Cronología Cristiana – El Cristo A y Ω del tiempo

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O χρόνος (jronos, tiempo) cristianamente se entiende como el marco, en el cual se manifiesta la apocálipsis=revelación de Dios y se produce la sanación y salvación del hombre y la santificación de la creación en la historia. Es decir, tiene un significado soteriológico=salvífico, conectado siempre con el desarrollo del plan de “la divina economía”. Por eso, no se entiende cíclicamente, como un reciclaje sin fin, sino de una forma lineal. Su flujo es irrepetible, con acontecimientos únicos y salvíficos, “una vez” y “para siempre”. El centro y la “entelequia”del tiempo lineal es el Cristo, el Α,alfa y el Ω,omega de la historia, el Principio y el Fin. La perspectiva cristiana es escatológica permanentemente y de esto sacan sus contenidos las percepciones de la Iglesia sobre el tiempo.

Κόσμος y χρόνος cosmos y c-jronos=tiempo en el cristianismo se entienden como creación del Dios Triádico «desde el cero» «ex nihilo», fuera de cualquier sentido de “arquetipos” e “ideas” a Dios. Además, cada concepto de “analogía” entre creado (la creación) y lo increado (Dios Triádico) es por parte cristiano-ortodoxo inexistente. El cosmos y el tiempo tienen principio y final, es decir, destino y “cumplimiento” (Gal 4,4). El Dios, pues, quien crea el tiempo, como “el creador del todo, de los siglos y los seres” (J. Damasceno). El Dios es el que ha creado la naturaleza del tiempo, (San Basilio el Magno). San Gregorio el Teólogo, sobre todo define también la relatividad del tiempo, puesto que lo determina como «algo en movimiento partido y medido».

El movimiento de la tierra y los demás cuerpos celestes, crea la conciencia de la temporalidad y su medición. En realidad, la medición del tiempo para la Iglesia es convencional, como “Cuerpo de Cristo” y “comunión en Cristo”. Pero como la Iglesia vive y se mueve dentro del mundo, a pesar de que no es “del mundo” (Jn 18,36), en su trayectoria ha admitido los calendarios que utilizaban las distintas sociedades, en las cuales vivía su tripulación y luchaba para su sanación y salvación. Hay que decir que la sanación y salvación cristiana-ortodoxa no es cualquier huida del tiempo y del mundo, sino su victoria sobre el mal del mundo y el pecado. Por lo tanto, los calendarios, son una adición al cristianismo ortodoxo para la solución de convencionalidades endocósmicas o dentro del mundo y no una sumisión a estos…y las fechas…

Georgios Metalinós  Protopresbitero y catedrático de la Univ. de Atenas

Traducción de xX.jJ

Jesús Cristo El nuevo Adán

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¿Porqué Cristo no tuvo descendientes?

Esta naturaleza humana de Jesús Cristo de ¿dónde se ha concebido? Obviamente del género humano, que la muestra perfecta fue la Zeotocos (la que da a luz a Dios). Es cierto que la Zeotocos traía el pecado original. Pero el Cristo no tomó el pecado original. Y os lo explicaré.

Es conocido que todos los hombres nacen espermáticamente. No hay ninguno que no haya nacido espermáticamente, es decir, la participación de los dos sexos. ¿Adán cómo se hizo? Ciertamente no espermáticamente. Adán se hizo creativamente. Dice que: “Y el Dios creó al hombre tomando χούν tierra especial del suelo y le sopló en el rostro soplo de vida, y se hizo el hombre en psique viva o vivificada”. Aquí el zeópnefstos (inspirado de Dios) escritor utiliza la palabra χούν tierra especial, para darnos a entender que al hombre le hizo de distinta manera que las demás creaciones. En realidad la palabra tierra es χώμα (joma). La creación está hecha de manera imperativa: “Dijo el Dios: Hágase la luz, hágase etc.”  En cambio al hombre dijo: “Y el Dios formó al hombre tomando χούν tierra especial del suelo…” Es decir, tomó de los elementos de la naturaleza y constituyó, formó a Adán. Así que Adán no fue nacido sino constituido, formado. Y Adán estando en vida cae porque transgredió el mandamiento de Dios y a partir de aquí los que nacen de él, sus descendientes, siempre que nacen espermáticamente llevan el pecado original. La Panayía (Santísima) también nació de padres espermáticamente. Pero cuando la Zeotocos recibió el mensaje del ángel, le dijo que: “aquello que nacería de ella sería Santo.” Contesta: ¿Cómo pasará esto, puesto que no conozco hombre, no estoy casada? Entonces el ángel le dijo que la cubrirá o ensombrecerá el Espíritu Santo. Es decir, que aquello que nacería no sería nacimiento espermático, sino nacimiento creativo. Porque nuestra Panayía la ensombrece el Dios Logos y el Espíritu Santo y entonces el Dios Logos tomó de la sarx (cuerpo y carne) de la Panayía, porque debería tomar de la sarx (cuerpo o carne) humana. Pero lo que tomó lo forma, lo crea para hacer su psique humana y su cuerpo humano, es decir, su existencia humana. Por lo tanto, en la Panayía tenemos un estado creativo, no espermático a lo referente a Jesús Cristo. Por eso el Jesús Cristo se llama Nuevo Adán. Y no es un nombre fino o una simple palabra que es Nuevo Adán. Porque al antiguo Adán no se hizo de esperma sino que fue creado, así también el Nuevo Adán no se hizo de esperma sino que fue creado. Y por un lado el primer Adán cayó y por otro lado, el segundo Adán, el Jesús Cristo se hace cargo, asume la situación del primer Adán para salvarnos. Por lo tanto, el cuerpo de Cristo no es espermático sino que es de creación, formación. Si os preguntáis ¿porqué Dios puso a Adán el poder espermático, puesto que aquel se hizo sin el poder espermático sin nacer, fue creado? Porque el Dios preveía que Adán caería y así sería introducida la muerte. Así que le puso este poder espermático para que sea perpetuada su creación humana, el hombre y no se pierda. Obviamente esto lo hizo Dios a priori, porque sabía lo que haría el hombre, el Dios lo conoce todo. Pero en Jesús Cristo no había caso de esperma, simplemente porque Jesús Cristo no dejaría descendientes, no había ninguna razón para esto. Tal como exactamente si Adán no cayera no tendría la configuración espermática. La configuración espermática es del siglo presente. Por lo tanto diríamos que el Dios crearía más y más humanos, tal como hizo a Adán. Como también los ángeles no nacieron el uno del otro, son creados, creaciones, pero no creaciones espermáticas. Lo mismo que para Adán, tal como se hizo él, se harían billones si queréis de existencia humanas sin el método espermático. Pero el Dios así lo quiso y así lo hizo. Pero Jesús Cristo ya no tenía necesidad porque es el Nuevo Adán, no caería y como no caería, porqué razón tiene que existir la manera espermática. Él mismo se crea y no tiene la espermaticidad.

Así, pues contesto a la pregunta de una teóloga de Atenas que me ha preguntado ¿Porqué Cristo no se casó, hacer y bendecir la familia? El mismo Cristo, el Dios Logos ya la bendijo entonces en el paraíso, porque es el mismo cuando dijo “creced y multiplicaos”, entonces la bendijo y también la bendice en las bodas de Caná. Por eso no hay razón que haga familia porque simplemente no hay el caso espermático, porque en Cristo no hay caída. Al contrario, cuando venga la hora que resucitaremos, entonces en nosotros tampoco habrá forma espermática. Seremos hombres perfectos, pero en la realeza de Dios, no habló el Cristo categóricamente que no se casan. Está clarísimo, pues, que la boda es un fenómeno post caída. ¿Porqué tiene que tener Cristo el fenómeno post caída? Entonces no sería el Nuevo Adán. Si murió, fue tomando las consecuencias del pecado original y con esto entra en nuestro camino para resucitar, porque nosotros morimos, para que resucitemos. Así que toma la consecuencia, que es la muerte pero la muerte ya no domina.

Y una cosa más, lo que tomó de la Zeotocos, es decir, su naturaleza humana no espermáticamente, como os dije, sino creativamente, esta naturaleza con la concepción al mismo momento la deificó. Atención, ¿qué quiere decir la deificó? El Cristo tenía cuerpo deificado, tal como era en Su Metamorfosis, pero encubría o escondía la doxa-gloria (luces de luz increada) de la zéosis, porque no debería verse esta doxa-gloria. Así entraríamos en otros temas, la fe ya se debilitaría y se aplastaría o allanaría la libre voluntad, la preferencia, etc. son muchas las razones. De todos modos allí en Tabor se dejó un poco ver quien es. Pero la misma zéosis transmitió también a la Zeotocos. La cual se limpió, purificó por el Espíritu Santo y dio sarx (cuerpo o carne) limpia a Cristo, pero la misma recibió también la zéosis puesto que traía el deificado Jesús en sus entrañas nueve meses. Por esta razón Isabel cuando vió la Zeotocos dijo: “¿Cómo es que la madre de mi Señor viene a mí?” ¿Escucháis? De mi Señor, porque también Isabel recibió carisma profético de su hijo el Precursor, quien tenía el carisma profético desde las entrañas de su madre. Porque la misma dice con claridad que apenas te vi “el niño en su interior se removió, saltó”. Es como si dijera, he aquí es él, lo que más tarde dijo “he aquí este es el Mesías”, ahora transmite el carisma profético a su madre Isabel y ella dice: “¿Cómo es que la madre de mi Señor viene a mí?” Pensad que la Zeotocos era pariente de Isabel y era muy joven 14-15 años, en cambio Isabel era mayor fue un milagro que diera luz a un niño en edad avanzada. A pesar de ser mayor, proclama a su pariente la Panayía, que era mucho más joven que ella, “madre de su Señor”.

Por lo tanto, el embrión, si es que está permitido decirlo así, estaba deificado en las entrañas de su madre. Es decir, que el cuerpo de Cristo en las entrañas de la Panayía estaba deificado. Pregunto: ¿Un cuerpo deificado el cual no se hizo espermáticamente sino creativamente, como Adán, no había la posibilidad de espermaticidad, por consiguiente, cómo presentamos ahora a Cristo, teniendo amigas etc.? ¿No creen que estas cosas son restos nacidos de un monofisismo? Porque desde el momento que aceptes que Cristo es perfecto Dios y perfecto hombre, el monofisismo pasa de lado. Por eso diría que con estas películas de cine se hizo una gran introducción de este monofisismo y muchas cosas más.

Por eso si tenemos formación y preparación teológica ortodoxa pragmática lo entenderéis todo. Os he dicho lo que no vais a escuchar ni leer. Sobre lo demás escucharéis y leeréis barbaridades. Os sugiero realmente que no vayáis a ver las películas de cine sobre Cristo, porque lo tratan como hombre y veréis y escucharéis barbaridades. Todo esto no pasaría, si nosotros los cristianos tuviéramos plenitud de gnosis teológica y plenitud de vida espiritual.

† Yérontas Atanasio Mitilineos

 

 

 

Las bienaventuranzas de san Simeon el nuevo Teólogo

 

San Simeon el nuevo Teólogo

 

ΜΑΚΑΡΙΟΙ, (Macarii) Bienventurados y felices los que recibieron a Cristo, la Luz increada que vino de las oscuridad de ellos, porque ellos se han convertido en Hijos de la Luz increada y del Día.

ΜΑΚΑΡΙΟΙ, bienaventurados y felices los que saborean al Inefable con la boca de su nus (espíritu del corazón), porque ellos se encuentran en el Día, y allí caminarán con Belleza y sus vidas no perderán nunca la Alegría.

ΜΑΚΑΡΙΟΙ, bienaventurados y felices los que continuamente viven en la Luz increada de Cristo, porque ellos ahora y en los siglos de los siglos serán hermanos y coherederos de Él.

ΜΑΚΑΡΙΟΙ, bienaventurados los que encendieron la Luz increada en sus corazones y lo mantuvieron inapagable, ellos en la salida de esta vida encontrarán al Novio, junto a Él entrarán también al cuarto Nupcial llevando Velas.

ΜΑΚΑΡΙΟΙ, bienaventurados y felices los que por todo esto nada dudan o no creen que están equivocados, porque ellos aunque de todo esto no tienen, que yo no lo deseo, pero es seguro que correrán para adquirir todo esto.

ΜΑΚΑΡΙΟΙ, bienaventurados los que se alumbran con la divina Luz increada, porque ellos ven su enfermedad y la fealdad de sus psiques y así  llorarán ríos de lágrimas para limpiarla y sanarla perfectamente.

ΜΑΚΑΡΙΟΙ, bienaventurados y felices los que continuamente tienen el ojo espiritual abierto y con cada oración ven bien la Luz increada y hablan junto con Él boca a boca, porque ellos son equivalentes a los ángeles o quizás es atrevido decirlo, son superiores a los ángeles y lo mismo serán en la otra vida. Porque los ángeles alaban, en cambio ellos conversan. Y si se han hecho así y continuamente se hacen, ya desde ahora en esta vida que están apretados de la corrupción de la carne, ¿cómo serán después de la Resurrección? ¿Cómo serán ellos cuando tomen el cuerpo espiritual e incorruptible? De todos modos, no sólo equivalentes a los ángeles, sino con el Señor de los ángeles, tal como dice san Juan: “conocemos que cuando se manifestará seremos como Aquel”.

ΜΑΚΑΡΙΟΣ, Macarios bienaventurado y feliz el que ha visto la Luz increada del mundo tomar Forma en su interior, porque éste, como un feto teniendo a Cristo, será considerado como Su Madre, tal como lo dijo Él mismo que no es mentiroso: “Madre mía, hermanos y amigos míos son ellos”.

San Simeon el nuevo Teólogo

Traducción de xX.jJ

La Divina Liturgia es obra bondadosa!

 

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QUÉ ES LA DIVINA LITURGIA Y CÓMO LA VIVIREMOS

La obra de Dios para el mundo está resumida en la Divina Liturgia y con ella continua. Su importancia es primordial. La Divina Liturgia es LA OBRA por excelencia bondadosa. Por ella el Dios –único Bondadoso- trabaja para la sanación y salvación de Su laós (pueblo). El Cristo nos ha apocaliptado que: “Mi Padre siempre trabaja y yo también trabajo”. Con la Divina Liturgia el Dios continua la obra de la creación: recrea y renueva al mundo y al hombre. Hace al hombre nuevo y le alimenta con Su sarx (carne, cuerpo).

Escribe san Kavásilas que: «El cuerpo del antiguo Adán fue constituido de la tierra. El nuevo Adán ha nacido de Dios, tal y como dice la Santa Escritura. El testimonio de cada uno de los dos tipos de vida es el correspondiente banquete, El primer alimento lo sacó la tierra, en cambio al nuevo hombre le alimenta el hombre celeste, el Cristo, con Su sarx (cuerpo, carne)»

 

La Divina Liturgia es una Pascua continua

Después de la Resurrección de Cristo la muerte fue abolida y gobierna la Vida. El tiempo cesa de apretarnos. Vivimos con la perspectiva de la eternidad. Esta victoria de Cristo la festejamos con la Divina Liturgia.

La Divina Liturgia es una Pascua continua. Por eso también el día por excelencia del Misterio efjarístico es el día de la Resurrección del Señor, el Domingo. El día que simboliza la abolición del tiempo, porque es a la vez el primer día de la creación y el octavo, el día “sin crepúsculo, sin sucesión e interminable. Por eso también “la santa Mesa o Altar” iconiza el trono de Dios, la Resurrección de Cristo y Su honorable sepulcro.

Escribe san Gregorio de Niza: «La gracia de la Resurreción no nos promote otra cosa que la apocatástasis (restablecimiento) de los caídos a la ancestral autenticidad y belleza. Es el retorno a la vida primera, que vuelve a ingresar al al hombre al paraíso que fue echado de este»

La Divina Liturgia nos hace vivir al Paraíso desde ahora; es nuestra Resurreción-Pascua (paso al eterno reposo).

Monje-sacerdote Sabas el Aghiorita

Traducción de xX.jJ 

La Fantasía – Instrucción terapéutica

 

Fantasía

Instrucción terapéutica

Tomo 2º de la Orotodoxa Psicoterapia

 

Aquel que quiere sanar sus pazos, es decir, el que quiere metamorfosear, transformar sus pazos y girarlos hacia Dios y sanarse interiormente, es necesario que se libere de la fantasía. Porque para que sea realizado un pecado, lo fantasioso de la psique juega un papel importante. La fantasía forma dentro del hombre el ídolo (reflejo, espectro) de la persona o de la cosa y a continuación  promueve la ηδονή (hidoní, placer o voluptuosidad) en capturar el nus del hombre y él capturado ya comete el pecado. Por eso debemos estudiar el gran interés que tiene la fantasía sobre la vida pecaminosa (enfermiza); y también de la gran importancia que tiene la liberación de la fantasía, para que el hombre pueda caminar a la vida en Cristo. Es uno de los temas fundamentales de la ascética de la Iglesia Ortodoxa. Los santos Padres, que son científicos del camino de la ascesis, nos ayudan a ver este tema claramente.

¿Qué es la fantasía?

Debemos determinar exactamente qué es la fantasía y examinar su carácter y sus movimientos.

San Juan el Clímaco define la fantasía de la siguiente manera: “Fantasía es el engaño de los ojos en una diania (mente, cerebro) dormida; fantasía es éxtasis (extensión) del nus en cuerpo despierto; fantasía es teoría sin hipóstasis (base substancial)”. Realmente la fantasía es una visión que no tiene hipóstasis (base substancial), ninguna base. Y se activa sobretodo cuando la diania está inactiva. Esto se ve claramente de los sueños, cuando la diania (mente, cerebro) del hombre no está en alerta y en vigilancia. Pero también la fantasía se presenta cuando el hombre está despierto, y entonces es posible que alucine. Esta situación y energía de la fantasía, la examinaremos en otro párrafo. Aquí simplemente la definimos.

Debemos hacer discernimiento claro. Una cosa es lo fantasioso de la psique y otra la fantasía. Lo fantasioso o parte fantasiosa es la dinamis (fuerza, potencia) de la psique, mientras que la fantasía es la energetización de lo fantasioso. Lo fantasioso está entre el nus y los sentidos. No es energía pura del nus, tampoco energía de los sentidos. San Gregorio Palamás escribe: “Y esto, lo fantasioso de la psique, en el animal lógico es el confín entre el nus y los sentidos”. Así pues, según el Santo, lo fantasioso es el confín entre el nus y el sentido (sentimiento o sensación), y las energías de lo fantasioso; las fantasías, no habían al Adán antes de la caída, tal como veremos más abajo. San Máximo el Confesor, comentando a san Dionisio el Aeropayita, escribe que una cosa es la fantasía y otra la noesis (comprensión). Esta diferencia se ve de las diferentes energías. Porque, “la noesis-comprensión es energía y generación; en cambio la fantasía es pazos e impresión enunciativa de algo sensible o de algo como sensible”. De modo distinto, la noesis es la energía del nus que tiene relación con un concepto y significado; en cambio la fantasía es pazos y protiposis (pre-figuración) de una cosa sensible. Esto indica la diferencia entre noesis-comprensión y la fantasía.

Debemos de considerar que el Cristo humanizado, tomó la psique y el cuerpo entero, padeciente y mortal, pero sin el pecado. Esto significa que tomó el estado natural del hombre de antes de la caída, pero sobre el resultado (corrupción, mortalidad) tomó el estado post caída. Por eso el Cristo con Su humanización, aunque tomó lo logístico (lógico), lo anhelante (voluntad, deseo) y lo irascible (o emocional, afectivo) de la psique, por lo tanto, también lo fantasioso; a pesar de eso, lo último estaba inactivo, no operaba, es decir, no tenía fantasía. San Nicodemo el aghiorita presenta la opinión del Georgios Cartesios que dice: “Las fantasías en el nus de Cristo estaban inactivas”.

Esto indica que la fantasía es un fenómeno post-caída. Al principio el hombre no tenía fantasías. Esto lo analiza más exhaustivamente san Máximo el Confesor, cuando dice que el hombre en principio no fue creado para tener ηδονή hidoní (placer, voluptuosidad) y οδύνη (odini, angustia, dolor); tampoco olvido e ignorancia en la psique; ni fantasía en el nus. Todo esto es causa de la caída, por eso hace falta liberación de estos. Esto san Máximo lo tiene en cuenta, cuando en su enseñanza sostiene que: el que se ha liberado de la hidoní (placer, voluptuosidad) y odini (angustia, dolor), adquirió la catarsis (sanación) del corazón; y aquel que se ha liberado de la ignorancia y del olvido, tiene memoria perpetua de Dios; por lo tanto vive la iluminación del nus; y aquel que se ha liberado de las figuras, espectros y fantasías, ha llegado a la teología mística. Esto significa que teólogo es aquel que se ha liberado de la fantasía y los ídolos (reflejos, espectros). Porque con la fantasía y los ídolos-espectros es imposible para el hombre teologizar con certeza y sin engaño, es decir, inspirado por el espíritu divino, tal como enseñan los santos Padres de nuestra Iglesia.

Con este sentido tenemos que ver la enseñanza de los santos Padres: que la fantasía es una fuerza natural de la psique, pero después de la caída. Desde que el hombre ha caído en la vida carnal del cuerpo, se alejó de Dios; desde entonces lo fantasioso de la psique opera, por lo tanto es fuerza natural de la psique y se encuentra entre el nus y el sentido (lo sensitivo). Sólo el santo quien ha llegado a la zeoría (contemplación, expectación divina) se libera de las fantasías. Así, pues, la fantasía en el hombre post-caída es un estado natural. Sólo en este sentido podemos ver el pasaje de san Cálistos y san Igntio los Xanzópulis: “La psique por sí misma tiene por naturaleza lo de fantasear”. La psique tiene cinco fuerzas y energías: nus (espírtu o energía del corazón), diania (mente, intelecto), doxa (opinión), fantasía y sentido (sentimiento o sensación), tal y como exactamente el cuerpo tiene los cinco sentidos físicos. Lo mismo sostiene también san Gregorio el Sinaíta. De toda la tradición ascética ortodoxa se propone que no busquemos en recrear la imagen (icona) de Dios, si antes no hemos sanado, limpiado lo fantasioso de la psique y no nos hemos liberado de la maldita fantasía. Por eso el nus, durante la oración, tiene que estar sin ideas, ni imágenes y sin fantasías, de modo que nos protejamos a nosotros mismos de la creación de ídolos (figuras, reflejos, espectros) sobre Dios.

Realmente la fantasía, esta energía nefasta, según los santos Cálistos e Ignacio, los Xanzopuli, se opone a la oración pura y cordial y al trabajo uniforme e inequívoco del nus. El hombre no sólo no puede teologar, sino tampoco puede orar con el corazón, si antes no se ocupa por la metania y la catarsis (sanación) para librarse de la maldita fantasía.

Tal y como se ha dicho antes, el Cristo no tenía fantasías, aunque disponía de lo fantasioso. El hombre después de la caída tiene muchas fantasías que se convierten en su estado natural. Pero debemos apuntar que fantasía, además del hombre también tiene el diablo. Exactamente por esta razón, la fantasía es un buen conductor y receptor de la energía demoníaca y por ella el diablo entrampa al hombre. La fantasía es el puente entre el hombre y los demonios, por ella se introducen los demonios y le molestan.  Los santos Kálistos e Ignacio los Xanzópulis escriben: “La fantasía es el puente por el que se comunican y se mezclan los demonios con la fantasía y convierten al hombre en casa de conceptos infructuosos, sucios, apasionados y malignos”.

Según san Máximo, la fantasía y todas las imágenes que ofrece al hombre, son filos de la energía visual de la psique. El hombre que tiene estos filos, es imposible ver a Dios e informarse de la enseñanza sobre Él y las cosas divinas. Estos filos, que se asientan en la psique con sus impresiones e ideas, impiden la psique llegar a la verdad y conocer la voluntad de Dios. Por eso san Máximo enseña que cuando el nus expulse las ideas y las imágenes que son resultado de las fantasías, entonces se convierte en teólogo verdadero, seguro e inequívoco. De otro modo puede teologizar por la influencia de los demonios, porque mediante la fantasía los demonios le pueden ofrecer ideas sobre Dios y las demás verdades de la Fe. Por eso los santos Padres dicen que uno debe liberarse de estos filos que cubren la parte contemplativa de la psique, además los santos teologizan por atracción y experiencia no aristotélicamente, es decir, teologizan con el corazón sano, limpio y unido a la jaris (divina energía increada) y no con la fuerza de la diania (mente, intelecto, cerebro).

A pesar de que la fantasía es una, se divide en tres partes o grados.

La primera es la escenificación de las percepciones, que hace sensible la percepción, es decir, es la capacidad de hacer las ideas y las percepciones en figuras o escenas sensibles.

La segunda es la re-figuración de los restos quedados, es decir, volver a escenificar, refigurar las imágenes que ofreció el primer caso.

La tercera parte es cada hedoni (placer, voluptuosidad) y tristeza, angustia o dolor que provienen de la existencia de estas imágenes que ofreció la percepción dentro de la parte fantasiosa de la psique. (Kálistos e Ignacio, los Xanzópuli).

De otro modo, las tres divisiones de la fantasía son: a) el poder de concepción e introducción en nuestro interior de una imagen; b) la permanencia de esta idea o imagen en lo fantasioso de la psique; c) es el placer o la tristeza, angustia o dolor que se produce de las imágenes visibles buenas o malas, que permanecen dentro de lo fantasioso de la psique.

Puesto que al hombre, lo fantasioso es fuerza natural y como las fantasías son filos que cubren la parte contemplativa de la psique después de la caída, por esta razón también el nus está en su estado natural, cuando se haya liberado de cada clase de fantasía. Tal como enseña san Hisijio el Presbítero: “El nus está en su estado natural cuando en su corazón no tiene fantasías, entonces está preparado para moverse para cada zeoría (contemplación) grata, espiritual y divina”.

Por eso, en cuanto enfermo está el hombre espiritualmente, tanto está dominado de toda clase de fantasía. En cuanto está liberado de las fantasías, tanto está saludable espiritualmente. Aún hasta los llamados hoy día problemas psicológicos, se crean y continúan existiendo en nuestra psique por las fantasías. En cuanto el hombre se libera de la presión y dominio de ellas, tanto se sana de varios problemas psicológicos. Por eso san Casiano el Romano, enseña que la señal de que el hombre ha adquirido la virtud de la santidad y de la modestia es que no se fije en ninguna fantasía, aún hasta cuando duerme.

Está claro que el que hayan sueños pecaminosos, cuando estamos dormidos, no es pecado. Esto es una señal de que la psique está enferma y no se ha sanado, ni liberado del pazos. Por eso, tal como enseña san Casiano, las fantasías indecentes que se presentan en sueño, cuando estamos durmiendo, debemos creer que son de la negligencia y la enfermedad de la psique. Para los sueños hablaremos en otro capítulo más abajo.

Generalmente debemos sostener que la gnosis pura (increada) de Dios no tiene ninguna relación ni lugar con la fantasía. La gnosis increada de Dios es superior de toda idea y concepto. Es zeoría, contemplación o expectación que llega en aquel nus que está liberado de la fantasía.

Clases o tipos de fantasía

Anteriormente hemos visto las tres energías de lo fantasioso. En esta unidad examinaremos los tipos de la fantasía, es decir, los distintos niveles en los que ella trabaja o mejor dicho, distinguiremos las diferentes imágenes que la fantasía ofrece al hombre.

Sofronio el athonita en su interesantísimo y muy espiritual libro sobre “San Siluan el athonita” se refiere a cuatro tipos o clases de fantasías.

El primer tipo de fantasía conecta con la energía de los pazos gordos carnales. El hombre que se encuentra en este estado recibe continuamente imágenes y fantasías sobre los pazos carnales. El asceta lucha contra estas fantasías para poder liberarse y adquirir la gnosis (increada) de Dios.

El segundo tipo de fantasía es la ensoñación. Este tipo de fantasía conecta con las imágenes del mundo real. Por ejemplo un pobre se imagina a sí mismo como rey, profeta o gran científico.

El tercer tipo de fantasía es la llamada creación cultural y artística. El hombre utiliza la capacidad de la memoria y la representación, y así puede pensar para encontrar una solución de un problema, por ejemplo, técnico… Este tipo de trabajo del nus que es acompañado de la fantasía es muy importante para la cultura y es un elemento indispensable para la estructura de la vida.

El cuarto tipo de la fantasía es la llamada creación teológica. Es el intento de la lógica en penetrar en los misterios del ser y captar el mundo Divino. Estas tentativas están acompañadas inevitablemente de la fantasía, que muchos se gustan en llamarla con el nombre altísimo de creación teológica.

Aquí en este párrafo no nos referiremos en la manera que nos liberarnos de los cuatro tipos de fantasía. Eso lo haremos en otras unidades. Aquello que querría observar es que el hombre, particularmente el monje, al principio lucha duramente para liberarse del primer tipo de fantasía y después avanza hacia las otras tres. Evita toda meditación y ensoñación; evita de meditar sobre varios temas o estudiar ideas sobre el Dios. El hombre no puede adquirir oración noerá o cordial y gnosis de Dios, cuando utiliza como órgano la parte fantasiosa de la psique. Sólo la profunda catarsis, sanación de lo fantasioso por la metania, ofrece la gnosis verdadera de Dios.

Pero el cristiano que se encuentra al mundo, debe como sea, liberarse de los primeros tipos de la fantasía, evitar de cualquier manera las ensoñaciones que crean muchos problemas psicológicos; y también delimitar mucho el tercer tipo que se llama creación cultural y artística. Y cuando intenta crear algo, debe más bien copiar, tal como hacen los monjes aghiografiando o pintando iconos. También debe evitar la ocupación intelectual sobre el Dios. Lo único que puede hacer es utilizar la enseñanza de los Padres santos sobre Dios. Que no se atreva decir opiniones suyas, sino que presente la enseñanza de los santos Padres sobre Dios y sobre temas de la vida espiritual.

Es muy característico, que estudiando varios libros de literatura, se aumenta y se afecta la parte fantasiosa de la psique; en cambio estudiando las obras de los santos Padres lo fantasioso se crucifica. Esto indica que los santos Padres hablan sin fantasía, puesto que han adquirido salud espiritual. Una manera de liberación de la fantasía es mediante la oración y el estudio de varias enseñanzas y homilías de los santos Padres.

Pero sobre esto nos referiremos en otro capítulo. Debemos observar que en los principiantes de la vida espiritual la existencia de la fantasía no es un engaño, sino la permanencia por mucho tiempo en ella; en la vida espiritual la fantasía es causante de muchas anomalías psicológicas.

Manifestaciones de la fantasía

En esta unidad debemos localizar el cómo se manifiesta la fantasía al hombre, cómo se presenta y cómo se desarrolla. Veremos también las causas que afectan, irritan lo fantasioso de la psique.

Los sentidos desempeñan un papel importante. La mayoría de las veces la fantasía es elaboración de imágenes producidas en nuestro interior por los sentidos. Son imágenes que provienen de la realidad sensible. San Máximo enseña que el nus vicioso, movido por el cuerpo mediante los sentidos, en deseos e hidonés (placeres), sigue y condesciende las fantasías e impulsos del cuerpo. Así que el nus es condesciende a las fantasías, cuando el cuerpo se mueve por los sentidos. Vemos el objeto, lo deseamos, sentimos la hidoní (placer) y se crea la fantasía. También la memoria de un rostro, cosa u objeto irrita la fantasía. Mientras esto lo hace el nus vicioso, el nus virtuoso en cambio se autodomina y se abstiene de las fantasías malignas y viciosas.

Tal como enseña otra vez san Máximo, cuando el hombre padece de ciertas cosas y adquiere el pazos pasión para una persona o cosa, es natural que tenga y sea rodeado de fantasías malignas y viciosas. También san Gregorio Palamás enseña que lo fantasioso de la psique se familiariza con las imágenes por los sentidos. Así que la culpa no es de los sentidos, sino que de los sentidos se imprimen en lo fantasioso de la psique y se hacen visibles, oídos, saboreados, olidos y palpables.

Con los sentidos están conectados también los loyismí (pensamientos, ideas simples o compuestos con la fantasía, reflexiones, meditaciones). Por eso, las fantasías vienen en nuestro interior también por los loyismí. San Hisijio el Presbítero dice que: “todo loyismós se introduce al corazón por la fantasía de las cosas sensibles”. Y san Gregorio el Sinaíta dice: “las causas de los pazos son los pecados por la praxis, acción; las causas de los loyismí son los pazos y las causas de las fantasías son los loyismí”. Es decir, de los pecados que se comenten continuamente por el hombre se crean los pazos; a continuación los pazos crean muchos loyismí, puesto que según los tipos de pazos que tenemos se mueven también los correspondientes loyismí, y a continuación los loyismí crean las fantasías.

Está claro, según san Gregorio el Sinaíta, que durante la activación de la energía de los pazos por los loyismí, unos preceden y otros siguen. Es decir, unas veces preceden los loyismí y después las fantasías y otras viceversa. Lo último se hace más escasamente. De todos modos el hecho es que los loyismí conectan estrechamente con las fantasías. Además, según san Cálistos y san Ignacio los Xanzópulis, cada loyismós es fantasía al nus de una cosa sensible. Cada loyismós es combinación de imagen y pensamiento. No es sólo un simple pensamiento, sino conexión segura también con la fantasía.

Así que tiene gran importancia el estado del loyismós que existe o domina en nuestro interior. Si el loyismós es satánico, envenena a nuestro organismo espiritual entero. Si el loyismós es divino, crea en nuestro interior salud espiritual. En cualquier caso el loyismós se compagina con las fantasías buenas o malas.

Puesto que los sentidos y los loyismí conectan estrechamente también con los pazos, podemos sostener que las fantasías también provienen y se manifiestan de los pazos. San Nilos el Asceta localiza este punto tan serio: Cuando el hombre ha cortado, dejado los pazos y no está en nipsis y se mantiene en negligencia, entonces como brotes otra vez vienen las antiguas imágenes de las fantasías. El que no hace nipsis y no está en alerta, éste  crea las condiciones para que sean introducidos nuevamente los pazos por estas imágenes. Así pues, entendemos que los pazos crean las fantasías y ellas crean las condiciones para que vuelvan de nuevo los pazos.

Pero como de todos los pazos, el mayor y más terrible es el orgullo o la soberbia, por eso recalcamos que la fantasía conecta mucho con la soberbia. El hombre soberbio tiene enferma la parte fantasiosa de su psique. Lo fantasioso de éste es adicto, capta todo tipo de imágenes y fantasías y convierte la psique en una región sísmica.

Las fantasías se manifiestan también con los sueños. Allí principalmente dentro de la psique se ve la existencia de imágenes. También los psiquiatras contemporáneos han localizado esta realidad. San Diadoco de Fótica, dice que los sueños no son otra cosa que reflejos o espectros de los loyismí engañosos, autoengaños y burlas de los demonios. La mayoría de los sueños son resultado de la fantasía que proviene del desarrollo y existencia de los pazos. Por eso los que se ocupan de la adquisición de la virtud, procuran no convencerse de ninguna fantasía. San Máximo dice que cuando el deseo aumenta los materiales que provocan hidonés (placeres), entonces cuando el hombre está durmiendo el nus fantasea y sueña. No son independientes los sueños que son fantasías de los pazos existentes. Por eso de las imágenes de las fantasías podemos discernir los pazos que tenemos.

Nos habíamos referido anteriormente que fantasía tiene el diablo y el hombre, puesto que ella es el resultado de la caída; y también de la parte fantasiosa de la psique el hombre recibe la energía satánica. Así se ve que por la fantasía el diablo nos engaña y que muchas imágenes son resultado de la energía satánica. San Hisijio el Presbítero dice que el maligno es nus, es incorpóreo y no puede de otra manera engañar las psiques sino con la fantasía y los loyismí. Continuamente irrita la parte logística y la parte fantasiosa de la psique. Y muchos pecados son resultado de la energía operativa del diablo.

Resultados de la fantasía

De lo que nos hemos referido hasta ahora, creo que se ha hecho claro que la fantasía cultivada continuamente provoca muchas anomalías en nuestro organismo espiritual. En cada pecado casi se esconde el fervor de ella. Ella es la fuente principal de la anomalía, enferma toda la psique, la hace corromperse y desgastarse continuamente. A continuación me gustaría localizar dos grandes resultados terribles de la fantasía.

Lo primero es que pervierte la vida espiritual entera y conduce al hombre a la autodeificación. El athonita Sofronio de Essex dice: “Tanto las imágenes inspiradas por los demonios, como las que inventa el mismo hombre, pueden influenciar a los hombres transformándoles o metamorfoseándoles; De todos modos una cosa es inevitable: cada imagen que es aceptada de la psique, sea creada por el hombre, sea inspirada por los demonios, pervierte la forma espiritual del hombre, quien está hecho “como imagen y semejanza de Dios”. La energía fantasiosa conduce a su extremo desarrollo que es la autodeificación de lo creado, es decir, el reconocimiento de principio divino en la misma naturaleza del hombre. Por esta razón la religión física o natural, es decir, la religión de la lógica humana, desgraciadamente toma carácter panteísta (todo dios)”.

Realmente se pervierte toda la vida espiritual. Puesto que los loyismí juegan un papel importante en el estado espiritual del hombre, es de esperar que los loyismí que conectan con la fantasía, y sobre todo de la demoníaca, perviertan toda la vida espiritual. El hombre llega hasta el punto de reconocer en su interior elementos de deidad; y ya que reconoce en las cosas creadas elementos de deidad, en realidad es panteísta. Todas las ideas que tenemos y las adoramos, dan este carácter panteísta. La auto-deificación es el mayor pecado. En esta ha caído Adán, con el resultado de pervertir toda la vida interior y exterior, con tantas consecuencias terribles. La auto-deificación, es decir, el reconocimiento de un principio de deidad en nuestro interior, es en realidad una nueva caída adámica. En esta categoría están también las contemporáneas religiones físicas, naturales con sus meditaciones, el yoga, etc.

El segundo resultado, que es la combinación del anterior, es que la fantasía crea muchas anomalías psicológicas, que llagan a ser hasta alucinaciones, falsas ilusiones y autoengaños. Cuando el hombre cultiva intensamente encantamientos o ensoñaciones, aunque sea para situaciones espirituales, y especialmente cuando permanece por muchos años en este trabajo, entonces se pervierte su vida espiritual entera con intensas anomalías psíquicas y patológicas. En este punto llega el hombre con la llamada meditación. El athonita Sofronio de Essex nos dice: “El hombre utilizando su fantasía crea en sus nus imágenes, supervisiones ilusorias de la vida de Cristo o de otros espectros divinos. En este proceso recurren los principiantes o los ascetas sin experiencia. El que hace este tipo de oración “fantasiosa”, no encierra su nus al corazón a favor de la nipsis interior; sino que fijándose en la parte visible e ilusoria de las cosas divinas, tal como él mismo se imagina, se conduce a sí mismo en estado de irritación psíquica, que en caso de intensa concentración puede llegar hasta la peculiar éxtasis patológica. Se alegra de sus logros, se dedica en estas situaciones, las cultiva, las considera espirituales, altas y producidas por la energía de la jaris (energía increada); y tiene la idea que el mismo es santo y espectador de los misterios de Dios; y al final llega en alucinaciones y enfermedades psíquicas o en el mejor de los casos, permanece en el engaño, pasando su vida en un mundo fantasioso”.

Así se crea el engaño y la herejía que es una situación demoníaca. Y tal como se ve de todo esto que nos hemos referido, entonces el hombre está enfermo psíquicamente. Por eso cada engañado y herético que cultiva su fantasía está enfermo psíquicamente. Esto consiste la necrosis de la psique. San Gregorio el Sinaíta: “Cuando el nus fantasea, pierde el pequeño estado divino que se le ha dado y se convierte en cadáver o muerto de todo. Por eso hay un miedo grande que sea privado de la poca Jaris que tiene; y también puede perder sus frenos (mente y nus). Engañado de la fantasía muchas veces se vuelve loco, y entonces éste llamado hisijasta se convierte en “fantasiasta” y no en verdadero hisijasta.

La tradición monástica conoce muchos casos de este tipo de ascetas que se llaman engañados; porque no tuvieron cuidado del gran tema de la fantasía. Han perdido su sanación y salvación y también sus frenos. Aún en la sociedad vemos muchos de estos casos. Encontramos hombres que cultivan intensamente lo fantasioso de la psique y tienen conflictos y perturbaciones interiores. Porque la enfermedad de los nervios, la locura de la mente es muestra claramente de desarrollo y exaltación de lo fantasioso de la psique.

El abad Pimín dice que conoce un monje que fue tan atacado por el diablo mediante la fantasía que vio a un hermano pecando con una mujer. Y cuando se acercó a tocarlos con la mano para que cesaran, entonces aparecieron cocos de trigo. Allí no había hombres. Eran imágenes de demonios.

El abad Elías dice que vio a un hombre robar vino.  Pero entendió que era energía satánica y enseguida rogó a su hermano que le mostrara lo que tenía dentro del saco. Y realmente no había nada. Así comprendió la energía y acción de los demonios.

Está claro que de estos dos ejemplos no se ve que Pimín y Elías llegaron a este tipo de ejemplos por sus propios éxtasis de los frenos (mente y nus) a causa de la exaltación de sus fantasías, sino que era energía pura demoníaca. Pero me he referido a esto para indicar que es posible no sólo de energía y acción satánica, sino también de la exaltación de la fantasía, podemos ver cosas inexistentes. Tener alucinaciones, autoengaños y falsas ilusiones. Tal como el narcómano, el alcohólico, tiene muchas falsas ilusiones y autoengaños, así también el poseído de la fantasía ve cosas inexistentes y tiene muchas falsas ilusiones.

Fantasía y oración

 Ahora vamos al tema de la relación entre fantasía y oración. Antes hemos contado algo, pero haremos un análisis mayor.

La oración, y especialmente, la llamada oración καθαρή (kazarí, limpia, transparente, pura, cordial), debe estar liberada de la fantasía. El nus que fantasea es incapaz de hacer oración pura y clara. La oración del que fantasea está sucia, llena de imágenes y fantasías.

La fantasía resiste en la oración pura y al  trabajo limpio, puro y sin engaño del nus, tal como dicen los santos Cálisto e Ignacio los Xanzópulis. Los santos Padres enseñan que los que quieren orar, no deben crear imágenes sobre el Dios y el nus debe permanecer limpio e inmaterial. Sólo entonces se podrá realizar la oración cordial, pura y limpia.

San Nilos el Asceta sugiere: “Durante la oración, estate en vigilancia y guardia, protegiendo tu nus de pensamientos”. El mismo aconseja: “En tiempo de oración no aceptes ninguna imagen o forma”. En otro punto dice: “no debemos formar a Dios en nuestro interior y no dejes entrar ninguna forma o figura”.

Sobre todo hace falta mucha atención, cuando durante la oración sentimos deleite. Principalmente la fantasía se desarrolla a los que viven juntos y oran conjuntamente con toda la comunidad. San Juan el Clímaco dice que uno es el deleite de los que viven en compañía y otro para los que oran “durante la hisisjía”. En el primer caso quizás se fantasea un poco, el segundo está lleno de humildad y serenidad. Por eso la más adecuada oración es “Señor Jesús Cristo eléisón* me que soy pecador o enfermo”, que se debe decir sin imaginaciones ni fantaseando y en combinación con profunda metania.

*«Κύριε ελέησον»  “Kirie eleison” es una calificación general de cada necesidad mía, de cada caso mío, de lo que me pasa y de lo que quiero y como no sé lo que voy a pedir, entonces digo a Dios, eleisón me” o “kirie eléison”,  y Él sabe lo que me va a dar. Eléison significa ten compasión, caridad, misericordia, sanación, ayuda, alivio, consuelo.

Conocemos que cuando uno ora claro y puramente, recibe el resplandor y la iluminación de Dios. El resplandor no es otra cosa que la divina Jaris (energía increada), que viene al hombre por la oración clara y pura. San Diádoco de Fótica dice: cuando el nus se encuentra sin pensamientos, sin formas, ni dibujos e inmaterial, libre de todas estas cosas, sólo entonces amanece la bienaventurada luz increada.

Por eso, el que ora debe rechazar y liberarse de todo pensamiento y concepto durante la oración. Y el nus sano, claro, limpio y transparente, se llama trono de Dios (San Cálisto y san Ignacio).

Está claro que los santos Padres aconsejan tener mucha atención en la oración; porque es posible que uno esté orando serena y claramente y a pesar de esto, se vaya acercando una forma o figura ajena y maligna, proviniendo del diablo y obligue al hombre a recibirla y aceptarla como divina, con el resultado de caer en la presumisión, soberbia y orgullo. Esto es una trampa del diablo, y como dice san Nilo el Asceta: “Ten cuidado de las trampas de los enemigos”. Es cierto que lo divino es sin forma y sin cantidad. Existen muchos distintivos y señales con las que se hace el discernimiento entre la zeoría (expectación, contemplación) de Dios y la del diablo. Pero los santos Padres aconsejan que durante la oración no aceptemos ninguna. Sí es de Dios, Él conoce las maneras que nos convencerá.

Y san Juan el Clímaco aconseja: “Durante la oración toda imagen y fantasía sensible no la aceptes, para que no sufras éxtasis”. Tal y como dicen los santos Padres, la Luz increada es sin forma, sin hondas, sin color y uniforme. Pero no creo que debamos ocuparnos sobre este tema en esta unidad.

Fantasía y teología

Nos hemos referido anteriormente que la teología auténtica, clara y pura se desarrolla por hombre que se ha liberado de lo fantasioso de la psique. El que ha pasado primero de la catarsis (liberación de la hidoní, placer y odini, del dolor, sufrimiento, ansiedad o angustia), y después de la iluminación (liberación del olvido y la ignorancia) y se ha liberado de las imágenes de la fantasía, éste ha adquirido la teología auténtica, sana, pura y clara; éste se mueve en la gnosis (increada) auténtica y pura de Dios; de éste, el órgano contemplativo de su psique, se convierte receptor de la divina energía (increada), tal y como dice san Máximo el Confesor.

Como la gnosis de Dios es una expectación, visión de la Luz increada, por eso los santos Padres recalcan: “que la bienaventurada luz de la deidad, cuando el nus se haya liberado de todo, es sin forma, sin figura. Entonces realmente el nus del hombre se encuentra en su estado natural y está preparado para moverse en cada zeoría (expectación, visión o contemplación) espiritual, bella y divina”, (san Hisijio el Presbítero).

Teólogo es aquel que en su interior habita el Espíritu Santo, el Mismo Dios Trinitario. Pero el Dios no habita en templos construidos de la mano del hombre, como dice san Basilio el Grande. Cuando el nus del hombre está merodeando con lo fantasioso de su psique y los sentidos, entonces adquiere una gnosis mezclada. (San Gregorio Palamás).

Es cierto que los Santos Padres hablan de dos tipos de zeorías (contemplaciones divinas) que son: trabajo por admisión y la Jaris y la por imposición. Y sobre todo dicen que la diferencia de uno al otro es como el cielo y la tierra, el día y la noche, tan grande es la diferencia entre las dos. La zeoría más grande es la por admisión, que nace dentro del corazón por el mismo Dios hipostáticamente (substancialmente) y esta energía y Jaris es transmitida también al exterior, al cuerpo. La zeoría por imposición proviene de afuera, mediante la visión de las creaciones de Dios y mediante la contemplación de la gobernante providencia divina. Esta última tiene el carácter de la fantasía. La anterior, es decir, la por admisión, es más alta, es contemplación clara de Dios y se puede llamar teología apofática (sí, lo que no es).

Además, tal como dice san Isaac el Sirio, tenemos dos ojos psíquicos. Con un ojo (mente) vemos las cosas escondidas en la naturaleza (por imposición) y con el otro ojo (nus) contemplamos la doxa-gloria (increada) de Dios, cuando el Dios nos haya conducido en los misterios espirituales, (San Cálistos y san Ignacio los Xanzópulis).

Los Profetas no teologizaban con la fantasía, sino con la apocálipsis (revelación) de Dios al corazón, al nus. El Espíritu Santo habitaba en lo hegemónico de ellos, (al nus como energía, y al corazón como esencia). El Dios no tiene fantasía, como hemos dicho antes. El Dios es Nus puro. Pero algunos éste Nus de Dios le llamaban fantasía. De todas formas hay gran diferencia entre la fantasía de Dios y del hombre.

Generalmente podemos decir que el Dios apocaliptaba, revelaba Sus Misterios en los Profetas dentro en el corazón, en el nus de ellos. La lógica de la mente describe esta experiencia, ayudada de sus estudios adecuados, pero es posible que tenga también elementos fantasiosos. Los teólogos (verdaderos) no fantasean. Y el llamado símbolo en la teología, no es simple símbolo, ni una situación simbólica, sino energía del que ora, que viene de la misma naturaleza del Ser. De todos modos los Profetas y los instructores místicos divinos no imaginan ni fantasean sobre Dios, sino que el Dios se apocalipta, revela en sus corazones.

Liberación de la fantasía

De todo lo referido anteriormente, se ve que es necesario liberarnos de la maldita fantasía, tal y como es calificado y descrito de los santos Padres. Ella crea muchas anomalías al organismo espiritual y al somático (corporal). Intentaremos ver algunas maneras de liberación de esta situación monstruosa y mal formadora.

En principio se requiere lucha contra la fantasía. Es necesario concienciarse para este intento de liberación. Tal y como dice san Nicodemo el Aghiorita: “Al hombre, la fantasía maligna tiene mayor fuerza y dominio que los mismos sentidos”. Porque los sentidos para pecar necesitan también los objetos u otras causas distintas, en cambio la fantasía opera sin los objetos, aún cuando no funcionan los sentidos.

Además, hace falta que no aceptemos para nada las imágenes fantasiosas. Cuando percibimos que actúa lo fantasioso, entonces inmediatamente paramos este trabajo. San Diádoco de Fótica dice: “Para las grandes virtudes, de parte nuestra se requiere que no seamos convencidos por ninguna fantasía”. Los santos Padres aconsejan: “que no sólo no aceptemos nuestros loyismí, aunque veamos con nuestros ojos o escuchemos con nuestros oídos algo, no aceptarlo ni creerlo”. El abad Pimín dice: “aunque lo toquemos con nuestras manos, no hagamos caso”. Intentar, pues, no sólo no aceptar lo que no dicen nuestros loyismí y fantasías, sino negación también de estos mismos sentidos; porque es posible mediante los sentidos tentarnos y molestarnos hasta el mismo diablo.

Y aún estas fantasías diabólicas debemos aceptarlas sin perturbación. Cuando el diablo nos molesta, durante la oración, tampoco entonces debemos perturbarnos. San Nilo el Asceta dice: “aún cuando veas una espada rota en contra tuya o una vela delante de tus ojos o una forma repugnante y sangrante, no os asustéis, ni perturbéis en vuestras psiques. No hace falta para nada la perturbación, sino la buena confesión, es decir, oración a Cristo, y entonces desaparecerá.”

Hay casos, principalmente al principio de nuestra lucha espiritual, que si no podemos rechazar completamente la fantasía, entonces, por lo menos, convertirla, metamorfosearla en buena. Es cierto que esto contiene la tentación de permanecer en este estado y crear otros problemas psicosomáticos. Pero los santos Cálistos e Ignacio los Xánzópuli, nos enseñan que la fantasía debemos expulsarla en su totalidad. Si no podemos hacer este trabajo con la metania, la humildad y la contrición o quebrantamiento del corazón, entonces cambiarla en fantasía decente. Esto se dice con gran precaución y cuando nos encontramos al principio de la lucha espiritual y con la perspectiva de que abandonaremos pronto este método.

Como la fantasía tiene mucha relación con la enfermedad de la psique y con los pazos existentes, por eso su terapia se consigue con el intento de sanar la psique y la liberación de los pazos. Porque, tal como dice san Máximo el Confesor, cuando la psique es gobernada por su salud, entonces también gobierna las fantasías de los sueños y las ve finamente, sin perturbación y con serenidad.

Además, hace falta esfuerzo para vigilar el nus. Esto es lo que en lenguaje del Nuevo Testamento y de los  santos Padres, se llama nipsis (sobriedad). San Cálisto e Ignacio los Xanzópuli dicen: “Que el nus, como esencia indivisible, simple e independiente, debemos mantenerle transparente, limpio, iluminante y entero y no dividido por la fantasía”. La guardia y vigilancia del nus es un método muy bueno para la liberación la fantasía. Y un método de nipsis es que vigile y observe intensamente la fantasía, de modo que sin los loyismí de ella no pueda entrar el diablo a crear accesos y engañar el nus (san Hisijio el Presbítero).

El medio más efectivo de liberación de la fantasía es la metania. Sólo dentro de la profunda metania puede el hombre limpiar y sanar lo fantasioso de la psique. La metania es la praxis de la que tanto hablan los santos Padres. “La fantasía es expulsada a causa de la metania y el quebrantamiento del corazón, del luto (pena-alegre) y la conducta humilde”, san Cálistos e Ignacio. La metania conecta con el doloroso esfuerzo y las lágrimas. Las lágrimas queman cualquier consideración humanocéntrica de nuestra vida.

Aún, cuando el hombre lucha por cumplir y aplicar los mandamientos de Cristo, entonces se libera de los monstruosos y deformados estados de la fantasía. La aplicación y cumplimiento de los mandamientos de Cristo, son el esfuerzo de salvaguardar las peticiones de Dios y mediante ellas lograr la zéosis o glorificación.

La metania conecta con la humildad. Más bien, la metania se hace dentro en el clima de la humildad. Por eso decimos, donde existe metania profunda no es posible que progrese la fantasía. La fantasía se desarrolla principalmente por el orgullo, el egoísmo y el presumir o altanería. El orgulloso por costumbre alucina, tiene una gran idea de sí mismo, pone el listón muy alto para lo que quiere realizar y así da una motivación grande para la exaltación de lo fantasioso.

Como muchas fantasías se manifiestan también de los sueños, por eso se aconseja por los santos Padres que hagamos mucha oración antes de dormir. El abad Filimon sugiere: “antes de dormir haz mucha oración con tu corazón… Ocúpate mucho del estudio y los psalmos o cantos divinos antes de dormir… Diga también el Símbolo de la Fe Ortodoxa antes de acostarte”. Mucha oración, estudio de los libros sagrados y recitar el Símbolo de la Fe Ortodoxa puede liberar al hombre de los ataques de la fantasía. Se debe recalcar que el estudio de los escritos de los santos Padres crucifica la fantasía, en cambio el estudio de escritores fantasiosos, apasionados, principalmente de literatura, exalta la fantasía. Por eso los Padres no se ocuparon de la llamada literatura cristiana, las novelas, los cuentos, etc. Porque todo esto exalta la fantasía. Pero también la poesía de los santos tiene los elementos de la metania y la zéosis o la contemplación de Dios. Se ve claramente que en los poemas de san Simeón el nuevo Teólogo existe la apocálipsis-revelación de Dios. No existe ningún elemento de meditación y mezclas fantasmales.

Por encima de todo, la Jaris increada de Dios, venida al corazón del hombre, crea un sentido que le da el poder de discernir la Jaris (gracia, energía increada) de las fantasías indecentes y malignas que son energía satánica. San Hisijio el Presbítero dice: “La psique con la metania es beneficiada y endulzada por la agapi de Jesús. Y ve en su interior espiritualmente a Cristo destruyendo las fantasías de los malignos espíritus y apaciguando al hombre entero.

El tema de la fantasía es muy grande y tiene gran importancia para la vida espiritual. Creo que esto se ha visto por lo que hemos dicho anteriormente. Sólo cuando el hombre se ha limpiado y sanado de la indecente fantasía, puede adquirir sentido transparente, claro y limpio de la vida Ortodoxa y gnosis pura (increada) de Dios. Por cuanto estamos dominados por ella, tanto nos encontramos al mundo de los fantasmas, y no podemos adquirir el sentido claro, puro y sano de la Ortodoxia.

Ojala que el Señor por las intercesiones de la Panayía (santísima, todasanta) y todos los Santos, nos libere de esta enfermedad pesada del espíritu. Así sea, amín.

Ierotheos Vlajos

 

Yérontas Paísios el Aghiorita sobre oración

 

p paisios

 

«Que ores en general y digas el “Kirie (Señor) Jesús Cristo, eleison los que padecen física y psíquicamente”

Yéronta, ¿qué es mejor, pedir la misericordia (έλεος, eleos) de Dios generalmente o referirme también en peticione concretas de acuerdo con “Pedir y se os dará”? 

Que ores en general y decir el “Kirie (Señor) Jesús Cristo, eleison los que padecen física y psíquicamente”. En esta bendición u oración están incluidos también los dormidos (difuntos). Si te viene en tu memoria una persona familiar, que digas una oración para esta persona, “… eleison Tu siervo tal” e inmediatamente pasa en la bendición u oración o oración del corazón o de Jesús: “Kirie (Señor) Jesús Cristo, eleison todo Tu mundo”

Puedes traer en la memoria de tu nus una persona concreta que tiene necesidad, orar un poco por ella y después “Kirie (Señor) Jesús Cristo, eleison nos” y si sufres por todos, para que no se vaya…el tren con un viajante en los vagones. No nos peguemos en una persona y después no podemos ayudar con la oración a nosotros mismos ni a los demás.

Por ejemplo, cuando oras por un enfermo del cáncer, orar para todos los pacientes de cáncer y también una oración para los difuntos. O cuando ves un desgraciado, que la memoria de tu nus vaya inmediatamente en todos los desgraciados y orar por ellos.

Yérontas Paísios el Aghiorita

Traducido por: χΧ jJ

 

Domingo de Lucas – El joven rico

 

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18 Un hombre distinguido le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?

19 Jesús le dijo: (puesto que me consideras como un hombre simple) ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, el único bueno es el Dios. 

20 Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. 

21 Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 

22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; después, ven y sígueme. 

23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. 

24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en la realeza increada de Dios los que tienen riquezas! 

25 Porque es más fácil pasar un camello* por el ojo de una aguja, que entrar un rico en la realeza increada de Dios. *(Camello es una cuerda gorda de atar los barcos)

26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá salvarse? 

27 Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. 

 

a. La lectura evangélica de Luca para hoy es un juicio valioso para Él Mismo y una pregunta sobre la vida eterna que recibe el Señor de un soberano; es exactamente la misma con el correspondiente Evangelio de Mateo, excepto la adición del joven rico. Y es de extrañar el hecho que el Señor no queda sólo en la pregunta considerada como básica –¿qué pregunta se puede considerar más importante que esta de la vida eterna?-  sino que comenta también el juicio sobre Él Mismo: Maestro bueno. ¿Por qué será? ¿Por qué razón el Señor no deja de lado la pregunta del soberano?

b.1 En principio, el Señor, no duda de Su rol como maestro. Pero no comenta el hecho que ha venido al mundo realmente también como Didáscalos (maestro). Todos los que se acercaban, realmente Le admitían así, sin que el Señor rechazara esta cualidad Suya. Y es obvio: Él Mismo era y es el Logos de Dios, que como hombre funcionaba de una manera concreta. “Yo he venido para dar testimonio de la verdad”.  “Me llamáis Didáscalo y Señor y realmente lo soy”. Por lo tanto, Su enseñanza y logos contenía la omnipotencia de Dios, era el vehículo diríamos, por el que la jaris (gracia, energía increada) de Dios llamaría al corazón del hombre; o según describe san Pablo: “Su evangelio era y es la fuerza y energía increada para sanación y salvación de todo hombre que cree”. Esto de que “nunca ha hablado hombre como este hombre”, constituirá siempre por todos los siglos la reacción de Sus oyentes, incluso a los considerados como Sus negadores y enemigos. Por supuesto que, como es conocido, el Señor a través de Sus milagros funcionaba también como didáscalos. Sus milagros no eran “magias” para deslumbrar a los hombres, sino otro tipo de manifestación y testimonio de la nueva realidad que traía al mundo.

2. Su reacción es por la calificación como “didáscalos bueno” que describe sobre Él el soberano que vino: “¿por qué me llamas bueno? Para añadir lo que revela sobre el concepto de bueno en el Antiguo Testamento: “Ninguno hay bueno, el único bueno es el Dios”. La segunda parte, de que el Dios es el único bueno, muestra la negación de esta calificación para Él mismo. ¿Qué queremos decir? Aparentemente el Señor no niega lo que quiso revelar: de que es el Dios encarnado. Pero esta revelación se hacía poco a poco, porque requería la análoga fe de los hombres. Recordemos que Sus discípulos e incluso Su misma Santísima Madre no llegaron al punto de iluminación –creerle también como Dios- sino sólo después de Su Ascensión durante el día del Pentecostés. Con la fuerza y energía increada de la infusión del Espíritu Santo se sobre-abrirían los ojos de sus psiques para verle en Su conjunto: a Dios que se humanizó o se hizo hombre. Incluso la confesión del apóstol Pedro de que es el Hijo de Dios vivo, un poco antes de Sus Padecimientos, fue una confesión circunstancial, después vendría la triple negación. Más aún: la apocálipsis (revelación) de Su doxa (gloria, luz increada) divina al Monte Tabor a Sus notables discípulos Pedro, Juan y Jacobo (Santiago), sería acompañada por la orden de no contar nada sobre lo que han visto y oído, sino sólo después de Su Resurrección de los muertos.

3. Así que, Su interrogativa negativa de que Él es bueno, es la cubierta protectora para aquel, -para soberano y también para todos Sus oyentes en aquel momento- quien de todas maneras no le plantea como Mesías, no tenía los análogos ojos y la fuerza para admitirle como Dios; sobre todo, el desarrollo del diálogo demostró también la no autenticidad de la búsqueda del soberano: en la indicación del Señor para que Le siguiera para encontrar “lo uno que le faltaba”, para ganar la vida eterna descartando y descargando el peso de su riqueza, aquel “salió entristecido”. Porque evidentemente el amor para su riqueza era mayor que su amor a Dios. Esta negativa indirecta del Señor de que es bueno, para los que no pueden verle como Dios, recuerda el caso de Moisés, cuando bajó del monte Sinaí con las tablas de la Ley: tenía la cubierta en su rostro, porque sus paisanos eran incapaces de soportar el resplandor que emitía. Respectivamente, por lo tanto, el Señor actúa de modo filántropo para proteger los débiles ojos espirituales del soberano que se había acercado a Él.

4. Pero dijimos que el Señor orienta hacia al único Bueno que es el verdadero Dios. “Ninguno hay bueno, el único bueno es el Dios”.  Una verdad que uno entiende su importancia, cuando piense que todas las filosofías y problemáticas del hombre, en el paso de los siglos, tenían como epicentro de sus búsquedas la pregunta sobre el bien o la bondad. Porque según con lo que define uno el bien, correspondientemente define también su actitud en la vida. En otras palabras, la valorización del logos sobre el bien conducía también a la análoga deontología. Dos ejemplos sencillos creemos que pueden iluminar las cosas. Uno es el rico insensato del domingo pasado, -que en el fondo no difiere mucho del soberano de hoy- como bien en su vida tenía su riqueza y sus bienes materiales. Esta apreciación de él de que la riqueza es lo que vale en la vida, le condujo también a la análoga praxis: ser un individualista que no ve nada más en su vida que a sí mismo. Y por otro lado, el Zakeo del conocido suceso del Nuevo Testamento, éste también era rico, pero tenía diferente escala de valores. Su encuentro con el Señor cambia las prioridades y el bien para él se convierte el Dios y Su voluntad. Después la praxis de su vida confirma el cambio: restablece las injusticias que había hecho y reparte su fortuna a los pobres.

Así que la instancia del Señor Dios como el único Bien, orienta al hombre hacia Él que es el centro de su vida y el motor de sus acciones. Es como si el Señor recordara que el Dios no está al margen de la vida, sino la base y el cimiento, la fuente de todos los valores, revelando a la vez que el hombre por si mismo no es bueno o bondadoso, es decir, no es y no puede ser la referencia de valores del mundo, pero puede convertirse en bueno y bondadoso, al grado que admite al bondadoso Dios y se relaciona con Él.

c. Como cristianos estamos en una posición privilegiada: creemos en Cristo como Dios y hombre, por lo tanto, Le consideramos realmente el Bien o la Bondad, el único y absoluto valor para nuestra vida. Toda la vida eclesiástica está tejida en torno a esta realidad, que determina también nuestro camino como cristianos. Pero exactamente por la misma razón estamos también en la peor posición: si no nos hacemos buenos o bondadoso junto con Él, y si nosotros no somos buenos como miembros Suyos, significa que no tenemos ninguna relación real con Él. Y bueno o bondadoso, según el modelo del Señor, quiere decir: hombre de fe y agapi hacia Dios y hacia al semejante. En una palabra, bondadoso se hace aquel que está inspirado realmente de la agapi (amor desinteresado), porque el Bondadoso por naturaleza, el Dios, “es agapi (amor, energía increada)”.

Padre Jorge Dorbarakis

Fuente: ΑΚΟΛΟΥΘΕΙΝ

Traducido por: χΧ jJ

La filaftía – egolatría

vicios

 

INTRODUCCIÓN. Φιλαυτία (filaftía), es egolatría, excesivo amor a sí mismo y al cuerpo. El hombre que sufre de la filaftía generalmente es identificado con el egoísta. El egoísta no tiene la imagen real de su estado o de sí mismo. La mayor parte de su “yo” es fantasioso, imaginativo, mientras que su autoimagen narcisista constantemente varía. Busca continuamente la confirmación de los demás. Hace sus voluntades derechos, mientras que sus errores no los tiene en cuenta, los omite. Por su egoísmo tiene miedo, sufre dolor, se avergüenza, se angustia y se ansia, naturalmente es muy fácil tomarle el pelo aún reírte de él, basta que le halagues y le infles su yo.

Pero el egoísmo no es sólo el comportamiento egocéntrico, sino principalmente esto que llamamos filaftía-egolatría. Los Padres nípticos en sus escritos ascéticos describen las manifestaciones de la filaftía y las maneras de luchar contra ella. La filaftía es la condensación de todos los pazos. A causa de la filaftía, el hombre contemporáneo trata de ser “Dios” sin Dios y se comporta como los primeros en ser creados. Se olvida que, como hijo auténtico de la post caída, es como imagen de Dios, y que es adoptado como hijo con el bautismo e incluso esta misma zéosis o glorificación (la semejanza) es regalada. Y a pesar de esto busca su reconocimiento personal, su propia gloria (sin gloria, vanagloria) y su autodeificación. El mismo Dios queriendo quitarnos esta agapi (amor) enfermiza de nosotros mismos, nos pone como primer mandamiento, amar enteramente con nuestro corazón a Dios y por extensión a nuestro prójimo. Por eso, la bienaventuranza del Señor dice “bienaventurados los humildes”, porque ellos pueden amar.

Filaftía como pazos: El Apóstol Pablo a Timoteo dice: También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; (2Tim 3,1-5). Pone primero la filaftía, como pazos de caída por excelencia, porque de ella nacen los demás pazos. Los Padres centran la terapia “psicoterapia” de la persona en el vaciamiento del egoísmo que es la madre y el alimento de los pazos. La filaftía es “principio, inicio de los males” (san Máximo el Confesor), “es la reina de los pecados” (san Gregorio el Diálogo) y “la necrosis de la vida divina” (san Nicodemo el Aghiorita).

Si te amas excesivamente a ti mismo y halagas tu yo, no quieres esforzarte ni tener paciencia a la tentación, tampoco aceptarás y soportarás cualquier cosa mala que te pasa. San Hisijio escribe que los hijos de la filaftía son el auto halago, la autocomplacencia, la gula, la lujuria, la vanagloria, la envidia y el orgullo. ¡El hombre ególatra egocéntrico no queriendo y no pudiendo amar a sus semejantes, siente a su prójimo como el infierno suyo! La Ilustración, el romanticismo y la contemporánea filosofía de «New Age» cambiaron la consideración de la sociedad humana y de Θεανθρωποκεντρική (zaenzropoentikí) Divinohumanocéntrica la convirtieron en ανθρωποκεντρική (anzropokentrikí) humanocéntrica. La “sociedad” occidental actual está caracterizada por el ensalzamiento del yo, del sí mismo. Cada uno ya considera «Verdad” aquello que él produce conceptualmente. El hombre humanista busca auto-justificación y auto-deificación. La persona se ha convertido en individuo y la sociedad en masa.

Consecuencia de esto es que el hombre vive la soledad. Es el “desierto de las ciudades”, dice el Yérontas Moisés de Athos.

El Yérontas José de Vatopedi Athos decía: “La filaftía-egolatría se divide en dos partes, la material y la espiritual. A causa de esto se irritan los dos tipos de pazos, los somáticos (corporales) y los psíquicos. Así la ira o enfado aparece porque se valla el camino de la filaftía. A los que tienen pazos somáticos y están prisioneros en estos, en ellos dominan los deseos, apetitos y placeres insensatos, la ira se mueve por el miedo de privación de su satisfacción. Lo mismo pasa con los que están prisioneros a los pazos psíquicos, como la vanagloria, el egoísmo, el orgullo… ¡Todos estos son motivos y herramientas de la ira o el enfado, que nos separan de la completa agapi y la vida, el Dios, y nos preparan un lugar en el Hades y la muerte, el lugar del Satanás! ”.

San Juan el Sinaíta aconseja: “Vigílate y ten cuidado de la madre de todos los males, la filaftía-egolatría, que es el paradójico amor al cuerpo. De ella nacen los apasionados y malignos loyismí de la gula, la avaricia y la vanagloria, que se forman teniendo como excusa la supuesta necesidad del cuerpo y de estos loyismí (pensamientos simples o compuestos con la fantasía, ideas, reflexiones) nace de nuevo la lista completa de todos los males. Es necesario, pues, que tengamos cuidado y luchar contra la filaftía con mucha nipsis. Contra la filaftía luchan la agapi y la autocontención o autodominio. Dice el Apóstol Pablo: “Porque nadie aborreció jamás a su propia carne (cuerpo), (Ef 5, 29), sino que la trata con austeridad y dureza, y la pone en servidumbre (1ªCor 9,27), proporcionándola nada más que ropa y comida (1Tim 6,8), y de estas las que son necesarias para vivir”.

El Yérontas Paísios decía: “Cuando el nus se ha girado hacia Dios, tiene como esclavo el cuerpo y no lo proporciona nada más que lo necesario para la vida. Por otro lado, si se ha girado hacia el cuerpo, entonces es sometido a los pazos y continuamente desea ocuparse del cuerpo”.

LA OTRA FILAFTÍA-EGOLARÍA: hay también otra rama de la filaftía, egolatría-egoísmo muy difícil de distinguir que se vincula con la religiosidad. Es el conocido farisaísmo, el fanatismo, el fundamentalismo, la superstición religiosa y el mal celo exagerado. Uno puede ser cumplidor típico de los divinos mandamientos, pero su preferencia y voluntad no se identifique con la voluntad de Dios, sino con su reconocimiento propio y “rellenar” su filaftía. Es la persona que convierte la moral eclesiástica en una serie de cánones o leyes moralistas. Se considera a sí mismo sanado, salvado y carga a los que le rodean con órdenes absurdos e innecesarios, permanece en los tipos sin discernimiento, perdiendo la esencia.

ESPEJO DEL AUTOEXAMEN: Según san Nicodemo el Aghiorita, el hombre debe examinarse, despreciarse y odiarse a sí mismo. Porque este odio, según el Santo, es sanador y salvífico; esto te hace contrariarte a la conducta de la carne y la voluntad del diablo; por lo contrario, se somete a la voluntad de Dios. Sin embargo si uno se halaga y se ama a sí mismo desordenada e inconmensurablemente, no podrá esforzarse, ni fatigarse, tampoco soportar la tentación, ni someterse a la voluntad del Señor. Y añade el Santo Aghiorita: “si tu eres fílaftos-ególatra y te amas a ti mismo, en realidad te odias a ti mismo y te arruinarás”, recalcando que: “sin la filaftía el diablo no puede perjudicar al hombre ni en lo más mínimo”

Según los Santos Padres, el Dios no mata al hombre, está esperando su metania (introspección, conversión, arrepentimiento y confesión). Por eso en esta vida nos perdona dándonos la metania, según san Gregorio Palamás. El autoexamen que sugiere san Nicodemo contiene la metania: “Examina la metania cómo la haces; primero qué tipo es tu disposición y ánimo interior, tu metania, en qué consiste el aborrecer y odiar tus pecados más que cualquier otro mal”. Finalmente sugiere que examinemos las obras de nuestra vida, si las hacemos por agapi o por obligación. Porque “si son simplemente mundanas, que tu las llamas tratados y obras valiosas, los santos estas obras las llaman inútiles y perdidas, porque no son útiles para el propósito de la sanación y la salvación” (…), si son obras de este tipo ódialas, recházalas y ocúpate sólo con aquellas obras y praxis de las que tendrás salario al cielo”.

TERAPIA: Los Santos Padres de la Iglesia han descrito el desarrollo de la enfermedad de la filaftía-egocentrísmo, como también de la terapia de ella. San Juan Crisóstomo nos dice que el fílaftos-ególatra necesita adquirir la humildad. Uno tiene que hacerse humilde viendo el sacrificio del Novio (Cristo Dios y hombre), viendo la perfección de las creaciones y Su infinita sabiduría. También un medio de ayuda es la Divina Efjaristía, donde todos funcionamos como Iglesia con absoluta piedad y respeto. Pero también personalmente cada uno de nosotros entrando en el espacio del ayuno, la oración, la obediencia, la ascesis y la lectura de los Evangelios, siente la debilidad de su propia naturaleza y la altura que han ascendido los santos con la χάρις (jaris) gracia, energía increada de Dios. Si el fílaftos-ególatra no quiere corregirse que escuche la Santa Escritura: “porque cualquiera que se enaltece, será humillado (Lc 18,14), y “Dios resiste a los soberbios” (1Ped 5,5). Cuando el hombre no entiende y no se beneficia de la jaris de las donaciones de Dios sino que las considera, tal vez, como causa de la vanagloria, entonces viene la jaris de las tentaciones. El hombre en algún momento, sin quererlo, es quebrantado profundamente y puede perder todo lo que creía tener como dado, salud, fortuna y familiares. Según san Máximo el Confesor el “desprecio” del cuerpo y de la filaftía-egolatría conduce a la zéosis, (deificación o glorificación): “Si Gedeón no hubiera roto los cántaros, no hubiese visto la luz de las antorchas” (Juec. 7,20). Así que si el hombre no desprecia su cuerpo, no podrá ver la luz increada de la Deidad”. El Dios nos indica con Su santa vida y logos la salida de la filaftía, la redención y la libertad. “El que quiera, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga”,  “soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” (Ef 4,2), “ninguno busque su propio bien, sino el del otro” (1Cor 10,24), “a cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva” (Lc 6,30), “amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mt 5,44) y finalmente: “Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis (Rom 12,14) “ . Será feliz aquel que Le seguirá porque: “El que sigue a mí no caminará en las tinieblas, sino que tendrá la luz (increada) de la vida”.

El Yérontas contemporáneo  Georgios Kapsanis en una entrevista dice: “Siempre y cuando nuestro corazón no está liberado de la filaftía-egolatría, la Χάρις (jaris, gracia, energía increada) de Dios no puede morar en él, expulsar la oscuridad y resaltar la belleza divina de nuestra psique creada por Dios y convertirnos en hijos de Dios y coherederos de Su realeza increada. La lucha contra la filaftía tiene que ser el deber de todos los cristianos, clérigos, monjes y láicos. Porque la participación a la realeza increada de Dios es llamada para todos los cristianos. Deseo y espero que con la Χάρις (jaris, gracia, energía increada) que todos hagamos esta lucha contra la filaftía, de modo que nos convirtamos en coherederos de la Realeza increada de Dios en Cristo”. (Yérontas Georgios, Monasterio san Gregorio Athos: La filaftía-egolatría es la condensación de todos los pazos).

Kostantino Ikonomu, maestro y escritor

Traductor: xX.jJ

Domingo IX de Lucas – Parábola del rico insensato

 

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Lc 12, 16-21

16 También les refirió una parábola, diciendo: Las fincas de un hombre rico habían producido mucho. 

17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?

18 Y se dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, los ampliaré, y allí guardaré todas mis cosechas y mis bienes;

19 y luego diré a mi psique-alma: Psique-alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe y pásalo bien. 

20 Pero el Dios le dijo: Necio, esta noche vienen (los demonios) a pedirte tu psique-alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 

21 Así es el que hace egoístamente para sí tesoro, y no es rico con obras para con Dios. 

 

«Pero el Dios le dijo: Necio… Εἶπε δὲ αὐτῷ ὁ Θεός· ἄφρον…»

a. Si el domingo pasado, como modelo de vida hacia la incorporación a la Realeza increada de Dios, fue presentado el buen Samaritano, el hombre desinteresado de la agapi en acción, en el domingo de hoy destaca el modelo (tipo) malo y negativo: el rico insensato, el hombre que su única preocupación era como tener y poseer los bienes materiales, como aumentar sus ingresos de tal grado que finalmente sea un desgraciado dentro de su supuesta “felicidad”: la gran cosecha de sus tierras, le llena de ansiedad y angustia. Hasta que desde la “nada”aparece el factor Dios, para poner fin a sus problemas, preocupaciones y soluciones: “¡hoy morirás! ¡Buscan tu psique (alma) los demonios!” Y la muerte viene como el umbral que ilumina la calidad de toda su vida anterior, que le abre los ojos para ver finalmente todos los años que han pasado eran ante el Dios una necedad: “Pero Dios le dijo: Necio…

b. No se trata de una valoración y apreciación de un ser humano que uno podría cuestionar el contenido. ¿Qué hombre puede poseer la infalibilidad? Nuestros santos Padres nos dicen: “la ley de la mente humana es un engaño”. Tampoco se trata de una crisis (juicio) que se pueda mover al nivel de la κατάκρισης (catácrisis), juicio maligno y maledicencia, fruto de la envidia y la malevolencia. Un juicio malevolente de este tipo no está permitido por la misma ley de Dios, porque arrebata el derecho que sólo pertenece a Él. El mismo Señor lo señala. “No juzguen para que no sean juzgados”. “Si alguien ha calificado a su hermano como “necio” es culpable ante el juicio de Dios”.

Aquí el acontecimiento que describe el Señor sobre el rico, tenemos el juicio del mismo Dios; es decir, de Aquel que Su juicio es absolutamente justo, porque ante Él todo está clarísimo y desnudo; por lo tanto, abre los ojos del hombre, de modo que vea él el resultado de las decisiones y comportamientos de su vida. Y es el único juicio, porque emana de Su agapi (amor, energía increada) hacia Sus criaturas, es agapi infinita, por lo tanto interés genuino para ellas. Sólo aquel que ama puede también juzgar correctamente, más allá de las tergiversaciones por los movimientos pasionales de su corazón. Como lo dice el Señor otra vez: “No juzguen por la apariencia, sino juzgar o razonar con juicio sano y justo”. La infinita agapi increada de Dios, pues, demuestra también la veracidad de Su juicio.

2. Aún más: este juicio de Dios, tal y como se ve al acontecimiento de la parábola, suena muy triste, igual que una campana que suena la muerte de uno, no sólo no es verdadero, sino también definitivo e irrevocable: se dice en el momento de la muerte que el hombre no tiene más posibilidades de cambio. La muerte es el límite absoluto con el cual el hombre es juzgado para todo el contenido de su vida, lo que ha hecho, lo que ha dicho, incluso de lo que ha pensado. “Todos los hombres morirán y después resucitarán”, según el Apóstol. Lo que varias filosofías y religiones han enseñado sobre la transmutación del hombre, sobre reencarnación o metempsicosis de él, dentro de este mundo, son brebajes y tonterías que provienen del hombre oscurecido de los pecados y los pazos. La verdad que apocaliptó (reveló) el Señor es cristalina: el hombre después de su muerte es juzgado por el Dios, primero de forma parcial, y después en general, porque entonces con la Segunda Παρουσία (parusía) Presencia del Señor, será juzgado también en general; porque con Parusía (Presencia) del Señor resucitará también el cuerpo del hombre de modo que unido con su psique esté presente ante la atronadora presencia de Él. Pero este juicio general no será distinto que el primero. Simplemente será oficial y definitivo, porque coexistirá junto con la psique y el cuerpo. Por supuesto que este juicio conduce a la vida eterna o al infierno eterno, en el sentido de cómo el hombre “recoge” o recibe la una y uniforme agapi (amor, energía increada) de Dios hacia todos: sea positivamente, si se va de esta vida en metania; sea negativamente, si se va contrariado hacia el Dios o con indiferencia hacia Él.

3. Cuáles son las características de la vida del rico necio e insensato que le condujeron a la calificación de necio e insensato? ¿Cuándo uno es insensato y vive neciamente según el juicio del mismo Dios?

 (a) Por supuesto no porque fertilizaron sus tierras. Esta fertilización de sus tierras es una bendición que fue dada por el Dios –se ve que el rico no se había cansado y trabajado duramente – simplemente el Dios permitió a ocurrir esto, obviamente para darle la oportunidad de abrirse hacia sus semejantes. ¿Pero aquel cómo la utilizó? Absolutamente de una manera egoísta. Cinco mis o mi, del pronombre personal contamos en su reflexión problemática: “…¿dónde guardar mis frutos? …derribaré mis graneros, los ampliaré, y allí guardaré todas mis cosechas y mis bienes; y luego diré a mi psique-alma”. Todo gira sobre sí mismo, no hay ni huella de reflexión sobre cualquier prójimo con problemas, aunque sea un pariente suyo. Así su insensatez era la manera egoísta de pensar y de vivir.

(b) Este egoísmo suyo, como un giro enfermizo sólo hacía sí mismo, no contiene ninguna huella de referencia a Dios. Por costumbre, incluso hasta de hombres que no tienen ni idea sobre la fe en Dios, en sus momentos de felicidad escuchamos también un “gloria y gracias a Dios”. Aquí no hay nada de esto. Ninguna doxología o comentario que se refiera a Él: dijimos que la fertilización de sus tierras no tenía ninguna relación con trabajo y esfuerzo personal. Fue una donación de Dios. “Qué significa esto? Significa que su insensatez no había excluido sólo al prójimo, sino también al mismo Dios, el donador de su riqueza. Y esto realmente es lo que recalca el logos de Dios: “Dijo el insensato en su corazón: el Dios no existe”. Puede que teóricamente no sea oído el ateísmo del rico, pero esto se manifiesta claramente de la forma de su vida. Y esto es lo más determinante.

Pero la eliminación de Dios por el hombre trae ansiedad, angustia y depresión. La riqueza en vez de darle alegría –como oportunidad de ofrecer alegría a los demás, como dijimos- le añade tristeza, angustia y depresión. Este es el precio que paga uno por esta forma de vida egoísta, es decir, de la forma pecadora. Lo apunta el Apóstol Pablo: “tristeza, angustia y depresión le espera a todo aquel que trabaja el mal”. El rico insensato ya desde esta vida vivía las experiencias del infierno. Su camino era predestinado ya que no presentaba ninguna señal de metania (arrepentimiento, introspección y confesión). Además, su angustia y ansiedad por su “tener”, parecía que le “robaba” su mente: le imposibilitaba pensar lo evidente, es decir, que sus riquezas o cosechas se pudrirían cerradas en los almacenes. Por regla general el hombre egoísta pierde también su inteligencia.

(d) Pero esta insensatez consiste también en autoengaño e ilusión de su verdadera vida. El rico no tenía en cuenta el acontecimiento más seguro de su vida: la existencia de la muerte. Vemos que su problemática se mueve casi al nivel de la “eternidad” para él en la vida presente. “Psique mía tienes muchos bienes para muchos años”. Podríamos decir que estaba volando en las nubes. El plano fantasioso e imaginario es el espacio de su vida. Por eso el aterrizaje viene tan anómala y bruscamente para él.

4. Estos elementos principales de la insensatez del rico que conducen a un final trágico – no sólo viene la muerte, sino que viene con una escolta de potencias ajenas de Dios: “tu psique requieren de ti” (es decir, los demonios), por lo tanto indican también la continuación eterna fuera de Dios- nos conducen de nuevo a la señalización de los elementos contrarios que son elogiados por el Dios y pueden calificarse como sensatez y prudencia. Se trata del “enriquecimiento para Dios” que dice el Señor en la coda de la parábola, que hace al hombre que lo tiene encontrarse con el Dios y estar alegrándose y regocijándose perpetuamente con la alegría de Su presencia. ¿Cómo pues debe vivir el hombre, de manera que al final escuche con alegría que ha complacido a Dios? Por supuesto que se comporte bien frente a su semejante con su agapi desinteresada y el interés verdadero, a pesar de que esto pueda significar sacrificio para este. El ejemplo del buen Samaritano, tal y como dijimos, es un elemento de guía sobre esto. Segundo, es creer y amar a Dios. Para el hombre prudente el Dios no es una situación indiferente e inexistente, sino el centro de su vida. Por lo tanto, su prioridad es cómo será fundamentada incesantemente su vida, sus pensamientos y sus palabras, a la voluntad de Dios. Con el resultado de sentirse como hijo a los brazos del Padre. Tercero, el hombre prudente y sensato no vive con ansiedades, angustias e inseguridades, sino que la paz de Cristo que sobrepasa a todo espíritu premia al nus y el corazón de este. Finalmente, por supuesto que el sensato al que el Dios se gusta, tiene la percepción y sensación consciente de que es provisional y corruptible. “Cada día muere”, como dice el Apóstol, en el sentido que no tiempla la muerte, sino que la espera con alegría, conociendo que el mismo Dios llevará su psique y no unos que sólo desean y buscan su desgracia.

c. ¿Qué deseamos escuchar nosotros también de Dios al final de nuestra vida como juicio sobre ella? “¿Insensato o sensato?” La pregunta traspasa a: atesoramos para nosotros mismos o enriquecemos para el Dios? ¿Y es esto un desafío diario y constante en cada movimiento de nuestra existencia? En un caso es el peso específico del mundo con corruptibilidad y su agitación continua bajo el dominio del diablo, el príncipe de este mundo. En el otro caso es el peso específico del Dios y Su santa voluntad con todas las alegrías y doxas=glorias que acompañan Su presencia. Por supuesto que el cristiano no tiene problema: escoge siempre la voluntad de Dios. Es decir, no sólo lo eterno, sino también lo que le conviene verdaderamente de este mundo. Amín.

Padre Jorge Dorbarakis

Fuente: ΑΚΟΛΟΥΘΕΙΝ

Traductor: xX.jJ

El mundo admirado y fascinado con la lengua helénica

 

ΙΣΤΟΡΙΑ-ΤΗΣ-ΕΛΛΑΔΑΣ-ΟΡΘΟΔΟΞΙΑ-ΕΛΛΗΝΙΣΜΟΣ-ΡΩΜΑΙΙΚΟ-ΟΔΟΙΠΟΡΙΚΟ-1

 

N. P. Basiliadis

En su obra «Una Breve Historia de la lengua griega » del lingüista famoso A. Meillet, apoya firmemente la superioridad griega sobre otros idiomas.

El gran escritor francés Jacques Lakarrier dijo: «En la lengua Helénica hay un vértigo de palabras, porque sólo ella explotó, registró y analizó tanto los procesos más íntimos del lenguaje, como ningún otro idioma»

El gran erudito francés Voltaire dijo: «Ojalá que la lengua helénica se convierta en común para todos los pueblos»

El profesor francés de la Universidad de la Sorbona Foriel Charles dijo: «La lengua helénica tiene una homogeneidad como la alemana, pero es más rica que esta. Tiene la claridad de la francesa, pero tiene mayor precisión. Es más fina y se desdobla más fácil que la italiana y es más armónica que la española. Es decir, tiene lo que hace falta para calificarse la lengua más bella de Europa».

Mariana McDonald, profesora de la Universidad de California y directora del TLG , dijo: «El conocimiento del griego es el cimiento o base imprescindible  para el alto desarrollo cultural.»

Theodore F. Brunner ( TLG Fundador y director hasta 1997 ): «Para cualquiera que se pregunta, por qué tantos millones de dólares gastados en el acaparamiento de las palabras helénicas-griegas, respondemos : Se trata de la lengua de nuestros antepasados y el contacto con ellos mejorará nuestra cultura.

La ciega escritora Helen Keller de Estados Unidos dijo: «Si el violín es el instrumento más perfecto, entonces la lengua Helénica-griega es el violín del pensamiento humano» 

John Goethe, el poeta más grande de Alemania, 1749-1832, dijo: «He escuchado en la catedral de San Pedro en Roma el Evangelio en todos los idiomas. El griego resonó como una estrella brillante en la noche».

Diálogo de Goethe con sus alumnos:

-¿Maestro, qué tenemos que leer y estudiar que hacernos sabios como tú?

-Los clásicos Helenos-griegos.

-Y cuando hayamos terminado con los clásicos Helenos, ¿qué tenemos que leer?

-Otra vez los clásicos helenos.

Marco Telio CICERÓN, el hombre más eminente de la antigua Roma 106-43 aC: «Si los dioses hablan, entonces seguro que usan el lenguaje de los Helenos-griegos.»

Humphrey Quito, profesor Inglés en la Universidad de Bristol, 1968: «está en la naturaleza de la lengua Helénica que sea diáfana, exacta y enredada. La ambigüedad y la falta de visión directa que caracteriza a veces el Inglés y el Alemán, son totalmente ajenas de la lengua Helénica.»

Irina Kosvaleva, profesora rusa contemporánea en la Universidad de Lomonosov , 1995: «La lengua griega es tan bella como el cielo con las estrellas».

R. H. Robins, profesor de lingüístca de la Universidad de Londres: Por supuesto que no es sólo en la lingüística donde los Helenos han sido pioneros para Europa. En su conjunto la vida espiritual e intelectual de Europa se remonta a la obra de los pensadores Helenos.  Incluso hasta hoy en día volvemos constantemente a la herencia Helénica para encontrar estímulos y motivaciones.   

Federico Sagredo, profesor de lingüística Vasca y presidente de la Academia Griega del país Vasco: «La lengua Helénica es la mejor herencia que tiene a su disposición el hombre para el desarrollo de su cerebro. Ante la lengua Helénica, e insisto en esto, todas las lenguas son insuficientes e inadecuados, sobre todo para los hombres cultivados y culturales»

«El antiguo griego debe convertirse la segunda lengua de todos los Europeos.» 

«La lengua Helénica en su esencia es divina»

Henry Schlieman, famoso arqueólogo, 18822-1890: «Siempre deseaba pasionalmente aprender griego. No lo hice porque me daba miedo que este profundo encanto de esta lengua me hubiera absorbido de mis otras actividades» (Schliemann hablaba 18 idiomas a la perfección. Durante dos años no hizo nada más que el estudio de las dos epopeyas de Homero).

George Bernard Shaw, gran dramaturgo Irlandés, 1856-1950: «Si en la biblioteca de su casa no tiene las obras de los antiguos escritores griegos, entonces usted vive en una casa sin luz».

James Joyce, famoso escritor Irlandés, 1882-1941: «casi tengo miedo tocar la Odisea porque su belleza es insoportable»

Ibn Jaldún, el más grande historiador Árabe: «¿Dónde está la literatura de los Asirios, los Caldeos y de los Egipcios? La humanidad entera ha heredado la literatura y las letras sólo de los Helenos» 

Will Durant, historiador y filósofo, profesor de la Universidad de Columbia: «Nuestro alfabeto provino de Helade-Grecia a través de Kimi y Roma. En nuestra lengua abundan las palabras helenas. La ciencia nos ha forjado con una lengua internacional con los términos Helénicos. Nuestra gramática y retórica, incluso la puntuación y la división en párrafos… son invenciones Helenas-griegas. Los tipos de nuestra literatura son Helénicos –la lírica, la oda, el romance, la novela, el ensayo, el discurso, la biografía, la historia y sobre todo el όραµα (órama, ensueño, expectación, imaginación, ilusión, expectativa).  Casi todas estas palabras son Helénicas.»

Jacqueline de Romigi, profesora académica y escritora contemporánea: «La antigua Grecia nos ofrece una lengua que yo digo que es ecuménica. Todo el mundo deberá aprender Heleno-griego, porque nos ayuda primero de todo a entender nuestra propia lengua»

Bruno Snell, distinguido profesor de la Universidad de Hamburgo: «La lengua Helena es el pasado de los europeos». 

Francisco Ligora, profesor de Universidad y presidente de la academia internacional sobre la transmisión de la cultura mundialmente: «Los Helenos-griegos debéis estar orgullosos que habláis la lengua Helénica viva y madre de todas las demás lenguas o idiomas. No descuiden de ella, puesto que es de los pocos bienes que nos han quedado y a la vez vuestro pasaporte para la cultura universal.»

O. Vantrouska, profesor de Lingüística en la Universidad de Viena: «Para un japonés o un turco, todas las lenguas europeas no parecen como algo separado, sino como dialectos de un mismo idioma, el Heleno- griego.»

Peter Jones, PhD – profesor de la Universidad de Oxford, que redactó lecciones para el aprendizaje del Antiguo Griego para sus lectores, su público y la publicación en el diario “Daily Telegraph”: «Los helenos de Atenas del siglo 5º y 4º aC habían alcanzado el lenguaje hasta el punto de que con ello explorar ideas como la democracia y los orígenes del universo, conceptos tales como lo divino, la justicia y el derecho. Es una lengua maravillosa y grandiosa» 

De Groot, profesor holandés textos homéricos en la Universidad de Montreal: «La lengua Helenica tiene continuidad y te enseña a ser indomable, libre e ilimitado y tener una doxa=opinión. En esta lengua no existe el dogma. Así que, aunque el sistema educativo quiere hombres fieles de la ley –en un molde- el espíritu de los textos antiguos y la lengua te enseñan a ser jefe, dueño y libre». 

Gilbert Murray, profesor de la Universidad de Oxford: «La lengua helénica es la más perfecta. Uno continuamente comprueba que un pensamiento o idea se puede formular con facilidad y gracia en Helénico, mientras que se hace pesado y difícil en Latín, Inglés, Alemán, Francés… Es la lengua más perfecta, porque expresa los pensamientos de los hombres más perfectos.» 

Max Von Laye, premio nobel de física: «Debo mis gracias a la Divina Providencia porque se complació de mi para aprender antiguo heleno, que me ha ayudado a penetrar a la más profunda comprensión de las ciencias positivas.»

E. Norden, gran filólogo Alemán: «Excepto el Chino y el Japonés, todos los demás idiomas se configuraron bajo la influencia del Griego, del que tomaron además de multitud de palabras también los cánones, reglas y la gramática.»

Martin Heidegger filósofo, uno de los representantes más importantes del existencialismo del siglo 20º: «La antigua lengua Helénica es de los modelos o prototipos dentro de los cuales se proyectan las fuerzas espirituales del mega-genio creador, además de las posibilidades que ofrece para el pensamiento, es también la más fuerte y la más espiritual de todas las lenguas del mundo.»

David Crystal, conocido profesor Inglés, autor de la Enciclopedia de Cambridge para el Inglés: «Es increíble y sorprendente ver lo mucho que dependemos y sostenemos aún de la lengua Helénica, para hablar sobre entidades y acontecimientos que se encuentran al corazón de la vida contemporánea.»

Michael Ventris, el hombre que descifró la escritura Lineal B’: «La lengua griega antigua era y es superior a todos los antiguos y nuevos lenguajes.»

R.H. Robins, lingüista y autor: «El triunfo Helénico ha dado a la cultura espiritual tantas cosas en tan muchas áreas […] Sus logros en el campo de la lingüística fueron excepcionalmente fuertes y grandes, es decir, en la teoría de la gramática y en la descripción gramática de la lengua, son tan potentes de modo que vale la pena que sean estudiadas y soportan la crítica. Además son de tal manera que inspiran nuestro agradecimiento y admiración.»

Luis José Navarro, vicepresidente del programa educativo “Euroclásica” de la UE: «La lengua griega para mí es como la cosmogonía. No es sólo una lengua…» 

Juan José Puhana Arza, Vasco helenista y político: «Debemos declarar que no ha habido en el mundo un lenguaje que se puede comparar con el Heleno-griego clásico» 

Jack Lang, Ministro de Educación de Francia: «El idioma griego es un idioma que tiene todas las característica s, todas las condiciones de una lengua internacional … toca estos mismos inicios de la civilización … que no sólo no fue ajena a los grandes eventos del espíritu humano, en la religión, en la política, en la literatura, en las artes, en las ciencias, sino también fue la primera herramienta – para detectar e investigar a todos estos – de alguna manera la matriz … Lengua lógica y a la vez con voz agradable, entre todas las demás …»

Por el traductor xX jJ: ¡No es casualidad que el Dios en Espíritu Santo haya escogido nuestra bella lengua para escribir el Nuevo Testamento y el Antiguo que es la traducción de los setenta, que eran setenta y dos, treinta y seis pares de traductores donde se produjo un gran milagro, es decir, los treinta y seis pares de traductores todos coincidieron en sus traducciones! Χάρις (jaris) gracia increada o desgracia creada demoníaca!!!!

Traducido por: xX.jJ