asimilación hacia Dios”, 59. (E.Π.E Gregorio Palamás tomo 2º pág.556). El trabajo de las virtudes conecta con el trabajo de los mandamientos. Aún el santo hisijasta cita que la agapi a Dios “nace sólo por el trabajo sagrado de los mandamientos divinos”, 60. (E.Π.E Gregorio Palamás tomo 2º pág.562).

A continuación me gustaría citar algunos logos de los Padres que presentan el valor de los mandamientos de Dios.

La finalidad de los mandamientos del Salvador se encuentra en la liberación del nus de la incontinencia, la dureza y el odio, 61. (San Máximo el Confesor Filocalía 2º tomo v.56).

Los mandamientos de Dios “son superiores de todos los tesoros del mundo”. Aquel que los adquiere, “en su interior encuentra a Dios”, 62. (Isaac el Sirio pág.20).

“De la vigilancia, la aplicación y el cumplimiento de los mandamientos de Dios nace la apázia (sin pazos) y la apázia de la psique mantiene la gnosis-conocimiento”, (63. San Zalasio, Filocalía 2º tomo v.25).

La obediencia al mandamiento de Dios “es  resurrección de muertos”, (64. igual que antes v.48).

San Gregorio el Sinaíta describiendo las dos maneras básicas que se encuentra la energía increada del Espíritu que hemos recibido místicamente durante el Santo Bautismo, considera el trabajo de los mandamientos una de ellas. “En cuanto trabajamos los mandamientos tanto se manifiesta y resplandece sobre nosotros la brillantez, el resplandor de su luz”, (65. Filocalía 4 tomo pág.67, 3).

Todas estas nos revelan lo indispensable que es la ascesis para la des-narcotización, resurrección y terapia de la psique y esta ascesis tal como hemos citado, es principalmente la vigilancia y cumplimiento de los mandamientos del Cristo Salvador y Médico de nuestros cuerpos y psiques.

Los mandamientos básicos que tratan del trabajo sobre nuestra sanación espiritual tal como decimos en los troparios que psalmodeamos son: ayuno, vigilia y oración.

Si la caridad sana nuestra parte irascible (emocional) de la psique y la oración purifica al nus, el ayuno marchita el deseo o anhelo, (66. San Máximo, Filocalía tomo 2º v.79) y así la psique entera sanada se ofrece a Dios. También el ayuno hace humilde al cuerpo, “la falta de pan, seca el cuerpo del monje”, (67. Abad Theodoros, Yerontikón pág. 42). “Cuando el cuerpo está pesado por muchas comidas, convierte al nus débil, lento, perezoso, miedoso y cobarde; en cambio cuando flaquea por la gran engratia, inspira a la parte contemplativa de la psique tristeza y evita hablar. Debemos  regular las comidas según el estado del cuerpo, de manera que cuando está saludable sea domado convenientemente y cuando está enfermo sea atendido con mesura. Porque el luchador no debe debilitar el cuerpo, sino que tenga la necesaria resistencia para la lucha, de manera que los esfuerzos corporales contribuyan convenientemente a la catarsis de la psique” (68. San Diadoco de Fótica, Filocalía v.45).

San Juan el Sinaita hablando sobe el ayuno dice característicamente: “El ayuno es forzar la naturaleza y circuncisión del placer de la garganta, amputación del fuego carnal, corte de los astutos malos loyismí, liberación de los sueños contaminados, pureza de oración, iluminación de la psique, guardia del nus, disolución de la corrupción, puerta de compunción o recogimiento, contrición alegre, freno de la charlatanería, causa de hisijía, vigilante de la obediencia, causante de la apazia, absolución de los pecados, puerta y gozo del paraíso”, (69. Klimax, logos14,31).

Todo esto que cita san Juan el de la Escalera, por un lado indica la extensión del ayuno y por otro revela los frutos que trae para la psique luchadora. Por eso todos los santos amaron el ayuno. Es muy importante citar que cuando una persona empieza a convertirse por la metania también empieza sólo por su cuenta a ayunar, cosa que indica que el ayuno co-camina con la oración y la metania.

Es cierto que el ayuno es el medio y no la finalidad, “es la herramienta para los que quieren adquirir la sofrosini– conducta sana, serena y humilde del nus y la mente” (70. San Diádojo de Fótica v.47), pero sin ella es imposible al hombre vencer los pazos y llegar a la apázia (sin pazos). Por eso el santo de la Escalera es claro. Tal como los Hebreos se liberaron del Faraón y vivieron la Pascua, puesto que comieron hierbas amargas y ázimos, así nosotros también nos liberaremos del imaginable Faraón con el ayuno y la humildad: “¡No te engañes! No te liberarás de la esclavitud del Faraón ni verás la Pascua superior, si continuamente no saboreas las amarguras y los ázimos. Amarguras son el esfuerzo y castigo por el ayuno, y ázimos son la conducta y virtud sin enaltecimiento”, (71. Escalera, logos 14,29).

Es imprescindible cumplir los ayunos que ha determinado la Iglesia y luchar para no satisfacer al extremo las apetencias de la carne.

Aparte del ayuno otro método de terapia es la vigilia. La vigilia también es un método ascético de terapia de la cual se catartiza, se limpia y se purifica el hombre y se sana de los pazos. El Señor nos ha enseñado el tipo de oración durante la noche. El Mismo pasaba noches enteras en la montaña. “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo” (Mt 14,23).

Los santos Padres probaron en sus propias vidas el efecto benéfico de la vigilia. San Isaac el Sirio escribe: el monje que permanece en la vigilia con discernimiento del nus, a este no lo veas como carnal. Porque esta obra es del orden angélico. La psique que se esfuerza y aguanta en las vigilias, tiene ojos querúbicos y está tocando y contemplando siempre la zeoría celeste, (72. Mismo que antes pág 123).

San Juan el Sinaíta presenta el tipo de monje desvelado y vigilante con toda su fineza discernida y los beneficios de la vigilia: “El ojo que está en vigilia ha catartizado, purificado su nus, en cambio la abundancia del sueño embota la psique. El monje desvelado es enemigo de la lujuria, en cambio el dormilón es su marido. La vigilia apaga el fuego de la carne, libera de la suciedad de los sueños, trae lágrimas a los ojos, hace blando el corazón, vigila y proviene de los loyismí, crisol de comidas, doma de los pazos, freno de la lengua y alejamiento de las fantasías indecentes. El monje que vela es un pescador de loyismí, pensamientos en la serenidad de la noche capaz de examinarlos y juzgarlos”, (73. Escalera logos 19,2 y 4).

Junto con la vigilia co-caminante es también la oración. Este es el método por excelencia que sana las enfermedades de la psique. Porque por la oración viene mucha energía en la psique del hombre. Pero para la oración del corazón o noerá y el método que usamos para la liberación del nus y la zeoría de Dios nos referiremos en otro capítulo con título “La hisijía como método de terapia” y eso porque lo consideramos como medio interesantísimo para la sanación y salvación del hombre.

También existen otros medios terapéuticos para la sanación de cada pazos de la psique. Pero para estos nos referiremos detalladamente en los próximos capítulos con el título “Ortodoxa patología”.

Quizá, se observa que todos estos medios terapéuticos, que son colirios que sanan al ojo del corazón (ver Apocalipsis 3,18), se pueden vivir solamente por los monjes. Esto en absoluto no es cierto. Todos podemos, aún nosotros también que vivimos en el mundo, vivir los mandamientos de Cristo. La oración, la metania, el luto, el recogimiento, el ayuno, la vigilia etc., son mandamientos de Cristo y significa que todos pueden vivirlos. Cristo no dijo cosas que son imposibles para los hombres. San Gregorio Palamás hablando sobre la catarsis y pureza del corazón recalca que: “también los que están en matrimonio pueden conseguir esta pureza pero con más dificultad”, (74. Filocalía pág. 97, 6.20-22). De todos modos pueden desarrollar esa vida evangélica con sus respectivas adaptaciones.

Además, mientras exista obispo y la Divina Liturgia significa que la sanación y salvación son posibles. Porque existe y funciona la Iglesia. También para cada hombre es análoga la adaptación a los mandamientos de Cristo. En la escritura patrística tenemos casos de este tipo. Los Padres que los mismos se han sanado y han adquirido el carisma del discernimiento, aconsejan a cada hombre a encontrar su camino que es esencialmente camino de la Tradición Ortodoxa.

San Juan el de la Escalera es característico en este tema. Comenta que ha visto a un médico imbécil agotando a un enfermo destruido y lo único que le había provocado fue desesperación. A la vez vio otro, que era un genio de médico espiritual, a operar con agotamientos un corazón muy inflado y vaciarlo de todos los fétidos. También dice que vio al mismo enfermo una vez sanar una mancha con el fármaco de la obediencia y otra sanar al ojo de su enferma psique con la hisijía y el silencio, (75. san Juan el Sinaíta, Escalera logos 26 v.21) Aquí se ve claramente que el mismo enfermo necesita unas veces obediencia y otras veces hisijía y silencio. Los fármacos adecuados se deben de dar al tiempo adecuado.

El mismo santo como quía espiritual con discernimiento escribe que el fármaco bueno para un hombre puede ser veneno para otro. Además, el mismo contenido del fármaco unas veces es bueno si se da al tiempo debido y otras puede ser veneno si se da fuera del tiempo, para el mismo enfermo, (76. Escalera, logos 26,20).

Por eso recalcamos otra vez que es indispensable y necesario terapeuta ortodoxo (médico-guía espiritual) preparar y adaptar el fármaco y dar la adecuada instrucción terapéutica.

Me gustaría a continuación referir algunos logos de santos Yérontas del Gerontikón en los cuales se ve claramente que existe variedad de ascesis y gran posibilidad de adaptación.

Alguien preguntó a san Antonio “¿qué debo de vigilar para agradecer a Dios?” El Yérontas le contestó: Donde vayas ten ante tus ojos a Dios y cualquier cosa que haces y dices tener testigo de las Escrituras y en cualquier lugar que te sientas no te desplaces rápido. Guarda estos tres y te salvarás, (77.  Gerontikón, pág.1,3)

Otro Padre preguntó al abad Nisceroo ¿cuál es la buena obra que debo hacer? Y le contestó: “No todas las obras son iguales; La escritura dice que Abraham era filóxeno (hospitalario, acogedor) y Dios estaba con él; Elías amaba la hisijía y Dios estaba con él; David era humilde y Dios estaba con él; aquello que consideres que quiere la psique es para Dios esto haz y vigila tu corazón”, (78. Gerontikón pág.80,2).

José de Thebas dice que: “Tres cosas son honestas delante de Dios. La primera es cuando uno está enfermo y acepta con gratitud la enfermedad, la segunda es cuando hace obras limpias ante el Señor y la tercera es cuando se somete a un padre espiritual y destituye todas sus voluntades. El último tiene premio mayor. A mí me gusta la primera el de la enfermedad”, (79. Gerontikón, pág.57).

También el abad Pimín dice: si se encuentran tres hombres al mimo lugar y uno hace bien la hisijía, el otro estando enfermo agradece a Dios y el tercero sirve con loyismós puro, limpio, los tres son de un sólo trabajo, (80. Gerontikón, pág 88,29).

De todos estos ejemplos se ve que la lucha de los hombres es común, pero la manera de cada uno distinta. Todos deben de cumplir al logos de Dios y Sus mandamientos, todos deben ocuparse de la catarsis y pureza de su corazón adonde estén y aunque estén trabajando. Para eso existe variedad de adaptación que verifica el padre espiritual.

Cierto es que se puede considerar como falta sino establecemos también la Divina Comunión/Efjaristía. Se debe de recalcar debidamente que consideramos la Divina Efjaristía, la Comunión del Cuerpo y Sangre de Cristo como indispensable para el hombre. Esto el Señor ha recalcado epigramáticamente “si no coméis la sarx (cuerpo, carne) del hijo del hombre y bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros” (Jn. 6,53). Pero es conocido que de la divina Comunión precede la catarsis y la preparación. Si no se antepone esta terapia sobre la cual se habla aquí, entonces la toma del Cuerpo y Sangre de Cristo se convierte “en krima  y katákrima” (pena y maldición). No se puede entender eclesiología y esjatología sin instrucción terapéutica. Así no rebajamos la Divina Efjaristía, sino que con el valor de la ascesis y la terapia, se realza el gran regalo de la divina Efjaristía. Además, la finalidad de los escritos es principalmente que se revele el camino exacto que resulta al Altar, de manera que la divina Comunión se haga luz y vida.

Con este poco creo que se ha manifestado claramente que el Cristianismo Ortodoxo es una ciencia terapéutica. Sana al hombre enfermo. Esta enfermedad se concreta en el nus. La Iglesia Ortodoxa con su enseñanza, el culto, la ascesis, los Misterios, libera al nus y le constituye en templo del Espíritu Santo. Esta instrucción terapéutica se aplicó y se certificó por todos los santos. El único camino que conduce a Dios. Creo que la pérdida de la Tradición se ve principalmente en la pérdida del método terapéutico y en la pérdida de terapeutas reales auténticos. La vuelta a la Tradición Ortodoxa es esencialmente la vuelta en estas dos bases.

 

CAPÍTULO 2

El Ortodoxo terapeuta

  1. Condiciones para el ascenso de sacerdotes-terapeutas.

El valor del sacerdocio

Llamamiento y ordenación de los Apóstoles.

Condición básica para la ordenación.

Los tres grados del sacerdocio o santidad.

  1. “Reanimar el carisma”

Atributos básicos de los terapeutas – sacerdotes

  1. La santidad espiritual
  2. La búsqueda de terapeutas.

 

El Ortodoxo terapeuta

Hasta ahora hemos localizado la verdad que el Cristianismo Ortodoxo es principalmente medicina-ciencia terapéutica. Pretende la sanación espiritual del hombre. Pero tal como en el justo ejercicio de la ciencia médica se requiere la existencia de buen médico científico, lo mismo ocurre también con la ciencia terapéutica espiritual. Este es el obispo y el sacerdote.

Tal como hemos observado anteriormente, los hombres hoy sienten al sacerdote como liturgo, funcionario para poder comulgar los inmaculados Misterios. Le sienten como el mandado por Dios, como sirviente y diácono de Dios para que confiesen sus pecados y se alivien espiritualmente. Como el diácono de Dios que se le invita a orar a Dios con el propósito de que sean bendecidos sus trabajos etc. Es cierto que uno no puede negar que el sacerdote también hace este tipo de trabajo. Pero por costumbre se observa que el laós-pueblo considera al sacerdote (cura) más bien como… mago (y que se me perdone esta expresión). ¡Porque cuando vemos la vida de culto fuera de la terapia, entonces más bien es magia!!

No obstante para hacerlo muy claro repetimos que el sacerdote principalmente es médico espiritual que terapia, sana las enfermedades de los hombres. El culto y los Misterios se deben de adherir dentro en el método terapéutico e instrucción.

Sacerdote como confesor es principalmente terapeuta. El misterio de la confesión no se agota con una simple típica absolución, por ejemplo como el tipo occidental, como si fuera un Dios enfadado y se requiere una expiación. Es algo más. Se adhiere dentro en la instrucción terapéutica. Existen muchos cristianos que se confiesan por muchos años pero no se sanan de sus enfermedades espirituales. En esto contribuye el desconocimiento y la ignorancia tanto del laós-pueblo como de los pastores.

El obispo, el sacerdote o el confesor, son soberanos del laós que le conducen desde Egipto a la tierra prometida como otros Moisés. Esta conducción requiere esfuerzo, trabajo, esmero, privación y agonía. Es principalmente supervisión terapéutica. Los santos Padres insisten mucho en esta verdad. Como ejemplo utilizaremos a san Juan el Klimax o de la Escalera, quien recomienda que los que queremos marchar de Egipto y de Faraón necesitamos intermediario a “Dios y con Dios”, el cual encontrándose entre praxis y zeoría estará rogando a Dios “para que los conducidos pasemos el mar de los pazos y echar al Amalik de los pazos”. A continuación el santo teoforo (portador de la luz) divulga que aquellos que se basaron y se confiaron en sus propias fuerzas sosteniendo que no necesitan ningún guía, se han engañado, (1. San Juan el Klimax, Logos1,14). Además del Antiguo Testamento conocemos lo que sufrió Moisés conduciendo a este duro pueblo.

Este guía espiritual Moisés es médico. Además, todos estamos enfermos y necesitamos la terapia y el médico.

San Simeón el Nuevo Teólogo hablando para los monjes, presenta claramente esta verdad. Los Monasterios tal como conocemos de la Tradición Ortodoxa son principalmente Hospitales. Podría sostener mejor que son escuelas de medicina. Como enfermos nos sanamos y a continuación aprendemos la manera y el método de la terapia. Por eso la antigua Iglesia tomaba de los Monasterios, que son escuelas médicas, los sacerdotes para colocarlos al lugar de Obispo.

Así hablando el santo, no duda en decir que “somos todos pobres y enfermos…” A continuación dice el santo que, todos nosotros que nos encontramos en las celdas estamos heridos y padecemos de varias enfermedades, por eso no hacemos otra cosa que clamar día y noche al médico de nuestras psiques y cuerpos a sanar nuestros corazones heridos y darnos la salud espiritual. Escribe el santo: “Pero no sólo los pobres y los desnudos sino también los heridos, como estamos poseídos de varias enfermedades y nos encontramos lastimosos estirados en la cama y nos encontramos dentro en las habitaciones de distintos hospitales, albergues, geriátricos y en nuestros monasterios, clamamos, lloramos, lamentamos, llamamos e imploramos a este médico mismo de las psiques y cuerpos, de manera que cuando venga sane nuestros corazones heridos, dándonos la salud de nuestras psiques las cuales se encuentran en la cama del pecado y de la muerte; Porque todos los hombres hemos pecado y necesitamos la misericordia y la divina Jaris increada de Dios, según el divino Apóstol; Es decir, los que han tomado conciencia del dolor de los pazos y de las heridas. Como también existen algunos que se comportan como locos sin que conozcan nada sobre su enfermedad o porque están poseídos de algún pazos (2. S C 129, 174).

Hemos expuesto todo este texto porque se ve claramente la misión del monaquismo y de la Iglesia como el trabajo de los pastores. Principalmente es obra terapéutica. Estamos enfermos en la cama del pecado y de la muerte (espiritual). Los que no sienten esta verdad están locos. Los cristianos que no permanecen en la Iglesia para sanarse o sienten que están saludables están locos.

El  sacerdote según el mismo Padre (san Simeón el nuevo Teólogo) es el médico. Viene uno al “médico espiritual enfermo, carcomido por los pazos, alterado y perturbado su nus…”, (3. S C 129, 140). El “médico científico, filántropo y agradable, comprende profundamente la enfermedad del hermano, la inflamación del pazos, el hongo, ve al enfermo como se ha convertido en un muerto total. Y a continuación describe la manera de llegada del paciente y el modo de terapia por el médico espiritual y científico, (4. S C .129, pág.140-142).

Hemos mencionado anteriormente las dos iconas-imágenes básicas que caracterizan la obra del pastor. Que es el Moisés que conduce sus discípulos espirituales y a la vez es el médico científico y caritativo. Estas dos cualidades las contiene en un poema san Simeón describiendo su personal sanación por su padre espiritual su personal Moisés. Adapta en su vida el camino del pueblo de Israel y la conducción por el Moisés. Escribe:

“Porque bajó y me encontró esclavo y desalojado

y dijo ven hijo mío para conducirte hacia Dios “

Pidió de su propio Moisés que le asegure si puede hacer un trabajo de este tipo.

“Me ha traído más cerca, me abrazó

y otra vez me besó con beso divino

él mismo ha perfumado con fragancia de inmortalidad.

Creí y amé en seguirle

Y deseé de hacerme esclavo sólo en él…

Me aguantó la mano yendo delante de mí

Y así empezamos a recorrer el camino”

Después de un largo camino durante el cual logró san Simeón, mediante las intercesiones de su padre espiritual, a enfrentar y liberarse de la esclavitud de los pazos, ruega a su yérontas:

“Señor, dijo, vamos no me separaré de ti,

no desobedeceré tu mandamiento y lo cumpliré en todo” (5. S C 172 86-92)

Pero para que uno sea terapeuta ortodoxo y pueda sanar las enfermedades de sus hijos espirituales, antes debe él mismo haberse terapiado lo máximo posible. Que esté en medio de praxis y zeoría. ¿Cómo puede uno sanar si antes no se ha terapiado o por lo menos no ha saboreado el principio de la terapia? Por eso san Simeón acusa aquellos que son pnevmatikós-padres o guías espirituales sin antes haber recibido el Espíritu Santo o aquellos que tienen prisa en aceptar como confesión loyismí ajenos, es decir, quieren ser rápidamente guías espirituales, y se atreven a hacerse higúmenos (Abad) y gobernantes y quieren pastorear el pueblo del Señor, haciéndose Metropolitas y obispos, utilizando muchos métodos descaradamente, sin antes haber visto al novio dentro en la habitación nupcial y sin que ellos se hayan convertido en “hijos de la luz e hijos del día” (6. S.C. 129, 116-118).

San Gregorio el Teólogo escribe aquel clásico: “Catartízate, límpiate y sánate primero y luego sana, limpia y purifica a otros; hazte sabio y luego habla de sabiduría; hazte luz y luego ilumina; toca a Dios y conducirás a otros: santifícate y santificarás…”, (7. Sobre sacerdocio logos 33).

En sus famosos logos sobre Santidad y Sacerdocio san Crisóstomo a quien se le llama científico del sacerdocio, justificando su negación de ser obispo escribe que, conoce su pequeña y enferma psique, como también lo grande y difícil que es pastorear al laós-pueblo, (8. Sobre Sacerdocio, pág.96).

En su conversación con san Basilio el Grande pide que no dude en nada de lo dicho, es decir, puesto que ama a Cristo tiene miedo no vaya ser que Le enfurezca por tomar un servicio espiritual. Puesto que “la enfermedad de mi psique me hace inútil para este menester”, (9. Mismo antes, pág.66). A causa de su gran pureza y claridad de sus loyismí y las emociones, tenía el sentimiento que la enfermedad de su psique le hace inútil para ese gran servicio. Porque realmente como comprobaremos más abajo, los pazos no curados no dejan al sacerdote ayudar a la terapia de sus discípulos espirituales.

Si antes el terapeuta no se ha sanado, es un hombre que vive “como los animales en el campo”… y “si tomen este tipo de hombres que viven como los animales en el campo, gobiernan los hombres igual que los animales”, (10. Mismo que antes pág.120).

Todas estas cosas que se han referido antes, manifiestan la gran verdad: que los sacerdotes que quieren sanar las enfermedades del laós-pueblo deben los mismos antes haberse terapiado de estas enfermedades o por lo menos que hayan empezado a sanarse de las enfermedades y aún más sentir el valor y la capacidad de la terapia.

En estos niveles se integrarán también los siguientes. Tenemos que dar la certeza de que no estamos dispuestos de tratar o negociar sobre el sacerdocio, santidad y los sacerdotes. No tenemos como fin el desarrollar el valor y la grandeza del sacerdocio sino ver de este lado este gran y responsable axioma. Es decir, que es ciencia terapéutica y que sana principalmente las enfermedades de los hombres. En algunos puntos se verá que recalcamos el valor del sacerdocio y lo hacemos únicamente para ver lo que aquí queremos recalcar.

 

  1. Condiciones para el ascenso de sacerdotes-terapeutas.

La terapia de los Cristianos enfermos la desarrolla y trabaja el Santísimo Espíritu y generalmente la Jaris (energía increada) del Santo Dios Trinitario. El sacerdote es el servidor de esta terapia. Toda la organización de la Iglesia es Θεανθρώπινα Zeanzrópina Divino-humana. Además, la Jaris de Dios trabaja místicamente (secretamente) al sacerdote y él conoce por su experiencia esta energía mística de la Jaris de Dios.

 

El valor del sacerdocio

El sacerdocio tiene un grandísimo valor. El divino Crisóstomo escribe que: “el Sacerdocio se celebra en la tierra pero tiene como orden las órdenes celestes”, puesto que no lo ha fundado hombre, ni ángel, tampoco arcángel u otra fuerza creada, sino “el mismo Paráclitos”, (11.San Juan Crisóstomo: Logos sobre el sacerdocio, pág.84).

El “culto al respetuoso y digno sacerdocio” es superior de cada psalmodía y oración y diferente de todos los demás oficios, tanta la diferencia como el sol de las estrellas. Esto porque con el misterio de la divina Efjaristía sacrificamos al mismo Unigénito que se ha degollado para nuestros pecados, (12. San Theógnostos, Filocalía t2 v.72). Cuando uno utiliza bien y con conciencia clara sir remordimientos “el divino y respetuoso oficio de la terrible solemnidad” que se ofrece, se convierte desde aquí en beneficio más que “cualquier otro trabajo espiritual y zeoría”, (13. Idem antes v.71).

El valor del sacerdocio, el cual tiene la posibilidad de sacrificar la ternera cebona, se debe principalmente en que ayuda al hombre a llegar desde el “como imagen” al “como semejanza”, conducirlo a la zéosis, que es realmente la terapia del hombre o mejor dicho, revela la terapia del hombre.

Los Padres comparando el sacerdocio con muchas otras obras, lo consideran el mayor, porque las demás autoridades ayudan al hombre a resolver las cosas terrenales, en cambio el sacerdocio conduce a la zéosis. Por eso el “Sacerdocio es superior al reinado terrenal, puesto que se ocupa de las cosas y realidades divinas y el reinado terrenal se ocupa de las cosas terrenales”, (14. Isidoro Pilusiotis, t 1 pág. 222).

Ciertamente hemos recalcado que el sacerdocio de los pastores es principalmente sacerdocio de Cristo. Los sacerdotes llevan esta Jaris encima de ellos y por eso tienen también el vigor de perdonar y sanar los pecados de las personas.

Hasta aquí estas pocas palabras sobre el valor del sacerdocio puesto que no es nuestro propósito de recalcar aquí el gran valor de este trabajo.

 

Llamamiento y ordenación de los Apóstoles.

El Señor llama a los adecuados para esta obra y les entrega Su sacerdocio. Así los primeros obispos son los Apóstoles. El Señor les llamó al axioma apostólico y les tenía tres años a Su lado, a continuación les entregó el Santísimo Espíritu para que puedan perdonar los pecados y les mandó a predicar en todas las naciones y guiar a todos los hombres. Les hizo pescadores y predicadores del Evangelio. Esta elección y misión es la que les hizo Apóstoles. No tenemos testificación en la Santa Escritura si el Señor utilizó un oficio especial para la transmisión del servicio sacerdotal a los Apóstoles. Pero podemos observar que “el Señor siendo Él el fundador de los misterios no estaba obliga o comprometido por estos, sino que podía producir cualquier resultado por una simple expresión de Su voluntad”. (15. P. Trempelas. Dogmática, t3, pág. 293). De todos modos el hecho del llamamiento de los doce Apóstoles por Cristo, Su aparición en ellos, el carisma de absolver los pecados y la venida del Paráclitos el día del Pentecostés, les hizo pastores del laós-pueblo de Dios.

En concreto, tenemos el caso del Apóstol Pablo quien no era discípulo de Cristo mientras vivía Él. Pero aquel también fue llamado al axioma apostólico. Él mismo se considera a sí mismo Apóstol (enviado) de Jesús Cristo: “Pablo apóstol de Jesús Cristo por mandato de Dios, nuestro Salvador y del Señor Jesús Cristo…” (1 Tim 1,1). Cierto que en otra parte escribe: “Sin embargo, pienso que en nada soy inferior de los grandes apóstoles” (2Cor 11,5). En otro punto escribe: “Y doy gracias a Cristo Jesús nuestro Señor quien me ha dado fortaleza y confianza poniéndome a este servicio…” (1 Tim 1,12). Tiene la certeza que es testigo de la Resurrección de Cristo, porque ha visto al resucitado Cristo cuando viajaba hacia Damasco. Por eso describiendo las apariciones de Cristo, se atreve a insistir “el último de todos, como (un aborto) a uno que nace antes de tiempo, también se me apareció a mí” (1Cor 15,8). Se incluye a sí mismo con los testigos de la Resurrección.

La aparición de Cristo al Apóstol Pablo y su llamada al axioma apostólico es ordenación en Apóstol. Cristo dio también en él Su sacerdocio.

El profesor de universidad y padre Romanidis escribe: “En el Apóstol Pablo los Profetas de la parroquia (1Cor 14,29) junto con los Apóstoles (1Cor15,5-8) son aquellos que llegaron a la zéosis, es decir, a la expectación o avistamiento de Cristo, en la doxa-gloria increada de la Santa Trinidad. Esto recalca claramente Pablo cuando escribe sobre el misterio de Cristo que “esta verdad era un misterio en otras épocas y generaciones, y no se dio a conocer a los hombres tal como se reveló ahora por apocálipsis-revelación en los santos apóstoles y en los Cristianos profetas mediante el Espíritu” (Ef 3,5). Dentro de este marco se debe de interpretar el lema introductorio de la enumeración de los miembros del cuerpo de Cristo “…si se glorifica un miembro gozan juntamente todos los miembros” (1Cor 12,26). Es decir, el miembro glorificado es el que llegó a la zéosis (unión con Dios por la energía increada) y por Dios se ha convertido profeta. Por eso en la enumeración de los miembros de Cristo, Pablo empieza con los apóstoles y profetas al principio de la cumbre y acaba en los que tienen “géneros o variedades de lenguas” (1Cor 12,28), que eran las variedades del culto noeró (espiritual de corazón) y lógico (Ef 5,19-20). El que profetiza según Pablo es el que interpreta el Antiguo Testamento -porque el Nuevo aún no existía- con base la experiencia de la oración noerá o de corazón que se llama “géneros o variedades de lenguas”, en cambio el Profeta es el que ha llegado a la zéosis. Es exactamente el discernimiento posterior patrístico entre teologizante y teólogo. Todos desde el Apóstol hasta el que profetiza y el que interpreta tenían “género o variedad de lenguas”, es decir, los distintos cultos noerós (espirituales humanos) del Espíritu Santo en el corazón y por ello son zeóklitos (dios-llamados) miembros del cuerpo de Cristo y templos del Espíritu Santo. Se distinguen entre zeóklitos y particulares (1Cor 14,16), que son los que aún no han recibido el carisma de la visita del Espíritu Santo orando incesantemente en sus corazones y por consecuencia aún no se habían convertido en templos del Espíritu Santo. Se ve que estaban bautizados por agua en absolución de los pecados pero no bautizados en Espíritu, es decir, Crismados. Quizá el misterio de la crismación se hacía con la certeza de la llegada del Espíritu Santo del que ora y por eso en latín se llama “confirmatio”.

De todos modos los deificados Apóstoles y Profetas, más los iluminados maestros, las potencias, los carismas de terapias, percepciones, gobernaciones, variedades de lenguas o “varias oraciones de corazón” (1Cor 12,28), se ve que constituían el clero crismado y el sacerdocio real tal como se ve en la ceremonia de la Santa Mirra. Los particulares, tal como testifican los Padres, eran los laicos. Y “… así puso Dios en la Iglesia” (1Cor 12,28) significa claramente la visita del Espíritu Santo con la zéosis de apóstoles y profetas e iluminación del resto y no sólo con praxis ceremonial”, (16. Padre Romanidis: Padres Romanos de la Iglesia, pág.27-28).

 

Condición básica para la ordenación.

Es cierto que los Apóstoles transmitieron esta santidad o sacerdocio de Cristo con un Misterio concreto, el llamado Misterio del Sacerdocio y la Iglesia arregló las condiciones adecuadas a fin de tomar uno esta gran Jaris y ejercer este supremo ministerio.

Una ordenación de este tipo es la de los diáconos en la primera Iglesia de Jerusalén. Después de elegir a los siete diáconos, dice el libro de los Hechos, “los cuales presentaron ante los Apóstoles, quienes orando les impusieron las manos” (He 6,6). Aquí tenemos colocación de las manos y oración. San Crisóstomo analizando este versículo escribe que: “Porque no dice, el cómo, sino simplemente que se han ordenado por la oración; Porque esto es la ordenación. La mano se pone sobre el hombre y el resto todo lo hace Dios…” (17. P.G 60, 116).

Lo que sí se debe de señalar en este caso es que se escogieron de la multitud de los Cristianos de la primera Iglesia. Disponían de algunos atributos. La cualidad básica era que tenían el Espíritu Santo. Respecto a la elección de Esteban dicen los Hechos de los Apóstoles que “…eligieron a Esteben hombre pleno de fe y Espíritu Santo…” (He 6,5). Así no recibió al momento de su ordenación el Espíritu Santo sino que tenía la Jaris (energía increada) del Espíritu Santo.

San Crisóstomo interpretando, observa que tenía la Jaris increada del Santísimo Espíritu desde “el baño”, desde el santo Bautismo. “No basta solamente esta Jaris sino que se necesita la jaris de ordenación que se hizo como añadidura del Espíritu”  (18. P G 60,119). También observa que Esteban recibió más Jaris que los demás diáconos a pesar de que la ordenación fue común (18. P G 60,119). Esta Jaris de más que recibió del Santísimo Espíritu se debe a la mayor catarsis, limpieza del Esteban y la existencia del Espíritu Santo en su interior.

Esto sin duda indica que, los aspirantes para recibir este gran ministerio del sacerdocio no esperan simplemente recibir el Espíritu Santo el día de su ordenación, sino que antes deben de tener el Espíritu Santo.

La Iglesia tiene mucho cuidado en este punto. Lo vemos también en las epístolas del Apóstol Pablo, las llamadas pastorales. El gran Apóstol escribe a Timoteo: “recordándome la fe sin hipocresía que hay en ti, la cual arraigó primero al corazón de tu abuela Loida y en tu madre Efniki, y estoy seguro que también habita en tu corazón” (2Tim 1,5). Sabemos bien que la fe no es enseñanza abstracta, sino “comprensión y visión de corazón”, es la vida del Espíritu Santo dentro en nuestra psique.

A su discípulo Timoteo al que ordenó el mismo como obispo escribe: “No descuides el divino carisma que existe en tu interior y se te ha dado con la imposición de manos en tu cabeza por el cuerpo de los presbíteros, después de la elección que se nos condujo por apocálipsis-revelación profética” (1Tim. 4,14). Y en otra parte escribe: “esta es la recomendación que te hago, hijo mío Timoteo, conforme a las profecías hechas sobre ti anteriormente, apoyado en ellas libra el buen combate” (1Tim 1,18). San Theofílaktos interpreta que. “El axioma del sacerdocio, la enseñanza y la protección del laós-pueblo, por ser grande y alto, es necesario aquel que tiene intención de recibirlo que esté votado de Dios; la jaris increada de este como también de los antiguos sacerdotes y Prelados se hacía por divinas profecías, es decir, por el Espíritu Santo”, (20. San Nikódemo el Ayiorita: Interpretación a las Epístolas, tomo 3, pág. 95).

Se requiere mucha preparación y muchas condiciones sobre el ascenso de sacerdotes y obispos para este gran axioma. El Apóstol Pablo incita “el que fuere irreprensible…” (Tito 1,6) que sea llamado para hacer de presbítero y obispo. Por eso sugiere “que no sea neófitos o recién convertido” (1Tim 3,6). No sea neófitos porque debe tener experiencia espiritual antes haber realizado el axioma real con el santo Bautismo y se haya catarizado, sanado y purificado como veremos más abajo y después avanzar hacia la ordenación.

San Juan el Crisóstomo desde luego escribe que debe tener más atención y fuerza espiritual que los mismos ermitaños. Porque si los ermitaños, “que están liberados de todas las cosas de la ciudad y del ágora con todo que conlleva esto”, no se sienten seguros, el sacerdote necesita mucha más fuerza y violencia para ejercer su axioma de modo que pueda “salvarse de cualquier infección de la psique y mantener sin prejuicio la belleza espiritual”. Por eso certifica que los sacerdotes que están en el mundo necesitan más catarsis, limpieza, purificación que los monjes, (21. Idem antes p 118)

Este tema de protección de la pureza del sacerdocio nos ocuparemos en otro párrafo. Aquí queremos recalcar más las cualidades que debe de tener el Cristiano para ordenarse sacerdote. Porque si el mismo no se ha sanado ¿cómo podrá sanar los pacientes y enfermos espiritualmente?

La preparación para el sacerdocio es de las tesis dominantes en las obras del San Simeón el Nuevo Teólogo. El que no se ha desprendido del mundo y no se ha hecho digno de recibir el Santo Espíritu, tal como los divinos Apóstoles, el que no ha pasado por la catarsis y la iluminación y no se ha hecho digno “de la zeoría de la inefable luz, que no acepte sacerdocio y protección de psiques, ni siquiera lo atreva” (22. S C 196, 294-296).

La misma enseñanza se encuentra también en San Theógnostos. Dice que el sacerdote “si no se ha crismado por el Espíritu Santo para ser mediador entre Dios y los hombres que no se atreva arriesgarse a celebrar la divina y santísima ceremonia”, (23. Filocalía t2, v.14), dando a entender la Divina Efjaristía.

Cuando se aproximaba la ordenación, los Padres se iban al desierto a las montañas, tal como vemos en la vida y enseñanza de san Gregorio el Teólogo. Escribiendo en su obra “confesional de la ida al Ponto” y justificando este acto, dice que uno no puede encargarse de pastorear el rebaño lógico, si antes el mismo “no se ha convertido en templo del Dios vivo y teniendo como habitáculo a Cristo en espíritu”, si no ha superado en “obra y zeoría” todas las nominaciones y fuerzas de Cristo, si no ha aprendido la “sabiduría de Dios que está escondida en el misterio”, y si es un niño aún “alimentándose de leche”, (24. Obras de San Gregorio el Teólogo, tomo 1, pág.192-194).

Es cierto que los Santos Padres no ignoran la realidad de que muchos se ordenan sin tener realmente estos atributos, sin antes haberse catartizado purificado y terapiado. Por eso muchas ordenaciones “no se hacen por la divina Jaris increada, sino por estudios humanos”, (25. San Crisóstomo: Sobre el sacerdocio, pág.150). Es conocida la frase de San Crisóstomo que Dios no ordena a todos pero energiza y opera por todos, (26. P G 62,610).

 

Los tres grados del sacerdocio o santidad.

Del estudio de las fuentes y principalmente por el estudio de las obras patrísticas, se ve claramente que los grados de santidad o sacerdocio, diácono, presbítero y obispo conectan estrechamente con los tres grados básicos de la vida espiritual que es catarsis, iluminación y zéosis o glorificación. Esto indica que cuando más se van sanando, más suben en la escalera sacerdotal de la divina Jaris y bendición. Por lo menos así lo enseñan los Padres. Es necesario que desarrollemos más este punto hablando sobre la Jaris terapéutica del sacerdocio.

Hemos recalcado en otro capítulo anterior que la vida se divide en tres estadios que son: la catarsis, la iluminación y la zéosis. Esta división la encontramos en muchos Padres, pero en cada uno tiene nombres distintos. Por ejemplo: San Nikitas Stizatos dice que tres son las clases de los hombres que progresan en las ascensiones perfeccionadoras, “la catártica o purificadora, la iluminadora y la mística que es la perfeccionadora”. La catártica purificadora es de los principiantes, la iluminadora de los medianos y la mística de los perfeccionados. Subiendo mediante estas tres clases o estadios, el Ortodoxo Cristiano crece en la edad de Cristo. La energía catártica es la fusión de la carne, la huida de cada pecado que excita el pazos, el arrepentimiento, las lágrimas etc. La iluminadora que es la primera apázia (sin pazos), su cualidad es la gnosis de los seres, la contemplación de los logos (causas) de la creación y la participación del Espíritu Santo. Su trabajo es “la catarsis del nus… la apocálipsis-revelación en el corazón de los ojos noerós (espirituales)… y la apocálipsis-revelación de los misterios de la Realeza increada de los Cielos”. Y “el estadio o la clase mística y perfeccionadora” mistagoyiza (instruye místicamente) “los apócrifos misterios de Dios, le completa por “la participación consubstancial del Espíritu” y le demuestra como “Teólogo sabio, instrumento de la gran Iglesia”, (27. Filocalía tomo 3 pág. 335-337), etc.

El hombre viviendo dentro en la Iglesia y ayudado por la divina Jaris (energía increada) catartiza purifica primero la parte pasional de la psique y a continuación se ilumina el nus y asciende a la teología mística que es la bienaventurada zéosis o glorificación.

Estos tres estadios en la teología de san Máximo el Confesor se expresan como “filosofía práctica” que es la catarsis (positiva y negativa), “zeoría natural” (iluminación del nus) y “teología mística” (zéosis). Los santos Padres de la Iglesia separados de todas las existencias creadas se elevan a la zeoría de Dios y la zeoría llega al elevadísimo grado “en la epistimi ciencia mística o instrucción mística”, la cual se llama “gnosis inolvidable (e increada)”, (29. Artemio Rantosavlievits: El misterio de la sanación y salvación según san Máximo el Confesor, pag.175).

Así los santos Padres viviendo la zeoría expectación, visión espiritual de Dios, son verdaderos Teólogos o más bien la verdadera teología porque la teología emana de toda sus existencias.

Teólogo fue el Gran Moisés, el cual según san Máximo el Confesor, mientras hizo su tienda de campaña fuera del atavío, “es decir, desarrollando su opinión, razón y su diania (mente, intelecto) fuera de las cosas visibles, empezó a venerar y rezar a Dios”. Teólogos se convirtieron también los tres Alumnos destacados encima del Monte Tabor que fueron dignos de ver la increada Luz de la deidad de los tres soles. Teólogo también fue el gran Pablo, el cual subió hasta el tercer cielo y explica san Máximo que los tres cielos corresponden a los tres grados de la elevación mística del hombre, es decir, la filosofía práctica, la zeoría natural y la instrucción mística o trascendental. (29. Artemio Rantosavlievits: El misterio de la sanación y salvación según san Máximo el Confesor, pág.171-172).

Se ha hecho esta presentación de la enseñanza patrística para así avanzar en las correlaciones hacia el tema que nos ocupa en este capítulo. El mismo Padre (San Máximo) conecta los tres estadios de la vida espiritual con los tres del sacerdocio. Escribe: “Aquel que prepara su nus hacia las luchas sagradas y expulsa de sí mismo los apasionados loyismí, es correspondiente a diácono. Aquel que ilumina su nus con la gnosis de los seres (existencias) y hace desaparecer la falsa gnosis es correspondiente a presbítero. Y aquel que perfecciona su nus ungiéndole con mirra santa de la gnosis y la veneración a la Santa Trinidad es correspondiente a obispo, (30. Filocalía t.2, v.21).

En vez de otra interpretación expondremos la que hace san Nicodemo el Aghiorita, puesto que esta es la base de la Iglesia, que un santo interpreta a otro santo y mediante los santos se expresa la experiencia de la Iglesia. Escribe pues, san Nicodemo: “El teoforo (portador de la luz de Dios) Máximo, quiere que el diácono haga lo mismo, o sea, que catartice limpie, sane y purifique a los demás de los pazos y de los malos loyismí mediante la ética; el Sacerdote que ilumine a los demás mediante los logos de la zeoría natural de los seres (existencias); y el Obispo que perfeccione a los demás mediante los logos de la teología… que el obispo no debe ser solamente filósofo ético y natural, es decir, contemplativo (zeoriticós) sino también teólogo, siendo superior del diácono y del Presbítero”. (31. San Nicodemo el Ayiorita: Manual de consejos, pág.154).

Se debe de apuntar que la conexión de los tres grados del sacerdocio con los tres grados o estadios de a vida espiritual, está referida en los escritos de san Dionisio el Areopagita en los que se ve la tradición de la Iglesia. Y si se considera que estos escritos presentan el orden de la Iglesia de los primeros siglos, se ve claramente que estos tres estadios de la vida espiritual corresponden a los tres grados del sacerdocio. Quiero ocuparme de este tema para que se vea esta conexión.

Es conocido que en el capítulo “Sobre Jerarquía eclesiástica” de san Dionisio el Areopagita, se describen los tres estadios de la vida espiritual llamados: catarsis, iluminación y perfeccionamiento o zéosis. El perfeccionamiento equivale a la zéosis. Así se llaman: “el primer orden de los jerarcas se dice perfeccionador y ceremonial, el segundo el de los sacerdotes iluminador y portador de luz y el tercero el de los diáconos catártico purificador y discernidor”, (32. P G 3, 506-508). La obra de los Clérigos es ceremonial, pero paralelamente santificadora y perfeccionadora, puesto que los misterios amplían y hacen crecer espiritualmente al hombre. Es decir, los cultos divinos no se hacen típicamente, sino que catartizan sanan, purifican, iluminan y perfeccionan (deifican) al hombre.

Así el trabajo de los diáconos, de los presbíteros y de los jerarcas conecta con la maduración espiritual de los Cristianos Ortodoxos. En concreto: Durante el oficio del santo Bautismo, tal como expone san Dionisio el Areopagita, creemos que expresa el orden de los primeros siglos de la Iglesia, los diáconos liberan de la ropa a la persona que se lleva al Bautismo y esto manifiesta su lugar dentro en la Iglesia que es catártico sanador y purificador, los sacerdotes crisman el cuerpo del hombre y esto manifiesta que su lugar dentro en la Iglesia es iluminador y los obispos perfeccionan a los hombres con el bautismo y esto indica que su lugar dentro en la Iglesia es perfeccionador, (33. PG 3, 396 par 6 y 7). La orden jerárquica divina que perfecciona a los Cristianos Ortodoxos es aquella que contiene plena y exclusivamente las praxis e instruye interpretativamente las ciencias de los sagrados misterios y enseña las correspondientes sagradas costumbres y fuerzas. La orden de los sacerdotes instruye a los instruidos a las divinas visiones, expectaciones o contemplaciones, pero aquellos que desean la ciencia de las aplicaciones divinas que han visto, los envía al jerarca. Esto significa que el sacerdote con la bendición del obispo ilumina a los Cristianos, pero manda al obispo aquellos que desean el perfeccionamiento, porque es el más adecuado para este trabajo. Y la orden de los diáconos, antes de que se conduzcan hacia los sacerdotes, “catartiza purifica a los aspirantes, convirtiéndoles puros y preparados para la celebración de la divina comunión”, (34. P G 3, 505-506 pár 6-7).

Es muy importante, según san Dionisio el Areopagita, que los jerarcas no sólo perfeccionen sino que iluminan, catarticen sanen y purifican al laós pueblo, los sacerdotes además de que iluminan conocen también catartizar sanar y purificar, en cambio los diáconos sólo conocen catartizar limpiar y purificar. Es imposible que los inferiores salten hacer trabajos superiores, (35. P G 3, 505-508, 7). Entonces, el trabajo de cada orden dentro en la Iglesia es estricto. Cada orden tiene su propia ciencia y gnosis de la vida espiritual. Creo que se debe de poner un versículo característico del santo que resume toda esta enseñanza sobre el trabajo de las tres órdenes. “La decoración de los oficiantes con su primera fuerza mediante los oficios purifica a los no instruidos. Con la mediana, la instrucción iluminante. Y la última y extrema de las fuerzas divino-jerárquicas acaba a los partícipes de la divina luz a la gnosis perfecta de los resplandecimientos que han recibido”, (36. P G 3, 504 párr. 3)

Estudiando toda la enseñanza de san Dionisio el Areopagita, podemos resumir que cada orden de la santidad o sacerdocio tiene su análoga vida espiritual. Catarsis, iluminación y perfeccionamiento (zéosis, glorificación) se conectan estrechamente con los tres grados del sacerdocio, es decir, diácono, sacerdote y obispo correspondientemente. Así el diácono puesto que tiene el trabajo de catartizar limpiar y purificar los pazos del laós del Señor, entonces condición indispensable para ordenarse es que se encuentre en el estadio de la catarsis, es decir, vivir la filosofía práctica. El presbítero puesto que su trabajo es iluminar a los demás, para ordenarse de acuerdo con las enseñanzas de los Padres, debe de encontrarse en el estadio de iluminación de su nus que es un grado de zeoría, es decir, tener incesante memoria de Dios mediante la oración noerá o del corazón y contemplar los logos (causas) de los seres en toda la creación y la Santa Escritura. El obispo puesto que su principal trabajo es perfeccionar al laós mediante los logos de la teología, debe de estar viviendo la teología mística y la comunión con Dios. Que se encuentre en el baile de los Profetas que tienen relación estrecha con Dios, se ungen de las divinas e instruyen místicamente el logos de la verdad al laós.

La manera por la cual se ordenan el diácono, el presbítero y el obispo, muestra también el estado espiritual del receptor de las energías increadas y el trabajo de cada orden. No se ordenan independientemente de su estado espiritual, ¿porque como pueden ayudar al laós si no tienen experiencia espiritual del oficio que tratan de ejercer? (37. P G 3, 509-516 y 504-505).

Especialmente el obispo que transmite la Jaris (energía increada) a los Cristianos para que se conviertan en verdaderos diáconos y sacerdotes, está “movido por Dios en todas las aplicaciones jerárquicas divinas y santificantes”, (38. P G 3, 512 pár.5). El mismo Moisés sobre todo no condujo ni a su hermano Aarón “en el perfeccionamiento jerárquico,” “hasta que no fue inducido por Dios y como oficiante el mismo Dios, aplicó y ofició la divina jerarquización y el perfeccionamiento de ella”, (39. P G 3, 512 pár.5).

Por eso especialmente el obispo, según san Dionisio el Areopagita que expresa la tradición de la Iglesia, es el científico de la vida espiritual, el visionario de Dios, el que adquirió experiencia personal de la zéosis. Por eso “lo primero y último de la divina orden de los jerarcas es el de las divinas visiones”, (40. P G 3, 505 pár. 5). El jerarca es el fruto de la zéosis, es decir, el mismo, por la Jaris increada, consiguió la zéosis y ayuda al Cristiano al camino para su zéosis por la Jaris. “Y que cada jerarca según su esencia, analogía y orden, el mismo puede instruirse en los divinos misterios y deificarse y también transmitir a los subordinados la zéosis que se realiza en él por Dios, según el merecimiento de cada uno” (41. PG 3, 372 pár. 2). Aquel que llama a uno jerarca, expresa “un hombre deificado, santo y científico, al cual está perfeccionada toda la gnosis divina jerárquica y se le reconoce claramente toda su jerarquía”, (42. PG 3, 37 pár. 3) Así el jerarca como fruto de la catarsis y la iluminación es el divinizado hombre el cual ha llegado al perfeccionamiento (zéosis) y entonces está dirigido personalmente por Dios. Este es la “boca de la verdad” y el que está sentado “en tipo y lugar” de Cristo.

No podemos evitar la tentación de presentar un versículo característico de san Dionisio el Areopagita de acuerdo con el cual los rayos divinizadores pasan a los más zeómorfos (los de forma divina, deificados), los cuales como transparentes son adecuados para la transmisión y participación de la Luz. Los que ven a Dios tienen el trabajo de mostrar a los sacerdotes “abundantemente y en simetría… las divinas visiones que se manifestaron en ellos”. También en iniciar en los principios divinos es trabajo de los que se han iniciado místicamente y bien todos los misterios de su jerarquía y con perfecta gnosis y ciencia adquirieron la fuerza de instrucción”, (44. P G 3, 504-505 pár.4). Esto significa que sólo después del perfeccionamiento personal uno puede ascender en lugar superior y esto lo tiene el deificado portador de Dios, el que ha conocido por experiencia a Dios.

Estas eran las verdaderas cualidades de los cristianos para que ascendiesen a la santidad o sacerdocio. Debían de pasar estos tres estadios para asegurarse y certificarse si se han terapiado y pueden sanar al laós del Señor. De estos exactamente se ve que el obispo, el presbítero y el diácono no son sólo personas litúrgicas destinadas a celebrar los Misterios, sino que son médicos espirituales que ayudan al laós hacer su catarsis, purificarse, a divinizarse y progresar hacia la comunión y unión con Dios. También san Simeón el Nuevo Teólogo escribe que puede avanzar el hombre a oficiar “en corazón puro con la conciencia limpia y con la Santa e inmaculada Trinidad” si ha visto a Cristo y recibió el Espíritu y si ha subido al Padre mediante estos dos”, (45. S C 174, 98-100).

De esta manera la entrada en el sacerdocio es claramente llamada de Dios. Y esta llamada exactamente no es en un sentido abstracto, porque el aspirante está llamado por Dios a servir el pueblo del Señor, sino que es certeza por su propia metamorfosis (transformación) que puede pastorear al laós y por supuesto pastoreo del laós es principalmente terapia del laós. Porque sin terapia no puede el hombre llegar a Dios, ver a Dios y con esta visión convertirse luz que le ilumina y no fuego que le estará quemando. “Y si estás llamado, has entrado en la Jaris sobrenatural de la divina santidad o sacerdocio…” (46. San Theógnostos, Filocalía t.2º, c-51). Si el hombre no siente esta llamada superior, es decir, si no se ha sanado, entonces “el yugo es pesado, porque está basado más allá de su fuerza” (47. San Theógnostos Filocalía t.2º, c-52).

Repetidas veces se habla sobre la parádosis (entrega y tradición divina) y la sucesión apostólica, además, se sobreentiende que esto era sucesión de ordenaciones. Cierto es que uno no puede negar también esta realidad. Pero al mismo tiempo no puede dudar el hecho que la sucesión apostólica no era simplemente una serie de ordenaciones, sino parádosis tradición de toda la vida de la Iglesia. Los Apóstoles y después los Padres no transmitían solamente la Jaris de la santidad o sacerdocio, sino que transmitían a Cristo y toda la vida de Cristo. Parían o generaban. Por eso el obispo tenía y tiene el carisma de la verdad. El profesor y padre Romanidis observa que: “El cimiento de la parádosis y sucesión apostólica no era la imposición de manos, sino esta transmisión acompañada de generación en generación de la parádosis de la terapia, de la iluminación y de la zéosis. El Sínodo parroquial y el provincial se organizaron para la unidad de los verdaderos terapeutas, para la exclusión del clero a los curanderos o matasanos, pseudo-profetas que simulaban tener carismas y la protección del rebaño de los curanderos, matasanos herejes. La parte más importante era la elección yel  examen del candidato” (48. Padres Romanos de la Iglesia, pág. 28-29). VER http://www.logosortodoxo.com/teologia-ortodoxa/santa-tradicion-de-la-una-santa-iglesia-catolica-apostolica-ortodoxa/

Esta era la base de la Iglesia. Principalmente para la elección de obispo había un principio básico, el que se escogiera de las órdenes monásticas, porque el monaquismo es escuela médica de donde pueden salir los científicos médicos capaces de sanar las enfermedades de los hombres.

El obispo de Doklía Kálistos Wear escribe que uno de los 20 principales monasterios del Santo Monte Athos (quizás se sobreentiende la Mellísti o Gran Laura), solamente este ha dado 26 Patriarcas y 146 Obispos. Esto da una idea de la importancia de la Santa Montaña en la Iglesia Ortodoxa” (49. Periódico: Testificación Ortodoxa, nº 15 septiembre 1985, pág 12).

También san Nicodemo el Aghiorita al preámbulo de su libro “Consejos espirituales” presentando esta santa parádosi y costumbre de la Iglesia, escribe: “¡Ay, qué siglos de oro y dichosos durante los cuales gobernaba en la Santa Iglesia de Cristo una excelente y bella costumbre, el que se eligiesen de la humilde legión de los Monjes, todos aquellos que tratarían después de subir a los tronos superiores del sacerdocio y ocuparse del cuidado de psiques, (excepto pocos casos que de laicos han subido en la presidencia del laós)! También este tipo de costumbre eclesiástica se cita en los escritos del sínodo en la Santa Sofía, donde el obispo de Cesaria y el de Calcedonia dijeron al observador del papa Juan, esto: En Oriente si uno no es monje no se hace obispo o patriarca” (50. San Nicodemo el Aghiorita. Consejos espirituales, pág.15).

Ciertamente que en toda la historia de la Iglesia, las cosas no fueron tan de color de rosas. Hubo casos que esta verdad se perdía y entonces el laós se encontraba a la oscuridad de la ignorancia. No conocían que existe terapia y cómo se hacía, no existían hombres para enseñar la forma de la terapia. Ya en el siglo cuarto, Isidoro el Pilusiotis presenta la diferencia de los antiguos pastores. Escribe que los pastores de entonces morían por sus ovejas, ahora ellos mismos matan las ovejas. A continuación escribe característicamente: “Antiguamente los virtuosos y prudentes se ordenaban sacerdotes y obispos, pero ahora se hacen y ofician los avariciosos. Entonces los virtuosos evitaban a ordenarse sintiendo la grandeza del poder, pero ahora se ordenan los que corren en tomar los axiomas con hedonismos, placeres. Entonces los ordenados por su libre voluntad eran insolventes (materialmente liberados, desapegados, pobres), pero ahora están los que quieren ganar mucho dinero por su codicia. Entonces se ordenaban los que tenía delante de sus ojos el divino juicio, pero ahora se ordenan los que ni siquiera en su cabeza pasa esto. Entonces se ordenaban los que sufrían por los demás, pero ahora se ordenan los que están preparados a hacer sufrir y atormentar a los demás. No es necesario decir muchas palabras, creo que el axioma ha recaído y de santidad se ha convertido en tiranía. Se ha convertido de humildad en orgullo, de ayuno en hedonismo, de economía en despilfarro; Porque de cuidadores buenos para el pueblo caen al despotismo, porque no pretenden gobernar como cuidadores del pueblo, sino abusan del poder, (51. San Nicodemo el Aghiorita: Interpretación  en las Epístolas 3º t, Pág.112-113).

El Profesor y Padre Romanidis que ha tratado de este tema sobre la pérdida de esta Tradición Ortodoxa escribe: “Pero con el paso del tiempo no se encontraban siempre y en todas partes deificados e iluminados para le elección y ordenación de obispos y sacerdotes. Y si existían no los querrían los electores. Muchas veces se preferían los simples buenos y éticos pero sin que tengan adquirida la instrucción terapéutica de iluminación y zéosis. Es decir, aparecen obispos que en la época anterior serían simples laicos, puesto que no tenían el Espíritu Santo orando sin cesar dentro de sus corazones. Así explica las cosas San Simeón el Nuevo Teólogo.

San Simeón el Nuevo Teólogo provocó una revolución sobre esta situación que he descrito, con el resultado de devolver en el centro de la Ortodoxia la misión terapéutica de la Iglesia y tomar la Jerarquía otra vez el hisijasmo Patrístico, tal como prevé san Dionisio el Areopagita. Por el mando del Hisijasmo patrístico la Iglesia y la etnia helénica sobrevivieron después de la disolución del Imperio, porque la instrucción terapéutica que hemos descrito ha dado la fortaleza para aguantar los duros años de dominio Árabe, Franco y Turco…

Como deificados y terapeutas, es decir, los profetas, eran como equipos de médicos del hospital, donde entre ellos uno se elegía como presidente sin que esto significara algún tipo de desigualdad. Lo mismo ocurrió con los Apóstoles entre los cuales Pedro era el primero aunque en las asambleas de los Apóstoles en Jerusalén primer presidente fue Santiago como obispo de la Iglesia local.

Cuando ya aparecen parroquias sin deificados o deificado, es decir, los profetas según el Apóstol Pablo, entonces la Iglesia afrontó el problema si era correcto que se ordenasen como obispos sin haber sido deificados, sino que estuviesen sobre todo en estado de iluminación. Frente a esta falta, la Iglesia prefirió ordenar presbíteros como supervisores de las asambleas parroquiales. Así adquirieron los obispos responsabilidad de inspector frente a los interventores presbíteros, como médicos de centros de salud con cabecera los enfermeros. Puesto que el sínodo no encontraba bastantes médicos para inspeccionar en todos los centros médicos, designó enfermeros a los presbíteros. El de llamar médico al enfermero, es decir, obispo al no deificado, estaría fuera de la realidad y conduciría a la disolución de la obra terapéutica de la Iglesia.

Pero con el paso del tiempo aparecen obispos y presbíteros que ni siquiera estaban iluminados. Así se provocó la revolución de San Simeón el Nuevo Teólogo y la ocupación de las jerarquías por los hisijastas, principalmente desde la época de san Gregorio Palamás.

La salvación de la instrucción terapéutica hasta la época post-apostólica, hasta la aparición de la Frangosini (de los Francos), de la Zarista (de los Zares) y de la Neohelénica Ortodoxía, esta concentración y tradición apostólica se ha realizado al monaquismo. Es decir, el método de la instrucción terapéutica de iluminación y zéosis se traspasó de la parroquia mundana, donde se había debilitado, a las parroquias monásticas. Simultáneamente la Metrópolis y los obispados se convirtieron en monasterios. Por eso la Santa Sofía por la tradición laica se llamaba también Mega Monasterio. El monaquismo se hizo como una clase de escuela médica, donde estudiaban la terapéutica apostólica los candidatos a obispos. Paralelamente el trabajo de cada parroquia mundana era de imitar la parroquia monástica a medida de lo posible. Esto, porque la iluminación y la zéosis eran indispensables para la terapia de todos los hombres, puesto que todos tienen obscurecidos sus nus. Desde el aspecto dogmático no hay ninguna diferencia entre parroquia mundana y monástica en lo que respecta a los misterios y la necesidad de terapia. La diferencia consiste en la cantidad y calidad del éxito de la terapia” (52. Padre Juan Romanidis: Padres Romanos, pág.29-31).

 

  1. “Reanimar el carisma”

Se ha mostrado hasta ahora que el sacerdocio es un gran carisma que se da en aquellos que se han sanado de los pazos y se ponen al lugar del médico para la terapia de los pazos del laós-pueblo.

Pero el médico necesita una continua renovación, de otra forma no puede sanar con los nuevos métodos las enfermedades humanas. La misma cosa, por decirlo de una forma, ocurre también con los sacerdotes. Se necesita atención vigilante y gran lucha para que mantengan este carisma de sacerdocio. El sacerdote trae en su interior el sacerdocio de Cristo y debe mantenerlo sin mancha. Esto tiene un significado profundo.

Hay sacerdotes que se han catartizado sanado y purificado, entonces pueden celebrar y oficiar los Misterios con la Jaris increada de Dios. Exteriormente tienen libre sacerdocio porque no tienen ninguna amonestación de la Iglesia. Pero el sacerdocio de ellos no tiene fuerza porque lo han manchado con sus vidas. Pueden santificar los regalos, pero los mismos no pueden santificarse de ellos, tal como dice san Nicolás Kavásilas.

¿Dónde se ve esta debilidad espiritual? Principalmente se ve en que no pueden sanar y no conocen hacer terapia. Pero el que uno celebre los Misterios es de la Jaris de Dios que se da por el Misterio del sacerdocio. Pero sanar las enfermedades de los hombres es de la Jaris de Dios que se da en aquel hombre que valoriza la Jaris del Bautismo y valoriza el carisma real. Así se explica porque muchos sacerdotes no conocen y no pueden sanar los pazos de los hombres, porque no conocen el método que deben aplicar. No tienen idea que es el corazón y el nus, como se captura el nus y como se mortifica, se narcotiza el corazón. Muchas veces consideran que estas enseñanzas están referidas sólo para los monjes. Así separan la enseñanza de Cristo y de los Padres en monacal y mundana. Pero este tipo de distinción no existe en la enseñanza de nuestra Iglesia Ortodoxa. A continuación nos gustaría exponer el tema de la enseñanza de la Iglesia por los Santos Apóstoles y los Padres sobre el tema de que el sacerdote tiene que valorizar el carisma del sacerdocio, reanimar el carisma que recibió durante el Misterio del sacerdocio, porque de otra manera no puede sanar las enfermedades espirituales de los hombres.

 

Atributos básicos de los terapeutas – sacerdotes

El Apóstol Pablo a su alumno Timoteo: “No descuides el carisma que has recibido…” (1Tim 4,14). Esta exhortación es análoga de la que hacía a los Cristianos: “Siendo, pues, colaboradores, os exhortamos a no recibir en vano la Jaris de Dios” (2Cor 6,1) y la confirmación del mismo Apóstol “…la jaris de Dios que ha nacido en mi no ha resultado vana…” (1Cor 15,10). Al Apóstol Pablo también pide a Timoteo: “Por eso te recomiendo que reanimes la Jaris de Dios, que te fue conferida por mi por la imposición de mis manos” (2Tim 1,6).

En las llamadas epístolas pastorales, el Apóstol Pablo a menudo se refiere a este tema. El obispo y generalmente todo clérigo, debe con su lucha guardar el carisma del sacerdocio y trabajar dignamente a Dios y a los hombres y guardar el depósito

De la cantidad de versículos que existen, nos gustaría poner algunos característicos: “… ejercítate hacia la piedad”  (1Tim 4,7). “…serás buen discípulo de Cristo Jesús alimentándote tu espíritu con los logos de la fe y la buena enseñanza que has seguido” (1Tim 4,6). “…debes ser, más bien, ejemplo para los creyentes, en el modo de hablar, en el comportamiento, en el amor, en la fe, en la honestidad” (1Tim 4,12). Ruega a Timoteo mantener el mandamiento “…inmaculado, sin mancha y sin reproche hasta la manifestación de nuestro Señor Jesús Cristo” (1Tim 6,14). Le incita a que guarde la parádosis-tradición, transmisión: “Guarda este preciado depósito con la ayuda del Espíritu Santo, que habita en nosotros” (2Tim 1,14). Esta conservación de la tradición se debe de hacer con el Espíritu Santo que habita al interior de Timoteo. Le incita a tener nipsis, es decir, atención y cuidado estando en vela continua, para corresponder a la gran llamada de Dios: “Pero tú estate siempre en nipsis, soporta con paciencia los sufrimientos, haz trabajo de Evangelista, desempeña y cumple bien con tu trabajo que te ha sido dado por la Iglesia” (2Tim 4,5).

En la enseñanza patrística se refieren todos los atributos esenciales que deben adornar al sacerdote para poder corresponder a su gran obra y alta llamada. A continuación intentaremos hacer una elección de la enseñanza patrística, principalmente de san Juan el Crisóstomo y de san Theógnostos. La instrucción de estos dos padres expresa la enseñanza de la Santa Iglesia Ortodoxa.

Según san Theógnostos, el sacerdote no debe de informarse sólo de las tradiciones humanas sino tener a su interior, mística y secretamente la Jaris de Dios, (53. Filocalía t.2º, v.18). El axioma y la vestimenta de la psique es brillante, si el sacerdote por su catarsis brilla también al interior de su psique, (54. Filocalía t.2º, v.56). Por eso el sacerdote debe de guardar este divino regalo “como la pupila de su ojo” y mantener el honor inmaculado, (55. Filocalía, t.2º, v.50).

Estas cosas revelan que se exige gran nipsis y sobriedad de parte del sacerdote y ésta nipsis requiere mucho dolor. La Divina Liturgia se debe de celebrar por el sacerdote, primero para él mismo “esforzándose y vigilando su nipsis y sobriedad”, (56. Filocalía t.2ª, v.60).

También San Juan el Crisóstomo insiste en esta continua conservación de la santificadora Jaris sacerdotal (energía increada). Dice que el sacerdote debe de ser sobrio y perspicaz “estando con muchos ojos viendo en todas partes”, (57. San Juan Crisóstomo: Sobre sacerdocio). Ser semejante a los de múltiples ojos de los Querubín, adorando puramente al Señor de las potencias. Debe de estar vallado por todas partes “con estudio perseverante y continua vigilancia de la  nipsis y de la sobriedad de su vida” para no lesionarse, (58. Mismo pág 110-112). Según el divino Crisóstomo, tal como el fuego necesita leña así también “la jaris necesita de la buena gana para que esté siempre reanimada”. De nosotros depende si se apaga o se enciende este carisma. El carisma de la “protección de la Iglesia” se apaga “por la acedia, desgana, negligencia, desánimo y pesadez” y se despierta por “por la nipsis y atención”, (59. P G 62, 603).

La nipsis es indispensable para mantenerse uno mismo catartizado purificado y así permanecer en la jaris y bendición sacerdotal. La respetuosa santidad o sacerdocio según san Theógnostos: “Requiere orden angélico y catarsis, a continuación más precaución y prudencia que antes”, (60. Filocalía, t.2º, v.49). Debe el santificado en el sacerdocio, según San Crisóstomo, estar tan purificado como si estuviese entre fuerzas celestes, (61. Mismo antes, pág.84). La psique del sacerdote, según el mismo Padre, debe de ser más limpia que los rayos “para que el Espíritu divino no le abandone nunca desierto”, (62. Idem, pág.200).

La metania es otro atributo indispensable para el sacerdote. Blanquearse como la nieve por “ríos de lágrimas” y a continuación con conciencia purificada, tocar “el santo de los santos o altar de los altares”, (63. San Theógnostos, Filocalía t.2, v.18).

La pureza, claridad del sacerdote debe de brillar e irradiar a los Cristianos. El sacerdote se debe de catarizar purificar de los pazos “especialmente el de la lujuria y del resentimiento, tampoco tener la fina fantasía”, (64. Idem, v.17). Muchos Padres insisten en que estos dos pazos, lujuria y resentimiento deben de encontrarse lejos del sacerdote, porque de otra manera no energiza, no opera la Jaris de Dios para la terapia de sus enfermos hijos espirituales. Entonces, tal como hemos dicho, el sacerdocio padece, sufre. A sí mismo se debe de tener “puesto en la mortificación de los pazos y las hedonés placeres carnales” (65. Idem, v.13). Además, según el Abad Dorotheo “sacro es todo lo que está dedicado al sacrificio de Dios, supón como la oveja, la ternera o cualquier otra cosa parecida”, (66. Filocalía pág. 590). Debe de estar íntegramente dedicado y ofrecido a Dios.

El Evangelio que describe el camino del luchador Cristiano para llegar a la comunión de Dios, debe de aplicarse primero de su diácono, es decir, el ordenado. La ascética de la Iglesia que describimos en este libro debe de ser conocida por los pastores de la Iglesia. Cuando decimos que debe ser conocida, no entendemos que se debe saber por leer libros, es decir, que sea conocida intelectualmente, sino que sea su vivencia y experiencia. Porque lo que pasa dentro del corazón, esto es lo que ayuda a los fieles Cristianos. Uno ofrece su sangre para que se alimente el otro. Se trocea, se sacia y llena a los hombres.

Pero más allá de la catarsis y de la metania, de la nipsis y de la atención, el ordenado debe estar pleno de todas las jaris del Espíritu Santo, de todas las virtudes. La virtud básica es la santa humildad que según san Isaac el Sirio, es prenda de la deidad, puesto que Cristo para sanar y salvar al hombre se humilló a sí mismo, tal como dice Apóstol Pablo. Además, la divina Efjaristía que oficia el sacerdote, nos indica esta humildad de Cristo. Con la divina Efjaristía tenemos la posibilidad de introducirnos en la santa humildad y de adquirir la moral, conducta y costumbre de espíritu de sacrificio. Por eso, con la celebración de la divina Liturgia no buscamos simplemente que se convierta el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Cristo, sino adquirir la conducta y ética de Cristo y esto es la humildad. Buscamos en introducirnos dentro en el espíritu de la divina Efjaristía que es la kénosis, vaciamiento.

Dentro de esta perspectiva san Theógnostos pide: “Hazte humilde como el cordero al matadero, creyendo de verdad que todos los demás son superiores a ti”  (67. Filocalía t.2º, v.70). Sobre todo el mismo Padre sugiere que: “Conoces de qué altura y en qué fondo cayó el Lucifer por la soberbia. Esto que no te pase a ti, imaginándote grandes cosas sobre ti, sino que te consideres como tierra y ceniza (Gén 18,27), basura y llorar continuamente…”, (68. Filocalía t.2, v.16). El servicio divino debe de estar pasando “por miedo, temor” y de esta manera hacer con rectitud el logos ortodoxo de la verdad, elaborando su sanación y salvación, (69. Idem pag 265 v.53). Pero los santos Padres conocen también la realidad existente. Tampoco ignoran la existencia de muchos sacerdotes indignos que sin disponer de estas cualidades esenciales se atreven a diaconizar los Santos Misterios. El sacerdocio, según san Juan el Crisóstomo, no cubre los pazos del hombre sino que los evidencia y los revela. Tal como el fuego prueba las materias metálicas, “así también tortura las psiques de los hombres del clero. Y si es iracundo, con poca fe, ambicioso, vanaglorioso, arrogante o cualquier otra cosa, rápidamente se revelan todos sus defectos y le desnudan. No sólo le desnudan sino que se hacen más fuertes y peores”, (70. San Juan el Crisóstomo, idem antes pag 216)

San Juan el Sinaita comenta casos que ha visto yérontas santos que los demonios se estaban burlando de ellos, (71. San Juan el Sinaita: Escalera, logos  14 v.7).

Los Padres no dudan en manifestarnos hasta el castigo de los sacerdotes inmerecidos, éstos que vienen a este gran ministerio sin la adecuada prueba, preparación y vida. Eso porque en vez de sanar a las psiques del rebaño, las escandalizan y las enferman.

San Isidoro el Pilusiotis escribe: “No juguemos con las cosas divinas”, (72. San Nicodemo el Aghiorita: Interpretación a las Epístolas t3, pag 113).

San Juan el Crisóstomo dice que, esta misma santidad nos acusará si no la ejercemos correctamente, (73. Idem antes pag 98)

Según San Theógnostos, el sacerdote incorregible quien voluntariamente no se aparta de la divina celebración cae “en  manos y en la ira implacable del Dios vivo…”, (74. Filocalía t2 v.54 Salva la información de que a “muchos que oficiaban indignamente les apresó la muerte repentina y les entregó en los justos castigos de allí”, (75. Idem v.20).

Tiene en cuenta dos ejemplos de sacerdotes indignos con resultados distintos. Uno exteriormente parecía justo en los hombres y a pesar de eso, era “interiormente lascivo, lujurioso y sucio” y mientras decía el himno querúbico “ninguno axios-digno” “inmediatamente apareció muerto”, (76. Idem v.21). Otro sacerdote había caído al pazos de la lujuria y por eso enfermó de una enfermedad terrible e incurable. Aunque utilizó todos los medios no se sanaba sino que empeoraba.  Cuando volvió en sí mismo y tomó contacto consciente que está muriendo, porque celebra la divina Liturgia indignamente, enseguida con juramento paró de oficiarla más. Enseguida se sanó de manera que no le había quedado ni una señal de su enfermedad, (77. Idem v.55)

Hemos insistido un poco en este punto, aunque parezca que estábamos fuera del tema que nos ocupa, porque queríamos principalmente recalcar que el sacerdocio es una diaconía pastoral al pueblo. El sacerdote y el obispo tienen este gran honor de servir al laós-pueblo. Servicio al pueblo principalmente es la terapia. Además, la Iglesia no existe simplemente para hacer obra social y servir las necesidades sociales de los hombres, sino conducirles a la sanación y salvación de la psique. Este trabajo necesita muchas cualidades. Es necesario que dentro del sacerdote habite la jaris, energía increada de Dios. No debe simplemente celebrar los Misterios sino que se santifique por ellos de manera que el santificado, santifique con su existencia a los hombres. Este trabajo es altísimo, por eso san Crisóstomo pronuncia: “No creo que existen muchos entre los curas que se van a salvar, sino que la mayoría de estos perderán sus psiques; y la causa es que para salvarse se necesita tener una psique y corazón grande, (78. P G 0, 39)

 

 

  1. La santidad espiritual

Ya hemos descrito el pensamiento de que el sacerdote ejecuta doble trabajo. Uno es la celebración de los divinos Misterios y el otro, la terapia de los hombres de manera que vengan dignamente a tomar parte de los inmaculados Misterios. También hemos apuntado que existen muchos sacerdotes que exteriormente tiene impecable el sacerdocio, pero esencialmente han manchado la santidad, y esto se ve por el hecho que no pueden sanar. Celebran los Misterios y se santifican los regalos a través de ellos, pero no pueden sanar a los hombres y salvar sus propias psiques.

Por otro lado, existen laicos y monjes que no tienen el sacerdocio de misterios, pero pueden sanar a los hombres porque tienen santidad espiritual. Exactamente en este punto queremos insistir un poco.

Con el santo Bautismo ortodoxamente y el intento de cumplir los mandamientos de Cristo, todos los Cristianos vestimos a Cristo y de esta manera participamos del axioma Real, Profético y Sacerdotal de Cristo.

En los textos del Nuevo Testamento se salva esta enseñanza. San Juan el Evangelista en su Apocalipsis 1, 5-6  escribe: “Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, [5 Y de Jesús Cristo que es el testigo y mártir absoluto y ha resucitado primero de los muertos y se hizo el inicio de la resurrección de todos los fieles para la nueva vida. Él es el eterno Soberano y Señor de todos los reyes de la tierra. Él que nos ama, y nos lavó y nos sanó de nuestros pecados con su sangre por su sacrificio cruciforme,] 6 y nos ha dado a conocer su propia realeza (increada) espiritual y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre…” (Apoc. 1, 5-6). El Apóstol Pedro dice: “Vosotros sois linaje escogido, sacerdocio real, pueblo de su propiedad…” (1Ped 2,9). Y Apóstol Pablo a los Cristianos de Roma escribe: “Hermanos os ruego, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, consagrado y agradable a Dios que debe ser vuestro culto lógico” (Rom 12,1).

Esta enseñanza la encontramos también en muchos Padres, es decir, cada persona es sacerdote de Cristo en el sentido que hemos determinado anteriormente y desarrollaremos más abajo. San Juan el Crisóstomo hablando sobre Abraham, le presenta también como sacerdote, ¿porque donde hay fuego, altar y cuchillo “qué dudas sobre la santidad?” El sacrificio de Abraham era doble. Ofreció su hijo unigénito y la oveja “sobre todo, más que nada su propia opinión”. Con la sangre de la oveja santificó su mano derecha y con el sacrificio de su hijo (que ya había decidido hacer) santificó su psique. “Así se ordenó en sacerdote con sangre del unigénito y sacrificio de oveja”. Exactamente después de esto san Crisóstomo incita a sus oyentes que: “Así también tú hazte rey, sacerdote y profeta mientras has recibido el Santo Bautismo. Te convertirás en rey, si tiras abajo todas las malas astutas praxis y si matas los pecados; y te convertirás en sacerdote, si antes te has ofrecido a ti mismo a Dios, y si mientras has sacrificado el cuerpo y te has matado a ti mismo”, (79. Idem 61, 417).

Todos los creyentes bautizados al nombre de la Santa Trinidad y viviendo según la voluntad del Santo Dios Trinitario, son sacerdotes y tienen santidad espiritual. Preferimos el término santidad o sacerdocio espiritual en vez de otros como el sacerdocio general o laico, porque pueden esta santidad tenerla los clérigos y los laicos y aún no la tienen todos los bautizados, sino los que se han convertido en habitáculo, residencia del Santo Dios Trinitario. La santidad espiritual la tienen aquellos fieles que tienen la oración noerá o del corazón y principalmente aquellos que han llegado a tal grado de Jaris de manera que oran por todo el mundo. Este es el oficio espiritual por el universo. Las oraciones de estos hombres que se sacrifican por todos, aguantan el universo y sanan a los hombres. Porque con la oración se convierten en exorcistas, echan los demonios que dominan las sociedades humanas. Esto es la gran obra de los incesantes orantes por todo el mundo.

San Gregorio el Sinaita ha escrito sobre esta santidad espiritual que es a la vez el pedestal esencial del sacerdocio mistiríaco. Porque tal como hemos escrito, aquellos fieles que se sanaban y adquirían la oración noerá o del corazón se elegían también para tomar la especial Jaris de Santidad o Sacerdocio. Según san Gregorio la oración del corazón es “oficio místico del nus”. Escribe característicamente: “principio de la oración del corazón o noerá es la energía, es decir, la fuerza catártica, purificadora del espíritu y el oficio místico del nus”, (80. Filocalía, t 4, v.111”. Aquel que adquiere el carisma de la oración del corazón o noerá, siente la energía de la Jaris en su interior, la cual se convierte purificadora, iluminadora y mística. Esto es la santidad o sacerdocio interior y la divina Liturgia interior.

Los que llegan a este estado son sacerdotes. Altar es el corazón que se energiza y opera por el Espíritu sin loyismí. Como dice el mismo Santo: “Altar verdadero –además, antes de la vida futura- es el corazón que se ha liberado de los loyismí y recibe la energía del Espíritu. Porque todo allí se celebra y se dice espiritualmente”, (81. Filocalía t4, v. 7).

En este versículo del santo Padre se nos presta la ocasión de decir que la santidad espiritual es aquella que pasará al otro siglo, a la Realeza increada de los Cielos. Recalcamos la verdad de que la santidad mistiríaca o sacramental es para el laós-pueblo, para servir las necesidades del laós, en cambio la santidad espiritual es aquella que continuará funcionando al Altar celeste en la vida futura. Los que tienen esta santidad espiritual constituyen “el verdadero sacerdocio” que empieza desde aquí hacia la vivencia futura. Dentro en este sacerdocio puede haber de todas las categorías de personas, naturalmente también las mujeres. Por eso que no tiene gran importancia para la Tradición Ortodoxa que las mujeres no pueden recibir el sacerdocio mistiríaco, sacramental pero tienen la posibilidad de convertirse y hacerse el “verdadero sacerdocio”.

En otra parte el Mismo san Gregorio el Sinaita es muy claro: “Durante la renovación por el bautismo, se crisman en verdaderos sacerdotes y reyes, como tipo, tal como los antiguos”. Los sacerdotes del Antiguo Testamento  eran “tipos, modelos… de nuestra verdad” y a pesar de eso “nuestra realeza y altar” no es “de la misma manera y especie”, (82. Filocalía idem antes v.133)

Cuando el nus del hombre se descubra y cuando se libere de su prisión y reciba la energía del Santísimo Espíritu, se convierte y se hace “altar espiritual”, entonces dentro en el altar de su psique oficia místicamente y participa como en noviazgo del cordero de Dios. Come, a este altar espiritual, el cordero de Dios dentro en el altar espiritual de su psique y a la vez se convierte como el cordero. Así entendemos bien que cuando en nuestro interior energiza y opera la oración del corazón, entonces se hace una divina Liturgia incesante que alimenta toda nuestra existencia. Escribe san Gregorio el Sinaita: “La noerá energía del nus es el oficio divino espiritual. Como nuncio antes del futuro goce que supera toda comprensión, este oficio divino se celebra por el nus quien sacrifica místicamente el Cordero de Dios al altar de la psique y participa en él. El que uno coma el Cordero de Dios en el altar espiritual de la psique, no es sólo que Le entienda o que participe en Él, sino que se haga semejante a Él en la futura vida. Porque aquí gozamos de los logos de los misterios, pero las cosas y realidades de los misterios tenemos esperanza que vamos a disfrutarlas allí”, (83. Idem v.112)

También el mismo santo escribe que la Realeza increada de los Cielos parece como tienda hecha de Dios “tal como aquella de la ley Mosáica o de Moisés  y tendrá dos separaciones o tiendas durante el siglo futuro. En la primera entrarán los que son sacerdotes de la Jaris increada. En la segunda que es espiritual, entrarán sólo los que han llegado al gnofos (luz que supera toda luz) de la teología y han funcionado tríadicamente –con nus, logos y espíritu- como perfectos oficiantes, teniendo como oficiante delante de la Trinidad al primer Jerarca Jesús, en la tienda que ha montado el mismo Cristo donde entraban y recibían más ricamente Sus esplendores”, (84. Idem antes v.43)

Entonces los que han conseguido el carisma de la teología, tal como hemos desarrollado antes, es decir, los que después de la zeoría natural entraron al divino gnofos (Luz que transciende toda luz), estos son sacerdotes de Dios y constituyen esto que es el verdadero sacerdocio espiritual y pueden sanar a los enfermos.

San Nikitas Stizatos enseña que si algún sacerdote, diácono o monje participa de la divina Jaris con todas las condiciones que describen los santos Padres, “éste es obispo verdadero”, aunque no se ha oficiado u ordenado por los hombres como obispo y sacerdote. Al contrario el que no está iniciado en esta vida espiritual es “falso-obispo aunque a pesar de la ordenación que ha hecho, es arrogante y orgulloso por el axioma, poniendo por encima de todos a sí mismo y enorgulleciéndose frente a los demás, (85. Georgios Manchzaridis: Obras Palámicas, pág.279-280).

Quizá puede que no se escuche bien esta frase que nos hemos referido, el que los que constituyen el sacerdocio espiritual pueden sanar enfermos. Pero la enseñanza de San Simeón el Nuevo teólogo en este punto es muy apocalíptica (reveladora).

Creemos que san Simeón desarrolló esta enseñanza, primero, para recalcar que el Misterio de santidad no transmite mágicamente el poder de absolución o perdón de los pecados a los hombres, si el hombre no tiene la santidad espiritual interior. Segundo, para presentar la situación desastrosa que se encontraba el clero de su época. Tercero, para subrayar el valor de la santidad espiritual que es la oración del corazón y la zeoría de Dios que desgraciadamente entonces como hoy se deja de lado. Y cuarto es porque él mismo tenía experiencia personal del tema en el aspecto que su Yérontas que no se había ordenado por el prelado, tenía la jaris del Espíritu Santo y la potencialidad de perdonar a los pecados. A pesar de eso su Yérontas, san Simeón el Devoto, no dejaba de lado el Misterio del Sacerdocio.

Cuando decimos absolución de los pecados, se debe de entender principalmente como terapia de los pazos. Así vemos claramente hoy que los monjes que están jaritificados o poseídos de la jaris, sin tener la santidad mistiríaca o sacramental nos sanan. Siendo realmente perspicaces, perciben y se dan cuenta del problema que nos tortura y nos dan fármacos y maneras de terapia y así nos sanamos de lo que nos pasaba interiormente. La existencia de estos santos hombres es el consuelo del laós-pueblo.

 

  1. La búsqueda de terapeutas.

Ahora venimos a la cuarta unidad de este capítulo que es la búsqueda de los terapeutas. Después de concienciar la enfermedad espiritual como también el gran valor de los sacerdotes-terapeutas debemos de buscarlos para liberarnos de las úlceras de nuestra psique. Realmente hace falta mucha lucha para que se encuentren estos verdaderos conductores del laós que son los médicos de nuestros cuerpos y psiques, puesto que muchas enfermedades somáticas, físicas se deben a las espirituales.

San Gregorio Palamás en “el Evangelio del Nuevo Domingo” sugiere que: Cada cristiano después de la Iglesia durante el domingo, pida con diligencia alguien que esté imitando a los Apóstoles, los cuales se encontraban dentro en el desván después de la Crucifixión de Cristo y “permanece más tiempo encerrado anhelando comunicarse con el Señor en hisijía con oración y psalmodía o de cualquier otra actirud”. Que se acerque, pues, en la casa de aquel con fe “como si entrase en un lugar celeste que en su interior tiene la fuerza deificadora o divinizadora del Espíritu” y se acerque al inclino permaneciendo junto a él y le pregunte “sobre Dios y las realidades divinas” aprendiendo con humildad e invocando su oración. Entonces, dice el Santo, conozco bien que vendrá en él invisiblemente Cristo “y ofrecerá la paz dentro en la parte lógica de su psique, aumentará la fe y dará más fuerza al apoyo y esfuerzo y a su tiempo le clasificará junto con sus escogidos en la realeza increada de los cielos, (89. San Gregorio Palamás, tomo 9º, pág.512-514).

Es necesaria la búsqueda de este tipo de padre espiritual. En este punto es digno de ver lo que dice san Simeón el Nuevo Teólogo. Que ruegues, dice, a Dios que te indique a un hombre “el adecuado para tu instrucción”, al que tú debes hacer obediencia. Debemos de hacer obediencia a este que nos ha indicado Dios secretamente o se nos ha mostrado mediante otro y “respetarle como al mismo Cristo”, (90. S C 104, pág.334).

Al padre espiritual que está sin pazos y nos lo ha indicado Dios a nosotros, debemos de tener la misma confianza y agapi (amor incondicional) que tiene el enfermo a su médico, esperando de él su sanación y terapia. Más bien tenemos que tener más agapi, cuando se tiene en cuenta la diferencia entre psique y cuerpo. En el pnevmaticós-guía espiritual se encuentra el Mismo Cristo. Es la boca de Dios.

A continuación san Simeón adapta la actitud de los Apóstoles hacia Cristo con la actitud que debemos de tener nosotros con el padre espiritual, porque así vendrá la terapia de nuestra psique. Tal como los Apóstoles han seguido a Cristo, así debemos hacer también nosotros. Cuando deshonran y desprecian al pnevmaticós no debemos de abandonarle.

Es muy característico que al padre espiritual, al terapeuta le pone en el lugar de Cristo.

San Simeón utiliza también un modo de oración con la cual debemos orar para encontrar guía espiritual adecuado que nos ofrecerá la sanación espiritual.

“Señor, que no quieres la muerte del pecador y quieres que vuelva a vivir, Tu que has bajado para esta causa sobre la tierra, para resucitar a los que están muertos por el pecado y ellos quieren verte a Ti, que eres la luz verdadera, a la medida que es posible para el hombre ver esta luz, mándame un hombre espiritual que te conoce bien, para que le sirva y obedezca como si fueras Tú. Y cuando me haya sometido con todas mis fuerzas a él y mientras haciendo la voluntad tuya, haciendo obediencia a éste yérontas, agradecerte a Ti el único Dios y yo el pecador hacerme digno de convertirme en miembro de tu Realeza increada, (92. S C 129, 186-188).

Si el Cristiano ora de esta manera, entonces Dios le manifestará a este guía espiritual para que se cuide de las enfermedades y de las heridas de su psique.

Cierto es que uno no puede obviar que este tipo de terapeutas como en la época de san Simeón como hoy también es difícil de encontrar. “Porque hoy es raro y difícil encontrar pastores que pastoreen bien y “psicoterapien”, sanen psiques lógicas”, (93. idem pag 104, 346).

En resumidas cuentas se debe de decir que es necesario que busquemos y pidamos este tipo de médicos científicos, terapeutas y aún hasta enfermeros para que nos psicoterapiemos, sanemos espiritualmente. No existe otra manera de terapia. Dios es el verdadero terapeuta, “psiquiatra” nuestro, pero también los amigos de Cristo, los santos en los cuales habita el Mismo Dios Trinitario. Amín… sigue el capítulo 3 el más importante

Traducción Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) 1-9-2020 logosortodoxo.es/ 

 

CARTAS A LOS HERMANOS I

Archimandrita Dorotheo

CARTAS A LOS HERMANOS I

Santo hesicastirio “san Jorge” de Avra Kalampaka

https://agiosgeorgiosavras.blogspot.com/

 

Αρχιμ. Δωροθέου ΓΡΑΜΜΑΤΑ ΣΤΟΥΣ ΑΔΕΛΦΟΥΣ Ι

ΙΕΡΟ ΗΣΥΧΑΣΤΗΡΙΟ «ΑΓΙΟΣ ΓΕΩΡΓΙΟΣ» ΑΥΡΑ ΚΑΛΑΜΠΑΚΑΣ

Amigos en y de CristoDios, al final del texto hemos puesto un miniléxico con estos términos teológicos de suma importancia:

  1. Agapi1 Αγάπη, amor, 2. Apázia2 Ἀπáθεια impasibilidad sin pazos, 3. Ascesis3 Ἄσκησις, áskisis ejercicio, práctica. 4. Catarsis4 Κάθαρσις kázarsis, 5. Diania5 Διάνοια mente, intelecto o cerebro 6. Increado/a6 Ἀκτιστο aktisto, 7. Iluminación7 (del nus) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú) 8. Jaris8 Χάρις Gracia, 9. “Kirie eleison9” «Κύριε ἐλέησον» 10. Logos10 Λόγος. 11 Loyismós11 /í11 Λογισμός/ί, 12. Metania12 Μετάνοια, 13. Nus13 Νοῦς, 14. Pazos14 Πάθος, 15. Psique15 Ψυχή psijí, 16. Realeza16 de Dios/de los cielos Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón). 17. Zéosis 17 Θέωσις

 

CARTAS A LOS HERMANOS I

 

  1. La Iglesia es un lugar y el método de terapia «psicoterapia». Los hombres por regla general vienen con los corazones destrozados y las ψυχές psijés psiques15-almas desiertas y se sanan. La Iglesia tiene un método terapéutico para la sanación de los pazos14 de la ψυχῆς (psijí) psique15-alma y del cuerpo. Esto es un testimonio personal. Me hice de mí mismo dentro en la Iglesia a través de la confesión y la oración. Los hombres por costumbre copian los prototipos o modelos de comportamiento que se les está ofreciendo, juegan su papel, no conocen el sí mismo en su profundidad. La Iglesia con su método terapéutico restablece la orientación del corazón humano, tal y como se había creado inicialmente. Es decir, estar orientado hacia el Demiurgo-Creador y no hacia la creación.
  2. Jesús después de su Resurrección, llamó a los discípulos y sus Apóstoles “hermanos” (Jn 20,17). ¡Abraham fue llamado “amigo de Dios”! La amistad y toda relación personal se deben basar en Cristo. Lo mismo también el matrimonio. De otra manera será una alianza provisional, o una culpa mutua, o algo más sencillo aún y un día se derrumbará. “¡Por mí Tus amigos se han honrado mucho, oh Dios, cuán preciosos me son!” (Sal 138,17). El salmista da a entender como amigos de Dios a los Santos. Cualquier cosa basada en la verdad, es decir, en Cristo, quien es la verdad hipostasiada (fundamentada en la base substancial), es compacto y fuerte, permanece para siempre.
  3. Todas las cosas que hacemos en nuestra lucha espiritual, es decir, ayunar, permanecer humildes, sufrir silenciosamente, orar incesantemente, no es el fin en sí mismo, sino el medio, el método o modo para conseguir nuestro propósito que es el mismo Dios. Desde este punto de vista no necesitamos consuelo de los hombres. Nada puede sanar el indecible anhelo insaciable de nuestro corazón. Literalmente estamos sedientos para Dios. “Como la cierva desea y corre por las corrientes de las aguas; así clama por ti, oh Dios, la psique15-alma mía (Sal 41,1).
  4. Existen cuestiones eclesiásticas que no las entiendes y la mezcla de Iglesia y política te cansan y te abruman. Pero no pierdas la familiarización y concentración en la persona de Jesús Cristo. El Dios no es alguna energía o armonía convencional o nirvana o karma o cualquier cosa. EL DIOS ES PERSONA. Ha apocaliptado-revelado Su persona en nosotros. El Dios es Tríadico, es la Santa Trinidad. La causa o razón por la que Dios nos ha creado es para que participemos por Jesús Cristo en la relación de la agapi1 perfecta entre las tres personas-hipostasis de la Santa Trinidad. Hemos sido creados para la perfecta Agapi1 (amor incondicional). Esta es la razón de vivir en esta vida.
  5. “Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella” (Lc 7,13). CristoDios conoce tu dolor porque sabe de dolor. Alguna vez viene también en ti por sí mismo, solo, para consolarte. No Le cierres la puerta por tu egocentrismo. Nunca digas: “a mí no me quiere nadie”. ¡El Cristo te ama taantooo!!! Simplemente tú háblaLe y te conducirá por la Jaris8-Gracia (energía divina) a la catarsis4, a la pureza y a la unión junto con Él.
  6. Cuídate, vigílate de ti mismo y protege tu psique15 alma fuertemente” (Deu 4,9). «Γνῶθι σαυτόν (gnozis saftón) conócete a ti mismo» (Platón). Las dos frases anteriores son semejantes pero no idénticas. Lo “Cuídate, vigílate de ti mismo” de la Biblia nos advierte y nos predispone sobre el hecho de que puede que hayan ataques en contra tuyo. Esto presupone un enemigo: el súper-contrario enemigo, el diablo. Algunos de los pensamientos que los consideras tuyos te los ha susurrado el diablo. Y una vez que esto lo hayas aceptado entonces entras en guerra, en la “guerra invisible”, según san Nicodemo el Aghiorita. Te haces partícipe de la belleza de la vida espiritual ortodoxa, de la vida en Cristo. (ver: http://www.logosortodoxo.com/la-guerra-invisible-san-nicodemo-el-aghiorita/)
  7. Las antiguas heridas en nuestros corazones existen exactamente porque posiblemente no hemos perdonado a los que han herido nuestras psiques15-almas. Puede ser que sean amigos, incluso los padres también los que nos han herido. Si no los perdonamos, entonces nuestros comportamientos no serán acción propia nuestra, sino una otra acción. Entonces no estás libre, sino que otro pazos14 de la psique15 decide para ti. Que nos convirtamos y seamos nosotros mismos mediante el perdón. La confesión ayuda decididamente en liberarnos de la influencia de los demonios y sus energías. En el camino para nuestra unión con CristoDios, la catarsis4 del corazón es un primer paso imprescindible.
  8. Existen tres estadios en la vida espiritual: La catarsis4 del Corazón, la iluminación7 del nus13 y la zéosis17 por la Jaris8 (gracia, energía increada). La mayoría de nosotros gastamos nuestro tiempo intentando catartizar purgar y sanar nuestro corazón de la suciedad, de la contaminación y de la mugre. Es un esfuerzo bendito. Las caídas sucesivas y nuestros levantamientos constituyen el film, película de nuestra vida. Nuestra agapi1 (amor incondicional) para Aquel que viene progresivamente en nuestros corazones. La presencia de CristoDios en nuestra vida diaria es una necesidad igual que la respiración y expiración. Además nos lo ha dicho: «YoSoY el Camino, la Verdad y la Vida; nadie puede venir al Padre sino es por mí». 6. YoSoY el Camino único que conduce al cielo; y la Verdad increada6, absoluta y real; también la fuente de la Vida increada6 y donador de la Vida eterna. Nadie puede venir al Padre y disfrutar de la vida eterna sino sólo por mí.

(ver: http://www.logosortodoxo.com/psicoterapia-ortodoxa/la-iglesia-como-cuerpo-de-cristo-y-comunion-de-zeosis/)

  1. “Amar a vuestros enemigos” (Mt 5,44). Parece difícil para uno conseguir esto. El no devolver mal por el mal o tolerar algunas cosas es algo que lo puedes hacer. ¿Pero amar a los enemigos? Esto se hace cuando no sientes el dolor que proviene de la maldad de algunos hombres. Ya para este mundo estás muerto. Nada tiene importancia sino sólo el Dios. Entonces puedes amar a tus enemigos. No sólo a perdonarlos o tolerarlos, sino amarlos. Ya no tienes intereses personales. Ya no vives tú sino que es el Cristo que vive en tu interior (Gal 2,20).
  2. Sin el Espíritu Santo estamos vacíos y es un sentimiento de desierto y vacio que habita en nuestros corazones. El infierno es así; la falta de la visión, contemplación de Su persona. Cuando no nos visita el Espíritu Santo nuestra vida es insoportable. “Oye mi oración y mi súplica, oh Señor, y escucha mis clamores. No calles ante mis lágrimas; porque forastero soy para ti, y advenedizo, como todos mis padres provisionalmente estoy en la tierra; déjame, y tomaré fuerzas, antes que me vaya de esta vida y perezca (Sal 38, 13).
  3. “Mas yo andaré en mi integridad con rectitud, sin maldad; Redímeme, oh Señor, y ten misericordia de mí. Mi pie ha estado en rectitud, siempre en el camino recto de Tu voluntad; por eso en las iglesias te estaré bendiciendo y alabando, Señor” (Sal 25, 11-12). Los versos anteriores se pronuncian por el sacerdote mientras se está lavando las manos para la proskomidea (preparación de las especies sacramentales). ¿Quién puede estar delante de él sin quebrantamiento, contrición del corazón? “No me eches de delante de ti, de tu persona/rostro, y no quites de mí Tu Santo Espíritu (Sal 50,13).
  4. Tratando de ir más cerca de Dios debemos suprimir nuestro egocentrismo. El Dios es el epicentro y nosotros nos encontramos en la periferia estamos perimetralmente junto con millones de otros seres humanos. El reconocimiento de este acontecimiento nos proporciona otra orientación en nuestras vidas. Nuestra importancia personal tiene un valor limitado y nosotros tomamos y tenemos importancia mediante la κοινωνία kinonía conexión, unión, participación y comunión con el Dios. Jesús dice: “YoSoY la luz (increada6) del mundo” (Jn, 8,12). Y nosotros psalmodiamos en la doxología: “En y con Tu luz (increada6) contemplamos la luz (increada)”, y recibimos Su energía increada6 Jaris8-Gracia.
  5. Por costumbre hacemos un plan para nuestra vida y trabajamos duramente para realizarlo. Algunas veces pedimos también la bendición de Dios para lo que nosotros planificamos hacer. ¿Pero, qué sucede si el Dios tiene otro plan para nosotros, en concreto mejor que el nuestro? Si te confías en Él, diga: “Señor hazme conocer el camino que debo ir, de modo que sea de agrado ante Ti, porque hacia Ti he elevado mi psique15-alma y no quiero que se separe nunca de Ti” (Sal 142, 8). Cada uno debe preguntar, por lo menos una vez en su vida, a Dios: ¿Señor qué puedo hacer yo el pecador para Ti? ¿Cómo puedo mostrarte que te amo? ¿Qué sacrificio se puede medir con Tu agapi1 para mí? Señor, redímeme, sáname y sálvame. Te agradezco Señor que has permitido que Te conozca. No me expulses fuera, Tú que dijiste: “Y al que venga a mí no lo rechazaré, ni lo despreciaré, ni tampoco lo echaré fuera” (Jn 6,36). “No escondas de tu siervo Tu rostro, porque estoy angustiado y dolido” (Sal 68,18).
  6. El Dios nunca permite que suframos una tentación más fuerte de la que podemos soportar. Tus caídas son una lectura para tus carencias, faltas y errores. Por la conducción y guía de un padre espiritual puedes percibir la presencia de Dios en tu vida y desarrollar una conexión y comunión de dos direcciones junto con Él. ¡Es impresionante poder discernir la mano de Dios en tu vida! La razón por la que has nacido en esta vida ya se ha apocaliptado-revelado. Cualquier cosa, todo ya toma un sentido distinto en la vida: el mismo Dios.
  7. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu psique15-alma, con toda tu mente y con toda la fuerza de tu voluntad y a tu prójimo como a ti mismo” (Lc 10,27). ¿Lo ves? La vida es una cuestión de agapi1 (amor incondicional). Hemos venido en la vida no para crear y adquirir fortunas o para pasarlo bien, sino para amar. Si fracasamos y nos infernamos, es porque hemos fracasado en amar. La vida espiritual es la vida en Cristo que conduce a la agapi1 desinteresada. Es decir, allí donde no pones condiciones ni límites para amar. En la agapi1 desinteresada eres conducido después del esfuerzo espiritual de domar tus pazos14. Viene como un regalo de Dios después de un viaje. Este viaje merece todo sacrificio.
  8. “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mt 7,7). El Dios, como Padre, ama a ofrecer a Sus hijos. Pero nosotros por regla general utilizamos a Dios. Quiero esto, quiero lo otro. Él quiere dar tanto y mucho lo que es para nuestra sotiría redención, sanación y salvación. ¿Has preguntado alguna vez a Dios si quiere algo de ti? El Dios por supuesto que es perfecto, no tiene necesidad alguna. ¡Pero, quizás quiera decirte algo y tú como hijo mimado pides y pides continuamente “quiero esto, quiero aquello”! Le cierras y le dejas fuera y después de horas cuando abres la puerta está allí y te espera, ya que te ama. No se va incluso cuando Le niegas. “¿Qué pagaremos nosotros al Señor por todos sus beneficios que ha hecho para nosotros?” (Sal 115 (116), 13). Enséñame Señor, qué quieres que haga para ti ya que te he dado mi corazón. Tú dijiste: “Hijo mío entrégame tu corazón” (Prov 23,26). “Hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi psique15 alma” (Sal 142, 8). Sólo por poder llamarte Padre, mi corazón se regocija. Ojalá que mis labios te elogien, te adoren y te canten. Tu aire que respiro es bendición. “Está mi psique15-alma apegada a ti; Tu diestra me ha sostenido” (Sal 62,9). Dame fuerza para amarte con todo mi corazón, con toda mi psique15-alma, con toda mi mente y con toda la fuerza de mi voluntad. ¿A dónde voy a encontrar logos10 y palabras de agapi1 para ofrecerTe? “En las iglesias Te alabaré y Te bendeciré, oh Señor” (Sal 25,12). Siempre, ahora y siempre y en los siglos de los siglos amín.
  9. San Paísios el Aghiorita decía: el que vivas según Cristo es una praxis que se hace por pundonor y buena voluntad. Cuando has percibido las beneficencias de Dios en tu vida, busca una forma de indicar tu agradecimiento. Además, el que percibas y conciencies tu pecaminosidad (enfermedad espiritual) es resultado de la venida de la jaris8 (gracia, energía increada) de Dios sobre ti. Queda a merced de ti a romper las cadenas del amor hacia ti mismo, de tu filaftía-egolatría-egocentrismo. En esencia se trata de una negación de ti mismo, que es una praxis de agapi1-amor. “Si alguno quiere venir en pos de mí, NIÉGUESE A SÍ MISMO, tome su cruz, y sígame” (Mt 1,24).
  10. La Iglesia es la prórroga de la parusía-presencia de Cristo en la tierra. En ella suceden los mismos acontecimientos que sucedían cuando el Señor caminaba encima de la corcha de la tierra. Se hacen sanaciones, resurrecciones (despertares espirituales) de psiques15-almas mortificadas, milagros. Su habla es la más dulce que jamás se ha escuchado en la tierra, se escucha en cada lectura del Evangelio. Hombres caídos se levantan, ahora ciegos pueden ver, estos con los corazones rayados y destruidos encuentran en Él una razón de vivir en esta vida. “Señor, tú nos has sido y es refugio de generación en generación” (Sal 89,1). “Yo dije: Señor ten misericordia de mi; sana mi psique15-alma, porque he pecado ante Ti” (Sal 40,45).
  11. El hombre no puede “descubrir” a Dios de ninguna manera. El Dios apocalipta-revela el Sí Mismo en nosotros. Lo que conocemos sobre Él es lo que nos permite ver. La catarsis4 de tu psique15-alma permite en los ojos de la psique15-alma volver a ver. Mientras te vas catartizando purgando y sanando de los pazos14 tanto más disciernes a Dios. El egoísmo y el orgullo, por ejemplo, te ciegan. Los santos sienten la jaris8 (gracia, energía increada) de Dios que brota, emana también por la lectura del Evangelio. Pueden reconocer Su mano en la Creación, dentro en todos los hombres. Ven a Dios en todas partes (Sal 103). ¡Los hombres han alcanzado la zéosis17, deificados, glorificados tienen experiencia de Dios! Sienten Su agapi1 (amor, energía increada) y Su dulce y tierna protección. ¡Están tan agradecidos! Finalmente, nuestra relación con el Dios es una historia de agapi1-amor incondicional.
  12. Que retornes a Dios muchas veces durante el día y así podrás mantener la dulzura y la ternura de tu corazón. “Corazón quebrantado y humilde el Dios no lo abandonará” (Sal 50,19). Que le pidas perdón por las tonterías que dices, de las cosas tontas que haces y por tu comportamiento estúpido. Hasta que tus momentos tontos e insensatos se reduzcan y desaparecerán. Esto es parte de tu intento por vivir en y según Cristo. David dice: “Siempre contemplaba al Señor delante de mí” (Sal 15,8). Todo lo que hagas, pensamientos, acciones, referencias e intenciones ocultas, hazlo como si estuviera delante de ti el CristoDios. Porque en realidad, “no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas, partidas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Heb 4,13). Este es el mundo real: la presencia de Dios en nuestra cotidianidad, en nuestra particularidad y en cada momento nuestro. En el Paraíso sólo existe la Agapi1 (amor incondicional, energía divina increada), el Dios junto con los que Le aman. No hay otra realidad. Sin el Espíritu Santo estamos tontos, sin sano juicio y seguimos los deseos tontos y perversos de nuestra psique15-alma, nos autoengañamos, somos autodestructores. El pecado es giro contra el sí mismo; por tanto, que retornes por la Metania12. Que digas como el traidor: “Tú Señor todo lo conoces. Tú sabes que te amo” (Jn 21,17). (ver http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/ 8. ΜΕΤΑΝΟΙΑ-METANIA12 )
  13. No intentes evitar a levantar y llevar tu Cruz. Cada uno tiene una Cruz. Puede que sea una enfermedad larga, un hijo en las drogas y una familia destruida. Que pidas de Dios que te ayude en tu problema. Estate seguro que un día te liberará de este problema. Pero, mientras tanto, habrás pasado por un período de tentaciones, angustias, dolores y tristezas, durante este período habrás llorado por el mundo, pero habrás amado a CristoDios. Que camines en tu vida con y para el CristoDios. Este camino tuyo o trayectoria será una alegría sublime para ti. “El que no toma su cruz y sigue en post de mí, no es digno de mí” (Mt 10,28).
  14. El padre es el prototipo o modelo más fuerte de comportamiento en la familia, especialmente para los hijos. Y modelo o prototipo paternal de comportamiento débil, influencia al carácter de ellos. Los hijos quisieran un padre más fuerte. Aún también un padre muy fuerte y de modelo duro de comportamiento, influencia igualmente a los hijos, Puede que se vuelvan rebeldes, revolucionarios o hacerse más débiles. Todas estas cosas se superan por la agapi1 (amor incondicional). No dejes que tu psique15-alma sea herida para tu padre. A éste te ha dado Dios y con éste caminarás: “El que maldiga al padre o a la madre, muere irremisiblemente” (Mrc 7,10). El proceso de la aceptación es una praxis de santificación: te humillarás, tendrás dolor, lo aceptarás y serás orgulloso por eso. Si él te parece inmaduro, hazte tú padre de tu padre y cubre lo que te parece deficitario. Es un camino hacia la agapi1 (amor incondicional) y no hay nada como la agapi1. La agapi1 es psicoterapia, sana y limpia las lágrimas, consuela, mima, amplía, vivifica y despierta (los muertos) espiritualmente
  15. ¡NO EXISTE MIEDO EN LA AGAPI1! No vamos a la Iglesia o no hacemos las cosas religiosamente porque tenemos miedo a Dios o porque queremos reservar un sitio en el Paraíso. Todo lo que hacemos: ayuno, paciencia, oración, obediencia es porque Le amamos. Para Su inmensa agapi1 debemos hablarLe en la oración. Según san Juan el Teólogo: “18 En la agapi1-amor no hay lugar para el miedo o temor, el perfecto amor echa fuera el miedo, porque el miedo en sí infierna y supone culpabilidad y castigo; y el que teme no ha logrado la perfección de la agapi. 18. El temor al Señor, a cusa de nuestra culpa, por la que nos juzgará, en aquel que ama no existe; pero cuando la agapi1-amor es perfecta, ella echa fuera del corazón de la psique-alma el temor o miedo que le está infernando. Porque el miedo presupone y condiciona sufrimiento y castigo, a causa de la culpabilidad. Por lo tanto, aquel que tiene miedo a causa de su culpabilidad, está claro que no ha progresado ni se ha perfeccionado en la agapi1-amor. 19 Nosotros amamos a Dios, porque Él nos amó primero. 19. Todos nosotros los fieles amamos a Dios, porque hemos conocido y sentido profundamente que primero Él nos ha amado” (1Jn 4, 18-19).
  1. Cuando en el Monte Athos me encontré con san Paísios el Aghiorita me dijo: “Debes hacerte padre. El destino del hombre es hacerse padre”. Esto me lo dijo porque diagnosticó dentro de mí, en mi carácter, que no había prototipo o modelo fuerte de comportamiento paternal, porque me he criado casi sin padre. No me dijo que me haga padre espiritual o carnal y esto muestra cuánto la santidad respeta la libertad del hombre. Las mismas palabras las transmito a ti también. El hombre es y está en pie con los zapatos de Dios en su familia. Es padre. Los hijos ven la dinamis potencia, fuerza serena que emana del padre y entienden a nuestro Padre de los Cielos. La sociedad contemporánea niega este rol o papel a los varones. Por eso los hombres están en depresión y desánimo. No van a la Iglesia porque tienen vergüenza de lo que son y muchas veces blasfeman e insultan para mostrar que son hombres. Tú estás en la antípoda de estos. Vas a la Iglesia e intentas comportarte en tu casa según el Dios. Que conduzcas a tu familia continuamente a CristoDios. Por eso el Dios te ayudará. La esposa correcta ayuda a su marido a conseguir la paternidad. Esto se llama armonía.
  2. La agapi1 es la suprema de las virtudes y de los carismas. Por supuesto la agapi1 incondicional, desinteresada, altruista. Muchas veces decimos que te amo y entendemos que te necesito o para que no te vayas. Existen muchas formas de la agapi1 natural que el Dios ha puesto en nuestras vidas. Por ejemplo, la agapi1-amor entre los cónyuges, de los hijos hacia los padres, de los padres hacia los hijos, entre amigos. La agapi1 hacia los enemigos presupone la no existencia del amor hacia sí mismo (egolatría), la falta del egocentrismo, la humildad y la Metania12. Si trabajas las virtudes anteriores, se desarrollará tu espíritu y descubrirás que la agapi1-amor es una persona: “El Dios agapi1 es” (1Jn 4,16). ¡Sólo a Él tenemos que dar culto y venerar!
  3. Todos tus Loyismí11 (pensamientos simples o unidos con la fantasía) no son tuyos. El Dios permite al diablo a asaltar tu nus13 (espíritu) y tu mente. Sin embargo necesita tu consentimiento. Cuando recibes un loyismós11 -pensamiento, entonces el diablo desde tu diania5 mente, cerebro, vuela en tu corazón. Si niegas, se marcha. El diablo no puede tentarte más. Sólo puede proponerte el pecado. Tal y como hizo con la Eva. El consentimiento al loyismós11 y la realización del pecado es decisión tuya. La larga permanencia en la pecaminosidad debilita tu defensa. El mal hábito (adicción) por largo tiempo vuelve y vuelve de nuevo. Por eso hace falta una Metania12 radical. Nuestra decisión a no trabajar para el diablo y el pecado debe ser radical y definitiva. La oración monóloga “Kirie Señor Jesús Cristo eleisón9 me, compadécete de mí…”, por otra parte, catartiza, limpia, purga y sana los loyismí11-pensamientos y trae la paz y serenidad de la mente y del corazón.
  4. El giro, cambio de tu carácter en cristocéntrico es un proceso continuo. Cada día tomas la decisión de operar y actuar según Cristo, en cualquier sección y faceta de tu vida diaria. Finalmente, son centenares las pequeñas decisiones y prácticas que te llevan más cerca a Cristo. Ya te ha visitado el Espíritu Santo y te cristifica (te va haciendo semejante a Cristo). No niegues nunca la visita y no anules el proceso. Los días de nuestras vidas son muchos, porque son muchos nuestros pecados y transgresiones por los que debemos metanoizarnos arrepentirnos y confesarnos. La Metania12 en realidad es regreso, retorno igual que el Hijo Pródigo, es para el bien, es una fiesta. Que nos conceda el Dios espíritu y muchos días para acercarnos a Él con la vergüenza y cobardía del infractor, pero también con la confianza infantil del niño en la caridad y cariño del Padre. “Oh Señor, no me desampares, ni me abandones; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, oh Señor de mi salvación” (Sal 37,23-24).
  5. Nuestros padres merecen nuestro respeto. Vosotros, la barrera generacional lleváis esta culpa de la desobediencia. A fin de tener vida espiritual y la bendición de Dios, debes restablecer la relación de agapi1 y respeto con tus padres, especialmente con tu padre. Si no lo haces el Dios no permitirá que te hagas realmente padre. Acuérdate de los hijos de Noé (Gen 9,18). Según el libro de Sabiduría Salomón, primero tienes que hacerte y ser un buen hijo, a fin de hacerte buen padre. Veis lo que sucede en las casas de los hijos de la desobediencia. Si una generación se ha desviado un poco. Los hijos de ellos no les importan ni tienen en cuenta para nada a los padres. Es porque no se han arrepentido ni han vuelto a la metania12 y no han confesado la desobediencia. Si una generación se ha desviado un poco, la caída de la siguiente es mucho mayor. Hoy en día se derogan y se anulan tradiciones de siglos y se va preparando el reinado del anticristo, porque los jóvenes de los años 50 y 60 creyeron que lo saben todo y que sus padres no sabían nada. Las generaciones siguientes los siguieron. Allí pisó fuerte el astuto maligno y hoy en día el pecado se ha desbocado en el mundo y nos conducimos a la apostasía general. Como generación de la desobediencia debemos pedir expiación por la metania12 y el retorno. Humildemente, mientras tu padre viva, pídele y toma su bendición y Dios te abrirá el camino delante de ti.
  6. La mayoría de los mayores, cuando los pregunto si harían algunas cosas diferentes en sus vidas, me responden que podrían correr el riesgo para hacer cosas mejores, pero no lo hicieron. El poeta dice: “la libertad necesita virtud, atrevimiento y valor” y el Cristo dijo: “el reinado de la realeza16 increada6 de Dios se forja, se arrebata con violencia y los forjadores, violentos la arrebatan” (Mt 11,22). Si jerarquizas primero a Cristo en tu vida, deberás avanzar en tus elecciones hasta las últimas consecuencias de ellas. Eso puede que te lleve toda una vida. Pero vale la pena cada sacrificio. “¿Qué pagaremos o recompensaremos al Señor por todos sus beneficios que ha regalado para nosotros?” (Sal 115,13). Es esto que se llama cristificación de tu vida. Todo comienza y acaba en Él. Mientras retorno, me sorprendo, cómo he encontrado la fuerza y el ánimo y los he dejado todos y vine detrás de ti, Señor. Lo que yo soy es todo tuyo, Señor. “No me abandones Señor; Dios mío no te alejes de mí” (Sal 37,22). “Tú conoces mi afrenta, mi confusión, mi vergüenza y mi oprobio; delante de ti están todos mis adversarios que me turban y me angustian” (Sal 68,20).
  7. No quieras gustar a los hombres sino a Dios. El Dios juzga a los que quieren gustar a los hombres. En tu caso recordarás que: “El que maldiga al padre o a la madre, debe ser juzgado a muerte” (Mt 15,4). ¡El Dios te dice: ya que no respetas a tu padre que puedes verlo, cómo quieres que crea que a mí que no me puedes ver me respetas! ¡Hoy verás un niño o hijo que te devuelva de malas maneras las palabras! La obediencia genera la humildad, que es la piedra angular a fin que edifiques tu carácter gustado por Dios. Cuando te humillas a ti mismo, entonces eres elevado a los ojos de Dios. La humildad domeña y serena a los hombres, y los demonios los deja mudos. El mundo y la cultura dominante, te empujan hacia la dirección contraria. Todos en tu alrededor aúllan de que eres un tonto, de que estás en mal camino. Aunque el mundo te desprecie, no hagas caso. “Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, y me cantaban canciones los bebedores de vino” (Sal 68,13). “El Dios ha esparcido los huesos de los que pusieron asedio contra ti; los avergonzó, porque Dios los desechó” (Sal 52,6). (Ver https://logosortodoxo.es/psicoterapia-ortodoxa/humildad-la-virtud-de-las-virtudes/)
  8. En el mundo hoy en día existen tres elecciones, tres formas de vida. La primera propuesta es la forma de vida de las comunidades occidentales, Europa y América. Se trata de una decadencia. Europa se descristianiza, se ha conducido al ateísmo, sale, se va de Cristo, está en las puertas de la apostasía. Cada perversión y relación pecadora se legaliza. La segunda propuesta es el Islam. Es la religión más dinámica y la más desarrollada del mundo, incluso en América que está en guerra con el Islam. Acusa a los cristianos de occidente de hipocresía y que piensan en Dios sólo dos horas de la semana durante la oración del domingo. Es el retroceso de la cultura de la civilización, pero se ofrece como situación sucesiva a la descristianización de Occidente. En este camino sin salida se ofrece como solución la tercera elección. La Ortodoxia y en concreto la forma o modo de vida heleno-ortodoxa y de entendimiento del mundo, creado e increado. El filótimo* helénico y la buena voluntad, el buen corazón, la filoxenía-hospitalidad, la familia, la agapi1 desinteresada, incondicional como sacrificio. Los Yérontas contemporáneos repiten muy a menudo que en poco tiempo seremos llamados a enseñar la Ortodoxía y ortopraxía. Primero hagámonos nosotros con la experiencia, vivencia de las generaciones anteriores como nuestra herencia preciosa, como campo nuestro bonito. (128. Φιλότιμο Filótimo, esta palabra es neutro y no tiene traducción exacta, no hay palabra correspondiente en español; Φιλότιμο Filótimo más bien y sobre todo es libre buena voluntad y buena disposición, buenas ganas para hacer o servir algo que nos piden… Parecidas palabras son: bien dispuesto, una persona con generosidad, esplendida y dadivosa, buenas ganas e indulgente con los demás, pundonor esplendido y bueno).
  9. La ansiedad, la angustia y la depresión es una forma de incredulidad. Es falta de fe. Tengo ansiedad me angustio o deprimo significa que intento hacerlo todo solo. No necesito ayuda de Dios. Este fin o propósito que me angustia y me deprime es un ídolo. Para mí no es el Dios todo e intento autonomizarme, hacerme y ser yo el que manda, el que da los mandamientos. Yo puedo gestionarlo sin Dios. Algo así pensó también nuestra yaya-abuela, la Eva.
  10. Los trastornos, las perturbaciones son señal de presencia de los demonios. Yo los he llamado por mi desobediencia y por mi autonomización y autosuficiencia. He aquí, oh Señor, estoy corriendo en post de Tus brazos. No existe mundo fuera de Ti. La otra “realidad” que quise crear no existe. Tú eres mi único Dios. Respóndeme, oh Señor, porque benigna es tu misericordia; mírame conforme a la multitud de tus piedades. “No escondas de tu siervo tu persona/rostro, porque estoy angustiado y deprimido; apresúrate, óyeme. Acércate a mi psique15-alma, “psicoterapíala“, sánala y redímela”, (Sal 68, 18-19).
  11. No te aproximes y te acerques en las cosas basado sólo en tus propias fuerzas. “No esperes, ni tengas esperanza y confianza en los soberanos o príncipes, ni en hijo de hombre, (ni en los políticos) porque no hay en él salvación” (Sal 145,3). Haz tu oración e implora a Dios. Es una praxis de humildad. Cuando pidas ayuda en algo, aceptas que solo por ti mismo no puedes conseguirlo. Es como si dijeras: “Señor, si no lo haces Tú entonces no se hace, yo no puedo, soy impotente”. Esta oración tiene humildad y es escuchada. Es demoníaco creer que puedes controlarlo todo. En el fondo es una inseguridad. Implora a CristoDios en tu vida. “Señor de los Cielos, ven y habita en mí”. Ven y acampa en mi interior. El Dios lo ha dicho: Quiero “habitar, o acampar en vosotros y co-caminar juntos” (2Cor 8,16). Y tomar tu corazón duro como la piedra y hacerlo tierno, dulce y sencillo, (Ez 11,29). Así es Dios, es humilde, tierno, ama y se preocupa. Tú no puedes sanar, redimir y salvar el mundo. Pero CristoDios sí puede. Nadie puede decirte “te amo” como Él.
  12. En la Divina Liturgia pedimos de Dios que nos conceda poder glorificarLe y alabarLe “en una boca y un corazón”. Este corazón uno y común doxológico (glorificador) se consigue sólo dentro en la Iglesia durante el culto. Igual que los Ángeles en un corazón alaban y glorifican a Dios psalmodiando “Santo, Santo, Santo” ante la parusía-presencia de Dios, así también nosotros los terrenales alabamos, sin poder tener la parusía-presencia sensible de Dios sino la espiritual. El CristoDios es “el presente espiritual y visible” en el período de la Jaris8-Gracia increada que estamos atravesando. En la hora de la Divina Liturgia se hace una alteración admirable en nuestro corazón y lo único que domina son las palabras del culto divino: “Te alabamos, Te bendecimos, Te agradecemos y Te imploramos, Señor nuestro Dios”. La verdadera unidad del género humano es la unidad en Espíritu Santo de los corazones que alaban ortodoxamente (a Dios Trinitario). Este es el núcleo de todo el género humano que mantiene la κοινωνία kinonía comunión de agapi1 continua de Dios y del hombre. Estos que dicen que la Segunda Parusía-Presencia del Señor Jesús se hará cuando ya no se estará celebrando la Divina Liturgia encima de la tierra tienen mucha razón.
  13. Festejando la Resurrección de Cristo, festejamos nuestra resurrección (nuestro despertar espiritual). Cristo nos ha regalado la facultad de poder vivir para siempre junto con Él en la eternidad. Nuestros cuerpos resucitados no conocerán ya enfermedad, corrupción o muerte. No les hará falta comida como en la vida presente. El modelo para esto es el cuerpo resucitado de Cristo. “La muerte ya no dominará en este”. Esto que nos ha regalado el Cristo, por tomar nuestra naturaleza humana, es que podamos nosotros también convertirnos y hacernos dioses/as por la jaris8 increada. Es como si se extendiera la Santa Trinidad y contenga también a nosotros, pero no como dulos-esclavos o sirvientes, sino como dioses por la jaris8 increada, como deificados o glorificados. Es incomprensiblemente grande el destino de nuestro género humano. Esto que proporciona un valor enorme al hombre ya no es sólo el “como a imagen y semejanza”, por el cual ha sido dotado, sino también su destino hacia la zéosis17. Por lo tanto, tu prójimo es en potencia dios. ¡Cuánto debes respetarlo! Ya que el Dios le respeta y le destina a hacerse dios por la jaris8, cuánto tú debes a estimarle y servirle. Dirás que es débil, tonto e ineficaz; ¡pero no a los ojos de Dios! Si el Cristo es la icona-imagen de Dios Padre, el prójimo es una icona-imagen de la icona-imagen (de Cristo). Señor, concédenos ojos (espirituales) para verlo esto. Igual que san Porfirio el Kafsokalivita de Athos que nunca susurró un logos10 malo para ningún hombre. Además, por eso se ha convertido en Santo de la Iglesia de Cristo. Respetaba la creación, que tenía la llamada superior, de arriba, para elevarse por la divina Jaris8 (gracia, energía increada) hasta al Creador. ¡Ay de tus divinos misterios Señor!
  14. El Dios es humilde. En el Evangelismo-Anunciación de la Zeotokos, el Dios Logos10 pide el permiso de una niña de catorce años para concebir al Señor. También, el Cristo dijo “aprended de mí que soy apacible y humilde de corazón” (Mt 11,29). Aún, el Señor de la doxa-gloria (luz increada) ha lavado los pies de sus discípulos. La humildad no es una debilidad, es un atributo o cualidad divina. El Dios respeta la independencia, la libertad de cada ser humano, porque le destina para ser dios por la jaris8. Dijo al asesino de su hermano Caín: “¡no has respetado la icona-imagen de tu hermano!” Dios nos obedece, nos sirve, nos perdona y nos enrolla en Su cariño. ¡Cuán insensato ahora se parece nuestra actitud y comportamiento! ¡Nuestro corazón duro, nuestro egoísmo desmesurado! Los verdaderos cristianos son un mundo-kosmos dentro en el kosmos. No sólo están bautizados en el nombre de la Santa Trinidad y ungidos con la mirra del sello del Espíritu Santo, sino que son humildes. “Los poetas me habían hablado de ángeles, y alejados de nosotros miran en silencio”, dice un poeta. A estos da a entender, a los santos de nuestra cotidianidad.
  15. No intentes hacer ver y mostrar algo que no eres. Hombre o mujer valiente es el que resiste al pecado. Hace falta mucha hombría, valor para decir no al diablo. Hombre, valiente no es que toma proteínas y levanta pesos para gustar a las mujeres o asustar a los demás hombres o gestionar aun inseguridad. Una de las cuatro virtudes básicas, según los Padres, es el valor, la valentía. La valentía llega hasta el martirio. Cada época y especialmente la nuestra actual, tiene necesidad de valientes. La Santa Escritura señala: “el que es débil, miedoso, cobarde y pusilánime para la guerra que vaya a su casa” (Deut 20,8). La guerra invisible según Nicodemo Aghiorita, en la lucha contra los demonios y contra nuestros pazos14 interiores hace falta fortaleza y valentía. San Juan el Clímaco recalca que los pazos14 los desarraigamos por la fortaleza y la valentía, no los cuidamos para extinguirlos de forma apacible. En una época de sarkolatría culto a la carne y perversión, pues, recemos para que el Dios distinga y haga luchadores espirituales fuertes y valientes de cada género, y también hombres eclesiásticos para conducir al laós-pueblo de Dios.
  16. Yo tengo la culpa cuando no puedo amar a alguien que me ataca. El mandamiento que tenemos por el soberano Cristo es amar a nuestros enemigos. No tolerarlos, ni decir que “el Dios los pague según sus obras”, sino amarlos. Comencemos por el esfuerzo e intento de no corresponder o compensar mal al mal y caminemos hacia la agapi1-amor desinteresado “al enemigo”, o por menos no odiarlo que esto es fácil de hacer como dice san Máximo. En este camino de nuestra vida espiritual dejaremos en considerarlo enemigo, sino como el prójimo y hermano. Para que esto se pueda hacer debemos haber conocido a Cristo, habernos presentado a Él, habernos acercado a Cristo por la metania12 y la contrición, quebrantamiento del corazón. Sólo cuando nosotros hemos amado exageradamente a Cristo, entonces no nos molestan las pequeñas maldades de los hombres.
  17. Es impensable considerar que los Ángeles pelean entre sí. ¿Por qué los hombres tienen que hacer esto? Porque no consideran que pertenecen al mismo género, el humano creado por Dios. En el mundo existen dos géneros: este de los ángeles y el otro de los seres humanos. Los Ángeles, según los Padres, no increpan a los demonios, cuando los encuentran, por si acaso se haya quedado algo en su interior de la naturaleza angélica. ¿Nosotros por qué peleamos entre nosotros? Es porque no hemos concienciado que todos los hombres son un género, pero co-responsables uno para el otro y que vayamos a cubrir las necesidades uno al otro. Los Santos esto lo contienen y mantienen muy bien. Oran para todo el género humano, para todo el mundo desde Adán hasta el último ser humano. Aman y se sacrifican para todo el género humano. Las diferencias del color, de la raza y de la lengua no son el impedimento en la agapi1 de los Santos. Allí no llegas intelectualmente sino después de ascesis3-ejercicio espiritual. La ausencia de los pazos14 energiza y activa la visión espiritual.
  18. El que en las cosas espirituales intentes hacer más de las que puedes hacer es una praxis de orgullo y soberbia. Por eso fracasas. Porque valorizas más a sí mismo. Comienza de lo mínimo. Puedes hacer un poco de ayuno miércoles y viernes y hacer un poco de oración cada día. Pero cada día. Aunque sea diez minutos. En este caso no tiene tanta importancia la cantidad de la oración sino la frecuencia. Poco a poco el Dios completará las cosas que faltan. Pero ora con claridad, sin ansiedades, presiones y angustias, sino tiernamente, en quietud según san Porfirio. El Dios lo quiere todo, pero te da la jaris8 (gracia, energía increada) cuando la base de tu personalidad en Cristo es la humildad. De distinta manera Su regalo te destruiría.
  19. La metania12 es una situación continua. Los Santos recordaban sus caídas y lloraban. Cuando por ejemplo, san Juan el Crisóstomo escribe con contrición, con quebrantamiento del corazón la oración “antes de la Divina Comunión” no exagera, ni es hipocresía. Se entristece por sus caídas inconscientes. Según David, “mi pecado, está siempre delante de mí” (Sal 50,5). Por tanto, no vamos a la confesión sólo para “descargar” nuestros pecados. La confesión presupone metania12. El Misterio se llama Metania12 y confesión. La aflicción de nuestro corazón que hemos entristecido al Amado, nos conduce al patrajili-manto de confesión del sacerdote confesor, como también la decisión de no volver a caer otra vez en la trampa del astuto maligno y no servir de nuevo a nuestro pazos14. La confesión es una praxis de agapi1-amor incondicional. El corazón se remueve por el eros-amor ardiente para su creador.
  20. Si la visión de la luz increada6 es que puedas “ir, llegar” lo más cerca posible a Dios en esta vida, el contacto con un Santo en vida igualmente es una experiencia muy grande y fuerte. Se ha escrito que si el texto del Evangelio se perdiera, los Santos pueden volver a escribirlo, ya que son recipientes del Espíritu Santo, portadores de la Divina Parádosis-Transmisión y Tradición. Y en efecto, los hombres son terrenales, pero portadores del Espíritu Santo. Por esta razón la materia no es algo malo. Ya que es creación de Dios, por el Cual toda se ha creado y hecho “muy bien”. El hombre está creado de tierra, pero puede resplandecer por el resplandecimiento del Espíritu Santo. (Ver https://logosortodoxo.es/teologia-ortodoxa/santa-tradicion-de-la-una-santa-iglesia-catolica-apostolica-ortodoxa/)
  21. Ineludiblemente el espíritu y la mente va al Amado. ¿Cómo era Jesús? ¿Cómo caminaba? ¿Cómo era su voz y su cuerpo? ¡Cómo no vas a amarle aunque no hayas vivido entonces, aunque no lo hayas visto! El Cristo se encarna en cada fiel de manera mística, “siendo contemplado, santifica”, según nuestra himnología. Todos somos madres (nuestras psiques15) de Cristo, ya que Le amamos, somos hermanos y amigos Suyos. ¡Cuánto consuelo inmensurable! ¡Su Agapi1 es el Paraíso es la vida!
  22. La jaris8 del bautismo protege al cristiano de los ataques del astuto maligno. Sólo cuando un pecado equivale con la negación del bautismo, entonces Dios permite que se instalen demonios en nuestro interior. Muchas enfermedades psíquicas, como fobias y ataques o krisis de pánico, tienen relación con la veneración del satanás. Por ejemplo, cuando vas a una maga (hechicera o bruja) en esencia veneras a este al que en el bautismo has dicho que “renuncio”, al satanás. Y por encima le pagas. El Dios te ama y permite así que tengas una experiencia de ser poseído por los demonios, de modo que te asustes y acudas corriendo junto a Él. Es un sabor por anticipado del Infierno. La blasfemia a Dios y el aborto son también pecados mortales. Si tienes este tipo de caídas tu Metania12 debe ser continua.
  23. La oración es necesidad. No haces un favor a Dios cuando oras. Tu negación interior para la oración significa que no se ha cristificado tu ser, tu existencia y existe en tu interior el amor al mundo o que estás en guerra por el contrario (diablo). En los dos casos hace falta que pongas violencia, esfuerzo duro en ti mismo. El Cristo nos dijo: “el reinado de la realeza16 increada6 de los cielos se adquiere con violencia, fuerza y los violentos, forjadores la arrebatan” (Mt 11,12). Qué fuertes y duras son las palabras que utiliza: violentos, forjadores, violentar, forzar, arrebatar. Los violentos contra la natura humana son los monjes. La situación o estado por naturaleza de la psique15 alma es su giro hacia Dios, el estado contranatura es el giro a la creación y no al creador.
  24. Los ángeles adoran y alaban a Dios incesantemente con tres palabras: “Agios, Agios, Agios, Santo, Santo, Santo” (Is 6,3). Lo mismo hacen también los Santos, oran incesantemente. Una señal que nos marca si se ha instalado el Espíritu en nuestro interior es una necesidad continua para hacer oración. La psique15 se serena y se tranquiliza sólo cuando dice cinco palabras: “Kirie-Señor, Jesús Cristo, eleisón me” «Κύριε Ἰησοῦ Χριστέ, ἐλέησόν με».
  25. Si te fijas, verás que los Santos de los últimos años en Helade-Grecia tienen dos características. Sólo tienen los estudios elementales EGB y san Porfirio ni si quiera tiene la EGB terminada y tienen como oración la monologa oración de Jesús o de corazón: “Kirie, Jesús Cristo, eleisón9 me”. Oran sólo con estas cinco palabras, junto con la oración o bendición hacia la Panaghía: Iperaghía-Santísima, Zeotokos, sálvanos”. La oración del corazón destacó a san Paísio, a san Porfirio y san Jakobo Tsalikis. Hoy en día bastantes Santos en vida tienen como ocupación y ejercicio la monologa oración de Jesús o del Corazón: “Kirie-Señor, Jesús Cristo, eleisón9 me”.
  26. La oración del corazón o de Jesús es trabajo espiritual. Comienzas por la pronunciación vocal, de modo que la oyes y después de poco tiempo el nus13-espíritu del corazón la arrebata y la ejecuta incesantemente. La psique15-alma se colma de gozo y deleite. Ya no tienes miedo, no estás sólo, estás atado fijo y firmemente con Cristo diciendo Su nombre; “Kirie, Jesús Cristo, eleisón9 me”.
  27. El sentido y propósito en el viaje de nuestra vida es unirnos con el Señor. Él lo quiso cuando nos creó y lo certificó por tomar nuestra fisis-naturaleza en Su hipostasis (base substancial). ¡Qué praxis de agapi1 tan grande! No hay nada más conmovedor que Su nacimiento humilde en la cueva, Su agonía y el sudor que derramó como “grandes gotas de sangre” de Su rostro en Getszimaní (Lc 22,44). Y esto para nuestra agapi1-amor incondicional. Nacemos y no sabemos estas cosas, igual que un cachorrito que tiene sus ojos cerrados. En los estadios o etapas de nuestro crecimiento está también el conocimiento de nosotros mismos, de los otros hombres, de la creación, pero también nuestro conocimiento y agapi1 nuestra hacia al Señor. Nuestra vida es un intento y esfuerzo de agapi1. No puede ser de otra manera, ya que el Dios agapi1 es. ¡Señor mío, cómo no te voy a amar!
  28. Nuestros padres viven en nuestro interior. Llevamos sus pecados pero sus virtudes también. Por eso cada praxis que haces como progenitor queda impresa en tu hijo. Puedes beneficiarlo pero también perjudicarlo. Todos los seres humanos somos como un trozo de pan y cada uno como una migajita. La metania12 y las lágrimas del perdón benefician toda la humanidad. Tus caídas, por otra parte, provocan mal a todos. Por eso la metania12 continua es un estado natural de la psique15-alma. La impecabilidad conseguida es sólo relativamente. Pero la Metania12 (conversión, arrepentimiento y confesión) continua debe ser el lugar común de nuestras psiques15-almas.
  29. San Porfitio el Kafsokalivita de Athos había captado la frase sublime de Cristo en la oración sacerdotal, Juan 17: “para que sean uno”, como el centro de su teología. Nunca ponía loyismós11 -pensamiento de juicio condenatorio en su mente para nadie. Incluso cuando le indicaban las prostitutas en la calle Atenea en la plaza Omonia de Atenas, decía: ¡Si supierais cuánto beneficiaría la Iglesia si esta mujer fuera miembro activo de ella. Santificaba así “tiernamente” por su expresión.
  30. Los Padres llamaban el trabajo interior “vigilancia del nus13-espíritu”. Una vez que te has confesado y comulgado, estás atento no vaya ser que pase por tu nus13-espíritu y mente algún loyismós11 apasionado, maligno. Todo tu esfuerzo es mantener el sí mismo en este nivel. Según san Juan el Crisóstomo (boca de oro): debes mantener la santificación/agiasmós de Κοινωνία kinonía/comunión en Κοινωνία kinonía.
  31. En tu canon-regla oratoria diaria precede la densidad de la oración y no la cantidad. No puedes hoy orar mucho y la vez siguiente sea después de dos semanas. Arréglatelas para orar cada día aunque sea poco. Tantos komposkinis (rosario ortodoxo con nudos de cuerda), tantas prosternaciones, entonces la súplica/paráklisis o el Acatisto de la Zeotokos. Para los monjes la no realización del canon o regla equivale a la prostitución. Por tanto, no aflojes en tu programa. Que cumplas hasta el más mínimo detalle de tu programa. Primero es la relación con el Dios y después todo el resto. De esta manera jerarquizas correctamente la lista de tus prioridades diarias. Paralelamente mantienes la memoria de Dios continuamente en tu nus13-espíritu. La oración incesante comienza por la memoria, recuerdo de Dios y la continua metania12. En el Paraíso será primero el Dios, la continua visión de la belleza divina. Preparémonos, pues, con contrición, quebrantamiento del corazón para aquel momento. Nuestro encuentro con el Dios se hace desde aquí, donde el nus13-espíritu de nuestra psique15 ve, contempla al Señor, se regocija y deleita.
  32. Perdóname Señor. Conduzca mis pasos, permíteme a seguirte. Dame fuerza y valor para amarte con toda mi psique15, con todo mi corazón, con toda la fuerza de mi voluntad y con toda mi diania5-mente, cerebro. Señor concédeme fe, esperanza, humildad, metania12 y agapi1-amor incondicional. Pon en mis ojos lágrimas derramándose a mis mejillas para lavar mi maldad y mis males. Concédanos que sintamos tu parusía-presencia entre nosotros. Por una gota de Tu jaris8 (gracia, energía increada) en nuestros corazones.
  33. Ya que haces la confesión general y decides vivir según Cristo, entonces la guerra se hace en los loyismí11 (pensamientos simples o compuestos con la fantasía). Hasta la mínima intención de alejamiento de la voluntad de Dios conduce en caída. El diablo intenta mostrarte el pecado como atractivo y tomar tu consentimiento. No puede obligarte hacer el pecado. Es débil en esto, según dice san Paísios. Pero puede atraerte por dolo y engaño. Ten cuidado no todo pensamiento o loyismós11 es tuyo. El oponente enemigo puede susurrarte un loyismós11. Pero no pecas cuando un loyismós11 pecador atraviesa tu pensamiento, tu cerebro. Pecas cuando le aceptas. Para que el astuto maligno pise en tu corazón necesita tu consentimiento y beneplácito. Pecamos por nuestra libre voluntad e independencia. No tienen la culpa los demás, tal como sostuvo la Eva y echó la culpa a la serpiente. Según David: “he pecado ante Ti y cometí aquello que en Tus ojos es vil, astuto malo” (Sal 50, 6)
  34. Si Adán y Eva en su caída reaccionasen por la Metania12, aún estaríamos en el Paraíso. El Dios los ha dado una oportunidad de metanoizarse/arrepentirse. Pero, por un lado, Adán dijo a Dios: la culpa es de la mujer que me has dado y ella me ha dado el fruto; por otro lado, Eva traspasó la responsabilidad y culpa a la serpiente. Si los primeros en ser creados dijeran: “Nos hemos equivocado, es nuestra culpa, Señor perdónanos”, sería de otra forma el Kosmos-Mundo. La impecabilidad posiblemente sea un fin insuperable, pero la no metania12 o no arrepentimiento es absolutamente condenado. El Dios que nos conceda tener metania12, contrición y quebrantamiento del corazón en nuestras relaciones con Él. La casi lastimosa y clamorosa repetición de la súplica «Κύριε ἐλέησον Kirie eleison9» a esto revela. Es la misericordia que pide el impotente para rectificar y restablecerse por sí mismo, porque es traidor de la agapi1. Porque el pecado en esencia es la traición de la agapi1 de Dios frente nosotros. Por esa razón la verdadera Metania12 contiene lágrimas. Es traición en algo tan tierno, fino, sin engaño y sin maldad, que es la agapi1, es decir, el Dios.
  35. ¡NO CONVERSES O NO ABRAS DIÁLOGO CON TUS LOYISMÍ11 -pensamientos simples o compuestos con la fantasía! No hables con el demonio. Seguro que te derrumbará. Lo ha hecho también en grandes ascetas que decidieron conversar con el loyismós11. Tú ignora a estos loyismí11 que me mencionas. Tú sólo a Cristo conoces y sabes. Según lo dicho de san Juan el Clímaco: “¡Con el nombre de Jesús azota a los adversarios”. ¡Azota los adversarios de Cristo por Su nombre que es pantodínamo-omnipotente!
  36. La vida espiritual se adquiere en la praxis. Por tus caídas aprendes los métodos y maquinaciones del diablo. Puede arrastrarte en diálogo con él mediante un loyismós11 bueno y conducirte en otra parte e infectarte para muchos días. Poco a poco con la ayuda de un Guía espiritual experimentado en estas cosas te vas orientando en el mundo espiritual. Esto no se aprende en las Universidades sino en la lucha espiritual diaria. Se llama también, por los Padres, virtud práctica. Esta es la esencia de la nipsis ortodoxa. Estar en vela, vigilancia y guardia del nus13-espíritu. En esta lucha espiritual es necesaria e imprescindible la obediencia, como también el trabajo para la humildad, la metania12, el arrepentimiento y la falta de preocupación. En la persona humilde no prosperan los loyismí11 patéticos, malignos y apasionados. Se queman por el fuego de la virtud.
  37. La preocupación mundana, del mundo, aleja de Dios. Impide el recuerdo continuo de Dios. Las cosas mundanas y muchas veces el orgullo escondido, infectan y contaminan la lucha espiritual. El verdadero cristiano y el monje también, son despreocupados. Al fin y acabo esto que desea es el Dios. El desplazamiento del deseo objetivo es el desplazamiento del corazón. Allí donde está tu ojo, allí está también tu corazón. ¡Atención! Lo que recoges se puede perder por la preocupación e inquietud. Los Yérontas contemporáneos como el Yéronta Ticón (ruso del Monte Athos), han sido glorificados, vieron la doxa-luz increada6 gracias a esta falta de preocupación, el desprecio y desinterés de todas las cosas mundanas. Si es difícil o imposible evitar a esta preocupación, desinterés por lo menos tienes que rebajarla en algo técnico, algo como un servicio-diaconema.
  38. La hipersensibilidad es un defecto, es una debilidad. Dios ha creado al hombre y le dio la piel que siente, pero no es hipersensible de modo que se hiera inmediatamente. Así es también la psique15-alma. Debe sentir, pero que no quede paralizada por la hipersensibilidad. Tampoco que no sienta y sea insensible, ni que quede herida con lo más mínimo. La hipersensibilidad manifiesta un carácter que aún no se ha fortalecido, no ha crecido aún. La valentía, fortaleza es una de cuatro virtudes generales: prudencia, templanza, justicia y valentía o valor. La valentía es imprescindible también en las mujeres. ¿Sino cómo va a aguantar en las guerras y combates espirituales? Debes fortalecerte, fortificarte. Según la Santa Escritura: “el débil y cobarde que no vaya a la guerra” (Deu 20,8).
  39. Los pazos14, según san Dorotheo y los demás Padres, tienen también sus correspondientes virtudes. No puedes expulsar y erradicar la ira y estar sin nervios. La ira, es una manifestación de egoísmo y de orgullo, es un pazos14 patético, pero cuando se dirige contra los demonios y el pecado es muestra de psique15-alma saludable y valiente. Odiamos al pecado pero no a la persona pecadora. Por eso nos sacrificamos para que se sane y se salve la persona. En nuestra psique15 viven la ira, el resentimiento y el odio, pero se dirigen hacia lo que nos separa de Dios. Los occidentales proyectan un carácter de tipo así de cristianismo sin nervio, que es a merced de los pazos14. La apázia2 que describen los santos Padres es falta de pazos14 y se consigue después de mucha ascesis3 y muchos combates espirituales contra los pazos14 de nuestra psique15-almas en nuestra lucha diaria.
  40. ¡En cuántas pequeñas cosas debemos hacer cambios en nuestra vida para vivir según Cristo! ¡Pero no pienses en todo este cambio, sólo se hará sin tensión y tiernamente! Ya que el Dios nos ama. Basta con que cada vez confíes más en Dios y digas: “Señor hazlo Tú, yo no puedo, no sé”. No estamos solos. Dios como verdadero Padre se vuelve loco en abrazarnos, consolarnos y mimarnos. El cariño tiene un nombre: Cristo. No digas que “a mí no me ama nadie”. En poco rato Cristo morirá para ti en el Gólgota. Te separa, te escoge y te alimenta con Su Sangre y Su Cuerpo. Igual que la cigüeña cuida de sus pequeños. Según san Paísios el Athonita, “la agapi1 (amor incondicional y energía increada) de Dios muchas veces es insoportable”.
  41.  La teología de san Porfirio el Kafsokalivita de Athos se describe como una vía sin resistencias ni tensiones. Pero la alteración de centenares de facetas y aspectos de la vida de la psique15-alma presupone centenares de pequeñas y grandes decisiones sobre la reorientación de nuestra psique15. La psique15 debe girar y dirigirse hacia Dios y a la agapi1.  Todas las virtudes se consiguen por la invocación de la ayuda de Dios. Esto por supuesto presupone y requiere humildad y el reconocimiento de nuestra debilidad, impotencia y pecaminosidad. El pecado es algo que el hombre de Dios lo odia y lo aborrece, porque le separa de Dios y nunca se reconcilia con el pecado. No odiamos al hombre pecador, incluso cuando nos ataca. Odiamos el pecado (y el diablo y nuestro egoísmo).
  1. Gran Cuaresma significa renovación de toda nuestra vida. Recorremos toda nuestra trayectoria y lloramos por nuestras caídas que nos han expulsado la divina Jaris8 increada6 de nuestro interior. Es una consideración de nuestra vida en Cristo, una reconsideración que indica nuestra pequeñez delante de la verdad de Cristo. Sólo el quebrantamiento del corazón y la metania12 restablece la jaris8 en nuestra vida. Es un período de introversión sin tonterías, ni pequeñeces y más baratura en nuestra vida. Que venga en nosotros Dios y en nuestro interior. Nada embellece nuestra vida sino solo Dios. Él es la bondad y la belleza del mundo.
  2. La Metania12 trae la humildad. El reconocimiento de nuestra pecabilidad y debilidad conduce al clamor hacia Él que puede perdonar nuestros pecados y sanar, “psicoterapiar” nuestras psiques15-almas. Nuestra vida ahora transcurre con la conciencia de nuestros pecados y conduce a la reducción de nuestro egoísmo, orgullo o soberbia, del egocentrismo y de nuestra filaftía (egolatría). ¿Si acaso por qué tenemos que enorgullecernos? En todo hemos fracasado. Sólo la solución de nuestro pecado (algo impensable para el hombre actual), que se puede hacer sólo por Dios, nos devuelve en la vida verdadera. El recuerdo de nuestro pecado nos sirve para la doma de cualquier egoísmo nuestro y humilla nuestra arrogancia.
  3. La Metania12 es el primer estadio de la zéosis17. Es la visita de Dios, característica de los Santos, el lugar común de los que han alcanzado la visión/contemplación mística de Dios. Ahora lo tienes tú también. Ahora ves con otro ojo tu vida y tu relación con Dios y los hombres. Esto es una alteración psíquica admirable que te sucede. Es obra de la divina jaris8 (gracia, energía increada). Dios continuamente nos llama junto a Él, pero no nos obliga en nada. Respeta la libertad que nos ha dado. Dentro de nosotros está el núcleo de nuestra existencia, que no se ha corrompido por el pecado y permanece ileso. Este pequeño núcleo reaccionó positivamente a la llamada de Dios. Intenta y esfuérzate a esta pequeña llama en hacerla fuego, un incendio por la jaris8 increada6 de Dios.
  4. “El que critica y condena al otro no ama a Cristo”, según san Porfirio. La crítica y condena es desfachatez, es algo cobarde. Acusas a alguien que no está presente para defenderte de tí mismo. Te pones a ti mismo en el lugar de juez (jurado y verdugo) y esto es egoísmo. Aquel que critica y juzga condenando es el que necesita ayuda y no el que está juzgado. El que conoció a Dios no critica ni condena a nadie, sólo llora por sus pecados y gime por el peso de estos pecados duros y pesados. Tenemos mucho camino que andar con la netania12 y conversión continua que no queda tiempo para más cosas.
  1. Hombre valiente es el que resiste al pecado. La fuerza muscular no hace el ser humano valiente, sino la fuerza espiritual. El hombre es la fuerza serena que inspira la agapi1 y la en Cristo seguridad en su familia. Es porque resiste al pecado. Hoy en día existen propuestas de pecado por todos los lados. Igual a Hércules que se le propusieron los caminos de la virtud y de la maldad. El camino y la trayectoria hacia Dios es una elección. El Señor añadirá jaris8 (gracia, energía increada) en tu elección y te ayudará a edificar un carácter en Cristo. La negación del pecado es la elección principal y básica. Dios te añadirá todo lo que te hace falta. Por esa razón el camino, la trayectoria de la vida es fascinante.
  2. Cada ser humano tiene una cruz, por lo menos un dolor. Nuestra vida en realidad es gestión del dolor. La gestión de nuestro dolor en Cristo conduce nuestra existencia al Cristocentrismo. El dolor, cada cruz, finalmente nos conduce a la aceptación de que sólo Dios es para nosotros y nada más. Tal como confesamos en la oración: “fuera de Ti no hemos conocido otro”. El hombre debe permanecer uno con el Dios uno en esta vida y hablarle desde las profundidades y decirle que Le ama. De todas formas pase lo que pase todo ser humano se encontrará con Dios cara a cara en el día del juicio-krisis. Nuestra relación con Dios es personal. Yo y mi Dios. Tal y como David Le habla en culto cara a cara: “Señor, me confesaré en Ti con todo mi corazón cara a cara” (Sal 9,1). El dolor nos conduce a la agapi1 (amor incondicional), al divino eros (amor ardiente a CristoDios). Tal y como Le decimos en la Divina Liturgia: “Te amaré a Ti, Señor mi Dios. El Señor es mi sostén, mi auxilio y mi libertador”.
  3. Existe también la cruz común, la cruz nacional. Helade-Grecia sufre estos días a causa de los grandes pecados “nacionales”. Es decir, los abortos, las blasfemias, la veneración del Satanás por las magas/os brujas, pitonisas, hechiceros etc., por los pecados carnales y por nuestra apostasía de CristoDios. Esta cruz la llevamos todos, justos y pecadores. Pero el clamor de los justos ayuda al giro y cambio de los otros. Son la sal de la tierra. El papel de los justos en las tentaciones y pruebas del laós-pueblo es muy grande. La oración de ellos es como la calma de la tempestad. Puede reconciliar a Dios pero también a los hombres. Tú también puedes ayudar en las cosas que suceden hoy en día. ¿Cómo? Santificándote a ti mismo.
  4. En la Pascua cuando vas a la Resurrección para poco rato e inmediatamente del canto “Cristo ha resucitado” te marchas, muestras que tu vida es egocéntrica. La Pascua para ti es una excusa para comer bien, pasarlo bien. Utilizas la fiesta para tu beneficio propio o para pasarlo bien. Si tu vida es cristocéntrica, entonces participas en el drama del Pazos14-Pasión pero también de la Resurrección de Cristo. Cristo es el centro y tú en alguna parte en la periferia de un círculo de hombres que aman a Dios. Tu alegría es el Cristo. Para que te vayas allí debes decepcionarte de ti mismo como algo autoexistente, pero también considerar que todo proviene de el Señor: tu existencia, tu independencia, la inmortalidad-atanasía de tu psique15-alma, tu bautismo, la adopción y la facultad de la zéosis17 (glorificación, santificación, deificación).
  5. Nadie puede robarte la alegría resurrectiva/pascual (despertar espiritual). No dejes que cada distracción de tu diania5-mente, cerebro o tentación del enemigo lleve tu nus13-espíritu y atención de la luz increada6 de Cristo, especialmente en este período resurrectivo/pascual. El nus13, la atención sólo a la persona/rostro de Cristo reposa. Por consiguiente expulsa del centro de tu diania5-mente, cerebro posibles conflictos, tentaciones, amargura, envidia y los semejantes. El nus13-espíritu soberano que expulse todo impedimento que proviene de los pazos14 de tu psique15 y te reduce la alegría. Además para esta alegría luchamos en el ambiente adverso. La alegría que emana por nuestra relación personal con el Señor. Incluso también en la efjaristía después de la divina comunión oramos: “hágase en mi esta efjaristía-eucaristía en alegría, salud y gozo”.
  6. Cuando te piden el abrigo dales también la chaqueta. Cuando te piden la chaqueta dales también el abrigo. La caridad o limosna es más preciosa cuando se da de la carencia. Carencia es cuando das algo de más a los otros. Por ejemplo, cuando gastas hasta los últimos dineros para llevar a alguien en su casa, cuando velas por alguien en tu oración, cuando hablas a alguien que está aislado y alejado, cuando oyes que alguien no encuentra oyente para describir su dolor, cuando das esperanza a una persona desesperada y dolida. Esto es muy bueno para ti también porque cada vez superas tus límites. Los límites que la agapi1 sólo pone hacia ti mismo.
  7. La sotiría sanación, redención y salvación se consigue con la conexión y comunión con Cristo, no con un contacto exterior con Él. Dios nos ha creado como a imagen y semejanza (de Cristo) junto con Él. Se preocupa por nosotros en un mundo que domina la preocupación de cada uno sólo para sí mismo. Hoy en día nos tratan como números de las estadísticas. En el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, te tratan como una persona única e irrepetible. El ser humano encuentra justicia y conciliación sólo en la Iglesia por su κοινωνία kinonía conexión, comunión y unión con Dios. Quizás este sea el mayor ofrecimiento de la Iglesia en el mundo. Te afronta y te trata como persona. Cuando comulgas de los inmaculados misterios. el sacerdote dice: “comulga el siervo de Dios tal…” y ofrece tu nombre. Para el Cristo tienes nombre que Él te ha dado. Existimos sólo en CristoDios que dijo, “yoSoy la vida” (Jn 14,6).
  8. El eros (amor ardiente a Dios) para el hombre Le condujo a la kénosis-vaciamiento de sí mismo, en la auto-humildad. El Dios declinó los cielos y bajó. La bajada de Dios se hizo para encontrar Su criatura, que debe subir desde el nivel terrenal para encontrarLe. Tal y como Moisés subió al monte Sinaí, algo que da a entender la subida por el trabajo de las virtudes. O, tal y como Zakeo subió a la sicomorea, que da a entender el auto-desprecio o auto-humillación, la impotencia y el trabajo de la humildad.
  9. Dios busca Su criatura. Respeta absolutamente la independencia que Él mismo ha dado a Su criatura. Pero siempre le busca. Siendo atacado y ofendido no se va. Siendo expulsado permanece siempre fuera de la puerta. Acepta los dolores y para cada ser humano muere. No soportaba ver Su criatura padecer y sufrir y por eso se ha encarnado y hecho hombre. Lo único, según san Nicolás Cabásilas, es que mantiene las heridas también después de la Resurrección. Ahora las heridas son el triunfo de Su agapi1 (amor incondicional). Y tú podrías hacerlo también. Recibir las heridas por tu agapi1 para los otros seres humanos.
  10. La libertad humana es limitada. Sólo el Dios es absolutamente libre. El hombre es sometido a los límites de su naturaleza, que con la caída de los primeros en ser creados se han engrandecido. Dos de estos límites son el espacio y el tiempo. El Dios es infinito, increado6 y atemporal, no se somete en limitaciones o necesidades. No tiene principio y fin, antes o después. San Juan el Crisóstomo escribe en la Divina Liturgia: “Porque Tu eres Dios inexpresable, inconcebible, invisible e incaptable, siempre es tal como es. Por eso la encarnación, humanización del Logos10 Divino es un misterio inconcebible y no se aproxima con la limitada lógica o razón humana sino sólo por la fe. “Espíritu es Dios…” (Jn 4,24) fueron las palabras de Cristo a la Samaritana. Toda la verdad dicha a una mujer que fornicaba, se prostituía, pero en el futuro iba a convertirse en isapóstol/igual que apóstol, y no de los sabios de su época. Esta insuficiente libertad humana se sana con la unión con el Dios, por la zéosis17 (glorificación, santificación). La agapi1 sin fondo de Dios a Su criatura, al hombre débil, impotente, dotado con el “como a imagen y semejanza” le ofreció esta facultad y capacidad. Poder hacerse dios por la jaris8 (gracia, energía increada). Participar a la medida de lo posible en la vida de Dios. No quiero estas capacidades Señor, me conformo con que me ames. Esto me sobra. Soy débil e impotente, pero con Tu agapi1 (amor incondicional y energía increada6 divina). Con esta agapi1 vivimos, no sólo por el oxígeno.
  11. Los derechos de la madre y los derechos del embrión. Dos percepciones que chocan en el caso de los abortos. ¿Crees que eres miembro del género humano y con agapi1 traes tu criatura en el mundo como un ser humano “como a imagen y semejanza” de Dios, al cual tú ayudarás en su lucha para el reinado de la realeza16 increada6 de Dios? ¿O te crees que eres el centro del mundo y todo gira alrededor tuyo, no existe Dios, sino género humano en el que perteneces, sólo tú y tu egocentrismo? La decisión tuya de matar la vida en tu interior, tú que has nacido para dar a luz, parir la vida, no te digo que es perversión sino un fallo o falta de amar algo fuera de ti. Incluso tu filaftía (egolatría) es enferma. Queda el llanto para los millones de psiques15-almas en no nacidos cuerpecitos. Llanto por algo nuestro que ha sido tirado a la basura. Llanto por nuestra invalidez e incapacidad en el tema de falta de agapi1, donde la ternura se expulsa por nuestra enferma maldad egótica, egocentrismo demoníaco. Es el llanto por el que todas estas madres asesinas todos tenemos la culpa. Es una caída grave de nuestro género humano. ¿Cómo las amaremos y las sanaremos? Oh Dios mío sólo Tú puedes, ten misericordia de nosotros y ayúdanos Señor.
  12. Yo estoy ciego. No veo mucho en las cosas espirituales. Por esa razón tengo un padre espiritual que “ve” y me conduce espiritualmente. El universo está edificado jerárquicamente: el Dios, la Panaghía-Santísima, los Ángeles, los Santos, nosotros el resto de los seres humanos y el resto de la creación. Existe un sobre-asentamiento en orden, dónde los niveles superiores iluminan a los inferiores. Incluso los Ángeles también no todos están al mismo nivel, sino en tres tríadas sucesivas, según san Dionisio el Areopagita. Más abajo que yo existen otros niveles con más ciegos que yo, los cuales yo ilumino. En esta vida puedes cambiar de nivel. Tu situación queda congelada, fija después de la muerte. Sólo la oración de la Iglesia puede ayudarte. ¡Ves lo qué es la Iglesia! La oración unida de todos nosotros. Una potencia y energía de agapi1 (amor incondicional).
  13. Aprende a pedir ayuda. Que ores y pidas: “Señor CristoDios ayúdame”. No intentes solucionar tus problemas solo por ti mismo. Esto es actitud muy egoísta, luciférica-demoníaca. La aceptación de tu debilidad, impotencia e insuficiencia son el primer paso hacia la dirección correcta. La humildad es redentora. Con la humildad y la metania12 (introspección, penitencia, arrepentimiento y confesión) recibes la visita de la Jaris8 (gracia, energía divina increada) y comienza la buena alteración y conversión. Debes decepcionarte de ti mismo para que opere y energice la Jaris8 en ti. En un libro antiguo sobre la oración del corazón o de Jesús el escritor firma: “el hombre decepcionado de sí mismo”. Exactamente esto quiere decir. (Contacto consciente con CristoDios, Señor eleisón me, ayúdame, compadécete de mí, sáname, fortaléceme y concédeme la Jaris8, ilumina mi oscuridad e ignorancia”).
  14. Si el hombre pudiera salvarse solo por sí mismo no haría falta la encarnación/humanización del Dios Logos10 (increado). Los santos del Antiguo Testamento, Abraham, Moisés y los otros no podían salvarnos. No existe salvación gracias a nuestras obras buenas (ergo-salvación), porque finalmente nos salvamos por la Jaris8 (gracia, energía increada), la salvación es gratis, es un regalo de Dios. Basta que nos hagamos humildes, pedir ayuda y aceptar a Cristo. De otra manera nos hacemos y representamos nosotros a Dios. Algo que más o menos hizo el Eosforos-Lúcifer, el diablo que de Arcángel quiso ser Dios. Cuando transgredimos los mandamientos de Dios y pecamos, entonces nos ponemos nosotros al lugar de Dios. Yo sé, yo conozco y puedo manejarme y gestionarme solo.
  15. Cuando con la ayuda de Dios te liberes de tu voluntad personal egocéntrica, empieza a derramarse en tu interior la voluntad de Dios. Cuando vacíes tu yo-ego y el quiero, te haces residencia del Santo Espíritu. Tal como el gran Pablo escribe: “ya no vivo yo, sino que es Cristo que vive dentro de mí”. Es decir, ha cristificado su ser, su existencia. El Cristo como Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre esto lo ha enseñado por la obediencia hasta la muerte, la sumisión de su voluntad humana a la divina. De una manera esto sucede también en ti, en cada persona que se vacía y se despoja de su voluntad apasionada y egoísta, que es tan tonta, si lo piensas bien, a fin de llamar e invitar a Dios en su ser. Cristo puede vivir dentro en cada ser humano, que en la trayectoria de la historia humana lo ha llamado e invitado en su interior. Tal y como el mismo Dios Logos10 se ha vaciado a sí mismo (kenosis) y declinó a los cielos y bajó por agapi1, así también cada ser humano que vacía el pecado de su interior llama e invita a Dios, que, según san Paísio, “se emociona” y regala Su jaris8.
  16. Dios es experiencia. No son sólo los libros sagrados y las enseñanzas. Puedes tener experiencia de Dios. Una relación de dos direcciones, de doble camino. Que tú Le hables y Él te habla. El Antiguo Testamento está lleno de este tipo de referencias. El Dios dijo a Moisés, a Abraham, a Elías. Puede hablar también a ti. Adán y Eva hablaban con Dios. Así fue creado desde el principio el hombre. Hoy en día sólo los Santos hablan con Dios. Tú también puedes hacerlo, según tu catarsis4, tu purificación y tu receptividad, comulgar con Dios. Empieza a ver la mano de Dios en Tu vida y extienda esta relación de agapi1-amor incondicional junto con Él.
  17. No existen enemigos, sino sólo los demonios. Me escribes sobre tus enemigos. Esto significa que no los has perdonado. Si perdonas a tu hermano dentro de tu corazón, dejas de considerarlo enemigo. Los “enemigos” nos ayudan en la ascesis3 (ejercicio o práctica espiritual) de la agapi1 (amor incondicional). Todos los seres humanos son hermanos. San Juan de Cronstanda dice que cada hombre debes salvarlo. Si no puedes perdonarlo, tú tienes el problema. Para que puedas amar debes poder perdonar. De otra manera tienes una especie de invalidez, incapacidad. Además el Señor lo ha definido con claridad: si no perdonas no esperes ser perdonado. La potencia de la operación del perdón se encuentra en Dios. Si tienes a Dios, entonces tienes algo de Dios en tu interior. Por Su agapi1 no te molesta cuando te perjudican. Además si amas ardientemente y exageradamente a Dios, entonces no te molesta que el hermano te provoque y te moleste un poco.
  18. San Porfirio no juzgó ni condenó nunca ninguna persona ni en su loyismós11, pensamiento. Tú no aceptes en tu nus13-espíritu el loyismós11 de juicio condenatorio o crítica maligna. El juicio malo y condenatorio es el estadio inicial para que se corten los puentes entre nosotros. Cuando juzgas condenando te pones a ti mismo en el lugar de juez (jurado y verdugo). Te consideras a ti mismo superior. Por tanto, es una praxis, acción de egoísmo, de prepotencia y soberbia. No existen nosotros y vosotros. Todos somos uno. Formamos un género humano y la sustancia pegadora es la agapi1 incondicional entre nosotros y nuestra agapi1 a Dios. Los Santos aman a todos los hombres y oran por ellos para todo el género humano. Han subido y alcanzado a esta altura. Haz tú también pasos hacia esta dirección. Harás bien a ti mismo, a los que están en tu alrededor y a todo el género humano.
  19. Cuando no puedes amar, entonces tú eres la víctima de tu impotencia y debilidad. Cuando no puedes perdonar, tu psique15-alma vive dentro de un ambiente tóxico y contaminado, se infecta y enferma. Muchas veces alguien te hiere y se va. Entonces si tú no perdonas, también tienes la herida y la desgracia de vivir sin reposo y gozo espiritual. De una manera eres dos veces víctima. Por lo tanto, intenta perdonar a éste o a estos que te han molestado y herido. Si no puedes entonces también la herida es profunda, ruega a Dios que te conceda la potencia de la energía divina para perdonar. Mientras intentas con persistencia vivir según Cristo dentro del ambiente de las dificultades, ganas algo muy precioso de incalculable valor: a Cristo. El Dios cuando intentas y te esfuerzas vivir dentro de Su voluntad, se te apocalipta-revela. Esto no se compra con dinero. Es el regalo caro de Dios a los que Le desean y anhelan.
  20. El Cristo ascendió a los cielos delante de Sus discípulos. No ha dejado de aparecer y después los Apóstoles supusieron que se marchó. Pero, mientras Le tocaban y comía junto con ellos y aparecía en muchos, ascendió en doxa (gloria, luz increada) agraciando y alegrando a los discípulos. En todo este espacio de cuarenta días, pero también en Su Ascensión, se ocupó de convencer a Sus discípulos que mantuvo y mantiene la naturaleza humana que ha tomado, para siempre. Esto es crucial y decisivo para nuestra sotiría sanación, redención y salvación. Dentro en el humanizado/encarnado Dios existe la naturaleza humana. Por lo tanto nuestra naturaleza se ha deificado/santificado/glorificado. Podemos hacernos dioses por la jaris8 (gracia, energía increada), co-entronizados con Cristo. Es inimaginable esta bendición grandiosa para el género humano. El deseo del Adán y de la Eva a hacerse dioses se hace realizable por la toma de nuestra naturaleza en la hipostasis (base substancial, persona) de Dios Logos10 (increado), Su Resurrección y Ascensión. ¡De verdad! “Qué recompensaremos al Señor…”
  21. Existe un gran conflicto entre los seguidores de la teoría de la evolución y de los creen que la Creación es de Dios. En el culto Ortodoxo confesamos: “Tú que desde el no ser, o del cero o inexistencia, nos has traído en el ser, en la existencia…” (Oración del Himno Querubínico). En esta oración confesamos que somos creaciones de Dios impotentes, débiles e imperfectos, pero que recibimos el ser, nuestra existencia y la jaris8 increada6 por el mismo Dios. Es una confesión que emana de la percepción de nuestra impotencia, insuficiencia y de la esperanza de la divina misericordia (energía increada). Es una proclamación de humildad. Tú Señor eres el todo para nosotros. De Ti recibimos la existencia y en tu condescendencia tenemos la esperanza para vivir siempre contigo y dentro de ti, en la eternidad. La Iglesia Ortodoxa no combate ni se enfrenta, ni busca seguidores. La Iglesia Ortodoxa santifica el lugar, la tierra. Celebra la divina Liturgia en todo tiempo y lugar de la tierra y santifica toda la creación. Dentro en esta creación santificada los hombres se iluminan por la iluminación del Espíritu Santo y se hacen creyentes. Sólo la Iglesia puede ofrecer al kosmos-mundo esta donación.
  22. Dios no es una persona, es comunión de tres personas. También un santo de la Iglesia esta unión la describe como “comunión de zéosis17”. Dentro en el “como a imagen y semejanza” del hombre está la comunión con el Dios y los hombres. Por consiguiente, el que intentes hacerte autosuficiente, autónomo en este mundo es un movimiento en dirección equivocada. Autosuficiente significa que cierres a los demás afuera. El Dios, además de la comunión de personas, es también social. Se sale de sí mismo, se mueve y se hace Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre, tiene “un eros maniático, amor ardiente” para Su criatura, ama de modo sacrificante, se agota para la sotiría redención y salvación de Adán, se hace el mismo el nuevo Adán, comparte Su cátedra, nos hace dioses por la jaris8 increada, partícipes de Su deidad. No podría hacer algo distinto, ya que Dios es agapi1. Cualquier cosa que hagamos, sin tener motivo la agapi1 según Cristo, es egolatría, es codicia, ambición, es idolatría. Todos nuestros actos y motivos deben tener la fuerza de motor de movimiento de la agapi1 de Cristo, la agapi-amor incondicional y desinteresada.
  23. El propósito de esta vida es nuestra unión con el Dios. Todas nuestras praxis, el matrimonio, la educación de los hijos, nuestro trabajo, las relaciones entre nosotros adquieren un sentido y significado cuando se hacen en CristoDios. En el matrimonio son tres, los cónyuges y el Cristo. Nuestros hijos los conocemos en Cristo. Tienen padre y madre, pero oran el “Padre nuestro”. El Apóstol Pablo veía “todos y en todo a Cristo” (Col 3,11). Mientras uno se va madurando espiritualmente, hace todo para Cristo y en Cristo. El que intentes hacer un mundo a tu gusto sin Cristo esto es una utopía. Lo haces para ponerte a ti mismo en el lugar de Dios. Autodeificarte, autoredimirte, hacerte dios sin Dios. Es decir, lo que hizo el eosforos-lúcifer, el brillante Arcángel que se hizo Diablo. Esto es la definición del pecado. Hago algo sin Dios, detrás de la espalda de Dios. No existe en el universo ni un punto que Dios no exista y no esté. Por lo tanto, lo que haces sin Dios es vano, no sirve de nada. Si consideras a Dios pesado en esta vida, no le vas a simpatizar en la otra vida. Allí también será pesado para ti. Por tanto, no vivirás en Su reinado de la Realeza16 increada.
  24. Si no puedes prosperar en el trabajo de una virtud, pide que la jaris8 de Dios que te refuerce. La aceptación de tu impotencia es una praxis-acción de humildad. Señor, quiero agradarte por mi vida, pero no puedo trabajar en la aplicación y cumplimiento de tus logos-mandamientos, a causa de mi larga estancia en el pecado. El Dios ve tu predisposición y en Su tiempo te concede su jaris8. Eso sucede porque has humillado tu egoísmo y con humildad te has presentado ante Él. De esta manera te protege de los posibles loyismí11 -pensamientos de orgullo, prepotencia. No has conseguido algo por tu propio mérito y ejercicio. Lo que tienes los has recibido de Dios como regalo y carisma.
  25. No eches la responsabilidad a Dios para lo que no te va bien en tu vida. Al contrario, mejora tu relación con el Dios por la metania12 y la confesión. Cuando tú restableces la relación más profunda con Dios, entonces todos se benefician. Tú, tu familia, tu microcosmos, tu patria, toda la icumeni-tierra habitada y el universo. Puedes ayudar a todo el mundo por tu metania12 y humildad. La metania12 es el primer paso hacia la zéosis17 (santificación, glorificación por la jaris8). Todos se benefician por cada paso pequeño que das hacia la santidad. El Cristo es la belleza del mundo.
  26. El Espíritu Santo es Persona-Hipóstasis. No es paloma o nube. Es la tercera persona-hipóstasis de la Santa Trinidad. Es sensible, tierno y se va de cerca nuestro incluso por una insinuación del pecado. El Paráclitos viene cuando Le imploramos. “Ven y habita en nosotros, y catartízanos, purifícanos y sánanos”. Cuando nos visita, incluso hasta la oración cesa. Tienes lágrimas y tu psique15-alma no está dura sino bien sensible, te sientes el último del mundo y no deseas nada. Es un sabor del Paraíso, por el cual vale la pena vivir esta vida. Según san Serafín de Sarof esta atracción del Espíritu Santo es el propósito y objetivo de la vida del hombre.
  27. Es una increíble bendición de Dios al género humano. Podemos comulgar el cuerpo Inmaculado y la Honrada sangre de nuestro Señor y Dios Jesús Cristo. Es decir, podemos ser co-cuerpo y co-sangre (misma sangre y cuerpo) con nuestro Señor. Podemos ser co-entronizados de Cristo, dioses por la jaris8 (gracia, energía increada), disfrutar la atmosfera, ambiente de la agapi1 perfecta entre las personas de la Santa Trinidad. Las bendiciones son inimaginables. Basta que aceptemos a Cristo como Dios y Salvador nuestro. En cada asunto y cuestión de nuestra vida tenemos que adaptarnos a esta realidad. Debemos cristificar nuestro ser, hacerlo crístico. Señor, ayuda a nuestro género humano a alcanzarte. Mira qué impotentes y débiles somos. Haz lo más fácil para poder redimirnos y salvarnos. A qué otra parte tenemos que acudir, sino solamente en Tu agapi1 (amor incondicional y energía increada) para el impotente y pobre. Somos ovejas de tu rebaño, con poco nus13-espíritu y poca fuerza. Señor no nos abandones por nuestra dureza e incontinencia.
  28. Nuestra unión con Dios comienza desde esta vida. Es la indicación de que la cristificación de tu existencia es que no haces nada sin implorar a Dios. No comienzas tu día o algún trabajo sin la imploración de la ayuda divina. Esto en combinación con la continua oración, el intento y esfuerzo espiritual, la humildad y la metania12, conduce a la continua imploración de la misericordia de Dios. El hombre decepcionado y frustrado de sus elecciones personales pide la orientación y conducción del Dios en cada asunto y cuestión de su vida. Así retrocede gradualmente el yo-ismo, ego-ismo y se restablece la κοινωνία kinonía conexión, unión y comunión con el Dios. La profundización en esta relación nuestra con el Dios y nuestra unión junto con Él se hace en esta vida. Esta es la razón, el fin y el propósito de nuestra existencia.
  29. Nuestra unión con el Dios se hace en muchas secciones. La más importante es la divina comunión/efjaristía, donde nos convertimos y hacemos del mismo cuerpo y sangre con el Cristo. Nuestro nus13-espíritu tiene memoria continua de Dios por la oración noerá, del corazón o de Jesús. Nuestra vida transcurre hacia la doxa (gloria, luz increada y alabanza) de Dios.
  30. El Santo es el sí mismo. Nadie es íntegramente el sí mismo antes de la catarsis4. Es conducido y llevado por los pazos14, sus debilidades e impotencias. Adopta inconscientemente o conscientemente prototipos-modelos de comportamiento de su ambiente o de estos modelos que intencionadamente le ofrecen para copiar. Si quieres hacerte del sí mismo, lo conseguirás por excelencia con la confesión, (donde negarás el espíritu del mundo-kosmos que habita en tu interior) y con la Divina Comunión/Efjaristía. Es un proceso de liberación. Donde no eres tú mismo, no estás libre. El hombre libre hace elecciones personales concienciadas. Donde las sugerencias y dictados son mundanos y no según Dios, hay que diferenciarlos. Esto es la áskisis-ascesis3 ejercicio espiritual, es el intento y esfuerzo de cristificación. Le recompensa del luchador es la visita del mismo Dios. “Ven y habita en nosotros”.
  31. He conocido a un hombre santo. Me dijo sobre el dolor: yo soy de Dios. El mundo me mata, no muero simplemente por la jaris8 de Dios. Tal y como dijo José a sus hermanos que intentaron a matarlo: “yo soy de Dios, no quiero vuestro mal”. Así también yo el humilde, no me importa que me maten los hermanos. Los amo. Intento como José el bueno que lloró sobre el cuello de su hermanastro de la misma madre Beniamín, decir a los hermanos: ¡No temáis, yo soy de Dios! No odio sino amo. ¡Quiero que todos seres humanos se salven!
  32. Te agradezco Señor. Tú me vistes, Tú alimentas mi cuerpo por Tu providencia y mi psique15-alma por la divina κοινωνία kinonía comunión/efjaristía. Tú conduces mi vida. Haz que mi yo, mi egoísmo no sea el impedimento. Tú tienes un plan para mi mejor que cualquier mío. Tú me has traído en la existencia. Tú eres mi santificación, mi alegría, la causa de mi existencia y mi destino. No observes mis ilegalidades. No retires la mirada de tu cara de mí. Señor no me castigues por mis praxis, ni me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira por tu azote pedagógico (Sal 37,2). Te ruego Señor, por favor concédeme lo que anhela mi psique15, a Ti, Amín.

© 2018 Archimandrita Dorotheo

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Se prohíbe la reproducción o edición pare o total del libro en cualquier forma, sin el permiso escrito del autor o del editor.

Con agradecimiento a los guías espirituales que Dios ha puesto en mi camino,

Metropolita Paísio y los yérontas Kalinico, Efrén y Eutimio.

Traducción: Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/ 

 

Miniléxico

  1. Agapi1 Αγάπη, amor, cariño. “Ὁ θεός ἀγάπη ἐστίν Dios agapi-amor es… porque la agapi proviene de Dios” (1 Jn 4,7-8). La Αγάπη (agapi) cristiana en su faceta divina y como término teológico ortodoxo es la primera y superior energía increada de las energías increadas de la Jaris de Dios. Se aproxima más a la misericordia increada y perdón de Dios que enseñaba Cristo Dios. La agapi está vinculada y unida estrictamente con la libertad y la verdad. Cada una depende y se enlaza con la otra, fuera de esta interrelación ninguna es auténtica. Dicen los Santos Padres Ortodoxos: Nadie puede conocer la increada agapi como energía increada de Dios si no es a través de la energía increada Χάρις (Jaris, Gracia) del Espíritu Santo. La agapi cristiana en su faceta secular, mundana se refiere al amor desinteresado, altruista o cariño, amor al cónyuge, a los padres, a los amigos, a los jefes y trabajadores, como también a las comunidades sociales y toda la creación.
  2. Apázia2πáθεια impasibilidad sin pazos, sin apegos, ni adicciones, malos hábitos o vicios, sin padecimientos, ni afecciones. Apázia es la psique fija al bien e inactiva hacia el mal y liberación de ella de los movimientos antinaturales por la atracción de los pazos. Es el final de la ascesis del ejercicio espiritual. Apázia es paz y serenidad, movimiento enérgico y operativo del nus y de la psique. No consiste en la paralización y desarraigo de las fuerzas y energías de la psique como en la filosofía de los estoicos o las religiones orientales (hinduismo, budismo), sino en su metamorfosis, conversión, transformación por las virtudes y su giro total hacía Dios. La apázia es un regalo de Dios.
  3. Ascesis3σκησις, áskisis ejercicio espiritual, físico, conceptual o matemático. En la terminología Ortodoxa se llama así la lucha y práctica continua del hombre para aplicar y cumplir los mandamientos divinos y el método que usa para corresponder a la llamada de Cristo para entrar en Su realeza increada, (Mc 8, 34 Mt 11, 12). Son tres las etapas, la catarsis del corazón, la iluminación del nus y la zéosis por la energía increada, Jaris. La áskisis es una tarea de toda la vida pero se consuma con el descanso de la απάθεια apazia.

«En occidente la ascesis o (práctica espiritual) se relaciona con alguien que vive apartado del mundo y vive con lo mínimo en algún sitio apartado. Pero en la palabra ascesis en griego, su significado principal, se relaciona con todo el cuerpo de la Iglesia y jerarquías, patriarcas, obispos, sacerdotes, monjes anacoretas-hisijastas y fieles, que sin apartarse del mundo físicamente, sólo lo hacen espiritualmente, es decir, sin dejarse arrastrar por las pasiones (pazos) y las cosas mundanas que te arrastran a hacer lo malo, y esto es posible con la ayuda de Dios, que es quien siempre nos da la victoria. En el fondo sólo se trata de obedecer y aplicar cada día lo que Cristo como Cabeza de su Cuerpo (que es la Iglesia) dirija por el Espíritu Santo en nosotros (2Co 3:4-6; Mt 10:19; Mt 6:34 «no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.»; Hec 5:32).»

  1. Catarsis4 Κάθαρσις kázarsis, literalmente sanación, terapia, curación, limpieza, purgación, purificación, se refiere principalmente a la psique.

En la Iglesia Ortodoxa se entiende principalmente como metania y terapia “psicoterapia” del hombre, que se realiza con la energía (increada) del Espíritu Santo y la sinergia y libertad del mismo hombre. En la teología ortodoxa este término conecta con la sanación (psicoterapia) y metamorfosis, transformación o conversión continua de las fuerzas psicosomáticas del hombre, de manera que funcionen natural y supranaturalmente, y la liberación de la psique y el cuerpo de la conducta mundana (pecaminosa y viciosa) y carnal. En la teología Patrística helénica sirve para expresar tres estados. El primero es la expulsión del corazón de todo lo que no es natural, de los tentadores y malos astutos loyismí y de los malos deseos, ilusiones, codicias, ansias: la transformación y conversión de los pazos, con el cultivo y familiarización con las virtudes, expuestos en el lugar adecuado a la presencia de Dios. Este es el primer estadio de la vida espiritual que se llama catártico o catarsis del corazón. El segundo es la lucha askítica (ascética, práctica) que opera en los aspectos “naturales y sobrenaturales” del funcionamiento de las tres fuerzas de la psique: logística, anhelante e irascible (o emocional); o sea su giro en dirección hacia Dios. El tercero es la manera ascética, práctica con la que el hombre llega desde el amor-agapi interesado al amor-agapi desinteresado. La catarsis es para toda la vida, hasta para los que llegaron a la zéosis y también los santos porque no son infalibles. Este carácter terapéutico de la catarsis, lo encontramos en los santos Cánones de la Iglesia que fueron instituidos por los Sínodos Locales y los Ecuménicos.

Hay clara diferencia entre la catarsis que funciona en distintos sectores de la vida social, y de la catarsis que funciona dentro en el “espacio” de la Iglesia. Según el significado humanocéntrico, catarsis es la expulsión y alejamiento de un miembro de un consejo o gobierno, de un partido político o de una organización. Aunque la mayoría de los españoles la traducen como purificación, no lo voy a utilizar este término, porque parece que la catarsis sea como algo mágico. Además, purificación traducido en griego es agnisis o agnismós no catarsis.

  1. Diania5 Διάνοια mente, intelecto, cerebro, inteligencia, ingenio, genio.

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón… y con toda tu diania… Marc 12,30”.  Diania διά diá= dividido por, a través, para, por; y νούς nus. Diania (de dianús) es la mente, intelecto o cerebro la parte de la energía del nus que elige, parte, separa, divide y analiza un loyismós, pensamiento, fantasía, idea o reflexión. Es la capacidad lógica e intelectual de la mente del hombre, función de la cual es la deducción de conclusiones o la transformación y desarrollo de conceptos que resultan de los datos que se facilitan en el nus o corazón por “apocálipsis”, revelación, o mediante gnosis y percepción espiritual, o por observación de los sentidos; es decir, todo lo que percibe el nus interior y exteriormente, la diania lo desarrolla y lo exterioriza. La gnosis de la lógica de la diania es, pues, inferior a la increada gnosis espiritual que es percibida en el nus (energía) y corazón (esencia). La madre de todas las imperfecciones es el perfeccionismo intelectual humano que conduce al orgullo, la vanagloria intelectual y espiritual. “Conocemos bien que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado διάνοια (diania) iluminada, capacitada para conocer al Verdadero Dios” (1Jn 5,2). (Ver también sobre Diania en nuestro libro “12 lexis apocalípticas”, en el blog en español: logosortodoxo.es/).

  1. Increado/a6 Ἀκτιστο aktisto, no-constituido, no construido o no formado y κτιστό (ktistó) creado, formado, constituido.

No existe ninguna similitud entre uno y otro. En principio, Dios es áktisto (increado). Increado se llama lo que no tiene principio ni fin, en cambio lo creado tiene un principio concreto, y no tiene fin porque el Dios quiere que no sea así. Dios no tiene cuerpo, en cambio el hombre sí. Lo increado es inalterable, no cambiable e infinito, perpetuo, en cambio lo creado cambia, se altera, se corrompe y se desgasta.

San Máximo el Confesor: «En el Dios no hay nada creado, como en el hombre no hay nada increado. De la esencia increada de Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y la divina voluntad y la energía increada es común entre los tres… Energía es la dinamis, fuerza o potencia manifestante de toda esencia, de la que la nada está privada. La energía, que es la percibimos, es el movimiento de la esencia de Dios, por lo tanto de la deidad, pero la esencia, que no la percibimos, no es movimiento».

Está claro que virtud, bondad, santidad, inmortalidad, agapi son energías de Dios, son perpetuas e increadas. Existe diferencia entre energías las increadas de Dios y las creadas de las creaciones. La virtud es energía increada de Dios, pero las cosas virtuosas son creadas. La vida es luz, energía increada de Dios, pero los seres vivos son creados y son los resultados de la energía increada.

Por lo tanto, las energías increadas de Dios no tienen principio, son perpetuas e increadas. Y como la esencia de Dios es divina e increada también Sus energías son divinas e increadas. Esto es una cuestión importante para la teología ortodoxa. Porque si consideramos que las energías de Dios son creadas, entonces nos obstruimos a recibir la zéosis (glorificación). Es decir, si Dios se comunica con el mundo con las energías creadas, entonces no podemos conseguir la κοινωνία (kinonía, conexión y comunión) con Dios, y la salvación se hace imposible con las energías creadas. Por lo tanto, Dios permanecerá sin ser conocido por el hombre y si intentamos conectar y unirnos con Su esencia, entonces se anula la diferencia entre creado e increado. No hay ninguna relación analógica entre lo creado y lo Increado. Por eso, lo Increado es conocido por Su autoapocalipsis (auto-revelación).

  1. Iluminación7 (del nus) Φωτισμός (τοῦ νοῦ tu nú) o del espíritu humano.

Es la segunda etapa de la vida espiritual, después de la catarsis del corazón. En esta etapa el nus ya ha expulsado los apasionados loyismí, y se hace templo del Espíritu Santo, tal y como estaba antes de la caída lleno de energía increada Jaris, y adquiere plegaria incesante por la memoria de Dios. Por eso la iluminación del nus se enlaza estrechamente con la oración noerá del corazón o de Jesús.

  1. Jaris8 Χάρις Gracia, favor, es energía divina increada, innata e inherente riqueza de la Deidad. Especialmente en el campo de la redención, la Jaris es en particular el don de Dios, que se derramó del sacrificio de la Cruz de Cristo, y funcionando dentro de la Iglesia, envuelve al hombre débil y pecador, lo santifica cuando colabora libre y voluntariamente y le hace conseguir la zéosis. De la palabra Jaris viene c-jarísma, don, que es regalo de Dios en todos los hombres sin excepción alguna. No se puede exigir como «recompensa» por las obras buenas. Pero se atrae especialmente con la humildad, con la metania y el corazón quebrantado (cf.1P 5. 5). La divina Jaris se da con los santos Misterios ortodoxos de nuestra Iglesia. Esencia y energía están relacionadas; no hay esencia sin energía ni energía sin esencia. San Gregorio Palamás nos dice apofáticamente «No por la esencia conocemos a Dios sino por Sus energías y de increada esencia tenemos increada energía y de la creada esencia creada energía». Los heterodoxos están muy confundidos y oscurecidos sobre éste tema. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).
  2. “Kirie eleison9” «Κύριε ἐλέησον», es la oración más corta, condesada y concisa que lo dice todo.

El “Kirie eléison” hace milagros. «Κύριε, ἐλέησον Kirie eléison» es una calificación, petición general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”, y Él sabe lo que me va a dar. Eléison ἐλέησον significa ten compasión, caridad, misericordia, clemencia, sanación, ayuda, alivio, consuelo, socorro… No tiene nada que ver con piedad que muchos lo traducen en castellano. Piedad en griego es ευσέβια (efsevia) de aquí viene el nombre Eusebio, piadoso en castellano o latin.

  1. Logos10 Λόγος, Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος… (En arjí in o logos). En el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y Dios era y es el Logos (Jn 1,1).

Los Sabios Santos Padres Helénicos Ortodoxos y todos los Helenos, según el contexto en general cuando el término está escrito con la “L” mayúscula aludimos a Cristo. “Logos” significa el desarrollo del pensamiento expresado con la voz propia del lenguaje, y también causa, razón, motivo, relato, opinión, dicho, discurso, expresión, tratado. Del logos provienen la lógica y los λογισμοί (loyismí) del verbo λέγω (lego); “digo”, “hablo”, “expreso” y también  λέξιs (lexis); “palabra”, que poco tendrían que ver con el “logos” y que tan mal se ha traducido en Occidente,: es vergonzoso, cuando traducen ”todo se hizo por Ella” (Jn 1,3)  “sin Ella nada se hizo, de todo de lo que está hecho”, es decir, llaman Ella al Logos de Dios, a Cristo.

Tenemos el Logos no encarnado en el A. Testamento y el Logos encarnado en la persona de Jesús Cristo en el N. Testamento. Por ejemplo, dicen los sabios padres: «Y dijo el (Logos) Dios: «Haya luz» (Gén 1,3), «Y dijo el (Logos) Dios: Hagamos al hombre a imagen y semejanza» Gén 1,26). Este “hágase la luz” es y proviene del Logos de Dios;  y “hagamos” en plural se refiere a las tres personas de la Santa Trinidad que el Logos nace del Padre y el Espíritu procede del Padre, es decir, se refiere a imagen y semejanza del Logos que más tarde se haría hombre, aquí también es el Logos Dios. «Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad» (Jn, 1,14) y «Todo fue hecho por el Logos y sin Él no se hizo nada de todo lo creado» (Jn 1,3). Por lo tanto la Biblia por sí misma no es el Logos de Dios; es “logos” sobre el Logos de Dios. Precede la Apocálipsis (revelación) después el registro o descripción de ella, la letra y la Biblia.

En la Iglesia Ortodoxa, Santa, Apostólica y Católica (no confundir “Católica” con el sentido que le da el romanocatolicismo del César papa), el “Logos” es la Segunda Persona e Hipóstasis de la Santa Trinidad. Logos es la Sabiduría de Dios del A.T. y el nus divino que rige todo de los filósofos Helenos. Es Providencia Divina en la que se concibió toda la creación; así tenemos el Dios Trinitario: Nus, Logos, Pnevma, (Νοῦς, Λόγος, Πνεῦμα), “Nus, Logos, Espíritu” sin principio ni fin, inseparables e increados, el Cual creó al hombre dotado de libre voluntad, como imagen y semejanza del encarnado Logos Cristo, el Zeántropos (Dios-hombre), confiriéndole de nus, logos, pnevma, (νοῦς, λόγος, πνεῦμα), “nus, logos y espíritu” semejante a Él. La psique espiritual del hombre se compone de nus y logos y son inseparables.

El Logos, como principio cósmico unificador, contiene todos los logos (los principios, las esencias interiores, los pensamientos de Dios) con los cuales se crean y desarrollan todas las cosas en el tiempo y el espacio, más las formas que son dadas, conforme con las cuales cada objeto contiene los principios de su propio desarrollo. Estos son los logos contenidos en el Logos, y aparecen en distintas formas en el universo creado, constituyendo la segunda etapa en la contemplación del universo. En el Evangelio de San Juan empieza con un himno (Jn 1.1-5.9-12.14.16), el cual, combinando representaciones que se habían transformado del pensamiento judaico con términos filosóficos helénicos de la época, proclama la gloria y la obra sanadora y salvadora de Jesús como «Logos de Dios». Con base al acontecimiento de la encarnación o hacerse hombre (1,14), se aclara totalmente en el Evangelio de San Juan el carácter personal del Logos, el cual preexistía en Dios (1,12. 10,30), todo se hizo por Él (1,2). Al contrario que el pensamiento de aquella época, en lo que se refiere al himno, las representaciones y los términos recalcan que el «Logos», que se humanizó en Jesús, no es una creación, ya sea la primera y mejor, sino el mismo Dios (1,2), que se hizo realmente hombre.

11 Loyismós /í11 Λογισμós/οί loyismós singular y loyismí en plural.

En los escritos patrísticos, se llaman los pensamientos simples o compuestos, unidos con la fantasía, razonamientos, meditaciones, reflexiones, concepciones, ideas o las tendencias conscientes e inconscientes de la psique, o vivencias enteras (donde actúan todas las fuerzas de la psique: nus, diania mente o cerebro, corazón, conciencia y voluntad. En el último de los casos tenemos la forma total de los loyismí. Éstos conectan con imágenes y con varios estímulos, que provienen de los sentidos físicos y la fantasía. Sobre todo existen los loyismí pecaminosos (avaricia, gula, ira, vanidad, soberbia, pereza, lamentación, lujuria). Mediante estos, los loyismí entran en la psique y activan los pazos mediante el siguiente proceso: choque o asalto del nus y el loyismós; conversación del nus con él; aceptación por la psique; cautiverio de la psique por el loyismós; deseo, ansia y caída en el pecado o en el pazos.

  1. Metania12 Μετάνοια, del verbo μετά-νοώ, metá=después, con, y noó= concibo, percibo con el nus como energía y con el corazón como esencia.

Quiere decir giro del nus y metanús, introspección y conversión de la conducta y mentalidad del hombre y sobre todo giro, cambio de actitud de la vida en pecado y en el mal por la vida en Cristo. La metania en la Tradición Ortodoxa no proviene de una percepción psicológica de culpabilidad, sino de la apocálipsis (revelación) de la deformación de la psique y esta apocálipsis se manifiesta por la energía increada de la divina Luz en el corazón psicosomático del hombre. El nuevo Testamento empieza y acaba con la metania (Mt 3,2 Lc 24,47)

Metania se llama también uno de los Misterios de nuestra Iglesia Ortodoxa, con el cual se facilita la absolución y perdón de los pecados, aceptación, confesión, arrepentimiento, rectificación y terapia, sanación. También se llama así a un gesto reverente que se acostumbra hacer en la veneración Ortodoxa. Hay dos metanias-genuflexiones distintas: una es un simple movimiento de la cabeza hacia abajo y otra grande reverencial, arrodillándose. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).

  1. Nus13 Νοῦς, o νοερά ενέργεια noerá energía, términos que los usan los Padres con varios significados; no se debe confundir con la diania (mente, intelecto, cerebro).

Es el espíritu del hombre o nus como energía espiritual humana siendo el corazón como esencia, es el ojo de la psique (alma). Los santos Padres helénicos lo llaman nus o noerá energía para no confundir con la energía espiritual increada Jaris, gracia del Espíritu Santo. Cuando el nus queda preso o apegado en la diania por un loyismós, pensamiento, reflexión y en la fantasía o imaginación es cuando viene nuestra caída y el nus tiene que estar en alerta, vigilante y sobrio para impedir la entrada en la psique de los malos loyismí, y no caer en esta trampa. El nus constituye la fuerza y energía más alta del hombre es el «principal ojo” de la psique. El estado natural del nus, en el hombre creado por Dios, es la permanencia mediante la oración y la alabanza en la memoria de Dios, más la expulsión de los loyismí del corazón. Porque esta es exactamente la práctica ascética ortodoxa, el regreso y estancia del nus o su energía en el interior del corazón, este nus por causa de la caída del hombre se pierde, se esclaviza y se convierte en idólatra o se autodeifica y alaba sus propias creaciones en vez de agradecer y alabar a Dios.

 

  1. Vlajos: “Νοῦς nus, en la enseñanza patrística el término se utiliza diversamente. Unas veces el término lo usan para mostrar la psique (alma), otras el corazón psicosomático o el espíritu del corazón de la psique y otras una energía de la psique. Pero principalmente nus es el ojo de la psique, la parte más pura, es la finísima atención. Se llama también energía noerá (espiritual humana) y su esencia es el corazón, está en todo el cuerpo principalmente en el cerebro, pero no se identifica con la energía racional del cerebro, ni con la emocional sentimental, sino que contiene todas las energías”. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).
  2. Pazos14 Πάθος, padecimiento, pasión, emoción, hábito, adicción, mala costumbre, vicio, patología también fervor, manía u obsesión según el contexto.

En la terminología patrística se llama así a todo movimiento anormal, en el sentido de no natural, de las fuerzas y energías de la psique. Pazos son fuerzas que con su energía de la voluntad han tomado el camino equivocado. Todos los pazos que nacen de algún pecado que se repite, y así se consolida en la psique una tendencia pecadora o apego/adictiva, que con el tiempo llega a ser una segunda «naturaleza», influyendo en los pensamientos y decisiones, dominando la voluntad y sellando toda su “psicosíntesis”. Es preferible reeducarlos, convertirlos y sanarlos, que oprimirlos o reprimirlos y así finalmente se usarán de forma fructífera y no negativa. Los santos sabios Padres distinguen entre los pazos los nobles, decentes y los indecentes. Pazos decentes son el hambre, la sed… Y los indecentes los ocho pazos capitales: 1) Gula, la tiranía y el dominio de la panza referente a la comida, bebida y sus ansiedades. 2) Lujuria manía sexual y prostitución. 3) Avaricia, el deseo, ansia, codicia de acaparar riquezas. 4) Ira (rencor, odio, resentimiento). 5) Acedia o pereza desgano por obrar trabajo, ascesis físico o espiritual. 6) Pena, tristeza, aflicción o depresión. 7) Soberbia, orgullo. 8) Vanagloria el deseo de alto honor, alabanza y gloria mundana. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).

  1. Psique15 Ψυχή psijí, ánima, el término viene desde la antigüedad y se usa con excepciones más o menos igualmente hasta hoy.

En el Nuevo Testamento y en los santos Padres, se usa a menudo en vez de la palabra άνθρωπος anzropos, ser humano, hombre, (Rom.13,1). A veces en la Sagrada Escritura significa simplemente la vida. (Mt 2,20. Jn 10,11. Rom 16,4). Pero psique se dice sobre todo del elemento espiritual, no material de nuestra existencia (Mt 10,28); Es la base substancial que vivifica el cuerpo. Es un componente de las dos partes de nuestra naturaleza; el otro es el soma, cuerpo. El cuerpo no contiene la psique sino que la psique contiene y conjunta al cuerpo. La prueba está en que cuando la psique sale del cuerpo este se convierte en cadáver y se disuelve. Los hombres tienen psique con esencia y energía, por eso tienen nus, logos (lógica) y espíritu, el cual espíritu, es la increada energía Jaris que vivifica psique y  el cuerpo conjuntado; nus y logos están unidos e inseparables de la psique después de la muerte física; los animales tienen psique por energía, por eso no tienen nus y logos (lógica) como la humana que se crea de la energía increada hiperlógica suprema de Dios Logos increado en Espíritu Santo procedente del Padre, por tanto a imagen y semejanza del Θεάνθρωπος zeánzropos Dios-Hombre, el Cristo . (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Lexis apocalípticas” al blog en español http://www.logosortodoxo.com/12-lexis-apocalipticas/).

  1. Realeza16 de Dios/de los cielos Βασιλεία τοῦ Θεοῦ/τῶν ουρανῶν (vasilía tu Zeú/ton uranón), el nombre Reino (βασίλειο vasilio) no está en ninguno de los textos originales Helénicos del Nuevo Testamento.

Si bien “Reino” en castellano también tiene el significado de «nuevo estado de cosas en que rige la voluntad de Dios», no es el significado habitual de la palabra (territorio o conjunto de personas que lo gobiernan); por lo cual ponemos realeza que es la más cercana a la teología helénica original. Realeza (cualidad, atributo) es el elemento básico de las enseñanzas de Jesús y el tema central de los libros del Nuevo Testamento, donde, con esta expresión, se manifiesta una nueva época que se inaugura con la obra de Cristo y en la cual domina, en vez de odio agapi-amor; en vez de la oscuridad tinieblas, la luz; en vez de la incredulidad, la luz increada de la fe; en vez de la desesperación, la esperanza. La nueva época con la realeza se anuncia ya como actual presente, pero también esperada por completo en el futuro con la Segunda Presencia venida de Cristo. La realeza increada de Dios es el predominio entero de la energía increada de la voluntad de Dios en la vida de los hombres, tanto en la personal «la realeza de los cielos está dentro de vosotros» (Luc 17,21), como en la vida social «que venga tu realeza en nosotros, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (Mateo 6,10). La realeza de Dios, como realidad terrenal del presente, se materializa en las personas por la vida santa de los cristianos, «los hijos de la realeza” (Mt 8,12), y entonces coincide con la institución de la Iglesia. Realeza de Dios es el Paraíso, la comunión del hombre con Dios. Esta Realeza la vivimos desde ahora como noviazgo, en cambio entonces la viviremos como boda. La Realeza de Dios no tiene fin. Es eterna, increada e interminable. Nada tiene que ver con reino, porque este término manifiesta un estado creado. En cambio la Realeza increada manifiesta un estado interior y exterior de estar y de ser con la energía increada Jaris (gracia) y con la Doxa-gloria, luz increada. Muchas veces según el contexto en la teología ortodoxa jaris (gracia, energía increada), doxa (gloria, luz increada) y realeza son sinónimas.

San Máximo el Confesor en la Filocalía nos dice que la realeza (increada) es el Espíritu Santo de Quien percibimos su increada energía Jaris y la zeoría (expectación) de la increada Luz, la cual hemos perdido por la desobediencia a Dios. Porque, el nombre de Dios y Padre en hipostasis (base substancial) es el Hijo Unigénito, y la realeza de Dios y Padre en hipostasis es el Espíritu Santo procedente del Padre. (Ver también sobre este término en nuestro libro “12 Léxis apocalípticas” en el blog en español: logosortodoxo.es/).

  1. Zéosis 17 Θέωσις glorificación, santificación, es la participación, conexión, comunión y unión de la energía increada Jaris (gracia) con el hombre, permitiéndonos con ello tomar parte en la vida y la doxa- gloria luz increada de Dios en relación con Sus energías increadas.

Es sabido que el término zéosis es patrístico, san Dionisio el Areopagita es de los primeros Padres que lo utiliza y lo han utilizado los Padres para interpretar los términos hagiográficos: perfección, santidad, “como semejanza”, hijos de la luz o hijo de la realeza increada de Dios. San Thalasio en la Filocalía escribe que: “zéosis es la gnosis de la Santa y Consubstancial Trinidad”. La zéosis constituye esencialmente la consumación del «como semejanza», el cumplimiento del propósito, la finalidad del objetivo y destino de los hombres, los cuales hemos sido llamados a convertirnos y hacernos «partícipes de divina naturaleza» (2ª Pedro 1,4). La fuerza de la energía de la zéosis que perdió el hombre por el pecado de los primeros en ser creados, se obtiene otra vez con la encarnación de Cristo; San Marcos en Asceta nos explica: “El Logos se convirtió en sarx cuerpo-carne para que la sarx se convierta en Logos” y San Máximo el Confesor: “Por eso el Logos de Dios se hace hombre de verdad, para que con la increada energía Jaris podamos metamorfosearnos, convertirnos y hacernos dioses/as”.  San Basilio el Grande dice que: Θέωσις Zéosis no es “θεοποίησις (zepíisis) “deificación” como es traducido por muchos. “Deificación” se identifica con el acto que hace el hombre por su propia cuenta para edificarse en Dios. En cambio, en la Zéosis, el hombre se prepara y Dios actúa, opera por la Jaris energía increada, es decir, es un regalo de Dios, el acto lo hace Él no el hombre. (Ver también https://logosortodoxo.es/la-zeosis/)