Sueño de una Sombra: El Gran Triunfo de Nicea

Sueño de una Sombra: El Gran Triunfo de Nicea

Orthodoxostypos (prensaortodoxa) Escribe Panagiotis Kosmidis

 

No ha existido manifestación religiosa más ridícula y más pobre que esta de Nicea (28/11/2025).

¿Acaso debemos reír o llorar?

 

a)       Una cosa desean los hombres, y otra ordena Dios

Es harto conocido que el papa Francisco y el patriarca Bartolomé preparaban celebraciones solemnes y festejos grandiosos con el propósito de la conmemoración conjunta de la Pascua entre romano-católicos y ortodoxos, así como el recuerdo de los 1.700 años desde el I Sínodo/Concilio Ecuménico de Nicea (325).

El Señor Trinitario es llamado el Altísimo, pero también el Cercanísimo, el que juzga en tiempo y modo incomprensibles. Antes de las ceremonias, el Papa enferma gravemente. El día de Pascua recibe públicamente al vicepresidente de los Estados Unidos, James David Vance. Al día siguiente aparece muerto, con graves hematomas en el rostro.

El 8 de mayo de 2025 es elegido el primer cardenal estadounidense como Papa: León XIV, considerado políticamente favorecido por Donald Trump. Este cancela prácticamente la totalidad de los eventos programados. Tras presiones y súplicas por parte del Fanar (de Constantinopla), finalmente accede a participar en la conmemoración de Nicea.

Es asimismo notable que una multitud de investigadores independientes sostienen, con documentación, que numerosos cardenales de alto rango de Occidente están iniciados en la masonería.

En particular, el canonizado papa Juan Pablo II (1978–2005) levantó la excomunión contra los masones. Paradójicamente, su predecesor Juan Pablo I vivió solo treinta y tres (33) días como Papa (26/8–28/9/1978), hecho que generó múltiples conjeturas simbólicas; pareció como si hubiera sido enviado a encontrarse rápidamente con el apóstol Pedro.

 

b)      Comedia fracasada – tragedia lograda

En primer lugar, el Papa visitó al presidente Recep Tayyip Erdoğan en Ankara; un hombre cuyos hijos llevan nombres cargados de simbolismo cristiano: una hija llamada “Sumelá”, un hijo “Bilal”, y un yerno con el apellido Bayraktaris (nombre asociado con el apellido de san Porfirio). ¿Se trata acaso de cripto-cristianos, cripto-cristianos o simplemente potenciales conversos?

El Papa provocó el sentimiento helénico cuando aceptó depositar una corona en el monumento de Kemal Atatürk, verdugo de helenos y armenios.

Genuino sucesor de predecesores antihelenos, aunque eligió el nombre griego León – Leonidas. Conviene recordar el sacrilegio del Papa de 1919: tras el fin de la Primera Guerra Mundial y la derrota de Turquía, los británicos habían propuesto justamente la entrega de Constantinopla a los griegos. El Papa de aquella época saboteó furiosamente esta justa reivindicación, declarando que «preferiría la media luna sobre Santa Sofía antes que la Cruz helena-griega». Además, durante la catástrofe de Asia Menor en 1922 envió el primer telegrama de felicitación a Kemal.

 

c)       Comedia fracasada – tragedia lograda

No ha existido manifestación religiosa más ridícula y más pobre que esta de Nicea (28/11/2025). ¿Acaso debemos reír o llorar?

Tuvo lugar fuera del templo de Santa Sofía de Nicea, el cual inicialmente quedó en ruinas y recientemente fue convertido en mezquita.

De los catorce primados de la ortodoxia, solo estuvieron presentes dos; la ausencia de doce constituye una clara desaprobación.

Asistió únicamente el primado de Toda África, sin vestiduras litúrgicas, como un pobre pariente. El primer Papa titular de la Iglesia, el de Alejandría, sufre ahora humillación tanto por parte de Roma como de Constantinopla.

El ambiente era frío, helado, casi desdeñoso por parte del Papa, a pesar de los esfuerzos nobles del patriarca Bartolomé. La desolación predominaba por doquier.

 

d)      Bartolomé sin vestiduras, por temor a ser depuesto por Moscú

El Papa se revistió con ornamentos episcopales: omoforio y epitrajilio. El patriarca de Constantinopla, nada. Solo el llamado “manto imperial”, que no constituye vestidura eclesiástica, sino atuendo de origen civil–tradicional.

Si el patriarca Bartolomé se hubiera revestido de ornamentos litúrgicos, habría expresado de manera práctica el reconocimiento de la primacía y de la infalibilidad papal, es decir, la aceptación de la superioridad del Papa. Tal hecho significaría su voluntario rebajamiento a simple subordinado, sin valor alguno.

Evidentemente, para no ser considerado como co-celebración y para evitar su destitución oficial por parte del Patriarcado de Moscú —junto con otros patriarcas—, se optó por la retirada silenciosa y digna.

 

e)       Ausentes todos los obispos griegos

Es digno de atención que, de los aproximadamente doscientos cincuenta (250) arzobispos ortodoxos griegos, ninguno estuvo presente: ni de la Iglesia de Grecia, ni de la diáspora, excepto unos pocos estrechamente vinculados al Fanar y el Elpidóforo de América.

Naturalmente, también estuvieron ausentes los casi mil restantes obispos de toda la ortodoxia, pertenecientes a las catorce Iglesias autocéfalas.

Durante la fiesta tronal del 30 de noviembre de 2025, en el Fanar (Constantinopla), en presencia y bajo la mirada del Papa revestido, solo se revistieron ocho (8) obispos —sin mitra y sin peso eclesiástico. El Fanar ni siquiera logró reunir el número simbólico de doce (12) jerarcas.

Solo el primado de Toda África celebró normalmente, llevando una mitra africana.

Los pastores helenos-griegos, evidentemente, no se atrevieron a asistir, temiendo la reacción y la indignación del piadoso pueblo. Incluso los llamados “modernizantes” procuraron evitar la humillación pública.

Igualmente desalentadora fue la total ausencia de higúmenos: ni del Monte Athos, ni de Grecia, ni de Chipre. Nadie se atrevió a estar presente.

Peor aún, ningún monasterio emitió anuncio oficial de condena —ni masculino ni femenino.

 

f)       La Iglesia y la unanimidad de los Padres Teoforos (portadores de Dios o de la luz increada))

«El abandono de la primacía papal equivale a negar el Evangelio», confiesa un alto cargo papal. Los romano-católicos permanecen inamovibles en el falso dogma petrino.

Por el contrario, en la Iglesia Ortodoxa domina el Consensus Patrum, la unanimidad de los Santos Padres. Desde el siglo XI hasta el XV se intentaron trece (13) uniones con el papado, todas infructuosas. «Economía es el asunto y no innovación», sostenía el emperador Miguel Paleólogo, presionando por la unión. Sin embargo, con líderes indignos sobreviene el derrumbe de las visiones, expectativas y esperanzas del pueblo.

La herejía no engrandece a la Iglesia; la reduce. No enriquece la experiencia sagrada; la despoja de su esencia. ¿Cómo puede alguien entrar en un redil de lobos disfrazados de ovejas?

Como decía el p. Antonio Alevizópulos: «La Nueva Era no desea que las Iglesias se vacíen, sino que se llenen de personas con un pensamiento y una fe alterados».

Orthodoxostypos (prensa ortodoxa)

Traducción χΧ jJ https://logosortodoxo.es/

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