Filocalía tomo 2, san Máximo el Confesor – Cuarta Centuria Varios capítulos sobre teología, economía, virtud y maldad.

Φιλοκαλία των Ιερών Νηπτικών, Τόμος Β΄ 

Άγιος Μάξιμος ο Ομολογητής: Διάφορα κεφάλαια περί θεολογίας, οικονομίας, αρετής και κακίας

Τέταρτη εκατοντάδα

Filocalía de los Santos Nípticos, tomo II

San Máximo el Confesor

Varios capítulos sobre teología, economía, virtud y vicio

 

Cuarta centuria

 

  1. El Señor mencionó el cáliz antes del bautismo (Mat 20, 22), porque la virtud es para la verdad y no la verdad para la virtud. Por lo tanto, aquel que practica la virtud por la verdad está inmune a las flechas de la vanidad o vanagloria. Pero aquel que ejerce la verdad por causa de la virtud tiene la presunción como compañera de la vanidad o la vanagloria.
  2. La verdad, dice, es la gnosis (conocimiento) divina; la virtud, los combates por la verdad de aquellos que la desean. Por lo tanto, aquel que sufre dificultades por causa de la gnosis no se envanece, porque conoce que por naturaleza la verdad no constituye un logro de esfuerzos; porque por naturaleza lo primero no está limitado por las cosas segundarias. Pero aquel que parece tener gnosis/conocimiento porque luchó por ella, es ciertamente vanaglorioso, porque cree que recibió los laureles antes de los sudores, sin conocer que los esfuerzos son para los laureles, pero no los laureles para los esfuerzos. Porque por naturaleza cesa de operar todo método y acción cuando se logra o se cree que se ha logrado el objetivo y propósito.
  3. Aquel que se dedica, ya sea en forma de solo conocimiento/gnosis, que es el logos desnudado (teórico), o en forma de imagen de virtud, que es la moral desnudada (teórica), es judío y él mismo, orgulloso de los tipos de verdad.
  4. Quien no ve la aparente adoración y culto de la Ley con su percepción sensible, sino que después de examinar cada símbolo visible con su nus (espíritu de la psique) con la mente, enseñado por el logos divino que se esconde en cada uno, encuentra a Dios en la Ley, investigando correctamente con el poder y la energía noerá (espiritual e intelectual) en la materia de las disposiciones legales, como en un montón de inútiles, para encontrar escondida en la carne de la Ley la perla (Mat 13, 45-46), es decir, el logos que escapa completamente la percepción sensible.
  5. Y aquel que no determina la naturaleza de las cosas solo con el sentido o la percepción sensible, sino que investiga sabiamente con el intelecto del nus el logos que existe en cada creación, encuentra a Dios, enseñado por la Causa (Logos) de les seres desde la magnificencia que presentan los seres.
  6. La cualidad del que investiga es el discernimiento. Por lo tanto, quien investiga con gnosis/conocimiento los símbolos de la Ley y considera con ciencia la naturaleza de las cosas, discierne la Escritura, la creación y a sí mismo. Divide la Escritura en letra y espíritu, la creación en logos y fenómeno externo, y a sí mismo con νούς nus (espíritu de la psique) con mente y percepción sensible o sentido. Y después de tomar de la Escritura el espíritu, de la creación el logos y de sí mismo el nus, y después de unirlos inseparablemente, encontró a Dios. Esto es porque conoció como es debido y en la medida de lo posible a Dios que existe como Nus, Logos y Espíritu. Se libera así de todo lo que le confunde y arrastra a muchas opiniones, me refiero a la letra, al fenómeno y a la percepción sensible o sentido, donde están las diferencias de cantidad y son contrarias a la mónada (unidad). Pero si alguien mezcla y confunde la letra de la Ley, el fenómeno externo de las cosas visibles y su sentido o percepción sensible, ese es ciego y ve borrosamente como los miopes, y está enfermo por la ignorancia de la Causa de las cosas.
  7. El divino y grande Apóstol Pablo define la fe de la siguiente manera: «La fe es la convicción y garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve» (Hebr 11, 1). Si ahora alguien la define también como un bien interno de nuestra disposición, o como verdadero conocimiento-gnosis que revela los bienes secretos, no se equivoca en la verdad.
  8. La fe es una fuerza y energía que trae y establece una relación, o una relación que realiza la unión directa y perfecta del creyente con el Dios creído.
  9. Dado que el hombre está compuesto de cuerpo y psique-alma, está sujeto a dos leyes, la de la carne con cuerpo y la del Espíritu (Rom 7, 23). La ley de la carne actúa en la mente y en los sentidos, mientras que la ley del Espíritu en el νούς nus (espíritu del corazón de la psique). La ley de la carne, cuando actúa en el sentido con la mente, generalmente se conecta con la materia, mientras que la ley del Espíritu, cuando opera en el nus (como energía) corazón (como esencia), causa la unión directa con Dios. Por lo tanto, aquel que lógicamente no duda en su corazón, es decir, que no hará el discernimiento en su nus y no interrumpe la unión directa con Dios que se produjo por la fe, ya que está sin pazos, impasible, o más bien, ya que se ha convertido en dios por la unión a través de la fe, le dirá a esta montaña que se mueva a otro lugar, y se moverá (Mat 17, 20; Mar 11, 23). Con este ejemplo se indica la mentalidad, la conducta y la ley de la carne, que es realmente pesada e difícil de mover, y mientras dependa de una fuerza física, completamente inmóvil e inmutable.
  10. La fuerza de la insensatez o irracionalidad se ha arraigado tanto en la naturaleza humana que muchos creen que el hombre no es más que cuerpo con carne que experimenta percepciones sensibles y sensaciones como medio de disfrutar de la vida presente.
  11. «Todo es posible para el que cree», dice (Marcos 9:23) y no «discernible», es decir, no se separa de la unión noerá (espiritual e intelectual) con Dios, que se logra en éste mediante la fe, debido a la relación de la psique-alma con el cuerpo a través de los sentidos. Todo lo que aliena y altera el nus desde el mundo y la carne y le familiariza a Dios perfecto en las hazañas, se deduce por la frase o logos: «todo es posible para el que cree».
  12. La fe es la gnosis/conocimiento que no puede ser demostrada. Y dado que es una gnosis/conocimiento que no acepta prueba, entonces es una relación sobrenatural, mediante la cual nos unimos a Dios de manera desconocida y sin pruebas en una unión que trasciende la comprensión.
  13. Cuando el nus o corazón (psicosomático) tiene una unión directa con Dios, entonces su capacidad de pensar y ser pensado permanece completamente lenta. Pero cuando activa esta δύναμη dinami (poder, potencia y energía) y piensa en algo aparte de Dios, entonces se divide e interrumpe esta unión que trasciende la comprensión. Mientras esté así unido a Dios, porque ha superado la naturaleza y se ha convertido en Dios por participación, desplaza sobre sí mismo como una montaña inamovible la ley de la naturaleza.
  14. El principiante en piedad que es enseñado a las obras de la justicia, realiza solo la virtud práctica, con toda obediencia y fe, comiendo – como si fueran carnes – las apariencias externas de las virtudes, es decir, la educación o pedagogía ética. Pero deja los logos (razones) de los mandamientos, en los que se encuentra el conocimiento/gnosis de los perfectos, en manos de Dios con fe, porque aún no puede extenderse completamente en toda la longitud de la fe.
  15. El perfecto, después de haber pasado no solo la clase de los principiantes, sino también la de aquellos que progresan, no ignora los motivos de las cosas que hace obedeciendo los mandamientos, sino que habiéndolos bebido primero con el espíritu, consume con las obras toda la carne de las virtudes, elevando en el conocimiento/gnosis espiritual e intelectual la acción perceptible de las cosas que suceden.
  16. El Señor dijo: «Buscad primero el reinado de la realeza increada de Dios y su justicia» (Mat 6:33), es decir, antes que todo el reconocimiento de la verdad y luego la práctica de lo que es apropiado para ella; con esto, mostró claramente que los fieles deben buscar solo el conocimiento, gnosis divina y la virtud que la adorna con obras.
  17. Son muchas las cosas que se piden a los fieles para la gnosis- conocimiento de Dios y la virtud, como liberación de los πάθος pazos, paciencia en las tentaciones, logos de las virtudes, realización de los modos de salvación, desconexión de la disposición de la psique-alma hacia la carne, descomposición de los sentidos de su relación con las cosas sensibles, retiro perfecto del nus (espíritu de la psique) de todas las creaciones, y en general, mil y una cosas más, todas las cuales contribuyen a la abstinencia del mal y la ignorancia y al logro de la γνώσις gnosis (conocimiento espiritual) y la virtud. Por eso el Señor dijo: «Todo lo que pidáis con fe, lo recibiréis» (Mat 21:22), entendiendo que los piadosos deben buscar y pedir solo todo lo que contribuye a la gnosis de Dios y la virtud, con conciencia y fe. Porque todas estas realidades y cosas son para nuestro beneficio y Dios seguro sin duda las da a aquellos que las piden.
  18. Por lo tanto, aquel que busca solo por fe, es decir, por una unión directa con Dios, pide todo lo que conduce a la unión, ciertamente lo recibirá. Aquel que busca sin esta causa, ya sea otras cosas o las anteriores, no las recibirá, porque no cree, sino que como incrédulo busca a través de las realidades divinas su propia doxa-gloria.
  19. Aquel que, por su predisposición y elección, se mantiene limpio de la corrupción del pecado, destruye la corrupción de aquellos que naturalmente corrompen. Porque la incorruptibilidad de la predisposición y la voluntad, por la providencia divina, mantiene incorruptible nuestra naturaleza corruptible, con la χάρις jaris (gracia, energía increada) del Espíritu que tiene, y no la deja corromperse por las cualidades opuestas.
  20. Como el logos de la naturaleza y la χάρις jaris (gracia, energía increada) no es una y la misma, no es digno de sorprenderse cómo algunos santos a veces vencían los pazos y otras veces caían en ellos, ya que sabemos que el milagro pertenecía a la divina χάρις jaris, mientras que el pazos pertenecía a la naturaleza.
  21. Aquel que recuerda la vida de los santos imitándolos, se despoja de la necrosis, muerte de los pazos y recibe la vida de las virtudes.
  22. Dios, que desde la eternidad determinó la vida de cada ser humano, guía a cada uno, ya sea justo o injusto, de la manera que quiere, al final de la vida que le corresponde.
  23. La tormenta continua que enfrentó el bienaventurado Pablo (Hechos 27:20), concluyo que es el peso de las tentaciones involuntarias. La isla es la posesión firme e inquebrantable de la esperanza divina, y la hoguera, el fuego de la gnosis (conocimiento espiritual). Las astillas son la naturaleza de los objetos visibles, que él recogió con su mano, es decir, con el poder investigador de la θεωρία zeoría contemplación y con los conceptos que de ella se derivan, los alimentó como fuego en el hábito de la gnosis, que cura la desesperación causada en el νούς nus (espíritu de la psique) por la tormenta de las tentaciones. La víbora es la fuerza malvada y destructiva que está oculta en los objetos visibles; esta le mordió la mano, es decir, la energía y actividad investigadora de la contemplación, pero no dañó al nus perspicaz, porque con la luz de la gnosis, conocimiento la aniquiló como en un fuego (Hechos 28:1-4), esta fuerza destructiva que la contemplación de los sentidos y las cosas sensibles había pegado al movimiento práctico de la nus.
  24. El Apóstol era un aroma que llevaba de vida en vida (2Cor 2:16), porque con su ejemplo hacía que los fieles se movieran con la práctica hacia la fragancia de las virtudes, o porque, como predicador, transportaba a aquellos que se convencían por el logos de la χάρις jaris de la vida sensual de los sentidos a la vida espiritual. Y era un aroma de muerte que llevaba a la muerte, para aquellos que, desde la muerte de la ignorancia, pasaron a la muerte de la incredulidad, haciéndolos sentir su futura condenación. O nuevamente era un aroma de vida en vida para aquellos que suben de la praxis o práctica a la θεωρία zeoría contemplación; y un aroma de muerte que lleva a la muerte para aquellos que, por la inactividad del pecado habiendo mortificado a sus miembros que desean las cosas terrenales (Col 3:5), llegan también a la alabada necrosis de los conceptos y fantasías apasionados.
  25. Hay tres potencias y energías en la psique-alma: la lógica, la ira y la del anhelo. Con la lógica buscamos, con el deseo anhelamos el bien que hemos buscado, con la ira luchamos por ello. Aquellos que aman a Dios, con estas potencias y energías permanecen cerca del divino logos de la virtud y la gnosis (conocimiento espiritual); con la primera le buscan, con la segunda le anhelan y con la tercera luchan por él. Así reciben alimento incorruptible que sacia (Mt 15, 32-37) el nus (espíritu de la psique) con la gnosis-conocimiento de las creaciones.
  26. La naturaleza humana, que se vació por la gnosis, conocimiento que se le dio, cuando el Logos de Dios se hizo hombre, la llenó nuevamente de gnosis. Y después de fortalecerla para que sea inalterable, la divinizó, no por naturaleza, sino por y según cualidad. Y la selló completamente con Su Espíritu, así como cambió el agua en la naturaleza fuerte del vino. Porque para esto se hizo verdaderamente hombre, para hacernos dioses por la χάρις (gracia, energía increada).
  27. Dios, que creó la naturaleza humana, apenas le dio el ser según Su voluntad, y unió con ella la δύναμη dinami (poder, potencia y energía) de hacer lo que debe. Por δύναμη dinami me refiero al movimiento que está esencialmente sembrado en la naturaleza humana para la acción y energía de las virtudes, y que aparece en la praxis conforme a la opinión y la voluntad de aquel que la posee.
  28. Tenemos como criterio natural la ley de la naturaleza, que nos enseña que antes de conquistar la sabiduría de todas las cosas, debemos dirigir nuestro deseo hacia la gnosis, conocimiento del Creador de todas las cosas.
  29. El pozo de Jacob (Jn 4, 5-14) es la Escritura. El agua es la gnosis, conocimiento divino contenido en la Escritura. La profundidad es el significado difícil de abordar de los enigmas de las Escrituras. El recipiente para sacar agua es el aprendizaje del logos divino a través de la lectura, que el Señor no tenía, porque él mismo es el Logos y no proporciona a aquellos que creen la gnosis, conocimiento que proviene del estudio y la investigación, sino que regala a los dignos la sofía-sabiduría que emana de la jaris gracia energía espiritual e increada y que fluye incesante e inagotablemente. Porque el recipiente de sacar agua, es decir, el aprendizaje, toma una pequeña parte de la gnosis-conocimiento y deja el todo, que de ninguna manera puede contener; mientras que la gnosis-conocimiento por la jaris gracia increada tiene el conjunto -y además sin estudio- de la sabiduría posible para los humanos, que brota según las necesidades.
  30. Hay una gran e indescriptible diferencia entre el árbol de la vida y el otro que no lo es, que se muestra solo por el hecho de que uno fue llamado árbol de la vida, mientras que el otro no, no de la vida, sino de la gnosis-conocimiento del bien y del mal (Gén 2:9). Porque el árbol de la vida ciertamente produce vida, mientras que el que no es de la vida, es evidente que produce muerte. Lo que no produce vida -porque no fue llamado árbol de la vida- claramente produce muerte; porque nada más se interpone y se diferencia directamente en contra a la vida.
  31. El árbol de la vida, siendo también sabiduría, tiene una gran diferencia con el árbol de la gnosis-conocimiento del bien y del mal, lo cual no era ni sabiduría ni fue llamado así. Porque la característica y cualidad de la sabiduría es el nus (espíritu de la psique) y lo lógico, mientras que la característica del estado contrario a la sabiduría es la irracionalidad y la percepción sensible y los sentidos.
  32. Dado que el hombre está constituido con psique-alma noerá (con nus espiritual) y un cuerpo con sentidos, aceptemos, según una opinión o aspecto, que el «árbol de la vida» es el νούς nus de la psique-alma, donde reside la sabiduría, y el «árbol del conocimiento del bien y del mal» es la percepción sensible o sentido corporal, donde reside claramente el movimiento de la irracionalidad. El hombre recibió el mandamiento divino de no experimentarla por algún acto suyo, pero no lo guardó.
  33. Ambos árboles que menciona la Escritura, es decir, el nus y el sentido o percepción sensible, tienen la capacidad de distinguir y calificar. El nus tiene la δύναμη dinami (poder, fuerza y energía) de distinguir lo inteligible y lo espiritual de lo sensible, lo temporal de lo eterno. O más bien, como es la δύναμη dinami distintiva de la psique-alma, la persuade para que en algunas cosas se adhieran y otras a superarlas. El sentido o percepción sensible tiene la δύναμη dinami de distinguir el placer y el dolor de los cuerpos. O más bien, como es una δύναμη dinami de cuerpos animados y sensuales (con sentidos), los persuade a buscar el placer y a evitar el dolor.
  34. Si el hombre se limita a la energía del sentido o percepción sensible para distinguir entre el placer y el dolor de los cuerpos, entonces, violando el mandamiento divino, come del árbol del conocimiento-gnosis del bien y del mal, es decir, la irracionalidad del sentido. Y esto, porque solo tiene el discernimiento que cuida del cuerpo, según el cual considera bueno el placer y lo busca, mientras considera malo el dolor y lo evita. Pero si se limita completamente al discernimiento del nus (espíritu de la psique) que distingue lo temporal de lo eterno, entonces, habiendo guardado el mandamiento divino, come del árbol de la vida, es decir, la sabiduría que viene al nus y la desarrolla con la mente o intelecto. Y esto, porque solo tiene el discernimiento que cuida de la psique-alma, según el cual considera bueno la doxa-gloria increada de las realidades eternas y la busca, mientras considera malo la corrupción de lo temporal y la evita.
  35. El bien del νούς nus es la disposición impasible hacia el espíritu y el mal es la relación apasionada hacia el sentido o lo sensible. El bien para el sentido o percepción sensible es el movimiento apasionado hacia el cuerpo por causa del placer, y el mal es la disposición que se genera cuando se le priva de ello.
  36. Aquel que ha persuadido su conciencia de considerar y cumplir el mal que hace que sea como bueno por naturaleza, éste después de haber extendido su práctica como si fuera una mano, ha tomado de forma reprochable del árbol de la vida, pensando que lo malísimo es inmortal por naturaleza. Por eso Dios, colocando naturalmente en la conciencia del hombre la condena del mal, lo separó de la vida, porque se volvió malo por elección y voluntad propia; así, si hace el mal, no podrá persuadir a su conciencia de que lo malísimo es bueno por naturaleza.
  37. La vid produce el vino; el vino, la embriaguez; la embriaguez, la euforia. Entonces, lo lógico de la psique bien cultivado, que es la vid, cuando se cultiva con las virtudes, da nacimiento a la gnosis- conocimiento; la gnosis da nacimiento a la buena euforia, que aparta el nus de la relación con la percepción sensible o sentido.
  38. Dentro de los pensamientos y conceptos de los sensibles, el diablo tiene la costumbre de enredar con maldad las formas y figuras de los sensibles, con las cuales se crean los πάθος pazos (pasiones, vicios) alrededor de los fenómenos externos de las cosas visibles. Entonces, se detiene la energía y acción lógica dentro de nosotros, a través de la percepción sensible, el ascenso hacia las realidades inteligibles y espirituales. Por lo tanto, predominando el diablo, saquea la psique-alma y la arrastra hacia la confusión de los πάθος pazos.
  39. El logos de Dios es una lámpara y al mismo tiempo luz (Salmo 118, 105), y porque ilumina los pensamientos naturales de los fieles, y porque quema los contranaturales, y porque disipa la oscuridad de la vida sensual de los sentidos para aquellos que se apresuran a través de los mandamientos hacia la vida esperanzada, y porque castiga con la quema del juicio a aquellos que están intencionalmente aferrados a esta oscura noche de la vida por amor a la carne.
  40. Quien no haya ascendido, dice, primero hacia sí mismo con el rechazo de los pazos pasiones contranaturales, no ascenderá hacia la Causa, es decir, hacia Dios, a través de la adquisición de bienes sobrenaturales con la ayuda de la divina χάρις jaris energía increada. Porque debe separarse mental e intelectualmente de las creaciones, aquel que realmente desea unirse a Dios.
  41. La obra de la ley escrita es la liberación de los πάθος pazos, y de la ley natural es la rendición de igual honor a todos los seres humanos de acuerdo con la justicia. El perfeccionamiento de la ley espiritual es volverse similar a Dios, -dentro de lo posible para el ser humano.
  42. El nus con el intelecto por naturaleza tiene la facultad y la fuerza del conocimiento de los cuerpos y los incorpóreos. Sin embargo, solo por χάρις jaris (gracia, energía increada) recibe de la Santísima Trinidad las revelaciones, creyendo solo en lo que existe, sin arrogarse ni presumir sobre lo que es en Su esencia increada, como lo hace el nus con el intelecto demoníaco. Porque aquel que carece de conocimiento no conoce en absoluto el modo la catarsis del mal a través de la virtud.
  43. Aquel que ama la mentira se entrega a ella para perderse, de modo que al sufrir pueda darse cuenta de lo que era lo que cuidaba voluntariamente y aprender por experiencia personal que abrazaba la muerte en lugar de la vida sin darse cuenta.
  44. Dios tiene gnosis-conocimiento solo del bien, porque según Su esencia es naturaleza y gnosis-conocimiento del bien. Ignora el mal, porque no puede hacerlo. Porque para aquellas cosas sobre las cuales tiene por naturaleza el poder, también tiene esencialmente la gnosis- conocimiento sobre ellas.
  45. El «pecho» mencionado en Levítico (Lev 7, 31-34) revela la mejor y más alta θεωρία zeoría contemplación, mientras que el «brazo» representa la praxis, acción, es decir, el hábito y la energía de la διάνοια diania (mente, intelecto) o el conocimiento-gnosis y la virtud. Porque el conocimiento conduce inmediatamente al nus (espíritu de la psique) hacia Dios mismo, mientras que la virtud, en su práctica, lo saca de la influencia de los seres. Estas dos cosas, el Logos las distinguió para los sacerdotes, porque solo ellos habían recibido a Dios como herencia (Núm 18, 20) y no tenían nada completamente terrenal.
  46. Aquellos cuyo espíritu está completamente formado por la gnosis- conocimiento y la virtud, convierten a través de su enseñanza los corazones de los demás en capaces de recibir y aceptar la piedad y la fe, y al alejar la práctica y el poder de sus búsquedas relacionadas con la naturaleza corruptible, los llevan hacia la energía de los bienes sobrenaturales incorruptibles. Por lo tanto, es bien lógico que el Logos haya ordenado que el pecho del sacrificio, es decir, el corazón de los que se ofrecen en sacrificio a Dios, y el brazo, es decir, la acción de los propios, que sean reservados y dedicados a los sacerdotes.
  47. Toda la justicia aquí, cuando se compara con la futura, es como un espejo que contiene la imagen de los arquetipos y no las cosas mismas como existe cada una. Y todo conocimiento-gnosis aquí de las cosas celestiales, cuando se compara con lo futuro, es un enigma oscuro que contiene solo la imagen de la verdad, pero no la verdad misma que será revelada en el futuro.
  48. Como las cosas y realidades divinas consisten en virtud y conocimiento-gnosis, el espejo muestra los prototipos de la virtud, mientras que el enigma (1Cor 13, 12) quiere revelar los prototipos o arquetipos del conocimiento-gnosis.
  49. Aquel que, a través de la práctica ascética o espiritual, ha complacido a Dios, es evidente que, a través de la θεωρία zeoría contemplación, traslada su nus unido con la mente al país de los inteligibles y espirituales. Y esto es para que no sufra la muerte a través de la fantasía o imaginación (Heb 11, 5) causada por los pazos a través de la percepción sensible o sentido, ya que no es encontrado y sorprendido por ninguno de los que intentan detenerlo.
  50. Aquel que con el ojo puro de la fe ha visto la belleza de los bienes futuros, obedece la orden de salir con entusiasmo de su tierra y de sus parientes y de la casa paterna (Génesis 12, 1), abandonando la carne, la percepción sensible, sentido y las cosas sensibles, así como la relación y la inclinación hostil y apegada hacia ellos. Y en tiempos de tentación, combates y luchas, es superior a la naturaleza, prefiriendo la Causa en vez de la naturaleza, como el gran Abraham prefirió a Dios en lugar a Isaac (Gén 22, 12).
  51. Aquel que no busca practicar la virtud o estudiar los logos divinos por gloria o como un disfraz de la ambición, avaricia o por adulación y exhibición gustar a los hombres (1Tes 2, 4-6), sino que hace, dice y piensa todas las cosas por amor a Dios, camina con gnosis-conocimiento por el camino de la verdad. Porque el logos divino no acostumbra a caminar por caminos torcidos, incluso si encuentra el camino preparado en algunos puntos (Isaías 40, 3; Lucas 3, 4).
  52. Uno ayuna y se abstiene de una dieta que inflama los πάθος pazos pasiones, vicios etc., y hace todo lo demás, todo lo que ayuda a liberarse del mal; éste ha preparado lo que se llama el «camino». Pero si hace todas estas cosas por vanidad o vana gloria, avaricia, adulación u otra razón, y no para el agrado de Dios, entonces no ha enderezado los caminos del Señor (Isaías 40, 3; Lucas 3, 4). Así, sufrió y soportó el esfuerzo de preparar el camino, pero no tenía a Dios para caminar por sus caminos.
  53. Cada valle será llenado (Isaías 40, 4; Lucas 3, 5), pero no todos los valles en general ni de todas las personas, es decir, aquellos que no prepararon el camino del Señor y no enderezaron sus caminos. Por lo tanto, cuando el valle, es decir, la carne o la psique-alma de aquellos que, como dije, prepararon el camino del Señor y enderezaron sus senderos, han llenado de conocimiento-gnosis y virtud con la presencia del Logos de Dios que camina entre ellos a través de los mandamientos, entonces todos los espíritus del conocimiento engañoso y la maldad son rebajados y humillados mientras el Logos los pisa, los subyuga y derriba el dominio de la maldad que se eleva contra la naturaleza humana y de alguna manera nivela la altura y la grandeza de las montañas y las colinas, llenando así los valles. Porque la eliminación de las pasiones-pazos contrarias a la naturaleza y el establecimiento de las virtudes naturales rebaja y regula los valles de la psique-alma y humillan el poder o dominio de los espíritus malignos que se alza como montaña.
  54. Los caminos ásperos, es decir, los infortunios no deseados, se volverán suaves, especialmente cuando el nus (espíritu de la psique) sintiendo alegría y regocijo, acepta voluntariamente las enfermedades, las aflicciones y las necesidades (2Cor 12, 10), neutralizando con los infortunios involuntarios no deseados todo el poder de los pazos o padecimientos voluntarios. Porque llama caminos ásperos a los infortunios involuntarios, que sin embargo se convierten en suaves con la paciencia y la gratitud.
  55. Aquel que anhela la verdadera vida, porque sabe que todo dolor y sufrimiento, ya sea voluntario o no, se convierte la muerte de la madre de la muerte, del placer (hedonismo), recibirá con gran alegría todos los duros infortunios de las tentaciones involuntarias. Con su paciencia convierte las aflicciones y sufrimientos en caminos fáciles y suaves que lo llevan sin error hacia el premio de su llamada celestial (Fil 3, 14), cuando sigue devotamente el camino divino hacia ellos. Porque ciertamente la madre de la muerte es el placer (hedonismo), pero la muerte del placer es el sufrimiento y dolor, tanto el voluntario como el involuntario.
  56. Por lo tanto, cualquiera que, con la continencia o autodominio, disuelva el placer (hedonismo), múltiple y complejo que está entrelazado con todas las cosas sensibles en general, ha enderezado las torcidas. Y aquel que, con paciencia, ha pisoteado la dura y áspera superficie de los sufrimientos y dolores, ha hecho rectos los caminos tortuosos. Por lo tanto, como premio por la virtud y los esfuerzos para ella, ya que luchó legítima y correctamente y venció el placer con el deseo de virtud, mientras que pisoteó el dolor y la pena con el amor a la gnosis- conocimiento, y condujo valientemente los nobles combates en ambos campos, éste verá, como dice la Escritura (Isaías 40, 5; Lucas 3, 6), la salvación de Dios.
  57. Quien ama la virtud, tranquiliza voluntariamente el horno de los placeres. Aquel cuyo nus con el intelecto está impregnado de conocimiento de la verdad, no es obstaculizado por los dolores involuntarios en la inmutabilidad del deseo que lo conduce hacia Dios.
  58. Aquel que, con la continencia y autodominio, ha enderezado la torpeza de los deseos voluntarios, es decir, los movimientos del placer (hedonismo), y con paciencia suavizó la rudeza de las aflicciones de las tentaciones involuntarias, es decir, las diversas formas o cuestiones del dolor y sufrimiento, y las convirtió en caminos lisos, éste verá justamente la salvación que Dios envía, porque se ha vuelto limpio y puro de corazón. A través esto, por medio de las virtudes y las piadosas contemplaciones, ve a Dios al final de las luchas, de acuerdo con el logos: «Bienaventurados los que han hecho la catarsis y son limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mateo 5, 8). Por los esfuerzos en favor de la virtud, recibió la jaris gracia de la απάθεια apázia (impasibilidad, desapego, sin pazos) y no hay cosa que revele a Dios más que esta gracia a quienes la poseen.
  59. La Escritura llama “lagunas” a los corazones que son aptos para recibir los dones celestiales del conocimiento-gnosis santo, corazones que están excavados con el fuerte logos de los mandamientos y han eliminado como una piedra erosionada el placer por los por los pazos y la relación de la naturaleza con las cosas sensibles, y se llenan con el conocimiento-gnosis espiritual que viene de lo alto y limpia y purifica los pazos y vivifica y nutre las virtudes.
  60. El Señor abre lagunas en el desierto (2Crón 26, 10), es decir, al mundo y a la naturaleza humana, sacando la tierra de los corazones de los dignos y limpiándolos del peso y mentalidad materialista y haciéndolos espaciosos para recibir las lluvias divinas de la sofía-sabiduría y el conocimiento-gnosis para alimentar y dar de beber a los rebaños de Cristo, es decir, aquellos que, debido a la niñez de la psique-alma, necesitan enseñanza e instrucción ética.
  61. “Altura montañosa” la Escritura llama la alta θεωρία zeoría contemplación espiritual de la naturaleza, la que cultivan aquellos que han muerto respecto a las fantasías de las cosas sensibles y han pasado a través de las virtudes a sus razonamientos y logos comprensibles espirituales.
  62. El nus con la mente, mientras mantenga viva en su interior la memoria de Dios, busca al Señor a través de la θεωρία zeoría contemplación con persistencia, no solo de manera simple, sino con temor al Señor (2 Crón 26, 5), es decir, con la práctica de los mandamientos. Aquel que busca solo al Señor a través de la θεωρία zeoría, sin la práctica de los mandamientos, no lo encuentra, porque no buscó ni pidió al Señor con temor al Señor, para que el Señor lo ayude. Porque a aquel que combina el conocimiento-gnosis con la praxis-acción, el Señor le abre el camino, enseñándole los modos de los mandamientos y revelándole las verdaderas razones o logos de los seres.
  63. El logos elevado sobre la divinidad es la torre de la psique-alma fortificada con la práctica de los mandamientos. Y esto es lo que dice la Escritura, que Ozías construyó torres en Jerusalén (2 Crón 26, 9). Porque aquel que avanza bien en la búsqueda persistente del Señor a través de la θεωρία zeoría contemplación con el temor adecuado, es decir, con la práctica de los mandamientos, este construye torres en Jerusalén; en otras palabras, eleva los logos sobre la divinidad por encima del estado simple y tranquilo de la psique-alma.
  64. Los logos, cuando se dirigen a los universales, causan la unión de los divididos. Porque los logos más universales incluyen sinópticamente incluso los más parciales, y en estos naturalmente se refieren los parciales. Pero también hay un logos espiritual que relaciona el nus (espíritu del corazón de la psique) con la percepción sensible, el cielo con la tierra, las realidades sensibles con las inteligibles o espirituales, la naturaleza con el logos, el cual los une entre sí.
  65. Aquel que ha podido liberar los sentidos de los παθος pazos pasiones, vicios, etc., y desconectar la psique-alma de la relación con los sentidos o las percepciones sensibles, logra bloquear la entrada del diablo a la mente que ocurre a través de los sentidos. Por eso, en el desierto, es decir, en la θεωρία zeoría contemplación natural, construyó como torres inexpugnables las piadosas percepciones sobre los seres. Quien se refugia en ellas, no teme a los demonios que saquean en este desierto, es decir, la naturaleza de las cosas visibles, y engañan al nus por la percepción sensible, arrastrándolo a la oscuridad de la ignorancia. De la misma manera, aquel del que hablábamos, no teme a los demonios que engañan a los hombres a través de las cosas visibles.
  66. Cada νούς nus (espíritu de la psique) que tiene la fuerza yenergía de la θεωρία zeoría contemplación es un verdadero agricultor, y con el cuidado y la diligencia guarda limpias de cizañas las semillas divinas de los bienes, mientras que la memoria de Dios lo retenga. La Escritura dice: «Y buscaba diligentemente al Señor en los días de Zacarías, con temor al Señor» (2 Crón 26, 5). Sabemos que Zacarías en la lengua helénica-griega se traduce como memoria de Dios. Por eso, roguemos al Señor que siempre mantenga en nosotros Su memoria salvadora, para que la psique-alma no sea corrompida por sus logros y no se atreva, por orgullo, a hacer cosas más allá de su naturaleza, como Ozías (2Crón 26, 16).
  67. La θεωρία zeoría contemplación sin error de las cosas requiere una psique-alma liberada de los pazos. Tal psique-alma se llama Jerusalén, tanto por su virtud completa como por su conocimiento-gnosis incorpóreo, que viene no solo por la ausencia de pazos, sino también por la ausencia de las fantasías de las cosas sensibles.
  68. Sin fe, esperanza y amor, ningún mal se elimina por completo, ni se logra ningún bien. La fe convence al νούς nus (espíritu de la psique) que es atacado y guerreado de recurrir a Dios y le prepara todas las armas espirituales para el valor y el fortalecimiento. La esperanza se convierte en un fiel garante de la ayuda divina y le promete la victoria y conquista de las fuerzas demoníacas. La agapi-amor lo hace difícil de mover, o más bien completamente inmóvil por el cariño de Dios, y cuando es combatido, enfoca todo su poder y fuerza física en el anhelo divino.
  69. La fe consuela al νούς nus (espíritu de la psique) que es atacada y guerreada, fortaleciéndola con la esperanza de la ayuda divina. La esperanza, al presentarle la ayuda en la que creyó, rechaza el ataque de los enemigos. La agapi (amor incondicional) mata, para el νούς nus que ama a Dios, el ataque de los enemigos, que se debilita completamente por el gran deseo de Dios.
  70. El primer y único nacimiento de la verdadera porción divina, es decir, del verdadero conocimiento-gnosis, es el logos de la divina resurrección dentro de nosotros a través de la fe, que junto con la necesaria economía de la voluntad de elección, es decir, el discernimiento, neutraliza con éxito las revueltas de las tentaciones voluntarias [e involuntarias]. Porque la fe, que es correctamente economizada con las obras de los mandamientos, constituye la primera resurrección dentro de nosotros de Dios, que por la ignorancia se había mortificado en nosotros.
  71. El giro hacia Dios revela claramente la esperanza completa en Él, sin la cual nadie puede consentir de ninguna manera cualquier cosa en Dios; porque la esperanza tiene la cualidad de traer los futuros como presentes y persuadir que, aquellos que son combatidos por las fuerzas demoníacas, Dios que los defiende no los abandona en absoluto, ya que la guerra de los Santos se lleva a cabo por Él y a causa de Él. Sin esperanza, ya sea agradable o desagradable, nunca hay un giro hacia el bien.
  72. De hecho, nada más que la αγάπη agapi (amor incondicional y desinteresado) reúne a los dispersos y crea una opinión entre ellos que se sostiene con consenso y armonía. Su característica y cualidad es la belleza de otorgar el mismo honor a todos. Pero también la agapi-amor es el fruto de la concentración y unión alrededor de las divinas potencias y energías psíquicas, es decir, la lógica, la emotiva o irascible y la anhelante. En esta situación, aquellos que ya han recibido a través de la χάρις jaris (energía increada) considerar a todos iguales ante Dios, graban en la memoria la belleza de la divina hermosura y nunca olvidan el deseo de la divina agapi-amor, que escribe e imprime esta belleza pura en el nus (espíritu de la psique), la parte hegemónica de la psique-alma.
  73. Cada νούς nus que ha sido revestido de divina autoridad, posee como consejeros y gobernantes la potencia y energía lógica, la anhelante y la irascible o emotiva. De la primera nace la fe con conocimiento, de la cual el nus aprende implícitamente que Dios está siempre presente, y se une a través de la esperanza con las cosas y realidades futuras como si fueran presentes. De la segunda potencia y energía se forma la divina agapi-amor, con el cual el nus, dedicado voluntariamente al anhelo de la inmaculada divinidad, tiene un deseo incesante de lo anhelado. Con la tercera, sostiene inseparablemente la divina paz y estimula hacia la divina agapi-amor el movimiento del deseo. Estas potencias y energías las tiene cada nus y lo ayudan a neutralizar el mal y adquirir y mantener la virtud.
  74. Sin la potencia o energía lógica no hay conocimiento-gnosis exacto; y sin conocimiento no hay fe, de la cual proviene el buen fruto, la esperanza, con la cual el fiel se une a las realidades futuras como si fueran presentes. Sin la potencia y energía anhelante no hay deseo, cuyo fin es la agapi-amor; porque tener agapi-amor por algo es atributo y característico del deseo. Y sin la potencia y energía irascible o emotiva, que fortalece el deseo para unirse con lo que lo complace, nunca puede haber paz, si es que la paz es realmente la posesión ininterrumpida y perfecta de lo deseado.
  75. Aquel que no ha hecho la catarsis previamente de los πάθος pazos no debe acercarse a la contemplación física; porque las imágenes de las cosas sensibles pueden mover hacia el pazos el nus con la mente de aquel que no ha sido liberado completamente de los pazos. Porque la mente que con la fantasía permanece en la faz externa de las cosas visibles debido a la percepción sensible, se convierte en creadora de pazos impuros, incapaz de atravesar con la contemplación hacia las afines realidades espirituales e inteligibles.
  76. Aquel que en el momento del levantamiento de los pazos cerró con valentía los sentidos y expulsó completamente la fantasía y la memoria de las cosas sensibles y limitó completamente los movimientos físicos del nus y de la mente en relación con la investigación de las cosas exteriores, este humilló el poder malicioso y tiránico que se levantó contra él y lo venció con la mano de Dios.
  77. Cuando lo lógico de la psique se convierte en sin sentido sin nus y la ira desenfrenada y el deseo irracional, y en la psique-alma predominan la ignorancia y la disposición tiránica, la lascivia y el vicio, entonces la costumbre de la maldad se vuelve activa, ya que se ha unido al placer perjudicial de los sentidos.
  78. El nus con la mente que sabe disolver con conocimiento-gnosis los conflictos invisibles de los demonios, no debe ejercer la contemplación física, ni hacer nada más en el momento del ataque de las astutas y maliciosas fuerzas; solo debe orar, dominar con esfuerzo el cuerpo y con todo su celo humillar la mentalidad y conducta terrenal y guardar las murallas de la ciudad, es decir, las virtudes que son guardianes de la psique-alma y los métodos que preservan las virtudes, quiero decir, la continencia o autodominio y la paciencia. De lo contrario, el diablo, que confunde y derriba la psique-alma (Abac 2,15), la engañará desde la derecha y le robará el deseo alejándola de Dios, y con las cosas que se consideran buenas, arrastrará hacia las peores la διάνοια diania (intelecto, mente) que busca las buenas.
  79. Aquel que decididamente con la medida y general continencia y paciencia cerró sus sentidos y excluyó con sus facultades y fuerzas psíquicas la entrada en el nus de las formas o figuras de las cosas sensibles, fácilmente destruye las maliciosas artimañas y maquinaciones del diablo y lo envía avergonzado de vuelta a donde vino. Y el camino por donde viene el diablo son las cosas materiales que creemos necesarias para la salud y existencia del cuerpo.
  80. El nus (espíritu de la psique) que unió en sí mismo por naturaleza mediante lo lógico el sentido o percepción sensible, adquiere el verdadero conocimiento-gnosis por la contemplación natural.
  81. Las fuentes fuera de la ciudad, es decir, fuera de la psique-alma, que Ezequías obstruye (2 Crón 32, 3-4), son todas las cosas sensibles. Las aguas de estas fuentes son los conceptos y significados de las cosas sensibles. El río que pasa por el medio de la ciudad es la gnosis- conocimiento que se adquiere mediante la contemplación natural de los conceptos y significados de las cosas sensibles y que pasa por el medio de la psique-alma, ya que esta es la frontera entre el nus y la percepción sensible. Porque la gnosis de las cosas sensibles no es del todo ajena a la fuerza y energía noerá del nus, ni pertenece completamente a la energía de la percepción sensible, pero como sucede ser el punto intermedio donde se encuentran el nus con la percepción sensible, y la percepción sensible con el nus, se convierte en el medio que une estos dos. Desde el lado de la percepción sensible, al imprimirse con las figuras o formas de las cosas sensibles, desde el lado del nus, al reducir en logos los tipos de las figuras o formas. Por eso, la gnosis-conocimiento de las cosas visibles fue adecuadamente llamado río que pasa por el medio de la ciudad, porque está en el umbral de los extremos, es decir, entre el nus y la percepción sensible.
  82. Aquel que durante el tiempo de la rebelión de los πάθος pazos se aparta de la θεωρία zeoría contemplación natural, pero está dedicado a la oración con la concentración de su νούς nus (espíritu de la psique) y su mente en sí mismo y en Dios solamente, este mata la costumbre que engendra la maldad y envía de vuelta avergonzado al diablo que induce a la costumbre que mencionamos y que, basándose en ella, viene con su conocida arrogancia a la psique-alma a través de los orgullosos pensamientos, despreciando la verdad. Esto se ve porque aprendió, experimentó y actuó como lo hizo el gran David, que tenía gran experiencia en la táctica de las guerras espirituales, diciendo: “Mientras tenía que enfrentarme al pecador, me hacía el sordo, me humillaba y guardaba silencio incluso sobre lo bueno” (Salmo 38, 2-3). Y el divino Jeremías hizo lo mismo con él, ordenando al pueblo que no saliera de la ciudad, porque la espada de los enemigos está escondida en todas partes alrededor (Jer 6, 25).
  83. Así que si incluso el bienaventurado Abel si no se hubiese descuidado y no hubiera salido con Caín al campo, es decir, al ancho de la contemplación natural antes de adquirir la impasibilidad, la ley de la carne —que es y se llama Caín— no lo habría matado precipitándose sobre él (Génesis 4, 8) con engaño hábil antes por la derecha, es decir, mientras estaba en la contemplación de los seres antes de haber alcanzado la perfección de la virtud.
  84. Del mismo modo, Dina, la hija del gran Jacob, si no hubiera salido con las hijas de los locales, es decir, con las imaginaciones o fantasías sensibles, no habría sido vista por Siquem, hijo de Jamor, y no habría sido deshonrada (Gén 34, 1-2).
  85. Es bueno, antes de la perfección de la virtud, no intentemos la contemplación natural, para no acumular πάθος pazos pasiones sin darnos cuenta, mientras buscamos logos espirituales de las creaciones visibles. Porque en los imperfectos, las formas o figuras externas de las cosas visibles tienen más poder sobre los sentidos que el poder que tienen sobre la psique-alma los logos de las creaciones ocultos en las formas o figuras. Por lo tanto, aquellos que han atado su mente o intelecto de manera judía solo a la letra, esperan en el siglo actual las promesas de los bienes divinos y no conocen cuáles son los bienes de acuerdo con la naturaleza de la psique-alma.
  86. Aquel que ha vestido la «imagen del hombre celestial» (1Cor 15, 49), se esfuerza en seguir por todos los medios el espíritu de las Sagradas Escrituras, en el cual se logra la conservación de la psique-alma con la virtud y el conocimiento-gnosis. Mientras que aquel que lleva la «imagen del hombre terrenal» solo presta atención a la letra y así es conducido al servicio del cuerpo a través del sentido o percepción sensible, que engendra y crea los pazos, pasiones, vicios, etc.
  87. Fuerza de Dios es la virtud que destruye los πάθος pazos y protege los pensamientos divinos y piadosos. La virtud es engendrada y generada por la práctica de los mandamientos, con la cual destruimos las maliciosas fuerzas astutas que se oponen al bien, con la ayuda de Dios, o más bien, solo con la δύναμη dinami (poder, fuerza, energía) de Dios. La altura de Dios es el conocimiento-gnosis de la verdad, que es engendrado y generado por el esfuerzo por la zeoría contemplación de las creaciones y los sudores del trabajo de las virtudes, que se convirtieron en padres de este esfuerzo. Con esta gnosis-conocimiento, eliminamos completamente el poder y la fuerza de la mentira, que es contrario a la verdad, humillando y derrotando todo orgullo y exaltación de los malos espíritus que se levantan contra el conocimiento-gnosis de Dios (2Cor 10, 5). Porque así como la praxis, acción engendra y genera la virtud, así también la zeoría contemplación engendra y genera la gnosis- conocimiento.
  88. El conocimiento-gnosis inolvidable, cuyo movimiento espiritual alrededor de la experiencia de Dios es ilimitado y va más allá de la comprensión, representa con su ilimitación la gloriosa verdad súper-infinita. La imitación voluntaria de la sabia bondad que tiene la providencia de Dios, conlleva como premio la magnífica semejanza, según la disposición del nus con Dios, dentro de lo posible al hombre.
  89. El lenguaje es el símbolo de la fuerza y poder cognitivo/gnóstico de la psique-alma. La garganta es el signo de la afinidad natural con el cuerpo. Por tanto, quien hacer “adherir” una al otro de modo reprochable, no puede recordar el pacífico estado de la virtud (Sal 136,6) y conocimiento-gnosis, porque se deleita mucho en la confusión de los afectos de los pazos del cuerpo.
  90. Los apetitos y placeres naturales que son irreprochables, son una necesaria consecuencia del deseo y apetito natural. Porque por naturaleza causan placer, incluso sin desearlo, y cualquier alimento que satisface la necesidad relativa, y el agua que alivia la molestia de la sed, y el sueño que renueva las fuerzas gastadas durante la vigilia. Lo mismo ocurre con todas las demás inclinaciones naturales, que son necesarias para la constitución de nuestra naturaleza y útiles para los luchadores por la adquisición de la virtud. Estas son superadas por cada nus (espíritu de la psique) y mente en su salida de la confusión del pecado, para no quedar debido a ellas esclavizado a los pazos reprochables y contra naturales, que dependen de nosotros y que estos no tienen otra base en nosotros sino el movimiento de los pazos según naturaleza, y que además tampoco tienen en su naturaleza seguirnos en la vida inmortal y eterna.
  91. Los logos de Dios, cuando se pronuncian solo como logos de palabras desnudas, no se escuchan, porque no tienen el sonido de la praxis, acción de aquellos que las dicen. Pero si se dicen con la voz de la praxis, acción de los mandamientos, entonces hacen que incluso los demonios se derritan con esa voz, y que los humanos construyan de buena gana el divino templo del corazón con el progreso en las obras de la justicia.
  92. Así como Dios no está sujeto al conocimiento-gnosis de Su esencia, de la misma manera Su logos no está contenido en el conocimiento humano. Porque el logos de las Santa Escritura, aunque sufre limitación en cuanto a la letra, ya que termina junto con el tiempo de los eventos que narra, pero en cuanto al espíritu, en lo que respecta a las contemplaciones de los conceptos, permanece eternamente ilimitado.
  93. Aquel que con gnosis-conocimiento entiende la Santa Escritura según Cristo, aplicando el significado en la psique-alma, debe ejercitarse diligentemente también en la interpretación de los nombres, porque así puede aclarar todo el sentido y significado de lo escrito, si de verdad se preocupa por la comprensión exacta de las Escrituras. Pero no debe de manera judía arrastrar en la tierra y en el cuerpo la sublimidad del Espíritu, y restringiendo las promesas divinas y verdaderas de los bienes espirituales dentro en la corrupción de las cosas pasajeras.
  94. Como el deseo es una promesa de los bienes que los seres humanos ofrecen a Dios, así la oración es la petición de los bienes otorgados por Dios a los hombres para su salvación, como recompensa por la buena disposición que tienen. El grito o rugido es, en el momento del ataque de los astutos y malignos demonios, la intensificación y el aumento de las formas o maneras prácticas de la virtud y de los conceptos cognitivos de la contemplación; este grito sobre todo lo escucha naturalmente Dios, como una voz poderosa, de todos aquellos que cuidan del estado de la virtud y el conocimiento-gnosis.
  95. El mal y destructivo reino del diablo, simbolizado por el reino de los asirios (2 Re 32,1), después de haber declarado la guerra contra la virtud y el conocimiento, maquina y planea arruinar la psique-alma con sus fuerzas innatas. Primero excita el deseo para que vuelva su apetito hacia lo que es contra natura y trata de persuadirlo a preferir las cosas sensibles a las espirituales. Luego estimula la ira para luchar por conquistar lo sensible que ha elegido el deseo, y finalmente enseña a lo lógico (de la psique) a inventar formas y modos de disfrutar de los placeres de la percepción sensible.
  96. La cualidad de la Suprema Bondad no es solo hacer que las sustancias divinas e incorpóreas de los seres inteligibles sean representaciones de la inexpresable doxa-gloria divina, capaces de recibir, en la medida de sus posibilidades, toda la incomprensible belleza de la inabordable hermosura divina. También es esto: entre las cosas sensibles, que son mucho más inferiores a las sustancias inteligibles o espirituales, mezclar reflejos de la majestad divina, los cuales, cuando son utilizados como vehículo por el nus y la mente humana, pueden llevarlo directamente a Dios, superando todas las cosas visibles y alcanzando la máxima bienaventuranza y felicidad.
  97. Cada νούς nus (espíritu de la psique) coronado con virtud y gnosis-conocimiento, está puesto como el gran Ezequías, a reinar en Jerusalén (2 Crónicas 29:1) (que significa la visión que solo ve la paz, es decir, el estado donde no hay pazos pasión, porque Jerusalén se interpreta como la acción de la paz), tiene bajo su dominio toda la creación a través de todas las formas que la llenan. Así, la creación ofrece a través del nus como regalos a Dios los logos espirituales del conocimiento-gnosis que se encuentran en ella, mientras que en el nus y la mente proporciona como contribuciones las formas que, según la ley natural, existen dentro de ella y que conducen a la virtud. Y con estas dos honra a aquel que puede prosperar poderosamente en ambas, es decir, al nus filósofo, que mediante la praxis, práctica y la contemplación ha alcanzado la perfección tanto en logos como en vida.
  98. Aquel que ha logrado mediante la praxis y la contemplación alcanzar la cumbre de la virtud y la gnosis-conocimiento, lógicamente se eleva por encima de cualquier pazos pasión reprochable carnal y terrenal. Porque con la virtud práctica ha superado incluso a los físicamente llamados cuerpos, es decir, a los seres sujetos a nacimiento y corrupción. Y en general, para hablar resumidamente, este, después de la contemplación sobre todas las especies sensibles, ha superado con la gnosis-conocimiento todos los logos que contienen, ha elevado su nus con su mente a las realidades afines a él y divinas.
  99. Aquel que con los esfuerzos de la virtud práctica ha llegado a habitar a la απάθεια apázia (impasibilidad, desapego, sin pazos), -como en una Jerusalén-, y se ha liberado de toda molestia del pecado, y solo ve y hace, oye y reflexiona en paz, éste, después de aceptar a través de la contemplación natural la naturaleza de las cosas visibles para presentar como regalos al Señor los logos más divinos que esta posee, y para ofrecer como contribuciones en rey la leyes que existen en ella, se eleva delante de todas las naciones (2Crón 32:33). Porque entonces ha superado todo; con la praxis, práctica ha superado los pazos pasiones de la carne y los cuerpos físicos, mientras que con la θεωρία zeoría contemplación ha superado todas las especies sensibles, superando los logos espirituales y las formas que se ocultan en ellas.
  100. La filosofía práctica eleva al practicante por encima de los πάθος pazos pasiones, vicios, etc. La θεωρία zeoría contemplación guía al conocedor por encima de lo visible, elevando al νούς nus (espíritu de la psique) a las cosas comprensibles espirituales que le son afines.              Traducido por: χΧ jJ logosortodoxo.es/ 21/05/2024

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