I, II, III EPÍSTOLAS DE SAN JUAN

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

I, II, III EPÍSTOLAS DE SAN JUAN

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I EPÍSTOLA DE JUAN – Α΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΙΩΑΝΝΟΥ

 

Capítulo 1: El Logos increado encarnado y nuestra comunión verdadera con el Hijo y el Padre, Dios es la Luz increada, 1-10.

 

1:1 El que desde siempre junto y en el principio ἦν (in) existía y siempre es, lo que hemos oído, lo que hemos visto y contemplado con nuestros ojos, lo que han palpado nuestras manos, acerca del Logos (causa) de la vida.

1 Sobre el Hijo y Logos increado de Dios, el cual existía junto y en el principio, era y es coeterno antes que cualquier creación espiritual y material y lo que hemos escuchado, más lo que hemos visto con nuestros ojos y hemos vuelto a contemplar muchas veces con nuestros ojos espirituales y físicos, y lo que palparon nuestras manos acerca del enhipostasiado-substanciado Logos increado, el Cual en su interior co-eternamente tiene la vida y transmite la vida.

  1. Y la vida se ha manifestado, la hemos visto, damos testimonio de ella y os anunciamos la vida eterna, que existía, estaba y está siempre junto al Padre y se nos ha manifestado. [2.Y esta vida enhipostasiada-substanciada en persona ha tomado naturaleza humana y se ha manifestado entre nosotros y la hemos visto con nuestros ojos y damos testimonio oficialmente de ella; y os anunciamos la vida eterna que existía, estaba y está siempre junto al Padre y se ha revelado a nosotros los Apóstoles y a muchos más hombres].
  2. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos para que mediante el Cristo estéis unidos con nosotros en κοινωνία kinonía conexión, comunión, unión y participación, como estamos nosotros en kinonía-comunión y unión cordial con el Padre y con su Hijo Jesús Cristo.
  3. Os escribimos todo esto para que nuestra alegría, que procede o emana de esta comunión con Dios y nosotros, sea plena y perfecta también en vosotros.

Dios es la luz increada

  1. Y éste es el mensaje y la promesa que hemos oído del mismo Hijo y os anunciamos a vosotros: Dios es la absoluta luz increada, y en él no hay ninguna oscuridad, ni la mínima tiniebla, mancha, falta o imperfección,
  2. Por tanto, si decimos que tenemos vínculo estrecho y κοινωνία kinonía comunión con él y vivimos en las tinieblas del pecado y del desconocimiento, teniendo conducta pecadora, mentimos y nos auto-engañamos, entonces no cumplimos ni practicamos la verdad.
  3. Pero si andamos en la luz, como él está en la luz increada de la verdad, entonces estamos en κοινωνία kinonía comunión, unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús Cristo nos purga, nos psicoterapia y nos sana de todo pecado. [7. Pero si nos comportamos y vivimos de acuerdo con la luz increada de la verdad divina, tal y como Dios vive, es y está siempre en esta luz increada ética, entonces estamos en relación y κοινωνία kinonía comunión cordial unos con otros y la sangre del Jesús Cristo, su Hijo, que se derramó durante el sacrificio en la Cruz, nos limpia, nos psicoterapia y nos sana de todo pecado.].
  4. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, no decimos la verdad y la verdad de Dios no está en nuestro interior.
  5. Si confesamos nuestros pecados y culpas, Dios es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, purgarnos, psicoterapiarnos y purificarnos de toda iniquidad e injusticia. [9. Pero si tenemos autoconocimiento y conciencia de nuestra iniquidad y culpabilidad, entonces nosotros confesamos nuestros pecados, Dios es fiel, cumple su promesa sobre la absolución de nuestros pecados; y también es justo de modo que, con base el sacrificio de su Hijo, perdonar nuestros pecados, psicoterapiarnos, sanarnos y purificarnos de toda enfermedad física, psíquica y espiritual y de toda injusticia].
  6. Si decimos que no hemos pecado, hacemos a Dios mentiroso, y en este caso el logos, la verdad de Dios no está en nuestro interior.

 

Capítulo 2: Nuestra vida de acuerdo con la voluntad de Dios, 1-6. La agapi-amor, mandamiento antiguo y nuevo, 7-11. Sugerencias personales, 12-17. Los anticristos y sus obras, 18-29.

 

Nuestra vida de acuerdo con la voluntad de Dios, 2:1-6.

2:1. Queridos hijos míos, todo esto os lo escribo para que no pequéis; pero si alguno se desvía y peca, que no se desespere por el peso del pecado, tenemos junto al Padre, como paráclito, mediador, consolador y suplicante, a Jesús Cristo, el justo e impecable.

  1. Él con su sacrificio redentor, se ofrece de expiación a Dios por nuestros pecados; y no sólo por los nuestros, sino por los pecados de todo el mundo, mientras que el mundo quiera creer en él.
  2. En esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos y aplicamos sus logos/mandamientos. [3. Pero para que Cristo sea nuestro intercesor y sacerdote, para que recibamos el perdón de los pecados, debemos de reconocerle así y estar en relación cordial con él. Por esta relación cordial y conocimiento recibimos la información interior que le hemos conocido bien, si aplicamos y cumplimos sus logos/mandamientos].
  3. El que afirma que le conoce y no aplica ni cumple sus logos/mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él.
  4. Pero el que cumple su logos, es decir, la voluntad de Cristo, siente y tiene la información real que la agapi (amor incondicional, energía increada) de Dios se ha desarrollado plenamente y está perfeccionada en su interior; por esto conocemos que estamos unidos a Él.
  5. El que dice que permanece y vive en la dimensión espiritual de Cristo, debe vivir y comportarse tal y como Cristo vivió y se comportó entre nosotros.

La agapi-amor, mandamiento antiguo y nuevo, 2:7-11.

  1. Hermanos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio de ser cristianos; Este mandamiento antiguo es el logos de la agapi que habéis escuchado desde el principio.
  2. Es, por otra parte, también mandamiento nuevo el que os escribo que es verdadero en él y en vosotros, porque se disipa la oscuridad y la luz verdadera ya alumbra. [8. Sin embargo, el antiguo mandamiento es a la vez nuevo. Es decir, el mandamiento de la agapi es a la vez nuevo en la persona de Jesús Cristo, quien lo enseñó y aplicó en un grado perfecto y también se ve entre vosotros los Cristianos que lo aplicáis. Esta agapi-amor incondicional, pues, con sus brillantes resultados nos informa que la oscuridad ética del engaño y del pecado se disipa y el espíritu y la enseñanza de Cristo, que es la luz verdadera de la gnosis-conocimiento espiritual y virtud, ahora ya ilumina a todo el mundo].
  3. El que dice que está y vive dentro de la luz y odia a su hermano, éste no vive ni está aún en la luz sino en la oscuridad.
  4. Al contrario, el que dice que ama verdaderamente a su hermano, éste realmente permanece y vive dentro de la luz de Cristo y no escandaliza, ni amarga a su hermano, ni el mismo se escandaliza por los otros.
  5. Pero el que odia a su hermano está hundido en la oscuridad ética y espiritual andando en las tinieblas, su comportamiento es oscuro y su actitud tenebrosa, vagando como un ciego que no conoce a donde va poniendo en peligro su vida. Porque la oscuridad ética y espiritual del pecado le ha cegado los ojos de su psique-alma.

Sugerencias personales, 2:12-17.

  1. Queridos hijos míos, os escribo a vosotros estas cosas porque, como creyentes Cristianos, se han absuelto vuestras culpas y perdonados vuestros pecados por la fe en el nombre de Jesús Cristo.
  2. Os escribo, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os escribo jóvenes, porque habéis vencido el astuto maligno. Os escribí niños porque habéis conocido al Padre.[ 13. Os escribo a vosotros Cristianos avanzados, es decir, Padres o Guías espirituales, que por vuestra edad y vida cristiana habéis conocido bien el eterno e increado Logos de Dios, el cual desde el principio es también infinito junto al Padre. Os escribo a vosotros jóvenes que habéis vencido el astuto maligno que durante vuestra juventud os ha enviado muchas tentaciones; os he escrito hijos míos, porque habéis conocido por la fe a Dios Padre, no en teoría intelectual, sino por vuestra experiencia personal con Él por vuestra fe y virtud].
  3. Os he escrito a vosotros Padres, porque habéis conocido bien al que es desde el principio, antes de los siglos, el eterno Logos increado de Dios, el Cristo. Os he escrito a vosotros jóvenes porque estáis fuertes en la vida espiritual y el logos de Dios queda fructificando en vuestro interior y habéis vencido al astuto maligno.
  4. No améis el mundo del pecado ni los placeres carnales, vanos y pecaminosos que existen en este mundo que separan al hombre de Dios. Si uno ama al mundo del pecado, la agapi-amor de Dios Padre no está en su interior.
  5. Porque muchas cosas que hay en el mundo alejado de Dios están pervertidas, como por ejemplo, las pasiones carnales, el ansia por las cosas y el deseo pecador que se introduce al corazón por los ojos descuidados, por la vanagloria y por el orgullo o arrogancia de la vida, que no provienen de Dios y Padre sino del mundo pecaminoso.
  6. Y este mundo vanidoso y pecador pasa y con él sus insaciables deseos. Pero el que hace la voluntad de Dios tiene la vida eterna y permanece y vive eternamente junto con Dios.

Los anticristos y sus obras, 2:18-29.

  1. Hijos míos, estamos en la última-ésjato hora o época actual y decisiva. Y por la enseñanza de los apóstoles habéis escuchado que el anticristo viene, y ahora han surgido muchos anticristos, han venido muchos instrumentos del anticristo. Por eso conocemos que es la ésjato-última hora o época decisiva.
  2. Estos anticristos han surgido de nosotros los Cristianos y se alejaron de la Iglesia. Pero realmente no eran de los nuestros, nunca fueron Cristianos auténticos y sinceros; porque si fueran de los nuestros, como verdaderos fieles a Cristo, hubieran permanecido con nosotros. Pero ha sucedido esto para que se manifieste que todos éstos no eran de los nuestros.
  3. Sin embargo, vosotros tenéis también el carisma del conocimiento y discernimiento. Vosotros por el bautizo tenéis la unción, crismación espiritual que viene del Espíritu Santo. Y con iluminación por el Espíritu tenéis conocimiento de todo lo referido sobre la σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación, además, podéis discernir el engaño y la herejía.
  4. No os he escrito porque no conocéis la verdad, sino porque la conocéis y sabéis que ninguna mentira puede proceder de la verdad.
  5. Y ¿quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el humanizado/encarnado Hijo de Dios, el Cristo? Éste realmente es anticristo y seguidor del anticristo es el que niega a Dios Padre y al Hijo, puesto que no acepta la apocálipsis-revelación que nos ha hecho el Hijo sobre el Padre.
  6. Todo el que niega al hijo y no lo acepta como el Logos increado encarnado y redentor del mundo, no tiene al Padre. El que confiesa al hijo tiene también al Padre.
  7. Lo que habéis oído sobre el Padre y el Hijo desde el principio de vuestro regreso a Cristo, mantenedlo inalterable y fijo en vosotros; así permaneceréis unidos en comunión y relación cordial con el Hijo y con el Padre.
  8. Y esta es la promesa que el mismo Cristo nos ha hecho: la vida eterna. Que consiste en nuestra inquebrantable unión y comunión perfecta con Dios.
  9. Os he escrito esto acerca de los que pretenden seduciros y engañaros con enseñanzas falsas y heréticas.
  10. Y vosotros tenéis el carisma espiritual de la crismación, unción, es decir, el Espíritu Santo con sus donaciones que habéis recibido de Cristo que permanece en vuestro interior. Por eso no necesitáis que nadie os enseñe, porque la crismación espiritual os lo enseña todo, y cada cosa que enseña es verídica, y tal como os ha enseñado desde el principio, así tenéis que permanecer en Cristo guardando la verdad que el Espíritu os ha apocaliptado-revelado.
  11. Y ahora, hijos míos, permaneced estables y unidos con Cristo, para que, cuando él se manifieste gloriosamente en la Segunda Parusía-Presencia, podamos sentirnos seguros y no avergonzados a causa de nuestros pecados y culpas.
  12. Puesto que conocéis bien que Cristo es justo y cada uno de vosotros conocéis por vuestra experiencia personal que, el que practica y aplica la justicia en su vida, ha renacido de Él.

 

Capítulo 3: Vivir como hijos de Dios, 1-15. No amar de palabra sino con obra y verdad, 16-24.

 

Vivir como hijos de Dios, 3:1-15

3:1 ¡Mirad qué agapi-amor incondicional tan grande y admirable nos ha dado el Padre, al hacer que nos llamemos hijos de Dios! Por eso el mundo no nos conoce ni nos entiende, porque no conoció ni entendió a Dios, al que éticamente nos asemejamos, ya que somos hijos suyos.

  1. Queridos, ahora somos hijos de Dios, aunque aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque Le veremos y Le contemplaremos tal y como Él es. [2. Queridos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado qué seremos al futuro. Pero conocemos que cuando Cristo se manifieste con toda su doxa-gloria luz increada y jaris-gracia energía increada, nosotros también nos convertiremos y seremos semejantes a él en doxa y jaris increada. Entonces Le veremos y Le contemplaremos tal y como es él con su doxa y jaris que también será nuestra doxa y jaris].
  2. Y todo el que tiene esta esperanza firme en Cristo hace su catarsis, se psicoterapia y se purifica de cualquier pecado, convirtiéndose sano y puro tal y como él es, y sólo ellos Le contemplarán y verán.
  3. Todo aquel que comete pecado, entra en la ilegalidad, porque infringe también la ley de Dios. Y el pecado es quebrantamiento de la ley divina y de la voluntad de Dios.
  4. Y conocéis que Cristo se apocaliptó-reveló y apareció como hombre en la tierra para quitar nuestros pecados y en Él no hay ningún pecado.
  5. Todo aquel que permanece en comunión con él, no peca; todo aquel que peca, no le ha percibido y sentido interiormente, ni le ha contemplado con los ojos de su psique-alma, tampoco le ha conocido como su Dios y su redentor.
  6. Hijos míos, nadie os engañe con falsas enseñanzas; el que en su vida practica la justicia y tiene vida virtuosa, es justo, igual que nuestro Señor Jesús Cristo es justo.
  7. El que persiste en practicar el pecado es del diablo; porque el diablo desde el principio peca con rabia contra Dios. Para esto el Hijo de Dios apareció como hombre sobre la tierra, para deshacer y destruir totalmente las obras del diablo.
  8. Todo el que ha nacido de Dios no peca, porque la simiente de Dios está en él; y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. [9. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica ni comete el pecado, porque tiene en su estado interior permanentemente la nueva vida espiritual que le ha transmitido y sembrado Dios. Y un hombre así que ha entregado definitivamente su voluntad a Dios, éticamente es imposible pecar, porque ha renacido de Él, y ha adquirido lo “como semejanza a Dios”].
  9. Y justo en este punto se reconocen y se disciernen los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo aquel que no practica la virtud y la justicia, es decir, no tiene vida espiritual virtuosa, no es de Dios, tampoco lo tiene como Padre, igual también el que no ama a su hermano.
  10. Porque este es el mandamiento fundamental e importante que habéis oído los que desde el principio habéis creído en Cristo: “Que nos amemos los unos a los otros”.
  11. No como Caín, que inspirado por el diablo mató a su hermano de la forma más cruel e inhumana. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas y las de su hermano justas.
  12. Hermanos míos, no se extrañen, si el mundo os odia.
  13. Nosotros conocemos bien que hemos pasado de la muerte espiritual a la vida espiritual y eterna, porque amamos a los hermanos. Pero aquel que no ama al hermano permanece en estado de muerte espiritual.
  14. Todo aquel que odia a su hermano es homicida; y bien conocéis que ningún homicida tiene la vida eterna en sí mismo.

No amar de palabra sino con obra y verdad, 3:16-24.

  1. En esto, pues, hemos aprendido y conocido lo que es la agapi-amor incondicional y desinteresada; es decir, en que Cristo movido por la inmensa agapi hacia nosotros, entregó su psique-vida a la muerte por crucifixión para nuestra sotiría, redención, sanación y salvación. Por lo tanto, tenemos como modelo a Cristo y nosotros también debemos de poner nuestras psiques-vidas para los hermanos.
  2. Pero el que tiene los bienes de este mundo haciendo vida cómoda y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él sus entrañas y su corazón permanece insensible a la desgracia de aquel, ¿cómo puede permanecer en él la agapi-amor de Dios?
  3. Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras benéficas, con bondad y de verdad que impone Dios.
  4. En eso conoceremos que provenimos de la verdad y hemos renacido de Dios quien es la verdad. Y como tenemos esta descendencia y luchamos para practicar la agapi-amor incondicional, entonces tranquilizaremos nuestra conciencia y pacificaremos nuestro corazón delante de Dios, sabiendo que actuamos correctamente.
  5. Pero si nuestro corazón nos reprende y la conciencia nos acusa y nos condena de que sólo de palabra amamos al hermano, mucho más nos acusará Dios quien es superior a nuestra conciencia y conoce bien todas las cosas.
  6. Amados, si nuestro corazón está en paz y la conciencia no nos acusa ni nos condena, entonces podemos estar tranquilos ante Él y acercarnos a Dios con confianza y franqueza,
  7. y cualquier cosa que pidiéramos por la oración, lo recibiremos porque aplicamos y guardamos sus mandamientos/logos, y hacemos las cosas que Le agradan; así nos hacemos hijos de Sus bendiciones.
  8. Y este es su mandamiento importante y básico: “Que creamos en el nombre de su Hijo, Jesús Cristo, y que nos amemos de verdad los unos a los otros”, según el mandamiento/logos que Cristo nos ha dado.
  9. El que guarda y cumple con los mandamientos de Dios, permanece dentro en el espíritu de Dios y Dios está unido con él por la jaris energía increada. El medio por el que conocemos y aseguramos que Dios permanece en nuestro interior, es el Espíritu que nos ha dado, el cual nos ilumina y nos da esta información interior en el corazón y en la conciencia de que estamos en comunión y unión con Dios.

 

Capítulo 4: Protección de los espíritus del engaño, 1-6. Dios la fuente de la agapi, 7-21.  

 

Protección de los espíritus del engaño, 4:1-6.

4:1. Queridos, no se fíen de todos los que dicen que están inspirados por el Espíritu de Dios y que tienen carisma espiritual; comprobadlo antes si son de Dios, porque muchos pseudoprofetas han aparecido por el mundo.

  1. En esto discerniréis si el espíritu es de Dios: “El que confiesa que Jesús es el Cristo, es decir, el Θεάνθρωπος Zeánzropos-Dios y hombre, el Mesías hecho hombre, este es de Dios”.

2 En esta señal y criterio conoceréis y distinguiréis con certeza el espíritu de Dios: Todo hombre que manifiesta que tiene carisma del Espíritu y confiesa, no sólo con palabra sino también con obras, que Jesús Cristo se encarnó realmente y vivió como hombre, es decir, que vino en la tierra como Θεάνθρωπος Zeánzropos-Dios y hombre redentor, este es realmente de Dios.

  1. Y el que no confiesa que Jesús Cristo es Dios y hombre no es de Dios; esto es del anticristo, del cual habéis oído decir que estaba para venir y ya está en el mundo.
  2. Y todo aquel que dice que tiene inspiración del Espíritu y no confiesa que Jesús Cristo vino del cielo y se ha hecho hombre, éste no es de Dios. Es decir, negar a Jesús Cristo como Θεάνθρωπος Dios y hombre es el espíritu del anticristo, de quien habéis oído que está por llegar. Y ya está en el mundo representado por herejías, pseudo-maestros y falsos profetas que están preparando el terreno para su presencia.
  3. Pero vosotros, hijos míos, habéis renacido y sois de Dios y habéis vencido a los heréticos, que son los precursores del anticristo. Porque Dios, que está en vuestro interior iluminándoos y apoyándoos, es mayor que el satanás que opera y energiza dentro en el mundo duro sin metania y alejado de Dios.
  4. Estos pseudoprofetas provienen del mundo del pecado. Por eso hablan según sus percepciones e intenciones pecadoras y el mundo los escucha y los hace caso.
  5. Pero nosotros, los Apóstoles y los instructores del Evangelio, somos de Dios y nos inspiramos de Él. Y el que ha conocido y tiene fe en Dios nos escucha con atención y buena gana. Pero el que no es de Dios y no ha renacido de Él, no nos escucha ni acepta nuestra enseñanza. Con este criterio conocemos y discernimos el Espíritu de Dios que conduce a la verdad, y el espíritu del diablo que conduce al engaño.

Dios la fuente de la agapi, 4:7-21.

  1. Amados míos, amémonos los unos a los otros, porque la agapi-amor incondicional, desinteresada e increada procede de Dios, quien es agapi. Cada persona que ama y tiene en su vida como guía la agapi, ha nacido de Dios y se encuentra en relación cordial con Él y por eso Le conoce más aún.
  2. Pero aquel que no tiene esta agapi-amor incondicional, desinteresada e increada nunca ha conocido a Dios, porque Dios es agapi y la fuente de la agapi.
  3. En esto se ha manifestado la agapi infinita de Dios por nosotros: en que Dios envió a su unigénito Hijo al mundo, para que nosotros vivamos por él, y como hombres pecadores por el sacrificio de él seamos capaces de adquirir y vivir la vida eterna desde aquí y ahora.
  4. En esto exactamente consiste y se ve la agapi-amor incondicional, desinteresada e increada de Dios: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos ha amado como indignos pecadores y culpables que somos. Dios nos ha amado tanto que ha enviado a su Hijo para ofrecer como sacrificio su sangre redentora y expiatoria por nuestros pecados y reconciliarnos con Dios.
  5. Queridos, si Dios nos amó de este modo admirable, también nosotros debemos y estamos obligados amarnos unos a otros.
  6. Nadie ha visto jamás a Dios su naturaleza y esencia. Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su agapi queda perfeccionada en nuestro interior.

12 Dios nadie le ha conocido perfectamente y su naturaleza y esencia nadie jamás ha visto. Pero si nos amamos los unos a los otros, el Dios invisible y superior a todo concepto está en nuestro interior y percibimos y sentimos plenamente su agapi, la divina energía increada de su naturaleza y permanece perfectamente en nuestro corazón. (Conocemos su natural energía y luz increada, no la esencia de su naturaleza, dicen los Padres por experiencia propia)

  1. Por esta señal conocemos que permanecemos en Dios y Él en nosotros: en que Él nos ha dado de su Espíritu y nos ha constituido templos suyos.
  2. Además, nosotros los Apóstoles, hemos visto con nuestros ojos y como testigos presentes testificamos y aseguramos que el Padre ha enviado a su Hijo como σωτῆρ sotir Redentor, Sanador y Salvador del mundo, manifestando así su perfecta agapi hacia nosotros.
  3. Quien, pues, confesare con todas sus fuerzas y energías y con fe inconmovible y clara que Jesús es el encarnado Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios.
  4. Y nosotros hemos visto, escuchado y palpado, y por experiencia propia hemos creído en esta agapi-amor incondicional, desinteresada e increada que tiene Dios hacia nosotros. Dios es agapi-amor y la fuente de ella y el que permanece practicando en esta agapi-amor, Dios permanece en él.
  5. En esto consiste el progreso y la perfección de la agapi-amor incondicional, desinteresada e increada en nosotros: en que tenemos confianza absoluta en el día del juicio; porque como es él, así somos nosotros en este mundo.[17.La señal de que la agapi-amor incondicional, desinteresada e increada ha progresado en nosotros en un nivel superior y perfecto es esta: que estamos esperando con ánimo, valor y sin miedo el día del juicio. Porque con la agapi, a los que aún estamos y vivimos entre el mundo pecaminoso, nos convertimos semejantes a Cristo que está en los cielos pleno de agapi-amor.]
  6. En la agapi-amor incondicional, desinteresada e increada no hay lugar para el miedo o temor, la perfecta agapi-amor echa fuera el miedo, porque el miedo en sí infierna y supone culpabilidad y castigo; y el que teme no ha logrado la perfección de la agapi. [18. El temor o miedo al Señor, a causa de nuestra culpa, por la que nos juzgará, en aquel que ama no existe; pero cuando la agapi-amor es perfecta, ella echa fuera de la psique-alma al temor o miedo que le está infernando. Porque el miedo presupone y condiciona sufrimiento y castigo, a causa de la culpabilidad. Por lo tanto, aquel que tiene miedo a causa de su culpabilidad, está claro que no ha progresado ni se ha perfeccionado en la agapi-amor incondicional, desinteresada e increada].
  7. Nosotros amamos a Dios, porque Él nos amó primero. [19.Todos nosotros los fieles amamos a Dios, porque hemos conocido y sentido profundamente que Él nos amó primero].
  8. Pero si alguno dice que ama a Dios y odia a su hermano, es un mentiroso. El que no ama a su hermano, al que ve cada día, ¿cómo puede amar a Dios, al que no ve?
  9. Y este mandamiento hemos recibido de Él: que quien ama a Dios, ame también a su hermano.

 

Capítulo 5: Las victorias de la fe, Cristo es el Mesías y los resultados de la fe, 1-21.

 

5:1. Todo el que tiene fe verdadera y activa en que Jesús es el Θεάνθρωπος Zeánzropos-Dios y hombre, el Cristo, el Mesías redentor, ha nacido espiritualmente de Dios. Y todo el que ama a Dios que le hizo renacer espiritualmente, naturalmente ama también a su hermano que ha nacido del mismo Dios Padre.

  1. En esto conocemos que amamos verdaderamente los hijos de Dios: si amamos a Dios con toda la fuerza de nuestro ser y luchamos por aplicar y cumplir sus mandamientos.
  2. Porque la agapi-amor incondicional, desinteresada e increada a Dios consiste en cumplir sus mandamientos/logos que son de fácil ejecución, no son pesados, ni represores.
  3. Porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo pecaminoso; Y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. [4.Porque todo que renace espiritualmente de Dios, vence al mundo pecaminoso, que interpone trabas y dificultades para cumplir la divina voluntad. Y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe, que es luz y energía increadas que destruye y disuelve el mundo del pecado y del engaño y conduce a la divina vida espiritual y a la virtud].
  4. ¡Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios! [5. Pues ¡quién puede realmente en su guerra vencer los pecados engañosos, los placeres carnales de los bajos instintos animales y las atracciones mundanas sino solamente aquel que cree sin vacilar que Jesús Cristo, es el Hijo y Logos increado de Dios y se hizo hombre para la σωτηρία sotiría redención sanación/psicoterapia y salvación de los hombres!]
  5. Es el Jesús Cristo, que ha venido con agua y sangre y se manifestó como Cristo, Mesías; no solamente con agua sino con agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. [6.Éste es Jesús Cristo, el Hijo y Logos increado de Dios, el que vino en la tierra como hombre y se ha demostrado como Mesías por el bautismo en el agua del río Jordán, donde ha sido proclamado por el Padre como su Hijo unigénito; y por su sangre que la ofreció como sacrificio hacia Dios para nuestra sanación y salvación. Él en el Jordán y en la Cruz al camino hacia Gólgota se proclamó Mesías, Dios y hombre, Jesús Cristo. No sólo se manifestó como Mesías por su bautizo sino también por su muerte en la Cruz. Además, el Espíritu Santo también testifica sobre él y su testimonio es absolutamente verídico, porque el Espíritu Santo es la misma verdad].
  6. Tres son en el cielo los que siempre dan testimonio verídico y absoluto: el Padre, el Logos y el Espíritu Santo. Y estos tres uno son, porque tienen la misma naturaleza, esencia y energía increadas.
  7. Y tres son los que dan testimonio en la tierra y los tres testifican lo mismo. El Espíritu Santo, el agua y la sangre. [8. Y tres son los que testifican en la tierra. El Espíritu Santo con sus profecías, carismas y apocalipsis-revelaciones, el agua en el bautizo de Cristo al río Jordán y la sangre de Cristo que se derramó durante su sacrificio en la Cruz. Y estos tres sobre uno y el mismo acontecimiento testifican, es decir, sobre Jesús Cristo como Θεάνθρωπος Zeánzropos, Dios y hombre redentor].
  8. Si aceptamos el testimonio de los hombres como verídico que a veces también se pueden equivocar, mayor es el testimonio de Dios que ha testificado de modo solemne ya sobre su Hijo.
  9. El que cree en el Hijo de Dios tiene en sí mismo el testimonio confirmado, por su experiencia personal como creyente Cristiano. Pero el que no cree en Dios, le considera mentiroso, porque no cree en el testimonio solemne que Dios ha dado sobre su Hijo.
  10. Y este es el gran testimonio que Dios ha dado a nosotros los creyentes: la vida eterna. Y esta vida es y está en su Hijo y por el Hijo se transmite a los que creen en él.
  11. Porque realmente el que tiene en su corazón al Hijo y está unido con él mediante la fe, tiene el testimonio también de la vida eterna. Pero aquel que no tiene en su interior al Hijo de Dios, tampoco tiene la vida eterna.
  12. Os escribo esto para que vosotros, que creéis con todo vuestro corazón en el nombre del Hijo de Dios, conozcáis bien que tenéis la vida eterna; y así seréis más firmes en la fe a la persona y al nombre del hijo de Dios.
  13. Y esta fe es la franqueza, la confianza y la seguridad que tenemos hacia Dios que se manifiesta cuando, por nuestra oración, le pedimos algo conforme a su voluntad y nos escucha y cumple con lo que hemos pedido.
  14. Y si sabemos que nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos también que poseemos ya lo que le hemos pedido.
  15. Si uno ve a su hermano cometer un pecado que no sea de muerte espiritual, pedirá mediante la oración, y Dios le dará vida. Es decir, dará remisión de los pecados y vida espiritual en aquellos que recaen en pecados no mortales. Hay pecado que conduce a la muerte espiritual, por el cual yo no digo que se rece y se pida.
  16. Cada injusticia y desacato de la voluntad de Dios, es pecado. Pero existe también pecado que no conduce a la muerte espiritual.
  17. Conocemos bien que todo aquel que ha renacido de Dios no peca. Éste lucha con acierto contra el pecado y el astuto maligno no tiene ningún poder sobre él, no puede empujarlo hacia el pecado, ni lo toca, ni lo afecta por sus energías malignas y no tiene ningún poder sobre él.
  18. Nosotros los creyentes tenemos la información cierta en nuestra conciencia que somos de Dios; en cambio todos aquellos que están alejados de Dios, hombres del mundo pecaminoso están hundidos en la malicia y en la oscuridad del poder del astuto maligno.
  19. Conocemos bien que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado διάνοια diania intelecto/mente iluminada, capacitada de conocer a Dios verdadero. Estamos y vivimos en el Dios verdadero, mediante Su Hijo, el Jesús Cristo. Y este, el Jesús Cristo es el verdadero Dios, la vida eterna y la fuente inagotable de ella.
  20. Amados hijos míos, guardaos y protegeos de los distintos ídolos y de las percepciones fantasiosas del mundo incrédulo y pecaminoso. Amín.

 

II EPÍSTOLA DE JUAN – – Β΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΙΩΑΝΝΟΥ

 

Saludos y elogios de la agapi y exhortación para protección del engaño, 1-13.

 

  1. 1. Yo el presbítero y anciano en edad y axioma que me ha dado Dios escribo hacia la señora Electa y a sus hijos, a quienes amo en la verdad; y no sólo yo, sino también cuantos conocen la verdad. [1.Yo el presbítero y anciano en edad y axioma que me ha dado Dios escribo esta epístola para la señora Electa y sus hijos, es decir, hacia la Iglesia de Dios y sus creyentes, miembros de ella que yo amo con la agapi que proviene de la verdad. Y no sólo a ellos sino a todos los demás que han aceptado y conocido la verdad espiritual que nos ha revelado Cristo].
  2. Y os amamos a causa de esa verdad que permanece y reina en nuestros corazones y domina nuestra vida en este siglo. Y esta verdad estará siempre con vosotros y es un tesoro irreducible y eterno.
  3. Que esté siempre con vosotros la χάρις jaris-gracia energía increada, la misericordia increada y la paz de Dios Padre y del Señor Jesús Cristo, el Hijo de Dios Padre. Estas donaciones de Dios que estén en vuestro interior entrelazadas con la verdad y con la agapi-amor incondicional operativa.
  4. Mucho me he alegrado al saber que algunos de sus hijos caminan y viven sobre la verdad del Evangelio, conforme el mandamiento recibido del Padre mediante la enseñanza de Jesús Cristo.
  5. Y ahora te ruego, oh Señora –aunque no te escribo un mandamiento nuevo, sino el que hemos recibido desde el principio- que nos amemos los unos a los otros.
  6. Y esta agapi-amor consiste en caminar y vivir según sus logos/mandamientos de Dios. Este es un mandamiento básico y grande, tal como lo habéis oído y habéis sido instruidos por el Evangelio desde el principio: que viváis y caminéis en esta agapi-amor incondicional y desinteresada.
  7. Luchad y esforzaos por mantener la verdad y la agapi, porque se han irrumpido en el mundo muchos seductores y estafadores, que no confiesan que Jesús Cristo, nuestro Salvador se ha hecho hombre y con este cuerpo o naturaleza humana permanece al cielo y con este cuerpo volverá como Dios y hombre para juzgar al mundo. El que no confiesa esta verdad, ése es el seductor, el estafador y el anticristo que intenta engañar a los hombres
  8. Estad en alerta y atentos de sí mismos, para que no perdamos el fruto de todo lo que hasta ahora hemos trabajado, sino que recibamos la recompensa o el salario completo y pleno.
  9. Todo el que se extravía de la voluntad de Dios y no permanece en la enseñanza de Cristo no tiene a Dios; pero el que permanece fiel en la enseñanza de Cristo, en éste habita en su interior el Padre y el Hijo.
  10. Si alguno viene a vosotros y no lleva esta enseñanza, no lo recibáis en casa, ni lo saludéis.
  11. Porque el que le saluda y alterna con él es como si fuera solidario de sus malas obras y quiera ser partícipe de ellas.
  12. Aunque tendría que deciros muchas más cosas, prefiero no hacerlo con papel y tinta, porque espero ir a vosotros y hablaros cara a cara, para que vuestra alegría y gozo sea completo.
  13. Te saludan también los hijos de tu hermana electa, es decir, de la Iglesia de aquí; Amín.

 

III EPÍSTOLA DE JUAN – Γ΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΙΩΑΝΝΟΥ 

 

Saludos; Elogio de la hospitalidad de Gayo; La oposición de Diótrefes; Buen testimonio acerca de Demetrio; Salutaciones finales.

 

  1. Yo presbítero a Gayo, el amado, a quien yo amo en la verdad y con la agapi de Cristo.
  2. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud buena corporal, así como espiritual de tu psique-alma.
  3. Pues mucho me alegré cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, es decir, del hecho que vives y te comportas según la verdad del Evangelio.
  4. No tengo yo mayor alegría y gozo que este, el oír que mis hijos espirituales caminan y viven en la verdad.
  5. Amado, tú obras fielmente según a la fe en Cristo, cuando prestas algún servicio espiritual y material a los hermanos, especialmente la hospitalidad sobre todo a los desconocidos,
  6. los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu agapi-amor a todos; y harás muy bien en darles todo lo que necesiten para el viaje, como Dios se merece.
  7. Porque ellos por agapi-amor del nombre de Cristo salieron a predicar la verdad del Evangelio en varios lugares del mundo, sin aceptar nada de los gentiles del mundo.
  8. Nosotros, pues, debemos acoger a tales hermanos, para ser así cooperadores de la verdad.
  9. Yo he escrito a la iglesia sobre el deber de la hospitalidad; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe y no me acepta como presbítero y apóstol de Cristo.
  10. Por eso, si llego a ir, no dejaré de recordarle su conducta, pues anda diciendo desvergonzadamente cosas falsas y tonterías contra mí. No contento con esto, no recibe a los hermanos y reprende y echa de la iglesia a los que quieren recibirlos.
  11. Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace desinteresadamente lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto ni ha conocido a Dios.
  12. En cuanto a Demetrio, todo el mundo da buen testimonio de él, aun la verdad misma; y también nosotros damos testimonio sobre esto, y vosotros sabéis que nuestro testimonio es verdadero.
  13. Yo tenía muchas cosas que escribirte, pero no quiero escribírtelas con tinta y pluma,
  14. porque espero verte en breve, y hablaremos cara a cara.
  15. La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda tú a los amigos, a cada uno en particular. Amín.

 

 

EPÍSTOLA DE SANTIAGO

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

EPÍSTOLA DE SANTIAGO/JACOBO – ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΙΑΚΩΒΟΥ

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Capítulo 1: Saludo 1. Los sufrimientos nos ayudan espiritualmente 2-4. La sabiduría que viene de Dios 5-11. Soportando las pruebas la paciencia será recompensada 12-15. Dios es la fuente de regalos perfectos 16-18. Debemos aplicar el logos divino 19-27.

 

Saludo

1:1. Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesús Cristo, a los Cristianos que proceden de las doce tribus que están dispersos en el mundo: os deseo alegría y salud.

Los sufrimientos nos ayudan espiritualmente 1:2-4

  1. Hermanos míos, tened por sumo gozo y suprema alegría cuando os caéis y os halléis en diversas pruebas y sufrimientos,
  2. sabiendo que la prueba de vuestra fe a Cristo produce constancia y paciencia.
  3. Mas la paciencia que sea inquebrantable, porque tiene como fruto obra espiritual completa en vuestro corazón, para que seáis perfectos e íntegros, sin que os falte cosa alguna.

La sabiduría que viene de Dios, 1:5-11

  1. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría divina, que se la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será concedida.
  2. Pero que pida con confianza y fe firme, no dudando nada de si se le dará de Dios; porque el que duda es semejante a la ola del mar que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
  3. Un hombre así desordenado, dudoso y sin fe no crea ni piense que va a recibir del Señor cosa alguna de las que le pide.
  4. Este hombre es de doble moral, indeciso e inconstante en todo el camino de su vida y en su comportamiento.
  5. El hermano que es de humilde condición, que se jacte por la altura de su ética, moral y gloria, en la que le elevará Dios por su paciencia en los sufrimientos y en las pruebas;
  6. pero el que es rico, que se jacte no de su riqueza sino de su conducta humilde, que nace de la percepción de su pobreza espiritual y del pensamiento de que la riqueza no añade valor real al hombre, no es eterna ni permanente, ya que él también pasará su vida terrenal como la flor de la hierba.
  7. Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca y su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará y desaparecerá el rico, a pesar de su riqueza y gloria en todas sus empresas.

Soportando las pruebas la paciencia será recompensada, 1:12-15

  1. Bienaventurado y feliz el hombre que soporta la tentación con fe y esperanza, con resignación y firmeza; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de la vida eterna, que el Señor ha prometido a los que le aman.
  2. Cuando alguno es tentado por sus pecados y sus debilidades, no diga que es tentado de parte de Dios por esta tentación pecadora; porque Dios no puede ser tentado por el mal y el maligno astuto, ni tampoco Dios manda una tentación para llevarlo al pecado;
  3. sino que cada uno es tentado de su propia concupiscencia y es atraído de su deseo indecente y seducido al placer o hedonismo.
  4. Entonces la concupiscencia y el deseo indecente, una vez concebidos, producen el pecado y su praxis; y el pecado, una vez cometido esclaviza la psique-alma, y produce la muerte espiritual.

Dios es la fuente de regalos perfectos, 1: 16-18.

  1. No os engañéis, mis queridos hermanos, nada malo proviene de Dios.
  2. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces increadas y creadas, en el cual no hay cambio, ni sombra de variación.
  3. El bondadoso Dios de su voluntad nos hizo renacer y despertar espiritualmente por el Evangelio que es el logos de la verdad, para que seamos primicias escogidas entre todas sus creaciones.

Debemos aplicar el logos divino, 1:18-27

  1. Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para escuchar la verdad de Dios, pero lento para hablar, con temor que no vaya a decir algo blasfemo, pecador y desacertado, y también tardo para airarse y enfadarse por cualquier motivo que tenga;
  2. porque la ira del hombre le oscurece, le irrita y le arrastra en injusticias y no practica ni opera en él la justicia de Dios.
  3. Por lo cual, desechando de vuestras psiques-almas toda inmundicia, vicio y abundancia de malicia, recibid con magnanimidad y apacibilidad el logos evangélico implantado en vosotros por Jesús Cristo, el cual solo puede psicoterapiar, redimir y salvar vuestras psiques-almas.
  4. Pero aplicad y cumplid el logos de Dios, y no os contentéis sólo con escucharlo, engañándoos a vosotros mismos.
  5. Porque si alguno sólo oye el logos de Dios y no lo practica, éste es semejante al hombre que mira su cara en un espejo.
  6. Porque él se ha visto a sí mismo en el espejo y se va, y se olvida enseguida de cómo era. (Espejo es el logos de Dios para conocer nuestras faltas; si no las observamos y no nos interesamos para arreglarlas, después de un rato nos olvidamos de nosotros mismos y del logos de Dios).
  7. Mas el que mira y se estudia atentamente en la perfecta enseñanza del logos del Evangelio, el de la libertad, y persevera en él, no siendo oyente olvidadizo, sino realizador de lo que mandan los logos del Evangelio. Éste será bienaventurado y feliz por practicar y realizar el logos divino y cumplir la voluntad divina.
  8. Si alguno se cree fiel y piadoso entre vosotros, y no refrena su lengua, se engaña a sí mismo y a su corazón por esta falsa percepción suya, sabed que su religiosidad es vana no vale para nada.
  9. La práctica religiosa y piedad pura y sin mancha delante de Dios y Padre consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas para consolarlos en sus tribulaciones y sufrimientos y a la vez en guardarse limpio sin mancha del pecado y de los vicios que dominan el mundo.

 

Capítulo 2: Amonestación contra los favoritismos 1-13. La fe sin obras es muerta 14-26

 

Amonestación contra los favoritismos 2:1-13.

2:1. Hermanos míos, no expreséis la fe en nuestro glorioso Señor Jesús Cristo con favoritismos y diferenciaciones de personas, sobre todo en tiempo y lugar del culto.

  1. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido barato y andrajoso
  2. y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado;
  3. ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces injustos con malos pensamientos contrarios a la agapi-amor desinteresada y a la justicia de Dios?
  4. Mis queridos hermanos, escuchad: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos por la fe y herederos del reinado de la realeza increada que ha prometido Dios a los que le aman?
  5. Pero vosotros habéis despreciado al pobre, para honrar al rico. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales?
  6. ¿Ellos con su comportamiento no blasfeman y menosprecian el buen nombre de Cristo, por el que vosotros os llamáis Cristianos y pueblo de Cristo?
  7. Si en verdad cumplís la ley del rey Cristo, conforme a la Escritura: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, bien hacéis;
  8. pero si tenéis favoritismos y diferenciáis las personas, cometéis pecado, y quedáis condenados por la ley de Dios como transgresores, aunque no halláis transgredido otros mandamientos.
  9. Porque el que guarda toda la ley, pero peca aunque sea un mandamiento, se hace culpable de todos los mandamientos o logos.
  10. Porque el Dios que ha dicho: “No cometerás adulterio”, también ha dicho: “No matarás”. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de toda la ley. (Así has menospreciado y blasfemado a Dios con esta transgresión).
  11. Así hablad, y así haced, como quien debe ser juzgado por la ley que hace al hombre libre y no esclavo de personas por intereses personales y favoritismos.
  12. Porque el juicio de Dios será sin misericordia para el que no ha tenido misericordia; la misericordia y la compasión triunfan sobre el juicio.

La fe sin obras es muerta, 2:14-26.

  1. Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe, y no tiene obras que impone la fe? ¿Podrá la fe vacía salvarle?
  2. Y si un hermano o una hermana no tienen prendas no pudiendo protegerse del frío, y tienen necesidad del alimento cotidiano,
  3. y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué sirven vuestras palabras buenas?
  4. Así también la fe, si no tiene obras, es totalmente muerta en sí misma.
  5. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
  6. Tú crees que el Dios verdadero es uno; bien haces. También los demonios creen pero sin ser beneficiados por la fe sin obras, al contrario, tiemblan de miedo ante el justo Dios.
  7. ¿Quieres saber, oh hombre insensato y vano, que la fe sin obras de virtud es totalmente inútil y muerta?
  8. Abrahán, nuestro Padre, ¿no fue justificado y salvado por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
  9. Tú ves que la fe actuaba y cooperaba juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras.
  10. Y se cumplió la Escritura que dice: “Abraham creyó a Dios con fe viva y operativa, y le fue tenido como justicia y salvación, y fue llamado amigo de Dios”.
  11. Vosotros veis, pues, que el hombre es ratificado y justificado justo por las obras, y no solamente por la fe teórica.
  12. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada y salvada por obras, cuando con peligro de su vida recibió a los mensajeros de los judíos y los envió por otro camino, para salir de Jericó?
  13. Las obras dan valor y vivifican la fe. Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es inútil porque está muerta.

 

 Capítulo 3: Atención a la lengua y las palabras, 1-12. La sabiduría de lo alto y la falsa, 12-18.

 

Atención a la lengua y las palabras, 3:1-12.

3:1. Hermanos míos, no os hagáis ni queráis ser todos maestros, sabiendo que si no aplicamos lo que enseñamos, tendremos un juicio más severo y mayor condenación.

  1. Porque todos ofendemos y todos faltamos muchas veces con palabras y de muchas maneras delante de Dios. Si uno no falta ni ofende en palabras y siempre habla bien, es un hombre perfecto, capaz de refrenar y gobernar también su carácter y todo su cuerpo.
  2. Mirad cuando nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.
  3. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un timón muy pequeño, y son dirigidas por donde el piloto quiere.
  4. Así también la lengua es un pequeño miembro, se jacta con arrogancia de grandes cosas produciendo grandes males. ¡Observad que una pequeña chispa puede incendiar bosques inmensos!
  5. Y la lengua es fuego, causa de grandes males, todo un mundo de maldad e injusticia. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, y prende fuego el curso de la vida, y ella misma está incendiada con el fuego increado del infierno.
  6. Porque toda naturaleza, de bestias, y de aves, de serpientes, y de peces del mar, se doma y ha sido domada por los hombres;
  7. pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal que provoca muertes físicas y espirituales.
  8. Con ella bendecimos a Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.
  9. De la misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así, en la misma boca mezclar maldición y bendición.
  10. ¿Acaso, alguna fuente, echa por una misma abertura agua dulce y amarga?
  11. Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. Y de la misma lengua que alaba a Dios no pueden salir blasfemias y maldiciones, maldades y mentiras.

La sabiduría de lo alto y la falsa, 3:12-18

  1. ¿Quién es sabio experimentado y entendido entre vosotros, hombre iluminado de Dios? Éste que lo muestre con su buena conducta, sus obras, su sabiduría, su mansedumbre y su dulzura, que regala al hombre la sabiduría divina, la verdadera filosofía humana.
  2. Pero si tenéis en vuestro corazón celos amargos, envidia y espíritu de contradicción, no presumáis creyendo que sois superiores y mentís contra la verdad cristiana por la que os presentáis como maestros;
  3. porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino mundana, terrenal, sensual y endemoniada.
  4. Porque donde hay celos y espíritu de contradicción, allí hay perturbación y toda clase de obras perversas y malas.
  5. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, conciliadora, caritativa, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial, sin incertidumbre ni hipocresía.
  6. Y el fruto de santidad y de toda virtud se siembra y se transmite en paz para aquellos que hacen la paz, por los verdaderos sabios y maestros virtuosos.

 

Capítulo 4: Cómo luchar contra los pazos, pasiones, adicciones y vicios del mundo 1-10. Juzgando al hermano 11-12. No os gloriéis del día de mañana 13-17.

 

Cómo luchar contra los pazos, pasiones, adicciones y vicios del mundo, 4:1-10.

4:1. ¿De dónde vienen las guerras, los litigios, los conflictos y las peleas entre vosotros? ¿No es de los indecentes deseos de placeres pecadores y de los pazos emociones, vicios y resentimientos, los cuales combaten en vuestros miembros y dominan vuestros corazones?

  1. Codiciáis, ambicionáis y no tenéis lo que deseáis, entonces matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar nada. Combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís a Dios con fe aquello que os conviene y es bueno y beneficioso para vosotros.
  2. Y a veces pedís de Dios, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites y caprichos pecadores.
  3. ¡Oh psiques-almas adúlteras y traidoras, que pisoteáis la fe y la agapi-amor a Cristo! ¿No sabéis que el amor y el apego al mundo pecaminoso es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo pecaminoso, se hace enemigo de Dios.
  4. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que el Dios ha hecho habitar en nuestros interiores, nos anhela y nos ama celosamente?
  5. Pero él da mayor χάρις jaris-gracia energía increada, si nosotros permanecemos en su agapi-amor incondicional, desapegados del pecado del mundo. Por esto dice: “Dios resiste a los soberbios que le abandonan para disfrutar y deleitar del mundo pecaminoso, y concede la jaris-gracia increada a los humildes y obedientes a él.
  6. Someteos, pues, con humildad a Dios; resistid al diablo que os seduce con deleites del mundo pecaminoso, y huirá de vosotros vencido y despreciado.
  7. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos de toda praxis pecadora y culpa; y vosotros los que estáis entre el Dios y el mundo pecador, los de doble moral, limpiad y purificad vuestros corazones y sanad/psicoterapiad vuestras psiques-almas.
  8. Tomad conciencia de vuestra pecaminosidad (enfermedad espiritual), lamentad, llorad y por vuestras culpas, faltas y miserias y volved a la metania arrepentimiento y confesión. Vuestra falsa alegría y gozo por las juergas pecadoras, se convierta en lloro, contrición y metania.
  9. 10. Humillaos delante del Señor, y él os ensalzará y deificará en la vida presente, ¡y en la vida futura os glorificará con la luz increada!

Juzgando al hermano, 4:11-12.

  1. Hermanos, no murmuréis ni habléis mal y os acuséis unos de otros. El que murmura, habla mal, acusa y juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez y acusador de la ley del amor y de la bondad.
  2. Uno solo es el dador de la ley y juez, que puede salvar y perder; pero tú, hombre miserable, ¿quién eres para que juzgues, acuses y condenes a otro?

No os gloriéis del día de mañana, 4:13-17

  1. Y ahora vosotros, los que decís: Hoy o mañana iremos a tal ciudad, y pasaremos allí el año, nos dedicaremos al comercio, negociando, traficando y ganando dinero;
  2. cuando no sabéis lo que pasará mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente vuestra vida es una neblina, sois humo que aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
  3. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
  4. Pero ahora dejando de lado a Dios, os jactáis y presumís en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala y pecadora;
  5. y al que sabe hacer el bien, y no lo hace, comete pecado.

 

 Capítulo 5: Contra los ricos opresores, 1-6. Sed tolerantes, pacientes y orad, 7-20

 

Contra los ricos opresores, 5:1-6.

5:1 Y vosotros los ricos, llorad y aullad por las miserias y desgracias que os vendrán.

  1. Vuestras riquezas, donde habéis puesto vuestra esperanza, como se han adquirido injustamente, están podridas, y vuestras ropas que están en vuestros armarios están apolilladas.
  2. A causa de vuestra dureza e interés propio, vuestro oro y plata que habéis acumulado están roñosos; y su roña testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego, Habéis acumulado tesoros para vuestra condena en los días ésjatos-postreros, del Juicio final.
  3. He aquí, clama el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, defraudados por vosotros; y los clamores y lamentos de los segadores perjudicados, han entrado en los oídos del Señor de las Potencias.
  4. Habéis vivido en deleites, placeres y júbilos sobre la tierra, y habéis sido derrochadores e hijos pródigos; habéis endurecido vuestros corazones y engordado vuestros cuerpos como en día de matanza. Y como día de matanza y desastre estallará contra vosotros el justo juicio de Dios.
  5. Habéis condenado y dado muerte al inocente y justo, sin que él os opusiera resistencia a vuestra maldad y falta de escrúpulos.

Sed tolerantes, pacientes y orad, 5:7-20

  1. Por tanto, hermanos, vosotros que padecéis de las injusticias y opresiones de los duros ricos, mostrad tolerancia y tened paciencia hasta la Segunda Parusía-Presencia o Venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.
  2. Tened también vosotros tolerancia y paciencia, fortaleced vuestros estados de ánimo por la fe en los corazones; porque la venida del Señor se acerca; y la hora de nuestra salida de este mundo está cerca y el gran día del Juicio que se hará justicia por el Señor no tardará.
  3. Hermanos, no os quejéis ni culpéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
  4. Hermanos míos, tomad como ejemplo de sufrimiento, de tolerancia y de paciencia a los profetas enviados de Dios que hablaron a los hombres en nombre del Señor.
  5. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que fueron pacientes y sufridores. Habéis oído del sufrimiento y de la paciencia de Job, y habéis visto el final feliz que el Señor le dio por esta prueba, porque el Señor es muy misericordioso, cariñoso y compasivo.
  6. Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino decid siempre la verdad y que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en juicio y condenación por parte de Dios.
  7. ¿Está alguno entre vosotros afligido y angustiado? Que haga oración, pidiendo consuelo y redención de Dios. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas.
  8. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la Iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
  9. Y la oración hecha con fe sanará y salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
  10. Confesaos con verdadera metania y contrición vuestras faltas, ofensas y pecados unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados física y espiritualmente. La oración fervorosa del justo tiene un gran poder y trae resultados admirables.
  11. Elías era un hombre de nuestra misma condición humana y oró fervientemente para que no lloviese, y Dios no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
  12. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia en abundancia, y la tierra produjo su fruto.
  13. Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad cristiana, y otro cristiano le hace volver al camino de Dios,
  14. sepa que el que haga volver al pecador de su camino equivocado, salvará de la muerte eterna una psique-alma, y cubrirá y extinguirá multitud de pecados. Amín.

 

I, II EPÍSTOLA DE PEDRO

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

I, II EPÍSTOLA DE PEDRO

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I EPÍSTOLA DE PEDRO  – Α΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΕΤΡΟΥ

 

Capítulo 1: Saludos y doxología a Dios, 1-2. Nuestra gloriosa herencia, 3-12. Llamamiento a una vida santa, 13-25.

 

Capítulo 1: Saludos y doxología a Dios, 1:1-2.

1:1. Pedro apóstol de Jesús Cristo a los elegidos de Dios esparcidos por el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia

  1. elegidos por la prognosis/presciencia de Dios Padre en la santificación por el Espíritu para obedecer a la voluntad de Jesús Cristo y ser redimidos con su sangre, os deseo la χάρις jaris-gracia energía increada y la paz en abundancia.

Nuestra gloriosa herencia, 1:3-12.

  1. Bendito y glorificado sea Dios Padre de nuestro Señor Jesús Cristo que llevado de su gran misericordia (increada) y caridad infinita nos ha hecho renacer espiritualmente mediante la resurrección de Jesús Cristo de entre los muertos, a una esperanza viva en los bienes eternos, (cuya resurrección de Cristo es la garantía y la demostración de nuestra resurrección),
  2. y a una herencia incorruptible, incontaminada e imperecedera reservada en el cielo para vosotros, (esta herencia es la eterna, bienaventurada y gloriosa realeza increada de los cielos),
  3. a los que están protegidos y seguros con la dinamis potencia de la energía increada de Dios, mediante la fe operativa y ardiente para adquirir la salvación que ha de revelarse-apocaliptarse en los ésjatos-últimos tiempos de la Segunda Parusía-Presencia o Venida.
  4. Por eso debéis estar siempre alegres, aunque de momento os veáis obligados a sufrir diversas pruebas, tentaciones y sufrimientos para la edificación y progresión en la virtud,
  5. además los sufrimientos este propósito tienen, para que la pureza de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se limpia con fuego y se abrillanta. Y así vuestra fe aparecerá digna de alabanza, de gloria y de honor cuando sea apocaliptado-revelado Jesús Cristo con toda su doxa-gloria luz increada, durante Su Segunda Parusía-Presencia.
  6. al que amáis y en el que creéis sin haberlo visto en persona, por el que os alegráis con un gozo y una alegría inenarrable y radiante, que no se puede expresar por la boca del hombre,
  7. seguros de alcanzar la salvación objeto de vuestra fe.
  8. En esta salvación con mucho celo e interés centraron sus estudios e investigaciones los profetas que habían profetizado sobre la χάρις jaris-gracia energía increada y las donaciones que Dios os tenía destinadas.
  9. es decir, escudriñando qué persona y qué tiempo se realizarían los padecimientos de Cristo y las glorias que vendrían tras ellos, tal y como les indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, cuando anunciaba de antemano estos acontecimientos excepcionales.
  10. y a los profetas Dios les apocaliptó-reveló que lo que ellos anunciaban no era para ellos sino para vosotros, esto es lo que ahora os anuncian los Apóstoles y los que predican el evangelio inspirados e iluminados por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas excepcionales y maravillosas en las cuales anhelan contemplar los mismos ángeles y profundizar más en su comprensión.

Llamamiento a una vida santa, 1:13-25.

  1. Por eso, concentrad vuestro nus-espíritu y el intelecto/mente, estando en nipsis, alerta y vigilancia en sobriedad continua, liberarlo de toda cosa que le oscurece y le aleja de Dios, estando en vela y continencia, y poned toda vuestra esperanza en la χάρις jaris-gracia energía increada que se os dará el día de la apocalipsis-revelación de Jesús Cristo, durante aquel gran día de su majestuosa segunda parusía-presencia o venida;
  2. como hijos obedientes de la verdad, no viváis conforme a los deseos y codicias indecentes (de los bajos instintos animales) que os tenían esclavizados en otro tiempo cuando caminabais en la ignorancia y no conocíais a Cristo y el Evangelio;
  3. antes, conforme a la santidad del Santo Dios que os llamó al camino de la santificación, haceos vosotros también santos en todo comportamiento interior y exterior,
  4. pues así lo dice la Escritura: “Haceos en toda vuestra vida continuamente santos porque yo, Dios y Padre también soy santo”.
  5. Y si invocáis como Padre a Dios, al que juzga imparcialmente a cada uno según sus obras, comportaos respetuosamente y con temor a Dios mientras estáis de paso en este mundo.
  6. Sabed que habéis sido rescatados y liberados de vuestra vida estéril, vana y pecadora, heredada de vuestros mayores, no con bienes perecederos como las monedas de oro o de plata,
  7. sino con la preciosa sangre de Cristo, quien fue ofrecido en sacrificio como cordero limpio sin mancha ni defecto,
  8. ya conocido y destinado por Dios y Padre antes de la creación del mundo, para este sacrificio redentor, y manifestado por su humanización como hombre en los ésjatos-postreros o últimos tiempos por amor hacia vosotros,
  9. y mediante el cual los que creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado doxa-gloria luz increada, para que vuestra fe y esperanza sean en este Dios Padre, quien ha enviado el Salvador de los hombres y le ha glorificado en los cielos por su resurrección y ascensión.
  10. Habiendo psicoterapiado y purificado vuestras psiques-almas por la obediencia a la verdad, mediante la iluminación y la dinamis potencia de la energía increada del Espíritu Santo, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
  11. siendo renacidos como nuevos hombres espirituales y hermanos, no de una semilla carnal corruptible, sino incorruptible que es el logos de Dios pleno de vida y dinamis potencia y energía increada y permanece eternamente inquebrantable por los siglos.
  12. Porque, toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba; la hierba se seca, y la flor marchita y se cae; así parece también el nacimiento carnal y la vida terrenal;
  13. pero el logos del Señor permanece por siempre, porque es increado y la vida que regala es incorruptible. Éste vivificante logos de Dios es el kerigma alegre de Cristo, que os ha sido anunciado.

 

 Capítulo 2: Cristo la piedra angular del edificio de la Iglesia, 1-10. Vivid como siervos de Dios y deberes de los fieles frente a los nacionales, a los soberanos y a los señores, 2:11-25

 

Cristo la piedra angular del edificio de la Iglesia, 2:1-10.

2:1. Por tanto, ya que os habéis hecho nuevos hombres por el salvífico y vivificante logos de Dios, pues, eliminad de encima vuestro y desechad toda maldad, todo engaño y toda clase de hipocresía envidia o maledicencia contra el prójimo.

  1. Como niños recién nacidos apeteced la pura leche espiritual de la divina χάρις jaris-gracia energía increada y de las enseñanzas, no la adulterada, para que alimentados con ella crezcáis y avancéis al camino seguro de la σωτηρία sotiría redención, sanación y salvación,
  2. ya que habéis experimentado qué benefactor y bondadoso es el Señor.
  3. Que vengáis siempre con devoción y anhelo sagrado al Señor Jesús Cristo, quien es vida y fuente de la vida, rechazado y despreciado por los hombres, como se demostró por el hecho de su crucifixión, pero escogido y apreciado por Dios;
  4. y vosotros mismos como piedras vivientes edificaros encima de él, de modo que lleguéis a ser casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer mediante del Jesús Cristo, sacrificios espirituales agradables a Dios;
  5. porque dice la Escritura: “Yo pongo en Sión una piedra angular, escogida y preciosa, que estará aguantando el edificio de la Iglesia; el que se sostenga y crea en ella no será defraudado”.
  6. Para vosotros, los creyentes en Cristo, es piedra de gran valor. Pero para los desobedientes, resistentes rebeldes contra Cristo, vale el otro logos de la Escritura: “La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en la piedra/roca angular y el pilar fundamental para el edificio espiritual. Pero también piedra/roca de escándalo sobre la que tropiezan los infieles, y también roca/piedra por la que se derriban”.
  7. Ellos tropiezan al logos del Evangelio y se derrumban, porque desobedecen y se rebelan contra él.
  8. Vosotros, por el contrario, sois linaje escogido, sacerdocio de origen real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, especial dentro en la οικουμένη icumeni toda tierra habitada, para anunciar las grandezas con vuestros logos y vuestro ejemplo del que os ha llamado de las tinieblas del engaño y del pecado a su maravillosa luz espiritual e increada,
  9. los que en un tiempo no erais pueblo de Dios, ahora habéis venido a ser pueblo suyo; habéis conseguido misericordia increada de Dios los que en otro tiempo estabais excluidos de ella.

Vivid como siervos de Dios y deberes de los fieles frente a los nacionales, los soberanos y los señores, 2:11-25

  1. Queridos hermanos, os ruego y os exhorto, como a gente de paso en tierra extraña, a que os abstengáis de los deseos carnales de los bajos instintos animales, que hacen la guerra a la psique-alma.
  2. Tener siempre buena vuestra manera de vivir y comportaos bien entre los gentiles de las naciones, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, al ver vuestras buenas obras glorifiquen a Dios el día que venga a visitarlos.
  3. Por amor y voluntad del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,
  4. al emperador como a soberano, a los gobernadores como delegados suyos para castigar a los que obran mal y premiar a los que obran bien.
  5. Porque esta es la voluntad de Dios: que con vuestro ejemplo haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos que os critican y juzgan sin conocer quiénes sois;
  6. Comportaos como hombres libres, pero sin usar la libertad como pretexto para encubrir la malicia, sino obrando como verdaderos siervos de Dios.
  7. Respetad a todos, amad a los hermanos cristianos, temed y venerad a Dios; honrad al rey.
  8. Esclavos o trabajadores, someteos con todo respeto a los amos o jefes; no sólo a los buenos y amables, sino también a los de carácter duro,
  9. porque esto es la χάρις jaris-gracia increada de Dios, si uno está con la conciencia clara de que esto es lo quiere Dios, cuando sufre tristezas, angustias y padecimientos injustamente.
  10. ¿Porque qué mérito tenéis en soportar los castigos que merecen vuestras culpas? Pero soportar pacientemente los sufrimientos habiendo obrado bien, eso es por la jaris-gracia increada y agrada a Dios y para vosotros doxa-gloria.
  11. Pues para esto fuisteis llamados; hacer vuestro deber y hacer el bien incluso cuando sois perjudicados y fastidiados injustamente; porque también Cristo padeció y sufrió la cruz por nosotros, dejándonos ejemplo a imitar, para que sigáis y andéis exactamente encima de las huellas de sus pasos
  12. en quien nunca hubo pecado y en cuyos logos no se encontró nunca engaño y error;
  13. él, que, siendo ultrajado e insultado no respondía con ultrajes e insultos, siendo maltratado no amenazaba con venganza, sino que se ponía en manos de Dios que juzga siempre con justicia;
  14. quien llevó él mismo nuestros pecados y ofreció su cuerpo como sacrificio sobre la cruz de madera, para que nosotros, estando muertos a los pecados, recibamos la redención y liberación y vivamos con la justicia y la virtud; y gracias a sus heridas hemos sido curados de la enfermedad mortal del pecado.
  15. Pues erais enfermos espiritualmente como ovejas descarriadas en peligro de ser devoradas inmediatamente por el lobo, pero ahora habéis vuelto al buen Pastor y guardián de vuestras vidas y psiques-almas.

 

Capítulo 3: Deberes conyugales, 1-7. Consejos generales, buena conciencia 8-17. La bajada de Cristo al Hades, 18-22.

 

Deberes conyugales, 3:1-7.

3:1. Igual, vosotras las mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, para que si alguno de ellos se muestra reacio al logos de Dios, pueda ser ganado en la fe y vida en Cristo sin necesidad de palabras y enseñanzas,

  1. al ver vuestro comportamiento virtuoso y vuestra conducta amable, humilde y respetuosa, que inspira vuestro temor y respeto a Dios.
  2. Lo importante no es el adorno exterior, compuesto de peinados, joyas y vestidos,
  3. sino el hombre interno, el del corazón, en el incorruptible ornamento de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima y hermosura delante de Dios. [4. pero que tengan como ornamento (o adorno) escondido a los ojos de los hombres al hombre interior del corazón, que tiene como ornamento (o adorno) incorruptible el espíritu afable y apacible que delante de Dios es de grande valor y hermosura].
  4. Porque así se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que tenían su esperanza y fe puesta en Dios y obedecían a sus maridos;
  5. ejemplo es Sara que obedeció a Abrahán, llamándole con respeto y humildad señor. Vosotras podéis ostentar el título de hijas suyas, si hacéis el bien cuando los maridos se enfadan contra vosotras, sin dejaros atemorizar por nada.
  6. Vosotros, maridos, igualmente, convivid con ellas sabiamente evitando comportamientos duros, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, no olvidéis que la mujer como es más sensible no es tan fuerte psíquicamente y emocionalmente y fácilmente se entristece y se desanima, además las esposas son coherederas de la misma jaris-gracia energía increada y de la vida eterna; así antes se eliminan los obstáculos para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

Consejos generales, buena conciencia, 3: 8-17.

  1. Finalmente, vivid todos unidos en armonía con Dios. Sed compasivos, fraternales, misericordiosos, cariñosos, amables, apacibles y humildes,
  2. no devolváis mal por mal, ni injuria por injuria, sino todo lo contrario, bendecid siempre, conociendo bien que para esto habéis sido llamados por Dios para ser herederos de la bendición y no de la maldición.
  3. Estad en alerta y controlad lo que decís, porque la Escritura dice:Porque el que quiere disfrutar de la vida pacífica y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen nunca mentiras y engaños.
  4. Apártese del mal y haga el bien, busque y pida de Dios la paz y cada uno que corra en pos de ella.
  5. Porque el Señor mira por los que practican la justicia y tiene los oídos atentos a sus súplicas; al contrario, el rostro enfadado del Señor está contra aquellos que hacen el mal”.
  6. ¿Quién podría haceros daño si vosotros seguís el bien?
  7. Si, a pesar de todo, padecéis y sufrís por la justicia ¡dichosos vosotros, porque Dios permite esta prueba para vuestro bien! Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis;
  8. sino santificad al Señor y Dios en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa a favor de la verdad con serenidad y apacibilidad ante todo el que os demande razón y demostración de la esperanza y la fe que hay en vosotros;
  9. pero hacedlo con dulzura y con respeto, con la conciencia tranquila, para que los que interpretan mal vuestra vida cristiana en Cristo, por vuestro comportamiento queden avergonzados en la sociedad de sus mismas palabras.
  10. Mejor es sufrir por hacer el bien que por hacer el mal, si Dios así lo dispone y lo permite.

La bajada de Cristo al Hades, 3:18-22.

  1. Porque también Cristo padeció encima de la cruz una sola vez para la eliminación de nuestros pecados, el justo y santo por los injustos para llevarnos a la reconciliación con Dios y a la vida espiritual, siendo a la verdad muerto en la carne encima de la cruz, pero vivificado por el Espíritu de la deidad;
  2. con la psique-alma unida con la deidad fue a anunciar la salvación incluso a los espíritus que estaban en la prisión del Hades y los anunció el Evangelio de la salvación,
  3. los cuales se habían mostrado reacios a la fe en otro tiempo en los días de Noé, cuando Dios esperaba con paciencia que volviesen a la metania y al camino de la virtud, mientras se construía el arca, en la cual unos pocos ocho personas se salvaron del cataclismo del agua;
  4. El agua que prefiguraba el bautismo actual, que ahora en la pila bautismal nos salva a nosotros los cristianos, no mediante la purificación de la inmundicia corporal sino mediante la súplica hecha a Dios para darnos una conciencia buena, la cual recibe su eficacia por la resurrección de Jesús Cristo,
  5. quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.

 

Capítulo 4: Los padecimientos del Señor, ejemplo de paciencia y buenos administradores de la jaris-gracia de Dios, 1-6. La agapi y la paciencia elementos indispensables para la vida espiritual, 7-11. Padeciendo como cristianos, 12-19.

 

Los padecimientos del Señor, ejemplo de paciencia y buenos administradores de la jaris-gracia de Dios, 4:1-6. 

4:1. Por eso, si Cristo sufrió en su naturaleza física humana por nosotros, vosotros también armaos del mismo pensamiento, y aceptar que vais a sufrir análogos padecimientos, sin ser arrastrados al pecado; porque el que padeció y se crucificó según el cuerpo junto con Cristo, está muerto sobre el pecado y cesa de pecar,

  1. para que en los días restantes de su vida mortal esté al servicio no de los deseos perversos de los hombres alejados de Dios, sino de acuerdo con la voluntad de Dios.
  2. Ya es suficiente que hayáis empleado el tiempo pasado en vivir a lo pagano, en los bajos instintos animales, en groserías, liviandades, desenfrenos, orgías, borracheras y abominables idolatrías por las que se pisoteaba la ley ética más elemental.
  3. A éstos les parece cosa extraña que vosotros ya no os mezcláis con ellos en ese desbordamiento y desenfreno de inmoralidad y ahora os insultan y os blasfeman de distintas maneras por la verdad cristiana.
  4. Ellos de todo darán cuenta al que está preparado para juzgar vivos y muertos.
  5. Para esto se anunció el evangelio a los muertos abajo en el Hades, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios, por supuesto si habrían aceptado el kerigma de Cristo. 

La agapi y la paciencia elementos indispensables para la vida espiritual, 4:7-19.

  1. Tened en cuenta que se acerca la muerte de todos y el fin de todas las cosas. Estaos en nipsis, sed sobrios y estad atentos a las oraciones en contacto consciente con Dios.
  2. Ante todo amaos desinteresadamente y ardientemente unos a otros, porque la agapi-amor desinteresada e incondicional cubrirá multitud de los pecados.
  3. Practicad sin murmuraciones de todo corazón la filoxenía-hospitalidad unos con otros.
  4. Que cada cual ponga al servicio de los demás el carisma que haya recibido como corresponde a buenos administradores de los distintos carismas de χάρις jaris-gracia energía increada de Dios;
  5. el que tenga el carisma de la enseñanza, que tenga en cuenta que comunica logos de Dios; el que presta un servicio que lo haga como mandatario de Dios de manera que en todo sea Dios glorificado por Jesús Cristo al cual se debe la doxa-gloria luz increada, la dinamis potencia de la energía increada y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Padeciendo como cristianos, 4:12-19.

  1. Queridos hermanos, no os extrañéis, como si fuera algo raro, por veros sometidos al fuego que provocan las pruebas, los padecimientos o cualquier otra cosa extraña que os suceda;
  2. al contrario, alegraos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo con las tristezas y las persecuciones que sufrís por él, para que también os alegréis y os gocéis el día en que se apocalipte-revele su doxa-gloria luz increada, durante Su Segunda Parusía-Presencia o Venida.
  3. Bienaventurados y dichosos vosotros, si sois ultrajados, insultados y vituperados en nombre de Cristo, porque el Espíritu de la doxa-gloria luz increada y la dinamis potencia de la energía increada, el Espíritu de Dios reposa en vosotros; ciertamente, de parte de ellos, Cristo es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
  4. Que ninguno de vosotros tenga que sufrir y ser castigado por ser homicida, ladrón, malhechor o por mezclarse en asuntos ajenos;
  5. pero si padece por ser cristiano, no se avergüence, antes al contrario en estos casos dé gracias a Dios, porque lleva el nombre de cristiano.
  6. Porque ha llegado ya el tiempo de comenzar el juicio y la prueba, primero de los fieles que constituyen el pueblo de la casa de Dios. Y si el juicio empieza por nosotros, ¿cuál será el fin que aguarda a los que se han mostrado rebeldes y adversarios al evangelio de Dios?
  7. y si el justo se salva a duras penas, ¿adónde irán a parar el injusto y el pecador?
  8. Así pues, incluso los que ahora padecen en conformidad con la voluntad de Dios, que continúen haciendo el bien y encomienden sus psiques-almas al fiel Creador.

 

Capítulo 5: Consejos a los pastores y a los pastoreados, 1-9. Bendiciones y saludos, 10-14.

 

Consejos a los pastores y a los pastoreados, 5:1-9.

5:1. A los presbíteros que hay entre vosotros los exhorto yo, συμπρεσβύτερος simpresbítero COPRESBÍTERO también, testigo presente de los padecimientos de Cristo y participante en la doxa-gloria luz increada que habrá de apocaliptarse-revelarse en el futuro, durante Su Segunda Parusía-Presencia.

(Aquí vemos al mismo Pedro calificándose de co-presbítero, o sea, igual que los demás presbíteros, no como jefe o Papa infalible que maniáticamente sostiene la herejía del papismo).

  1. Apacentad el rebaño que Dios os ha confiado y cuidad de él no a la fuerza, sino de buena voluntad y buenas ganas, como Dios manda y quiere; no por una vil ganancia, sino con buen ánimo y generosidad;
  2. no como dictadores, sino como modelos de virtud para el rebaño.
  3. Y cuando aparezca el supremo pastor, el Cristo, recibiréis la corona imperecedera de la doxa-gloria increada.
  4. De igual manera vosotros, jóvenes, vivid sumisos desinteresadamente a los ancianos. Revestíos todos mutuamente de humildad, como servidores unos de los otros; porque Dios resiste y aborrece a los soberbios, pero da su jaris-gracia energía increada a los humildes.
  5. Por tanto, haceos humildes, bajo la poderosa mano de Dios, para que os ensalce a su debido tiempo, durante Su Segunda Parusía-Presencia.
  6. Descargad sobre el Señor todas vuestras preocupaciones y problemas diarios, pues él se ocupa y se cuida de vosotros.
  7. ¡Estad en continua nipsis, vigilancia y guardia y sed sobrios! Vuestro enemigo el diablo maniáticamente como león rugiente da vueltas y busca a quién devorar, arrastrándolo al pecado y a la muerte espiritual eterna.
  8. A ese enemigo resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos, esparcidos por el mundo soportan las mismas tentaciones y los mismos sufrimientos.

Bendiciones y saludos, 5:10-14.

  1. El Dios de toda jaris-gracia que os llamó en Cristo a su eterna doxa-gloria luz increada, él mismo os edificará después de un breve tiempo de padecer y soportar las tribulaciones, y os fortalecerá, os apoyará y os consolidará;
  2. A él la doxa-gloria luz increada y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Saludos finales

  1. Por medio de Siluán, a quien tengo por un fiel hermano vuestro, os he escrito estas pocas palabras para exhortaros y aseguraros que la χάρις jaris-gracia energía increada de Dios, en la cual vosotros os mantenéis firmes, es la verdadera y real.
  2. Os saluda la iglesia de Babilonia, elegida por Dios lo mismo que vosotros, y Marcos, mi hijo espiritual.
  3. Saludaos mutuamente con el abrazo de la agapi-amor fraternal. Que la paz esté con todos los que creéis, pertenecéis y sois de CristoDios. Amín.

 

II EPÍSTOLA DE PEDRO – Β΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΕΤΡΟΥ

II epístola Capítulo 1: Saludos y llamamiento a la vida santa, 1-11. Su deber como Apóstol es dirigir consejos hacia los fieles, 12-21.

 

Saludos y llamamiento a la vida santa, 1:1-11.

1:1. Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesús Cristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesús Cristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra;

  1. ¡La χάρις jaris-gracia energía increada y la paz abunde en vosotros mediante el conocimiento-gnosis espiritual más profundo y perfecto de Dios y Jesús, nuestro Señor!
  2. Esto porque la dinamis potencia de la energía increada de nuestro Señor Jesús, nos ha otorgado y regalado todo lo necesario que ayuda y conduce a la vida espiritual y a la piedad. Y nos ha regalado todo para el conocimiento-gnosis espiritual más profundo del verdadero Dios, el cual nos ha llamado y sacado del engaño y de la culpa, gracias a su propia doxa-gloria increada y virtud;
  3. por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la energía increada de la naturaleza divina, evitando la corrupción que hay en el mundo a causa de todo deseo indecente y la concupiscencia; (Fisis-naturaleza=esencia-usía y energía, por tanto, participamos de la energía de la fisis, no de la esencia-usía de la fisis; no hay esencia sin energía ni energía sin esencia, la esencia-usía jamás ha visto nadie, dicen los santos Padres).
  4. Por eso debéis esforzaros en añadir a vuestra fe la virtud, y en la virtud añadir, ayudados también por vuestra experiencia personal, la exacta gnosis-conocimiento espiritual de la voluntad divina
  5. y a la gnosis-conocimiento espiritual, añadir la templanza y el autodominio, a la templanza paciencia, a la paciencia piedad,
  6. a la piedad amor fraterno, al amor fraterno añadir la agapi-amor desinteresada e incondicional a Dios y a todos;
  7. Porque si estas virtudes se encuentran en vosotros y van en aumento, no permaneceréis ociosos y estériles de los frutos espirituales, al contrario avanzaréis y os perfeccionaréis, mediante vuestra experiencia espiritual, a la perfecta gnosis-conocimiento espiritual de nuestro Señor Jesús Cristo.
  8. Porque el que carece de ellas es ciego y miope, que se ha olvidado, después de su bautismo ortodoxo, de hacer la catarsis de sus antiguos pecados.
  9. Por consiguiente, hermanos, esforzaos más y más por asegurar vuestra vocación y elección por las virtudes que os mencioné; porque si las aplicáis, progresaréis y no tropezaréis ni recaeréis jamás,
  10. y se os abrirán de par en par las puertas de la eterna realeza increada de nuestro Señor y Salvador Jesús Cristo.

Su deber como Apóstol es dirigir exhortaciones hacia los fieles, 1:12-21.

  1. Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados y sostenidos en la verdad cristiana clara y presente.
  2. Por tanto, considero justo y correcto estimularos con mis exhortaciones, mientras habito en esta tienda de campaña, es decir, mi cuerpo, para que en paciencia os mantengáis firmes y cuidadosos con recuerdo y memoria de estas verdades,
  3. que en breve abandonaré en la tumba, saliendo pronto de este mundo, según me ha manifestado nuestro Señor Jesús Cristo.
  4. Pero me esforzaré por mis textos de inspiración divina para que en todo tiempo, después de mi partida, podáis tener presentes en vuestra memoria estas verdades y cosas.
  5. Porque nosotros los Apóstoles no os hemos dado a conocer la dinamis potencia de la energía increada e infinita y la segunda venida de nuestro Señor Jesús Cristo basados en mitos y fábulas artificiosas hábilmente imaginadas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestuosidad, durante su gloriosa metamorfosis.
  6. Porque Él durante la metamorfosis recibió de Dios Padre el honor y la doxa-gloria cuando desde la excelsa doxa-gloria luz increada, se le hizo llegar esta voz: «Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia».
  7. Esta voz bajada del cielo la oímos nosotros cuando estábamos con él en el monte santo de la metamorfosis,
  8. con lo cual después de este testimonio del Padre nos confirmamos más aún en los logos de los profetas del Antiguo Testamento sobre Jesús Cristo. Por tanto, vosotros mismos hacéis bien en poner vuestra atención en estos logos proféticos, como en lámpara que luce en lugar tenebroso hasta que alboree el día y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones, es decir, nazca y brille en vuestros corazones el sol espiritual de la justicia, de nuestro Señor Jesús Cristo.
  9. Ante todo debéis saber que ninguna profecía de la Escritura es objeto de interpretación y percepción personal, sino por la iluminación de la luz increada del Espíritu Santo.
  10. porque nunca hasta ahora la profecía fue traída y dicha por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios profetizaron siendo dirigidos e inspirados por el Espíritu Santo.

 

Capítulo 2: Falsos profetas y falsos maestros y el inevitable castigo a ellos, 1-11. Esclavos a los pazos que arrastran a los demás a la perdición, 12-23.

 

Falsos profetas y falsos maestros y el inevitable castigo a ellos, 2:1-11.

2:1. Como hubo falsos profetas en el pueblo, también se presentarán entre vosotros falsos maestros, los cuales enseñarán doctrinas de perdición con mucha astucia e intentarán introducir y salvaguardar sus abominables herejías, negarán al Señor que por su sangre los redimió de la condena eterna y atraerán sobre sí una ruina fulminante.

  1. Muchos serán arrastrado por los tramposos herejes y los seguirán en sus desvergüenzas, y por su causa será blasfemado y maldecido el camino de la verdad cristiana que conduce a la santificación y a la semejanza a Dios;
  2. llevados de la avaricia, la codicia y la ambición, os explotarán como falsos comerciantes con logos llenos de trampas y falsedades, que los irá captando y percibiendo vuestra diania-mente/intelecto produciendo conceptos falsos y enfermos. Sobre los tales ya hace mucho tiempo que la condenación no se tarda, su ruina no duerme, no se retrasará.
  3. Porque si Dios no perdonó a los ángeles pecadores, sino que los arrojó al infierno, y los encerró en las prisiones tenebrosas del tártaro en espera del juicio;
  4. y si no perdonó al mundo antiguo de la época del cataclismo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;
  5. y si condenó a la destrucción y redujo a cenizas las ciudades de Sodoma y Gomorra para que sirviesen de ejemplo a todos los que en el futuro habían de vivir impíamente,
  6. y si libró al justo Lot, entristecido ante la conducta lujuriosa de aquellos hombres malvados y desenfrenados que pisoteaban los lazos naturales de la conciencia,
  7. porque el justo Lot, que habitaba entre ellos, cada día sentía su psique-alma justa atormentaba, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos;
  8. sabe el Señor librar a los piadosos de las tentaciones y de las peripecias y reservar a los criminales para ser castigados aquel gran día del juicio,
  9. y especialmente los que siguen los deseos impuros de la carne y los bajos instintos animales y desprecian la autoridad del Señor. Atrevidos y arrogantes, no tienen miedo en blasfemar y burlarse contra los seres gloriosos, los ángeles,
  10. cuando los mismos ángeles, aun siendo superiores en fuerza y en poder, no se atreven a pronunciar contra los malignos espíritus ninguna injuria en presencia del Señor.

Esclavos a los pazos que arrastran a los demás a la perdición, 2:12-23.

  1. Estos hombres heréticos son como animales irracionales, nacidos para seguir los impulsos de los instintos animales, destinados por ley natural a ser cazados y a morir; hablan mal e insultan contra las cosas que no conocen, es decir, contra los ángeles, y morirán como los animales;
  2. ése será el pago merecido por sus injusticias e iniquidades; ya que por su hedonismo tienen por delicia el gozar día y noche de diversiones y deleites carnales y mundanos. Estos son hombres corrompidos e inmundos, quienes aun mientras banquetean con vosotros, se recrean en sus errores y engaños.
  3. tienen sus ojos llenos de deseos indecentes y adúlteros y no se hartan de pecar continuamente; seducen a las psiques inestables que no están bien sostenidas en la fe y en la virtud; tienen el corazón habituado a la avaricia, a la codicia y al hedonismo, ¡son hijos de la maldición!
  4. Abandonaron el buen camino, se extraviaron y siguieron el mal ejemplo de Balaán, hijo de Beor, que habiendo amado el salario de la injusticia, (cuando recibió dinero del rey de los Moabitas para maldecir injustamente bajo su conocimiento al pueblo de Dios),
  5. y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, un burro, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.
  6. Éstos son secos como fuentes sin agua, nubes azotadas por el viento, a quienes les aguardan densas tinieblas eternas del Hades.
  7. Porque estos con sus discursos pomposos, falsos y vacíos, despiertan los deseos carnales y el desenfreno de aquellos que apenas habían logrado escapar de los que viven en el error y en el engaño del pecado.
  8. Les prometen la libertad, mientras ellos son esclavos de los pazos y de la corrupción que conduce a la destrucción; porque de aquel pazos por el que uno ha sido vencido, en este pazos se ha esclavizado.
  9. En efecto, si después de haber escapado de la corrupción y de las contaminaciones del mundo pecador, mediante la gnosis-conocimiento espiritual del Señor y Salvador Jesús Cristo, se dejan de nuevo envolver y ser vencidos por ellas, y entonces su estado final viene a ser peor que el primero.
  10. Mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia que, después de haberlo conocido, apartarse de la santa voluntad del Señor que se les había transmitido.
  11. Se cumple en ellos la verdad de aquel dicho: “El perro vuelve a comer lo que había vomitado y la cerda lavada vuelve a revolcarse en el cieno”.

 

Capítulo 3: El día del Señor vendrá y las cosas que sucederán, 1-13. Vigilantes, despiertos y puros para la recepción del juez, 14-18.

 

El día del Señor vendrá y las cosas que sucederán, 3:1-13.

3:1. Queridos hermanos, ésta es la segunda carta que os escribo. En las dos, mi propósito es el mismo: conseguir con mis consejos que penséis, entendáis y viváis ortodoxamente.

  1. Recordad los logos que os anunciaron los santos profetas en tiempos del Antiguo Testamento, y la enseñanza de los Apóstoles que es la voluntad y enseñanza del Señor y Salvador nuestro.
  2. Guardad todo esto como tesoro precioso, teniendo en cuenta que en los ésjatos-últimos días aparecerán charlatanes dominados y endurecidos por sus propios pecados, estarán viviendo según sus deseos indecentes, viciosos y astutos, burlándose de la enseñanza del Señor y de todo lo cristiano,
  3. y ospreguntarán: ¿En qué ha venido a quedar la promesa de Cristo sobre su segunda Parusía-Presencia o venida? Nuestros padres han muerto y nada ha cambiado, todo sigue igual desde que el mundo es mundo.
  4. Pero ellos cegados por sus pazos y pecados se olvidan de esto: que los cielos estaban desde el tiempo antiguo y la tierra que provino, salió del agua y por el agua subsiste y está asentada, y fueron hechos y asentados por el logos de Dios,
  5. por lo cual el mundo pecador de entonces, por mandato de Dios, pereció anegado por el agua del diluvio;
  6. pero los cielos y la tierra que existen ahora llevan atesorado dentro de ellos fuego que ha sido dado y atesorado por el omnipotente logos de Dios; y está guardado para el día del juicio y la perdición de los hombres impíos.
  7. Queridos hermanos, no debéis olvidar una cosa: que un día es ante Dios como mil años, y mil años como un día.
  8. Sin embargo el Señor no retarda el cumplimiento de la promesa, como creen algunos que le acusan de tardanza; pero que tengan en cuenta que el Señor usa su tolerancia y paciencia porque no quiere que nadie perezca, sino que todos alcancen la metania y la salvación.
  9. Pero el día del Señor vendrá como ladrón de la noche, y en el cual los cielos se desintegrarán con grande estruendo, y los elementos, abrasados, serán disueltos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.
  10. Si todo esto ha de disolverse y desaparecer de esta manera, pensad cómo debéis ser los Cristianos en vuestras relaciones, que debéis llevar una vida santa y en piedad,
  11. esperando, sin miedo sino con alegría y esperanza, nueva tierra y acelerando del día de la venida de Dios, en la que los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos del universo siendo quemados se fundirán.
  12. Pero nosotros los cristianos esperamos, según nos lo tiene prometido Dios, otros cielos y otra tierra nueva, en los que habitará permanentemente la justicia y la virtud”.

Vigilantes, despiertos y puros para la recepción del juez, 3:14-18.

  1. Por lo cual, queridos hermanos, en espera de todas estas cosas altísimas y excepcionales, esforzaos por encontraros sin mancha, sin culpa y en paz en presencia del Señor y así le contemplaréis con alegría y paz.
  2. Tened en cuenta que la paciencia, la tolerancia y la magnanimidad de nuestro Señor y considerar como una oportunidad dada por Dios para nuestra salvación, como ya os lo escribió nuestro queridísimo hermano Pablo, con la sabiduría que Dios le ha dado;
  3. de hecho, así se expresa en todas las cartas cuando trata de estos temas. Es cierto que en éstas cartas se encuentran algunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes e inestables en la fe cristiana tergiversan para su propia perdición, lo mismo que hacen con el resto de la Sagrada Escritura.
  4. Vosotros, sin embargo, queridísimos hermanos, avisados y conociendo de antemano, estad en guardia y protegeos, no sea que, arrastrados por el error de los libertinos y falsos maestros, decaigáis de vuestra firmeza en la fe cristiana;
  5. Antes bien, creced continuamente en la χάρις jaris-gracia energía increada y en la gnosis-conocimiento espiritual de nuestro Señor y Salvador Jesús Cristo. ¡A él sea infinita e increada doxa-gloria ahora y hasta el día sin crepúsculo de la eternidad! Amén.

EPÍSTOLA DE PABLO A LOS HEBREOS

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

EPÍSTOLA DE PABLO A LOS HEBREOS – ΠΡΟΣ ΕΒΡΑΙΟΥΣ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

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Capítulo 1: El Hijo de Dios hecho hombre y habló por él, 1-4. El Hijo incomparablemente superior a los ángeles, 4-14.

 

El Hijo de Dios hecho hombre y habló por él, 1:1-4.

1:1. Dios durante los antiguos años, es decir, el período antes de Cristo, habló muchas veces y en diversas formas y ha develado Su voluntad a nuestros antepasados por medio de los profetas; y en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo unigénito,

  1. a quien Dios Padre ha constituido heredero, señor y rey de toda la creación, de las cosas y de las realidades terrenales y celestes, y por quien hizo todo en el tiempo.
  2. el cual ὢν on siendo el resplandor de su doxa (gloria, luz increada) y el carácter de su hipóstasis (base substancial) o persona, y quien sustenta todas las cosas con la dinami (potencia de la energía increada) de su logos, y por medio de sí mismo efectuando la catarsis de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. [3 el cual, existía antes de la creación, ὢν on siendo el resplandor de su doxa (gloria, luz increada) de la fisis-naturaleza del Padre y el carácter de su hipóstasis (base substancial) o persona, es decir, era huella o estampa exacta e icona-imagen viva de la misma usía-esencia del Padre, o sea, idéntico al Padre; y quien sustenta todas las cosas con la dinami (potencia de la energía increada) de su logos; y una vez hecho hombre y por medio de sí mismo y por el sacrificio de su sangre efectuó la catarsis de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la majestuosidad del Padre, es decir, fue honrado y glorificado por Dios también como hombre y se elevó en las alturas por encima de toda la creación, porque se sentó como hombre también al trono del Padre].
  3. llegando a ser superior a los ángeles, cuanto heredó un nombre más excelente que ellos, (paralelamente junto con el nombre de Hijo unigénito fue llamado Kirios-Señor de las realidades y existencias celestes, de las terrenales y de las subterráneas del ultramundo).

El Hijo incomparablemente superior a los ángeles, 4-14.

  1. En efecto, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios alguna vez: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy, de forma sobrenatural te he dado naturaleza humana por y en Espíritu Santo y la Virgen María; y de nuevo en otro versículo de la Escritura: Yo seré el Padre del Jesús humanizado, y él será mi Hijo, en especial sentido y significado?
  2. Y de nuevo, cuando introdujo al Hijo primogénito en la οἰκουμένη icumeni toda tierra habitada, dijo: “Que le veneren y adoren todos los ángeles de Dios”.
  3. Mientras que discierne entre ángeles e hijo de Dios, y cuando habla de los ángeles, dice: “Dios hace a sus ángeles rápidos y finos como vientos, y a sus sirvientes con la energía increada, drástica y resplandeciente como llama de fuego”.
  4. y del Hijo, en cambio, afirma: “Tu trono, oh Dios, dura eternamente por los siglos de los siglos; y tu mando o vara real es mando y poder de rectitud y justicia.
  5. Has amado la justicia y odiado siempre la iniquidad; por eso Dios, tu Dios y Padre, por el Espíritu Santo te ha ungido, crismado con óleo de alegría más que tus compañeros que participan de la misma crismación-unción que tú; (es decir de los profetas, de los sacerdotes y de los reyes del Antiguo Testamento; aquellos recibieron en parte el Espíritu Santo, en cambio tu lo has recibido entero)”.
  6. Más todavía: “Señor, tú pusiste al principio los cimientos de la tierra, y los cielos son obra de tus manos.
  7. Ellos perecerán y perderán su forma actual, pero tú quedarás eternamente e inalterable, todo y todos envejecerán y se desgastarán como la ropa;
  8. tal como se dobla un manto tú los doblarás y cambiarán de forma; mas tú eres siempre el mismo y tus años no terminan nunca”.
  9. Y ¿a cuál de los ángeles dijo jamás: “Siéntate a mi derecha hasta que haga de tus enemigos estrado de tus pies?”
  10. ¿No son todos ellos espíritus encargados de un servicio, enviados de Dios al servicio de aquéllos que deben heredar la σωτηρία sotiría redención y salvación?

 

Capítulo 2: La redención y salvación tan grande se realizó por Jesús Cristo y no por los ángeles, 1-18

 

2:1. Como el Hijo es incomparablemente superior, exactamente por eso debemos prestar más atención a las enseñanzas recibidas por los Apóstoles, no sea que nos deslicemos del camino de la σωτηρία sotiría redención y salvación.

  1. Porque si la ley antigua, que se dijo a Moisés, fue dicha mediante el logos de los ángeles, se demostró que es fidedigno y fuerte hasta el punto de que toda transgresión y desobediencia recibió como recompensa su justo castigo,
  2. ¿cómo podríamos escapar nosotros el castigo si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación comenzó a ser enseñada por la predicación del mismo Señor, y nos ha sido transmitida con garantía por aquellos que le oyeron directamente de Su boca, es decir, los Apóstoles,
  3. y el kerigma de los Apóstoles lo confirmaba el mismo Dios con signos, prodigios y toda clase de milagros, y con los dones/carismas que el Espíritu Santo repartía a los fieles según la voluntad de Dios.
  1. Porque, esta superioridad de Cristo se ve también por el hecho que, no sometió a los ángeles la οἰκουμένη icumeni (toda tierra habitada) venidera o al mundo venidero, que se constituiría por el Mesías y sobre el mundo del cual ahora hablamos, sino que le sometió a Cristo.
  2. Alguien afirmó en cierto versículo en la Escritura: «¿Qué valor tiene el ser humano, para que de él te acuerdes; o el hijo del hombre, para que de él te preocupes y lo visites?
  3. Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de doxa-gloria y honor como rey de la creación.
  4. Todo lo sometiste bajo sus pies». Porque en cuanto el Dios Padre le sometió todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero ahora todavía no vemos que todas las cosas le sean absolutamente sometidas al Hijo de Dios hecho hombre.
  5. Pero a Jesús, que durante poco tiempo fue rebajado e inferior en relación a los ángeles, ya que padeció y murió en la cruz, le vemos coronado de gloria y dignidad por haber sufrido el cáliz amargo de la muerte; para que por la χάρις jaris-gracia energía increada de Dios gustase la muerte por la salvación de cada ser humano.
  6. Convenía, en efecto, a Dios por quien y para quien todo fue hecho, queriendo llevar a la gloria un gran número de hijos, hiciese perfecto, mediante los padecimientos, al jefe y causa de la salvación, o sea a Cristo, que debía guiarlos a la salvación y a la doxa-gloria luz increada.
  7. Porque Cristo el santificador y los santificados tienen todos el mismo origen de un Padre. Por esta razón el Cristo a los que llama a la salvación no se avergüenza de llamarlos también hermanos,
  8. diciendo: «Anunciaré y confesaré tu nombre a mis hermanos, en plena asamblea con mis hermanos te glorificaré y te alabaré».
  9. Y ora vez dice: «Yo el Mesías como hombre pondré mi confianza en Dios y Padre». Más todavía: «Aquí estoy yo con los hijos que Dios me ha dado».
  10. Y como los hijos de Dios han tomado todos la naturaleza humana con cuerpo, carne y sangre, enferma y corrupta, pues, de la misma manera también él tomó la naturaleza humana cuerpo, carne y sangre, pero sin pecado; se hizo hombre para aniquilar con su muerte al diablo, quien hasta hace poco tenía la fuerza y el poder de arrojar a los hombres a la muerte (física y espiritual) por causa de sus pecados,
  11. y librar a todos aquellos que, por miedo a la muerte, estaban sometidos durante toda su vida a la depresiva esclavitud de la agonía, del temor y terror ante la muerte.
  12. Porque, ciertamente, no vino en auxilio de los ángeles inmateriales, (entonces no hacía falta hacerse hombre) sino que vino en auxilio de la descendencia de Abrahán.
  13. Por lo cual debió hacerse en todo semejante a sus hermanos, -menos el pecado, por supuesto- para convertirse en gran sacerdote misericordioso y fiel ante Dios, que ofreció sacrificio e intercesión a Dios, para la expiación y el perdón de los pecados del pueblo.
  14. Pues por el hecho de haber padecido y haber sido probado, puede y quiere con agapi-amor increada sin límites y desinteresada a ayudar aquellos que están sometidos a la prueba y son tentados, fatigados y atormentados.

 

Capítulo 3: Jesús es superior incomparablemente a Moisés, 1-6. La obcecación de los israelitas en el desierto y su castigo, 7-19.

 

Jesús es superior incomparablemente a Moisés, 3:1-6. 

3:1. Por eso, hermanos cristianos santos, miembros del pueblo de Dios, partícipes de la llamada celeste, considerad profundamente y entended bien a éste que Dios nos ha enviado como gran Sacerdote de nuestra fe, el Jesús Cristo,

  1. modelo de fidelidad a Dios, que le dio tal nombramiento como lo fue Moisés en todo el pueblo de Israel, que era la casa de Dios.
  2. Pero Cristo, en efecto, ha sido considerado digno de una gloria incomparablemente superior a la de Moisés, en la misma medida en que el valor y el honor del arquitecto de una casa supera a la casa misma.
  3. Toda casa ha sido construida por alguien, pero es Dios quien ha creado todas las cosas, visibles e invisibles.
  4. Y Moisés fue fiel en toda su casa, como administrador y sirviente de Dios, que había de dar testimonio de las cosas que se habían de decir y revelar al pueblo.
  5. Pero Cristo como Hijo, ha sido fiel incomparablemente superior al frente de toda la casa de Dios que también es suya. Y su casa somos nosotros los Cristianos, con tal que permanezcamos firmes e inquebrantables manteniendo nuestra confianza a Dios hasta el fin y en la esperanza que tenemos de que somos herederos de los bienes eternos.

La obcecación de los israelitas en el desierto y su castigo, 3:7-19.

  1. Por eso, como dice el Espíritu Santo: “Hoy, o sea, en la vida presente, si oís su voz y los mandamientos-logos de Dios,
  2. no os hagáis duros e insensibles en vuestros corazones y en contra de los logos-mandamientos divinos, como ocurrió en el tiempo de mi ira contra el pueblo de Israel, es decir, día de la rebelión y de la tentación en el desierto que se comportaron agresivamente contra mí,
  3. cuando vuestros padres me desafiaron y pusieron a prueba mi providencia, mi bondad y mi fuerza, sin embargo, yo entonces no los abandoné, aunque habían visto mis obras milagrosas durante cuarenta años que estaban en el desierto.
  4. Por eso me irrité contra aquella generación, porque no se arrepintieron y dije: “Su corazón siempre anda extraviado y engañado por sus deseos pecadores; pero ellos nunca quisieron conocer mis admirables formas y modos por los que les conducía y protegía.
  5. Y en mi indignación e ira, juré: No entrarán jamás en mi tierra de paz y descanso que los prometí”.
  6. Por tanto, hermanos, tened cuidado, que no haya entre vosotros un corazón tan malo, duro e incrédulo que se aparte del Dios vivo.
  7. Más bien, animaos mutuamente cada día mientras dura este “hoy”, o sea, la vida presente, de modo que ninguno de vosotros se endurezca por la seducción del pecado.
  8. Porque hemos llegado a ser partícipes en la vida y doxa-gloria luz increada de Cristo, si seguimos manteniendo hasta el fin inquebrantable nuestra fe inicial, por la que hemos tomado nueva hipóstasis base subsistencial y personalidad como hijos Dios.
  9. Cuando se dice: “Hoy, en la vida presente, si oís su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como ocurrió a los hebreos en la rebelión en el desierto,
  10. ¿quiénes fueron los que, después de haber oído, se rebelaron? ¿No fueron todos aquellos que salieron libres de Egipto conducidos por Moisés?
  11. Y ¿contra quién se irritó Dios durante cuarenta años? ¿No fue contra los culpables, que pecaron ante Dios y se endurecieron sus corazones, cuyos cadáveres cayeron en el desierto?
  12. Y ¿contra a quién juró Dios que no entrarían en su tierra prometida de descanso y paz, sino a aquellos que habían sido desobedientes y duros de corazón?
  13. Vemos, pues, que ellos a causa de su incredulidad no pudieron entrar a la tierra prometida.

 

Capítulo 4: Nuestro descanso cerca de Dios, 1-13. Jesús el gran Sacerdote, 14-16. 

 

Nuestro descanso cerca de Dios, 4:1-13.

4:1. Por tanto, nosotros también teniendo en cuenta el castigo a los hebreos, no temamos de que, mientras sigue en vigor la promesa de entrar en el descanso eterno de su Realeza increada, alguno de vosotros parezca que ha retrasado y queda fuera.

  1. Porque también nosotros, como ellos, hemos recibido la divina promesa de la vida eterna, exactamente igual que aquellos habían recibido la promesa para la tierra de su descanso; pero a ellos no les aprovechó el logos que habían oído, porque al escucharlo no se unieron a él por la fe y la libre buena voluntad.
  2. Entremos, pues, nosotros, que hemos creído, en el descanso eterno del cielo, según lo que dijo Dios: «Y juré en mi indignación contra ellos: ¡No entrarán jamás en mi tierra de descanso que los prometí!», a pesar que las obras de Dios, y por consecuencia también la tierra del descanso, se hicieron desde que se constituyó el mundo-cosmos.
  3. Porque en cierto pasaje dijo acerca del séptimo día: «Y Dios descansó de todas las obras de su trabajo el séptimo día».
  4. Y de nuevo en la Escritura dice: «No entrarán en mi descanso», y realmente no entraron.
  5. Queda, pues, que algunos han de entrar en el descanso, y los primeros que recibieron la buena promesa no entraron a causa de su incredulidad y desobediencia,
  6. de nuevo Dios determina otro día, después de tantos siglos por boca de David, como se dijo: «¡Hoy, si oís la voz de Dios, no endurezcáis vuestros corazones por vuestra incredulidad y desobediencia!»
  7. Porque si Josué conducía aquellos hebreos de la desobediencia y los introdujo entonces en la tierra prometida del descanso, después de todo esto Dios no hubiese hablado de otro día de descanso. (Porque la tierra prometida que entraron los israelitas no era la tierra verdadera del descanso eterno, por eso Dios habla de otro descanso).
  8. Por tanto, queda otro descanso, el eterno, alegre y bienaventurado para el verdadero pueblo de Dios;
  9. porque aquel que entre en ese reposo o descanso eterno de Dios, en la realeza increada de los cielos, descansará también él de sus obras, como Dios de las suyas.
  10. Esforcémonos, pues, por entrar en este descanso celeste, para que nadie sucumba imitando aquel ejemplo de desobediencia de los hebreos.
  11. Porque el logos de Dios es vivo y eficaz y más agudo que espada de dos filos; él penetra hasta la división de la psique-alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y tiene la fuerza de investigar y juzgar los sentimientos y los pensamientos, las intenciones y los conceptos más escondidos del corazón.
  12. Y no hay criatura alguna que esté oculta ante el invisible Dios, sino que todo está desnudo y descubierto a los ojos de aquel a quien debemos un día dar cuenta.

Jesús el gran Sacerdote, 4:14-16. 

  1. Puesto que tenemos un gran sacerdote extraordinario, que ha penetrado en los cielos y se sentó a la derecha de Dios, el Jesús, el Hijo de Dios, permanezcamos firmes en la fe que profesamos.
  2. Pues no tenemos un gran Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades éticas y espirituales, ya que fue probado en todo lo que pueda aguantar la naturaleza humana a semejanza nuestra, pero sin ser arrastrado en absoluto a ningún pecado.
  3. Acerquémonos, pues, con confianza inquebrantable al trono de la χάρις jaris-gracia increada, a fin de obtener misericordia increada y hallar la jaris-gracia increada que nos ayuda eficazmente en todas las tentaciones y peligros.

 

Capítulo 5: Cristo se constituyó gran Sacerdote por Dios Padre, 1-14.

 

5:1. Porque cada sacerdote que es elegido de entre los hombres, igual que sucede entre los judíos, se constituye y se hace sacerdote de los hombres para ofrecer ante Dios los dones y los sacrificios para el perdón de los pecados del pueblo,

  1. siendo capaz de mostrarse comprensivo con los ignorantes y extraviados al pecado, ya que él también lleva y está rodeado de debilidad humana;
  2. por esta razón debe ofrecer sacrificios por el perdón de sus pecados, así como lo hace por el perdón de los pecados del pueblo.
  3. Y ninguno se toma por sí este gran honor del axioma del sacerdocio, sino el que es llamado por Dios, como había sido llamado Aarón.
  4. Así también Cristo no se atribuyó la gloria de constituirse gran sacerdote por su cuenta, sino que lo recibió de Dios que le dijo: “Tú eres mi Hijo, yo hoy te he engendrado y dado la naturaleza humana”.
  5. Como dice la Escritura también en otro lugar: “Tú eres sacerdote para siempre, a la manera o tipo que proféticamente se dio en la persona de Melquisedec en el Antiguo Testamento.
  6. Él, Jesús Cristo, en los días de su humanización y su vida terrenal, ofreció oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas a Dios y Padre, el cual podría salvarlo del terrorífico martirio de agonía y muerte en la cruz, y fue escuchado gracias a su obediencia y piedad de beber pacientemente el cáliz de su muerte en la cruz;
  7. aunque era hijo de Dios, el unigénito y consubstancial-omoúsios del Padre, por experiencia personal aprendió como hombre de las cosas que padeció por la obediencia.
  8. así alcanzó la perfección en todo también como hombre, y se convirtió para todos aquellos que le obedecen la causa de la salvación eterna,
  9. pues fue proclamado por Dios gran sacerdote a la manera y orden de Melquisedec.
  10. Acerca de Melquisedec, tendríamos muchas cosas que decir, difíciles de explicar, porque sois torpes y lentos para comprender las grandes verdades de la fe.
  11. Porque debiendo ser ya maestros de los otros, ya que tanto tiempo escucháis los logos de Cristo, todavía tenéis necesidad de que se os enseñen cuáles son las fundamentales y elementales verdades de los logos de Dios, los cuales se enseñan a los primerizos al inicio de la fe en Cristo; y os presentáis como niños que tienen necesidad de leche, no de alimento sólido. Sois como niños en la fe y no maduros.
  12. Ahora bien, aquel que se alimenta de leche, es decir, el que recibe sólo las verdades elementales de la fe, aún no tiene experiencia y no conoce la enseñanza que conduce a la justificación, a la salvación y a la vida virtuosa. Desde el aspecto espiritual aún es niño.
  13. El alimento sólido, la profunda e iluminada enseñanza espiritual, es para los avanzados en la perfección, en los íntegros, aquellos que por el ejercicio o trabajo espiritual y costumbre tienen ejercitados y desarrollados los sentidos espirituales de la psique-alma para discernir fácilmente entre el bien y el mal.

 

Capítulo 6: Continuo progreso espiritual para evitar el endurecimiento y las caídas, 1-12. El juramento de Dios a Abraham, 13-20.

 

Continuo progreso espiritual para evitar el endurecimiento y las caídas, 6:1-12.

6:1. Por eso, como tanto tiempo habéis escuchado la enseñanza sobre Cristo y ya no debéis estar como niños espiritualmente, dejemos las enseñanzas elementales sobre Cristo y avancemos hacia las más perfectas, sin volver a echar los cimientos de la metania y del arrepentimiento de las obras muertas y de la fe en Dios,

  1. de la enseñanza sobre los bautismos, el cristiano y el de los judíos y de la imposición de las manos después del bautismo para la transmisión de los carismas del Espíritu Santo, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Estas cosas las dijimos al principio.
  2. Y si Dios quiere, este progreso es lo que vamos a hacer ahora y avanzaremos a la enseñanza y vida espiritual superior.
  3. Debemos progresar continuamente porque hay el peligro del destructor retroceso. Porque es imposible los que una vez fueron catequizados al logos de Dios, bautizados e iluminados, que gustaron la dulzura de las donaciones de Dios y que fueron hechos partícipes de los carismas del Espíritu Santo,
  4. que saborearon personalmente la dulzura y la paz del logos de Dios y conocieron las fuerzas y energías sobrenaturales increadas y los milagros que se realizan en nombre de Cristo y se manifestarán con todo su esplendor en el siglo y mundo venidero,
  5. y que a pesar de todo recayeron, es imposible que se renueven otra vez por la metania, ya que de nuevo vuelven a crucificar por su cuenta al Hijo de Dios y le declaran infame a los ojos de los hombres como entonces los duros de corazón sumos sacerdotes y soberanos de Israel.
  6. Recibamos y aceptemos, pues, las donaciones de Dios con devoción para la fructificación. En efecto, la tierra que absorbe el agua caída repetidas veces sobre ella y que produce frutos abundantes para aquellos que la cultivan, recibe la bendición de Dios;
  7. pero la que produce espinas y abrojos es tierra estéril e inútil, será tierra maldita que su fin será el fuego que quemará las espinas y los abrojos; (Los fieles que reciben la jaris-gracia energía increada de Dios y progresan en la virtud, reciben cada vez más bendiciones divinas; peor los que se desvían en obras corruptas y malvadas y no se arrepienten de estas cosas, se hacen culpables de la maldición de Dios).
  8. Queridos hermanos, aunque hablamos de este modo, sin embargo, confiamos de vosotros, estamos convencidos de que vosotros estáis en una situación mejor y más favorable con respecto las cosas que conectan con la salvación eterna.
  9. Porque Dios no es injusto como para olvidar vuestras buenas obras y la agapi-amor desinteresada que habéis demostrado en nombre de Cristo, en el servicio que habéis prestado y seguís prestando hasta hoy en día a los creyentes cristianos.
  10. Deseamos solamente que cada uno de vosotros demuestre continuamente el mismo empeño por guardar intacta hasta el fin vuestra esperanza y certeza sobre los bienes eternos que esperamos,
  11. de modo que no os descuidéis por la negligencia y la pereza espiritual sino que sigáis el ejemplo de aquellos que por la fe y la perseverancia entran en posesión de las promesas, por la jaris-gracia increada de Dios.

El juramento de Dios a Abraham, 6:13-20.

  1. Dios, al hacer las grandes promesas a Abrahán, no teniendo otra persona mayor por quien jurar, juró por sí mismo que las va a cumplir,
  2. diciendo: «Sí, te colmaré de bendiciones y aumentaré tu descendencia en multitud innumerable de descendientes».
  3. Y así, por la perseverancia, Abrahán alcanzó la realización de la promesa. (Porque por una parte tuvo a Isaac, genarca y jefe de la nación, y por otra parte desde mundo espiritual vio la encarnación del Hijo de Dios, del bendito Salvador de los hombres).
  4. Porque los hombres, en efecto, por costumbre juran a Dios por lo que es más grande que ellos, y el juramento pone entre ellos fin a toda controversia y les sirve de confirmación.
  5. Por eso Dios, queriendo dar a los herederos de la promesa una prueba nueva de que su decisión era irrevocable, se comprometió con juramento para garantía,
  6. y así que por estas dos cosas inmutables, es decir, la promesa y el juramento, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos mayor ánimo y certeza los que nos refugiamos en la adhesión firme de la esperanza que se nos ha ofrecido;
  7. Esta esperanza es para nosotros como un áncora segura y firme de la psique-alma, que penetra y nos mantiene firmes unidos hacia el cielo, el cual cielo simbolizaba el más allá del velo del altar de los altares,
  8. donde, como precursor nuestro, entró Jesús por nosotros, convertido en gran sacerdote para siempre a la manera y orden de Melquisedec.

 

Capítulo 7: El sacerdocio de Melquisedec tipo de Cristo, 1-10. Prefiguración de la abolición del sacerdocio levítico, 11-19. Cristo, el sacerdote eterno y perfecto en todo, 20-28.

 

7:1. Realmente este Melquisedec prefiguraba a Cristo, Melquisedec era rey de la santa ciudad Salén/Jerusalén, sacerdote del Dios altísimo, que salió al encuentro de Abrahán cuando éste volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,

  1. y a quien Abrahán dio la décima parte de todos los botines; (y la palabra Melquisedec traducida, en primero, es rey de justicia, después también rey de Salem, que es rey de la paz, porque Salem significa paz);
  2. la Escritura presenta a Melquisedec sin genealogía, sin padre, sin madre y sin antepasados; no se conoce ni su nacimiento ni su muerte, como si su vida no tuviese principio y fin; a semejanza del Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. (Así que el Melquisedec como se llama “rey de la justicia” y es rey de la paz y es presentado sin principio y fin, se ha constituido tipo o modelo de Cristo, porque el Cristo es rey de la justicia, sin padre como hombre y sin madre como Dios, Sacerdote eternamente y único, sin tener alguno anterior que él ni posterior e igual a él).
  3. Considerad, pues, cuán grande era Melquisedec, a quien aun Abraham el patriarca por respeto y estima hacia él, le dio diezmos de todos los preciosos botines.
  4. Aquellos que de la tribu de Leví reciben el sacerdocio tienen el mandato de Dios de exigir al pueblo la décima parte de todos los ingresos, como define la Ley, es decir, a sus hermanos, aunque también ellos pertenezcan a la posteridad de Abrahán;
  5. sin embargo, Melquisedec que no desciende de él por generación, recibió la décima parte del botín conquistado por Abrahán y le bendijo porque era el portador de las promesas de Dios.
  6. Ahora bien, está fuera de duda que el inferior es bendecido por el superior. (Y Melquisedec al bendecir, según la voluntad divina, a Abraham, significa que era superior a él).
  7. Además, los que aquí reciben la décima parte son hombres mortales; mientras que allí Melquisedec recibió la décima por Abraham, de quien se afirma en la Escritura que vive, porque en ninguna parte se habla de su muerte.
  8. Y, por decirlo en breve, mediante Abraham y en la persona de Abraham los Levitas que reciben el diezmo, la décima parte de los bienes, ellos también dieron el diezmo a Melquisedec, ya que son descendientes de Abraham,
  9. porque Leví el genarca de los levitas estaba ya en las entrañas de su padre Abrahán cuando le salió al encuentro Melquisedec y recibió aquel diezmo.
  10. Por consiguiente, si la perfección ética y la reconciliación plena con Dios y la salvación hubiese sido realizada por el sacerdocio levítico -porque el pueblo, según la Ley mosáica, se había sostenido a ella- ¿qué necesidad habría entonces de que surgiese otro sacerdote a la manera y orden de Melquisedec, y que no fuese llamado sacerdote según el orden de Aarón?
  11. Ahora bien, cambiando el sacerdocio, se sigue necesariamente el cambio y la sustitución de la ley.
  12. El sacerdocio de los Levitas se ha sustituido, porque aquel de quien se dicen estas cosas y prefiguraba a Melquisedec, es decir, Jesús Cristo, proviene de otra tribu, de la cual ningún miembro como sacerdote nunca se acercó y sirvió al altar;
  13. porque es diáfano que nuestro Señor nació como el sol y provino de la tribu de Judá, la cual no es mencionada por Moisés al tratar del sacerdocio de los sacerdotes.
  14. Y esto se hace todavía más evidente de que es abolido el sacerdocio levítico y se traspasa, ya que a semejanza de Melquisedec surge y se presenta otro sacerdote
  15. que no ha llegado a serlo según la Ley, que contenía muchos mandatos referidos al cuerpo o carne, (como por ejemplo, circuncisión, expiaciones, promesas sobre bienes materiales, etc…), sino más bien se hizo sacerdote según la dinamis potencia de la energía increada, vivificante e imperecedera de Dios. (Y este sacerdote eterno es el Hijo de Dios hecho hombre, el Cristo).
  16. Porque de él se ha dado este testimonio por la Escritura: “Tú eres sacerdote para siempre, según el tipo y orden de Melquisedec”.
  17. Porque, ahora en la época de la jaris-gracia energía increada, queda abrogado y sustituido el orden anterior, es decir, de la ley mosáica, porque la Ley de Moisés no tenía la fuerza de salvar al hombre y por eso es infructuosa e inútil;
  18. porque nada perfeccionó la ley, en cambio ahora con el Nuevo Testamento en su lugar entra una esperanza mejor, por lo cual nos acercamos a Dios y conseguimos la redención y la bienaventuranza eterna.
  19. Esta superioridad incomparable de Cristo se ve también por el hecho de que no se realiza sin juramento. Mientras que aquéllos del Antiguo Testamento fueron instituidos sacerdotes sin juramento por parte de Dios;
  20. Pero el Cristo se hizo sacerdote con juramento por Dios que le dijo: “El Señor lo ha jurado y no se vuelve atrás: tú eres sacerdote para siempre, según la orden Melquisedec”.
  21. Esto es precisamente la garantía que hace que Jesús sea el fiador e intercesor superior del Nuevo Testamento.
  22. Además, que en la época de la Ley aquellos sacerdotes eran muchos porque la muerte les impedía permanecer para siempre como sacerdotes,
  23. Pero el Cristo como permanece en el siglo, posee un sacerdocio inmutable e insustituible, porque permanece para siempre.
  24. De ahí proviene que pueda salvar perfectamente a aquellos que por él se acercan a Dios, estando siempre vivo para interceder y orar a favor de ellos.
  25. Porque tal debería ser precisamente el sacerdote que nos convenía: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y elevado más alto que los cielos, a la derecha del Padre y Dios;
  26. que no necesita diariamente, como los sumos sacerdotes de la Ley, ofrecer sacrificios, primero por sus propios pecados y después por los del pueblo. Esto lo hizo él de una vez para siempre encima de la cruz cuando se ofreció a sí mismo.
  27. La ley de Moisés, en efecto, constituye sumos sacerdotes a hombres débiles y enfermos éticamente; pero el logos de la promesa por juramento, posterior a la ley, constituye sacerdote al Hijo de Dios, hecho perfecto hombre y permanece perfecto para siempre por los siglos de los siglos.

 

Capítulo 8: El gran Sacerdote y el nuevo altar, 1-5. El gran Sacerdote mediador del Nuevo Testamento, 6-13.

 

El gran Sacerdote y el nuevo altar, 8:1-5.

8:1. El punto culminante de lo que estamos diciendo es que tenemos un Sacerdote que se sentó a la derecha del trono de la majestuosidad divina en los cielos,

  1. y se hizo liturgo-servidor en los Altares del cielo y del verdadero tabernáculo (tienda) construido por el Señor, y no por un hombre.
  2. En efecto, todo sumo sacerdote es instituido para ofrecer regalos y sacrificios a Dios; por lo cual es necesario que éste, el Cristo, tenga también algo que ofrecer como sacrificio. Cosa que la hizo sacrificándose a sí mismo encima de la cruz.
  3. Porque, si Cristo fuera sacerdote aquí en la tierra, no sería sacerdote en modo alguno, porque ya había aquí encargados de ofrecer los regalos a Dios según la ley.
  4. Pero estos sacerdotes realizan un culto de modo simbólico, para que sean representadas así las realidades celestes, o sea el culto verdadero de nosotros los Cristianos, según le fue revelado divinamente a Moisés cuando iba a construir el tabernáculo o la tienda de sacrificio, que Dios le dice: “Mira y hazlo todo según el modelo que se te ha mostrado en la montaña Sinaí”.

El gran Sacerdote mediador del Nuevo Testamento, 8:6-13.

  1. Pero ahora nuestro gran Sacerdote, el Cristo, ha obtenido y realizado una liturgia incomparablemente superior y distinta, tanto más excelente cuanto mejor es el testamento del cual es mediador y se ha fundado para ofrecer a los fieles promesas más ventajosas y más perfectas.
  2. Porque si el primer testamento/alianza hubiese sido perfecto, no hubiese habido lugar para buscar un segundo.
  3. Sin embargo, les dice en tono de recriminación: “Vienen días dice el Señor, en que yo haré con la casa de Israel y la casa de Judá un testamento nuevo o una alianza nueva, es decir, con el nuevo Israel de la χάρις jaris-gracia increada, nuevo testamento;
  4. no como el testamento que hice con sus padres cuando los tomé de la mano para sacarlos libres de Egipto, testamento que ellos violaron y por eso los rechacé, dice el Señor.
  5. Por lo cual, este es el nuevo testamento/alianza que haré con la casa del nuevo Israel, el de la jaris-gracia increada, es decir, con los fieles en Cristo que constituirán la Iglesia, después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; yo seré su Dios, y ellos me serán mí por pueblo;
  6. Ya nadie tendrá que enseñar a su conciudadano, ni a su hermano, diciendo: Conoce quién es el Señor; porque todos me conocerán, desde el más pequeño hasta el mayor.
  7. Porque perdonaré sus injusticias y no me acordaré más de sus pecados e iniquidades.
  8. Al hablar de testamento “nuevo”, Dios ha declarado anticuado el primer testamento. Ahora bien, lo que se hace viejo y anticuado está a punto de desaparecer.

 

Capítulo 9: El primer tabernáculo simbólico, 1-12. El sacrificio de Cristo único e irrepetible, 13-28.

 

El primer tabernáculo simbólico, 9:1-12.

9:1. El primer testamento simbolizado por el tabernáculo o tienda de sacrificio, tenía una liturgia propia y un santuario terrestre.

  1. Porque el tabernáculo (o tienda estaba) dispuesto así: en la primera parte llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, los panes de la proposición y la mesa sobre la que se hacía como sacrificio a Dios.
  2. Detrás del segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo o Santo de los Santos,
  3. el cual tenía un incensario de oro y el arca de la alianza o testamento cubierto de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que por milagro de Dios reverdeció, y las tablas del testamento que encima estaba escrito el decálogo;
  4. y sobre el arca había dos querubines de oro, que simbolizan la doxa-gloria luz increada de Dios, y que cubrían con su sombra el propiciatorio. No es éste el lugar y el tiempo para hablar de todo esto en detalle.
  5. Dispuestas así las cosas, los sacerdotes entran a diario en la primera parte del tabernáculo para celebrar el culto.
  6. En la segunda parte el Santo de los Santos, por el contrario, entra solamente el sumo sacerdote una vez al año, provisto de sangre, que ofrece por sus pecados y por los del pueblo, que habían cometido por ignorancia..
  7. El Espíritu Santo quería demostrar con esto simbólicamente que el camino del santuario no estaba abierto mientras subsistiese el primer tabernáculo.
  8. Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto al que practica ese culto y hacer la catarsis de la conciencia;
  9. se trata de normas externas referentes a los alimentos, a las bebidas y a los ritos purificatorios, válidos solamente hasta el establecimiento del nuevo orden de cosas, que por Cristo se realizaría la rectificación y el cambio radical.
  10. Cristo, por el contrario, se presentó realmente como gran sacerdote de los bienes venideros, a través de un tabernáculo más santo y más perfecto, no hecho por mano de hombre, es decir, no de esta creación, sino por la honrada y santa sangre de la siempre virgen María. (Este cuerpo sería el mayor y más perfecto tabernáculo o tienda del Dios)
  11. y entró de una vez para siempre en el santuario Santo celeste, ofreciendo sacrificio no con sangre de machos cabríos y de becerros, sino con su propia sangre, adquiriendo para nosotros los pecadores una redención y salvación eterna.

El sacrificio de Cristo único e irrepetible, 9:13-28.

  1. Porque si la sangre de los machos cabríos y de los becerros y la ceniza de la vaca, con las que se rocía a aquellos que están contaminados, los santifica procurándoles la pureza del cuerpo,
  2. ¿cuánto más la sangre de Cristo, que unido del Espíritu eterno se ofreció como sacrificio a sí mismo a Dios como víctima inmaculada, purificará nuestra conciencia de sus obras que conducen a la muerte eterna y dará la fuerza de dar culto ortodoxo al Dios vivo?
  3. Por eso exactamente Cristo es el mediador entre Dios y los hombres, para que sea constituido el nuevo testamento, a fin de que, consiguiendo con su muerte en la cruz el perdón de los delitos cometidos en el tiempo del primer testamento, aquellos que son llamados por Dios reciban la prometida herencia eterna .
  4. Porque donde hay testamento, para que se ponga en vigencia es necesario que sea constatada la muerte del testador.
  5. Un testamento no es válido sino en caso de muerte, porque no entra en vigor mientras vive el testador.
  6. Por eso, no se explica el hecho que el primer testamento que contrajo Dios con los hebreos, ni siquiera fue inaugurado, ya que no hubo derramamiento de sangre.
  7. Porque cuando se dio por Moisés, después de haber promulgado ante el pueblo todos los mandamientos según estaban escritos en la ley, entonces Moisés tomó la sangre de los sacrificados machos cabríos y de becerros, con agua, lana escarlata y el hisopo, y roció con ella el mismo libro de la Ley y a todo el pueblo,
  8. diciendo: “Ésta es la sangre del testamento que Dios ha establecido para vosotros”.
  9. Después roció también con sangre la tienda y todos los objetos del culto.
  10. Por lo demás, según la ley, casi todo es purificado con la sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.
  11. Era, pues, necesario que las figuras que representaban las cosas celestes fuesen purificadas de esta manera, y las realidades mismas celestes lo fuesen también, pero con sacrificios superiores a los de aquí abajo del Antiguo Testamento.
  12. Porque Cristo no entró en un santuario hecho por mano de hombre, simple figura del verdadero, sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante Dios como embajador y mediador en favor nuestro.
  13. No para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como lo hace el sumo sacerdote, que entra cada año en el santuario, con sangre de animales que se sacrifican;
  14. porque, de otro modo, hubiese tenido que padecer y sacrificarse en la cruz muchas veces desde la creación del mundo; pero ahora, al fin de los tiempos, se ha hecho hombre una vez y manifestado el Cristo, para abolir el pecado por su sacrificio.
  15. Y del mismo modo que está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después haya un juicio y recompensa por sus obras,
  16. así también Cristo, después de haberse hecho hombre, murió una sola vez y se ofreció a sí mismo en sacrificio, para cargar encima suyo los pecados de los hombres, aparecerá una segunda vez gloriosamente, sin pecado, para dar la salvación a los que le esperan, pero sin estar cargado ya de los pecados de los hombres.

 

Capítulo 10: La insuficiencia de los sacrificios del Antiguo Testamento, 1-10. La infinita actividad y efectividad del sacrificio de Cristo, 11-18. Firmes en la nueva vida, 19-25. Advertencia al que peca deliberadamente, 26-31. Tal como en el pasado así también ahora que tengan paciencia, 32-39.

 

La insuficiencia de los sacrificios del Antiguo Testamento, 10:1-10.

10:1. Por tanto, no siendo la ley del Antiguo Testamento más que una sombra de los bienes venideros por Cristo y no la realidad misma de las cosas celestes, con los mismos sacrificios que ofrecen cada año los sacerdotes y el sumo Sacerdote, no pueden dar absolución de los pecados y redención y hacer perfectos a aquellos que se acercan al templo y al tabernáculo.

  1. Porque os pregunto, ¿si realmente estos sacrificios tenían la fuerza de hacer a los hombres santos y perfectos, no hubiesen cesado de ofrecerlos, supuesto que quienes ofrecían este culto, purificados una vez para siempre, no tendrían ya conciencia alguna de pecado?
  2. Por el contrario, estos sacrificios traen cada año a la mente el recuerdo de los pecados;
  3. porque es imposible que la sangre de toros y machos cabríos que se ofrecen de sacrificio, quite los pecados y elimine la culpa.
  4. Por eso, al entrar en este mundo, Cristo dijo al Padre: «No has querido sacrificios ni ofrendas como los del Antiguo Testamento pero en su lugar me has formado un cuerpo para ofrecerlo como sacrificio agradable a ti y de liberación para los hombres.
  5. No te han agradado los holocaustos ni los sacrificios que se ofrecen por el pecado.
  6. Entonces dije: Aquí estoy yo vine para hacer, oh Dios tu voluntad plena y perfectamente, como en el libro está escrito proféticamente de mí».
  7. Ya que más arriba dice que “no ha querido sacrificios ni ofrendas y que no le han agradado los holocaustos y los sacrificios por el pecado”, que se te ofrecen según la Ley mosáica;
  8. y luego añade: «Aquí estoy yo vine para hacer, oh Dios tu voluntad plena y perfectamente», con lo que deroga el primer régimen para fundar el segundo que se refiere al sacrificio de Cristo.
  9. Y en virtud de esta voluntad de Dios, sobre la humanización y sacrificio de su Hijo, nosotros somos santificados, de una vez para siempre, por la ofrenda del cuerpo de Jesús Cristo, que se hizo una vez para siempre.

La infinita actividad y efectividad del sacrificio de Cristo, 10:11-18.

  1. Y mientras todo sacerdote del Antiguo Testamento se presenta diariamente, oficiando y ofreciendo en el altar muchas veces los mismos sacrificios, los cuales no tienen poder alguno para perdonar y quitar los pecados,
  2. pero Jesús Cristo, por el contrario, habiendo ofrecido un solo sacrificio por la remisión de los pecados, se sentó para siempre a la derecha del trono de Dios,
  3. esperando desde entonces que sus enemigos vencidos sean colocados como estrado de sus pies.
  4. Porque por un sacrificio y una ofrenda única, es decir, por sí mismo en la cruz, ha hecho perfectos para siempre a aquellos que piden y se santifican por él.
  5. Esto mismo nos atestigua también el Espíritu Santo; porque después de lo dicho antes, dice:
  6. Éste es el testamento que haré con ellos después de estos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; para que así queden imborrables”;
  7. 17. y a continuación añade: “y no me acordaré más de sus iniquidades, de sus pecados y de las transgresiones de la Ley”.
  8. Ahora bien, donde hay perdón y eliminación de los pecados no hay necesidad de sacrificio por los pecados.

Firmes en la nueva vida, 10:19-26.

  1. Así pues, hermanos, puesto que tenemos la gozosa esperanza de que la entrada en los Santos Altares realmente está libre, es decir, a la realeza increada de los cielos, en virtud de la sangre de Jesús,
  2. y este camino nuevo que conduce a la entrada nueva nunca vista y a la vida eterna, la abrió e inauguró a favor nuestro el Jesús Cristo a través de la cortina, es decir, con su cuerpo honrado que sacrificó;
  3. por tanto, ya que tenemos un nuevo gran sacerdote, el Jesús Cristo, Señor y jefe instalado encima de la casa de Dios, es decir, a la Iglesia,
  4. comparezcamos con un corazón sincero y honesto, con fe iluminada e inquebrantable, por la sangre redentora, purificados los corazones de toda mancha y de todo remordimiento que tengamos en la conciencia, a causa de nuestras obras malignas y astutas,
  5. y lavados en el cuerpo, es decir, por el Santo Misterio del Bautismo, mantengamos firmemente la esperanza que profesamos sobre los bienes que esperamos; y esto porque es verdadero y fidedigno aquel que nos ha dado estas inestimables promesas.
  6. y miremos de entendernos los unos por los otros, como hermanos espirituales que somos para estimularnos en la agapi-amor desinteresada y en las obras buenas;
  7. Apartar todo impedimento que se presenta y no abandonéis vuestras santas asambleas, como algunos tienen por costumbre hacer, sino más bien reforzaos y animaos mutuamente, y esto tanto más cuanto que veis acercarse el gran día de la Segunda Presencia del Señor.

Advertencia al que peca deliberadamente, 10:26-31

  1. Porque si pecamos deliberadamente, despreciando así el sacrificio redentor de Cristo, después de haber recibido el conocimiento claro de la verdad, ya no queda sacrificio alguno para la remisión de nuestros pecados,
  2. sino que debemos esperar, una horrenda expectación y terror del juicio de Dios, y de hervor de fuego increado de la ira de Dios, que devora aquellos que voluntariamente y sin metania resisten a la voluntad de Dios y la pisotean con desprecio. (Fuego increado, según los santos Padres, es la misma luz increada que opera infernalmente como fuego consumador sin consumirse contra los malvados y pecadores, en cambio para los salvados opera como luz paradisíaca).
  3. Pues si el que viola la ley de Moisés es condenado irremisiblemente a muerte por el testimonio de dos o tres testigos,
  4. ¿de cuánto mayor castigo pensáis vosotros que será digno quien haya menospreciado y pisoteado al Hijo de Dios y haya tratado como cosa profana e indigna la sangre del testamento por el cual fue santificado, y haya blasfemado, ultrajado y despreciado el Espíritu Santo que concede la χάρις la jaris-gracia energía increada?
  5. Porque conocemos bien a aquel que ha dicho: “A mí la venganza, yo recompensaré a cada cual lo que merezca”. Y otra vez: “El Señor juzgará a su pueblo”.
  6. Es espantoso para uno caer como culpable en las manos del Dios vivo.

Tal como en el pasado así también ahora que tengan paciencia, 10:32-39.

  1. Recordad, en cambio, aquellos primeros días en que, después de haber sido catequizados a la verdad y haber sido iluminados por el santo Misterio del Bautismo, aguantasteis firmemente y heroicamente la lucha de las persecuciones, de los sufrimientos y de los padecimientos.
  2. unas veces expuestos públicamente a ultrajes, torturas y sufrimientos por los perseguidores de nuestra fe, y otras veces haciéndoos solidarios y cariñosos de aquellos que eran así tratados y con cualquier ayuda co-participabais en los sufrimientos y persecuciones de ellos.
  3. Porque también en las cadenas cuando yo estaba en la cárcel, habéis mostrado cariño y simpatía y vosotros habéis compartido las penas de los presos, habéis aceptado con alegría el que os quitaran vuestros bienes, siendo conscientes de que estáis en posesión de una riqueza incomparablemente mejor y permanente.
  4. Por tanto, no perdáis vuestra esperanza y fe cierta y heroica, de la que por parte de Dios tendrá una gran recompensa para vosotros.
  5. Es necesario que seáis constantes y tener paciencia hasta el fin de vuestras vidas en el cumplimiento de la voluntad de Dios, para que disfrutéis de la recompensa que ha prometido Dios.
  6. Cultivar y entonar vuestra paciencia porque dentro de poco, muy poco tiempo, el Señor el que ha de venir y siempre viene, llegará de nuevo sin retrasos para juzgar a vivos y muertos,.
  7. Tal como dice Dios:Mi justo ganará la vida eterna por su fe operativa e iluminada; pero si se acobarda y se aparta de la lucha espiritual, sabed que dejará de agradarme su psique-alma”.
  8. Nosotros, sin embargo, no somos de aquellos que se retiran cobardemente para la perdición, sino que somos hombres de la fe viva e iluminada para así ganar y salvar nuestras psiques-almas.

 

Capítulo 11: Ejemplos heroicos de la fe durante los años del Antiguo Testamento, 1-28. Grandes hazañas y admirables martirios y testimonios, 29-40.

 

Ejemplos heroicos de la fe durante los años del Antiguo Testamento, 11:1-28.

11:1. La fe es la convicción firme y garantía de las cosas que se esperan, la prueba de aquellas que no se ven por los ojos físicos.

  1. A causa de esta fe viva recibieron el buen testimonio de parte de Dios los antiguos, los justos del Antiguo Testamento.
  2. Por esta fe nos informamos y entendemos bien que el mundo fue creado en el tiempo por el logos increado y omnipotente de Dios, de modo que lo visible tiene la causa de lo invisible.
  3. Gracias a la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más perfecto que el de Caín; por ella fue proclamado justo, dando el mismo Dios testimonio en favor de sus regalos de sacrificio, gracias a la fe, aunque muerto, se sigue hablando de él continuamente honrado y elogiado como justo.
  4. Por la fe fue traspasado de este mundo Henoc sin experimentar la muerte; nadie lo pudo encontrar, porque lo había arrebatado Dios. Y la Escritura dice que antes de ser arrebatado en toda su vida había agradado a Dios.
  5. Ahora bien, sin la fe es imposible para el hombre agradar a Dios; porque aquel que se acerca a Dios debe creer que existe y que recompensará a aquellos que lo buscan y cumplen su voluntad.
  6. Por la fe Noé divinamente advertido acerca de las cosas que todavía no se veían, pero que vendrían, es decir, el cataclismo, movido de un religioso temor, construyó un arca para salvar a su familia; por la fe inquebrantable confirmó y demostró que el mundo de su época pecador e infiel era digno de condena; y gracias a esta fe no sólo se salvó del cataclismo sino que se convirtió heredero de la justicia y de la salvación que concede Dios a los fieles.
  7. Por la fe Abrahán, obedeciendo la llamada divina, partió de su patria para ir a un país que recibiría por Dios como herencia suya, y realmente partió sin saber a dónde iba.
  8. Gracias a esta fe vino a habitar en la tierra que le había prometido Dios como en un país extranjero, viviendo en tiendas de campaña, con Isaac y Jacob, coherederos con él de la misma promesa de Dios.
  9. Porque él esperaba con fe y esperanza la ciudad celeste de sólidos y eternos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es el mismo Dios.
  10. Por la fe recibió también Sara el poder de concebir, fuera de la edad propicia, porque creyó en la fidelidad de aquel que se lo había prometido que tendría un hijo.
  11. Precisamente por esta fe de Sara y Abraham, de un solo hombre, ya casi muerto por la vejez, nació una descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo y los incontables granos de arena que hay en las playas del mar, imposible de contar.
  12. Todos éstos murieron en la fe y en la esperanza que nace de la fe, sin haber obtenido la realización de las promesas, pero las han visto y saludado de lejos y las aceptaron con toda su psique-alma y confesaron con sus obras y sus logos que eran extranjeros y peregrinos en la tierra.
  13. Ahora bien, aquellos que hablan así demuestran claramente que no reposan en la patria terrenal, sino que buscan la patria fija y alegre, es decir, la celeste.
  14. Y si ellos hubiesen pensado en aquella patria de la que habían salido, hubiesen tenido oportunidad para volver a ella.
  15. Ellos, en cambio, ahora aspiran a una patria mejor, es decir, la celeste. Por eso Dios no se avergüenza de ellos, de llamarse “su Dios”, porque les ha preparado una ciudad celeste y bienaventurada.
  16. Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido y creído firmemente a las promesas, ofrecía su unigénito sacrificio,
  17. a aquel de quien le había sido dicho: De Isaac saldrá una descendencia que llevará tu nombre.
  18. Porque pensaba que Dios tiene poder incluso para resucitar a los muertos. Por esta fe recobró a su hijo, de modo que Isaac se hizo para nosotros la pre-figurización o símbolo del sacrificio y la resurrección de Cristo, del unigénito hijo de Dios.
  19. Por la fe Isaac creyó a las promesas de Dios, bendijo a Jacob y a Esaú respecto a las cosas que iban a suceder en el futuro.
  20. Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los dos hijos de José y se postró ante Dios apoyándose en la empuñadura de su bastón.
  21. Por la fe José, al fin de su vida, refiriéndose al éxodo de los israelitas de Egipto, dio órdenes de llevarse consigo sus restos mortales.
  22. Por la fe de los padres de Moisés, apenas nacido, fue ocultado por sus padres durante tres meses, porque vieron que el niño era agraciado y hermoso y no temieron el edicto del rey quien impuso a que sean matados los recién nacidos varones de los hebreos.
  23. Por la fe Moisés, siendo ya mayor, no quiso ser tenido por hijo de la hija del Faraón,
  24. escogiendo más bien ser maltratado y fastidiado con el pueblo de Dios que disfrutar de las delicias pasajeras del pecado como príncipe en el palacio;
  25. teniendo por mayores riquezas ser maltratado, despreciado y vituperado, igual que más tarde el vituperio de Cristo, que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada con fe en la recompensa que le daría Dios en los cielos.
  26. Gracias a la fe huyó de Egipto sin temor a las iras del rey y se mantuvo firme en la fe y la esperanza de la ayuda de Dios invisible, al que le sentía presente como si le viese con los ojos físicos.
  27. Por la fe celebró la pascua, el sacrificio del cordero y roció con sangre las puertas de las casas de los hebreos para que el ángel exterminador no tocase a los primogénitos de Israel.

Grandes hazañas y admirables martirios y testimonios, 11:29-40.

  1. Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados por el mar.
  2. Por la fe cayeron los fuertes muros de Jericó, después de dar la vuelta a su alrededor los israelitas durante siete días.
  3. Por la fe Raab, la prostituta, no fue exterminada con los incrédulos conciudadanos, por haber dado asilo a los espías que había mandado Jesús de Naví.
  4. ¿Y qué más diré? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, lo mismo que de Samuel y los profetas,
  5. los cuales por la fe combatieron y vencieron reinos, ejercieron la justicia, alcanzaron las promesas de Dios, cerraron la boca de los leones, como Daniel,
  6. apagaron fuegos impetuosos como los tres jóvenes, evitaron de ser degollados por la espada como Elías, sacaron fuerzas de debilidad y se curaron de enfermedades, se hicieron fuertes en batallas de guerras y pusieron en fuga ejércitos extranjeros
  7. Gracias a la fe algunas mujeres recuperaron sus muertos resucitados. Otros se dejaron torturar, no aceptando la liberación que les ofrecían sus torturadores si negasen la fe y aguantaron el martirio hasta la muerte, para obtener una resurrección mejor que la vida presente.
  8. Otros soportaron burlas y latigazos, incluso cadenas y cárceles;
  9. fueron apedreados, torturados, aserrados, pasados a filo de espada, anduvieron errantes, cubiertos con pieles de ovejas y de cabras, desprovistos de todo, oprimidos y maltratados.
  10. De este tipo de santos no era digno el mundo tenerlos, que andaban errantes por los desiertos, por las montañas, por las cavernas y por las cuevas de la tierra.
  11. Y todos éstos, mártires de la fe que agradaron a Dios no disfrutaron plenamente de la redención y de la realeza increada celeste,
  12. porque Dios había previsto para nosotros algo superior y sublime, y aquéllos no debían llegar sin nosotros a la plena perfección y bienaventuranza, pero todos juntos como un cuerpo espiritual disfrutaremos durante la segunda parusía-presencia o venida la felicidad y bienaventuranza de la realeza increada de los cielos.

 

Capítulo 12: Enseñanzas por el ejemplo de nuestros antecesores, 1-17. Los dos testamentos, 18-29.

 

Enseñanzas por el ejemplo de nuestros antecesores, 12:1-17

12:1. Precisamente por eso también nosotros, envueltos como estamos en una gran nube de testigos, que fueron martirizados y testimoniaron sobre la fe, debemos liberarnos de todo aquello que es un peso depresivo para nosotros y sobre todo del pecado, que fácilmente nos seduce, y con paciencia y perseverancia corramos el combate de la prueba que se nos pone por delante,

  1. puestos los ojos en el autor y perfeccionador de nuestra fe, Jesús, de quien absorbemos el ánimo y la fuerza; el cual, Cristo, por su χάρις jaris-gracia potencia de la energía increada y su alegría nos instruye al camino del perfeccionamiento. Él en vez de la bienaventuranza que tenía delante suyo como Dios y en vez del gozo que tenía derecho a disfrutar, como hombre impecable agradó en todo al Padre, prefirió y soportó la muerte por la cruz por nosotros, sin hacer caso de la ignominia y deshonor, por eso ahora está sentado a la diestra del trono de Dios.
  2. Pensad, pues, continuamente en aquel que soportó tan grande contradicción y martirio de parte de los pecadores, para que no desfallezcáis perdiendo el ánimo, quedando vuestras psiques-almas paralizadas.
  3. Todavía no habéis resistido duramente hasta el derramamiento de sangre si hace falta en la lucha contra el pecado.
  4. Habéis olvidado la exhortación y el consuelo que os dirige Dios cuando os habla como a hijos: Hijo mío, no desprecies, ni descuides la corrección y la pedagogía del Señor, ni te desalientes cuando eres revisado y reprendido de Él;
  5. porque el Señor pedagogiza-educa y corrige al que ama, y le disciplina con castigos pedagógicos al que recibe como hijo.
  6. El castigo pedagógico que soportáis os sirve para educaros. Dios os trata como a hijos. ¿Hay algún hijo que no sea educado y corregido de varias formas por su padre?
  7. Si estuvieseis sin esta pedagogía, a la que a todos los verdaderos hijos de Dios participaron y saborearon, no seríais hijos auténticos, sino bastardos.
  8. Además, si nosotros respetábamos a nuestros padres cuando nos corregían, ¿con cuánta mayor razón debemos someternos a Dios, el creador y padre de todas las existencias espirituales, y así ganarnos la vida eterna?
  9. Nuestros padres nos educaron lo mejor que pudieron para un tiempo limitado, mientras que Dios lo hace para nuestro verdadero provecho e interés, para que nos hagamos partícipes de su santidad y de su doxa-gloria-luz increada.
  10. Es cierto que todo castigo pedagógico, en el momento de recibirlo, es desagradable y motivo de disgusto; pero después, en los que se han ejercitado y educado en él, produce frutos de paz, de santidad y de justicia.
  11. Por lo cual, enderezad vuestras manos abatidas y vuestras rodillas debilitadas,
  12. dirigid vuestros pasos por caminos llanos para que el pie cojo en lugar de dislocarse se cure.
  13. Buscad afanosamente la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor;
  14. vigilad para que nadie sea privado de la χάρις jaris-gracia energía increada de Dios, para que ninguna raíz amarga vuelva a brotar y os perturbe, lo cual contaminaría la masa contaminando a muchos;
  15. que nadie sea lujurioso ni desprecie la piedad ni sea tibio, como Esaú, quien, por una comida, vendió sus derechos de primogénito.
  16. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

Los dos testamentos, 12:18-29.

  1. Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, como era Sinaí, al torbellino, a la densa oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,
  2. al sonido estremecedor de la trompeta y al clamor de voz de los logos de Dios, que aquéllos, los judíos oyeron allí al Sinaí, fueron poseídos de miedo y suplicaron a Dios que no se les hablase más,
  3. porque no podían soportar esta amenaza de Dios: “El que pise la montaña, incluso si es una bestia, será apedreado”.
  4. Y el espectáculo era tan terrible que proyectó a sus ojos, de modo que el mismo Moisés dijo: “Estoy lleno de terror y temblor”.
  5. Vosotros, en cambio, os habéis acercado a la montaña de la nueva Sión, a la ciudad espiritual del Dios vivo, la Jerusalén celestial y a millares de ángeles,
  6. iglesia de los primogénitos y asamblea festiva de los escogidos hijos de Dios, los que ya están escritos como ciudadanos de la realeza increada de los cielos; os habéis acercado a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos, que han sido hechos perfectos y esperan la bienaventuranza perfecta y definitiva.
  7. Y aún os habéis acercado a Jesús, mediador del nuevo testamento, en la sangre de su sacrificio por la que os ha rociado y habéis recibido la redención y la santificación, la que habla por nosotros cerca de Dios y nos ayuda, y que habla más elocuentemente que la de Abel.
  8. Cuidado con no escuchar y negar al bondadoso Dios que os habla; pues si aquéllos, los hebreos de la época antigua, que negaron a obedecer a Moisés, al que hablaba por parte de Dios, no escaparon del castigo, ¡con cuánta mayor razón no escaparemos nosotros si volvemos la espalda a aquel que habla desde el cielo!
  9. A Dios cuya voz conmovió entonces la tierra y ahora nos ha hecho esta promesa por el profeta diciendo: “Una vez más conmoveré no sólo la tierra, sino también el cielo”.
  10. Este logos: “una vez más”, indica que las cosas serán movidas y cambiadas, que como cosas creadas y corruptas son movidas y alterables, para que subsistan aquellas que son inmutables, inamovibles y eternas, que existen en los cielos.
  11. Por eso, ya que recibimos la herencia que es la realeza increada, inconmovible y eterna que nos ofrece Cristo, guardemos la jaris-gracia increada agradeciendo continuamente a Dios. Y con esta gratitud ofrezcamos a Dios un culto agradable con reverencia y con respeto.
  12. Porque nuestro Dios es fuego increado devorador sin consumirse que devora y extermina todo impío y desvergonzado.

 

Capítulo 13: Deberes generales de los fieles cristianos, 1-6. Fieles y obedientes a Dios, 7-19. Bendiciones y saludos, 20-25. 

 

Deberes generales de los fieles cristianos, 13:1-6.

13:1. Perseverad firmes en el amor fraterno en vuestros corazones y no olvidéis de la φιλοξενία-hospitalidad a los hermanos,

  1. ya que, gracias a la φιλοξενία-hospitalidad, algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles, como Abraham y Lot.
  2. Acordaos de los presos, de los que sufren torturas, como si estuvieseis en su mismo cuerpo.
  3. Que el matrimonio sea tenido en gran honor y el lecho conyugal esté sin mancha, porque Dios juzgará y condenará a los lujuriosos y a los adúlteros.
  4. Vuestro comportamiento y disposición de vuestra psique-alma sea libre de todo tipo de tendencia a la avaricia y la codicia; contentaos y agradecidos con lo que tenéis, confiaos siempre a Dios porque el mismo ha dicho: “No te dejaré nunca ni te abandonaré”;
  5. de modo que podemos decir con confianza y alegría: «El Señor es mi ayudante y no temeré nada y nadie. ¿Qué podrán hacerme los hombres?»

Fieles y obedientes a Dios, 13:7-19.

  1. Acordaos de vuestros guías conductores espirituales, aquellos que os anunciaron el logos de Dios; y, considerad cuál haya sido el resultado de su conducta y el fin de su vida, e imitad su fe y conducta.
  2. Jesús Cristo es el mismo ayer y hoy, y siempre por los signos de los siglos, es el mismo e inalterable, y su enseñanza es eterna y verdadera; mantenedla firme;
  3. No os dejéis engañar y arrastrar por enseñanzas extrañas y distintas de la enseñanza de Jesús Cristo; porque es mejor y más edificante que se afiance y se fundamente el corazón en la enseñanza ortodoxa con la χάρις jaris-gracia increada, y no a las falsas enseñanzas de los hebreos, que con alimentos puros o impuros de nada beneficiaron y provecharon aquellos que se fijaban en las distinciones de las comidas.
  4. Tenemos, los Cristianos, un altar santísimo, la Santa Mesa, encima de la cual se expone el alimento divino, el santo cuerpo y la sangre del Señor, y de la Mesa no tienen derecho a comer los que siguen y sirven en el antiguo tabernáculo, es decir, los sacerdotes y los sumos sacerdotes del Antiguo Testamento.
  5. Y simbólicamente se representa esta prohibición en el Antiguo Testamento; porque los cuerpos de los sacrificios, cuya sangre introduce el sumo sacerdote en el santuario para el rito de la expiación y la absolución de los pecados, no se comían por los sacerdotes, sino que eran quemados fuera del campamento de Israel.
  6. Por eso, según este simbolismo profético, también Jesús Cristo, para santificar al pueblo por su propia sangre, murió fuera de la ciudad de Jerusalén.
  7. Por tanto, salgamos al encuentro de Cristo, fuera del campamento, o sea, fuera de la mentalidad y religión judaica, soportando y compartiendo los ultrajes que primero sufrió Cristo por nosotros.
  8. No nos atemos a viejas formas y cosas del mundo; porque no tenemos aquí abajo ciudad y patria permanente, sino que busquemos a ganar la futura y eterna, es decir, el reinado de la realeza increada y celeste del Señor.
  9. Por él ofrezcamos a Dios sin cesar un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre. [15. Así que, por medio de nuestro Señor, como sacerdote y mediador, ofrezcamos hacia Dios siempre doxología y gratitud, es decir, sacrificio que como fruto y expresión de agradecimiento ardiente y culto a Dios, estará saliendo de nuestros labios glorificando a su santo nombre].
  10. No os olvidéis de hacer el bien y de compartir vuestros bienes que os da Dios con los demás, pues ésos son los sacrificios que agradan a Dios y no sacrificios de animales.
  11. Obedeced a vuestros guías conductores espirituales y obedecedlos, porque ellos velan y cuidan de vuestras vidas, de las cuales deberán dar cuenta a Cristo por vosotros, para que os guíen espiritualmente con alegría y no con gemidos por vuestra desobediencia, lo que no os beneficiaría nada y traerá sobre vosotros la ira de Dios.
  12. Orad por nosotros. Sabemos que tenemos la conciencia tranquila que nos proporciona la buena y justa información, tanto en el pasado como ahora, queremos siempre y en todo comportarnos bien con todos.
  13. Os ruego encarecidamente que lo hagáis para mí, para que cuanto antes pueda estar con vosotros.

Bendiciones y saludos, 13:20-25. 

  1. El Dios de la paz, quien resucitó de entre los muertos y ascendió a los cielos a su derecha al gran pastor de sus ovejas lógicas, a nuestro Señor Jesús Cristo, quien ofreció sobre la cruz como sacrificio redentor su sangre para contraer y confirmar su testamento eterno,
  2. os haga aptos para toda obra buena, de modo que cumpláis siempre su voluntad, obrando en vuestros corazones lo que le es agradable a sus ojos por la mediación de Jesús Cristo, a quien pertenece la doxa-gloria por los siglos de los siglos. Amén.
  3. Hermanos, os ruego que aceptéis en vuestros corazones estos logos de exhortación y consuelo, acompañados de estas breves líneas que os escribí.
  4. Sabed que nuestro hermano Timoteo ha sido puesto en libertad. Si viene pronto, iré a veros con él.
  5. Saludad a vuestros guías conductores espirituales y a todos los creyentes. Los de Italia os saludan.
  6. ¡Que la χάρις jaris-gracia energía increada de Dios esté con todos vosotros! Amén.

 

EPÍSTOLA DE PABLO A FILEMÓN

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, me he instruido en la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición (katharévousa), la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

 

EPÍSTOLA DE PABLO A FILEMÓN ΠΡΟΣ ΦΙΛΗΜΟΝΑ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

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Saludos y agradecimientos a Dios, 1-7. Pablo intercede por Onésimo, 8-25

 

  1. Pablo, preso en la cárcel de Roma por el Evangelio de Jesús Cristo, y el hermano Timoteo, a Filemón, amigo querido y colaborador nuestro;
  2. a la hermana Apfía y a Arquipo, nuestro compañero de fatigas, y a la Iglesia que se reúne en su casa:
  3. os deseamos la χάρις jaris-gracia energía increada y la paz de Dios Padre y de Jesús Cristo, el Señor.
  4. Te tengo siempre presente en mis oraciones y doy gracias a Dios,
  5. al oír hablar de la agapi-amor incondicional y de la fe que profesas a Jesús, el Señor, y a todo el pueblo de Dios, los Cristianos.
  6. Yo pido a Dios que esta fe, que nos es común, se muestre activa y dé a conocer todo el bien que se realiza en nosotros por la doxa-gloria de Jesús Cristo.
  7. Tu agapi-amor nos ha colmado de alegría y de consuelo, porque, gracias a ti, oh hermano, el corazón de los creyentes se ha tranquilizado, han sido confortados y reposados los corazones de los santos/cristianos.

Pablo intercede por Onésimo, 8-25

  1. Por lo cual, aunque tendría plena libertad en Cristo, para ordenarte lo que debes hacer,
  2. sin embargo, prefiero apelar a tu agapi-amor y te ruego, yo, Pablo, viejo ya, y ahora preso por Jesús Cristo,
  3. te pido un favor para Onésimo, mi hijo querido espiritual, al que he engendrado durante mi prisión como hijo espiritual a la fe.
  4. En otro tiempo fue inútil para ti, pero ahora, que ha aceptado y recibido la jaris-gracia increada del Evangelio, es bien útil para ti y para mí.
  5. Te lo envío y le tengas como si te enviara mi propio corazón.
  6. Yo querría retenerlo a mi lado, para que me ayudase, en tu lugar, en mi prisión por el Evangelio;
  7. pero nada he querido hacer sin tu consentimiento, a fin de que me hagas esta buena obra no a la fuerza, sino de tu buena voluntad y corazón.
  8. Tal vez por esto se separó de ti por poco tiempo, para que lo vuelvas a tener para siempre contigo,
  9. no ya como esclavo, sino como un hermano querido, que lo es muchísimo para mí, ¡cuánto más debe serlo para ti como persona que te servirá con fe y como hermano en Cristo!
  10. Si me tienes por amigo y copartícipe en la misma fe, recíbele a él como me recibirías a mí.
  11. Si en algo te ofendió o algo te perjudicó y te debe, ponlo a mi cuenta.
  12. Yo, Pablo, lo firmo con mi puño y letra; yo pagaré, aunque podría decirte que tú te me debes a mí por entero.
  13. Hermano, como cristiano que eres, hazme este favor, dame este consuelo y alegría en Cristo.
  14. Te he escrito esta epístola, confiado en que me atenderás, sabiendo que tú harás más de lo que te pido.
  15. A la vez ve preparándome el hospedaje, pues espero que, gracias a vuestras oraciones, Dios os hará este regalo y me librará de las cadenas y de la cárcel, y volveré pronto a veros.

Salutaciones y bendición final

  1. Te saluda Epafrás, mi compañero de prisión por Jesús Cristo;
  2. también te saludan Marcos, Aristarco, Dimas y Lucas, mis colaboradores.
  3. La χάρις-gracia energía increada de nuestro Señor Jesús Cristo esté siempre con vuestro nus-espíritu, amín.

 

EPÍSTOLA DE PABLO A TITO 

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

EPÍSTOLA DE PABLO A TITO  – ΠΡΟΣ ΤΙΤΟΝ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

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Capítulo 1: Saludos, 1-4. Requisitos de presbítero y obispos y lucha contra falsos maestros, 5-16.

 

Saludos, 1:1-4.

1:1. Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesús Cristo para dar a los elegidos de Dios la fe ortodoxa y el conocimiento de la verdad que conduce a la fe y piedad,

  1. y nos cimienta en la esperanza de la vida eterna, esa vida que prometió Dios antes de los siglos, desde la eternidad y Dios no puede mentir;
  2. y ahora, a su debido tiempo, que el mismo había definido, ha manifestado su logos, es decir, el Evangelio, mediante el kerigma evangélico que me ha sido confiado según el mandato de nuestro Salvador Dios;
  3. a Tito, mi verdadero hijo espiritual en nuestra fe común, te deseo la χάρις jaris-gracia energía increada, la misericordia increada y la paz de Dios Padre y de Jesús Cristo, nuestro Salvador.

Requisitos de ancianos y obispos y lucha contra falsos maestros, 1:5-16.

  1. Te dejé en la isla de Creta con el fin de que pusieses en toda regla lo que faltaba que ordenar y constituyeses presbíteros por las ciudades, conforme a las instrucciones que te he dado;
  2. que el candidato a presbítero sea irreprochable; casado una sola vez; que tenga hijos creyentes en Cristo, a los que no se les pueda inculpar de libertinaje, pródigos o desobedientes.
  3. Es necesario que el obispo sea irreprochable, como observador y administrador que es de parte de Dios; no debe ser arrogante, ni colérico, ni borracho amigo del vino, ni amigo de peleas ni de negocios sucios;
  4. al contrario, debe ser hospitalario, amigo del bien, prudente, justo, piadoso, modesto y con dominio de sí mismo,
  5. que guarde, aplique y cumpla fielmente el logos de Dios que se le enseñó, según la enseñanza del Señor y los Apóstoles, para que sea capaz y fuerte de instruir a otros exhortándolos a la enseñanza ortodoxa y santa y de refutar a los que contradicen con los logos sin fundamentos.
  6. Porque hay muchos insubordinados, charlatanes y embaucadores, enseñando logos vanos y perjudiciales que engañan y oscurecen el nus-espíritu de algunos; sobre todo este tipo de gente son los que provienen de judíos convertidos,
  7. a los que es preciso el obispo taparlos la boca. Son aquellos que envuelven familias enteras enseñando lo que no deben, llevados por el ansia de ganancias sucias.
  8. Ya dijo uno de ellos, que los de Creta le consideran como su propio profeta: “Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones con sus panza insaciables y holgazanes”
  9. ¡Y este testimonio es verdadero! Por eso, repréndelos enérgicamente, para que se mantengan sanos en la fe sana y ortodoxa,
  10. y dejen de prestar oídos a mitos y a fábulas judaicas y a preceptos de hombres que vuelven sus espaldas a la verdad.
  11. No tengan en cuenta sobre comidas puras o contaminadas que enseñan los falsos hermanos judíos; todo es limpio para los limpios; pero para los contaminados en el pecado y los que no tienen fe nada es puro, porque tienen contaminado su nus-espíritu y su conciencia.
  12. Hacen profesión con palabras de conocer a Dios, pero le niegan con las obras de fe, pues son abominables y rebeldes, incapaces e indignos de hacer nada bueno.

 

Capítulo 2: Obligaciones especiales de algunos Cristianos, 1-10. Fundamentación dogmática de estas, 11-15.

 

Obligaciones especiales de algunos Cristianos, 2:1-10.

2:1. Tú, en cambio, predica lo que está conforme con la enseñanza sana y ortodoxa.

  1. Enseña a los presbíteros/ancianos que sean nípticos-sobrios, hombres ponderados, prudentes, ortodoxos y sanos en la fe, en la agapi-amor desinteresada, en la paciencia;
  2. que las presbitéras/ancianas, igualmente, tengan una conducta digna de personas piadosas y santas; que no sean calumniadoras, ni dadas a la bebida, sino capaces de instruir en el bien y en la verdad,
  3. a fin de que instruyan y enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,
  4. a ser prudentes, honestas, cuidadosas de los quehaceres domésticos, buenas, sumisas a sus maridos, de modo que no den ocasión a que se blasfeme contra el logos de Dios.
  5. A los jóvenes, de la misma manera, exhórtalos a que sean prudentes y continentes en todo,
  6. presentándote como ejemplo de buenas obras, un hombre íntegro que se preocupa de su enseñanza que sea ortodoxa, sana y limpia, que inspire respeto y dignidad, estable e imperturbable de corrupción y alteración alguna,
  7. el logos que sea sano y libre de la enfermedad de la herejía, irreprochable de modo que el adversario quede en vergüenza al no poder alegar contra nosotros nada malo.
  8. Exhorta a los esclavos (o trabajadores en tiempos actuales), que se muestren sumisos en todo a sus amos o jefes, que traten de ser agradarles, que no les contradigan
  9. ni les engañen y los roben; por el contrario, que sean modelo de fidelidad perfecta, para hacer honor en todo a la enseñanza de nuestro salvador Dios.

Fundamentación dogmática, 2:11-15.

  1. Porque se ha manifestado la fuente de la salvación que es la χάρις jaris-gracia energía increada de Dios para todos los hombres,
  2. enseñándonos a renunciar a la impiedad, a la maldad y a los deseos mundanos y a llevar una vida níptica y sobria, prudente y continente, justa y respetuosa,
  3. mientras esperamos con esperanza el feliz cumplimiento de lo que se nos ha prometido y la manifestación de la doxa-gloria luz increada del gran Dios y Salvador nuestro Jesús Cristo,
  4. que se entregó a sí mismo a la muerte cruciforme por nosotros para redimirnos y hacer de nosotros un pueblo escogido, limpio de toda contaminación y de todo pecado, dispuesto a hacer siempre el bien y buenas obras.
  5. Esto es lo que tienes que enseñar, predicar y defender con toda autoridad. Que nadie te haga de menos y te desprecie.

 

Capítulo 3: Deberes generales de los fieles, 1-7. Consejos especiales a Tito, 8-15.

 

Deberes generales de los fieles, 3:1-7.

3:1. Aconséjales que vivan sumisos a las autoridades y a los gobernantes; que les presten obediencia, que estén dispuestos a hacer siempre el bien;

  1. que no hablen mal de nadie, que sean pacíficos, comprensivos y sumamente apacibles y amables con todos los hombres.
  2. Nosotros también en otro tiempo fuimos unos tontos, insensatos, desobedientes, descarriados, esclavos de toda clase de hedonismos y deseos perversos, concupiscencias y placeres, malos y envidiosos, odiados de todos y odiándonos mutuamente unos a otros.
  3. Pero cuando se manifestó la bondad, la filantropía y al agapi-amor para con los hombres de nuestro salvador Dios,
  4. nos ha redimido y salvado, no por la justicia que hayamos practicado, sino por pura misericordia increada (energía), mediante el bautismo regenerador y la renovación que regala el Espíritu Santo,
  5. que derramó abundantemente sobre nosotros por Jesús Cristo, nuestro Σωτήρ sotir Redentor, Sanador/Psicoterapeuta y Salvador,
  6. a fin de que, justificados por Su salvífica χάρις gracia-gracia energía increada, seamos herederos de la vida eterna, conforme a la esperanza de la vida eterna que el mismo nos ha dado.

Consejos especiales a Tito, 3:8-15.

  1. Este logos que te escribo, es en todo verdadero y digno de crédito; y estas grandes verdades quiero que inculques constantemente a los Cristianos, para que los que han creído en Dios que no se queden solo en la fe sin obras sino que sobresalgan en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles para los hombres.
  2. Evita, en cambio, las cuestiones tontas, las genealogías, las discusiones y polémicas sobre la ley judaica, porque son inútiles y vanas.
  3. Al hombre herético que fomenta la división después de una y otra amonestación deséchalo; y si no te hace caso, apártate de él,
  4. conociendo, pues, que éste está extraviado de la verdad, está pervertido y, al perseverar en su pecado, se está condenando a sí mismo por su propia conciencia.
  5. Cuando te envíe a Artemas o a Tíquico, procura venir a verme a Nicópolis, pues tengo decidido pasar allí el invierno.
  6. Preocúpate de que Zenas, el abogado, y Apolós tengan todo lo necesario para el viaje.
  7. Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras y sean los primeros en hacer el bien para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto.
  8. Te saludan todos los que están conmigo. Saluda a todos los que nos aman por la fe en Jesús Cristo. La χάρις jaris-gracia energía increada esté con todos vosotros. Amín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II EPÍSTOLA A TIMOTEO

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

II EPÍSTOLA DE PABLO A TIMOTEO  ΠΡΟΣ ΤΙΜΟΘΕΟΝ Β΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

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Capítulo 1: Saludos y encomio a Timoteo, súplica a Dios, 1-5. Exhortación a Timoteo a luchar con espíritu de heroísmo, 6-18.

 

Saludos y encomio a Timoteo, súplica a Dios, 1:1-5.

1:1. Pablo, apóstol de Jesús Cristo por voluntad de Dios para anunciar la promesa de la vida que se adquiere y tenemos en Jesús Cristo,

  1. a Timoteo, mi hijo querido: Te deseo la χάρις jaris-gracia energía increada, la misericordia y la paz de Dios Padre y de nuestro Señor Jesús Cristo.
  2. Doy gracias a Dios, a quien sirvo y adoro, como mis antepasados, con conciencia limpia, y te tengo presente en mis oraciones día y noche.
  3. Cuando me acuerdo de tus lágrimas, cuando nos estábamos separando, me entran ganas de ir a verte para llenarme de alegría,
  4. avivando el recuerdo de tu fe sincera, la que primero tuvieron tu abuela Loida y tu madre Efniki-Eunice y que, con toda seguridad habita y permanece en ti también.

Exhortación a Timoteo a luchar con espíritu de heroísmo, 1:6-18.

  1. Por eso te recomiendo que reavives la jaris-gracia increada de Dios, que existe en ti y que te fue conferida por la imposición de mis manos.
  2. Porque el Señor no nos ha dado espíritu cobarde de temor, sino de fortaleza, de agapi-amor desinteresada y de prudencia, de modo que podamos conducir al camino de Dios a nosotros mismos y a los demás.
  3. Así pues, no te avergüences ni te acobardes nunca de dar testimonio bueno de nuestro Señor, no te avergüences ni de mí que estoy prisionero por confesar a Cristo. Al contrario, soporta conmigo los sufrimientos por el Evangelio, con la ayuda y fortaleza de la potencia de la energía increada que concede Dios,
  4. que nos ha salvado y nos ha llamado a una vida divina y consagrada a él, no por nuestras obras, sino por pura voluntad suya y por la χάρις jaris-gracia energía increada, que nos ha dado en Jesús Cristo, desde la eternidad, antes que el mundo existiese,
  5. y que ahora se ha manifestado con la aparición-epifanía de nuestro Señor Jesús Cristo, que destruyó la muerte y con su divina luz increada ha hecho brillar la vida eterna y la incorrupción por las verdades del Evangelio,
  6. del cual yo he sido constituido por Dios predicador, apóstol y maestro de las naciones.
  7. Ésta es la causa de todos estos sufrimientos, pero no me avergüenzo, (ni por las cadenas por mi encarcelamiento), pues sé en quién he puesto mi absoluta confianza y estoy seguro de que él puede guardar hasta el último gran día de la Segunda parusía-presencia el tesoro de mi obra apostólica que me ha encomendado.
  8. Conserva como modelo los logos de la sana enseñanza, los que oíste de mí, con la fe y la agapi-amor incondicional que Jesús Cristo concede y cultiva en nuestros corazones.
  9. Guarda este preciado depósito de la enseñanza evangélica con la ayuda de la potencia de la jaris-gracia increada del Espíritu Santo, que habita en nosotros.
  10. Sabes que me han abandonado todos estos que ahora están en Asia, entre ellos Figelo y Hermógenes.
  11. Que el Señor tenga misericordia de la familia de Onesiforo, porque muchas veces me ha reconfortado y aliviado y no se avergonzó de la cadena que estoy atado,
  12. sino que, tan pronto como llegó a Roma, se puso sin descanso a buscarme hasta que me encontró.
  13. Que el Señor tenga misericordia de él en aquel gran día último de la Segunda parusía-presencia. Tú sabes mejor que nadie los servicios que me prestó en Éfeso.

 

Capítulo 2: El sentido de las fatigas y la paciencia del buen soldado, apóstol de Dios, 1-13. Un obrero aprobado, y la lucha contra el engaño y el comportamiento ante los engañados, 14-26.

 

El sentido de las fatigas y la paciencia del buen soldado, apóstol de Dios, 2:1-13.

2:1. Pero tú hijo mío, fortalécete en la jaris-gracia energía increada que concede Jesús Cristo, para que no seas influenciado por el ejemplo de los que me han abandonado;

  1. y las cosas que oíste de mí ante muchos testigos, confíalas a hombres leales y fidedignos, capaces de enseñar a otros las verdades del Evangelio.
  2. Tú soporta las fatigas, como buen soldado de Cristo.
  3. Ningún soldado se enreda en asuntos de la vida civil si quiere complacer al que lo alistó en el ejército.
  4. El atleta no puede conseguir la victoria si no se atiene a las reglas del deporte.
  5. Si el labrador quiere recoger la cosecha, antes tiene que trabajar el campo, lo mismo debes disfrutar del campo espiritual que trabajas por mandato de Dios.
  6. Creo que comprendes lo que te quiero decir. En todo caso, el Señor te lo hará comprender.
  7. Acuérdate de Jesús Cristo, resucitado de entre los muertos, del linaje de David, según el Evangelio que predico,
  8. y por el que sufro estas cadenas, como si fuera un criminal; pero el logos de Dios no está encadenado, por nada y por nadie es impedido para ser difundido y conquistar las psiques-almas de los hombres.
  9. Por eso todo lo soporto gracias a los que ha elegido Dios, para que también ellos alcancen la salvación, que ofrece Jesús Cristo junto con la doxa-gloria increada y eterna.
  10. Este logos es fiel y digno de crédito: si morimos con él, también viviremos con él eternamente en la vida futura;
  11. si sufrimos con él, al grado que él sufrió, también reinaremos con él; si le negamos, él nos negará a nosotros;
  12. si nosotros no le somos fieles, él seguirá siendo fiel, pues no puede negarse a sí mismo.

Un obrero aprobado, y la lucha contra el engaño y el comportamiento ante los engañados, 2:14-26.

  1. Recuérdales y exhórtales a los fieles estas cosas y adviérteles en nombre de Dios que se dejen de discutir por logomaquias, pues esas discusiones no valen para nada y son destructoras para los que las escuchan.
  2. Esfuérzate por presentarte ante Dios como un hombre probado e intachable, como un obrero que no tiene de qué avergonzarse por su obra, como fiel predicador que sigue y distribuye sabiamente y ortodoxamente el logos de la verdad del Evangelio.
  3. Evita las palabrerías vanas y profanas, que contribuyen cada vez más a la maldad y a la impiedad,
  4. y su enseñanza se extenderá como gangrena y devorará los corazones. Éste es el caso de Himeneo y Fileto,
  5. los cuales se desviaron de la verdad diciendo que la resurrección se ha realizado ya, y pervierten la fe de algunos.
  6. Sin embargo, el sólido fundamento en la fe ortodoxa de Dios se mantiene firme bajo este lema: “El Señor conoce a los suyos” y que se aparte de toda injusticia el que invoca el nombre del Señor.
  7. En una casa grande no sólo hay vajillas de oro y plata, sino también de madera y barro. Unos utensilios son para usos nobles, y otros para usos normales e insignificantes.
  8. Por tanto, si uno ha hecho la catarsis de sí mismo y se conserva libre de estos errores, será un utensilio para usos nobles, santificado, útil a su dueño, dispuesto siempre a hacer toda obra buena y el bien.
  9. Huye de los deseos perversos y perjudiciales propias de la juventud, y practica para adquirir la justicia, la fe, la agapi-amor desinteresada, la paz con quienes invocan al Señor con corazón puro.
  10. Evita las discusiones estúpidas y tontas, no las des importancia, consciente de que sólo engendran altercados, antipatías y conflictos.
  11. Ahora bien, el que sirve al Señor no debe andar en altercados, sino ser amable y apacible con todos, saber enseñar y soportar los sufrimientos con paciencia, tolerancia y sin maldad,
  12. corregir con apacibilidad y dulzura a los adversarios, para ver si Dios les concede la metania y el arrepentimiento, para llegar a conocer bien la verdad,
  13. vuelvan en sí y retornen al buen sentido común, libres de la trampa del diablo que los tenía como esclavos haciendo su voluntad.

 

Capítulo 3: Carácter de los hombres en los postreros días dominados por el pecado y de la apostasía, 1-9. Timoteo que tenga en cuenta el ejemplo de Pablo,  10-17.

 

Carácter de los hombres en los ésjatos-postreros días, dominados por el pecado y de la apostasía, 3:1-9.

3:1. Debes saber que en los ésjatos-últimos días, vendrán momentos difíciles y se presentarán en el camino de la Iglesia circunstancias peligrosas.

  1. Porque los hombres serán egoístas, avaros amigos del dinero, altivos, orgullosos, blasfemos, maldicientes, rebeldes con los padres, ingratos, injustos,
  2. desnaturalizados, desleales, diabólicos, calumniadores, diabólicos, desenfrenados, inhumanos, enemigos de todo lo bueno,
  3. traidores, temerarios, obcecados, inflados y oscurecidos por la vanagloria, más amigos de los placeres carnales del hedonismo que de Dios,
  4. los cuales tendrán una apariencia exterior de piedad, pero en realidad están lejos, habiendo negado la fuerza de ella. Apártate lejos de ellos.
  5. Pues los hay que se introducen en las casas y cautivan a mujerzuelas cargadas de pecados; que se dejan llevar de toda clase de concupiscencias y deseos indecentes variopintos,
  6. son estosque siempre buscan a aprender sin poder llegar jamás al conocimiento-gnosis de la verdad.
  7. Lo mismo que los magos de Faraón, Janes y Jambrés se opusieron a Moisés, así también éstos se oponen a la verdad, hombres de nus-espíritu tergiversado y corrompido, pervertidos y fracasados en cuanto a la fe.
  8. Pero no llegarán muy lejos, porque su insensatez y su desnudez espiritual, como la de ellos, será manifiesta a todos, como se hizo ver también la tonta vanagloria y desnudez de aquellos magos.

Timoteo que tenga en cuenta el ejemplo de Pablo,  3:10-17.

  1. Pero tú me has seguido de cerca en mi doctrina, en mi conducta, en mis planes, en la fe, en la paciencia, en agapi-amor incondicional y desinteresada, en la constancia,
  2. en las persecuciones y en los sufrimientos que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra, ¡donde tantas penalidades tuve que sufrir; pero de todas ellas me libró el Señor!
  3. Es seguro que todos los que quieren vivir piadosamente en Jesús Cristo, como buenos cristianos sufrirán persecuciones.
  4. Los hombres malvados y seductores, estafadores y astutos, irán de mal en peor; engañarán y los mismos serán engañados.
  5. Tú, en cambio, permanece fiel y firme en lo que has aprendido y de lo que estás convencido. Conoces bien a tu maestro y los maestros que has sido enseñado de todas estas cosas.
  6. Desde la infancia conoces las Sagradas Escrituras, las cuales pueden darte el sano juicio y la sabiduría que conduce a la salvación por la fe en Jesús Cristo.
  7. Porque toda la Escritura se ha escrito divinamente inspirada por el Espíritu Santo, útil para enseñar, para reprender, para corregir, para educar en la justicia y virtud a toda persona de buena voluntad,
  8. a fin de que el hombre de Dios sea íntegro y perfecto, capacitado y dispuesto a hacer siempre el bien y toda obra buena.

 

 Capítulo 4: Predicar el logos de Dios y consejos a Timoteo, 1-8. Últimas instrucciones personales, 9-22.

 

Predicar el logos de Dios y consejos a Timoteo, 4:1-8.

  1. Por tanto, yo te conjuro ante Dios y ante Jesús Cristo, que ha de venir como rey a juzgar a los vivos y a los muertos durante Su Segunda parusía-presencia y con su gloriosa realeza increada,
  2. predica el logos de Dios, insiste a tiempo y a destiempo, con mucho cuidado reprende, corrige, exhorta, refuerza y consuela con toda paciencia, con magnanimidad y enseñanza adecuada.
  3. Porque vendrá el tiempo en que los hombres no soportarán la sana y santa enseñanza, sino que, llevados de sus caprichos y los deseos perversos de sus corazones, buscarán distintos maestros falsos que les halaguen el oído;
  4. se apartarán de la verdad girando a otra parte sus oídos y harán caso de los cuentos y los mitos.
  5. Pero tú estate en nipsis y alerta siempre a las cosas que Dios quiere, soporta con paciencia los sufrimientos de tu diaconado, predica el Evangelio, cumple bien el servicio que te has hecho cargo en la Iglesia.
  6. Yo estoy ya a punto de ser ofrecido en sacrificio a Dios; el momento de mi partida de este mundo está muy cerca.
  7. He combatido el buen combate para el Evangelio de Cristo, he concluido mi camino, he aplicado y conservado en teoría y praxis la fe;
  8. sólo me queda recibir la corona merecida, que me dará el Señor en aquel último gran día de su Segunda parusía-presencia, como justo juez; y no sólo a mí, sino también a todos los que esperan con amor y corazón puro su gloriosa venida.

Últimas instrucciones personales, 4:9-22.

  1. Intenta venir lo antes que puedas,
  2. pues Dimas, llevado por el amor a las cosas vanidosas de este mundo, y se ha marchado a Tesalónica; Criskes se ha ido a Galacia, y Tito a Dalmacia.
  3. Sólo Lucas está conmigo. Tráete a Marcos contigo, pues me es muy útil para mi servicio.
  4. A Tíquico lo envié a Éfeso.
  5. Cuando vengas, tráeme el capote que me dejé en Tróade, en casa de Carpo; tráeme también los libros, sobre todo los pergaminos.
  6. Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho daño; el Señor le dará su merecido.
  7. Ten cuidado con él, pues está en abierta oposición a nuestra enseñanza y combatió los logos de Dios que predicamos.
  8. En mi primera defensa y apología nadie me ayudó; todos me abandonaron. ¡Que Dios no se lo tenga en cuenta!
  9. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas, de tal modo que el logos ha sido anunciado cumplidamente por mí y oído por los paganos de las naciones. Y yo he sido librado de la boca del león.
  10. El Señor me librará de todo mal y me dará la salvación en su realeza increada celestial. A él la doxa-gloria por los siglos de los siglos. Amén.
  11. Saluda a Prisca y Áquila, y a la familia de Onesiforo.
  12. Erasto se quedó en Corinto. A Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.
  13. Ven antes del invierno. Te saludan Évulos, Pudes, Lino, Claudia y todos los hermanos.
  14. Que el Señor Jesús Cristo, esté con tu espíritu. Que la χάρις jaris-gracia energía increada esté con vosotros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I EPÍSTOLA A TIMOTEO

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

I EPÍSTOLA DE PABLO A TIMOTEO  ΠΡΟΣ ΤΙΜΟΘΕΟΝ Α΄ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

Se sugiere leer https://logosortodoxo.es/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

 

Capítulo 1: Saludos, exhortación a Timoteo contra los falsos maestros, 1-11. La condescendencia, la jaris-gracia y la llamada del Señor a Pablo, 12-20.

 

Saludos, exhortación a Timoteo contra los falsos maestros, 1:1-11

1:1. Υο Pablo, apóstol de Jesús Cristo, por mandato de Dios, nuestro salvador y de Jesús Cristo, nuestra esperanza,

  1. a Timoteo, verdadero hijo mío espiritual en la fe, te deseo la χάρις jaris-gracia energía increada, la misericordia y la paz de Dios Padre y de Jesús Cristo, nuestro Señor.
  2. Al partir para Macedonia te rogué que permanecieras en Éfeso, y lo mismo te digo ahora, con el fin de pedir y aconsejar a algunos que no enseñen cosas extrañas distintas de la enseñanza del Evangelio,
  3. y no presten atención a mitos, fábulas y genealogías interminables, más aptas para promover discusiones y conflictos en vez de la obra de la salvación, la cual con sabias maneras infinitas se ofrece por Dios que es por la fe para edificación a los hombres.
  4. El propósito y fin de esta recomendación es establecer la agapi-amor, que procede de un corazón puro, de una conciencia buena sin remordimientos y de una fe sincera y ortodoxa.
  5. Algunos se han desviado de todo esto y se han perdido en vanas e inútiles palabrerías,
  6. pretendiendo ser maestros de la ley, sin comprender ni lo que dicen ni lo que categóricamente afirman con falsas afirmaciones.
  7. Pues sabemos que la ley es buena si se hace de ella un legítimo uso,
  8. conscientes de que la ley no es para el justo, sino para los malvados y los rebeldes, los criminales y los pecadores, los sacrílegos y los profanadores, los parricidas y los matricidas, los asesinos,
  9. los lujuriosos, los sodomitas-homosexuales, los traficantes de esclavos, los mentirosos, los que juran en falso; en una palabra, para todo el que se opone a la sana y ortodoxa enseñanza de Cristo,
  10. según el glorioso evangelio que Dios bendito me ha confiado.

La condescendencia, la jaris-gracia y la llamada del Señor a Pablo, 1:12-20.

  1. Doy gracias a Cristo Jesús, Señor nuestro, que me ha fortalecido y me ha juzgado digno de su confianza llamándome a su divino diaconema-servicio
  2. a mí, que fui antes un blasfemo de su nombre divino y violento perseguidor de la Iglesia. Pero Dios tuvo misericordia conmigo, porque, careciendo de fe, obré por ignorancia;
  3. y sobreabundó la jaris-gracia energía increada de nuestro Señor confe y la agapi-amor incondicional que emanan y se ofrecen por Jesús Cristo.
  4. Este logos de la enseñanza que te diré es digno de crédito y debe ser aceptado sin reserva por todos: que Jesús Cristo vino al mundo para redimir, sanar/psicoterapiar y salvar a los pecadores, el primero de los cuales soy yo.
  5. Por esto he obtenido yo misericordia, para que Jesús Cristo demostrase en mí su magnanimidad para ejemplo y fortalecimiento de los que habrían de creer en él, disfrutar de la vida eterna.
  6. Y al rey de los siglos, inmortal, invisible, increado y único Dios, honor y doxa-gloria por los siglos de los siglos. Amén.
  7. Éste es el requerimiento que te hago, Timoteo, hijo mío, para que lo guardes fielmente, según las profecías y las apocalipsis-revelaciones de Dios que fueron dichas para ti, es decir, que seas siempre buen soldado al buen combate,
  8. manteniéndote firme en la fe ortodoxa y la conciencia limpia sin remordimientos, ya que por despreocuparse de la conciencia, algunos naufragaron en la fe,
  9. entre los que se encuentran Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás y los aparté de la Iglesia para que sean pedagogizados, instruidos y aprendan de modo que ya no blasfemen y enseñen falsas enseñanzas.

 

Capítulo 2: Orar por todos es un deber, 1-8. Comportamiento de las mujeres en el culto, 9-15.

 

2:1. Os ruego, ante todo, que se hagan peticiones, oraciones, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres,

  1. por los reyes y por todos los que gozan de poder y axiomas en la sociedad, a fin de que podamos disfrutar de una vida pacífica y tranquila con toda piedad y honestidad.
  2. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador,
  3. el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento (gnosis) pleno y claro de la verdad, para que puedan andar sin engaños al camino de la salvación.
  4. Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Jesús Cristo, el hijo de Dios que se ha hecho hombre, es decir, el Θεάνθρωπος Zeánzropos Dios-Hombre;
  5. que se dio a sí mismo como rescate y redención por todos y liberación del pecado y de la muerte; testimonio dado a su debido tiempo por el mismo a los tiempos definidos por Dios;
  6. de este testimonio yo he sido llamado nombrado por Dios pregonero y apóstol -digo verdad en Cristo, no miento-, para instruir a los paganos de las naciones y darles a conocer la fe y la verdad.
  7. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar levantando sus manos limpias del pecado y con los frutos de las virtudes, sin ira ni rencores, sin dudas ni poca fe.

Comportamiento de las mujeres en el culto, 2:9-15.

  1. De la misma manera, que oren también las mujeres vestidas con decencia y modestia sin adornos, no con peinados llamativos, ni con oro, perlas o vestidos lujosos,
  2. sino como corresponde a mujeres que tienen como obra la piedad, es decir, adornarse con obras buenas.
  3. La mujer se debe dejar instruir la verdad del Evangelio en hisijía paz y serenidad interior y silencio, sin que se desvíe en charlatanerías y ruidos, sino con toda honestidad y obediencia a los principios espirituales del Espíritu Santo.
  4. No permito que la mujer enseñe en las reuniones de culto, ni que se tome autoridad sobre el marido; que esté en silencio y serenidad, sin ruidos y objeciones,
  5. porque Adán fue formado el primero, luego Eva.
  6. Y no fue Adán el engañado, sino Eva la que se dejó engañar por el diablo y cayó en pecado.
  7. No obstante, se salvará por su condición de madre, si persevera hasta el final en la fe, en modestia, en agapi-amor incondicional y en santidad.

 

Capítulo 3: Requisitos de los obispos y de los diáconos 1-16.

  1. Este logos que os voy a decir es cierto y veraz: el que aspira al episcopado aspira a una noble tarea (ya que desea la obra del servicio superior, como instrumento de CristoDios y no el honor del servicio).
  2. Es necesario que el obispo sea intachable, casado una sola vez, sobrio, prudente, continente, educado, hospitalario, capaz de enseñar a los demás el logos de Dios;
  3. no debe emborracharse, ni ser amigo de peleas; debe ser ecuánime, no codicioso, ni avaro, honesto, pacífico y desinteresado;
  4. que sepa gobernar bien su propia casa y hacer que sus hijos sean obedientes y respetuosos;
  5. porque si uno no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo gobernará y cuidará ortodoxamente de la Iglesia de Dios?
  6. Que no sea recién convertido, para que no le seduzca el orgullo y venga a caer por la arrogancia que cayó el diablo.
  7. Es también necesario que tenga buen testimonio, buena fama ante los de fuera de la Iglesia, para que no incurra en el descrédito de los hombres y sea captado en las trampas del diablo.

Requisitos de los diáconos

  1. Asimismo, que los diáconos deben ser hombres dignos, formales, no de doble cara, ni aficionados al vino o bebidas alcohólicas y a los negocios sucios.
  2. Que guarden las verdades del misterio de la fe con una conciencia limpia, o sea, con vida intachable.
  3. Primero, que sean probados y examinados con cuidado; y si son irreprochables, que ejerzan el servicio del diaconado.
  4. Las mujeres, igualmente, que sean dignas y decentes, no chismosas, sobrias, fieles en todo y responsables en sus deberes.
  5. Los diáconos sean casados una sola vez, que sepan educar y gobernar bien a sus hijos y sus propias casas.
  6. Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, -y suben a sacerdotes- y mucha seguridad en la fe en Jesús Cristo, confesando y predicando la fe.
  7. Aunque espero ir a verte pronto, te escribo estas cosas
  8. por si tardo, para que sepas cómo has de comportarte y conducirte en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.
  9. Y sin duda alguna es grande el misterio de nuestra fe o piedad como nos lo ha enseñado el Señor: “Que Dios se ha manifestado como hombre, ha sido acreditado por el Espíritu, como impecable y justo Hijo de Dios, visto por los ángeles, ha sido anunciado a las naciones, creído en el mundo, elevado a los cielos con doxa-gloria”.

 

Capítulo 4: Predicción de la apostasía y aparición de los falsos maestros, 1-5. Indicaciones hacia Timoteo para su comportamiento y acción, 6-16.

 

Predicción de la apostasía y aparición de los falsos maestros, 1-5.

4:1. El Espíritu claramente dice que en los últimos tiempos, muchos endurecidos de sus corazones a causa de su pecaminosidad, renegarán y apostatarán de la fe, dando oídos a seductores espíritus engañosos y enseñanzas diabólicas,

  1. inducidos por la hipocresía de pseudo-teólogos o maestros embaucadores de la mentira y del engaño, de cauterizada conciencia endurecida e insensible,
  2. que prohíben el matrimonio y ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes y los avanzados en la gnosis de la verdad los coman y den gracias a Dios por ello.
  3. Pues todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada se debe rechazar, sino recibirlo con agradecimiento a Dios,
  4. porque todo alimento se hace puro y divino por nuestro logos y nuestra oración a Dios.

Indicaciones hacia Timoteo para su comportamiento y acción, 4:6-16.

  1. Serás buen diácono de Jesús Cristo si enseñas estas cosas a los hermanos, alimentando tu espíritu con los logos de la fe y de la buena enseñanza, la que has seguido y aprendido.
  2. Rechaza los mitos y las fábulas profanas, cuentos de viejas. Ejercítate en la práctica de la verdadera piedad,
  3. pues los ejercicios corporales son útiles para bien poco, porque son sólo para el cuerpo corruptible, mientras que la piedad es útil para todo en la psique-alma y al cuerpo, pues tiene promesas para la vida presente y para la futura.
  4. Este logos que te escribo es digno de crédito y debe aceptarse sin reservas con todo el corazón.
  5. Por esto nos esforzamos y luchamos, porque tenemos puesta nuestra esperanza en Dios vivo, que es el Salvador de todos los hombres, sobre todo de los creyentes, a los que regala la vida eterna.
  6. Estas cosas has de recomendar y enseñar continuamente.
  7. Que nadie te menosprecie por ser joven; debes ser, más bien, ejemplo para los creyentes, en el modo de hablar, en el comportamiento, en la agapi-amor, en la fe, en el vida espiritual, en la honestidad y pureza de tu vida.
  8. Entre tanto que voy, dedícate con atención a la lectura de las Escrituras, al consuelo e instrucción de los fieles, a la enseñanza de todos.
  9. No descuides el carisma que has recibido y que se te confirió por la imposición de manos de los presbíteros, según la apocálipsis-revelación profética por parte de Dios.
  10. Pon tu atención en estas cosas que te escribo, entrégate de lleno a ellas, para que todos vean tus progresos, para que seas un ejemplo bueno para ellos.
  11. Cuida de ti mismo y de la enseñanza. Persevera en estas cosas. Si lo haces así, te salvarás a ti y a los que te escuchan.

 

Capítulo 5: El comportamiento y su posición frente a los ancianos, viudas y jóvenes, 1-16. Derechos de los presbíteros y cuidado en la elección de ellos, 17-25.

 

El comportamiento y su posición frente a los ancianos, viudas y jóvenes, 5:1-16.

5:1. No reprendas con dureza al anciano, sino más bien exhórtalo como a un padre; a los jóvenes, trátalos y condúcelos como a hermanos;

  1. a las ancianas, como a madres; a las jóvenes, como a hermanas, con toda pureza y franqueza.
  2. Ayuda y honra a las viudas que lo sean de verdad.
  3. Si la viuda tiene hijos o nietos, ellos, antes que nadie, son los que deben respetar y cuidar de su propia familia y de recompensar a sus progenitores por los beneficios que han recibido de ellos, pues esto es lo que quiere Dios y es bueno y agradable ante Él.
  4. La viuda y desamparada verdaderamente tiene puesta su esperanza en Dios y persevera día y noche en las súplicas y en las oraciones.
  5. Pero la que lleva una vida alegre y derrochadora, aunque viviendo físicamente, está muerta espiritualmente a causa de sus pecados.
  6. Inculca estas cosas, para que sean irreprochables.
  7. El que no se preocupa de los suyos, y especialmente de los de su casa, ha renegado de su fe y es peor que un incrédulo, que el incrédulo puede ser que se preocupe de sus familiares.
  8. Para ser inscrita en el grupo de las viudas, y tener su servicio-diaconema en la Iglesia, ha de tener por lo menos sesenta años, haberse casado una sola vez,
  9. y estar acreditada por sus buenas obras, tales como haber educado bien a sus hijos, haber ejercitado la hospitalidad, haber lavado los pies a los creyentes que venían andando de largo viaje, haber ayudado a los atribulados, haber practicado toda clase de obra buena a medida de sus posibilidades.
  10. Descarta, en cambio, a las viudas jóvenes; porque en cuanto los deseos del placer carnal las apartan de la agapi a Cristo, quieren casarse de nuevo,
  11. incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe en Cristo.
  12. Además se dedican a ir de casa en casa sin hacer nada; no sólo no hacen nada, sino que se dedican al chismorreo y a curiosearlo todo, hablando de lo que no deben.
  13. Por eso, para evitar estos peligros y problemas, quiero que las viudas jóvenes se vuelvan a casar, que tengan hijos, que sean buenas amas de su casa de modo que no den motivos al enemigo de la fe a reírse de ellas y de nuestra fe,
  14. porque algunas ya se han extraviado yendo en pos de Satanás.
  15. Si alguna o alguno fiel tiene viudas pobres y virtuosas en su casa, que procure ayudarlas y no cargue con ellas a la Iglesia, con el fin de que ésta pueda atender a las verdaderamente viudas verdaderas y necesitadas.

Derechos de los presbíteros y cuidado en la elección de ellos, 5:17-25.

  1. Los presbíteros que cumplen bien su misión son merecedores de mayor remuneración, especialmente los que se ocupan y se esfuerzan de la predicación y la enseñanza.
  2. Pues dice la Escritura: “No pondrás bozal al buey que trilla y el obrero merece su salario”.
  3. No admitas acusación alguna contra un presbítero, si no está sostenida por dos o tres testigos.
  4. Controla y reprende públicamente a los que no cumplen con su obligación, para que sirva de escarmiento a los demás.
  5. Yo te conjuro ante Dios, ante Jesús Cristo y ante los ángeles elegidos, que observes estas cosas imparcialmente, sin dejarte llevar de favoritismos.
  6. No impongas a nadie las manos para ordenarlo sin haberlo pensado y examinado muy bien; no te hagas cómplice de los pecados ajenos. Consérvate honesto y puro de todo.
  7. No bebas agua sola, mézclala con un poco de vino, por tu mal de estómago y tus frecuentes enfermedades.
  8. Los delitos de algunos hombres son claros y conocidos aun antes del juicio; los de otros, sólo se descubren después. Por eso ten cuidado de no ordenar este tipo de hombres.
  9. Lo mismo ocurre con las obras buenas: unas son manifiestas, y las que no lo son no podrán permanecer ocultas; las revelará Dios.

 

 Capítulo 6: Comportamiento de los esclavos o trabajadores frente a sus amos o jefes, 1-2. Engaños y altruismo de los falsos maestros, 3-10. Llamamiento santo a Timoteo, 11-21.

 

Comportamiento de los esclavos o trabajadores frente a sus amos o jefes, 6:1-2.

6:1. Los que se encuentran bajo el yugo de la esclavitud o los trabajadores, que miren a sus propios amos o jefes como dignos de todo respeto, para que el nombre de Dios y su enseñanza no sean blasfemados y calumniados.

  1. Los que tienen amos creyentes Cristianos, que no les falten al respeto por ser hermanos en la fe en Cristo; al contrario, sírvanles mejor, puesto que los que reciben sus servicios son creyentes y hermanos muy queridos.

Engaños y altruismo de los falsos maestros, 6:3-10.

  1. Esto es lo que has de enseñar e inculcar. Si alguno enseña cosas distintas y no admite la enseñanza de los logos salvíficos de nuestro Señor Jesús Cristo que conduce a la verdadera piedad,
  2. este es un orgulloso entenebrecido e inflado de orgullo y arrogancia que no sabe nada de edificante y ortodoxo; que desvaría en discusiones, logomaquias y palabrerías, de donde provienen envidias, riñas, insultos, blasfemias, desconfianzas,
  3. conflictos interminables, propios de personas obcecadas e ignorantes que tienen su nus-espíritu corrupto y están privados de la verdad de Dios, que piensan que la piedad es un negocio; lárgate lejos de este tipo de hombres
  4. Pero gran ganancia y beneficio es la piedad, pero para el que se contenta con lo necesario.
  5. Nada hemos traído a este mundo, y nada nos llevaremos de él durante nuestra muerte.
  6. Debemos contentarnos con tener lo suficiente para comer y vestir.
  7. Pues los que quieren enriquecerse caen en la tentación y en los deseos insensatos y funestos y en las trampas que les pone el diablo, que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición (espiritual).
  8. Porque la avaricia, el amor al dinero es la raíz de todos los males. Algunos, arrastrados por ese amor al dinero, se han apartado de la fe y están atormentados por muchos sufrimientos y remordimientos.

Llamamiento santo a Timoteo, 6:11-21.

  1. Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estos pecados y pazos, y practica la justicia, la piedad, la fe, la agapi-amor desinteresada, la paciencia, la amabilidad y la mansedumbre.
  2. Pelea el noble combate de la fe y de la vida eterna, para la cual fuiste llamado por Dios y de la que hiciste hermosa confesión ante muchos testigos antes de bautizarte.
  3. Delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesús Cristo, que dio el buen testimonio de la verdad ante Poncio Pilato, de que es Hijo de Dios y rey de todo y el único maestro de la verdad,
  4. te pido que guardes el mandamiento sin mancha y sin reproche hasta la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesús Cristo,
  5. manifestación que, a su debido tiempo, llevará a cabo el bienaventurado y único Soberano, Rey de reyes y Señor de los señores,
  6. el único que posee la inmortalidad, que habita una luz inaccesible e increada, a quien ningún hombre vio ni puede ver. A él, honor y poder eterno. Amén.
  7. A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean orgullosos y arrogantes y que no pongan su esperanza en las riquezas caducas, sino en Dios, que nos provee abundantemente de todas las cosas para que disfrutemos de ellas;
  8. pídeles que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras; que sean generosos y estén dispuestos a repartir lo que Dios los ha dado con los demás, siendo receptivos y abiertos con todos.
  9. Así reunirán un buen capital sólido para el futuro, con el que ganarán y tendrán para siempre la verdadera vida eterna.

Encargo final de Pablo a Timoteo

  1. Timoteo, guarda el depósito de la fe y de las verdades del Evangelio que te ha sido confiado. No hagas caso de la estéril y mundana palabrería ni de las contradicciones de una falsa y plástica gnosis-conocimiento.
  2. Algunos, por hacer caso de ella han sido engañados y han perdido la fe. La χάρις jaris-gracia energía increada esté siempre con vosotros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II EPÍSTOLA A LOS TESALONICENSES

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

Traducido por Χρῆστος Χρυσούλας (Jristos Jrisulas) logosortodoxo.es/, heleno-griego nativo, me he instruido en la lengua del Nuevo Testamento y la Santa Parádosi-Tradición (katharévousa), la que actualmente se habla en el pueblo fiel heleno-ortodoxo.

 

II EPÍSTOLA A LOS TESALONICENSES ΠΡΟΣ ΘΕΣΣΑΛΟΝΙΚΕΙΣ Α´ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

Se sugiere leer https://logosortodoxo.es/alfa%cf%89mega-gran-lexico-ortodoxo/

 

Capítulo 1: Saludos, agradecimientos y ánimo a los tesalonicenses, 1-12

 

1:1. Pablo, Siluán y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, que se ha constituido y existe en Dios Padre nuestro, y del Señor Jesús Cristo.

  1. Os deseamos la χάρις jaris-gracia increada y la paz de Dios Padre y de Jesús Cristo, el Señor.
  2. Hermanos, es nuestro deber y es de justicia dar siempre gracias a Dios por vosotros, por los grandes progresos de vuestra fe y por la agapi-amor incondicional cada vez más grande que os tenéis unos a otros,
  3. hasta el punto de que nos sentimos orgullosos de vosotros en medio de las iglesias de Dios por la fortaleza, por la paciencia y por la fe con que soportáis los sufrimientos y las persecuciones.
  4. Esto es una muestra brillante del justo juicio de Dios, para haceros así dignos de la realeza increada de Dios, por la que padecéis.
  5. Porque es propio de la obra de la justicia de Dios retribuir con sufrimientos a los que os hacen sufrir,
  6. y a vosotros, que sufrís, daros el descanso y la alegría en compañía nuestra, cuando Jesús, el Señor, aparezca desde el cielo con sus ángeles poderosos y la fuerza que el mismo los ha dado,
  7. entre llama de fuego increado, para atribuir castigo justo a los que no quieren conocer a Dios y no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús Cristo.
  8. Todos estos darán cuentas de sus praxis y serán condenados de una perdición eterna lejos de la presencia del Señor y de su invencible y esplendorosa doxa-gloria increada,
  9. cuando venga será glorificado junto con todos sus santos y será admirado por todos los que creyeron en él; y esto, porque se ha hecho conocer y aceptar por ellos nuestro kerigma y el testimonio sobre Jesús Cristo, esto que exactamente hemos dado también a vosotros. Y esta doxa-gloria y bienaventuranza de los santos se realizará durante aquel glorioso y gran día.
  10. Por eso oramos sin cesar por vosotros, para que nuestro Dios os haga dignos de vuestro llamamiento y que con su potente energía increada lleve a término todos vuestros buenos deseos y la obra que inspira y fructifica la fe.
  11. De este modo el nombre de nuestro Señor Jesús Cristo será glorificado entre vosotros, y vosotros lo seréis en él de acuerdo con la χάρις jaris-gracia increada de nuestro Dios y de nuestro Señor Jesús Cristo.

 

Capítulo 2: Qué precederá antes de la parusía-presencia del Señor, 1-12. Exhortaciones y consejos, 13-17.

 

Qué precederá antes de la parusía-presencia del Señor, 2:1-12.

2:1. Hermanos, respecto de la segunda parusía-presencia o venida de nuestro Señor Jesús Cristo y de nuestra reunión con él, os rogamos

  1. que no os dejéis tan fácilmente impresionar ni os alarméis por supuestas revelaciones, logos, conceptos o cartas que os induzcan a pensar y convencer de que nosotros avisamos que el día del Cristo es inminente, por más que se os digan que provienen de nosotros.
  2. Que nadie os engañe en modo alguno, porque la segunda parusía-presencia o venida del Señor no será si antes no viene la apostasía y se apocalipte-revele el hombre de la iniquidad promotor de todo pecado, el hijo de la perdición,
  3. el enemigo y adversario de Dios y de la verdad, que se opone y se alza contra todo lo que se dice Dios, que se ensalzará y se pondrá a sí mismo por encima de todo, y será respetado y alabado por parte de los hombres, tanto se enorgullecerá hasta llegar a sentarse en el templo de Dios, haciéndose pasar a sí mismo por Dios; y serán muy astutos y tramposos sus artificios intentando a demostrar que es Dios.
  4. ¿No recordáis que, estando todavía entre vosotros, os decía ya esto?
  5. Vosotros sabéis muy bien qué es lo que le retiene ahora y le impide a apocaliptarse-revelarse antes, para que se manifieste claramente a su tiempo definido por Dios.
  6. Realmente el misterio de iniquidad está ya en acción y se expande de forma misteriosa o mística de modo que no sea totalmente manifestado; y esto porque hay alguien que lo retiene y no le deja manifestarse con toda su dureza y asquerosidad, sólo falta que el que ahora lo retiene sea quitado de en medio.
  7. Entonces será descubierto y se manifestará el hombre de la iniquidad, a quien Jesús, el Señor, hará desaparecer muy fácilmente con un sencillo soplo de su boca y le aniquilará con la aparición de su gloriosa parusía-presencia o venida.
  8. La venida y presencia de este hombre inicuo, entonces irá acompañada de todo género de portentos, señales y prodigios engañosos y diabólicos, que los irá operando el diablo que estará utilizando a ese hombre como instrumento suyo,
  9. y de todas las seducciones de iniquidad frutos de la maldad y de la injusticia para aquellos que están abocados a la perdición por no haber aceptado la agapi-amor de la verdad que los salvaría.
  10. Por esto mismo Dios concede/ permite que venga y se manifieste en ellos una falsa energía y un poder engañoso, que los impulsa a creer en la mentira;
  11. y así serán condenados todos aquellos que no solamente se resistieron a creer en la verdad, sino que además se complacieron en la iniquidad voluntariamente y alegremente.

Exhortaciones y consejos, 2:13-17.

  1. Pero nosotros debemos dar continuamente gracias a Dios por vosotros, hermanos queridos del Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio para salvaros por la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad.
  2. Precisamente para esta salvación os llamó por nuestra predicación del Evangelio, para que alcancéis la doxa-gloria luz increada fija de nuestro Señor Jesús Cristo.
  3. Por tanto, hermanos, manteneos firmes y guardad las paradosis entrega de las enseñanzas que habéis recibido de nosotros sea por logos o por escrito.
  4. Y que el mismo Señor Jesús Cristo y Dios Padre nuestro, que tanto nos ha amado y por su χάρις jaris-gracia energía increada nos ha dado un consuelo eterno y una hermosa esperanza de los bienes celestes,
  5. y que consuele vuestros corazones y los confirme en cada enseñanza suya y en toda clase de buenas obras.

 

Capítulo 3: Busca las oraciones de los Tesalonicenses, 1-5. Los exhorta que tomen medidas para los que andan mal, 6-18.

 

Busca las oraciones de los Tesalonicenses, 3:1-5.

3:1. En fin, hermanos, rogad por nosotros, para que el logos del Señor siga difundiéndose sin impedimentos y sea glorificado por los hombres, como lo es entre vosotros,

  1. orad también para que nosotros nos veamos libres de los hombres malos y astutos, injustos y perversos, porque la fe no es aceptada por todos y no todos son de fiar.
  2. Pero el Señor sí es de fiar; él os fortalecerá en la fe ortodoxa y os defenderá y os protegerá de las falsas voluntades e imposiciones del maligno astuto.
  3. En cuanto a vosotros, tenemos plena confianza en el Señor en que cumplís y seguiréis aplicando y cumpliendo lo que os hemos mandado.
  4. Que el Señor dirija vuestros corazones hacia la agapi-amor incondicional de Dios y la paciencia de Cristo.

Los exhorta que tomen medidas para los que andan mal, 3:6-18.

  1. Hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesús Cristo os mandamos que os mantengáis a distancia del hermano que no quiera trabajar y no se porte de acuerdo con las paradosis enseñanzas entregadas, experimentadas y divinas, que habéis recibido de nosotros.
  2. Bien sabéis lo que debéis hacer para seguir nuestro ejemplo, porque no hemos estado viviendo entre vosotros en confusiones y desordenes,
  3. ni comimos gratis el pan de nadie, sino que, con sudor y fatiga, trabajamos de noche y de día para no resultar gravosos a ninguno de vosotros;
  4. y no porque no tuviéramos derecho, sino porque queríamos daros un ejemplo que imitar.
  5. En efecto, cuando todavía estábamos entre vosotros instruyéndoos, os dimos esta norma: el que no trabaje, tampoco debe comer.
  6. No obstante, nos hemos enterado de que algunos de vosotros viven sin trabajar y se comportan desordenadamente, sin otra ocupación que curiosear y criticar cuestiones de otros.
  7. Pues bien, a estos tales exhortamos y rogamos en nombre de Jesús Cristo, el Señor, a trabajar en paz y a ganarse el pan que comen.
  8. Hermanos, no os canséis de hacer el bien.
  9. Si alguno no hace caso de lo que decimos en esta carta, señaladle y cortad todo trato con él, para que así se sienta avergonzado por su error y se rectifique.
  10. No obstante, no le miréis como a enemigo, sino corregidle con agapi-amor como a hermano.
  11. Que el Señor donador y fuente de la paz os dé él mismo la paz, siempre y en todos los órdenes. Que el Señor esté con todos vosotros.
  12. El saludo es de mi puño y letra: Pablo. Ésta es la señal que distingue todas mis cartas. Ésta es mi letra.
  13. La χάρις jaris-gracia energía increada de nuestro Señor Jesús Cristo esté con todos vosotros.

 

 

I EPÍSTOLA A LOS TESALONICENSES

EL NUEVO TESTAMENTO ORTODOXO

 

I EPÍSTOLA A LOS TESALONICENSES ΠΡΟΣ ΘΕΣΣΑΛΟΝΙΚΕΙΣ Α´ ΕΠΙΣΤΟΛΗ ΠΑΥΛΟΥ

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 Hacia los Tesalonicenses Ι, Πρός Θεσσαλονικείς α΄

Capítulo 1. Saludos y agradecimientos a Dios por los Tesalonicenses y felicitaciones hacia ellos, 1-10

 

1:1. Pablo, Siluán y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses que ha sido constituida y existe en Dios Padre y del Señor Jesús Cristo. Os deseamos la χάρις jaris-gracia energía increada y la paz de nuestro Dios Padre y del Señor Jesús Cristo.

  1. Continuamente damos gracias a Dios por todos vosotros por los progresos espirituales que habéis hecho y os recordamos en nuestras oraciones.
  2. Sin cesar nos recordamos y presentamos a Dios, nuestro Padre, la actividad y obra vuestra que es fruto de la fe, la eficacia de vuestro amor y paciencia y la firmeza de vuestra esperanza en nuestro Señor Jesús Cristo. Y esta obra vuestra se hace delante de Dios Padre, quien ve y observa todo.
  3. Sabemos muy bien, hermanos queridos de Dios, que habéis sido elegidos, y agradecemos a Dios por eso.
  4. Os habéis hecho dignos de esta elección, porque nuestro mensaje evangélico no os fue transmitido solamente con logos, sino también por la dinamis potencia de la energía increada de Dios con el Espíritu Santo que ilumina siempre y fortalece a los fieles, y, por parte nuestra, con una profunda entrega con el único propósito de transmitiros el Evangelio y mediante él la vida en y según Dios.
  5. Y vosotros habéis seguido e imitado nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo el logos del Evangelio en medio de grandes tribulaciones, persecuciones y sufrimientos, pero con alegría y gozo que genera el Espíritu Santo a los corazones de libre buena voluntad,
  6. hasta os habéis convertido en modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya todo el sur de Helade-Grecia.
  7. Así es como desde vosotros se ha difundido y oído el logos del Señor; y no solamente en Macedonia y en el sur de Helade-Grecia, sino por doquier es conocida vuestra fe viva en Dios en todas partes, de modo que no tenemos necesidad de hablar de ella.
  8. Ellos mismos van contando la acogida que nos hicisteis en vuestra ciudad, y cómo dejasteis la idolatría, a pesar de los peligros y otros incidentes, volvisteis al Dios verdadero y os convertisteis para servir no ya a los ídolos sino al Dios vivo y verdadero,
  9. y con la esperanza, fe y alegría que tenéis esperando de que su Hijo Jesús, al que él resucitó de entre los muertos, vuelva del cielo durante su gloriosa Segunda Parusía-Presencia y nos libre de la ira venidera.

 

 Capítulo 2: Comportamiento y obra de Pablo en Tesalónica, 1-12. La fe y la paciencia de los Tesalonicenses, 13-20

 

Comportamiento y obra de Pablo en Tesalónica, 2:1-12

2:1. Bien sabéis vosotros, hermanos, que nuestra estancia entre vosotros mi obra no ha sido vana e infructuosa;

  1. pero como sabéis, después de haber sido maltratados e insultados en Filipos, llenos de confianza en el Señor, sin miedo alguno nos atrevimos con valentía, que nos inspiraba el Dios, a anunciaros el evangelio de Dios en medio también de grandes luchas y persecuciones que sublevaron los judíos contra nosotros.
  2. En efecto, nuestra predicación no se basa en el error, en malas intenciones o en ánimo de engañar. [3. Y tuvimos este ánimo y valor, porque nuestro kerigma gratificante y alegre en la nueva vida no proviene del error, sino del mismo Dios de la verdad; ni de psique-alma sin catarsis sucia por el pecado y el interés propio personal, sino de corazón puro, limpio y lleno de agapi-amor desinteresada; ni tampoco de engaño o fraude, sino que tenía la rectitud y la sinceridad.]
  3. Porque hemos sido probados exactamente por Dios y encontrados valientes y dignos a confiarnos su Evangelio, así es como enseñamos; no tratamos de agradar a los hombres, sino a Dios, que sondea y ve no sólo las obras exteriores, sino también a nuestros corazones.
  4. Porque nunca, como sabéis y Dios es testigo de ello, hemos utilizado logos de adulación y nunca hemos aprovechado el kerigma por ambición para ganar dinero;
  5. nunca hemos buscado honores, ni de vosotros ni de nadie, buscando ser gloriados por los hombres.
  6. Antes fuimos tiernos, sencillos y apacibles entre vosotros, como una buena madre que cuida con ternura y cariño a sus propios hijos.
  7. así, en nuestra ternura hacia vosotros, hubiéramos querido entregaros, al mismo tiempo que el evangelio de Dios, nuestra propia vida. ¡Tan queridos os habías hecho por nosotros!
  8. Hermanos, recordad nuestros trabajos y fatigas en Tesalónica; cómo trabajábamos día y noche para no ser gravosos a ninguno de vosotros mientras os anunciábamos el evangelio de Dios.
  9. Vosotros sois testigos, y también Dios, de que nos comportamos con vosotros, los creyentes, de una manera noble, justa e irreprochable.
  10. Bien sabéis que hemos sido para cada uno de vosotros como un padre para sus hijos que os fortalecimos a la nueva vida y os consolamos en vuestros sufrimientos y tribulaciones;
  11. y así os exhortábamos, os animábamos y os alentábamos a llevar una vida digna de Dios, que os llamó a su realeza increada y a su doxa-gloria luz increada.

La fe y la paciencia de los Tesalonicenses, 2:13-20

  1. Por todo ello damos continuamente gracias a Dios: porque, al recibir el logos de Dios que os predicamos, lo abrazasteis no como logos de hombres, sino como logos de Dios, lo que es en verdad, que opera y trae frutos admirables en vosotros, los creyentes.
  2. Hermanos, os habéis hecho imitadores de las Iglesias de Dios que hay en Judea y que son cimentadas en el nombre de Jesús Cristo, porque vosotros también habéis padecido de parte de vuestros conciudadanos lo mismo que ellos de parte de los judíos,
  3. que mataron a Jesús, el Señor, y a los profetas; y a nosotros nos han perseguido y desagradan a Dios, siendo contrarios y enemigos de todos los hombres,
  4. y estos no se bastaron sólo en expulsarnos de la región de su nación, sino que nos impiden al predicar a los paganos de las naciones para que se salven ellos también. Con lo cual van colmando la medida de su pecado. Pero el castigo y la ira de Dios han llegado para caer pesadamente sobre ellos para su destrucción definitiva.
  5. Nosotros, hermanos, cuando nos marchamos de Tesalónica, en este breve espacio de tiempo que hemos estado separados de vosotros, aunque espiritualmente no lo hemos estado, hemos sentido un deseo todavía más vivo de volver a veros.
  6. Y así, una y otra vez nos propusimos, en particular yo, Pablo, ir a veros; pero Satanás nos lo impidió por supuesto que con permiso/concesión de Dios.
  7. Y es que, ¿quién es en verdad nuestra esperanza, nuestro gozo y alegría, nuestra corona de doxa-gloria delante de nuestro Señor Jesús Cristo en el día de su Segunda Parusía Presencia o venida? ¿Quién sino vosotros?
  8. Sí, ciertamente, vosotros sois nuestra corona de doxa-gloria, nuestra alegría y nuestro gozo.

 

Capítulo 3: Se envía a Timoteo para apoyar a los Tesalonicenses, 1-5. Regreso de Timoteo y la noticia alegre para Pablo 6-13.

 

Se envía a Timoteo para apoyar a los Tesalonicenses, 3:1-5.

3:1. Pues bien, no pudiendo resistir más separados de vosotros, resolvimos quedarnos solos en Atenas,

  1. y enviamos a Timoteo, nuestro hermano y servidor-diácono de Dios en el evangelio de Cristo, con la misión de fortaleceros y alentaros en vuestra fe,
  2. para que nadie se deje desalentar por estas tribulaciones y sufrimientos. Pues bien sabéis vosotros mismos que son parte de nuestro llamamiento y vocación, es decir, sufrir con paciencia y fe los sufrimientos y progresar en la vida en Cristo.
  3. Durante nuestra estancia entre vosotros os predecíamos ya que habríamos de tener tribulaciones, como realmente ha sucedido y bien lo sabéis.
  4. Por esto, no pudiendo resistir ya más a causa de vuestros sufrimientos, envié a Timoteo para que me informara de vuestra fe; no fuera que os hubiese tentado y tambaleado ya el Satanás y hubiera resultado estéril nuestro trabajo.

Regreso de Timoteo y la noticia alegre para Pablo 3:6-13.

  1. Ahora Timoteo ha regresado de Tesalónica y nos ha traído buenas noticias de vuestra fe y de vuestra agapi-amor incondicional, y de cómo conserváis constantemente un afectuoso recuerdo de nosotros, deseando vivamente vernos, lo mismo que nosotros a vosotros.
  2. Con todo ello por las noticias buenas, y principalmente por vuestra fe, hemos recibido un gran consuelo en medio de las presentes tribulaciones y sufrimientos.
  3. Ahora nos parece vivir de nuevo, porque vosotros os mantenéis firmes e inquebrantables en el Señor.
  4. ¿Cómo podremos agradecer a Dios todo este gozo que nos habéis proporcionado ante nuestro Dios?
  5. Noche y día le pedimos con renovada insistencia que nos conceda veros personalmente y poder completar así lo que falta todavía a vuestra fe.
  6. Y Dios, nuestro Padre, y nuestro Señor Jesús Cristo me encaminen felizmente hacia vosotros sin ningún impedimento.
  7. Que el Señor os haga crecer más y más en la agapi-amor incondicional entre vosotros y para con todos, como nosotros la tenemos para con vosotros.
  8. Que él fortalezca vuestros corazones en una santidad sin tacha ante Dios, nuestro Padre, para cuando Jesús, nuestro Señor venga en su segunda parusía-presencia o venida, con todos los suyos, santos, ángeles y hombres.

 

Capítulo 4: Consejos para vida prudente, agapi y trabajo, 1-12. Los muertos y los vivos durante la Segunda Parusía-Presencia 13-18.

 

Consejos para vida prudente, agapi y trabajo, 1-12.

4:1. En conclusión, hermanos, os pedimos y os exhortamos en el nombre de nuestro Señor Jesús Cristo, a que os portéis de la manera que os enseñamos para agradar a Dios; ya lo hacíais, pero hacedlo todavía mejor progresando más en la vida cristiana.

  1. Bien sabéis las instrucciones y mandatos que os dimos en nombre de Jesús, el Señor.
  2. Ahora bien, ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación y que huyáis de la impureza y la lujuria que siempre contamina al hombre,
  3. que cada uno de vosotros sepa tratar y dominar su propio cuerpo en santificación, de una manera digna y honesta,
  4. sin dejarse llevar y dominar por los pazos y los deseos perversos, como hacen los paganos de las naciones, que no conocen a Dios.
  5. Que en este punto nadie abuse ni engañe a su hermano sobrepasando los límites éticos y morales de la vida y con su comportamiento agreda el honor del hermano que ha pecado, pues el Señor será el juez que castigará y condenará todo esto, como ya os lo dejamos dicho y recalcado.
  6. Y es que Dios no nos ha llamado a la impureza, sino a vivir en santidad y pureza.
  7. Por tanto, el que desprecie todo esto no desprecia a un hombre, sino a Dios, el cual os ha dado y da su Espíritu Santo, para que viváis en santidad y pureza.
  8. Acerca del amor fraterno a los cristianos hermanos no necesitáis que se os escriba, porque personalmente habéis aprendido del mismo Dios cómo debéis amaros los unos a los otros.
  9. Y, en efecto, así lo hacéis con todos los hermanos de toda Macedonia. Sin embargo, queremos exhortaros, hermanos, a que progreséis todavía más,
  10. y a que con todo empeño con buena voluntad os afanéis en vivir pacíficamente, ocupándoos en vuestros quehaceres y trabajando con vuestras propias manos, como os lo tenemos recomendado.
  11. Así llevaréis una vida como conviene a cristianos, honrada y noble a los ojos de los de fuera de la Iglesia y por vuestro trabajo no tendréis necesidad de nadie.

Los muertos y los vivos durante la Segunda Parusía-Presencia 4:13-18.

  1. Hermanos, no queremos que ignoréis la suerte de los difuntos, para que no os aflijáis como los que no tienen ninguna esperanza de resurrección y vida eterna.
  2. Porque si creemos que Jesús ha muerto y ha resucitado, así Dios también reunirá consigo a los que murieron unidos a Jesús en la vida eterna y bienaventurada.
  3. Esto os lo decimos no por imaginación e invención nuestra, sino por el logos que ha apocaliptado-revelado en nosotros el Señor; nosotros, los vivos, los que estamos todavía en la tierra en tiempo de la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron por que estos habrán resucitado antes;
  4. Porque el Señor mismo, a una orden, a la voz del arcángel y al son de la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que han dormido (fallecido) con la fe en Cristo resucitarán los primeros.
  5. Después nosotros, los vivos, los que estemos hasta la venida del Señor, seremos arrebatados juntamente con ellos entre nubes al encuentro del Señor en los espacios celestes. Y así ya estaremos siempre con el Señor.
  6. Consolaos y fortaleceos, pues, mutuamente con estos sencillos logos que son logos del Señor.

 

Capítulo 5: En nipsis, alerta y preparación para le venida del Señor, 1-11. Algunas obligaciones frente a los otros y a nosotros, 12-28.

 

En nipsis, alerta y preparación para le venida del Señor, 5:1-11.

5:1. Hermanos, en cuanto a los tiempos de la Segunda Parusía-Presencia, no tenéis necesidad de que se os escriba.

  1. Vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá de repente en momento que no esperamos, como el ladrón en la noche.
  2. Andarán diciendo los hombres: “Todo es paz y seguridad” y entonces, de improviso, les sorprenderá la perdición, como los dolores del parto a la mujer encinta, y no podrán escapar.
  3. Hermanos, vosotros no vivís en la oscuridad de la ignorancia y del engaño para que ese día pueda sorprenderos, como el ladrón.
  4. Todos vosotros sois hijos de la luz increada e hijos del día de Dios; no sois hijos de la noche ni de las tinieblas.
  5. Por tanto, no nos echemos a dormir en la pereza y el descuido como los otros que viven lejos de Cristo, sino estemos en nipsis, en alerta, en vigilancia, continentes y sobrios.
  6. Porque los que duermen, de noche duermen; y los que se emborrachan, se emborrachan de noche. (Los que se encuentran en la oscuridad dormidos y descuidados espiritualmente, de repente contemplarán el día del Señor).
  7. Por el contrario, nosotros estando realmente en nipsis y sobrios hijos del día, vivamos con cuidado, continencia y autodominio luchando continuamente contra el pecado; revistámonos de la coraza espiritual de la fe y de la agapi- amor incondicional, cubriéndonos en nuestro espíritu-nus con el yelmo de la esperanza de la salvación.
  8. Esta esperanza siempre nos estará informando que Dios no nos ha destinado al castigo y a la ira, sino a la adquisición de nuestro tesoro irreductible de la salvación por nuestro Señor Jesús Cristo,
  9. que murió por nosotros para que, vivos o dormidos/muertos, vivamos siempre con él en la eternidad.
  10. Por eso, consolaos y animaos mutuamente, ayudaos y edificaos los unos a los otros, como ya lo venís haciendo en la fe y vida según Dios.

Algunas obligaciones frente a los otros y a nosotros, 5:12-28.

  1. Hermanos, os rogamos que tengáis consideración y respeto con los que trabajan entre vosotros y en el nombre del Señor os instruyen y os dirigen en la vida espiritual.
  2. y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Vivid en paz entre vosotros.
  3. También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos e indisciplinados, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis y ayudéis a los débiles, que seáis pacientes y magnánimos para con todos.
  4. Procurad que nadie vuelva a otro mal por mal; tened siempre por meta el bien, tanto entre vosotros como para los demás.
  5. Estad siempre alegres, pase lo que pase en vuestras vidas.
  6. Orad sin cesar.
  7. Dad gracias a Dios en todo, bueno o malo, porque esta es la voluntad de Dios, tal y como lo ha manifestado Jesús Cristo en vosotros mediante nuestro kerigma.
  8. No apaguéis el Espíritu y sus carismas, que son luz increada y fuego increado (de Dios Padre, del Hijo y del Espíritu Santo).
  9. No despreciéis las profecías que el Espíritu Santo apocalipta-revela mediante los santos.
  10. Examinadlo todo, y quedaos con lo bueno.
  11. Evitad toda clase de mal.
  12. Y el Dios fuente y donador de la paz os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, espíritu-nus, psique-alma y cuerpo, sean conservados irreprochablemente para la venida de nuestro Señor Jesús Cristo.
  13. El Dios que os ha llamado es leal y cumplirá su promesa, de esto estoy seguro.
  14. Hermanos, orad por nosotros.
  15. Saludad a todos los hermanos con el abrazo de la paz.
  16. Os conjuro por el Señor que hagáis leer esta carta a todos los hermanos.

28. La χάρις jaris-gracia energía increada de nuestro Señor Jesús Cristo esté con todos vosotros. Amín.